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Booktrailer de "Marcado - Yoonmin"

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MARCADO - YOONMIN

IZZY ROSLYN 🌸

Published: 2021
Source: https://www.wattpad.com
BOOKTRAILER

https://www.youtube.com/watch?v=ERK2B7zKYUQ
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Hola guys
Le hice un booktrailer a la historia, nunca es tarde.
Me gusto el resultado, pero a ustedes también ♡
NOTAS Y ACLARACIONES

¡Hola guys!
Lee antes de continuar:
◇ El fanfic es completamente de mi autoría, quedan PROHIBIDAS
las copias, adaptaciones, etc.
◇ El contenido que veras a continuaciones es completamente ficticio,
cualquier parecido a la realidad es coincidencia.
◇ Aclaraciones: Cada universo omegaverse tiene variables según su
escritor.
◇ Si la historia no te gusta, abstente de malos comentarios y procede
a retirarte de la lectura.

🖤
Favor de respetar lo anterior dicho.
Disfruta de la lectura
CAPITULO 1

—¡Consíguete un alfa, omega tonto! —gritaba su hermano mayor desde


el otro lado de la línea —Sabes cuantas familias me siguen rechazando para
sus omegas porque creen que mis padres nos criaron mal—escucho un
gruñido.
—¡Taehyung no me estés gruñendo, alfa tonto! —grito alterado—No es
mi culpa que aun piensen que un omega solo sirve para ser un adorno más
del hogar y tal vez hagan bien al alejar a los omegas de un alfa como tu —
colgó sin más, era cansado tener que hablar con su hermano más bien pelear
con su hermano, ni siquiera sabía porque le seguía contestando.
Definitivamente haber huido de su casa fue la mejor de las decisiones
que pudo tomar aun si fue complicado. En cuanto sus padres lo rechazaron
al decir que quería estudiar e irse a la cuidad tomo sus maletas y huyo de
casa. Tenía muy en claro dos cosas, la primera que sería difícil siendo un
chico de 18 años con estudios truncos y la segunda que sería aún más difícil
siendo un omega.
El primer año fue lo peor, un omega viviendo solo no era nada nuevo en
la cuidad tan moderna pero aun así corría peligro por los alfas que le
acosaban en la calle, el olor dulce que desprendía a piña y coco le causaba
conflicto por lo que comenzó a usar supresores casi pasando desapercibido.
La gente creía que era un beta y como la razón de cubrir su aroma era por
los acosos y no por vergüenza se disponía a explicar la situación, porque
claro que él estaba orgulloso de ser un omega y uno muy preparado y capaz.
Luego de siete años con 25 años había logrado estudiar y tener un buen
empleo en una empresa importante, estaba al mismo nivel que un alfa,
pronto lo ascenderían de eso estaba seguro. Su hermano tenía que dejar el
pasado atrás y alegrarse por él, así como dejar de intentar secuestrarlo en su
misma casa cuando los visitaba solo para que no volviera a la ciudad y
pudieran casarlo, que seguro sería un alfa que lo mantendría cultivo criando
cachorros. Y quería que sus padres lo aceptaran por completo.
Estaba cansado, el trabajo era agotador se sobo la nuca percibiendo el
aroma que desprendía. Se habían agotado los supresores y no fue por más,
No siempre los usaba menos porque ya sabían que era omega, en la oficina
nadie lo molestaba por la ética de la empresa donde mantenía protegidos a
los omegas. pues claro que se iba a esperar de una empresa que pertenecía a
un alfa con un dulce omega y tres cachorritos omegas por hijos a los que
adoraba y siempre presumía en su empresa.
No faltaba quien intentara coquetearle mas no era de preocuparse
siempre eran cortejos con respeto.
—Entonces no aceptaras mi café— comento su compañero del cubículo
de al lado.
—Jungkook trabaja y no platiques —trato de sonar amable ante la
segunda vez que lo invitaba a salir en el mes. No le atraía el olor a menta
que desprendía al contrario se sentía abrumado por él. Era guapo, pero no
su estilo, era un chico rudo con aires de playboy pero no era más que un
chico tierno y dulce que casi lograba cautivarlo las primeras veces que
inicio a invitarlo meses atrás.
El alfa bufo encaprichado volviendo la mirada a la computadora, quería
reprochar e insistir pero una voz lo detuvo.
—Jimin, el jefe quiere verte —hablo la secretaria.
—Suerte —le grito el compañero de enfrente a lo que sonrió en
respuesta. Todos esperaban el ascenso tanto como él.
La oficina era mediana en ella estaban alrededor de 15 personas en
cubículos no muy separados que estaban divididos en tres filas, al pasar por
la primera se detuvo a escuchar.
—Espero el ascenso Jimin, si no habrás desperdiciado tu trasero —
escupió como veneno de víbora la beta supo bien a que se refería, meses
atrás había escuchado rumores sobre que el se acostaba con el jefe. no sabía
quién había dicho semejante barbaridad y ahora se vino a enterar quien fue.
Jimin sintió el enojo recorrerle las venas, nada era perfecto y tenía
detalles en su vida difícil de lidiar y eso era convivir con esa beta de ojos
negros.
—Eunbi no porque el omega te haya rechazado públicamente tienes
porque tratarlo así —lo defendió Jungkook.
—No me voy a dejar de ti Eunha, jamás te falte al respeto y exijo respeto
porque me he ganado mi lugar en esta empresa con el sudor de mi frente y
no sudaba por las razones que dices si no porque hacia bien mi trabajo e iba
de ahí para allá cumpliendo las expectativas —trato de tranquilizarse para
no decir nada de más —Pudiste haber trabajado más y podrías ser tú la que
estuviera en mi lugar, todos en esta oficina tuvimos la misma oportunidad
—finalizo sin querer escuchar respuesta, se dirigió a la oficina del jefe.
Ya adentro de la oficina se le ofreció café o agua y un lugar para sentarse.
—Agua, por favor
—Haneul tráele agua y para mi igual —ordeno —Creo que sabes de lo
que hablaremos Jimin así que lo diré sin rodeos —dijo desparramándose un
poco en la silla —Hace más de un año que entraste y siempre te he tenido
en la mira, cuando se fue Lisa me dejo muy en claro que tenía que seguir
observándote hasta que lograras tu meta y así fue. Ella tenía razón al decir
que eras el indicado para cubrir su puesto, puedes creerlo un alfa con
respeto total hacia un omega. Es un gran avance para la sociedad y para ti
Jimin —sonrió feliz.
—Gracias Sr. — estaba sonrojado por el alago.
—Dejemos los formalismos Jimin, ahora tu eres el nuevo jefe del
departamento —soltó tan rápido la noticia que el pobre omega tardó en
reaccionar. Lo esperaba, pero estaba eufórico.
—En serio Seungjun —no le iban a decir dos veces que dejara el
formalismo — estoy muy agradecido por que haya valorado mi esfuerzo —
chillo de emoción. El puesto del año se lo había llevado el, un omega, el
puesto que solo habían logrado llenar alfas y betas por fin lo obtuvo.
—He estado esperando tanto esto Jimin. Los anteriores omegas
terminaban rindiéndose a pesar de que los apoyaba, otros se iban tras su
alfa, se embarazaban y se iban sin decir adiós y ahora tu pudiste hacerlo —
los hoyuelos característicos de su jefe salieron a la luz, todo lo decía
sinceramente.
—Eso espero, el puesto exige mucho por lo mismo temo decirte que la
plaza vacacional que me solicitaste hace unas semanas se te negara —
comento serio. Jimin entendió las razones que tenía su jefe.
—No puedo ir al viaje de la empresa —menciono preocupado, las manos
comenzaban a sudarle.
—Como líder del departamento tienes que dar el ejemplo, los demás
líderes irán y ninguno se negaría, es el primer lema de la empresa, lealtad a
la compañía a tu gente.
—Iré —afirmo dándose por vencido. Tratando de sonreír volvió a hablar
— no fallare, daré el 100 de mi o más. Demostrare que soy capaz—
finalizo. Se despidió de su jefe y salió preocupado.
Estaba perdido, no tenía otra opción tendría que buscar la manera de
solucionar el problema de su celo que para su suerte era en esas fechas.
Como omega le seria complicado mantener el puesto, pero tenía que
lograrlo y demostrar que era capaz de ser un omega independiente.
CAPITULO 2

Se encontraba en la farmacia surtiéndose de supresores para el viaje,


había ideado un plan, uno que debía funcionar, haciendo cuentas su celo
llegaría al segundo día de viaje, no podría salir mal.
—Bromeas— dijo incrédulo su amigo quien resultaba ser el empleado de
la farmacia — tu plan es simplemente ridículo— termino de empacarle los
supresores en una bolsa.
—No tengo otro plan. No veo porque no me saldrá —comento nervioso a
pesar de que estaba seguro de su plan.
—Fingir una infección intestinal para que tengas razones de quedarte
encerrado en el hotel es un plan...
—Creíble
—Tonto. Pero es el único que tienes así que tendrás que usarlo —dijo
encogiéndose de hombros.
—Amenos que quieras ayudar a tu amigo y darme una receta — se colgó
en el estante de vidrio con una radiante sonrisa.
—No soy doctor, soy un simple despachador de farmacia —negó con la
cabeza.
—Tu novio es doctor Jin hyung —rogo el omega volvió a negar
metiendo artículos a una bolsa.
El sonido de la puerta abrirse los distrajo haciendo que Jimin se tensara,
ambos omegas se quedaron en silencio.
—Jimin
—Yoongi
Ambos se saludaron con voz monótona.
—Pastillas para dolor de cabeza— pidió el alfa. Llevaba supresores
porque no habían podido distinguir el olor, Jimin no entendía porque un alfa
llevaba supresores en definitiva Yoongi era el alfa más raro que había
conocido.
Sin decir más fue despachado y salió de la farmacia. Ambos omegas se
miraron.
—No te ha vuelto a invitar a salir —pregunto Jin a Jimin mostrando más
interés que a tema anterior.
—Ni siquiera me habla, otros insisten en salir conmigo, pero él se rindió
al primer intento, es un buen tipo creo — se levantó del aparador dejando la
posición en la que estaba antes.
—Es muy guapo, pero nunca he percibido su olor
—Nadie lo ha hecho, en la oficina se rumora que es beta de no ser porque
lo he visto comprando supresores juraría que es uno o hasta un delta —dijo
en susurro como si temiera que la puerta se abriera y apareciera el alfa
nuevamente.
—Es un alfa muy raro, pero no importa porque a ti nadie te gusta —
reprocho. Le había presentado a cuanto amigo se le cruzaba, así como
amigos de su novio y Jimin solía rechazarlos a todos.
—Incluso rechazaste al guapísimo de Jackson el primer día que te lo
presente a él le gustaste y mucho.
—No es algo que importe ahora —Jin asintió convencido.
—Además le caigo mal —comento regresando a el extraño alfa — Me
evita y siempre que olvido los supresores y mi olor sale a relucir se aleja
como si le diera asco. Ahora con el ascenso acabo de ganar nuevas miradas
de desprecio y Yoongi no es la excepción — le contó a su amigo.
—Supongo que es humillante que un omega sea más competente para el
puesto —bufo con enojo.
Jimin asintió. Recordó la mirada de desprecio que recibí de parte del alfa
luego de salir de la oficina del jefe. Todos o más bien la mayoría se pararon
a felicitarlo, la beta y el alfa se quedaron sentados concentrados en el
trabajo, entre abrazos y felicitaciones Jungkook estaba de empalagoso y
cuando logro zafarse e ir a su lugar logro escuchar a Yoongi hablar antes de
pararse de su lugar y salir caminando con pisadas fuertes que parecía estar
enojado.
—No eres suficiente
No era nada hiriente para él, al contrario, le pareció un comentario fuera
de lugar, lo ignoro y se dispuso a ignorarlo como siempre lo había hecho.
—Deséame surte Jin, la necesitare —tomo la bolsa que antes preparaba
el rubio.
—Búscate un alfa en el viaje, podrías disfrutar por una vez tu celo —
recomendó serio, porque en verdad quería que su amigo encontrara un alfa,
no le parecía mal la vida que llevaba, Jimin había logrado todo lo que el no
pudo más que ser un omega respetado, pero aun así la soledad de Jimin le
entristecía, quería que su amigo encontrara el amor.
—Los disfruto —dijo sonriendo coqueto, se despidió con la mano y se
dirigió a su casa. Algo dentro de él se estrujo. Nadie lograba entenderlo,
claro que se sentía solo, quería un alfa ahora que logro mayor parte de sus
objetivos, pero lo que nadie entendía es que aún no lograba encontrar el alfa
que el necesitaba y quería.
No era fácil vivir siendo un omega ya que Vivian bajo la sombra de los
alfas. Aun si la sociedad iba evolucionando los alfas mantenían el control
de la mayoría de las cosas en especial de la vida de los omegas, un omega
no podía ser independiente del todo a menos que no tuviera familia y
precisamente ellos sufrían más por no tener quien los defendiera terminaban
en manos de alfas cueles y despiadados.
En definitiva, no quería una vida así, le había costado mucho haber
llegado hasta donde estaba incluso si su familia se negaba lo logro.
CAPITULO 3

El resto de la semana se fue volando con tanto trabajo que tenía


acoplándose al ritmo de la nueva situación de su vida.
Se encontraba terminando de guardar lo que llevaría al viaje, serian solo
tres días, jueves, viernes y sábado. Llevaba lo necesario en una maleta y en
su bolso de mano llevaba su vida, supresores.
No paraba de sudar, el trayecto al trabajo parecía corto, creyó que el
taxista iba a más de 60 km/h. dirigió la mirada al chofer y efectivamente iba
a 40 km/h y había tráfico. Tomo tantas veces el celular queriendo marcar el
numero de la oficina e inventar una excusa, más no podía fallarles así, sería
la derrota y la oportunidad para otros. En ese momento le parecieron
absurdos los viajes de trabajo, sin embargo, entendía que eran lo mejor para
mantener un ambiente laborar agradable, así los trabajadores podían
interactuar entre sí y no solo por trabajo, aligerando el ambiente. Gracias a
ello había podido encajar con sus compañeros luego de unas 5 botellas de
soju y una barbacoa.
—Llego el encargado del departamento —grito Jungkook yéndolo a
recibir. Se encontraban afuera esperando abordar los autobuses.
—Que emoción, es mi primer viaje —hablo la más pequeña del
departamento, una omega de ojos redondos, Umji.
—Tampoco es la gran cosa— hablo Eunbi —Vamos a un hotel barato,
donde rentan un restaurante, cenamos y luego hacen juegos, no tiene nada
de divertido —finalizo con desinterés.
—No le hagas caso es antisocial —declaro Jungkook —Yoongi Hyung
creí que no vendrías— camino hacia el alfa que recién bajaba del taxi.
—Aun puedo conseguir el puesto, nada es para siempre —miro a Jimin
de reojo.
Jimin simplemente lo volvió a ignorar. No entendía como era que el alfa
lo había invitado a salir si no le agradaba ¿una apuesta? no lo creía, eran
mayor para eso, tenía 28 años y no se veía de esos tipos además de que el
alfa no hablaba con nadie no tenía con quien hacer una.
—Enserio que en esta oficina no pueden disimular su desagrado, a Eunha
y Yoongi no les agrada Jimin-ssi y a él no le agradan ustedes —los señalo
—Es de no creerse. Vamos Jimin —el alfa tomo a él omega de los hombros
guiándolo al autobús.

El trayecto a jeju fue largo y agradable, Jungkook era realmente


simpático, no paraba de hacer bromas mientras que animaba a los demás a
cantar y agitar las manos al son de la música.
A pesar de las malas miradas los dos, los primeros días fueron agradables
y placenteros que casi olvida su celo.
—Olvidaste los supresores Jimin-ssi —le dijo un Jungkook borracho. Era
sábado por la noche, precisamente madrugada.
Habían bebido desde el atardecer, unos ya se habían ido a sus
habitaciones, quedando en el restaurante cinco personas Seung, Jungkook,
Eunha, Umji y el. Se olfateo a si mismo presiviendo su olor, había tomado
supresores horas atrás cuando sintió que el olor emanaba de si, comprendió
que su celo estaba llegando y los supresores combinados con el alcohol no
daban buen resultado.
—Tengo que irme —se levantó torpemente más por el sueño que por la
borrachera. Una mano que sujetaba su muñeca lo hizo detenerse, así como
su corazón. Era Jungkook quien lo retenía con su agarre —T...ee teng...o
que...
—Lo sé — el alfa no le despegaba los ojos de encima, los ojos marrones
se habían vuelto de un negro intenso, si tenía alcohol en las venas ya no era
de preocuparse, la borrachera se le había bajado del susto al comprender la
situación.
¿Estaba en problemas? pensó, cerro los ojos intentando calmarse y
zafarse del agarre. Jungkook lo presionaba fuerte logrando lastimarlo el alfa
quería acercarlo a él, en un intento por zafarse una tercera mano logro
ayudarlo, su jefe se había metido desde el otro lado de la mesa tomando al
alfa de ambas manos.
—Vete —ordeno o sugirió, no supo descifrarlo. Con una reverencia en
agradecimiento se levantó para ir a su habitación corriendo escuchando a
Jungkook.
—Buenas noches Jimin-ssi— grito antes de caerse dormido en la mesa.
Había sido estúpido e irresponsable de su parte olvidar el celo, sentía
calor un calor que había pensado era por el alcohol y el clima del lugar, por
lo que no le dio importancia. Tomo una ducha rápida para ir a la cama, no
tomo más supresores cuando salió del baño al final ya estaba en su
habitación sin ningún contratiempo o peligro creía él.
CAPITULO 4

Jimin había entrado en celo por completo luego de acostarse en la cama.


Sentía como la sangre comenzaba a bombear por todo su cuerpo más
rápido, la respiración entre cortada por el dolor que sentía en el estómago.
La lubricación bajaba por todos sus muslos.
Se había acostado solo en bóxer, era doloroso cada movimiento, su
cuerpo entero gritaba por su alfa, un alfa que no tenía. Su lobo estaba
frustrado por la soledad, ambos lloraban porque otra vez tendrían que
satisfacerse solos.
Jimin quería un alfa desde siempre lo quiso, más no quería cualquier alfa
quería uno que aceptara su independencia, que lo respetara y sobre todo que
lo viera como su compañero y no un simple cuerpo para satisfacer sus
necesidades y criar a sus cachorros.
El roce de la tela apretada en su parte baja lo hacía soltar pequeños
gemidos, tenía que hacerlo solo, saco su miembro sin quitarse el bóxer y
comenzó a bombearlo, estaba duro.
Los gritos de placer retumbaban en toda la habitación, no le importaba si
lo escuchaban se había entregado por completo al celo y estaba a salvo en
esas cuatro paredes.
Del otro lado de la puerta a dos habitaciones un alfa salía de su
habitación con la piel quemándole y una gran erección bajo los pantalones
del pijama.
En cuanto salió un olor a piña y coco lo ataco de golpe, inhaló fuerte
deleitándose con el olor que entraba por sus fosas nasales, el olor estaba por
todo el pasillo no sabía de donde provenía hasta que vio a un alfa parándose
frente a la puerta 225. El alfa recargo la cabeza en la puerta aspirando el
aroma dulce, no duro mucho ahí, se golpeó la cabeza con la mano y se
retiró rápidamente de la puerta. Yoongi lo vio irse, sabía quién era el alfa,
estaba por gruñirle cuando se fue. Su lobo comenzó a saltar y correr de
felicidad logrando que el alfa se moviera hacia la puerta, dio dos golpes y
espero. Se sentía extraño, pero algo en su interior le decía que esa puerta se
abriría no sabía quién estaba ahí, aunque el olor le era familiar así que solo
se dedicó a soltar sus feromonas para atraer al lindo omega que pedía a
gritos ser llenado por su alfa.
Los golpes es la puerta lo sobresaltaron, estaba a punto de llegar dos
caricias más y lo hizo, el semen cayo por sus manos y abdomen
manchándose. Calmo los jadeos y se concentró en el que percibía en el aire
no era solo piña y coco lo que olía.
—Pino... —olfateo más alzando la cabeza— llu...lluvia ahh —gimió
dejando caer nuevamente la cabeza en la almohada retorciéndose por la
excitación que creyó haber calmado un poco.
Su lobo comenzó a aullar ordenándole que se levantara, caminaba con
dificultad sentía como bajaba más liquido entre sus muslos cada vez que
aspiraba el aroma. La parte humana empezaba a sentirse extraño y un poco
asustado, realmente estaba por abrir la puerta, estaba cegado por el celo,
pero aún estaba consciente y sabía que del otro lado estaba un alfa
desconocido y una vez que abriera la puerta seria tomado y llenado. Se
excito más con solo pensarlo.
Escucho tres golpes más aspirando el aroma que se intensificaba, esos
golpes habían sido más fuertes asustándolo, Jimin dudaba preguntándose
¿Qué tipo de alfa se encontraría?
—Ábreme — el lobo de Jimin se doblegó y este bajo la cabeza en
manera de mostrar sumisión aun si la puerta impedía que lo vieran.
Sin pensarlo más obedeció por instinto dejando que ambos aromas se
mezclaran por completo en una excitante droga.
—Alfa— susurro arrepintiéndose al momento. A la persona que menos
esperaba ver era a Yoongi menos a un Yoongi en celo.
Retrocedió lento deteniéndose en el respaldo del sillón. El alfa lo miraba
serio casi enojado pensó Jimin, sabía que el alfa lo detestaba por lo que su
lobo chillo sabía lo que pasaría, el alfa se iría, rechazándolo. Jimin
lagrimeó, con la vista borrosas vio como Yoongi río con ironía ni siquiera el
creía que el omega que lo llamaba era Jimin.
Yoongi lo observo un momento deleitándose con la vista que el omega le
brindaba, estaba en bóxer exponiendo la piel que lucía tan tersa y el quería
comprobarlo. El bóxer estaba desacomodado notando el semen que tenía,
bajo más la vista encontrándose con dos piernas bien torneadas y brillosas a
causa de la lubricación, acaricio su miembro al pensar en cómo sería
recibido, por último, lo miro a la cara ¿Quería llorar? Tenía los ojos
brillosos lográndose ver un poco inocente pero esos labios gruesos lo hacían
ver totalmente sensual.
No lo pensó dos veces y entro cerrando la puerta.
CAPITULO 5

Estaba confundido, asustado y excitado, sobre todo. Una vez que el alfa
cerró la puerta tras de sí no había vuelta atrás ya que el abrió la puerta.
Yoongi se acercó a él con un aire de superioridad, lo rodeo con un brazo
de la cintura pegándole a él haciendo que ambas erecciones se rozaran,
Jimin gimió avergonzado. Levanto la vista hacia arriba encontrándose cara
a cara con el alfa quien lo miraba con cierto brillo de burla en la cara, tenía
una sonrisa ladina. Observaba cada movimiento del mayor, este levanto una
mano para acariciar una majilla del omega y luego besarlo, lo beso como si
no hubiese un mañana, era rudo e imponente, le mordió el labio haciendo
que Jimin se quejara del dolor y a la vez placer.
—Vamos a la cama —ordeno con una voz gruesa, Jimin se estremeció
asustado, no sabía en lo que se había metido, sabía que no le caía bien al
alfa y no le tenía confianza.
Un escalofrió le recorrió el cuerpo.
—Deberías irte —susurro casi inaudible, el alfa rio por el comentario.
—Buena broma —su tono de voz se había vuelto seria y fría. Hizo
presión en el agarre de la cintura ejerciendo más fuerza —No fui yo quien
entro a la fuerza —la diversión y burla se había borrado del rostro del alfa
dejando paso a la lujuria.
La habitación era pequeña, la cama estaba frente a ellos, con el omega en
brazos camino junto a la cama recostándolo en ella, se detuvo para sacarse
la ropa hasta quedar sin nada. Las mejillas de Jimin se encendieron de un
rojo vivo, desde su presentación se había prometido no entregarse a ningún
alfa hasta después de terminadas sus metas, que el alfa se despojara de la
ropa y lo mirara como si quisiera devorarlo le avergonzaba, era el primer
hombre al que miraba desnudo, sin embargo, no despego la mirada de este,
no tenía porque si estaban a punto de tener sexo.
Yoongi se acercó a Jimin para quitarle el bóxer, subió a la cama
posicionándose encima del omega, lo beso de la misma manera que antes
ahora sintiéndose libre de tocarlo a su antojo. Jimin sintió las manos frías y
ásperas del alfa recorrer sus muslos, no era suave al contrario era tosco,
apretaba y amasaba su trasero con fuerza como si se hubiera retenido por
mucho tiempo y quisiera comprobar que era real.
Por su parte el omega se dedicaba a soltar gemidos y corresponder el
beso al ritmo del alfa, se sentía intimidado como para tocarlo, estaba
nervioso y no sabía que hacer más que apretaba las sabanas con fuerza
tratando de controlarse, estaba ahí bajo el alfa pero tampoco quería estarlo,
era Yoongi después de todo y tenía miedo de lo que pasara después, al
amanecer seguirían siendo líder del departamento y empleado, un empleado
que quiera quitarle su puesto. Aparto el rostro mirando hacia la nada, no
estaba seguro de seguir, estaba en celo que casi deja de pensar más no
podía.
El silencio reino el lugar por unos segundos y solo fue roto con un
gemido proveniente de la boca del omega, Yoongi había introducido un
dedo en su entrada, sacándolo para enterrar dos en su lugar, Jimin no pudo
resistirse estaba sensible, Yoongi lo sabía. Por instinto abrió las piernas
dejando que el alfa se acomodara entre ellas, arqueaba la espalda y no
dejaba de gemir cada vez que el alfa metía y sacaba sus dedos, Jimin no
pudo evitar pensar en cómo sería el placer que sentiría cuando el alfa
entrara en él.
—Gime para mi omega, déjate llevar— le susurro el alfa al odio,
tomando el mentón del menor volteándolo para besar los labios adictivos
que tenía.
Mando muy lejos sus pensamientos y se dejó llevar, «seria solo un
polvo» se repetía Jimin.
Se permitió colocar las manos alrededor del cuello del alfa, pegándole
más a él, el calor que sus cuerpos emanaban los quemaba, y el olor en la
habitación los enloquecía. Jimin se quejó al sentirse vacío, miro a Yoongi
quien miraba hacia abajo para luego volver a verlo, estaba sudando, Jimin
sintió estremecerse ante la mirada del alfa, sin decir nada se empujó de
lleno en su interior, sintiendo como se contraía su entrada.
—Oye —se quejó. Le había dolido, para ser un alfa en celo le agradeció
que aún no se moviera otro no se hubiera detenido luego de entrar de
aquella manera.
Yoongi no espero la aprobación del contrario así que comenzó a moverse,
eran moviendo firmes y casi lentos, la entrada del omega era estrecha y lo
apretaba tanto que le gustaba.
—Alfa ahh —escuchar a Jimin gemir de una manera tan seductora lo
hacía sentirse poderoso. Tener al omega sumiso ante él era glorioso.
Las estocadas eran cada vez más fuertes y rápidas, convirtiéndose en
unas muy salvajes, Jimin sentía que se rompería en cualquier momento, se
aferró con más fuerza a los hombros de Yoongi dejándose hacer, él no
estaba haciendo nada más que gemir y retorcerse de placer, era el alfa quien
lo penetraba sujetándolo con fuerza de las caderas alzándolas para tener
mejor acceso, era el quien lo besaba y quien se deleitaba toqueteándolo sin
pudor.
Pero ambos estaban en el paraíso, sus lobos aullaban sintiendo la
conexión. Estaban felices.
Yoongi tomo el cuerpo de Jimin como si fuera pluma y lo volteo
sacándole un suspiro al menor quien se dejó caer aferrándose a la almohada
esperando ser llenado nuevamente y así fue, Yoongi volvió a entrar
golpeando sus nalgas. El alfa se pegó a él dándole lamidas en el cuello hasta
llegar a la oreja y morderlo, Jimin soltaba gemidos cada vez más altos,
escuchando mejor los gruñidos del alfa con cada estocada.
Jimin se contrajo sintiendo el orgasmo cerca, no tenía fuerzas para
tocarse, pero sabía que no era necesario, se correría en cualquier momento.
—Yoongii... —grito el omega cuando se corrió. Dos estocadas más
profundas el alfa se vino dentro de el.
—Maldición —gruño.
Jimin estaba en la gloria, pero aun así noto que su nombre no fue
pronunciado haciéndolo sentir triste por alguna razón.
Tenía los ojos pesados amenazando con cerrarse cuando sintió que el
nudo se formó y pensó en el fin de todo, pero no esperaba estar equivocado.
Sintió colmillos en si cuello, encajándose en su piel.
—No —susurro antes de caer en un profundo sueño causado por el
cansancio del sexo y dolor de la mordida.

♦♦♦
Primera vez haciendo smut
llegan a leer esto.
🔥😏 no se que decir 😶 espero les guste si
CAPITULO 6

Despertó por el peso de la cama hundirse al lado que daba la espalda. La


luz de la ventana y la punzada en la cabeza le impedía abrir los ojos, giro el
cuello hacia los pasos que sonaban en el suelo encontrándose con alguien
desnudo caminando con total libertad a paso lento hacia el baño mientras se
rascaba la nuca.
Recordó el alfa enfrente de su puerta, el alfa besándolo, el alfa encima se
él, el alfa tocándolo, el alfa penetrándolo salvajemente. Todo era sobre el
alfa.
Se incorporó sentándose en la cama observándose en el espejo frente a él,
tenía el cabello desalineado y marcas en todo el torso y solo una logro
congelarlo, el mundo que había construido con sueños y metas se
desmoronaba frente a él.
Quería un alfa si, pero uno que lo amara y el amara y ahora se encontraba
atado a un alfa que muy apenas y conocía.
—Despertaste —Yoongi había salido del baño yendo hacia él, se detuvo
a observarlo —¿Qué tienes? —pregunto mientras se ponía la ropa. Había
notado la cara pálida del omega.
—Eres un estúpido —escupió con odio —¡Eres un maldito alfa
desgraciado! —dijo esto último en un grito.
Jimin lloraba aferrándose a las sabanas escondiendo el rostro.
—Deja de llorar y levántate que nos esperan —el alfa se escuchaba
sereno y eso le molestaba más a Jimin.
—No me importa, arruinaste todo —decía entre sollozos —era solo sexo
no tenías que marcarme maldito alfa —le hervía la sangre de tanto coraje y
frustración, quería matarlo.
—Así que resultaste una puta barata —hablo con frustración, Jimin lo
miro mal —lo supe desde que abriste la puerta —rio, aunque sonó más
como un gruñido.
—Y tú eres un alfa aprovechado, te aprovechaste de mi celo —le gruño.
—Tu eres aquí el responsable, tú me provocaste con tu olor si no era yo
sería otro o me equivoco —se acercó peligrosamente, Jimin retrocedió
pegándose a la pared por lo que Yoongi lo sujeto de las muñecas para
acercarlo, Jimin lo pensó por un momento ¿Por qué había abierto la puerta?
Entonces el olor a pino y lluvia lo envolvió ¿Le hubiera abierto la puerta a
otro? —agradece que fuiste marcado por un buen alfa, alguien como tú de
fácil no lo merece —dijo para luego empujarlo.
—¿Quién te crees para decir quién es el mejor aquí? Eras un asco de alfa
al marcar a alguien que no lo pidió —contrataco.
—No te hagas el inocente que no te queda luego de haberte escuchado
gemir anoche me queda muy claro la clase de perra que eres —comenzaba a
alterarse y eso no era bueno — la marca es un acuerdo y lo sabes.
—Aun así, debiste...
—No Jimin tu debiste cerrar las piernas antes de ofrecerte como un...
—¡Deja de ofenderme Yoongi! —grito sintiendo su garganta desgarrarse
—tu fuiste el primero incluso el primero en besarme no soy una puta, no
tienes por qué insultarme de esa manera. ¡Eres un idiota! —lloro más
fuerte.
El alfa sabia sobre lo primero o al menos lo dedujo anoche, Jimin lo
estaba haciendo enfadar por eso le hablaba de tal manera aun sabiendo que
no era todo lo que él decía lo sabía bien; lo que no esperaba era la segunda
confesión por qué no lo parecía, besaba jodidamente bien que había
maldecido al infeliz que tuvo la dicha de probar esos labios carnosos del
omega.
—Rompiste mis sueños porque ahora estoy atado a un ti —reclamo.
Dolió en su orgullo, un simple omega lo estaba despreciando y su lobo
chillo de tristeza ocultándose haciéndolo enojar más por lo que estaba
provocando en su interior.
—Todos tenemos sueños y metas Jimin. Para tu desgracia te topaste con
un alfa que se había propuesto marcar al primer omega que despertara a su
lobo — sin esperar respuesta el alfa salió de la habitación azotando la
puerta no sin antes decirle que saliera en 15 minutos.
Jimin estaba destrozado en definitiva Yoongi no era el alfa que quería,
nada de la vida amorosa que soñaba estaba resultando como quería, sus
estudios fueron buenos, su trabajo progresaba, incluso había tenido un buen
sexo, pero no había sido con la persona que esperaba.
Sentía el alma destostada, sus ojos no dejaban de derramar lágrimas y en
medio de todo se sentía confundido no solo por él, sino que la marca
comenzaba a hacer efecto percibió el enojo del alfa.
CAPITULO 7

Tardo más de 30 minutos en arreglarse para salir, no quería, pero como


un buen líder tenía que bajar aún estaba en celo sin embargo el aroma había
cambiado, todo en el gritaba que tenía alfa, el olor advertiría a los alfas y la
marca los alejaría aun así tomo supresores para aliviar el dolor y disminuir
el olor.
Se sentía incomodo, no era capaz de bajar y que sus compañeros de
trabajo se enteraran que acababa de ser marcado, quería llorar nunca
imagino que la marca seria razón de vergüenza.
Tomo una pashmina ligera con la que se cubrió el cuello, obviamente se
vería ridículo con algo en el cuello en plena playa más no le importo y se
dispuso a salir así.
—Tardaste demasiado —hablo Yoongi asustándolo, creía que estaría con
los demás.
—No debiste esperarme —dijo serio mientras aceleraba el paso hacia el
elevador.
—Sigues estando en celo omega. Debo de cuidarte —lo siguió, pero para
él era como caminar tranquilamente a diferencia de Jimin.
—El peligro más grande para mi eres tú —lo miro enojado.
Nadie dijo más al subir al elevador. Ambos bajaron en el primer piso
yendo hacia el restaurante. Al llegar a la mesa corrió al único lugar entre
Jungkook y Umji, lo miraron raro quiso ignorarlos todos vestían ligero,
shorts, camisetas, vestidos, no pasaba desapercibido.
—¿No tienes calor Jimin-sii? —pregunto Jungkook extrañado, el moría
de calor.
—Para nada —mostro una sonrisa nerviosa antes de que alguien le
siguiera cuestionando; de pronto sintió como la tela se resbalaba por el
cuello de manera rápida.
Giro confundido topándose con la penetrante mirada de un alfa, su alfa.
Yoongi estaba parado detrás de el enojado, el omega pensó que tal vez no
había notado su intento por ocultar la marca, estaba equivocado.
—¡Oh my god! —pronunció Umji cubriéndose la boca —eso es una
marca —señalo con el dedo en dirección al cuello de Jimin haciendo que
todos en la mesa dirigieran la vista a donde apuntaba.
—Ayer no la tenías —hablo uno de sus compañeros.
—Hueles a alfa y ¿Hueles a... ce... lo? —la beta se acercó a el. Jimin
agachó la cabeza apenado, su vida privada se estaba ventilando a los cuatro
vientos. Umji al parecer ignoraba la existencia de la prudencia
—Jimin es mi omega —el mencionado levanto la vista con asombro, lo
había reclamado frente a sus compañeros de oficina. Miro a su jefe apenado
no había reglas sobre no mantener relaciones entre compañeros y aun así
estaba seguro de que esta relación causaría conflictos —Umji podrías
moverte a otro lado, por favor — Yoongi hablaba de manera neutral
ignorando el incómodo silencio y las miradas confusas en la mesa. La beta
se levantó sin protestar yendo al otro lado de la mesa dejando que Yoongi se
acomodara en su lugar.
—Disfruten del desayuno —Jungkook se paró arrojando la servilleta a la
mesa, no se fue sin antes mirar con enojo a Yoongi quien levanto la cabeza
con superioridad.
Jimin se mordía el labio con nerviosismo, la relación que mantenía con
Jungkook sería la primera en afectarse, no le gustaba lo veía como un buen
compañero que le alegraba, se preguntaba como seria en adelante.
Tenía tantas cosas en la cabeza, todas girando entorno a la marca que
olvidaba una cosa. Se levanto de la mesa sintiendo como se quitaba peso de
encima, los miraban con ganas de preguntar y ninguno se atrevía, a pesar de
tener una relación agradable aun existía una línea que nadie cruzaba y
agradecía no tener que explicar cómo termino marcado por un alfa con el
que no hablaba y que hacía en la playa estando en celo.
En el baño saco lo que había tomado de su maleta, Jin le hacia un kit
especial en sus celos, le daba supresores para el celo y también se daba el
lujo de agregar condones como invitación a que buscara compañía, así
como pastillas anticonceptivas en caso de emergencias.
Tomo una pasándosela en seco, si quedara embarazado sería el fin total
de su vida, no estaba listo para criar un cachorro y menos sabia cuando lo
estaría. De pensar en tener un hijo de Yoongi le puso la piel chinita.
Definitivamente tenía que cuidarse, estando en celo era más Probable que
quedara preñado.
Le comenzaba a irritar tener encima al alfa todo el tiempo, lo seguía
hasta el baño. La única manera de alejarlo un poco fue en la playa, se
escapó justo cuando Seungjun engancho a Yoongi con platicas de alfa, de
haber sido sobre trabajo ni loco se iba.
Por fin podía tener un momento de paz. Tendió una toalla donde se sentó
enterrando los dedos de los pies en la arena hacía tiempo que no observaba
el mar y ahora se veía diferente. No era a través de unos ojos llenos de
ilusión que lo miraba, ese Jimin ya no existía, de la noche a la mañana
murió. Estaba atado a alguien que no sabía si respetaría los planes que tenía.
Su futuro era incierto y ya no era solo suyo, le pertenecía a alguien más. A
partir de ahora dependía de alguien más, ni siquiera cuando huyo de casa se
pudo valer por sí mismo en varias ocasiones, estaba enojado consigo mismo
al no poder lograr los objetivos que se había marcado.
Se acerco al omega agachándose para rodarlo con sus brazos.
Deshaciendo los pensamientos del contrario.
—¿Qué haces? ¿Qué no ves que intento alejarme de ti? —se apartó, pero
este no lo dejo sujetándolo del brazo y acariciando el cabello con otra mano
de lejos seguía pareciendo un abrazo.
—Mientras tú te alejas, hay malditos alfas intentando acercarse a tu lindo
trasero, que resulta ser mío — le dijo en tono serio entre dientes
estremeciéndolo, Yoongi estaba mostrándose posesivo.
—No hables de mi como si fuera un objeto— dijo abrazándose así
mismo juntando las rodillas al pecho, tenía miedo del mayor, la manera en
que se expresaba lo detestaba —no soy tuyo.
Yoongi se río, parecía muy divertido. Aun así, no paso por alto el
sentimiento de miedo a través del lazo. Carraspeo y prosiguió.
—Lo eres, aunque no te guste. Tu eres mío y yo soy tuyo — lo recostó
uniendo sus labios en un beso posesivo y demandante. Le demostraba a los
demás que el omega no estaba disponible.
A pesar del miedo que tenía por la manera en que Yoongi le había
hablado se dejó llevar, estaba sensible y el mínimo roce lo calentaba. Gimió
bajito separándose del alfa al sentir las manos de este en su trasero
apretándolo.
—Me tomaras en público —sonaba seductor y retador.
—Solo para demostrarles a quien le perteneces.
Una parte de Jimin se había excitado, su lobo sumiso rogaba que lo
tomara en el momento. La otra parte el lado humano se sentía roto por la
manera en que estaba siendo tratado, el alfa simplemente quería llenar su
ego ante todos los alfas que los miraban. Él no era feo y siempre había
tenido atención, era cortejado por casi todo alfa que tenía suerte ver al
omega pasar junto a él. El alfa estaba siendo envidiado y lo sabía.

♦♦♦
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CAPITULO 8

Había una frase que daba vueltas por su cabeza "tú eres mío y yo soy
tuyo" saber que era propiedad de alguien le hizo sentir un vacío, su alfa no
lo veía más que como un objeto, pero por alguna extraña razón saber que el
alfa era suyo le había brindado satisfacción y por un momento
comprensión.
Sacudió la cabeza tratando de sacar los pensamientos de su mente
«contrólate Jimin, el arruino nuestra vida» se decía más que a él, a su lobo
que no paraba de rogar que fuera en busca de su alfa.
Luego de la escena en la playa regresaron al hotel, el alfa lo mantenía
adherido a el sujeto de la cintura de ser posible se hubieran fundido en uno.
Escapo al abrirse las puertas del elevador y desde entonces no salió de la
habitación por lo que restaba del día, el alfa tampoco lo busco dándole más
razones a su lobo para que chillara y suplicara a que moviera los pies.
Era el primer celo en que no dejaba que su lado omega controlará la
situación, no sabía ni como lo estaba logrando ni como en la playa no se
arrojó al alfa importándole poco los demás.
Como la noche anterior estaba retorciéndose de excitación entre las
sábanas blancas de la cama. Quería ser acariciado, llenado de besos, sobre
todo llenado por su alfa, se dio cuenta que algo había cambiado al intentar
tocarse no se sentía satisfecho y no podía llegar al orgasmo, su lobo y el no
estaban conectados y uno de ellos se la pasaba llorando.

Mando a la mierda cualquier anterior pensamiento al escuchar golpes en


su puerta su lobo comenzó a correr en círculos y exigirle que abriera. Se
levanto de inmediato sin importar que estuviera desnudo pues sabía quién
era, se movía en automático. Lo olía en el aire el aroma a pino y lluvia, lo
llamaba.
Yoongi se encontraba recargado en el marco de la puerta con los ojos
cerrados al abrirlos contemplo la más agradables de las vistas, el omega
estaba desnudo, lubricado y listo para él. Cerró la puerta de golpe
acorralando al omega en el sillón donde lo recostó, le separo las piernas
acomodándose en ellas y entro sin avisar.
—Alfa —chillo el omega por la repentina intromisión.
Yoongi no lo besaba ni acariciaba se dedicaba a meter y sacar su
miembro de la ya preparada entrada, lo alzaba tomándolo de las caderas
soltando lascivos gruñidos. Jimin gemía alto con un poco de dolor, el alfa
no estaba teniendo tacto y no es que lo haya tenido la primera vez, pero no
podía acostumbrarse aun al tamaño del alfa.
Intento acercar al alfa con los brazos rodeándolo del cuello logrando su
cometido, quería sentir al alfa no solo golpeándolo en su interior, el quería
más que eso, fue el quien lo beso, en un inicio fue un beso vacío como si el
alfa no estuviera ahí, segundos después el beso que era algo torpe y lento
fue subiendo de tono siendo liderado por el alfa.
Comenzó a sentir las caricias por todo el cuerpo, fue cuando Jimin se
sintió satisfecho y el dolor desapareció. Se dedico a disfrutar de los roces de
sus cuerpos sudorosos entregándose por completo.

Se corrió dentro del menor esperando el nudo, se había mantenido


encerrado en la habitación enojado por que el omega se había escapado. Su
orgullo estaba siendo pisoteado por el omega otra vez y su lobo chillaba que
era lo que más le enfurecía, ese pequeño omega llamado Jimin desde que
apareció en su vida hacía que su lobo estuviera deprimido la mayor parte
del tiempo. No soportaba ser débil delante de el así que enojado porque lo
anterior y frustrado por no poder bajar la erección en sus pantalones se
dispuso a ir en busca del omega no esperando ser recibido de la manera en
que paso.
Estaba cegado por sus instintos animales que no le importo si le hacía
daño, Jimin era su omega y tenía que satisfacerlo, se descargaba en el
cuerpo del menor sin piedad hasta que unos labios sobre los suyos lo
relajaron, la sangre le bombo con lentitud y sus manos comenzaron a
moverse sobre el cuerpo bajo el.
No pararon de tener sexo durante toda la noche, eran insaciables querían
más el uno del otro. Así fue como pasaron la última noche del viaje
disfrutándose mutuamente.
Saludos ✌🖐
Aquí amando las nuevas fotos de los chicos 💜💖🥰
CAPITULO 9

La separación fue difícil Jimin se decía que era el fin de todo, su lobo
estaba callado en un rincón, sabía que pasaría, tenía que pasar, no se
imaginó que doliera tanto.
Algo se partió dentro de su pecho al ver como el alfa que no se había
despegado de el en autobús se bajó y sin decir adiós se subió a un taxi
desapareciendo entre la multitud de autos.
Umji no dejaba de verlos notando la confusión en el rostro de Jimin,
había observado la tierna escena en donde el alfa estaba recargado en el
hombro del omega y ambos dormían. No solo ella los había visto y tampoco
entendían como pasaron a esa situación.

