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Introducción al Psicoanálisis Freudiano

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APUNTES TEORÍA PSICOANALÍTICA.

CURSO 2022-2023.
Clase del 23 de septiembre del 2022.

 Evaluación:

Examen final abierto test con una o dos preguntas generales, donde podemos tomar una
línea freudiana o lacaniana. Se valorarán las intervenciones y aportaciones a la clase. Se
tendrá en cuenta la asistencia en clase.

 Bibliografía:

Se usará la edición de Amorrortu de Freud.

Ver película Freud pasión secreta de John Houston para Tema 1.

 Freud, tomo II, página 71, 83 de 357.


 Freud Tomo I, página 360, páginas 390 de 520.

Tema 1. El descubrimiento del inconsciente en la investigación sobre la histeria.

¿Qué es el psicoanálisis?

Freud, tomo XVIII de Amorrortu, Dos artículos de Enciclopedia (1923): psicoanálisis y


teoría de la libido. Ver definición de Freud del psicoanálisis.  “Psicoanálisis es el
nombre 1) de un procedimiento que sirve para indagar procesos anímicos difícilmente
accesibles por otras vías; 2) de un método de tratamiento de perturbaciones neuróticas,
fundado en esa indagación, y 3) de una serie de intelecciones psicológicas, ganadas por
ese camino, que poco a poco se han ido coligando en una nueva disciplina científica”.
 Psicoanálisis es método, procedimiento terapéutico y conjunto de conocimientos que
se recibe de ambas cosas. El psicoanálisis es un método, lo que no puede faltar cuando
hablamos de psicoanálisis es el concepto de método, es un método de estudio e
investigación de los procesos inconscientes. El análisis consiste en ver todos los
elementos que configuran un determinado producto. El psicoanálisis como tal está
formado por dos palabras psico y análisis, insistir en el carácter de análisis. El análisis
implica desagregación de elementos, ver todos los elementos que configuran un
determinado producto. Freud en 1905 en el artículo sobre psicoterapia utiliza para

1
definir el psicoanálisis la definición de Leonardo sobre el arte: Una producción de una
obra a través de añadir algo (lienzo en blanco) o desagregar, quitar y dar lugar a
elementos inconscientes (escultura). El psicoanálisis tiene que ver con la vía de quitar y
desagregar para que vaya apareciendo elementos inconscientes que están tapados por la
conciencia. El análisis haría referencia a elevare a esta segunda forma.

OBJETO DEL PSICOANÁLISIS: INCONSCIENTE.

MÉTODO DEL PSICOANÁLISIS: ASOCIACIÓN LIBRE.

El método es lo que establece una relación entre una ciencia y su objeto de estudio. Si
esto es así cada objeto de estudio requiere de un método. Este es el problema que
tenemos con la psicología. El método psicológico es el hipotético constructivo o
hipotético-experimental y busca adaptarse al método científico, por lo que deja fuera
todo lo que no se pueda medir, los sentimientos, el amor, el odio, etc… todo lo que no
se puede medir cuantitativamente, lo más relevante del sujeto humano. El objeto de
estudio del psicoanálisis es el inconsciente. ¿Por qué vía se puede ir al inconsciente?
Freud plantea un método: el método de la asociación libre. El método debe tener las
mismas características que el objeto de estudio. La asociación libre es una forma de
decir que sea al menos lo más autónoma posible de la conciencia, donde el sujeto pueda
ir asociando por ocurrencias no previstas aquello que represente sus formaciones
inconscientes. Es decir, que la forma de acceso al inconsciente sea a través de la
asociación libre, significa que no es una forma consciente, de esta manera, existe esa
adaptación.

Otra cosa son las técnicas, es decir, las formas concretas en que el método se pone en
juego, es la manera en que el método se lleva a cabo. En el psicoanálisis hay muchas
técnicas: el silencio, el diván, el señalamiento, etc… Lo importante es el método. El
método requiere una forma de escucha por parte del analista muy singular, es bastante
abierta a lo que pueda impresionar. Esta escucha es mucho más difícil de lo que parece.
La escucha es una escucha abierta, no es un elemento que esté en la partida. Y todo ello
se tiene que dar en el vínculo, el espacio transferencial que es el ambiente en que tiene
lugar esta escucha. Esto significa que el paciente debe suponer una cierta posición del
psicoanalista.

Otra cuestión son los objetivos diferentes que puede tener el psicoanálisis. Cuando se
habla de la cura o la psicoterapia, hablamos de algo distinto si hablamos de los síntomas

2
o de la dinámica inconsciente. La cura puede ser que una persona sea capaz de hacerse
cargo de sus limitaciones, de su castración (sus límites), etc… Desde una perspectiva
que tiene que ver con la desaparición de los síntomas esto no sería una cura, porque que
consigamos hacernos cargo de nuestros límites no es suficiente.

Hay una idea que simplifica bastante los diferentes posicionamientos del psicoanálisis:
qué pasa con el saber, dónde lo ubicamos. Si el saber se lo atribuimos a él, al paciente,
estamos colocándonos en una posición psicoanalítica, pues salimos de la posición de
que somos nosotros quienes sabemos (lo cual es difícil). Se escucha el saber a partir de
la asociación libre, lo que choca, lo que sorprende... El analista debe tener cuidado de no
poner su experiencia sobre lo que el paciente está contando. El saber lo tienen los
pacientes no los analistas. Cuando estamos hablando de los sentimientos o de algo de lo
que no tenemos ni idea como el inconsciente, no podemos pretender ser expertos en el
tema. No sabemos lo que es bueno para el otro. Representar un saber resultaría imponer
en el otro, por lo que hay que tener cuidado de no poner nuestra propia experiencia en el
tratamiento para el otro. Hay que tratar de ayudarlo escuchando al paciente. El paciente
me va a atribuir un saber, pero yo no puedo decirle que no se nada. La demanda de
análisis no viene de entrada, generalmente el paciente acude porque siente un
sufrimiento que desea que se le elimine. No hay que intentar llevar al paciente hacia
ningún sitio concreto supuesto por el analista. El sujeto supone que hay un saber en el
analista. No obstante, el analista no puede creérselo, pues no tiene el saber. El paciente
se pregunta todo el tiempo: ¿qué es lo que el psicoanalista espera que haga yo? No se
trata de decir que el analista tiene el saber o no, sino que esté siempre en marcha ese
mecanismo para acceder a lo más inconsciente. El trabajo debe hacerse de la manera en
que el sujeto se dé cuenta de que el saber lo tiene realmente él. El que debe aportar
realmente a la sesión psicoanalítica es el sujeto. El paciente debe encontrar en sí mismo,
con la ayuda de la transferencia del psicoanalista, ese saber. Las primeras sesiones
tienen como objetivo hacer un primer diagnóstico diferencial. Las entrevistas
preliminares también sirven para tratar de saber qué demanda hay por parte del paciente.
La demanda es fundamental, saber si lo que está demandando es algo a lo que yo pueda
responder o no. Hacer un diagnóstico no es la meta del psicoanálisis, pero es positivo
saber si uno se encuentra ante un paciente neurótico o psicótico. Estas entrevistas tienen
también el objetivo de conocer cuál es la demanda del paciente. La psicología es
prescriptiva, marcará lo que tiene que ser un ser humano. El psicoanálisis tiene que ver

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con analizar la dinámica social, el sujeto en relación con lo social y lo que se impone
sobre sí. Lo importante no es sólo conocer, sino qué hace el paciente con ello. El
paciente si acude, es porque supone o atribuye algún saber al analista; y es importante
que el analista deje que eso suceda. Lo que permite el juego es esa suposición. Se trata
de poner en juego el análisis. Freud en 1912, escribe artículos sobre las técnicas
psicoanalíticas donde habla de la transferencia. Después hablará del amor de
transferencia. Ese amor de transferencia dirá que no hay que aceptarlo ni rechazarlo, se
trata de crear las condiciones para que ponga en juego lo que el paciente desea, piensa,
etc... Este no saber del analista no se trata tanto de un punto de partida como de una
tensión hacia.

Lacan ha llamado la atención en la manera en que el análisis pueda sentarse en el


fantasma, en la fantasía.

Freud habla sobre todo del paciente neurótico.

La demanda de análisis, tal y como la estamos planteando, aparece después de un cierto


trabajo. Un paciente neurótico entra en un análisis cuando se da cuenta de su saber,
teniendo en cuenta el papel que el analista tiene también en lo transferencial. En un
análisis se hacen sesiones preliminares, para hacer un diagnóstico diferencial. Tener
idea de si estamos delante de un paciente más o menos neurótico y que si se puede
trabajar a través de lo que estamos diciendo, o es un paciente psicótico que igual la
asociación libre le perjudicaría. Estas entrevistas preliminares también tratan de saber
qué demanda el paciente, ver si la demanda apunta hacia un trabajo analítico o no.

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Freud.

Freud nace en 1856 y muere en 1939, es de origen judío y humilde económicamente


(castigado en la cultura de la época por su condición de judío), lo que le va a
imposibilitar su carrera de investigador. Además, su formación previa es científica con
el carácter más organicista y mecanicista del momento. Es por ello por lo que trata de
aplicar esos principios fisiológicos a la psicología del sujeto. No hace ninguna
afirmación que no justifique una y otra vez. Esto se va a plasmar en la obra proyecto de
psicología para neurólogos de Freud. El proyecto queda inacabado, pero se sientan las
bases rigurosas y científicas que van a hacer que pase de la neurona a la representación.
De ahí la importancia de lo cuantitativo que le otorga Freud en su primera época.

Hay tres momentos fundamentales de la obra freudiana:

1. Un primer periodo que iría de 1893 a 1900, con la colaboración de Josep Breuer. Con él
escribe en 1893 sobre el mecanismo psíquico de los fenómenos histéricos. Ahí escribe
artículos sobre la histeria que le van a llevar a su concepción del carácter inconsciente
de las representaciones. Freud aporta que ese inconsciente es un sistema (que no es lo
mismo que el carácter inconsciente) que tiene sus propios elementos y sus propias
formas características de funcionamiento. Freud empieza una serie de publicaciones en
torno a la histeria a partir de 1893, lo cual gira en torno a la idea de que ha habido un
trauma con el que es necesario hacer algo con él. Este primer periodo de 1893 a 1900 en
donde escribe la interpretación de los sueños, está centrado en la histeria y similares, y
donde va a ir descubrimiento progresivamente a ese funcionamiento inconsciente que
describe en el capítulo 7 de la interpretación de los sueños. En este periodo tiene mucha
prevalencia el aspecto económico. Él trabaja todo el tiempo la energía que acompaña a
las representaciones mentales, en tanto que cada una tiene un monto de afecto. La
representación es acompañada de un afecto, y es ese afecto lo que plantea problemas al
psiquismo, pues si es un afecto excesivo puede avasallar el psiquismo. Por ello su
objetivo será poner límites a ese avasallamiento del afecto. Esto tiene que ver con la
noción de trauma. La idea es que el trauma o cantidad de energía es excesiva. Es un
punto de vista económico al cual se va a añadir en seguida el punto de vista dinámico
(estudio de los conflictos, de las defensas) y el punto de vista tópico (planteado en el

5
capítulo 7 de la interpretación de los sueños donde hace referencia a la metapsicología).
El punto de vista dinámico es aquel en donde Freud pasa a plantear que hay un
conflicto, donde a ese deseo se le opone una defensa  el estudiar desde el conflicto es
el punto de vista dinámico. El punto de vista tópico quiere decir que dentro del
psiquismo hay diversos espacios diferenciables: el sistema inconsciente, el sistema
preconsciente y el sistema consciente. Esto es a lo que Freud va a llamar la
metapsicología. Hay que hay una serie de personajes muy importantes: Charcot, Breuer
y Fliess.
2. Segundo periodo: 1900-1920. Periodo muy largo y productivo donde el psicoanálisis
está asentado, es un periodo muy productivo donde aparece el método psicoanalítico en
la interpretación de los sueños y distintas formaciones del inconsciente. El síntoma
neurótico va a estar presente en las cinco conferencias de introducción al psicoanálisis,
1909, de Freud del tomo XI, donde plantea de manera muy clara la noción del síntoma.
Mientras que desde la psicología se trataba de eliminar el síntoma, en el psicoanálisis el
síntoma es una vía de acceso al inconsciente. No es una cuestión a eliminar sino a
analizar. En esta época escribe también la psicopatología de la vida cotidiana. Los
sueños son una realización de deseo. Esta idea de que en los sueños hay algo que se
realizan, (los deseos no se satisfacen en los sueños, pero si se realizan, es decir, el deseo
tiene representación en el sueño) se observa que en el síntoma estoy diciendo algo del
deseo no inconsciente. El síntoma tiene parte de sufrimiento y parte de una
representación de algo no conocido. El síntoma es una vía de acceso al inconsciente,
porque en él hay un deseo que se expresa de esa manera. Los sueños son la vía regia de
acceso al inconsciente. El síntoma es una cuestión a analizar. En este periodo Freud
trabaja con el mundo representacional o el mundo del significante, en términos
lacanianos. Más adelante se centra más en lo sexual y escribe tres ensayos sobre teoría
sexual de 1905. Aquí empieza Freud a trabajar más teóricamente con todo el tema de la
sexualidad y se mete con lo pulsional, con ese empuje hacia la satisfacción, que Freud le
da un matiz sexual. En 1910 escribe sobre las perturbaciones psicógenas sobre la visión,
donde escribe sobre la ceguera histérica. Hay un conflicto porque ver significa
enfrentarse a la represión y en la represión el sujeto no opera. Aquí Freud opone las
pulsiones del yo a la autoconservación a las pulsiones sexuales (pulsiones de
conservación de la especie). Escribe también obras de divulgación, en 1909 las cinco
conferencias en E.E.U.U. y en 1910 dicta conferencias de introducción al psicoanálisis.
Película de Freud y Jung, un método peligroso. Escribe una serie de artículos de técnica

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psicoanalítica que se inician en 1911, empiezan con sobre la dinámica de la
transferencia; recordar, repetir y reelaborar 1914; y las puntualizaciones del amor en
transferencia; etc…  1ª teoría pulsional (1910): -Pulsiones del yo / - Pulsiones de
conservación de la especie o pulsiones sexuales. En 1915 hay un hecho fundamental (en
1914 ha empezado la I Guerra Mundial, lo cual tiene efectos devastadores): el impacto
que le causa ver los efectos de la guerra y la soledad que le obliga la situación de guerra;
momento que él aprovecha para escribir los artículos de metapsicología. También en
esta época nos encontramos con los historiales clínicos que han tenido un tratamiento
más riguroso y que tienen un carácter paradigmático como es el caso Dora, el caso Hans
o sobre Juanito, el caso del hombre de las ratas; el hombre de los lobos; y el tratamiento
de la joven homosexual de 1920. En 1914 ha escrito también la introducción al
narcisismo, donde se puede ver un cambio de paradigma, pues Freud expone cómo el
narcisismo pone de manifiesto que el Yo es juez y objeto. Leer lo siniestro o lo
ominoso, estudio de la fantasía masoquista y pegan a un niño  ambos son
antecedentes de lo que en 1920 va a plantear en más allá del principio del placer. Hasta
aquí Freud ha asentado su trabajo sobre el principio de placer-displacer. Esta dinámica
le lleva a Freud a explicar toda la psicología (menos en el caso del duelo y la
melancolía). Hasta que en 1920 llega a la conclusión de que hay algo que va más allá
del principio de placer, desarrollando una segunda teoría pulsional.  2ª teoría
pulsional (1920) – Pulsiones de vida / - pulsiones de muerte. Este paso le da la vuelta a
toda la concepción anterior, hay que contar con que el sujeto no solo opera a favor de su
bien sino también contra sí mismo.
Lecturas recomendadas: 5 conferencias en EEUU (1909), Vol. XI obras completas y
conferencias de introducción al psicoanálisis (1916), vol. XV, XVI Obras completas.
3. Tercer periodo: 1920-1939. El principio placer-displacer parece no encajar con sucesos
como el de amar a alguien ya fallecido. Así, en 1920, Freud formaliza que hay un más
allá del principio del placer. Otro caso es la compulsión de repetición. En 1923 escribe
el yo y el ello, donde introduce la noción de superyo y de las características complejas
del superyo para el sujeto. Esta es la segunda tópica freudiana: el aparato psíquico tiene
inconsciente-preconsciente-inconsciente y yo-superyo-ello.  1ª tópica (1900):
inconsciente/preconsciente/consciente  2ª tópica (1923): Ello/yo/superyo. Freud
plantea una segunda teoría pulsional: pulsiones de vida vs pulsiones de muerte. A Freud
le operan por primera vez en 1923 del cáncer en la mandíbula y no deja de tener
operaciones hasta su muerte. En esta época se replantea la cuestión del Edipo femenino,

7
que no había diferenciado del Edipo masculino. En 1921 escribe la psicología de las
masas y el análisis del yo. En 1926 escribe inhibición, síntoma y angustia.  La
organización genital infantil (1923). La represión reprime la representación, pero el
afecto no se puede reprimir, por lo que debe buscar un nuevo destino. Freud consideraba
que, cuando el afecto no encuentra ninguna representación a la que ligarse, aparece la
angustia. No obstante, a partir de 1926 Freud plantea que es al revés, que la represión
aparece a partir de la angustia. La angustia es lo que pone en marcha la represión. En
esta época escribió el malestar en la cultura, 1929, donde plantea cuál es el programa de
la cultura, qué es lo que la cultura quiere hacer y hace. Se trata la cuestión de cómo la
cultura genera un malestar por todo lo que uno tiene que reprimir para estar dentro de
ella. Cuando algo de la sexualidad infantil aparece en las formas inconscientes con
respecto a la sexualidad, la cultura debe reprimirlo, pues es intolerable. La única manera
de entrar en la cultura es inhibir los impulsos sexuales. Es mucho lo que tengo que
reprimir para entrar en la cultura. La sexualidad que debe quedar reprimida es la
sexualidad infantil. La cultura debe reprimir. El problema está en que esto genera una
culpa y se introduce el superyo que es una fuente de malestar continuo. Hay una serie de
artículos al final de la vida de Freud como la escisión del yo en el proceso defensivo
(1938).

En 1933 Freud escribe unas nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis donde


introduce todas las nuevas nociones.

La compulsión a la repetición de la pulsión de muerte no es algo que se sueñe, pues no


se puede poner representación a la muerte. Una cosa es la repetición al servicio del
placer-displacer y otra es la compulsión a la repetición, pues se me impone y no sé por
qué, es una especie de tendencia ciega de la pulsión hacia el fracaso. La pulsión de
muerte podría aparecer en el ombligo del sueño, pero no se puede ver, es como la
pesadilla, un sueño que no puede ser soñado.

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Clase del 30 de septiembre del 2022.

Lunes 24 de octubre conferencia de Jorge alemán a las 12:30  ¿De qué manera puede
aportar algo el psicoanálisis a la política actual?

Vamos a trabajar con el primer periodo de Freud, el descubrimiento del inconsciente


con el trabajo con las pacientes histéricas. Freud nace en 1856 y fallece en 1939, es
judío, pero nunca fue practicante, aunque sí tuvo conciencia de judío. Todos los
psicoanalistas que se acercan a Freud en un primer momento son judíos. Nace en
Chequia, en un pueblo y en 1860 se traslada la familia a Viena con una situación
económica muy precaria, en condiciones económicas muy humildes. Establece relación
con Breuer. Los descubrimientos de Freud van de la mano de sus autoanálisis, su
situación familiar es que su padre es muy mayor. Tuvo un primer matrimonio, pero
Freud es fruto de su segundo matrimonio, donde su madre es muy joven y su padre muy
mayor. La madre tiene la misma edad que sus hermanos del primer matrimonio. Tienen
unos nietos que tienen la misma edad que Freud. Sobre los recuerdos encubridores-
Freud  relación con su tío que era más joven que él y con los hermanos de padre muy
mayores que se van a vivir a Inglaterra. Anzieu-Freud el descubrimiento del
inconsciente. Freud trabaja mucho el sueño de la inyección de Irma, donde aparece una
fórmula: la trimentiladina de química orgánica, que Anzieu la relaciona con esa
genealogía familiar. En la película de Freud pasión secreta se menciona cómo en ese
viaje que hace Freud de su pueblo de origen a la ciudad de Viena con cuatro años, tiene
un recuerdo en donde él hace noche en un lugar y la madre mete al niño en la cama y la
madre se desnuda pensando que el niño dormía. Entonces el niño se queda encandilado
mirando a la madre y entonces aparece el padre y se lleva a la madre a dormir con él.
Entonces el niño llora desconsoladamente, queriendo que la madre vaya con él. Breuer
y Freud descubren que el factor específico de la histeria es la seducción sexual. El
autoanálisis de Freud no tiene un inicio claro. En 1860 llega a Viena y Breuer le conoce

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en 1878 y mantienen una estrecha amistad. Ahí se entera de que Breuer está haciendo
un tratamiento muy singular a una paciente: Anna O., primera paciente que aparece en
estudios sobre la histeria. Es el primer tratamiento que va a tener luego repercusión. Son
tratamientos donde el terapeuta entabla una relación con la paciente donde no hay
terceros, una relación muy cercana bajo hipnosis. El tratamiento de Anna O es entre
1880-1881. Freud empieza una serie de tratamientos con el grupo de los biofísicos.
Brücke hay un momento en que le dice que tiene poco futuro en esa rama, por lo que
Freud se dedica a otro tipo de medicina distinta del laboratorio para pasar al hospital. El
episodio de la cocaína  Freud junto a unos colegas estudian los efectos de la cocaína
para su aplicación analgésica, ingiere cocaína, pero nunca llegó a ser cocainómano. No
conocía la adicción que producía la cocaína. Freud se culpa por haberle dado cocaína a
un colega médico que al final se hizo adicto, este episodio aparece en el Sueño de la
Inyección de Irma.

Bercherie-Génesis de los conceptos freudianos página 232: “el saber médico fue la
condición de posibilidad del psicoanálisis...”

Freud consigue utilizar los conocimientos neurológicos que tiene para acercarse a una
psicología general  establecer una psicología general que tiene por centro el
inconsciente.

Freud viaja a París a estudiar con Charcot, lo cual le viene muy bien por las críticas
suscitadas por el estudio de la cocaína. Charcot es un médico neurólogo y psiquiatra que
se hace cargo de trescientas histéricas. Su trabajo fundamental tiene que ver con un
clínico que observa todos los síntomas, los cuales va describiendo. Todo ello le lleva a
hacer un trabajo diagnóstico importante. Sin embargo, este trabajo no le lleva a
solucionar los problemas histéricos. Freud asiste a estas sesiones con Charcot por la
razón de que este tipo de órdenes hipnóticas que consiguen redimir un síntoma, dice
mucho que el síntoma es de orden psicológico. Charcot es un anatomoclínico. Se
presuponía antes de Charcot que la histeria tenía una lesión orgánica, pero al hacer las
autopsias no se encontraban, lo cual le hace a Charcot decir que se trata de una lesión
orgánica dinámica. Charcot pensaba que la hipnosis era otro rasgo de histeria, solo se
podía hipnotizar a aquellos pacientes de histeria. Charcot ponía en hipnosis a sus
pacientes y les daba una orden, para así no solo detener los síntomas sino experimentar
con síntomas diferentes. Esta es la prueba de que el síntoma tiene un carácter
psicológico. Pero Charcot defiende que la histeria no es suficientemente femenina.
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Charcot podía intervenir sobre los síntomas, pero no curarlos. Hay hombres que tienen
histeria sobre todo traumática. Charcot también plantea que no hay simulación y aporta
la utilización de la hipnosis. Charcot concluye que se puede inhibir la histeria
traumática, pero no definitivamente, solo mientras dura la hipnosis. Charcot defendía
que solo los pacientes histéricos se podían hipnotizar y podía intervenir los síntomas,
pero no curarlos. El tipo de enfoque que hace Charcot es opuesto al alemán, porque él
prima la observación mientras que los germánicos priman la teoría. Charcot daba una
importancia tremenda a la herencia y a la degeneración, el paciente histérico lo es
porque hereda una serie de cuestiones, todo lo demás son agentes provocadores.

Freud el tiempo que pasa en París queda tremendamente influido por esto y le interesa
mucho la diferencia entre la parálisis orgánica y la parálisis histérica. Descubre que la
parálisis histérica no tiene un reconocimiento orgánico, se desconoce el reconocimiento
cerebral. Freud vuelve a Viena, se casa y empieza a exponer sus teorías. La clase
médica le recibe fatal. Sólo hay una persona en silencio que le apoya, que es Breuer.
Freud le había contado a Charcot el tratamiento de Breuer a Anna O. Charcot le sale un
oponente tremendo que es Bergstein que piensa que todo el tema del traumatismo y la
hipnosis es inútil porque el origen de la histeria es la sugestión. Notas sobre el concepto
del inconsciente-Freud  Freud se plantea que la orden que el paciente ha registrado
pero que no está en la conciencia, porque ha sido dada durante la hipnosis, demuestra
que hay elementos que no estando en la conciencia tienen influencia en la conciencia.
Primera percepción de que hay algo no consciente que influye en la consciencia. El
inconsciente no tenía eficacia, se consideraba como restos del funcionamiento mental.
La presencia eficaz de lo no consciente es muy inquietante: saber que hago cosas contra
mi propio deseo. Se opone a Bernheim desde la observación rigurosa de Charcot y se
opone a Charcot desde la panorámica de Bernheim. Freud observa como Bernheim
realiza la orden post hipnótica que consiste en que un hipnotizador hipnotiza a una
persona y le ordena que haga algo después de despertarse sin recordar la orden. Freud
repara en que la orden no está en la conciencia del paciente, pero tiene eficacia en ella.
Hasta el momento, se entendía el inconsciente como ineficaz sobre la conciencia,
considerándolo solo restos. La presencia eficaz de lo inconsciente es muy inquietante,
por lo que uno necesita construir una narrativa desde la conciencia, como la elaboración
secundaria de los sueños.

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Publica junto con Breuer la comunicación preliminar y estudios sobre la histeria. Freud
empieza a trabajar con Breuer. ¿Cuál es la teoría de Breuer? Breuer con anterioridad
empieza a elaborar la siguiente teoría: todas las ideas llevan una cantidad de afecto o
emocionalidad añadida, por lo que es muy importante trabajar esa emocionalidad sin
que afecten a la psique. En el origen de la formación de la histeria hay un
acontecimiento traumático cuya representación está excesivamente cargada. Toda
representación conlleva una suma de excitación. Hay personas con predisposición hacia
el estado hipnoide (momento nebuloso que algunas personas tienen al finalizar la tarde,
en donde pueden entrar en un estado similar al onírico.). El sujeto está en la conciencia
hipnoide y hay un acontecimiento de carácter traumático, el recuerdo correspondiente a
ese acontecimiento no está porque ha quedado retenido en esa conciencia hipnoide y no
aparece para nada en el lugar de la conciencia consciente, pero sí aparece un síntoma.
En el caso de Anna O, ella tiene una institutriz inglesa que odia en secreto y un perro, y
hay un momento en que ve que en el vaso de plato al que tiene cariño la institutriz le
echa agua al perro. Ese acontecimiento no lo recuerda, pero le lleva a un rechazo al agua
atroz. Pero solo recordando aquello que ha pasado es como se cura. El síntoma sería el
resultado de esa retención del recuerdo. Breuer habla de una terapia del recuerdo, lo que
Anna O llamará la limpieza de la chimenea, es decir, volver a vivir la experiencia y
poner palabras sobre ella. Va a llamarlo catárquico o abreacción. Breuer piensa que hay
que recordar para eliminar los síntomas que son productos de los traumas del reducto
retenido. El tratamiento se va a llamar o bien catárquico o bien por abreacción. Ese
traumatismo, enseguida Freud enseguida lo localiza con la sexualidad. Freud lo que va a
plantear en 1894 que esta cuestión de la conciencia hipnoide no lo ve claro, no lo cree
necesario, pero que sin embargo ha encontrado un empeño voluntario por retirar la
atención de ese evento traumático. Va a introducir la noción de conflicto y la noción de
defensa. El artículo de 1894 se llama las neuropsicosis de defensa. Freud plantea que,
cuando se produce en la mente del paciente una representación inconciliable, este se
defiende con un olvido, que no siempre se consigue. Freud afirma que la solución reside
en separar la representación y el afecto. ¿Qué pasa con la cantidad del monto de afecto?

- En la histeria, se traslada al cuerpo y se convierte en un síntoma corporal.


- En el caso de las obsesiones, el sistema es el mismo, el recuerdo permanece cargado de
afecto, pero en este caso el paciente no tiene facilidad para la conversión corporal, por

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lo que la representación se traslada a otra representación mental, que dará lugar a ideas
obsesivas.
- En la psicosis alucinatoria, frente a esa representación intolerable, se opera tratando de
hacer algo con esa representación, que ya no es separar el afecto, sino eliminar la
representación. La representación se ha erradicado o forcluído (Lacan) del aparato
psíquico. Cuando la representación regresa, lo hace con el carácter de volver desde
fuera, se delira con el retorno de lo reprimido. Un delirio incluye un argumento, es una
construcción surgida ante algo intolerable.

Es necesario separar la representación del afecto. En el caso de la histeria la afección se


desplaza y se convierte en conversión histérica, en un síntoma corporal. Con eso el
paciente ha logrado salir de la contradicción del recuerdo y la defensa. La histeria tiene
un montón de manifestaciones corporales que son conversiones donde el monto de
afecto se desplaza por el cuerpo. En el caso de las obsesiones el sistema es el mismo, el
recuerdo correspondiente sigue ahí, pero el paciente no tiene facilidad para la
conversión por lo que ese monto de afecto se desplaza a otra parte de la psique. La
psicosis alucinatoria, lo que ocurre es que frente a esa percepción intolerable se opera de
la misma manera, tratando de hacer algo con esa representación; en este caso
erradicando la representación, por eso Freud habla de repudio  la representación está
incluso en la conciencia, aunque su carga está en otra representación diferente. Se
alucina el retorno de lo reprimido, de lo extinguido.  Las neuropsicosis de defensa
(1894); Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa (1896). Kathersia o
investidura se refiere a fenómenos cotidianos  se superpone o rellena hasta que sobre
una determinada representación. El monto de afecto o suma de excitación revista la
representación correspondiente, pero puede trasladarse a otra. La catexia o investidura
hace referencia a esa carga sobre la representación. El duelo es todo un proceso en el
cual he perdido a alguien al que tengo investido, y por ello el proceso de duelo será ir
desinvistiendo.

Estudios sobre la histeria es importante por los casos que presenta  Breuer no está de
acuerdo con Freud.

La hipnosis se practicaba con contacto, por lo que podía tener un toque erótico. Freud
pasará al método de la frente por el contacto mismo. El nacimiento de la asociación
libre se suele asociar a una paciente que le pidió a Freud hablar más, por lo que este

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empezó a escuchar. Breuer se convierte, con Anna O. en el primer caso psicoterapeuta
de la historia.

En 1896 Freud publica las puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa. Viene a
plantear que la histeria es el recuerdo póstumo de un trauma infantil. El síntoma se
convierte en el recuerdo póstumo de un trauma infantil. Va a plantear que el síntoma se
forma en dos tiempos, un primer tiempo que es el tiempo del trauma donde se provoca
el acontecimiento traumático y un a posteriori o efecto póstumo que solo en la pubertad
la paciente resignificara lo que sucedió en un evento anterior.

Leer en el proyecto de psicología para neurólogos el proton pseudos. Tomo I de


Amorrortu, página 400. Se cuenta un ejemplo con la paciente Emma.  Emma acude a
Freud con varios síntomas, entre ellos el de agorafobia (no puede salir sola a la calle).
Freud trata de indagar cuál es el trauma que ha dado lugar a esto. La paciente recuerda
el momento donde surgió: relativamente reciente, cuando entra en un comercio y ve
unas personas que asisten el comercio que se ríen a carcajadas y ahí ella se siente muy
mal pensando que se ríen de ella. Entonces se va con una angustia enorme y eso le
provoca la agorafobia. Esta es la escena 1. Freud sigue indagando, y la paciente le
recuerda un recuerdo de cuando era niña de cuando le encargaron hacer un encargo en
una pastelería, cuando el pastelero le toca los genitales y se ríe a carcajadas. Es mucho
tiempo después que ella sin saber cómo ni por qué se tiene que ir angustiada a casa. Lo
que se plantea aquí es la teoría de un efecto póstumo de un trauma infantil de carácter
sexual, donde aparece la figura del padre como el personaje seductor  se habla de una
escena real de seducción, es una sexualidad de carácter genital. En el caso de la neurosis
obsesiva, aporta algo nuevo: todos los reproches tienen que ver con un acontecimiento
que se ha vivido objetivamente o pasivamente y que después se repite de forma activa.
Hay un primer movimiento de defensa que llama defensa primaria que es una represión
suave, por ejemplo, el interés exagerado por la limpieza  formas de reprimir el
reproche por haber acontecido un momento de sexualidad.

