LOS BRIBRI
Por Jorge Kam Ríos
Desde la segunda mitad del siglo XX, en el Istmo de Panamá, se comienzan a ubicar en la
zona fronteriza Panamá-Costa Rica comunidades indígenas Bri-bries. Del lado
correspondiente a la soberanía costarricense se establecen en tres áreas: Talamanca Bribri,
Salitre y Cabagra. Empero, en el sector del Atlántico panameño se localizan en las márgenes
del Sixaola y en uno de sus afluentes: el Río Yorking, o sea en la jurisdicción de la provincia
de Bocas del Toro.
Pese a que se conservan mitos y tradiciones de corte religiosos, lo cierto es que, en términos
generales, tanto en Costa Rica como en Panamá el 8% continúa con los cultos religiosos
tradicionales, el 90% profesa la fe Católica y un 2% pueden ser protestantes o de las
Asambleas de Dios.
De acuerdo a la forma fonética de este pueblo, vinculado a la familia macro lingüística
chibcha, por lo que su procedencia parece ser Suramérica.
Se encuentran en la República, de manera formal desde hace más de cincuenta años y están
organizados en clanes matrilineales cuya memoria histórico-religiosa parece estar en manos
de los awápas (shamanes), quienes guardan la tradición oral a través de la cual recuerdan:
cosmovisión, mitología, filosofía, prácticas médicas, leyendas y tabúes. Su relación con los
sikuas o no indígenas no es tan escasa, ya que, de acuerdo al Censo arriba mencionado,
existen más de “ellos” afuera de la región que en la misma zona donde se les sitúa
históricamente.
Por considera uno de los mejores trabajos sobre este pueblo,
reproducimos algunos párrafos del siguiente documento elaborado por la Universidad de
Costa Rica, acerca del pueblo indígena BRIBRI.
Los Bribri
(RESUMEN DE: INVESTIGACIÓN DESARROLLADA POR
LAUNIVERSIDAD DE COSTA RICA)
Los clanes
Los bribris han estado organizados en clanes matrilineales. Un miembro de un clan no
puede contraer nupcias dentro de su propio grupo, ni dentro del grupo de clanes de la
otra mitad. La consanguinidad por la línea femenina es la base del parentesco y es la que
determina que la sucesión del cacique no se transmita al hijo, sino al sobrino, hijo de una
de sus hermanas.
El cacique está desvinculado de los medios de producción económica y no hay
instituciones políticas que institucionalicen el poder; el cacique representa una fuerza que
da coherencia y simboliza las obligaciones del parentesco que suponen un poder o
autoridad al servicio de la comunidad.
Los ancianos son respetados. Las abuelas tienen un papel muy importante en la
transmisión de historias, costumbres y tradiciones. En la cultura bribri la mujer ha tenido
libertad y autoridad en asuntos privados. En la separación conyugal, dispone si entregar
a los niños a sus padres o que permanezcan con ella. Cultivan sus propios terrenos y lo
que producen en ellos se respeta como de su propiedad.
Los bribris tienen relaciones socioeconómicas estructuradas alrededor de la familia. Su
organización es familiarista, centrada en la familia compuesta, o sea, el grupo social que
comprende dos o más familias estrictas, emparentadas consanguíneamente entre sí, y
que utilizan viviendas comunales (Ferrero, 1978, p.XLIX). La casa comunal es una unidad
de trabajo, de colaboración, de ayuda mutua. Es un sistema que obliga al individuo a
asumir responsabilidades dentro de su comunidad.
Economía
En las zonas montañosas predomina la economía de subsistencia, constituida por
terrenos difíciles de cultivar que vuelven casi imposible una agricultura extensiva e
intensiva.
Lo que se relaciona con autoconsumo y con producción agrícola no comercial se maneja
aun con pautas tradicionales, especialmente en lo que se refiere a la división sexual del
trabajo. Además, las relaciones de producción se mediatizan por medio de la chichada, es
decir, sin que se retribuya con dinero la mano de obra. Lo que se relaciona con
comercialización, en cambio, contrasta con la tradición. El cacao es la bebida para la
hospitalidad; sirvió, antiguamente, como moneda. El que el indio no asigne un gran valor
al dinero no significa que entre ellos esté ausente el concepto de propiedad personal.
(Guevara, 1988, p. 27)
El matrimonio
El acto de casarse (ur: manos; betsuk: unidas) no requiere de una ceremonia o ritual
específico entre los bribris. Los cortejos se dan en los lugares donde se sientan a beber
chicha. El hombre y la mujer pueden tener varias parejas. Cuando un joven desea casarse,
después de entenderse con su novia, recurre al padre.
