El Carácter Yu: Jiang Cheng enojado
El Carácter Yu: Jiang Cheng enojado
Rating: Mature
Archive Warning: No Archive Warnings Apply
Categories: F/M, M/M
Fandom: 陈情令 | The Untamed (TV)
Relationships: Jiang Cheng | Jiang Wanyin & Wei Ying | Wei Wuxian, Lan Zhan | Lan
Wangji/Wei Ying | Wei Wuxian, Jiang Yanli/Jin Zixuan, pre-Jiāng Chéng
| Jiāng Wǎnyín/Wēn Qíng - Relationship, Nie Huaisang & Nie Mingjue
Characters: Jiang Cheng | Jiang Wanyin, Wei Ying | Wei Wuxian, Lan Zhan | Lan
Wangji, Jiang Yanli, Jin Zixuan, Wen Qing (Modao Zushi), Granny Wen
(Modao Zushi), Fourth Uncle (Modao Zushi), Nie Huaisang, Nie
Mingjue, Jin Guangshan, Meng Yao | Jin Guangyao
Additional Tags: warning: swearing, advertencia: groserias, muchas groserias, Jiang
Cheng dice muchas palabrotas, a lot of swearing, Creative Insults, Some
Creative Insults, And Some Creative Threats, Alternate Universe -
Canon Divergence, possible ooc, Jiang Cheng se merece cosas buenas,
como a sus hermanos felices y con el, que se joda quien quiera negarle
eso, tu tambien wei wuxian, Some Romance, obvious couples getting
together, Hasta Lan Zhan tiene miedo, pre Jiang Cheng/Wen Qing, de
regalo ;3, Spanish Translation, Traducción a español, tuve que copiar y
pegar la ñ muchas veces, maldito teclado en ingles
Language: Español
Stats: Published: 2021-04-03 Completed: 2021-04-04 Words: 7,510 Chapters:
2/2
El Caracter Yu
by UmiAzuma
Summary
¿Cómo habría sido el enfrentamiento entre Jiang Cheng y Wei Wuxian en los episodios 27/28
si Jiang Cheng hubiera dejado salir el carácter que heredó de su madre?
Jiang Cheng se enoja con los imbéciles de los que está rodeado y arregla (casi) todo
Un Jiang Cheng muy enojado adopta a todos, ¡Porque chinga a tu madre Wei Wuxian!
Notes
Este fic es una traducción, también vayan a darle amor al fic original ;u; es muy divertido y
yo me divertí mucho traduciendolo al español :3
Advierto que Jiang Cheng dice muchas palabrotas en este fic, avisados están.
*~* en la Torre Koi, durante una discusión respecto al tema de las acciones indecorosas de
Wei Wuxian *~*
Jin Guangshan apretó los labios, dedicando una mirada pesarosa a Jiang Cheng. “Todos
hemos escuchado a Wei Wuxian hablar mal de usted, muchas veces. Palabras groseras y
displicentes, mostrando perfectamente lo malagradecido que es.”
“Yo no escuché nunca de Wei Ying alguna palabra así sobre el Líder de la Secta Jiang.” Dijo
Lan Wangji, su voz era como hierro.
Jin Guangshan parpadeó sorprendido, luego dejó escapar una risa desdeñosa. “Bueno, quizá
no con esas palabras exactamente, pero dijo tanto y tan irrespetuosamente, la intención se
pudo ver claramente.”
El Líder de la Secta Yao fue el primero en estar de acuerdo, seguido pronto por las otras
sectas menores. Jiang Cheng apretó los dientes tan fuerte que le dolieron. Se levantó de un
salto, sosteniendo su espada con tal fuerza que no se sorprendería si había sangre en la
empuñadura.
“¡Líderes de las Sectas!” les habló malhumorado, su rostro como una nube estruendosa.
“Como este es un asunto de la Secta Jiang, yo me ocuparé personalmente.” Se giró
brevemente hacia sus discípulos. “Traigan a todos.”
Ignorando a los otros líderes que lo llamaban, Jiang Cheng se marchó del Salón Glamoroso,
su mano aún apretando a Sandu, la ira hervía en su estómago.
*~* En los Túmulos Funerarios, durante la confrontación frente al lecho de Wen Ning *~*
La mandíbula de Wei Wuxian se apretó obstinadamente. “¿Y sabes qué más? ¡Incluso si Wen
Qing y Wen Ning no estuvieran aquí, aún así los ayudaría a todos, porque es lo correcto!”
El ceño de Jiang Cheng se frunció más. “¿Entonces qué? ¿Ellos son tu familia ahora? ¿Eso
quieres decir?”
Wei Wuxian lo vio fijamente, su mentón levantado en una expresión obstinada. “...sí.”
Oh, este maldito. “Bien. Si así lo quieres, voy a putas acceder.” Jiang Cheng se giró y salió de
la cueva. Tomó un largo respiro, luego bramó hacia todos los Wen ahí reunidos. “¡Todos
ustedes, empaquen sus posesiones!” Tomó su bengala de emergencia y la activó con un rudo
tirón. El Loto Jiang iluminó el cielo, llamando a sus discípulos. “¡Ahora!”
Los Wen resollaron y retrocedieron ante su mirada. Wen Qing corrió y se arrodilló ante él.
“¡Líder de la Secta Jiang! ¡Por favor, devolvernos a los Jin significará nuestra muerte!”
“¡¿Quién los va a devolver?!” Jiang Cheng la tomó del brazo y la hizo ponerse de pie. “¡No
veo ningún Wen qué devolver! ¡Lo único que veo es a un montón de miembros perdidos del
Clan Wei, con los que mi estúpido hermano está tratando de formar una secta! ¡Con ancianos
y niños!” Se giró, apuntando a la cara de su hermano con un dedo. “¡¿Acaso no tienes
vergüenza, Wei Wuxian?!”
“¡‘Eh’ tú! ¡Eres tan estúpido que se te van las palabras! ¡La Secta Jiang, siendo la superior de
las dos, está anexando este patético Clan Wei a sus filas y los trasladará a todos a Yunmeng!”
Algo en la mirada de Wei Wuxian se suavizó, pero el resto de su cara se seguía viendo
demasiado obstinada y estúpida. “...Jiang Cheng...”
