Proyect Filosofía Ética
o
Tema “Ética Nicomáquea”
Subtem Libro I, II y III
a
“Todo arte y toda investigación e, igualmente, toda acción y libre
elección parecen tender a algún bien; por esto se ha manifestado, con
razón, que el bien es aquello hacia lo que todas las cosas tienden.” P.
129
“[La felicidad]Sobre su nombre, casi todo el mundo está de acuerdo,
pues tanto el vulgo como los cultos dicen que es la felicidad, y piensan
que vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz” p. 134
“Así el vulgo y los más groseros los identifican con el placer, y, por eso,
aman la vida voluptuosa -los principales modos de vida son, en efecto,
tres: la que acabamos de decir, la política y, en tercer lugar, la
contemplativa-.” P. 136
“Parece, sin embargo, que es mejor y que debemos sacrificar incluso lo
que nos es propio, cuando se trata de salvar la verdad, especialmente
siendo filósofos; pues, siendo ambas cosas queridas, es justo preferir la
verdad.” P. 137
“Es evidente, pues, que los bienes pueden decirse de dos modos: unos
por sí mismos y los otros por éstos. Separando, pues, de los bienes
útiles los que son bienes por sí mismos, consideremos si éstos se dicen
según una sola idea.” P. 139
“Pero, quizás, alguien podría pensar que conocer el ion bien sería muy
útil para alcanzar los bienes que se pueden adquirir y realizar, porque
poseyendo este modelo conoceremos también mejor nuestros bienes, y
conociéndolos los lograremos. Este argumento tiene, sin duda, cierta
verosimilitud; pero parece estar en desacuerdo con las ciencias; todas,
en efecto, aspiran a algún bien, y buscando lo que les falta descuidan el
conocimiento del bien mismo.” P. 140
“Sencillamente, llamamos perfecto lo que siempre se elige por sí mismo
y nunca por otra cosa. Tal parece ser, sobre todo, la felicidad, pues la
elegimos por ella misma y nunca por otra cosa, mientras que los
honores, el placer, la inteligencia y toda virtud, los deseamos en
verdad, por sí mismos (puesto que desearíamos todas estas cosas,
aunque ninguna ven- taja resultara de ellas), pero también los
deseamos a causa de la felicidad, pues pensamos que gracias a ellos
seremos felices.” P. 142
“Consideramos suficiente lo que por sí solo hace deseable la vida y no
necesita nada, y creemos que tal es la felicidad.” P. 143
“[…]decimos que la función del hombre es una cierta vida, y ésta es
una actividad del alma y unas acciones razonables, y la del hombre
bueno estas mismas cosas bien y hermosamente, y cada uno se realiza
bien según su propia virtud; y si esto es así, resulta que el bien del
hombre es una actividad del alma de acuerdo con la virtud, y si las
virtudes son varias, de acuerdo con la mejor y más perfecta, y además
en una vida entera.” P. 144
“[…]Divididos, pues, los bienes en tres clases, los llamados exteriores,
los del alma y los del cuerpo, decimos que los del alma son los más
importantes y los bienes por excelencia.” P. 146
“[…]la felicidad es la virtud o alguna clase de virtud, pues la actividad
conforme a la virtud es una actividad propia de ella.” P. 147
“[…]en la vida los que actúan rectamente alcanzan las cosas buenas y
hermosas; y la vida de estos es por sí misma agradable. Porque el
placer es algo que pertenece al alma, y para cada uno es placentero
aquello de lo que se dice aficionado, […]en general las cosas virtuosas
gustan al que ama la virtud.” P. 147
“[…]La felicidad, por consiguiente, es lo mejor, lo más hermoso y lo más
agradable, y estas cosas no están separadas como en la inscripción de
Delos: Lo más hermoso es lo más justo; lo mejor, la salud; pero lo más
agradable es lograr lo que uno ama.”