1896, la etiología de la histeria-Freud.

Freud habla de una pasividad en el caso de la histeria y una actividad en lo sexual en el


caso de la neurosis obsesiva. En la neurosis obsesiva hay una seducción, un olvido y un
regreso. Hay un primer movimiento de defensa llamada defensa primaria que consistiría
en formas de tratar de mantener reprimido el reproche y se logra: limpieza obsesiva,

14
puntualidad... El reproche retorna y llega el síntoma secundario, que incluye esas
maniobras y otras puramente patológicas. Freud piensa que la histeria está en la base de
todas las neurosis, por lo que la primera seducción externa sucede siempre, al menos en
el recuerdo. El momento intenso es el posterior, hay un trauma y, posteriormente se
establece el síntoma. El tiempo del trauma y el tiempo del síntoma es distinto. Respecto
a la sexualidad siempre hay culpa, vivida de manera pasiva o activa, pues la sexualidad
divide al otro, lo hace incompleto, es la culpabilidad de borrar al otro. Lo que forma el
trauma es la elaboración del recuerdo. Si no se recuerda o la paciente consigue
apalabrarlo, no produce efectos traumáticos. Es muy importante la presencia de la
defensa, incluso en la psicosis alucinatoria, pues su síntoma defiende. Su delirio
defiende.

¿Qué es un recuerdo no despotenciado? Un recuerdo que viene y no puedo inhibir. Un


recuerdo sexual no se puede inhibir porque cuando se recuerda, carga de forma diferente
la experiencia, por tanto, debe ser reprimida y por retroacción, va a constituir lo que es
la sexualidad infantil. Estamos en el tiempo que Freud está categorizando las
neuropsicosis de defensa.

15
Clase del 7 de octubre del 2022.

Vamos a hablar sobre las neurosis actuales. Estamos en el tiempo en que Freud está
caracterizando las neuropsicosis de defensa. En 1895 publica dos artículos sobre las
neuropsicosis de angustia. En 1895 se hace estudios sobre la histeria con Breuer, las
neurosis de angustia y las neurosis actuales; en 1895 escribe el proyecto de psicología
para neurólogos y el estudio del sueño paradigmático de la inyección de Inma. Con
anterioridad a Freud había una diferencia: las neurosis y las psicosis. Todo aquello que
tenía que ver con el cerebro y se manifestaba en lo corporal eran neurosis. Las neurosis
eran trastornos del sistema nervioso que tenían una manifestación corporal, donde
estaba la propia histeria. Las neuropsicosis engloban la histeria, la neurosis obsesiva, la
fobia y algún tipo de psicosis alucinatoria. Construye este grupo de neuropsicosis y deja
el término de neurosis para la neuro abstemia. La neuro abstemia era más propia de
hombres porque se relacionaba, o el factor específico que encuentra Freud para la neuro
abstemia era la masturbación. La neurosis de angustia implica lo contrario, consiste en
una carencia de excitación sexual, más aún de satisfacción sexual. En la neuro abstemia
hay un exceso de satisfacción sexual y en la neurosis de angustia una carencia de
satisfacción sexual. ¿Cuál es la diferencia respecto a las neuropsicosis de defensa? En
las neuropsicosis de defensa se da por un conflicto interno, las neurosis actuales no. A

16
veces la neuropsicosis es el paso siguiente a una psicosis actual. Es decir que las
neuropsicosis de defensa pueden producir momentos que se relacionen con neurosis
actuales. Esta denominación de neurosis actuales se va a mantener en la obra freudiana,
pero no le dará más importancia porque todo se mueve en el terreno somático, en el
terreno de la satisfacción o insatisfacción sexual de la conciencia. En cambio, las
neuropsicosis de defensa conllevan un proceso interno. En 1898 comienza la
denominación de neurosis actuales, que se va a mantener en la obra freudiana, en ellas
todo se mueve en lo corporal y en la satisfacción sexual. Las neuropsicosis de defensa sí
que tienen un desarrollo psíquico. Los trastornos psicosomáticos son trastornos que se
dan a nivel del cuerpo, donde los más notables son los trastornos de la piel, y que se
discuten si tienen un origen en la sexualidad infantil o si tiene que ver con el
procesamiento psíquico propio de las psicosis de defensa. La psicosomática provoca una
enfermedad real al contrario que la histeria, donde se producen unos síntomas que
tienen un valor simbólico es decir que expresan algo. Se pone en duda que en la
psicosomática sea así. Se han relacionado con las fibromialgias, que también se
desarrollan en el cuerpo, pero su diferencia con la histeria es que en esta última se
producen síntomas con valor simbólico, es decir, dicen algo que no puede ser, dicho de
otra manera, mientras que en la fibromialgia se pone en duda si hay un daño real en el
cuerpo. Toda esta evolución más adelante en 1924 se va a dejar más clara la diferencia
entre neurosis y psicosis, donde Freud hablará de la perversión que tiene elementos de
ambos, de neurosis y psicosis. En la neurosis nos vamos a encontrar con que el
mecanismo fundamental es la represión y en el caso de la psicosis el mecanismo
constitutivo sería el repudio o la forclusión (según Lacan). Nos encontramos también
con la negación desmentida, es decir, se afirma y se niega algo a la vez, que es el
mecanismo constitutivo de la perversión. La fobia sería la forma en que el sujeto maneja
una histeria de angustia. A través del desplazamiento maneja una situación que se le
hace intolerable. Esto es, la fobia es un síntoma, el síntoma propio de la histeria de
angustia, la manera en que, a través de evitaciones y desplazamientos, manejamos una
situación que se nos hace intolerable. Ejemplo de fobia: Caso Juanito, donde el niño
encuentra un sustituto de la figura paterna: el caballo. En el caso de la neurosis
obsesiva, la represión viene complementada con otros mecanismos como el
desplazamiento, el aislamiento...

 Estructura neurótica  Represión.

17
 Estructura psicótica  Rechazo, forclusión, repudio.
 Estructura perversa  desmentida o renegación.  Fetiche.

El fetichismo es una manifestación de la perversión, viene a afirmar y a negar la


castración del otro. El fetichista, que suele ser un varón, lo que pone de manifiesto y lo
que evita es la percepción de lo que entiende como castración de la mujer, el perverso
no tendría que enfrentarse a la falta en el Otro, se le hace insoportable la percepción de
un órgano genital y lo que hace es desplazar esa percepción a una prenda, es como si
extrajera esa falta del cuerpo de la madre y la insertara en un objeto que siempre
funciona. Por una parte, niega la castración de la mujer y por otra la pone de manifiesto.
A partir de las perversiones sexuales se establecen todas las filias, donde hay siempre un
desplazamiento que de alguna forma desmiente la perversión. El deseo es un
desplazamiento, el objeto que deseamos es una imagen que tapa una falta. El perverso
no tiene fantasías y normalmente son hombres. El fetichista desmiente la castración,
objetualiza al Otro, pero necesita del objeto fetiche para que se ponga en juego. Sucede
la percepción y la negación de la percepción. La pulsión fragmenta al sujeto de deseo.
Artículo de Freud del fetichismo. El objeto para la pulsión es doble, una cosa es el
objeto de la pulsión que me atrae que tiene que ver con la belleza o algo que me parece
hermoso y otra cosa es el objeto que causa mi deseo. Le neurótico fantasea con lo que el
perverso ejecuta, pero en realidad están jugando al mismo juego. Al superyó le da igual
si lo has deseado, pero no lo has hecho, te va a castigar igualmente por haberlo deseado.

El objeto a de Lacan es oscuro, nunca se puede tener, mientras que el objeto de deseo, el
fetichista, está revisto de un brillo fálico, está tapado y es accesible. El neurótico
fantasea con lo que el perverso ejecuta.

Seguimos con las puntualizaciones sobre la neuropsicosis de defensa, página 212. Lo


que escucha Freud en el síntoma es lo que llama una formación del inconsciente, hay
síntomas o sueños que resultan de ese trabajo del inconsciente del que somos
ignorantes.

CARTA 52 A FLIESS.

Apuntes Cris extraídos del texto freudiano.

<<Lo esencialmente nuevo en mi teoría es, entonces, la tesis de que la memoria no


preexiste de manera simple, sino múltiple, está registrada en diversas variedades de

18
signos. En su momento (afasia) he afirmado un reordenamiento semejante para las vías
que llegan desde la periferia [del cuerpo a la corteza cerebral]. Yo no sé cuántas de estas
transcripciones existen. Por lo menos tres, probablemente más.

Establecemos como base firme la tendencia hacia la nivelación cuantitativa.

La denegación {Versagung} de la traducción es aquello que clínicamente se llama


<<represión>>. Motivo de ella es siempre el desprendimiento de displacer que se
generaría por una traducción, como si este displacer convocara una perturbación de
pensar que no consintiera el trabajo de traducción.

Para elucidar la decisión entre perversión o neurosis, me valgo de la bisexualidad de


todos los seres humanos.>>

Apuntes clase.

Carta 52 a Fliess  hace una serie de afirmaciones, donde lo primero que plantea es
que tenemos un órgano perceptivo que es capaz de percibir con memoria mediata. La
percepción es consciente, pero esa conciencia dura lo que dura la percepción. Lo
percibido pasa a registrarse en otro lugar del aparato mental, que se almacenan con otras
percepciones que se organizan según su similitud y continuidad. La memoria no
preexiste de manera simple, sino de manera múltiple, es decir, la memoria no es toda
igual, recordamos más lo pasado y menos lo actual, preexiste de manera múltiple. Una
cosa es la percepción y otra cosa es la memoria: se puede percibir sin mantener la
memoria y se puede tener memoria sin percepción, son excluyentes. Freud propone el
siguiente esquema, donde tenemos el polo perceptivo (p), el polo de los signos de
percepción (ps), el polo del inconsciente (IC) y el polo PRCC/COC (represión).

19
Uno percibe (P) y esa percepción deja huella, signos de percepción (Ps). Cuando pasan
al siguiente sistema, su valor varía (Ic). Lacan dice que el Ps es una lotería donde todos
los números valen lo mismo, pero al pasar al Ic algunas huellas son premiadas pues han
adquirido un valor diferencial. En el Ic, hay ciertas huellas que no pueden inhibirse, por
lo que la huella en el Ic adquiere un valor que no puede inhibirse, se pierde esa
transcripción, esa traducción y se mantiene como algo permanentemente activo,
energético, y por desplazamiento va contagiando al resto de signos del Ic. En el
inconsciente quedan, por lo tanto, huellas imposibles de inhibir que, retroactivamente,
adquieren un valor sexual. Hay víctimas de accidentes de tráfico que necesitan repetir
ese accidente porque sienten goce. Por tanto la sexualidad infantil lo es por retracción.

El recorrido entre estos polos es importante para tratar de dar salida a la energía u
obtener satisfacción. Una cosa es la percepción y otra cosa es la memoria, no coexisten,
se puede percibir sin tener memoria y se puede tener memoria sin tener percepción, son
excluyentes. Ahora bien, para que se produzca el paso de un sistema a otro sistema, se
precisa una traducción y la denegación de esa traducción es lo que llamamos represión.
Si queremos recordar algo del inconsciente con la conciencia sería necesaria hacer una
traducción de un nivel a otro para tener conciencia de ello, cuando no se traduce se
produce represión. Hay inscripciones que cuando se produjeron, produjeron un
incremento de satisfacción o de carga, cuando se recuerda esa experiencia, esa carga
puede ser inhibida o no inhibida. Por ejemplo, un sujeto tiene una situación de pérdida
de amor, lo cual es vivido de una manera muy intensa, está muy cargado ese recuerdo.
Cuando se recuerda posteriormente la carga no se recuerda con la misma intensidad,
pero tiene la misma naturaleza. La carga se ha ido inhibiendo, desgastando, cuando más
se recuerde menos intensidad tiene el recuerdo. Pero hay un caso donde esto no se
cumple, los recuerdos correspondientes a experiencias sexuales, porque cuando el niño
tiene una experiencia sexual, cargada de determinada manera, cuando la recuerda
pasada la pubertad la carga es completamente distinta. No se puede inhibir algo cuya
carga es distinta a cuando sucedió, ahí trabaja la represión. Retroacción  cuando el
20
sujeto recuerda pasada la pubertad lo que hace es resignificar aquello que pudo pasar o
aquello que pudo vivir, que resulta que es ahora algo intolerable y que por tanto es
necesario reprimir. Eso pasa con la sexualidad. ¿qué efectos tiene este proceso? Que
toda la sexualidad que resignifica aquello que ahora y solo ahora podemos llamar
sexualidad infantil tiene que quedar reprimido y por tanto la sexualidad infantil va a
conformar el núcleo del inconsciente. Hay una cosa que es la percepción, la cual deja
signos de percepción en los cuales están todas las percepciones. Es cuando pasan al
inconsciente cuando empiezan a tener diferente carga. En las percepciones hay
impactos, las primeras huellas son signos de percepción y las huellas premiadas se dan
en el inconsciente, donde en el recuerdo adquieren un valor diferencial que ya no puede
inhibirse porque se ha perdido la relación con la transcripción entre los signos de
percepción y la percepción. Queda como sexualidad infantil algo que ha sido
resignificado como sexualidad infantil. Para que se forme el síntoma no basta el trauma,
sino que hace falta la defensa. La idea de tratar todos los síntomas de la misma manera
es totalmente contraria al planteamiento de Freud.

Freud dice que cuanto más se recuerde, más se inhibe, pero hay un caso donde esto no
funciona: los recuerdos correspondientes a experiencias sexuales, porque cuando el niño
tiene una experiencia sexual, cargada de determinada manera, cuando la recuerda
pasada la pubertad, la carga es completamente distinta. No se puede inhibir algo cuya
carga es distinta a cuando sucedió, ahí trabaja la represión. Cuando el sujeto recuerda
pasada la pubertad, lo que hace es resignificar aquello que pudo pasar o pudo vivir, que
ahora es intolerable. Todo lo que ahora, desde pasada la pubertad, resignifica aquello
que solo ahora vamos a poder llamar sexualidad infantil, debe ser reprimido. Para que
suceda el síntoma, no basta con el trauma, también se necesita la defensa.

 Textos de Freud acerca de la memoria:


- Carta 69 de 21 de septiembre de 1897.
- 1898 sobre el mecanismo psíquico de la desmemoria tomo III.  acerca de la memoria.
- 1898 sobre los recuerdos encubridores tomo III.
- 1924 notas sobre la pizarra mágica tomo IX.

1896  Freud sigue trabajando sobre las neuropsicosis, la etiología de la histeria, etc.…
y el 21 de diciembre de 1897 le dirige una carta Fliess donde le dice Freud que renuncia
a su idea de que en la base de toda neurosis hay un traumatismo real: “Ya no creo más
en mi neurótica (teoría de la neurosis)”. Freud renuncia a la idea de que en la base de
21
toda neurosis hay un traumatismo real. Ya no sabe si se trata de un traumatismo real o
una ficción con afecto.

Plantea la importancia de la elaboración fantasmática de lo real. Lo que plantea es un


gran paso, el psicoanálisis pasa a ser otra cosa, se cambia la realidad material por la
realidad psíquica, que es lo realmente sustantivo en la formación del síntoma. Freud no
niega que haya padres perversos y niños abusados, pero no sólo eso va a dar lugar a
síntomas histéricos, sino la elaboración fantasmática. Esta carta de 1897 se considera un
cambio radical dentro del psicoanálisis, estamos ya en el mundo del aparato psíquico, en
el mundo de la fantasía y en el mundo del deseo. Película La caza. Freud descubre que
no se deben a sucesos reales las causas de la histeria, sino a creaciones fantasmáticas de
la realidad. No hay signo de realidad en el inconsciente, la realidad siempre es alterada.
Lo que produce el síntoma no es la realidad sino la inscripción de esa realidad que se ha
hecho en el inconsciente. El método ya no puede ser otro que la asociación libre, porque
el objeto ha cambiado. Para averiguar si algo realmente pasó, cómo se desarrolla la
fantasía, no vale la hipnosis. Las películas de Hitchcock representan el periodo anterior
al cambio, pues se trataba de acceder al trauma mediante el recuerdo. Freud afirma que
los recuerdos son encubridores, la hipnosis puede llevar a construir recuerdos falsos.

Tema 2. El aparato psíquico.

a) La primera tópica. Principio de inercia/principio de constancia. Principio de


placer-displacer y principio de realidad. Vivencia de satisfacción: deseo, proceso
primario, identidad de percepción, representación cosa, proceso secundario,
identidad de pensamiento, representación palabra.

Pasamos a hablar del mundo de los sueños. Vamos a ver la teoría del sueño y el capítulo
VII de la interpretación de los sueños, donde Freud va a plantear la primera tópica
freudiana. Una primera cuestión es ¿quién hace el sueño? ¿cómo se hace el sueño?
¿para qué se hace el sueño? El sueño, a lo que llamamos sueños es a lo que recordamos
cuando hemos despertado y yo no podría afirmar que sea lo mismo que he soñado o que
veía alucinatoriamente cuando estaba soñando. Eso que recuerdo al despertar es lo que
Freud va a llamar contenido manifiesto del sueño y todo lo anterior lo va a llamar

22
contenido latente del sueño. El proceso que lleva del contenido latente al contenido
manifiesto es la elaboración onírica o trabajo del sueño. El recorrido que va desde el
contenido manifiesto hasta el contenido latente es la interpretación del sueño. El deseo
de dormir es una condición necesaria para que se produzca el sueño. En los sueños
aparecen con frecuencia cosas de los días anteriores. A esas cosas, Freud llama restos
diurnos, que suelen ser propios de los días o momentos inmediatos al sueño. Freud le
dio mucha importancia estos restos, pero nos ponen en vista para poder acceder a
pensamientos latentes. Esos pensamientos latentes han tenido o han podido tener unas
características que les han hecho adecuados para representar algo de lo reprimido. Las
representaciones reprimidas están muy cargadas de satisfacción, tienen una gran
tendencia a encontrar la conciencia, es decir a modificar algo de lo real que le produce
satisfacción. A raíz de una experiencia, yo tengo conciencia de que tengo pensamientos
latentes, los cuales se prestan para que algo de lo reprimido se vincule con ellos. Para
dormir necesito bajar el estímulo y la defensa y ese es un momento donde lo reprimido
logra hacer una conexión donde hay una parte del yo que sigue despierta y que no
permite que se haga ese acceso a la conciencia en directo. Es en este momento donde
parte de lo reprimido puede hacer la conexión que antes censuramos. Se produce un
trabajo de enmascaramiento para que el yo no se entere y pueda seguir durmiendo. El
sueño genera a través de trabajo un argumento que enmascara y permite al yo seguir
durmiendo. Una parte del Yo, sin embargo, sigue presente y enmascara la conexión,
para que el Yo no se entere y pueda seguir durmiendo. El sueño no altera el dormid,
sino que el sueño permite el dormir, porque lo que hace es generar, a través del trabajo
del sueño, un argumento, generar algo, que enmascara y permite al Yo seguir soñando,
seguir durmiendo.

Tenemos como elementos del sueño el deseo de dormir, los estímulos diurnos, los
deseos reprimidos y los contenidos latentes. Tendríamos tres tipos de sueño. ¿Qué
satisfacción puede producirse en un sueño? Relativa, se produce una realización no se
produce satisfacción de deseo, sino realización de deseo, pues en cierto modo, en ese
argumento que es el sueño, algo del deseo se representa, se realiza. Freud va a definir el
sueño como una realización de deseo (no satisfacción), que podemos ampliar diciendo
que es un intento enmascarado de realización de un deseo reprimido. El sujeto puede
realizar ese deseo reprimido y seguir soñando. Algunos de estos sueños pueden ser
angustiosos, pero tienen la misma definición. El sueño produce satisfacción a una parte

23
del Yo y angustia a otra parte. El sueño trata de alargar el dormir lo máximo posible, de
ahí que Freud lo llame El guardián del dormir. Hay sueños infantiles, que son una
realización no enmascarada de un deseo no reprimido. Y finalmente hay sueños que son
intentos de realización no enmascarada de un deseo reprimido que son pesadillas. Las
pesadillas no se pueden soñar, el sujeto no puede mantener esa elaboración.

Tres tipos de sueños:

- Normal: intento de realización enmascarada de un deseo reprimido. Los sueños de


angustia se incluyen ahí.
- Infantil: intento de realización no enmascarada de un deseo no reprimido. Ejemplo: la
hija de Freud, que no podía comer fresas, sueña que las come.
- Pesadilla: intento de realización no enmascarada de un deseo reprimido, sueños que no
pueden ser soñados.

Apuntes Cris nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis. 29º conferencia-


revisión de la doctrina de los sueños.

Página 10.
<<Tenemos que trasmudar el sueño manifiesto en el latente e indicar cómo en la vida
anímica del soñante este último se convirtió en el primero.>>
Página 11.
<<¿En qué orden haremos que el paciente aborde los fragmentos de su sueño? Se nos
abren varios caminos. Podemos seguir simplemente el orden cronológico tal como
resultó del relato del sueño. Es el método llamado clásico, el más riguroso. O podemos
indicar al soñante que busque primero en el sueño los restos diurnos, pues la experiencia
nos ha enseñado que en casi todo sueño se inserta un resto mnémico o una alusión a un
episodio -con frecuencia a varios- del día del sueño, y cuando seguimos esos
anudamientos solemos hallar de un golpe el paso del mundo en apariencia re- moto del

24
sueño a la vida real del paciente. O bien le ordenamos comenzar por aquellos elementos
del contenido del sueño que le resultan llamativos por su particular nitidez e intensidad
sensible. En efecto, sabemos que le será particularmente fácil obtener asociaciones
sobre ellos. Es indiferente por cual de estas modalidades nos acerquemos a las
asociaciones buscadas.>>
Página 12.
<<Pero ¡cuidado con un malentendido! Las asociaciones sobre el sueño no son todavía
los pensamientos oníricos latentes. Estos están contenidos en las asociaciones como en
un líquido madre, empero, no lo están acabadamente.>>
Página 14.
<<La resistencia es para nosotros el indicio más se- guro de un conflicto. Tiene que
haber ahí una fuerza que quiera expresar algo y otra que no se avenga a permitir esa
exteriorización.>>
Página 18.
<<en todo sueño debe figurarse como cumplido un deseo pulsional. El bloque nocturno
de la vida anímica respecto de la realidad, y la regresión a mecanismos primitivos que
posibilita, permiten que esa satisfacción pulsional deseada se vivencie como presente
por vía alucinatoria. A consecuencia de esa misma regresión, las representaciones se
trasponen en el sueño a imágenes visuales, vale decir, los pensamientos oníricos latentes
se dramatizan e ilustran.>>
Página 19.
<<A consecuencia de la condensación, un elemento del sueño manifiesto puede
corresponder a varios de los pensamientos oníricos latentes, y a la inversa, un elemento
de estos últimos puede estar subrogado por varias imágenes en el sueño.
Todavía más asombroso es el otro proceso, el del desplazamiento o transferencia del
acento, que en el pensar consciente es notorio sólo como falacia o como recurso del
chiste. Es que las representaciones singulares de los pensamientos oníricos no poseen
todas el mismo valor, están investidas con montos de afecto de magnitud diversa y,
correlativamente, el juicio las estima más o menos importantes y dignas de interés. En el
trabajo del sueño, esas representaciones son se- paradas de los afectos adheridos a ellas;
y estos afectos son tramitados por sí, pueden ser desplazados sobre otra cosa,
conservarse, experimentar mudanzas o bien no aparecer para nada en el sueño.>>
Página 27.

25
<<Decimos que el sueño es un cumplimiento de deseo; si ustedes quieren dar razón de
las últimas objeciones, dirán que, de todos modos, el sueño es el intento de un
cumplimiento de deseo.>>
Página 28.
<<Al par que el durmiente se ve precisado a soñar porque el relajamiento de la
represión permite que se vuelva activa la pulsión aflorante de la fijación traumática,
falla la operación de su trabajo del sueño, que preferiría trasmudar las huellas mnémicas
del episodio traumático en un cumplimiento de deseo.>>

Seguimos con los apuntes de clase.

El sueño lo que intenta es alargar lo máximo posible el dormir. Freud llamaba al sueño
como el guardián del dormir, el sereno. El trabajo del sueño es lo fundamental que
tenemos que entender, hay una serie de elementos fundamentales: la condensación, el
desplazamiento, la figurabilidad o el miramiento por la figurabilidad (convertir casi todo
en imágenes) y la elaboración secundaria. La condensación y el desplazamiento son
formas de funcionamiento propias del inconsciente que hace posible que cualquier cosa
pueda ser cualquier otra siguiendo ciertas normas, es decir, cualquier cosa puede
representar otra, pero por ciertas vías. En la condensación y el desplazamiento
determinadas representaciones de los pensamientos latentes van a sufrir procesos de
transformación, de manera que una representación cambia totalmente, pero representa la
anterior. La condensación sería que una sola representación reúne representaciones
varias por similitud o semejanza. Se han condensado dos cosas tan diferentes como una

26
satisfacción sexual con un accidente mortal. La condensación sería el recuerdo
encubridor que condensa el sueño infantil. Desde el polo motórico se retrocede al polo
perceptivo, por lo que yo veo, alucino los sueños. El sueño se constituye de
pensamientos latentes, pero lo que los mueve es el deseo reprimido, es aquello que
empuja. ¿En qué consistiría el trabajo del analista con el sueño? El sueño sería un
analista que quiere reconstruir a través de los pensamientos latentes a través de los
contenidos manifiestos que son un disparate porque son una deformación enmascarada.
Los sueños nunca se pueden analizar desde el contenido manifiesto, por los símbolos
siempre es mediante asociación. El texto que Freud estudia es el texto todo lo que va
asociando con los elementos, es decir, él no estudia el contenido manifiesto que el
paciente dice haber recordado al despertar, sino aquello que va asociando con los
elementos. Los sueños son la vía regia de acceso al inconsciente. El sueño es una
realización de deseo y esa aplicación de esa definición la va a aplicar a otras
formaciones del inconsciente: el síntoma, los lapsus, los actos fallidos, los chistes... Hay
que tener en cuenta que taponar elementos angustiosos también es una realización de
deseo.

Clase del 14 de octubre del 2022.

Nos quedamos hablando de la teoría freudiana del sueño y de las distintas características
que el sueño tiene.

LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS. CAPÍTULO VII.

Hoy vamos al capítulo VII de la interpretación de los sueños, en donde Freud va a tratar
de explicar cómo es que se forma el sueño y la estructura en la que establece la
formación del sueño que sirve como base del aparato psíquico. En este capítulo VII
propone un aparato que tiene las características de un arco reflejo en cuyo interior se
constituyen las imágenes del sueño. Esta propuesta se la conoce comúnmente como el
peine.

27
Tiene un polo perceptivo y un polo motor. En el polo perceptivo se irían registrando las
imágenes sensoriales que perciben los aparatos perceptivos. Inconsciente ahora tiene un
sentido de no consciente.

El interior del aparato estaría constituido por las instancias, que serían las distintas
impresiones que genera el polo perceptivo, y son de carácter inconsciente. Estas
percepciones sensoriales que se producen en el polo perceptivo son impresiones que van
dejando una serie de huellas que tienen un carácter más o menos inconsciente, más
inconsciente las que se relacionan con la primera infancia y paulatinamente se van
produciendo estas instancias que se van agrupando en nuestra mente por razones de
contigüidad o razones de semejanza. Es decir, estas impresiones van dejando una serie
de marcas o huellas que tienen un carácter más o menos inconsciente. Más inconsciente
las primeras marcas y paulatinamente se van produciendo instancias que son huellas que
tienen, a su vez, relaciones entre ellas, es decir, se van agrupando en nuestra mente por
relaciones de continuidad, semejanza... el deseo que acompaña a una determinada
percepción va a buscar una realización, que sólo se podría alcanzar llegados al polo
motor. En el sueño, el sujeto está dormido, por lo que tiene una motilidad suficiente
para realizar la satisfacción. Las percepciones que se producen en el polo perceptivo no
son acompañadas de memoria. La conciencia se establecería en el polo motor. Hay en el
medio una serie de registros que van a construir la memoria y van desde el inconsciente
hasta lo consciente.

28
En el sueño, todas las percepciones que darían la posibilidad de ir dando paso al deseo
se van ligando a las representaciones que forman parte del aparato. La posibilidad de
satisfacer el deseo iría recorriendo esas distintas huellas que constituyen la memoria en
la búsqueda de satisfacción. No obstante, como está impedido el paso al polo motor y a
la memoria, porque estamos durmiendo, el recorrido se va a dar en sentido inverso,
pasando de tener un carácter progrediente a regrediente. El sueño se conforma de
sucesivos trayectos progredientes y retrogredientes, es decir, hay una tendencia hacia la
satisfacción por vía de la conciencia, pero en la medida que eso está impedido, se
vuelve a lo perceptivo, donde aparecen las imágenes. Al ser esto así, el deseo no
satisface nada a lo largo del soñar, no se produce un cambio ni en lo externo, ni en las
necesidades, ni en lo pulsional... Sin embargo, se realiza el deseo. Una cosa es la
pulsión y otra el deseo. El deseo se satisface cuando encuentra las representaciones
correspondientes a una primera experiencia de satisfacción. El sueño va a expresar, a
representar en imágenes, el deseo inconsciente que estoy teniendo. No se alcana la
satisfacción, pero sí las representaciones correspondientes a ellas.

Para poder dormir, es importante que ese aparato esté exento de estímulos, es necesario
poder descargar la excitación que se produzca a lo largo del sueño. El aparato reflejo es
el que permite esto, pues toda excitación que percibe, la descarga.

29
Tenemos un polo perceptivo que no tiene memoria, una serie de impresiones que van a
hacer posible la memoria y toda esta estructura donde tenemos distintos tipos de
impresiones.

Tendríamos un aparato en el cual el polo perceptivo, la conciencia que se establecería


en el polo motor y una serie de registros que van a constituir la memoria que van de lo
inconsciente a lo preconsciente. La percepción y la conciencia no casan, son alternativas
diferentes, la percepción no guarda consciencia, no tiene memoria y en cambio la
conciencia sí tiene memoria. En el sueño lo que ocurre es que todas estas impresiones

30
que vendrían a ser la posibilidad de ir dando paso al deseo; es decir; el deseo o la libido
va a buscar satisfacción y para ello se va a ir ligando a estas representaciones que se dan
en este aparato psíquico. La posibilidad de satisfacer el deseo iría recorriendo esas
distintas huellas que han quedado y que constituyen la memoria del sujeto en busca de
satisfacción. Pero como está impedido el paso del polo motor a la consciencia porque
estoy durmiendo, se produce un proceso la marcha retrocede hacia lo perceptivo. Por
esa razón cuando dormimos no se alcanza ninguna satisfacción del orden motor. Hay
sucesivos trayectos proyedientes como retroyedientes en el sueño.

Hay sueños donde no aparece pensamiento ninguno, son imágenes y otros como el
sueño de la inyección de Inma donde sí hay pensamiento. Si esto es así el deseo a lo
largo del soñar no satisface nada, no se produce ningún cambio en lo externo ni en las
necesidades ni en lo pulsional; pero, sin embargo, se realiza el deseo. ¿qué quiere decir
que se realiza el deseo? El deseo consigue representarse, encontrar las representaciones
correspondientes a ese deseo, algo del sueño representa el deseo que está en su base.
Freud se va a plantear por qué se necesita este aparato psíquico para poder expresar el
cumplimiento del deseo y cuáles son sus características. Para dormir este aparato debe
estar exento de estímulos, es necesario descargar la excitación que se produzca en ese
periodo del sueño. Para que el sueño se produzca un elemento fundamental es el deseo
de dormir. Esto quiere decir que para poder descansar es necesario rebajar el nivel de
estímulos que tenemos durante la vigilia. El aparato que permite esto es un aparato
reflejo.

El principio de placer-displacer se produce según este esquema:

31
Se produce una elevación de la excitación que es vivido por el organismo como
displacer, y cuando se llega al polo motor se llega a una experimentación del placer. El
principio de constancia es cuando el aparato puede descargarse, pero no del todo, se
debe mantener una constancia como hacerse cargo de las necesidades para el desarrollo.
Este organismo va a estar expuesto a la necesidad, a las excitaciones correspondientes a
la necesidad, pero el sujeto tiene una impotencia total para dar respuesta a estas
necesidades sobre todo a los inicios. Ahí se produce la primera vivencia de satisfacción
 Cuando el niño llora, no puede alterar el mundo externo, pero sí su organización
interna. Otro externo va a recibir este llanto y lo va a interpretar como llamada. La
llegada al polo motor supone, según el principio de placer-displacer un placer. A través
de esta relación el niño va a empezar a reconocer al otro. El nivel de satisfacción debe,
según el principio de constancia, mantenerse, para así hacerse cargo de las demás
necesidades que van surgiendo a lo largo del desarrollo.

