I.
INTRODUCCIÓN:
De acuerdo con Flores (2020), la violencia familiar, es un problema
considerado a nivel mundial, integrando las proyecciones negativas que obtiene la
salud física, emocional y psicológica, ayuda a comprender las acciones o conductas
que puede ocasionar la muerte, lesión o padecimiento físico, sexual o trastorno
mental y se puede originar en el ambiente, relacionado con la responsabilidad y la
confianza de parte de un integrante del hogar o de la familia.
Además, es una problemática de gran importancia social, se presenta en los
casos más frecuentes a nivel mundial y de la comunidad, de tal modo, el abuso
físico, psíquico, sexual, de desinterés y de abandono, se da en los miembros del
hogar logrando obtener un peligro de supervivencia, en todo caso percibiendo las
víctimas más frecuentes que son las mujeres, los infantes y los adultos mayores
(Tello, 2023).
Por ello, se hace referencia a la cantidad de mujeres, de 15 a 49 años, que
ha pasado por algún tipo de violencia por su pareja, siendo de un 55,3%. Por cada
tipo de violencia a la mujer los porcentajes son estos; violencia psicológica 50,7%;
física 23,5%; y agresión sexual 5,5 % (Ministerio de la Mujer y Poblaciones
Vulnerables, 2020).
En relación, se menciona el psicoanálisis como aquel término que Sigmund
Freud identificó para referirse a la psicoterapia, en búsqueda del impulso de la
catarsis, Freud debía acercarse hacia lo que le revelaría la forma de ejercer terapia
en el ser humano, desde el método psicoterapéutico. El psicoanálisis funciona de
tal manera que el paciente puede comenzar a participar en una asociación libre de
ideas en su investigación. Esto sugiere que cuando el paciente señala un tema de
discusión, el tema puede procesarse inconscientemente, correspondiendo
entonces el psicoanalista interpretar lo que presenta el paciente (Rodriguez, 2023).
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Por otro lado, estas explicaciones tienen que ver con las conexiones
inconscientes de los psicoanalistas y las formas en que ciertos aspectos interfieren
con la terapia. Lo más importante es poder identificar los puntos o elementos que
es necesario abordar con la ayuda del ejercicio terapéutico y lograr la "liberación"
de la mente, para que los problemas que experimenta el paciente se resuelvan en
gran medida. Ahora bien, cuando se trata de psicoanálisis, podemos estar seguros
de que promueve tratamientos basados en métodos psicoanalíticos. También
podemos identificarla como una disciplina con enfoques terapéuticos basados en
la psicología (Asociación Psicoanalítica Mexicana, 2018).
A nivel global, los casos de violencia doméstica fueron en crecimiento
durante la pandemia de covid-19, especialmente contra la pareja,
independientemente de sus creencias religiosas o estatus social. Sin embargo, los
casos más altos de violencia contra la mujer parecen ocurrir en culturas
predominantemente patriarcales y sexistas. En esta cultura, el abuso de las mujeres
y la discriminación de género son graves, y los menores son obligados a casarse
en contra de su voluntad. Verdadera intención (Nakyazze, 2020).
De igual manera, las encuestas realizadas en los últimos años (2017-2021)
muestran que ninguna sociedad está exenta de este tema. Por lo tanto, en los
estudios se evidencian la proporción de investigaciones relacionadas con la
violencia doméstica fue mayor en las Américas (57,8%), y las proporciones fueron
menores en el continente asiático (21,05%) y el continente africano (15,78%),
Europa continental (5,2%). En este sentido, la violencia familiar es considerada un
problema social que perjudica a una gran parte de familias en todos los lugares y
en todos los niveles económicos y culturales (Joyos, 2022).