P. 148
“[…]Con todo, aun cuando la felicidad no sea enviada por los dioses,
sino que sobrevenga mediante la virtud y cierto aprendizaje o ejercicio,
parece ser el más divino de los bienes, pues el premio y el fin de la
virtud es lo mejor y, evidentemente, algo divino y venturoso.” P. 149
“[…]en ninguna obra humana hay tanta estabilidad como en las
actividades virtuosas, que parecen más firmes, incluso, que las ciencias;
y las más valiosas de ellas son más firmes, porque los hombres
virtuosos viven sobre todo y más continuamente de acuerdo con ellas. Y
ésta parece ser la razón por la cual no las olvidamos. Lo que buscamos,
entonces, pertenecerá al hombre feliz, y será feliz toda su vida; pues
siempre o preferentemente hará y contemplará lo que es conforme a la
virtud, y soportará las vicisitudes de la vida lo más noblemente y con
moderación en toda circunstancia el que es verdaderamente bueno y
cuadrilátero sin tacha.” P. 152
“[…]ningún hombre venturoso llegará a ser desgraciado, pues nunca
hará lo que es odioso y vil. Nosotros creemos, pues, que el hombre
verdaderamente bueno y prudente soporta dignamente todas las
vicisitudes de la fortuna y actúa siempre de la mejor manera posible, en
cualquier circunstancia.” P. 153
“[…]Que la parte irracional es, en cierto modo, persuadida por la razón,
lo indica también la advertencia y toda censura y exhortación.
[…]También la virtud se divide de acuerdo con esta diferencia, pues
decimos que unas son dianoéticas y otras éticas, y, así, la sabiduría, la
inteligencia y la prudencia son dianoéticas, mientras que la liberalidad y
la moderación son éticas.” P. 159
“Existen, pues, dos clases de virtud, la dianoética y la ética. La
dianoética se origina y crece principalmente por la enseñanza, y por ello
requiere experiencia y tiempo; la ética, en cambio, procede de la
costumbre, como lo indica el nombre que varía ligeramente del de
costumbren. De este hecho resulta claro que ninguna de las virtudes
éticas se produce en nosotros por naturaleza, puesto que ninguna cosa
que existe por naturaleza se modifica por costumbre.”
“[…]las virtudes no se produzcan ni por naturaleza ni contra naturaleza,
sino que nuestro natural peda recibirlas y perfeccionarlas mediante la
costumbre. […]practicando la justicia nos hacemos justos; practicando
la moderación, moderados, y practicando la virilidad, viriles.” P. 161
“Así pues, puesto que el presente estudio no es teórico como los otros
(pues investigamos no para saber qué es la virtud, sino para ser
buenos, ya que de otro modo ningún beneficio sacaríamos de ella),
debemos examinar lo relativo a las acciones, cómo hay que realizarlas,
pues ellas son las principales causas de la formación de los diversos
modos de ser, como hemos dicho.” P. 162
“[…]La virtud moral, en efecto, se relaciona con los placeres y dolores,
pues hacemos lo malo a causa del placer, y nos apartamos del bien a
causa del dolor. Por ello, debemos haber sido educados en cierto modo
desde jóvenes, como dice Platón, para podernos alegrar y dolernos
como es debido, pues en esto radica la buena educación.” P. 164
“[…]la virtud se 1s refiere a placeres y dolores; que crece por las
mismas acciones que la produce y es destrozada si no actúa de la
misma manera, y que se ejercita en las mismas cosas que le dieron
origen.” P. 166
“[…]Así las acciones se llaman justas y moderadas cuando son tales que
un hombre justo y moderado podría realizarlas; y es justo y moderado
no el que las hace, sino el que las hace como las hacen los justos y
moderados. Se dice bien, pues, que realizando acciones justas y
moderadas se hace uno justo y moderado respectivamente; y sin
hacerlas, nadie podría llegar a ser bueno.” P. 167
“Por tanto, ni las virtudes ni los vicios son pasiones, porque no se nos
llama buenos o malos por nuestras pasiones, sino por nuestras virtudes
y nuestros vicios; 1106a y se nos elogia o censura no por nuestras
pasiones […]sino por nuestras virtudes y vicios. […]Finalmente, por lo
que respecta a las pasiones se dice que nos mueven, pero en cuanto a
las virtudes y vicios se dice no que nos mueven, sino que nos disponen
de cierta manera.” P. 168
“[…]la virtud del hombre será también el modo de ser por el cual el
hombre se hace bueno y por el cual realiza bien su función propia.” P.
169
“[…]Estoy hablando de la virtud ética, pues ésta se refiere a las
pasiones y acciones, y en ellas hay exceso, defecto y término medio.