Jiang Cheng notó que sus discípulos habían llegado, pero los ignoró por ahora. “¡Cierra la
boca! ¡Ya me cansé de escucharte! ¡Soy tu Líder, tú eres mi discípulo, debes ser obediente y
dejar de contradecirme delante de los demás! ¡Empaca todas las cosas que tienes regadas en
tu estúpida cueva! ¡Y ni pienses que porque algo es de tamaño humano lo puedes dejar aquí!”
Se giró hacia los Wen reunidos ahí, parados muy quietos y mirándolo. “¡¿Acaso son sordos?!
¡Comiencen a empacar! ¡AHORA!”
Wei Wuxian miró a Wen Qing, luego forzó una sonrisa insegura. “...Hay que hacerle caso a
Jiang Cheng, familia. Abuela, Cuarto Tío, ¿me prestan algunas bolsas? De las grandes.”
Jiang Cheng bufó hacia ellos, luego se fue hacia sus discípulos.
“Parecen granjeros.”
Jiang Cheng cruzó sus brazos sobre su pecho, respirando profundamente para que su ira
dejara de hervir. “Esta es la familia de mi hermano, los Wei. El idiota los encontró durante la
guerra, ¡y míralos! ¡Son tan imposibles como él, cosechando alimento en los Túmulos
Funerarios!”
Los discípulos asintieron, con nada más que concordancia en sus rostros. Algunos de ellos
eran discípulos originales, sobrevivieron el incendio del Muelle de Loto solo porque fueron
enviados a estudiar a otras sectas. Habían conocido a Wei Wuxian bastante bien al paso de los
años, y les contaron a los nuevos discípulos muchas historias de sus bromas e ideas idiotas
que siempre funcionaban. Bueno, la mayoría del tiempo.
“¡Sí que suenan como parientes de Wei Wuxian!”
“¡Pensar que hay todo un clan de gente tan atrevida como él!”
Jiang Cheng revoleó los ojos. “La Secta Jiang los anexará a sus filas, ¡con efecto inmediato!
¡Ayúdenlos a empacar, asegúrense de que no dejan nada atrás para que ningún Wei trate de
regresar por nada!”
“Eso es algo que esa gente loca definitivamente haría.” Los discípulos asintieron entre ellos.
“¡Nosotros lo haremos, Líder Jiang!”
*~*~*
Cuando Lan Wangji supo que Wei Wuxian estaba en el Muelle de Loto, inmediatamente saltó
sobre Bichen y se dirigió allá cuanto antes.
“¡TÚ!” Surgió un grito a su lado, y Lan Wangji enderezó su espalda para encontrarse de
frente con Jiang Wanyin.
Era un cuadro interesante, para ser honesto. Lan Wangji no estaba seguro de haber visto antes
a Jiang Wanyin tan enojado.
“¡Ven acá!” Jiang Wanyin trató de tomar su brazo, pero Lan Wangji prontamente se hizo a un
lado antes de que pudiera tocarlo. Dos veces hizo esto, luego Jiang Wanyin dio un paso atrás
con un gruñido. “¡Muy bien, cabrón, sé de ese modo! ¡Entonces quédate aquí como el asno
que eres y no te muevas!” Dicho esto, se dio la vuelta y se marchó.
Lan Wangji lo vio irse, confundido. Pensó brevemente en seguirlo, pero una voz a su lado lo
detuvo.
“Mejor quédate ahí, muchacho.” Le dijo una anciana con una sonrisa suave. Usaba ropa
similar a la de Wei Ying, y una canasta con vainas de loto en su arrugada mano. “A-Cheng
solo maldice así cuando tiene algo muy importante qué decir.”
Lan Wangji, sintiéndose ahora aún más perplejo, asintió y se quedó en su sitio.
No tuvo que esperar mucho. Después de varios minutos, escuchó gritar a Wei Ying,
exigiendo una explicación y pidiendo que lo bajaran. La razón de esto fue clara cuando Jiang
Cheng reapareció, con Wei Ying sobre su hombro como un costal.
Cuando estaban cerca, Jiang Cheng dejó rudamente a Wei Ying en el suelo, luego señaló a la
cara de Lan Wangji con un dedo. Su expresión estaba llena de ira, Lan Wangji tragó saliva
reflexivamente y casi da un paso hacia atrás.
“¡Tú!” Jiang Cheng gruñó, empujando a su hermano hacia adelante. Estaba viendo a Lan
Wangji como si éste le hubiera insultado grandemente de algún modo. “¡Ustedes dos han
estado tan pinches clavados uno con el otro desde las clases Lan, y estoy harto de sus
estupideces! ¡Así que o le declaras lo que sientes ahora mismo o te llevas tu pinche cara de
piedra sin expresiones y te vas a la chingada de Muelle de Loto hasta que tus bolas bajen lo
suficiente para que admitas lo que hasta un ciego puede ver!”
“Jian-” Wei Wuxian trató de protestar, pero guardó silencio rápidamente cuando Jiang Cheng
lo zarandeó del hombro.
“¡Y tú vas a callarte el hocico y aceptar su puta confesión sin rezongar o te voy a encadenar
hasta que se te haga el cabello blanco!” Se giró otra vez hacia Lan Wangji. “¡AHORA!”
Wei Wuxian se liberó del agarre de su hermano y fue a pararse entre ambos. “¡Jiang Cheng,
ya basta! ¡Lan Zhan no ha hecho nada para garantizar que lo obligues a mentir! Apenas y me
tolera, ¿qué confesión podría-?”
“¿Qué?” Wei Wuxian parpadeó sorprendido y se giró para verlo. “Por supuesto que te
desagrado.”
“Mn.”
“Para que me castigaran por mi cultivación demoníaca.” La forma en que lo dijo lo hizo
sonar como si quisiera recordar a Lan Wangji acerca de esta ‘verdad’. Excepto que estaba
muy lejos de ser la verdad.
Las cejas de Lan Wangji se fruncieron, se veía confundido. ¿Por eso es que Wei Ying lo había
rechazado tantas veces? “No. Para que te traten. La cultivación demoníaca daña y lastima, yo
quiero a Wei Ying sano y salvo.”
Wei Wuxian lo vio por un momento, luego alzó los brazos. “Bueno, ¡¿y por qué nunca dijiste
eso, Lan Zhan?!”