La primera vez que el niño frente a una excitación correspondiente a una necesidad
como comer recibe por primera vez una satisfacción de esa necesidad, es decir la
primera vivencia de satisfacción puede suponerse que es la primera vez que el niño,
frente a una percepción correspondiente a una necesidad, encuentra satisfacción. Por
ejemplo, el primer momento en que su madre le da el pecho al niño. De esa primera
vivencia de satisfacción se guardan unas precarias percepciones que tienen que ver con
una percepción de lo que está viendo del objeto madre que le está dando el pecho. Estas
percepciones precarias quedan asociadas a la vivencia de satisfacción y de displacer, es
un primer registro o vivencia donde percepciones visuales se quedan asociadas al

32
displacer, a la satisfacción y a la descarga. Cuando más adelante se vuelva a producir de
nuevo el incremento de la satisfacción el sujeto tratará de que se repita exactamente lo
mismo, volver a alucinar aquello que percibió de manera visual o postural. El niño
tratará de reencontrarse con esa misma experiencia de satisfacción, y a esta tendencia es
a lo que Freud va a llamar deseo y a la consecución de ese deseo lo va a llamar
cumplimiento de deseo que solo se va a producir por vía alucinatoria. Es decir, cuando
se vuelva a producir el incremento de excitación, el sujeto pretenderá que vuelva a
suceder lo que ha percibido, lo alucina, tanto a nivel visual, como tacto, etc... El
cumplimiento de deseo sería la consecución alucinatoria de esa primera experiencia de
satisfacción. Aun cuando se produzca una satisfacción nueva, por ejemplo, que la madre
le vuelva a dar el pecho, ya no es esa misma experiencia, hay una experiencia
primordial que no se va a volver a producir. Esa primera experiencia de satisfacción
queda marcada como una vivencia original, primordial, que va a ser el paradigma de
todos los sucesivos intentos de cumplimiento de deseo.

El deseo es algo que no se puede satisfacer porque el sujeto no puede volver a esa
experiencia. En el deseo se puede hablar de hambre de representación, de signos. En esa
primera experiencia que Freud llama mítica, se produce la satisfacción de la excitación
sin ninguna expectativa, después se producen expectativas de satisfacción donde el
deseo nunca se puede volver a satisfacer del todo, pues es esa no expectativa lo que
colma de una forma única el deseo, pues a partir de entonces siempre va a esperar algo,
va a tener expectativas. En la segunda experiencia se produce una alucinación de la
primera. En la primera vivencia de satisfacción están en juego objetos presentes, pero
luego se convierten en representaciones. El deseo tiene que ver con un hambre de
signos, con volver a encontrar las representaciones. El deseo es la desnaturalización del
ser humano, el abandono del instinto.

No todo son vivencias de satisfacción, también hay vivencias de dolor. El objeto


originario no quiere decir que sea el primario, es el que está en el origen y por ello debe
recurrir a lo mítico. El sujeto trata de encontrar vías de descarga de la sensación
displacentera de dolor. El deseo es inadaptativo, porque no se soluciona ni se satisface y
porque no hay límites al deseo. El deseo tiene una dirección y una medida lo cual lo
diferencia de la pulsión. No es lo mismo la repetición que la compulsión a la repetición,
la cual me hace daño, pero sin embargo repito como en el caso de las adicciones. El
cumplimiento sería la consecución del deseo, a lo que Freud va a llamar la identidad

33
perceptiva. Esa búsqueda de la identidad perceptiva pone en peligro la pulsión de
autoconservación. Esta búsqueda de lo bueno a través de la alucinación es un peligro
para la subsistencia. Para la pulsión de autoconservación esta ilusión de satisfacción por
alucinación es un riesgo. La fantasía sería una identidad de pensamiento distinta de la
alucinación. La identidad perceptiva se alcanza por vía de la alucinación en el sentido
de que el sujeto cree estar reproduciendo el momento mítico. Toda demanda tiene que
ver con una demanda de amor. La identidad de pensamiento tiene que ver con un sujeto
que puede disfrutar recordando las experiencias, por lo que tiene que ver con la fantasía,
la rememoración, etc... En el terreno de la demanda de amor no hay satisfacción posible.

La idea de la psicología general es tratar de que el individuo se adapte, pero no es


posible. No tiene límites, marca una dinámica distinta, es inadaptativo. Se pretende
conseguir y se consigue por vía alucinatoria una identidad perceptiva (precaria, rápida).
La tendencia es buscarla. Para la pulsión de autoconservación, esta pretensión es un
riesgo, por lo que es necesario que el sujeto le vaya haciendo frente, tratando de
discriminar lo que es alucinación de lo que es percepción. De esta manera iría ganando
la identidad de pensamiento, donde se incluye la fantasía, pero no la alucinación. Toda
demanda, al final tiene que ver con una demanda de amor. En el terreno de la demanda
de amor, no hay satisfacción posible.

En la falta, lacan pone el ejemplo de una biblioteca: si los libros están ordenados y falta
uno, se puede saber cual falta. En la pérdida no hay una biblioteca ordenada, sólo un
agujero. La pérdida del primer objeto de satisfacción tiene que ver más con la pérdida
que con la falta.

 Conferencia de Jorge Alemán lunes 24 a las 12:30 en el aula 21 de la facultad filosofía.


Va a hablar de qué manera el psicoanálisis puede aportar a la política.

CONSTITUCIÓN DEL APARATO PSÍQUICO.

34
Presentación de las características del aparato psíquico y cómo se conforma de acuerdo
con las teorías freudianas. Freud desde los inicios, con Breuer encuentra el origen de lo
traumático con el monto de afecto, se plantean que la intensidad de la excitación o del
monto de afecto o pulsión o libido pone en peligro al sujeto, es necesario controlarlo y
encauzarlo, buscarle una descarga saludable. Esta es la idea del aparato psíquico, que es
una explicación de cómo funciona el organismo tratando de poner freno a este peligro
del exceso descontrolado de excitación. Al principio, Freud consideraba que las
experiencias de satisfacción del niño se quedaban registradas en su aparato psíquico
como impresiones. En un primer momento el niño va a relacionar lo placentero con el
yo, el yo-placer unificado = primer momento placentero del niño. Todo lo displacentero
lo concibe como no-yo. No obstante, en un primer momento, no hay diferenciación
entre sujeto-objeto (narcisismo primario), por lo que el niño n puede adscribir lo
placentero a nada o nadie, lo va a ligar siempre al propio Yo. Se van registrando
inscripciones de las experiencias de satisfacción que tendrá esas características propias
de la oralidad del niño. Con la fase oral, Freud se refiere a que, fundamentalmente, se va
a experimentar placer en todo lo relativo a la oralidad, el mundo es susceptible de ser
chupado: ingestión de los alimentos, chupeteo... El niño va a ir aprendiendo a controlar
su grito para producir llamada, pues se van registrando distintas inscripciones de las
vivencias de satisfacción que tendrán características propias de la oralidad. En este
periodo la fuente de placer que produce la oralidad es impresionante. El niño por un
momento no tiene claro la noción de objeto y piensa que lo placentero se lo produce él
mismo, hasta que llega un primer momento en que descubre que el placer se lo produce
el otro, un objeto. Comienza un proceso donde el niño va a ir descubriendo que el placer
no viene de él, sino del objeto.

Se van produciendo esas representaciones de tipo oral, más adelante el niño va a


experimentar la analidad1: defecación, expulsar, retener... Hay un cambio del objeto, en
la analidad es el objeto el que le demanda al niño, es la primera vez que el niño tiene la
capacidad para dar o retener. Si en la oralidad, el niño demanda al otro, en la analidad es
el otro el que le demanda a él. El sujeto va descubriendo el placer vinculado con el otro.
El sujeto va descubriendo que, junto con la capacidad que tiene de darse placer, hay otro
placer vinculado al objeto (hay que pensar en la alegría que le provoca a la madre que el

1
En la neurosis obsesiva hay una regresión a fijaciones sádico-anales. En la histeria no hay regresión
como tal, se mantiene fundamentalmente en lo fálico, que a su vez se refiere a objetos originarios.
Conferencia 22 de introducción al psicoanálisis de 1916.

35
niño defeque). ¿Pero cómo se ha producido el paso de lo oral a los goces anales? Hay
una participación fundamental del organismo, pero también resulta imprescindible el
papel del otro. Lo deseable es que ese otro de alguna manera sea capaz de ofrecer lo que
podemos llamar contrainvestiduras; es decir; investir algo que sea atractivo para el
sujeto para que el niño vaya abandonando otros placeres. No se le prohíbe la oralidad,
se le invita a abandonar el placer oral, a renunciar a determinados goces para pasar a
otro tipo de goces. Por ejemplo, al pasar del amamantamiento al chupete. Se ofrece el
amor de madre como una contrainvestidura potente. Es un sucesivo proceso de
abandono de la forma exclusiva de recibir el placer por otras formas de recibir el placer.

Se van produciendo otro tipo de inscripciones o experiencias anales y llega un momento


donde el niño va a entrar en la fase fálica: disfrutar tocando, exhibiendo, mirando... Lo
que el niño experimentará será el placer fálico vinculado a la figura de la madre. De la
misma manera que quería comerse a la madre en la fase oral, de la misma manera que
quería hacerse caca en la madre para compartir con ella las experiencias anales ahora lo
que quiere es que su madre le mire, le toque, etc.… En esas experiencias fálicas hay un
momento que por razones de desarrollo se produce un cambio fundamental: el niño y la
niña ha tenido la premisa universal del pene, todos los seres humanos tienen pene y el
que no lo tiene es porque lo va a tener. Hasta que llega un momento en que percibe
claramente la falta de pene, la pérdida de algo en algunos y en otros no  diferencia de
los sexos. Cuando percibe la diferencia, atribuye la diferencia a una pérdida, a una falta,
hay unos que lo tienen y otros que no. Esta especie de fuente de satisfacción inagotable
de satisfacción fálica con la madre, la percepción de la diferencia de los sexos le llevan
a pensar que alguien se lo ha quitado. La castración es vinculada con el deseo que tiene
hacia la madre, lo que le hace pensar que esa relación tiene un riesgo. Todo lo anterior
se resignifica fálicamente. El niño ahora siente que todos los placeres que ha venido
teniendo vinculados a distintas partes de su cuerpo ahora se resignifica fálicamente y
ahora teme el castigo por sus deseos fálicos. Se prohíbe el goce fálico vinculado a la
figura de la madre, pero también retroactivamente; todas las experiencias de goce
vinculadas a la figura de la madre caen bajo la represión. Se produce la represión
primaria que va a dejar todas estas impresiones de las distintas experiencias de
satisfacción sin tener acceso a la conciencia. Aquí se constituiría un aspecto
fundamental del aparato psíquico: todo el aparato psíquico tendría ahora sí un carácter
inconsciente. Todo lo que ha sido la oralidad, la analidad y lo fálico no han tenido un

36
carácter sexual en el momento en que se estaba produciéndose, pero lo fálico lo
resignifica llevando el recuerdo de las experiencias orales a un placer fálico. Como se
ha resignificado de esta manera, todo esto tiene que ser reprimido.

Para Freud hay dos momentos: el descubrimiento de la diferencia de los sexos, con la
amenaza de la castración y la prohibición de la educación que se ejerce sobre la
masturbación. Ambos elementos ejercen la represión sobre una parte de la sexualidad
que, retroactivamente, reprime los objetos anteriores. La defensa es un concepto más
amplio que la represión. En términos lacanianos, estas impresiones serían significantes
sin significado, meras inscripciones. Habría dos tipos de inconsciente: lo que siempre va
a ser inconsciente y siempre ha sido inconsciente y lo inconsciente reprimido, que
habiendo estado en el preconsciente, ha pasado a estar reprimido y desalojado al
inconsciente.

Esta represión primaria no es un mecanismo de defensa, es un mecanismo constitutivo,


algo necesario para que se organice el aparato psíquico. Estas representaciones
inconscientes van a tratar de conseguir satisfacción tratando de acceder al ámbito de lo
preconsciente-consciente. Es decir, algunas impresiones inconscientes (todas ellas
cargadísimas) van a tratar de investir impresiones preconscientes similares para hacerse
conscientes y alcanzar satisfacción, lo que se denomina retoño de lo inconsciente. Sobre
estos actúa la represión secundaria del yo preconsciente dando caza.

La represión secundaria es aquella que se da cuando una representación inconsciente


trata de investir a la representación preconsciente-consciente y el preconsciente-
consciente no lo admite, desechándola al ámbito de lo inconsciente. Tenemos, por tanto,
una represión primaria que es constitutiva, la represión secundaria y una última
represión que tiene lugar de forma completamente inconsciente, como la que sucede en
el enmascaramiento del sueño, y es la que da lugar al síntoma. Las representaciones
inconscientes están cargadísimas y buscan obtener satisfacción pasando al ámbito
preconsciente-consciente. La representación secundaria es el esfuerzo por dar caza,
donde se produce un retoño de lo reprimido. El yo preconsciente-consciente dar caza a
los retoños inconscientes. Tendríamos un tercer tiempo de la represión, que es cuando la
representación inviste a otra sin que el yo se de cuenta, produciéndose un
enmascaramiento que produce el síntoma. El síntoma sería el retorno de lo reprimido, lo
reprimido ha conseguido retornar a la consciencia enmascaradamente, a través de un
síntoma. El síntoma neurótico es la mejor manera que el sujeto encuentra para dar salida
37
a su deseo inconsciente, a cambio de un enmascaramiento que generalmente tiene forma
de sufrimiento. Aquí tenemos todos los criterios de la metapsicología. El síntoma sería
el resultante del conflicto entre el deseo y de la defensa. Los síntomas no son cosas a
eliminar, sino cosas a analizar. El síntoma es otra vía regia de acceso al inconsciente. El
síntoma es la mejor salida del deseo inconsciente, por medio de un enmascaramiento
doloroso. El síntoma sería el resultante del conflicto entre el deseo y la defensa,
satisfaciendo parcialmente a ambos. Los síntomas no son cosas para eliminar, sino a
analizar. El sujeto encuentra en el síntoma una satisfacción sustitutiva.

Al principio, Freud pensaba que la represión sucedía de forma consciente desde el Yo,
pero en 1923, en el yo y el ello, lo que se plantea es que la defensa y la represión son
inconscientes. La represión no es equivalente a una experiencia de satisfacción, aunque
produce disminución de la angustia a veces. Para que haya deseo tiene que haber
represión. La represión de la que estamos hablando es inconsciente, no me doy cuenta
de lo que reprimo. La represión no es innata, sino que se adquiere o no. En las
estructuras psicóticas y perversas no hay represión, ni deseo. En la psicosis hay un
inconsciente a cielo abierto, no hay esa separación defensiva de las impresiones en Ic y
Prcc-Cc.

En esta explicación tenemos el criterio económico (investiduras, cargas), la noción del


conflicto (el deseo de pasar del IC al Cc) y el criterio tópico, que divide el aparato
psíquico en el sistema inconsciente, preconsciente y consciente.

El yo tiene una parte fundamentalmente consciente pero también una parte


fundamentalmente inconsciente. La diferencia entre el sistema inconsciente y el sistema
preconsciente-consciente es que tienen componentes, funciones, etc.… diferentes. El
sistema inconsciente se rige por el proceso primario que se rige por los mecanismos de
condensación y desplazamiento. En el proceso primario no rige el principio de no
contradicción, una cosa puede ser y no ser simultáneamente, tampoco existe una idea de
la negación. En el proceso primario la energía, el monto de afecto o la libido se desplaza
con gran desplazamiento y poca investidura y sin embargo el proceso secundario lo
hace al revés con poco desplazamiento y gran investidura. La diferencia que hay entre
lo preconsciente y lo consciente es una cuestión de atención. La diferencia entre lo
preconsciente y lo consciente es totalmente distinta a la importante distinción entre lo
inconsciente y lo consciente.

38
39
Clase del 21 de octubre del 2022.

Tema 5. La constitución del sujeto: entre el lenguaje y la imagen.

1. El anudamiento de los tres registros que conforman la realidad humana:


simbólico, imaginario y real.
2. La identificación como una imagen: la formación del yo.
3. La identificación con un símbolo. La representación del sujeto y el pasaje del goce
al deseo.

Introducción entre la distinción de lo real, lo simbólico y lo imaginario en Lacan. ¿Qué


es lo simbólico en contraste con lo imaginario y lo real? El concepto de falo y de objeto
a es el concepto más difícil de la teoría psicoanalítica. Hay que sustituir términos como
padre o madre por otros conceptos que no tienen por qué tener ese matiz sexista.
Respecto a la máxima de Lacan la mujer no existe, cuando lo dijo algunas mujeres se
indignaron mucho por haber negado la existencia de las mujeres, pero Lacan no dice
eso, sino que no se puede decir La Mujer, lo cual lo justifica en tanto que la es un
artículo determinado y en esa diferenciación que hace del goce hay uno de los lugares
que él atribuye a la mujer. Hay que tachar el La de La mujer y sustituirlo por Una mujer,
esto es por un artículo indeterminado que no determina un conjunto cerrado, sino que
remite a un conjunto abierto, una singularidad. La diferenciación entre hombre y mujer
nada tienen que ver con la anatomía, es una diferencia lógica. El conjunto del hombre sí
que es cerrado y limitado. Nada de esto está determinado por la anatomía. Hay un lugar
del conjunto que podemos llamar todo fálico y otro que es no todo falo, si queremos
llamar a un conjunto como hombres y el otro como mujeres está bien pero no remite a la
anatomía, sino que define a una forma de goce limitada que Lacan ridiculiza. Hay una
manera que tiende a gozar de una manera todo fálica y otra manera que tiende a gozar
de una manera no todo fálica. Cuando se tiende a gozar de una manera no todo fálica
hay un goce suplementario que desarticula el conjunto y lo convierte en un conjunto
abierto, más flexible, más libre. El falo es un determinante, limita el goce. En el goce
del todo fálico no hay goce suplementario sino goce limitado, localizado, Lacan hablará
del goce del idiota pues el goce está unificado y limitado en torno al significante del
falo. El padre y la madre son una función respecto del niño, que no están asignados

40
anatómicamente. En vez de función materna hablamos de función proveedora y para la
función paterna se habla de función legisladora. El otro para constituir un sujeto tiene
que hacer ambas funciones. El registro de lo simbólico es lo que incluye las diferencias.
La realidad está compuesta de lo imaginario, lo simbólico y lo real.

Un sujeto necesita constituirse en el plano de lo simbólico. Necesita constituirse entre


dos significantes que Lacan distingue entre un significante que manda y un significante
que responde a ese mandato. Estamos obligados a ser mandados por unos significantes.
Esos significantes no significan nada por sí mismos y tienen que llamar a otros, por eso
la relación entre el amo y el esclavo (Hegel) se da en estas circunstancias. Lo simbólico
es cambiable, modificable. Lo totalitario está en lo real. Es apropiable lo simbólico por
el poder, pero como tal simbólico es lo único sobre lo que se puede dialogar.

Lacan da una explicación mediante el nudo de borromeo:

El sujeto es en el lenguaje. Lo que hace el ser hablante: somos seres pulsionales, pero
esas pulsiones deben se representadas y estructuradas por una identidad. A esa parte
viva y pulsional para constituirse como sujeto hay que articularle un sentimiento de
identidad, un soy, una afirmación de ser y una afirmación de quién soy qué me
constituye como ser.

41
Una ubicación de lo real, lo simbólico y lo imaginario para constituir un ser hablante.

Hay tres registros, ¿Qué quiere decir registro? Registro es inadecuado, porque lo real no
puede tener un registro, no puede registrarse. Es mejor hablar de dimensiones. Tres
dimensiones: la dimensión de lo imaginario, lo real y lo simbólico. ¿qué componen?
Nuestra realidad. El primer Lacan considera que el ser hablante puede encadenar los tres
registros, mientras que el último asume que, para el encadenamiento, tiene que haber
algo más, el sinthome.

Freud llama lo real como lo real no discernible. ¿Qué idea podemos destacar de Freud
sobre lo real? Lo descarnadamente real no podemos percibirlo, porque la percepción
exige representación. ¿Qué pasa con lo que no podemos registrar? Dice Freud en lo
inconsciente, texto de 1915, página 173, texto de la metapsicología que no se puede
decir que la pulsión sea consciente o inconsciente. Hay representaciones que no pueden
ser objeto de la conciencia, que es lo que Freud llama reprimido primario. Asume que
nunca podemos tener conciencia de las pulsiones, sino de algunas representaciones. La
pulsión es un empuje o fuerza de la que sólo podemos tener noticia si se representa, si
no, se quedaría en el registro de lo real. Hay un real, según Freud, no discernible 
texto esquema del psicoanálisis en 1938, inconcluso. Hay algo que queda en el campo
de la ciencia como un real no discernible, este es el concepto que recoge Lacan. Freud
asume que nunca podemos tener conciencia de las pulsiones, sino de algunas
representaciones. La pulsión es un empuje o fuerza de la que sólo podemos tener noticia
si se representa, si no, se quedaría en el registro de lo Real. En Esquema del
psicoanálisis página 206. Al borde de la muerte, Freud afirma que lo “real objetivo”
permanecerá siempre no discernible, con nexos y relaciones de dependencia que
podemos dar cuenta de él. Hay algo que queda como un real no discernible.

42
Según Lacan, en lo real no hay representación sino presentación, el re de representación
estaría tachado porque una representación es una presentación secundaria y en lo real
hay presentaciones primarias. Lo real no deja de no inscribirse, no se representa, pero
no deja de dibujar. Añade el adjetivo de lo real imposible, lo imposible es lo que no deja
de no escribirse por lo que no hay registro ni representación. Cuando más se intente
explicar lo Real, más nos alejamos de él, lo Real “no deja de inscribirse”, no hay
registro y no hay representación, es lo imposible. A través del trabajo analítico y la
educación, uno va mordiendo lo Real.

Lacan nace en 1901 y empieza a dictar sus seminarios en 1953, por lo que desarrolla su
teoría muy al final de su vida. Empieza su enseñanza con la vuelta a Freud. Lacan tiene
una conferencia que se llama lo simbólico, lo imaginario y lo real de 1953, donde dicta
su primer seminario. Su lectura de Freud es una aportación fundamental a las bases del
psicoanálisis. En esta conferencia introduce esta distinción básica en su enseñanza.
Sobre lo imaginario: el estadio del espejo como formador de la función del yo-Lacan. El
discurso del psicoanálisis debe ser el reverso del discurso del amo, según Lacan. Donde
no llegan ni lo imaginario ni lo simbólico, sus límites, es donde se establece lo real. Es
lo que el registro imaginario puede imaginar y lo simbólico simbolizar.

Lo imaginario y lo simbólico  Estableciendo lo simbólico vamos a diferenciarlo de lo


imaginario. Lo imaginario remite a imágenes y lo simbólico a símbolos. Necesitamos
construirnos en lo imaginario y construirnos en lo simbólico. Lo imaginario se forma
cunado alguna necesidad de lo Real se desplaza y torna a las imágenes de algo
constitutivo, de una necesidad desplazada. El comportamiento simbólico es, en el
animal, el hecho de que un segmento desplazado adquiere un valor socializado y sirve al
grupo animal de punto de referencia para cierto comportamiento colectivo. Lo
imaginario le sirve a uno, mientras que lo simbólico le sirve a la colectividad. Lo
simbólico ejerce en la medida en que el bebé llora y el otro lo interpreta.

Texto de los nombres del padre-Lacan, “lo simbólico, lo imaginario y lo real”, 1953.
Página 24, editorial Paidós, conferencia lo simbólico, lo imaginario y lo real. En las
imágenes algo que es estrictamente necesidad se desplaza y dota a las necesidades de un
valor constitutivo, de manera que en los humanos las imágenes se ven como
necesidades desplazadas. Ha habido un desplazamiento, de una imagen que ya no sirve
para calmar una necesidad primaria o natural para trasladarse a una necesidad sexual.
Lo imaginario es inanalizable hasta que pase a una representación en lo simbólico. En lo
43
imaginario, el desplazamiento se sostiene en un orden de equivalencia entre sus
elementos, mientras que en lo simbólico hay diferente (temporal), sólo se pueden
apreciar las manifestaciones en el momento del análisis en que surge. La imagen es un
desplazamiento de una necesidad natural, el objeto natural se desplaza a una imagen. Lo
simbólico recoge el segmento desplazado de lo imaginario y se convierte en referencia
de un grupo colectivo, adquiere valor social. Lo simbólico es cuando un segmento
desplazado adquiere un valor socializado, como el lenguaje. Lo simbólico deriva del
segmento desplazado de lo imaginario y acaba adquiriendo un valor social, colectivo.
Lo simbólico sirve de referencia a un comportamiento colectivo y lo imaginario sólo
sirve de referencia a un individuo. Los tres registros están articulados en el nudo de
borromeo: se articulan entre necesidad y demanda. No basta que un fenómeno muestre
un desplazamiento para ser analizable, para tener función simbólica. ¿Qué es lo que
hace falta? Un fenómeno sólo es analizable si representa algo que no sea él mismo. Un
elemento del registro de lo simbólico representa algo que no es él mismo. Según Lacan,
en el trabajo analítico hay que llevar lo imaginario a lo simbólico, pues es lo analizable.
En su diferencia, en lo que representan sus elementos, lo simbólico está sometido a la
temporalidad. En lo imaginario el tiempo es indiferente, el fetiche estaba, está y seguirá
estando.

Para empezar a ver las diferencias entre lo imaginario, lo simbólico y lo real, vamos a
leer un poco más de la conferencia: si nos quedamos en lo imaginario no hay análisis, es
decir, para que haya análisis tienen que entrar elementos simbólicos. Lo imaginario es
como siempre igual, equivalencia, los elementos que hay en este registro entran en
relación de equivalencia, son siempre iguales.

Página 28 de la conferencia: Lo que tiene que ver con las manifestaciones del
inconsciente, sueños, actos fallidos, etc.… se tratarán de símbolos organizados en el
lenguaje. S (significante) / s (significado). En el síntoma hay un elemento simbólico en
juego. En el lenguaje hay una red conectada de elementos diferenciados que se conectan
en lo que Freud llamó las formaciones del inconsciente, sueños, síntomas, fantasías,
etc... El funcionamiento de lo imaginario es metonímico, en lo simbólico es metafórico.
Es condensación frente a desplazamiento. En la metonimia hay una equivalencia, por
ejemplo, hay una vela en el mar, barco y vela equivalen, sólo que yo nombro solo un
nombre con relación equivalente. En la metáfora hay un elemento de más en la
sustitución, ejemplo la cascada de tu pelo, la cascada adquiere un significado nuevo hay

44
una renovación del sentido. Se produce una diferenciación entre el pelo de antes y el
pelo de después. Se diferencia no solo a través del significado, sino en los ritmos, la
sonoridad, en distintos planos que se manejan a través del lenguaje no solo a través de
las palabras. Cuando hablamos separamos significantes de significados, el significante
es la marca y el significado es lo que hay asociado a esa marca o sonido, pero al hablar
disociamos ambos planos. La contraseña es un ejemplo, cuando la utilizo no la utilizo
como signo lingüístico (compuesto según Saussure de significante y significado), pues
no tiene valor por su significado sino por su significante. En lo simbólico podemos
introducir nombres que dan el origen al propio grupo, como con la contraseña. Otro
ejemplo que da Lacan es el lenguaje estúpido del amor, las formas tontas con las que
llamamos a la pareja. En estos dos ejemplos, de la contraseña y del lenguaje estúpido
del amor, el lenguaje está desprovisto de significación y aquí es donde se ve la
diferenciación de lo simbólico: su función de vínculo social, que el signo no hace. La
función simbólica es interhumana. Lo simbólico cambia a los sujetos, pues hace vínculo
social con una relación que cambia a los sujetos implicados en esa relación. Esto es lo
que hace la palabra llena o verdadera frente a la palabra vacía. Por eso el análisis apunta
a establecerse en el plano de lo simbólico. Lo imaginario corresponde al narcisismo
freudiano secundario, del amor por uno mismo.

Página 37: la relación imaginaria es la sede de la agresividad constitutiva, nos


constituimos a partir del registro de lo imaginario porque el registro de lo imaginario se
basa en una identificación con lo que puede representar la imagen del espejo (cuando el
niño a partir de los 6 meses se reconoce en un espejo). Constituye la agresividad por
cómo se da nuestra relación con esta imagen: distinción entre Otro con mayúscula y otro
con minúscula. Al Otro al que hacemos la demanda y esperamos su respuesta, el padre o
la madre Lacan lo pone con mayúscula y los otros con minúscula son los individuos
semejantes, los otros niños, los hermanos, etc... El Otro con mayúscula es al que
hacemos la demanda y esperamos respuesta, mientras que los otros con minúscula son
los equivalentes. La relación con el otro tiene siempre una dimensión agresiva porque es
una imagen que se anticipa a nuestro progreso, viene prematuramente, vemos la imagen
con una completud que nosotros no sentimos. Percibe en el otro algo que él no siente
(unidad), por tanto, estamos condenados a la relación del otro a una relación de
agresividad. Se siente en el otro que uno aun no siente unidad, lo que da lugar a la
envidia, la rivalidad y la agresividad. Hay una ambivalencia con respecto al amor ante la

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propia imagen, que se torna agresividad. Este engaño o ilusión hace que el otro sea una
fuente de desconocimiento subjetivo primordial. En este registro imaginario está la
consistencia, la identificación de elementos imaginarios con los que se constituye el
sujeto y le dan una consistencia que no tiene, es una consistencia sometida a una
inestabilidad, porque las imágenes cambian. El otro que nos constituye nuestro propio
yo siempre será el que tiene una unificación de la que nosotros carecemos. Es un amor
excluyente, el amor narcisista, no reconoce al otro con mayúscula. Es amor, pero a la
vez es envidia. En este registro se da una indiferenciación, al contrario de la
diferenciación propia de lo simbólico, es una indiferenciación entre el yo y el otro. Para
reafirmar el yo tengo que anular o imponerme al otro, ese otro me muestra lo que yo no
tengo. En el estadio de lo imaginario se da un engaño, un espejismo, una ilusión. Es
necesario, todos tenemos que pasar por este registro para constituir nuestro yo. En este
registro estamos condenados a una alienación. El engaño y la ilusión es una fuente del
desconocimiento primordial o subjetivo, que convierte al conocimiento en algo
paranoico para el sujeto, el saber del conocimiento o la verdad que se oculta detrás de
esta fascinación se puede volver como una amenaza para nosotros. Además, es
paranoico porque pretende ser totalizador con lo imaginario. Conocimiento como
paranoico. En el registro de lo imaginario está la consistencia, la identificación de
elementos imaginarios para constituir al sujeto le da al sujeto una consistencia que no
tiene, pero es una consistencia sometida a una inestabilidad porque las imágenes
cambian. Es decir, el registro imaginario no puede garantizarnos la consistencia porque
la imagen que teníamos hace un año no es la misma que la que tenemos hoy.

La conclusión es que el yo o je en francés es un elemento necesario, pero con un


engaño, una ilusión propia del registro imaginario. Lo necesitamos por tanto podemos
fortalecerlo, pero cuando lo hacemos estamos fortaleciendo todos esos elementos. La
anatomía está en un plano imaginario, el registro de lo imaginario trasciende la
anatomía. Los psicóticos están menos engañados por lo imaginario. La transexualidad
se imagina en un plano imaginario que no corresponde con su anatomía. Lo primario es
la imagen con la que tú te identifiques anatómicamente. Lo imaginario transciende la
anatomía, se fija en imágenes que no tienen por qué ser equivalentes a lo anatómico.

46
Clase del 28 de octubre del 2022.

Tema 2. El aparato psíquico, b) La segunda tópica y Tema 3. La pulsión.


Componentes de la pulsión: fuente, empuje, objeto y meta. Primera teoría
pulsional. Introducción del narcisismo. Segunda teoría pulsional. Destinos de la
pulsión. La represión y la defensa.

NOTAS SOBRE LA CONFERENCIA 22 DE INTRODUCCIÓN AL


PSICOANÁLISIS.

Página 310.

<<fijación y regresión no son independientes entre sí. Mientras más fuertes sean las
fijaciones en la vía evolutiva, tanto más la función esquivará las dificultades externas
mediante una regresión hasta aquellas fijaciones, y la función desarrollada mostrará una
resistencia tanto menor frente a los obstáculos externos que se oponen a su decurso.>>

Página 312.

<<La represión se subordina a la regresión, pues puede describirse como el retroceso de


un acto psíquico a un estadio más profundo y anterior del desarrollo.

