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La Dama Boba: Comedia de Enredos

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LA DAMA BOBA

Acto I
Salen Liseo (caballero galán) y Turín (lacayo) a dar un paseo. Ven una posada donde dicen de ir
a comer, pero Turín le trae comida a Liseo: tocino fiambre. Liseo le pide una raja de queso
también y Turín le echa en cara que esas maneras no son de desposado, a lo que Liseo le
responde que todavía no está casado. Liseo va a casarse con una tal Finea. Liseo le daría a su
hermana una rosa de diamantes, para que sus amantes le trataran con delicadeza y firmeza; y
también una cadena. La hermana también es hermosa, pero su esposa tiene una dote de 40
mil ducados. Liseo le pide la merienda a Turín.

Aparece Leandro (estudiante). Le dice que dejó Madrid el día anterior. Liseo le pregunta a
Leandro si es de ahí. Este le contesta que sí y Liseo dice que probablemente conozca a la
persona a quien va a ver, ya que es de familia de bien. Leandro adivina a quién se refiere. Dice
que Nise, bella, es la palma, y que Finea es un roble sin alma. Nise es discreta, sabia y
entendida, y Finea boba, indigna e imperfecta. Comenta que han casado a Finea. Dice que es
cierto que tiene una grandísima dote, pero se apiada del desgraciado que se tenga que casar
con esa bestia.

Liseo habla con Turín, asustado por las palabras de Leandro. Liseo le pregunta por Nise y Finea
a Leandro, no comprende la diferencia de dotes entre hermanas. Leandro le explica que un
hermano de su padre le dejó esa hacienda porque si no veía imposible casarla con alguien de
su mismo nivel. Turín sirve la comida a Liseo.

Se va Leandro. Liseo le dice a Turín que monte a caballo porque ya no quiere comer. Dice que
su mujer le va a dar la muerte, pero que al menos Nise le dará la vida.

Se van los dos y aparecen Octavio (viejo) y Miseno (su amigo). Octavio se queja de la
malempleada hacienda que dejó su hermano Fabio, dejando a Finea de simple. Dice que le
dejó la hacienda a ella porque había heredado su bobería. Octavio dice también que ambas sus
hijas le dan dolor de cabeza, Finea, aunque simple, rica y bella; y Nise, que le pudre y martiriza
verla tan discreta y arrogante. Dice que si alguien fuera a casarse con alguna de las dos hiciera
mejor en casarse con Finea. Octavio define a la esposa perfecta como discreta, servicial,
recogida, recatada, honesta, de familia respetada, cuidadosa, buena madre y más limpia que
hermosa. Y por todo ello dice que sería mejor esposa Finea. Dice que Nise casi no tiene
pretendientes, mientras que Finea está muy solicitada por su dote.

Se van los dos y aparecen Nise (dama) y Celia (criada). Hablan sobre un libro del poeta griego
Heliodoro, quien a Celia le parece prosa, pero Nise le comenta que también hay poesía en
prosa. Celia le dice que leyó el principio y se cansó. Nise le explica que el libro no se entiende
hasta el libro quinto, que explica lo que precede a los 4 anteriores. Es poeta en prosa de una
historia amorosa. Le cuenta que hay dos tipos de prosa, la poética y la historial. La historial es
lisa y leal, cuenta las historias como son con términos claros. La poética es hermosa, varia,
culta, licenciosa y con ingenios raros, con muchas figuras retóricas.

Aparece Finea (dama, hermana de Nise) con unas cartillas y Rufino (maestro). Le estaba
enseñando las letras. Le enseña la k, le dice que no la suelen poner los españoles, sino los
alemanes y flamencos. Le dice que hay 23 letras. Se las pregunta y no acierta ninguna. Le
deletrea “ban” (van) y “ben” (ven) y Finea se confunde porque no sabe a donde tiene que ir,
Rufino se pone nervioso y le da una palmeta. Finea le dice que no entiende por qué le pega si
ella estaba aprendiendo la letra “bestia” y la k. Rufino se niega a darle una lección sin importar
el dinero que le de su padre.

Se va Rufino. Nise le dice a Finea que su padre (“nuestro padre”) quiere que aprendan, esta le
responde que ya se sabe el “Padrenuestro” y que está aprendiendo las letras pero que el
maestro le confunde con el ven, van.