En el ámbito nacional, según datos del INEI en el año 2019, se reporta que
el 70.0% de los adolescentes de 12 a 17 años han experimentado maltratos
psicológicos, por parte de sus familiares dentro de su hogar en algún momento de
sus vidas. En cuanto a la violencia física, el 16,0% ha sido víctima, mientras que el
14,7% ha sufrido violencia psicológica. Se estima que entre el 80% y el 98% de los
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niños son víctimas de maltrato en el ámbito familiar con denuncias por agresiones
físicas y psicológicas dirigidas a niños menores (Mírez, 2019, pág. 5).
En el Centro de Salud llamado “Alto Trujillo”, ubicado en El Porvenir, se llevó a
cabo una investigación durante el año 2020 con el fin de explorar cómo se relacionan la
Violencia Intrafamiliar y el riesgo de la relación entre madres y recién nacidos a nivel local.
Este estudio, de diseño correlacional, involucró a 166 mujeres después del parto a las cuales
se les aplicaron dos instrumentos de evaluación: la Escala de contabilización de violencia
familiar (VIFJ4) y la Escala de puntuación de Pauta de Evaluación Relación Madre y el
Recién Nacido. Los resultados indicaron que prácticamente todas las mujeres atendidas, un
99.9%, habían experimentado violencia intrafamiliar en alguna instancia de sus vidas. Los
porcentajes de violencia intrafamiliar fueron categorizados como bajo en un 34,9%,
moderado en un 54,8% y severo en un 10,2%. Respecto al riesgo relacional entre madre y
recién nacido, se observó que el 60.8% presentaba un riesgo alto, mientras que el 39.2%
tenía un riesgo bajo. A partir de estos descubrimientos, se deduce que la violencia
intrafamiliar experimentada por las mujeres después del parto tiene un impacto directo en el
riesgo relacional entre la madre y el recién nacido. (Vargas, R. 2022).
El objetivo general de nuestra monografía es explicar la violencia familiar
desde la perspectiva de la teoría psicoanalítica.
De igual manera, nuestros objetivos específicos, como primero es definir la
violencia familiar, segundo determinar los tipos de violencia familiar, tercero analizar
los fundamentos teóricos de la teoría psicoanalítica.
Además, el propósito de nuestro trabajo es dar a conocer sobre la
personalidad que afronta un individuo frente a la violencia familiar y el por qué se
dan estos comportamientos, investigando desde un enfoque psicoanalítico, desde
sus respectivos antecedentes.
Conocer la violencia familiar desde perspectivas psicoanalíticas es crucial
para comprender las dinámicas subyacentes y los factores psicológicos que
contribuyen a este fenómeno tan perjudicial. El aporte de nuestra investigación va
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más allá de proporcionar una comprensión profunda de los factores subyacentes
que contribuyen a este fenómeno y cómo afecta a los individuos y las relaciones en
el contexto familiar.
La presente monografía está dividida en apartados, en la introducción nos
habla acerca de los niveles y la problemática social que vivimos hoy en día la cual
es la violencia familiar, hablando más teóricamente, la visión mundial, nacional y
local, donde podremos identificar puntos clave sobre el tema. El cuerpo, está
estructurado en objetivos específicos, como definir la violencia familiar desde una
revisión teoría psicoanalítica, analizar los fundamentos teóricos de la teoría
psicoanalítica, definir y determinar los tipos de violencia familiar, y finalizar con
nuestras conclusiones elaboradas por los miembros del equipo, y por último
nuestras referencias.
II. CUERPO
En primer lugar, Walton (2019) plantea la definición de la violencia familiar,
siendo uno de los comportamientos que tiene un gran potencial de propagación,
especialmente cuando sus efectos son negativos. Además, la violencia doméstica
se define como la fuerza utilizada intencionalmente contra un hombre, mujer, niño,
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adolescente o adulto en un hogar u otro entorno doméstico violando la integridad
física, psicológica o social; suele ser cometida por un miembro familiar que reside
junto a la víctima. Según los criterios de género y generacionales, se destaca el
aporte de los miembros de la familia al surgimiento de conductas violentas; desde
algunas perspectivas, el término violencia doméstica abarca una gama más amplia
de abusos, incluido el que tiene lugar entre padres y sus hijos. Las mujeres son
frecuentemente atacadas y el riesgo de que esta violencia pueda ocurrir en el hogar
es mayor.
