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Ética y Filosofía: Conexiones Clave

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Relación entre filosofía y ética

La ética y la filosofía están relacionadas entre sí ya que la ética es una de las ramas de la
filosofía por lo tanto es la búsqueda del saber, ambas se interesan por el estudio y análisis
de los episodios humanos, buscar sus principales características, condiciones, valores.
Tanto la filosofía como la ética investigan las maneras de actuar de los hombres, que los
lleva a hacer eso, su conducta ya que de esta manera se distinguirán sus aspectos
relacionados con los valores, lo que les permitirá convivir como sociedad.

La filosofía y la ética están enfocadas al estudio de los actos humanos que tienen un
carácter social, solo de esta manera se podrán ampliar los conocimientos y la sabiduría,
ambas son de carácter normativo ya que explicar el deber ser de las cosas, como
funcionan, y hacen reflexiones sobre las conductas, y las relaciones humanas. Por tanto la
filosofía como la ética comparten características similares como lo son de carácter teoría
porque analizan los casos y normativos porque estudian las reglas, y las reacciones que
tienen los humanos sobre tales reglas.

La ética concierne a la una de las ramificaciones de la filosofía, por ende ambas marcan
pautas de normas, disciplina, orden, conducta que buscan la esencia de los actos
humanos, buscan tener de manera clara y concisa las características del comportamiento
enfocadas hacia la moral y los valores que juegan un papel determinante.

Tanto la filosofía como la ética buscan de manera exhaustiva determinar de manera


asertiva y perspicaz la esencia o condición de la bondad del hombre, en términos
resumidos ambas están íntimamente relacionadas ya que buscar aprender, cultivar e
investigar las conductas humanas que estén relacionadas con la moral, los valores, a fin de
vislumbras sus características más relevantes dentro de su comportamiento a fin de llegar
a la verdad sobre la vida humana

Ética en la antigua de Grecia


Los griegos no sólo fueron los inventores de la democracia, el teatro, la matemática pura y
muchas otras cosas, sino también de un nuevo tipo de pensamiento que hoy
denominamos “filosófico”.

Los dioses en que los griegos creían eran inmortales, violentos, cachondos y políticamente
incorrectos. Con frecuencia recomendaban a sus súbditos mortales que fueran a la guerra.
Se enamoraban y desamoraban y no dejaban de pelearse unos con otros. Seducían y
fecundaban a los humanos, a menudo en circunstancias muy peculiares y alternando con
su apariencia.

Para pensadores como Sócrates, los dioses debieron ser muy poco adecuados como
modelos morales. La mitología griega no ofrecía nada parecido a los “diez
mandamientos”. Así pues, aunque la mayoría de los intelectuales griegos como Sócrates
respetaban, de palabra, las habituales ceremonias religiosas, no tomaban muy en serio la
religión.

Algunos filósofos, como el sofista Prótágoras (490 – 420 A.C.) decían que no podía saber
con certeza si los dioses existían o qué forma tenían.

Por su parte, el filósofo Jenófanes (575-475 A.C.) afirmaba:

“Si los caballos, los leones y los bueyes hubieran tenido manos para dibujar y crear obras
de arte como los hombres, a la hora de dibujar y dar forma a los cuerpos de los dioses, los
caballos los representarían como caballos y los bueyes como bueyes, en cada caso con su
misma forma”.

Estas ideas de los filósofos griegos daban a entender y trataban de plantear que la ética
tenía que buscarse al margen de la religión.

Entre los principales pensadores griegos que impulsaron las primeras ideas sobre ética,
están los siguientes:

Sócrates (469 – 399 A.C.)

Este filósofo era conocido como “El tábano” porque aguijoneaba a las personas para que
pensaran por sí mismas. Sócrates creía que lo más importante de los seres humanos es
que hacen preguntas. También decía que existe un auténtico conocimiento moral y que
merecía la pena buscarlo como un fin en sí mismo.

