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PLAUTO

Obra, estilo y pervivencia

Gabriel Cima Viña


Sandra Fuertes

Universidad de Oviedo (Uniovi)


Estudios Clásicos y Románicos
ÍNDICE
1. VIDA ...............................................................................................................3
2. OBRA .............................................................................................................4
3. ESTILO DE ESCRITURA .................................................................................6
4. INFLUENCIA ...................................................................................................7
1. VIDA
La poca vida de Plauto (o Tito Macio Plauto) que conocemos es gracias a diversos autores.
Nace en Sársina, Umbria, en torno al 254 a.C en una familia libre, pero pronto se mudó a
Roma para comenzar a trabajar en lo que más le gustaba: el teatro. Según algunas fuentes,
primero pudo formar parte de una compañía teatral en la que interpretaba,
mayoritariamente, comedias. Sin embargo, todo ese dinero que fue ganando lo perdió al
invertirlo, posiblemente, en algún negocio que nunca salió adelante. Ya pobre al haber
perdido su dinero, para tratar de recuperarlo, trabajó como molinero (dar vueltas a un
molino) y fue en sus ratos libres en los que comenzó a escribir sus famosas obras; de estas,
las primeras que escribió, como se comentará más adelante, fueron Saturio, Addictus y
otra cuyo nombre se desconoce. A partir de aquí, la Buena Fortuna volvió a Plauto, pues
gozó de muy buena fama en los escenarios hasta el año de su muerte, el 184 a.C; este se
conoce bien gracias a Cicerón, ya que en su obra Brutus la menciona junto la censura de
Catón. La fecha aproximada de su nacimiento también se conoce gracias a Cicerón, esta
vez mencionada en su tratado sobre la vejez: <<Quam gaudebat Bello suo Punico Naevius,
quam Truculento Plautus, quam Pseudolo!>>, que traducido sería algo así: << ¡Cómo
gozaba Nevio con su <<Bellum Punicum>>, cómo Plauto con su <<Truculentus>>, cómo
con su <<Pseudulus>>! >>

Suponiendo que Plauto sería un senex al estar en este tratado, entonces tendría alrededor
de sesenta, sesenta y pocos años, y como se conoce la fecha de estreno de Pseudolus (191
a.C), se supone que su fecha de nacimiento rondaría el 250-255 a.C.

Aulo Gelio, en su obra Noches Áticas XVII, dice lo siguiente sobre Plauto: << Ac deinde annis
fere post quindecim bellum adversum Poenos sumptum est | atque non nimium longe
<post> M. Cato orator in civitate et Plautus poeta in scaena floruerunt>>, traducido sería
algo así: <<Y luego, aproximadamente quince años después, se llevó la guerra a los
cartagineses; y no demasiado <después> florecieron el orador Marco Catón en la política y
el poeta Plauto en escena>>. Esto nos da a entender que la fama de Plauto llegó a su punto
álgido no mucho después de la Segunda Guerra Púnica.
2. OBRA
A Plauto se le atribuyen más de 130 títulos de los que actualmente solo se tienen por
verdaderos 21. Ya en el siglo I d.C. el escritor romano Varrón en su monografía De comoediis
Plautinis, redujo su número a 21, separando de este grupo otras que se debían a sus
imitadores. En esta obra Varrón separa en tres grupos las obras plautinas: por un lado, las
21 obras de las que no de duda su autoridad, llamadas fabulae Varronianae; por otro lado,
un conjunto de 19 obras que pueden ser de Plauto por cuestiones históricas y estilísticas y
finalmente el resto de las obras que no pertenecen al autor. El primer grupo de obras son
las que se mantienen íntegras a excepción de la Vidularia.

Los títulos que conservamos son los siguientes: Anphitruo o Anfitrión, Asinaria, Aulularia
o La comedia de la ollita, Bacchides, Captivi o Los cautivos, Casina, Cistellaria o La
cestita, Curculio o El gorgojo, Epídico, Estico, Menecmos , Mercator, Miles gloriosus o El
soldado fanfarrón, Mostellaria o El fantasmita, Poenulus, Pseudolus o El trapalón, Persa,
Rudens, Trinummus , Truculentus y Vidularia.