En segundo lugar, Saldaña (2020) considera que existen diversos tipos de
violencia familiar; existiendo un trastorno mental que resulta en cambios agresivos
de personalidad o de comportamiento como consecuencia de abusos, juicios
incesantes, negaciones, degradaciones y discreción, entre otros; Violencia sexual;
sofoca o perjudica la sexualidad de la víctima; viola su independencia, autonomía
y plenitud; y crea una situación de abuso de poder que presume la superioridad del
agresor sobre la víctima al degradarla o tratarla como un objeto; Violencia física, se
utiliza la fuerza u otro método que podría o no provocar daños, de forma interna,
externa, para dañar a la víctima de una manera que no sea accidental; Violencia
patrimonial, es la destrucción, alteración, alteración, retención o desvío deliberado
de artículos, valores, documentos personales, bienes financieros destinados a
satisfacer sus necesidades; también implica daños a la propiedad pública y privada;
Violencia económica, controla u oculta los ingresos de la víctima a su situación
financiera percibida: esta violencia se considera frecuentemente como un tipo de
violencia por omisión que explota en acción bajo presión.
Por lo tanto, las afirmaciones anteriores sugieren que, a modo de ilustración,
tenemos el hallazgo que muestra la ausencia de ambos padres como un impacto
en los infantes que exhiben abandono. Este hallazgo está en línea con las teorías
propuestas por la teoría psicoanalítica y la teoría sistémica, que abordan la
estructuración de la personalidad y la familia como la unidad inicial de contacto y
desarrollo social y psicológico de un individuo. Dado que la familia se considera un
componente crucial del progreso mental del menor, la disposición de ambos
cuidadores es importante para el desarrollo tanto físico como psicológico. Según
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Freud, las inclinaciones de la infancia se manifiestan en características arraigadas
de la personalidad de un adulto. Durante la infancia y la primera infancia se forman
los principales rasgos de la personalidad. Estar cerca de los padres es fundamental
para la estructuración de la personalidad de una persona porque le brindan al niño
los modelos a seguir que requiere para su crecimiento y formarse como un adulto
sano (Acuña, 2020).
En tercer lugar, realizaremos el análisis de los fundamentos teóricos de la
teoría psicoanalítica planteada Sigmund Freud, se ha convertido en las corrientes
más influyentes en la psicología y ha dado lugar a muchas ramificaciones y
desarrollos en el campo de la psicoterapia y el entendimiento de la mente.
En relación con lo anterior, según Zevallos (2019) presenta los fundamentos
teóricos de Freud, siendo clave en la teoría psicoanalítica; estructura de la mente,
también planteó la teoría de la mente dividida en tres niveles de conciencia: el
consciente, el preconsciente y el inconsciente. Por ello, el consciente es la parte de
la mente que está activamente lúcida de los pensamientos y sentimientos; el
preconsciente incluye información que no se encuentra en la conciencia durante un
momento dado, pero puede ser recuperada sencillamente; y el inconsciente, en
cambio, contiene pensamientos y deseos reprimidos que afectan en la conducta de
una persona sin que esta sea lúdica de ello.
Posteriormente, Gallardo (2023) describe la teoría del desarrollo
psicosexual, que es el crecimiento de la personalidad en relación con el desarrollo
psicosexual. A continuación, incluye las etapas del desarrollo; oral, la anal, la fálica,
la de latencia y la genital. En este periodo está asociado con zonas erógenas
específicas y conflictos psicológicos que deben resolverse adecuadamente para
lograr un desarrollo psicológico y saludable.