Se canso de estar en el departamento deprimido era el tercer día de celo,


pero no lo parecía. Se golpeó mentalmente por milésima vez en el día y fue
a donde su amigo sin importarle las condiciones en las que estaba camino
por las calles del vecindario hasta que llego a la farmacia donde su Jin
siempre estaba.
—¿MARCADO? —gritó su amigo espantado —te dije que follaras no
que arruinaras tu vida —se veía más que enojado preocupado.
—Ser marcado no es tan malo, tu estas marcado —se defendió, no creía
en sus palabras, pero no le gustaba ser regañado.
—Es diferente. Yo... mírame Jimin —ordeno, Jimin mantenía la mirada
en el piso como si fuera lo más interesante del universo. Jin volvió a hablar
cuando lo miro —yo amo a Namjoon y el me ama. Tu no amas a ese alfa,
fue un desliz. Conozco tus sueños y metas mejor que nadie, te insistí en un
alfa, pero dijiste que no era necesario —lo tomaba de los hombros y le
hablaba con voz melosa como dirigiéndose a un niño. Y así lo era Jin sentía
la necesidad de proteger al muchacho que creía saber todo, pero no conocía
nada de la vida.
—Jin —el omega rompió en llanto que había contenido al salir de su
apartamento —lo odio, alfa tonto.
Jin consoló a Jimin por un rato hasta que cayó en cuenta que no sabía el
nombre del alfa.
—¿Quién es? ¿Cómo te enredaste con alguien de Jeju? —limpió las
lágrimas del menor con un pañuelo.
—Es de la oficina —dijo mordiéndose el labio con nerviosismo.
—¡Jeon Jungkook! Ese maldito te obligó —daba vueltas en la farmacia,
detuvo sus vueltas para atender a la cliente que entraba. Jimin sudaba frío,
como le diría quien era el alfa —¿Y bien? —regreso con él.
—Jin primero recuerda que no me obligo.
—Lo defiendes siendo que hace unos minutos lo odiabas. Él te sedujo
para que abriera la puerta.
¿Lo hizo? ¿Quién sedujo a quién?
—Es Min
—No me suena —se acercó más acorralándolo.
—Min... Yoongi —susurro lo último. Su amigo pego el grito en el cielo.
—El desgraciado hijo de... es Yoongi.
—Esa boquita —su novio Namjoon apareció de la nada. Había entrado
por la puerta que conectaba con el consultorio.
—Namjoon puedes regresar a...
—No lo puedo creer el gran Jimin está marcado —tenía un tono burlón
que incomodo a los omegas. Jimin se encogió en el lugar, llevaba una
camisa en cuello V la marca se notaba a kilómetros a diferencia de Jin que
usaba una camisa de botones que le cubría todo.
—Namjoon no es buen momento —insistió Jin.
—Quiero conocer al valiente que marco al «soy un omega independiente
no necesito de un estúpido alfa como tú» —imitó a Jimin repitiendo las
palabras que le había dicho casi gritado meses atrás.
—No es de tu incumbencia —habló Jimin enojado —metete en tus
asuntos alfa est...
—Cálmense los dos —se interpuso entre los dos, fue tan rápido como
Jimin se encontraba frente a Namjoon queriendo golpearlo por esa sonrisa
de burla estúpida que tenía en la cara.
Nunca se habían llevado bien de no ser porque Jin era lo único que tenían
en la cuidad no se hablaran. Fueron compañeros de preparatoria así conoció
a Jin la pareja del alfa cuando tenían proyectos juntos, sin embargo, no se
llevaban bien porque un alfa machista y un omega independiente no podían
compartir el mismo techo.
—Enserio Jimin ¿Quién es? —volvió a preguntar el alfa —debe estar
loco para querer a un omega como tú a su lado.
—No somos un agujero viviente para sus necesidades Namjoon. Aquí la
pregunta es como Jin se fijó en un alfa tonto y estúpido como tú. No lo
mereces —contra ataco.
—Omega insolente — el alfa se acercó peligrosamente al alfa y se sabía
quién perdería por naturaleza, Jin como de costumbre sabia actuar ante sus
peleas, arrastro al alfa al consultorio metiéndose con él.
Jimin sollozo dolido por las palabras del alfa que habían tenido gran
efecto ¿De verdad era tan despreciable para un Alfa? No había salido con
alguien, pero todos le repetían lo mismo que nunca encontraría un alfa que
lo aceptara, pero Jungkook lo había invitado a salir ¿Hubiera huido de el
cuándo lo conociera a fondo y supiera las ideas que tenía sobre la igualdad
entre alfas y omega?
Odiaba cuando su omega controlaba sus pensamientos tomándole
importancia a lo que decían los demás.
Aun así, no importaba el "hubiera", ya que ahora estaba marcado por un
alfa igual que Namjoon, repudió tanto a los alfas como ellos y terminó con
uno. Yoongi lo había marcado cuando no debía, lo uso para complacerse lo
supo luego de que el alfa desapareciera sin aviso, y hasta ahora había
dejado en claro quien mandaba.
Jin lo saco de sus pensamientos azotando la puerta.
—Bebe para de llorar Namjoon es un tonto, uno que para bien o para mal
me gusta —suspiro —no es malo como parece me trata bien es posesivo y
un poquito...
—Poquito —repitió.
—Bueno tal vez más que un poquito anticuado y territorial pero no
conozco a un alfa que no lo sea. Puedes darle una oportunidad al alfa.
—Yoongi, Jin es Yoongi del que hablamos el alfa que usa supresores y
me detesta. Mi compañero de trabajo que quiere quitarme el puesto —se
quejó limpiándose las lágrimas.
—Te marco no creo que te deteste como imaginas.
—No me baso en creencias sino en hechos yo no quería esto —señalo la
marca.
—Podría tener una solución para tu caso Jimin —dijo pensativo. El
omega lo miraba dudoso no entendía a que se refería —ves esto — Jin se
desabrocho los primeros botones de la camisa mostrándole la marca, Jimin
nunca había visto la marca del mayor y no le había tomado importancia
hasta el momento —Esto es...
La vista de ambos fue a parar a la entrada, los cascabeles de la puerta
sonaron indicando que alguien había entrado, era Yoongi con cara de pocos
amigos, desprendía un aroma a enojo, Jimin desconocía la causa.
—Yo...oon.. .gi —tartamudeo el omega.
—Vámonos ahora —gruño asustándolos.

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CAPITULO 10

La sangre le hervía, estaba más que furioso eso no le impidió percibir el


miedo de su omega, respiro y conto hasta 10 como se lo había dicho su
abuelo, remedio para canalizar su furia. Funciona.
—Vámonos —repitió con más calma no dejando de ser una orden.
—Él no va a ir si no quiere —Fue Jin quien rompió el silencio. Era un
omega sumiso más no idiota para permitir que Jimin fuera lastimado —vete
tu —señalo la puerta tomando a Jimin de la mano escondiéndolo detrás de
él.
Yoongi río con fastidio y a Jimin se le paralizo el corazón, se aferró a Jin
de la bata conteniendo las ganas de obedecer y quedar como un sumiso.
Porque efectivamente quería empujar a Jin y aventarse a los brazos del alfa,
lo había deseado toda la Mañana y parte de la tarde, más no lo iba a hacer
seguía enojado con él por abandonarlo justo en los días donde debían estar
más unidos debido al lazo recién formado y el celo.
—¿Cómo me encontraste? —pregunto en susurro sin mirarlo a la cara.
—Es el único lugar al que vienes, al parecer no tienes buenos gustos en
amistades —miro de arriba abajo al omega que protegía a su omega de él.
—Tú qué sabes...
Jimin estiró a Jin de la bata para calmarlo, comprendió la actitud de su
mayor al proteger a su alfa cuando discutía con él. No quería que lo
molestará.
—Vámonos —hablo Jimin sorprendiendo a ambos —te veo luego Hyung
—lo soltó para caminar a la salida a paso rápido.
El alfa lo alcanzo apresándolo de la cintura acercándose al cuello del
omega, rozo con la nariz el cuello haciendo estremecer a Jimin, inhalo el
aroma que desprendía gruñendo. El celo del alfa se había ido Jimin lo sabía,
no duraba tanto el celo de un alfa comparado con el de un omega y lo
percibía en su olor que no era tan seductor.
—¿Qué te dijo ese omega? —lo volteo haciendo que Jimin lo mirara
fijamente, tembló por la mirada del alfa que estaba serio y la cercanía no
ayudaba, lo tenía apresado de la cintura apegándolo a su cuerpo.
—Nada, le conté sobre nosotros —se zafó y siguió caminando ahora a
paso lento. Yoongi no lo miraba con amor era en lo único que pudo pensar,
siempre lo miraba serio o inexpresivo y a veces hasta con enojo y lo que
más le dolía era que lo mirara con deseo simplemente.
—Te mostro el cuello —insistió.
—No había visto su marca antes —confeso.
—Tu viste la... eso que tenía ahí —habló con voz dudosa, era la primera
vez que veía al alfa hablar sin confianza.
—¿Te encuentras bien? Una marca te altera tanto, a los omegas les gusta
presumir que están marcados. Jin no es diferente a ellos —hablaba sin
ganas.
—Tampoco eres diferente de ellos —Jimin giro la cabeza casi
rompiéndose el cuello, estaba ofendido —mírate —lo señalo —ese corte
hace que resalte la marca además de que la camisa no deja nada a la
imaginación Jimin —dijo eso último en tono enojado que no duro mucho.
Camino dejando al omega atrás, sonreía como si hubiera ganado la lotería.
—No es lo que parece, hace calor y... y... —se le trabó la lengua, así
como el cerebro que no dejaba fluir las ideas —Yoongi no te hagas a la idea
equivocada.
—Si, si —río.
Jimin le paso de lado dándole un empujón, estaba enojado y apenado en
la mañana no había tenido siquiera tiempo de verse en el espejo y tomo lo
primero que encontró, quizás de ahora en adelante tenía que elegir la ropa
adecuada como intento hacerlo en el viaje.
Siguieron caminando en silencio uno detrás de otro se detuvieron al
llegar al edificio donde se encontraba el apartamento de Jimin. El omega se
paró en seco por no saber qué hacer con el alfa que estaba detrás de él.
—¿Ya te vas? —se atrevió a hablar.
—No
—¿Quieres entrar a mi casa? Eso no va a suceder —comentó con risa
nerviosa. Su lobo brinco feliz ante la idea de que entrarán así el alfa podría
dejar su olor en el departamento.
—No hace falta. Vas a dar la vuelta, moverás ese lindo traserito que
tienes hasta tu departamento y bajaras con tus cosas en... —el alfa observo
su reloj —30 minutos. También llama a tu casero y dile que ya no necesitas
el apartamento —finalizo.
—¿De qué hablas?
—¿Qué parte no entendiste omega?
—El que no entiende eres tú —habló irritado —crees que puedes venir a
darme ordenes —río —a mí. Te equivocas, no sé quién te crees.
—Soy tu alfa —gruño.
—¡No lo eres! ¡Me marcaste, pero no te considero mi alfa! —la tensión
se sentía en el aire —una marca no significa nada —agregó.
Yoongi se mantuvo callado observando las facciones de Jimin.
—Tú me tomas por un alfa cualquiera —mantenía un tono neutro —te
marque y me haré responsable de ti. Posiblemente lleves a mi cachorro en
tu vientre y...
—No lo llevo —le interrumpió —tome anticonceptivos. No tienes por
qué sentir responsabilidad por mí, lo nuestro fue sexo y ya.
Yoongi se quedó petrificado o enojado ¿Decepcionado?, Jimin no sabía
descifrarlo.
—Se hará lo que yo diga. ¿Cómo rayos te criaron tus padres? —pregunto
alterado. El omega solo pudo pensar que Yoongi se parecía a su hermano
justo en ese momento.
—Déjame en paz Yoongi —entro al edificio vigilando no ser seguido. Se
tiro a la cama al llegar, tenía la cabeza en blanco —alfa estúpido.
Había sido un fin de semana extraño ni siquiera conocía al alfa y se lo
quería llevar a su casa. Tenía que tener cuidado no sabía que planeaba.

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CAPITULO 11

—No se fue —susurro para sí. El auto de Yoongi seguía estacionado en


el mismo lugar. Tenía 10 minutos que había terminado de arreglarse para ir
al trabajo, pero no querría bajar. Veía el reloj constantemente, era tarde.
Respiro profundamente y bajo, no iba a dejar de vivir por un alfa, menos
por Yoongi.
Si se había ido seguramente cuando estaba el profundamente dormido, el
alfa vestía diferente y olía a limpio. No se fue de largo ya que sabía porque
estaba esperándolo, era tarde y como jefe no podía darse el lujo de llegar
tarde, sería un mal ejemplo.
—Se termino tu celo.
—Ya no usas supresores.
—Eso se terminó gracias a ti.
Silencio nuevamente. Eran los reyes del silencio incomodo así fue en el
auto, en el elevador y hasta en la oficina, era como si dentro de la oficina no
fueran alfa y omega.
Jimin se acoplo al trabajo de líder en un dos por tres, en una semana
logro organizar su agenda y sus compañeros se estaban adaptando a la
situación. Los alfas eran obedientes a él, trabajo era trabajo.
—Aun no creo lo que veo —Eunha le hablaba mientras ambos estaban en
la copiadora —¿Fue sexo solamente? No eres el estilo de Yoongi —
definitivamente la beta estaba celosa, era de esas locas que preferían atacar
a la persona que les gusta en lugar de tratarlos bien —Entonces... —era
insistente.
—Trabaja Eunha. Mi vida personal no es de tu incumbencia —la callo y
se fue.
Se sentó en la silla estaba agotado por el trabajo, las personas que querían
saber y Yoongi. No fue solo Eunha la que pregunto, pero el que le
preocupaba era Jungkook, desde que llego no le dirigía la palabra ni lo
miraba a menos que tratará de trabajo. Extrañaba sus chistes, platicar, pero
eso ya no podía ser así, había roto el corazón del pequeño alfa.
—Jimin te busca el jefe —la Secretaría se acercó. Asintió levantándose
yendo tras ella.
—Espero estés bien y te estés adaptando —le sonrió mostrando los
hoyuelos cuando entro a la oficina.
—Todo va bien. Me estoy acoplando —sonrió.
—Me alegro. Supongo que sabes para que te hable —Jimin trago en
seco. Los problemas habían comenzado.
—Si. Primero que nada, quiero que sepa que no fue planeado —agito las
manos en forma de negación.
—Planeado o no está hecho. Hablamos sobre esto antes Jimin no creí que
sucedería contigo —más que molesto parecía decepcionado.
—El trabajo y Yoongi son distintos —trato de explicar. No quería perder
lo único bueno que tenía.
—No lo es, ahora que tienes un alfa las cosa cambian. Pronto querrás una
familia y el querrá que te quedes en casa —hablaba lento —Mira Jimin se
cómo son los omegas como tú, independiente, fuertes, pero al final omegas.
El querrá que dejes el trabajo en algún punto de su relación. Se que piensas
que puedes llegar alto y lo hubieras hecho, pero incluso yo que defiendo a
lo omega mantengo a mi pareja en casa para protegerlo.
—Él es accionistas, viene aquí —lo que le decía Seung no era coherente
con sus acciones. La pareja del jefe iba un par de días a la semana, lo veía ir
a juntas y opinar.
—Es distinto a trabajar. No te quitare el puesto así que quita esa cara —el
ambiente se relajó —pero depende de ti mantenerlo como te lo dije antes.
—Y yo vuelvo a repetir que daré todo de mi para que no se arrepienta —
intento sonreír.
Otro más a la lista que le recordaba que ser omega no era fácil y que los
alfas siempre ganan. Quería que el día terminara para descansar, dormir y
despertar de la pesadilla. Salió de la oficina con una gran sonrisa falsa.

A las 6 en punto se dirigió al elevador despidiéndose de todo el que se


cruzara en el camino. Jungkook estaba parado esperando el elevador sus
miradas se cruzaron por unos segundos hasta que el alfa la aparato.
—Desapareciste en el viaje ¿Cómo estás? —ambos entraron al asesor.
—Surgió algo y regrese —explicó sonando cortante.
—Podríamos tomar un café —ofreció. Definitivamente no le gustaba el
alfa no quería una cita quería una salida de amigos. El creía que un alfa y un
omega podían ser amigos.
—Después —seguía cortante. Mantenía un semblante serio y rudo con
las manos dentro de las bolsas del pantalón.
—Conozco un lugar donde aceptan perros, mencionaste que tenías uno
podría agendar una reservación, escuche que si tienes suerte gente cancela y
podríamos ir mucho antes —lo miro con esperanzas no obteniendo
resultado.
—Jimin —le llamo. Nunca le había hablado informal, el omega era su
mayor pocos alfas hablaban de manera formal con los omegas.
—¿Reservo? —le sonrió.
—Deja de coquetearme —escupió, dejando estupefacto.
—No te estoy coqueteando —ahora estaba ofendido —creí que éramos
amigos y si no lo éramos podríamos serlo Jungkook.
—No lo soy ni quiero serlo —se giró para mirarlo con cierto enojo —
Quería ser tu alfa Jimin no tu "amiguito" —dijo con ironía haciendo unas
comillas en el aire con los dedos —Pero tú ya tienes un alfa.
Las puertas por fin se abrieron y bajaron Jungkook camino a la salida
Jimin lo siguió. Se detuvieron una vez afuera.
—Un omega descendente no va por ahí coqueteando y menos con uno
que lo cortejo —el alfa se veía fastidiado —ya no me hables si no es de
trabajo.
—Wow todos los alfas son unos... —se detuvo, cerro los ojos respirando
profundo —no te coqueteo ya quisieras —hablo con más calma —Me
agradas.
—Pero no lo suficiente, tal vez debí verte desde las sombras fingiendo
ignorante como él lo hacía.
—¿Por qué harías eso? —le pareció ridículo el comentario.
—Así tal vez hubieras volteado a verme y no a él.
—Lo de Yoongi solo paso —callo, no tenía por qué dar explicaciones.
—En este momento me arrepiento de no haberlo mordido el día que lo
encontré persiguiéndote —el alfa cerro las manos en puño —un alfa que
usaba supresores parecía inofensivo —bufo —un Delta sería mejor.
—No entiendo lo que dices ¿Seguirme? Para que Yoongi me seguiría —
preguntó confundido.
—¡Para marcarte! —grito —Y lo logro. Jimin te crees muy listo, pero
eres más ingenuo de lo que pareces. No te das cuenta de lo que pasa a tu
alrededor por estar en tu burbuja de sueños —lo tomo de los hombros —
Yoongi no es lo que parece a estado detrás de ti desde que llegaste —
Susurro. Se encontraba más tranquilo despendiendo un aroma a
preocupación que alteró al omega haciéndole sentir miedo.
—Quita las manos de lo que no te pertenece —una voz grave los
interrumpió.
Era Yoongi que baja del auto a pasos firmes.

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CAPITULO 12

—Quita las manos de lo que no te pertenece —una voz grave los


interrumpió.
Era Yoongi que baja del auto a pasos firmes. Había usado su voz una que
no tenía efectos en otro alfa pero aun así Jungkook se alejó de Jimin.
—Ya me iba... adiós Jimin-ssi —le acaricio el brazo como último gesto y
se fue.
El alfa estaba enfadado por la acción de Jungkook. Nadie podía tocar lo
que era suyo y se cansaba de tener que estarlo recalcando.
Se acerco al omega, lo tomo del brazo metiéndolo a su auto que había
estacionado frente a ellos. Ya adentro no le importo quien los viera era un
lugar transitado que no le impidió tomar al omega para sentarlo en su
regazo.
Besaba el cuello del menor desprendiendo feromonas que volvían loco al
omega ya que el aroma a pino y lluvia se concentraba en el auto, se dejó
hacer sujetándose de la camisa del alfa y soltando pequeños gemidos, de
inmediato sintió algo crecer bajo su trasero que le hizo sonrojarse.
—Nos ven —intento alejarse no porque le molestará si no porque no
quería ser visto por sus compañeros quería mantener la imagen del omega
imponente y no la de un omega sumiso que cae ante unas pocas caricias.
—Me importa poco —lo sujeto con más fuerza de la cintura volviendo a
repartir besos no solo en cuello. Besaba sus labios con pasión queriendo
devorarlo, Jimin subió las manos al cabello del alfa acariciándolo.
Era un ambiente caliente y dulce mientras que Yoongi aplicaba fuerza en
sus agarres mostrando posesividad Jimin repartía caricias suaves jalando
con precaución el cabello del alfa para no lastimarlo o hacerlo enojar.
—Su olor es asqueroso —mencionó regresando a Jimin al asiento del
copiloto —no quiero que se vuelva a repetir.
El omega de inmediato comprendió que lo había impregnado con su
aroma, marcando territorio.
Lo observo un momento antes de arrancar; el omega tenia las mejillas
rojas y miraba hacia afuera también noto en el espejo retrovisor los labios
rojos por haber sido asaltados. El omega era bello lo tenía muy en claro por
eso mismo tenía que cuidarlo y alejarlo de cualquier otro alfa.
El sonido del motor apagarse le aviso que habían llegado al su edificio,
intento bajarse lo cual no le fue permitido. Volteo a ver al alfa, pero este no
parecía tener intenciones de abrirle. Bajo la vista por instinto y noto el
relieve en los pantalones del alfa, trago grueso ya no quería caer ante el
alfa, otra vez.
—¿Te gusta lo que ves? —preguntó sin mirarlo.
—No
—Deberías hacerte responsable.
—No piensas en otra cosa que no sea sexo —se recargo aburrido en el
asiento. El alfa sabia como cambiarlo de ánimos, primero nervioso, después
caliente y ahora triste.
—Y tu deja de estar triste —le miro —puedo sentirlo —acerco la mano
al cuello del omega donde se encontraba la marca, acaricio y una mano lo
aparto velozmente.
—Prefiero que no me toques.
—Si quiero lo hare. Soy tu alfa y tengo derecho —se acercó
peligrosamente al pequeño cuerpo del menor.
Con una mano lo tomo del cuello para besarlo y con la otra a los pocos
segundos tomo la mano del omega para meterla dentro de sus pantalones,
Jimin se alteró al captar las intenciones del mayor, sintió el miembro duro
que palpitaba en su mano, la retiró y empujo al alfa quitando el seguro el
mismo corriendo adentro del edificio, antes de que se cerraran las puertas
del elevador alcanzo a ver como el alfa bajaba del auto.
Ingreso la contraseña y entro pidiendo respirar con tranquilidad, estaba a
salvo de las garras del mayor. La excitación que había tenido en un
principio se esfumo cuando lo aparto, se sentía usado, la relación amorosa
que había soñado estaba lejos de la realidad en la que se encontraba.
Yoongi siempre lo reclamaba como suyo y se creía dueño de él y eso lo
asustaba porque a pesar de la situación en la que estaban no se podía resistir
a la cercanía del alfa que se sentía tan bien y confortable. Sin embargo, ese
no era su lugar se repetía, no tenía porque sentirse así cuando lo único que
sabía de él era su nombre y donde trabajaba.
Los golpes en el metal hicieron eco dentro del lugar, Jimin dio un par de
pasos lejos de la puerta.
—Ábreme —ordenó —no estoy enfadado así que abre si no quieres
conocerme enojado.
Jimin corrió al sofá donde se sentó abrazando un cojín, tenía miedo del
alfa más cuando usaba su voz. Él era el que si estaba enfadado por los tratos
que recibía.
—Ábreme o tumbare la puerta —escucho como movían la manija en un
intento por entrar. Corrió a la puerta recargándose en ella por si llegaba a
ser abierta.
—Vete, no te quiero aquí.
—Deja de ser tan infantil, te di una orden, acátala omega —los forcejeos
pararon.
—Vete —insistió —por favor —se mordió la lengua por suplicar al borde
de las lágrimas.
—¡No me moveré hasta que abras la maldita puerta! —pateo la puerta.
—Entonces nos vemos mañana —dijo dando por sentado que la puerta
no se abriría hasta mañana que fuera al trabajo.
El alfa estaba demasiado alterado, desde que lo conoció le pareció un alfa
tranquilo. Lo veía sentarse en su cubículo con un café saludando
cordialmente, pocas veces lo vio reír más siempre supo que eran sonrisas
falsas que parecían más una mueca.
Le sorprendió que un mes después de ingresar al trabajo el alfa le había
invitado a salir de la nada mientras ambos se lavaban las manos en el baño
«vayamos por un café» pensándolo bien no pudo descifrar si fue invitación
o sutil orden. No lo pensó antes de negarse agradeciendo el interés, era un
alfa raro y se dejó llevar un poco por los comentario maliciosos que
escuchaba sobre él, se reunía con ellos cada vez que salían pero no convivía
se dedicaba a beber y comer en silencio. Su negativa en especial fue porque
no le parecía interesante. Un alfa que usaba supresores no era normal
porque eso significaba que quería alejar a los omega. ¿Pero porque lo
invitaba? Se pregunto muchas veces.
Desde ese día no le volvió a mirar y menos a dirigir palabra, aunque
nunca lo había hecho aparte del baño.
Ahora era un alfa distinto que con el paso de los días se volvía más
violento poniéndolo intranquilo, se arrepienta de seguir sus instintos que lo
llevaron a abrir la puerta de no haber sido así viviría tranquilo y no con
miedo del alfa que estaba tras la puerta.

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CAPITULO 13

Salió despacio notando que el pasillo estaba vacío. Cerró la puerta y


camino percibiendo el aroma a pino y lluvia. Había estado ahí, pero se
marchó.
Abajo tampoco estaba, le parecía extraño luego recordó de quien se
trataba y siguió su camino. El alfa era rara en toda la extensión de toda la
palabra y él no tenía por qué preocuparse por él.
—Hola gente —saludo con entusiasmó. Lo saludaron de la misma
manera.
Acomodo su cubículo y de reojo observo a la esquina del lugar donde se
sentaba Yoongi, pero no estaba ahí. Espero unos minutos a que llegara y
nada. A la media hora se atrevió a preguntar.
—¿Saben de Yoongi?
—Eso te debemos de preguntar —habló un compañero con sonrisa
pícara.
Jimin solo callo y los demás hicieron lo mismo volviendo al trabajo.
Parecía buscarlo en todos lados; al salir del trabajo, al llegar a
departamento. No encontró nada ni el aroma en el aire. Estaba inquieto que
no duro ni una hora encerrado y salió en busca de su amigo.

Al llegar a través del cristal vio a su amigo besándose tiernamente con su


novio, el alfa le decía cosas al odio haciéndolo reír. Se deprimió, aceptaba
que Namjoon era bueno con Jin lo trataba con cariño y nunca le había
levantado la mano, lo que hizo que se le oprimiera el pecho, con Yoongi
tenía sexo y discutían en los pocos días que llevaban.
—Hola hyung —finalmente entro.
Jin lo miro sonriente.
—¿Namjoon puedes ir al consultorio? — el alfa asintió de mala gana a la
voz melodiosa de su novio —Esa cara no dice nada bueno.
—No sé qué me pasa —se sentó en la silla de Jin recargado la cabeza en
el mostrador.
—Tiene que ser sobre Yoongi ¿Te hizo algo malo?
—¿Aparte de marcarme? —el recuerdo le hizo enojar —siempre
discutimos y quiere darme órdenes. Quiere que viva con él y el muy
desgraciado no aparece desde ayer —dijo toda aquello rápido con cierta
desesperación.
—¿Le hablaste o mandaste un mensaje?
—No tengo su número. Además, para que le hablaría
—Es obvio que estas preocupado yo diría que hasta lo extrañas —Jin se
cruzó de brazos.
—Claro que no lo extraño —se enderezo — ¿Por qué lo haría? —
hablaba con nerviosismo.
—Es normal extrañar a tu alfa.
—Mi alfa si como no —chasqueo la lengua.
—¿Entonces que haces aquí hablando de el? Si no te interesa —atacó.
—Vine a verte.
—Más bien a quejarte —lo empujo de su silla para sentarse —ya
aparecerá. Deberías saber su número telefónico.
—No ayudas hyung.
—Dices odiar a Yoongi, pero ¿no le darás una oportunidad?
—Yoongi es lo contrario a lo que quiero.
—Puedas iniciar llenado a su casa —le hablo con suavidad, Jimin negó
con la cabeza —es normal que quiera vivir contigo Jimin, no se trata de
querer hacerte menos. Cuando un alfa marca a su pareja es normal que le
ofrezca lo que tiene, está en su naturaleza brindarle protección a su omega y
él quiere darte un techo donde vivir.
—Tengo un techo no vivió en la calle —Jimin estaba a la defensiva.
—Eres terco. Estas marcado Jimin, escúchame bien —el omega lo miro
— morirás a este paso si intentas alejarte de él, tu lobo lo necesita. Ambos
lo necesitan.
—Me da miedo el rumbo que tomo mi vida —confeso —una semana
atrás planeaba mi maestría y ahora estoy preocupado por alguien que no me
quiere —se cubrió la cara intentado no llorar.
—Como estas tan seguro que él no te apoyará, ni le has dicho.
—No quiero hacerme ilusiones —dijo triste.
Una vez que marcaban a un omega su destino dependía del alfa. La
mayor parte de la sociedad quería a los omegas sumisos que si tenías un
alfa este tenía que darte permiso para todo, si el quería estudiaba, si el
quería trabajaba. Era de lo que estaba huyendo durante los últimos años
Con suerte luego de dos meses logro que su padre le diera permiso de
estudiar al ver que no regresaría ya no quería terminar con un hijo prostituto
o muerto de hambre. Odiaba depender de los demás en especial de alfas.
—Ahí viene —le golpeó el brazo —buenas noches —saludo
cordialmente.
Yoongi había entrado a la farmacia, Jimin se paró derecho en su lugar, su
lobo se entristecido al ver que el alfa ni siquiera lo había mirado de reojo.
—Pastillas para dormir.
—Enseguida —sus ojos pasaron del alfa al omega decidiendo que las
pastillas se esconderían de el por un rato.
—No fuiste al trabajo —no hubo respuesta, Jimin le busco la mirada,
pero no la encontró, el alfa miraba un punto fijo en la nada —¿No puedes
dormir bien? —silencio.
Jin seguía fingiendo buscar el frasco observándolos de reojo.
—¿Te volviste mudo? —la paciencia del omega se agotaba.
—No es algo que te importe —hablo con fastidio.
—Exacto, no me interesa en lo más mínimo.
Se rindió al ver que no progresarían tomando el frasco llevándolo a la
caja. Lo escaneo y cobro, entregándoselo al alfa.
Salió de ahí de la misma manera, sin mirarlo. Jimin estaba confundido, la
bipolaridad del alfa le parecía increíble. Apenas ayer quería acostarse con él
y estaba furioso porque no se lo permitió y ahora lo ignoraba.
—Muévete y ve tras el —Jin lo arrastraba a la salida —inténtalo Jimin
por tu bien —y le cerró la puerta esta vez le puso llave para que no volviera
a entrar.
Los pies no le respondían fue hasta que segundos después recordó un
tema.
—Jungkook me dijo algo que no entendí —caminaba a su lado. El alfa
no mostró interés — mencionó que te vio seguirme.
El alfa se paró en seco mirándolo por primera vez desde que se
encontraron. Rio incomodando al omega.
—El loco aquí es el que me seguía pensando que iba tras de ti. Vivo por
el vecindario es obvio que ande por aquí —lo sabía, se di cuenta cuando lo
veía tan seguido en la farmacia, parques y de más lugares. El alfa continuo
—le gustas y esta celoso.
Siguieron caminando o más bien Jimin lo seguía. Noto que estaba
tranquilo a diferencia del día anterior que parecía no le reclamaría.
Paro al ver al alfa entrar en un edificio como el suyo. Yoongi siguió
caminando, lo vio tomar las escaleras.
Sin pensarlo más fue tras él, no subieron más que dos pisos.
—¿Vas a entrar? —pregunto al ver que el omega no se movía. Este negó
—no quiero discutir. Vete —señaló por donde vinieron.
—¿Sigues enojado? —le sostuvo la mirada.
—Me dejaste afuera, no soy un desconocido.
—Lo eres. No sé nada de ti. Me marcaste cuando estábamos en celo sin
antes salir como una pareja normal —se quejó, los ojos le picaban.
—Ya está hecho —fue lo único que dijo sin darle mucha importancia al
asunto.
—Jin dijo que lo intentará —cruzo las manos en su pecho y le miro sin
miedo a pesar de estar hecho gelatina por dentro — Voy a vivir contigo.

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CAPITULO 14

No quería morir y el dolor mezclado con tristeza y preocupación que


tuvo durante 24 horas al estar alejado del alfa eran más fuertes que su
lógica.
Fue difícil obtener parte del dinero que ya había depositado por el mes
siguiente pero no imposible. Basto con un pequeño camión de mudanza
para trasladar un colchón, su sillón favorito, una vajilla, un par de
electrodomésticos y sus maletas con ropa y demás cosas variadas.
En un par de días ya se encontraba en el departamento del alfa que era de
dimensiones iguales que el que dejo atrás.
—¿Dónde dormiré? —soltó por fin su bolso en su sillón, se sentía
extraño estar en el lugar y no quería tocar nada que no fuera suyo.
—Te hice espacio en el closet acomoda un par de prendas y de alguna
manera lograre que entre tu ropero —el alfa daba un pequeño Tour por la
habitación dándole indicaciones. Estaba siendo amable Jimin no pudo evitar
ponerse a la defensiva.
—Prefiero no dormir contigo —confesó —¿Qué hay ahí? —no
esperando respuesta abriendo la segunda puerta del lugar.
—Es mi estudio.
—Duerme aquí, tienes un sofá enorme donde cabes muy bien —explicó
como si se tratara de su casa.
El alfa bufo enojado.
—El que da las ordenes aquí soy yo —puso las manos en su cintura
parándose derecho y sacando el pecho mostrando superioridad — Aceptaste
venir y si yo digo que dormirás conmigo lo harás.
—Yo dormiré aquí si tu no quieres —contesto de lo más tranquilo.
Se había prometido intentarlo, así que uno de ellos tendría que ser el que
estuviera en calma para no terminar en guerra. Pero le estaba costando,
quería gritarle y ser el quien diera las ordenes, pero no era buena idea.
—Mi estudio no es habitación y mi sofá no es cama —empujo al omega
para cerrar la puerta con llave. Odiaba que le llevara la contra.
Jimin no tuvo más remedio que morderse la lengua llevando sus cosas a
la habitación del alfa.

Mientras acomodaba la ropa en ganchos para colgarla rozo la ropa del


mayor con el dorso, eran camisas de colores neutros, tomo una de ellas sin
quitarla del gancho llevándosela a la nariz, aspiró el aroma que desprendía,
su lobo brincaba de felicidad por estar en la habitación del alfa. Lo estaba
haciendo inconscientemente quería impregnarse del olor para dejar de
sentirse fuera de lugar, el departamento entero olía a pino y lluvia haciendo
que se sintiera tranquilo. Estaba consciente de que no era su casa y el alfa
estaba en todo su derecho de poner reglas pero eso no le impedía enojarse
por tener que acatarlas.
Al final del día el alfa logro acomodar el ropero, la habitación era
pequeña y se volvió aún más pequeña. Jimin observaba como el mayor
acomodaba el sofá entre los suyos buscando indicios de que estaba enojado
por tener a alguien invadiendo su espacio, pero no encontró nada, se
mantenía concentrado en que ninguno de los sofás tapara la pasada al baño
que no tenía expresión en el rostro solo hacia muecas al mover tan solo un
centímetro los muebles como si pesaran toneladas, Jimin río al verlo desde
la habitación.
Casi se atraganta con su propia saliva cuando se cruzaron las miradas. Se
le subió la sangre a las mejillas debido a la sonrisa socarrona que le dedico
el alfa. Lo había visto mirándolo, de inmediato tomo una canasta con cosas
de baño para dirigirse al baño.
—Tomare una ducha —aviso apenado.
—Si, si... adelante —aún tenía la sonrisa en el rostro, se burlaba de el por
la manera en que lograba ponerlo.
Siguió el camino encerrándose en el baño, sentía como el calor
comenzaba a extenderse por el cuerpo concentrándose en la parte baja.
—Contrólate Jimin —se abofeteo literalmente sin mucha fuerza —no
caigas otra vez.
Poso las manos en el lavabo observando su reflejo en el espejo, el
corazón le latía a mil por hora, el alfa lo descoloco con una simple sonrisa
aun si era de burla.
Tardo más de lo habitual en el baño sacando los pensamientos que le
invadían, salió cuando se sintió listo.
Camino despacio sin encontrar al alfa, el departamento no era grande la
cocina conectaba con la sala y el comedor consistía en una barra en la
cocina.
Se sentó el sofá encendiendo la tele, era extraño estar solo en un lugar
que no sentía suyo. Tardo en acostumbrarse a cada departamento que tuvo
se sentía solo entre las paredes, alejado de su familia. Pensar en el futuro lo
alentaba a seguir de pie.
—¿Qué sigue? —se preguntó.
No obstante, veía borroso el futuro, no tenía imágenes claras de lo que le
esperaba. Una lágrima bajo por su mejilla, quería que le dijeran que todo
estaría bien y que no se preocupara, sin embargo, no tenía a nadie, estaba
solo.

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CAPITULO 15

Escuchó como se abría la puerta dejando ver una figura, era Yoongi con
bolsas en ambas manos.
—Traje comida se terminó la despensa ¿Sabes cocinar? —el alfa dejo las
bolsas en la barra.
—¿Tu no? —se levantó para revisar el contenido —ni creas que te
cocinare. Dividiremos gastos. No me gusta esto —enseñó una caja de
macarrones con queso.
—A mi si —se la arrebató —no soy un inútil posiblemente y quieras
envenenarme un día de estos, no pienso arriesgarme —Jimin puso los ojos
en blanco ante la acusación. Yoongi dejo de acomodar la alacena para verlo
—eso sí, no dividiremos cuentas, pagare yo.
—Ayudare. También dividiremos las tareas del hogar de alguna manera...
—Puedo acceder a limpiar si quieres, tengo mis métodos de limpieza
sobre todo no me gusta que entren a mi estudio —explicó —pero pagare las
cuentas no subirán mucho con una persona extra.
—Como mucho y si subirán. Además, gano más que tu —callo al
instante, lo hizo enojar, era el punto quería demostrar que era más que el,
cosa que al alfa no le gusto.
El rostro de Yoongi se desfiguro de enojo, Jimin no se la estaba dejando
fácil. Apretó la barra lastimándose los dedos, quería demostrar quien
mandaba y que se haría lo que él ordenaba que Jimin limpiaría, cocinaría y
lo atendería como le habían enseñado, pero no pudo ni hablar. La marca le
trasmitía en miedo del omega, comprendió que su actitud lo asustaba
siempre lo hacía cuando se ponía agresivo. Empujo una de las bolsas al
suelo para luego caminar a la habitación cerrando la puerta de golpe.
Por su parte Jimin recogió las cosas aliviado porque nada se rompió.
Tenía la culpa del enfado del alfa en su defensa no era el único que sería
humillado. Porque si, para el que Yoongi rechazara su ayuda era porque lo
veía por debajo de él y no estaba por debajo de nadie.
El reloj marco las 12 indicando que el domingo había llegado, cabeceaba
debido a que el sueño se apoderaba de el pero no se atrevía a cruzar la
puerta donde el alfa se encontraba durmiendo. Apago la televisión sabiendo
que malgastaba luz, mando un par de mensajes que no obtuvieron respuesta
y se levantó con pereza.
No toco solo abrió la puerta encontrándose un bulto bajo las sabanas, de
cerca pudo notar como el pecho desnudo del mayor subía y bajaba
lentamente. Se veía tan tranquilo como cualquier persona al dormir que
algo se movió dentro del omega.
En silencio se cambió la ropa colocándose la pijama y entro con cautela a
la cama, estaba de frente al alfa que casi no quería respirar para que no
despertará.
Aspirando el aroma fue cerrando los ojos cayendo en un profundo sueño.

Una mano se colaba debajo de la camisa recorriéndole el abdomen estaba


fría al tacto provocándole escalofríos y cosquillas, río aun con los ojos
cerrados y adormilado. La mano siguió su camino a la espalda hasta colarse
en los pantalones yendo a su trasero, el apretón le hizo que abriera los ojos
topándose con el pecho del contrario.
—¿Qué te pasa? —se apartó sentándose en la cama acomodándose la
camisa —no puedes mantener tus manos quietas.
—Sabes que quieres —el alfa permaneció acostado, tenía la mirada
clavada en el omega —seguro tuviste un sueño húmedo que no dejabas de
gemir y llamarme.
—No tuve ningún sueño húmedo idiota.
—Mide tus palabras —gruño poniéndose de pie.
—No me provoques —advirtió. No recordaba haber tenido siquiera un
sueño.
Lo vio marcharse para después pararse el, tenía hambre.
Se dirigió a la cocina tomando un pan con leche del refrigerador, Yoongi
estaba sentando viendo la televisión comiendo cereal, se preguntó que
seguía ahora, no había compartido casa nunca desde que se mudó a la
ciudad, con trabajos de medio tiempo lograba sacar para pequeños
departamentos o habitación donde estaba solo. No sabía cómo convivir sin
sentirse incomodo con el alfa.
Al final decidió arreglarse para ir con Jin en busca de consejos.
—¿A dónde vas? —eran las 11 de la mañana y Yoongi seguía en pijama.
—Por ahí —comentó restando importancia.
—No vas "por ahí" tan arreglado —se levantó caminando hacia él.
Vestía unos jeans negros con una playera roja y franjas negras, nada
arreglado para él.
—Número uno: me visto como quiero, número dos: no eres mi papá para
darte un reporte detallado de lo que hago, número tres: báñate y has algo de
tu vida que no sea estar echado en el sillón mientras vuelto —se colocó
unos lentes dispuesto a salir antes de que lo retuviera de la muñeca.
—Soy tu alfa —ejercía presión en el agarre.
—Solo porque una marca lo dice, no sé porque te llenas la boca
diciéndolo. No te pertenezco —se zafó del agarre y continuo su camino
hasta Jin.
Estaba empoderado por expresarse, Yoongi tenía que aceptar que tipo de
omega marco, no se iba a dejar de él. Si el ponía de su parte para que la
relación funcionara el alfa también debía de hacerlo.

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CAPITULO 16

—¡Que cool! —el comentario le hizo sonreír.


Jin trabajaba desde las 7 que abría la farmacia hasta las 9 de la noche que
cerraban, con intervalos de medía horas. No era pesado casi nunca la gente
se amontonaba así que tenía tiempo para hacer de más cosas por esa razón
Jimin se la vivía ahí metido con su amigo.
—¿Te parece que exagere? —pregunto indeciso
—Para nada, te ves como siempre —hablo confundido —sabes que me
encanta tu estilo, tu gusto por la moda es genial —le sonrió mostrando
sinceridad.
—Yoongi no cree lo mismo, dice que me arreglo de más.
El humor de Jimin cambio a uno de fastidio, el mayor logro captarlo,
conocía bien al omega independiente y libre, tenía más que claro que odiaba
que le dijeran que hacer y no hacer.
—Solo es territorial, ojo —levanto una mano frente al rostro de su amigo
antes de que protestara —No lo estoy defendiendo. Digo que así son los
alfas de protectores. Eres bello Jimin.
El comentario hizo que las mejillas de Jimin se encendieran al rojo vivo.
Rio risueño para luego regresar a la faceta de negación.
—Aun así, no le doy motivos para que piense mal de mí, desde un inicio
me trato como si fuera una... —no pudo continuar, soltó un gruñido en su
lugar.
—Calma, quizás no sabe tratar a un omega y... sigo sin querer defenderlo.
—¿Namjoon te obliga a cubrirte?
—¿Qué? No —agito las manos en negación —a mí me gusta vestirme
muy cubierto, recuerda que yo fui criado de una manera que rechazaste por
años, además es con lo que me siento cómodo —se acomodo el cuello de la
camisa que estaba botonada desde el primero hasta el ultimo botón.
—Ya veo —asintió creyendo en las palabras del castaño —no sé qué
hacer con Yoongi, me quiere controlar en todos los aspectos —soltó un
suspiro desparramándose en el mostrador con la cara pegada al fresco
vidrio.
—¿En la cama también? —Jimin se levantó de golpe, no es que no habrá
de esos temas con él, pero lo tomaba por sorpresa. La sonrisa traviesa en el
rostro de Jin le hizo estremecer.
—Si —chillo alargando la "i" dejándose caer nuevamente al mostrador.
—Por ahí tienes que empezar Jimin, tontito —lo golpeo con la palma de
la mano en la cabeza, haciendo que se quejara y regresara la vista a él.
—No me he acostado con el sí es lo que quieres decir, es muy mano larga
—hizo una mueca de disgusto —lo se controlar.
—Hay tantas maneras distintas para controlarlo. Que hare contigo —
negó divertido —tu piensas que Namjoon me controla y de más, más no es
de todo verdad.
—¿A no lo es?
—El chiste está en dejarlos creer eso —un brillo en los ojos del menor le
dijo que iba entendiendo —Namjoon lo sabe, sabe que si no me complace
en lo que yo quiero no habrá acción.
—Manipulas a tu novio con sexo —susurro. Estaba sorprendido no podía
negarlo.
—A los hombres se les conquista por el estómago y en la cama Jimin.
—No todos son iguales Jin —rodo los ojos.
—Estos si, tu alfa te persigue para meterse entre tus piernas eso me dice
que si se puede.
—Y luego que, me acuesto con él y de un día a otro me dejara ser libre
—cruzo los brazos entre su pecho de manera retante.
—Una vez que lo tengas comiendo de la palma de tu mano, con un par de
caricias va a aceptar tus propuestas, teniendo en cuenta de lo que puede
recibir a cambio —sonrió triunfante, como si hubiera dado el discurso para
el premio nobel.
—Planeo tenerlo en abstinencia de por vida —declaro dando por hecho
que Jin había gastado la saliva.
—Te doy consejos geniales y no los aceptas, eres muy testarudo —torció
la boca en una mueca.
—No creo que sea una manera sana de arreglar mi situación, si baso la
relación en —recalco la última palabra —acción como tú le dices.
—Bien entonces enamóralo —le reto.
—Ni yo estoy enamorado —bajo la vista triste. Jin cayo en cuenta de que
sus palabras no ayudaban a su amigo —olvídalo, te veo en unos días.
Se marcho dejándolo con la palabra en la boca, le agotaban las pláticas
que no iban a ningún lado, Jin trataría de que la relación que tenía con el
alfa mejorara aun si no había relación real.

Entro al departamento sin cuidado, se quitó los zapatos poniéndose las


pantuflas. El reloj marcaba las 8:15 de la noche, había vagado sin rumbo
luego de salir de la farmacia, se aburrió cuando no encontró nada bueno
afuera.
La vista que tenía frente a él le hizo enfadar, camino a pasos firmes a
donde estaba su sillón. El alfa estaba acostado en este sumergido en un
profundo sueño vestido aun con Pijama, la mesa de centro se encontraba
hecha un desastre con latas de cerveza y soju. Agito el cuerpo intentando
moverlo, nada, no se despertó.
—Apesararas mi lindo sillón —se quejó moviéndolo más. El alfa parecía
una roca sin vida, tanto que le asusto. Acerco un dedo a la nariz ajena
suspirando aliviado del vapor que salía de ella —sigue vivo, malamente —
bufo.
Se dio cuenta de cómo el alfa comenzó a mover la nariz buscando un
olor, Jimin por curioso se acercó más inclinando la cabeza, le parecían
lindos los gestos del mayor, rio bajito para no despertarlo.
—Jiminnie llegaste.
El omega se paralizo ante tales palabras. Seguía dormido ya que suspiro
dejando caer la cabeza a un lado. Había escuchado bien, el alfa lo había
llamado con cariño, el corazón le latió a mil sin comprender la razón.
Inconscientemente sonrió al pensar que al menos en los sueños del alfa
no era tan malo. Gustoso limpio la sala sin rechistar dejándolo dormir en su
sillón.
La felicidad invadió el cuerpo del omega por un instante, era lo malo de
él. Era un chico de esperanzas y siempre creía que todo se podía, por eso se
dejaba llevar por el momento.
Por otro lado, el alfa puedo dormir con mayor tranquilidad al sentir una
felicidad de la nada entre sueños, su lobo sentía la felicidad de su omega.
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CAPITULO 17

Era uno de esos días donde el sol no picaba ni te hacia sudar, bajo los
árboles se percibía una ligera brisa y la gente corría con prisa por la calle.
El mesero que los atendía les llevo el perdido pudiendo comer por fin.
—Podemos hablar de tu relación —dijo uno de los omegas mientras
masticaba.
—Come bien y no hables del tema—el omega no despegaba la vista de la
comida.
—Estoy embarazado.
El omega frente a el tocio, bebió rápidamente del agua mojándose un
poco le costaba respirar y sentía la comida queriendo salir por la nariz.
— ¡Embarazado! —grito espantado.
—Quita esa cara. No te agrada ser tío.
—Si el padre no fuera un imbécil me gustaría.
—Se llama Namjoon —menciono irritado.
—Lo siento hyung. Perdón por hablar mal del padre de tu cachorro —
tomo la mano de su amigo apenado. Tal vez debería de tratar de no
expresarse tan mal del alfa a menos no en presencia del omega en el estado
que ahora se encontraba.
La carcajada de Jin retumbo en el restaurante entero sacando de onda al
menor.
—Hubieras visto tu cara —no dejaba de reír con una mano en el
estómago por el dolor —no estoy en cinta Jimin —aclaro con más calma.
—Tonto —le aviento la servilleta —te creí —el omega no reía.
—Fue una broma —termino de clamarse —pero me hago viejo. Tengo 30
años quiero tener cachorros.
—Dile a Namjoon. Esta en edad también, no es tan menor.
—No eres el único con problemas —suspiró —Namjoon quiere estudiar
un par de años más incluso quiere que nos mudamos a su ciudad ¿Sabes lo
que significa eso?
—Que ya no te veré —susurro triste.
—Así es. No solo eso, es iniciar de cero una nueva farmacia, un
consultorio y no se puede tener un cachorro cuando la clientela ya tiene sus
preferencias en esas pequeñas ciudades, un cachorro necesita de cuidados y
sobre todo dinero —el omega se notaba cabizbajo, Jimin no sabía que hacer
ante el problema.
—Si le dices cuál es tu deseo el podría escucharte. Se que te quiere.
Jin negó.
—Es muy terco y cuando una idea se le mete ya no hay quien pueda
sacarla —puso su otra mano sobre la de Jimin que aún no la quitaba de la
suya —por eso antes de irme que no sé cuándo vaya a ser, quiero dejarte
bien con el alfa. No poder vivir a gusto si sé que no eres feliz —Jin le
sonrió conformando a su amigo.
—Estaré bien, las cosas en casa están tranquilas —retiro su mano, el
tema siempre lo incomodaba.
—¿Casa? —sonrió —no decías que no era tu lugar.
—Bueno después de unas semanas uno se adapta —oculto la cara
nervioso.
—Te gusta tu alfa.
—Esa no fue una pregunta —su amigo negó feliz —no me gusta así que
borra tu sonrisa, recuerda la conversación que tuvimos hace unos días —Jin
asintió recordando — Me canse de pelear y Yoongi aunque sigue siendo un
mano larga tratamos de no interferir en la vida del otro.
—Ves te dije que se podía, algo es algo.
—No necesito un compañero de piso Jin, quiero una pareja de verdad con
amor de por medio —se acariciaba la marca; desde la mañana no sentía a su
alfa —con Yoongi no lo voy a tener.
—Cuando me vaya te voy a dar un último concejo, tengo dos espero usar
el que es de mi agrado.
Jimin asintió con melancolía, a partir de ese momento tendría que lidiar
con la tristeza de saber que su amigo partiría.

