Historia económica
Argentina y social
Trabajo Final
Profesor: Alejandro, Pisnoy
Estudiantes: Mariela,
Leguizamón
Marco, Cornejo
2do de Economía
2024
Neoliberalismo y globalización
“Hoy el verdadero poder es otra cosa. Es financiero y
económico. Cada vez los gobiernos se convierten
en simples delegados, agentes que cumplen los
mandatos de sus superiores. Más que un gobierno
por el pueblo y para el pueblo, nos enfrentamos
a algo que podríamos llamar la fachada democrática.
¿Para que elegir dirigentes políticos sí los
financistas tienen todo el poder?”
José Saramago
Diario Clarín, 29 de enero de 1999
A partir de la decada del ´60 se presentan multiples cambios, tanto politico como la disminucion
de las soberanias estatales, el poder creciente que adquieren los organismos transnacionales,
principalmente el FMI y el Banco Mundial, y las empresas multinacionales. El surgimiento y
expansion del neoliberalismo trae aparejados multiples cambios que se presentan como
inevitables.
El neoliberalismo es un modelo económico surgido en la posguerra como una reacción teórica
y política contra el Estado de Bienestar (Anderson, 1997). Creado por Friedrich Hayek y Milton
Friedman, comenzó a implementarse en 1973, durante el régimen dictatorial del General
chileno Augusto Pinochet y en 1976, durante la dictadura militar argentinavi. Unos años más
tarde, fue instaurado por Margaret Thatcher en Gran Bretaña y Ronald Reagan en Estados
Unidos. Luego de propagarse por el resto de Europa y toda Latinoamérica desde finales de la
década del ́80, a comienzos de la década siguiente se expandió a los ex países comunistas,
adquiriendo una hegemonía a nivel mundial.
La expansión mundial de la globalización neoliberal fue posible debido a que la crisis de la
deuda, iniciada a comienzos de los ́80, obligó a los países latinoamericanos a pedir préstamos
a los organismos internacionales de crédito. Quienes formaban parte de esos organismos,
principalmente del FMI, comenzaron a exigir la implementación de férreas políticas de
estabilización macroeconómica, en especial en materia de presiones inflacionarias y de las
cuentas fiscales y externas, y la realización de reformas de mercado. Estos ajustes y reformas
estructurales, fuertemente alentados,por los sectores neoconservadores, apuntaban a una
profunda reorganización del Estado y la sociedad orientada a través de políticas de
privatización de empresas estatales, desregulación de los mercados internos, apertura radical
de las economías al capital transnacional y contracción del gasto público social.
El cumplimiento de determinadas "reglas" de las cuales de encargaban de formular las grandes
potencias mundiales y los organismos con el FMI, se presentaban estas condiciones como
"recetas" (también conocidas como “Consenso de Washington”) : sí privatizaban empresas
estatales, desregulaban totalmente los mercados, reducían el gasto públic, equilibraban las
cuentas fiscales y fexibilizaban el empleo, lograrían las llegada masiva de inversiones. Dicha
receta permitiría a sus países “insertarse en el mundo”, acceder al crecimiento de sus
economías y, mediante un efecto “derrame” basado en la “mano invisible” del mercado, generar
un “desarrollo sustentable” que se distribuiría a todos.
Estos pasos a seguir para lograr el accesos a el nuevo mundo unificado e inevitable fue
acompañado por un discurso que aseguraba que era la unica respuesta... la sumision pasiva,
es decir acceder sin resistencia a exigencias irrazonables, como si se estuviese en presencia
de algo completamente inevitable, de las caracteristicas de una catastrofe natural. Se puede
visibilizar en los dicursos del presidente electo Carlos Saul Menem, reiteradas veces “Vivimos,
en nuestra región, una etapa de cambios profundos que progresa al compás de las
grandes transformaciones que se están registrando en el mundo. En un mundo cada vez
más interdependiente, más pequeño, que avanza inevitablemente hacia una sociedad
planetaria. En ese mundo distinto, habrá cada vez menos espacio para los viejos
nacionalismos, cada día más anacrónicos en su concepción estática de la historia”
(Discurso del 11/10/89, pp. 110-111).