Para Sócrates “la vida sin examen no es digna de ser vivida”. Planteaba que los adultos
evitaban hacer preguntas relativas a su propia vida moral; prefieren ganar dinero y llevar
una vida de serenas rutinas. “El tábano” alentaba a los jóvenes a pensar por sí mismos y a
cuestionarse todas las reglas morales habituales de los adultos.

Solía comenzar desconcertando a la gente con preguntas como “¿Qué es un buen


comportamiento?” o “¿Qué es un Estado?”, poniendo después de manifiesto lo poco que
sabía la gente sobre moralidad o política. Siempre recalcaba que el hombre sabio es
“aquel que sabe que no sabe nada”.

Sócrates pensaba que todo ser humano nace con un “yo interno” (un especie de
software), por lo que la misión de cada ser humano es conocer a profundidad el código y
claves de ese “software” y alcanzar la perfección de esa esencia o “alma”.

Agrega que el conocimiento del “yo interno”, el cual describe como conocimiento moral,
de cada quien se puede alcanzar mediante la discusión y el debate, y aclara que la
moralidad no es un conocimiento moral que pueda enseñarse, sino que el auténtico
conocimiento tiene que ver con la esencia de las cosas, con el buen comportamiento y con
la justicia.
Sócrates fue condenado a muerte, y ejecutado, en 399 a.C. por el gobierno democrático
de Atenas porque se negó a reconocer la existencia de los dioses griegos.

Platón (428 – 354 A.C)

Fue el más célebre discípulo de Sócrates. Era una aristócrata que jamás perdonó a los
demócratas atenienses el haber asesinado a su maestro. Platón concebía a la democracia
como el caos y como el gobierno de una muchedumbre violenta e ignorante, fácilmente
manejable por los políticos corruptos.

Platón escribe su máxima obra “La República”, en donde plantea prácticamente todas las
preguntas filosóficas. Plantea además interrogantes morales y políticas sobre el propio
Estado: ¿por qué ser ciudadano es algo tan inevitable como respirar?, ¿por qué el Estado
exige fidelidad?, ¿por qué tenemos que obedecer sus leyes? Y ¿por qué es algo bueno?

Platón es un hombre de “dos mundos”. Cree en el mundo de lo material y en la existencia


de otro mundo mejor y más puro. Sostiene que hay dos clases de conocimiento: el
conocimiento empírico (que obtenemos a través de los sentidos), y un género muy
superior de conocimiento que alcanzamos usando la razón.

En cuanto a la ética Platón dice que “el verdadero bien del hombre, la felicidad, habrá de
alcanzarse mediante la práctica de la virtud”. Pero ¿qué es la virtud? Platón acepta
fundamentalmente la identificación socrática entre virtud y conocimiento.

La falta de virtud no supone una perversión de la naturaleza humana; por su propia


naturaleza el hombre busca el bien para sí, pero si desconoce el bien puede tomar como
bueno, erróneamente, cualquier cosa y, en consecuencia, actuar incorrectamente; la falta
de virtud es equivalente, pues, a la ignorancia. Sólo quien conoce la Idea de Bien puede
actuar correctamente, tanto en lo público como en lo privado, nos dice Platón en la
República.

Aristóteles (348 – 322 a.C.)

Aristóteles se ha significado como uno de los filósofos más importantes de todos los
tiempos y ha sido uno de los pilares del pensamiento occidental. Fue discípulo de Platón.

Pese a ser discípulo de Platón, Aristóteles se distanció de las posiciones idealistas, para
elaborar un pensamiento de carácter naturalista y realista. Frente a la separación radical
entre el mundo sensible y el mundo inteligible planteada por las doctrinas platónicas,
defendió la posibilidad de aprehender la realidad a partir de la experiencia.

La ética de Aristóteles tiene un fin que se resume en la búsqueda de la felicidad. Para


algunos, la felicidad consiste en los placeres; para otros, en las riquezas; pero el hombre
sabio la busca en el ejercicio de la actividad que le es propia al hombre, es decir, en la vida
intelectiva.