Entró a la encendiendo la luz. Yoongi no estaba como de costumbre en


un sábado, se había vuelto rutina para el alfa salir al anochecer y regresar
después de las 10.
Su lobo se entristecía al pensar en que su alfa pudiera estar engañándolo
era algo que no le había contado a Jin; pero él había revisado
minuciosamente las señales, no encontró nada fuera de lo normal en la ropa
por si era una mujer, tampoco un olor diferente en el alfa, no recibía
llamadas seguido y los mensajes de texto no podía revisarlos o estaría en
problemas, confiaba en lo que podía revisar y parecía normal.
La infidelidad era algo que no pasaría por alto aun si no tenían una
relación normal, el alfa tenía que respetarlo tanto como él lo hacía. Después
de todo era quien estaba atado.
A las 10:30 Yoongi entro por la puerta topándose con Jimin en la barra
con un plato frente a él que supuso era la cena.
—Hola —saludo el alfa, Jimin sonrió sin ganas.
—Sobro y te deje un poco —señalo el sartén en la estufa.
Al omega se le había hecho costumbre preparar de más los sábados
porque sabía que el alfa en los días que salía llegaba y se dormía, no sabía si
con el estómago vacío ya que no le preguntaba si cenaba fuera pero prefería
estar seguro de que cenara.
¿Porqué? No lo sabía.
En silencio se sirvió y se sentó con el omega disfrutando del sazón de
este. Al terminar Yoongi no preguntaba simplemente se paraba y se metía al
baño dejando el plato en la barra.
Jimin de mala gana lo tomo para lavarlo, le desagradaba tener platos
sucios antes de dormir y sabía que el alfa lo lavaría al día siguiente si lo
dejaba.
Era evidente que no tenían la mejor relación, como le dijo a Jin eran
como compañeros de piso, se levantaban, comían y se iban al trabajo juntos
más no revueltos y de regreso tenían la misma rutina. Mantenían una vida
monótona.

No escucho los pasos como primera hasta que dos manos se metían bajo
su playera. El alfa no se había rendido con él, pero él era más listo y no lo
dejaba avanzar.
—Déjame Yoongi —se quejó retorciéndose para que lo soltara mientras
se secaba las manos con una toalla.
—Vamos a la cama —sugirió con voz ronca causando que Jimin se
estremeciera y se le pusiera la piel chinita.
—Ve a dormir Yoongi —ese era un alto más para el que para el alfa.
Últimamente se sentía débil ante las insinuaciones de este.
—¡Llevo conteniéndome por semanas Jimin! —explotó apartándose
sorprendiendo a Jimin que estaba atónito —Dime si quieres que busque a
alguien más para hacerlo y tu sabrás a lo que te atienes.
—Me interesa poco con quien te revuelques —lo encaró con cara de
pocos amigos mientras por dentro su lobo chillo. Trago saliva y continuo —
pero tú también atente a que yo puedo ir a meterme con quien quiera. —
hablaba fuerte sin llegar a gritar.
—¡Si lo que quieres es ir a calentar la cama de Jungkook estas muy
equivocado! —el sí grito.
—No te sabes otro nombre.
—¿Hay más?
—No quiero volver a lo mismo. Caminamos en circulo —le paso de
largo yendo a la habitación.
—Te estoy hablando Jimin —camino hacia él. El omega acomodaba la
cama —¿Quieres que busque a alguien más?
—Creí que ya lo hacías —confeso en susurro, sentía un hueco en el
estómago de pensarlo, quería llorar, pero no sabía por qué.
—Ya vez que no. Responde —ordeno.
—¡No, no quiero que lo busques! —giro mirándolo con los ojos
cristalizados —mi lobo llora con solo pensarlo —Sabia las consecuencias
de un engaño cuando estaban entrelazados, el humano no quería morir
mientras que el lobo no quería perder a su supuesta pareja
—No lo buscare, pero tendrás que cumplir con tu parte.
—Tampoco quiero acostarme contigo —agacho la mirada con miedo.
—Planeas que te tenga de adorno —río como solía hacerlo cuando las
palabras del omega le parecían una broma de muy mal gusto.

Vota y comenta si te gusto.


Saluditos.
🤗
CAPITULO 18

♦♦♦
No sabía si poner la nota al inicio o al final, pero me decidí y espero la

Yoongi .
♦♦♦
😘
lean cuando terminen. Disfruten el capítulo, un poco de la perspectiva de

Despertar con el aroma a piña y coco mezclado con el de pino y lluvia lo


hacía sentir satisfecho. El aroma que desprendía el omega gritaba que era
suyo y de nadie más. No entendía como la luna le había puesto en el camino
a un omega tan hermoso a un alfa como el, aunque la mayoría del tiempo lo
sacaba de quicio por su rebeldía, la otra parte era maravilloso, más aun
teniéndolo entre sus brazos.
Parecía inofensivo al dormir, se preguntaba qué tipo de mirada
encontraría en el momento en que el omega despertara, la última vez cayo
cautivado ante una mirada tierna y confusa.
¿Jimin estaba igual de confundido que él?
La pregunta le daba vueltas en la cabeza.
Su lobo estaba feliz de estar nuevamente cerca del omega aun sabiendo
que duraría poco. El sonido de un celular le arrebato los pensamientos, era
su celular, lo tomo sin soltar al omega para contestar los mensajes.
Papá
«¿Vendrás al aniversario?»
Yoongi
«Como todos los años»
Papá
«No te quedes, inventa algo y no vuelvas hasta el otro año»
Yoongi
«Como todos los años»
Papá
«Trato de resolverlo»
Yoongi
«Los extraño papá»

No hubo respuesta de regreso. Posiblemente del otro lado de la línea el


padre de Yoongi quería responder de regreso, pero eso causaría que el alfa
quisiera regresar a casa.
Quería terminar con todo, ahora tenia a Jimin y tenía que pensar en él,
protegerlo, no podía seguir así. Quería que sus padres lo conocieran y que
estuvieran felices por él. No quería estar lejos de ellos, de pensar en que sus
futuros cachorros no crecieran con sus abuelos lo ponía triste.
Deseaba muchas cosas entre ellas olvidar el pasado, un pasado que ni con
Jimin podía borrar.
Su cuerpo era estrujado no podía moverse, abrió los ojos topándose con
los brazos del alfa sobre el con los ojos abiertos observando el celular que
tenía en las manos.
—¿Podrías soltarme? —la sangre se le fue al rostro convirtiéndolo en un
tomatito. No quería soltarse, pero tampoco deberían estar así, se dijo.
—¿No te gusta?
—¿He?
El alfa lo soltó levantándose para ir al baño, estaba enojado.
—Grandioso Jimin —se dijo cuando ya no vio al alfa.
No quería soltarlo si no que un pasamiento se le vino a la cabeza «Yoongi
métela maldición» así es, se había doblegado luego de cantar victoria por la
dominación. Sus instintos pudieron más que su dignidad y cordura. Pensó
en las palabras de Jin e intento dominar al alfa. Y lo logró, lo tenía a sus
pies con la respiración entrecortada viéndolo como si fuera lo más hermoso
que sus ojos hubieran visto y eso fue el fin para todo su plan.
Se encontraba encima de él. Con besos y caricias y un buen oral bajo las
defensas del alfa, planeaba aguantar el dolor de su propia erección y dejar al
alfa con la que volvía a tener pero no pudo, la mirada del alfa sobre él le
lavo el cerebro y es que tener a Yoongi bajo suyo acariciándole la cadera y
con un rostro casi sumiso lo debilito cediéndole control al alfa, que en un
descuido invirtió papeles posicionándose encima del omega, comenzando a
jugar con el cuerpo del omega logrando enloquecerlo, Jimin necesitaba más
y Yoongi seguía jugando. Fue como terminó nuevamente dominado.
Hundió la cara en la almohada suprimiendo un grito, los consejos de Jin
no habían funcionado o el no servía para seducir.
Se escucho "my time" de fondo retumbando en la habitación, asomo la
cabeza sabiendo quien le llamaba.
—Mamá me alegra escucharte —le sonrió atreves del aparato.
—Aun ni hablo —la risa de su madre le iluminó el día, la había estado
evitando desde que fue marcado —quería saber cuándo vendrías.
—No planeaba ir por un rato —mintió, compro el boleto de autobús para
tres semanas anteriores el cual perdió. No quería demostrase débil y el que
tuviera un alfa para su familia representaba debilidad porque al fin aceptaba
su destino. Yoongi es el alfa que sus padres esperan no el que el quería
presentarles.
—Tu padre quiere verte, está enfermo, no es grave no te asustes.
Pregunta por ti —la voz de su madre sonaba neutra como normalmente era,
en realidad no era grave si lo decía así.
—¿Qué tiene? —levanto la vista al ver que la puerta del baño era abierta,
salió Yoongi con un semblante más calmado.
—Ven a verlo —insistió, Jimin no lo paso desapercibido ¿No era grave?
—Comprare un boleto para el fin de semana. Los veo pronto, los quiero
—se despidió cortando la llamada. Observó al alfa salir del baño —era
mamá —tuvo la necesidad de aclarar, Yoongi no paraba de mirarlo desde el
marco de la puerta poniéndolo nervioso.
El alfa fue hasta el subiéndose encima de el recostándolo en la cama
como si fuera de lo más normal, Jimin no lo impidió se sentía bien estar con
el de esa manera, tranquilos casi como si se quisieran.
—¿Les dijiste de mí? —pregunto mientras repartía besos en el cuello del
omega.
—No me dio tiempo —intento apartarse, estaba cansado —¿Tus padres
saben de mí? —los besos cesaron. Yoongi se apartó sentándose en la cama.
—Pronto les diré —dijo cabizbajo poniendo ansioso al menor.
—Tampoco quieres decirles de mi —reacciono ofendido olvidando que
el hacia lo mismo, era egoísta.
—Se los diré —el alfa lo miro con tristeza una que uno supo descifrar,
creía que Yoongi no lo veía en verdad como su omega, lo había reclamado,
Vivian juntos y aun no sabía con quien vivía.
—No estaré el próximo fin de semana iré a verlos —explicó recibiendo
un asentimiento de cabeza de parte del alfa.
—También saldré.
El alfa se ofreció a alimentarlo al prepararle el desayuno, gustoso fue tras
él hasta la cocina. Ver como Yoongi se movía de manera ágil en la cocina
como había imaginado cientos de veces que su alfa le prepararía de comer
le hizo encender una chispa de esperanza de que todavía tenían tiempo a ser
la pareja que el había soñado. Si lo intentaba podía llegar a quererlo, con
todo y su carácter no era del todo desconsiderado además él tampoco era el
omega perfecto, posiblemente para el alfa fue de la misma manera como lo
fue para él. Al final se llevaban bien en la cama no negaba que le gustaba lo
que el alfa hacia con su cuerpo, era guapo, un poco debilucho, con mal
genio, posesivo, demandante, territorial... agito la cabeza retirando los
pensamientos, esta era su realidad y no un cuento en donde podía pasar
desapercibido los serios problemas que tenían.
Luego de meditarlo se dispuso a preguntar al alfa algo que ronda en su
cabeza.
—Yoongi ¿a qué te referías con que desperté a tu lobo? —observo como
el cuerpo del alfa se estremeció por completo, las venas de los brazos se le
marcaron y dejo de servir la comida en los platos.
—Come —ordeno evitando la pregunta, esta vez Jimin no se quedaría
con la duda. Ambos se sentaron a la mesa, pero ninguno se atrevió a tocar
ni los cubiertos.
—Tengo derecho a saberlo
—Desde que te marque has estado evitando tus obligaciones y quieres
reclamar TUS derechos —detestaba cada vez que Yoongi se burlaba de el
como lo hacía.
—Si con obligaciones te refieres a acostarme contigo lo acabo de hacer y
tú me vas a contestar lo que pregunte —no iba a quedarse callado, fue un
golpe a su orgullo y dignidad referirse a el mismo como un objeto sexual,
pero si esa era la manera en que el alfa lo veía y el conseguiría respuesta lo
haría, después de todo el acepto acostarse con él.

♦♦♦
Se que hay pocas personas que leen la historia y no me fijo en eso, soy
feliz con que existan personitas que me leen y les gusta lo que escribo no
importa la cantidad y más porque voy empezando. Aprovecho para
agradecerles a los que están aquí y si leíste esto mas te agradezco. La nota
en si era para hablar sobre este capítulo, quizás lo notaron raro y esperaban
otra cosa por como termino el pasado y como inicio este o solo soy yo, pero
la razón es que existía otro capítulo entre estos dos (lemon), este que
leyeron se suponía era el 19 PERO al señor wattpad se le ocurrió borrarlo
junto con varios que ya tenia escritos aun y cuando no los había publicado.
Siendo sincera como ya vieron no soy buena en el lemon pero quería
intentarlo, cuando escribí la historia estaba inspirada y por mas que intente
recordar el capítulo o inspirarme no pude, me dio un bajón cuando vi que
los borro, unos si los pude volver a recrear y aun así no me gustaron tanto
como lo eran antes.
Por eso en este capitulo que ahora es el 18 agregue un poquito de lo que
pasaba en el capitulo borrado, realmente me hubiese gustado traérselos ya

🤗💞💖
que Jimin intentaba ser el dominante. En fin espero les haya gustado aun
así, besitos cuídense.
CAPITULO 19

La sangre le comenzaba a hervir al ser ignorado, frente a él, Yoongi


comía tranquilo sin quitar la vista del plato. Jimin se puso de pie empujando
el banco que termino en el piso.
—Habla ¿Por qué demonios me marcaste? —grito.
—¡Siéntate de una maldita vez Jimin! —le grito, volvía a ser el mismo.
—¡No!, Tienes que decirme.
El ambiente se volvió pesado, ninguna quería ceder.
—Yoongi —insistió con voz lastimera.
—¿Comerás si te digo? —se sorprendió por la repentina actitud. Asintió
levantando el banco de inmediato sentándose frente a el —Creí por años
que mi lobo había muerto.
—¿Te mordieron? Escuche de deltas que al encontrar a su predestinado
su lobo despierta —la voz de Jimin era suave queriendo no decir algo que
enojara al alfa.
—No es mi caso, tenía 17 cuando mi lobo simplemente dejo de
comunicarse conmigo pensé que era pasajero, luego pasaron 11 años
tortuosos donde se la paso en las sombras —la manera en la que Yoongi
relataba la historia reflejaba tristeza una que Jimin sintió atreves de la
marca, el lobo del omega chillo exigiendo consolar al alfa entre sus brazos
pero Jimin no se lo permitió en cambio libero feromonas en un intento por
tranquilizarlo —considerando que era tiempo me acerque a distintos
omegas, ninguna pudo interactuar con mi lobo y menos me hablo, cansado
y arto inicie a usar supresores para alejarlos de mí no los quería cerca era
frustrante no sentir nada. Me sentía como un cascarón vacío —callo un
momento levantando la cabeza para mirar a Jimin —hace más de un año
apareció un beta en la oficina que decidí ignorar, escuche como hablaban de
el, sus planes para cortejarlo y un día en el baño percibí un aroma a piña y
coco, casi muero de la impresión al escuchar como mi lobo gruñía
queriendo reclamar al omega, bajó su control salí encontrando al beta que
resulto se omega, lo invite a salir a pesar de que mi lobo exigía que lo
tomara para hacerlo nuestro.
Jimin estaba sin palabras. Entendía lo que Yoongi decía, pero no sabía si
creerle.
—Por eso me marcaste sin permiso, porque no te deje cortejarme —
comentó irritado.
—Me deje llevar por mis instintos, prometí no insistir ya tenías a
Jungkook que te reclamaba como suyo, respete eso —el alfa hablaba
tranquilo, pero por dentro estaba celoso.
—Por una noche estamos atados, tu entraste en mi territorio al ir a mi
habitación —comenzaban a alterarse.
—Me abriste la puerta.
—Y tu entraste.
—Ni tu ni yo tuvimos la culpa, tu lobo y el mío nos llevaron a esta
situación de alguna manera se conectaron, no puedo ir en contra de la
naturaleza e instintos de mi lobo.
—Resulta que crees en el destino, no somos predestinados Yoongi.
—No lo eres, de eso estoy seguro —no dejo que la conversación subiera
de tono sabiendo como terminaría, dejo al omega en la cocina y se dispuso
a dormir, cerrando la página de un capítulo que no quería volver a tocar.
Terminó más confundido de lo que ya estaba, por más que se negara y lo
intentará Yoongi nunca lo querría como él deseaba. Una lágrima resbalo por
su mejilla retirándola con el dorso.
—¿Por qué lloras Jimin? —susurro casi en un hilo. La tristeza que sentía
a través de la conexión junto con la que su lobo sentía al escuchar las
palabras del alfa le dolía. No eran predestinados lo había confirmado el alfa,
no se había planteado la idea, pero ahora gracias a la conversación la idea
había sido plantada en su cabeza y su lobo no dejaba de llorar.

Eran las 5 de la tarde, estaba bañado, cambiado y comido. La tristeza no


se iba, Yoongi no salía desde que se encerró en la habitación, Jimin estaba
incomodo por no saber que hacer, pocas veces prestaba atención al lazo que
tenían e ignoraba lo que sentía a través de este. Pero ahora no podía pasarlo
por alto, se dijo que él no era nadie para consolarlo y quizás el alfa se
enojaría con el si entraba en su busca.
Se dispuso a dormir en el sofá con el estómago vacío. Había preparado la
cena para ambos y tomando valor para tocar la puerta dos, tres golpes... al
no recibir respuesta intento abrir, pero un «Vete» lo detuvo, soltó el
picaporte dispuesto a comer, pero el hambre se había esfumado.
No podía dormir ni siquiera en el sofá que lavo para que no oliera al alfa,
se paró con fastidio dejando caer el trasero en el sofá ajeno, respiró hondo
captando el poco olor impregnado en él, tomo una almohada y se acurruco
con ella, su lobo se tranquilizó dándole la oportunidad de poder dormir.

♦♦♦

🤗 Hola gente bonita, gracias por su apoyo en el capitulo anterior. Saludos



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CAPITULO 20

🤗
Me propongo publicar los miércoles y sábado pero se me olvida jajajaj
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Le dolía el cuello por haber dormido en una posición incómoda. Se


recargo en la silla tronándose la espalda junto al cuello calmando el dolor
brevemente.
En la oficina todo marchaba normal, Seung lo felicitaba cada que podía
por su excelente desempeño en el puesto y estaba tan feliz de cumplir con
las expectativas. Los compañeros se mantenían al margen ahora que tenía
alfa, le dedicaban sonrisas, pero ninguno le volvió a invitar a salir ni a la
esquina, por primera vez se sentía como una persona común y corriente
entre la multitud. Incluso había dejado de usar supresores, el aroma de
Yoongi se mantenía en el ahuyentando a la mayoría.
—Jungkook ¿Cómo has estado? —pregunto al verlo en el baño
lavándose las manos.
—Bien, con mucho trabajo —el alfa intento sonreír logrando una mueca.
Salieron caminando juntos a sus respectivos lugares.
Aunque era poco el avance Jimin estaba logrando que Jungkook le
dirigiera más de dos palabras y eso lo hacía feliz, situación que un alfa
sentado en la esquina no pasaba por alto. Observaba como el omega seguía
al alfa de cabellos rojizos, no parecían muy cómodos el uno con el otro,
pero notaba la insistencia del omega y la amplias sonrisa que le dedicaba.
—¿Quieres un café? —la voz de Jungkook sonaba temerosa.
—Vamos —miro con asombro al chico sentado a su lado, creía que lo
rechazaría en cambio acepto la invitación con una sonrisa.
—¿Yoongi no se enojará? —miro de reojo al alfa que guardaba cosas en
una mochila.
—No tienes que preocuparte si es un café de amigos ¿No es así? —golpe
bajo. Tenía razón era la manera en la que él le podía invitar a tomar algo.
Asintió despacio dudando si debía continuar —espérame en la cafetería de
la esquina, a Yoongi no le agradas —lo dijo en tono de burla, pero ambos
sabían que era verdad.
Sin protestar se dirigió a la salida despidiéndose de todos dejando a Jimin
atrás.
—Saldré con unos amigos no me esperes despierto —le comento al alfa
antes de que entrara en el auto. No pretendía tardase tanto, pero noto lo
cansado que se veía.
—Está bien, no andes muy noche solo —había sido distante desde la
mañana si es que se podía más, no lo miraba a los ojos como la vez en que
desapareció por 24 horas.
Lo vio alejarse, cuando el auto doblo en la esquina camino hacia la
misma dirección deteniéndose antes de doblar la esquina entrando en la
cafetería.
Jungkook se encontraba sentado en una mesa para dos en el patio trasero.
—Creí que habías dicho que no querías ser mi amigo Jungkook —se
sentó quitándose el abrigo, el invierno estaba llegando.
—Pedí americano —le acercó el vaso que estaba en la mesa.
—No es de mis favoritos, pero gracias —explico aceptándolo de buena
manera.
—Si es la única manera de estar junto a ti...
—No debes conformarte con eso no quiero que te hagas a la idea
equivocada, no pretendo más que una amistad, pero no deberías decirlo de
esa manera —lo miraba con una pizca de enojo, le sorprendía que un alfa
no tuviera autoestima —quiero tu amistad, pero si sigues a mi lado cuando
te sigo gustando no resultará nada bueno para ti.
—Estas semanas he soportado verte junto a él, puedo seguir así —suspiro
cabizbajo —al menos hasta que te olvide.
—¿Y si no lo haces? Uno de los consejos que siempre dan en estas
situaciones es alejarte de esa persona.
—No puedo estar lejos de ti, el podría hacerte daño y...
—¿Qué dices? Yoongi no me hará nada ¿Por qué piensas así?
—No hay cariño entre ustedes, noto su frialdad ninguna relación así
puede ser real —la actitud del alfa comenzaba a tornase extraña como la
conversación —él te perseguía y te acosaba.
—¡Nunca me acoso! No entiendo a dónde vas con esto —le estaba
poniendo ansioso ¿Qué sabia el de ellos?
—Por querer respetarte él te quito de mi lado —cerro las manos en puño
conteniendo la ira —te olí, estabas en celo me hice fuerte para no tocar la
puerta, pero ¿el no hizo no? —Jimin se tensó ante la miraba de rabia de
Jungkook —le abriste y pude haber sido yo —recordó embriagarse con el
aroma a piña y coco frente a la puerta 225 como lo había hecho en el
restaurante donde su jefe lo alejo de la locura, la borrachera no le impidió
reaccionar y pensar en el bienestar del omega, se alejó despacio del lugar
mientras otro alfa lo miraba desde lejos reconociéndolo.
—Él hubiera no existe —trato de sonar tranquilo, entendía al alfa, sabia
lo mucho que le gustaba —tienes que dejarlo ir. Yoongi es mi alfa y no lo
puedes cambiar.
El semblante de Jungkook cambio a uno neutral, Jimin había dicho en
voz alta y clara que Yoongi era su alfa, le dolió. Jimin reacciono segundos
después ante sus propias palabras, había declarado a Yoongi como su alfa
en voz alta, agito los pensamientos confundido.
—Él te perseguía —insistió. Sabía que nada de la conversación tenía
sentido.
—Tú lo perseguías, vive por el vecindario es normal que camine por ahí
—explicó cruzando los brazos, más que una conversación parecía que el
alfa estaba haciendo un berrinche —tu eres el que se comporta raro.
—Lo vi salir de la farmacia esperándote detrás de un árbol, él vive de
lado contrario.
Jimin se pasó una mano por el rostro, el alfa no sentía solo atracción por
él, estaba obsesionado.
—Tengo que irme —pensó en el alfa que tenía en casa por alguna extraña
razón.
—Perdóname Jimin—ssi, sé que te incomodo —agacho la cabeza como
perrito regañado.
—Lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir —se levantó para ponerse el
abrigo sin dejar de mirarlo — amigos y nada más, olvídame porque no
puedo corresponderte aun si no tuviera alfa —Ni siquiera te hubiera abierto
la puerta, pensó.
—Está bien si no me alejas, aunque sea un raro —sonrió con tristeza y el
omega le sonrió de igual manera —te acompaño a casa es noche.
Acepto recordando lo que el alfa le dijo antes de subir al auto, su
vecindario no era el más seguro por algo usaba supresores, pero ahora que
dejo de hacerlo y con alfas ahí afuera que no respetaban aun si un omega
tenia alfa, no quería arriesgarse.
Tomaron el bus, no le preguntó dónde vivía, pero tampoco le importo él
se había ofrecido, alcanzaría el ultimo autobús para regresar a casa luego de
dejarlo. Cambiaron conversando sobre cosas del trabajo y aun si era
incomodo el alfa le conto como se había fijado en él.
—Aquí vive Yoongi —se detuvieron en la puerta del edificio. Jungkook
estaba confundido, no comprendiendo porque Jimin lo había guiado a ese
edificio.
—Vivimos juntos.
—En realidad no tengo oportunidad —se dijo a el mismo en voz alta.
Acaricio la mejilla del omega que no se negó, a Jimin le dolían los
amores no correspondidos.
—Encontraras a alguien que te ame y serás feliz —le deseaba felicidad,
una que él quería pero no podía tener.
—Yo te quiero a ti, ahora.
Se acerco con intenciones de besarlo, pero Jimin fue más rápido
apartándolo. El alfa comprendiendo la postura del omega, él ya tenía un
alfa.
—Buenas noches Jungkook —dio la vuelta y sintió las piernas fallarle.
Yoongi se encontraba parado detrás de la puerta de cristal no le hacía falta
adivinar que estaba enojado, conocía ese gesto a la perfección. El aire
comenzaba a faltarle en cuanto el alfa cruzo la puerta.
—Te gusta ser rechazado Jungkook —el menor apretó los puños por la
manera en que el mayor le hablaba.

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CAPITULO 21

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Eran las 10 de la noche, le dolía la cabeza y se sentía mareado. Su cuerpo
le exigía dormir, pero no podía más que dar vueltas en la habitación. El
vecindario no era seguro y que Jimin estuviera caminando por las calles
solo le preocupaba más de lo que pensaba. La parada de autobús se
encontraba a cinco cuadras, ni siquiera que las calles estuvieran transitadas
a esa hora la tranquilizó. Hablaría con el omega sobre los horarios de
salidas.
Tomo el bote con pastillas para calmar el dolor de cabeza, del bote salió
solo una, no era de extrañar si no paraba de tomarlas desde la noche
anterior.
Busco el abrigo que dejo en la sala en la mañana saliendo en busca del
omega, se maldijo por estar preocupado por el, el omega no se podía cuidar
solo. A la mente le vinieron las veces en que lo siguió a escondidas para
estar seguro que llegará a salvó, lo había seguido en la noche al salir del
trabajo y de día, cuando se lo topaba en la farmacia o en cualquier lugar. Su
lobo se lo exigía o no lo dejaría dormir tranquilo y desde que su lobo
regreso no quería desobedecerlo aun si parecía un loco acosador.
No esperaba encontrarlo tan rápido, reconoció al chico junto a su omega,
Jungkook. Jimin se veía calmado y el no pudo evitar sentirse un pésimo
alfa, su omega estaba con otro alfa y se dejaba tocar. Las veces en que él lo
tocaba recibía empujones, caras de fastidió mientras que Jungkook recibía
una débil sonrisa.
El alfa se acercó al omega dispuesto a besarlo pero fue rechazado. Se
sintió feliz pero no lo suficiente para olvidar que ese alfa quería robarse lo
que es suyo.
El rostro asustado del omega le animo a salir queriendo marcar territorio.
—Te gusta ser rechazado Jungkook —acerco a Jimin de la cintura
pegándolo a él, deposito un Casto beso en la frente del menor que se
estremeció por el contacto.
—Yoongi...
—¿Ya no soy tu hyung? —el alfa mantenía una sonrisa ladina.
Veía el rostro deforme del alfa menor, se veía enojado e incluso asqueado
por la cercanía de los dos frente a él.
—Fuimos por un café en plan de amigos —poso una mano en el pecho
del Yoongi, no quería una pelea.
—¿Amigos? —aparto a Jimin para tomarlo por los hombros —él no
quiere tu amistad no te queda claro —Jimin guardo silencio, era verdad lo
que decía. Desvió la mirada no queriendo ver a ningún alfa.
—Suéltalo —exigió el menor de los tres. Intento acercarse, Yoongi lo
detuvo con la mirada.
—Eso lo decido yo—dijo para rodear con un brazo el cuello de Jimin.
—Vamos adentro —dijo Jimin. Lo jalo del abrigo, pero no lo movió ni un
centímetro, el alfa estaba plantado en el suelo.
—Creí habértelo dicho, aléjate de MI omega, no te quiero cerca de el —
advirtió.
—Me da gusto que me veas como una amenaza —sonrió burlón.
Jimin comenzó a tensarse, la manera en que se estaban mirando ambos
alfas era muy pero muy peligrosa. Se querían matar.
Yoongi soltó una risa amarga atrayendo la atención del omega.
—Eres muy divertido Jungkook. Ríndete, él es mío jamás será tuyo —la
sonrisa cambio a una línea, el rostro se tornó de facciones duras.
Jimin sintió hervirle la sangre, ahí iba de nuevo reclamándolo como un
objeto.
—Ya hablé con él, vete Jungkook —dijo con los ánimos por el suelo.
—Ves, ni siquiera te quiere cerca.
—Cállate Yoongi, si me voy es porque él me lo pide y aunque quieras
que me aleje de él no lo hare si él no me lo pide. El mismo me pido que
fuéramos amigos —estaba conteniendo la ira para no golpearlo.
—¡Si yo digo que te alejes, te alejas y punto! —hablo fuerte, soltó a
Jimin y se acercó al alfa contrario peligrosamente.
—Jimin es mucho para un tipo como tu —le encaro. Un par de
centímetros alejaban sus rostros.
—Yoongi —el omega lo tomo del brazo, durando poco el agarre ya que
fue empujado lejos de la escena.
Sin esperar más cerro la mano en puño dejándola caer en la mejilla de
Jungkook, comenzando la pelea. Jungkook shockeado tardo segundos en
responderle de la misma manera. La pelea no duro más que esos dos golpes,
Yoongi había caído al suelo completamente noqueado.
Los ojos de Jimin se abrieron con sorpresa, corrió arrodillándose junto al
cuerpo inmóvil del alfa.
—Yoongi
Lo llamo sin recibir respuesta. Intento despertarlo dándole palmaditas en
el rostro, tampoco despertó. Desesperado chillo, su lobo lloraba por su alfa
noqueado. Tomo el rostro del alfa entre sus manos dándose cuenta de lo
caliente que este estaba, ardía en fiebre.
Los transeúntes pasaban de largo sin dejar de mirar la escena. Jungkook
inmóvil veía lo afligido que estaba el omega, algo presiono en su pecho
sintiéndose triste. Reacciono cuando Jimin intento levantar al alfa del suelo,
fue hasta el para ayudarlo.
—¡No lo toques! —se sorprendió, el omega le había gritado pero le
sorprendió más el gruñido que salió después de los labios de este —Vete —
hablo más tranquilo cayendo en cuenta de lo que había hecho, se había
convertido en un omega que protegía a su alfa del agresor.
—Te voy a ayudar, no le hare nada —comento mostrando las manos en
alto, se acercó lentamente a ellos notando como el omega no le quitaba los
ojos de encima.
Con ayuda de Jimin se llevó a Yoongi a la espalda para que fuera más
fácil llevarlo. Camino al departamento siendo seguido por un omega que
casi quería colgarse de él también, mantenía las manos en la espalda del
alfa que el llevaba por si él llegaba a caer. Solo se separó de los alfas para
abrir la puerta volviendo a pegarse a ellos.
—Por aquí —lo guio a la habitación donde acomodo la cama para que lo
pudiera dejar ahí —aquí.
Lo dejo donde le había dicho viendo con tristeza y asombro como el
omega corría al cuidado del alfa aun inconsciente. Camino a la puerta a
sabiendas que sobrara en el lugar. Tenía el corazón roto, el omega que había
cortejado por los últimos meses tenía un alfa y por lo contrario de lo que
creía parecía que Jimin se preocupaba por Yoongi.
—Jungkook —se detuvo regresando la vista a la puerta del departamento
que había dejado atrás, encontrando al lindo omega de mejillas regordetas y
labios carnosos. Hermoso, pensó —gracias, aunque fuiste el que lo golpeo,
gracias por traerlo —le sonrió de manera dulce.
No sonrías así que duele.
Se limito a asentir para seguir su camino. Teníaque dejarlo ir.

💜💔😢
Pobre Jk le rompieron el corazón
Jungkook biased reportándose

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CAPITULO 22

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Por tercera vez volvía con paños húmedos, los puso en la frente y pecho
descubierto del alfa que reaccionaba estremeciéndose por lo frio que
estaban. Le saco el termómetro de la boca dándose cuenta que la
temperatura estaba disminuyendo, suspiro aliviado. El alfa mantenía los
ojos cerrados, pero no estaba del todo ido, por breves instantes abría los
ojos observando a su cuidador.
—Deberías tomar un baño —aprovecho al verlo con los ojos abiertos —
estas bañado en sudor y será más fácil para bajar por completo tu
temperatura.
Con esfuerzo logro sentarse en la cama apoyándose del respaldo. Asintió
parándose con cansancio.
Se sorprendió al ver unas manos desabrocharle el cinturón, las sujeto
deteniéndolas.
—Soy yo —una voz suave y melodiosa le hizo mirar —te estoy
ayudando para que sea más fácil —aparto las manos dejando que terminara
con lo que hacía. Le quito el pantalón, así como el bóxer —vamos —se
metió debajo del brazo del alfa guiándolo al baño como si no conociera el
camino, pero quería ser precavido con todo, era la primera vez que Yoongi
enfermaba con él y no sabía cómo irían las cosas si lo deja solo.
Con Yoongi ya adentro de la regadera abrió el grifo dejando caer el agua
sobre él, se quejó por lo frio que estaba, pero él sabía que no lo estaba, la
había regulado antes para la temporada de invierno, era el cuerpo del alfa
que reaccionaba de esa manera por la fiebre. El alfa permanecía quieto bajo
el agua observando a la nada. Jimin lo miraba y le parecía irreal que el alfa
pudiera estar tranquilo estando despierto, observo el cuerpo del alfa
apreciándolo por segunda vez, era realmente guapo y fácil podría conseguir
omegas, no le cabía en la cabeza como es que de todos los omegas el lobo
de Yoongi lo escogió a él.
—Omega —los ojos se Yoongi estaban abiertos directo a él, Jimin se
sintió morir por la mirada del alfa, era una que no había visto antes, como si
lo viera con ternura y cariño.
—Salgamos de ahí —cerro el grifo y con una toalla envolvió al alfa en
ella. Lo sentó en la tapa del retrete para secarlo, el alfa se dejaba hacer por
la poca fuerza que tenía. Al terminar regreso a la habitación por una pijama,
se la puso con algo de dificultad —a dormir —al ir a levantarlo las manos
del alfa lo detuvieron posándose en su cintura.
—Omega quiero besarte —se quedó sin aliento, la suavidad con la que lo
decía le aceleró el corazón. Lo miro encontrándose un par de ojos cansados
y un ligero puchero, la escena le pareció tierna.
Se agachó para juntar sus labios en un beso corto de piquito. No sabía
que había deseado tanto probar esos labios hasta que los probo, su lobo se
tranquilizó al sentir que su alfa ya no estaba enojada con él.
No intento ir más allá lo que agradeció, no iba a aprovecharse de un alfa
enfermo. Lo recostó en la cama cubriéndolo con las sabanas, se cambió a
ropa ligera y se metió a la cama que tanto extraño la noche anterior. Los
brazos del alfa lo rodearon acercándose quedando Jimin con la cabeza en el
pecho del alfa, acomodo su mejilla con el oído cercas del corazón del alfa
escuchando los latidos. Libero feromonas como manera de reconfortarlo.
Era extraño lo que hacía, pero esta vez no pudo negarse a su instinto
protector.
—Jimin—ah
—¿hm?
—No me dejes por Jungkook —abrió los ojos con sorpresa intento
separarse para verlo, pero no le fue permitido, el abrazo se volvió más
fuerte —sé que es mejor alfa que yo, que te trata mejor, que pude llegar a
oler mejor que yo para ti —frunció la nariz recordando el olor de su amigo,
el alfa decía incoherencias, nadie olía mejor para él que Yoongi — que te
quiere. Pero no soportaría perderte, eres mi escape de la realidad —termino
en un susurro que Jimin escucho bien hasta la última letra.
Se abrazo del alfa sin decir palabra pues lo había dejado sin ellas, estaba
delirando o diciendo la verdad sea cual sea la razón algo se le removió en el
interior al escucharlo. Definitivamente con esas palabras no había caído
rendido ante él, pero si fue un avance, uno grande, esas palabras
significaban que, aunque fuera pequeño ocupaba un espacio en el corazón
del alfa.

Tentó con la pierna la cama sin encontrar nada, abrió los ojos
incorporándose en la cama en la cual Yoongi no estaba. Alarmado se paró
en su búsqueda temiendo encontrarlo desmayado en algún rincón del
departamento. Lo vio en el sofá, se acercó comprobando la respiración,
soltando el aire al saber que seguía vivo. El alfa se tallo la cara
despertándose.
—¿Qué haces aquí? Deberías de estar en la cama —acerco la mano a la
frente del alfa y con la otra se tocó la suya —al parecer estas mejor —
sonrió feliz —ve a la cama te hare el desayudo —se metió en la cocina
buscando los ingredientes para un desayuno que le levantara las defensas.
Lo que para él era normal para el alfa le resultaba ¿Incómodo?;
Recordaba con lujo de detalle, en especial el beso que pidió y recibió, se
tocó los labios recordando la suavidad que tenían los del omega. También
recordaba lo que dijo, la sangre le subió a las mejillas, cuando enfermaba se
volvía vulnerable y abría la boca de más.
No había dormido la noche en que le confeso lo de su lobo al saber que el
omega dormiría en el sofá; se regañó al ver como se quejaba del dolor en el
cuello, debido a eso se olvidó del abrigo esa mañana, el clima no era tan
frío, pero él era débil ante el frio y se enfermaba con facilidad, vaya alfa, se
decía. Durante ese día tomo las pastillas para el dolor de cabeza bajando sus
defensas por completo antes no se intoxico de tantas pastillas.
El omega estaba preparando la comida con entusiasmo lo que le hizo
saber que tomó la decisión correcta al dormir en el sofá cuando despertó
mejor, no quería contagiarlo con el resfriado.

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CAPITULO 23

La relación con Jungkook se volvió más distante, el alfa le hablaba más


pero no como antes como cuando lo cortejaba. Entre los dos alfas las
miradas cargadas de frialdad y enojo seguían pero para eso Jimin decidió
apartarse de ambos en el área laboral, no le gustaba ser la razón del
problema.
Cerro la mochila al haber revisado por segunda vez que no olvidaba
nada. Pidió vacaciones para poder pasar cuatro días y tres noches en casa de
sus padres agradecía al cielo el clima helado así podría usar cuello de
tortuga para ocultar la marca y los supresores los tomaría en el camino,
también tomaría un baño en alguna parada para probar un shampoo que
prometía ocultar el olor del alfa. Tenía todo preparado para su visita, no
quería decirles aun que tenía un alfa, no estaba listo para lo que se venía.
—Ten un buen viaje mañana.
—Igual.
Se despidió con la mano al bajar del auto escuchando que sería recogido
en el mismo lugar el lunes por la noche.
Entro a la central, el camino que le esperaba era de un par de horas, pero
tortuoso, se dio ánimos deseando que todo marchara sobre ruedas.

Llego el viernes al atardecer, Su madre lo recogió como siempre lo hacía,


lo abrazo, apretujo y apachurro llena de felicidad. Era un chico rebelde que
decepcionaba a la familia y aun así era amado.
Al llegar a casa la encontró diferente a como estaba ocho meses atrás.
—El tapiz es nuevo —se adentró a la sala.
—Necesitaba un cambio radical, con tu padre en casa pidiendo atención
24/7 comience a notar las pequeñas imperfecciones de la casa —platico
divertida —el tapiz estaba pasado de moda.
—¿Dónde está papá?
—Sube a verlo, traeré fruta debes tener hambre y la comida tardará —su
madre se perdió en la cocina y el subió al encuentro.
Toco dos veces antes de ser invitado a pasar. Diviso a su padre postrado
en la cama con buen semblante, no estaba tan mal fue lo que le dijo su
madre.
—Jimin ven aquí —le extendió los brazos para que entrará en ellos y así
lo hizo. Tenía miedo cuando los visitaba, no quería ser rechazado por las
personas que más amaba.
—¿Qué te paso? —se apartó observándolo sin encontrar lada.
—Me rompí una pierna —retiro la sabana que cubrían el yeso.
—Debes tener más cuidado —reprochó — ¿Cómo fue?
—Bajando las escaleras en el hospital, un niño corría en mi modo héroe
activado lo salve de que no cayera y mírame —se señaló. Jimin rio, su
padre tenía síndrome de super héroe principal razón por la que era doctor,
quería salvar vidas.
—Coman —su madre entro con una bandeja donde llevaba platos con
fruta picada, le paso uno a casa quien con cubiertos.
—¿Jimin ya tienes pareja? —se le atoro la fruta, tocio con dificultad
¿Acaso lo sabían? Había usado los productos y no percibía otro olor que no
fuera el de sus padres —ten cuidado, sé que odias que te pregunte, pero
estas en edad de establecer una relación —hablaba su madre en tono
preocupado.
—No quiero hablar del tema —se llevó un trozo de fruta a la boca
demostrando que no estaba dispuesto a hablar.
—Omega tonto —su hermano lo miraba desde la puerta que su madre
dejo abierta, fue directo a él y lo golpeo con la Palma de la mano en la
cabeza —¿planeas morir solo? pues yo no.
—Déjalo Tae —lo defendió su padre, pero sabía que lo atacaría de igual
manera y no física precisamente —mi colega tiene un hijo en Nueva York
vendrá en un mes o eso creo, habla maravillas de el —ahí van de nuevo, ese
era el recibimiento de cada visita.
—Es su hijo obvio que dirán lo mejor, pero ocultan que es un alfa que
quiere una incubadora con pies —escupió con amargura. Quería que no le
insistieran pedía solo eso.
La tarde paso en un ambiente más tranquilo donde pudo darles la noticia
de su ascenso sus padres lo felicitaron contentos y aun así noto la
preocupación en el rostro de los dos ya que era una barrera más entre la
vida que ellos querían y la que el omega deseaba.
Con melancolía subió a su habitación de adolescente la vida que tenía no
era la que había soñado durante tantos años, al contrario, estaba atado a un
alfa posesivo que lo utilizaba para complacerse y él lo permitía porque le
gustaba.
Su canción favorita sonó en su celular, sonrió ampliamente, recordaba la
última vez que sonó como tono de llamada, fue hace mucho tiempo.
—Jimin-ah escuche que llegaste —la voz al otro lado de la línea sonaba
entusiasmada.
—Te iba a marcar —fue como viajar en el tiempo a su adolescencia.
—Claro, cuando estuvieras en Seúl —reprochó —vamos al rio mañana al
anochecer —no fue pregunta ni tenía más opción que aceptar.
—Te veo mañana Baekhyun —colgó con la sonrisa intacta. Extrañaba
tanto al beta, su único amigo del pueblo, el único que no vivía en el siglo
pasado.

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CAPITULO 24

Baekhyun es un beta de su edad de mirada encantadora y sonrisa linda,


un beta al cual tenía prohibido acercarse desde los 15 años.
Tenía un rencor especial hacia su hermano, gracias a el no pudo ver más
a su amigo. Los descubrió besándose o más bien lo vio a él plantarle un
beso inocente en la mejilla del beta, corrió a casa gritando lo que había visto
en cuanto vio a su padre en el jardín. Recibió una paliza por ser una
vergüenza al descubrir la marca artificial que tenía en el cuello, Baekhyun
lo hacía de juego, eso era un simple amor de niños, se le había criado para
ser pareja de un alfa y no de un beta sin chiste como le llamaban sus padres.
Baekhyun fue la razón por la que se le saco de la secundaria y eso que no
fue su primer amor, se imaginaba que no había podido ni terminar la
primaria si sabían del noviazgo inocente que tuvo en la primaria con su
primera ilusión, un omega igual que él.
—¿A dónde vas tan tarde? —Tae se encontraba en la sala viendo
televisión. Ya era sábado, el reloj marcaba las 8 de la noche.
—Por ahí —se limitó a decir.
—No cambias —volvió a enfocar la vista en el programa.

