PROLAPSO DEL CORDÓN UMBILICAL
CONCEPTO
El prolapso del cordón umbilical se produce cuando el cordón umbilical sale por el canal de parto
antes que el bebé, lo que puede provocar que el cordón quede comprimido y se interrumpa el flujo
de sangre al feto.
ETIOLOGÍA
Algunas de las causas más comunes del prolapso del cordón umbilical son:
-Rotura prematura de las membranas
-Parto prematuro o pretermino
-Partos múltiples
-Polihidramnios
-Parto podálico
-Cordón umbilical anormalmente largo
FISIOPATOLOGÍA
El prolapso del cordón umbilical es la posición anormal del cordón por delante de la parte de
presentación fetal, de manera que el feto comprime el cordón durante el trabajo de parto y provoca
una hipoxemia fetal. El prolapso del cordón umbilical puede ser
Oculto: Contenido dentro del útero
Manifiesto: que sobresale por la vagina
Ambas son raras.
PROLAPSO OCULTO
En los prolapsos ocultos, el cordón a menudo es comprimido por el hombro o la cabeza del feto. La
única pista puede ser un patrón de frecuencia cardíaca fetal (detectado durante la monitorización
fetal) que sugiera una compresión del cordón y la progresión hacia la hipoxemia (p. ej., bradicardia
intensa, desaceleraciones variables graves).
Los cambios en la posición de la mujer pueden aliviar la compresión del cordón; sin embargo, si el
patrón de la frecuencia cardíaca fetal persiste, se requiere una cesárea inmediata.
PROLAPSO EVIDENTE
El prolapso manifiesto ocurre con la rotura de membranas y es más común en las pelvianas o las
situaciones transversas. El prolapso evidente también puede producirse en la presentación de
vértice, en especial si se produce una rotura de membranas (espontánea o iatrogénica) antes de que
la cabeza esté encajada.
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Estudios, Laboratorio, gabinete
El prolapso y la compresión del cordón umbilical pueden diagnosticarse antes del trabajo de parto
mediante ecografía o Doppler fetal. Estos problemas también se pueden diagnosticar durante el
trabajo d” parto tocando el cordón umbilical y controlando la frecuencia cardíaca fetal. Esto se puede
diagnosticar mediante:
Monitoreo de corazón fetal: Durante el parto, el médico utiliza un monitor para medir la
frecuencia cardíaca del bebé. Si el cordón se ha prolapsado, el bebé puede tener bradicardia,
es decir, una frecuencia cardíaca menor a 120 latidos por minuto.
Examen pélvico: El médico puede ver el cordón prolapsado o palparlo con los dedos.
Ecografía o Doppler fetal: Se puede realizar antes del trabajo de parto para diagnosticar el
prolapso.
El prolapso del cordón umbilical es una complicación poco frecuente que ocurre cuando el
cordón umbilical se desliza por delante del feto y sobresale hacia la vagina. Esto puede
provocar que el cuerpo del feto presione el cordón y corte el flujo de sangre al bebé.
Si el prolapso es oculto, el cordón puede estar comprimido por la cabeza o el hombro del feto.
En este caso, la única pista puede ser un patrón de frecuencia cardíaca fetal que indique
compresión del cordón. Si el patrón persiste, se requiere una cesárea inmediata.
El prolapso del cordón umbilical es una emergencia obstétrica que se produce cuando el cordón
umbilical se encuentra en una posición anormal, ya sea por delante o lateral al feto, antes de que
este salga por la vagina. Esta complicación puede ser evidente o pasar desapercibida.
El prolapso del cordón umbilical puede clasificarse en tres tipos:
Tipo I o laterocidencia: El cordón se encuentra lateralmente al feto, pero no lo sobrepasa
Tipo II o procúbito: El cordón cae por delante del feto, pero las membranas están intactas
Tipo III: El cordón cae por delante del feto y las membranas están rotas
La incidencia del prolapso del cordón umbilical se sitúa entre el 0,1% y el 0,6% de todos los partos.