De manera similar, Ortega (2019) menciona que la estructura de la
personalidad, está organizada por 3 partes: el ello, el yo y el superyó. Asimismo, el
ello es la parte más primitiva y se manda por la satisfacción del placer, buscando la
recompensa a corto plazo de los impulsos y deseos, el yo se desenvuelve entre la
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igualdad de las demandas del ello y las prohibiciones del mundo exterior, siguiendo
el principio de la realidad, el superyó es el lado moral de la personalidad, que
incorpora las normas y valores sociales.
También, Alcívar. et al (2019) propone que los mecanismos de defensa, se
utilizan para la autoprotección de la ansiedad y el conflicto psicológico; algunos
ejemplos incorporan la represión (el proceso de mantener pensamientos o deseos
no deseados fuera de la conciencia), la negación (rechazar la realidad de una
situación) y la proyección (acusar los propios pensamientos o sentimientos a otros);
interpretación de los sueños, son una ventana al inconsciente y que pueden
proporcionar valiosa información sobre los deseos y conflictos reprimidos de una
persona. De la misma manera desarrolló un método de interpretación de los sueños
que implicaba analizar los elementos simbólicos y latentes de los mismos; terapia
psicoanalítica, es un enfoque terapéutico que busca explorar y resolver los
conflictos y deseos inconscientes a través de los análisis de los procesos mentales
del paciente. La relación terapéutica es fundamental en este enfoque, y se emplea
la asociación libre, donde los pacientes expresan sus pensamientos y sentimientos
sin censura.
Por consiguiente, Roudinesco (2018) destacó que la teoría psicoanalítica es
la atribución de críticas y revisiones durante estos años, y otros psicólogos y
terapeutas han desarrollado diversos enfoques terapéuticos alternativos. Sin
embargo, sigue siendo una influencia significativa en la psicología y ha contribuido
al conocimiento de la mente humana y la psicoterapia.
Simultáneamente, Rodríguez (2018) alude que la teoría psicoanalítica de la
personalidad; manifiesta que el psicoanálisis forma parte del campo de la
psicología, aunque no abarca toda la psicología, constituye su estructura
subyacente y posiblemente su base completa, según Freud (1896) es evidente que
en este contexto, no está hablando del psicoanálisis como una técnica de
tratamiento psicoterapéutica, sino como una teoría psicológica, es decir, como una
filosofía de la psicología o, de manera equivalente, como una metapsicología.
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En un momento posterior, Fernández (2018) muestra el análisis del
pensamiento de Sigmund Freud, su estructura está dividida en cuatro secciones; la
primera examina los conceptos fundamentales e imprescindibles de la disciplina del
psicoanálisis, tal como fueron definidos por el fundador hasta su fallecimiento. La
segunda sección aborda que, a partir de 1920, Freud realizó modificaciones
significativas en sus propias teorías. La tercera sección sintetiza los puntos clave
de su perspectiva sobre la cultura. Por último, la cuarta parte detalla su posición en
relación con la filosofía.
A continuación, se estará hablando acerca de la definición de la violencia
familiar desde una revisión teoría psicoanalítica, es muy importante identificar este
comportamiento de cada persona, porque tiene ciertas actitudes hacia alguien o
algo es tratar de ir más a fondo en investigar más sobre teorías de la personalidad.
Por consiguiente, Cruz (2019) nos señala que hay algunos fenómenos sociales del
individuo, que son propios o adquiridos a lo largo de su vida gracias a esta teoría
nos permite entender cada aporte. De igual manera, se realizaron diversos estudios
científicos para dar un entendimiento más amplio del comportamiento del individuo
con respecto a la violencia familiar, tratando de entender al individuo, remontándose
a sus inicios de existencia: cómo la madre llevó el embarazo, su infancia, cómo
llevó su adolescencia, cómo fueron sus padres, las actitudes de estos, los tuvo
presentes o ausentes, que traumas tuvo en esa etapa, entre otras.
Asimismo, Martin (2018) hace referencia a una inclinación agresiva de
disposición hacia la hostilidad y el odio, en confrontar el amor propio del hombre.