Por ejemplo, cuando tenemos las pasiones de temor, osadía, apetencia,
ira, compasión, y placer y dolor en general, caben el más y el menos, y
ninguno de los dos está bien; pero si tenemos estas pasiones cuando es
debido, y por aquellas cosas y hacia aquellas personas debidas, y por el
motivo y de la manera que se debe, entonces hay un término medio y
excelente; y en ello radica, precisamente, la virtud. En las acciones hay
también exceso y defecto y término medio.” P. 170
“[…]de acuerdo con su entidad y con la definición que establece su
esencia, la virtud es un término medio, pero, con respecto a lo mejor y
al bien, es un extremo.” P. 171
“[…]Por el contrario, así como no hay exceso ni defecto en la
moderación ni en la virilidad, por ser el término medio en cierto modo
un extremo, así tampoco hay un término medio, ni un exceso ni un
defecto en los vicios mencionados, sino que se 25 yerra de cualquier
modo que se actúe.” P. 172
“[…]Así pues, está claro que el modo de ser intermedio es en todas las
cosas laudable, pero debemos inclinamos unas veces hacia el exceso y
otras hacia el defecto, ya que así alcanzaremos más fácilmente el
término medio y el bien.” P.179
“[…]el deseo se refiere más bien al fin, la elección a los medios
conducentes al fin: así deseamos estar sanos, pero elegimos los medios
mediante los cuales podemos alcanzar la salud, y deseamos ser felices
y así lo decimos, pero no podemos decir que elegimos (serlo), porque la
elección, en general, parece referirse a cosas que dependen de
nosotros.” P. 186
“[…]Elegimos también lo que sabemos exactamente que es bue- no,
pero opinamos sobre lo que no sabemos del todo; y no son,
evidentemente, los mismos los que eligen y opinan lo mejor, sino que
algunos son capaces de formular buenas opiniones, pero, a causa de un
vicio, no eligen lo que deben.” P. 187
“Deliberamos, entonces, sobre lo que está en nuestro poder y es
realizable.” P. 188
“[…]no deliberamos sobre los fines, sino sobre los medios que conducen
a los fines.” P. 188
“Parece, pues, como queda dicho, que el hombre es principio de las
acciones, y la deliberación versa sobre lo que él mismo puede hacer, y
las acciones se hacen a causa de otras cosas. El objeto de deliberación
entonces, no es el fin, sino los medios que conducen al fin, ni tampoco
las cosas individuales, tales como que si esto es pan o está cocido como
es debido, pues esto es asunto de la perfección, y si se quiere deliberar
siempre, se llegará hasta el infinito.” P. 189
“El objeto de la deliberación es el mismo que el de la elección, excepto
si el de la elección está ya determinado, ya que se elige lo que se ha
decidido después de la deliberación.” P. 189
“[…]la voluntad tiene por objeto fin, pero unos piensan que su objeto es
el bien, y otros que es el bien aparente. Si se dice que el objeto de la
voluntad es el bien, se sigue que el objeto deseado por un hombre que
no elige bien no es objeto de voluntad (ya que, si es objeto de voluntad,
será también un bien; pero, así, sucedería que sería un mal).” P. 190
Referenc Aristóteles, “Ética Nicomáquea”, libros I, II y III
ia
bibliogra
fica
Comenta
rios Básicamente se trata de la ética que escribió Aristóteles a
su hijo Nicomáquea. Los libros I hasta el III traen en
primer lugar la actividad humana y su fin que desemboca
en el fin último que es la felicidad tratando de descubrir la
naturaleza de ella (la felicidad) y a que tiende, o sea, al
bien y no solo al bien, sino que, a los bienes más
excelentes, o sea, las virtudes.
Intenta trata en su libro II la naturaleza de la virtud Ética
que esta anclado ante todo en el actuar libre y
rectamente, es decir, actuar de acuerdo con la virtud
(término medio de nuestro actuar bien) evitando pecar
(errar el albo/ blanco) sea por exceso sea por defecto.
Tener una postura realista frete al actuar virtuoso
considerando la dificultad y trabajo que eso implica (crear
buenos hábitos), y aptar siempre a priori por la manera
de actuar más cercana a la virtud, que hora será actuar
por defecto, hora por exceso de acuerdo la opción que
corresponda más a la virtud.
En el libro III, no perdiendo de vista la libertad trata de la
voluntariedad en el actuar y la responsabilidad moral
frente la elección y la deliberación.
Buen libro difícil para entender, poco tiempo para
realmente sacar frutos (comprender y poner en acción
que es la intención del estudio de la ética como dice
Aristóteles), no creo que conviene hacer tareas solamente
para cumplir un cronograma, pero debo de hacer porque
hace parte del show.
18/10/2024
Hermano Emanuel del Niño Jesús