Jiang Cheng bufó. “Porque es un tarado sin emociones y tú eres un ciego imbécil. ¡Ahora
hablen, carajo! ¡Sobre lo que sienten uno por el otro y cómo van a hacer funcionar esta
relación!” Vio severamente a Lan Wangji. “¡Y la proxima vez que te vea y Wei Wuxian NO
me cuente al menos de cómo se tomaron de la mano, te voy a atravesar con Sandu y te voy a
meter plantas de loto en el agujero!”
“...mn.”
“¡Jiang Cheng, por favor cálmate!” Wei Wuxian intentó, pero una vez más no tuvo éxito.
“¡Chinga a tu madre, estoy calmado!” Los vio con enojo por otro rato, luego suspiró. “¡Voy a
ir a jugar con A’Yuan, porque él es el único emocionalmente maduro en esta puta ecuación!
Mientras tanto, ustedes dos hagan algo romántico o que me perdone el cielo...”
Jiang Cheng ahora sí gruñó, y Lan Wangji tomó el brazo de Wei Ying, acercándolo a sí
mismo en caso de necesitar defenderlo.
Jiang Cheng resopló y se fue dando pisotones. La anciana de hacía rato se rió, luego los echó
del patio. Les dijo que fueran ‘a besuquearse’ por ahí, y Lan Wangji sintió sus orejas
encenderse mientras se sonrojaba.
-~-~-
Más tarde ese día, Wei Wuxian fue a acompañar a Jiang Cheng en su muelle privado.
Se sentó cerca de él con una gran sonrisa y le empujó el hombro con el suyo. “Pueeeees…
Lan Zhan y yo nos tomamos de la mano.”
Wei Wuxian sonrió más ampliamente. “Lan Zhan tiene manos tan fuertes. Sostuvo mis manos
tan perfectamente, se amoldaron como si nuestras manos fueran hechas para estar juntas.”
Jiang Cheng apretó los labios fuertemente, su mirada fija de forma obstinada en el agua. “¡Y
su piel es muy suave y cálida! Realmente tiene la temperatura perfecta.” Suspiró
ensoñadamente. “¡Y sus dedos! ¡Tan ágiles! Probablemente por tocar el guqin todo el tiempo.
Uno solamente puede imaginar lo que esos dedos pueden ha-”
*~*~*
El siguiente en aparecer fue Jin Zixuan. Apenas aterrizó en Muelle de Loto, fue llevado al
salón principal donde Jiang Wanyin ya lo estaba esperando. Su rostro parecía una nube de
tormenta, pero Jin Zixuan trató de no dejar que eso le intimidara.
“No.”
Parpadeó, confundido. “¿Perdone?”
“No.” Jiang Wanyin se cruzó de brazos, luciendo como si estuviera a pocos momentos de
atacarlo. “No voy a escuchar una sola palabra que salga de su maldita boca hasta que
responda una pregunta. ¿Va usted a mover el trasero y casarse con mi A-Jie?”
Jiang Wanyin se levantó del trono y avanzó hacia él, gesticulando salvajemente. “¡Estoy
hasta la madre de verlo revolotearla, verla como un puto cachorrito, y luego decir la cosa más
pinche estúpida y hacerla llorar ¡Ni siquiera merece decir su nombre, terrón de mierda
presumido! Pero por alguna razón insondable, a mi hermana le gusta, puede que incluso lo
ame, ¡así que conteste ahora! No voy a dejar que le de falsas esperanzas a mi hermana por
otro puto minuto debido a su inabilidad de tratar con sus sentimientos, ¡RESPONDA!”
Jin Zixuan juntó sus manos e hizo una reverencia “¡Quiero casarme con A-Li y dedicar el
resto de mi vida a hacerla feliz!” gritó, con los ojos cerrados fuertemente. “Fui un estúpido
idiota, pero estoy tratando de mejorar, ¡pero Mianmian se fue y ella es la única persona con
inteligencia emocional que conozco así que vine a pedirle su consejo a usted!”
“¡Pues mi consejo es que le proponga matrimonio! ¡Les doy mi bendición para casarse si ella
aún lo quiere! ¡Si no lo quiere, váyase al carajo!”
Jin Zixuan se quedó en silencio un momento, tratando de tener una idea de qué hacer
después. “… ¿podría solicitar una audiencia con la Señorita Jiang Yanli, por favor?”
Jiang Cheng resopló en su cara, luego volvió a su trono. “Jiang Suan, lleva a este imbécil con
mi hermana y no lo dejes que se vaya hasta que escupa lo que tiene que decir.”
Uno de los discípulos dio un paso adelante y le hizo una reverencia. “Sí, Líder Jiang. Por
aquí, Jin-gonzi.”
“Gra-gracias.” Jin Zixuan se inclinó de nuevo y siguió al discípulo fuera del salón, se alejó
luciendo bastante desorientado por cómo había salido aquella conversación.
“Vaya, vaya, A-Cheng.” Cuarto Tío sonrió, sentado en una pequeña mesita detrás del trono.
“¡Realmente tienes el don de la palabra! ¡Servirte como líder de nuestra secta es en verdad un
honor!”
Jiang Cheng resopló. “Solo te caigo bien porque te doy alcohol gratis.”
“¡Tonterías! ¿No eres mi querido sobrino? ¡Ven a beber un tazón con tu Cuarto Tío!”
Jiang Cheng lo vio de reojo, luego asintió levemente. “Bien, pero solo uno.”
-~-~-
Una hora más tarde Jiang Cheng fue a supervisar a su hermana y a Jin Zixuan. Los encontró
en la cocina, sentados en la mesa. Jin Zixuan cortaba vegetales mientras Jiang Yanli lo
observaba con indulgencia. Había una olla hirviendo en el fuego.
“¿Celebrar?”
“Gracias, A-Cheng.” Le colocó un mechón de cabello tras la oreja. Su voz baja, como un
susurro. “Gracias por darle un pequeño empujón a Jin Zixuan.”
“Oh, lo estoy.” Yanli estiró su mano sobre la mesa y la puso sobre la de Jin Zixuan. Él dejó el
cuchillo de inmediato y apretó su mano. Se miraron por un momento, con sonrisas suaves en
sus rostros.
Jiang Cheng rodó los ojos y tomó una rebanada de vaina de loto fermentada, llevándosela a la
boca. Esperaba que Yanli estuviera supervisando a Zixuan, de lo contrario su sopa sería un
desastre.
