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Trastornos de Conducta Alimentaria: Análisis Integral

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Contenido

I. INTRODUCCIÓN.....................................................................................................1

Introducción sobre los trastornos de conductas alimentarias........................................1

Definición y Clasificación de los Trastornos de Conductas Alimentarias....................2

Epidemiología y Prevalencia.........................................................................................2

Factores de Riesgo y Desencadenantes.........................................................................3

II. Metodología...............................................................................................................5

Estrategia de búsqueda de información.........................................................................5

Selección de información..............................................................................................5

III. Referencias:...........................................................................................................6

I. INTRODUCCIÓN

Introducción sobre los trastornos de conductas alimentarias

En la presente revisión se aplicará el enfoque cognitivo social de los Trastornos de


Conductas Alimentarias (TCA), que parte de una perspectiva integradora, tomando
datos de la perspectiva biológica, psicológica y social de los TCA. Del mismo modo, el
abordaje terapéutico clásico, centrado solo en una perspectiva, se ha mostrado
deficiente. Por lo que integraremos los aportes del Modelo de Diagnóstico y
Tratamiento Integral, con datos de la Biología, la Psicología Individual y Social.
Recientemente se ha empezado a incluir datos desde la Psicología Positiva, que se
muestra como un complemento necesario del Modelo.

Dado que el primer objetivo de nuestra revisión es aportar conocimientos actuales de los
TCA, realizaremos una profundización intelectual, pero también emocional de los
aspectos relacionados con los trastornos de conducta alimentaria. Por ello, nos
basaremos en la explicación del modelo MDTI, con un enfoque cognitivo-social,
explicación histórica y panorámica, seguido de otras teorías existentes en la actualidad.
Dado que los modelos explicativos sobre los trastornos de conducta alimentaria son de

1
carácter multifactorial, mencionaremos el origen multidisciplinar de los conocimientos
actuales de los TCA. Sin dejarnos a la práctica clínica y al tratamiento de los TCA, para
quienes requieran información práctica, la encontrarán de manera esquemática y
sencilla en los puntos en los que haya sido recogida de manera explícita.

Definición y Clasificación de los Trastornos de Conductas Alimentarias

Desde un punto de vista global, se entiende por trastorno de la conducta alimentaria o


TCA a toda alteración que sufre el comportamiento alimentario y que implica la ingesta,
la conducta de eliminar o la elección de los alimentos, y la percepción del propio
cuerpo. Dentro de estos trastornos se incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa
y los trastornos por atracones. Aunque la combinación de factores biológicos,
psicológicos y ambientales distintos explica el origen de cada trastorno, todos ellos
comparten elementos comunes. Son patologías que empiezan en la adolescencia y
desaparecen con la misma frecuencia que remiten. Son enfermedades mucho más
frecuentes entre mujeres y en los países desarrollados, aunque este patrón sociocultural
está cambiando y los casos van en aumento en países asiáticos, africanos y entre los
varones.

La conducta alimentaria normal exige que el individuo modifique su comportamiento a


lo largo del ciclo vital. Por tanto, son muchas las circunstancias psicosociales que
pueden condicionar una conducta de riesgo para el diagnóstico, aunque no podemos
olvidar que algunos trastornos como la anorexia nerviosa son enfermedades aplicadas a
unas características concretas y limitadas del individuo. Por lo tanto, los profesionales
habrán de centrar la intervención en los factores concretos que hayan intervenido en la
génesis, mantenimiento y desenlace de ese cuadro clínico, ya que realmente no existe en
ese momento un “enfermo tipo” sino distintos sujetos con distintas necesidades y
problemas. (Campos et al.2024)