En el caso de la histeria tenemos una regresión de la libido a los objetos sexuales


primarios, incestuosos, pero nada que se parezca a una regresión a una etapa anterior de
la organización sexual. En cambio, el papel principal en el mecanismo de la histeria
recae en la represión.>>

Página 313.

<<La organización genital rige entonces para el inconsciente, más no de igual modo
para preconsciente; y esta repulsa de parte del preconsciente produce un cuadro que
presenta ciertas analogías con el estado anterior al del primado genital. No obstante,
constituye algo enteramente diverso.

En el caso de la neurosis obsesiva, al contrario, la regresión de la libido al estadio previo


del a organización sádico-anal es el hecho más llamativo y el decisivo para la
exteriorización en síntomas. El impulso de amor tiene que enmascararse, entonces,
como impulso sádico. La representación obsesiva: <<Querría matarte>>, quiere decir en

47
el fondo, cuando se la ha librado de ciertas circunstancias accesorias -pero que no son
contingentes, sino insoslayables-, nada más que esto: <<Querría gozarte en amor>>.
Sumen a esto que al mismo tiempo se ha producido una regresión en cuanto al objeto,
de suerte que ese impulso sólo puede dirigirse a las personas más próximas y más
amadas, y se formarán una idea del horror que estas representaciones obsesivas
provocan en el enfermo, así como la ajenidad con que aparecen a su percepción
consciente.

Una regresión de la libido sin represión nunca daría por resultado una neurosis, sino que
desembocaría en una perversión.>>

Página 315.

<<En la etiología de las neurosis la fijación libidinal es el factor interno, predisponente,


y la frustración es el factor externo, accidental.

Ya no se trata en la pulsión de volver a encontrar al objeto, sino la presentación del


objeto: la pulsión tiene hambre de signos, de representaciones. El niño va creciendo,
generando necesidades y recibiendo satisfacciones por parte de un agente. Este
crecimiento no es evolutivo en el sentido de que los pasos ya están escritos en el
carácter orgánico del sujeto, sino que tiene que haber otro que introduzca nuevas
contrainvestiduras, que el niño vaya abandonando ciertas formas de goce en favor de
otras. El sujeto cree, en este tiempo, que él está generando su placer. Se va ligando
paulatinamente a la madre.

Tiene lugar un suceso fundamental: el descubrimiento de la diferencia de los sexos. Para


el niño con falo, aparece la angustia de castración (“si otro no lo tiene, a mí también me
lo pueden quitar”), mientras que para la niña que no lo tiene también aparecen otras
fantasías (“otros lo tienen y yo no”, “ya crecerá”). En el caso de la niña, esa percepción
errónea de que le han quitado algo, coincide con la percepción de que la madre tampoco
lo tiene, por lo que aparece cierto resentimiento hacia la madre y se gira hacia la figura
del padre, con la esperanza de que él se lo de. El niño sale de este Edipo con la angustia
de castración, mientras que la niña puede salir con angustia de frustración, pues del
padre tampoco ha recibido nada, es una de las posibles salidas. Mientras que el niño sale
rápido del Edipo, en la niña es un proceso lento.

48
La intuición de Freud es que hay algo diferencial entre el hombre y la mujer: el hombre
intenta salir del Edipo con la angustia de castración, mientras que la mujer no tiene esa
angustia, por lo que la mujer tiene una mayor facilidad para adquirir una estructura
histérica, mientras que el hombre es más propicio a una estructura obsesiva. La mujer
responde más a la angustia de separación.

Es preciso aclarar que, el carácter que se le atribuye al falo, no lo tiene nadie, es un


fallo, una falta. Se pone en juego una versión imaginaria del pene. El primer gran
descubrimiento que confronta a niños y niñas con la castración es la falta en la madre.

Cuando la niña llega al Edipo con el padre, ya ha hecho un recorrido, vivido


prematuramente en relación con la madre. El objeto edípico siempre es la madre.

En el tabú de la virginidad, Freud pone de manifiesto que con frecuencia, las primeras
relaciones sexuales que tiene una mujer con su pareja, en el ámbito matrimonial, es muy
frecuente que eso sea mal recibido por la mujer, pues se mantiene la fantasía edípica de
que el primer hijo sea con el padre.

La sustitución que hace la niña del falo por el hijo es una sustitución imaginaria, pues
no se aporta nada nuevo. Puede ser razón de lo denominado depresión posparto pues no
se produce ninguna ganancia de sentido.

Las representaciones vinculadas a la falta de la madre, al Edipo... son ahora


representaciones reprimidas, pues al niño lo ponen en riesgo de castración siente que
está prohibido, por lo que produce una barrera en el sentido de que todas esas
representaciones que eran de tipo oral, anal o fálica, al se prohibido el goce fálico por el
Edipo, todas las representaciones caen por el goce fálico, es decir, todas
representaciones pasan a ser interpretadas fálicamente (angustia de castración), por lo
que ya no son toleradas, n ose permite a ninguna representación acceder a la conciencia,
deben permanecer con carácter inconsciente. Va a poder convertirse en algo consciente
si se le permite atravesar la barrera de la prohibición. Esta barrera sería la represión
primaria: un proceso que se establece a base de contrainvestiduras (“tienes que”) que
hacen frente a los tipos de goce, contrainvestiduras que vienen de otro que establece
alternativas. La represión primaria culmina con el Edipo, y se va a pasar de un
inconsciente descriptivo a uno sistémico. Va a pasar a formarse el sistema
preconsciente, formada por palabras. Cuando hablamos, siempre lo hacemos en
referencia a algo que no se puede decir, pues usamos palabras que son meras

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representaciones. Cuando investimos más allá de lo tolerable las representaciones del
preconsciente, se produce el desalojo de vuelta al inconsciente, por lo que tiene lugar la
representación secundaria, que consistiría en el esfuerzo de dar caza a las
representaciones que han sido investidas desde el preconsciente y desalojarlas al sistema
inconsciente, donde pasan a tener una investidura inconsciente. En el sistema
inconsciente tenemos dos cosas que tienen carácter sistémico porque ambas son
inconscientes: 1) Lo inconsciente que siempre ha sido inconsciente y lo va a seguir
siendo y 2) Lo reprimido, que ha pasado del preconsciente al inconsciente, es posterior a
la represión primaria. Habría un tercer tiempo o aspecto de la represión, que tiene lugar
cuando la investidura de una representación preconsciente permanece en el
preconsciente, lo cual supondría el retorno de lo reprimido, que tiene lugar cuando lo
reprimido consigue retornar, enmascaradamente, como en el sueño o el síntoma. La
fantasía es un retoño de lo reprimido, pues siendo inconsciente, pasa a la conciencia
cogiendo alguno de los caracteres de la conciencia, pero permaneciendo ligado a la
inconsciencia.

Hay tres sentidos para el inconsciente: descriptivo (inconsciente y preconsciente),


dinámico (resultado de la represión) y sistémico (tiene que ver con el sistema
inconsciente, con la investidura que tiene, no con su posición).

Consultar nota sobre el concepto de inconsciente en psicoanálisis (vol. XII) y Lo


inconsciente (1915).

Las características del proceso primario son:

- Constituido por representaciones-cosa.


- Representaciones muy cargadas, con mucho monto de afecto.
- Hay un fuerte desplazamiento y poca investidura, pues la energía fluye libremente.
- No rige el principio de no contradicción ni la negación.
- No hay temporalidad.
- No hay miramiento por la realidad, ni certeza.

Estas características las podemos aprecias en los sueños o en la poesía.

Las representaciones del preconsciente son cosa más palabra. Una de las características
de la psicosis es su forma del lenguaje, que es vacío, como si no hiciese referencia a una
representación anterior, son palabras sin significado.

50
El niño busca que se vuelva a producir la primera experiencia de satisfacción, uqe sólo
puede suceder por vía alucinatoria. En los sueños se puede conseguir una identidad
perceptiva por la alucinación del sueño.

Al transmitirse la energía de representaciones cosa a palabra, se pierde goce, lo cual no


pasa en el proceso primario. Las representaciones cosa están cargadas de goce. El goce
lacaniano sería un displacer sin descarga.

Freud inaugura una segunda tópica porque el Yo también entra en el inconsciente con la
represión.

Las pulsiones de vida incluyen tanto las pulsiones del yo (también erotizadas debido a la
existencia del narcisismo) como las de objeto, se diferencian de las pulsiones de muerte.

La pulsión es un concepto que se encuentra en la frontera entre lo psíquico y lo


somático. Para Lacan, la pulsión siempre tiene que ver con la presencia de otro. Para
Freud (1915) sólo podemos hablar de la pulsión en la medida en que se vincula a
representaciones, por lo que serán interdependientes, pulsión y representación. La
pulsión nunca podrá ser objeto de conciencia, si lo será la representación a la que se
une. El estímulo es una fuerza externa que afecta al sujeto puntualmente, mientras que
la pulsión es un estímulo interno que es constante, no puntual.

Un destino de la pulsión es la represión, otro es la sublimación. Hay otra serie de


destinos pulsiones más primitivos que son una manera de desgastar lo pulsional: el
trastorno en lo contrario y la vuelta en la persona propia. Son formas de defensa
primitivas. La pulsión siempre se satisface de alguna manera, el deseo no, pues
encuentra realización, no satisfacción.

Cuatro características de la pulsión:

- Empuje: La medida de la exigencia de trabajo impuesta a lo anímico. Búsqueda


permanente de satisfacción, es lo más pulsional de la pulsión.
- Fuente: Aquel lugar del cuerpo de donde parte ese estímulo interior al que llamamos
pulsión, caracterizado por las formas erógenas. Son también objeto de la propia pulsión.
Todos los agujeros del cuerpo son zonas de búsqueda de satisfacción. Hay muchas
pulsiones, todas ellas parciales: orales, anales, fálicas...
- Meta: La meta de las pulsiones siempre es la satisfacción, es decir, la cesación del
empuje en la fuente.

51
- Objeto: Lo más contingente y variable, aquello que hace posible la satisfacción, por lo
que va cambiando con tal de producirla.>>

AUDIO CLASE INCONSCIENTE Y PULSIÓN.

Vamos a retomar el tema en el punto donde lo dejamos, estábamos tratando de ver cómo
se constituye el aparato psíquico. Vamos a pasar un esquema sobre lo que construir lo
que viene a continuación. Lo que vimos en la pizarra el aparato mental equivalente en
Freud al peine que veíamos en el capítulo 7 de la interpretación de los sueños. Un
aparato perceptivo motor. Este aparato mental rudimentario acontece a una primera
experiencia de satisfacción. Esta primera experiencia de satisfacción tiene un carácter de
presentación. Todavía no es una representación. Esa presentación hace que se genere
una marca, esta marca es lo que en sucesivas experiencias de satisfacción ahora lo que
se busca es el volver a vivir o repetir esa experiencia de satisfacción. Lo que en una
primera ocasión era totalmente desconocido ahora tenemos la representación de aquella
experiencia de satisfacción. Por tanto, las sucesivas experiencias de satisfacción ya se
mueven en el ámbito de la representación. Lo que trata no es de volver a encontrar el
objeto sino volver a tener la representación del objeto, por eso se dice que la pulsión
tiene hambre de signos, tiene hambre de representaciones. La continua, porque es
constante, emergencia de energía que accede al organismo de ese sujeto todavía muy
precario, recibe estímulos que busca satisfacer. Hay una energía que ingresa y busca
satisfacción. Esa energía para poder buscar satisfacción, tiene que ligarse a
representaciones anteriores. Esa energía que es percibida por este organismo, busca
encontrar satisfacciones, pero en este momento el sujeto es todavía incapaz de encontrar
por su cuenta una satisfacción entonces tiene que haber un asistente ajeno que es el que
le ayude a modificar algo del mundo para encontrar algún tipo de satisfacción. Hay una
energía en forma de hambre, por ejemplo, que el sujeto experimenta y entonces busca
satisfacción. Pero lo único que él está en condiciones de hacer es investir con esa
energía una representación de una experiencia de satisfacción anterior, por ejemplo,
busca con los labios encontrar un pezón de donde recibió en su momento el placer
satisfactorio. Ahora bien, eso no le lleva a nada salvo a tratar de alucinar aquella

52
primera experiencia de satisfacción, pero como eso no le quita el hambre, no desaparece
la alteración interna, por lo que el niño llora, se cabrea y entonces esperamos que haya
otro que asista eso y lo interprete como que el niño tiene hambre y le de el pecho o lo
que sea. Se produce una satisfacción temporal.

El niño va creciendo en este ritmo de generar necesidades y de encontrar satisfacciones


mayores o menores en relación con otro que es el asistente ajeno al otro. Vimos que
había una serie de satisfacciones de tipo oral. Este crecimiento no es evolutivo en el
sentido de que esté ya inscrito los pasos que se van a seguir por el carácter orgánico del
sujeto, sino que desde el principio tiene que haber otro que está generando esa
posibilidad. Entonces, tiene que haber otro que frente a estas satisfacciones, por ejemplo
de tipo oral que son enormemente gratificantes para el sujeto, tiene que haber un otro
que, empiece a manejar eso introduciendo contrainvestiduras, introduciendo el deseo de
la madre para que el niño vaya abandonando determinadas formas de goce y
evolucionando hacia otras que van a ser más satisfactorias y que además le van a
facilitar el paso hacia la hominización, la sociabilidad, etc... Se van produciendo
representaciones en el psiquismo del sujeto, representaciones cargadas que buscan
satisfacción o a través de las cuales la pulsión busca satisfacción y esas formas de
satisfacción se van ligando. Al principio el niño cree que se satisface él solo porque no
distingue él mismo del otro y hay una no diferenciación yo no-yo, con lo cual piensa
que tipo de lo que llamamos el placer purificado el sujeto cree que él se está
produciendo el placer y si no se produce placer o se produce displacer eso lo relaciona
con el exterior, con el otro, aunque todavía no tenga una noción clara de quién es eso
del otro, el objeto.

Se va ligando paulatinamente a la realidad con el control de esfínteres, etc.… y entra en


el periodo fálico donde el niño además de tener satisfacciones de tipo oral y anal
empieza a tener satisfacciones ligadas a sus genitales, despierta su curiosidad respecto a
los genitales de sus personas cercanas, la curiosidad por ver a la madre o al padre, por
exhibirse, etc... Todo este tipo de goces se relacionan de forma muy directa con los
otros, se espera de los otros una satisfacción que ya es de tipo fálico. Este momento es
donde se produce algo fundamental que es el descubrimiento de la diferencia de los
sexos, es decir, de pronto el niño y la niña que no había reparado en el carácter
enigmático de los sexos de pronto se pregunta a qué viene esto, qué ha pasado aquí. En
ese momento aparecen explicaciones infantiles de todo tipo siendo la que más fuerza

53
cobra la de que unos lo tienen y otros se lo han quitado. Si unos lo tienen y otros se lo
han quitado, quiere decir que a mí también me lo pueden quitar, con lo cual aparece en
el que lo tiene la inseguridad o amenaza de castración, la angustia de castración. En el
que no lo tiene pueden aparecer fantasías infantiles de que a mí ya me crecerá. En el
caso del varón aparece la angustia de castración ligada a esos deseos en relación con la
figura de la madre y un temor a la castración que se asimilaría a la presencia de un
tercero que es el padre. Entonces, en el caso del varón la angustia de castración lo que
hace es salir pitando de la estructura edípica, es decir, ante la amenaza lo que hace es
renunciar a eso, salir de ahí y haciendo una posterior identificación con la figura paterna
la idea de que igual que él lo tiene yo lo podré tener, un objeto como la mujer que tiene
él.

En el caso de la niña lo que va a ocurrir es que esa percepción errónea de que le falta
algo, de que le han quitado algo, coincide además de que a la madre la pasa igual, la
madre tampoco lo tiene. Entonces ahí aparece un resentimiento hacia la figura de la
madre, una queja y deriva su deseo hacia la figura del padre con esperanza de recibir de
él lo que de la madre no ha recibido. Ahí se establece un Edipo, es decir una fantasía de
que ella tiene un lugar en el lado del padre a veces incluso más importante que el que
tiene la propia madre, la fantasía de tener un hijo. La niña, sin embargo, no sale por la
angustia de castración, sino que sale por la decepción de que el padre tampoco aquello
que ella desearía recibir. Eso más adelante va a poder identificarse con la madre y esa
sería una salida posible. Ciertamente habría que pensar que del Edipo se sale rápido,
entre comillas, en el caso del varón se sale, pero en el caso de la mujer no se acaba de
salir demasiado nunca y siempre queda un roce con la figura de la madre por parte de
las mujeres y también una especie de trato hacia el padre. Hay una diferencia clara entre
el vínculo que se establece con la madre y el que se establece con el padre, con todo lo
que comporta excepciones. Esa relación problemática con la madre es muy fuerte.

La intuición de Freud es que hay algo diferente en el hombre y la mujer y es que en el


desarrollo el hombre sale o intenta salir del Edipo a través de la angustia de castración,
sin embargo, la mujer carece de angustia de castración es una diferencia radical que va a
condicionar por ejemplo la mayor facilidad que tiene la mujer anatómica para ponerse
en una situación histérica y la mayor facilidad que tiene el hombre para ponerse en una
posición obsesiva. Cuando Lacan se pone a diferenciar desde un sentido lógico la
diferencia sexual, se pone a establecer una lógica que de cuenta de la diferencia sexual

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de por qué para los hombres anatómicos es más fácil colocarse en ese lugar que Lacan
llama masculino, en un goce todo fálico y por qué es más fácil en general para las
mujeres ponerse en una posición de no todo fálico. Es decir, estar determinado
imaginariamente por la angustia de castración, es decir, me lo pueden cortar, produce
una angustia que para el hombre hace más fácil situarse en diferentes posiciones tanto
clínicas como estructurales en cuanto a la diferencia sexual y a la mujer un poco más
fácil ponerse en otras. Es una intuición de Freud fundamental esa diferencia respecto a
la angustia de castración. Luego él dirá que la mujer responde más a la angustia de
separación. Lo fundamental y estructural es esa diferencia respecto a la angustia de
castración que determina la posición diferente de cada uno que tiene que ver con la
presencia imaginaria de la posición del pene. Aquí no estamos hablando ya de falo, sino
de pene anatómico. Tenerlo te hace más fácil pensar que te lo pueden cortar o te lo
pueden quitar, y no tenerlo anatómicamente no te hace tener ese temor. Lo que tiene
importancia es que lo que se atribuye, el falo, no lo tiene nadie, osea, ese carácter que se
le atribuye al pene no lo tiene nadie. Por supuesto no lo tiene la madre, gran
descubrimiento del niño quien cree en un principio que todos somos iguales. El hombre
tiene pene, pero ese pene no le asegura de nada, está sometido a la angustia de
castración, está sometido a la castración, etc... Lo que se pone en juego es una
imaginarización, una versión imaginaria del pene que es el falo y eso todos podemos
creer que lo tenemos imaginariamente, todo podemos incluso identificarnos con eso,
pero nadie lo tiene. A nivel imaginario, hablamos el otro día de los desplazamientos, de
las constituciones en equivalencia, bueno pues no tenerlo anatómicamente puede
desplazarse a otras cuestiones, por ejemplo, tener una imagen femenina muy cuidada,
muy atractiva, muy deseable, etc... Hay todo un debate entre freudiano y no freudianos
en torno a si Freud hizo una distinción conceptual entre pene y falo. Falo es el concepto
más complejo de todo el psicoanálisis. Hay quien dice que para Freud pene y falo son
sinónimos y lo que ha dicho Gerardo ahora contradice esa idea. Si Freud hace una
distinción, es a nivel imaginario, simplemente de desplazamientos del pene hacia otros
objetos y la primera conceptualización de falo diferenciado del pene anatómico del
hombre es justamente eso que le falta a la madre. Es decir, la idea de Freud de que el
niño y la niña esperan encontrar el pene en todos los sujetos y los que no lo tienen les
crecerá hace que cuando se enfrentan a la castración aparezca siempre la idea
imaginaria, el pene imaginario que le falta a la madre, y a eso ya podamos empezar a
llamarlo falo. Es decir, el falo empieza a asociarse de entrada para Freud con una falta,

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con algo que falta, no con algo que sobra o que garantiza y menos que tiene el varón y
que no tiene la mujer, sino con algo que le falta a la madre. Este es el primer gran
descubrimiento que confrontan a niños y a niñas con la castración. Por eso deberíamos
definir el falo como algo que no se tiene. Cuando se vincula el psicoanálisis con el
machismo o con el falocentrismo no se entiende el concepto de falo, lo cual es lógico
porque la primera imagen de falo que se tiene es la de pene, pero falo es fallo y es falta,
osea falo es más sinónimo en psicoanálisis de fallo o de falta que de pertenencia.

El recorrido femenino del Edipo es una cosa que Freud durante mucho tiempo no
contempló, él pensó que el Edipo femenino era la contrapartida del masculino, era lo
mismo, pero en relación con el padre y por tanto el tercero era la madre, de ahí que
incluso se hable del complejo de Electra, pero cuando queramos hablar del complejo de
Electra eso no tiene nada que ver con Freud. Freud ya al final dice ojo, cuando la niña
llega al Edipo que yo creía que era en relación con el padre, realmente todo el Edipo
femenino está vivido muy prematuramente en relación con la madre toda esta sensación
de denigración, de resentimiento hacia la madre y es después de eso cuando va a
establecer el Edipo en relación con el padre. Esto quiere decir que realmente el objeto
edípico siempre es la madre, para el niño y para la niña.

De las salidas del Edipo de la mujer por un lado estaría el rechazo a la feminidad, es
decir en la medida en que la mujer se mantuviera en la idea de que le habían quitado
algo, de que realmente deberían haberle dado algo que no le han dado hay un
resentimiento contra toda la estructura y por tanto puede ocurrir un giro hacia la
homosexualidad, de negar la sexualidad y mantenerse. Otra salida sería, según Freud
(quien se mueve mucho en el ámbito de la maternidad que viene a darle algo que es una
ecuación simbólica. Que es algo que viene a representar lo que el famoso falo soñado,
imaginado. Desplazamiento imaginario) sería la maternidad. El bebé, el hijo tenido y
con frecuencia el hijo tenido en la fantasía de la relación con el padre. En los tres
artículos sobre la psicología del amor en el tercero que es el tabú de la virginidad. Hay
Freud lo que pone de manifiesto es que, de alguna manera en la virginidad, las primeras
relaciones sexuales que tiene una mujer con su pareja, dentro del ámbito de lo
matrimonial cuando se realiza la primera penetración tras la boda, es más frecuente que
eso sea refinido por parte de la mujer, porque en el fondo permanece la fantasía de que
el primer hijo sea para el padre, es decir que el primer hijo sea en relación con el padre.
Se mantiene la fantasía edípica de tener un hijo con el padre por lo que de alguna

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manera hay una decepción ligada a ese primer encuentro con un otro que no es el padre.
Pensad que desde hace tiempo y no desde hace tanto el padre era el que acompañaba a
la hija a todos los ritos de paso, a todas las puestas de largo, etc.… y de alguna forma
era la pareja de la hija, la pareja de la adolescente. De alguna manera tenía que ser el
que diera el paso, el que se retiraba para que entrara el varón que iba a ser pareja de la
hija. Toda esa historia de las relaciones ahora está cambiando radicalmente, pero la
presencia del padre era muy importante. Entonces en ese sentido estaba esa fantasía del
tabú de la virginidad de la que habla Freud. Al ser desplazado el falo faltante por el hijo
en la madre, eso a nivel imaginario no es una sustitución simbólica donde hay una
ganancia, donde hay una creación de algo nuevo, sino que es una sustitución imaginaria
donde simplemente desplaza un objeto por otro sin ganancia, sin sentido nuevo. Por
tanto, hay una relación de equivalencia entre los dos elementos, el elemento falo faltante
y el elemento hijo. Esta era una de las explicaciones dadas de lo que hoy llamamos
depresiones pos parto, porque al ser una sustitución imaginaria esa ganancia esperada de
sentido no se produce, simplemente es el desplazamiento imaginario de un objeto que
falta por otro que está también en una relación de equivalencia. Esto deprimía, el
encuentro con ese desplazamiento que no da lo que promete.

Todas estas representaciones que son inscripciones en donde hay una carga fálica
vinculada a la madre, ahora son objeto de represión. Es decir, el niño experimenta que
ese vínculo fálico que se haría establecer con la madre, le pone en riesgo de castración,
entonces siente que eso está prohibido. Se produce aquí una barrera en el sentido de que
todas estas representaciones que eran de tipo oral, anal o fálico, al prohibir el goce
fálico por el Edipo todas las representaciones anteriores caen también bajo la
significación. Cobran un significado fálico y por tanto caen bajo la represión. Tenemos
una representación correspondiente a un goce abiertamente fálico en relación con la
figura de la madre, por tanto, eso cae bajo represión. Es decir, esta representación de
carácter fálico (acordaros de la carta 52, donde veíamos que cuando este sujeto está
teniendo un goce fálico recuerda satisfacciones anteriores de tipo oral y de tipo anal,
ahora la vivencia fálicamente, es decir, la resignifica fálicamente. Y al resignificarlas
fálicamente todo ello cobra un significado fálico que no es tolerado por el yo del sujeto.
Y cuando decimos que aparece esta prohibición, es una primicia en el sentido de que no
se permite a todas estas representaciones acceder a la conciencia. Esas representaciones
deben quedar con un carácter inconsciente). Lo que dice Freud es que todas las

57
representaciones en principio, nacen inconscientes, es decir, el niño que tiene la primera
experiencia de satisfacción eso permanece en la inconsciencia. Lo veíamos también en
el peine famoso, donde veíamos que primero estaba el inconsciente y sólo después se
producía el preconsciente y la conciencia. Entonces un niño que tiene esa primera
experiencia de satisfacción no tiene conciencia de ello. Las satisfacciones orales no
tienen la conciencia de las representaciones correspondientes a la satisfacción. El niño
que está en la etapa anal, no tiene conciencia de que está, por ejemplo, recibiendo una
demanda de la madre a la cual él puede decir sí o no. Todo esto permanece más o menos
inconsciente en el sentido descriptivo. Dentro de un momento vamos a hablar de que
hay tres sentidos para inconsciente: descriptivo (que simplemente es aquello que no es
consciente); dinámico y sistémico. Va a poder convertirse en algo consciente si se le
permite atravesar la barrera de la prohibición. Como resulta que el niño va con su
pensamiento de que bien poder tocar las tetas a mamá, o que bien que mamá me pase la
mano por el pelo; cuando llega a este punto, aquí no se le permite mantener todo ese
goce fálico u oral pero ahora fálico, en la conciencia. Entonces esto, según Freud, sería
la represión primaria. Es decir, la represión primaria, es un proceso que se establece a
través de contrainvestiduras porque Freud dice que aquí no se puede reprimir nada,
todavía no funciona la represión. Para que funcione la represión tiene que haber habido
un preconsciente, osea tiene que haber habido aquí algo que es reconocido por el yo
como algo intolerable y que se reprime. Aquí todavía lo único que hay son cargas, son
representaciones sin significado y muy cargadas. ¿Cómo se reprime, cómo se va
produciendo paulatinamente el proceso de la represión primaria? A través de
contrainvestiduras que hacen frente por ejemplo al goce oral, no te pases con el goce
oral, tienes que dejar el pecho, el chupete, etc... No hay prohibición, eso no tendría
ningún efecto, en cambio, se le ofrece alternativas como, por ejemplo: si te dejas de
hacer caca te voy a comprar algo y te voy a querer más, sobre todo, esa es una
contrainvestidura que tiene un peso enorme. Entonces el niño va a abandonando todo
esto y aquí ya aparece una cosa distinta que es la prohibición en relación con el sexo
fálico dirigido hacia la figura de la madre o la función materna. Entonces, aquí tenemos
la represión primaria que culmina con el Edipo. Y entonces aquí tenemos una cosa
distinta, ya no es el carácter descriptivo de lo inconsciente, sino que aquí hay un sistema
inconsciente. Aquí ahora va a ver: el niño que accede de una manera mucho más sólida
a la palabra, por lo que se genera un tipo de representaciones que son descriptivamente
inconscientes pero que tienen fácil acceso a la conciencia. Osea que aquí se establece un

58
sistema que sería el sistema preconsciente-consciente y el sistema inconsciente. El
sistema preconsciente estaría constituido por representaciones-palabras que son
representaciones que están siempre en relación con las representaciones inconscientes.
Cuando hablamos siempre lo hacemos en referencia a algo que no se puede decir,
estamos hablando todo el tiempo para poder decir algo que no se puede decir, estamos
hablando siempre con representaciones-palabra en relación a representaciones
inconscientes que a través de la palabra consiguen un cierto acceso a la conciencia. Lo
que Freud llamaba los retoños del inconsciente. Estas representaciones-palabra, cuando
realmente vienen a dejar a consentir que se produzca una investidura inconsciente de
una determinada representación-palabra, como todos esos deseos incestuosos que han
caído bajo la represión y que resulta que ahora de alguna manera yo los creo satisfacer a
través de mi relación con las personas con las que yo de forma más evolucionada. Algo
de ello le doy salida. Esto es muy frecuente, el modo en que hasta qué punto
desplazamos en la relación con el otro, cosas que provienen... Cuando nos pasamos e
investimos más allá de lo tolerable esa relación, entonces eso debe caer bajo represión y
entonces se produce el desalojo, se produce la represión secundaria que es de la que
hablamos habitualmente. La represión secundaria, que se daría sobre la base ya de esta
estructura, en donde hay una represión primaria, es decir donde hay algo reprimido que
no puede ser cognoscible, que no puede ser consciente. Entonces la represión secundaria
consistiría en el esfuerzo de dar caza a las representaciones que han sido investidas
desde el preconsciente y desplazarlas, desalojarlas al sistema inconsciente. Es decir,
desalojarlas al sistema en donde pasan a hacer una investidura inconsciente, donde
pasan a tener un régimen inconsciente. El inconsciente ya no es sólo descriptivo, sino
que también es sistémico, porque estas representaciones pasan a estar en este sistema.

Tres aspectos del inconsciente:

1) Descriptivo.
2) Dinámico. ¿Qué quiere decir lo de dinámico? Que lo reprimido ha sido objeto de una
lucha de fuerzas, frente al intento para acceder a la conciencia para la satisfacción, se
opone otra fuerza que sería la represión secundaria. Por tanto, se le llama dinámico
porque es el resultado de un dinamismo.
3) Sistémico. Donde pasa a estar en el sistema inconsciente. De manera que en el sistema
inconsciente tendríamos dos cosas, que tienen el mismo carácter sistémico en tanto
ambas son inconscientes, pero una cosa es lo inconsciente que siempre ha sido

59
inconsciente y va a seguir siendo inconsciente (todas esas representaciones relacionadas
con la sexualidad infantil) y luego estaría lo reprimido que es inconsciente pero que en
algún momento fue consciente. Sería algo así como lo inconsciente previo a la represión
primaria y lo inconscientes (reprimido) posterior a la represión primaria. Entonces
tenemos la represión secundaria que sería desalojar esta representación a lo inconsciente
y finalmente un tercer tiempo de la represión, no un tercer tiempo cronológico, sino un
tercer aspecto de la represión que sería que en ciertas ocasiones esta investidura de una
representación preconsciente consigue permanecer en el preconsciente. Es decir, no se
pasa tanto como para despertar la represión del yo y entonces consigue producir aquello
que Freud llamaba un retoño de lo inconsciente en lo preconsciente. Por ejemplo, un
síntoma. El síntoma sería el resultado del proceso que Freud llama el retorno de lo
reprimido, lo reprimido consigue retornar, pero enmascaradamente. Esa era la manera
en que explicábamos el sueño.

El sueño sería el producto de un retorno de lo reprimido y las formaciones del


inconsciente son el resultado de retornos de lo reprimido conseguidos.

Entonces no puede pasar a la conciencia, ¿Porque no se puede o porque está prohibido?


