Las adicciones y su relación con nuestros ámbitos y rutinas en la vida
cotidiana
Nombres de los integrantes
López Villanueva Brenda
Saucedo Villegas Federico Ylahia
Herrera Pantoja Juan José
Pech Ku Gustavo Haziel
Torres Sansores Hanna Saudy
Flores Contreras Karla Ximena
Indicé
Introducción
Marco teórico
¿las adicciones provienen de sustancias como hábitos o rutinas?
Planteamiento del problema
Justificación
Objetivos
Hipótesis
Cronograma
Metodología
Resultados y discusión.
Conclusión
Referencias
Las Adicciones: Un Enfoque Multifactorial
Las adicciones son trastornos complejos que involucran una interacción
de factores biológicos, psicológicos y sociales. Tradicionalmente asociadas
al consumo de sustancias, las investigaciones actuales demuestran que
pueden desarrollarse en torno a una amplia gama de conductas.
Bases Neurobiológicas
Las sustancias psicoactivas alteran el sistema de recompensa del cerebro,
desencadenando sensaciones de placer intensas y rápidas (Olds & Milner,
1954). Con el uso repetido, se desarrolla tolerancia y dependencia, lo que
lleva a cambios duraderos en la estructura y función cerebral (Koob &
Volkow, 2016).
El Rol de los Hábitos y Rutinas
Los hábitos se adquieren a través del aprendizaje asociativo y se
fortalecen por la repetición (Wood & Neal, 2007). Las rutinas adictivas
proporcionan una estructura y previsibilidad que puede ser especialmente
atractiva en situaciones de estrés (Tiffany, 1990).
Factores Psicológicos y Sociales
Expectativas: Las creencias sobre los efectos de una sustancia o actividad
pueden influir en su consumo (Brown et al., 2000).
Comorbilidad: Las adicciones suelen coexistir con otros trastornos
mentales, como la depresión y la ansiedad (Kessler et al., 2005).
Influencia social: El entorno social, incluyendo la familia, los amigos y la
cultura, desempeña un papel crucial en el desarrollo y mantenimiento de
las adicciones (Kandel, 1978).
Un Modelo Biopsicosocial
Para comprender plenamente las adicciones, es necesario adoptar un
enfoque biopsicosocial que integre los factores biológicos, psicológicos y
sociales. Este modelo reconoce que las adicciones son el resultado de una
compleja interacción entre estos factores y que las intervenciones
terapéuticas deben abordar múltiples niveles.
Referencias clave:
Olds, J., & Milner, P. (1954). Positive reinforcement produced by electrical
stimulation of the septal area and other regions of rat brain. Journal of
Comparative and Physiological Psychology, 47(6), 415-427.
Koob, G. F., & Volkow, N. D. (2016). Neurobiology of addiction: A
neurocircuitry perspective. Trends in neuroscience, 39(8), 530-544.
Wood, W., & Neal, D. T. (2007). The power of habit: Why we do what we
do in life and business. Crown Business.
Tiffany, S. T. (1990). A cognitive model of drug urges. Psychological
Review, 97(2), 147-168.
Brown, J., Christiansen, K. A., & Smoke, N. S. (2000). Expectancies and
drug use: A meta-analysis of the empirical literature. Psychological
Bulletin, 126(2), 484-518.
Kessler, R. C., Berglund, P., Demler, O., Jin, R., Merikangas, K. R., &
Walters, E. E. (2005). Lifetime prevalence and comorbidity of DSM-III-R
mental disorders in the United States: Results from the National
Comorbidity Survey Replication. Archives of General Psychiatry, 62(6),
593-602.
Kandel, D. B. (1978). Homophily, selection, and socialization in adolescent
friendship. American Journal of Sociology, 84(2), 429-452.
Este marco teórico ofrece una visión general de las adicciones y puede
servir como base para investigaciones más profundas en áreas
específicas.