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CUIDADOS PARA EL PROLAPSO DEL CORDÓN UMBILICAL
1. Llamar al equipo obstétrico y anestésico.
2. Mantener la privacidad y tranquilidad de la paciente.
3. Evaluar la situación y el estado de la paciente y el feto.
*Manejo del prolapso:*
1. No tocar el cordón umbilical.
2. Colocar una gasa estéril y húmeda sobre el cordón.
3. Mantener el cordón en posición neutral (no tensarlo ni comprimirlo).
4. Administrar oxígeno a la madre si es necesario.
5. Monitorear el ritmo cardíaco fetal.
*Posicionamiento:*
1. Colocar a la madre en posición de Trendelenburg (cabeza baja y pies elevados).
2. Inclinación lateral izquierda para reducir la presión sobre el cordón.
*Preparación para la entrega:*
1. Preparar el equipo para la entrega inmediata.
2. Informar al equipo quirúrgico y anestésico.
3. Mantener la paciente calmada y informada.
*Documentación:*
1. Registrar todos los eventos y intervenciones.
2. Informar al médico y al equipo obstétrico.
TX ANTE UN PROLAPSO DE CORDON UMBILICAL .
El prolapso de cordón umbilical es una emergencia obstétrica en la que el cordón umbilical
desciende por el canal del parto antes o junto con el bebé, lo que puede comprometer el flujo de
oxígeno al feto debido a la compresión del cordón. El tratamiento inmediato es fundamental para
prevenir daños graves al bebé. Aquí están las medidas clave en el manejo del prolapso del cordón:
Una vez diagnosticado el prolapso del cordón, se debe alertar al equipo obstétrico de inmediato.
1- Colocar en una posición materna a la madre que reduzca la presión sobre el cordón, como la
posición de Trendelenburg (piernas elevadas y cabeza hacia abajo) o la posición genupectoral
(la madre en sus manos y rodillas) así como la posición SIMS.
2- Un médico o profesional de la salud puede insertar una mano en la vagina para elevar
manualmente la cabeza del bebé y aliviar la presión sobre el cordón hasta que se realice el
parto.
A) Si el cordón está en la vagina, se introducen los dedos índice y del medio, tratando de evitar que
la presentación comprima el cordón prolapsado.
B) Si el cordón ha salido de la vagina y está latiendo, se envuelve en comprensas con suero tibio.
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C) Si existen dificultades en el transporte, se puede intentar la reposición manual del cordón,
envolviéndolo en una comprensa húmeda.
D) Se recomienda el empleo de tocolíticos por la vía intravenosa (observar reacciones adversas),
una vez realizado el diagnóstico.
3- Si el cordón umbilical prolapsado se encuentra fuera de la vagina, debe mantenerse húmedo
(con solución salina estéril) para evitar que se seque y sufra daños adicionales.
4- Se suministra oxígeno a la madre con una máscara para maximizar el oxígeno disponible para
el bebé a través de la placenta.
• Parto urgente:
5- Cesárea de emergencia: El tratamiento definitivo es realizar una cesárea de emergencia lo
más rápido posible para liberar la compresión del cordón y permitir un nacimiento seguro.
Si el parto vaginal es inminente y el bebé está en una etapa avanzada del canal del parto, se podría
considerar un parto vaginal asistido (forceps o ventosa), pero esto es raro y generalmente no es la
opción preferida.
6- Se monitorea continuamente la frecuencia cardíaca fetal para evaluar el estado del bebé
durante todo el [Link] objetivo principal es evitar la hipoxia fetal (falta de oxígeno)
mediante un parto rápido y seguro, generalmente por cesárea de emergencia.
PLACENTA PREVIA
CONCEPTO
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La placenta previa es una condición obstétrica que se produce cuando la placenta crece en la parte
inferior del útero y cubre total o parcialmente el cuello uterino. Puede causar complicaciones durante
el embarazo y el parto.