Los sectores mas beneficiados, estaban representados por un pequeño numero de grandes
empresas "las corporaciones transnacionales" y grandes países "el Grupo de los Ocho", se
vieron enriquecidos en por estas politicas implementadas que llevaron a la emprobrecimiento
de la mayoría de los países y la inmensa mayoría de las personas. Mientras que los ricos, se
volvian aun mas ricos, el nuevo orden global debilitaba fuertemente a los sectores ligados a las
industrias nacionales y a los sindicatos, principalmente a los obreros y, particularmente, a los
obreros de los países subdesarrollados, de los cuales Argentina no fue la excepcion. En estos
países, el incentivo a la privatización de las empresas públicas, la flexibilización laboral y la
apertura irrestricta al capital transnacional de los productos fabricados en el Primer Mundo,
generó un fuerte proceso de desindustrialización.
La década de 1990 marcó un cambio profundo en la historia económica y social de Argentina,
con la adopción del neoliberalismo como modelo dominante. Bajo la presidencia de Carlos
Menem (1989-1999), se implementaron reformas estructurales que transformaron la economía
y la sociedad, en sintonía con la globalización imperante.
Argentina presentaba un retorno a la democracia despues del ultimo gobierno militar de 1976
las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno de Isabel Perón e instauraron un régimen militar
conocido como el Proceso de Reorganización Nacional. Este periodo se caracterizó por la
implementación de políticas represivas y la sistemática violación de los derechos humanos.
Durante la dictadura miles de personas fueron desaparecidas, encarceladas y torturadas en un
intento de eliminar la "subversión". Las víctimas incluyeron militantes políticos, sindicalistas,
estudiantes y ciudadanos sospechados de oponerse al régimen. Se disolvieron los partidos
políticos, se suspendieron los sindicatos y se censuraron los medios de comunicación. Las
politicas economicas implementadas por el ministro de economia Martinez de Hoz, quien
implemento politicas neoliberales como desindustrializacion, cierre de fabricas aumentando el
desempleo y la pobreza, debido a la baja de los aranceles de los productos importados, los
productos nacionales no podian competir. Aumento de la deuda, concentracion de la riqueza y
aumento de la pobreza, como lo habiamos marcado anteriormente, el neoliberalismo tiene a
sus elegidos quien son los que mas riqueza tiene y pretenden no solo conservarlas si mas bien
acrecentarlas.
La restitucion de la democracia con el presidente Raul Alfonsin en 1983, habria de producirse
en un entorno complejo, la presion ejercida por las politicas neoliberales que pregonaban la
reforma del Estado, la reduccion del deficit fiscal, las privatizaciones, la reconversión industrial,
una excesiva libertad de mercado, los niveles de corrupción fueron llevando al desinterés y la
patía política a buena parte de los ciudadanos. Alfonsín heredó una economía devastada por la
dictadura, caracterizada por una alta inflación, endeudamiento externo y un aparato productivo
debilitado. El gobierno implementó el Plan Austral para combatir la inflación, que inicialmente
tuvo éxito al reducirla mediante controles de precios, congelamiento de salarios y la
introducción de una nueva moneda (el austral). Sin embargo, la falta de reformas estructurales
y la presión inflacionaria reaparecieron rápidamente. A fines de los años 80, la economía entró
en una espiral hiperinflacionaria, con tasas de inflación que superaron el 3.000% anual. Esto
destruyó el poder adquisitivo de la población, aumentó la pobreza y generó un caos económico.
El gobierno no logró renegociar favorablemente la deuda externa ni obtener apoyo suficiente
del FMI, lo que limitó su capacidad para financiar políticas públicas y estabilizar la economía.
