HISTORIA
El síndrome de Down es una condición genética que ocurre cuando una persona
tiene una copia adicional del cromosoma 21. Esta condición fue descubierta por el
médico británico John Langdon Down en 1866. En aquel entonces, Langdon Down
observó y describió a un grupo de personas con características físicas y rasgos
similares que ahora asociamos con el síndrome de Down.
Sin embargo, el conocimiento sobre esta condición ha evolucionado
significativamente desde entonces. A principios del siglo XX, el médico francés
Jérôme Lejeune identificó que el síndrome de Down era causado por una anomalía
cromosómica, específicamente la presencia de un cromosoma extra en el par 21.
Su descubrimiento en 1959 fue un avance crucial en la comprensión de esta
condición.
A medida que la genética avanzaba, se descubrió que el síndrome de Down no era
hereditario y que ocurría de manera aleatoria durante la formación del óvulo o del
espermatozoide. Esto llevó a una mayor comprensión de la biología subyacente de
la condición.
A lo largo del tiempo, la percepción y el tratamiento del síndrome de Down también
han evolucionado. En el pasado, las personas con esta condición eran a menudo
marginadas y segregadas de la sociedad. Sin embargo, en las últimas décadas, ha
habido un cambio significativo hacia la inclusión y el apoyo de las personas con
síndrome de Down.
CAUSAS
La trisomía 21, que es la causa más común del síndrome de Down, ocurre cuando
una persona tiene tres copias completas (o parciales) del cromosoma 21 en lugar
de las dos habituales. Esta condición genética puede ser resultado de varios
mecanismos, aunque en la mayoría de los casos se debe a un error durante la
división celular en el proceso de la reproducción, específicamente durante la
formación del óvulo o del espermatozoide.
El error más común es conocido como "no disyunción". Durante la meiosis, el
proceso de división celular que da lugar a los gametos (óvulos y espermatozoides),
los cromosomas se separan de manera que cada gameto contiene una copia de
cada cromosoma. Sin embargo, en el caso de la no disyunción, un par de
cromosomas (en este caso, el par 21) no se separa correctamente, lo que resulta
en un gameto con una copia adicional del cromosoma 21.
Si este gameto anormal se une con otro gameto durante la fertilización, el embrión
resultante tendrá tres copias del cromosoma 21 en cada una de sus células. Este
es el mecanismo más común que conduce a la trisomía 21 y representa
aproximadamente el 95% de los casos.
Otro mecanismo menos común pero aún relevante es la translocación. En la
translocación, una parte del cromosoma 21 se adhiere a otro cromosoma,
generalmente el cromosoma 14, 21 o 22. En algunos casos, este cromosoma
alterado puede segregarse durante la formación de los gametos, resultando en un
gameto con una copia adicional del cromosoma 21. Cuando se produce la
fertilización con este gameto, el embrión resultante tendrá tres copias del
cromosoma 21. Las translocaciones pueden ser heredadas de uno de los padres o
pueden ocurrir de novo, es decir, sin antecedentes familiares.
En una pequeña proporción de casos, la trisomía 21 puede deberse a una
mosaicismo. En esta situación, solo algunas células del cuerpo tienen una copia
adicional del cromosoma 21, mientras que otras células tienen el número normal de
cromosomas. El mosaicismo puede ocurrir cuando una no disyunción ocurre
después de la fertilización, durante las primeras divisiones celulares del embrión.
Esto puede llevar a que algunas células tengan una configuración cromosómica
normal y otras tengan una trisomía 21
GENES
1. APP (Proteína precursora de amiloide): La proteína precursora de amiloide es
una proteína transmembranal que se encuentra en muchas células del cuerpo, pero
se expresa en niveles especialmente altos en el cerebro. La APP es procesada por
enzimas para producir beta-amiloide, que es un componente principal de las placas
amiloides que se encuentran en el cerebro de las personas con enfermedad de
Alzheimer. Estas placas amiloides son una de las características patológicas
distintivas de la enfermedad de Alzheimer.
2. SOD1 (Superóxido dismutasa 1): La superóxido dismutasa 1 es una enzima
antioxidante que se encuentra principalmente en el citosol y en las mitocondrias de
las células. Su función principal es descomponer los radicales libres superóxido en
oxígeno y peróxido de hidrógeno, protegiendo así a las células del daño oxidativo.
Las mutaciones en el gen SOD1 están relacionadas con la esclerosis lateral
amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas
motoras en el cerebro y la médula espinal.
3. COL6A1 (Colágeno tipo VI alfa 1): El colágeno tipo VI es una proteína estructural
importante en la matriz extracelular que proporciona soporte y estabilidad a varios
tejidos, incluidos los músculos, la piel y el tejido conectivo. El gen COL6A1 codifica
una de las subunidades alfa del colágeno tipo VI. Mutaciones en este gen pueden
conducir a trastornos hereditarios del tejido conectivo, como la miopatía de Bethlem
y la distrofia muscular tipo Ullrich.
4. PCP4 (Proteína relacionada con la calcio-bindina): La proteína PCP4, también
conocida como proteína relacionada con la calcio-bindina, es una proteína que se
une al calcio y está involucrada en la regulación de la homeostasis del calcio
intracelular. Se expresa principalmente en el cerebro, donde desempeña un papel
en la regulación de la función neuronal y la plasticidad sináptica.