*~*~*
Wen Qing respiró profundamente, luego tocó la puerta. Solo tuvo que esperar un momento
para que Jiang Cheng llamara desde dentro. “¡Entre!”
Abrió la puerta e hizo una corta reverencia. “Líder de la Secta Jiang. ¿Me permite hablar con
usted?”
Jiang Cheng entrecerró los ojos hacia ella, pero hizo a un lado los documentos que había
estado leyendo. “¿Qué sucede?”
Wen Qing cerró la puerta, luego avanzó hacia el escritorio. Se obligó a sí misma a no dudar
mientras dejaba sobre el escritorio el peine de madera que Jiang Cheng le había obsequiado.
“Entiendo. Sin embargo, mucho ha cambiado desde que nos conocimos. El cambio en mi
situación vuelve inadecuado el que yo conserve este peine.”
Wen Qing torció el gesto. “Usted es Líder de una Secta, yo soy una criminal de guerra. Este
peine me fue entregado como símbolo de sentimientos que es impropio que ambos
compartamos.”
“No. Me. Importa.” El ceño de Jiang Cheng se frunció más. “Yo compré el peine para ti.
Úsalo si quieres, tiralo a la basura si no lo quieres.”
“Nunca me atrevería a tirarlo” Le había dado gran consuelo, allá en el campo de esclavos.
Ese pequeño peine de madera era la última cosa tangible de su pasado que aún le quedaba. Su
débil peso oculto en su manga había sido una conexión con la realidad en contra los horrores
que ella y su familia habían tenido que vivir.
Jiang Cheng la vio por un momento, su rostro era impasible a pesar de que sus labios estaban
levemente torcidos. Se levantó de pronto y tomó el peine, viéndolo reflexivamente. Luego
dio vuelta al escritorio y se paró al lado de Wen Qing.
Se miraron por un momento, ninguno de los dos dijo nada. Luego, Jian Cheng levantó el
peine y lo colocó entre las trenzas del cabello de Wen Qing.
Wen Qing se quedó quieta, sin saber cómo tomar aquel gesto.
Jiang Cheng removió el peine un poco más, luego sonrió. “Te queda bien.” Se mordió el labio
por dentro, luego continuó. “Los sentimientos detrás del peine… cambiaron un poco, pero…”
El rubor fue subiendo por sus mejillas. “Pero siguen siendo genuinos.”
Wen Qing parpadeó un momento, sus labios alzándose con una pequeña sonrisa. “¿Incluso a
pesar de mi estatus bajo?”
*~*~*
Capítulo 2: ¿Vienen A Mi Casa?
Chapter Summary
Chapter Notes
See the end of the chapter for notes
La siguiente discusión tuvo lugar dos semanas más tarde, en Muelle de Loto. Todo mundo
estaba extremadamente emocionado de ir. Especialmente considerando todos los rumores que
flotaban por ahí.
Los distintos líderes de los clanes se reunieron en el patio interior, especialmente preparado
para su comodidad con cojines para sentarse y refrigerios. Pasaron el tiempo hablando entre
ellos mientras esperaban a que el Líder de la Secta Jiang llegara. La mayoría miraban
alrededor, curiosos respecto al proceso de reconstrucción del lugar, al igual que a si los
numerosos rumores y aseveraciones eran reales o no.
De pronto, una de las puertas laterales se abrió y el mismísimo Wei Wuxian entró.
“¡Wei Wuxian!” Varios líderes gritaron, levantándose abruptamente y tomando sus espadas.
Wei Wuxian se quedó helado, viéndolos con grandes ojos. “Oh, cierto, la conferencia,”
murmuró, su mano chocando con su frente.
“¡Perro asesino!” Vino otro grito. Antes de que alguien pudiera hacer algo, las puertas
principales se abrieron y Jiang Cheng entró, apenas regresando de lidiar con un muelle
colapsado.
Frunció el ceño ante la multitud, luego siguió sus dedos acusadores con la mirada. Su
semblante se tornó fiero. “¡Wei Wuxian, te dije que te quedaras en el ala familiar!” Gritó,
avanzando hacia su hermano. “¡Fuera de aquí, nadie necesita que interrumpas nuestra
discusión!”
“¡Entonces ve por un bollo de loto con A-Jie! ¡Mejor quédate ahí con ella!” Empujó a Wei
Wuxian hacia la puerta lateral. “¡Ya sabes que no te quiero ver tonteando por ahí!”
“¡De acuerdo, Jiang Cheng! Líderes de las Sectas.” Wei Wuxian se inclinó y se despidió con
la mano, luego se fue rápidamente.
Jiang Cheng lo vio, poco impresionado. “Es mi hermano, ¿dónde más podría estar?”
“¿Aún lo considera hermano, después de todos los crímenes que cometió en el campo de
trabajadores Wen?” Preguntó el Líder Jin, con la mano en la cintura.
Jiang Cheng se cruzó de brazos. “Mi hermano dijo que no hizo ninguna de las cosas de las
que se le acusa.”
“¿Perdón?”
Jiang Cheng alzó una sola ceja. “Dice que fue al campo, tomó a Wen Ning y Wen Qing como
quería, y luego se fue.” Jiang Cheng mantuvo esa singular ceja alzada. “Si los otros
prisioneros escaparon, es culpa de sus guardias, no de mi hermano.”
Jin Guangshan extendió las manos, sonriendo con condescendencia. “Los guardias dicen otra
cosa.”
Jiang Cheng entrecerró los ojos. “¿Usted no lo haría si su propia incompetencia facilitara el
escape de todos los prisioneros? ¿Quién tiene más motivos para mentir? ¿Mi hermano, que
tomó a dos personas, o los tontos que perdieron a cincuenta?”
Nie Huaisang ahogó un gritito detrás de su abanico. “¡Eso tiene sentido! Por supuesto que
mentirían.” Hizo un sonido de desaprobación. “¡Qué vergonzoso, tratar de ocultar su
incompetencia de ese modo!”
Nie Mingjue vio a su hermano de reojo, luego asintió. “Estoy de acuerdo. Mucho más creíble
que el que un Héroe de Guerra haya cometido tales atrocidades sin motivo ni razón.”