Aparece Clara (criada). Comunica que esa mañana parió su gata la Romana en el aposento.
Relata cómo salió el sol aquel día, cómo salían los carretones, cómo abrían los oficios… La gata
de casa comenzó a suspirar y a decir que ya paría. Se levantó Hociquimocho, su marido, y fue a
decírselo a sus parientes y deudos, que debían ser moriscos, ya que no era ni español ni latín lo
que hablaban. Llegó una gata viuda y gorda vestida de blanco y negro, que parecía la abuela.
Le trajo manteca y la ayudó a parir. Gritó mucho, parió 6 gatos. Bajaron de los tejados vecinos
(Arañizaldo, Mico, Rabicorto…), vestidos de blanco, pardo… Llegó de negro Golosino, que
estaba de luto por el gaticidio de su padre. Trajeron morcilla, pez, cabrito, gorrión, palomino…
Finea se pone muy contenta de escuchar esto.

Se van Finea y Clara. Nise flipa con la locura de ambas, Nise dice que Clara también es boba,
por eso la quiere Finea. Aunque Celia opina que Clara es más bellaca que boba, que engaña a
Finea y le roba.

Aparecen Duardo (caballero), Feniso (caballero) y Laurencio (caballero galán). Los tres alaban
la belleza de Nise. Duardo le recita un soneto y Nise no entiende nada. Le dice que es un
soneto dedicado a una persona libre de amor que ciega, con luz del entendimiento, a la alta
contemplación de aquel puro amor sin fin. Duardo le explica que los 3 fuegos corresponden a 3
mundos que dan fundamento a otros. Dice que su elemento es fuego y que el fuego se divide
en 3: el que elementar abrasa cuando se aplica; el celeste vivifica; y el sobreceleste ama. Nise
vuelve a repetirle que no entiende lo que dice.

Hablan a parte Nise y Laurencio. Nise le dice que no traiga a esa gente, que quiere hablar con
él y que le quiere dar un papel pero no sabe cómo hacerlo sin que lo vean los otros. Laurencio
le dice que finja que se cae y que él cogería el papel. Nise cae y se despide de los 3.

Se van Nise y Celia. Duardo le pregunta que qué le ha dicho sobre su soneto. Laurencio le
responde que es excesivo.

Se van los dos y queda solo Laurencio. Habla solo. Dice que Nise lo enriquece con un amor
dichoso, pero su pensamiento es de sueño pobre y en su necesidad debe faltar el contento.

Aparece Pedro (lacayo de Laurencio). Comenta su estupidez al buscarle en otro lugar que no
fuera aquel. Laurencio compara su alma y pensamiento con la saeta de un reloj, que parece
que está quieta aunque nunca lo esté. Le dice que igual prefiere a Finea, ya que Nise es la una
y Finea las 12, hora de sustento y descanso. Decide cambiar de empresa a Finea por los 40 mil
ducados. Pedro le dice que se arrepentirá porque Finea es simple. Laurencio le dice que no se
puede arrepentir con todo ese dinero de por medio. Pedro le vuelve a preguntar si dejaría a
Nise, discreta y bella, por una boba ignorante. Laurencio vuelve a insistir en el dinero, en que
el pobre es simple y el rico sabio. Va a enamorar a Finea. Laurencio le dice a Pedro que
enamore a Clara, de este modo Finea será fácil para él.

Aparecen Finea y Clara. Laurencio alaba a Finea y le pregunta qué hará al mediodía, esta le
responde que comer. Sigue cortejándola y Finea no le entiende, esta le responde de forma
muy simple. Laurencio le confiesa su amor y esta le pregunta que qué es el amor. Le responde
que deseo, y le vuelve a preguntar deseo de qué. Laurencio le dice que de ella. Finea le
pregunta que qué tiene que hacer y este le responde que quererlo. Finea le dice que no sabe,
que le preguntará a su padre cómo se hace. Laurencio le responde que no debe hacer tal cosa,
que sus almas se juntarán y pasará la suya a estar en su pecho para así casarse. Finea se
asombra de por lo que tienen que pasar los casados.

