"Escuela y Construcción de la Infancia"
Ricardo Baquero y Mariano Narodowski
Introducción: La Infancia como Problema
El texto examina el concepto de infancia como una construcción histórica y cultural, y no
como una etapa universal y natural de la vida. Esta idea se desarrolla a partir de una mirada
pedagógica e histórica que busca entender cómo la escolarización y los discursos
pedagógicos han moldeado la categoría de infancia a lo largo del tiempo. Los autores
consideran que este análisis es esencial para comprender la función de la escuela en la
configuración de las sociedades modernas.
Philippe Ariès, en su obra L’Enfant et la vie familiale sous l’Ancien Régime, es un punto de
partida fundamental para este estudio. Ariès demostró que nuestra concepción actual de la
infancia es un fenómeno relativamente reciente, y que en épocas anteriores, esta categoría
no existía en los términos en que la entendemos hoy. Baquero y Narodowski, basándose en
estas ideas y en críticas posteriores, abordan cómo la infancia ha sido moldeada,
especialmente por la pedagogía, para satisfacer las necesidades sociales de distintas épocas.
La Infancia en la Historia: El Aporte de Philippe Ariès
La Infancia Antes del Siglo XIII o XIV
En los tiempos previos al siglo XIII, la infancia no era concebida como una etapa
diferenciada de la vida. Los niños participaban en las mismas actividades que los adultos,
tanto en el trabajo como en el ocio, y no existían prácticas o normas que los aislaran del
mundo adulto. Incluso en términos materiales, como la vestimenta, no había distinción
entre las edades. Esta indiferenciación refleja una falta de sensibilidad hacia las necesidades
particulares de los niños, quienes eran percibidos como inevitables en la estructura social,
pero no como sujetos que requerían una atención especial.
La Transformación a Partir del Siglo XVII
A partir del siglo XVII, se produce una transformación gradual en la percepción de la
infancia. Ariès identifica dos sentimientos principales que emergen en esta época:
1. El "Mignotage": Este término describe una sensibilidad creciente hacia las
necesidades y la dependencia del niño respecto del adulto. Surgen nuevas actitudes,
especialmente en las madres, que refuerzan el vínculo afectivo y la protección hacia
los niños. Esto coincide con el surgimiento del amor maternal moderno, que
consolida la idea del niño como un ser vulnerable que requiere cuidado y guía.
2. El Niño como Objeto de Estudio y Normalización: Simultáneamente, se
desarrollan esfuerzos por estudiar, educar y normar a los niños. La escolarización
comienza a consolidarse como un mecanismo central para este propósito,
transformando la infancia en un espacio sujeto a regulaciones y expectativas
sociales.
Debates y Críticas a las Ideas de Ariès
Las ideas de Ariès han generado intensos debates en campos como la historia, la
demografía y la psicología.
Lloyd de Mause argumenta que la modernidad ha mejorado las condiciones de la
infancia, haciendo posible un desarrollo más respetuoso y feliz. Según este autor, el
avance en la comprensión de las necesidades infantiles ha permitido una mayor
protección y bienestar.
Jacques Gélis, por su parte, subraya que el desarrollo de la infancia moderna ha
sido un proceso gradual y complejo, donde conviven elementos progresivos y
regresivos. Su análisis refuerza la idea de que la infancia no es el resultado de una
transformación abrupta, sino de un mosaico de cambios que han ido configurando
una nueva sensibilidad hacia los niños.
La Pedagogización de la Infancia: Del Niño al Alumno
De la Escuela Medieval a la Escuela Moderna
En las escuelas medievales, no existía una diferenciación estricta entre niños y adultos. Las
clases eran espacios compartidos por personas de distintas edades, y no se segmentaban los
contenidos según niveles de dificultad. Esta dinámica cambió radicalmente con el
surgimiento de la escuela moderna en el siglo XVII.
La escuela moderna, a diferencia de su antecesora, segmenta a los estudiantes por edades y
regula estrictamente el ambiente educativo. Este control se traduce en una serie de normas
y prácticas que organizan el tiempo, el espacio y las actividades de los niños. Así, la
escuela se convierte en un dispositivo para "encerrar" la infancia, transformándola en un
objeto de regulación y disciplinamiento.
El Papel de la Psicología Educativa
La psicología educativa y la pedagogía trabajan en conjunto para construir al alumno como
una categoría específica. Los niños son clasificados y normados según características
universales que las instituciones consideran esenciales. Sin embargo, esta perspectiva
tiende a deshistorizar el desarrollo infantil, reduciendo al niño a un conjunto de
características que deben ajustarse a las demandas escolares.
Conceptos como la zona de desarrollo próximo y el andamiaje de Vygotsky son clave
para entender cómo la pedagogía estructura la experiencia educativa. En este contexto, el
aprendizaje no es un proceso natural, sino que depende de la mediación adulta y de
prácticas institucionalizadas que moldean al niño según las expectativas escolares.
La Escuela Moderna como Dispositivo de Control
La escuela no solo educa, sino que también transforma a los niños en "alumnos". Según
Philippe Meyer, la escuela organiza la jornada infantil de manera que prioriza el
conocimiento indirecto sobre la experiencia directa. Este proceso, acompañado por una
disciplina estricta, convierte a los niños en sujetos obedientes y pasivos, adaptados al
sistema educativo.
La institución escolar, además, produce "posiciones" de alumno. Estas posiciones no son
exclusivas de los niños, ya que el sistema escolar puede aplicar sus reglas a personas de
cualquier edad, pero siempre dentro del marco de subordinación y dependencia que
caracteriza a la infancia moderna.
La Crisis de la Infancia Moderna en la Sociedad Contemporánea
Impacto de los Medios y la Tecnología
En la actualidad, la infancia enfrenta una transformación significativa debido al acceso
masivo a la información. Mientras que en el pasado la escuela tenía el monopolio de la
transmisión del conocimiento, hoy este rol está siendo desplazado por los medios de
comunicación y la tecnología. Los niños pueden acceder a información comparable a la de
los adultos, lo que desdibuja las barreras tradicionales entre infancia y adultez.
Interrogantes sobre el Futuro de la Escuela y la Infancia
En este nuevo contexto, surgen preguntas fundamentales: ¿puede la escuela seguir siendo el
principal espacio formador de la infancia? ¿Qué significa ser un niño en una sociedad
donde la edad ya no determina el acceso al conocimiento? Estos desafíos plantean la
necesidad de repensar el papel de la escuela y el concepto mismo de infancia.
Conclusiones: La Infancia como Construcción Cultural
La infancia es un producto histórico y cultural, profundamente vinculado a las necesidades
de la modernidad y a los dispositivos normativos como la escuela. Aunque esta
construcción ha permitido avances significativos en la protección y educación de los niños,
las transformaciones contemporáneas cuestionan las bases mismas de la infancia moderna.
La escuela, como espacio privilegiado de esta construcción, enfrenta una crisis de
relevancia en un mundo cada vez más dominado por la tecnología y la información. Este
contexto obliga a reconfigurar las categorías de infancia y escolarización, abriendo un
debate sobre cómo estas instituciones deben adaptarse para seguir siendo significativas en
una sociedad en constante cambio.