Corrió al río no tan lejos de ahí. Lo vio de lejos, la manera en que


lanzaba rocas al rio le decía que era el, seguía siendo torpe como él.
—No mejoras —el beta no hizo más que sonreír y correr a abrazarlo.
—Jimin te extrañe —se había marchado sin poder despedirse de él y no
lo pudo ver hasta hace cuatro años que se graduó y consiguió trabajo fue ahí
cuando decidió volver al pueblo y programar su rencuentro. Pero no era
fácil si cada que iba sus padres lo encerraban cada que podían, hoy fue de
las pocas que pudo salir.
—Yo más, tengo tanto que contarte —se alejaron y dejaron caer en un
tronco cercano.
—¿Recibiste el ascenso?
—Si, es estupendo
—¿Entonces porque te ves triste? —le miro con ojos de cordero, no
quería mentirle, pero como le diría que el estropeó sus propios sueños —
puedes confiar en mí, te quiero y te apoyaré en todo —el beta le tomo de la
mano.
—Nada importante —se zafó del agarre apenado caminando en dirección
al río.
Una brisa de agua le cayó en el rostro, estaba helada. Jugaron como niños
pequeños recreando las guerras de agua que tenían. Jimin se sintió en casa
luego de tanto tiempo su amigo podía lograr eso, regresar el tiempo a donde
no tenía problemas como los tenía ahora.
—Baekhyun no, aléjate —pidió alterado, el beta lo paso por alto
creyendo que era un berrinche juguetón. Como en los viejos tiempos eligió
mal momento para morderlo de manera artificial —no, no, no —se movía
en el piso queriendo alejar las manos de su amigo que buscaban bajar el
cuello de tortuga. Él estaba recostado en el césped cuando lo intento.
Cansado dejo que su amigo apartara el cuello viendo como el rostro del
beta se desfiguraba de sorpresa. Cerro los ojos abatido.
—Es una marca y no es temporal —se alejó del omega apartando las
manos como si hubiera tocado fuego.
Jimin se levantó sin apartar la mirada de la del beta.
—Me marcaron recientemente —bajo la cabeza con vergüenza.
Baekhyun lo tomo del mentón haciendo que levantara la mirada.
—¿Te forzó no es así? No tendrías esa cara de lo contrario —el tono de
voz era preocupado. Lo acurruco en sus brazos en un cálido abrazo que el
omega necesitaba.
—Fue un error, pero lo estoy intentando —se apartó.
—Quiero creerte ¿Te gusta el alfa? —ni siquiera abrió la boca, lo estaba
pensando.
—No lo sé. Dejo que me toque y me gusta lo que hace —Jimin confiaba
en su amigo, eran tan unidos como con Jin —he comenzado a preocuparme
por él y es un completo imbécil —termino de decir. Estar con Baekhyun lo
convertía en un libro abierto, sacando a flote pensamientos que no sabía que
tenía.
—Jimin-ah ¿Qué hare contigo? —le acarició la cabeza cual cachorro —
estas confundido. ¿Quieres contarme que paso?
De regreso en el tronco le conto con lujo de detalle sin pasar nada por
alto. Expreso sus emociones y lo último que no dejaba de hacer.
—Me pido que no lo abandone y no dejo de pensar en el desde entonces
—sonrió con nerviosismo —no puedo estar enamorándome del alfa, eso
significaría que me rebaje a los instintos salvajes dejándome dominar—se
pasó las manos por el cabello desordenándolo.
—A Jimin le gusta ser sometido que loco —menciono burlón enfadado al
omega —no te enojes. Es tu naturaleza, sé que te das aire de omega
independiente pero ahora que estas con ese alfa tu omega sale a flote
pidiendo protección y quiere demostrar sumisión ante su alfa.
—No tiene sentido lo que dices.
—Puedes ser ambos. Por una parte, puedes ser independiente en tu
trabajo y estudios y por la otra ser un omega que se deja someter por su
alfa...
—Estás loco —se levantó pateando las piedras que se atravesaban en el
camino.
—Escúchame niño berrinchudo —caminaba rápido detrás de el —no
recuerdas como dejabas que te mordiera y mimara.
—Es el pasado
—Lo es —la vez que lo volvió a ver aclararon sus sentimientos y
decidieron que no eran el uno para el otro, incluso Baekhyun tenía un novio
— apoyaba tus sueños, jamás impedí que quisieras superarte y éramos solo
un par de adolescentes. Puedes ser los dos, tu alfa solo quiere sentir que es
digno de ti, que puede protegerte y...
—¡Solo quiere sexo Baekhyun! —explotó —no intenta protegerme, me
ve como un objeto al que tiene que apartar de todos los alfas porque él sabe
que piensan como él y quieren estar entre mis piernas.
—Quizás él te quiere ¿Le has preguntado? —Jimin se quedó en silencio.
Ninguno sentía ánimos de seguir discutiendo —ven a casa tengamos una
pijamada.
Acepto sin importarle que lo esperaran en casa, lo último que necesitaba
era escuchar la misma conversación en la cena sobre el alfa de New York.
Tocaron el tema de nuevo, pero Jimin no cambiaba de parecer, se negaba
a aceptar a Yoongi y rechazaba los sentimientos que comenzaban a florecer,
los que incluso él estaba intentando tener al decidir intentarlo. Le aterraba
saber que pronto anhelaría el futuro que aborrecida.
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CAPITULO 25

Baekhyun era mala influencia, en definitiva. En cuanto llegaron a la casa


de este muy apenas pudo saludar a la mamá de Baekhyun antes de ir a su
habitación donde tomaron hasta que no pudieron más y cayeron rendidos.
Amaneció con las llamadas y mensajes de voz que no quiso escuchar
aseguraba que eran sus padres y hermano buscándolo. Guardo el celular
ignorando que volvía a sonar.
Ya en el baño se quitó la pijama que le prestaron (una camisa larga) y se
metió bajo el grifo, apestaba a alcohol y le dolía la cabeza. Fue rápido
cambiándose agradeció que la ropa no apestara a una buena borrachera por
haber usado la ropa prestada.
—Estoy muerto —maldecía jalándose los cabellos, cometió un error, el
shampoo finalizo el efecto y un beta no usa supresores, olía a omega
marcado.
—Te acompañare, dejaré que me reprendan junto a ti —se ofreció, el
omega noto la tensión en el cuerpo de su amigo.
—¿Somos niños? —suspiro con fastidio, no quería meter a terceros en
problemas no le importaba que lo regañaran por tomar si no porque verían
la marca —nos vemos luego.
Camino hasta la casa de sus padres alrededor de 30 minutos pensando en
una excusa para ir directo a la central de autobuses. Mala idea, no tenía
dinero ni boleto, estaban en las maletas.
—Dame la mano —fue sorprendido. El beta entrelazo sus manos.
—Vete a casa —lo goleó en el hombro, le fue imposible soltarse del
agarre.
—No somos niños, no hicimos nada malo solo tomamos como unos
adultos —explico.
Arrastro al omega a la entrada de la casa donde golpeó la puerta.
Temblaban como gelatinas los padres de Jimin no eran un juego.
—¿Baekhyun? —Tae no oculto la sorpresa de su rostro —están locos,
vete.
—Apártate del camino —lo empujo a un lado entrando de lleno a la casa
con Jimin de la mano. Los padres de Jimin estaba sentados en el sofá los
miraron enojados y antes de que hablaran el beta se inclinó haciendo una
reverencia y hablo —perdóneme, Jimin paso la noche conmigo no hicimos
nada malo solo bebimos hasta tarde y nos quedamos dormidos —se
mantuvo en la posición, Jimin aparto la mirada lejos de sus padres.
—Estuviste solo con un omega que no es tuyo durante toda la noche,
bebieron y dices que no hicieron nada malo —el cuerpo de Jimin reaccionó
a la voz, era él. Giro el rostro al cuerpo que bajaba de las escaleras, un
rostro que bien conocía estaba frente a él con semblante serio y una mirada
asesina.

Otro año igual, el aniversario luctuoso de su abuelo le traía recuerdos


amargos. Asistía solo familia cercana que consistía en sus tíos y primos. Era
el centro de atención unos lo miraban con rencor mientras que otros con
lastima, pero prefería pasar desapercibido, pocos lo ignoraban.
—¿Cómo es la vida en la gran ciudad? —pregunto Yoonji su hermana de
16 años —papá dice que no te promovieron por culpa de un omega —la
chica se cubrió la boca ocultando la risa. Era omega y le hacía feliz que su
hermano el alfa fuera derrotado por un omega.
—Mantente en silencio —se sentó en el sofá de la sala cerrando los ojos.
—Hermanito los omegas estamos a su altura, pero como unos tontos
quieren callarnos.
—Yoonji sabes que apoyo tu independencia —hablo sin abrir los ojos —
el omega se merecía el puesto, no puse mi mayor esfuerzo —mintió. Hizo
todo lo que estaba en sus manos para ganar el puesto, Jimin era mejor que
el, lo aceptaba, aunque al principio no lo hacía.

♦♦♦
Todos aplaudieron en cuanto Jimin salió de la oficina, lo felicitaron
por haber ganado el puesto. Estaba enojado, pero no porque le ganaran
el puesto si no por la cercanía que había entre el beta que resulto ser
omega y el alfa risueño. Se le pegaba como chicle algo que no le
agradaba a su lobo quien gruñía exigiendo que fuera a reclamar al
omega.
—No eres suficiente —susurro refiriéndose al alfa. Frustrado se
levantó para irse.
♦♦♦

—Estupendo. Vamos a casa tengo que mostrarte mi nueva granja de


hormigas —la miro con asco no le gustaban los insectos.
—Sera luego, tengo que volver a casa —se levantó dispuesto a irse.
—Es noche —la omega se colgó del brazo de su hermano.
—Ten un buen viaje —el padre de los jóvenes apareció.
—Le diré a papi —con un berrinche desapareció buscando a su padre
omega.
—Debes irte. La madre de Hoseok vino a verme al bufete preguntando
por ti, quiere que vayas a su casa —parecía preocupado al hablar.
—No los he visitado.
—No tienes por qué seguir amarrado a esa familia —lo tomo de los
hombros —te mande a la ciudad para que vivieras feliz y libre no para que
siguieras encadenado a él.
—Debo irme entonces —se despidió con tristeza en el corazón
marchándose del lugar.
Le partía el alma alejarse de las personas que ama, no había tenido la
oportunidad de ver crecer a Yoonji como quería. Vivía huyendo de los Jung
desde los 17 años. Su padre creyó ayudarlo al mandarlo lejos, pero era tarde
para entonces, su vida estaba arruinada hasta que apareció Jimin en su vida,
despertándolo de una larga pesadilla, así es Jimin era su escape.

En medio de la carretera con destino a Seúl no paraba de pensar en el


omega que no lo esperaba en casa, su lobo entristeció ya que lo extrañaba.
Y como si lo hubiera llamado con la mente, en la pantalla apareció el
nombre de Jimin.
—Hol...
—¿Por qué estas triste? Puedo sentirlo —no lo había escuchado hablar
antes así, de manera torpe y juraba que se le trababa la lengua.
—Estas ebrio —suspiro.
—No lo estoy —hipeo —¿lloras? O tu lobo llora. No sé cómo funciona
el lazo —escucho la risa tonta de Jimin, en el retrovisor observo la sonrisa
tonta que él también tenía. ¿Porqué?
—Cuelga y duerme. No puedo creer que vayas a beber en casa de tus
padres —ordeno.
—No me des ordenes —gruño, en otras circunstancias se enojaría, pero le
parecía tierno en el momento —no quiero que estés triste iré contigo ahora
mismo —escucho unas llaves caer y a Jimin maldiciendo —no encuentro mi
ropa ¿Por qué no tengo pantalones niño? —no paraba de reír.
—¿Jimin? —lo llamo.
¿Con quién hablaba? ¿Con él? ¿Por qué no tenía pantalones en casa de
sus padres? ¿niño?
—Tonto vuelve a la cama. Tu ropa no recuerdo donde la puse, todo da
vueltas. Tu trasero se ve muy chistoso —la tercera persona río de igual
manera que Jimin.
Yoongi freno en seco, lo que escuchaba le calentaba la sangre. Su omega
estaba en la cama de alguien más a kilómetros de distancia y no podía
golpear a esa persona ahora mismo. Llamo una vez más al omega pero no
respondió.
—¿Con quién hablas? —la llamada seguía en curso, dejándolo escuchar
la conversación al otro lado de la línea.
—Con mi posesivo y sexy alfa — río con pena. Escucho forcejeo del otro
lado, el sujeto le arrebato el teléfono a Jimin.
—Tú no eres su alfa —hablo con torpeza, ebrio —Yo soy su beta
¿Escuchaste? —la llamada finalizó.

Marco, marco y marco, pero sus llamadas fueron ignoradas.

Aventó el teléfono lejos, golpeaba el volante descargando el coraje que le


habían provocado.
—¡¿Qué rayos haces Jimin?! —grito. La carretera estaba desierta a las
altas horas de la noche.
Busco a tientas en celular marcando el número del consultorio que
guardo tiempo atrás. Le contestaron a la sexta vez, la voz somnolienta de
Jin le atendió.

😊 ♣ 2 capítulos porque ya quería subir este jajaja espero les haya gustado
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CAPITULO 26

El sol se asomaba cuando llego a la casa de los padres de Jimin, camino a


pasos largos queriendo llegar a la puerta donde toco con fuerza.
—¡Jimin abre! —tenía la visión nublada de rabia.
Afortunadamente no fue Tae quien le abrió de haber sido así lo hubiera
golpeado sin aviso alguno. La mamá de Jimin apareció en la puerta.
—¿Quién es para gritar así? —pregunto disgustada con la puerta medio
abierta.
—Busco a Jimin —no estaba calmado y contenía su voz de mando —
¿Dónde está mi omega? —la miro con súplica
—Omega —tenía la mente en blanco —¿mi hijo tiene un alfa? —la
mujer estaba atónita por la noticia —pasa, pasa —lo jalo del brazo
guiándolo a la sala pasando desapercibido el comportamiento de Yoongi, no
lo conocía, pero la palabra "alfa" le hizo reaccionar por instinto —siéntate.
¡Taehyung trae a tu hermano! —arriba se escuchó como abría las puertas y
las volvía a cerrar —Jimin no dijo nada —le sonreía ampliamente
demostrando felicidad. Yoongi no hacía más que recordar la llamada —
¿Tiene marca? —la mujer no tenía intenciones de callarse.
—La tiene —se limitaba a responder lo que se le preguntaba.
—No esta —dijo el alfa bajando las escaleras —anoche salió y no lo vi
regresar.
—¿A dónde pudo haber ido?
—Baekhyun —susurro más para sí pero le escucharon.
—El beta. Le dije que se aportara de el —camino al teléfono pegado en
la pared marcando el número que no le contesto —omega insolente —colgó
—trae a tu padre hay... ¿Cómo te llamas?
—Min Yoongi.
—Es el alfa de Jimin, ve por él.
El cuerpo de Yoongi estaba rígido. Escuchar la palabra beta lo sacaba de
quicio. Al poco rato bajo un hombre de mediana edad en brazos de un joven
alfa no tan mayor a Jimin. Le saludo presentándose como el alfa del omega
y hasta ahí. Los cuatro se concentraron en llamar al omega.
Al parecer nada más importaba que saber que su adorado hijo tenía un
alfa, era lo único que necesitaban.

Un par de horas después el hermano de Jimin abrió la puerta dando paso


a dos personas. Un tipo rubio con aspecto alineado en camisa de cuadros y
vaqueros sujetaba de la mano a Jimin. Los veía de espaldas al salir del baño
escuchando lo que salía de la boca del beta.
—Estuviste solo con un omega que no es tuyo durante toda la noche,
bebieron y dices que no hicieron nada malo —el omega se giró a verlo
junto al beta.
—El no es de tu propiedad —ahora entendía a lo que su amigo se refería.
Como lo había hecho una vez Jin, el beta escondió a Jimin a su espalda —
una marca no lo hace tuyo no es un objeto —siguió. Entre Yoongi y el beta
se dedicaban miradas de furia, rara vez se veían peleas entre beta y alfa.
—Beta estúpido —se aproximó al beta pero Jimin se lo impidió
poniéndose delante del beta protegiendo del alfa. Yoongi que solo había
dado un paso retrocedió.
—Yoongi no te acerques —levanto una mano hablando con sorpresa,
estaba en shock.
—Ven aquí Jimin —ordeno apartando la mirada del beta.
—No si le harás daño —mantenía la cabeza en alto detrás de el una mano
apretó la suya con nerviosismo —No hicimos nada malo —explicó.
—Eso no fue lo que escuche en la llamada —chasqueo la lengua.
—¿Cuál llamada? —no entendía a que se refería.
—Te dije que vengas —volvió a ordenar y antes de que protestara la voz
de mando de su padre resonó en las paredes.
—Hazle caso a tu alfa Jimin —la voz le hizo estremecer, pero no
doblegarse.
—¡NO! —grito, los presentes abrieron los ojos grandes no creyendo lo
que escucharon —no pueden tratarme como se les antoje, no tengo porque
obedecer a ninguno —el rostro se le tornó rojo de coraje, se sentía
humillado.
—Jimin...
—Cállate Taehyung —le dedico una mirada de disgusto y callo —
Baekhyun ve a casa arreglare esto yo mismo. No tienes por qué aguantarlos
—bajo la mirada de su familia y alfa en la habitación guio al beta a la salida
despidiéndose con un abrazo, no sabía cuándo volvería a verlo y poco le
importaba el gruñido de Yoongi.
—Papá, mamá, Yoongi es mi alfa. Me marco recientemente, no les iba a
decir aun pero ya que por alguna razón está aquí ahora lo saben —se acercó
a ellos, su padre se mantenía sentado —lo único que tienen que saber es que
me criaron bien y respeto el lazo que tengo con el —la madre convencida
detuvo a su esposo para que no hablara más —Lo mío con Baekhyun es
pasado y en realidad no paso mucho.
—No debes desobedecer a tu alfa Jimin —hablo disgustado el alfa de
mayor edad —no te acerques más a Baekhyun otra vez.
—Eso lo decido yo papá, el niño al que le robaron las ilusiones está
muerto deje de seguir órdenes y no voy a volver a ser el niño de 15 años
que fui —Jimin se sentía al borde de las lágrimas al recordar gran parte de
lo que le hicieron —Yoongi y yo arreglamos nuestros problemas solos deja
a Baekhyun fuera de sus reglas anticuadas.
Dio media vuelta acercándose al alfa para tomarle de la muñeca y subir la
habitación.

¿Cómo ven a los padres de Jimin? Tan mal, pobre Jimin 🙁


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CAPITULO 27

El alfa cerró la puerta tras de sí, sintiendo el vacío en la muñeca, el


omega camino hasta sentarse en la orilla de la cama.
—¿Qué haces aquí? —pregunto cansado. Discutir lo agotaba, el regaño
que esperaba de su familia era distinto a lo que presenció, Yoongi se había
presentado en su casa como su alfa haciéndole una escena de celos y
posesividad. Le aliviaba sacar a Baekhyun a tiempo —responde —el alfa
no parecía dispuesto a pronunciar palabra.
—El que tiene que responder es tu —Yoongi se acercó con pasos firmes,
Jimin se encogió por instinto volviendo a erguirse de inmediato, el alfa lo
tomo del mentón lastimándole el cuello al girarle la cabeza.
—Duele —se quejó sosteniendo con ambas manos la que le sujetaba la
barbilla.
—Te estoy dando la oportunidad de que me expliques que rayos hacías
en plena noche ebrio, solo y sin pantalones en la cama un maldito beta —
los ojos saltones del omega provocaron que el agarre fuera con más fuerza.
—¿Cómo sabes eso? —pregunto espantado, lo que le decía lo sabían
Baekhyun y el, nadie más.
—Responde —Jimin estaba abatido, podría enfrentarse a su padre y a
cualquier alfa que se le pusiera en frente pero cuando se trataba de Yoongi
terminaba temblando de miedo y humillado, era completamente sumiso
ante el junto con su lobo —¿Te dejaste follar por él? ¡Dime!
—¡No!, No lo hice Yoongi —tomo las suficientes fuerzas para apartarle
la mano que lo lastimaba —me canso de repetirte que no me acuesto con
medio mundo —escupió con odio.
—¡¿Entonces que hacías con el Jimin en su cama?! —el omega sabía que
ninguna respuesta dijera apaciguaría al alfa —Si lo defiendes es porque te
gusta y te revuelcas con el —intento acercarse siendo Jimin más rápido
poniendo de por medio la cama al caminar al otro extremo de la habitación.
—Lo defiendo porque es mi amigo —se dispuso a explicar después de
todo el alfa le había dicho que podía —me gustaba, mis papás me alejaron
de el por años no lo vi, así que hui de mi casa en cuanto pude —una lagrima
de rabia amenazaba con salir —crecimos, maduramos y ahora somos
amigos como siempre lo fuimos —finalizo.
—¿Esperas que te crea?
—Espero que lo hagas —inconscientemente miraba al alfa con súplica —
estoy harto de que pienses mal de mí, no porque me importe tu opinión si
no porque haces nuestra convivencia un infierno para ambos —hizo una
pausa —si decirte que eres el único que me toca como lo haces tú te levanta
el ego de macho alfa —suspiro con tristeza —lo eres, no he dejado ni dejare
que nadie me toque porque como le dije a mis padres, tú eres mi alfa y
respeto el lazo. La infidelidad es una de las peores traiciones y me dan asco
esas personas.
Pero no lo hacía por su ego, lo hacía por que quería a Jimin solo para él,
quería ser el único que admirara la desnudez de su cuerpo, sentirlo temblar
bajo el toque de sus manos, ser el causante de los gemidos cargados de
pasión y deseo que el omega le dedicaba cada que estaban juntos de una
manera tan intima como lo era el sexo. La mente se le nublaba al pensar que
alguien más tuviera el derecho a hacer lo que le complaciera con el omega.
Yoongi rodeó la cama acortando el camino que le alejaba de la tentación
más dulce que le pusieron en el camino, lo tomo de la cintura acercando sus
labios a los del omega rozándolos con los suyos como pidiendo permiso
para profanarlos.
El cuerpo del omega reaccionaba por sí solo, la mente de Jimin quedo en
blanco cuando su respiración se mezcló con la del alfa. Dio bandera blanca
para que sus labios fueran asaltados en un salvaje beso, entonces se rindió
ante el deseo que lo venia consumiendo desde que abandonó el
departamento el viernes por lo mañana. Recordaba pequeños fragmentos de
lo vivido en casa de su amigo, el alfa fue la razón por la que no se dio
cuenta de que era seguido al ir camino a casa, pensar en el, lo atolondrado
que sonaba al hablar del alfa ya con varias copas encima a pesar de estar
hablando de los defectos que detestaba del alfa. Era como una película que
se proyectaba en su cabeza, había dicho que lo extrañaba y que le
encantaría estar en sus brazos, restregarse en el para impregnarse con el olor
a pino y lluvia. Después todo era borroso como veía en ese momento que
sentido los brazos del alfa rodearle la piel desnuda acercándose a su pecho
mordisqueando uno de sus pezones.
—Yoongi —gimió enterrando las uñas en los hombros del alfa. Saliendo
de sus pensamientos cayo en cuenta que la ropa de ambos yacía esparcidas
a los pies de la cama, su desnudez estaba expuesta en su totalidad ante los
ojos hambrientos de su depredador.
—Eres lo más bello que mis ojos han visto —hablaba entre cortado por la
falta de aire y excitación. Sus palabras hicieron que el pecho del omega se
inflara por el alago —y quiero que seas solo mío —lo tenía hipnotizado
haciéndolo subir en la nube más alta.
No lo estaba acorralando como otras veces, cada roce se sentía como si
se le estuviera pidiendo permiso para ser tocado. La boca del alfa viajaba
por todo su cuello donde seguro habría marcas al terminar. Lo había
seducido con la simple cercanía de su cuerpo y Jimin se estaba
consumiendo en un placer casi doloroso.
Las manos de ambos tomaron vida propia dibujando cada centímetro de
piel, sintiendo como gotas de sudor se interponía en el camino.
—Se suave —pidió con ojos suplicantes.
El alfa se posicionó para entrar tomando una de las piernas del omega
llevándosela al hombro. Entro lento y tortuoso en la estrecha entrada que le
era ofrecida, sentía como su miembro era succionado conforme avanzaba
siendo bien recibido.
—Ahh... mmm... —no paraba de gemir bajito, estaba siendo
exquisitamente abierto.
Se aferraba a las sabanas esperando a ser llenado por completo. Cuando
la intromisión se detuvo levanto la mirada hacia el alfa encontrándose con
la de él. Se habían conectado por primera vez desde que se conocieron, la
manera en que Yoongi lo miraba casi le hacía jurar que sentía más que
deseo carnal, no se sentía como un objeto que estaba siendo utilizado por su
dueño.
Por su parte Yoongi se sentía el alfa más afortunado por tener a su lado a
un omega tan bello y perfecto como por fin lo veía, pero también se sentía
miserable al recordar lo patán que era con él y no se creía digno se ser el
alfa de Jimin, se arrepentida de haberlo amarrado a un ser tan espantoso
como lo era el.
—Muévete —la voz melodiosa de Jimin era como una flauta mágica para
sus odios.
Olvidando todo como la misma presencia del omega le hacía olvidar,
salió lento entrando de la misma forma. Le había pedido suavidad y se la
estaba dando. Era un manjar que probaba de poco a poco, se preguntaba
cuanto más podría aguantar en cordura antes de tomarlo a su antojo.
—Yoongi-ii —escuchar su nombre siendo pronunciado de manera tan
provocativa de la boca del omega le mandaba descargas a su parte baja.
—Eres... tan delicioso —soltó un gruñido dando una estocada más firme,
tenía a Jimin a su merced, le gustaba tener el control y aunque lo negara
sabía que a Jimin le encantaba ser sometido en la cama —ya no puedo más
—aviso antes de entrar con golpear con más fuerza dentro del omega.
—Ahh —grito de placer casi disfrazado en un gemido.
Llevo las manos al cuello del alfa alzando las caderas dando acceso
completo a ser embestido con rudeza. El sexo con el alfa aun si iniciaba
rechazando terminaba siendo maravilloso y en especial esta ocasión se
sentía en la gloria.
Mordió la oreja del alfa causando que gruñera editado, gimió más alto en
ese lugar descubriendo lo que causaba en el alfa que parecía golpear sus
adentros con más ímpetu como éxtasis, eso era Jimin era su éxtasis de la
que no se podía cansar.
Se vinieron juntos cayendo rendidos entre las sabanas que presenciaron
la unión más allá del sexo que habían tenido.

.
.
.
.
CAPITULO 28

El peso que tenía encima le apretaba las costillas impidiéndole respirar, el


alfa estaba encima con una mano en la cintura de él y la otra en la cama con
el rostro hundido en su cuello mientras que él lo abrazaba y tenía una pierna
encima de él. Eran como una enredadera.
Se movió dándose cuenta de que era llenado, aparto al alfa dejando
escapar un gemido bajo al sentirse vacío, le sorprendió que en lugar de
despertar el alfa este se hiciera bolita aferrándose a la sabana. Eran las 5 de
la tarde habían dormido un par de horas lo que Jimin no sabía era que
Yoongi no había dormido en toda la noche por conducir.
Estaba pegajoso por el sudor y el semen que espurria de entre sus
piernas, tomo ropa limpia y se fue a dar la segunda ducha del día.
No pudo reprimir mucho tiempo el encuentro que tuvo con el alfa horas
atrás, era como si le cayera un balde de agua fría, Yoongi y el solo
funcionaban en la cama lo tenía claro. Tenía un concepto del alfa que no
cambiaba, pero la noche en que enfermo se dio cuenta que no era del todo
malo, sin embargo, era el Yoongi enfermo y débil no con el que vivía.
—No te puede gustar —se dijo, el agua correr por su cuerpo le despejaba
la mente —Él no nos quiere, Vas a sufrir.

Ya bañado y cambiado salió del baño acercándose al alfa aun dormido, lo


cubrió con las sabanas y bajo por comida no había comido en todo el día ni
siguiera quiso los Hot cakes que le fueron ofrecidos por la madre de
Baekhyun.
—¿Vas a tener cachorros? —Tae estaba en la entrada de la casa con el
uniforme de policía bien planchado.
—No quiero cachorros... aun —se paró frente a él.
—Pues le hechas muchas ganas —el rostro del alfa paso de seriedad a
una cara burlona —espero que en la noche no grites tan fuerte.
—¿Qué? —lo miro asustado, olvido que no estaban en solos —deja de
molestarme y vete —abrió la puerta sacando casi a patadas a su hermano
recargándose en la puerta al cerrarla.
—Me alegra que arreglen los problemas tan rápido —de la nada apareció
su mamá con una sonrisa cariñosa, el omega sintió como la sangre le subía
a las mejillas. Lo habían escuchado.
—Mamá por favor —la mujer río siguiendo el camino a la cocina a
dónde Jimin la persiguió
—Es de lo más normal, yo siempre fui abierta contigo en esos temas
—«si, porque crees que solo servimos para eso» pensó disgustado —Yoongi
parece buen tipo.
—Ustedes siempre quisieron que tuviera un alfa como el...
—El amor lo puede todo —¿Amor? Seguramente su madre pensaba que
porque no había sido algo arreglado por ellos él lo había elegido, por
vergüenza no lo negó, quería llevarse el secreto a la tumba —¿Y Yoongi?
—Duerme, no parece que despertara en un buen rato —su madre le
acerco un plato con comida que devoró casi en el momento.
—Condujo toda la noche debe estar muerto —Jimin no despegó la
mirada del plato, entonces comprendió.
¿Pero cómo sabia la dirección?
El único nombre que pensó fue de Jin, arreglaría cuentas con él al llegar a
Seúl.
—Tu hermano olvido la mochila —grito desde la sala, por culpa del
omega Tae la había olvidado —ve a dársela —le extendió la mochila.
Sin protestar la tomo y salió corriendo, era la última oportunidad que
tendría de ver al beta.

Primero fue hacia su hermano que era el destino más próximo, entro
buscándolo con la mirada, pero este no estaba, había salido a dar un rondín.
Agradeció por la información partiendo del lugar con destino a casa de su
amigo no sin antes dejar la mochila a cargo del oficial.
En el camino se detuvo al escuchar una voz que le era familiar, para
llegar a la estación de policías había un sendero de árboles donde habitaban
pequeños animales indefensos, le gustaba perseguir ardillas ahí.
—No te muevas —el sujeto río. Indiscutiblemente era su hermano.
—Así te quería agarrar puerco —dijo Jimin. Unos cuantos árboles dentro
del bosque diviso el uniforme que conocía bien, sigilosamente fue hacia el
escuchando otra voz.
—Dije cero manos —reprocho entre risas.
—¿Baekhyun? ¿Taehyung? —pregunto confundido. Detrás de un árbol
los encontró besándose y toqueteándose. Sus ojos debían engañarlo de una
pésima manera —¿Qué le haces? —arrebato al beta de los brazos de su
hermano.
—Cálmate Jimin —decía su hermano —Baekhyun y yo salimos desde
hace unos meses —soltó de la nada sin avisarle si quiera.
—Te lo iba a decir, pero me sentí traicionado cuando tu no me habías
dicho de tu marca —dijo cabizbajo —solo paso.
—Fui un tonto al no contarte, pero te explique porque —estaba enojado
con ambos, pero aun así tenía dudas—¿Cómo paso?
—No le Conte a nuestros padres que besaste a Baekhyun porque hacías
mal si no porque estaba celoso de ti y no quería que me lo robaras —las
mejillas de la pareja se tornaron rojas —después me arrepentí por lo que te
hicieron, perdón. No tengo justificación, pero sin darme cuenta lo veía hasta
en la sopa, siempre estaba en casa contigo, mamá lo adoraba creí que lo
aceptarían si tenían una relación lo cual me enfureció y aproveché la
oportunidad para impedirlo —contaba tan tranquilo, pero Jimin sabía que se
arrepentida. Aunque la mayoría del tiempo discutían se querían.
—¿Tae nuestros padres saben de esta relación? —los tres sabían que
conllevaba la pregunta.
—Me voy a casar el año próximo con un omega del pueblo vecino —
confeso con pena, los observo viendo como su amigo limpiaba una lagrima
traicionera.
—Se que sus padres no aceptarán a un beta inútil que no puede dar hijos,
ni ser portador de una marca —intento sonreír —disfrutamos del corto
tiempo que nos queda —el beta se abrazó a sí mismo.
—Te veré luego —el alfa salió rápido al sendero volviendo al trabajo.
—Ve con él, sé que no lo dice, pero sufre —le recomendó, no sabiendo
que hacer siguió el consejo.
—Taehyung —se paró frente a el impidiéndole el paso —eso quieres,
vivir con alguien que no amas mientras que Baekhyun llora por ti —lo
encaró —eso querías para mí.
—No lo decía enserio, mamá me hacía llamarte para convencerte —alzo
la voz —no eres el único al que controlaban Jimin.
—Huye como lo hice yo —Tae se quedó en silencio.
Pero no, el alfa era más fiel a sus padres que al amor que le tenía al beta.
—Eres un cobarde —le encaro.
—No lo digo para que me agradezcas, pero de no ser yo el que se
sacrifique serias tu.
—Ya no pueden hacen nada —hablo bajo —están felices con Yoongi.
—¿Irte fue lo mejor?
Poniendo de lado su actual estado que aún no sabía cómo definirlo,
respondió.
—Irme fue lo mejor y lo será para ustedes.

Un poco sobre Tae que tampoco la tiene fácil.

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También me ayudarían mucho si comparten la historia para que llegue a
mas personitas
CAPITULO 29

Tres audios llegaron al buzón de Jimin, eran de Baekhyun.


—Lo odio —escucho atento, era su voz, pero sonaba distorsionada y no
podía parar de reír —Baekhyun me gusta mi alfa pero es un tonto, quiere
imponerse y mandar.
Automáticamente sigo otro audio.
—No lo soporto se cree mi dueño y los celos no son buenos —al fondo
sonó como si se cayeran cosas.
—No toques mis cosas Jimin las romperás —esa voz sonaba más clara,
pero era de un borracho también.
—Shhh no hables, están llorando.
Otro audio.
—No llores te estoy grabando como evidencia —se quejó, los ruidos de
fondo eran difíciles de saber que eran.
—El esta triste, me esta llamando... tengo que ir con él.
Marco al contacto que le contestaron de inmediato.
—¿Qué fue eso?
—Evidencia de que te comienza a gustar tu alfa —soltó una tos fingida
—es raro porque él ni hace el intento, eres masoquista omega tontito —lo
escucho reír.
—Borra eso y preocupante por ti.
—Enserio me gustabas nunca pensé en ser el pasivo hasta que estuve con
tu hermano —susurro el beta.
—No quiero saber tu vida sexual con MI hermano —se sacudió con
repulsión —Yoongi no me quiere y ni siquiera creo que me guste es simple
atracción sexual —explicó queriendo que quedara claro —nadie se puede
enamorar así.
—Te lo dejo de tarea, aunque pues es tu alfa de por vida si aprendes a
amarlo el futuro se ve prometedor —su amigo insistía lo que le molestaba,
no le gustaba que quisieran tomar decisiones por él.
—No quiero amor unilateral. Busca la manera de irte del pueblo con mi
hermano o ya no te hablare —cambió de tema —voy a colgar regreso a
Seúl. Bye.
—Bye te quiero —finalizó la llamada.
Aún tenía que volver a casa donde estaban sus padres y Yoongi.

Entro a la casa en la cual había una mezcla variada de olores, Jimin se


concentró en uno que lo tranquilizaba. Camino al patio trasero donde se
encontraban tres personas.
—Llegaste. Solo te mande a darle la mochila —se quejó arrastrándolo a
la mesa del centro en el patio, se negó a seguir retirando el agarre.
—Tenemos que volver, seguro Yoongi no pidió días para venir aquí —
observo al alfa quien asintió con indiferencia —iré por mi mochila.
—No, no —se pescó del brazo del omega para sentarlo a la mesa —
tienes cosas que contarnos ¿Cuándo se conocieron? ¿Cuándo se casan? —
hablaba rápido —quiero cachorros corriendo por la casa pronto. Yoongi
¿Cuándo conoceremos a tus padres?
La pareja se miró mutuamente.
En definitiva, Jimin no estaba listo para nada de eso.

El camino era como siempre en silencio, luego de esquivar el tema


ágilmente como solo Jimin sabía hacerlo volvieron a Seúl huyendo de
aquella casa.
—¿Te quieres casar?
La pregunta lo tomo desprevenido no pudiendo evitar la cara de horros
con la que lo miro. Yoongi estaciono el auto en la orilla de la carretera, salió
del auto yendo a sentarse en el cofre. Jimin dudando bajo yendo tras él.
—Tu madre lo quiere ¿es lo que tú quieres? —soltó un suspiro —no, no
lo quieres —lo miró fijamente —¿Por qué soy yo?
—Si, porque eres tú —dijo sin arrepentirse —no me amas, ni me
respetas. Ni siquiera quería que me marcaras —cruzo los brazos, Yoongi
comprendía que estuviera enojado.
Por un segundo pudo ver el rostro de su adorada hermana en Jimin, que
rayos había hecho con Jimin, se preguntó. Lo habían enseñado a ser un alfa
dominante pero también le habían demostrado que un omega es el ser más
bello y puro que les fue regalado por la luna a estúpidos alfas como él.
Pensó en el pasado como siempre lo hacía.
—No puedo amarte Jimin —susurro. Las palabras cayeron en el omega
como agua fría. Sonrió con ironía no entendiendo porque le dolían esas
palabras.
—Lo sé —los ojos cristalinos de Jimin le ablandaron el corazón
haciéndole sentir impotente por no poder cambiar las cosas.
—Pero quiero que te quedes a mi lado.
Jimin alzo la vista. Le había dejado sin palabras.
—Soy un egoísta que no puede amarte pero que tampoco quiere perderte
—lo tomo de las manos atrayéndolo a él.
—¿Qué significa eso? —tenía mil preguntas en mente, no comprendía
del todo lo que estaba pasando.
—Que yo si quiero casarme contigo. Estamos atados y no podemos hacer
nada contra eso. No prometo amarte en cambio prometo intentar hacerte
feliz. Fui a casa, ver a mi familia me hace querer volver con ellos y creo
que tú puedes ser la respuesta —explico. Jimin se mantuvo callado
procesando lo que le fue dicho —es eso o volver a lo que somos.
Yoongi estaba nervioso porque para el también era extraña su repentino
comportamiento.
—Quiero estudiar
—¿He? estudiar
—Una maestría, un doctorado. Quiero eso Yoongi ¿me los puedes dar?
—pregunto nervioso y aun así sonaba seguro de lo que quería.
Lo medito antes de responder y nuevamente la imagen de una niña
creciendo hasta volverse adulta se le vino a la mente. Quería que Yoonji
llegara a ser feliz tanto como él había querido serlo.
—Podrás hacer lo que quieras. Se que te di la impresión de ser un alfa
posesivo y controlador —hizo una pausa pensando —lo soy... pero no soy
un mounstro como crees.
—¿No lo eres? —pregunto arrepintiéndose de inmediato.
El alfa no se enojó en cambio lo tomo de la cintura plantándole un beso
lento. Ambos lobos brincaron de la emoción mientras que los humanos se
mantenían en un lago de confusión. El beso fue cortado por el alfa, quedo
hipnotizado por la belleza tan dulce que tenía frente a él, el rostro
confundido y sonrojado del omega le resultaba fascinante.
—Seamos una pareja Jimin, iniciemos de cero —pidió con suplica por
más que quiso parecer indiferente. Especialmente hoy por más que ambos
quisieran mantener la compostura, sus cuerpos y sentimientos los
traicionaban.
—¿Por qué? ¿Por qué haces todo esto?
—¿Por qué no? —tomo el rostro del omega entre sus manos acortando la
distancia entre ambos —sé que estas confundido en mi defensa también lo
estoy, no sé qué estoy haciendo pero quiero que me aceptes.
—¿Sin amor?
—Sin amor.
Jimin cerró los ojos dejándose llevar por otro beso robado, de sus ojos
corrieron lagrimas lastimeras que les dolieron a ambos. Era confuso como
llegaron a tal punto, pero su historia siempre daba giros extraños e
inesperados.
Sin saberlo el alfa había encendido algo en el omega que ni él sabía que
tenía.
Amor, un amor confundido y triste. Un amor unilateral que el alfa
pagaría muy caro.

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¡¡Feliz Haloween!!
CAPITULO 30

Estaba siendo abierto en su totalidad de manera exquisita, la baba que


salía cada que gemía manchaba la almohada lo cual no le importo. Era
embestido con gran energía jurando que se quebraría en pedacitos.
—Tan rico —murmuraba Yoongi para sí. Tener el cuerpo del menor
debajo de el en cuatro, sumiso dispuesto a complacerlo le ponía a mil,
aventaba la cabeza hacia atrás con cada estocada que daba deseando
enterrarse más profundo —aprietas tan bien lindura.
Jimin se acostumbró a la manera en que el alfa le hablaba, no era vulgar,
en primer lugar, no quería ser tratado de perra o puta, a su manera Yoongi
era dulce pero solo en la cama lo que hacía llorar a su lobo.
—Más rápido Alfa —exigió —Ahh —gimió al ser azotado en una nalga.
Regresaron a Seúl casi cuatro semanas atrás, ya habiendo cerrando el
trato y ahora siendo novios Yoongi exigió la parte que según él le
correspondía como pareja oficial... follarse al omega cuando, donde y como
quisiera. Jimin le puso un alto diciéndole que en parte eso implicaría faltar a
su parte del trato que era ser respetado y la tercera regla que agrego que
consistía en que su opinión sea tomada en cuenta.
A los pocos días se dio cuenta que cuando el alfa quería el quería, donde
quisiera y como quisiera, se dejó llevar por los deseos bajos y carnales que
tenía hacia Yoongi. Dejo de lado al Jimin racional siguiendo al instinto que
le decía que el lugar correcto eran los brazos y caricias del alfa.
—Joder —lleno el trasero del omega al descargarse. Se acostó en
cucharita abrazándolo manteniéndolo cerca para aspirar el dulce olor a piña
y coco, lo abrazaba tan fuerte como si no quisiera que se fuera y Jimin lo
sentía, se acurruco con el —no me canso de ti —sin poder evitarlo una
sonrisa apareció en el rostro del omega ante las palabras.
Jimin nunca decía nada se concentraba en gemir y gritar por más y
tampoco lo llamaba por su nombre a pesar de que habían perdió toda la
desconfianza el uno al otro en cuanto a la intimidad. Conectaban tan bien,
Jimin se entregaba por completo, era su placer no solo el del alfa.
—Hay que ir a trabajar —hablo antes de quedarse dormido. El abrazo
cesó dejándolo salir para ir a bañarse, no lo hacían juntos era otra regla de
Jimin no baños juntos quería privacidad al menos en un solo lugar de la
casa, el alfa no lo dejaba ni a sol ni a sombra desde que le dejo tomarlo
libremente.
Preparo un desayuno ligero para ambos, regla número cinco él se
encargaría del desayuno y el alfa de la cena ya que él llegaba tarde
últimamente.
Yoongi aceptaba cada regla impuesta por el omega.
No había amor, pero tampoco había discusiones.
En trabajo marchaba de maravilla y Yoongi no intentaba nada para
quitarlo del puesto lo que lo tranquilizaba más no bajaba la guardia no era
su única competencia.
Le sorprendía lo bien que marchaban las cosas, tenía miedo se sentía en
una burbuja que no quería que explotara nunca.
Su miedo no era en vano porque siempre hay agujas que quedan romper
la burbuja.

—Jin vendrá hoy por mi —decía mientras se bajaba del auto. El alfa lo
llevaba y recogía de la universidad, tenía tres días que inicio la maestría —
cenare con él.
—Bien.
Se despidieron con la mano y continuaron cada quien con sus vidas lejos
del otro.

Estaciono el auto, bajo y subió al piso 3. Quería dormir, pese a que es un


alfa pasar despierto parte de la noche le cobraba factura, con solo ver al
omega el bulto en sus pantalones despertaba no pudiendo resistirse. Esa
noche malamente llegaría cuando él estuviera dormido.
Frente a la puerta donde vive encontró una persona de figura pequeña
envuelta en pantalones ajustados y una gran chamarra negra. El menor que
conocía demasiado bien al verlo sonrió de oreja a oreja lanzándose a sus
brazos.
—Te extrañe hyung —lo apretujaba emocionado —has envejecido,
aunque te veo más delgado seguro no comes bien —el pequeño invadía el
poco espacio personal que le quedaba, le apretaba los cachetes estirándolos.
Cansado retiro las manos regresándolas al dueño.
—Kihyun deberías estar en el internado —hablaba con calma, aunque no
lo estaba. Abrió la puerta apartándose para que el menor entrara —espera,
espera —levanto el brazo como un muro golpeando accidentalmente la
nariz del chico cuando intento entrar— ¿Y esa maleta? —pregunto más
alterado.
—Fue difícil sacarla del Instituto —susurraba apenado —me quedare
contigo —paso por debajo del brazo que lo golpeo entrando de lleno a la
casa —¿Aun traes omegas? —se tapó la nariz con repulsión. Fue directo a
la única ventana de la sala y la abrió para ventilar —apesta.
—Vuelve por donde viniste, no puedes quedarte aquí —lo perseguía por
la casa, el niño parecía no querer quedarse quieto, se paseaba por el lugar
observando.
—Agregaste muebles nuevos.
—Saca tu trasero de ahí —exigió al verlo sentarse en el lugar de Jimin, ni
siquiera él podía utilizarlo. Lo hizo pararse y lo obligo a sentarse en el otro
sofá —Te estarán buscando y no quiero problemas —mantenía una postura
de superioridad con los brazos cruzados imponiendo respeto —ya deben
saber que te escapaste.
—Es su culpa por mandarme a un lugar tan cerca de ti, quien diría que
estarías tan cerca —hizo un puchero que le pareció tierno al alfa,
provocando querer desordenarle el cabello como en los viejos tiempos —
supe que fuiste al aniversario luctuoso de tu abuelo, no me dejaron ir.
Quiero estar contigo déjame quedar unos días —suplicó cabizbajo.
—Cuando se enteren tus padres tendrán otro motivo para odiarme. Eres
menor de edad pretexto perfecto para ir a la cárcel como quieren.
—Cumplí 20 hace medio año —levanto la vista mostrando la tristeza que
le causaban las palabras del alfa —ni siquiera lo recuerdas.
No supo si fue la cara tierna del pequeño o su manera de hablar o si eran
los recuerdos atormentándolo, pero se ablando.
—He tenido muchas cosas en la cabeza, perdóname —se arrodilló para
abrazarlo —quédate unos días —se rindió aun sabiendo que era un gran
riesgo mantenerlo cerca.
—Hoseok posiblemente te extraña —se separaron, el menor le acaricio la
mejilla, los ojos del alfa no lo engañaban, pronunciar aquel nombre era
picar la herida —¿Iras a verlo? No has ido en años, llora por ti —pidió
sabiendo lo que implicaba hacerlo.
—Kihyun —se desplomo en las piernas del menor, liberando el peso al
que este encadenado. El alfa lloro desconsolado, tenía un gran pesar en el
pecho que no podía borrar —lo extraño, quiero verlo... mi destinado...
—Mis padres son unos idiotas —le acaricio la espalda —sé que es difícil
pero mi hermanito te amo, te ama y te amara con locura Yoongi.
Su gran secreto, su pasado y la culpa regresaron con el omega frente a él.

2 capítulos por hoy 😉 ✌👍


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CAPITULO 31

Corrió a los brazos extendidos de su amigo. Tenía semanas sin verlo


ahora que no tenía tiempo para salir.
—Te dije que podías seguir estudiando — le paso el brazo por el cuello
—Yoongi no es tan malo.
—Puede ser, pero recuerda que es por el trato.
—¿Sigues sin sentir nada? —el omega se apartó sentándose en una banca
del parque.
—No sé, parece el mismo idiota de siempre no se porta diferente solo no
peleamos, pero...
—Pero, dijiste, pero —Jin saltó feliz de la banca —te gusta tu alfa.
—Parale a tu carro, si me es agradable la compañía de Yoongi aun si no
hablamos —estaba nerviosos y confundido. No tenía razones para
enamorarse del alfa —es tan extraño.
—Es como si estuvieran destinados —el mayor parecía tener corazones
en los ojos asustando al menor —iniciaron mal pero ahora sus lobos se
están conectando, no, no, no —agito las manos en negación —lo hicieron
desde un principio.
—Y el cursi soy yo —rodo los ojos —no creo que seamos destinados,
pero me perdí y sin darme cuenta estoy yendo hacia Yoongi —se quejó
estirándose los cabellos. Jin lo detuvo.
—¿Por qué no quieres que fluya la magia?
—Jin, él no me ama ni lo hará, me lo dijo—una tristeza se apodero de
Jimin —no me nota a menos que este en la cama. Creo que su corazón ya
pertenece a alguien.
—¿A quién?
—Es intuición, en el último mes, me tome más tiempo para obsérvalo —
menciono con pena, las mejillas se le enrojecieron —de la nada se queda
pensativo, suelo sentir la tristeza atreves del lazo por las noches como si
extrañara a alguien que ya no está a su lado.
—Puede ser tu imaginación de lunático que no quiere enamorarse.
Jimin dudo si decirlo o no, rindiéndose al final. Hablo de lo que lo
atormentaba últimamente.
—Hay noches en la que susurra el nombre... Hoseok se llama Hoseok —
bajo la mirada evitando ver la cara de lástima de su amigo.
No había querido decirlo en voz alta así no sería real. Inocentemente
Yoongi está en todos lados, su lobo llora cuando no están juntos, se estaba
enamorando del alfa, rechazaba el amor unilateral era lo último que quería y
ahora lo tenía.
Una noche Yoongi comenzó a llamar a una persona que no era el, a un
desconocido para él, por eso se decía que no debía verlo de otra manera, se
tragaba sus sentimientos y pensamientos para el solo, llorando en silencio
por haberse enamorado de alguien que no le podía corresponder.
Por qué de una manera extraña e ilógica nació un amor sincero y puro
que debía negar.
—Lo lamento —se acercó para rodearlo en un abrazo —llora —y como
un niño obediente lloro en medio del parque donde los ojos curiosos lo
miraban y escuchaban sus lamentos.
Él no lo sabía, pero había sido el mismo quien despertó los sueños que el
alfa había olvidado. Jimin sin quererlo hacia que el pasado de Yoongi
regresara y el perdería al final.
Ninguno se dio cuenta de que no solo cargaban con su propia tristeza esa
noche más oscura de lo usual, si no que llevaban consigo la tristeza del otro.
Lloraron siendo consolados, lloraban por un amor que no podía ser, un
amor imposible y doloroso. Un amor al que uno de ellos dos debía
renunciar.