Pedro habla con Clara. También le declara su amor y Clara le dice que no sabe lo que es amor.
Le dice que es locura, Clara se ofende porque piensa que la llama loca, pero Pedro le responde
que es una locura dulce. Clara le dice que hará lo que haga su ama. Finea le dice a Laurencio
que lo del casamiento le parece bien y le pregunta si iría a vivir a su casa. Después de
numerosas preguntas Laurencio comienza a plantearse si le volvería loco.

Se van Laurencio y Pedro. Finea le comenta a Clara que su madre la quiere casar con un
caballero indiano, sevillano o toledano. Le dijo que le sacó de una carta un naipe muy repulido
y que le dijo que ese era su marido. Como el retrato solo era de cara se pensaba que no
tendría piernas y que no podría andar.

Aparecen Octavio y Nise. Octavio le dice a Finea que ya ha llegado a Madrid su marido. Finea le
dice que ya se lo entregó en naipe.

Aparece Celia y dice que ya ha llegado. Octavio le dice a Finea que esté muy prudente.

Aparecen Liseo, Turín y algunos criados. Liseo se presenta y abraza a Finea. Esta se pone
contenta porque ve que tiene piernas y pies. Luego abraza a Nise y alaba su belleza. Finea se
enfada porque alaba a su hermana y no a ella. Liseo le pregunta a Turín si han traído las joyas y
este le responde que su gente no ha llegado todavía. Finea se asombra al escuchar que le traen
joyas. Liseo pide a Octavio agua para beber y este manda traer también una caja.

Aparecen los criados con agua, toalla, salva y una caja. Liseo bebe y Finea grita que bebe como
una mula. Octavio la manda callar otra vez más. Finea le dice que le va a limpiar. Octavio les
manda a descansar. Finea dice que en su cama caben dos pero su hermana le recuerda que no
están casados, cosa que no le importa demasiado a Finea. Nise la coge y se va a hablar con ella.
Liseo se lamenta de su desgracia.

Todos se van, se quedan Liseo y Turín. Liseo está horrorizado con lo boba que es su esposa. A
Turín le apena ver en un cuerpo tan hermoso un alma tan loca. Liseo comienza a preocuparse
por lo bestias que saldrían sus hijos. Turín le dice que a su amo al ver a Nise se le pasa el
enfado que le produce Finea. Liseo renuncia a la dama boba.

Acto II
Aparecen Duardo, Laurencio y Feniso. Feniso comenta que ya ha pasado un mes y que Liseo no
se casa. Comentan que el amor lo tendrá complicado para obrar sobre piedra tan helada y fría.
Entonces Laurencio se pone a recitar los milagros del amor. Feniso trata de averiguar si el
padre de Finea tiene intención de que sepa amar. Duardo y Feniso se ponen a alabar la belleza
y el ingenio de Nise y a cuestionarse cómo el mal puede hacerle esos agravios y desprecio.
Laurencio explica que los sabios enferman de sufrir a necios.

Aparecen Nise y Celia. Los tres comienzan a alabarla. Nise le dice a Duardo y Feniso que le
recojan unas flores del jardín, que quiere hablar con Laurencio.
Se Van Duardo y Feniso. Nise llama a Laurencio mentiroso, cerdo y flojo, ha estado enferma un
mes y Laurencio ya la ha cambiado por otra. Le dice que hace bien yéndose con ella porque es
un pobre, que busca el dinero que no tiene enamorando a Finea. Laurencio le pregunta que
quién le ha dicho tal cosa. Celia le dice a Laurencio que le ha visto cortejando a Finea.
Laurencio se ofende y Celia le dice que Pedro ama a Clara. Nise se va diciéndole a Laurencio
que hará que su hermana se case antes de que él pueda hacer nada.

Aparece Liseo y Laurencio agarra a Nise. Nise le dice que le suelte. Laurencio le pide que
rasgue unos versos que le dio Celia.

Se van Nise y Celia. Liseo se queda asombrado de la manera de Nise de tratar a Laurencio.
Liseo le dice que quiere hablar con él, que se reúnan en el Prado detrás de los Recoletos.

Se van Liseo y Laurencio. Aparece un maestro de danza y Finea. Finea está cansada de bailar.
Le pide al maestro que al día siguiente traiga un tamboril. El maestro le dice que es un
instrumento muy rudo, pero le obedece. Finea no quiere bailar más, el maestro se pone
nervioso.