De este grupo destacan por su fama posterior algunos títulos:

• Anfitrión: comedia mitológica que cuenta la historia del dios Júpiter (Zeus) que,
deseando seducir a Alcmena, esposa de Anfitrión, toma la apariencia de su marido.
La obra juega con el tema de la identidad y el engaño.
• Aulularia: Cuenta la historia de Euclión, un viejo avaro que descubre una olla de oro,
se obsesiona con ella y la esconde por temor a que alguien se la robe.
• Menecmos: Trata sobre dos hermanos gemelos, Menaechmo y Sosicles, que fueron
separados al nacer y luego se encuentran por accidente en la misma ciudad, lo que
provoca una serie de malentendidos cómicos.
• Miles gloriosus: Trata sobre un soldado arrogante llamado Pirgopolinices, que se
cree invencible y es continuamente burlado por los personajes secundarios. Es una
sátira sobre la vanidad y la fanfarronería.
• Pseudolus: Narra la historia de Pséudolo, un esclavo ingenioso que intenta ayudar
a su joven amo a conseguir a su amada, que es una esclava perteneciente a un
tratante de esclavos. Es una obra sobre la astucia y la libertad.

La comedia de Plauto pertenece al género de la comoedia palliata, un género latino que


consiste en la adaptación de la Comedia Nueva griega. Toma su nombre de la palabra
pallium, vocablo latino para designar el manto típico griego utilizado en la representación
de las obras.

Este género fue desarrollado en Grecia durante el periodo helenístico. El mayor


representante fue Menandro de Atenas, conocido entre los autores bizantinos como la
estrella de la Comedia Nueva. Menandro creó una prolífica cantidad de obras, de las cuales
solo conservamos fragmentos. La obra más completa es titulada Dyskolos o El Misántropo.

Todos los rasgos de la Comedia Nueva griega son acogidos por Plauto y aplicados en su
obra. Generalmente tiene las mismas características, incluso presenta las acciones en
ciudades griegas como Atenas. Simplemente se ocupa de adaptar la comicidad para el
gusto de la sociedad romana.

Este tipo de comedia se caracterizaba por presentar una temática amorosa. Por lo general
muestran una trama compleja con muchos giros. Se propone una historia de amor,
generalmente entre una pareja de jóvenes, que está llena de enredos, contrariedades y
aventuras las cuales se superan de la manera más rocambolesca posible y siempre tienen
final feliz. Plauto utiliza la técnica de la contaminatio que consistía en escoger 2 o más
escenas de diferentes obras griegas e integrarlas en una nueva obra de composición
propia.

Acompaña el tono amable y la vis comica reside en los engaños o confusiones que se
desarrollan dentro de esas peripecias que los personajes deben superar.

Casi siempre centra su atención en los antihéroes que son, precisamente, los
protagonistas de las obras: doncellas deshonradas, hijos sin padres, soldados
vanagloriosos, matrimonios de conveniencia… En este aspecto tiene cierto carácter
moralizador, pues se trata de un modelo de reflexión universal, no exento de cierto
pesimismo, propio de su conexión con una realidad que iba endureciendo las condiciones
de vida de los débiles. Por esta razón, es evidente la crítica social implícita, la crítica es
indirecta y se disfraza bajo situaciones cómicas y personajes estereotipados, permitiendo
a los dramaturgos tratar temas sociales sin ofender directamente.

Los personajes de este tipo de comedia son personajes arquetipo, que encarnan unas
virtudes específicas y caricaturescas que se reúnen en una misma persona y se van
repitiendo en diferentes obras. Algunos de estos personajes pueden ser:

• El joven enamorado (eromenos o adulescens amator): Suele ser un joven


apasionado y a veces un poco ingenuo, profundamente enamorado de una joven, a
menudo con alguna complicación social.
• La joven amada (virgo o puella): es el objeto del amor del joven. A menudo, es una
muchacha de belleza y virtudes excepcionales, pero que enfrenta limitaciones
sociales o familiares (como ser huérfana, esclava o hija de una familia
desconocida).
• El padre severo (senex o pater familias): representa la autoridad, la tradición y, a
menudo, el obstáculo principal para el amor de los jóvenes. Es un hombre mayor,
rígido en sus creencias y en su deseo de mantener la estructura familiar y social.
• El esclavo astuto (servus callidus): este personaje es uno de los motores
principales de la trama. A diferencia de los esclavos comunes, es ingenioso y, a
menudo, es quien resuelve las complicaciones de la historia con sus ideas y planes.
• El soldado fanfarrón (miles gloriosus): personaje vanidoso y arrogante que se cree
invencible, hermoso y deseable. Normalmente, es un personaje externo que intenta
conquistar a la joven o que crea obstáculos para el protagonista.
• El parásito (parasitus): es un personaje adulador que vive a costa de alguien más,
generalmente el soldado fanfarrón o un personaje rico.
• El viejo libertino (senex amator): otro personaje adulto, pero en lugar de ser estricto
y conservador como el padre severo, este es un hombre mayor que se comporta de
forma ridícula, intentando actuar como si fuera joven.