Entro encendiendo la luz del pasillo. Había regresado dejando a Jin en la


farmacia y tomando un taxi como le había dicho el alfa que lo hiciera al
estar solo.
Para su sorpresa encontró a un omega con olor a frambuesas sentado, no
solo sentado acurrucado entre los brazos fornidos de Yoongi quien le
acariciaba el brazo. Tenían la mirada fija en la televisión donde se veía una
caricatura que los hacia soltar carcajadas.
¿Se está riendo?
Nunca había escuchado la risa melodiosa de Yoongi. Pensó.
Un sentimiento con el cual no estaba familiarizado se apoderó de todo su
ser.
—¿Hoseok? —susurro logrando no ser escuchado. Los nudillos le
comenzaron a doler por apretar fuerte el puño.
El aroma de Jimin inundo las fosas del pequeño omega haciéndolo
voltear.
—Hyung —hablo temeroso señalando al desconocido para el con el dedo
índice —¿Un ladrón?
Yoongi que aun intentaba calmar la risa se giró topándose con el rostro
serio del omega pasando desapercibido el amargo olor que desprendía.
—No Kihyun —le palmeo la pierna desnuda para que bajara el dedo con
el que lo apuntaba hablando con tono suave, Jimin presencio la acción del
alfa hacia el omega que vestía una camisa y un short apresar del frio que
había afuera, se aflojo el cuello sintiéndose acalorado, el alfa estaba
entrando en terreno peligroso sin darse cuenta —él es... mi omega. Jimin él
es Kihyun hermano de un viejo amigo —se levantó para apagar la
televisión sin saber que hacer.
—¿Viejo amigo? —bufo —si te acuestas con el dile que se vaya, yo
estoy aquí no necesitas a tu amante —se abrazó las piernas demostrando su
inconformidad.
—Quien te crees para correrme de mi casa, no soy amante de nadie —
gruño acercándose dando zancadas —esta es MI casa, vete tu —la manera
en que hablaba dejo estupefacto al menor y a Yoongi que veía la escena
desde la esquina.
—Él se va a quedar, es mi invitado —por fin hablo interviniendo ante lo
que para el parecía un infantil comportamiento, Jimin tenía 25 años y
discutía con un niño de 20.
—Por qué te crees con derecho —se arrodilló en el sofá encarando Jimin
—No eres más que el calienta camas de Yoongi hyung de paso, no eres el
primero menos el ultimo, ¿Tu casa? —río divertido — las putas como tú no
pueden ser tomadas enserio...
Jimin lo hizo callar al voltearle la cara con una cachetada, no era una puta
y Yoongi era su alfa.
—¡JIMIN! —le grito Yoongi furioso. El alfa se acercó para tomarlo de
ambos brazos y mirarlo a la cara —¡¿Que rayos te sucede?!

Lo defiende. Su lobo chillo.


—¡Lo tocaste! —de zafó del agarre mirando con odio al omega que se
sobaba la mejilla —yo soy su omega, tengo su marca. Tu eres la zorra aquí
—escupió mostrando los colmillos.
—¿Lo marcaste Yoongi? —hablo sin honoríficos —¡marcaste a otro
omega! —levanto la voz.
—Kihyun es una historia larga —el alfa soltó un suspiro. Regreso la vista
a Jimin. No comprendía la actitud que mostraba, pero para nada le gustaba
ese Jimin —ve a la habitación y no salgas hasta que yo vaya —ordeno.
Jimin bajo la cabeza en sumisión ante la voz y camino a la habitación
enojado y triste.
En el camino escucho al alfa preguntarle al omega si le dolía la mejilla a
lo que él respondió que casi nada, antes de cerrar la puerta vio como la
mano de Yoongi viajo del costado a la mejilla del omega sentándose a su
lado.

No lo toques

No escucho más, se dirigió esquina de la cama donde se sentó para


esperar al alfa, quería una explicación de porque había un omega y porque
lo tocaba y mimaba.

¡¡Guys!!
Ayer me sorprendió la noticia de Yoongi 😢 afortunadamente todo salió

🥰💜
bien en la cirugía. Ahora lo importante es que tenga un descanso por su
salud, aquí army lo extrañara, esperara y le dará ánimos
CAPITULO 32

Aquí otro capitulo borrado y salvado...

El omega se acercó a él tomándolo de las manos. Se mostro con un aura


tranquila.
—Creí que amabas a mi hermano.
Las palabras le dolieron a Yoongi como si lo atravesaran con una espada
en el corazón.
—Sucedió durante un celo. No pude evitarlo.
—Pero marcarlo —el omega frunció el ceño disgustado —rompe el lazo.
—¿Qué? —se alteró —Moriría y lo sabes —se levantó dando la espalda.
—Pero no lo quieres, no importa si muere —fue la gota que derramo el
vaso. Yoongi lo encaro evidentemente enojado por la poca sensibilidad del
omega.
—Kihyun no puedes hablar enserio —se estaba conteniendo para no
explotar frente al menor.
El omega bajo el rostro apenado.
—Soy un idiota lo siento —Yoongi fue hacia el envolviéndolo en un
abrazo —Es solo que pensar en que estas con alguien más mientras mi
hermano... —Kihyun conocía la debilidad del alfa con solo mencionar a
aquella persona.
—Yo cometí muchos errores. Romper el lazo con Jimin sería uno más, no
pudo permitir que le pase algo.
—¿Por qué esta embarazado?
—¿De qué hablas? —Yoongi se alejó perplejo.
—Huele a omega en cinta.
Yoongi quedo atónito ante las palabras del pequeño omega.
Jimin, ¿esperaba un hijo suyo?
Después de unos eternos minutos Jimin vio entrar a Yoongi en la
habitación. Disgustado se levantó de la cama para ir a plantarse frente al
alfa.
—Quiero que se vaya —dijo autoritario.
—Ya te dije que no se ira.
—Dijiste que era hermano de tu amigo así que no es tu responsabilidad.
—Él también es mi amigo —rodeo los ojos irritado, enfadando más al
omega.
—¿Qué amigo? —Jimin no conocía ningún amigo del alfa, dudaba que
tuviera, siempre estaba solo.
—Un amigo y ya —Jimin lo miro nada convencido. Antes de poder
hablar Yoongi continuo —¿Estas embarazado?
La quijada casi se le cae al piso al escucharlo.
¿El embazado?
—Por supuesto que no —rio divertido —te lo dije, me estoy cuidando.
—Tu olor —Yoongi olfateo el aire, notando una leve fragancia, mas no
era del omega. Sus instintos se lo decían.
Jimin junto las piezas en su cabeza. La única persona con la que había
estado como para que se le impregnara el olor, era Jin. Debido a sus
problemas había dejado a su amigo de lado como para no detectar si quiera
el aroma de este.
—Es Jin. Vengo de verlo —dijo pensando en Jin.
—Debió confundirse.
—¿Quien?
—Kihyun noto el aroma.
—Pues que metiche y chismoso —se encamino al closet buscando la
pijama.
—Jimin no entiendo porque le pegaste, pero Kihyun no es malo, así que
te perdono. Quiere ser tu amigo.
—AY mira qué bueno es —hablo con sarcasmo notorio.
—No seas grosero y ve a disculparte —exigió autoritariamente. Jimin
pudo distinguir el ligero tono de voz de mando. Le había pedido que no la
usara y ahí estaba disimulándola.
Dos toques a la puerta interrumpieron la rabieta que Jimin estaba a punto
de hacer. Un Kihyun con cara de perrito que no mata a una mosca somo la
cabeza por la puerta sin esperar que le dieran permiso de entrar.
—Hyung lamento haberte ofendido —dijo apenado. El sexto sentido de
Jimin no podía ser engañado. Lo miro de mala gana.
—Ven Kihyun. Jimin tiene algo que decirte.
Kihyun avanzo hacia ellos. Yoongi lo abrazo por los hombros. Le dedico
una mirada a Jimin dándole a entender que lo hiciera.
—Perdón —dijo entre dientes. No estaba nada arrepentido de haber
marcado su territorio.
La mano de su alfa en el cuerpo ajeno le calentaba la sangre. No se creía
celoso hasta ese día. No le gustaba la manera tan cercana que parecían.
Noto la satisfacción en el rostro del omega menor cuando le pido disculpas.
—Espero que nos llevemos realmente bien hyung. Por Yoongi hyung —
quería voltearle loa sonrisa fingida de la cara. Ni loco se llevaría bien con
él. Podía oler a Kilómetros la hipocresía.

Pero así quedo ✌


Logre salvar la idea de este capitulo, aunque no me convence del todo.

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CAPITULO 33

¡¡Guys!!
Me hacen muy feliz. No pensé que mi historia llegaría a gustarles
Este es mi primer fic omegaverse (que me encanta por cierto, me obsesiona
😭 .

🥰😭🥳💜
el omegaverse jajaj). Espero les siga gustando la historia y siga creciendo.
Este capitulo va dedicado a todos por el 1.11 k

Llamo a Jin esa noche al salir de clases, Yoongi no estaba cuando salió
así que aprovechó.
—Quería decírtelo, pero tienes tus propios problemas —escucho la voz
triste de su amigo al otro lado de la línea.
—Hyung perdóname soy un tonto —era el peor amigo del mundo, así se
veía —¿Namjoon lo sabe? —pregunto dudoso.
—Si y no lo tomo muy bien —sollozos salían la bocina —no lo hice a
propósito me cuidé, lo juro y el piensa que lo hice para arruinar sus planes
—estoy lloraba desconsolado —es su hijo y él ni siquiera se molestó en ir
conmigo al primer chequeo.
Jimin quería estar con él para darle consuelo, no estaban tan lejos,
entonces recordó algo.
—Jin voy para allá —colgó viendo la hora, Yoongi estaba retrasado por
40 minutos.
Regreso al edificio caminando rápido a mitad de camino lo encontró.
—Jackson crees que puedas llevarme —su ahora amigo de la universidad
vivía cerca de Jin, lo había visto ahí antes incluso lo había rechazado en un
pasado, muy pasado cuando Jin se lo presento. No lo vio mas hasta que
recientemente cursaban la maestría juntos.
—Por supuesto.
Subieron a la camioneta y arrancó, lo único en que podía pensar era en su
amigo llorando, estaba furioso con el alfa de su amigo, egoísta como
siempre.
—Gracias te debo una.
—Si me la debes —le sonrió mientras veía como bajaba apresurado y se
metía en la farmacia.
Jin en cuanto lo vio rompió en llanto otra vez desasiéndose en los brazos
de su amigo.
—Es un idiota —decía entre dientes, acariciaba el cabello rubio
tranquilizándolo.
—Quédate esta noche —pidió —Namjoon se fue a Busan regresa
mañana —el mayor se apartó — quiere tener todo listo para irnos.
—Si va a continuar con los planes porque se enojó, es un... —callo al ver
los ojos aguados de su amigo —no llores más, él te ama.
Se quedo a dormir con su amigo ahora embarazado le dio pena ver que el
mayor hizo un nido, se preguntó cuánto tiempo se había marchado o si
dormía con el omega. Dejo los pensamientos de lado concentrándose en
animarlo y hacerlo feliz un momento.
—¿Yoongi no se enojará? —Jin arreglaba las sabanas de la cama.
—No tiene porque le enviare un mensaje —mando un mensaje al alfa
donde le avisaba, apago el celular y entro en la cama —vamos a dormir,
tienes que descansar por el cachorro —le dijo con el mejor rostro que tenía.
Pero la verdad era otra, se prometió que mantendría toda su atención a
Jin y dejaría de lado sus problemas, pero estaba triste y enojado por dentro,
Yoongi no había ido a recogerlo y no podía pensar en otra cosa que no fuera
Kihyun en su casa con el alfa a solas.
Sería una larga noche para él.

En el departamento se escuchaban los créditos de la película que el


omega pidió ver, sabía lo que hacía, la película que eligió le causaba sueño
al alfa y con el cansancio que tenía cayo rendido.
Admiraba el rostro calmado del mayor, se recostó en el pecho de esta
cerca del corazón escuchando los latidos, quería estar siempre así, junto a
él, pero nada dura para siempre.
—Se acabo, tengo que ir por Jimin —bostezo poniéndose de pie —
También te dormiste —afirmo viendo como el menor se sobaba los ojos,
asintió con la cabeza —mierda —masculló —es tardísimo.
—Las once —hablo —¿Crees que te esté esperando? No debió haberse
venido si veía que no llegabas.
—Salió hace dos horas debió haber llegado antes de las 10 —apresurado
salió tomando las llaves del auto, el omega fue tras él.
La Universidad estaba a tan solo 15 minutos en auto, llegaron rápido
encontrándola vacía.
—¡Jimin—ssi! —grito el omega sacando la cabeza por la ventanilla —
¡Yoongi hyung vino por ti! —continuo gritando —¡Jimin—ssi!.
—Dudo que este aquí —el alfa se sobraba la barbilla preocupado, estaba
oscuro para que estuviera afuera solo.
—¿Crees que le paso algo? Es tenebroso por aquí —cerro la ventana
estremecido por el fresco viento. Miraba hacia afuera con cierto miedo.
«Sera tu culpa». Pensó. «Si le paso algo será tu culpa»
Las palabras que lo han atormentado por años regresaban con más
intensidad.
—No tu no —saco del bolsillo su celular no esperando tener un mensaje.
Era Jimin, lo abrió, lo leyó y apago el celular al final.
—¿Esta bien verdad? —no recibió respuesta, al ver que regresaron al
edificio supo que había acertado.
Yoongi no hablo en el camino, al llegar al departamento entro a la
habitación azotando la puerta, lo había visto enojado antes era parte de él,
tenía un carácter especial, las rabietas que tenía con su hermano eran épicas,
llego a pensar que sus padres tenían razón y él} era malo para Hoseok, pero
él estaba seguro de lo contrario.
Durmió tranquilo en el estudio sabiendo que la pareja tenía problemas.
Jimin no era para nada obediente con Yoongi, no se encargaba de las tareas
domésticas y por lo que le había contado el alfa, se dividían tareas. En
definitiva, Jimin era lo contrario a su hermano, Hoseok la pareja perfecta
como le decía Yoongi lo superaba por mucho y el sabia una cosa que él era
mejor que ambos.
—Lo siento hermanito, pero tú no estás aquí —murmuro antes de cerrar
los ojos y dormir.

¿Esperaba encontrar llamadas? Si, las esperaba y el buzón estaba vacío,


durmió pensando que despertaría por una llamada entrante lo cual no fue
así.
—Te moviste toda la noche —reclamo. Jin le preparaba el desayuno.
—Perdón, la cama olía a Namjoon —mintió tapándose la nariz.
—Es bueno que aun tenga el olor —su amigo estaba triste y no quería
dejarlo, pero tenía que irse a trabajar.
Jin lo acompañó a la parada de autobuses ya que era tarde para ir a casa
no quería llegar tarde a la oficina.
—Después te regreso la camisa —comento tranquilo —no llores más y
vendré a hablar con tu alfa.
—Quiero que te mantengas al margen, no le agradas y lo sabes se pondrá
peor si le reclamas. Yo lo arreglare —pidió calmando al omega —estaremos
bien —se acarició el vientre sonriendo melancólico.
El embarazo que tanto anhelaba no lo estaba disfrutando como deseaba.
Para no hacer lo enojar acepto mantenerse al margen, no muy convencido
subió al autobús directo al trabajo.
—Se puede saber dónde rayos pásate la noche —le sujetaron el brazo de
manera tosca sacándole un quejido. Se safo y hablo.
El mensaje decía que no llegaría a la casa, sin mas explicaciones.
—Si se puede saber, Jin me necesitaba —explico desviando la mirada
retomando el camino a la entrada del edificio —tampoco llegaste —no
pudo evitar recordarlo.
—Kihyun y yo nos quedamos dormidos y ...
—¿Juntos? —detuvo el paso.
—Claro —el alfa no sabía lo que la manera tan natural en que decía las
cosas le causaban un mal al omega.
¿Juntos de qué forma? En el sofá, en el estudio, en su cama.
De manera más rápida camino al elevador acercándose a Jungkook quien
lo recibió amistosamente. Dentro del elevador ignoro la penetrante mirada
de Yoongi seguro molesto por la acción, pero no era quien para reclamar si
le acaba de regresar en la cara que no había ido por qué se quedó dormido
con otro omega.

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CAPITULO 34

Los próximos días el lobo de Jimin se mantuvo alerta mientras que el


humano se sentía abatido.
—Te odio Min Yoongi —susurro al borde de las lágrimas.
Evitaba el tema con Jin para no agobiarlo con las inseguridades que lo
atormentan. Desde que Kihyun llego Yoongi no le hacia el mínimo caso, se
la pasaba junto al omega con olor a frambuesas que le exigía toda la
atención. Llévame aquí, tráeme esto y el otro, veamos esto, podemos hacer
aquello.
No lo dejaba ni a sol ni a sombra, incluso no estaban en la casa salieron a
un parque de diversiones al que Kihyun Moria por ir, dudaba que le gustara
el ambiente del lugar al alfa. Cuando lo invitaron se negó a ir ya que no
quería presenciar cómo se le insinuaba.
No le cabía duda de que el pequeño omega coqueto estaba enamorado de
Yoongi. La sangre le hervía de pensarlo y el alfa por su parte le daba
bandera blanca a las coqueterías que se le daban, lo dejaba tocarlo y ser
abrazado, sonreía si estaba el omega a su alrededor y Jimin no podía hacer
nada más que callar, al final él no era en realidad la pareja de Yoongi, podía
tener el título de novio más no los derechos, se decía.
El alfa le dejo en claro con acciones que lo quería en la cama y nada más,
no se molestaba en tener detalles con el cómo lo hacía con el menor, sin
embargo, Yoongi tampoco lo tocaba más, dormía a altas horas de la noche y
no iba a la cama sin antes haber dormido al menor que exigía ver una
película antes de dormir. Ante los ojos de los demás Yoongi podría pasar
por un hermano amoroso que mimaba a su hermanito y le dedicaba el
máximo de su tiempo, pero ante los ojos de Jimin eran un alfa y un omega.
El vacío que sentía quera muy grande, la única manera en que se sentía
cerca del alfa le era negada. Millones de razones pasaban a diario por su
mente, quería rechazarlas, pero no podía hacerse el tonto, quizás el alfa
estaba teniendo un buen rato con el omega a escondidas.
Salió corriendo de la habitación en cuanto escucho que la puerta era
abierta, Yoongi entro con Kihyun en la espalda completamente dormido.
—Sigues despierto —comentó. Le paso de largo para dejarlo en el
estudio.
Jimin entero de nuevo a la habitación sin cerrar la puerta, Yoongi entro
desvistiéndose. Quiso acercarse e insinuarse como lo hacía Kihyun, pero
tenía dignidad. Lo observo en secreto desde la cama y su lobo se alteró al
ver el costado izquierdo bajo las costillas.
—¿Qué es eso? —se acercó tocando el hombro desnudo del alfa —una
mordida —la noto cuando el alfa se alzaba la camisa.
—Este niño —se quejó apartando la mano que lo tocaba.
—¿Por qué te mordió? —pregunto, tomo una postura rígida cruzando los
brazos.
—Estaba necio en subir a un juego que yo no quería y en un berrinche
me mordió —explico de lo más tranquilo dándole la espalda terminado de
cambiarse.
—Dos veces —sujeto la camisa antes de que bajara por completo. Había
una segunda mordida en uno de los brazos.
—Suele morder cuando es ignorado.
No era una ni dos eran varias mordidas que tenía repartidas la mayoría en
brazos y hombros.
—¿Te acuestas con él? —las palabras de Jimin sorprendieron a Yoongi
haciéndolo enojar.
—Por dios, es un niño.
—Es un adulto, muy bien formado no es ningún niño.
—Para mí lo sigue siendo, lo vi crecer. Es como mi hermano.
—Si, tu hermano —río irónico.
—Desde que llego te la pasas de mal humor como si no te callera bien. Él
no te ha hecho nada incluso lo golpeaste y te perdono.
—Muy bonito de su parte —rodeo los ojos.
—Si tienes algún problema dilo —exigió.
—Olvídalo —negó metiéndose a la cama, era obvio que no le diría si se
revolcaba con otras personas.

Más noche al estar ambos acotados y uno olvidando la extraña discusión


a su parecer. Jimin sintió una mano colarse bajo la pijama, cerro los ojos
con fuerza fingiendo estar dormido. Yoongi intentaba volver a tocarlo y su
lobo no podía estar más feliz pero no quería dejárselo fácil.
El cuerpo contrario se pegó al suyo pidiendo aspirar el aroma del alfa,
cerro los ojos aun con más fuerza reprimiendo sus sentimientos. Tenía
impregnado el aroma a frambuesas por haber pasado todo el día con él.
—Quiero dormir —tomo la mano del alfa y la aparto.
Escucho un bufido para luego sentir como la cama se movía y la puerta
era abierta. Yoongi se marchó, cuando recién Vivian juntos Jimin lo rechazo
infinidad de veces y aun así dormían juntos, esta vez no fue así.

♦♦♦
🤔
Siento este capítulo algo corto
💖🥰
👍✌
Gracias por sus lindos comentarios en el capítulo pasado
Recuerda votar y comentar
CAPITULO 35

Por la mañana recorrió la casa encontrándose solo. Se metió a bañar y se


arregló para salir, pero Jin le cancelo diciéndole que Namjoon lo llevaría al
doctor, se tranquilizó al creer que las cosas iban bien para su amigo.
Se quitó la ropa cambiándola por una camisa de tirantes y un short,
afuera hacia frio, pero la casa estaba calientita incluso diría que dé más, se
sentía muy acalorado desde que se levantó, le dolía la cabeza y una
sensación extraña en el estómago.
En busca de una pastilla para dolor de cabeza abrió el cajón donde las
guardaba, había de varios tipos de pastillas, condones de Jin que decidió
tirar ya que Yoongi no los usaba y prefería seguir con las pastillas así como
supresores y su calendario donde marcaba las fechas del celo a la antigua.
14
Era el número encerrado en un círculo morado, su celo ya estaba
llegando, el tiempo se habían ido volando a lado del alfa.

Guardo las cosas rápidamente al escuchar a Yoongi y a Kihyun en la sala.


Curioso por los susurros salió a su encuentro.
No le gusto para nada lo que veía Kihyun intentaba morder de nuevo al
alfa en la oreja alterándolo y poniendo a su lobo a la defensiva, se plantó
frente a ellos haciéndose notar.
—¿No tienes frio? —pregunto Yoongi removiéndose incomodo en el
asiento.
—Hace calor por la calefacción. Muévanse quiero ver la tele —antes de
que se movieran se metió entre los dos logrando separarlos, miro molesto a
Kihyun quien le regreso la mirada.
El menor se levantó para correr al otro lado aferrándose al brazo de este.
Jimin puso una comedía a la que ninguno se resistió, reían a carcajadas y
por un momento Jimin olvido su enojo. Con cada risa se novia más cerca a
Yoongi que sin darse cuenta término de la misma manera que el otro, el olor
que desprendía el alfa era hipnotizante quería olerlo y sentirlo cerca así que
se aferró al brazo también mientras reía.
Tenerlo tan cerca a Yoongi como a el celo lo estaban haciendo perder la
cordura. Movió la nariz guiándola al cuello blanco a su lado escondiéndose
en él, aspirando la fragancia, una mano se posó en la piel desnuda de su
pierna estremeciéndolo, no supo cómo pasaron a estar de manera tan intima,
Yoongi le acariciaba la pierna con calma. Conteniendo un gemido alzo el
rostro quedando sus labios a escasos centímetros de separación, deseaba
esos labios rosas que le llamaban y que extrañaba. Se fue acercando
acortando la distancia, pero el beso nunca llego confundidos salieron del
trance buscando la causa de separación, Kihyun reía fuerte tanto que se
retorcía y había jaloneado al alfa alejándolo del omega. Los miro con un
inocente rostro como si no supiera lo que acaba de hacer, pero al único que
engañaba era a Yoongi.
—Saldré un momento —Se paro el alfa rumbo a la salida, los omegas se
giraron a verlo.
—Voy contigo —el único que se atrevía a hablar era el menor.
—No, ya vuelvo —dijo para desaparecer por la entrada.
—Hare el pastel de Yoongi ¿Quieres ayudar? —Pregunto amable.
—¿Quiere pastel?
—Mínimo deberías de saber la fecha del cumpleaños de hyung —
menciono fastidiado. Fue a la cocina donde saco los ingredientes de una
bolsa —ayúdame —Jimin lo había seguido, sin preguntar ayudo a la
elaboración del pastel.
No sabía nada de él porque el mismo se lo pidió que no preguntará nada,
pero una fecha de cumpleaños no debió haberla guardado, imagino que de
no ser por el menor Yoongi no hubiera tenido pastel.
—Eres guapo, pero no eres su tipo —dijo de la nada. El pastel ya estaba
decorado con velitas —eres rebelde y no eres un omega normal.
—Si con normal te refieres a sumiso. Me alegra no serlo —se alejó de la
cocina.
—Mi hermano es mejor omega que tu —¿Hermano? ¿Hoseok? —ningún
alfa en su sano juicio te escogería, Yoongi lamenta haberte marcado —
escupió con veneno.
—Yoongi te dijo eso —estaba crédulo a lo que escuchaba. Su lobo chillo
de tristeza.
—Veo que te enamoraste —sonrió ladino —el regresara a...
Se callo al ver que Yoongi regresaba. Apresurado encendió las velas
entregándole el pastel a Jimin.
—Rayos deje las guirnaldas en la cama —corrió apresurado demasiado
tarde.
Yoongi apareció en la cocina clavando la vista en Jimin quien se acercó
apenado.
—Feliz cumpleaños Yoongi —las mejillas se le tornaron de un rojo
intenso, con verlo podía olvidar todo. Se alegró de ser el quien lo felicitara
primero.
—No es mi cumpleaños —afirmo —Ya paso mi cumpleaños —el alfa
estaba confuso.
—Kihyun dijo...
Una carcajada estallo al fondo. Kihyun se encontraba parado en el marco
del estudio retorciéndose de risa.
—Que tierno eres Jimin hyung —Tenia una sonrisa de oreja a oreja y
Jimin quería que se lo tragara la tierra.
—Esa broma otra vez, deja de jugar con la gente niño —parecía
reproche, pero la sonrisa que apareció en su rostro alentaba al menor.
Ambos se reían de él.
Era una broma para ellos, pero para Jimin era una humillación, el chico
lo engaño haciendo que pareciera un tonto, le dolió no ser tomado enserio.
Creyó que por fin podían tener un agradable recuerdo juntos pero el omega
en la puerta lo había arruinado al burlarse de él. Si Yoongi no fuera tan
cerrado él no hubiera caído, pero la realidad es que no sabía nada de el alfa.
Dejo el pastel en la barra ocultando la cabeza al piso, escabulléndose a la
habitación sintiéndose un idiota.

No tardo mucho antes de que el alfa entrará con una rebanada de pastel
en la mano, el rostro de Jimin se iluminó al ver el detalle del alfa hasta que
hablo.
—Kihyun dijo que lo ayúdate y me mando a traerte —no pudo haber sido
su idea, el solo velaba por el omega que estaba afuera.
Lo ignoro siguiendo contemplando la luna a través de la ventana. Yoongi
dejo el plato en el buro y fue hacia él.
—No quería hacerte sentir mal.
—Lo dudo.
—Quiere acercarse a ti, me dijo que quiere ser tu amigo.
—Seguro —respondía con evasiva.
—Sabes mi cumpleaños ya paso pero —el alfa lo rodeó con los brazos
pegando el pecho a su espalda —podrías ser mi regalo —le planto un beso
en el cuello y luego otro y otro, logrando doblegarlo.
Jimin no pedía más que atención del que era su alfa. Guiado bajo las
caricias llegaron a la cama donde fue recostado. Su lobo brinco de alegría al
saber que su alfa aun lo deseaba como él lo hacía.
—¡Ábreme! —gritaban del otro lado rompiendo la magia del momento.
Los labios de Jimin dejaron de ser asaltados, el cuerpo rígido de Yoongi
le hizo saber que estaba enojado por la interrupción.
—¡Vete! —ordeno.
—No me iré, ya puse la película y vas a verla conmigo —como si fuera
una marioneta Yoongi resignado se apartó dejando a un Jimin lastimado en
la cama.
Lo vio irse desmoronándole el corazón, prefiero pasar tiempo de calidad
con otro omega y no con él. Se hizo bolita en la cama dejando que las
lágrimas fluyeran, lo estaba perdiendo y no siquiera había podido tenerlo.
Lo que Jimin quería saber y por ello no podía dormir era la razón de por
qué el muchacho ejercía tanto poder sobre Yoongi.

¿Porqué?

¿Porqué?

¿Porqué?

Se repetía antes de dormir.

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CAPITULO 36

Al día siguiente por la tarde recibió un mensaje, era de Jackson. En el


mensaje lo invitaba a una fiesta. Estaba agotado luego de un día pesado de
trabajo, se negaba a ir. Se dejo caer a la cama ignorando el mensaje
dispuesto a dormir...
Como si fuera una señal las risas provenientes de la sala lo llenaron de
energía. Si el alfa estaba disfrutando de su noche con el omega, él también
lo haría. Se puso de pie yendo directo a tomar un baño no sin antes
contestar el mensaje. En 20 minutos estaba listo para salir. Se miro al espejo
recordando sus momentos en la preparatoria. Lejos de la supervisión adulta
pudo asistir a cada fiesta que era invitado, obviamente no fue a todas, pero
si a la mayoría.
Vestía unos jeans, capas por encima con una camisa blanca y una de
cuadros. Encima llevaba su chaqueta atrapa alfas como solían decirles sus
compañeros. No había alfa que se resistiera al omega cuando la llevaba. Le
daba apariencia de ser un omega atrevido, para mala surte de los alfas
ninguno llamo la atención de Jimin.
Mas que satisfecho con su apariencia salió por la puerta.
Al salir dos pares de ojos se posaron en él, recorriéndolo de arriba a bajo.
Yoongi dejo de abrazar a Kihyun poniéndose de pie.
—¿A dónde vas?
—Por ahí —deja vu. Jimin rio internamente al recordar la escena tiempo
atrás, cuando le contesto de la misma manera.
—Déjalo. La película ya va a terminar —quería arrancarle la cabeza por
intentar quitarle la atención de su alfa.
—Ya vez, disfruta de tu película —uso un tono sarcástico — yo me iré de
fiesta —A prisa salió disparado por la puerta principal directo al asesor.
Mientras las puertas del asesor eran cerradas observo como Yoongi salía
del apartamento. Demasiado tarde, no lo alcanzo. Suspiro aliviado,
ralamente necesitaba unos tragos para olvidarse del alfa. Bajo a paso rápido
porque lo esperaban en la entrada. Jackson en el mensaje se ofreció a
llevarlo con tal de que fuera.
—¿Listo? —el alfa lo recibió con un abrazo y un beso como si de viejos
amigos se tratase. La verdad Jackson era muy amable y le caía bien.
—Listo. Vámonos ya antes de que me atrapen —Jackson rio sin
comprender del todo a que se refería. Jimin rio aún más divertido trepando
a la camioneta del alfa.

Yoongi bajo apresurado las escaleras siendo seguido de Kihyun. Llego a


tiempo al primer piso para ver como Jimin era abrazado por un tipo,
inevitablemente no pudo impedir que el omega subiera a la camioneta
desapareciendo de su alcance.
—Creo que Jimin ya busco con quien pasar el rato —soltó fingiendo
inocencia.
—Cállate —la manera grosera en que le hablo le hizo enfadar.
Pero no, Jimin no arruinaría su noche. Él se encargaría de quitarle el mal
humor al alfa.

La fiesta era demasiado juvenil a su gusto. Era una fiesta de típicos


universitarios. Se alegro recordar los viejos tiempos.
Se quedo en la cocina bebiendo y disfrutando de la música en privado.
Los problemas no parecían querer abandonar su mente. Trago tras trago lo
único que lograba era que imágenes nada agradables aparecieran en su
cabeza. Los había dejado solos para que hicieran lo que les placiera. Su
omega en lugar de enojarse como el entristecía de dolor. Detestaba cuando
sus sentimientos se mezclaban abrumándolo.
Rechazo la compañía de dos que tres alfas en su estadía en la cocina.
Eran poco más de las 11. Ya tenía la vista nublada y se sentía de más
relajado, pero aun podía mantener el equilibrio.
—Y bien ¿Quién es el idiota que tiene a Park Jimin tan mal? —Jackson
se le acerco.
—¿Se nota tanto? —pregunto apenado.
—He tenido varias rupturas amorosas.
—Pues si es un idiota, un gran idiota —dijo risueño. El alcohol hacia lo
suyo.
—No debiste rechazarme —ambos rieron.
A estas alturas ya sabía lo enamorado que el alfa se encontraba de su
lindo omega Mark, que incluso estaba marcado. En el fondo de la sala lo
pudo ver de pie junto a sus amigos, observándolos. El omega le brindo una
sonrisa, comprendió que no lo veía como un peligro, lo que lo tranquilizaba.
—Creo que el idiota más grande soy yo —volvieron a reír —Mark es
muy lindo. Es afortunado de tenerte.
—Tu alfa también es afortunado, sin embargo, creo que no se ha dado
cuenta.
—Efectivamente. Prefiere ver a otros lados —la tristeza le invadió el
cuerpo tanto a él como a su lobo.
—Están unidos. Intenta revivir por qué se enamoraron y veras que tal vez
funcione.
Existía un pequeño error en el consejo. No se habían enlazado por amor.
Se prometió no pensar en cosas negativas, beber y bailar. Cortando la
conversación llevo a Jackson a la pista bailando hasta llegar a entregarlo a
su omega, los dejo bailando. Luego él se hundió en medio de la pista
dejando a su cuerpo fluir con la música.
A su alrededor se acercaron alfas y betas queriendo bailar con él. Se los
permitió. Después de todo solo estaban bailando.

Para las tres de la mañana Jackson ya había dejado tanto a su omega


como a sus amigos en casa de todos. El alfa no era de tomar tanto, con una
le basto para la fiesta entera. Por último, tenía que dejar a Jimin quien
quedaba de paso a su casa, de igual manera que lo recogió primero.
Jimin apenas y podía sostenerse. El omega era adicto a los juegos de
beber. Tras haber hecho amigos no paro de jugar, emborrachándose más.
—Jimin ya llegamos —cargaba con él en la espalda.
—Cha chan —puso las llaves frente a él. No dijo nada agarrándolas de
mala gana por lo pesado que estaba. Él lo invito así que se hizo responsable
de entregarlo sano y salvo.
Al entrar la puerta se cerró de golpe debido a la corriente de aire que
provenía de una ventana abierta. Camino al sofá donde lo dejo caer.
Lloriqueo por su espalda. Estaba tan inmerso en la tarea de sentir su cuerpo
más liviano que ignoro a las dos personas que lo veían, una desde una
habitación y otro desde la cocina. Supuso que el alfa parado en el marco de
la puerta era el alfa de Jimin.
Se encontraba sentado en la mesa de centro en la sala a la altura de Jimin.
Apenas se iba a levantar a saludar temiendo ya que la situación no iba bien,
lo presentía por el rostro furioso del alfa. En fin, lo iba a hacer cuando Jimin
lo sujeto de la camisa con los ojos abiertos de par en par.
—Alfa —lo llamo. A continuación, le planto un beso. Jimin no quería un
beso de piquito, intento profundizarlo.
Jackson se apartó poniéndose de pie. Se salvo de un beso que no quería,
de lo que no se salvo fue de que un alfa furioso se abalanzara contra el con
intenciones de matarlo.

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CAPITULO 37

Golpe tras golpe, rodaban en el suelo. Kihyun gritaba impotente al no


poder interferir, Yoongi fue levantado y acorralado en la pared recibiendo
tres golpes en la mejilla. Yoongi empujo lejos al agresor siendo el quien lo
golpeara ahora.
Jimin estaba fuera de la realidad, vomito cuando Jackson fue apartado,
cayo dormido en el sofá. Kihyun como último recurso llamo al
recepcionista, un beta que con ayuda de dos alfas más (vecinos) entraron al
departamento dispuestos a separarlos y así fue.
En cuanto salieron los hombres cerró la puerta olvidando al chico
agredido y concentrándose en el que tenía en casa.
—Mira como estas —se arrodilló junto a él en el piso donde lo habían
dejado —todo por ese asqueroso omega —escupió con veneno. Limpio las
heridas con delicadeza quitando la sangre cugulada, observo como el alfa
no apartaba la vista del omega y sintió celos de él, quería negarlo pero
conocía al alfa y esa mirada la había visto antes, bajo todo el enojo logro
ver una chispa de tristeza como si pudieras perderlo todo en un segundo.
—Hoseok...
—Alfa
De las dos voces una sola captó la atención de Yoongi. Se puso de pie
importándole poco haber hecho que el omega que lo curaba cayera de
sentón al piso.
Sujeto del brazo a Jimin quien todavía estaba dormido haciendo que
reaccionara lo suficiente para caminar a donde era llevado.
—Auch —el omega se golpeó el pie en el inodoro.
Medio consciente con todo dándole vueltas el agua fría corrió por su
cuerpo mojándole la ropa.
—Esta helada —se quejó queriendo salir, Yoongi no lo permitió entrando
con él en la regadera salpicándose. Lo mantuvo bajo la lluvia de la regadera
un rato que creyó prudente.
Jimin lo miro callado, volviendo en si aun con alcohol en las venas. La
borrachera no bajo del todo.
En la regadera le fue despojado de la ropa y envuelto en toallas, Yoongi
también lo hizo caminando al armario donde consiguió un par de pijamas.
—Todo da vueltas aun —dijo en un hilo.
—Cállate.
Le daba miedo no había recibido nada en respuesta a lo que había hecho
en la sala que bien lograba recordarlo en fragmentos. Maldijo no olvidar lo
importante, el beso. El alfa le puso el pantalón incomodándolo más.
—Yo puedo...
Yoongi intentaba ponerle la camisa, cuando lo logro cayó derrotado
ocultando la cabeza entre el hombro y cuello del omega, Jimin se
estremeció al percibir las feromonas en la nariz, el alfa marcaba su
territorio.
—Apestabas a alfas Jimin —pronuncio lento —no uno si no varios —Se
escuchaba ¿dolido? ¿Enojado?
—No hice nada malo —dijo encogiéndose en el lugar.
—Lo besaste.
Los ojos de Jimin comenzaron a picar, aun si no quería llorar, rompió la
promesa que había hecho. Beso a otro alfa frente a los ojos de Yoongi quien
resultaba ser su alfa. Se sintió la peor de las personas, a pesar de que no lo
hizo con intenciones de besar a alguien más, el alcohol le hizo imaginar el
rostro de Yoongi en el alfa. Se imagino que besaba a su alfa y a nadie más.
—Perdón.
—Un perdón no arregla nada —se apartó para mirarlo fijamente —eres...
—No lo digas, no soy malo —rompió en llanto —tu eres el malo —se
giró a verlo a los ojos —tú crees que soy un idiota y no sé lo que haces con
el —señaló la puerta —en mi casa ante mis ojos.
—¡Dices puras estupideces!
—NO LO SON, TE ACUESTAS CON EL —grito empujándolo
haciendo que se tambaleara de la impresión —¡te revuelcas con él a mis
espaldas, pero yo lo se! Las mordidas, el tiempo que pasas con él, la manera
en que lo ves, todo lo dice.
Detuvo los golpes que recibía en el pecho sujetándolo de las manos.
—Quiero que se vaya, ahora.
[Si se va te perdonare todo porque soy un imbécil]
—Se quedará y tu no saldrás de la habitación.
Lo arrojó a la cama saliendo de la habitación. Jimin tardo en entender el
mensaje, en la cama confundió escucho como la puerta era cerrada bajo
llave, corrió llegando a la puerta, intento abrir y nada. Jaló y estiró, pero la
puerta no abrió.
—¡Ábreme! —grito —no puedes hacerme esto, tengo que ir al trabajo a
la universidad —golpeaba la puerta a patadas.
—Debiste pensarlo mejor, tengo tu celular así que duérmete que de ahí
no vas a salir. Querías que te tratara bien, pero tus acciones dicen lo
contrario —lo escucho fuerte y claro. También los susurros provenientes de
la boca del omega.
Resignado a que no era más fuerte que la puerta se dejó caer en la cama
cayendo en un sueño profundo yendo de dolor y lágrimas.

Los tres próximos días recibía comida a través del Kihyun, no intento
salir más después de la mañana del lunes que al intentarlo el alfa lo regreso
cargado aventándolo a la cama, estaba débil por el celo próximo, el cuerpo
lo traicionaba.
Tomo supresores queriendo ocultar el primer día de celo.

Kihyun le llevo la comida, la sangre le hervía al ver la sonrisa que no


disimulaba para nada. Antes de salir le pidió no ser molestado en la cena,
no tenía apetito.
Nadie le dirigía la palabra, pero él los escuchaba hablar y hablar, nunca
de él.
Se preguntaba si lo despedirían del trabajo por faltar tantos días seguidos,
era lo más seguro, Seungjun le había advertido que perdería todo lo que
construyó por tener alfa, no era diferente a ninguno de ellos.
Se acurruco sollozando en la cama, no imagino los extremos de alfa y se
odio por culparse de la situación lamentable en la que estaba, él había ido a
la fiesta, había bailado no se había restregado en alfas y beso a uno, del cual
no sabía nada, pero no lo hizo con mala intención.
Los hematomas en el rostro de Yoongi no fueron agradables, por fortuna
no tenía los ojos morados, pero si la mejilla y el labio roto y marcas de
manos en el cuello. Cerro los ojos imaginados a su amigo y por la poca
responsabilidad que tuvo el pago parte de las consecuencias.

Al segundo día del celo despertó con un olor especial y delicioso,


arrastrando los pies dejo el nido que había hecho en la cama, si, había hecho
un nido, debido al celo necesitaba de su alfa. Llorando en la madrugada
arrojó la ropa de Yoongi a la cama metiéndose en él, se quitó la suya
poniéndose una camisa de las que había sacado.
Para sorpresa del omega al girar la manija la puerta se abrió.
Seguramente en un descuido Kihyun olvido ponerle llave. Tallándose los
ojos camino a la sala donde encontró a Yoongi profundamente dormido
boca arriba en soledad.
—Alfa —susurro entre sonrisas.
Quito la sabana que cubría el cuerpo frente a el cubriéndose con ella
aspirando el aroma que emanaba de ella. Con una sonrisa traviesa se atrevió
a sentarse a horcadas del cuerpo inerte causando que se moviera.
Completamente bajo los efectos del celo por no haber tomado más
supresores, meneo las caderas provocando un gemido del alfa.
Como si se le hubiese borrado la memoria, quedando solamente el deseo
por sentir al alfa y expresar la añoranza se acercó para besarlo sin parar de
moverse encima del miembro que iba cobrando vida debajo de los
pantalones del mayor.