Se va el maestro y aparece Clara. Finea se queja de que le hacen aprender de todo y de que no
sirve para nada ya que a ella solo le importa Laurencio. Clara le dice a Finea que Laurencio le
dio un papel, que lo metió en un copo y mientras hilaba cerca de una vela este se le quemó,
pero el papel quedó intacto.

Aparece Octavio. Su hija le llama mentecato, ya que pensaba que era nombre de una persona
que se enfada y al poco tiempo vuelve a mostrar amor (el maestro accidentalmente la llamó
mentecata y le dijo esto). Finea le da el papel a su padre para que lo lea. El papel estaba medio
quemado. Era un texto de Laurencio. Octavio le pregunta si ha pasado algo con él, esta le
responde que el día anterior en la escalera le abrazó. Octavio se lamenta de tener a su hija
discreta con un necio y viceversa. Le prohíbe abrazarlo, solo su marido puede hacerlo.

Aparece Turín buscando a Octavio. Le dice que van a matarse al campo Liseo y Laurencio.

Se van Octavio y Turín a los Recoletos Agustinos. Clara le reprocha a Finea que haya dejado a
su padre leer el papel. Finea le dice que piensa todo el rato en Laurencio. Dice también que
obedecerá a su padre, y Clara le dice que olvidará con ella.

Se van las dos y aparecen Liseo y Laurencio. Laurencio le pregunta a Liseo antes de pelearse el
porqué de aquella lucha. Laurencio le dice que está en el mismo derecho de cortejar a Finea y
que solo la quiere por su dinero. No niega que no quisiera a Nise, pero su dote eran
únicamente 10 mil ducados. Liseo le confiesa su amor por Nise. Laurencio le da su bendición (a
Liseo no le faltaba el oro, por ello prefiere la belleza de Nise, mientras que Laurencio era
pobre). Deciden ayudarse mutuamente.

Aparecen Octavio y Turín. Encuentran a los dos caballeros y Liseo les dice que fueron a ver el
campo.

Se van los 4 y aparecen Nise y Finea. Discuten sobre Laurencio, Nise acaba pidiéndole que le
deje Laurencio a ella, ya que Finea tenía marido.

Se va Nise y aparece Laurencio. Finea le cuenta que todo el mundo la reprende por estar con
él. Finea le pide que deje de fijarse en ella y le cuenta el enfado de su padre. Le pide también
que le desabrace.
Aparece Nise. Finea le cuenta que Laurencio ya no se fija en ella ni ella le piensa, que pueden
casarse. Nise le dice a Laurencio de ir a hablar al jardín para reñirle.

Se van Laurencio y Nise. Finea nota un vacío, siente la necesidad de ir tras él.

Aparece Octavio. Le pregunta por su esposo. Finea le cuenta que le ha obedecido, que
Laurencio le ha desabrazado. Octavio enfadado le pregunta si le ha abrazado otra vez. Octavio
piensa que si el amor la enseñase aprendería algo. Su padre le explica a Finea lo que son los
celos y Finea le pregunta cómo se quitan. Octavio le responde que desenamorándose, ya que
mientras le siga amando seguirá estando celosa. Finea le dice a su padre que Nise está en la
fuente y Octavio va tras ella.

Se va Octavio. Finea se lamenta de los celos que siente.

Aparece Laurencio agradeciendo la interrupción de Octavio que le ha librado de la bronca de


Nise y le lleva de nuevo a Finea. Finea se enfada con él porque se ha ido con Nise, este le dice
que lo ha hecho para no enfadarla a ella. Confiesa los celos que siente y le dice que va a
desenamorarse de él.

Aparecen Pedro, Duardo y Feniso. Laurencio le dice a Finea que hay un remedio para quitar el
amor. Le dice que si delante de aquellos hombres le daba su palabra de que sería su esposa
todos los celos acabarían. Finea acepta con gusto. Laurencio le dice a los tres que vayan con él
a su casa, que tiene un notario.

Se van los 4 hombres y aparecen Nise y Octavio. Octavio habla con Nise. Aparece Finea
preguntando si hablaban sobre ella. Finea les cuenta lo de su compromiso y Octavio se altera.
Nise le reprocha que está casada. Octavio prohíbe la entrada de Laurencio a su casa.