Lo que es reprimido primario no va a salir a la conciencia en ningún caso en Freud,
porque no se puede, es decir, si está y nunca va a salir hay algo de lo imposible en
juego. Pero en esa represión secundaria, de algo que a podido pasar a la conciencia, pero
ha sido considerado peligroso para el equilibrio del sistema y se ha reprimido ahí sí que
aparecería lo prohibido. Lo interesante, es que la represión primaria, es decir, para que
no se pueda, para que sea imposible, tiene que pasar por la prohibición. Es decir, el
pasaje por el Edipo, por el goce prohibido, es lo que hace para Freud que sea imposible
que haya representaciones que pasen a la conciencia. Es decir que lo imposible de pasar
a la conciencia, lo que no se puede empieza también por la represión, se basa también
en una prohibición. Lo que pasa es que ahí provoca lo imposible de pasar a la
conciencia y en otras cosas, si está la posibilidad de pasar a la conciencia y de luego en
la represión secundaria que se vuelva a perseguir y a hacer inconsciente. Eso que no
puede pasar a la conciencia, podríamos establecer (como Freud hace en el artículo de lo
inconsciente) una limitación: pasa relativamente en sus retoños, es decir que no puede
pasar, pero algo de lo represivo primario accede a la conciencia por ejemplo en el
sueño. Con el sueño lo que decíamos es que tenemos unos recuerdos del día de la
víspera, tenemos los restos diurnos que despiertan pensamientos latentes que pasan al

60
sueño y que esos tienen unas características que de alguna manera contactan con lo
reprimido. ¿Lo reprimido qué es? Lo reprimido le presta, Freud lo compara con el socio
capitalista, le presta a la empresa que es el sueño, le presta el trabajo al trabajo del soñar
la fuerza necesaria. Entonces, la representación no pasa, pero pasa algo que tiene que
ver con su fuerza, con su empuje, que esos son los retoños de lo reprimido. Freud va a
poner también ahí el ejemplo de la fantasía. La fantasía es un retoño de lo reprimido. Es
un retoño de lo reprimido que se mantiene, la fantasía es algo que siendo inconsciente
pasa a la conciencia, pero pasa cogiendo algunos caracteres de la conciencia, pero
permaneciendo en cierto modo al inconsciente. Entonces es como un producto, como un
retoño de lo reprimido que tiene un carácter siempre ambiguo. Yo pienso, por ejemplo,
en los chistes verdes que tienen el carácter del proceso primario, es decir, que no se
plantean problemas a cerca de la negación o la contradicción, pueden ser de la manera
que sea. Y de alguna manera ahí se está dando salida a lo reprimido. Pero si se pasan un
poquito de pedalada entonces son reprimidos. Los chistes, las fantasías de todo tipo
(neuróticas, perversas, etc.…) son como retoños de lo inconsciente que permanecen en
la conciencia relativamente, pero tienen unas características fundamentalmente
inconscientes que tienen que ver con el proceso primario y que a poquito que se pasen
lo reprimen. Por ejemplo, hay veces que un determinado chiste o una determinada
historia o una determinada película roza los límites de lo desagradable. Por ejemplo, un
chiste machista que puede hacer gracia, pero... y entonces ahí hay algo donde la
tendencia es a reprimir eso, hay algo ahí que se ha pasado, es decir, ya no tiene gracia y
por tanto no se mantiene como fantasía, sino que necesitas lo reprimido. Me estaba
acordando de la película Amanece que no es poco, que tiene un poco esa misma
construcción, donde un humor absurdo puede ser que te produzca desagrado o en ese
caso que te produzca risa porque está muy bien hecha.

Es importante que vayáis a dos cosas: a un artículo de Freud de 1912 que se llama nota
sobre el concepto de inconsciente en psicoanálisis que está en el tomo XII, que ahí es
donde Freud va a citar la experiencia de la orden pos hipnótica, la experiencia de
emerheim donde Freud tiene un elemento que parece bastante claro de la idea de que
hay representaciones o ideas que siendo no conscientes sin embargo tienen eficiencia, es
decir que aunque permanecen en lo inconsciente la orden pos hipnótica es eficiente y
produce un efecto en la conducta consciente del sujeto. Hay establece la diferencia entre
inconsciente descriptivo que serviría tanto para el inconsciente como para el

61
preconsciente; el inconsciente dinámico que sería ese inconsciente resultado de la
represión; y el inconsciente sistémico que es el que forma parte del sistema
inconsciente. El inconsciente sistémico o la representación inconsciente son aquellas
que están en el sistema inconsciente, son como espacios virtuales. Esto no es una
localización anatómica, pero ni tan siquiera es una localización virtual. Lo que Freud
dice es que lo que en realidad diferencia una representación inconsciente de una
consciente es la investidura que tiene, no la posición que esté dentro de ese esquema. Es
decir, que podríamos pensar en que aquí hay múltiples representaciones pero que unas
tienen una investidura inconsciente y otras tienen una investidura preconsciente. ¿Por
qué? Porque algunas son tolerables para el yo y otras no son tolerables para el yo que le
retira la investidura preconsciente y por tanto pasan a estar en condición de
inconscientes.

En el síntoma hay una satisfacción sexual reprimida y lo que se manifiesta en el síntoma


es un goce regresivo, una vuelta aun goce anterior, porque ese no está reprimido.

La representación siempre tiene el monto de afecto variable. La pulsión que consta de


representación y afecto, no tiene sentido hablar de represión de la pulsión sino sólo de
represión de la representación a la cual la pulsión se ha ligado. No tiene sentido hablar
de represión del monto de afecto. El monto de afecto no es reprimible. No hay
sentimientos inconscientes. Según Freud lo llamamos inconsciente cuando eso accede a
la conciencia, le otorgamos carácter de inconsciente, pero en realidad se lo otorgamos
cuando ya ha alcanzado el nivel de la conciencia.

La sexualidad sólo está reprimida en la medida en que apunta a la sexualidad infantil, a


esa que cayó bajo el Edipo. ¿Eso qué quiere decir? Habría que ver hasta qué punto a lo
que llamamos sexualidad normalmente de qué naturaleza es. A lo mejor
psicoanalíticamente podríamos decir que la sexualidad que tiene enjundia es aquella que
está relacionada con lo infantil, es aquella que de alguna manera retoña a lo
inconsciente porque si no puede ser una pura conducta sexual más o menos satisfactoria.
Pero realmente la sexualidad que tiene que ver con el deseo inconsciente, con la fantasía
inconsciente, con un nivel de satisfacción o de no satisfacción, es porque algo de lo
infantil se pone en juego. En cierto modo también podríamos decir lo mismo del amor:
nunca se ama de nuevas, nunca se ama a alguien totalmente desconocido, algo tiene que
haber sido traído desde el pasado y desde el inconsciente que le da sentido a eso que yo

62
quiero amar. Siempre se ama en función de algo anterior. Esa es una característica
propia de lo inconsciente. El inconsciente siempre está ahí.

Ahora mismo hay una preocupación lógica por tratar de hacer que los niños puedan
estar un poco defendidos frente al abuso que se repite con tanta frecuencia. En colegios
con niños muy pequeños se les está hablando de sexualidad, en el sentido de primero
describir “esto es la vagina”, “esto es el pene”, “no hay que jugar con ello” ... hablar de
consentimiento en niños no tiene mucho sentido. ¿Y qué habría dicho la madre de
Juanito si Juanito la dijera por qué no me puedo tocar el pene? Los padres no contestan,
penalizan, distrae... El adulto generalmente ante esta pregunta infantil lo que hacemos es
distraer, pero realmente ¿qué contestación le vas a dar? Al final es una prohibición. Y al
final se dan situaciones cómicas como lo del consentimiento. Lo importante es que el
otro, el papá o la mamá que escucha eso se queda en términos de Lacan barrado, se
queda dividido, es decir, ya no es mirado con los mismos ojos por parte del niño. Eso es
constitutivamente muy importante. El hecho de que no le podamos dar ninguna razón
para justificar que no se masturben nos pone como padres en una posición de división,
de falta, de fallo, volviendo al falo. Algo nos falta, no tenemos todas las respuestas, hay
una respuesta que no podemos dar. No tiene sentido, de ninguna manera estoy
criticando ese intento, pero es que es un intento muy complejo. Pienso que dar
respuestas antes de que esté la pregunta no tiene sentido. Un niño que todavía no se ha
planteado ni la diferencia de los sexos, no sé si tiene sentido el darle una explicación
que todavía él no puede comprender, osea lo va a mantener en su nivel de lo puramente
descriptivo, pero sin entender por qué daña. Y luego las respuestas que se pueden dar a
partir de estas preguntas que son las habituales. Yo recuerdo una pareja que estaban en
Nación educativa, un movimiento pedagógico que había, y su hijo insistía en saber en
cómo era eso de las relaciones sexuales entre los mayores, y entonces dijeron bueno
pues vamos a hacerlo, que lo vea, por lo que se pusieron a tener relaciones sexuales
delante del niño. Pero si os dais cuenta la pregunta del niño va más allá. Lo que quiero
decir es que el niño no pregunta, pero si preguntara es que siempre la contestación que
le podamos dar va más allá, mejor dicho, se queda corta. Ver a los padres en una
relación sexual no dice qué es la relación sexual, lo único que puede producir son otro
tipo de cuestiones. La curiosidad sexual es una curiosidad que sólo y parcialmente y
nunca se va a ir desbrozando a lo largo de la vida y de las relaciones sexuales de los
adultos, porque ni siquiera cuando tenemos relaciones sexuales sabemos todo lo que

63
está en juego ahí. La relación sexual, dice Lacan, no existe. Recordar por ejemplo la
obra de Aldous Huxley un mundo feliz, en donde cuando alguien tiene una energía
sexual somática se meten un cacharro y ahí tienen un orgasmo, como si eso ya fuera a
satisfacer la sexualidad. La idea es que produzca satisfacción sexual sin encuentro
sexual. Una descarga sexual, no es ninguna parodia de la sexualidad. La pura descarga
sexual sin un otro, la pura descarga sexual masturbatoria, que está muy bien y es muy
beneficiosa en todos los sentidos, pero en el momento en que te quitas al otro, entonces
ya muchas de las cosas que estamos diciendo aquí ya no intervienen. De hecho, yo
tengo pacientes que afirman que prefieren hacerse una paja porque tratar de empezar a
tener relaciones sexuales con la pareja, tener que buscarlo, tener que enfrentarlo
conlleva estar pendiente de la satisfacción del otro. En el fondo Lacan dice que el goce
fálico es un equivalente al goce masturbatorio y por eso lo llama el goce del idiota. No
hay deseo sin fantasía. La fantasía es parte, da consistencia al deseo. Lo que pasa es que
también la fantasía pasiviza, por eso Lacan al encuentro sexual no lo llama acto, no lo
llama deseo en acto, se queda el encuentro, se encuentra en algo que en última instancia
remite a lo masturbatorio. Dice que hay ahí una limitación que por eso dice que no hay
relación sexual. Hay encuentros que no se ponen en acto. La fantasía suple lo que no se
puede tener y no es cuestión de prohibición es cuestión de que no se puede. Me viene a
la cabeza el ejemplo de una paciente que relató con sumo detalle y cuidado una
violación cuando era niña, donde la niña pasaba habitualmente por un escaparate que
estaba cerca de su casa que era una tienda de muebles y había entre los muebles
decoración con osos de peluche que a la niña le fascinaba. Y un día entró y le dijo al de
la tienda que quería ese oso de peluche y entonces él la dijo, bueno, pero baja conmigo
abajo. Bajó abajo, le hizo que le masturbara y no le regaló el oso de peluche. Entonces
la niña salió y ahí se quedó eso. Pero lo que era impresionante y ya claro decía pestes de
este tipo, pero lo que era curioso es que un día sugirió que ya a día de hoy siendo una
mujer de 40 o 50 años que tenía una vida sexual muy intensa, y decía que se lo pasaba
muy bien pero que jamás conseguía llegar al orgasmo salvo cuando recordaba aquella
escena. Es decir, que volver a rememorar aquella escena era lo que realmente la hacía
llegar al orgasmo. Fijaros en lo importancia tiene aquello de lo que hablamos cuando
hablamos de lo traumático, porque hay que tener cuidado, porque lo traumático tiene un
efecto terrible pero también tiene un efecto que se pone de manifiesto en las fantasías
del neurótico, del perverso, etc.… El trauma es constitutivo, el trauma es lo que nos
constituye, dos ejemplos extremos igual os lo descubre, pero todos nos constituimos de

64
esa manera, alrededor de algo que no deja de ser un agujero, también un agujero para la
memoria y alrededor de eso es como que el cuerpo queda marcado alrededor de ese
abuso. Por eso es tan terrible el abuso sexual, porque el abusador lo que hace es marcar
el cuerpo de la víctima, marcarlo sexualmente. Con lo cual es mucho más que una
agresión puntual que se queda en agresión y luego pasa, sino que queda marcado el
cuerpo. Pero es que eso a nivel pequeño de traumas no tan evidentes es como nos
constituye la sexualidad a todos. El goce circula, el cuerpo es como un circuito, hay una
circulación, pero la marca es una circulación alrededor de marcas y alrededor de
agujeros. Entonces lo que hace el abusador es provocar un efecto que es para siempre,
aunque eso pueda circular, pueda ser de alguna manera elaborado. Pero no hay derecho
a que alguien haga eso con una niña o cualquier persona, por las consecuencias que
tienen más allá de cuestiones éticas, etc... Y otra cosa distinta es que la sexualidad
siempre irrumpe en el sujeto con cierto carácter traumático. La primera vez que
sentimos que nuestro cuerpo recibe una primera inyección de goce ante la percepción de
algo, que puede ser simplemente estar viendo algo. A veces se puede percibir algo
traumático sin que ello suponga la experiencia del agujero o la marca producida por una
violación. Esto más bien es como un pistoletazo de salida.

Muy importante la noción de inyección de goce, porque Lacan, para que nos vayamos
familiarizando con algún matema, a ese primer encuentro con el goce que es un exceso
que es traumático lo pone un matema específico, que es la “PHI” (Phi mayúscula). Este
no es el goce faltante, no es el que hablábamos antes de la castración, aquí hay
directamente un encuentro con un exceso que se señala en el cuerpo y se señala a partir
de la erección, ya sea la erección del pene o del clítoris. Pero hay un primer encuentro
que tiene carácter traumático, traumático en el sentido de inexplicable de sorpresivo, de
no saber qué hacer con eso ni a qué atribuirlo y que puede estar conectado con las
experiencias más extrañas, incluso siniestras. A eso Lacan lo llama Phi mayúscula. Lo
interesante de Phi mayúscula es que en la castración este Phi mayúscula significa con
una falta, es decir, que puede circular en la medida en que hay una conexión con una
prohibición. Este goce aparece conectado con una falta, con un fallo. A esto lo llama
significante del goce fálico, por eso de que se señala en el cuerpo, es decir, encuentra un
significante en el cuerpo y a esto lo señala con una pérdida con una falta de goce. Eso
sería la angustia de castración para él. La inyección de goce significada por la falta de

65
goce, por un goce faltante que aquí sí aparece con la castración, con la angustia de
castración.

Lo que hace también la histérica es identificarse con la posesión imaginaria del falo y
enseñar al hombre cómo tiene que hacer. Buscar un amo al cual someter, un amo sobre
el que reinar y un hombre al que enseñar cómo se es hombre, es decir, cómo se ostenta
la posesión del falo faltante. Hacerlo presente de esa manera. Hacer presente la falta.

Las características fundamentales de los dos sistemas. Si lo llamamos sistemas es


porque tienen un tipo de componentes específicos, tiene un tipo de funcionamiento
específico que además se regula por una forma de funcionamiento que, en el caso del
sistema inconsciente, Freud lo llama procesos primarios, y en el caso del sistema
preconsciente-consciente Freud lo llama proceso secundario. El proceso del sistema
inconsciente es justamente primario porque está antes y se mantiene, osea lo
fundamental se va a mantener a continuación. Entonces ¿cuáles son las características
de este proceso primario? Está constituido por representaciones-cosa, que eran
representaciones sin significado, todas las representaciones correspondientes a lo que
ahora llamamos sexualidad infantil eran representaciones de las cuales el sujeto no tiene
conciencia, no tiene un significado que atribuirle y por otra parte están muy cargadas,
con mucho monto de afecto. A esto lo llama representaciones-cosa. No así las
representaciones del sistema preconsciente-consciente que van a ser representaciones-
palabra. En este artículo de lo inconsciente va a acabar el artículo, después de estudiar
las relaciones entre el consciente y el preconsciente, estableciendo una afirmación: las
representaciones del preconsciente contienen la representación-cosa más la
representación-palabra. Eso tiene que ver con que cuando hablamos siempre lo estamos
refiriendo a una representación preconsciente, es decir que hay una referencia
permanente a unas representaciones que no ocurre así en el caso de la psicosis, por
ejemplo, en donde la representación-palabra no tiene una referencia directa a la
representación-cosa, porque se ha producido un fenómeno que llama la retracción
libidinal. Esto es, en el caso de la psicosis las representaciones-cosa han perdido su
carga, y por tanto no tienen una relación directa con la representación-palabra. En la
psicosis, una de las características de la psicosis es su forma del lenguaje, que es un
lenguaje de órgano, dice Freud, pero que además es un lenguaje vacío como si no
tuviera referencia a una significación anterior. Es un lenguaje en donde las palabras son
palabras sin significado y por tanto deberían tener que ver con el hecho de que en ese

66
caso no se une la representación-cosa a la representación-palabra. Las representaciones-
cosa son representaciones-cosa sin más. Por otra parte, en el sistema inconsciente nos
regimos por el principio del placer-displacer. En el caso de la búsqueda por ejemplo de
una identidad perceptiva, como cuando el niño busca que se vuelva a producir la
primera experiencia de satisfacción, es decir, una identidad de percepción que sólo se
puede producir por vía alucinatoria, puesto que ya es imposible repetir aquello porque
ya no es lo mismo, ya es una representación de aquello. Eso quiere decir que el proceso
primario, el funcionamiento alucinatorio es posible. Así, por ejemplo, en los sueños se
puede producir una identidad perceptiva por vía de la alucinación del sueño. Otra
característica del proceso primario es el funcionamiento masivo de la condensación y el
desplazamiento. Es decir, la condensación y el desplazamiento quiere decir que una
determinada representación puede condensar múltiples complejos representacionales de
manera tal como hemos podido ver en algunos casos en donde hay una representación
que se convierte como representación prioritaria que amalgama un montón de
representaciones posibles. Y el desplazamiento dice Freud que es el hecho de que se
produce un desplazamiento del acento psíquico y una representación a otra
representación. Una representación puede siempre significar otra cosa que corresponde
a otra significación. La condensación y el desplazamiento son propios, por ejemplo, de
los sueños, porque aparece por ejemplo la posibilidad de una imagen del sueño que sea
y n osea, sea esto, pero no, etc... Es decir, que se da la posibilidad de que además esto
me lleve a recordar algo, es decir, que una sola representación une distintas trayectorias
de las representaciones recordadas. Y el desplazamiento es la idea de que una
representación puede desplazar su carga a otra que está al lado y a otra y a otra y a otra,
con lo cual el acento psíquico se desplaza de unas representaciones a otras. ¿Eso qué
hace? Que en el proceso primario el desplazamiento es muy fuerte, hay mucho
desplazamiento y sin embargo hay poca investidura, es decir, la investidura es muy
precaria, pero se produce gran desplazamiento. Ejemplos que aclaren esto: Un niño muy
pequeño que todavía se mueve en proceso primario, no tiene suficientemente investida
la representación de su madre, por ejemplo. De manera tal que cualquier señora o
cualquiera que se le acerque le sonríe, es decir, cualquiera que se acerque se convierte
en un posible objeto porque hay un gran desplazamiento no hay un reconocimiento de
un objeto especialmente significativizado. Eso que dicen las madres orgullosas “es que
el niño es tan bueno”, “es que se queda con todo el mundo, a todo el mundo le sonríe”,
eso está muy bien, pero ojalá eso se frene, es decir, que identifique verdaderamente a su

67
objeto, cosa que pasa generalmente con la crisis de los 9 meses o los 7 meses, donde el
niño de pronto ve aparecer a un señor o a una señora que no es su madre y se echa a
llorar. ¿Por qué? Porque ahí ya tiene muy cargada esa representación y el
desplazamiento es muy poco y ya no vale cualquiera para que le haga reír tiene que ser
alguien que está cargado, tiene que ser una representación que esté cargada para él. En
el proceso primario, la energía fluye libremente y por ello fluye con gran
desplazamiento e inviste poco. En el proceso secundario, sin embargo, la energía
libidinal es muy distinta, es decir, fluye mucho menos, etc...

Otro aspecto fundamental del proceso primario es que no rige el principio de no


contradicción. El principio de no contradicción dice que A no puede ser no-A. Entonces
si no rige el principio de no contradicción, quiere decirse que A puede ser no-A, cosa
que vemos constantemente en los sueños, estaba vivo, pero no estaba vivo, era mi
madre, pero no era mi madre, etc... Esto hace también que no exista la contradicción y
tampoco exista la negación. No hay no quiere decir que no la haya, sino que puede no
haber o puede no estar claro, pero no rige el principio, no es obligatorio que no haya
contradicción. Freud señala también que no hay temporalidad, es decir, en el
inconsciente no hay temporalidad. Esto es importantísimo porque de todas las cosas que
hablamos pueden haber pasado, pueden haber cambiado las situaciones, ya no es lo
mismo que era, ya aquella persona de la que yo estaba perdidamente enamorado en mi
infancia ya no lo estoy obviamente, pero sin embargo en mis sueños aparece con esa
misma intensidad. No hay temporalidad. No hay certeza.

Este proceso primario, lo podemos ver en los sueños, lo podemos ver en determinados
tipos de poesía pues la poesía no se obliga a un proceso secundario, lo podemos ver en
la fantasía que tiene mucho de proceso primario, pero también de proceso secundario.
Hay aspectos del proceso primario como la condensación y el desplazamiento que van a
estar siempre, es decir, nuestro lenguaje es un lenguaje metafórico, fluyen
condensaciones y desplazamientos siempre. Pero aquí de lo que hablamos es de que es
un modelo fundamental de relación entre representaciones. En el proceso secundario
tendríamos lo otro, las representaciones son representaciones-palabra donde rigen los
principios de contradicción, etc... No rige exclusivamente el principio de placer-
displacer, sino que se impone el principio de realidad.

Leer: notas sobre el concepto de inconsciente y el artículo lo inconsciente de 1915.

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El artículo de 1915 forma parte de los artículos sobre la pulsión y los signos de pulsión,
la represión, el inconsciente, etc... Son una serie de artículos que él recoge bajo los
trabajos de metapsicología. ¿Por qué lo llama trabajos de metapsicología? Porque Freud
introduce esa idea. La metapsicología sería una forma de trabajar sobre los contenidos
psíquicos que incluye distintos puntos de vista: el punto de vista dinámico, el punto de
vista tópico y el punto de vista económico. Freud va a introducir en este artículo sobre
lo inconsciente el punto de vista económico al final. El punto de vista económico quiere
decir todo lo que estamos viendo de cargas, contracargas, defensa, etc... Ese
movimiento de investiduras, de desinvestiduras, de contrainvestiduras, etc... Muy
importante la cuestión de la investidura, tenemos que hacernos a la idea de que todo esto
que estamos diciendo tiene que ver con lo que decía Freud: las diferencias entre las
representaciones inconscientes y las representaciones conscientes no tienen que ver con
su ubicación en el aparato psíquico sino con la naturaleza de la investidura que conlleva.
¿Esto qué quiere decir? Que, por ejemplo, la represión secundaria, ¿cómo procede para
desalojar una representación del preconsciente al inconsciente? Retirándole la
investidura preconsciente. Es decir, lo podríamos entender en términos de andar por
casa como retirarle la atención, pero es mucho más que retirarle la atención. Retirarle la
atención a lo mejor sería lo que ocurre entre lo consciente y lo preconsciente. La
conciencia la podríamos definir como aquel conjunto de representaciones del sistema
preconsciente que en este momento son objetos de mi atención. Aquellas
representaciones del preconscientes, es decir, que tienen posibilidad o potencialidad de
acceso a la conciencia y las cuales yo en este momento les presto atención. Si no les
presto atención no las tengo en la conciencia. Es como el siguiente ejemplo: por la
noche, debajo de una farola, todo lo que hay alrededor de la farola que es mucho, pero
yo sólo veo la luz que da la farola. De alguna manera la luz de lo consciente marca qué
es la conciencia, pero hay muchísimo más, es decir, imaginaros todo lo que somos
capaces de rememorar, de fantasear, etc.… que no está presente en este momento en
nuestra conciencia. La diferencia está en que cuando no pensamos en una localización
espacial, sino que es una cuestión de fondo, de investidura, cuando Freud da el paso de
llamar representaciones-cosa a las representaciones inconscientes y representaciones-
palabra a las representaciones del preconsciente-consciente, la diferencia de investidura
es que en las representaciones-cosa hay un exceso de carga que no a impedido la
posibilidad de transformar la cosa en palabra. Es decir, para transformar la cosa, la
representación-cosa en representación-palabra, hace falta de alguna forma domesticar el

69
exceso de investidura. Poder manejar, poder limitarlo y poder manejarlo. Es así cómo se
consigue y es lo que buscamos en las terapias: hacer pasar representaciones-cosa a
representaciones-palabra, para que el exceso de la representación-cosa, el exceso de
carga, pueda ser manejado en el sistema preconsciente-consciente. Al poder manejarlo a
través de las representaciones-palabra se pierde goce, en cuanto a que en el proceso
primario, como las cargas son más libres el desplazamiento y la condensación funciona
de manera más libre y es como que la intensidad de goce podría ser mayor en ese
sentido. Cuando uno habla empieza a ligar, esto sí y esto no, o esto es contradictorio con
esto, y eso es una limitación para el goce, y eso no pasa en el proceso primario, osea en
el proceso que rige en el inconsciente donde el sí y el no, no rigen. Y una cosa a la que
lleva es a la que tampoco esté establecida la diferencia sexual ni la idea de la muerte. Es
muy interesante porque también la muerte es una forma de ligar la vida y la diferencia
sexual es una forma de establecer una distinción entre hombre o mujer. Ese tipo de
contradicción y de diferenciación no funciona como tal en el proceso primario. Es como
que vale todo y todo a la vez.

Hay que recordar que el goce no es disfrute, no es placer, es un extraño placer en el


displacer. Aunque la palabra goce no es freudiana, la palabra placer en el displacer sí es
freudiana. En inhibición, síntoma y angustia, por ejemplo, habla de eso, pero incluso en
algunos artículos de esta época ya menciona alguna cosa sobre este fenómeno: se puede
disfrutar con el displacer. Eso sería el goce, donde las representaciones-cosa estarían
cargadas de goce. En el goce se daría el placer manteniendo la carga, el goce es un
placer sin descarga, es el exceso. El displacer es un concepto más amplio, el displacer
tiene que ver con el exceso de energía, angustia, dolor...

¿Qué hacemos cuando nos viene una persona con una crisis de ansiedad, es decir, pura
carga (la angustia es pura carga)? Tratar de que hable de ello, pues el hecho de que
pueda empezar a poner representaciones-palabra permite disminuir la carga. Frente a
una crisis de pánico o una crisis de ansiedad no hay otra cosa que hacer que procurar
hablar si se puede, porque de alguna manera la palabra es un alivio para esa carga. La
particularidad del ser humano, el goce pasa al lenguaje osea el lenguaje humano tiene la
capacidad de tramitar el goce. Ahí los procesos de condensación y desplazamiento
inconscientes pasan por ese juego de las figuras retóricas de la metáfora y la metonimia.
Este es un añadido de Lacan que vamos a ver. La metáfora y la metonimia nos permite

70
desplazar y condensar a través de la sustitución de un significante por otro las cargas de
goce, osea el lenguaje tiene esa particularidad, canaliza el goce.

Por ejemplo, el otro día nos decía Jorge Alemán, hablando del malestar en la cultura
como realmente hay un sufrimiento, es decir, para poder acceder a la cultura tenemos
que renunciar, tenemos que hacer renuncias pulsionales. El sujeto tiene que renunciar a
la oralidad, a la analidad y a la genitalidad para poder acceder a la cultura y eso ya es
una renuncia, eso es un malestar. Pero, por otra parte, el sujeto que renuncia sin
embargo se le añade otra cuestión que es la cuestión de la culpa y el superyó. Con lo
cual ahora el superyó le castiga por su virtud, que es lo que decía Jorge Alemán, es
decir, el hecho de renunciar no implica que te vayan a dejar en paz; sino que cuanto más
renuncias más culpa sientes porque no has renunciado todo lo que deberías, porque a lo
mejor inconscientemente no has renunciado del todo, etc... Entonces con eso se le ha
dado la vuelta porque ha encontrado el goce en la propia renuncia. Es decir, tienes que
renunciar al goce, pero cuando renuncias se produce un goce de la propia renuncia.
Nunca podemos escapar al goce. El principio de placer-displacer es un displacer puro.
Aquí lo que estamos viendo es el proceso hacia un principio de realidad, un principio de
realidad que es lo que te obliga a tener que renunciar. Volvemos a la cuestión del
trauma que comentábamos, en el abuso hay un encuentro con un goce. Cada vez se ve
más una crítica a la cuestión del superyó, porque estamos todos machacados por el goce.

Hablamos de la pulsión. Cuando hablamos de investiduras o de cargas hay que procurar


llevarlo todo a expresiones de la vida cotidiana, es decir, entender lo que es una
investidura lo entendemos fácilmente cuando hablamos por ejemplo del amor o del
deseo sexual de alguien, es decir, cuando yo realmente la representación de un otro la
cargo de un deseo sexual estoy haciendo una investidura. La investidura sería como el
rellenar la representación del otro de un determinado afecto o monto de afecto. Monto
de afecto es una característica fundamentalmente económica en Freud. Freud habla del
monto de afecto como cantidad, es una cantidad. El afecto, tal y como hablamos
habitualmente de él es otra cosa, es decir, el afecto ya implica una cualidad. El monto de
afecto en Freud es pura cantidad, es una cantidad que junto con la cualidad que es la
representación conforma a la pulsión. La pulsión es un tema que Freud ya viene
tratando desde tres ensayos sobre sexualidad de 1905  primer momento en el que ya
habla de este término tras haberse ocupado durante un periodo largo del inconsciente
con las histéricas, después de otro periodo donde se mete con la memoria, los sueños y

71
las formaciones del inconsciente y que tiene mucho que ver con el lenguaje, con las
representaciones en los sueños, en los lapsus, en los síntomas. En 1905 aborda otra
cuestión fundamental que es la cuestión de la pulsión que ya va a estar ahí cobrando
paulatinamente mayor importancia en la doctrina freudiana.

Hay un momento donde Freud plantea una segunda tópica en 1923 en el artículo el yo y
el ello. ¿Por qué plantea Freud una segunda tópica y en qué consiste? Hay dos cosas que
dan lugar a la necesidad de una segunda tópica: 1) En esta primera tópica se daba por
entendido que de un lado está el inconsciente y de otro lado está lo preconsciente-
consciente y que esto se adscribe al yo. Por eso decíamos que el yo reprime la
representación y no le permite el paso al sistema preconsciente, etc... De alguna manera,
entonces, había una oposición entre el yo y el inconsciente. Pero claro, Freud se ha dado
cuenta ya de que una de las funciones fundamentales del yo que es la defensa y la
represión son inconscientes, la represión es inconsciente y prima un cambio sistémico.
Si la represión, que es una función del yo, es inconsciente, quiere decirse que la división
anterior no vale. El yo también se mete en lo inconsciente. 2) Otra cuestión fundamental
es que la pulsión ha ido cobrando un papel cada vez mayor y cada vez distinto. La
pulsión a lo largo de la obra freudiana empieza siendo básicamente la sexualidad. Al
principio opone el yo a la sexualidad, sin definir claramente ni qué es el yo (no define el
yo hasta 1923) ni qué es la sexualidad. Pero en 1910 hay un artículo que se llama sobre
las perturbaciones psicógenas de la visión en donde Freud va estudiando trastornos
como la ceguera histérica y señala una primera teoría pulsional consistente que sería de
un lado las pulsiones del yo (que incluyen las pulsiones de autoconservación) y de otro
lado las pulsiones sexuales (a las que también podemos llamar pulsiones de objeto). De
alguna manera se trata de cuando la pulsión se refiere al yo o cuando la pulsión se
refiere a la relación con los objetos. Más adelante eso se le va a problematizar porque el
yo que estaba como opuesto a la sexualidad, ahora resulta que la sexualidad inviste al
yo, con lo cual el yo es juez y parte, el yo tiene que contener la sexualidad siendo así
que él mismo está erotizado o sexualizado. Aquí es cuando Freud introduce el
narcisismo. 6 años después, en más allá del principio del placer, Freud va a plantear la
tercera teoría pulsional que va a dar lugar a la compulsión a la repetición que es el
corazón de más allá del principio del placer, la existencia clínica de la compulsión a la
repetición que sería la expresión de la pulsión de muerte. Ahora va a hacer una nueva
oposición: pulsiones de vida (que incluyen tanto las pulsiones del yo como las pulsiones

72
de objeto) y la pulsión de muerte. Como descubre el narcisismo, se da cuenta de que las
pulsiones del yo están también erotizadas y entonces evita la distinción entre pulsiones
de autoconservación que están erotizadas y pulsiones sexuales, las mete en un mismo
saco. Esto es muy criticado porque le achacan que para él todo es sexual. Si el yo
también es sexual, entonces ya se le acusa más de pansexualismo. Pulsión de vida y
pulsión de muerte no es instinto de vida e instinto de muerte. El instinto es algo fijo,
sigue un patrón, apunta a la supervivencia de la especie y la pulsión ni es fija, ni sigue
un patrón, ni apunta a la supervivencia de la especie. Son conceptos totalmente
diferentes. El yo sería un resultante de la represión.