Epidemiología y Prevalencia

La prevalencia de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) varía


considerablemente según la investigación y en el mundo, siendo difícil establecer la
verdadera dimensión del problema. En el caso de los TCA restrictivos, el DSM IV los
clasifica entre numerosas categorías diagnósticas, tales como Anorexia Nerviosa, Tipo
Restrictivo y Anorexia Nerviosa, Tipo Compensatorio, indicando la presencia o
ausencia de episodios de bulimia causalmente relacionados. En la práctica clínica,

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muchos profesionales tratan estos casos como TCA no especificada para poder brindar
un tratamiento sin presión de transformación, dada la severidad en la que estos
trastornos comprometen a pacientes y familiares. A menudo, resulta muy difícil
demarcar diferencias nítidas entre las formas de TCA restrictivas o purgativas, sobre
todo luego de un tiempo con las dietas restrictivas, por lo que muchos comprometidos
con la anorexia nerviosa comienzan con bulimia después de un tiempo con anorexia
pura restrictiva. Los datos acerca de la prevalencia de los TCA corresponden a estudios
realizados en muestras representativas de la población de diferentes países o regiones y
en diferentes etapas de la vida, incluyendo países europeos, Norteamérica y Australia.
La anorexia nerviosa, sin embargo, es precoz, aparece hacia el final de la adolescencia,
tiene desarrollo crónico y evolución incierta. También se sostiene que la prevalencia es
de 0,2 a 2,0% de la población femenina y de 0,2% a 0,3% de la población masculina,
con edades entre 15 y 25 años. En Estados Unidos, los estudios de prevalencia de la
anorexia nerviosa en adultos jóvenes señalan una variación en la prevalencia del 0% al
0%, siendo la mayor prevalencia reportada en mujeres, particularmente en mujeres
caucásicas no hispanas de menores ingresos familiares, mientras que la menor se
observa entre afroamericanos. La bulimia nerviosa, en cambio, como patrón
desadaptativo de la alimentación más tardío, hasta los 35 años, se muestra como
transitoria, con tiempo prediagnóstico en la mayoría de los casos y, por fin, se destaca
por las diferencias de sexo, surgiendo en tasas entre 1,5 y 3,8 veces más elevadas en
mujeres. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los estudios sobre el sexo en la
bulimia nerviosa son escasos, pues los de prevalencia son recientes. En esta línea, un
estudio realizado con responsables de hospitales elegidos al azar informó sobre
hospitalizaciones por bulimia nerviosa, correspondiendo a mujeres y varones, siendo
que ninguna tasa difiere significativamente de la esperada por casualidad en este último
grupo. (Arija-Val et al.2022)

Factores de Riesgo y Desencadenantes

Factores de riesgo: aún no se conoce qué causa este trastorno; probablemente, en su


etiopatogenia estén involucrados una serie de factores genéticos, biológicos,
psicológicos, sociales y familiares que pueden interactuar de formas múltiples y
diferentes en cada individuo. Al respecto, hay una serie de factores que suelen
encontrarse más frecuentemente y que se consideran como posibles causas del trastorno:

3
factores genéticos. Diversos estudios sugieren la existencia de una base biológica
común entre la obesidad y los TCA, como también la predisposición hereditaria a
desarrollar TCA. Factores biológicos. Hay diferentes estudios que sugieren que
desórdenes bioquímicos como alteraciones en los neurotransmisores hipotalámicos
podrían predisponer a desarrollar TCA. Se ha sugerido también que hay un aumento
característico de la serotonina en las fases obsesiva y anoréxica del trastorno obsesivo-
compulsivo, en las fases anoréxica y bulímica del TCA y en la fase bulimirexia del
TCA. Factores psicológicos. Diversos autores han barajado hipótesis psicoanalíticas
según las cuales los TCA serían el resultado de una inadecuada relación entre la madre y
la hija, que llevaría a la niña a utilizar la comida con fines simbólicos, encontrando en
ella formas de manifestar sus problemas familiares. Posteriormente, esta relación inicial
daría lugar a la aparición del pretrastorno, que a través de una serie de factores
desencadenantes daría lugar al establecimiento del TCA. Algunos psicoanalistas han
descrito la existencia de distintas familias según el TCA que padezca la hija. No han
encontrado diferencias (a excepción de las restricciones) entre los factores que
caracterizan a las familias de anoréxicas, de bulímicas o de las que presentan un subtipo
no purgativo de TCA. Factores sociales y culturales. Se parte del supuesto de que los
TCA han alcanzado su máxima incidencia en los países desarrollados. No obstante, esta
afirmación no es del todo cierta. Puede que en países con un bajo desarrollo se conozca
con más frecuencia la obesidad, pero en los países en vías de desarrollo de tipo
industrializado el número de casos no parece diferir mucho del de su población
correspondiente del Primer Mundo. Pero la revalorización de la delgadez que se ha
producido poco a poco desde comienzos del siglo XX -considerada como un estilo de
vida saludable según los miembros de las clases altas, y desde entonces de estatus social
privilegiado-, se ha convertido en el transcurso de nuestros días en una auténtica histeria
que afecta masivamente a las clases populares. (Medina Portilla & Mendez
Galindo…, 2022)

II. METODOLOGÍA

Estrategia de búsqueda de información

Para el desarrollo de esta investigación, se realizó una búsqueda exhaustiva en bases de


datos académicos como PubMed, Scopus, SciELO y Google Académico, utilizando las

4
siguientes palabras clave en español e inglés: trastornos de conducta alimentaria,
anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastornos alimentarios. , anorexia, bulimia . Se
priorizaron artículos científicos publicados en los últimos cinco años, escritos en
revistas indexadas y que siguieron la estructura IMRD.

Selección de información

La información recopilada fue organizada en matrices temáticas que incluyen categorías


como factores de riesgo, impacto psicológico y social, y estrategias de intervención. Se
seleccionaron estudios relevantes que analizarán el impacto de los TCA desde
perspectivas interdisciplinarias. Estos datos permitieron establecer un marco teórico
sólido y responder a la pregunta de investigación planteada.

III. REFERENCIAS:

 Campos del Portillo, R., Palma Milla, S., Matía-Martín, P., Loria-Kohen, V.,
Martínez Olmos, M. Á., Mories Álvarez, M. T., ... & Pita Gutiérrez, F. (2024).
Consenso del Grupo de Trabajo de los Trastornos de la Conducta Alimentaria
de SENPE (GTTCA-SENPE). Evaluación y tratamiento médico-nutricional en

5
la anorexia nerviosa. Actualización 2023. Nutricion hospitalaria, 41(SPE1), 1-
60. isciii.es

 Marí-Sanchis, A., Burgos-Balmaseda, J., & Hidalgo-Borrajo, R. (2022).


Trastornos de conducta alimentaria en la práctica deportiva. Actualización y
propuesta de abordaje integral. Endocrinología, Diabetes y Nutrición, 69(2),
131-143. [HTML]
 Quintero, Y., Bastardo, G., Angarita, C., Rivas Cordova, J. G., Suarez, C. I., &
Uzcategui, A. (2020). El estudio de la obesidad desde diversas disciplinas.
Múltiples enfoques una misma visión. Revista Venezolana de Endocrinología y
Metabolismo, 18(3), 95-106. scielo.org
 Cortijo Gutiérrez, M. (2024). Mejora de la Inmunoterapia CAR frente a
neoplasias tipo B refractarias mediante edición genómica. ugr.es
 Arija-Val, V., Santi-Cano, M. J., Novalbos-Ruiz, J. P., Canals, J., & Rodríguez-
Martín, A. (2022). Caracterización, epidemiología y tendencias de los trastornos
de la conducta alimentaria. Nutrición hospitalaria, 39(SPE2), 8-15. isciii.es
 Medina Portilla, E. M., Mendez Galindo, A. M., & Mendoza Oviedo, M. Y.
(2022). Evaluación de la conducta alimentaria en adultos de 20-40 años del
municipio de Bucaramanga. ucc.edu.co