La búsqueda de justicia por los crímenes de la dictadura militar, especialmente con el Juicio a
las Juntas (1985), generó tensiones con las Fuerzas Armadas. La presión de sectores militares
llevó a la promulgación de las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987), que
limitaron las investigaciones y juicios. La Ley de Punto Final, estableció un plazo de 60 días
desde su promulgación para presentar denuncias contra los responsables de delitos de lesa
humanidad. Pasado ese plazo, no podrían iniciarse nuevas causas. La Ley de Obediencia
Debida, establecía que los delitos cometidos por militares de rangos inferiores durante la
dictadura se consideraban actos realizados en virtud de la "obediencia debida". Por lo tanto,
estos no podían ser juzgados, salvo en casos de delitos especialmente graves, como el
secuestro de niños.
La hiperinflación y el deterioro de las condiciones de vida llevaron a un creciente descontento
social. Las protestas se multiplicaron, especialmente por parte de sectores sindicales y de los
trabajadores, organizados en la Confederación General del Trabajo (CGT). La crisis económica
incrementó significativamente los niveles de pobreza y desigualdad, lo que erosionó el respaldo
popular al gobierno. De esta manera la situacion fue incontrolable y se decidió anticipar la
entrega del poder a Carlos Menem, presidente electo del Partido Justicialista, seis meses antes
del final de su mandato.
El nuevo presidente inauguro un proceso en el cual quedarian solucionados los 2 aspectos
centrales que no pudo llevar adelante su antecesor: la cuestión militar y la transformación
estructural de la economía.
Menem promulgó una serie de decretos de indulto (1989-1990) que beneficiaron a Altos
mandos militares condenados en el Juicio a las Juntas Militares (como Jorge Rafael Videla y
Emilio Massera) tambien a militares y civiles implicados en violaciones de derechos humanos
durante la dictadura. Los indultos generaron una fuerte indignación entre los organismos de
derechos humanos, las víctimas y amplios sectores de la sociedad.
El contexto hiperinflacionario en el que asumio el presidente justicialista implicaba tanto la
continuidad y la profundizacion de las convulsiones sociales como la posibilidad de que la
moneda perdiera legitimidad.
El hecho de haber conseguido la estabilidad monetaria y el equilibrio de las variables
macroeconomicas hizo que Menem pudiera gozar del prestigio de quien gana las guerras y
como en tiempos de guerra se instaló un discurso único que no cuestionaba las políticas
implementadas para derrotar a enemigo es decir, privatizaciones, reforma del Estado y paridad
cambiaria como garantía de estabilidad. Esta situación le permitió abusar del uso de los
decretos de necesidad y urgencia asi como los vetos presidenciales y avanzar hacia sus
ambiciones políticas hegemonicas.
En cierta forma las politicas implementadas por el presidente Menem profundizarían y
completarían las transformaciones economicas de 1975-1976. En 1991 con la llegada de
Domingo Cavallo al Ministerio de Economía, quien condujo un proceso que manifestaba
confianza plena en el papel estabilizador del mercado y en la apertura al comercio y a los
capitales internacionales, alentada por la caida de las tasa de interés internacionales. Su
estrategia tuvo como base la sanción de la Ley de Convertibilidad con objeto de estabilizar los
precios y evitar una nueva oleada hiperinflacionaria. Esta politica tuvo su punto extremo en la
dolarizacion del sistema financiero. claro que la politica de la convertibilidad elimino de raiz la
posibilidad de hiperinflacion y tuvo una considerable eficacia antiinflacionaria y un efecto
notable sobre el crecimiento de la economia durante los primeros años de la decada de lo ´90,
pero esta estrategia afecto a la industria y a los niveles de desocupacionn, las tasas de
desempleo comenzaron a incrementarse, cuando empiezan los productores locales a sentir la
competencia de los productos importados, favorecida por la apertuda del "dolar barato".
Algunas empresas cerraron y expulsaron mano de obra, otras optaron por bajar el costo laboral
invertirtiendo en tecnologia, redujeron planteles y afectaron a los niveles de empleo.