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Por cierto yo aun no supero mots7 y BE me ilumino la vida 😍🥰💜🥰
BTS hace arte 😘
CAPITULO 38

Yoongi abrió los ojos encontrando la escena que había imaginado cientos
de veces en los últimos días.
Tenia encima suyo al omega con ojos cerrados por el placer y la boca
entre abierta soltando lascivos gemidos, con las manos apoyadas en su
abdomen para no caer al frotarse contra él.
—Jimin —susurro incrédulo y con voz ronca. Posó las manos en la
cadera del omega queriendo más cercanía.
Olfateo el aroma seductor anunciando el celo. Una de las manos viajo
para introducirse bajo la camisa que bien conocía, abriendo los ojos más
grandes y causando dolor dentro del pantalón. Jimin no tenía ropa interior
lo único que los separaba era la pijama que él tenía.
—Alfa te necesito —suplico manteniendo los ojos cerrados.
El alfa no podía apartar la vista del paisaje, imaginando las maneras en
que podrían hacerlo.
Kihyun abrió la puerta del estudio divisando la escena en la sala. El
rechinar de la puerta llego a los oídos de Jimin cayendo en cuenta de que se
encontraba arriba de Yoongi, frotándose, suplicando por atención. Se quito
de encima corriendo a la que era su prisión cerrando la puerta.
—Maldición —fue de inmediato tras de el para entrar, pero la puerta fue
cerrada con seguro desde adentro —ábreme —toco dos veces.
—Esta vez no Yoongi.
—Déjalo —Kihyun le agarro la mano y Yoongi la aparto, el omega
insistió llevándolo al sofá —que tus instintos no te traicionen. Él te puede
gustar físicamente pero no lo quieres. Deberías buscar a alguien más.
—Kihyun yo no te puedo corresponder —sentenció. Entendía el mensaje
que quería dar.
—Yo puedo hacerte feliz.
—No eres Hoseok —aparto la mano que aún le tenía sujetada —no
puedes llenar el lugar de alguien más. Además, me pides que rompa el lazo
¿acaso quieres que el muera? Sigue siendo una persona —estaba
sorprendido por la actitud del omega.
—Él puede arreglárselas, yo te gusto, pero aún no te das cuenta. Me
entregue a ti y tú me aceptaste —pequeñas gotas salían de los ojos del
omega.
—Perdóname por ser un cretino contigo —le limpio las lágrimas. Tenía
que ser cruel para que entendiera de una vez —no hay lugar para ti en mi
vida de la manera en que tú quieres. Si me acosté contigo era porque creía
que te amaba, pero no eres más que mi hermanito.
—Dudo que te acostaras con Yoonji como lo hiciste conmigo —comenzó
a alterarse, quiso ponerse de pie, pero lo impidió. No quería que Jimin
escuchara.
—Te arruine, pero tú no puedes ocupar el lugar de tu...
—Deja de decirme que no soy suficiente. Yo sé que pudo hacer que lo
olvides a mi hermano incluso a Jimin si llego a gustarte solo tienes que
dejarme —con rudeza pego ambos labios, Yoongi con los ojos abiertos
sabiendo que pasaría lo aparto con lentitud mientras lo hacía escucho como
la puerta de su habitación fue abierta y cerrada al instante, Jimin los había
visto.
—¡Quiero que te vayas! —soltó de golpe, camino apresurado metiendo
las pertenencias del menor en la maleta —iras al instituto o a casa, me da
igual.
—Yoongi no me eches —chillo aferrándose a sacar las cosas que eran
metidas a la maleta.
—Debes irte —lo aparto pudiendo guardar todo y cerrar la maleta.
—No
Llorando lo sacó arrestas del departamento, lo saco de una vez junto con
la maleta entregándole dinero que el no acepto, lo metió en la maleta y
cerró la puerta antes de que hiciera más berrinches. Resultaba tan fácil
hacerlo que no supo porque no lo hizo antes, si bien sabía lo que el menor
quería. Solo se engañaba fingiendo que el omega no lo veía de manera
romántica.
Siguió pateando la puerta y gritando para que le abrieran y en lugar de
abrirle, el alfa busco las llaves que guardaba en el estudio yendo a donde
estaba Jimin ignorando el llanto del menor.
Al abrir la puerta se sorprendió del nido que el omega había hecho en la
cama, vio el closet abierto sin ninguna de sus prendas y se acercó más a la
cama. Sintió una operación en el pecho y tristeza recorrerle en cuerpo.
Jimin se encontraba hecho bolita abrazando el abrigo que recién uso antes.
Al verlo frente el omega aparto la vista. Alcanzo a ver los ojos aguados y
húmedos maldiciéndose por dentro.
Tenía claro que había hecho mal dedicándole todo el tiempo al omega
que recién había llegado a la casa, pero se sentía en deuda con él, dejo de
lado la necesidad de estar cerca de Jimin no solo por los encuentros que
tenían si no que extraño todo de él, estaba tan acostumbrado a la
tranquilidad que la existencia del omega le brindaba. Estar lejos del Jimin le
hizo sentir un vacío que no podía ser llenado.
—Se fue. Kihyun se marchó —menciono con suavidad logrando captar la
atención del omega que lo miro con cierto brillo en el rostro.
—¿Lo echaste? —el alfa asintió moviendo la cabeza —¿Por mí?
—Kihyun debe regresar a donde pertenece —evito la pregunta sabiendo
que la respuesta era sí.
Jimin se incorporó en la cama sin soltar el abrigo, al contrario, se aferró
más.
—Lo besaste.
Entonces si los había visto.
—Lo rechace. Me beso, pero lo aparte —explico.
—¿Te acostaste con él?
—No desde que llego
—¿Cuándo?
—Hace unos años —quiso sentarse en la cama pero un gruñido de
advertencia le dijo que no, Yoongi se alejó un poco quedando de pie
nuevamente.
—Tú lo quieres.
—No de esa manera.
—A mí tampoco —menciono lagrimeando, bajo la cabeza escondiendo
las lágrimas —no hay amor en nuestra relación.
Hubo un silencio tortuoso para el omega, en las películas en este tipo de
escenas donde el tercero se marcha y los protagonistas se confiesan su amor
siempre pasan para solucionar todo, pero esta no era una historia de amor,
no para Jimin.
—Quiero que me dejes solo —se dejó caer a la cama adolorido debido a
los síntomas del celo, necesitaba a Yoongi, pero no cedería.
El alfa soporto solo una hora después de que le pidieran salir de la
habitación para volver a entrar. El aroma de Jimin inundaba cada rincón del
departamento volviéndolo loco, ambos se necesitaban y uno tenía que dar el
paso. Y el alfa no se daba por vencido tan rápido.
—¿Puedo acostarme contigo? —dijo asomando la cabeza por la puerta.
—No quiero.
—Por favor —suplicó con voz lastimera causando intriga en el omega,
que lo miraba extrañado por el repentino comportamiento. Avanzo hasta
quedar a un lado de la cama
«Solo quiere estar entre mis piernas» pensó con tristeza.
—Vete.
—Te puedo ayudar —ahí estaba demostrando lo que quiera —sé que
quieres que calme tu celo —poso la mano en la cama tanteando el terreno,
el menor mantenía la mirada en el sin decir ni una palabra —Jimin...
—Yoongi no —susurro tratando de no ceder.
Fue demasiado tarde el cuerpo del alfa ya había entrado al nido y él no le
dijo nada.
Estaba sentado con una mano a cada lada de la cabeza de Jimin y con el
rostro a centímetros de distancia. Las respiraciones comenzaban a
mezclarse sintiendo el aliento ajeno.
—Yo puedo tratar Jimin. Quiero olvidar, borrar la mente y que en ella
estés solo ti... tratare de quererte...

¡Hola Guys!
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CAPITULO 39

Yoongi le acaba de decir que lo intentaría, que podía quererlo, pero él no


le creía. No entendía porque de la nada el alfa le decía aquello.
—¿Tu realmente quieres intentarlo? —Preguntó dudoso, le aterraba que
le dijera que no y se fuera.
—Eres hermoso —fue la respuesta.
Fue impulso, quería ser querido y atesorado, quería tantas cosas de
Yoongi que no sabía si podría tenerlas algún día. Enredo las manos en el
cabello del alfa y lo acerco, lo beso con necesitad como si supiera que no lo
volvería a hacer. Lo beso y beso hasta que se quedó sin aire.
Yoongi tomo el beso sabiendo que el omega le daba permiso a tomarlo,
se subió encima del pequeño cuerpo dejándose caer encima de este, quería
sentir la cercanía del omega, el olor, su cuerpo, todo en él. Jimin le hacía
olvidar por instantes, se sentía mal al usarlo, en varias ocasiones lo busco
para olvidarse del mundo, era malo, malo para Jimin lo sabía
perfectamente, era la cadena que el omega tenía que arrastrar.
Lo aparto para deshacerse de la única prenda que el omega vestía y con
manos temblorosa por el deseo este le quito la suya. Aprecio la hermosa
obra de arte ante sus ojos, no lo merecía, pero ya era suyo. Lo tenían para él
y nadie más, sería egoísta de nuevo y no lo dejaría ir nunca.
El cuerpo de Jimin tembló ante los penetrantes ojos del alfa recordando
haberlos visto de esa manera estando en Busan. El color le subió a las
mejillas y sintió el corazón salírsele por la boca, casi no podía respirar por
tenerlo tan cerca. Se removió incomodo al ver que Yoongi no se movía, el
alfa parecía estar en un trance, perdiéndose en su mirada, lo cual le
encendió más el color en sus mejillas.
—Alfa —le llamo, Yoongi volvió del trance sonriéndole derritiéndole el
corazón. El alfa le sonrió.

¿Porqué?
¿Por qué le sonreía de manera tan dulce?
¿Por qué se comportaba tan extraño?

Estaba en celo y lo último que quería era jugar, estaba bien lubricado y
preparado para recibir al alfa así que no espero más. Rodo en la cama
quedando el encima sorprendiendo al mayor, se acomodó a horcadas
tomando el miembro ya erecto llevándolo a su entrada.
—Mmm... —suspiro dejándose caer llenándose por completo.
Yoongi gruño aferrándose a la cadera de Jimin ayudándolo a moverse.
No necesitaba esperar, quería sentirlo todo, le costaba que entrara por
completo, pero no dejaba de intentarlo sintiendo como sus paredes internas
se expandían cada vez más.
Tenía la vista nublada más no le impidió ver a la persona que tenía bajo
el, se dio cuenta que por primera vez tenía al alfa comiendo en la palma de
su mano como lo había intentado antes, mantenía los ojos cerrados y no
dejaba de decirle lo bueno que era y que continuará. Jimin río con
perspicacia y aunque le fuera doloroso paro de saltar contemplando a
Yoongi.
—Jimin... —le llamo abriendo los ojos.
—¿Qué?
—Muévete —exigió. En otras ocasiones se hubiera enojado de recibir
órdenes, por esta vez no lo hizo porque, tampoco la seguiría.
—No quiero —menciono sin moverse del lugar.
El alfa quiso cambiar de posición para ser el dominante más lo le fue
permitido por un omega travieso.
—No te muevas —ordenó dando un pequeño salto, Yoongi regreso
dejándose caer en la cama. Comenzó con movimientos lentos, torturándolos
a ambos. Estaba en celo y necesitaba calmarlo.
—Deja de jugar —hablo firme, Jimin rio descubriendo el pequeño
temblor en la voz del alfa.
—Quiero jugar.
La voz sensual era música para los odios del alfa, cayendo doblegado
ante omega. No hablo más y dejo que guiara la situación. Estaba siendo
torturado, lo que no le importo se sentía bien.
Jimin se agacho sin dejar de moverse, mordió y chupo el cuello del alfa
dejando marcas, él era quien terminaba siendo marcado porque él no haría
lo mismo. Le diría al mundo y sobre todo al alfa a quien le pertenecía.
Gruño al ver pequeñas mordidas casi invisibles, las que Kihyun le había
hecho.
—¡Oye! —grito apartándolo, lo mordió muy fuerte. Rio por la actitud del
alfa y lo callo con un beso siendo correspondido, trataba de ocultar las
mordidas ajenas con las suyas, nada lo impediría.

Yoongi iba y venía fuera del departamento, lo que le resulto doloroso


para Jimin que tenía que atenderse solo cuando su alfa no estaba.
Días después todo volvió a la normalidad, aunque no exactamente.
Yoongi acomodaba el closet prenda por prenda mientras que Jimin
sentado en la cama ponía las prendas en ganchos las que debieran ir en
ganchos y doblaba la que debería ser doblada para luego pasarla a manos
del alfa.
—Era necesario toda mi ropa para el nido —mostro en alto la ropa
interior en la cama. Jimin se ruborizo, no había hecho un nido antes. Tomo
una prenda primero y luego otra y otra, acomodándolas en la cama, pero
nunca eran suficientes. Como última pieza tomo el abrigo que
recientemente había visto utilizar al alfa y se abrazó sintiendo que aún no
era lo suficiente.
—Lo era —se atrevió a decir con la mirada puesta en la camisa que
doblaba diligentemente.
Yoongi rio captando la atención de Jimin, quien se paralizó al sentir el
tacto de dos manos en sus mejillas.
—Eres tan lindo omega —le dijo apretando las mejillas de Jimin en sus
manos. Cuando reaccionó era tarde, ya lo había hecho.
Aparto las manos dándose cuenta del ambiente tenso que creó. Se
removieron incomodos volviendo a la tarea que tenían.
Durante el celo crearon una extraña, pero muy extraña conexión para
ambos, Jimin por su parte mostro su lado travieso y cariñoso. Solo basto
que el alfa dijera que lo intentaría para abrirle sus corazones por completo.
Había sido el mismo día que lo dejo entrar en el nido, Yoongi se sentó a
la orilla de la cama dispuesto a salir, no esperando lo que pasaría.
—No te vayas —pidió aferrándose como koala al cuerpo del alfa —
tócame —exigió con pucheros.
Yoongi confundido llevo una mano a la pierna de Jimin acariciándola
presenciando el cuerpo estremecerse cerca del suyo.
—Alfa mímame —dijo bajándose en la cama sentándose en las piernas
del alfa acercándose en su pecho.
Le hizo caso dudoso, al paso de las horas entro en comodidad
consintiéndolo, nunca había tenido un omega tan pegajoso como Jimin, ni
siquiera Kihyun fue tan caprichoso aquella vez que lo ayudo con su primer
celo.
Ni siquiera su primer omega. Ni siquiera él había sido tan dulce como
Jimin, tan espontaneo y vivaz. El omega lo sorprendía cada vez más y le
alegro descubrir facetas que le gustaban del menor. Aunque era tan extraña
la manera en que surgían las cosas entre ellos, le gustaba lo que poco a poco
comenzaba a nacer en el interior de su ser. Desde un inicio todo fue rápido
y espontaneo, lo marco sin pensarlo, dos semanas después ya vivían juntos,
poco después eran novios y ahora, ahora no sabía lo que venía.

¡Hola Guys! 🤗
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Sus comentarios son tan lindos. Siempre me animan. Los quiero mucho

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CAPITULO 40

En medio del silencio terminaron de arreglar la ropa en el closet.


Comieron juntos de la comida que Jimin pidió, aunque el alfa no quería se
negaba a probarla, y al final terminó cediendo ya que tampoco quería hacer
nada.
Se miraban fugazmente de vez en cuando, tratando de que no se diera
cuenta el otro. Ninguno sabía qué hacer. Les resultaba raro los movimientos
del contario. Como siempre uno tenía que dar el paso tratando de romper la
tensión.
—¿Quieres ver una película? —pregunto sentándose en el sillón, ya
había prendido la televisión y fingía buscar algo para ver, en realidad veía el
reflejo del omega en el televisor.
—Si —se limitó a decir e ir a sentarse junto con el poniendo distancia de
por medio.
Incomodo, incomodo, incomodo
Al minuto 00:54 de la película un pensamiento inundo la mente de Jimin.
Tomo el mando poniendo pausa a la película, lo pensó un momento para
apagarla.
—¿No te gusto? —le miro curioso.
—Voy a volver al trabajo. Hablare con Namjoon, inventare un pretexto o
como mínimo renunciare si aún no me han despedido —hablo, mantenía la
mirada baja ocultando las ganas de llorar. Eran esos momentos donde el
mundo se le desmoronaba y le recordaba quien es el alfa que tenía enfrente
y cuáles eran sus límites.
—Puedes volver, no lo impediré —hizo una pausa — No hay de qué
preocuparse no te despedirán.
—¿Cómo lo sabes? —levanto la cabeza.
El rostro aguado del omega le recordó lo idiota que era.
—Se que soy una mierda Jimin. Pedí ayuda a el novio de tu amigo para
tener una excusa que decirle al jefe —comento. Se inclino siendo ahora el
que bajaba la mirada no queriendo verlo.
—Jin nunca me quiso ayudar.
—El dinero mueve el mundo. Fue difícil, pero cedió. Deberías ir a ver a
tu amigo, la farmacia estaba cerrada.
Debería ir a verlo antes de que partiera, ninguno sabia cuando se
volverían a ver, además Jin estaba embarazado.
—Y ¿Qué tengo?
—Una infección muy fuerte, nada grave tampoco. Les dije que
necesitabas reposo posiblemente puedas volver cuando quieras, tomate un
par de días más y...
—Quiero volver ya —se levantó yendo a la habitación.
En la soledad de la habitación marco el numero de su amigo.
—¿Hola?
Al otro lado de la line a contesto Jackson.
—Hola, soy Jimin. Quería saber como estabas —trataba de que su voz no
sonara nerviosa y culposa. Poco lo logro. Se mordía las uñas de los nervios.
—Mark esta algo molesto contigo ... más bien mucho —corrigió
divertido.
—Con justa razón. Tu también deberías estarlo.
—Lo estaba hace un par de días hasta que no contestabas mis llamadas.
Estaba apunto de ir a tu buscarte. Temía por ti. Se que no tenías intensiones
de besarme fue solo una mala jugada del alcohol —escuchó la voz
preocupada de un buen amigo.
—Gracias por preocuparte. Estoy bien —suspiro. Se dej0o caer en la
cama —O algo así. Tengo un mal presentimiento.
—¿No te hizo nada?
—Si te dijera que es un buen alfa, estaría mintiendo. Sin embargo, creo
que lo intenta —sonaba tan estúpido decirlo como pensarlo. Cerro los ojos
sorprendiéndose de sus palabras. Estaba mal, muy mal justificarlo.
—Jimin. No estás solo.
—Lo se y te lo agradezco. Te invitare algo un día de estos. Espero Mark
me perdone.
—Sabe que soy irresistible —dijo juguetón. Al fondo se escuchó a Mark
protestar, llevándole la contraria al alfa. Rieron divertidos.
—Hasta luego señor irresistible.
Colgó. Un peso menos.
Por la tarde Jimin sintió el colchón hundirse, un par de manos le rodearon
la cintura para girarlo, encontró el rostro de Yoongi del otro lado. El alfa lo
abrazo escondiendo el rostro en el pecho del omega.
—Perdóname. No debí encerrarte soy un imbécil, un cretino —Yoongi se
pegó más al cuerpo del menor sin llegar a dañarlo —Se que no es
justificación, pero estabas borracho oliendo a alfas y luego besaste a ese
alfa. Los vi marcharse juntos creí... que me dejarías por él.
Le estaba volviendo a mostrar su lado débil, el que había visto cuando
enfermo. Su voz se percibía temblorosa.
—Los celos son por nuestras inseguridades —y vaya que lo sabía, razón
por la que decidió pasarlo por esta vez, era totalmente incorrecto lo sabía en
su defensa estaban aprendiendo a confiar el uno en el otro —EL es solo mi
amigo tiene omega —agrego.
—¡Odio que estén cerca de ti, tú eres mío lo quieras o no! ¡Tienes mi
marca! —el miedo lo ataco, la posesividad del alfa siempre le aterraba.
Acaricio el cabello negro que tenía frente a él logrando suavizar el fuerte
abrazo que casi lo dejaba sin aire — Se que todo lo que digo te da miedo.
Puedo sentirlo —dijo levantándose de su escondite para besar la marca en
el cuello sintiendo la tersa piel —Quiero ser el único que te pueda ver —le
beso los parpado, Jimin se encogió —ser el único que te toque —deslizo
una mano debajo de la playera causándole cosquillas, la risilla inesperada le
acelero el corazón —el único que aprecie la belleza que tienes —le acaricio
el rostro —el único que pueda hacer de ti lo que quiera —finalizo con un
beso, lento y dulce.
Lo alejo viendo el hilo de saliva que dejaron cuando rompió el beso.
—¿Por qué me dices esto? Días atrás ni siquiera me mirabas.
—Ni yo sé que me pasa, Es como si de la nada el tenerte cerca
encendiera algo dentro de mí y me haga decir lo primero que se me viene a
la mente. Es como si me hipnotizaras —menciono dejándolo atónito.
Nadie dijo nada más y se dejaron llevar, pasando el resto del día juntos en
la calidez de la cama. Disfrutando de la confusa situación.

Los fuertes golpes en la puerta los despertaron. Era un nuevo día,


demasiado temprano para ser despertados.
—Romperán la puerta Yoongi —hablo tapándose los odios con la
almohada.
—Ve a ver quién es —ordeno.
—Ve tu
—Ahh —se quejó rodando en la cama cayendo encima del omega.
—Me aplastas —dijo empujándolo más no lo pudo quitar de encima.
Los golpes no parecían cesar.
—Que rayos, Jimin párate —volvió a rodar de regreso a su lado de la
cama.
—Bien, saldré así —el alfa volteo a verlo, dándose cuenta de la desnudes
del omega.
A regañadientes arrojo la sabana lejos poniéndose de pie yendo a buscar
la ropa. Mientras se vestía con ojos cerrados por el sueño no noto que Jimin
hacia lo mismo. Antes de levantarse de la cama un peso le cayó encima,
Jimin se le colgó como monito en la espalda mostrándole una amplia
sonrisa. Le sujeto de los muslos y lo llevo consigo a la entrada del
apartamento entre risas.
—Ábrela —Yoongi se inclinó para que Jimin pudiera abrirla.
Al estar la puerta abierta de par en par de las dos sonrisas que había una
se borró desfigurándose.
El aire comenzó a faltarle, las piernas se le debilitaron. El mundo entero
se paralizo para Yoongi, los recuerdos le atormentaron regresando de golpe
uno tras otro. Creyó tontamente que las cosas podían mejorar y así lo
hicieron por breve tiempo, cuestión de días.
Aflojo el agarre en Jimin deslizándolo lentamente al piso. Jimin se aferró
al brazo que lo había soltado teniendo miedo de lo que podía pasar. Las
emociones que estaba teniendo no eran de él venían de Yoongi, lo sentía
estremecerse, sintió el miedo y la tristeza provenientes del alfa.
—Kihyun ¿Qué haces aquí? —pregunto el omega no pasando por alto
que no venía solo.

¡Hola guys! 🤗
Alguien regreso sin aviso chan chan 😶😦 ¿Quién creen que sea? 🤔
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CAPITULO 41

🤞
Dejare este capitulo y me iré corriendo
Disfrútenlo
🏃‍♀️
Pasaron de la entrada a la sala. Kihyun parecía disgustado con el alfa
porque no le dirigía miradas, mantenía la mirada fija en Jimin, le trasmitía
todo el desagrado que le tenía.
—Veo que este es tu omega Yoongi —hablo la mujer que venía con el
chico. Una mujer de estatura mediana, cabello castaño y una mirada neutra.
Una alfa. A Jimin le pareció extraña la manera en que Yoongi lo escondió
tras de el —Olvidaste tan rápido a mi hijo —Jimin no entendía nada, solo
podía ver lo tenso que Yoongi se estaba poniendo.
—Ve a la habitación —le ordeno, camino con intenciones de obedecer,
presentía que no era buen momento para revelarse. Fue detenido por el
omega que se levantó impidiéndole el paso.
—Tú no te vas —le dedico una mirada cargada de negatividad.
—Déjalo. Vinieron a hablar conmigo —estiro del brazo al omega
volviéndolo a ocultar tras de sí.
—En realidad quería conocer a tu omega. Kihyun me conto que lo
marcaste durante el celo —rio, una risa amarga —Cuando dejaste a mi hijo
atrás te dije que yo misma me encargaría de que no lo olvidaras. Tus padres
pueden ser muy listos, pero sigo encontrándote. Así que recuerda lo que le
hesite a mi hijo, tú no puedes ser feliz mientras él está lejos de nosotros.
—¡Yo no le hice nada! —hablo en voz alta alterándolos en especial a
Jimin que lo soltó dando dos pasos atrás —Váyanse —camino para abrir la
puerta mostrándoles la salida.
—Me voy a ir, pero no sola —se movió tomando a Jimin del brazo —Vas
a ir a presentarle a Hoseok tu nuevo omega.
—Suéltalo —quiso ir hacia ellos, fue detenido por dos hombres que
entraron tomándolo cada uno de un brazo. Intento zafarse más no pudo. Dos
hombres más entraron haciendo lo mismo con Jimin.
—Yoongi ¿Qué pasa? —pregunto asustado.
—Suéltalo o no respondo —estaba enojado, no tenían ningún derecho a
hacerles lo que estaban haciendo.
—Llévenselos —dio órdenes ignorando a Yoongi.
Pataleando y gritando por ser liberados fueron llevados al
estacionamiento donde fueron arrojados a la parte trasera de un auto. Jimin
cayó en los brazos del Yoongi lastimándose.
—¿Por qué nos secuestran? —pregunto sin recibir respuesta. En cambio,
el alfa lo abrazos acariciándole el cabello, calmándolo.
Yoongi sabia a donde iban, conocía el lugar perfectamente y no quería ir.
Tenía miedo de enfrentarlo, se negó a ir luego de haberlo dejado en ese
lugar, solo, apartado de todos. Le lloro día y noche e incluso en un ataque
quiso ir por él y sacarlo de ahí, le fue impedido por su padre encerrándolo
en la casa. Tiempo de pues lo enviaron lejos.
Con 17 años había perdido muchas cosas, su lobo lo abandono, dejo su
hogar, su familia y lo dejo a él junto con su corazón, perdió el amor.

Para cuando llegaron a Daegu era el atardecer. Reconocía las calles


donde un mes atrás las había visto igual dentro de un auto. Imaginarse aquí
en esas fechas era lo último que se le venía a la cabeza.
Viajaron un poco más hasta llegar al destino. Los hombres que venían
adelante les abrieron la puerta obligándolos a salir. Jimin por su parte se
quedó impactado al ver el gran portón que se levantaba frente a ellos. Hizo
una mueca de dolor debido a que no le dieron oportunidad de ponerse
zapatos, el concreto picaba por lo caliente que estaba debido al sol.
—Ponte esto —el alfa le entrego las pantuflas que se había puesto antes
de abrir la puerta.
—Gracias —Durante el trayecto no lo soltó y menos lo haría ahora que
veía donde estaban.
—Caminen —apareció la mujer que ahora sabia era madre de Kihyun.
Confundido camino junto al alfa. Observo los grandes y hermosos
árboles que adornaban el lugar, el verde predominaba en el lugar.
Caminaron por un estrecho sendero hasta que se les ordenó detenerse. No
podía dejar de mirar a toda la gente que se encontraba en el lugar.
—Llegamos —dijo la mujer con una amplia sonrisa —Hoseok —
pronuncio —aquí esta Yoongi con su omega. Estuvo tan cerca, pero se
negaba a venir.
Jimin abrió los ojos enormes, era la madre de Hoseok, había escuchado el
nombre una vez antes en los suelos del alfa, comprendido cosas que
desconocía. Kihyun resultaba ser el hermano de Hoseok. Lo que no
esperaba era que el chico estuviera en ese lugar precisamente.
La mujer daba miedo, parecía enloquecida al hablar con alguien muerto
como si pudiera escucharla.
En la lápida estaba escrita una fecha y un nombre. Vio como los ojos de
Yoongi se aguadaron y lo único que se le ocurrió fue aferrarse a él con más
fuerza.
—Tu alfa mato a mi niño y está libre como si nada —soltó, Jimin se
paralizo —has vivido bajo el techo de un asesino.
La sangre se les fue a los pies impidiendo moverse, aflojo el agarre del
alfa y este cayó al suelo hecho un mar de lágrimas. Gritaba de dolor
soqueando al omega que no comprendía. Todo empezaba a darle vueltas,
sucedía tan rápido.
—¡Tú lo mataste! —le grito la mujer —mataste a mi niño —fue entonces
que también lloro siendo consolada por su hijo.
—Yo lo mate, yo lo mate —repetía balanceándose, clavo las uñas en el
césped cayendo encima de la tumba —Hoseok vuelve —pedía.
El pecho de Jimin se comprimió por el sentimiento de tristeza que lo
invadía. La marca comenzaba a picarle y pronto se convirtió en un ardor.
Su alfa llamaba a otro omega.
—Él no va a volver por tu culpa, lo mataste —la mujer seguía hablando
enfurecida.
—No —negaba con la cabeza.
Yoongi se veía tan frágil. Sollozaba desconsolado, con las manos
manchadas con la tierra que removió al estirar el césped.
Jimin no reaccionaba. La mente se le puso en blanco y as emociones
ajenas no lo dejaban pensar. Ver a Yoongi deshecho de tal manera lo
lastimaba.
Un grito lo desconcertó.
—¡Aléjate de mi hijo! —Jimin vio correr a un hombre y sujetar a Yoongi
para que se pusiera de pie, un hombre menudo llego junto a ellos
acariciando le el brazo a Yoongi —No debiste venir —le susurro al alfa que
aun lagrimeaba.
—Él debe estar aquí. No se ha aparecido ni un año. Él lo mato y vive
feliz con su omega mientras mi hijo está enterrado bajo tierra —nadie la
haría callar —merece ser infeliz, vivir con el recuerdo de Hoseok, Debió
morir con él.
—Cállate —el hombre que le acariciaba el brazo a Yoongi lo soltó para
cachetear a la mujer que la dejo impactada —Yoongi no mato a nadie —
gruño.
—Los mato a los dos, a Hoseok y a su propio abuelo —escupió.
—Fue un accidente y la policía ya lo investigo, déjanos en paz de una
vez.
Jimin estaba confundido entendiendo menos. Los dos hombres se
alejaron con Yoongi en brazos ignorando los gritos de la mujer que era
retenida por su hijo. El alfa se encontraba tan débil que de un momento a
otro cayo desmayado alterando al omega.
—¡Yoongi! —se acercó aferrándose a la mano del alfa. Dos pares de ojos
se posaron sobre el llamándole la atención —él es mi alfa, iré con ustedes
—asintieron sin decir nada.
Aquellos dos no conocían la existencia de Jimin.

¿Qué tal guys? ¿Se lo esperaban?😶


✌ Me gusto como quedo este cap, espero les haya gustado y sorprendido

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CAPITULO 42

Yoongi no despertó hasta poco tiempo después que llegaron a una casa
totalmente desconocida para Jimin. Nadie le dijo ni preguntaron nada, se
limitaban a mirarlo confusos, eran un alfa y un omega. Lo descifro por sus
aromas; en ese momento todo eran suposiciones por lo que suponía ellos
eran los padres del Yoongi.
Lo depositaron en una cama que se encontraba en una habitación del
primer piso. No quería apartarse de su alfa, pero dejo libre el camino al
omega que entro a la habitación con una botella de alcohol en mano, se
apartó nervioso soltándole la mano, Minutos después Yoongi despertó, pero
despertó alterado preocupándolos.
—Cálmate hijo —el omega lo volvió a recostar en la cama, Yoongi
respiraba rápido. Observaba a todos desorbitado, como buscando.
—Jimin, ¿Dónde está mi omega? —ambos hombres se miraron entre si
comprendiendo a quien se refería.
Se hicieron a un lado dejando ver a la pequeña figura parada con timidez
en una de las esquinas de la habitación. Jimin no esperaba ser el primero en
ser nombrado por eso se apartó, sus ojos llorosos se encontraron con un
Yoongi aturdido, corrió a sus brazos que se extendieron para recibirlo y
acariciarle los cabellos.
—No entiendo nada —dijo soltando un pequeño gemido, estaba llorando,
no le gustaba verlo de esa manera —tengo miedo Yoongi ¿Dónde estamos?
y ... —se detuvo antes de preguntar por la tumba que habían visitado.
—Estaremos bien, estamos en Daegu donde nací —el alfa rompió el
abrazo, el omega no quería ya que era el primer abrazo que se daban y se
sentía realmente bien —ellos son mis padres y él es Park Jimin mi omega
—los presento. Los miro nervioso, esta no era la manera en que los
presentaría ni siquiera había tenido tiempo de pensar en una.
—Marcado —recalco su padre omega, no se había dado el tiempo para
mirar el cuello del omega.
—Lo marque hace unos meses —se limitó a decir. Jimin mantuvo el
silencio y la mirada baja, el si había pensado en mil maneras de conocer a
los padres de una pareja que antes no tenía rostro y ninguna de ellas era con
su alfa débil tirado en una cama y el con la pijama después de haber llorado.
—¿Yoongi? —en el marco de la puerta estaba parada la pequeña omega
—¿qué te paso hermanito? —se acercó preocupada tirándose a su lado.
—Estoy bien Yoonji, él es mi omega Jimin —mención al ver que la
omega en lugar de verlo a él, veía a su omega.
—¡Ay tiene un omega! —grito emocionada lejos de saber la situación
que los hacia estar ahí —eres muy bonito —de inmediato se quitó los
zapatos para brincar el cuerpo de su hermano e ir a sentarse con el omega.
—Gracias tu también —dijo ruborizado con una pequeña sonrisa que
desapareció enseguida.
—¿ustedes lo sabían? —miro a sus padres.
—No hasta hoy Yoonji —hablo el alfa mayor con seriedad, pero no
disgustado.
Querían ver a su hijo feliz y les encantaba el hecho de que tuviera una
pareja, pero les había dicho tan de repente en la peor de las circunstancias
que no le pudieron brindar una buena bienvenida. El primero en reaccionar
gracias a la omega fue el omega rubio de igual sonrisa que el joven alfa, se
acercó Jimin y le dio un beso en la mejilla sonriéndole.
—Me da gusto conocerte Jimin, eres bienvenido a la familia —la calidez
en forma de abrazo lo envolvió y Jimin soltó un par de lágrimas más.
—Bienvenido Jimin, mi casa es tu casa —le sonrió el alfa sin moverse
del lugar.
—Vamos Yoonji, tienen que cambiarse —tomo a la omega de los
hombros, los tres se dirigieron a la salida cerrando la puerta.
Ya a solas, Yoongi se levantó caminando a una cajonera de donde saco un
par de camisas y pantalones que dejaba por si acaso.
—Vístete —dijo mientras desabrochaba la camisa.
En silencio se cambiaron y fueron al encuentro de la familia de Yoongi
en la sala que los esperaba impacientes. Jimin tenía tantas preguntas sin
embargo comprendía que no era momento de pedir explicaciones.

Le sorprendió que el alfa aceptara quedarse a cenar sabiendo que tenían


que regresar a Seúl, era mitad de semana y no podía seguir faltando al
trabajo. Aun así, se quedaron y Jimin amo ver a Yoongi feliz, pocas veces lo
veía sonreír, la primera vez era con el omega que tuvieron en casa y no le
gusto, esta vez fue diferente, le gustaba ver la manera en que la familia se
amaba, en unos cuantos minutos supo que era el tipo de familia que había
deseado, padres comprensivos.
Sabía que sus padres lo amaban mucho, pero le hicieron la vida más
complicada de lo que pudo haber sido. A la hora del té Yoongi y su padre
desaparecieron de la sala dejándolo solo con su padre y hermana.
—¿Cómo conociste a mi hermano? —la omega se mostraba de verdad
emocionada, nunca antes había conocido a una de las parejas de su hermano
ya que era pequeña para acordarse de Hoseok.
—En el trabajo, actualmente soy jefe del departamento —explico
dándole sorbos al te.
—Así que tú eres el omega que le robo el puesto, felicidades —la sonrisa
de la omega era muy contagiosa que le hizo sonreír.
—Gracias.
—¿Tus padres saben de mi hijo? —le sorprendió la pregunta, por el
rostro del hombre supo que la respuesta le entristecería, Yoongi tenía sus
razones para no hablar de el así como él lo había callado también.
—Los conoció un mes atrás.
—Ya veo —bajo la mirada serio.
—Yoongi...
—Conozco a mi hijo sé que tuvo sus razones, lo que me duele es que por
culpa de esa familia mi hijo tenga que vivir lejos de nosotros —el omega
comenzó a llorar.
—No llores —su hija menor se acercó a abrazarlo.
—Él está formando una vida de la que quiero ser parte, tiene un lindo
omega y pronto tendrán cachorros y yo no estaré ahí —se aferró al pequeño
cuerpo junto a él.
—No pronto —susurro Jimin, fue escuchado de igual forma.
La atención que tuvo por segundos se volvió hacia los alfas que entraban
a la sala.
—Hay que irnos Jimin —se levantó acercándose a el —vendré pronto —
se dirigió a sus padres.
—Te esperamos —se limitó a decir.
—Vuelve pronto Jimin, quiero conocerte más —el omega se acercó para
abrazarlo, un abrazo fuerte —cuida a mi Yoongi —le sonrió como los
padres solían hacerlo, Jimin se sintió mal por no cuidar antes del alfa. Es lo
que hace una pareja, ¿no? Se cuidan mutuamente.
—Lo hare —le regreso la sonrisa. Fue atacado después por una omega
que lo apretujaba en sus brazos.
—No se vayan, quiero que se queden —decía entre pucheros.
—Yoonji suéltalo —esta negó con la cabeza, fue su padre quien la hizo
soltarlo.
—¿Vendrá el contigo? —pregunto entusiasmada.
—Quizás no —los omegas se sorprendieron en especial Jimin por la
declaración tan firme. Su lobo chillo dolido.
—Prométeme que vendrás Jimin —rogo con las manos juntas, no pudo ir
corriendo de nuevo con él ya que el alfa aun la sostenía para que no lo
hiciera.
—Lo prometo —sonrió para que le creyera y así fue.
La despedía fue triste. Yoongi no quería irse y dejar atrás a su familia.
Quería que sus padres y hermana formaran parte de su vida de lleno y no
solo un par de minutos. Quería dejar de huir del pasado tormentoso que lo
perseguía. Y para eso tenía que tomar decisiones que le cambiarían la vida.

Hola guys. Saluditos 🖐 👍✌


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CAPITULO 43

Jimin había esperado hasta llegar a casa para preguntar. El camino fue
silencioso, se fueron en autobús donde no podían hablar cómodamente.
Llegaron al atardecer al departamento, se acomodaron en la sala y sin que
preguntara Yoongi hablo.
—Mate a mi abuelo y mi destinado Jimin, yo no soy bueno para ti —le
tomó de sorpresa la confesión, Yoongi no le parecía un alfa con maldad.
—¿Cómo era él? —mantenía su distancia más no le tenía miedo, había
escuchado de su padre que él no era un asesino y les creía a ellos más que al
alfa.
—¿El? —pregunto confundido.
—Hoseok, tu destinado —pregunto con calma
Aun confundido, Yoongi respondió a su pregunta.
—Lo conocí de toda la vida, él era menor por un año. Era un omega
independiente que me hacia la vida imposible —rio gracias a los recuerdos
—él era mi vida entera, era hermoso y lleno de vida —lagrimas empezaron
a salir de sus ojos —quería ser médico para ayudar a los omegas que lo
necesitaban y no eran tratados por ser omegas. La gente lo amaba desde el
primer momento sabia como encantar a las personas, el omega que todos
querían para sus hijos y el que todos veían cuando íbamos por la calle, me
envidiaban por ser yo el dueño de un gran corazón tan bello y puro como lo
era el de Hoseok —"perfecto" pensó Jimin —y yo lo mate como dice su
madre —el ambiente cambio a ser tenso y abrumador.
—Tus padres dicen que fue accidente, cuéntame —sin ganas a protestar y
seguir diciendo que era un asesino le conto la historia.
—Todo lo que necesitas saber es que lo mate Jimin —Yoongi se levantó
del sofá, camino hacia la habitación y Jimin lo siguió.
—Dudo mucho que seas un asesino.
—Ni siquiera me conoces, lo nuestro es un error y lo sabes —Jimin sintió
su corazón romperse, lo sabía. Sabía que habían sido un error confiar.
Tontamente creyó que el ultimo celo que habían pasado juntos cambiaria la
situación. Al final las palabras se las lleva el viento.
—Dijiste que lo intentarías —su voz comenzaba a quebrarse, tenía los
ojos acuosos y no distinguía bien al alfa.
—Puedes irte olvidando de eso.
La manera tan fría en que le hablaba dolía más que una puñalada, lo
ilusiono y ahora el mundo que había dibujado aquella mañana se
desmoronaba frente a sus ojos.
—Tu no los mataste —las lágrimas fluyeron humedeciéndole las
mejillas.
—Es inútil que sigas creyendo eso —Yoongi trataba de calmarse a
diferencia de Jimin
—¡No lo mataste! —grito. El omega de verdad quería creer en la
inocencia del alfa que llego a amar.
—¡Mis padres mienten! —grito de la misma forma —Mis padres me
mandaron lejos y yo hui cobardemente para no pagar por mis delitos. No
debí volver a corea y así tampoco te hubiera conocido —se desahogó, para
bien o para mal del omega el alfa sentía que debía saber la verdad y no
creerlo inocente. Quería destrozar el corazón de Jimin así no sufriría
amando a una persona que no le correspondía y que no era buena para el —
Lamento esto Jimin, cometí un error imperdonable al atarte a mi...
—No lo digas —se alejó corriendo a la salida. Yoongi corrió tras el
impidiéndoselo, no lo dejaría salir vulnerable —sé que no me amas y no
quiero escucharlo —era inútil resistirse al agarre, lloraba a mares, dejándole
saber al alfa cuan grande era su sufrimiento atreves de la marca.
—Quise amarte, pero no te merezco. Soy una mala persona, un mal alfa y
tú lo sabias —rio sin gracia —pensaste que podía cambiar y amarte.
—Calla.
—Él era mi mundo y lo destruí —el recuerdo de su amado lo hacía
derrumbarse, Jimin podía sentirlo. Ambos sufrían con el dolor del otro que
era igual de fuerte. Entendían lo que había en el corazón del otro.
—¿Vas a abandonarme? —pregunto temeroso.
—No voy a dejarte morir —lo acerco envolviéndolo en un abrazo cálido,
Jimin aspiro el aroma queriendo ser impregnado con el —Lamento que
terminara así, que terminaras atado a un alfa que no puede darte nada más
que su compañía.
Después de ese día las cosas regresaron al inicio. Yoongi se mudó al
estudio cediéndole la habitación al omega, no era del todo igual, eran como
dos desconocidos al menos para el alfa, Jimin jamás olvidaría quien era la
persona con la que compartía piso, no podía olvidar que amaba al alfa y no
negaba que lo extrañaba, añoraba estar entre sus brazos. Guardo los pocos
recuerdos que tenían en lo más profundo de su corazón para poder
reavivarlos en los días más oscuros, que eran seguidos.
No lo había dejado debido a la marca, si el alfa lo abandonaba el moriría
de dolor, los omegas no soportaban el abandono a diferencia de los alfas
que eran lo suficientemente fuertes para resistir a una ruptura de lazo, y un
omega enamorado menos sobreviviría. Yoongi le había prometido que no lo
mataría, no a él, pero también le dijo que no podía intentar enamorarse de
él.
—No merezco ser feliz si él está muerto.
Esas habían sido sus palabras. Le prometió una vida larga y al mismo
tiempo lo condeno a una vida llena de dolor y desdicha al tener tan cerca al
ser amado y no poder amarlo libremente.

Así pasaron los días, luego las semanas y al final... los meses.

Hola guys ✌
Volvemos a tener un 💔 🤔
roto...
¿Qué creen que vaya a pasar?

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CAPITULO 44

"Ultima parada, Gwangju" - dijo el chofer por el altavoz.

Jimin tomo el bolso del compartimento encima de su cabeza y bajo


ordenadamente del autobús. Estaba tan inmerso en su propio sufrimiento
que olvido a su querido amigo Jin, no pudo despedirlo por eso mismo fue
hasta él. Lo visitaría en su nuevo hogar.
Tomo un taxi dándole la dirección al conductor. 15 minutos después ya
estaba frente a un edificio de apartamentos. Subió dos pisos y toco la
puerta.
—Jimin —grito feliz. El omega embarazado de 7 meses se lanzó a sus
brazos, lo recibió gustoso que terminar llorando, seis meses sin verlo le
partido el corazón y él ya lo tenía bastante roto.
—Estas bellísimo —medía sus palabras. Había escuchado lo sensibles
que eran los embarazados.
—Siempre —aseguro con aires de superioridad.
Era un apartamento pequeño, sala, comedor y cocina compartidas, un
solo baño, así como una habitación. Seria difícil un nuevo comienzo bien se
lo había dicho Jin, el omega le había marcado una semana después de
haberse ido, había descubierto que la madre de su alfa estaba enferma de
gravedad, Namjoon no le dijo porque tenía esperanzas pero luego de
mandarles dinero para medicamentos y tratamientos terminaron
económicamente mal, la farmacia no iba tan bien con tanta competencia en
la ciudad donde había consultorios a cada esquina. Con poco dinero no
podía seguir costeando los medicamentos para apoyar a su padre que no
ganaba mucho, el alfa estaba devastada al no poder ayudarlos siendo el
único sostén que tenían, así que decidió mudarse junto a ellos esperando lo
peor, estaría junto a su familia y se quedaría con su padre para que este se
apoyara en él.
Y luego venia Jin con un cachorro en el vientre. El omega no sabía el
porqué de su mudanza. Pensó que su alfa no quería a su propio cachorro y
era todo lo contrario, lo quería y amaba aun sin conocerlo, pero no se creía
capaz de poder mantenerlos con tantas deudas tocando a la puerta. Cuando
le conto por fin lo que pasaba los dos se sintieron mal, lloraron y entre
besos y abrazos se reconciliaron, Jin le aseguro que todo estaría bien y tuvo
razón, con la venta de la farmacia y el consultorio pagaron la mayoría de los
préstamos, Namjoon no tenía todo perdido, había sido aceptado en un
hospital y así fue como el junto a su padre pagaron el funeral de su madre.
Poco a poco comenzaron una nueva vida.
—Jimin dejo a tu cargo a mi Jin —el alfa que pocas veces sonreía, le
sonrió agradecido de que estuviera ahí.
Se marcho para iniciar su turno dejándolos solos.
—Creí que habías dicho que su padre les ofreció su casa —se sentó en el
sofá mientras Jin le preparaba café.
—Su casa también es pequeña, además de que Namjoon quiere
demostrarse a sí mismo que puede mantener a su propia familia —rio, le
resultaba gracioso el ego de su alfa.
—Los alfas son unos idiotas —expreso.
—¿Sigue igual? —le entrego una taza caliente. Podía ver la tristeza en
los ojos del menor desde que abrió la puerta. Yoongi había robado toda
pizca de felicidad de su lindo y rebelde omega.
—Nada cambiara, deje de intentarlo cuando me rechazo en su celo —
comento cabizbajo.
Fue cruel, revise la noche constantemente tratando de apagar un amor
intenso.
El celo llego sin aviso para ambos, el alfa dormía así que aprovecho
para meterse entre las sabanas del sillón que estaba en el estudio, al
principio fue correspondido, luego vino lo peor. Yoongi reacciono por un
momento y se lanzo fuera de las sabanas, cayó al piso lastimándose. Jimin
se levantó yendo hacia el pero no lo dejo acercarse, a prisa lo saco del
estudio. Lo rechazo aun en celo y a pesar de pasar la noche pegado a una
puerta con llave suplicando para que lo dejara entrar.
Tuvo suficiente esa noche, no volvería a perder la dignidad, se lo había
prometido. El amor no debía ser así.
—Recuerdo que te había dicho que te diría algo antes de irme —le tendió
la taza, que recibió y bebió tranquilo antes de hablar.
—Lo recuerdo, tenías dos opciones ¿Ya sabes cual decirme? —Jin asintió
decepcionado —dime.
—Tuve un alfa antes de Namjoon. Uno que me maltrataba y humillaba
—Jimin vio una lagrima resbalar por la mejilla rosada de su amigo, la
limpio de inmediato.
—Nunca me contaste.
—Quería olvidarlo pero el pasado no se puede borrar —aquellas palabras
le recordaron a la persona que había dejado en Seúl —mis padres me
vendieron, eran drogadictos y tenían tres hijos más que mantener
desgraciadamente me había presentado ya como omega y a los 16 años me
llevo lejos de casa a un lugar donde no conocía a nadie y tampoco podía
comunicarme ya que no hablaban mi idioma —se sentó junto a Jimin
tomándolo de la mano, la presionaba fuerte aun sentía el miedo recorrerle el
cuerpo —viví dos años con él, era una pesadilla estar con él, mi cuerpo
dolía. Intento dejarme embarazado cientos de veces y ninguna lo logro,
pago mucho por mi así que no se rindió, me llevo a un hospital para
checarme y ver que andaba mal en mí de paso se checo él y ya sabrás quien
recibió malas noticias —se acarició el vientre tranquilizando al cachorro
que se removía intranquilo.
—Jin...
—Déjame terminar —le sonrió triste —creí que me mataría porque para
ese entonces yo no sabía cuáles eran los resultados, destrozo todo en la casa
creí que la haría derrumbar, nunca entendí porque era tan importante tener
un hijo para el sigo preguntándomelo. Desapareció tres noches y a la tercera
regreso con un boleto de avión en la mano, me dijo que me marchara, me
dio dinero y mis papeles para poder regresar a corea sin necesidad de un
alfa pero no me fui, era muy cobarde para dejarlo, me volvió a golpear por
ser un idiota pero de todas formas moriría, estábamos enlazados, la marca
me haría morir y yo aun no quería morir —vio el asombro en el rostro de su
amigo imaginando lo que pensaba —sí, cualquier otro quería morir en lugar
de llevar la vida que llevaba, yo amo la vida y no quería dejarla. Estaba
seguro de que yo era un estorbo y que me dejaba libre para poder buscar
quien le diera un hijo, al cuarto día en lugar de golpearme, me confeso la
verdad, que no era yo si no él y que se arrepentía de tratarme mal cuando él
era el problema, creo que me amaba a su manera —rio secamente —estaba
realmente dañado y aun así no quería quedarme para ayudarlo si no por mí.
Me confeso una cosa más, escucha bien Jimin —este asintió obediente —
Me dijo que un lazo se puede romper sin problema alguno si tanto el alfa
como el omega están de acuerdo, duele, pero el dolor es poco a
comparación de un rompimiento de rechazo y queda una cicatriz en su lugar
—se descubrió el cuello mostrándole lo que antes había intentado una vez
en su farmacia y fue interrumpido por un alfa enojado.
—¿Eso es posible? —susurro incrédulo por lo que escuchaba. Jimin
nunca escucho hablar de un lazo roto de la buena manera. Y en ninguna de
las otras el omega terminaba bien parado.
—Soy un vivió ejemplo —le sonrió limpiándose las lágrimas —pero será
difícil Jimin, la cicatriz que queda deja en claro que un lazo fue roto,
muchos alfas me rechazaron al saber el significado de la cicatriz, pensaban
que fui un mal omega y por eso me rechazaron. Tiempo después resulto que
me topaba con puros alfas idiotas. Namjoon me acepto y me marco —ahora
lloraba de felicidad, las emociones del embarazo lo ponían más sensible.
—Jin ahora como podre odiar a Namjoon sabiendo que después de tanto
sufrimiento supo amarte y apreciar lo hermoso y grandioso que eres —el
ambiente se relajó brevemente. Jin le sonrió con ternura. No le gustaba que
sintieran lastima por el y Jimin lo entendía.
—Esa es mi opción Jimin... una cicatriz para ti —le acaricio la marca
descubierta —si el acepta, el dolor se ira y podrás seguir con tu vida como
al inicio.
—El dolor jamás ser ira porque lo amo y siempre lo amare —susurro con
tristeza. Se limpio un par de lágrimas.
Hay amores que son más fuertes, pero también dolorosos. Y el ultimo era
el único que Yoongi le permitió conocer.