6

7
IV. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Discusión:

La prevención primaria de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) es una


herramienta clave para abordar la creciente prevalencia de estas patologías en las
sociedades occidentales. Los resultados de esta revisión muestran la necesidad de una
comprensión más profunda de los factores de riesgo y desencadenantes para diseñar
estrategias efectivas. Este enfoque no solo requiere abordar los elementos individuales,
sino también los socioculturales y familiares que contribuyen al desarrollo y
mantenimiento de estos trastornos.

Interacción multifactorial en los TCA

Los TCA son el resultado de la interacción de factores individuales, psicológicos,


familiares y socioculturales, que operan de manera compleja e interrelacionada Canals
J., & Val, V. A. (2022b). Risk factors and prevention strategies in eating
disorders. Nutrición Hospitalaria. https://doi.org/10.20960/nh.04174 . Los factores
individuales, como el perfeccionismo, la baja autoestima y la insatisfacción corporal,
actúan como puntos de vulnerabilidad. En el caso de la anorexia nerviosa, la necesidad
de control y perfección es un rasgo destacado, mientras que, en la bulimia, la
impulsividad y la desregulación emocional son predominantes.

Los factores socioculturales, por su parte, han adquirido un peso significativo en la


última década debido a la creciente influencia de los medios de comunicación y las
redes sociales Blanes, Á. (2023, 29 junio). Los Trastornos Alimentarios y las redes
sociales | Clínica CTA. Clínica CTA. https://www.clinicacta.com/trastornos-
alimentarios-y-redes-sociales/ . Estas plataformas amplifican los ideales de belleza
inalcanzables y fomentan una cultura que prioriza la apariencia física sobre el bienestar.
Esta presión sociocultural es especialmente perjudicial en adolescentes y jóvenes,
quienes, al ser más vulnerables, internalizan estos mensajes y desarrollan actitudes
negativas hacia su cuerpo.

8
Desde una perspectiva familiar, las dinámicas rígidas, la sobreprotección y la dificultad
para gestionar conflictos emergen como factores de riesgo importantes Olivia, R. M. A.,
Rosalía, V. A., Manuel, M. D. J., Carme, V. I. S., & Elizabeth, H. C. M. (s. f.-
b). Factores familiares asociados a los Trastornos Alimentarios: una
revisión. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-
15232013000100006. La interacción simbiótica entre madre e hija, junto con la
negación de las figuras paternas en roles afectivos, refuerza patrones disfuncionales que
pueden traducirse en TCA. Por tanto, la prevención requiere intervenir también en el
ámbito familiar, promoviendo dinámicas saludables y comunicación abierta.

Estrategias de prevención primaria: desafíos y oportunidades

La implementación de programas de prevención primaria enfrenta múltiples desafíos,


como la heterogeneidad de los factores de riesgo y la necesidad de mantener
intervenciones sostenibles a largo plazo Lázaro, P. M. R., & Martín-Palmero, Á.
(2022b). New approaches to the prevention of eating disorders. Nutrición
Hospitalaria. https://doi.org/10.20960/nh.04189 . Sin embargo, también representa una
oportunidad para transformar las narrativas sociales sobre el cuerpo, la alimentación y la
salud.

Los programas universales han demostrado ser efectivos para sensibilizar a grandes
grupos poblacionales, mientras que las estrategias selectivas permiten abordar las
necesidades específicas de grupos en mayor riesgo. Ambos enfoques deben
complementarse para maximizar su impacto.

 Programas psicoeducativos: Estas iniciativas han demostrado eficacia al


proporcionar información basada en evidencia sobre los riesgos de los TCA,
desmitificando los estándares de belleza y promoviendo hábitos alimentarios
saludables. Sin embargo, es crucial que el contenido sea culturalmente relevante
y adaptado a la edad del público objetivo, para evitar que refuerce actitudes
problemáticas.