Otra de las causas de la desocupacion fueron las masivas privatizaciones de empresas
públicas facilitadas por la sancion de la Ley de Reforma del Estado con el objeto de desmontar
el capital asistido, asi se privatizaron empresas como Yacimientos Petrolíferos Fiscales, Gas
del Estado, Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Obras Sanitarias y se concesionaron
Ferrocarriles del Estado y Subterráneos. Ya sea en el proceso previo a la privatizacion o
despues de este, se achicaron los planteles de empleados, las estrategias para resolver esta
conyuntura no funciono, ya que el gobierno no generaba empleo al reducir sensiblemente la
inversion pública ni sirvió la conversión de los ex asalariados en cuentapropistas en tanto el
número de éstos superó ampliamente a la demanda.
La reforma laboral provoco otro de los grandes cambios, la quiebra del sindicalismo tradicional
y el desplazamiento de las formas de protesta social centradas en el mundo del trabajo. El
gobierno de Menem implementaba una política macroeconomica que los exlcuia de las esferas
de decisión y una reforma laboral que implicaba la precarización del empleo, regulació y
prohibición de huelgas en los servicios públicos, topes en las indemnizaciones por accidentes
de trabajo y la reforma del sistema jubilatorio.
Las políticas neoliberales erosionaron las redes tradicionales de solidaridad, dando lugar a un
"darwinismo social". La inseguridad ciudadana y la marginalidad aumentaron, creando
tensiones sociales. Este darwinismo, con su énfasis en la importancia del respeto a la
individualidad frente al Estado total benefactor, ha terminado por promover la apatía hacia la
política y el refugio en el privatismo. esta era del vacío, como la ha llamado Lipovetsky, no
hubiera sido posible si no hubiera sido acompañado por un discurso que hace hincapié en la
necesidad de consumir mercancías. demanda. Así, son vistas como una necesidad existencial
que antepone como condición el tener al ser. Estas necesidades, creadas mediante la llamada
Sociedad de Consumo para satisfacer las ganancias capitalistas, y disfrazadas de acceso a la
modernización por el discurso dominante, han sido cruciales para entender la apatía reinante
en nuestro país durante los años ́ 90. En efecto, principalmente a partir del Plan de
Convertibilidad, nuestro país logró acceder al consumo masivo de bienes producidos en el
mercado.
Conclusion:
El presente trabajo hace un recorrido por la transicion de la dictadura a la democracia,
haciendo enfasis en las politicas implementadas por los gobiernos desde la dicatdura hacia de
democracia, mas presente en el gobierno de Carlos Saul Menem que termino de concretar la
"receta" apara ingresar al primer mundo, al que nunca pertenecimos ni accedimos. La huella
que deja el neoliberalismo de desolacion, vaciamiento del Estado achicamiento de lo que
denomina Gasto Público ( educación, salud, obras públicas). haciend referencia a la frase en
un principio mencionada... sí bien la democracia nos permite elegir a nuestros representantes,
debemos hacerlo pensando al Estado como un administrador de los recursos que poseemos,
de otra manera, pasa lo que paso en 1990 y lo que pasa en la actualidad. La recetas del FMI y
el Banco Mundial, las grandes potencias tejen las telas de araña en las que quedan atrapados
los paises en deuda. Los funcionarios del gobierno solo son títeres dirigidos por las grandes
autoridades. Los tiempos que nos presenta el capitalismo de consumo masivo, seguimos que
antes con un pensamiento de la importación, pensando siempre que lo que viene de afuera es
mejor. La era de la comunicación y la velocidad de los movimientos de capitales, crean una
incertidumbre en cuanto al futuro.
Bibliografía:
Tiempos violentos. Neoliberalismo, globalización y desigualdad en América Latina. Atilio A.
Boron. Julio C. Gambina. Naum Minsburg.
Nueva Historia Argentina. Dictadura y Democracia (1976-2001). Juan Suriano.
La globalización neoliberal: Transformaciones y efectos de un discurso hegemónico. Hernán
Fairii