Se van Octavio y Finea y aparece Liseo. Liseo le pregunta a Nise si Laurencio le ha contado lo
que siente por ella, ya que este le iba a ayudar si él le ayudaba con Finea. Nise se enfada, le
llama loco, traidor e insolente.

Aparece Laurencio. Nise dice que no cree que la esté traicionando. Liseo se piensa que habla
con él y le responde que jamás podría hacer tal cosa.

Se va Nise y Liseo descubre que Laurencio estaba detrás de él. Laurencio le consuela diciéndole
que esa noche podrá hablar con ella, que él se encargará de todo. Se van los dos.

Acto III
Aparece Finea. Alaba y agradece al amor por haberle enseñado y por haberla hecho un poco
más discreta.

Aparece Clara. Le dice que su padre está hablando con Miseno sobre ella, de cómo lee, escribe,
baila… Y que todo lo atribuye al amor de Liseo. Finea le corrige y le dice que le ha enseñado
Laurencio. Y Clara comenta que su maestro fue Pedro.

Aparecen Miseno y Octavio. Miseno propone a Octavio casar a Nise con Duardo. Octavio está
algo en contra de este casamiento, ya que le ve obsesionado con la poesía. Entre sus librillos
vio Rimas, la Galatea… y estuvo por quemarlos. Miseno seguía insistiendo en que si la casara,
ella estaría entretenida pariendo y criando. Liseo le dice a Nise que por mucho que le rechace
él la seguirá amando. Le pide que le trate bien, porque si no se tendría que ir con Finea. Nise le
dice que no puede elegir a quién amar, que el amor es un accidente.

Aparece Celia y les dice que el maestro solicita a las dos. Octavio pide a un criado que traigan a
los músicos ya que quiere enseñarle a Miseno el progreso de Finea.

Aparecen los músicos y tocan, Octavio Miseno y Liseo se sientan y Nise y Finea bailan, el
músico se pone a cantar. Se van todos y se quedan Liseo y Turín. Liseo le dice a Turín que ha
cambiado de idea, que va a casarse con Finea por desdén. Turín se lo aprueba ya que Finea se
ha vuelto algo más discreta. Liseo sospecha que tratan algo contra él por lo que va a pedirle la
mano a Finea.

Se va Liseo. Turín hablando solo le desea suerte y expresa su amor por Celia.

Aparecen Laurencio y Pedro. Laurencio se queja de que le están poniendo muchos


impedimentos. Turín le cuenta a Laurencio que Liseo se va a casar con Finea, que está muy
enamorado de ella y que no lo hace por venganza, según le ha dicho este. Laurencio se siente
agraviado ya que Liseo le prometió no casarse. Turín justifica que no incumple su palabra, ya
que no se casa con la Finea de antes, sino con una mujer nueva.

Se va Turín y aparece Finea expresando su amor por Laurencio. Laurencio le dice que no le
gusta que se haya vuelto lista ya que ahora Liseo quiere casarse con ella y no con Nise. Finea le
reprocha que fue él quien le enseñó lo que sabe. Le dice que no se preocupe, que fingirá ser
boba para que Liseo la vuelva a aborrecer. Finea le explica que la mujer antes de nacer ya sabe
fingir, ya que engaña a los padres haciéndolos pensar que van a tener un niño.

Se esconden Laurencio y Pedro y aparecen Liseo y Turín. Liseo le cuenta a Finea que Miseno ha
intentado casar a Duardo con Nise, y que él quiere que su boda se celebre con la de ellos.
Finea le dice que duda tal cosa ya que su hermana le ha dicho que está casada en secreto con
él. Finea comienza a hablar de cosas de loca y Liseo teme que haya recuperado su estupidez y
se lamenta. Liseo decide volver con Nise.

Se van Liseo y Turín y aparecen Laurencio, Pedro, Nise y Celia. Nise señala que Finea y
Laurencio están siempre juntos y Celia le dice que cree que la están engañando. Escuchan la
conversación de estos. Laurencio alaba a Finea y Nise no consigue averiguar si lo hace como
cuñado o como amante. Pedro avisa de que Nise está escuchando. Nise llama traidor a
Laurencio y este le dice que se vaya a casar con Liseo.

Se van Laurencio y Pedro. Nise dice que Laurencio ya le aburre y Celia critica a Pedro. Nise
discute con Finea y esta vuelve a ser tonta. Nise la llama traidora.