 Campañas educativas: El uso de medios de comunicación y redes sociales


puede ser una herramienta poderosa para contrarrestar la desinformación y

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promover una imagen corporal positiva. Estas campañas deben incluir mensajes
que destaquen la diversidad corporal y valoren la salud por encima de los ideales
estéticos.

 Intervenciones en el entorno escolar: Las escuelas son un espacio privilegiado


para la implementación de programas preventivos. Incluir temas relacionados
con los TCA en los currículos escolares puede ayudar a fomentar una relación
saludable con la alimentación y el cuerpo desde edades tempranas.

El papel de los agentes de cambio

La familia, la escuela y los medios de comunicación son agentes clave en la prevención


de los TCA De Diego Díaz Plaza, M., Cortés, S. B., Ruiz, J. P. N., Cano, M. J. S., &
Martín, A. R. (2022c). Advertising and the media in eating disorders. Nutrición
Hospitalaria. https://doi.org/10.20960/nh.04179 . Las familias pueden actuar como
factores protectores al fomentar la autoestima, la aceptación corporal y hábitos
alimentarios equilibrados en sus miembros. En el ámbito escolar, los docentes pueden
desempeñar un papel esencial al identificar señales de riesgo temprano y derivar a los
estudiantes a profesionales de salud. Los medios de comunicación, por su parte, tienen
la responsabilidad de promover representaciones diversas y saludables de los cuerpos,
rompiendo con los estereotipos perjudiciales.

Conclusiones:

Conclusión 1: La interacción multifactorial como núcleo para comprender los


TCA.

Los trastornos alimentarios (TC) no pueden dilucidarse ni tratarse desde una


perspectiva singular. Su desarrollo y mantenimiento responden a la interacción de
factores individuales y socioculturales. Esta idea subraya la necesidad de un
método inclusivo que combine planes de tratamiento personalizados con una
revisión fundamental de las percepciones sociales sobre el cuerpo y el bienestar.

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Conclusión 2: Prevención y sensibilización como pilares fundamentales.

La prevención primaria emerge como un instrumento crucial para frustrar los


TCA, particularmente durante las fases incipientes de la existencia. Técnicas que
incluyen la terapia conductual, iniciativas educativas en las escuelas y campañas de
información pública pueden disminuir los casos al respaldar prácticas dietéticas
nutritivas y cultivar una autoimagen saludable. Pero estos esfuerzos funcionan
mejor cuando las familias, las escuelas y los medios trabajan juntos para combatir
las malas influencias y crear cosas que ayuden a proteger a los niños.

REFERENCIAS:

Maganto, C., y Cruz, S. (2000). La imagen corporal y los trastornos alimenticios:


una cuestión de género. Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y del
adolescente, 30, 45 – 48.

Losada, A. V. (2011). Abuso sexual infantil y patologías alimentarias [en línea].


Tesis de Doctorado, Universidad Católica Argentina, Facultad de Psicología y
Psicopedagogía. Disponible
en: http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/tesis/abuso-sexual-infantil-
patologias-alimentarias.pdf

Soriano J, Serrano E, Linares R. Trastornos alimentarios y hábitos de búsqueda en


Internet: Resultados de una encuesta de población clínica. Disponible
en: http://www.acab.org/es/que-son-los-trastornos-de-la-conducta-alimentaria/
lucha-activamente-contra-los-trastornos-alimentarios-la-apologia-en-las-redes.
Acceso: 30 abril 2019.

Lambruschini-Ferri N, Leis-Trabazo R. Asociación Española de Pediatría.


Trastornos de la conducta alimentaria. Protocolos diagnósticos y terapéuticos de
gastroenterología, hepatología y nutrición en pediatría AEP; 2002. pp. 361-374
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_nlinks&pid=S0035-
0052201900020008000003&lng=en

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