Relación de saberes de aspectos socioemocionales y
educación
La educación socioemocional tiene como propósito el reconocimiento de las emociones
propias y de los demás, así como la gestión asertiva de las respuestas a partir de una
adecuada autorregulación, lo que favorece las relaciones sociales e interpersonales,
además de la colaboración con otros. Desde la perspectiva relacional de la Sociología de
la emoción este proceso cobra sentido en las relaciones sociales precisamente, en el
sentir de los individuos y en la expresión de este sentir en determinadas situaciones o
fenómenos sociales, en las interacciones con los demás. Como proceso formativo la
educación socioemocional se centra en el desarrollo y la práctica de la inteligencia
emocional y de las habilidades identificadas como competencias emocionales o
competencias blandas, que si bien tradicionalmente han estado asociadas a los rasgos
de personalidad de los individuos, hoy se sabe que gracias a la neuroplasticidad del
cerebro, a estímulos positivos, estilos de crianza y ambientes protectores, dichas
habilidades son educables o susceptibles de ser desarrolladas. La educación
socioemocional pese a ser reconocida como innovación educativa al tratar sobre las
expresiones de las emociones, no resulta un tema nuevo; en las culturas de la
antigüedad las emociones guardaban estrecha relación con las virtudes y los vicios; la
educación se proponía cultivar las primeras y contener los segundos como principio de
una buena formación. Así en la tradición oriental el taoísmo promovía la calma y los
principios de una vida serena, pacífica, alejada de la violencia, buscando mantener la
serenidad y quitar poder a aquello que perturbara la tranquilidad; lo que suponía el
manejo de la ira, el miedo y las emociones consideradas negativas a través de la
contemplación de la naturaleza, además de aprender de la divina inteligencia del
universo. Las personas con habilidades socioemocionales desarrolladas están mejor
equipadas para manejar los retos cotidianos, establecer relaciones personales positivas
y tomar decisiones informadas. El aprendizaje socioemocional ayuda a los estudiantes y
a los adultos a prosperar en la escuela y en la vida. Y las habilidades pueden ser
enseñadas y aprendidas desde preescolar hasta la vida adulta.
Esto es importante porque las personas no nacen sabiendo cómo manejar las
emociones, resolver problemas y llevarse bien con los demás. Este tipo de habilidades
deben ser desarrolladas, y las escuelas pueden ayudar a los estudiantes a aprenderlas.
También es importante saber que algunos estudiantes puede que necesiten apoyos
específicos para beneficiarse plenamente del aprendizaje socioemocional.
En la escuela, los estudiantes observan, identifican, aprenden, experimentan y replican
comportamientos, normas sociales, actitudes y habilidades socioemocionales. Los
maestros constituyen una referencia para los estudiantes en el salón de clase e influyen
en su desarrollo, a través de la manera en que modelan las habilidades
socioemocionales; fomentan la interacción maestro-estudiante; y dirigen y organizan el
salón de clase, entre otras prácticas, ya sea de forma intencional o no.
Los docentes que son competentes socioemocionalmente suelen manejar mejor sus
emociones, gestionar el salón de clase de forma más efectiva, establecer códigos de
conducta, desarrollar interacciones más comprensivas y alentadoras con sus estudiantes
y, por ende, estimular el desarrollo socioemocional de sus estudiantes.
La enseñanza conlleva múltiples retos emocionales, pedagógicos, administrativos y
multifuncionales. El estrés y el agotamiento docente se asocian negativamente con la
calidad del ambiente del salón de clase y el aprendizaje y, por ende, con el desempeño
académico, pero también con la calidad de la relación maestro-niño y el involucramiento
en la escuela.
Más allá de su propio estrés, el desconocimiento de los maestros sobre la manera de
enfrentar situaciones estresantes en el aula, o conducta inactiva, puede afectar su
capacidad para manejar el mal comportamiento de los estudiantes.
El comportamiento de los maestros también puede tener una influencia negativa en el
desarrollo socioemocional de los estudiantes. Las bajas expectativas de los maestros
sobre el desempeño de sus estudiantes pueden modificar la percepción de los
estudiantes sobre ellos mismos y sus conductas, según las etiquetas o expectativas que
se les impongan. Otro comportamiento docente que puede afectar negativamente las
habilidades socioemocionales de los estudiantes es el ausentismo o la impuntualidad de
los maestros, aunque la evidencia es mucho más limitada.
Para que los maestros puedan modelar y enseñar habilidades socioemocionales, es
necesario que ellos mismos las vivan y encarnen. Sin embargo, no todos los maestros lo
logran de forma natural. Cuando los maestros carecen de habilidades socioemocionales,
capacitación, acceso a recursos, creatividad o técnicas para estimular el desarrollo
socioemocional de sus estudiantes, sus conductas y acciones pueden producir
resultados negativos en términos de aprendizaje.
Por esta razón, es importante la capacitación docente para que pongan en práctica
técnicas y actitudes que contribuyan al desarrollo socioemocional y académico de sus
estudiantes, ya sea a través de intervenciones específicas para el aprendizaje
socioemocional o bien de forma indirecta en el salón de clase.