Muchas veces estos personajes tienen nombres parlantes que revelan el carácter del
personaje.

En cuanto a la estructura de las obras plautinas siempre solemos encontrar un prólogo en


el que un lar familiar u otro personaje de la propia obra se encarga de dar contexto a los
espectadores e introducirles en la obra. El grueso de la obra originalmente no está dividido
en actos ni escenas, sino que se trata de una continuidad. No es hasta el año 1500 cuando
se fija la división en actos y escenas. Una diferencia con la comedia griega es la inexistencia
del coro que ha perdido totalmente su papel mediador o comentador.

3. ESTILO DE ESCRITURA
La lengua de Plauto es un tema muy tratado en distintos autores. Cicerón, en De Oratore,
pone en boca de Craso la pureza de la lengua de los autores pasados, entre ellos Plauto;
según este Craso, le parece escuchar la forma de hablar de Plauto o de Nevio cuando oye
a su suegra Lelia y, según él, es porque las mujeres no tienen mucho contacto con el
pueblo, así que seguramente conservan la lengua que escucharon de pequeñas. Esta es la
prueba de la brecha generacional tanto en la fonética como en la morfología que
testimoniaron autores como Cicerón y Plauto.

Es un auténtico genio porque no solo sabe crear diálogos con una estructura rica, sino que
también los adapta según el hablante; es decir, Plauto ha compuesto diálogos entre
mujeres, entre esclavos, entre esclavo y amo, entre nobles... Y no solo cambia la
estructura, sino que también varía el léxico, permitiéndonos saber si el personaje que está
hablando es un hombre o una mujer, su clase social, una edad aproximada...

Por otro lado, el estilo de escritura de Plauto no es sencillo ni fácil de entender, pues escribe
en un estilo coloquial hablado en la época. Esto no se queda aquí, pues Plauto también
creó palabras mediante combinación de otras, creando así un lenguaje personal ([Link]:
renuntius, submerum, triuenefica...); el nivel de la creación es tal que hay muchos trabajos
acerca de las palabras que utiliza, cómo dividir esas palabras “nuevas” ... Incluso, algunas
son “hapax” (es decir, palabras testimoniadas solo una vez). Plauto creó compuestos con
un matiz posesivo (siccoculus, versipellis...), con un matiz atributivo (semisenex), entre
otros. Sin ninguna duda, lo que mejor sabe hacer Plauto es reproducir insultos; muchas de
las palabras son insultos o palabras de tono despectivo, pero también usa palabras que
mantuvieron su significado en épocas posteriores como legirupa, que parece referirse a
alguien que no cumple la ley, pues viene de lex-legis y el verbo rumpo (romper), y es
especialmente usado contra los rufianes (como Balión, en Pseudolus, o Labrace, en
Rudens).

Plauto, también testimonia una cantidad ingente de interjecciones, conjunciones y


palabras redundantes que dan lugar a anacolutos. Una vez más, este comediógrafo latino
vuelve a mostrar su inteligencia y algo de la cultura vulgar de la época mediante el uso de
estas palabras invariables. Las interjecciones se pueden dividir por la cantidad de veces
que lo dicen los hombres o, por el contrario, las mujeres; es decir, por ejemplo, la
interjección pol es más usada en hombres (según un estudio de la Universidad de Chile,
casi el doble de veces) al igual que edepol, pero tanto ecastor como mecastor solo se
documentan en mujeres y la interjección que menos se documenta en la comedia (tanto
de Plauto como de Terencio) es mehercle. Es muy curioso, también, que hay interjecciones
que claramente no tienen una traducción directa a ninguna de las lenguas, como por
ejemplo ohe que tiene un significado aproximado de impaciencia, o ei que tiene un
significado parecido al de dolor.

Como autor “arcaico” Plauto difiere en algunos aspectos del latín clásico que a veces
confunde a los traductores, como, por ejemplo, en lugar de maximus o proximus, en Plauto
se registran las formas maxumus, proximus o lacrumare; también hay documentados
muchísimos casos de prodelisión, por ejemplo: bonumst, opust, blandust, etc. Una letra d
al final de la declinación de los pronombres, entre otras cosas.