El consentimiento se obtiene de antemano, ya que muchos de los matrimonios son
arreglados desde el nacimiento de los niños. Sin embargo, la joven puede negarse a ese
matrimonio y su decisión ser respetada.
Generalmente, el muchacho se casa con las hermanas de la novia, pero la primera esposa
actúa como jefe y puede dar órdenes a las demás.
La chichada
En la mitología bribri, Sibú procedió a hacer una chichada para hacer su casa, un rancho
cónico o sere, solicitando ayuda.
La chichada tradicional se construye como reflejo de la creación del mundo. Reproduce
las condiciones en que Sibú hizo el mundo, máxime que se desarrolla por lo general en la
noche. La chichada, el sorbn (baile tradicional), y las actividades ocurridas en la fiesta de
Sibú se realizaron en un momento en que aún no exista el sol, en las tinieblas.
Se debe recordar que los bribris fueron creados en la oscuridad. La chichada es más que
una fiesta. Se inscribe dentro de todo un contexto socio-económico.
Hay tres tipos de chichada:
Relacionada con un festejo o un rito: cumpleaños, presentación pública de un recién
nacido, etc.
El turno: cuando se vende chicha a fin de crear fondos para una organización.
Como forma de pago cuando se contrata fuerza de trabajo fuera del núcleo.
Por lo general se combinan los motivos por los cuales se realiza una chichada. (Guevara,
1988, p. 19)
Dioses
En la fase primordial de la mitología bribri, todo estaba en tinieblas, estado latente de la
creación del cosmos, habitado únicamente por los srbulus, seres que vivan en cuatro
mundos. En uno de estos cuatro mundos, había enormes piedras por todas partes, el suelo
todo era de pura piedra.
Sibökomo: el dios creador.
El primer ser que surge es Sibokomo (Sibökama: padre dios, kapa, rey, “el que manda") el
cual salió de un árbol. Él tenía unas piedritas pequeñas con las que hablaba; con ellas
curaba a la gente. Era un gran sukia. Entonces su piedrita vio que se podía hacer el mundo:
“Ojalá mi padre me lleve a ver lugares por allá arriba!”.
El lugar en donde estaba Sibokomo era abierto al vacío, no se veía nada, era infinito,
infinito como el cielo, donde no hay nada. Estaba el señor ahí sin hacer nada, cuando la
piedrita pensó: Allí abajo hay una muchachita; ojalá mi padre se la lleve a examinar
lugares con nosotros. La muchacha es la sobrina de Sibokomo. Éste quiso tener relaciones
con la sobrina; de ahí sale lo bueno y lo malo.
Ambos se van a otros mundos, en los que Sibokomo piensa crear la tierra, las aguas, el
sol, la luna, etc. Una de las piedras mágicas de Sibokomo, el macho, se introduce en el
vientre de Sitami, la sobrina, y la embaraza. De este embarazo nace Sibú.
Sibö o Sibú
En cuanto a dioses, espíritus, deidades o diablos, tienen los siguientes: el gran espíritu, o
principal ser sobrehumano se llama Sibú. Éste es un espíritu bueno, de quien no hay que
temer nada y se le rinde una especie de respeto pasivo, pero no adoración ni culto.
Se le considera más bien como el jefe del país feliz, del estado futuro; pero que no se
molesta por las cosas mundanas. A pesar de todo, se observa en su teología, toda la
familia de las tribus es esencialmente monoteísta, aunque insensiblemente han dado los
primeros pasos hacia la pluralidad de dioses. (Ferrero, 1978, p. 131 y 132)
Sibú es el gran espíritu, omnipotente y omnipresente. Es él quien representa el principio
del bien, Sibú es el creador del mundo. Habita en el plano superior. No se conocen
representaciones materiales de Sibú, el cual enseñó al hombre a danzar y cantar
disfrazado de zopilote. A Sibú se le considera como el gran civilizador indígena, y por ello
es considerado como una figura mítica.
Cuando Sibú nació, los srbulus se enteraron de su nacimiento por el canto de un gallo, y
desearon matarlo. Cuando Sibú creció, para vengarse de los srbulus los hace abandonar
el mundo.