Aparecen Octavio, Feniso y Duardo. Octavio pregunta que por qué discuten, Finea le explica la
conversación y Octavio ve que se ha vuelto boba otra vez. Nise le dice a su padre que prohíba a
Laurencio la entrada ya que él ha causado que Finea no se case y que ella misma enfade a su
padre.

Aparecen Laurencio y Pedro. Octavio expulsa a Laurencio de su casa, y este le dice que está en
su derecho de mandar sobre su casa, pero que él también lo estaba en la suya y que se llevaba
a su mujer. Laurencio revela que hace más de un mes Finea le dio el sí y que hay 3 testigos de
ello: Duardo, Feniso y Pedro. Nise está celosa y desesperada.
Se van Octavio, Nise y Celia. Laurencio pide que vayan tras Octavio, no vaya a ser que ocurra
algo. Laurencio se lamenta de que todo se haya echado a perder, Finea le dice que puede
esconderlo en un desván de su casa.

Aparece Clara. Finea le pide a Clara que lleve a Laurencio y a Pedro al desván. Pedro le pide a
Clara que se encarguen de que coman algo.

Se van Pedro, Laurencio y Clara y aparece Octavio ya más tranquilo. Octavio le pregunta por
Laurencio y Finea le dice que ha jurado no entrar más, que se fue a Toledo y que nunca va a
volver. Octavio le dice que se ha vuelto boba de nuevo y que los hombres la engañan muy
fácilmente, que debería esconderse un tiempo hasta recobrar la discreción. Finea le propone el
desván para encerrarse y su padre acepta.

Aparecen Liseo y Turín. Finea le dice a su padre que vienen hombres y que se debe esconder
en el desván, a pesar de que su padre le diga que con ellos no hace falta, que son de casa.

Se va Finea. Octavio le comenta a Liseo que Laurencio se ha ido a Toledo. También le pregunta
si se va a casar, ya que lleva dos meses dándole su palabra. Liseo le responde que no puede
esperar que se case con esa simple. Octavio lo entiende, pero le dice que a pesar de tonta es
muy bella. Liseo no hace caso y le pide a Nise. Octavio le dice que la ha prometido a Duardo
hace solamente dos horas, pero que lo piense hasta el día siguiente.

Se va Octavio. Liseo le pregunta su opinión a Turín, y este le dice que se case con Finea.

Se van los dos y aparecen Finea y Clara. Clara se pone a hablar del tipo de gente que vive en
desvanes.

Aparecen Octavio, Miseno, Duardo y Feniso. Octavio les está contando lo de Laurencio y Liseo.
Octavio le dice a Finea que la ha casado. Esta le dice que hay hombres y que se va a meter al
desván. La han prometido a Feniso. Finea insiste en ir al desván.

Se va Finea. Duardo le pregunta a Octavio que cómo es posible que la haya mandado
esconderse de los hombres, este le responde que no sabe, que está enfadado con ella.

Aparecen Liseo, Nise y Turín. Liseo declara su amor por Nise y esta le dice que si su padre así lo
quiere ella lo aceptará.

Aparece Celia. Celia le dice a Octavio que había visto a Clara llevar dos perdices, dos lonjas de
gazapos, pan, toallas, cuchillo, salero y bota al desván. Octavio le responde que sería para
Finea. Celia le dice que subió al desván detrás de ella y que vio un blanco mantel en el suelo, a
dos hombres, a Clara y a Finea. Le dice que no pudo reconocer a los hombres. Octavio descarta
la posibilidad de que sea Laurencio, ya que estaba en Toledo. Duardo y Feniso se ofrecen para
ir a mirar.

Se va Octavio y vuelve a aparecer con la espada siguiendo a Laurencio, Finea, Clara y Pedro.
Octavio dice que los va a matar a todos y Laurencio le dice que se calme, que está con su
esposa. Miseno ayuda a tranquilizar a Octavio que quiere cortarle la lengua a su hija. Octavio
comunica a Feniso y a Duardo que Nise se conforma con Liseo y que Finea quiere a Laurencio.
Finea le da la mano a Laurencio. Pedro se queja de que él no se lleve nada, y Finea le da a
Clara. Turín se queja también y Nise le da a Celia. Feniso y Duardo se quedan solos.

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