Los líderes de los clanes menores de Jiang y Qinghe rápidamente siguieron su guía. “¡Muy
cierto!”
“¡Qué vergüenza!”
El Líder Jin frunció el ceño, pero prosiguió. “¿Y qué hay de los prisioneros de guerra que
tomó Wei Wuxian? Son criminales de guerra.”
Jiang Cheng también frunció el ceño. “Wen Qing y Wen Ning nos salvaron a mis hermanos y
a mi después del incendio en Muelle de Loto, arriesgando grandemente sus vidas. Curaron
nuestras heridas, nos alimentaron, nos dieron camas donde dormir y un lugar seguro donde
guardar luto. La Secta Jiang les debe una gran deuda de gratitud, de tal modo que los
tomamos como nuestros Prisioneros de Guerra.” El tono de Jiang Cheng fue firme y férreo,
su expresión seria. “Se quedarán en Muelle de Loto, ayudando a la comunidad de Yunmeng
como pago por cualquier acción que hayan tomado durante la guerra.”
Nie Mingjue asintió divertido. “Suena razonable. ¿Qué significan dos prisioneros después de
todo?”
Jin Zixun gritó de pronto, apuntando hacia uno de los pilares. “¡Ah! ¡Allá! ¡Ese es uno de los
cadáveres que Wei Wuxian trajo de vuelta para usar como marionetas!” Ignoró a Jin
Guangyao tratando de silenciarlo. “Ahí, ¡¿qué no lo ven?!”
Jiang Cheng vio hacia el pilar, luego hizo una mueca. Claramente podía ver a Wen Ning
oculto tras el pilar, su espalda encorvada y sus hombros encogidos como si hacerse bolita lo
volvería invisible.
Jiang Cheng avanzó hacia Jin Zixun y le dio un manotazo para que bajara la mano que seguía
señalando. “¡Ese es Wen Ning! ¡Ya aclaramos que está aquí! ¡Ponga atención cuando otros
están hablando!”
Jiang Cheng rió con sorna. “Difícilmente. Wen Ning, ven a presentarte.”
Wen Ning titubeó, pero tras una mirada dura de Jiang Cheng, salió de detrás del pilar. Se paró
frente a todos, luego juntó sus manos e hizo una educada reverencia. “Este humilde siervo
saluda a los honorables Líderes de las Sectas.”
Nie Huaisang revoloteó su abanico. “Es muy educado para ser una salvaje marioneta
cadáver,” comentó plácidamente. “¿No lo crees, Da-ge?”
Nie Mingjue asintió lentamente. “No gruñe lo suficiente para ser una.”
El Líder Qin también estuvo de acuerdo. “Además está hablando. Ciertamente no puede ser
una marioneta cadáver si está hablando.”
Jiang Cheng lo vio feo. “Ha estado enfermo, ¿eso es un crimen? ¡Yo no critico su apariencia
cuando usted ha estado enfermo!”
“Me alegro de saber que sirve para algo.” Jiang Cheng murmuró girando los ojos.
“¡Usted-!” Jin Zixun señaló a Jiang Cheng, pero retrocedió cuando Jiang Cheng dio un tosco
paso adelante hacia él, sus ojos abiertos demasiado para no ser amenazador. No parpadeó ni
un momento.
Jin Zixun bajó el brazo. “Entonces… ¡entonces qué hay de esas venas negras en su cuello!”
Jin Zixun parpadeó. “Un tat- ¡¿qué diablos se supone que eran?!”
“Raíces de loto.” Wen Ning murmuró, moviéndose nerviosamente detrás de Jiang Cheng.
Jin Zixun vio a Wen Ning, viéndose y sintiéndose completamente perplejo. “...oh.” Estuvo en
silencio largo rato. “¿…tal vez agréguele unos cuantos pétalos?” Tanto Jin Guangyao como
Jin Zixuan se pellizcaron el puente de la nariz.
“Le gusta como está.” Jiang Cheng siseó, sus brazos cruzados frente a su pecho.
De pronto, desde el otro lado del patio, llegó un grito. Todo se giraron, sus manos apretando
sus espadas. Sin embargo, no era un atacante. Había sido un infante, un niño de no menos de
tres años, quien había gritado.
“¡Gege Gritón, Gege Tiznado!” Siguió gritando, abrazando un suave juguete. “¡Extraños!”
Jiang Cheng saltó de inmediato por encima de los otros líderes, aterrizando frente al niño y
tomándolo en sus brazos. El pequeño siguió llorando, ocultando su carita en el pecho de
Jiang Cheng, sus pequeñas manos apretando la túnica púrpura.
“¡Vean lo que han hecho!” Jiang Cheng gritó a los líderes, dando suaves palmadas en la
espalda del niño y meciéndolo en un intento por calmarlo. “¡Lo hicieron llorar!”
“¿Qué razón tendría un niño para gritar de ese modo?” Exigió alguien mas, y Jiang Cheng
gruñó.
“¡¿Y por qué no lo haría?! ¡Vio a sus padres ser asesinados por extraños! ¡Y ustedes están
aquí tomando sus espadas y Jin Zixun le grita a todos como si quisiera pelear! ¡¿Por qué no
tendría miedo?!”
Jiang Cheng meció al niño en sus brazos. “Él es Wei Yuan, mi primo.”
“Sí.” Jiang Cheng asintió. “Durante la guerra, mi hermano encontró el clan donde su padre,
Wei Changze, nació. Habían sido reducidos en número después de la Campaña Solar. Wei
Wuxian decidió reubicar a los sobrevivientes a un lugar seguro. Pero el imbécil los llevó a los
Túmulos Funerarios y los ocultó ahí” Comenzó a dar palmadas en la espalda del niño,
meciéndose lentamente de un lado a otro. El llanto del pequeño se apaciguó, pero siguió
sollozando humedamente. “Yo, por supuesto, los traje aquí cuando me di cuenta que Wei
Wuxian no estaba albergando prisioneros fugitivos, sino parientes.”
Jiang Cheng entrecerró los ojos. “Sí.” Su voz era serena. El tipo de serenidad que viene antes
de que una tormenta destruya una ciudad. “Es toda una coincidencia que haya encontrado una
aldea en su mayoría de ancianos y niños, porque los adultos fueron secuestrados y obligados
a unirse a las filas de los Wen.” Su voz aumentaba de volumen conforme hablaba, hasta que
sonó casi como si estuviera gritando. El niño en sus brazos no parecía preocuparse por eso.