¡Hola guys!


Notita por si acaso: La historia comenzara con pequeños saltitos en el
tiempo como pudieron leer, para que no haya confusiones

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❄ESPECIAL NAVIDEÑO❄

Encontró un hogar vacío. La ausencia de Yoongi estaba presente. Aunque


sus padres se negaban a que los visitara, suplicándole que se quedara en
Seúl. Obviamente el no les hizo caso y viajaba de vez en cuando a verlos.
En ninguna de las ocasiones llevaba a Jimin, aprovechaba el momento en
que él no estaba para desaparecer por un par de días.
Jimin durante el trayecto a casa tuvo esperanzas de llegar y encontrarlo,
lo cual no sucedió como pensaba.
Se dio un baño rápido, necesitaba relajarse luego del largo viaje. Por la
pesadez de sus ojos gracias al sueño, sus movimientos eran inconscientes.
Cuando se dio cuenta llevaba puesta uno de los suéteres preferidos de su
alfa. Se lo dejo puesto. Su lobo lo necesitaba. En realidad, los dos.
Extrañaba la calidez que Yoongi podría brindarles. Era sofocante la
distancia que tenían de por medio.
Poco a poco las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. Se encontraba
sentado en el sofá, con los brazos abrazando sus piernas, sumergido en la
oscuridad de la habitación. La única luz era de la pequeña abertura de la
cortina de la ventana.
Contemplo la nieve que caía en esa época, ni siquierala primera nevada la
pudo pasar junto a Yoongi.
—Lo extraño... lo extraño mucho —murmuraba entre susurros. Se
aferraba con más fuerza a sus piernas y su nariz se unida en el suéter
consiguiendo aspirar el aroma que amaba.
Se dijo tantas veces ser fuerte. Creyó nunca dependería de un alfa. El
Jimin del pasado le reprocharía tal comportamiento.
No importaba ahora. Jamás se arrepentiría de enamorarse de Yoongi. Lo
que lamentaba era no poder ganarse el corazón del alfa.
La puerta se abrió a las 2:12 de la madrugada. Jimin inmediatamente se
limpió las lágrimas con las mangas del suéter antes de que las luces fueran
encendidas. Yoongi lo miro con sorpresa. Se suponía que el omega pasaría
una semana en casa de su amigo. Camino acercándose a la sala, dejando el
abrigo en el sofá.
—Es noche. Deberías dormir —trato de no sonar incómodo. Sus
interacciones eran así últimamente. Llenas de tensión.
Jimin desvió la mirada hacia la ventana.
—No puedo dormir —dijo con la voz algo rota y ronca de tanto llorar.
—¿Llegaste temprano? —tomo asiento en su sofá mientras que Jimin
estaba en el suyo —creí que pasarías más días con Jin. Últimamente no
sales de ahí.
<<Lo hago para no molestarte>> pensó.
—No quería molestar —dijo secamente.
—Dudo mucho que seas una molestia para Jin —mientras hablaba
miraba de reojo al omega quien se disponía a no mirarlo.
Por los ojos rojos supo que había estado llorando. No era la primera vez
que lo veía con ese rostro. Se odiaba por hacerle daño. Jimin no merecía la
vida que le estaba dando, mas no creía poder darle otra.
—¿Te molesta mi presencia?
La pregunta lo saco de sus pensamientos. Jimin lo miró fijamente, sus
ojos comenzaban a humedecerse de nuevo. Nunca lo hacía bien, al final
terminaba empeorándolo todo.
Jimin prosiguió ante el silencio del alfa.
—Lamento haberte arruinado la noche —se puso de pie sin moverse del
lugar. Era una bomba de tiempo y el tiempo se agotó. Las lágrimas le
nublaron la vista —¡quizás esperabas llegar a tu casa y pasar el rato sin mi
desagradable presencia! —hablaba con un volumen alto. Enrosco los brazos
a su pecho en busca de consuelo propio —yo solo quería... quería pasar...
—Jimin...
El omega se desvaneció. Con suerte Yoongi no estaba tan lejos como
para alcanzar a sostenerlo a pocos centímetros de que Jimin se estrellara la
cabeza en el vidrio de la mesa de centro, de otra forma estarían camino al
hospital. Casi reacciono al instante, volviendo en sí. Con esfuerzo Yoongi lo
tomo entre sus brazos para llevarlo a la cama, donde lo recostó
delicadamente.
—Estoy bien —comento cuando el alfa le toco la frente con el dorso de
la mano.
—Estas ardiendo Jimin —recalco —llamare al médico.
—No... —intento sujetarlo de la mano, sin embargo, su cuerpo estaba
débil. El alfa se le escapo yendo a llamar al doctor.
Un minuto después Yoongi estaba de regreso.
—Llegara pronto.
—¿Realmente crees que venga?
—Tiene que venir —afirmo para luego dirigirse al baño.
Volvió del baño con paños húmedos. Recordó la vez que el omega se
dedicó a cuidarlo, se dijo que era lo menos que podía hacer por el.
Jimin se estremeció al sentir la prenda fría contra su cuerpo caliente. Los
últimos años se cuidó solo que le resultaba extraño ser atendido. El
sentimiento cálido le volvió a humedecer los ojos. Era inevitable que su
mente creara imágenes de un presente feliz, en donde Yoongi lo amaba y
cuidaba de el mientras lo llenaba de mimos.
Se cohibió al volver a sentir algo frio en su rostro, pero esta vez la
sensación fue distinta. Yoongi le limpio un par de lágrimas. Levanto la vista
encontrándose con el rostro preocupado de su alfa. En momentos como ese
casi llegaba a creer que veía amor atreves de los ojos ajenos. Pero no podía
ser más que su imaginación.
—Me siento mejor —aparto la mano del alfa con lentitud, no quería
alejarlo —el medico no vendrá. Deben tener emergencias más importantes
que una fiebre.
—Si crees que te sientes mejor, duerme. Yo me iré.
Esta vez Jimin tuvo la suficiente fuerza para detener la partida de el alfa.
Lo sujeto de la muñeca.
—Quédate por favor —tratándose de Yoongi, le resultaba imposible
cumplir la promesa sobre mantener su dignidad —duerme conmigo esta
noche —no se atrevió a mirarlo a los ojos, la sabana era más fácil de ver sin
tirarse a llorar.
—No Jimin —aparto las manos que lo sujetaban y las guardo bajo la
sabana, regresando la cabeza del omega a la almohada. Lo arropo como un
padre a su cachorro —descansa, mañana estarás mejor.
El nudo que se formó en su garganta le impedido volver a suplicar. La luz
fue apagada y Yoongi desapareció tras la puerta. La oscuridad volvió a
rodearlo. Quería estar seco para no llorar más, y aunque lloraba mucho no
se secaba. Las lágrimas fluían y fluían. Se acurruco a si mismo susurrando
las palabras que no pudo decir en presencia del alfa.
—Feliz navidad Yoongi —sollozo —solo quería pasar la navidad a tu
lado.
Afortunadamente cayo en los brazos de Morfeo poco después.
La primera navidad con su alfa resulto ser la más deprimente de su vida.
Nunca antes se sintió tan solo como aquella noche. Con el alfa a pocos
metros, ignorando su presencia.
No deseaba que llegara el año nuevo, para entonces tendría que desaparecer
y ahorrarse el sufrimiento.
—Feliz navidad Jimin.
Lastimosamente ninguno susurro lo suficientemente alto para ser
escuchados.

¡Hola guys!
Quería escribir un especial navideño asi que les traje la primera navidad
de esta parejita, se que es triste y navidad no se trata de eso, pero aun así es
lo que me nació escribir justo en este momento en el que va la trama, me
pareció adecuado.
Eso si, espero que su navidad sea muy linda y llena de felicidad con sus
seres queridos apesar de que en estos momentos que actualmente estamos
viviendo son difícil.
No los entretengo más. En serio muchas gracias por leer la historia, más

💙
pronto de lo que imaginan les traere un capítulo.
!Feliz noche buena! Y ¡Feliz navidad! ❄
CAPITULO 45

Dos meses después el nacimiento del bello cachorro de su amigo lo hacía


viajar constantemente. Quería alejarse del alfa lo más que podía y estaba
cansándose, seguían encadenados y Jimin tenía la solución en la palma de
su mano.
Era la mejor manera de terminarlo. Espero a que terminara de bañarse
para proponérselo, lo pensó durante el día los últimos meses tomando la
decisión. No era tan fácil tomar una decisión que cambiara el rumbo de su
vida definitivamente, no habría vuelta atrás. En ese momento la idea del
rechazo de otros alfas eran lo de menos, el quería a un solo alfa y ese... ya
lo había rechazado. Su única esperanza quizás seria su destinado, pero no
era seguro que lo aceptara con una cicatriz que lo marcaria como un omega
abandonado. Se dio ánimos. Si antes no necesitaba de un alfa en el futuro
tampoco lo haría.
Yoongi aceptaría ya que así podría librarse de la culpa, tenía suficiente
con una muerte como para enfrentar otra, porque si Jimin antes de ver a Jin
pensaba seriamente en romper el lazo a la fuerza, no quería sufrir más
viviendo bajo el mismo techo de la persona que amaba, el rechazo era más
doloroso cada día, su lobo comenzaba a apagarse dejando un día de llorar
sumergiéndose en un abismo, entendió lo que debió haber sufrido el alfa
con la pérdida de su destinado.
Al dejar de escuchar la regadera espero cinco minutos y fue a echar un
vistazo a la habitación. Encontró a el alfa hablando por teléfono.
—Kihyun no para de marcarme —le escucho decir. El omega
constantemente le llamaba, pero siempre terminaba siendo la madre alfa de
Hoseok. Al instante Yoongi le colgaba —iré cuando pueda —la mirada del
alfa cayó sobre él. Apenado por escuchar lo que no debía se alejó yendo a
sentarse en el sofá —cuídense —la llamada finalizo.
Yoongi salió a su encuentro, lo observo descifrando el mensaje de lo que
quería el omega. Hablar. Se acercó a el sentándose en el sofá manteniendo
la distancia.
—No eres malo Yoongi, ni tu ni nadie me hará cambiar de parecer. No sé
cómo sucedieron las cosas, pero dudo mucho que los hayas matado —
quería ser fuerte, el nudo en la garganta le impedía hablar —ingenuamente
pensé que durante estos 8 meses que han pasado solucionaríamos nuestra
situación —murmuro.
—¿A dónde quieres llegar? te he dicho que no puedo...
—Lo se —limpio una lagrima traicionera —quiero romper el lazo —
soltó.
—Estás loco —se exalto poniéndose de pie, se enfureció con la simple
idea.
—Si muero es decisión mía no tuya, no quiero que vivas pensando en
que me mataste —no aguanto y lloro, no quería abandonarlo, quería intentar
por una última vez ser amado.
—No me importa mi vida Jimin, me mantengo con vida por ti —explico
desesperado.
—¿Por qué me amas?
La mirada suplicante del omega le partido el corazón, era un alfa
despreciable al no poder amar a tan maravilloso omega. Espanto los
pensamientos recordándose que no podía amar a nadie, ya lo lastimaba lo
suficiente al retenerlo a su lado.
—Porque mereces vivir y si mueres será mi culpa.
—Deja de culparte —fue hasta el enfrentándolo — es obvio que no te
conozco porque no me lo permitiste y ni yo sé cómo es que llegue a amarte,
pero lo hago y estoy seguro que no mataste a nadie. Después de tanto
pensarlo la mamá de Kihyun te hubiera metido a la cárcel desde hace
tiempo. Tú no eres culpable —se derrumbó en los brazos del alfa, lo
golpeaba levemente en el pecho sin resultado alguno más que lastimarse
internamente.
—Tienes razón, no me conoces y por lo visto no aceptaras lo que soy —
lo aparto volviendo a depositarlo en el sofá, dejo a un Jimin destrozado.
—Entonces rompe el lazo —levanto la vista encarándolo. Su voz tenia un
tono de súplica —prefiero morir —la determinación lo asusto. Se arrodillo
frente a él.
—Tengo una manera —suspiro. Ayudo a Jimin a ponerse de pie. Odiaba
verlo así, tenía que haberlo solucionado desde hace meses — Si aceptas
romper el lazo podemos romperlo sin morir solo te quedara...
—Una cicatriz —dijeron al unisonó.
—Jin te lo dijo.
—Lo sabias —Jimin unió los pedazos — por eso te enojaste ese día, si
Jin me decía te hubiera dejado sin pensarlo —aseguro.
—Fui egoísta. Debí habértelo dicho en ese momento —se levantó
evitándole la mirada.
—Y porque me lo ocultaste durante todo el año —se plantó frente a él,
haciéndole que lo mirara — no querías que me fuera ¿no es así? Porque me
amas.
—Rompamos el lazo —fue lo único que dijo.
—Evitas el tema, siempre me evitas —dijo frustrado. Pero volvió a
recobrar la compostura, adoptando una actitud seria —Está bien
rompámoslo, jamás aceptaras amarme o que ya me amas.
Decepcionado y enojado se dirigió a la habitación en la que había vivido
año y medio. Saco las maletas con las que había llegado, metió la ropa junto
a sus pertenencias, el trato ya estaba hecho, romperían el lazo con mutuo
acuerdo y cada quien volvería a su vida anterior.
El alfa no le impidió marcharse, tampoco le importo que fuera de noche y
lo dejo marchar en lugar de detenerlo como otras veces recordándole lo
peligroso que era afuera. Pidió un taxi con camino a la central de autobuses,
pediría vacaciones, Jin le había dicho que era un proceso tardado, tardaría
tres semanas máximo, tiempo suficiente para desconectar a los lobos y que
la cicatriz apareciera.
Aviso a su familia del descanso más no les dijo lo que haría, soportaría la
ruptura solo ya habría tiempo de decirles lo que había hecho, aunque estaba
seguro de que no lo perdonarían, romper el lazo seguramente sería una
traición para sus padres.
—¿Estás seguro de lo que harás? Soy un beta, aun así se la importancia
del lazo. Nunca antes escuche que alguien lo rompiera y viviera —explico
Baekhyun.
—Yo sí —recordó a Jin —Él es muy fuerte.
—¿Y tú, lo eres Jimin?... creí que si, pero viéndote tan herido por un alfa
que decías no querer me hace dudarlo.
Su amigo estaba preocupado. No llevaba más de tres días encerrado sin
querer comer, apenas y salía de la cama. Si no moría por la ruptura moriría
de hambre y deshidratación.
—Tus padres están preocupados porque no pueden localizarte y me
insisten en que llame a tu alfa.
—Tu no harás nada —la voz del omega se debilitaba con el paso de los
días.
—Jimin al menos déjame estar contigo —suplico con pocas esperanzas.
—Quiero estar solo, te marco luego —colgó.
Arrojo el celular lejos no sin antes apagarlo. No quería ser ayudado y ya
no estaba seguro de si quería vivir. Iba entendiendo lo importante que es un
alfa para un omega, se decepcionaba a el mismo al volveré dependiente de
alguien más, odiaba ser el omega de alguien y necesitar al alfa que lo
rechazaba.
¡Hola guys! Saluditos✋
Aquí con un nuevo capitulo. Jimin ya tomo la decisión 😶
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CAPITULO 46

Al inicio la marca causaba cierto picor, se rascaba sin darse cuenta


irritándose la piel. A los pocos días tenía una mancha roja en el cuello, así
como rasguños que se hacía con las uñas cuando se rascaba.
En el cuarto día cayó en cama, comía poco y bebía casi nada de agua, se
pasaba el día entero postrado en la cama sin cambiar de posición por horas
inmerso en sus pensamientos.
El alfa estaba en su mente, era tanto el anhelo que podía sentir sus manos
tocándolo en cuanto cerraba los ojos, el aliento en su cuello. Y lloraba,
lloraba a mares por los recuerdos.
No tenía recuerdos agradables en su mayoría, para ser justos el alfa no le
había dado un momento de felicidad real hasta la noche que le mintió
diciéndole que lo intentaran.
Tuvo el tiempo suficiente para darse cuenta de que no había algo bueno
en el alfa que amar ya que no había visto lo que guardaba en su corazón, lo
poco que llego a conocer fue el recuerdo de un amor trágico. Vio en él,
tristeza, culpa. Y vio algo más, vio lo que no se ve a simple vista, vio a un
alfa necesitado de comprensión, un alfa que aparentaba ser duro y cruel
para que nadie viera lo roto que estaba. Jimin entendía el dolor que debió
haber pasado al perder a un ser tan maravilloso, Hoseok fue descrito como
una persona que volvería loco a sus seres amados con su pérdida como lo
habían hecho su madre, quien arrastro a un débil hombre a la tumba de su
amado culpándolo de un acto ruin.
Si, el omega moriría pensando en la inocencia del alfa, creía poder ver su
alma a través de los ojos oscuros y tristes, sabía que no podía ser capaz de
aquello. Él era una persona que mantendría la vida para salvar otra
mediante el lazo aun si no lo amaba y quería morir, le demostraba que no
era tan egoísta como decía ser.
Una semana paso sin que hubiera salido de casa y dejo de comer
completamente, la marca dolía más cada día. Lloraba hasta secarse parando
solo hasta quedarse dormido, lo cual no ayudaba porque tampoco dormía
más de tres horas, se despertaba asustado llamando a su alfa para contarle
que había soñado que lo abandonaba, después caía en cuenta de que no
había sido un sueño si no la realidad y volvía a llorar a mares.
A la segunda semana en el quinto día el omega estaba postrado en la
cama sumido en una inmensa y tortuosa depresión, su lobo se dedicaba a
aullar y llorarle a su compañero, lo llamaba esperando ser escuchado, pero
nunca venía.
El lobo de Jimin moría.
En realidad, Jimin intento en que el lazo se rompiera de acuerdo al plan,
sin embargo, el dolor del rechazo le hizo creer que no era digno de ser el
omega de nadie. Comenzó a desarrollar pensamientos depresivos y a
escuchar como su lobo interior le recriaba por no ser el omega cariñoso y
sumiso que todo alfa quería, las palabras eran como cuchillas en su corazón.
Le creyó absolutamente todo, así que sin darse cuenta cegado por el dolor
rechazo el rompimiento ahora moriría.
Moriría en cuanto el lazo se rompiera.

De Seúl a Daegu, el alfa regreso a casa donde alguna vez llamo hogar y
ahora no lo sentía como tal, le hacía falta a la casa un olor dulzón, uno que,
al subir las escaleras, recorrer el pasillo con tantos recuerdos, abrir la puerta
de su antigua habitación, dejar las maletas en una esquina y arrojarse
finalmente a la cama luego del viaje, ese olor dulzón le lleno las fosas
nasales. Estaba impregnado en la almohada con la que había salido del
apartamento y no soltó durante el trayecto.
El olor no permaneció ahí más tiempo, se borró a unos cuantos días. Su
lobo volvió a desaparecer más no del todo, en las noches lloraba haciéndole
imposible dormir, le maldecía por alejarse de su actual pareja y entonces
peleaban.
—Olvídalo.
<<¿Cómo rayos voy a olvidar a mi omega? >> gruño <<esta solo e
indefenso. Nos llama>>
—No lo hace —se repetía. Yoongi era bueno para hacerse de oídos
sordos, en ese momento no escuchaba el llamado que atormentaba a su lobo
constantemente.
Lo quería hacer callar, lo que molestaba al lobo aún peor.
<<¡LEVANTATE MALDITASEA Y VE POR EL! NUESTRO OMEGA
NOS NECESITA>>
—¡NUESTRO OMEGA MURIÓ O YA LO OLVIDASTE, LO MATE!

Silencio.

Entonces se calmaban.

<<Te equivocas, Nuestro omega va a morir si no lo salvamos >> Yoongi


escuchaba la voz lastimera de su lobo.
—La pareja que nos fue destinada falleció hace 12 años. Debes dejar que
Jimin encuentre al suyo —finalizaba.
Así eran las peleas, la discusión se daba varias veces al día como rutina,
para des fortuna del lobo no contaba con la suficiente fuerza para tomar el
control del cuerpo humano, no tenía práctica y Yoongi se resistía con fuerza
para no dejarlo salir sabiendo lo que haría.
<<Él también es nuestro omega, lo reclamamos... así lo quiso la luna >>
Se tapo la cabeza con la almohada como si aquello fuera a den tener la
voz que provenía de su interior. Tenía un trato con el omega, le había
pedido que rompieran el lazo y así sería, cumpliría la promesa.

¡Hola guys!
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CAPITULO 47

Bajo las escaleras caminando directo al jardín donde su familia lo esperaba.


Se cumplía exactamente una semana desde que regreso de Seúl, una semana
difícil y eterna, un par de días atrás el pecho le había comenzado a doler
preocupándolo, se dijo que era su lobo llorando por el rompimiento del
lazo, así que se dispuso a ignorarlo.
—Buenos días —hablaba con pocas ganas. Recibió los buenos días de
los tres.
Su padre omega y su hermana no dejaba de preguntar por el omega, le
decían que debía traerlo o que debería ir con él. No sabía cómo les daría la
noticia en un par de semanas. Lo que menos quería era romperles el
corazón a sus dos personas favoritas, seguramente llorarías y que decir de
su padre alfa, lo mataría por no ser el alfa que había criado.
—Llame a Jimin esta mañana, pero no contesto —la omega hizo un
puchero de tristeza.
El corazón se le detuvo al alfa.
—¿Husmeaste en mis cosas?
—Jimin me agrada, quiero ver a tu omega —chillo. Yoonji era para mala
suerte del alfa una caprichosa.
—No vuelvas a hacerlo —ignoro el tema volviendo a comer.
—¿Husmear o llamarlo? —pregunto con inocencia.
—Las dos cosas —se limitó a decir. La actitud del alfa no pasó
desapercibida para los padres.
—¿Cuándo volverás a Seúl?
—Renuncie al trabajo. No voy a seguir huyendo y pagare por mi crimen.
—¿Cuál crimen Yoongi? —el alfa mayor se exalto —tu no los mataste,
fue un error.
—No papá, te equivocas.
Se levanto dejándolos angustiados. El alfa estaba decidido a enfrentar el
pasado, en sus manos corría la sangre de dos personas a las que amaba y
tenía que pagar por ello.
Esa misma tarde se dirigió a la florería más cercana y después al
cementerio. No se apareció en el velorio, ni en el entierro tampoco quiso
verlo de lejos, se mantuvo encerrado en la habitación y dos días después se
fue. Fueron 11 años tortuosos y el último año había sido uno tan bueno
como tan malo, se sintió culpable de haberlo olvidado por un momento
cuando apareció Jimin, en total eran 12 años desde la muerte de Hoseok y
apenas lo visitaba.
Detuvo el paso frente a una tumba repleta de flores, el amado omega
seguía siendo amado hasta después de la muerte. Dejo el ramo de flores
favoritas del omega recordando las tantas veces que se las había regalado en
vida, la sonrisa se dibujaba en su rostro y se lanzaba a sus brazos llenándolo
de besos por el detalle. En ese momento en su rostro se dibujó una sonrisa
melancólica, de verdad que había amado a Hoseok con el corazón y el alma
entera, tenía una vida planeada y todo se esfumo como el humo de aquel
día, menos el amor que le tenía. Las lágrimas lo traicionaron saliendo a
relucir en el pálido rostro. El omega confiaba en él y lo traiciono, a
diferencia de su abuelo de 94 años Hoseok apenas comenzaba la vida y el
alfa que amaba, adoraba y admiraba se la había arrebatado.
—Perdón, perdón —estaba arrodillado en el césped. Tenía tantas cosas
que decirle y las palabras le costaban —deje a Jimin... soy malo para él, no
quiero lastimarlo como lo hice contigo.
El llanto llego a los odios de varias personas alrededor. Por respeto
decidieron ignorarlo, pero sentían pena por el hombre que lloraba
desconsolado.
—Él es demasiado bueno para mí. Es tan rebelde como tu —rio bajito
recordando las veces en que el omega lo había retado desde que lo marco
—merece a un alfa de buen corazón, que lo ame y lo respete. Yo sigo
amándote solo a ti, por siempre.
Se despidió prometiendo volver, Hoseok era tan bueno que seguramente
lo había perdonado y lo seguía amando tanto como él lo hacía, pensaba el
alfa.
A la salida del cementerio se encontró con Kihyun, quien le dedico una
mirada de odio.
—Veo que eres un sínico al venir a la tumba de la persona a la que
mataste —esculpió con veneno.
Yoongi quería ignorarlo, paso de largo pero las palabras del menor lo
detuvieron haciendo que lo mirara.
—Se que lo abandonaste. Sabía que te darías cuenta de que él no es
bueno para ti.
—Yo no soy el bueno para él, merece algo mejor.
—A mí no me importa si eres un asesino, yo te amo y no pienso dejarte
como ellos lo hicieron —la sangre le hirvió. No comprendía como podía
hablar de esa manera a pesar de que el ser bajo la tierra era su hermano al
que decía amar.
—Tú no sabes amar Kihyun.
—Que cliché —dijo sin importancia —no me alegro de que mi hermano
este muerto, jamás deseé su muerte. Lo conociste primero y acepté que no
tenía cabida en tu vida de la manera en que yo quería. Pero tú te encargaste
de regresarme la oportunidad de volver a soñar una vida contigo, tú debes
amarme como mínimo por haberme arrebatado a mi hermano.
Se sentía asqueado de la mente retorcida del menor. No le dio
oportunidad de seguir hablando, camino lejos huyendo del ser sin aparentes
sentimientos. Kihyun siempre fue desplazado por Hoseok, su omega le
había dicho tantas veces que se sentía mal porque el menor vivía bajo su
sombra que muchas veces lo ayudaba a destacar estropeándose el mismo y
aun así no era suficiente para el chico. Con la muerte de su hermano mayor
la vida no mejoro, al contrario, su familia se olvidó del dolor de este y lo
envió lejos pensando que sería lo mejor mantenerlo alejado del desastre en
que se había convertido su familia. El omega estaba dañado y la única
persona que le dio un poco de cariño, erróneamente había sido Yoongi. Él
era parte de destruirle la vida, por eso mismo lo había alejado al ver que no
podía amarlo como quería.

¡¡Hola guys!!
Les traje el último capítulo del año, iba a ser mañana pero aquí lo

🤗Vota y comenta si te gustó 👍✌


tuvieron ya. Asi que nos leemos el otro año, osea el viernes para iniciar bien
CAPITULO 48

Los cientos de llamadas al día no paraban. Menos las visitas constantes de


una alfa furiosa. La mujer se la pasaba asechando a Yoongi casi las 24 horas
del día, de no ser porque su esposa omega iba a llevársela de regreso a su
casa.
Ese día era uno de esos en que los toques a la puerta no cesaban.
—Esa mujer ralamente no se piensa rendir —dijo el omega entre dientes.
Tanto Yoongi cono Yoonji se encontraban sentados en la sala tratando de
ver televisión sin mucho éxito. Los gritos de la alfa exigiendo que le
abrieran eran muy altos.
—¡Papá! —fue Yoonji quien se dio cuenta de cómo su papá omega iba
hacia la puerta con un mazo entre las manos.
No era para nada una escena de risa. Ambos hermanos corrieron a
detener a su papá. El ambiente de la casa se volvía tenso cuando la mujer
los rondaba. Todos tenían los pelos de puntas. Su papá era uno de los que
más se desesperaba, no era la primera vez que lo detenían con algún objeto
contundente en la mano, dispuesto a hacer callar a la alfa.
—Te meterás en problemas —menciono la omega mientras le quitaba el
maso de la mano.
—¡Estoy harta de que golpeen mi puerta! —grito con dirección a esta.
Los golpes se volvieron más violentos.
—Creo que no funcionara ignorarla. Jamás se dará por vencida —Yoonji
tenía razón. Miraba en direcciona a su hermano como pidiendo una
solución que bien sabía que no tenía.
—Vayan a sus habitaciones, yo lo arreglare —pidió Yoongi. Se le veía lo
cansado que estaba. Su hermana pensaba que era por el estrés en el que
todos Vivian últimamente, sin embargo, su papá intuía que era algo más lo
que tenía a el alfa de esa manera.
—Vuelve a Seúl hijo —el omega le sujeto del brazo —si te has peleado
con Jimin, reconcíliate con el ¿mmm? —los ojos llenos de súplica de su
papá le hicieron sentirse aún peor.
—No voy a volver —sentencio sin más.
—¿Y entonces que va a pasar con Jimin? Es tu omega, tienes que estar
con el —el omega se angustio. No entendía lo que pasaba por la mente de
su hijo.
Antes de que la conversación avanzara, Yoongi fue directo a la puerta,
abriéndola de golpe. La alfa se encontraba dando la espalada a la puerta
mientras sostenía el celular en la mano.
—Hasta que te atreves a dar la cara —se giró. Tenía el rostro demacrado
y con el ceño fruncido del enojo.
Yoongi no dijo nada. No tenía palabras para decir. Su papá lo siguió
interponiéndose entre los dos.
—Ya salimos ¿ahora que quieres hacer?... llamar a la policía. Hazlo —le
reto —el caso está cerrado.
—¡Lo volveré a reabrir en cuanto Yoongi confiese su crimen! —decía
mientras agitaba el dedo incide hacia el alfa.
—Pretendes que mi hijo se inculpe por un crimen que no cometió. El
caso fue investigado y la policía declaro que fue un accidente —dijo
irritada.
—Lo hare.
Los presentes giraron la cabeza hacia la voz. Yoongi parecía no tener
alma. Mantenía la vista en un punto fijo, sin expresión en el rostro. Como si
estuviera muerto en vida.
—Sube al auto —ordeno la alfa. Se hizo a un lado para dejarlo pasar.
—Él no va —Yoonji se puso frente a su hermano. Negaba con la cabeza
frenéticamente.
—¡Lárgate de aquí ahora mismo!
El omega empujo a la alfa un metro lejos. La alfa se enfureció más,
llevando una mano a la mejilla del omega. La cachetada resonó en el lugar.
El omega cayó al suelo por el desbalance que sintió su cuerpo, alcanzo a
detenerse con las manos antes de caer de cara al suelo.
—¡Papá! —la omega corrió en su ayuda.
La situación iba demasiado rápido para que alguno pudiera siquiera
pensar. Estaban dejándose llevar por la adrenalina del momento. La alfa no
se arrepintió de su acción, al contrario, estaba diciéndole que se lo merecía
cuando se percató de que Yoongi iba hacia ella. El alfa tenia los puños
cerrados, la vida le regreso a la mirada convertida en ira.
Yoongi no pudo desquitar el golpe que su papá recibió porque en ese
justo momento llego su padre. El alfa mayor lo detuvo poniéndole las
manos en el pecho haciéndolo retroceder.
—No vale la pena Yoongi —le dijo calmado.
Para ese entonces su hermana ya había apartado a su papá de la escena.
Se mantenían en el marco de la puerta, no querían alejarse.
—Ya ha dicho que ira a declarar, tu omega se interpuso —se defendió
patéticamente.
—¡No creas que no quiero partirte la cara por haber siquiera pensado en
tocar a mi omega, alfa estúpida! —gruño. Se aparto de su hijo para encarar
a la alfa —así que lárgate de mi casa —podría estar hablando con un tono
normal pero la voz potente de alfa se hacía presente.
Dos alfas retándose acabaría demasiado mal. En este caso uno de ellos no
perdería los estribos con alguien tan bajo.
—Es ella —el alfa hablo con dos hombres que se acercaban. Policías.
—¿Señora Jung? —pregunto uno de ellos.
—Él es el asesino —apunto hacia Yoongi.
—Tenemos en nuestras manos una orden de alejamiento. Usted no puede
acercarse a la familia Min a menos de 100 metros o de lo contrario se le
multara o arrestara por desobedecer la ley —explico el mismo hombre.
—Pero no pueden hacerme esto. No soy la asesina —dijo indignada.
—Señora obedezca o de lo contrario la arrestaremos en este momento.
La alfa dio una última mirada cargada de odio a la familia Min antes de
marcharse con los pies arrastrando en el suelo. Dentro del auto la mujer les
hizo una advertencia de que las cosas no iban a terminar así. Luego el auto
arranco y desapareció.
—Olvidémosla Yoongi —le palmeo el hombro con cansancio.
Los policías se fueron. Los Min entraron de nuevo a casa. Y Yoongi se
quedó en blanco. Su cuerpo estaba tan agotado que con la descarga de
adrenalina que tuvo en un breve momento le afecto más.
¿Qué había pasado?
¿Realmente era tan fácil arreglar la situación?
Tendría que esperar a ver lo que sucedía.

¡Hola guys!
Aquí publicando como les dije. Yoongi tiene varias dudas por ahi

🤔
Les deseo un feliz y próspero año nuevo. No quiero ponerme a dar un
discurso que les aburrirá pero este año que paso a pesar de ser difícil he
pedido superar mi miedo a nuevamente publicar una historia. Soy feliz de

🥰
encontrar personas a las que les gusta lo que escribo. Así que iniciando bien
el año, esperemos este año sea mejor

😊
También para comentarles que pronto estare subiendo otra historia para
que pasen a leerla a ver que tal

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CAPITULO 49

La segunda semana fue aún peor, despertaba bañado en sudor incapaz de


poder respirar, la presión que sentía en el pecho lo estaba matando. Se
despertó luego de un sueño espantoso donde Jimin lo llamaba, los pies le
respondían yendo hacia él, pero se tenía antes de llegar no porque quería si
no porque su cuerpo de la misma manera que antes no podía controlarlo y
se detuvo sin poder moverse, presencio el llanto desgarrador del omega,
Yoongi gritaba de igual manera y después de tanto llanto Jimin caía al
vacío, los pies le respondían demasiado tarde para sostenerlo. Era tarde
Jimin había muerto.
A su derecha encontró a padre omega con una expresión de
preocupación, supo por su adormilada cara que lo había despertado.
—Vuelve a la cama, no soy un niño para que veles mi sueño —se sentó
en la cama, estaba apenado, no era la primera vez que encontraba a su padre
junto a él.
—Dime la verdad Yoongi. Tu padre y yo estamos preocupados, fingimos
que todo está bien como tú quieres, pero no es normal que despiertes a
mitad de la noche gritando.
—No tienen por qué preocuparse.
—¿Cómo no? hace días que no comes bien, te la pasas encerrado en la
habitación y Jimin mantiene el teléfono apagado.
Yoongi se giró a verla, bien dicen que no puedes engañar a las personas
que te criaron y su padre sospechaba.
—Dime que pasa —suplico —confía en mí.
La mano en su mejilla repartiendo cálidas caricias lo debilito, quería ser
fuerte para no llorar o su papá lloraría con él.
—Yo... yo —dudaba. Respiro hondo antes de continuar, acunando la
mano cálida entre la suya —rompí el lazo con Jimin o más bien estamos en
proceso.
El pálido rostro del omega le hizo saber lo aterrado que estaba. Bajo la
mano y se dejó caer en el asiento, estaba en shock. Salió de la cama para
sentarse junto a su padre.
—¿Porqué? Creí que lo amabas —comenzó a llorar —al morir Hoseok y
verte tan destrozado pensé que no volverías a tener a un omega. Ver como
buscabas a Jimin y lo abrazabas, pensé que la luna nos estaba regalando
otra oportunidad para verte feliz.
Yoongi no sabía que decir, era lo que temía, hacer daño a sus seres
queridos. Estaba consciente de que cada decisión que tomara no solo lo
afectaría a él.
—¿Porqué Yoongi? Acaso Jimin cree que eres un asesino —la
preocupación y tristeza le pintaba el rostro.
—Piensa que soy inocente, fui yo quien lo alejo. Es mejor que este lejos
de mí.
—¿No lo amas?
—No les dije toda la verdad. En realidad, marque a Jimin durante nuestro
celo, lo he obligado a estar conmigo —confeso con la mirada al suelo. No
podía verlo a los ojos.
—Pero se ve que te ama, lloro por ti cuando estabas inconsciente.
—Jimin esta confundido, no le he dado razones para que me ame.
Los brazos del omega lo rodearon apretándolo fuerte, dándole lo que
necesitaba, consuelo. Uno par de brazos más se unieron al abrazo
envolviéndolos a ambos, era el alfa mayor que había escuchado desde la
puerta.
—No estabas en la cama cariño —comento con voz cariñosa. Rompieron
el abrazo y se dirigió a Yoongi —¿Vas a dejar que muera? Te culpas de
haber matado a Hoseok cuando no eres culpable, crees poder vivir teniendo
la muerte de otra pareja en la conciencia.
Las palabras del alfa eran frías. Yoongi bajo la mirada, no podía
imaginarse que Jimin muriera, si lo hacia él lo seguiría de eso estaba
seguro.
—Los dos estuvimos de acuerdo. Es un rompimiento consensuado —
explico. Sus padres eran los que le habían explicado la existencia de esa
ruptura, una parte de ellos se arrepentía de haberlo hecho.
—¿Entonces es tu última palabra?
Asintió con la cabeza sin atreverse a mirarlos. Se levanto para ir a la
cama deteniéndose al sentirse mareado, de no ser porque lo detuvieron de
los brazos hubiera caído al suelo.
—¿Te sientes mal? —pregunto el omega ayudándolo a recostarse en la
cama.
No les contesto, los ojos le pesaban y el dolor en el pecho incrementaba,
su lobo comenzó a llorar y aullar dentro de él, pataleando queriendo salir. El
sentimiento de tristeza se incrusto en él, su lobo se había conectado por
completo con su cuerpo y reclamaba salir. Una voz lastimera le lleno los
odios paralizándolo.
Sus padres lo miraban preocupados, viéndolo torcerse del dolor, llorando
desconsolado.
—¿Hijo que tienes? —le partía el corazón verlo sufrir —¿Qué hacemos?
Ayuda a mi hijo, por favor alfa —suplicaba el omega a los pies de la cama
donde sufría su cachorro.
—Jimin —llamaba el alfa —Jimin no mueras.
<<Lo mataste... ¡TU LO MATASTE!>> le gritaba su lobo.
—¡No Jimin, vuelve!
—El omega está sufriendo, rechazo la ruptura —dijo sin más. El omega
lo miro aterrado, el conocía perfectamente a sus cachorros, si el omega
moría el perdería un hijo.

Un beta sufría casi de la misma manera al ver a su amigo postrado en la


cama, lloraba sin parar sintiendo el dolor ajeno de su amigo. El omega
estaba delgado por rechazar el alimento, a duras penas y pudo bañarlo y
hacerle beber una sopa, le dolía en el alma ver como se dejaba morir. El
Jimin fuerte que conocía estaba extinto, ya no era Jimin si no su lobo que
había tomado el control del cuerpo débil.
—Jimin, por favor vuelve —los ojitos del omega se abrieron, creyó haber
escuchado la voz de su alfa pero se encontró con su amigo.
—Vamos Jimin no te mueras —le suplicaba el beta.
Era Jimin por unos segundos, aunque su omega mantenía el control,
estaba consciente de todo lo que pasaba, no estaba del todo ido.
—Hoseok vino a visitarme en mis sueños —rio avergonzado. Su voz era
débil, preocupando más a su amigo —sé que era él aunque no lo conozco,
era muy hermoso.
—¿Qué te dijo? —pregunto amablemente para luego preguntar nervioso
—¿Dijo que te espera?
—No tontito. Él es demasiado bueno para querer que muera.
—Ahorra energías, no hables más —lo cubrió con la manta al ver como
temblaba de frio.
—Me dijo que Yoongi me... —se quejó del dolor que la marca le
causaba, aun así, continúo hablando —que... que me amaba. Baekhyun el
cree que Yoongi me ama y eso me hace feliz, quizás en la otra vida me
acepte —dijo con su último aliento antes de caer en un profundo sueño. La
sonrisa llena de tristeza y deseos de que aquellas palabras fueran verdad, era
una sonrisa que Baekhyun jamás olvidaría en lo que le resta de vida.
Esa noche la luna se tiñó de rojo, las estrellas se apagaron y un alfa lloro
desconsolado. Suplicando porque todo fuera una gran mentira y que la luna
le devolviera a su omega.

¡Hola guys!

👍✌
Aqui un nuevo capitulo espero lo hayan disfrutado.
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CAPITULO 50

Faltaba poco para llegar a la casa de los padres del omega. La omega como
buena hermana robo no solo el número de Jimin, agrego a la lista de sus
contactos el número de un tal "amigo del omega". Corrió a su cuarto
desesperada al ver lo que pasaba en la habitación continua a la suya, ella
misma llamo al contacto. La persona al otro lado entre lágrimas le dicto la
dirección de los padres de Jimin mientras se culpaba a sí mismo.
Los cuatro viajaron durante varias horas, todos sin excepción lloraban al
ver lo mal que se encontraba el alfa. Yoongi estaba recostado con la cabeza
en las piernas de su hermana que lo acariciaba y besaba queriendo aminorar
el dolor, el alfa poco a poco también estaba muriendo.
—Yoongi, hermanito despierta — le golpeaba la mejilla — ¡Papá, está
muerto! Yoongi está muerto —grito entre lágrimas.
Asustado, el alfa detuvo en auto y el omega fue a revisar lo que su hija
decía. Poso los dedos cerca del cuello del alfa, luego fue a revisar el pulso
de la mano finalizando con revisarle la respiración. Suspiro aliviado a los
cinco segundos.
—Se desmayo. Apresúrate —se dirigió al alfa.
Continuaron el rumbo que tenían marcado en él GPS. Fue casualidad u
obra del destino que al llegar encontraran otro auto estacionándose junto
con ellos frente a la casa de los Park. No eran los únicos preocupados por lo
que sucedía.
Un omega con bebe en brazos se les acerco para ver por la ventanilla.
—Yoongi —nombro llorando —es mi culpa, no debí haberle dicho.
—Ellos tomaron la decisión Jin —Namjoon, su alfa lo tomo entre sus
brazos llevándolo a la puerta de la casa.
Tocaron sin apartar la mirada de la familia desconsolada. El alfa corrió en
ayuda al ver que el otro alfa no podía sacarlo solo, el cuerpo inerte de
Yoongi pesaba para el mayor. La madre de Jimin fue la que abrió la puerta,
tenía jun semblante decaído con ojeras marcadas.
—Lamento no presentarme antes, soy Kim Seokjin, amigo de Jimin ¿el
esta...?
La mujer se lanzó a su brazo con lágrimas gruesas, tomándolo por
sorpresa. El pequeño cachorro en medio de los omegas chillo molesto al
sentirse apretado. La omega se apartó sin soltarlo.
—Eres Jin —aseguro Taehyung quien estaba detrás de su madre —mi
hermano me conto de ti —Jin noto la voz decaída del alfa.
—¿Donde esta Jimin? Necesito saber que está bien.
La mujer lloro más fuerte yendo ahora a refugiarse a los brazos de su
hijo.
—Jimin...
—¿Jimin que? —casi grito.
—Desapareció.
—¿Cómo que desapareció? —hablo Yoonji.
—¿Qué tiene Yoongi? —pregunto Taehyung dando paso a que entraran
de una vez.
Antes de hablar se acomodaron en la sala, Yoongi fue dejado en un sofá.
Nadie entendía nada.
—Llamaron de su trabajo buscando a Jimin, dijeron que tenía vacaciones
pero había surgido un problema en la empresa y necesitaban localizarlo —
explico la omega tranquilizándose — hemos intentado localizarlo, al
principio nos enviaba a buzón pero después el celular fue apagado.
Yoonji confirmo lo que decía, contándoles que ella también había
intentado localizarlo.
—Tampoco está en los hospitales de Seúl —el padre de Jimin había
entrado a la casa.
—La familia de Yoongi esta aquí —la omega fue directo a abrazarlo.
—Están rompiendo el lazo —hablo el padre de Yoongi —nos lo dijo esta
madrugada antes de desmayarse, vinimos corriendo.
—Pero ellos se aman. Porque Yoongi rechazo a mi niño — la voz
molesta de la omega retumbo en la sala —si mi hijo muere será su culpa —
el cuerpo de Yoongi reacciono estremeciéndose, las palabras retumbaron en
su cabeza aun inconsciente.
—Jimin estuvo de acuerdo en romper el lazo —defendió el omega. Se
acerco a su hijo tomándolo de la mano.
—Quería romper el lazo y yo le dije como hacerlo —Jin se culpaba.
—No. Jimin no nos decepcionaría de tal forma.
—Deja de decir que te decepcionara papá. No sé cuáles son las razones
por las que Jimin tomo la decisión, pero deja de decir que te decepcionara,
preocúpate mejor por saber dónde está, puede estar muriendo —la rabia lo
consumía, era lo último en lo que se debían preocupar sus padres.
—Lo busque en las comisarías, hospitales de aquí y de Seúl, pero no está
en ningún lado.
—Jimin —la voz débil del alfa los hizo girar a verlo.
—Llamare a Baekhyun —Taehyung se alejó.
—Si los dos estuvieron de acuerdo ¿porqué Yoongi esta así? —la mujer
se calmó comprendiendo lo que pasaba a su alrededor, el alfa de su hijo
sufría.
—Jimin se reúsa a romperlo —hablo Jin con la mirada perdida —le
entregó el corazón a Yoongi, no quería dejarlo, pero no veía otra opción con
la actitud que tenía el alfa. Lo rechazo desde el inicio.
Todos callaron tratando de comprender.
—La marca fue un error. Fue durante un celo —menciono el omega
mirando a la mujer.
Los padres de Jimin analizaban lo que escuchaba, no podían cambiar de
la noche a la mañana, lo que decían les hacía tener pensamientos de
decepción ante su hijo. Apartaban los pensamientos suplicando a la luna
encontrar a su adorado Jimin. Taehyung regreso sin éxito.
—¿Y si esta como Yoongi? —la madre de Jimin se preocupó al ver el
estado del alfa.
—Lo encontraremos —dijo el padre de Jimin para tranquilizarla.

Media hora después de haber llamado a más hospitales, a la policía y


centros de ayuda para omegas de casi medía Corea del sur, unos golpes
agresivos sonaron en la entrada.
—Veré quien es —Taehyung se dirigió a la puerta —Baekhyun —el beta
estaba agitado, con la cara roja e hinchada de tanto llorar. Se arrojó a los
brazos de su alfa buscando consuelo, Taehyung lo apretó gustoso, el
también necesitaba consuelo poco le importo la mirada de sus padres.
—Perdóname —susurraba entre sollozos.
—Sabes donde esta Jimin ¿Verdad? —aseguró.
—Lo siento, yo... no pude... me hizo prometerlo y el anoche, anoche —
no pida hablar se dedicó a llorar entre sus brazos.
—¿Estás muerto no es así? —Yoonji se atrevió a preguntar.
Baekhyun ahora veía el montón de gente a su alrededor, en el fondo
observó el cuerpo de Yoongi. Controlando el llanto miro a su alfa.
—El no despierta desde anoche, por más que lo llame no contestó.
El llanto lleno el lugar en especial el de un alfa roto, dolido y sin alma.
Todos y cada uno podían sentir el dolor del alfa.

