HORMIGÓN ARMADO II
Ing. José Miguel Aruquipa Mendoza
CAPÍTULO VIII
MUROS DE CONTENCIÓN
1. GENERALIDADES
Los muros de contención se utilizan
para detener masas de tierra u otros
materiales sueltos cuando las
condiciones no permiten que estas
masas asuman sus pendientes
naturales.
Estas condiciones se presentan cuando
el ancho de una excavación, corte o
terraplén está restringido por
condiciones de propiedad, utilización
de la estructura o economía.
A diferencia de aquellos que forman
parte de estructuras como los muros
de sótanos, los muros de contención
autoportantes son de varios tipos y los
más comunes se ilustran a
continuación:
✓ En general, los muros de gravedad
son económicos sólo para muros
relativamente bajos, probablemente
hasta unos 3 metros.
✓ Los muros en voladizo son
económicos para alturas entre 3 y 6
metros, mientras que los muros
con contrafuertes se utilizan para
alturas mayores.
✓ Para reducir los momentos
flectores en muros verticales de
gran altura, se utilizan
contrafuertes espaciados entre sí a
distancias iguales o ligeramente
mayores que la mitad de la altura
del muro.
2. PRESIÓN ACTIVA Y PASIVA DEL SUELO
Con respecto a su comportamiento físico, los suelos y
otras masas granulares ocupan una posición intermedia
entre los líquidos y los sólidos. Si se descarga arena desde
una volqueta, ésta fluye pero, a diferencia de un líquido
sin fricción, no asumirá una superficie horizontal; se
mantiene por sí misma en una pila estable cuyos lados
conforman un ángulo de reposo con la horizontal cuya
tangente es casi igual al coeficiente de fricción
intergranular.
La presión que ejerce el material de relleno se conoce con
el nombre de presión activa, y la presión que ejerce la
cuña de relleno se cono con el nombre de presión pasiva.
La magnitud de estas presiones fue analizada por
Rankine, Coulomb y otros. Si la superficie de suelo
conforma un ángulo θ con la horizontal, entonces, de
acuerdo con Rankine, el coeficiente depresión activa de
tierra es:
3. CONSIDERACIONES DE DRENAJE
El drenaje puede suministrarse de varias
maneras.
Los lloraderos, conformados por tubos de 15 a 20
cm, embebidos en el muro, se colocan por lo
general con espaciamientos horizontales entre 1.5
y 3 metros.
Para facilitar el drenaje y evitar el taponamiento,
se coloca un pie cúbico o más de piedra triturada
en el extremo posterior de cada lloradero.
Deben tomarse las precauciones necesarias para
que el flujo que generan los lloraderos se evacue
en forma segura, de manera que no se filtre y se
ablande el suelo por debajo del muro.
La AASHTO exige que, para muros de gravedad
al igual que para muros de concreto reforzado, se
incluyan juntas de expansión a intervalos de 25
metros o menos y juntas de contracción a no más
de 9 metros.
4. ESTABILIDAD EXTERNA
Para salvaguardar el muro contra desplazamientos
globales, es decir, para garantizar su estabilidad
externa, se requieren unas consideraciones
especiales.
En forma consistente con la práctica actual en la
ingeniería geotécnica, la investigación de
estabilidad se basa en las presiones reales de tierra
(tan precisas como puedan determinarse) y en las
cargas muertas y vivas de servicio calculadas o
estimadas, todas sin factores de carga.
Las presiones de contacto calculadas se comparan
con los valores admisibles y los factores globales de
seguridad se evalúan comparando las fuerzas
resistentes con las máximas, fuerzas que actúan en
condiciones de servicio.
• No se permiten esfuerzos de tracción
en la superficie de contacto.
• La presión máxima no puede exceder
al valor admisible determinado
mediante el estudio de suelos.
• Para evitar la inclinación del muro
por asentamientos diferenciales de la
fundación es deseable que la resultante
de las presiones en el suelo actúen en
el núcleo central de la superficie
resistente. Si se funda en suelo duro o
roca se puede permitir salir del núcleo
central, aunque se considera prudente
que la excentricidad no exceda 0.25
veces la dimensión paralela de la
zapata.
• Muro con contrafuerte
e≥0.20m y separación de
eje a eje de 0.30H a 0.70H
5. EJEMPLO DE APLICACIÓN
Diseñar un muro de contención
en voladizo para salvar una altura
de 4.80m y contener un relleno de
grava sin partículas finas,
altamente permeable. Considerar
la capacidad admisible del suelo
de fundación de 2.50kg/cm2 a una
profundidad de 1.20m, un peso
específico de 1900kg/m3 y ángulo
de fricción interna de 20° y
cohesión de 4000kg/m2. La
resistencia del hormigón será de
f’c=210kg/cm2 y la fluencia del
acero de fy=4200kg/cm2.
Gracias por su atención…!