ETIOLOGÍA
Se desconoce la causa exacta de la placenta previa
Los factores de riesgo para la placenta previa incluyen los siguientes:
Multiparidad
Cesárea previa
Anomalías uterinas que inhiben la implantación normal (p. ej., miomas, legrado previo)
Cirugía o procedimiento uterino previo (ej: miomectomia)
Tabaquismo
Gestación múltiples
Edad materna avanzada
Cicatrización uterina ( por aborto, cesárea o cirugías previas)
FISIOPATOLOGÍA
La fuerte asociación con multiparidad, cesárea previa y curetaje previo, sugieren daño endometrial
como principal causa.
El blastocito busca implantarse en el mejor sitio que supla sus necesidades, haciéndolo en el
segmento uterino inferior. El motivo por el cual ocurre la implantación a este nivel no es bien
conocido.
El segmento uterino inferior es una región inadecuada para la inserción placentaria por presentar:
Endometrio de menor grosor y con menor vasculatura: por lo que la placenta tiende a ser más
extendida, a planada e irregular. El trofoblasto puede invadir decidua y la pared uterina (más
delgada): acretismo placentario.
Musculatura: menos fibras musculares y mayor cantidad de fibras colágenas, lo que hace
distensible, pero con menos potencia para colapsar vasos sanguíneos, dificultando la
hemostasia.
La placenta previa sangra solo si se desprende las causas de desinserción son:
En el embarazo: por el crecimiento uterino y por las contracciones de BraxtonHicks, se forme
desarrollo el segmento uterino inferior cuya capacidad de elongación es mayor y supera al de
la placenta.
En el trabajo de parto: por las contracciones que causan la formación del Canal cérvico
segmentario y la dilatación cervical.
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Estudios, Laboratorio, gabinete:
El diagnóstico de la vasa previa se sospecha por la presentación o por los resultados de una
ecografía prenatal de rutina. El diagnóstico se confirma típicamente mediante ecografía transvaginal.
Se pueden ver los vasos fetales dentro de las membranas que pasan directamente sobre o cerca del
orificio cervical interno. Se utiliza mapeo de flujo Doppler color.
La vasa previa debe distinguirse de la presentación funicular (prolapso del cordón umbilical entre la
parte que se presenta y el orificio cervical interno) en la que se pueden ver los vasos sanguíneos
fetales envueltos en la gelatina de Wharton cubriendo el cuello del útero. En la presentación de
cordón, a diferencia de la vasa previa, el cordón umbilical se aleja del cuello uterino durante la
evaluación ecográfica; en la vasa previa, el cordón queda fijo en su lugar.
Diagnóstico
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La placenta previa se diagnostica mediante una ecografía, ya sea durante una cita médica prenatal
de rutina o después de un episodio de sangrado vaginal. La mayoría de los casos de placenta previa
se diagnostican durante una ecografía en el segundo trimestre.
El diagnóstico inicial puede hacerse con un dispositivo de ecografía sobre el abdomen. Es posible
que para obtener imágenes más precisas necesites una ecografía transvaginal, en la que se utiliza
un dispositivo con forma de varilla que se coloca dentro de la vagina. El proveedor de atención
médica tendrá cuidado con la posición del dispositivo para no romper la placenta ni causar sangrado.
Es posible objetivar mediante ecografía transvaginal la inserción velamentosa del cordón situada
cerca del cérvix, por lo que, en mujeres con factores de riesgo, se podría utilizar la ecografía
transvaginal de rutina en la ecografía de las 18-22 semanas como método de screening de vasa
previa. También se ha propuesto evaluar de forma estandarizada la inserción del cordón umbilical
para aumentar la detección prenatal de inserciones velamentosas y, secundariamente, de vasa
previa. Los criterios diagnósticos de vasa previa incluyen la presencia de un área sonoluscente lineal
por encima del orificio cervical interno con ausencia de gelatina de Wharton, que mediante Doppler
color y Doppler pulsado se demuestra que son vasos umbilicales
Para diagnosticar la placenta previa y el prolapso del cordón umbilical, se utilizan principalmente
ecografías y pruebas de laboratorio como la muestra de vellosidades coriónicas:
Ecografía
Es el método principal para diagnosticar la placenta previa, ya sea en una cita prenatal de rutina o
después de un sangrado vaginal. La mayoría de los casos se detectan en la ecografía del segundo
trimestre.