Lecturas para hablar de la pulsión: pulsión y destinos de pulsión, 1915 y más allá del
principio del placer 1920.

No siempre queda claro qué entiende Freud por pulsión, si un empuje pulsional o la
representación a la cual se une ese empuje pulsional. Una de las definiciones que da
Freud de pulsión es: “Concepto fronterizo entre lo anímico y lo somático, como un
representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan
el alma como una medida de la exigencia del trabajo que es impuesta a lo anímico a
consecuencia de su trabajo con lo corporal.” Entonces, sería un concepto que está en la
frontera entre lo anímico y lo somático  Freud va a pensar que la pulsión proviene del
interior del cuerpo, que da un matiz corporal o incluso orgánico a la propia pulsión,
siendo así que en otros momentos habla también de la necesidad de la presencia del otro
para que emerja la pulsión, cuestión que en Lacan está perfectamente clara, la pulsión
siempre tiene que ver con el otro, con la presencia de un otro. Pero en Freud eso no está
tan claro. Freud al principio del todo habla del interior del cuerpo, habla mucho del
cuerpo orgánico, de las zonas erógenas, aunque es verdad que dice que las zonas
erógenas se constituyen como tales en relación con otro, por el cuidado de la madre, la
higiene, etc... Es un concepto fronterizo entre lo anímico y lo somático como un
representante psíquico de estímulos que provienen del interior del cuerpo que alcanzan
al alma, etc... Pero en otro momento, en tres ensayos dice: “la pulsión es la agencia
representante psíquica de una fuente de estímulos intrasomáticos en continuo fluir. Uno
de los conceptos del deslinde de lo anímico con respecto a lo corporal, por ejemplo.” 
Aquí de pronto habla como si fuera la agencia representante, la representación. Es decir,
por unos momentos habla de la pulsión como si fuera un empuje energético, una energía
somática que se va a convertir en psíquica; y en otros momentos es la representación a

73
la cual se vincula esa energía. En cualquier caso, lo que atestigua Freud en todo
momento es que sólo podemos hablar de la pulsión en la medida en que se vincula a
representaciones. Y, por tanto, la representación y la pulsión van a ser interdependientes
la una de la otra. Por otra parte, la pulsión como tal nunca va a poder ser objeto de
conciencia, la pulsión no es consciente, la pulsión es un empuje. Lo que sí es objeto de
conciencia es la representación a la cual la pulsión se une. Llevado a la vida cotidiana,
nos movemos entre representaciones, por lo que cuando hablamos del amor no lo
podemos desligar de la representación a la cual ese amor se liga. Cuando hablamos de
deseo no lo podemos desligar de la representación a la cual se liga.

74
Clase del 4 de noviembre del 2022.

En 1923 Freud propone una segunda tópica, la del yo, el ello y el superyó. ¿Por qué ese
cambio? Gran parte de las defensas del yo son inconscientes, la represión es
inconsciente. La represión consciente es otra historia, la represión que cuenta es
inconsciente y, por tanto, si una parte del yo es inconsciente, el inconsciente no está de
un lado y de otro lado el consciente, sino que el inconsciente abarca al yo, al ello y al
superyó. Por otra parte, está el peso que fue cogiendo la noción de pulsión. En la
segunda teoría pulsional, cuando Freud habla de la pulsión de muerte, se produce un
desajuste, porque si lo más pulsional de la pulsión es la compulsión a la repetición o
pulsión de muerte, ya no se puede pensar la pulsión dentro de lo inconsciente, sino del
ello. Freud plantea el superyó como una instancia diferente que hunde sus raíces en el
ello, pero que cobra una autonomía importante más allá de la idea de conciencia moral,
es una instancia que fustiga cruelmente al yo porque por sus raíces inconscientes en el
ello sabe que, aunque el sujeto reprima o renuncie inconscientemente su deseo sigue
estando ahí y castiga por lo que el sujeto desea. Lacan va a ir mucho más allá diciendo
que el superyó empuja al goce al sujeto, incita a la culpa. Por todas estas razones Freud
desarrolla la segunda tópica. Esa exaltación del yo de Freud es cuestionada por Lacan,
cuando dice que el yo es una instancia imaginaria. Para Lacan, no se trata en absoluto de
fortalecer el Yo: él apunta a otro Freud que entiende el trabajo del analista como un
trabajo de descomposición. El problema de la segunda tópica es que hace creer “donde
yo era yo debe advenir” que todo el trabajo del analista consiste en arrancarle dominio
al ello para hacer al yo más dominante. Esto se va alejando de lo que vamos a ver con la
lectura de Lacan, para él no se trata de fortalecer el yo, apunta a otro Freud que compara
al trabajo del analista con un trabajo de descomposición al estilo del químico que
descompone los elementos.

75
Seguimos con Lacan, Tema 5.

Si de la pulsión solo podemos tener noticia gracias a su representación, ¿cuál es su


lugar? Lo real. Lo real ni se puede imaginar ni se puede percibir con un elemento
simbólico. Las características de cada uno de los registros, imaginario, simbólico, real
son totalmente diferentes. En lo real no se registra nada, lo cual no quiere decir que no
tenga presencia o influencia sobre el ser humano. Freud parece legitimar dos vías para
el analista, Lacan solo legitima una, la de la descomposición.

Lacan cuestiona la psicología del Yo fruto de la segunda tópica de Freud al entender el


Yo como una función imaginaria. Para Lacan, no se trata en absoluto de fortalecer el
Yo: él apunta a otro Freud que entiende el trabajo del analista como un trabajo de
descomposición. No se trata de componer lo descompuesto, sino que el trabajo del
analista es descomponerlo.

Distinción entre lo imaginario y lo simbólico. Ambos registros son constitutivos para el


sujeto, hace falta algo constitutivo para el sujeto en lo imaginario y hace falta algo
constitutivo para el ser hablante en el ámbito de lo simbólico. No basta con ser hablante.
¿Cómo el ser hablante se constituye en sujeto? Tiene que constituirse en los dos
registros. Primero se constituye en lo imaginaria a través de lo que lacan llama la
identificación imaginaria y en el registro de lo simbólico a través de la identificación
simbólica. Lo que comparte la constitución de ambos registros es el término
identificación  la identificación es un término fundante del sujeto, el sujeto se hace
cuando se identifica. No es una identificación del tipo a  b, donde el adolescente se
identifica con el cantante; sino que es B el objeto con el cual el sujeto se identifica el
que funda o constituye a A. El adolescente antes de esa identificación no era nada. Esto
propone Lacan en “El estadio del espejo como formador de la función del yo”. La

76
identificación imaginaria es la identificación con el reflejo del espejo y es lo que para
Lacan constituye el yo de la segunda tópica freudiana. Tener un yo no garantiza la
sujeción del sujeto. En la identificación simbólica ya sí que podemos hablar de un
sujeto, porque la identificación simbólica es una identificación a través del lenguaje. Si
bien en la identificación imaginaria nos identificamos por la imagen, en la identificación
simbólica nos identificamos con el lenguaje, el símbolo. Una identificación simbólica
sería mi identificación con mi nombre propio. En lo simbólico se pone en juego las
diferencias. Yo me puedo sujetar en la medida en que mi nombre se convierte en una
referencia colectiva. La imagen del espejo no es el ser. Lo simbólico lo plantea Lacan
como una referencia social y lo imaginario como un desplazamiento de la necesidad a
una imagen. Lo simbólico es un segmento desplazado que adquiere un valor social.

Escritos 1-Lacan, página 88, “El estadio del espejo como formador de la función del yo”
 En la identificación de la imagen con el espejo hay algo en lo que el sujeto se
adelanta a su propia maduración orgánica. Viene algo que resulta constitutivo antes de
que él se pueda sentir un organismo organizado, algo que tiene forma de espejismo y
que se adelanta a la maduración. En la imagen del espejo hay un engaño que es
constituyente, por eso identificación imaginaria como algo constitutivo. Es un engaño
constituyente. La identificación imaginaria tendrá las características de ser algo
consistente, en el sentido de dar un relieve y una estatura al ser al tiempo que lo
coagula. En esta consistencia hay algo que cambia que hace que nos volvamos un poco
torpes a la hora de relacionarnos con nosotros mismos. Al movernos el eje de la simetría
cambia (porque es un espejo y en el espejo la imagen es invertida). Además, la
identificación imaginaria tiene la característica de la inestabilidad. En la consistencia
que encontramos en la identificación imaginaria hay algo que hace que nos volvamos un
poco torpes al relacionarnos con nosotros mismos. Es consistente porque nos coagula en
la identificación con una apariencia de unicidad, tiene consistencia de fuera, pero a la
vez esta consistencia es cambiante. Tenemos que renovar constantemente la
identificación imaginaria, porque el cuerpo cambia. El registro imaginario es sede de la
agresividad, para Lacan tiene tanta importancia que dedica todo un congreso para hablar
de la agresividad en el psicoanálisis. En la identificación imaginaria es la sede de la
agresividad humana que es constitutivo del ser humano. Texto la agresividad en
psicoanálisis-Lacan  Cada gran cambio en el ciclo del desarrollo cambia la vida del
individuo, cada identificación imaginaria pues nos delimita, nos hace concebir una

77
unidad que viene de fuera. La agresividad humana es constitutiva en la medida en que
tiene lugar en el proceso de identificación imaginaria por la que todos tenemos que
pasar. Cada gran cambio en el proceso de desarrollo va a provocar un cambio en la
identificación imaginaria. La esencia es un espejismo de lo imaginario. Hay algo del
deseo que queda como fuera de la historia, a lo que estamos condenados
independientemente de nuestra historia. Los cambios en el ciclo del desarrollo obligan a
estar luchando con esta identificación imaginaria donde la consistencia se va perdiendo
(porque es inestable). Prueba de esta inestabilidad es que hay espejos en los que me veo
bien y espejos en los que me veo mal.

En la identificación simbólica las características son las opuestas: El sujeto es


inconsistente, pero sin embargo hay una estabilidad, pues cuando el objeto ya no está
ahí, la identificación con el símbolo que constituye al sujeto como tal, es el objeto
encarnado en su duración, separado de sí mismo, por lo que puede estar siempre
presente, siempre ahí y siempre a su disposición. Es inconsistente porque la
identificación simbólica se establece en el lenguaje y a partir del lenguaje y eso le da
una inconsistencia al sujeto que tiene que ver con cómo se representa el sujeto en los
significantes.

“Lo simbólico, lo imaginario y lo real”, De los nombres del padre-Lacan, página 43 


El símbolo permanece por estar separado del ser. En el símbolo está lo que de lo
humano se conserva. Pensemos en el nombre, que puede ser inmortal. El elemento
simbólico que puede ser el nombre se conserva, puede ser inmortal (por ejemplo, el
nombre en la lápida). En el nombre con la imagen no me coagula. Hay inconsistencia o
no hay coagulación porque un nombre lleva a otro, a otro y a otro, y nunca encontramos
una identidad simbólica consistente, no dice quién es el sujeto. El significante por sí
solo no se significa, para eso tiene que integrarse en una cadena. Es por ello por lo que
la inconsistencia también se debe a que las representaciones de la cadena siempre lo son
para otro significante, es decir, la representación tiene lugar a partir de otro significante.
Será por esto por lo que Lacan defina al sujeto como un sujeto tachado o dividido, “$”.
Si un símbolo se aísla de la cadena, tiende más a funcionar como símbolo imaginario.
Por ello otra característica de la identificación simbólica sería la integración en una
cadena, frente a la característica de la identificación imaginaria de la superposición. El
sujeto nace con la identificación porque no tiene esencia, no es nada, la esencia es un
espejismo de lo imaginario, porque debajo de las capas no hay nada. En la identificación

78
simbólica hay una cadena de elementos y en la identificación imaginaria hay una
superposición (ejemplo de la cebolla de Freud). La cadena establece el aspecto de la
multidimensionalidad de lo simbólico, las redes. Es una red, pues la cadena tiene
eslabones que se convierten en el eslabón de cruce de otras cadenas, por lo que esas
cadenas entrelazadas que conforman redes es como se estructura el inconsciente  El
inconsciente está estructurado como un lenguaje. La inconsistencia se debe a que las
representaciones de la cadena siempre lo son para otro significante, es decir la
representación tiene lugar a partir de otro significante: S1-S2-S3... Por eso al sujeto
Lacan lo define con una S barrada o S tachada “$”, porque es un sujeto dividido,
faltante. Un elemento puede tener una función simbólica y también operar en el registro
de lo imaginario. El nombre puede formar parte de una cadena y forjar una
superposición. Por ejemplo, un hombre espera para comprarse un coche hasta que la
matrícula contenga las iniciales de su nombre. Este es un intento de consistencia, de
afirmar “Yo soy” a partir de un eslabón separado de la cadena de significante. En la
identificación imaginaria los elementos están en una relación de equivalencia, mientras
que en la identificación simbólica lo que se pone en juego son las diferencias. Las
equivalencias significan que son intercambiables. En el registro imaginario estamos en
un nivel de desplazamiento, hay desplazamientos imaginarios. En la consistencia
tenemos la afirmación ¡Yo soy!, mientras que en la inconsistencia nos preguntamos
¿quién soy? Hay nombres con carga imaginaria y nombres con carga simbólica.

El término libido expresa la reversibilidad que implica la noción de equivalencia de


ciertos mecanismos de las imágenes.

La identificación con el líder, por ejemplo, es una identificación imaginaria. Puede


establecerse aquí una relación con la agresividad propia de lo imaginario.

Página 21 de “lo simbólico, lo imaginario y lo real”-Lacan  En relación con el


desplazamiento que se produce en el registro imaginario, dirá Lacan que se produce una
metonimia, donde hay equivalencia entre los términos metonímicos, por ejemplo, hay
una vela en el mar. En el registro simbólico, donde opera la diferencia los elementos
cambian a los sujetos que se conectan a través de este tipo de relación simbólica. Ya no
hay un desplazamiento o equivalencia, sino diferencia.  Página 31 de “lo simbólico,
lo imaginario y lo real”  El vínculo simbólico que se establece cambia a los sujetos 
Página 36  El lenguaje actúa como mediadora. En el registro imaginario está el
registro de la agresividad frente al registro de la pacificación de lo simbólico. La
79
agresividad se produce porque en la identificación imaginaria se da la envidia y la lucha
porque la imagen sea consistente, lo cual no puede ser  Narcisismo (registro
imaginario) frente a la necesidad de establecer vínculo (Registro simbólico). En el
registro de lo simbólico tenemos la condensación (un elemento recibe las cargas de
varios, donde un solo elemento condensa las cargas del resto de elementos) y la
metáfora, la cual cambia los elementos, como la cascada de tu pelo, donde se sustituye
pelo en lugar de cascada, pero no hay reversibilidad como en la metonimia, el pelo ya
no es el mismo, no están al mismo nivel, ni hay una equivalencia. En el ejemplo del
barco y la vela, puedo seguir hablando tanto de uno como de otro, ambos son
reversibles.

 Imaginario:
- Identificación imaginaria  “Yo”.
- Consistente  ¡Yo soy!
- Inestabilidad.
- Superposición (cebolla).
- Equivalencias  Intercambiables.
- (Desplazamiento)  metonimia  “Dos”.
- Agresividad.
- Narcisismo.
- Desconocimiento.
- Significados.
 Simbólico:
- Identificación simbólica  “sujeto”.
- Inconsistente  ¿Quién soy?
- Estable.
- Cadena  Redes.
- Diferencias  cambian a los sujetos.
- Condensación  metáfora  “tres”.
- Pacificación.
- Vínculo.
- Conocimiento.
- Significantes.

80
En el registro imaginario hay una función de desconocimiento, donde priman los
significados. En cambio, en el registro simbólica hay una función de conocimiento,
donde priman los significantes. La entrada en el Edipo es la entrada en lo simbólico,
donde el padre hace de mediador entre lo que no está separado: la madre y el hijo y su
relación fusional. El elemento separador, el agente castrador es el padre (en Freud),
entendiendo al padre como función.

Si no se añade un tercero, el sujeto y el otro están encerrados en una relación de


semejanza y equivalencia. El Edipo supone la entrada en lo simbólico, siendo le agente
castrador la figura paterna. Recordemos que lo simbólico supone separación, mientras
que en lo imaginario permanece la semejanza, la agresividad, hay una rivalidad
permanente.

Página 40 de “lo simbólico, lo imaginario y lo real”  diferencia entre el “dos” y el


“tres”. En la metáfora o el “tres” aparece una separación y en la equivalencia no hay
separación, por lo que la única forma de reafirmarte es anular al otro, matarlo
metafóricamente, hay una relación de rivalidad.

En el plano del lenguaje el signo lingüístico se compone de significante y significado 


Significante (Sgte) / Significado (sgdo)  Saussure. Un significante es algo a lo que
atribuimos la posibilidad de significar, algo que nos hace pensar que eso quiere decir
algo, algo que quiere decir algo. Un significante es una marca, un sonido, etc que
atribuimos la capacidad de significar algo o querer decir algo. El significado es lo que
atribuimos que quiere decir, da una significación puntual al significante. Estos dos
elementos unidos forman el signo lingüístico. El habla consciente se compone de una
cadena de signos lingüísticos. Compartimos signos lingüísticos. Lacan toma las
manifestaciones del inconsciente como significantes, lo cual implica suponer que el
inconsciente está estructurado como un lenguaje, no es un caos. Hay se manifiesta la
división del sujeto, en las manifestaciones del inconsciente, ese sujeto tachado, “$”.
Cuando atribuimos un significado a un significante y lo compartimos estamos dando
consistencia al signo lingüístico. El signo lingüístico tiene su fijeza a través de su
consistencia en el ámbito de lo imaginario. Lacan hace prevalecer lo simbólico como
objetivo terapéutico, hablará de que hay que atravesar la barrera de lo imaginario, hay
que superarlo. Historizar es morder lo real, llevarlo al registro imaginario y simbólico.
Un ejemplo de lo real, es cuando un rotulador me golpea y me hace perder el
conocimiento sin yo saber qué me ha golpeado y qué ha pasado. Ese rotulador para mi
81
es algo real, algo traumático. Lo que puedo hacer al despertar y ver el rotulador es
historizar y recomponer los hechos, llevándolo al registro imaginario y simbólico.

Pulsión sin re- presentación. La representación estaría ubicada en el registro del


lenguaje. Para hablar de elementos que podemos ubicar en lo real: La pulsión sin re-
presentación, una vez que se representa puede estar en el inconsciente o en el
consciente. Cuando la pulsión no tiene re presentación (segunda presentación) pertenece
a lo Real. Representamos a través de símbolos que entran en una cadena de lenguaje. El
trauma también pertenece a lo Real. El goce o gozo también, pues es lo real del cuerpo.
Por el hecho de hablar estamos condenados a gozar y a limitar dicho goce con la
castración. “La palabra es el asesinato de la cosa” (Lacan) pues cuando el niño dice
mamá ha perdido la presencia de su madre. Esta sería la primera metáfora del niño. El
objeto a es la expresión mínima para intentar que no remita a nada. El goce femenino
está tocado por lo real. Hay algo del concepto de falo, relacionado con el de castración,
que tiene su ubicación como goce en lo real. Freud sólo fue capaz de localizar el falo en
lo imaginario, mientras que su presencia está en los tres registros. En lo real habría una
presentación, que toma un elemento, mientras que en lo imaginario y lo simbólico
hablamos de representaciones. Un significante representa otro significante. La
identificación permite el nacimiento de un sujeto, la representación no, pues sólo lo
coloca en un lugar. El sujeto se sujeta gracias a una representación en el lenguaje, no
incluye al goce, el ser hablante sí.

 Real:
- Pulsión (sin re- presentación).
- Trauma.
- Goce o Gozo, que tiene que ser canalizado.
- Castración. Hay por el hecho de hablar, estamos condenados a gozar hablando y a
limitar el goce por el hecho de hablar. “La palabra es el asesinato de la cosa”-Lacan.
- Objeto a (minúscula)  Intenta preservarlo lo máximo posible de lo imaginario, para
intentar que no remita a nada.
- “Goce femenino”.
- Conflicto de falo relacionado con la castración.

Cuando algo se representa podemos pensar en que representar es algo que vuelve a
aparecer, hay una presentación (que estaría en lo real) y que en lo imaginario y en lo
simbólico hay una representación. Nos constituimos a través de representaciones. La
82
identificación toma un elemento y la representación a una cadena de elementos. Un
significante puede identificar a un sujeto, pero allí donde lo identifica está funcionando
en el plano de lo imaginario. Lo identifica, pero no lo representa. La representación
apunta a que entra en una cadena de lenguaje. La representación no hace nacer a un
sujeto, la identificación sí. La identificación permite el nacimiento de un sujeto, la
representación sólo lo coloca. El ser sería el ser hablante, que puede incluir el cuerpo
que goza; el sujeto es simplemente la representación, la colocación de algo en una
cadena que lo representa. El sujeto lo utiliza Lacan de una manera diferente a ser
hablante. El sujeto está en lo simbólico, se sujeta gracias a una representación en el
lenguaje. El sujeto como sujeto dividido está también dividido por el goce. El ser
hablante atañe también al plano de lo imaginario y lo real. En lo real siempre hay algo
que es imposible de recuperar, no es exactamente lo imposible, sólo se convierte en
imposible cuando entra el registro de lo imaginario. Hay algo de lo real que se puede
morder y hay algo de lo real que no se puede morder.

Las representaciones-cosa para Freud son los significantes para la lingüística: algo a lo
que atribuimos la posibilidad de significar, algo que quiere decir algo. El significado es
lo que atribuimos que quiere decir, da una significación puntual al significante. Estos
dos elementos forman el signo lingüístico. El hecho de tomar las manifestaciones del
inconsciente como significantes produce un cambio trascendental, pues implica suponer
que el inconsciente está estructurado como un lenguaje y que ahí se manifiesta algo que
hemos interpretado como el sujeto en su división “$”,

83
Clase del 11 de noviembre del 2022.

Tema 5. La constitución del sujeto: entre el lenguaje y la imagen.

Tenemos el nudo borromeo, con el registro real, simbólico e imaginario: si se separa


una anilla, se separan las tres. Lacan pensaba que la topología podía dar cuenta de la
realidad sin necesidad de lo simbólico. Lo imaginario es engaño per se, lo simbólico
también pues te obliga a buscar una significación ahí donde no hay. Si hay algo que
diferencia radicalmente los elementos constitutivos del orden imaginario y del orden
simbólico, es que los elementos del orden imaginario tienen valor por sí mismos, los del
simbólico no. En lo simbólico, el sujeto queda dividido, teniendo que buscar otro
elemento permanente: $. Podríamos pensar que en una estructura donde estuvieran
encadenados dos de ellos, como en la estructura perversa, quien tiene una buena
identificación con lo imaginario, lo real y lo imaginario estarían encadenados, la
identificación con lo imaginario es consistente y por tanto sostiene algo de lo real y el
que estaría fuera o desanudado sería lo simbólico: yo metáforas o fantasías nada.
Cuando las tres dimensiones están encadenadas, la estructura es neurótica, donde prima
la represión. En el perverso la identificación simbólica falla.

En la estructura psicótica tenemos un desanudamiento de los tres registros, porque el


anudamiento pasa por una especie de cuarto anillo que artificialmente lo sujeta, pero no
deja de ser una falla estructural. Lacan llamó a ese cuarto anillo sinthome, que es una
cosa que todos tenemos porque los tres anillos no están anudados, no hay estructura que
los anude, por ello hay una especie de escisión o separación generalizada. Lacan en un

84
primer momento pensaba que el anudamiento era consistente por el nombre del padre,
pero luego se dio cuenta de que ese nombre del padre es plural: los nombres del padre.
En la psicosis los tres registros están desanudados, en la neurosis los tres registros están
encadenados y en la perversión están sólo dos registros encadenados y el simbólico está
fuera. El anudamiento del sinthome es un anudamiento meramente funcional. Al final
de su enseñanza, Lacan piensa que las tres dimensiones no están anudadas, sino que
están atravesadas por un cuarto anillo, el sinthome, que los sostiene. Hay una especie de
separación generalizada. Todos estamos escindidos, no hay anudamiento de los tres
registros. Todos buscamos un anudamiento que Lacan, en un primer momento creyó
consistente, pensándolo como El nombre del padre, pero que luego concluyó que
podemos hablar de los Nombres del padre. El nombre del padre tiene que ver con la
sexualidad prohibida.

El nombre del padre tiene que ver con la sexualidad prohibida, que Lacan lo llamó
metáfora prohibida. Aparece antes el grafo del deseo antes de la metáfora paterna y del
discurso del inconsciente.

Si hay algo que realmente diferencia los elementos constitutivos del orden imaginario y
del orden simbólico, es que los elementos del orden imaginario tienen valor por sí
mismos, los del simbólico no. Para Lacan el sujeto está en el registro de la
inconsistencia, sólo puede aparecer en el registro de lo simbólico, por eso el sujeto
siempre queda dividido “$”.

El inconsciente está estructurado como un lenguaje. No se puede traducir como si los


elementos tuvieran valor por sí mismo, sino como una red significante donde un
elemento lleva a otro, etc... Freud entiende que el inconsciente sólo se puede entender
poniéndolo en la libre asociación, es decir, construyendo una red significante.

Tema 6. El objeto a y la estructura subjetiva.

Según lacan, un sujeto es lo que es representado por un significante en el lenguaje para


otro significante también en el lenguaje, es decir, un sujeto se va a representar sólo por
un significante que Lacan (a partir del seminario 16): un sujeto es lo que es representado
para un significante por otro significante. Un significante representa a un sujeto para
otro significante, un sujeto es lo que es representado por un significante en el lenguaje,
para otro significante en el lenguaje: S1  S2.

85
$=Sujeto.

S1= Primer significante cuya primera característica es que no puede significarse a sí


mismo, para significar algo tiene que llamar a otro significante, por ello es un
significante enigmático o significante amo. El sujeto puede identificarse con S1, pero no
puede saber lo que significa. Es decir, no puede representar al sujeto, pero el sujeto sí se
puede identificar con él, aun sin saber lo que significa, como sucede con el nombre
propio. Ejemplo, el nombre propio  para buscar la respuesta a la pregunta quién soy,
tengo que conectar este significante enigmático o significante amo, con otro
significante: S2. Es decir, para saber lo que me diferencia de otros, debemos conectar
este primer significante (S1) enigmático o amo con un S2, que sería un significante del
saber del Otro. Para conocer el enigma, debemos ir a otro significante, al significante
del saber del Otro. Este significante amo se llama amo porque es el que llama, el que
manda. Son significantes que aparecen y te enganchan, te llaman, pero para saber qué
están diciendo te tienes que ir al otro significante, a S2.

S2= Significante del saber del Otro (con mayúsculas). Cuando no me vale mi nombre
para saber quién soy busco significantes en el otro, como un título de máster. El otro
otorga un significante del saber al sujeto para que el sujeto pueda representarse.

a= Objeto “a” (a minúscula), con a minúscula quiere indicar objeto de goce (el goce
tiene que ver con lo real), objeto perdido. Ya no estamos en el registro de la identidad,
sino en el registro del goce, de la energía, de lo pulsional. Se define con el término de
agujero: es una pérdida que deja un agujero. También sería el objeto de angustia: “la
angustia no es sin objeto”. El objeto a es el objeto de goce, el objeto perdido. Estamos
en el registro del goce, de la energía, de lo pulsional. Se define con el término de
agujero: es una pérdida que deja un agujero. También sería el objeto de angustia: “la
angustia no es sin objeto”.

En este seminario 16 Lacan describe los discursos o lo que él denomina el discurso del
amo.

86
Todos los elementos menos a están en el orden de lo representacional, mientras que a
está en el registro de lo real, de lo que no puede representarse.

Sentido flecha hacia arriba, S1/$, con S1  S2/a sentido flecha hacia abajo. Entre $ y a
hay una barrera / que impide (por eso es un goce perdido).  a hacia $. La flecha de
sentido hacia abajo significa una caída. La parte que queda en la estructura como
pérdida irrecuperable se puede señalar como a-, pero se puede operar con él a partir de
lo que Lacan llama fantasma. Esto es, desde el saber, la flecha descendente representa la
caída del objeto de goce. La caída de a se debe a que es un producto de la pérdida al
entrar en el lenguaje: “la palabra mata a la cosa”. La pérdida también indica que no
podemos identificarnos sólo con S1. Este es el discurso del amo o discurso del
inconsciente. En el goce obtenido hay una pérdida, pues el sujeto está privado de él, por
estructura. Por eso, entre a y $ hay una barrera. El objeto a no está en el orden de la
representación y no tiene soporte, es simplemente algo que encarna una pérdida de
goce, un agujero en la representación. ¿Cómo se opera con el objeto perdido, ya que en
la realidad no se puede? La parte que queda en la estructura como pérdida irrecuperable
se puede señalar como a-, pero se puede operar con él a partir de lo que Lacan llama
fantasma.

87
El rombo es un articulador, es algo que permite conectar dos elementos totalmente
heterogéneos ($ apunta a lo simbólico y a- apunta a lo real). La pirámide invertida
implica exclusión.

Ya que no se puede recuperar en la realidad el objeto perdido, ¿cómo se puede operar


con él? El sujeto dividido es faltante porque está privado del objeto del goce, del objeto
a.

El fantasma es una forma de operar con la pérdida, de hacer la pérdida soportable en


esta estructura que es la estructura del fantasma. Algo del sujeto se puede sostener, ante
esta pérdida, gracias al fantasma. Es la manera de hacer la pérdida soportable, o, al
menos, funcional. El rombo es un articulador, algo que conecta, un conector, es algo
que permite conectar dos elementos totalmente heterogéneos. El fantasma es una ficción
que elude la castración. Aunque el sujeto está privado del goce (excepto a nivel
fantasmático) por el hecho de representarnos en el lenguaje, en el discurso constitutivo v
del sujeto, la pérdida se puede reintroducir en el propio discurso como a+, es decir, plus

88
de goce. Esto quiere decir que, lo que cae no se puede recuperar, pero alimenta o carga
de goce a S1. El significante amo S1 es capaz de cargar sobre sí un exceso de goce que
tiene que ver con la pérdida que se establece en la operación.

DISCURSO DEL INCONSCIENTE (DEL AMO):

Cada discurso toma el nombre del significante que se encuentra arriba a la izquierda. El
discurso del amo o del inconsciente es el que lo constituye, pues muestra que puede
estar representado en el lenguaje. Hay una cantidad de S1 que a todos nos llaman, pero
para representarlos en el lenguaje necesitamos otro significante, S2, pero hay un precio:
la pérdida de goce o la separación de un objeto. El sujeto queda alienado al tener que

89
representarse en el lenguaje: “la bolsa o la vida”. Hay que asumir que hay una pérdida
de goce para poder representarse en el lenguaje, es decir, vivir como un sujeto. Ni en el
psicótico ni en la perversión se asume esta pérdida. Si el objeto a no está perdido,
entonces aparece siempre como presencia de angustia, es un a+, por lo que uno se
confronta siempre con la angustia. Mientras que, en la neurosis, la angustia tiene
función de límite, en la psicosis la amenaza de desestructura es permanente. Llevar el
objeta a en el bolsillo es una carga muy pesada.

En el nombre del padre creemos que S1 se puede significar con S2, lo cual es mentira,
pues simplemente lleva a una cadena infinita. Atribuir el saber al otro es un acto de fe.

El perverso cree que él solo se puede satisfacer, que no necesita a un otro, en ese sentido
se autoengaña. El perverso cree que puede saltar la barrera entre el objeto a y el $, cree
que puede tener el goce sin renunciar a nada. El discurso capitalista también cree en la
no existencia de esa barrera, pues cree que el objeto perdido se puede alcanzar mediante
el consumo. Que el inconsciente está estructurado como un lenguaje implica un acto de
fe. Por eso hay una distinción entre el discurso científico y el discurso psicoanalítico. El
discurso psicoanalítico sostiene una creencia primera. En el nombre del padre creemos
que el S1 se puede significar con el S2, lo cual es mentira, pues esto simplemente lleva
a una cadena infinita. Atribuir el saber al Otro es un acto de fe.

Lacan parte de un circuito en el que los elementos estarían conectados circularmente,


entonces para plantear la estructura de un sujeto organiza cuatro elementos que se
relacionan y hay uno que lo corta, no se completa el discurso. El discurso capitalista
quiere hacer creer que la barrera no está. Hay una barrera que para que el sujeto se
sujete implica un mal funcionamiento, pues el sujeto se sujeta en una representación
disfuncional.

Fantasma es fantasía, el filtro con el que ves la realidad, cuando crees que la gente te
juzga. La fantasía va en contra de la ideología. Yo puedo fantasear con ser un violador,
pero es no quiere decir que a mí me gustase serlo, porque esto es una especie (la
fantasía) de ficción que elude la castración. Y como ficción tiene un punto de
perversión.