“¡La única persona de menos de cincuenta años y más de quince es Wei Ten, y está lisiado!”
Jin Zixun resopló. “Al menos eso dice. ¿Tiene algún testigo que confirme su versión?”
Jiang Cheng se giró hacia él, sus ojos bien abiertos y llenos de ira incontenible. “Jin Zixun.
¡No me voy a quedar aquí a que me llame mentiroso en mi casa en mi propia casa, que he
reconstruido personalmente con sangre y sudor!”
“¡Váyase!” Exigió Jiang Cheng, Zidian centelleando contra sus dedos. “¡Váyase ahora mismo
o lo lanzaré por la pared con Zidian alrededor de su cuello!”
Zidian se desplegó con un crujido, y el niño la vio con curiosidad, no había miedo en su
rostro empapado de lágrimas. “¡AHORA!”
Jin Guangshan alzó una mano. “Retírate,” le ordenó. “Espera afuera. Me encargaré de
arreglar esto.”
Jin Zixun torció el gesto, luego se despidió sin ganas. “Mis disculpas.” Se marchó por la
puerta, sin mirar atrás una sola vez. Los discípulos cuidando las puertas las azotaron una vez
que pasó por el dintel. Tal vez le pellizcaron el talón con la puerta, a juzgar por el chillido de
sorpresa, pero ninguno pareció preocupado al respecto.
Jin Guangshan puso su sonrisa más amable. “Mis más sinceras disculpas, Líder Jiang Cheng.
Mi sobrino permitió que sus emociones tomaran el control. Le ruego clemencia en su
nombre.”
Jiang Cheng lo vio por un momento sin parpadear, luego Zidian se enredó de nuevo y se
disipó con un chirrido. “Muy bien. Pero no tiene permitido poner un pie en Muelle de Loto
hasta que tanto Wen Ning como yo hayamos recibido cartas formales de disculpas por sus
numerosos insultos.”
Nie Huaisang sonrió. “¡Ah, el Líder Jiang es tan indulgente! Tal insulto hacia él y los suyos,
y ¿él solamente quiere una disculpa honesta? ¡Qué espíritu tan compasivo!”
Nie Mingjue le dirigió una mirada divertida a su hermano, luego asintió. “Estoy de acuerdo.”
Los líderes de las sectas menores una vez más hicieron eco de sus palabras.
“Tiene razón, ¡fue muy misericordioso!”
“Han pasado por tantas cosas, y aún así mantienen un fuerte sentido del decoro.”
Nie Huaisang asintió. “Estoy de acuerdo, el Líder Jiang en verdad es un ejemplo para todos.”
Jin Guangshan tenía cara de que había estado bebiendo vinagre, pero rápidamente sonrió.
“Por supuesto. Gracias, Líder de la secta Jiang, por su indulgencia.”
“¡Una excelente idea!” El Líder del Clann Yao concordó, como siempre lo hacía. “¡Sería un
honor conocerlos!”
Jiang Cheng los vio un momento, luego asintió. “Muy bien. Wen Ning, ve y trae a los
primeros dos que encuentres.”
Wen Ning asintió con sorpresa, sus ojos muy abiertos. Jiang Cheng lo vio feo hasta que se
inclinó y obedeció. Regresó momentos después, seguido de la Abuela y el Cuarto Tío.
Parecían tan titubeantes como Wen Ning, pero avanzaron al patio cuando se les indicó que se
acercaran.
Jiang Cheng los señaló a ambos. “Ellos son Wei Ju y Wei Fang, mi nueva abuela paterna y tío
paterno.”
Jiang Cheng asintió. “Por supuesto. Mi padre era hermano jurado de Wei Changze, después
de todo. Su familia es mi familia.”
“Ah sí, por supuesto.” Alguien murmuró, y pronto otros hicieron eco de aquello.
Nie Mingjue rodó los ojos ante los otros líderes, luego se inclinó respetuosamente. “Nie
Mingjue saluda a Madam Wei y al Maestro Wei.” A su lado, Nie Huaisang hizo lo mismo, su
abanico cerrado sostenido entre sus manos.
Los dos ancianos regresaron el saludo. “Es un honor conocer a los tan estimados invitados de
nuestro A-Cheng,” Dijo Abuela, sonriendo como solo una madre cariñosa lo haría.
El resto de los líderes de los clanes se apresuraron a hacer el mismo saludo, no queriendo ser
groseros.
Jiang Cheng sonrió y no había nada de agradable en su sonrisa. “¿Y bien? ¿Alguien más
quiere asegurar que estos son cultivadores malvados de Wen? ¿O que estoy alojando a los
asesinos de mis padres?”
Los líderes casi trastabillan para negarlo. “¡No, claro que no!”
“¡Suficiente!” Jiang Cheng levantó una mano, deteniendo su verborrea aduladora. “Este
asunto está arreglado entonces. Abuela, necesito que lleve a nuestros estimados invitados al
Salón del Arco para nuestra reunión. ¿Puedes llevarte a A-Yuan?”
Al escuchar eso, A-Yuan gimoteó con fuerza. “¡NO! ¡No, gege gritón! ¡Los extraños van a
lastimarte! No quiero que lastimen a mi gege gritón!” A-Yuan sollozó, aferrándose
desesperadamente a su túnica.
Jiang Cheng comenzó a dar palmadas suaves en la espalda de A-Yuan, que subía y bajaba
rápidamente. “Mil disculpas, líderes,” dijo, pero a juzgar por su ceño fruncido, era todo
menos una disculpa sincera. “Parece que han logrado alterar a mi primo mucho más de lo que
pensé. Por favor discúlpenme, necesito ir a tranquilizarlo ahora. Jiang Caifeng y Yu Hongxue
los acompañarán a sus habitaciones.”
“Completamente comprensible.” Dijo Nie Mingjue, y el Líder de la Secta Qin asintió. “Un
niño disgustado requiere mucha atención.”
“Gracias.” Jiang Cheng hizo una reverencia, el niño aún se aferraba a él y sollozaba. “Nos
volveremos a reunir en el Salón del Arco para la conferencia después de un shichen.