5. SIM2 (Simil 2, gen de Drosophila): SIM2 es un gen que codifica un factor de
transcripción nuclear que está implicado en el desarrollo del sistema nervioso. Se
expresa en varias regiones del cerebro y tiene funciones en la regulación de la
diferenciación celular, la migración neuronal y la plasticidad sináptica. SIM2 también
ha sido implicado en la regulación del apetito y el metabolismo energético.
6. SON (SON DNA-binding protein): El gen SON codifica una proteína nuclear que
se une al ADN y está involucrada en la regulación de la transcripción génica y la
organización del ADN. SON desempeña un papel en la regulación de la expresión
génica durante el desarrollo embrionario y está implicado en la proliferación celular
y la reparación del ADN.
7. DSCR1 (Down syndrome critical region 1): DSCR1, también conocido como
RCAN1 (regulador de la calcineurina 1), se encuentra en la región crítica del
síndrome de Down en el cromosoma 21. Se ha sugerido que DSCR1 puede
contribuir a algunas características del síndrome de Down, incluida la alteración de
la función cognitiva y la susceptibilidad a ciertas enfermedades.
8. RUNX1 (Runt-related transcription factor 1): RUNX1 es un factor de
transcripción que desempeña un papel crucial en el desarrollo de las células
sanguíneas y en la hematopoyesis. Está involucrado en la regulación de la
diferenciación celular y la proliferación de las células progenitoras hematopoyéticas.
Las mutaciones en el gen RUNX1 están asociadas con trastornos sanguíneos,
como la leucemia mieloide aguda y el síndrome de predisposición al linfoma.
Características clínicas
1. Dismorfismo facial: Las características faciales típicas del síndrome de Down
incluyen un puente nasal aplanado, ojos almendrados con pliegues epicánticos
(pliegues en el ángulo interno del ojo), orejas pequeñas y de forma redondeada,
boca pequeña con lengua prominente y cuello corto. Estos rasgos pueden variar en
su expresión y pueden ser menos evidentes en algunas personas.
2. Retraso en el desarrollo: Las personas con síndrome de Down suelen
experimentar retrasos en el desarrollo físico y mental. Esto puede manifestarse en
hitos del desarrollo, como sentarse, gatear, caminar y hablar, que pueden
alcanzarse más tarde que en personas sin la condición. Los programas de
intervención temprana pueden ser beneficiosos para apoyar el desarrollo motor y
cognitivo en niños con síndrome de Down.
3. Discapacidad intelectual: La mayoría de las personas con síndrome de Down
tienen algún grado de discapacidad intelectual, que puede variar desde leve hasta
moderada. Esto puede influir en la capacidad para aprender, comprender y procesar
información. Sin embargo, muchas personas con síndrome de Down pueden
alcanzar un nivel de independencia significativo con el apoyo adecuado y la
oportunidad de aprender y desarrollarse.
4. Hipotonía muscular: La hipotonía muscular, o tono muscular reducido, es común
en las personas con síndrome de Down. Esto puede afectar la fuerza muscular y la
coordinación motora, lo que a su vez puede influir en habilidades como la
alimentación, la locomoción y el habla. La terapia física y ocupacional puede ayudar
a mejorar la fuerza muscular y la función motora.
5. Malformaciones cardíacas: Las malformaciones cardíacas congénitas son
comunes en las personas con síndrome de Down. Alrededor del 50% de los recién
nacidos con síndrome de Down tienen algún tipo de anomalía cardíaca, que puede
variar desde defectos leves hasta problemas más graves que requieren intervención
médica. El seguimiento cardiológico regular es importante para detectar y tratar
estas anomalías.
6. Problemas de visión y audición: Las personas con síndrome de Down tienen
un mayor riesgo de desarrollar problemas de visión y audición. Esto puede incluir
problemas como miopía, estrabismo, cataratas, pérdida auditiva conductiva
(relacionada con el oído medio) o neurosensorial (relacionada con el nervio
auditivo). La detección temprana y el tratamiento de estos problemas son
fundamentales para optimizar la función sensorial y la calidad de vida.
7. Problemas de salud gastrointestinal: Algunas personas con síndrome de Down
pueden experimentar problemas gastrointestinales, como enfermedad celíaca, que
es una intolerancia al gluten, enfermedad de Hirschsprung, que afecta al intestino
grueso, o reflujo gastroesofágico, que puede causar molestias digestivas. El manejo
de estos problemas puede requerir modificaciones en la dieta, medicamentos u
otras intervenciones médicas.
8. Mayor riesgo de enfermedades: Las personas con síndrome de Down tienen
un mayor riesgo de desarrollar ciertas condiciones médicas a lo largo de su vida.
Esto puede incluir hipotiroidismo, enfermedad de Alzheimer (aunque la edad de
inicio y la gravedad pueden variar), leucemia y trastornos autoinmunes, entre otros.
La atención médica preventiva y la detección temprana de estas condiciones son
importantes para un manejo adecuado y para mantener la salud a lo largo del
tiempo.