Por lo tanto, el entorno del ser humano no se trata de simpatía y bondad, en todo
caso se encuentra en el momento de la naturaleza de sí misma, una pulsión
proveniente de la agresividad, y se origina de la principal pulsión de muerte.
Por otro lado, agregando a lo anterior; la violencia tiene varios ámbitos donde
se puede manifestar, no está limitado a tan solo la violencia de género, también a
la violencia intrafamiliar que puede comenzar haciendo daño, a los hijos, y así
avanzar y profundizar a un mal irreversible; por lo que el objeto debe ser analizado
y tomar prioridad para debatirlo. De la misma forma, Cruz (2019) menciona que los
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aportes de la teoría psicoanalítica del subconsciente nos ayudarán a dar un breve
entendimiento del por qué un ser humano actúa de forma irracional, y por qué
ciertas conductas pueden afectar a los demás. En esta teoría, se aborda que
existen fuerzas internas, fuera del inconsciente que guían de una u otra manera el
comportamiento del individuo. Con ello se puede abarcar emociones,
pensamientos, deseos, incluso recuerdos que están fuera del control y que pueden
manifestar en cualquier momento.
En relación con lo anterior, la teoría psicoanalítica de Freud estableció una
conexión inherente entre la violencia y aspectos fundamentales de la psique
humana. Freud argumentó que existen impulsos agresivos innatos que pueden
manifestarse de manera destructiva. Además, la supresión inconsciente de deseos
y conflictos crea tensión psicológica que conduce a comportamientos violentos. El
complejo de Edipo es una etapa clave del desarrollo infantil y además, puede ser un
factor en el desarrollo de conflictos no resueltos que se manifiestan como agresión en
la edad adulta. Los mecanismos de defensa como la proyección ayudan a
exteriorizar la agresión. En síntesis, la teoría psicoanalítica freudiana proporciona
una perspectiva para comprender la violencia como expresión de dinámicas
psicológicas complejas y conflictos internos (Sánchez, J. 2019).
Por consiguiente, Odinye (2022) encontró la actitud que representa el “ello”
freudiano. El instinto biológico de Thanatos empuja o controla el comportamiento
agresivo, destructivo o violento inherente a una persona. Aunque el agresor es
culpable de este comportamiento destructivo. Además, el poder destructivo del
“ello” tal como se manifiesta en thanatos crea una sensibilidad negativa que en gran
medida causa “represión”. Sin duda, tanto la víctima como las personas de su
entorno también se ven afectadas psicológica y emocionalmente por las palabras
abusivas del agresor. No es fácil encontrar un ataque sutil al comportamiento de
los padres dentro del hogar. Aquí, en unas pocas frases, se nos deja adentrarnos
en la bastardeado y la hipocresía del abuso en la crianza de los hijos. El “yo” de la
víctima adopta diferentes mecanismos de defensa (represión y proyección) para
protegerse cuando no puede hacer frente al estrés de su conflicto inherente. En
esta situación, la viciosa desorientación mental incubada en casa es el principal
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impulsor de la “proyección” como mecanismo de defensa. Como forma de
mecanismo de defensa, empuja a su ego a resolver los conflictos internos y
externos atribuyendo sus emociones y dolor inaceptables al comportamiento de su
agresor.
III. CONCLUSIONES:
- Desde la perspectiva psicoanalítica la violencia familiar, permite interpretar
como la expresión de conflictos no conscientes y dinámicas psicológicas
complejas que nacen en el contexto de las relaciones familiares.
- La violencia familiar hace referencia a una problemática que abarca
conductas como el maltrato físico, verbal, emocional y sexual, generando
que los miembros del hogar sean perjudiciales de quienes la experimentan.
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- Los tipos de violencia familiar son violencia sexual, violencia física, violencia
patrimonial y violencia económica.
- La teoría psicoanalítica destaca la influencia de impulsos inconscientes en
el comportamiento humano y la formación de la personalidad a través de la
interacción entre el ello, el yo y el superyó.
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