Herpevirus
felino
SIGNOS CLINICOS
Cuando la infección es primaria puede aparecer malestar, fiebre, toses y estornudos, rinitis
con secreción nasal y conjuntivitis con secreción mucosa. En raras ocasiones, pueden aparecer
signos cutáneos.
En cuanto a la patología ocular, existen dos cuadros diferenciados pero que se pueden
presentar de manera simultánea, la conjuntivitis y la queratitis herpética.
La infección por herpesvirus felino tipo 1 normalmente produce enfermedad de las vías respiratorias
superiores y enfermedad ocular, los cuales pueden ser severos en gatitos. Con frecuencia se produce
erosión y ulceración de las superficies mucosas, la rinitis y conjuntivitis. Ocasionalmente se puede
observar úlceras dendríticas corneales características de la enfermedad.
Los signos clínicos habituales son fiebre, depresión, anorexia, secreción ocular, secreción nasal,
descarga nasal u ocular serosa o serosanguinolenta, hiperemia conjuntival, estornudos y en algunas
ocasiones menos frecuentes salivación y tos. Las infecciones bacterianas secundarias suelen ser
comunes y las secreciones se vuelven purulentas
DIAGNOSTICO
Clínicamente existe similitud entre los signos del herpesvirus felino tipo 1 y el calicivirus
felino, la cual es otra enfermedad respiratoria importante en gatos. Las características que
distinguen al FHV-1 son la fiebre alta y ulceraciones corneales. En cambio, las úlceras en la
lengua, paladar y faringe son más comunes en las infecciones por calicivirus.
Los métodos de diagnóstico más comunes para demostrar la presencia del FHV-1 o sus
componentes virales en homogeneizados de tejido o hisopados son la prueba de anticuerpo
fluorescente directo, el aislamiento del virus y el PCR.
La prueba de anticuerpo fluorescente directo se realiza con tejido conjuntival o corneal,
aunque cada vez suele usarse menos. El aislamiento viral y PCR usando muestras oronasales o
conjuntivales son más usadas actualmente. Considerándose al aislamiento viral como el
estándar de oro
TRATAMIENTO
A pesar de que tenemos a nuestra disposición fármacos capaces de inhibir la replicación del
virus, lograr la curación total es difícil. El objetivo del tratamiento es reducir el daño
producido por el virus, evitar infecciones secundarias y mejorar el estado inmunitario de los
pacientes. La base del tratamiento cuando nos encontramos ante un brote de la enfermedad
son los antivirales. Se suele administrar Famciclovir (Famvir®) 40 mg/Kg TID durante 3
semanas y 62,5mg/gato SID en pacientes con enfermedad renal o en cachorros, aunque
puede prolongarse el tratamiento de ser necesario. Otra posibilidad es utilizar antivirales
tópicos como Ganciclovir (Virgan®) QID. Los estudios demuestran que es un fármaco eficaz,
sin embargo, es necesario aplicarlo entre 4 -6 veces al día y hay muchos gatos que no toleran
esta pauta de tratamiento.
En las queratitis herpéticas ulcerativas administraremos un antibiótico tópico de amplio
espectro como Tobramicina (Tobrex®), triple antibiótico (Oftalmowell®), reservando otros
fármacos como el Cloranfenicol, Tetraciclinas y Fluoroquinolonas, para los casos de úlceras
complicadas o infectadas. Se puede realizar un desbridado del epitelio suelto para favorecer
la regeneración epitelial y disminuir la carga viral corneal. Sin embargo, las queratotomías en
rejilla o mediante Diamnod burr®, están contraindicadas por la posible aparición de
secuestro corneal secundario La administración de Tropicamida (Colircusí Tropicamida®) o
Ciclopentolato (Colicusí Ciclopléjico®) puede ayudar a relajar la musculatura ciliar y
disminuir el dolor,
Para tratar la inflamación conjuntival y reacción vascular corneal, siempre es preferible la
utilización de AINE o Ciclosporina tópica en vez de corticoides por la posibilidad de
exacerbar el cuadro o reactivación del virus en caso de latencia, aunque incluso en estos
casos tenemos que estar seguros de que la reproducción del virus está controlada
El uso de L-Lysina hasta 500 mg/Kg/PO puede ayudar a disminuir la actividad del virus
debido a que inhibe la arginina, necesaria para la replicación viral. Sin embargo, los últimos
estudios tienen resultados contradictorios. Así mismo, existen estudios que aseguran que el
uso de algunos probióticos puede mejorar los signos clínicos. Ambos productos pueden
emplearse como tratamiento de mantenimiento en animales con cuadros herpéticos
recurrentes y como tratamiento preventivo ante épocas de estrés.
En los cuadros de oftalmia neonatal se debe proceder a la apertura atraumática de los
párpados, drenaje de la secreción y administración de antibiótico tópico de amplio espectro
En el caso de que esa apertura se haga antes de las 2 semanas, es necesario mantener el ojo
bien hidratado mediante gel de lágrima artificial para evitar lesiones corneales severas.
Cuando exista queratitis herpética ulcerativa crónica con formación de secuestro corneal, se
ha de realizar cirugía corneal, como transposición corneoconjuntival, o los injertos de
córnea.
La resolución quirúrgica en los casos de simblefaron puede tener peor pronóstico debido al
alto porcentaje de recidivas por formación de nuevas adherencias entre los tejidos
conjuntivales.
CONTROL Y PREVENCION
Es importante que todos los gatos sean vacunados contra el herpesvirus felino ya que, si bien estas
vacunas no necesariamente previenen la infección, sí reducen la gravedad de la enfermedad clínica, la
diseminación viral y las consecuencias del recrudecimiento viral.
Los anticuerpos maternos otorgan cierto grado de protección humoral en los gatitos hasta
aproximadamente las 8 semanas de edad, por lo que la vacunación primaria debe iniciarse alrededor de
las 9 semanas de edad ya que la inmunidad materna puede interferir con la respuesta. Aunque algunas
vacunas están autorizadas para su uso más temprano. Luego deben recibir una segunda vacunación 2 a
4 semanas después, alrededor de las 12 semanas de edad. En caso de gatos adultos de los que se
desconoce si están vacunados, se deben aplicar igualmente dos vacunas en un intervalo de 2 a 4
semanas. Es recomendable la aplicación de un refuerzo anual, especialmente en gatos en situaciones o
ambientes de alto riesgo de infección.
En el caso de los refugios el FHV-1 es un problema constante, por lo que las medidas de manejo para
limitar o contener la infección son tan importantes como la vacunación. Cada gato nuevo que ingresa al
refugio debe pasar un periodo de cuarentena durante 2 semanas y mantenidos individualmente, a
menos que provengan del mismo lugar.
CONCLUSION
La enfermedad ocular y respiratoria causada por el herpesvirus felino tipo 1 es de especial importancia
debido a los signos clínicos que provoca en los gatos, especialmente en los más jóvenes donde puede
ser causa incluso de la muerte.
Este virus permanece latente luego de la infección inicial, por lo que se reactivará cuando el gato
enfrente condiciones estresantes. Es por esto, que la mejor medida para evitar los inconvenientes
futuros para su salud es mediante la prevención. La vacunación permitirá disminuir la gravedad de la
enfermedad clínica si el animal se ve expuesto al virus en algún momento.