“a” es un agujero, una nada ubicada, un vacío con bordes, un vacío ubicado, es lo que
causa el deseo, no lo que deseamos sino lo que está detrás de lo que deseamos, su causa.

90
a+ es como un goce que se puede recuperar en el discurso. En la pérdida hay algo que se
pierde “a- “y algo que se recupera “a+”.

El discurso capitalista funciona de forma similar al discurso del amo, intenta meter a
todos, es integrador.

Nos convertimos en esclavos del significante amo “S1” porque hay algo que me manda,
pues tiene carga de goce, que encontramos en la flecha a  S1 en el discurso del amo.
Hay una repetición, que tiene que ver con la sexualidad. La posición del amo es
mortífera, porque aun estando desposeído del goce, tiene que acumularlo hasta el
infinito.

El objeto a es un producto de la creación. El lugar del objeto a es el lugar del producto.


Es un producto que se pierde, porque hay algo en esa operación que no se puede 
“matar la cosa”, la pérdida de la cosa real. La pérdida también indica que no podemos
identificarnos sólo con S1, no nos llena, por eso cada vez que nos tenemos que
identificar con otro significante como S2, o Sn, tenemos una pérdida de vida. Cuanto
más primitivos seamos menos tenemos que confrontarnos con esa pérdida. Por eso el
malestar de la cultura. S1 vuelve a recargarse constantemente, volvemos a creer que ese
enigma puede resolverse.

Se puede operar con el goce, se canaliza por ejemplo con el lenguaje. Se opera con él a
través de la fantasía. La recuperación no va nunca al sujeto sino al significante del amo.
La posición de amo que se identifica con una posición mortífera es mortífera porque
siempre tiene que estar acumulando más y más goce, pertenencias, reconocimiento; está
desposeído del goce y sin embargo tiene que acumular hasta el infinito.

S1S2S3Sn (con pérdidas de a- en cada S).

Hay una pérdida de goce inevitable y una posibilidad de operar con ello. Algo de lo
simbólico opera con la angustia. El sujeto está dividido porque no puede tener el objeto
de goce y no puede quedar constituido por dos significantes.

La conexión $  S2 puede hacer referencia a la elección de dicho significante por el


sujeto barrado.

Relaciono mi fantasma con el Otro en la medida en que el Otro porta algo de ese objeto
a como objeto causa de mi deseo.

91
En la medida en que el Otro porta algo de ese objeto a como objeto, es causa de mi
deseo. Con todo, hay una pérdida de goce inevitable y una posibilidad de operar con
ello. Para que a te guste, porque sólo a no te puede gustar porque es un agujero, una
angustia del agujero, Lacan introduce el matema i (a), es decir imagen de a, una imagen
que gusta. Esta operación es la que el melancólico tiene dificultades por hacer. El
matema hace referencia a la imagen de a, es decir, una manera de convertir la angustia
del agujero a una imagen que gusta. Esta operación es la que el melancólico tiene
dificultades para hacer. Este psicótico se encuentra con a+, sin imaginario, tiene que
convertir el gusto en disgusto para no angustiarse.

92
 Examen 16 de diciembre. Pregunta abierta tipo, ¿qué has aprendido en estas clases? Se
pueden desarrollar como uno quiera, con sólo Freud o sólo Lacan o con los dos.

El inconsciente tal y como lo plantea Lacan a partir de Freud.


93
Tomo XXIII, página 216 del esquema del psicoanálisis  Freud habla de un sujeto
dividido en dos posturas opuestas y de un residuo, que puede ser el a, eso que cae en la
operación defensiva. Al sujeto le llama yo. La escisión del yo en la... subsiste la escisión
del yo. Lacan está formalizando algo, dándole una estructura a través de matemas de
algo que dice Freud al final de su enseñanza.
Escritos 2, subversión del sujeto y dialéctica del yo-Lacan, página 779  “El
inconsciente a partir de Freud es una cadena de significantes que en algún sitio se repite
e insiste para interferir en los cortes que le ofrece el discurso efectivo” Lo que plantea
Freud es que hay dos cadenas la de la cadena hablada y la del inconsciente y en algún
sitio la cadena del inconsciente entra en el discurso efectivo. El mejor ejemplo de esto
es el lapsus. Uno de los lapsus más temibles es cuando llamas a tu pareja con el nombre
de la pareja anterior.
Lacan piensa el inconsciente comparándolo con la caverna de Platón. Es una caverna,
pero no puede ser turística porque uno cuando llega desde fuera siempre están cerrando
y el único medio de que se abra es llamando desde dentro. Llamando desde el interior a
través de un latido, algo que pulsa y la puerta de la caverna se abre. Es un espacio que
se reduce a una combinatoria de significantes, porque está estructurado como el
lenguaje.
Escritos 1, página 498, la instancia de la letra-Lacan  “Los contenidos del
inconsciente no entregan, en su decepcionante ambigüedad, ninguna realidad que no es
consistente (que está del lado imaginario), sino en lo inmediato. Es de la verdad de la
que toman su virtud y en la dimensión del ser. El núcleo de nuestro ser” El núcleo de
nuestro ser tiene que ver con esa decepcionante ambigüedad que es manifestación de
una verdad. El concepto de verdad que no es equivalente al concepto de saber, pero que
nos entrega el significante del saber, la única manera de apuntar a la verdad es a partir
de las manifestaciones del inconsciente que no se pueden atrapar. Es una verdad que
apunta al núcleo del ser a partir de las manifestaciones del inconsciente, sueños, lapsus,
etc... Son verdades inconscientes. Son verdades porque no se manifiestan desde el
engaño de la conciencia o desde el saber que viene del otro, sino desde algo que no
podemos atrapar. Lo que quiere decir es que la única forma de apuntar a la verdad es a
partir de las manifestaciones del inconsciente, que no se pueden atrapar.
El sujeto nunca se define, nunca puede encontrar nada que lo defina por eso está
siempre a la búsqueda. La pérdida está siempre por el mero hecho de hablar. La
castración viene de lo real porque hablamos. La identificación hace nacer al sujeto.

94
Hay tres manifestaciones de la castración en lo que a todos nos afecta:
1) No hay goce completo o goce-todo.
2) El otro no es completo, “(A) barrado”, el otro está barrado: A
3) No hay relación sexual, hay una diferencia que no se puede complementar. No hay
proporción sexual. No hay proporcionalidad en la relación sexual.

Clase del 18 de noviembre del 2022.

Tema 3. La pulsión

95
Lecturas recomendadas: pulsiones y destinos de pulsión y más allá del principio de
placer.

Definición de pulsión en pulsiones y destinos de pulsión. “Concepto fronterizo entre lo


anímico y lo somático como un representante psíquico de los estímulos que vienen del
interior del cuerpo y alcanza el alma”. El origen de la pulsión está en el cuerpo, en lo
somático, por lo que hay que hacer un trabajo para convertir esa energía somática en
energía psíquica. Cuando la energía somática ingresa en el aparato psíquico en la
búsqueda de la satisfacción se liga a una huella anterior de esa experiencia de
satisfacción lo cual convierte a la huella en representación y a la vez se convierte en una
huella psíquica. Por ejemplo, tengo un picor y ese malestar corporal tiene un sentido
distinto cuando lo relaciono con que mi madre tenía un problema de escema que se
ligaba al picor. En ese caso el picor es un picor como el que tenía mi madre, ya se ha
convertido en una representación.

La relación de la pulsión con su representación  En los tres ensayos, Freud da otra


definición: “la agencia representante psíquica de una fuente de estímulos
intrasomática...” La pulsión no es objeto de la conciencia sólo puede serlo la
representación que es su representante. La pulsión no es reprimible, sólo es reprimible
la representación a la cual la pulsión se adquiere. La pulsión de muerte en tanto no está
representada no es reprimible.

Trieb  La pulsión se diferencia mucho de instinto, no confundirlas. Freud habla de la


diferencia entre el estímulo externo y la pulsión. Estamos sometidos constantemente a
estímulos externos, que se pueden descargar mediante el acto reflejo. El estímulo
externo excita de una sola vez, puntualmente y de alguna manera yo puedo defenderme
del impacto de ese estímulo a través de la huida. La pulsión opera desde el interior, no
desde fuera, además está funcionando siempre, lo cual plantea un serio problema para el
aparato psíquico. El aparato psíquico responde a esta problemática, trata de controlar
ese exceso de energía que es la pulsión. Pero por otra parte la pulsión es la responsable
de todos los cambios que se producen en los sujetos, es la que consigue la experiencia
de satisfacción, es decir, todo está ligado en mayor o menor medida al trabajo pulsional.
Para controlar la pulsión funcionan los principios que hemos aludido anteriormente:

1) Principio de inercia  Definido en más allá del principio del placer. Freud para hablar
de la pulsión y concretamente del carácter de la pulsión de muerte que tiende a regresar

96
al estado inorgánico, construye un mito. Construye mitos para desarrollar todo lo
originario. La inercia de mantenerse en lo inanimado, en la quietud total. Pero
naturalmente eso va a ser alterado por la pulsión, por lo que va a ser necesario en una
serie de principios que regulan esto. Aquí aparece el principio de placer-displacer
(cuando se produce la descarga es un placer). En la teoría de la pulsión de muerte es
donde aparece con toda su fuerza el principio de inercia.
2) El principio de constancia es un freno. Si la vida fuera regida por el principio de inercia
no habría evolución posible. El principio de constancia hace imposible la regresión total
a la que tiende la pulsión de muerte.

Hasta 1920 Freud tiene una concepción de la pulsión ligada a la noción de


representación y al principio de placer-displacer. Posteriormente define la pulsión a
partir del empuje hacia la satisfacción, el puro empuje hacia la descarga, esto es, ligado
a la pulsión de muerte.

La pulsión tiene cuatro aspectos:

1) El esfuerzo o empuje. La pulsión es un empuje constante hacia la satisfacción, hacia la


descarga. Ese carácter de empuje es lo más pulsional de la pulsión.
2) La meta. La meta de la pulsión es la pura descarga vivida como satisfacción.
3) La fuente. La descarga de esa pulsión que procede de una fuente. Ejemplo: las pulsiones
sexuales proceden de las fuentes de las zonas erógenas del cuerpo. A pesar de que la
fuente está en el cuerpo, lo que ha convertido esa fuente en algo erógeno está en el otro.
El cuerpo está excitado por la intervención de un otro. Excitación como algo
cuantitativo, que se va a ligar a representaciones y por tanto es una pulsión. Las zonas
erógenas van tomando un carácter diferente en la medida o supeditado a que el sujeto
descubre que el placer no procede de su cuerpo sino del cuerpo del otro, de la madre.
Por eso las zonas erógenas tienden a unificarse, el placer conseguido a través de las
zonas erógenas procede del objeto. Esas zonas erógenas van a ir constituyendo al propio
yo, es decir, el yo es la sedimentación de las sucesivas relaciones de objeto y esas
sucesivas relaciones de objeto tienen una presencia de lo corporal, en concreto de las
zonas erógenas. El yo sería la proyección de las zonas erógenas y la historia de las
satisfacciones que se han producido en esas zonas. El cuerpo y el yo se van
constituyendo en función de todas esas experiencias que tienen que ver con las zonas
erógenas y la satisfacción pulsional. La pulsión satisface al propio sujeto, el objeto es
mediador y contingente, el objeto de la pulsión es lo más contingente de la pulsión, lo
97
que media la satisfacción, pero la satisfacción no se da en el objeto sino en el propio yo.
El objeto es aquello a través de lo cual la pulsión logra su satisfacción. La pulsión es
parcial y siempre se satisface, se va unificando con las satisfacciones de tipo fálico.
4) El objeto.

Podemos establecer una cierta evolución:

1) En primer lugar, tendríamos como primer momento pulsional el autoerotismo, momento


donde le bebé no diferencia del yo del no -yo, desconoce que exista algo así como el
objeto, considera que el placer procede del yo, siendo lo otro lo displacentero.
2) En segundo lugar, está el narcisismo primario, en donde se da el yo placer constitutivo.
3) La elección narcisista de objeto, en donde todavía no se ha producido la diferencia de
los sexos y es homosexual (el sexo igual). La elección narcisista de objeto es una
elección donde no se diferencia el sexo del objeto respecto al sexo del yo. Retracción
libidinal  se produce cuando se producen desinvestimiento de las representaciones de
objeto inconscientes (que son las representaciones inconscientes de los objetos a partir
de los cuales se ha ido produciendo la satisfacción) y esa investidura se dirige hacia el
yo.
4) Percepción de la diferenciación sexual.
5) Castración.
6) Edipo.
7) El narcisismo secundario tiene ese origen, el objeto no ha dado lo que debería haber
dado, se parte de una sensación de carencia y parte de lo que investía al objeto se inviste
ahora hacia el yo. Este narcisismo es el propio de un sujeto ya completo, incluso adulto.
El narcisismo parte de la necesidad de reseñar algo faltante. No es una experiencia
positiva. La retracción libidinal llevada al extremo es la esquizofrenia, es decir, no hay
representaciones objetales de objeto que sean mis referentes, sino que se produce una
sensación de vacío y de vivencia del fin del mundo.
8) Elección de objeto que ya cuenta con la diferencia de los sexos, etc...

El narcisismo tiene que estar, pero no demasiado intenso para permitir una adecuada
relación de objeto y viceversa.

A lo largo de la obra de Freud nos encontramos con distintos periodos de la cuestión


pulsional. Hay un primer momento donde Freud establece una diferencia entre las
pulsiones de autoconservación y las pulsiones sexuales  sobre la perturbación

98
psicógena de la visión  Freud se hace cargo de la teoría de la histeria. La visión está
del lado de la autoconservación del yo, pero resulta que si realmente la visión se dirige a
ver algo que no debe ver o ser visto y hay aparece la sexualidad y su represión, entonces
entran en conflicto la pulsión de autoconservación con la pulsión sexual y aparece la
histeria. Las pulsiones de autoconservación están al servicio del yo y las pulsiones
sexuales estarían al servicio del objeto. Esto es en 1910.

En 1914 en la introducción al narcisismo aparece un conflicto: el yo que ponía freno a


las pulsiones sexuales, resulta que el yo también se ha convertido en objeto libidinal.
Por ello el yo sería juez y parte y al mismo tiempo sería quien desea recibir la
libidinización del ello. Aquí Freud distingue la libido del yo de la libido del objeto. La
libido dirigida al yo sería al narcisismo. Esta formulación no fue satisfactoria.

1920  las pulsiones de yo y las pulsiones sexuales van a constituir las pulsiones de
vida y por otra parte tendríamos las pulsiones de muerte. Esta diferencia drástica hay
que matizarla puesto que naturalmente las pulsiones de autoconservación y las pulsiones
sexuales también pueden estar del lado de las pulsiones de muerte. Lo básico de la
pulsión de muerte es la desligazón respecto de las representaciones o el exceso, por lo
que si tenemos una sexualidad que tiende al exceso o que está desligada de
representaciones nos pondríamos del lado de la pulsión de muerte. Ejemplos: la bulimia,
el sadismo o el masoquismo, etc... Hay intentos de tratar de definir conceptualmente qué
es la pulsión de muerte, lo específico de ella, pero hay se da una paradoja, y es que no
hay manera de encontrar a la pulsión de muerte en solitario, o de encontrar a las
pulsiones de vida sin vínculo con la pulsión de muerte. Esta mezcla y desmezcla
pulsional, tiene que ver con el goce  el goce es una mezcla pulsional. Hay algo en la
pulsión que hace imposible la satisfacción.

Estos son los tres momentos de la teoría pulsional:

1) Pulsión de autoconservación vs pulsiones sexuales.


2) Pulsiones narcisistas.
3) Pulsión de vida vs pulsión de muerte.

Hasta 1920 Freud había explicado todos los fenómenos psíquicos en base al principio
del placer-displacer. En 1920 aparecen una serie de fenómenos para los cuales Freud no
tiene explicación como las neurosis traumáticas de guerra (síndrome de estrés pos
traumático)  ¿por qué se sigue repitiendo ese episodio displacentero? Otro ejemplo

99
sería la transferencia, donde los sujetos vienen a desplazar con el analista vivencias que
han sido penosas, ¿por qué se transfiere o se quiere volver a vivir con el analista una
situación terrible? Finalmente, Freud tiene un nieto que juega al juego del Fort-Da,
donde el niño desde su cuna tira el carrete fuera de la cuna y lo vuelve a retomar 
¿Por qué ese juego? Lo que viene a plantear Freud es que en esas tres experiencias hay
una parte de placer y una parte en la que lo más sustantivo es la repetición de lo
displacentero. En la neurosis de guerra se repite la situación en un intento de ligar la
situación de manera que se salga del traumatismo, intento de la repetición de salir de
ahí. Sin embargo, en todas las veces que se repite esta situación patina y no consigue
salir de ahí y llega un punto en que el sujeto le coge el gusto de patinar en ese intentar
salir de ahí. Este es el aspecto libidinal del asunto. Esto es una compulsión a la
repetición, el sujeto está compelido a repetir y no lo puede evitar, por tanto, se escapa
del principio del placer-displacer y por eso Freud escribe más allá del principio del
placer. Trata de encontrar las raíces de esa compulsión a la repetición y plantea que las
pulsiones tienen un carácter conservador, vuelven a lo anterior, pero hay una diferencia:
la pulsión de vida tiende a lo anterior del estímulo que ha producido el desequilibrio, a
una situación de reposo anterior. Sin embargo, la pulsión de muerte vuelve a lo
inorgánico, a lo pre-representacional, a lo anterior del deseo  no hay que vincular la
pulsión de muerte a la regresión a la muerte biológica, no es su objeto. Lo que tiende es
a la muerte del deseo.

La compulsión de repetición es la manifestación clínica de la pulsión de muerte. Ver


películas sobre la compulsión de repetición: película, 1973 Marco Ferrel, La grande
Bouffe; película 1995 Leaving Las Vegas; película Shame de 2011; película el imperio
de los sentidos de 1997; novela: Herman Melville-Bartleby el escribiente. No hay salida
a la compulsión a la repetición, puesto que no hay ligazón a ninguna otra
representación.

La compulsión de la repetición forma parte de la vida cotidiana. La pulsión de muerte es


banal, está en cualquier manifestación de la vida cotidiana.

La compulsión a la repetición es un concepto freudiano y el goce es un concepto


lacaniano, no confundir. El goce está en todas partes, de la misma manera que la pulsión
de muerte está también en todas partes. La pulsión de muerte siempre va a estar
intrincada en la pulsión de vida.

100
Esta manera del retorno a lo inorgánico no se ve exactamente. Freud va tratando de
construir una teoría a lo largo del tiempo, y hay un momento en que mezcla la
destrucción con la pulsión de muerte, la pulsión de destrucción con la pulsión de
muerte, lo cual hay que diferenciar: la pulsión de destrucción está ligada a las
representaciones, por tanto, está del lado de la pulsión de vida. La destrucción del otro
es por algo y para algo, hay algo que me mueve y que está del lado de las pulsiones de
vida. Freud plantea que la pulsión de muerte se deflexiona o exterioriza en forma de
pulsión de destrucción y hay una parte de esa pulsión de destrucción que se retroayecta
y se convierte en pulsión de autodestrucción. Lo que más define a la pulsión de muerte
es esa no representación, no ligadura a una representación, esa tendencia a destruir las
ligaduras respecto a las diferentes representaciones. Esto es porque siempre se tiende a
una descarga absoluta, la pulsión de muerte forma parte a la intención de encontrar la
satisfacción absoluta. Esa descarga absoluta tiene un carácter de exceso, lo que produce
malestar, goce, en la medida en que el sujeto tiene una satisfacción en exceso que le
produce placer o representación libidinal, pero al mismo tiempo le produce mucho
malestar. Por ejemplo: las relaciones en que las mujeres dicen que él le hace daño, pero
están enganchadas. El jugador juega para perder.

La pulsión de muerte no está ligada a representación porque si se desliga de la


representación obtiene un tipo determinada satisfacción: el goce del sufrimiento
mezclado con placer. Ejemplo: autolesiones, al principio tienes la representación de
dolor y tratas de poner límite al dolor, en ese momento estás ligado a una representación
y por ende a la pulsión de vida. Pero cuando con el tiempo te vuelves adicto a los cortes,
ya pierdes la representación y es un mero comportamiento compulsivo, y ahí estarías del
lado de la pulsión de muerte.

El deseo es parte de la falta, pero la pulsión no parte de la falta, se dirige hacia la


totalidad, hacia el exceso.

¿Cuál es la fuente de la pulsión de muerte?

 Artículos de Gerardo Gutiérrez sobre la banalidad de la pulsión de muerte:


I) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/01/26/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-i/

101
II) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/03/10/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-ii/
III) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/04/06/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-iii/
IV) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/07/16/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-iv/
V) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/09/25/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-v/
VI) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/10/20/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-vi/
VII) https://masterpsicoterapiapsicoanaliticaucm.wordpress.com/2015/11/27/gerardo-
gutierrez-la-banalidad-de-la-pulsion-de-muerte-ultimo/

Clase del 25 de noviembre del 2022.

Seguimos con el Tema 5.

102
 Ver Tabla pulsión vs Deseo en campus virtual.
 Libro de Freud a Lacan: el descubrimiento del objeto a-Jorge Marugán y Gerardo
Gutiérrez.

Hay que saber hacer la diferenciación en Freud entre pulsión y deseo.

¿Qué dice Freud en la metapsicología de la fuente de la pulsión? Se localiza o tiene una


ubicación en las zonas erógenas. La fuente de la pulsión es interna. La fuerza con la que
la pulsión empuja, Freud dice que es una fuente interna. Sin embargo, respecto al deseo
tenemos lo contrario. Lo que Lacan plantea es que el deseo proviene del deseo del Otro
con mayúscula, por tanto, su fuente es externa. En el deseo hay una identificación entre
le deseo del otro y el deseo del sujeto, pero la fuente es externa, proviene del otro.
Lacan en su versión del sujeto dice que el deseo del sujeto surge de una pregunta: ¿qué
me quiere del otro? Cuando el sujeto llega a plantearse la pregunta de ¿qué me quiere de
mí? hace el recorrido que le permite identificarse con el deseo del Otro. Si me quiere
algo es porque me falta algo, como no sé qué me quiere de mí, el deseo del Otro me
angustia y para afrontar esa angustia el otro no deseo y no le falta, sino que me falta a
mí. El amor no es ni pulsión ni deseo. Hay que distinguir la pulsión del instinto. El
deseo surge del deseo del otro. El deseo de uno se alimenta del deseo del otro, el deseo
es contagioso. El deseo está sometido a la castración, su meta es la no satisfacción. En
el intento de satisfacerse la pulsión se adquiere a equivalencias. El deseo es metonímico,
hay una equivalencia a nivel imaginario de unos objetos con otros. Por eso Freud piensa
que hay algo del deseo que tiene que ver con el Edipo. El deseo narcisista no es un
deseo, porque no incluye la prohibición ni la diferencia, deseamos lo prohibido. El
narcisismo o el deseo por uno mismo no sería deseo. El amor tiene un componente
imaginario y narcisista que es más fuerte que en el deseo. El deseo es un límite, parte de
una falta, en el amor puede no haber límite. Uno ama hasta la muerte, hasta el sacrificio.
Entonces, la fuente del deseo es externa a partir del deseo del otro a partir de la pregunta
¿qué me quieres? Que es lo mismo ¿qué quieres de mí? Que le formula un sujeto a otro.

En el grafo del deseo observamos la subversión del sujeto y la dialéctica del deseo
(Escritos II).

El deseo se esboza en el margen donde la demanda se desgarra de la necesidad.

Respecto a la fuente Lacan insiste que para que se establezca la fuente interna de la
pulsión hay un requerimiento: que haya un corte del otro. Para que la pulsión se

103
establezca se necesita un corte de goce, un corte en la satisfacción, esto implica que hay
un vacío en el goce. Un corte que produzca un vacío de corte, porque sino el cuerpo no
tendría agujeros en las zonas erógenas. Para que se goce del intercambio entre ciertos
objetos, tiene que ponerse en juego un corte, se tiene que poder perder o dejar ir el goce
en esa zona. Por eso en la pulsión el goce es parcial. No es lo mismo un organismo que
gozase de pleno, la pulsión convierte los goces en goces parciales.

Segunda característica para definir la pulsión que establece Freud: el empuje. El empuje
en la pulsión según Freud es hacia afuera (empuja a una acción) pero caracteriza su
empuje como algo CONSTANTE. ¿Cómo podemos estar habitados por algo que tiene
un empuje constante? Flujo rotacional  Término lacaniano, que remite a la idea de
que hay algo que da vueltas y gira de forma permanente, como si no fuese a caer nunca.
Es la forma en que Lacan piensa esta idea de que el empuje de la pulsión es constante.
Lacan habla de una estructura de borde, hay algo de la estructura de la pulsión que gira
en torno a un borde. La pulsión funciona girando alrededor de un borde. Alrededor de
eso que gira sería el objeto a minúscula o el objeto de la pulsión. Así que estructura de
borde y flujo rotacional. Lacan habla de una estructura de borde, la pulsión funciona
girando alrededor de un borde: el objeto a.

El círculo no se cierra, se sigue gozando. Es una “zarza que no se consume”.

La pulsión es lo que adviene de la demanda cuando el sujeto va desapareciendo. Lo que


queda es la pulsión.

Esto es del seminario 18 de Lacan. A diferencia del empuje de la pulsión, en el deseo el


empuje es variable, a veces se enciende y a veces se apaga, puede estar o no, el deseo
puede empujar o no. Fuego frente zarza ardiente que no se consume, que equivaldría a
la pulsión. El fuego sería el deseo vs la zarza (pulsión). ¿Cómo define Lacan a la
pulsión y su empuje? La pulsión es lo que adviene de la demanda cuando se desvanece
el sujeto que formula la demanda. El sujeto demanda algo y la pulsión sería lo que va
quedando de esa demanda cuando el sujeto se va desvaneciendo o va desapareciendo.
Yo demando algo y cuando ya me voy desvaneciendo, dejo de ser ahí, ahí lo que queda
es la pulsión.  Texto donde Lacan trata el grafo del deseo está en los Escritos 2,

104
subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano. Página 793 de
Escritos 2. Donde se produce demanda se produce un desgarro y donde aparece el
desgarro aparece el deseo. Cuando se produce la demanda, el alimento que se obtiene ya
no será del todo lo que satisfaga la demanda, porque en la demanda siempre hay algo
más que la pura satisfacción, por eso si a los niños simplemente se les satisface el
alimento requieren más. En el momento en que la demanda se separa de la necesidad se
produce un desgarro. En el caso del niño, la demanda de comer requiere además amor.
Como ya se pide algo más que la satisfacción aparece la falla o la desgarradura. En el
momento que no puede haber una satisfacción universal y plena de la demanda aparece
un vértigo, que es que el otro no nos satisface la demanda porque estamos sometido a su
capricho. Dependemos del otro de un modo radical, es cuestión de vida o muerte. Esa
insatisfacción deja aparecer un vértigo que tiene que ver con el sometimiento al
capricho del otro de quien dependemos. Dar ante esa angustia de no saber qué nos
quiere el otro o por qué el otro no nos satisface del todo, hace que se instale el fantasma
de omnipotencia. Ante ese fantasma de omnipotencia del otro, de quedar a expensas del
otro, es necesario que el otro quede frenado o tachado, que haya algo que frene su
omnipotencia fantasmática, por eso la ley, que el otro pueda ser sujeto también de la ley,
pueda estar refrenado su capricho por la ley (A tachado). Necesitamos otro completo y
omnipotente, pero esto genera un fantasma de omnipotencia que nos hace quedar a
expensas del capricho del otro, lo cual debemos frenar para someter al otro a una falla,
limitando su omnipotencia, pero no siguiendo ésta siendo potente. Ser objeto del
capricho del otro es un fantasma. El otro es faltante, y tenemos que ubicar esa falta, lo
cual hacemos con la pregunta ¿qué me quieres? Pues esta pregunta surge con el
encuentro con la falta del otro que me produce angustia. Si pensamos que el otro es caos
no tenemos lugar en el discurso, hay que creer que hay un orden, que el otro en sus
respuestas está ordenado convirtiendo al otro en un sujeto faltante. Tenemos que
ensalzar al otro con una mano y con el otro derribarlo. En el ejemplo del grito del bebé,
este aprende que gritando puede conseguir cosas. Este margen la demanda lo abre bajo
la forma de la falla, pues en la demanda siempre hay algo más que la satisfacción: una
demanda de amor. “Toda demanda es demanda de amor” (Lacan). Este margen, por más
lineal que sea, deja aparecer su vértigo por el “pisoteo de elefante del capricho del
Otro”, pues el bebé depende del Otro totalmente. Este capricho introduce el fantasma de
la omnipotencia del Otro, que es donde se instala la demanda, así como la necesidad del
refrenamiento de la ley, de que el Otro quede tachado: A.

105
Necesitamos tener un lugar en el Otro que no esté definido. Por una parte, necesitamos
que el Otro sea potente, que tenga recursos para satisfacer nuestra demanda, pero por
otro lado necesitamos frenar al Otro en tanto somos esclavos de su capricho, por eso le
instalamos una falta, que pone en juego la pregunta: “¿Qué quiere el Otro de mí?”

Este es un juego contradictorio en tanto que debemos ensalzar al Otro a la vez que lo
derribamos.

En el seminario 10, Lacan le da a la angustia una función necesaria para la constitución


del otro y del sujeto. Cuando te identificas con el deseo del otro y te conviertes en sujeto
faltante o deseante estás calmando la angustia del otro.

Como esta falta en el Otro nos va a producir angustia, incorporamos su falta,


convirtiéndonos en sujetos deseantes, colmamos la angustia del deseo del Otro.

Página 796 de Escritos 2  el fantasma es el matema del sujeto barrado $ con un


rombo y el objeto a: ($  a) = fantasma. Es una ficción que inventa el sujeto para poder
situarse respecto a lo real.

$ a

Respecto a la pulsión el matema es: sujeto barrado $, el rombo y la demanda (la D


mayúscula es demanda y la d minúscula es deseo)  $  D = pulsión. La pulsión
adviene de la demanda cuando el sujeto se desvanece en la demanda y la demanda
también se desvanece.

$ D

La pulsión es inconsciente. En la pulsión está desvanecido el sujeto y la demanda. Lo


que queda es la fuerza de la demanda. Por eso queda la fuerza de la demanda sin su
articulación. ¿Qué queda en la pulsión? El corte del goce del Otro, en el sentido de que
es el Otro el que corta, queda el artificio significante. La pulsión se distingue del
instinto o la necesidad por el artificio gramatical: la pulsión viene de la demanda. En el
corte del Otro, el que corta el objeto es el otro. El goce tiene que circular para poder

106
operar por dentro. El goce es la mancha que nunca sale, pues en el mismo corte hay
goce. La necesidad puede satisfacerse, la pulsión no, pues el instinto está subvertido. El
Yo-ideal queda en la identificación narcisista imaginario y el Ideal del yo en lo
simbólico. DE lo que queda insatisfecho en la demanda surge el deseo.

Diferencia entre castración, privación y frustración  Seminario 4 de Lacan. De lo que


queda insatisfecho de la demanda ahí surge el deseo. El deseo tiene que pasar por la no
satisfacción de la demanda para que quede una huella o falta de donde surja el deseo
mismo.

La demanda se desvanece y el sujeto con ello porque algo cae de lo consciente y queda
la pulsión como empuje constante. Esto se entiende mejor con el grafo del deseo.

La tercera característica de la pulsión según Freud es la meta. Freud pone que la meta de
la pulsión no es conseguir un objeto, sino la satisfacción. La pulsión se las ingenia para
conseguir la satisfacción. La pulsión es lo que siempre vuelve al mismo lugar (Lacan),
encuentra la satisfacción porque (según Lacan) siempre vuelve al mismo lugar. Sólo
podemos tener noticia de la pulsión a través de su representación, si no hay
representación en el inconsciente de la pulsión no podemos tener noticia de ella, la
pulsión en bruto es real. Cuando la pulsión no tiene meta se vuelve pulsión de muerte.
El deseo, sin embargo, su meta es la insatisfacción. ¿Con qué tiene que jugar el deseo
siendo su meta la insatisfacción? El deseo siempre será un juego de ganancias y de
pérdidas.