Iriria
La tierra, que surgió como una niña de debajo de la superficie, que era pura roca, sobre la
que muere. De su sangre derramada sobre la roca se forma la tierra para la semilla. Antes
de que subiera a la superficie, un murciélago le estaba chupando la sangre, y de las
deyecciones del murciélago aparecieron diversas plantas. La fiesta con la que se celebra
el nacimiento de Iriria es una fiesta funeraria. La madre de la niña tierra fue traída para
preparar la bebida de chocolate para la fiesta. (Bozzol:1986, p. 18)
Sula
Espíritu bueno, guardián de la Semilla, o de las almas. Es la dualidad, el principio
femenino. Vive en el mundo inferior
Dular
Es el mensajero de Sibú, puente mítico entre el chamán y el dios supremo y que se
manifiesta a través de las piedras mágicas o por medio del bastón. Nadie ha visto a Dular,
y sólo los curanderos completos pueden hablar con él. (Aguilar, 1971)
En el mundo sobrenatural las deudas se pagan con cacao, y los gustos se satisfacen con
esta cosecha. La hermana del creador está a cargo de las almas en el inframundo, y todos
los seres sobrenaturales amigos o enemigos, se alimentan de sangre humana que para
ellos es chocolate, o de carne humana que para ellos son bayas de cacao, el árbol de cacao
doméstico es, en la mitología, una de las esposas del creador. (Bozzoli, Símbolos de
intercambio recíproco en la
visión de mundo de los bribris, p. 7)
Rituales de pubertad
Niñas
En el momento de la primera menstruación, la joven debe aislarse del contacto con los
demás y comer alimentos escogidos por el chamán que su madre le preparar; debe tener
cosas y objetos especiales para ella, ya que la boca se considera impura, por lo que
durante la primera menstruación debe triturar una corteza de árbol que tiene un fuerte
olor a anís para lavarse la boca. También se consideran impuras las cosas que la rodean,
incluyendo animales y cultivos. El awá le dará una bebida que la previene de la
menstruación por dos meses. Cuando termina el período menstrual, debe bañarse en una
fuente casi seca.
Varones
El varón pasa por un ritual de iniciación simple pero simbólico. Cuando el chamán coloca
la mano del joven sobre el arma de caza, le da su autorización para usarla.
Las cuatro almas
Se han podido determinar cuatro almas específicas, que se clasifican de la siguiente
manera:
Alma del cuerpo exterior
Es una especie de escudo protector que transmite sus mensajes a través del sueño. Se
considera un ser independiente de la persona, aunque siempre la acompaña, percibe la
dimensión donde todo es verdadero y la cubre totalmente. El escudo sano es invisible a
las enfermedades, pero si se rasga, se queda a merced de las mismas. Se uede rasgar por
la tensión emocional, la frustración, el incumplimiento de normas sociales o por delitos
contra la naturaleza.
Alma de los ojos
Según ciertas creencias bribris, en el cuerpo habitan dos almas, la del ojo derecho,
llamada /wiköl/, y la del ojo izquierdo o /wimblu/. La primera es la que realiza el viaje al
inframundo; y la segunda se queda en el mundo de los vivos rondando y es llamada el
alma de los huesos.
El alma del ojo derecho se llama /wiköl/. Puede ver este mundo y el otro mundo. El ojo
derecho es el más fuerte, tiene la capacidad de grabarlo todo. No le gusta este mundo,
por eso insta a las enfermedades a que ataquen a la gente para irse lo más pronto posible
al otro mundo.
El alma del ojo izquierdo /wimblu/ no se entera de nada hasta que /wiköl/ ya se ha
marchado.
Alma del hígado
Es la receptora de los mensajes del más allá; está ligada con la comprensión global de las
cosas y de los deseos.
Alma de los huesos
Se queda en la tierra acompañando a los huesos. Algunos pueblos consideran los huesos
como la residencia del alma. Para otros, las almas van al cielo que está en el cenit; tal vez
esto se deba a la creencia de que el alma desciende por el mismo lugar del sol.
La discriminación de las almas es importante, pues los bribris creen que se salvan las
almas de los que mueren en la guerra y se condenan las de los que mueren de fiebres,
picados de culebra o ahogados.
Ritos bribris sobre objetos y seres maculados
Confinamiento ritual
Guardar dieta, abstenerse del sexo y confinarse en la vivienda o cerca de ella son
situaciones que se les impone a los dolientes de un deceso; a la madre al dar a luz, a los
cazadores, en la iniciación del púber, de los chamanes, de los sepultureros, cantores
fúnebres, etc.
Este confinamiento ritual se interpreta como el símbolo supremo del escape y del alivio
de las obligaciones para con los demás. Deben confinarse, guardar silencio, no salir de día,
no usar sal ni otros alimentos, no mezclar la ceniza con la comida, y evitar algunas veces
el fuego, ya que éste es el símbolo de tratos recíprocos. Asimismo, se debe evitar el
contacto con el sol en este confinamiento ritual.