Como autor culto que es, Plauto usó también léxico relacionado con el griego: amphora,
batioca, cadus, calix, cantharus... Y se podría seguir hasta llenar una página entera
solamente de palabras ya sea adaptadas del griego o tomadas como préstamos
lingüísticos.

Es una maravilla cómo hoy en día seguimos utilizando dichos o refranes que ya se usaban
en la antigua Roma con el mismo significado. En Plauto se documentan una gran variedad
de refranes, como, por ejemplo: “Stare inter sacrum saxumque” (En castellano: estar entre
la espalda y la pared), “Flamma fumo est proxima” (En nuestra lengua: Por el humo se sabe
dónde está el fuego; se observa clarísimamente la conexión entre ambos refranes,
significando lo mismo: El efecto puede llegar a ser la clave para descubrir la causa), “In
scirpo quarere nodum” (En nuestra lengua: Buscar una aguja en un pajar).

4. INFLUENCIA
La figura de Plauto y su obra fue ya muy reconocida durante la vida del comediógrafo. Sus
comedias se siguieron representando con gran éxito mientras existió una tradición teatral
viva en Roma. Durante el clasicismo de los últimos años de la República en la época de
Augusto, la popularidad del comediógrafo latino sufre cierto retroceso por influencia de los
grandes poetas del momento, en particular Horacio, a quienes disgustaba la literatura de
la época arcaica. Con altibajos, se continuó leyendo a Plauto hasta el final de la Antigüedad
y en ese momento ya tuvieron lugar las primeras imitaciones.

Durante la Edad Media tuvo un papel más preponderante la figura de Terencio. Este autor
ofrecía un humor menos vulgar y ofrecía un contenido más conservador con un tono
moralizador, por lo que encajaba mejor con el pensamiento de la época.

La editio princeps de la obra de Plauto tiene lugar en el año 1472 d.C. de la mano de G.
Merula, en Venecia.

Con la llegada del Renacimiento, la obra de Plauto volvió a resurgir, se leía, reelaboraba y
representaba en los centros donde se transmitía el latín, como la Universidad de
Salamanca, donde a partir de 1574 d.C. se prohibió la escenificación de otras comedias
latinas aparte de las de Plauto y Terencio.
En España tuvo mucha influencia en algunos dramaturgos renacentistas como Bartolomé
Torres Naharro, Lope de Rueda o Juan de Timoneda, así como en los autores del Siglo de
Oro: Calderón de la Barca o Juan Ruiz de Alarcón. Sin embargo, la máxima influencia del
autor se ve reflejada en el teatro europeo del siglo XVI, principalmente en Shakespeare y
Molière.
A la vista está que Shakespeare era un gran amante del mundo grecolatino, pues se pueden
enumerar incontables elementos procedentes de la tradición clásica. La influencia de
Plauto en Shakespeare es evidente en varios aspectos, especialmente en su uso de
estructuras cómicas, arquetipos y temas. Aunque Shakespeare nunca copió directamente
las obras de Plauto, sí adoptó y transformó sus elementos para crear una comedia única.
Si hablamos de obras, es imprescindible mencionar la semejanza entre Menecmos de
Plauto y La comedia de los errores de Shakespeare. La segunda está directamente
inspirada en la original de Plauto, una comedia basada en la historia de dos hermanos
gemelos que, al reencontrarse en la misma ciudad, generan enredos y malentendidos
debido a su parecido. Shakespeare amplía la premisa de Plauto agregando dos pares de
gemelos en lugar de uno: los hermanos Antífolo y sus sirvientes Dromio, lo que crea una
cadena de confusión aún más compleja.

En el caso de Molière, destaca la influencia de Plauto en su desarrollo de la comedia de


enredos, la creación de personajes arquetípicos y la crítica social disfrazada de humor. Su
obra El avaro está fielmente inspirada en la Aulularia plautina, tanto por la trama como por
los personajes y la crítica social subyacente.

En la época moderna, Plauto sigue siendo una fuente de inspiración para el teatro, donde
sus arquetipos y enredos son adaptados a nuevos contextos. El musical de Broadway A
Funny Thing Happened on the Way to the Forum (Golfus de Roma) es un ejemplo notable
de la influencia de Plauto en el teatro moderno. Basado en varias de sus obras, combina
personajes, situaciones y el humor de Plauto para crear una comedia moderna que
homenajea su estilo.

Posteriormente, en el año 1966 el musical fue llevado a la gran pantalla e incluso consiguió
un Oscar a la mejor película adaptada.

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