¡Hola guys! Saludito ✋


Sufro con ustedes con cada capítulo, no crean que no 🥺
Vota y comenta si te gustó 👍😗
CAPITULO 51

Hola guys ✌
El tan ansiado capítulo llegó. Disfrutenlo.
Baekhyun atravesó el lugar para poder llegar a Yoongi, lo observó y la
imagen de su amigo le llegó a la cabeza, una lagrima le rodo por la mejilla.
Se agachó junto a él tocándole el hombro, el alfa se contrajo por la acción, a
su lobo no le gusto que el beta lo tocara.
El alfa movió la nariz aun con los ojos cerrados medio inconsciente, olfato
acercándose a Baekhyun inhalando profundamente, era el olor de su omega.
—Jimin...
—Yo te llevaré con tu omega —le dijo entre lágrimas.
Los alfas más jóvenes subieron de nuevo a Yoongi en el auto, tres autos
partieron al centro de la cuidad a un hotel en un lugar poco transitado, Jimin
había tomado precauciones para no ser encontrado sin contar cuanto lo
quería su amigo para no parar hasta encontrarlo. En cuanto apagó el celular
el beta lo busco por cielo, mar y tierra con ayuda de contactos hasta que dio
con una pista.
La última semana lo acompañó tratando de que entrará en razón, más
Jimin estaba decidido.

Asustando al recepcionista los omegas junto al beta entraron despavoridos


subiendo al segundo piso, no necesitaban tocar, Baekhyun abrió la puerta
dejándolos pasar. La madre del omega entro primero, lo que vio la destrozó,
su cachorro, su querido Jimin.
Se acercó, lo tomo entre sus brazos llorando desconsolada, no parecía el
Jimin que conocía, tenía el rostro pálido y delgado, en dos semanas el
omega había perdido toda la luz que irradiaba.
—Jimin...
Llamaba el alfa, el único nombre que tenía en la cabeza, no pensaba en
nada más. La omega fue alejada por un padre bañado en lágrimas, a pesar
de ser un alfa porque era su cachorro quién estaba frente a el totalmente
irreconocible. Depositaron a Yoongi en la cama y con las pocas fuerzas se
fue acercado al cuerpo inmóvil atrayéndolo a sus brazos, abrió los ojos con
pereza pudiendo así observarlo, lloro más al verlo de tal manera.
Lo siguió llamando repetidas veces, su lobo se hizo presente aullando de
dolor. Salieron de a poco dejándolos solos en la habitación.
Minutos después Jimin comenzó a removerse entre los brazos de su alfa,
al igual que el Yoongi se encontraba débil, a duras penas y pudo aferrarse a
la camisa del alfa. Acerco la nariz al pecho de Yoongi refugiándose y
aspirando el olor que emanaba.
—No me dejes, tú no puedes dejarme —le susurro al oído con la voz
quebrada.
—Tampoco me dejes alfa —fue casi audible.
El lobo de Yoongi se levantó feliz, movía la colita dando vueltas; su
omega seguía con ellos. Yoongi por su parte sintió la sangre volverle al
cuerpo al volver a sentir a Jimin, creyó lo peor durante las últimas horas que
quiso morir. Rio por dentro pensando en que casi terminan como Romeo y
Julieta.
Ambos aromas mezclados llenaron la Habitación llenándoles las fosas
nasales a los que se encontraban afuera. Dos horas después abandonaron el
lugar regresando a la casa de los Park, la pareja necesitaba tiempo a solas y
ellos salían sobrando.
Durmieron sin soltarse, se aferraban con fuerza a la existencia del otro
dependiendo su vida de ello.
Al día siguiente Yoongi se despertó al escuchar el sollozo que le rompía
el alma, Jimin escondía la cabeza aun en su pecho, estaba llorando en
silencio preocupándolo.
—Ya no estés triste. Aquí estoy, no me voy a ir —hablo con más
entusiasmo, aunque la energía no le había regresado del todo, los días sin
alimentarse bien cobraban factura y ahora se daba cuenta.
Pensó en el dolor que había sentido el omega, al final era el quien había
rechazado la ruptura, cayó en cuenta de que gracias a el Jimin sufrió debido
a que el mantenía en pie el acuerdo. Lo abrazo con más fuerza si es que se
podía.
—Lo siento —se disculpaba —te hice venir.
—Cometimos un error —con una mano lo tomo del mentón para que lo
mirara —ambos, en especial yo por creer que era lo mejor para ti... aunque
si lo es. Jimin no soy un buen alfa.
—Pero te quiero —se sonrojo.
—Perdóname por ser un completo imbécil. Los dos sabemos que no soy
el mejor alfa del mundo, pero quiero que me aceptes de nuevo, por favor —
Jimin noto lo nervioso que estaba Yoongi, la calidez le volvió al corazón en
un segundo.
En respuesta Jimin hizo lo que deseaba con todo su ser, de un
movimiento atrapo los labios del alfa entre los suyos uniéndolos en un beso,
ninguno tenía la energía suficiente para profundizar el beso, sin embargo,
era el beso más puro y sincero hasta ahora, lo podían sentir. Por fin Yoongi
comenzaba a abrirle las puertas de su corazón y él era el más feliz de poder
entrar y tener un espacio en el.
Yoongi era demasiado bueno rompiendo el encanto en el momento
menos indicado. Lo aparto con delicadeza mirándolo a los ojos.
—Sabes que yo tuve un destinado ¿No es así? —Jimin asintió —Así que
estaré contigo hasta que tú lo decidas.
—No digas eso, nunca te dejare por otro —lo abrazo con fuerza.
—Puede suceder, el llamado de los destinados es más fuerte que el amor.
El omega no entendía como el alfa lo podía llevar a las estrellas y luego
dejarlo caer sin aviso. Volvió a escuchar el llanto del menor, su lobo lo
regaño por decir tales cosas en el momento menos indicado, <<si serás
estúpido>>, le gruño. De verdad que debía aprender a medir sus palabras
antes de hablar.
—No llores más, por favor —el arrepentimiento lo carcomia.
—Tu deja de decir cosas horribles, yo no tengo destinado. Estoy seguro y
si lo tengo no puede ser otro más que tu —decía entre pucheros.
—El destino solo llega una vez cachorro.
—La luna me envió contigo. Hoseok me lo dijo —callo de inmediato,
abrió los ojos grandes, grandes al darse cuenta de lo que había dicho, se
suponía que era un secreto.
—¿Cómo que Hoseok? —lo alejo, se sentó en la cama mareándose un
poco, Jimin lo imito.
—Me visito en un sueño... sé que suena loco e irreal, pero lo hizo,
aunque no lo conozco sé que era él.
Del bolsillo derecho de su pantalón, el alfa saco una foto del tamaño
suficiente para que cupiera en el bolsillo pequeño, la admiro por segundos
antes de mostrársela al omega. Jimin sintió el corazón encogérsele al ver
como después de tantos años el alfa guardaba en perfectas condiciones la
foto con un chico idéntico a sus sueños. Trago grueso antes de hablar.
—Lo supe porque se veía demasiado joven.
—Tenía 16 años.
—¿Quieres hablarme de él? —aunque fue una pregunta, Yoongi sabía
que no podía negarse, si planeaba quedarse al lado del omega.
—Te contare todo, no más secretos ni mitades a medías... —suspiro —
Hoseok también me visito.

Jimin esta vivo tranquilos guys, no podía hacer lo contrario.


¿Qué les pareció? Espero les haya gustado.

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CAPITULO 52

Volvía a tener 17 años y el solo podía tener 16, no envejecería nunca; en la


memoria de Yoongi como película veía las imágenes de un niño risueño que
lo ayudaba a salir del fango en medio de una lluvia fresca de primavera, el
chico entrando en la adolescencia que le compartió de su lonche cuando el
suyo cayo rodando por las escaleras, el chico que le prometió amor eterno.
Hoseok era lo más puro y limpio del universo por ello el mundo era malo
para él según el alfa, quería meterlo en una burbuja y guardárselo para
admiración propia pero el omega rebelde jamás cedería.
Los rizos le caían en el cabello cubriéndole la frente, el brillo en sus ojos
lo hacía parecer más tierno y la sonrisa que lo cautivo estaba frente a él, en
medio del desierto, extrañamente el sueño del omega había sido ir al
desierto, le fascinaba. Supo que la conexión no estaba rota al escuchar a su
lobo aullar y menear la cola, le sorprendió más el que de la nada se
encogiera cuando los pies de Yoongi comenzaron a andar, como si al mismo
tiempo que estaba feliz de verlo no quisiera ir hacia el.
—Para —levanto una mano en señal —si vienes no podrás regresar.
Avanzo dos, tres pasos más y paro lo suficientemente cerca para
admirarlo y ver en su interior, lo bastante lejos para no caer en la codicia de
tenerlo.
—Si me olvidas te odiare. Te espere por mucho tiempo —bajo la mano.
Yoongi buscaba señales de odio en la mirada del omega, pero ni siquiera
existía tristeza.
—Entonces ¿Qué quieres que haga? —pregunto procurando no parecer
desesperado, y lo estaba demasiado.
—Es tu vida. Hay tantas maneras de mantener mi recuerdo sin que pares
tu vida... él es una Yoongi—sonrió más aun —No lo olvides a él, aunque
dije que te odiaría si llegas a olvidarme al final te perdonare, sin embargo, si
llegas a olvidarlo hare lo mismo contigo. Eres malo alfa —termino con un
puchero tierno.
El puchero que le regresaba a cuando tenían 10 años y eran apenas
cachorros. En definitiva, no entendía como la luna le había cedido tan
bellos omegas y él lo que lograba era hacerlos sufrir, dañarlos.
—Te amo hobi, siempre lo hare —para ese punto Yoongi lloraba con
calma.
—Nos amamos y fuimos felices. Nosotros ya fuimos Yoongi, debes
aprender a darle vuelta a la página —el rostro calmado que mantenía se
nublo con melancolía — Te ama demasiado que prefiere morir. No lo dejes
morir aun no lo quiero aquí. ¿Entendiste? —se limitó a asentir.
Hoseok desapareció en medio de una tormenta de arena llena de
recuerdos, recuerdos que Yoongi debía guardar bajo llave para poder ser
feliz, atesoraría ese baúl en el fondo de su corazón como un tesoro.

Baekhyun les llevo el desayuno y gustosos se alimentaron mutuamente.


El ambiente era anioso, aun así, sabían que les quedaba un largo camino por
recorrer. Tenían cosas que enmendar, heridas que curar y cicatrices que
aceptar.
—Cumplía 16 años. Planee la mejor propuesta de unión que podía hacer
un chico de 17 años no era una pedida de matrimonio, pero si quería que el
mundo supiera oficialmente que éramos alfa y omega, mi mundo entero era
Hoseok, en la apartada cabaña en la que vivía mi abuelo decore cada rincón
con flores que robe de los jardines vecinos —Jimin sonrió melancólico,
observo como Yoongi reprimía sentimientos —velas, lleve malditas velas a
un lugar hecho de madera —se regañó, apretaba los puños con fuerza — La
casa estaba vacía. Minutos antes de que Hoseok llegara salí por leña a unos
cuantos metros, mientras estaba afuera unas cortinas alcanzaron las llamas
de las velas, la casa vacía comenzó a incendiarse. Mi abuelo olvido papeles
importantes, volvió encontrándose con el incendio, aun así decidido entrar
en medio del incendio de la sala, en la única recamara de la cabaña estaban
guardados los recuerdos que tenia de mi abuela, quería salvarlos. Las llamas
se alimentaban cada vez más. Hoseok llego justo en el momento que mi
abuelo entro y fue detrás de el para sacarlo, enserio no sé qué tanto hice en
el bosque que cuando llegué la casa estaba envuelta en llamas —Yoongi se
tomaba la cabeza entre las manos desesperado, Jimin sintió la angustia,
tristeza y rabia del alfa. Debía de ser difícil para el alfa recordar y sentir
como si estuviera pasando de nuevo, Jimin le tomo las manos y las acuno
entre las suyas, dándole una mirada de comprensión.
—Entre. No los podía encontrar, el humo y las llamas no me dejaban ver
bien —continuo —Caí demayado por la intoxicación del humo, al despertar
en el hospital supe que la casa se convirtió en cenizas. Alguien había
llamado a los bomberos... mi abuelo lo hizo antes de entrar. Lograron
sacarme solamente porque estaba cerca de la entrada, encontraron ambos
cuerpos al fondo.
Los dos lloraban, Jimin sabía que ni todas las palabras del mundo le
harían consolarlo, por eso decidió que era mejor simplemente abrazarlo. Lo
envolvió entre sus brazos, Yoongi escondió el rostro entre el cuello del
menor, pudo tranquilizarse y sentir paz recorrerle el cuerpo, el omega era su
cura. El alfa lo aparto, le limpio las lágrimas, así como las suyas. Jimin se
atrevió a hablar.
—Fue un accidente, no planeabas matarlos Yoongi ¿O sí?
—No, por supuesto que no —negó asustado.
—Vez que tú mismo sabes que fue un accidente —le acaricio la mejilla,
le dolía verlo tan dolido —la madre de Hoseok no tiene pruebas de que fue
premeditado porque no fue así. No tienes por qué huir más.
—La policía me arresto durante unos días, la mitad de mi familia y la de
Hoseok querían que no saliera, me creían culpable y les creí. Papá me
ayudo a demostrar mi inocencia —explico.
—Y la madre de Hoseok no se quedó tranquila.
—Llamaba a casa diciendo que era un asesino, llego a obtener una orden
para que reabrieran el caso, lo volvieron a cerrar ya que todo estaba claro,
mis padres decidieron que era mejor irme o de otra manera si me quedaba
ella haría de mi vida un infierno, aun que como quiera lo fue —suspiro.
Contemplo a Jimin logrando ponerlo nervioso, no evitando sonreír —hasta
que llegaste tu. Jimin tu lograste traerme paz luego de 11 años tortuosos.
—Quizás Hoseok me mando porque él sabe lo mismo que yo y no te
culpa de nada, el decidió entrar a la casa, los dos lamentablemente entraron
aun viendo las llamas. Todos cometemos errores Yoongi —comento.
—Como tú te enamoraste de mi —rio sin ganas con la mirada baja.
Jimin tomo el rostro del alfa entre sus manos, lo hizo que le mirara y le
planto un beso.
—No es un error. Te amo y soy feliz de tenerte ahora conmigo —sonrió
cálidamente, provocando sentimientos encontrados en el alfa.
—Siento que mi lugar es junto a ti Jimin, prometo que me ganare tu amor
y te corresponderé —se aferró al menudo cuerpo con un abrazo —eres mi
omega e incluso si aparece tu destinado tendrá que matarme antes de
llevarte.
Jimin rio gustoso, presentía que el susodicho nunca aparecería.

Hola guys✋
😶
Ya estamos en los ultimos capitulos como podrán haberse dado cuenta.
Se acerca el final
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CAPITULO 53

La semana que siguió la pasaron en casa de los padres de Jimin. A los


padres de Yoongi les fue difícil irse en especial a Yoonji que no quería
dejarlos, pero no podían permanecer un día más apartados de su vida
cotidiana.
—Tienen que trabajar Yoonji y tienes que ir a la escuela —le explico, la
chica lo miraba con pucheros.
Yoongi la estrujo entre sus brazos para luego verlos marchar no sin antes
prometerles que irían a verlos pronto.
Jin partido después que ellos, tampoco podían darse el lujo de tener
vacaciones y había sacado a Namjoon a mitad de una guarida. Les
tranquilizo verlos mejor y decididos a vivir. Yoongi no se despegaba de
Jimin, lo que le hizo difícil hablar con él.
—Debí callarme, perdóname Jimin —lloraba desconsolado suplicando
perdón —si hubieras muerto jamás me lo hubiera perdonando.
—Yo tome la decisión Jin.
—Namjoon me dijo lo mismo, lo dicen solo para tranquilizarme —se
pasó la manga de la camisa limpiándose las lágrimas.
—Es porque es la verdad. Además, no morí y Yoongi está a mi lado —la
idea le iluminaba el día.
—Me alegra que deje de ser un testarudo —rieron.

La semana paso entre cuidados por partes de sus padres y mimos de su


alfa, el lazo se volvió a fortalecer y dejo de doler, constantemente se miraba
al espejo imaginándose una cicatriz en lugar de una mordida, se
concentraba tanto que la cicatriz parecía demasiado real. El miedo le
recorría el cuerpo haciéndolo templar. Era una de esas veces, Yoongi lo vio
recordando que se lo había dicho antes, se acercó rodeándolo por la cintura
pegándolo a su cuerpo, recargando la mandíbula en el cuello de Jimin, este
reacciono y observo a Yoongi depositarle un beso en la marca, su cuerpo
reacciono de mejor manera sonriendo de alegría.
—Deja de pensar en ello, no pasara. Lo prometo —levanto el dedo
meñique a la altura del pecho, lo observo atravesó del espejo sin poder creer
en lo dulce que se había convertido el alfa, levanto la mano entrelazando su
dedo meñique con el de Yoongi.
Entendía que Yoongi se había reprimido años escondiese tras una
máscara que lo torturaba, podía sentir el corazón del alfa derretirse ante sus
toques y dar a conocer el verdadero ser que era. Le demostraba cada día
como ni siquiera tenía que esforzarse por ser atento y cariñosos, era su
naturaleza proteger y mimar a su omega.
Entre risas y besos llegaron a la cama, antes de que entraran en calor
escucharon el estruendo de algo de vidrio al caer al piso. Asustados bajaron
al primer piso donde la escena era un alfa con el semblante furioso, una
omega con vidrios de un vaso ante sus pies y un beta llorando junto a un
alfa arrodillado en el suelo. Después supo que Taehyung se armó de valor
arrastrando al beta a su casa, se plantó frente a ellos y les conto de la
relación que tenía con él, su madre sorprendida soltó el vaso que tenía en la
mano y su padre, o no su padre se levantó furiosos dispuesto a pegarle y lo
habría hecho de no ser porque Taehyung cayo de rodillas al suelo.
—Tae —Jimin corrió a levantarlo como pudo, Baekhyun lo ayudaba
tomándolo del otro brazo.
Los tomo de las manos a cada uno y miro a su padre con vergüenza y
rabia. Amaba a sus padres, pero no estaba dispuesto a que su hermano
siguiera sufriendo como lo habían hecho con él.
—¡Basta papá!
—Jimin no te metas —ordeno —Yoongi llévatelo.
Para sorpresa del alfa la pareja de su hijo ni se movió, Jimin ya le había
contado lo que sucedía entre el beta y el alfa al ver dos días atrás Taehyung
entrar a hurtadillas a la casa con Baekhyun de la mano. No haría nada para
contradecir a su omega.
—Nadie está de tu lado papá, ni siquiera mi madre —el alfa se giró a ver
a su esposa que estaba sentada en el sofá con la mirada perdida —mamá tú
los entiendes ¿verdad? tu sabía que mi hermano ama a Baekhyun, siempre
lo has sabido.
La omega suspiro con nerviosismo, tenia entrelazados los dedos para
detener el temblor de sus manos.
—Lo supe cuando vino a acusarte, tu padre salió corriendo a buscarte
corrí tras de el pero olvide que no podía dejarte solo —se dirigió a
Taehyung —te escuche llorar en silencio en tu cuarto, decías que Baekhyun
era tuyo y nadie te lo quitaría.
—Estabas ahí ¿Por qué no hiciste algo? —pregunto dudoso.
—Creí que era un capricho, eres un alfa no pensé que de verdad al crecer
te fijarías en un beta —Baekhyun bajo la mirada, los padres de las personas
que más quería sabían como hacerlo sentir menos. Jimin entrelazo las
manos que sostenía entre si apartándose a un lado, el papá de Jimin los miro
enojado —al apartarlo de Jimin pensé que también estaría lejos de ti, no
pensé en que lo buscarías y me desobedecerías.
—Me di cuenta de que lo sabias al ver cómo te ponías nervosa durante
esta semana que venía a verme, vi como apartabas a mi padre si creías que
los podía ver juntos —explicó Jimin con calma. Miro a su padre quien no
hablaba.
—De verdad lo amo y no lo voy a dejar, no soy un niño para seguir
obedeciéndote y menos tu esclavo para acatar tus ordenes —decía
Taehyung seguro, apartaba la mano de Baekhyun trasmitiéndole confianza
—ya predecía que no lo aceptarías, planeo llevármelo a Seúl, estaré cerca
de Jimin por si algún día quieren vernos, a los dos —estaba poniendo las
cartas sobre la mesa.
—¡Taehyung! —el beta estaba sorprendido —¿Seúl?
—Tengo todo planeado, un apartamento, un trabajo, una vida que
ofrecerte sin escondernos ¿Qué dices Baekhyun? —podía gritar de la
emoción de no ser porque tenía la mirada de su suegro clavada en él.
—Si quiero, quiero irme contigo —contestó de manera tranquila,
sonriendo.
Sin importarle que más podía decirle sus padres, lo abrazo y beso frente a
ellos, le dijo cuanto lo amaba y lo felices que serían juntos durante el resto
de sus vidas. Jimin lloro de felicidad escondiéndose en el pecho de su alfa,
vio a su madre limpiarse un par de lágrimas y sonreír tímidamente, era duro
para ellos ver como la vida perfecta que ellos habían planeado para sus
hijos se desvanecía. Al final de cuentas era madre y al verlos felices
comenzaba a darse cuenta de que ellos mismos eran capaces de elegir la
vida perfecta y sobre todo llena de felicidad que merecían.
¡Hola guys!
Les traje un poquito sobre Taehyung y Baekhyun, merecen ser felices ☺

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CAPITULO 54

—Debería de volver al trabajo, estoy seguro de que te aceptaran —Jimin lo


perseguía por la habitación mientras él se arreglaba para una entrevista.
—Estoy bien Jimin —se detuvo a verle —me ira bien otro ambiente
donde no sea el amargado gruño.
—A mí me gusta el amargado gruñón —se acercó seductoramente
colgándosele del cuello.
—No puedo jugar hoy cachorro —susurro cerca de sus labios —es la
primera entrevista que consigo en las dos semanas que llevamos aquí no
puedo seguir permitiendo que mi omega me mantenga.
Jimin jadeo con las caricias que le daba en la cintura.
Vivian en un nuevo apartamento, con una mejor ubicación mas cerca del
trabajo de Jimin. Era su nuevo hogar.
—Seria feliz de mantenerte si con ello pudiera tenerte dispuesto para mí
las 24 horas del día —le planto un beso, Yoongi soltó una carcajada
molestándolo.
—¿Qué te da risa? —gruño.
—Recuerdo que hace unos meses me rechazabas y yo era el que rogaba
porque estuvieras dispuesto para mí 24/7 —lo acerco más antes de que se
alejara dándole un beso más largo. Las mejillas de Jimin se encendieron al
rojo vivo.
—Es diferente, creí que solo me querías en tu cama y no iba a permitirlo
por más que quisiera que me tomaras —se tapó la boca.
—Así que también te morías porque te tocara —sonrió coqueto —y yo
que creí que de verdad no te gustaba.
—Ya vete que se te hace tarde —lo aparto. Quería ocultar la vergüenza.
—Prometo que esta noche no duermes cachorro —le susurro antes de irse
dejándolo sonrojado y deseoso de que la noche llegara.
Bajo al estacionamiento en busca de su auto, estaba feliz de que las cosas
marcharan de maravilla, pero una persona le hizo recordar que quizás y
nunca viviría feliz con su omega.
—Kihyun
El mencionado se apartó del auto en el que estaba recargado yendo hacia
él.
—Pensé que no bajarías —hablo con voz neutra.
El alfa lo evito, subió al auto como si no existiera. El omega no lo dejo
cerrar la puerta y prosiguió.
—Tengo algo que decirte —comento sin mirarlo a los ojos —es
importante. Se que vas a una entrevista así como sé que tardas 20 minutos
en llegar, son suficientes.
Yoongi lo miro con fastidio, al verlo se sorprendió como su cerebro lo
engaño por segundos, los mismos ojos y la misma nariz de Hoseok, Kihyun
era un retrato borroso del omega risueño y feliz pero este no era nada de
ello, ni siquiera feliz. Se limito a abrir el seguro de la puerta del copiloto,
Kihyun de una manera extrañamente calmada se subió al auto y
emprendieron el viaje. Escondido en las escaleras el omega del alfa los
había visto, bajo para darle el abrigo que el alfa olvido, había preferido no
acercarse. Confiaba en su alfa.
—Odio a Jimin como no tienes una idea —Kihyun miraba el perfil del
alfa, lo vio tensarse —desde que murió mi hermano no hice nada más que
odiar, te odié a ti por rechazarme, a mis padres por alejarme y a él por
dejarme completamente solo. Se que mi hermano me quería y como te dije
antes, aceptaba que era el a quien amabas y me alegre por él, era mi
ejemplo a seguir y gracias a él la gente me notaba —dijo triste, se dio
cuenta recuperándose enseguida volviendo a hablar neutral —por eso odio a
tu omega, sin el habrías caído ante mí, nadie está bien solo Yoongi hyung.
Yoongi siguió callado, el omega le había dicho que tenía algo que decirle,
el alfa no tenía más que decir.
—Convencí a mamá Mina —su madre omega — de que nos vayamos a
Londres. Nos marchamos en tres días, no lo hacemos para que vivas feliz lo
hacemos por nosotros en especial por mi madre que ha sufrido por la
pérdida de mi hermano, antes creí que los alfas eran los más fuertes y ver a
mi madre derrumbarse mientras que la otra trataba de entender que fue un
accidente me demostró que al final somos humanos —guardo silencio, lo
miro entendiendo que no estaba dispuesto a hablar —Mi madre recibirá
apoyo psicológico y al parecer yo también, quiero hacerlo porque si no lo
hago terminare como mi madre y destruiré tu vida. La orden de alejamiento
la puso peor de lo que ya estaba —comento amargamente —Se que tu no
pediste mi amor, pero lo tienes Yoongi, mi lado egoísta me dice que te diga
que deseo que no seas feliz, que tu omega te deje y volverás arrastrándote a
mis pies, por otro lado, escucho la voz que me dice que no te lo diga y que
te diga... no te lo diré mejor —sonrió.
Finalizo diciéndole que lo dejara justo donde estaban y el seguiría su
camino. Le prometió que más que nada por el mismo era mejor que no se
volvieran a ver, pero que si el destino los cruzaba pretendiera no conocerlo
o correría a aferrarse a su brazo y no soltarlo nunca.
—Deseo que tu hermano realmente sea feliz —le susurro a la foto que
aún conservaba en su bolsillo.
Yoongi sabía lo que tenía que hacer. La foto la guardo en la guantera del
auto en el fondo, era momento de que alguien más ocupara el bolsillo de su
pantalón. Al salir de la entrevista se dirigió a imprimir la fotografía que se
había tomado con Jimin el primer día en su apartamento se mostraban
felices al tener el primer hogar que habían escogido sin obligarse a nada.
Luego de eso el omega cientos de veces encontró la misma foto en los
pantalones de Yoongi cada que los recogía para lavarlos, el hecho lo hizo
feliz cada vez más, su alfa lo acepto y era muy feliz.
Aunque aún les faltaba un largo camino por recorrer.

¡¡Hola guys!!
Penúltimo capítulo 🙌 👍✌
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CAPITULO 55

Hola guys
El capítulo final llego 🙌
Jimin abría la puerta enojado casi quiso cerrarle la puerta en la cara, se
detuvo sabiendo que podía terminar de romperle la nariz.
Llevaban otro año juntos, la vida se les había resuelto de maravilla,
Yoongi consiguió un nuevo empleo mientras Jimin seguía manteniendo el
puesto que tenía, lucho por ganarse la confianza de su jefe de nuevo y no
perdió su puesto. Seguía estudiando la maestría decidiendo que quería tener
un doctorado insistió en que el alfa estudiara más, pero se negaba diciendo
que los estudios no eran para él. Durante ese último año Jimin aprendió dos
cosas; la primera: que Yoongi no cambiaría y la segunda: que él no era
quien para cambiarlo.
Suspiro pesadamente, era una bomba de tiempo que estaba a nada de
explotar. ¡Boom!
—Eres un salvaje Min Yoongi —dijo con furia —era un chiste, no lo
decía enserio.
—Pues le salió caro el chiste —apenas y podía hablar sin sentir dolor en
el labio roto.
—Tengo escrito tu nombre en mi piel —figurativamente —soy tu omega
y tú eres mi alfa, no me gusta nadie más eres el único a quien veo de esta
manera —decía desesperado —Jungkook es un descerebrado, no te había
visto desde que renunciaste y quería gastarte una broma.
—No somo amigos ni mucho menos.
—Ya no le gusto, estaba pasado de copas y por eso lo dijo.
El teléfono de Jimin vibro, lo contesto de inmediato, era Jin <<Te marco
luego. Yoongi arruino la fiesta de la empresa y lo voy a matar>>. Colgó,
no dejaba de ver a Yoongi con enojo.
—Si quieres que pida perdón lo hare, pero sabes bien que lo que dijo
tampoco está bien —se dejó caer en el sofá, tentó el labio con los dedos
viendo sangre en ellos.
Jimin desapareció y apareció de regreso con el botiquín. En silencio le
curo las heridas, el labio, la ceja y la nariz, nada era más que rasguños.
Asistieron a la fiesta de fin de año de la empresa, todo marchaba
estupendamente hasta que escucho a uno de sus compañeros decir que
alguien golpeaba a Jungkook, corrió despavorido creyendo saber quién era
y si lo era. Jungkook le dijo antes que le alegraba verlo y que tenía que
saludarlo, después se enteró que Jungkook con alcohol en las venas le dijo a
Yoongi que aun intentaba cortejar a Jimin. Era broma, el alfa ya no lo hacía
en su mundo fijando su atención a un omega recién reclutado, Jungkook no
entendía que Yoongi no era un tipo de humor y que ese era un pésimo
chiste.
Terminaron golpeándose en el pasillo, Yoongi sin alcohol de por medio le
propino una buena golpiza. La gente se enteró y salió a ver, la policía no
llego gracias a que nadie se tomó la molestia de hablarle a una. Saco a
Yoongi de la oreja y lo subió al auto, luego vería como estaba Jungkook. La
posesividad del alfa era algo que no cambiaba y no lo haría.
Al ver como guardaba los materiales con los que lo había curado de
regreso al botiquín y Jimin estaba dispuesto a macharse, lo estiro del brazo
sentándolo en su regazo, lo hizo que le rodaría el cuello con un brazo
formando un abrazo rodeándole la cintura, Jimin cedió no abrazándolo con
fuerza, pero sin apartarse.
—Perdóname cachorro —Yoongi bien sabía que lo debilitaba con una
actitud sumisa.
—No me digas así y deja de verme con ojos de venado a medio morir,
estoy enojado —finalizo.
—Cachorro no me hagas esto, te amo tanto que me aterra perderte —ahí
estaba la frase que lo hacía derretirse.
Al escuchar a su hermano tiempo atrás profesarle amor a su amigo le
hizo sentir envida, quería que Yoongi le dijera que lo amaba y no estaba con
él por obligación. Dejo que el alfa se tomara su tiempo, que solo
descubriera que lo amaba desde algún punto en que convivieron juntos.
Cuando escucho las palabras mágicas de la boca de un Yoongi medio
dormido, espero a que despertara para hacerlo repetir las palabras que tanto
anhelo, desde entonces el alfa no paraba de decírselas.
—Eso es un chantaje —oculto la cabeza en el cuello del alfa abrazándolo
fuerte —Jungkook es un idiota. Aun así, sabes que yo te amo muchísimo
más y no te dejare por nadie.
—Lo sé, lo sé. Es solo que a veces no puedo controlarlo ¿Me perdonas
amor? —cómo iba a negarse.
En respuesta lo beso ferozmente, no dulce, Jimin estaba por entrar en
celo. Las manos de Yoongi viajaron dentro de la camisa del omega quien se
contrajo al sentir las manos frías contra su piel, puso cada pierna a lado del
alfa para frotarse contra el simulando embestidas. Yoongi gruño, el pantalón
comenzaba a apretarle. Tomo a Jimin parándose del sofá llevándoselo a la
habitación donde le haría el amor incontables veces, no se cansaba de
tenerlo entre sus brazos y menos de despertar junto a él. No supo cuando lo
amo, pero si sabía cuánto lo amaba y no lo dejaría ir.
—Me gusta la marca —le susurro al oído sin dejar de mirarla.
—Me gusta tener tu marca —rio risueño, el trato que le promocionaba le
estremecía sintiéndose feliz.
—¿Te casarías conmigo Jimin? —el mundo se detuvo, abrió los ojos
impactado. Yoongi rio y continuo —no es una propuesta, no te lo pediría
así, pero quisiera saber si te gustaría compartir la vida entera conmigo.
—Tu solo buscas otra manera de demostrar que te pertenezco —dijo
saliendo del trance, lo miro con ojos de amor.
—También —ambos rieron.
—Algún día Yoongi —se acerca besarlo, el alfa lo detuvo antes de que
llegara.
—Me explicaras la prueba de embarazo —creyó que el omega
palidecería o evitaría el tema Jimin ya le había dicho que aún no estaba listo
para tener un bebe —vi las cajas en tu cajón.
—Salieron negativas —contesto tranquilo sin temor —será luego Yoongi,
ahora solo hazme el amor ¿quieres?
Yoongi no contino con el interrogatorio y se dispuso a obedecer. Lo
esperaría el tiempo necesario como él lo había esperado. Jimin aun quería
hacer tantas cosas, quería disfrutar de la vida, de su alfa y terminar con sus
metas, quería vivir la vida sin prisa y fortalecer su relación antes de tomar
cualquier decisión.
La luna los unió de manera caótica que a veces se sentía irreal,
caminaban lento aprendiendo a amarse y valorarse, aprendían a enfrentar el
mundo tomados de la mano. La vida les daba una oportunidad de ser felices
juntos y lo estaban logrando, el camino había sido difícil más no imposible.
Ambos querían permanecer por siempre siendo uno.

Fin
EPILOGO

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El pequeño mini Namjoon de cinco años corría detrás de su hermanito el
pequeño mini Jin de dos añitos. Aunque los dos tenían parecido a ambos
padres, cada uno poseía características específicas de uno solo, por eso sus
tíos los habían apodado de tal manera.
Las risas escandalosas eran contagiosas. Parecían voces angélicas y si lo
eran, solo que voces comprimidas dentro de dos cuerpecitos endemoniados.
Los mini Kim huían juntos de un Jimin enfadado. Su tío omega les había
pedido amablemente que esperaran a que las galletas se enfriaran para
poder decorarlas y luego comerlas. Incluso las creyó ha salvado por dejarlas
en la mesa donde los niños no alcanzaban.
Malamente para Jimin, las criaturas fueron enseñados por su padre a ser
independientes. El pequeño Namjoon jaloneo una silla mientras su tío
sacaba la ropa de la lavadora. La acerco a la mesa para subirse y después
intentó bajar la charola al piso para que su hermano lo ayudara, pero
terminó regándolas en el piso. Para que Jimin no escuchara eso tuvo que ser
un tío irresponsable por un par de minutos. La lavadora estaba en las
últimas y hacía ruidos extraños y exuberantes que le impidieron escuchar el
metal revotar en el suelo.
Al regresar de echar una segunda tanda a la lavadora encontró la escena
del crimen. Los Kim arrasaron con las galletas y mini Namjoon subió de
nuevo a la mesa en busca del glaseado. Uno para él y otro para mini Jin.
Los dos observaron con una mirada y sonrisa angelical a su tío. A Jimin
casi le da un infarto por el desastre.
Las galletas que hizo con tanto amor luego de sus miles de fallidos, las
galletas que por fin sabrían ricas y no quemadas o crudas, las galletas que
hizo para su adorado Yoongi ya no existían.
—La pagaran pequeños demonios aaah —dio un grito de guerra como
advertencia a los niños.
Mini Namjoon como hermano mayor que era ayudo a levantar a mini Jin.
Así juntos pudieron salir corriendo. Daban vuelta por el apartamento
llenándolo de risas mientras que Jimin lo llenaba de maldiciones.
—Los atrapare y se arrepentirán —les decía.
Con rapidez alcanzó al más pequeño para salir corriendo a la habitación.
El niño de dos años gritaba por ayuda de su hermano.
El hermano mayor corrió en su ayuda. Entro a la habitación encontrando
a su hermano en la cama. Corrió a su rescate, pero fue alzado por los aires
por dos manos y luego lo lanzaron a la cama.
—Ahora si me los voy a comer —Jimin se subía a gatas a la cama. Abrió
la boca enseñándoles los colmillos y los niños gritaron.
Entonces Jimin los jalo de los pies para que cayeran acostados en la cama
y los ataco con su famoso ataque secreto. Cosquillas. Los lleno de
cosquillas y besos sin fin. Los niños se retorcían divertidos pidiéndole que
parara.
—Se comieron las galletas de Tío Yoongi —les recordaba entre risas.
—No es cierto —decían ambos. A uno se le entendía mejor que al otro.
—Si es cierto y ahora su tío se quedó sin comer galletitas —finalizó con
un puchero.
—Yo estoy viendo algo mucho mejor para comer.
Jimin se giró encontrando a Yoongi quién parecía contornear su trasero a
la distancia con los ojos entrecerrados. Por la posición en la que estaba su
trasero se encontraba elevando.
—Maldito pervertido —le lanzo una almohada que le borro la sonrisa —
ataquen —ordeno. Sus sobrinos obedecieron sin rechistar lanzándose a su
tío alfa con un ataque de cosquillas.
Yoongi se fingió derrotado cayendo al suelo. Pero en cuanto vio la
sonrisa burlona de su pareja, supo que estaba perdido. Las cosquillas de los
niños no eran nada a lado de las de su omega. Se levantó haciendo una
retirada. Pero un mini Jin se le pesco a la pierna ralentizando su caminar.
Fuera de las cuatro paredes la gente podía escuchar en un volumen más
bajo las risas dentro del apartamento. Se escuchaba como una linda familia
feliz. Llena de amor. Porque eso eran.
Dos golpes a la puerta fueron suficientes para que Yoongi abriera.
Namjoon y Jin estaban parados afuera. Hacía tiempo que regresaron a Seúl.
—Pasen, los niños duermen —los invito.
—Venimos con prisa —aclaró Jin —a alguien —miró con recelo a su
pareja —se le olvidó que hoy les tocaba ir al dentista.
—No es mi culpa si alguien no hubiera querido hacerlo dos veces esta
mañana —dijo en el mismo tono.
Jin simplemente rodeó los ojos sin poder creerlo. Su celo recién había
terminado esa mañana, no era técnicamente su culpa.
—Demasiada información —comento Jimin tapándose los odios.
Los alfas rieron por el gesto.
—Les debemos una. Cuando quieran ya saben —hablo Jin con una
sonrisa radiante.
—¿Qué les vas a cuidar... los perros? —agrego Namjoon divertido.
—No tienen perros —siseo Jin. Entendía que era un tema delicado para
la pareja, su alfa era imprudente no entendiendo que Jin solo quería ser
amable.
—Cierto —el alfa fingió buscar un perro en el apartamento.
—No tenían que ir al dentista —en la voz de Yoongi se pudo escuchar la
incomodidad.
—Si. Si. Ya nos íbamos —dijo Jin apresurado.
La pareja fue a la habitación para cada quien tomar un niño. Se
despidieron con el ambiente más ameno y se marcharon dejando a la pareja
sola.
El sonido de la puerta cerrarse hizo eco en el silencio.
—Escondí un par de galletas ¿Quieres? —Jimin trato de romper la
tensión.
—Si. Claro —forzó una sonrisa. La cual le resultó como una puñalada.
Iban a cumplir cinco años juntos. Cinco años lleno de amor, felicidad y
una que otra pelea. Durante esos cinco años Yoongi le planteó la idea de
hacer crecer a la familia. Incido con un perrito, pero Jimin no quería tener
responsabilidades, menos cuando se la pasaban trabajando casi todo el día.
Luego llego el ansiado día para el alfa, el día en el que le pidió un
cachorrito corriendo por la casita y esta vez no era un perrito, si no un hijo.
Jimin se negó asustado. No creía estar preparado para tal paso en su vida.
Se negó rotundamente.
La situación afortunadamente no llegaba a peleas. Yoongi solamente
aceptaba la decisión de su omega y se tragaba las palabras. Entonces se
ponía serio y distante. A Jimin se le partía el corazón en dos, pero no podía
ceder solo para darle gusto. El no deseaba un hijo, aún. Tenía metas por
delante.

—Te amo Jimin —mantenía la mirada fija en el rostro acalorado del


omega.
—Y yo te amo Yoongi —se giró para mirarlo, tenia el rostro teñido de
rojo.
Los colmillos de Yoongi salieron a flote, guio la boca al hermoso cuello
de su amado buscando la marca. Al encontrarla clavo sus colmillos en ella,
remarcándola. El lazo se tensó volviéndose más fuerte, provocando que las
emociones de ambos se mezclaran entre sí en una agradable sensación.
—No me anudes, por favor —Jimin pronuncio esas palabras que
detestaba últimamente de su omega.
A regañadientes ayudo a Jimin a levantarse para correrse fuera de este.
Cayeron rendidos uno encima de otro.
Jimin acariciaba el pecho de su alfa trazando círculos imaginarios. Le
disgustaba que Yoongi entristeciera justo después de haber tenido sexo. No
importaba si el alfa le acariciaba el brazo con cariño, mientras tuviera la
mirada fija a la nada, entendía que todo estaba mal.
—¿No me vas a mirar? —pregunto triste.
—Quiero un cachorro. Uno que gate en cuatro pies, pero luego corra en
dos —Yoongi no tenía pelos en la lengua. Era su deseo y en los últimos dos
años se había vuelto una misión. Embarazar a Jimin era su meta —temo que
se nos pase el tiempo y perdamos la oportunidad de que puedas quedar
embarazado. El esposo de Jaebum ya no es fértil, perdió la oportunidad —
comento con tristeza.
—Antes de gatear llorará, además de que solo tienen dos pies Yoongi y
quedar comer a cada momento y antes de correr tendrá que aprender a
caminar y lo perseguiremos por toda la casa impidiendo su muerte
prematura —río alegre.
El corazón del alfa se hablando. Miro a su omega y lo estrujó entre sus
brazos.
—No es para encadenarte ¿sabes? —le dio un beso en la nariz haciéndole
cosquillas —es porque quiero tener un hijo con tus ojos, tu boca y tu nariz.
Si se parece a mí será más guapo claro —dijo con aires de grandeza.
En respuesta recibió un golpecito en el hombro. Los dos rieron olvidando
la tristeza.
—Me faltan años para seguir siendo fértil. El esposo de Jaebom tenía 45
años cuando decidieron intentarlo. Yo tengo 31 —reclamo con pucheros.
—Tienes razón —sonrió aliviado.
—Te prometo que en cuanto termine mi tesis para el doctorado
intentaremos tener un hijo —ofreció radiante.
Yoongi quedó petrificado. La sonrisa se le esfumó poco a poco. Jimin
llevaba un año con la tesis y le había dicho que quizás tardaría otro año más
o incluso más tiempo.
Jimin se carcajeo malévolamente. Yoongi no tuvo más remedio que
aceptar la propuesta. Lo amaba y aunque le doliera no tener un hijo, prefería
que Jimin estuviera a su lado mil años más. No quería ahuyentarlo.
—Espera Yoongi. Te engañe—el omega se sentó de golpe en la cama.
—¿Nunca vas a terminar tu tesis no es así? —lo miro con ojos
acusadores.
Entonces Jimin le brindo una cálida sonrisa.
—Me matare si no la termino en un año querido.
—¿Entonces?
Se acercó al oído de su pareja. Le susurró unas palabras que atontaron a
alfa.
—No... tu... tu no —balbuceaba incrédulo.
—Siii —agitaba la cabeza —aquí.
—¿aquí?
Yoongi bajo la vista a donde apuntaba el dedo índice del omega. Su lindo
y plano vientre.
—Voy a morir —se dejó caer de golpe en la cama.
—Vas a ser papá Yoongi. No puedes morirte —lo agarro de los hombros
para agitarlo.
—Estas embarazado —estaba en shock. Miro a su izquierda topándose
con los ojitos más lindos del universo —te amo Jimin —se abalanzo
apresándolo en un abrazo.
—Tienes que hacerte responsable ¿he? —exigió juguetón —deje de
tomar los anticonceptivos desde tu último celo. Fue difícil quedar
embarazado a la primera y las hormonas me volvieron loco —se quejó —
pero valió la pena —sonrió mostrando los dientes —¡Vamos a tener un
cachorrito que gate en cuatro patas y corra en dos!
—Una cosa más —la seriedad reino el rostro del omega.
—¿Qué es? —pregunto miedoso. No se creía preparado para más
sorpresas.
—Tienes que pedirme matrimonio o mi padre y yo te mataremos por
hacerme un hijo fuera de la ley.
—¿Estás de broma? —pelo los ojos con asombro. La última vez que
sugirió el matrimonio termino con un sermón de que era solo un papel sin
importancia.
—¿Te parece que bromeó? —los cambios de humor se estaban haciendo
presentes. Los ojos de Jimin se llenaron de lágrimas.
—No llores. Nos vamos a casar, lo juro —consoló al omega sintiéndose
superado, un Jimin con emociones que cambiaban al segundo seria otro
nivel. Serian nueve largos meses.
—¿Podemos tener un perrito que ande solo en cuatro patas?
Yoongi tentó la suerte y esta se burló de el
—No —sentenció y luego se puso a dormir.

Ese era el momento que Jimin estaba esperando. El momento en que se


sentía seguro de dar grandes pasos. Amaba a Yoongi y deseaba compartir su
vida con él. Un hijo se había vuelto un deseo mutuo con el pasar de los
años. Quería casarse y estar junto al alfa por siempre.

¡Hola guys!
Oficialmente la historia a terminado con este epílogo.

🤗
Espero les haya gustado la historia tanto como a mi me gusta. Y de nuevo
les agradezco por leerla
Agradezco sus comentarios que siempre me animaron y por sus estrellitas

🙌✌
Espero sigamos leyendonos en otras historias
NOTICIAS 🍂
Hola guys ✌
Quizás esta actualización los soprenda como la última del Booktrailer,
hace meses que termino este fanfic y antes de contarles la razón de este
comunicado quiero agradecerle por el apoyo, ya son casi 400k de

🥰
visualizaciones y casi 50k de votos para el momento en que estoy
escribiendo esto. Mil gracias por ello, me hacen feliz ❤❤
Y bueno para no hacer largo el cuento, muchas personitas me han pedido
segunda parte, sin emabrgo, ya no hay más para dar, no tengo ideas y no

la historia permanezca hasta donde quedó, agradecería su comprensión. 😊


quiero arruinar la historia solo por querer extenderla y realmente quiero que

Aún así hay una idea que tuve en mente mientras desarrollaba la historia
el año pasado y trata sobre Jin, si recuerdan se hablo de su pasado y la razón
de que supiera romper un lazo (Capítulo 44), nunca saque el extra sobre el
porque, no se, simplemente no lo escribí y el tiempo paso. Ahora la
inspiración volvió a mi y la idea seguía ahí por lo que me deje llevar y
termine escribiendo una mini historia.

Les presento MARCADO POR LA CRUELDAD


🍂
Es una mini historia breve. Espero le den la oportunidad y ojala les guste
como a mi me gusta 🤎

😘
La pueden encontrar ya disponible en mis obras, sin más que decir nos
seguimos leyendo, saludos y besitos

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