La virtud consiste en el justo medio. Lo que quiere dar a entender es que el actuar del
hombre debe estar regido por la prudencia o regla recta. Hay dos modalidades de virtud:
las dianoéticas (que se refieren al ejercicio de la inteligencia) y las éticas (que se refieren a
la sensibilidad y los afectos).

Todas las virtudes son hábitos que se adquieren por medio de la repetición. La virtud por
excelencia es la justicia, la cual consiste en el acatamiento de las leyes y en el respeto a los
demás ciudadanos

La Ética Socrática
La ética socrática es la corriente filosófica que busca explicar y entender la virtud y el bien.
Se refiere a los planteamientos morales del filósofo Sócrates, uno de los primeros
pensadores en plantear la filosofía moral.
Sócrates ha pasado a la historia de la filosofía como el primer filósofo ético, siendo un
referente por su búsqueda de encontrar una definición de lo que es el bien. Sin embargo,
hay que decir que de él no quedó registro escrito. Las fuentes principales para el
conocimiento de la filosofía de Sócrates son los diálogos de Platón.

Lo paradójico de Sócrates es que buscando la máxima del bien, manifiesta la radical


dimensión práctica de su conocimiento. Su forma determinada última se hace posible solo
en la vida, en la conducta de forma práctica. Una de las preguntas fundamentales de la
ética es ¿qué es la buena vida? En la época de Sócrates esto tenía una dimensión
particular.

Su concepción de una buena vida es la que le corresponde al ser humano. Para ello debe
hacerse un uso apropiado de la razón. Esto nos lleva a descubrir ciertas responsabilidades
y prioridades. Sócrates buscaba “cuidar el alma” sobre todas las otras cosas materiales.
Para Sócrates no había diferencia entre virtudes. Cada una de ellas implicaba
necesariamente a las demás. El “vivir bien” era vivir en el ejercicio constante de la virtud.

Concepción del bien según la ética socrática

El bien es objetivo para Sócrates. Fue el estudio principal de su ética, entendiéndolo a


través de la virtud. El conocimiento y la ciencia forman parte de él. Para ello, se debe
penetrar en la esencia del ser. Para Sócrates, el cocimiento era la sabiduría sobre las cosas
divinas. Por lo tanto, saber es conocer a Dios y el bien es algo metafísico.

El bien es deseable por sí mismo y es un valor esencial y único. Para Sócrates esa unión
entre conocimiento y virtud humana y divina es lo que corresponde al bien. Aseguraba
que la virtud era esa excelencia buscada para poder estar en contacto con la divinidad.
Además, su pensamiento también se enfocaba en el conocimiento interior: la razón
humana como estudio y entendimiento.

Al conocer la esencia del ser humano, el hombre tenderá a actuar con el bien. Actuará
como le corresponde como humano. Pero también, su pensamiento dio pie a la
instauración de los premios y castigos morales. La bondad y la justicia eran la gratificación
interior.

El carácter divino del alma, decía, hace que en la otra vida el hombre justo encontrará otro
premio. Además, Sócrates creía que el mayor mal era la ignorancia. Gracias a Sócrates se
debe la constitución de la ética como saber práctico y a su relación con el saber teórico,
principalmente metafísico. Y esto gracias al diálogo. Tal como lo entienden los filósofos,
esta técnica contiene presupuestos sustantivos que no pueden dejar de incidir en la ética
que desde él construyen.

Referencias

1. Barba, C. (2008). SÓCRATES. Recuperado desde encina.pntic.mec.es.


2. Bernal, R. Ética Socrática. Recuperado desde rubenbernal.wikispaces.com.
3. Jaimes, D. (2015). La Ética Socrática. Universidad Católica Andrés Bello.
Recuperado desde prezi.com.
4. Martínez, A. /1980). La ética de Sócrates y su influencia en el pensamiento
occidental. Universidad de Málaga. Recuperado desde e-spacio.uned.es.
5. Yarza, I. (1993). Ética y dialéctica. Sócrates, Platón y Aristóteles. Recuperado
desde actaphilosophica.it.

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