Muestra de vellosidades coriónicas
Se realiza introduciendo una aguja a través del abdomen y el útero para extraer una muestra de
tejido de la placenta.
Ecografía transvaginal
Se puede utilizar para confirmar el diagnóstico de placenta previa o para diagnosticar la vasa previa.
Doppler color
Se utiliza para estudiar la placenta y la inserción del cordón umbilical, y para detectar vasos
sanguíneos umbilicales cerca del orificio cervical interno.
CUIDADOS DE ENFERMERIA OARA LA PALVENTA PREVIA
Reposo en cama, ya sea relativo o absoluto, según lo indique el ginecólogo
Evitar relaciones sexuales, ya que pueden causar contracciones uterinas y parto
prematuro .
Evitar el uso de tampones y duchas vaginales
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Tomar la medicación prescrita a la hora y dosis correctas
Beber abundantes líquidos, al menos 2-3 litros al día
Seguir una dieta rica en fibra para evitar el estreñimiento
Dormir del lado izquierdo, con las piernas y rodillas dobladas y una almohada entre
ellas .
Buscar atención médica de emergencia si se presenta sangrado vaginal o
contracciones
Acudir a la consulta de Embarazo de Alto Riesgo cuando se indique
TX ANTE UN PLACENTA PREVIA.
La placenta previa ocurre cuando la placenta se implanta en la parte inferior del útero,
cubriendo total o parcialmente el cuello uterino. El tratamiento médico de esta condición
varía según el grado de la placenta previa, la cantidad de sangrado y la edad gestacional
del embarazo. Generalmente, el objetivo es prolongar el embarazo tanto como sea
seguro para la madre y el bebé. Las opciones de manejo incluyen:
1- Reposo relativo o absoluto: Si la placenta previa causa sangrado leve o
intermitente, el médico puede recomendar reposo, evitando actividades físicas
intensas, relaciones sexuales y viajes largos.
2- Hospitalización: En casos de sangrado moderado o severo, la hospitalización puede
ser necesaria para monitorear de cerca a la madre y el bebé. Se puede administrar
tratamiento para estabilizar a la madre.
En el hospital, las acciones que se han de realizar son las siguientes:
• Mantener a la paciente en reposo absoluto, con vigilancia materno fetal estricta.
• Valoración de la cuantía del sangrado (control de la tensión arterial y del pulso, así
como de los valores hemáticos).
• Reposición de sangre, si es necesario.
• Evitar estimular las contracciones uterinas.
• Si no existe madurez pulmonar fetal, utilizar inductores para lograrlo.
• Si el sangrado cesa, se debe adoptar una conducta expectante y mantener las
indicaciones mencionadas para tratar de prolongar el embarazo hasta la viabilidad y la
madurez fetal.
• De no cesar la hemorragia y esta ser abundante, se debe realizar cesárea.
3- Medicamentos:
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Corticoides: Si el embarazo está en una etapa temprana (antes de las 34 semanas), se
administran corticoides cpara ayudar a madurar los pulmones del bebé en caso de que
sea necesario un parto prematuro
Tocolíticos: En algunos casos, si hay riesgo de parto prematuro, se pueden utilizar
medicamentos para detener las contracciones uterinas como por ejemplo el nifedipino.
4- Transfusiones de sangre: En casos de sangrado severo, puede ser necesario
administrar transfusiones de sangre para compensar las pérdidas.
5- Cesárea planificada: El parto por cesárea es el tratamiento de elección en la
mayoría de los casos de placenta previa, especialmente si el sangrado es
significativo o si la placenta cubre totalmente el cuello uterino. Generalmente, la
cesárea se programa alrededor de las 36-37 semanas de gestación, aunque puede
adelantarse si el sangrado es severo o si hay otros riesgos.
6- Monitoreo fetal: Durante todo el proceso, se realiza un monitoreo continuo del
bienestar fetal, ya que la placenta previa puede afectar el suministro de oxígeno al
bebé si el sangrado es significativo.
El manejo de la placenta previa requiere una atención estrecha por parte del equipo
médico, especialmente en los casos más graves.