Compermiso.” Se dio la vuelta y se fue de ahí, Abuela y el Cuarto Tío lo siguieron de cerca.
Wen Ning se inclinó de nuevo hacia los líderes, luego se fue rápidamente también, cerrando
las puertas detrás suyo.
Mientras caminaban, los líderes compartían miradas confundidas por toda esta situación. Al
menos la mayoría lo hacían. Jin Guangshan, por ejemplo, estaba furioso calladamente ante
estos acontecimientos. Nie Mingjue ignoró la confusión por completo y marchó a donde le
dijeron, su hermano casi dando saltitos tras de él.
*~*~*
Una vez que todos estuvieron sentados y los discursos de bienvenida terminaron, Jin
Guangshan carraspeó con una sonrisa. “Viendo que… Su hermano está aquí de nuevo, creo
que debemos discutir primero el asunto del Sello del Tigre Estigio.”
Jiang Cheng lo vio directamente. “No hay necesidad de discutir ese tema.”
Jin Guangshan se rió entre dientes y extendió las manos. “Ah, pero Líder Jiang Cheng,
debemos hacerlo. Es un objeto realmente peligroso. Dejarlo en manos de su hermano ha
demostrado ser desastroso en el pasado.”
Los ojos de Jiang Cheng se estrecharon. “¿Cuándo? ¿Cuando lo usó para vencer las fuerzas
Wen durante la Campaña Solar? Usó un arma durante batallas de guerra, llevando a nuestras
tropas a la victoria. No veo nada desastroso.”
Una risa incómoda. “Ah, sí. Pero al no estar más en guerra. ¿Cómo podemos estar seguros de
que tal objeto tan poderoso no será usado en nuestra contra? ¿Cómo podemos estar seguros
de que no será usado para causar otro conflicto armado?”
“Mi hermano ha jurado no usar nunca ninguno de sus inventos contra otras sectas sin mi
permiso.” Jiang Cheng tomó un sorbo de su vino. “Puedo mantenerlo a raya con muy pocas
dificultades, el no se atrevería a ir por encima de mi autoridad o perjudicar la posición de
nuestra secta.”
Jin Guangshan torció el gesto por un momento, su sonrisa perdió un poco de fuerza. “Usted
dice eso ahora, pero el Sello del Tigre Estigio y el Hierro Yin-”
Jiang Cheng dejó su vaso sobre la mesa con un fuerte golpe. “Líder de la Secta Jin. Para
empezar, encuentro muy incómodo que usted esté tan enfocado en el Sello del Tigre Estigio
que mi hermano desarrolló. Lo ha sacado a colación constantemente durante cada reunión.
¿No dijo el Líder de la Secta Ouyang que todas las sectas tienen objetos mágicos? ¿Por qué el
hecho de que la Secta Jiang tenga en su poder un objeto mágico es causa de tanto escrutinio
de su parte?” Hizo una pausa, y los otros líderes comenzaron a cuchichear afirmativamente.
“Segundo, no hay pruebas de que el Sello del Tigre Estigio fuera hecho con el Hierro Yin,
como usted continúa aseverando.”
Jin Guangshan entrecerró los ojos. “Debe usted admitir que es mucha coincidencia. La última
pieza está perdida, y Wei Wuxian anda corriendo por ahí con ese sello.”
Jiang Cheng no revoleó los ojos, pero de algún modo dio la impresión de haberlo hecho, su
mirada estaba llena de desdén. “Realmente no. Mi hermano siempre ha sido un genio, tan
talentoso que ha creado muchas cosas aparentemente de la nada. Hasta donde sé, lo pudo
haber hecho con una piedra que se encontró en el camino. No sería la primera vez que hace
tal cosa.” Hizo una pausa lo bastante larga para que Nie Huaisang mencionara algunos de los
inventos ‘milagrosos’ de Wei Wuxian cuando estuvieron en las clases en Gusu “Me parece a
mi que usted está basando estas acusaciones en el hecho de que no puede encontrar la pieza
faltante del Hierro Yin y quiere un chivo expiatorio para echarle la culpa de su fracaso.”
A Jin Guangshan se le borró la sonrisa del rostro. “Jiang Cheng, no se burle de mi.”
Jiang Cheng frunció el ceño. “¡El único que se burla aquí es usted! ¿O cree usted que es
apropiado insistir en no usar mi nombre de cortesía?”
“No creo haber escuchado nunca al Líder de la Secta Jin llamarlo de ningún otro modo que
no sea Jiang Cheng.”
Nie Mingjue habló también, siempre contento de bajar a Jin Guangshan de uno o dos
escalones de grandeza. “Yo fui una vez también el Líder más joven, y nadie nunca me llamó
de ningún otro modo que no fuera por mi nombre de cortesía.” Por no decir que nadie sabía
cuál era su nombre de pila.
“¡Es cierto! ¡No importa la edad, un líder es un líder! El mismo respeto debería aplicar para
todos nosotros.”
Jin Guangyao, siempre tratando de mantener la paz, se levantó. “Líder Jiang. Estoy seguro de
que mi padre nunca tuvo intención de-” Pero guardó silencio cuando Jin Guangshan lo
silenció con un rudo aleteo de su manga. Jin Guangyao bajó la cabeza y volvió a su asiento,
mordiendo su labio.
Jin Guangshan le dirigió una mirada de descontento a su segundo hijo, luego puso su mejor
sonrisa de arrepentimiento. “Me disculpo si le he dado causa para ofenderse. Lo conozco
desde que usted era un niño, algunas viejas costumbres son difíciles de olvidar”
Jiang Cheng resopló por la nariz. “Solo por esa razón perdonaré su error, pero tome en cuenta
que soy un Líder de una secta, como usted. Soy su igual, no soy un niño.”
“Por supuesto, Líder Jiang Wanyin.” Jin Guangshan bajó la cabeza en una muestra de
respeto. “Sin embargo, el tema del Sello del Tigre Estigio-”
“Es irrelevante.” Intervino Chifeng-zun, Huaisang se abanicaba a su lado con una sonrisa
extrañamente amplia. “Jiang Wanyin me envió el Sello del Tigre Estigio la semana pasada y
lo he destruido usando el método para deshacernos de nuestros sables que no pueden ser
controlados.”
