Titulo
Calidad Académica y Autonomía: Un Diálogo Necesario
ENUNCIADO DEL TEMA
La investigación se centra en explorar cómo la autonomía universitaria impacta en la
calidad académica dentro de la Facultad de Derecho y Ciencias Jurídicas de la
Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Se pretende analizar la relación entre estos
dos conceptos, identificar las áreas donde se manifiestan tensiones, y proponer
recomendaciones para fortalecer ambos aspectos en la facultad
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
La Facultad de Derecho y Ciencias Jurídicas de la Universidad Mayor de San Andrés
(UMSA) enfrenta múltiples desafíos en su esfuerzo por mantener altos estándares de
calidad académica mientras ejerce su autonomía universitaria. La autonomía permite a la
facultad tomar decisiones sobre sus políticas educativas, curriculares y de investigación,
lo que en teoría debería fortalecer su capacidad para adaptarse a las necesidades de sus
estudiantes y del entorno social. Sin embargo, este poder también conlleva
responsabilidades que, si no se gestionan adecuadamente, pueden generar serios
problemas que afecten la calidad del aprendizaje y la experiencia educativa en general.
Uno de los problemas centrales que enfrenta la facultad es la falta de actualización en los
equipos y recursos tecnológicos de las aulas. La obsolescencia de los equipos, como
proyectores, sistemas de sonido y acceso a internet, limita la capacidad de los profesores
para implementar métodos de enseñanza modernos y atractivos. La falta de tecnología
adecuada no solo afecta la calidad de la enseñanza, sino que también reduce la
competitividad de la facultad en relación con otras instituciones de educación superior
que sí están adoptando estas tecnologías. La deficiencia en la infraestructura tecnológica
es un obstáculo significativo para la innovación pedagógica y para la preparación de los
estudiantes en un mundo cada vez más digitalizado. Además, la infraestructura física de
la facultad presenta serias deficiencias que impactan negativamente en el proceso de
aprendizaje. Aulas mal diseñadas, con problemas de ventilación, iluminación o acústica,
así como edificios con un mantenimiento inadecuado, crean un ambiente poco propicio
para el estudio y la enseñanza. El estado físico de las instalaciones no solo afecta la
concentración y el rendimiento académico de los estudiantes, sino que también puede
influir en la moral y el bienestar del personal docente. Asimismo, la falta de espacios
especializados como, bibliotecas bien equipadas, y salas de estudio adecuadas limita las
oportunidades de aprendizaje práctico y la capacidad de los estudiantes para aplicar de
manera efectiva lo que aprenden en clase. La sobresaturación de aulas y espacios comunes
es otro problema que agrava la situación. La sobrepoblación en las clases y la falta de
espacios adecuados para el estudio y la colaboración generan un ambiente estresante tanto
para estudiantes como para profesores. Esto puede llevar a una disminución en la calidad
de la interacción educativa y a una experiencia académica menos satisfactoria. La falta
de espacios de colaboración, como salas de trabajo en grupo y centros de tutoría, también
dificulta el desarrollo de habilidades blandas como el trabajo en equipo y la resolución de
problemas, que son esenciales en la formación de los futuros profesionales del derecho.
Además, la accesibilidad inadecuada para personas con discapacidades es un problema
que no se puede ignorar. La falta de rampas, ascensores, baños adaptados y señalización
adecuada no solo viola principios básicos de inclusión y equidad, sino que también limita
la participación de un grupo importante de estudiantes y profesores en la vida académica.
Este problema de accesibilidad pone en evidencia una falla estructural en la planificación
y el diseño de los espacios universitarios, que deben ser inclusivos y accesibles para todos.
Otro aspecto crítico es la falta de mantenimiento regular de las instalaciones. Un ambiente
mal mantenido, con problemas de seguridad como fallos eléctricos o deterioro estructural,
no solo pone en riesgo la seguridad de los estudiantes y el personal, sino que también crea
distracciones que afectan la concentración y el aprendizaje. La seguridad y el
mantenimiento adecuado son fundamentales para crear un entorno donde el enfoque
pueda estar en el aprendizaje y no en las preocupaciones por la infraestructura.
La Facultad de Derecho y Ciencias Jurídicas de la UMSA enfrenta una serie de problemas
estructurales que, si no se analizan, pueden comprometer gravemente la calidad
académica y la capacidad de la facultad para cumplir su misión educativa. La relación
entre autonomía y calidad académica es compleja, y se ve agravada por estos desafíos
estructurales que limitan la efectividad de la enseñanza y el aprendizaje. La facultad debe
encontrar un equilibrio entre ejercer su autonomía y asegurar que los recursos, tanto
tecnológicos como físicos, estén alineados con las necesidades actuales de los estudiantes
y el cuerpo docente.
PROBLEMATIZACION
Pregunta Principal
¿De qué manera la Facultad de Derecho y Ciencias Jurídicas de la Universidad Mayor de
San Andrés puede equilibrar su autonomía universitaria con la necesidad de mejorar y
mantener altos estándares de calidad académica, considerando los desafíos estructurales
actuales?
Preguntas Secundarias
1. ¿Cómo afecta la falta de actualización tecnológica en las aulas a la calidad del
aprendizaje y la competitividad de la facultad?
2. ¿Qué impacto tienen las deficiencias en la infraestructura física sobre la concentración,
el rendimiento académico y la moral de los estudiantes y el personal docente?
3. ¿De qué manera la sobresaturación de aulas y espacios comunes influye en la calidad
de la interacción educativa y la experiencia académica de los estudiantes?
4. ¿Cuáles son las barreras de accesibilidad para personas con discapacidades en la
facultad, y cómo afectan su participación en la vida académica?
5. ¿Cómo influye la falta de mantenimiento regular de las instalaciones en la seguridad,
la concentración y el aprendizaje dentro de la facultad?
6. ¿De qué manera la escasez de recursos educativos, como libros, equipos de laboratorio
y software especializado, limita la formación integral de los estudiantes?
7. ¿Qué estrategias podrían implementarse para modernizar la infraestructura tecnológica
y física de la facultad sin comprometer su autonomía?
8. ¿Cuáles son las percepciones de estudiantes y docentes sobre la relación entre
autonomía y calidad académica en la facultad, y cómo podrían estas informarse para
mejorar la gestión educativa?