La siguiente característica es el objeto, según Freud. Freud dice que el objeto de la


pulsión es un mediador. El objeta queda anexado a la pulsión, pero no es la meta de la
pulsión, sino que es simplemente un mediador, es como un pegamento. Hay una
ligadura a un objeto, pero puede ser un objeto u otro poque la meta es la satisfacción. La
pulsión encuentra la manera de satisfacerse de una manera o de otra. El objeto de la
pulsión está indiferenciado sexualmente, no está diferenciado sexualmente. Esto niega
que la homosexualidad sea una patología, porque lo que Freud dice es que el objeto de
la pulsión, al estar indiferenciado sexualmente, hace que la orientación sexual no está
por naturaleza preestablecido, sino que el objeto simplemente se adhiere en el curso del
desarrollo. Por tanto, la homosexualidad no es constitutiva, pero tampoco lo es la
heterosexualidad. Por eso la orientación sexual puede cambiar. Por contra, el objeto del
deseo es meta, quiere conseguir un objeto, el objeto está en la meta del deseo, el deseo

107
apunta a un objeto. La pulsión quiere poseer o satisfacerse a través de un objeto
mediador. Además, el objeto del deseo sí está diferenciado sexualmente. Si no hay
diferencia no hay deseo. No hablamos de diferencia anatómica. En la perversión se coge
al objeto de deseo como objeto de la pulsión. No hay deseo narcisista, en el narcisismo
se pone más en juego el amor que el deseo, en el objeto no hay diferencia sexual. Una
relación en la que no se ponga en juego la diferencia sexual no está operando el deseo.
Lo que establece las diferencias es lo simbólico no lo imaginario. La diferencia es lo
que no es lo mismo, es otro en el sentido de que la diferencia se pone en juego en tanto
que diferencia simbólica. De esto se sigue que el deseo está determinado por lo
simbólico, por la diferencia. Hay una diferencia que la relación tiene que soportar. En el
deseo aparece la castración simbólica, la falta, la del sujeto y la del Otro.

Si no aparece el límite, si sólo quedamos a expensas de lo pulsional siempre vas a


querer una cerveza. la pulsión sin deseo sería un goce mortífero, pulsión de muerte. La
pulsión con deseo sería un goce circulante, solidario entre las diferentes partes del
cuerpo, se puede frenar.

El amor es lo que permite al goce condescender al deseo.

En la pulsión hay una satisfacción, en el deseo no, por eso en la pulsión el goce no está
limitado y en el deseo sí. Ese goce limitado es el falo.

El objeto a es un objeto perdido que sólo con hablar se pierde. El objeto de la pulsión es
cortado del cuerpo y perdido: a.

El objeto del deseo es cortado de la imagen del cuerpo, no es perdido, sino faltante. La
imagen lo refleja como falta.

Este objeto de la pulsión es un objeto cortado del cuerpo y perdido. Lacan llama a este
objeto de la pulsión “a” minúscula. El objeto a de Lacan es el objeto de la pulsión. Sin
embargo, el objeto de deseo es cortado de la IMAGEN del cuerpo y en lugar de perdido
es faltante. No es lo mismo la falta que la pérdida. En el estadio del espejo, en la imagen

108
que refleja el espejo, hay un objeto que falta y ese objeto que falta es el objeto de deseo.
La diferencia entre perdido y faltante es que de lo perdido no tenemos idea, pero de lo
faltante sí tenemos idea. Si un volumen en una biblioteca ordenada nos falta, sabemos
cuál es, pero si nos falta un volumen en una biblioteca desordenada no podemos saber
cuál es. El deseo rompe el narcisismo. El narcisismo no puede satisfacer el deseo porque
el objeto de deseo es lo que falta en la imagen.

El objeto de la pulsión es adecuado a su meta, y, sin embargo, el objeto del deseo es


inadecuado a la satisfacción; es decir; tiene una función de engaño o de señuelo. El
objeto de la pulsión es el pecho de la madre, mientras que el objeto de deseo es el pecho
de la novia.

El objeto de la pulsión puede encarnarse o presentarse en cuatro (lo que Lacan llama)
entidades evanescentes (que en un momento dado se desvanecen)  Seminario 10:

1) El objeto de la pulsión oral, el pecho.


2) El objeto de la pulsión anal, las heces.
3) La mirada (escópica).
4) La voz.
Una entidad a mayores sería el falo.
Estas son las que funcionan como vasos comunicantes, es decir, que hay algo del goce
que tiene que conectar a unas con otras para que el goce no desborde al sujeto.
Si la pulsión no se encarna en entidades presentes, se presenta como agujero, como
causa de deseo. Este agujero es lo que provoca que el objeto de deseo sea faltante e
inadecuado a la satisfacción. Lo que tiene que ver con la causa está del lado de la
pulsión y lo que tiene que ver con la meta está del lado del deseo. En el ámbito de la
pulsión está lo que causa el deseo, pero cuando lo encontramos, ese objeto no era el que
causaba el deseo, pues dicho objeto-causa está en el registro de lo Real. La posibilidad
de buscarlo imposibilita la oportunidad de encontrarlo, pues uno está en el cuerpo y otro
está fuera del cuerpo. Si no deseamos, no hay límite para la pulsión. Lo que a todos nos
causa el deseo no es a donde apunta el deseo. El objeto del deseo es inadecuado a la
satisfacción porque el agujero causa del deseo está en un nivel no simbólico, que
cuando pasa al campo del deseo ya no es eso. La pulsión está en el cuerpo y el deseo
está en el símbolo. La causa del deseo está del lado de la pulsión y el objeto de deseo
está del lado del deseo. Lo que me excita cuando se pone en juego la diferencia está del

109
lado del deseo y entonces ya no puede satisfacerse. Deseamos porque sólo así ponemos
límite al goce. En el plano del amor no hay límite del goce o pulsión, en el deseo sí.

La satisfacción de la pulsión es parcial, porque la satisfacción total es la muerte, el


nirvana. La descarga absoluta de la tensión es la muerte. Deseamos para seguir viviendo
en sociedad, porque es el deseo en el plano de lo simbólico lo que permite poner en
juego las diferencias. El perverso está del lado de la pulsión y sigue viviendo. La
pulsión puede matarte, pero el deseo no, uno no puede morir follando, pero sí puede
morir comiendo. En el plano del amor no hay límite al goce.

Pulsión  El objeto a tiene una doble función:

1) a-: Causa de deseo  extracción. Un agujero de algo extraído, provocando una causa
de deseo. En la extracción, aunque tengamos que soportar una pérdida, permite que
pasemos al campo del deseo, que es el que no conecta con el Otro.

2) a+: Angustia  atravesado, plus de goce. Algo que se atraviesa, que se ahoga y se
transforma en angustia. Es un cuerpo saturado de goce, en el que no se extrae aquello
que en a- nos da paso al deseo: “un plus de goce”.

Hay una conexión permanente entre ambas, que permiten convertirse en causa para el
deseo y para la solución de la angustia. El fantasma es el sostén del deseo.

Respecto al goce, en el deseo tenemos el goce fálico, limitado, fuera del cuerpo, goce
que apunta a lo simbólico (el goce es lo real); y en el plano de la pulsión tenemos un
goce en el cuerpo.

110
111
PULSIÓN DESEO

FUENTE INTERNA (Requiere el corte* del Otro) EXTERNA (A , ¿Qué me quiere?)

(Prohibición + Ley = neurosis)

EMPUJE CONSTANTE (estructura de borde-flujo rotacional) VARIABLE (“fuego” frente a “zarza que no se consume”)
(“demanda cuando se desvanece el sujeto”)

META SATISFACCIÓN (Vuelve siempre al mismo lugar) INSATISFACCIÓN (Juegos de ganancia y pérdida)

OBJETO - MEDIADOR. - META.

- DIFERENCIADO SEXUALMENTE
- INDIFERENCIADO SEXUALMENTE (Freud, 1904)
- CORTADO DE LA IMAGEN Y FALTANTE: (- φ)
- CORTADO DEL CUERPO Y PERDIDO: a
- INADECUADO A LA SATISFACCIÓN, SEÑUELO (No es el objeto
- ADECUADO A SU META
que causa el deseo)
- ENCARNADO POR (AL MENOS) 4 “ENTIDADES
- MODALIDADES DE PRESENTACIÓN:
EVANESCENTES”: PECHO, HECES, MIRADA, VOZ
1: (-φ): Objeto de deseo “oscuro” (falta en la imagen)
- PRESENTE COMO:
2: i(a-/-φ): Objeto de deseo semblante (imagen sensorial: curvas, olores, sonidos).
1: (a-) : FUNCIÓN DE AGUJERO CAUSA DE DESEO.
Imagen que tapa su falta y contiene –no tapona- su agujero. (a- como causa)
Producido por el discurso del Amo, reprimido por el
discurso histérico, domesticado por el discurso 3: i(a+/-φ): Objeto de lujo, prestigio (dinero, bienes) Imagen que tapa su falta y
universitario y semblado por el discurso del analista.
tapona su agujero (a+ como plus de goce)
Causa de desconocimiento propio en i(a-) 4: i(a-/+φ): Objeto fetiche (condición absoluta de goce). Imagen que positiviza su

2: (a+) : PLUS DE GOCE. falta y contiene –no tapona- su agujero.


Causa del narcisismo en i(a+) y de la función de pantalla
5: i(-φ): Objeto de amor (no de deseo). Imagen que contiene y tapa la falta.
del fantasma (“cuadro en una ventana”)

GOCE EN EL CUERPO (AGUJEROS, MARCAS) FÁLICO: FUERA DEL CUERPO.

Anómalo a la vida (revienta la pantalla imaginaria que da consistencia a

Significantizable: Φ, por tanto, reprimible: NP/Φ/-φ

¡La sexualidad le da un significante al goce (señal en el cuerpo) y a

la castración (goce que falta)!

Contable (en los dos sentidos), legislable, social (velado), afán

totalizador (función Φ(x)), evacuable, conecta con el Otro

(depende de su deseo), puede hacer vínculo

* El corte de goce introduce el lugar de un vacío de goce. La función de la ANGUSTIA es ubicar y


señalar el lugar vacío de goce como agujero (real) a partir de una presencia: (a). La angustia es marco que
preserva el lugar de a en la falta (a/-φ). Puede mediar entre el goce que petrifica al sujeto y el deseo que
lo aligera. La angustia pone límite a la demanda del Otro.

112
Clase del 2 de diciembre del 2022.

GOCE FÁLICO Y ESTRUCTURA DE LOS DISCURSOS.

Deseo  La falta se convierte en referencia del campo del deseo.

El falo como falta, como goce fálico, se escribe como (-ϕ).

Modalidades de presentación:

-ϕ: Objeto oscuro del deseo, alude a una falta en la imagen, a un objeto faltante.

i: Objeto que deseamos y que está imaginarizado. Permite situar en la realidad ese
objeto que nos falta.

1) i (a-/-II): Es el objeto de deseo sexual, un semblante, que tiene que ver con la forma
(curvas, olores, sonidos). Es inadecuado a la satisfacción porque no puede llenar el
agujero a- como causa. Imagen que tapa -no tapona- la falta y contiene su agujero.

2) i (a+/-II): Objeto de lujo (dinero, bienes), prestigio, tiene un brillo. Es una imagen
que tapa su falta y tapona su agujero. a+ como plus de goce.

3) i (a-/+II): Fetichismo, condición absoluta de goce. Imagen que positiviza su falta y


contiene -no tapona- su agujero.

4) i (-II): Objeto de amor (no de deseo), sublimatorio. Imagen que contiene y tapa la
falta.

Pulsión  Goce en el cuerpo, previo a lo fálico. Goce pulsional, perverso.

Tenemos agujeros y marcas dejadas por los estímulos alrededor de las cuales circula la
pulsión. La marca es lo que es tomada por el lenguaje para llevarla al terreno del
significante, peor queda siempre el agujero. La marca se va convirtiendo en S1 que se
conectará con S2. La marca llevada al terreno del lenguaje puede dar identidad al sujeto,
al agujero no.

Deseo  Goce fuera del cuerpo, goce fálico.

El hecho de que el deseo tenga lugar fuera del cuerpo se debe al elemento -ϕ. El goce
fálico es lo que revienta la pantalla imaginaria. Es un goce alienante, que no es natural
al acuerpo. El cuerpo está limitado por las curvas de la imagen en el espejo y goza
narcisísticamente, por lo que queda reventado por un goce que siente como extraño, no

113
natural. El cuerpo no puede contenerlo. Aparece como extraño e incluso mortífero para
él. El encuentro con lo sexual es siempre sentido como una extrañeza pues no se puede
significar, da vergüenza.

Φ es la mayúscula de ϕ y es un significante. Es el significante del goce fálico. Siempre


hay en el cuerpo una señal (órgano que se hincha, parte que se enrojece...), este es el
significante del goce fálico. El goce fálico siempre se va a poder significar, señalar, en
el cuerpo. La sexualidad humana tiene la particularidad de que le da al goce un
significante. Al tener un significante, el goce puede conectar el campo de lo real y el
campo de lo simbólico. El goce puede pasar al lenguaje. Por esto, el goce fálico puede
contarse con palabras, es social, conecta con el Otro, permite hacer vínculo. Siempre
tiene que funcionar como velado, si no avergonzaría. Si el goce tiene significante, hay
goce en la palabra, al hablar gozamos. Hay una marca de goce en el cuerpo que el
lenguaje toma como significante. Los goces sin marca, sin huella, no se reprimen.

El corte de goce introduce el lugar de un vacío de goce. La función de la angustia es


ubicar y señalar el lugar vacío de goce como agujero (real) a partir de una presencia: (a).
La angustia es marco que preserva el lugar de a en la falta (a/-φ). Puede mediar entre el
goce que petrifica al sujeto y el deseo que lo aligera. La angustia pone límite a la
demanda del Otro.

El goce del no-todo pasa por lo fálico, es posterior.

La falta es estructural, la cultura se adueña de ella.

El concepto de falo alude a un fallo y a una falta.

Tenemos dos símbolos para definir el falo, según su función significante o su función
faltante.

F1 Φ: Significante del goce y significante de la castración. El goce sexual es el único


goce que tiene significante.

F1 -φ: Objeto de goce que falta.

La metáfora paterna es un significante del nombre de la ley que prohíbe el goce fálico.
En vez de quedarnos con la castración nos quedamos con la cultura.

Metáfora paterna: NP / (Φ/-ϕ).

114
Dejamos debajo de la barra de la castración el goce fálico.

Para Lacan sólo hay 4 formas de hacer un vínculo social, un vínculo con otro a nivel
profundo. Cuando se pone en juego un vínculo afectivo profundo, sólo hay 4 formas de
establecerlo (Seminarios 16, 17 y 18):

S1: Significante amo, significante enigmático.

S2: Significante del saber del Otro, es el significante al que S1 llama para significar su
enigma.

a: objeto de goce o de angustia, causa de deseo...

$: sujeto dividido o deseante.

115
En los 4 discursos, los elementos van a ir moviéndose de manera ordenada, como una
maquinaria perfecta. La estructura general es que los 4 elementos se colocan en 4
lugares, teniendo cada uno de ellos una función diferente.

El agente es un transmisor, transmite el lugar de la verdad. Transmite algo que le viene


de otro lado, un impulso. Es un lugar mortífero.

El lugar de la verdad también recibe el nombre de fuente, su elemento se encuentra


descansando. Dicho elemento no está influido por ninguno, lo único que hace es enviar
el impulso.

En el otro del discurso o lugar de trabajo se sitúa el elemento que trabajo. En el discurso
del amo se encuentra el esclavo. Cualquier amo para mandar tiene que tapar su división.
Es un lugar de goce.

El último lugar del producto resultante del trabajo del saber. Es un lugar de caída y
pérdida. ¿Por qué? Por la barrera que lo separa del lugar de la verdad. En el discurso del
amo, impide que el amo se apropie del producto.

La estructura del discurso del amo o del inconsciente se basa en 4 elementos que se
conectan de forma que unos se conectan con otros, excepto uno que permanece aislado
($), ya que la barra de la castración impide que el circuito se complete. El amo acumula
riquezas, pero no las puede disfrutar, pues si lo hiciese quitaría el velo de su división.

Para que el discurso funcione, tiene que haber una disrupción, un mal funcionamiento.
Hacemos vínculos porque hay algo en la relación de un ser hablante con otro que no
permite la comprensión. Precisamente porque algo falla aparece una temporalidad, un
tiempo de comprender. Un vínculo requiere tiempo.

El sujeto sólo puede constituirse a través de una relación de poder de un significante con
el significante con el que nos identificamos. Necesitamos pedir respuestas al Otro. El
amo necesita al esclavo, pero el esclavo necesita al amo. Se necesitan para sostener al
sujeto. Se establece una relación de poder entre un significante y otro significante. El
saber lo tiene el esclavo.

El agente lo ocupa el significante amo, que para sostenerse tiene que tapar su propia
división. La verdad impulsa al amo, pero él no sabe de ella. Sólo al nivel de la fantasía
se puede conectar al sujeto deseante con el objeto perdido. Es el primer discurso en
surgir históricamente, la primera forma de hacer vínculo social.
116
Clase del 9 de diciembre del 2022.

Freud se da cuenta en 1926 que es primero la angustia y luego la represión, ¿por qué?
Hemos pasado por la estancia edípica y Freud da una importancia fundamental a la
castración, a lo que supone las consecuencias de la estructuración edípica de la falta. La
castración y la angustia de castración es un móvil fundamental con el advenimiento del
Edipo y la importancia de la pulsión de muerte. Ahora tiene otra manera de enfocar la
patología, la importancia de lo pulsional no ligado a representaciones y la importancia
de la angustia de castración. La angustia de castración se presenta como una angustia
que viene a alertar de la invasión funcional. En 1923 Freud da importancia al falo como
elemento que es objeto de la angustia de castración. Si el falo es objeto de castración, la
angustia se señala a través de la angustia de castración. Por eso habla de señal de
angustia que señala la amenaza de castración, por eso es previa a la represión. Lacan
dice que el Edipo es un mito que ilustra algo, pero lo estructural está en la castración.
Hace la distinción entre el niño y la niña, para el niño es angustia de castración, pero
para la niña se sufre la angustia de ser la madre, no se enfrenta a la angustia de
castración. La angustia de castración imaginariamente se imaginariza como que te lo
van a cortar si no renuncias al deseo incestuoso. Amenaza de castración como amenaza
de angustia y eso desencadena la represión. Primero aparece la angustia y luego la ley.

Pulsión libidinal es lo mismo que las pulsiones sexuales, la libido es la pulsión sexual,
la energía sexual psíquica, la energía psíquica sexual. Cuando la energía somática
adquiere carácter psíquico se convierte en libido. La pulsión más pulsional es la pulsión
de muerte. La idea de que goce es unión de pulsión de vida y pulsión de muerte permite
explicar en Lacan muchas cosas. No obstante, en Freud también está la intrincación o
fusión pulsional. La pulsión de muerte nunca se va a encontrar en solitario, siempre va a
estar abrazada por el erotismo en mayor o menor medida.

En Freud el inconsciente al que nos referimos es aquel que procede de la primera


represión, un bebé no tiene un inconsciente procedente de esa represión. En 1912 donde
Freud establece lo distintos tipos de inconsciente. En el inicio no hay inconsciente y
consciente, el sujeto no se constituye cuando nacemos. El protagonista del perfume
ejemplifica el nacimiento del sujeto en dos tiempos: enfrentarse a encontrar una imagen
que identifique su yo en una estancia imaginaria y encontrar una identidad que
constituya su yo. Hay que pasar por la identificación imaginaria y la constitución
simbólica para constituirnos como sujetos.
117
Próximo martes a las 12:00 clase de dudas.

Para Freud el deseo histérico es un deseo de deseo, es desear que el objeto no esté. Por
eso la meta es la insatisfacción siendo la satisfacción que el deseo se mantenga
insatisfecho. El deseo conecta con la pulsión de vida, pero la pulsión es también pulsión
de muerte.

DISCURSOS DE LACAN

4 elementos:

$, deseo, sujeto, dividido.

a: objeto perturbador, objeto de angustia, objeto causa de deseo.

S1: significante amo, enigmático, imperativo, excesivo.

S2: Significante del saber del otro.

118
Tras los cuatro elementos, se revela la estructura que tienen los cuatro discursos.

119
Discurso del amo: el sujeto sólo puede constituirse a través de una relación de poder de
un significante con el significante con el que nos identificamos. Necesitamos pedir
respuestas al Otro. El amo necesita al esclavo, pero el esclavo necesita al amo. Se
necesitan para sostener al sujeto. La verdad impulsa al amo, pero él no sabe de ella.
Sólo al nivel de la fantasía se puede conectar al sujeto deseante con el objeto perdido.
Es el primer discurso en surgir históricamente. El agente lo ocupa el significante amo.
Que para sostenerse tiene que tapar su propia división. El discurso del inconsciente se
origina en el sujeto dividido, en el sujeto faltante: $. Primera forma de hacer vínculo
social: colocarse e identificarse en este discurso identificándose uno como amo y otro
como esclavo. Permite establecer un vínculo y determina que sólo nos podemos
constituir a través de una relación de poder.

Siguiente discurso que surge inmediatamente después del discurso del amo, pues en
cuando surge el amo surge una rebeldía contra este. El sujeto histérico coloca su propia
falta, su propia división, en el lugar del agente. En vez de tapar su falta como hace el
amo, el histérico la pone a la vista, en lo manifiesto, siendo su verdad oculta y su fuente
el objeto a. Pone al significante amo a trabajar para producir un saber destinado a una
pérdida. El histérico cuando el amo le propone trabaja para mí, el sujeto histérico se
rebela poniendo de manifiesto su propia falta. En el síntoma el sujeto hace valer su
propia falta para negarse al ejercicio productivo del discurso del amo. El sujeto histérico
plantea una objeción al discurso del amo y a la vez inaugura un nuevo vínculo, un
nuevo discurso, a partir de su propio síntoma. Cuando se produce este saber, se coloca
en el lugar de la impotencia y la pérdida, por lo que al histérico nunca le vale. El amo se
muestra impotente en tanto que empieza a pensar qué saber puede producir para
devolver las cosas a su lugar de origen. El psicoanalista tiene que ser un ser prevenido,
pues es importante sostener el velo que hace el histérico en su discurso, se debe jugar a

120
que se entra en el juego para luego destituirse. Ningún amo le puede dar el saber que
pide. El sujeto histérico busca un amo sobre el que reinar.

Para Lacan este es el discurso de la ciencia. Cuando se produce este saber, se coloca en
el lugar de la impotencia y la pérdida, por lo que al histérico nunca le vale. Se elude el
hecho de que haya un agujero al preguntarse constantemente sobre la división subjetiva.
Ningún amo le puede dar el saber que pide. Es el discurso de la ciencia, que elude el
hecho de que haya un agujero al preguntarse constantemente sobre la división subjetiva.
El discurso histérico busca un amo sobre el que reinar. La histérica sostiene a los amos,
es rebelde pero no revolucionaria, por eso necesita al amo. Siempre queda insatisfecha
porque su verdad es inalcanzable.

El fantasma del histérico sería:

a S2

En el fantasma del histérico está el hecho de que al fin va a ver un amo que va a dar con
la tecla de su agujero constitutivo, que aparezca un saber que dé cuenta de su agujero de
goce, por eso se mantiene la esperanza. Hay que mantener el velo, no hay que decir ni
que sí ni que no, hay que mantener el velo de que hay un agujero que no se puede llenar.
Ante la demanda no hay ni que negarla ni que satisfacerla. Esto lo dice ya Freud. La
fantasía es que va a aparecer un saber que dé cuenta de su agujero de goce. La
transferencia amorosa es una manera de ilustrar este fantasma, pues el saber producido
tapa por un momento el agujero de goce. La transferencia es un fantasma. Al poner en
juego su falta, el histérico inaugura la pregunta sobre el otro sexo. Algo de la diferencia
sexual se pone en juego, siendo un enigma ante el que no se puede dar cuenta del todo.
Es por esto también que el objeto funciona como objeto de deseo. Para hacer pasar un
discurso a otro debe darse algo que convoque al amo. En el discurso histérico el objeto a
funciona como causa de deseo, porque pone en juego algo de la diferencia sexual  el
objeto de deseo contempla la diferencia sexual. Se pone en juego la castración y la
diferencia sexual. En la histeria hay una identificación con un falo positivizado. La
histérica se agota porque se identifica con lo que le falta al otro y con el objeto que tapa
lo que le falta al otro. Hay una doble identificación: se identifica con el objeto que le
falta al Otro y con lo que lo tapa.

121
Aparece un tercer discurso que Lacan va a llamar discurso universitario o de la
universidad o del saber. En este discurso, es como si el amo, molesto por el discurso de
la histérica, da una marcha atrás para hacer que las cosas vuelvan a funcionar, por lo que
desde el discurso del amo se da una marcha atrás, los elementos del discurso dan
marcha hacia la izquierda. El amo se coloca en el lugar de la verdad, en el lugar
protegido, asilado. Lo que se produce son sujetos. El amo controla y maneja el saber. Se
llama discurso de la universidad porque surge cuando el saber empieza a encerrarse en
ciertos lugares llamados universidades. En el discurso universitario el saber empieza a
acumularse, a encerrarse en ciertos lugares que están bajo el dominio del amo. El otro a
quien va dirigido este saber es el lugar de un objeto incivilizado, un objeto perturbador
al que hay que civilizar: los estudiantes, son objetos a quienes hay que enseñar para
producir sujetos en serie. La barra del sujeto dividido ($) se va difuminando porque aquí
lo que se van produciendo son sujetos en serie. En el examen se evalúa a los sujetos
para que obtengamos un título de objeto normalizado, dando cuenta de un saber
repetitivo. En consecuencia, se obtiene un título normalizado en el discurso de la
universidad, dando cuenta de un saber repetitivo. El amo dicta al saber lo que se va a
preguntar y cómo se tiene que escribir (ejemplo examen tipo test). Al estudiante se le
pide que sea capaz de identificar lo que piensa el amo, lo que el amo cree que es una
respuesta correcta a través del agente que es el profesor. El profesor cada vez tiene
menos capacidad o posibilidad de inventar, porque los programas vienen dictados,
incluso la manera de evaluar. Es un discurso que hace vínculo pero que tiene la cara de
hacer al amo mucho más poderoso. En el discurso del amo el amo da la cara y uno se
puede revelar. Pero en el discurso universitario, se da la burocracia, por lo que el amo se
fortalece, está oculto. El amo (las universidades, institutos) se rigen por la ley del
mercado. En S2 (agente) se da un saber programado, donde están programas y
tecnologías. En el lugar del objeto u Otro (los alumnos) estamos tomados como
mercancías. Lo que quiere el mercado (el amo) es producir consumidores ($), sujetos
con licencia para consumir. Es un saber que es expropiado del saber de los trabajadores
o artesanos del discurso del amo antiguo. Es un discurso de la ignorancia, aunque esté
ocupado por el saber, porque ignora que quien realmente le mueve los hilos es el amo-

122
mercado. Este discurso separa totalmente al amo de su propio deseo, de su propio lugar
de sujeto deseante.

El fantasma es aquel donde el amo pueda articularse con el sujeto. El fantasma sería:

S1 $

En el lugar del sujeto consumidor está la expresión de los recursos humanos: el sujeto
producido se transforma en recurso humano, en sujeto consumidor y consumido
también. Es el reinado de la burocracia. Es la fantasía de que el consumidor va a acceder
al lugar de amo, que va a conectar con ese lugar. Es una fantasía de la que se va a
aprovechar muy bien el discurso capitalista al hacernos amos de nuestro goce. El
fantasma es que no hay pérdida. Este es un discurso excluyente, al contrario que el
discurso capitalista. El amo deja de tener cara, deja de ser alguien concreto. El amo se
difumina de tal modo que se vuelve en alguien inatacable, no se le puede destituir.

Se puede tener más de un vínculo con relación con el otro. En el seminario 16 introduce
el discurso del amo y en el seminario 17 desarrolla el resto de discursos.

Libro: ¿Desea usted ser evaluado? -Jacques-Alain Miller y Jean-Claude Milner.

123
Película as bestas.

Gracias a la aparición de Sigmund Freud surge una cuarta y última forma de hacer
vínculo: el discurso del psicoanalista, un reverso del discurso del amo. Los elementos se
intercambian en diagonal, en el lugar del agente se coloca al objeto apuntando en el
lugar del otro o el trabajo al sujeto ($), en el lugar de la verdad se coloca el saber o S2 y
en el lugar del producto el saber amo S1. Este es el discurso verdaderamente subversivo.
Apoyado en un saber que queda en suspenso, el psicoanalista se coloca en un lugar de
semblante de objeto perturbador, objeto causa de deseo o causa de angustia. Todo para
dirigir o transmitir un impulso al sujeto dividido y ponerlo a trabajar para hacer caer o
colocar en el lugar de la impotencia o la pérdida al amo. Trabajar es hablar. El carácter
subversivo se debe a que coloca al amo en el lugar de la pérdida y lo separa del saber.
En el mejor de los casos, el paciente llega como sujeto histérico para que el analista le
produzca un saber, pero el analista no le da un saber, se destituye del lugar del saber,
pone el saber en el inconsciente, el analista no sabe. Pone a trabajar la falta, donde el
sujeto espera un saber el analista le dice al sujeto, hable. El carácter subversivo del
discurso del analista queda en el hecho de que se pone al amo en el lugar de la caída y lo
separa del saber, hace todo lo contrario del discurso universitario, lo separa por
estructura. El s2 es un saber que está por manifestarse a lo largo de la sesión. Este es un
discurso perturbador, tiene un punto traumático. Para que pase este discurso el sujeto
debe haber realizado una vinculación terapéutica. El S2 es el saber del analista, un puro
saber técnico, saber que no sabe. Es el que le permite al analista sostenerse en a. el
inconsciente sólo puede manifestarse a través de un no saber de amo. Necesitamos amos
que se hagan cargo del exceso de goce, por eso el amo no puede caer, perderse.

El fantasma sería:

S2 S1

La fantasía sería que podemos dar cuenta de S1, de su enigma, por eso los analistas no
dejan de estudiar. Ese fantasma se materializa en la figura del supervisor. La cura

124
psicoanalítica es el amor. ¿Cómo se cura si uno le da amor al analista? No se puede, se
perpetua.

125
DISCURSO CAPITALISTA.

Primer paso: El discurso capitalista suprime la barrera de la castración, le promete al


sujeto que va a poder gozar. Al suprimir la barrera, no hace vínculo, conecta seres
hablantes, pero sin hacer vínculo.

Segundo paso: El amo se coloca debajo de la barra, en el lugar protegido. El amo se


esconde, pero las flechas se mantienen, conectan los elementos de la misma forma.

El sujeto sigue sometido al poder del amo, a que el amo lo represente.

S1 = Mercado.

$ = Consumidor.

S2 = Programas y tecnologías.

a = Mercancía.

126
127
APUNTES EXTRA A TEORÍA
PSICOANALÍTICA.
Sobre el Proyecto de psicología-Freud. Extracto de Freud en su tiempo y en el
nuestro-Elisabeth Roudinesco.

Primera parte, capítulo II Amores, tempestades y ambiciones Páginas 70-71.

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<<Mientras Fliess avanzaba en la exploración cada vez más irracional de la
bisexualidad humana, a la vez que propiciaba peligrosas operaciones de las fosas
nasales, Freud elucubraba toda clase de hipótesis sobre el psiquismo humano. En un
manuscrito de un centenar de páginas, Proyecto de psicología, concebido como un
tratado de psicología destinado a los neurólogos, expuso en honor de su amigo, en 1895,
un plan general de su enfoque neurológico de la memoria, la percepción y la conciencia.
En él describía los procesos patológicos a través de los cuales intentaba poner de
manifiesto las características de los llamados fenómenos psicológicos <<normales>>.
Al contrario de Fliess, y siempre en duda con respecto a sí mismo, procuraba hacer de la
psicología una ciencia natural muy alejada del proyecto de reducir los fenómenos
psíquicos a trastornos orgánicos.

Planteaba además una serie de correlaciones entre las estructuras cerebrales y el aparato
psíquico, en el propósito de representar los procesos psíquicos como otros tantes estados
cuantitativamente determinados por partículas materiales o neuronas. Ordenaba estas en
tres sistemas distintos: percepción (neuronas w), memoria (neuronas N) y conciencia
(neuronas R). En cuanto a la energía transmitida (cantidad), la regían, en su opinión, dos
principios -uno de inercia, otro de constancia- y provenía ora del mundo exterior,
vehiculada en este caso por los órganos de los sentidos, ora del mundo interior, es decir,
del cuerpo. La ambición de Freud era referir a ese modelo neurofisiológico el conjunto
del funcionamiento psíquico, tanto normal como patológico: el deseo, los estados
alucinatorios, las funciones del yo, el mecanismo del sueño, etc.

Esa necesidad de <<neurologizar>> el aparato psíquico equivalía además a fabricar una


<<mitología cerebral>>. Freud no tardó en advertirlo y renunció a ese proyecto para
construir una teoría puramente psíquica del inconsciente. A partir de entonces calificó
de delirio, balbuceo y galimatías lo que había elaborado.>>

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