“Yo fui testigo de la destrucción.” Añadió Lan Qiren, su tono de voz como siempre no dejaba
espacio para discusiones. “El método fue bastante efectivo, dejando atrás solo algunos trozos
de metal. Para estar seguros, las piezas fueron recogidas y selladas bajo varias montañas
seleccionadas al azar.”
Jin Guangshan los vio a ambos, con los ojos bien abiertos. Tras un momento, se recompuso
lo suficiente para decir “Eso… es bueno saberlo.”
“Lo es.” Jiang Cheng asintió, luego hizo un gesto hacia el espacio abierto en el centro del.
“¿Podemos comenzar la verdadera discusión o desea continuar con este tema?”
Jin Guangshan negó con la cabeza. “...no. No, confío en su experiencia en… deshacerse de
tales artefactos peligrosos.” Carraspeó, luego le hizo un gesto para que Jin Guangyao tomara
control de la discusión. Necesitaba sentarse.
*~*~*
Jiang Cheng esperó a que el salón se calmara después de que las provisiones de la última
discusión terminaran, luego se levantó para hablar. “Ahora, como todo ha sido discutido,
tengo un tema más del que me gustaría discutir con el Líder de la Secta Jin.”
“El matrimonio entre mi hermana y su hijo. Deseo rehacer el compromiso y ser el anfitrión
de la boda.”
Jin Guangshan rió. “Es bueno saber que nuestras sectas aún tienen buena amistad.
Lamentablemente, debo rechazar el compromiso. Ya le he elegido una nueva prometida a mi
hijo, por lo cual-”
Jin Zixuan se levantó de un salto. “¡Padre, no! ¡Ya le he propuesto matrimonio a A-Li!”
Jin Guangshan lo vio feo. “¡Debiste consultarlo conmigo primero!” Hizo una reverencia
presumida hacia Jiang Cheng sin levantarse de su asiento. “La Secta Jin se disculpa por el
malentendido.”
“¡Padre!”
“¡Siéntate, Jin Zixuan! Este asunto está arreglado.” Le ordenó Jin Guangshan, pero Jin
Zixuan no se dejó intimidar.
“¡No! ¡No, no me casaré con nadie más! ¡Ya le propuse matrimonio a A-Li, me ha aceptado,
y el Líder Jiang ya nos dio su bendición! No voy a-”
“¡Tú harás lo que te digo!” Jin Guangshan gritó, con el rostro rojo. Le dio una risa nerviosa a
los otros líderes antes de continuar, su voz más calmada. “Soy tu padre y Líder de tu Clan.
Como tu mayor, me debes respeto. Mientras seas miembro de la Secta Jin, debes obedecer.”
Jin Zixuan lo vio fijamene, luego enderezó la espalda. “Entonces la dejaré.”
“¡La dejaré! ¡Dejaré la Secta Jin, me casaré en la Secta de A-Li!” Jin Zixuan declaró.
Titubeó, con el rostro pálido. Pero luego infló el pecho con determinación y comenzó a
quitarse la túnica exterior.
Jin Guangshan se levantó y corrió hacia él, tomando sus brazos. “¡Deja de hacer eso! ¡Eres
mi hijo y mi heredero, no puedes seceder!”
“¡Lo haré si me haces casarme con alguien más!” Jin Zixuan dio un paso atrás, alejándose de
las manos de su padre. Señaló a su hermano. “¡Además, A-Yao es mucho mejor en las
labores de liderazgo, organización y administración! ¡Será un mucho mejor heredero que
yo!”
El rostro de Jin Guangshan una vez más se puso rojo, su voz tan fuerte que cada persona
pudo escucharlo fuerte y claro. “¡Nunca le dejaré mi secta a ese maldito bastardo!”
Silencio. Todo mundo los estaba mirando fijamente, pretendiendo sentirse escandalizados,
pero disfrutando el show. Jin Guangyao estaba parado detrás de su padre, su mandíbula tensa
y el rostro pálido.
Jin Zixuan vio a su padre, él de hecho estaba escandalizado. Luego se giró para ver a Jin
Guangyao. “A-Yao, ¿Te gustaría dejar el clan conmigo y unirte a la Secta Jiang? Estoy seguro
de que te aceptarán. Creo que deberíamos preguntarle al Líder Jiang primero. ¿Quieres
preguntarle? Puedo preguntar.”
Jin Guangyao se veía sorprendido, luego sonrió. “Gracias por tu oferta, pero lamentablemente
estoy muy ocupado con mis ocupaciones. Las tres piezas del Hierro Yin que Padre está
ocultando bajo la Torre Koi se están volviendo cada vez más volátiles, y encontrar nuevas
maneras nuevas de contenerlos consume mucho tiempo.”
Jin Guangyao sonrió más ampliamente. “¡No se preocupe, Da-ge! Xue Yang los está
cuidando. Ha demostrado ser muy talentoso en la cultivación demoníaca, Padre estaba muy
satisfecho de haberlo contratado.” La ira en la cara de Chifeng-zun creció más.
Jin Guangshan le dio una fuerte bofetada a Jin Guangyao, tan fuerte que lo hizo caer hacia
atrás.
El salón entró en caos. Chifeng-zun entró en ira, avanzando hacia Jin Guangshan. Los otros
líderes empezaron a gritar también, algunos en defensa del Líder Jin, pero la mayoría
aliandose de inmediato con Chifeng-zun. Nie Huaisang y Jin Zixuan corrieron a auxiliar a Jin
Guangyao, lo ayudaron a levantarse y lo alejaron del ojo de la tormenta.
Solo Jiang Cheng permaneció en su sitio, viendo el griterío con una sonrisa satisfecha.
FIN
Para quienes se preguntan qué estaba haciendo Nie Huaisang participando en una conferencia
así, ocurrió más o menos así:
“¡Da-ge, no estés sorprendido! ¡Soy tu heredero oficial! Quiero ir contigo para poder
observar y aprender de tu buen ejemplo.”
Mingjue entrecerró los ojos, pero Huaisang solo siguió con su sonrisa firmemente en su sitio.
Eventualmente, Mingjue resopló. “Bien, puedes venir. Pero lo que sea que estás planeando,
más vale que sea entretenido.”
“Estoy seguro que no sé de qué hablas, Da-ge. Además, por favor sígueme la corriente en
momentos clave, sabrás cuáles son.”
¡Y terminó!