0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas5 páginas

UNIDAD2

Unidad 2 compu 1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas5 páginas

UNIDAD2

Unidad 2 compu 1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Unidad 2

Nombre y Apellido: Cristian David Rodas


Materia: Derecho Publico: Provincial y Municipal

Fallo: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contra Tierra del Fuego, Provincia
de s/ cumplimiento de contrato y cobro de pesos.

Se presenta Ciudad autónoma de Buenos Aires y promueve demanda contra


la Provincia de Tierra del Fuego por incumplimiento de un convenio de
asistencia médica firmado entre las partes.
En vistas del desacuerdo entre las provincias y en función de la Cláusula
Decimosexta del Convenio vigente en ese entonces, se le corre vista de la
causa al Ministerio Público a fin de que determine cuál es la competencia
que dirimirá el conflicto entre las partes.
La composición de la Corte, entendió, al igual que el Procurador que: en
todas las oportunidades en que el máximo tribunal tuvo que pronunciarse
para determinar el estatus institucional de la Ciudad de Buenos Aires, a fin
de determinar si es aforada o no a la competencia originaria de la Corte
Suprema, conforme arts. 116 y 117; se inclinó por la negativa
argumentando que tal entidad no es una provincia argentina y que, por lo
tanto, no le corresponden las prerrogativas que la ley le otorga a estas.
Que, conforme a esta premisa, fue que el Tribunal fundó sus decisiones de
someter a CABA a los tribunales inferiores del Poder Judicial de la Nación.
Ahora bien, lo interesante de este fallo, es la disidencia de la Doctora
Argibay que abre la posibilidad a una nueva doctrina.
Señala la ministra que las normas en que se apoya la pretensión del
Gobierno de la Ciudad corresponden al derecho administrativo local, dado
que surgen de un convenio celebrado entre las partes, de esta manera nota
que ambas partes han actuado en ejercicio de sus facultades que
corresponden al derecho público local y sobre todo a una materia propia de
su gobierno como lo es la salud.
Razona que, de no tratarse de un asunto civil, corresponde establecer si la
causa en cuestión debe ser tratada en CSJN en instancia originaria o
corresponde que
entiendan en ella los Tribunales locales de alguno de los estados litigantes,
esta última vía de solución no tendría cabida desde que ambos estados
tienen facultades propias de legislación y jurisdicción, para crear y aplicar
su derecho público local, aunque Ciudad autónoma no pueda ser una
provincia en el sentido estricto.
Que conforme al texto de la Constitución Nacional no hay una cláusula que
introduzca explícita o implícitamente la limitación que se pretende a la
autonomía institucional de la Ciudad, que, además, hacer un análisis
restrictivo de la competencia de la Corte Suprema, obligaría a la Ciudad a
resignar su jurisdicción a favor de otras provincias con quienes mantenga
litigios, razón que, anularía uno de los aspectos centrales de la autonomía
política que tienen los estados federados.
Además, entiende que los pleitos en que Ciudad autónoma sea parte contra
otra provincia deben ser tratado como casos que no están previstos en las
normas constitucionales sobre jurisdicción federal.
Este orden ideas que señala la disidente, conduce a la necesidad de revisar
el argumento tradicional de la Corte y la llevan a pensar que en vistas del
texto original del artículo 116 y 117 de la Ley Suprema no hay menoscabo
constitucional si se admite la competencia originaria en los casos en que
una Provincia y la Ciudad sean parte.

“Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires c/ Córdoba, Pcia. s/ ejecución


fiscal”

Se presenta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por ante el Juzgado


Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad contra el Ministerio
de Salud de la Provincia de Córdoba por el cobro de la suma de un monto
adeudado por la provincia demandada, la jueza interviniente intima a la
provincia al pago de la suma adeudada y se presenta el Procurador del
Tesoro de la Provincia de Córdoba y opone excepción de incompetencia,
argumentando que como estado autónomo, la provincia no puede someterse
a los tribunales locales de la Ciudad. Sostiene además que el caso
corresponde a los tribunales locales de Córdoba o bien a la Corte Suprema
pero nunca a la jurisdicción de la Ciudad.
La ciudad se opone a la excepción por incompetencia aludiendo que el
objeto del litigio es una cuestión de derecho público local que no puede ser
sometido a otra jurisdicción y que si así fuere se violaría lo dispuesto por el
artículo 129 de la Constitución Nacional.
La jueza en lo Contencioso administrativo y Tributario de la Ciudad se
declara incompetente y ordena que las actuaciones se remitan a la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, a fin de que resuelva de manera
armónica y con respeto a las prerrogativas jurisdiccionales de cada parte
litigante.
Corresponde, entonces, a la Corte decidir a qué jurisdicción le compete la
cuestión.
La misma comprende que a partir de la reforma del 94, la Ciudad de
Buenos Aires adquirió un nuevo estatus constitucional que se expresó en el
art. 129 de la Constitución Nacional reformada en cuanto establece que “la
ciudad de Buenos Aires tendrá un régimen de Gobierno autónomo con
facultades propias de legislación y jurisdicción”. Si bien, en 2007, la Corte
resolvió que la Ciudad no tiene el mismo derecho de las provincias a la
competencia originaria de la Corte Suprema, es a la luz del fallo “Nisman”
que es necesario reexaminar la doctrina de la Corte; en el fallo citado se
reconoció que la Ciudad tiene una aptitud semejante a la de las Provincias
para ejercer plenamente la jurisdicción, y con ello, realizar la autonomía
que le fuera concedida por el art. 129 en la Constitución Nacional.
Por su parte, el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, en voto
concurrente, sostuvo que a partir de 1994, la Ciudad fue "dotada por la
Constitución Nacional de autonomía política" y por lo tanto "se convirtió
en un sujeto activo del federalismo argentino y, como tal, no puede en
modo alguno ser considerada como una entidad política subordinada ni al
Estado Nacional ni a ninguna de las provincias".

GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES C/ ESTADO NACIONAL


(2022)

En oportunidad de la sanción de la ley 27.606 en Diciembre de 2020, la


Ciudad Autónoma de Buenos Aires se presenta por ante la Corte Suprema a
solicitar que se declare la inconstitucionalidad de la misma, arguyendo que
esta ley lesiona el carácter convencional de la transferencia de facultades
así como el coeficiente de coparticipación que le corresponde a la Ciudad,
y solicita que se condene al Estado Nacional a pagar una suma de dinero en
concepto de coparticipación de impuestos de conformidad con el art.. 75
inc. 2º de la Constitución Nacional.
La ley en debate genera una disminución en los fondos coparticipados que
le corresponden a la Ciudad, razón por la cual se vulnera la autonomía
constitucional de la Ciudad y la situación de igualdad en la que deberían
estar todos los actos del federalismo.
En este orden de ideas, la Ciudad señala que los sucesivos coeficientes que
le fueron asignados siempre fueron establecidos mediante el “inevitable
acuerdo de la CABA con el Estado Nacional y goza, además, de
ratificación legislativa”, que esta concertación se vio interrumpida con el
dictado del decreto 735/2020 que reducía el coeficiente de 3,5% a 2,32% y
luego por la sanción del la Ley 27.606 que llevaba el coeficiente a 1,4%.
Es así que solicita a la Corte que suspenda de manera inmediata los efectos
de la Ley 27.606 y que el Estado Nacional se abstenga de llevar a cabo
cualquier acto que altere el coeficiente de coparticipación de la Ciudad.
Por su parte el Estado Nacional, en su presentación, plantea con carácter de
reconvención, la acción de lesividad, a fin de que una batería de decreto
dictados entre 2016 y 2018 sean declarados nulos de nulidad absoluta y se
condene a la Ciudad de Buenos Aires a que restituya lo percibido en
exceso durante la vigencia de estos decretos que a su entender no eran más
que un favor político entre las jurisdicciones, que el Estado Nacional tiene
la facultad de dejar sin efecto los decretos en cuestión y que tanto el
decreto 735/2020 como la Ley 27.606 son plenamente válidos.
A entender de la Corte Suprema, en lo que respecta a la autonomía fiscal de
la Ciudad se rige por lo dispuesto en el art. 12 de la Ley 24.588 que reza
que “dispondrá de los recursos financieros que determine su Estatuto
Organizativo con sujeción a los que establecen los incisos b), c), d) y e) del
art. 9 de la Ley 23.548”. A su vez, el Congreso ya le había reconocido
autonomía legislativa para el ejercicio de su poder fiscal y respecto del
objeto de la causa, se le reconoció a la Ciudad el derecho a “ejercer las
funciones y facultades de seguridad en todas las materias no federales”,
razón por la cual, el Estado Nacional debía celebrar con la Ciudad los
convenios necesarios.
La Constitución establece que la Ciudad de Buenos Aires participa de la
distribución de los impuestos comprendidos en la ley de coparticipación
que no fue sancionada.
En este orden de ideas se concluye que en atención a la normativa vigente a
la Ciudad de Buenos Aires le son aplicables las previsiones del art. 8º de la
Ley de Coparticipación Federal de Impuestos, en cuanto crea la obligación
del Estado Nacional de entregar a CABA una parte de sus fondos
coparticipados.
La Corte hace lugar al pedido de la Ciudad, a modo de cautelar, fija el
monto de 2,95% (menor del que reclama Ciudad, pero mayor al que fija la
Ley), hasta tanto se resuelva el fondo del asunto, ordenando dejar sin efecto
la aplicación de la ley 27.606 durante la tramitación del proceso.

También podría gustarte