Donde Jimin sólo quiere hacer lo mismo que Taehyung y
termina en un estudio de tatuajes y perforaciones.
Jimin; pelinaranja
Gloss (Yoongi); Pelinegro.
—*—*—*—*—*
La idea había estado rondando por su cabeza un par de días, luego de
que Taehyung llegara a su departamento para mostrarle lo que se había
hecho.
Al comienzo Jimin pensó que era absurdo, estúpido e incluso dudó sobre
la existencia del cerebro de su mejor amigo, y es que, ¿Cómo se le
ocurría tal cosa? Según Tae, todo fue porque Jungkook escuchó a
Namjoon hablar sobre eso, obviamente que Jungkook le pediría a su
novio que hiciera tal cosa porque sabía que Taehyung no podría negarse
y por lo mismo llegó adolorido a su departamento el sábado anterior,
soltando pequeños quejidos y lloriqueos porque era un débil y no
deseaba mostrar ese lado a su conejito Jungkook -Arcadas internas en
el sistema de Jimin-
El caso fue que, le causó curiosidad e incluso después de poner hielo a
Taehyung para detener un poco su sufrimiento; se vio haciendo lo mismo
y las ganas comenzaron a crecer y crecer, como una pequeña bola de
nieve que, a medida que avanza se va haciendo cada vez más grande.
Y ahí se encontraba Jimin, sentado sobre su sofá un domingo por la
tarde/noche, laptop en su regazo y una taza de café en la mesa de
centro, el invierno estaba golpeando a todos con fuerza y por lo mismo
pensó que su idea de hacer lo de Taehyung en esas fechas seria lo
correcto, puesto que nadie lo vería y la ropa era mucha sobre su cuerpo.
Investigó en internet sobre el dolor que eso le causaría, los tipos de
cuidado e incluso se emocionó un poco ante las pequeñas piezas que
rondaban por ahí, con diferentes diseños y formas.
Jimin se vio a si mismo con algunas de ellas y fue ahí cuando tomó la
decisión.
En internet estaba la página oficial del local al cual fue Taehyung, por lo
mismo pidió allí una hora, confiaba en el buen trabajo de ellos ya que
TaeTae comentó lo limpios y delicados que eran con cada cliente, que
incluso cuando se lo hicieron en ambos lados el dolor fue mínimo por las
manos suaves.
El día lunes por la mañana el miedo inundó a Jimin, ¿¡Cómo se le había
ocurrido tal cosa!? Sí, obvio que por caprichoso y es que también quería
sentirse genial como su mejor amigo. Salió abrigado de su
departamento, agradecía que estuviera ubicado en el centro de la ciudad
ya que solo tuvo que caminar algunas cuadras hasta llegar a su destino,
los nervios reemplazaron el miedo y Jimin suspiró, sus mejillas
regordetas rosadas por el frio del intenso invierno y tomando valentía
observó el gran letrero en letras neón.
"GlossStudio" imponía mucho, con colores azules y negros sobre la gran
puerta del local, por fuera habían muchos diseños, el que más destacaba
era el de una sirena sobre una roca mirando hacia el horizonte, Jimin
supo que también se dedicaban a tatuar y eso le puso más inquieto.
La hora ya seria y sin más, Jimin entró al local; Una campanilla sonó
anunciando su llegada, el lugar se veía... Tranquilo, realmente Jimin
pensaba que sería un lugar lúgubre con hombres enormes tatuados
hasta el trasero.
Pero se encontró con algo cálido, una pequeña barra de recepción donde
había un computador y papeles, las paredes estaban completas con
dibujos enormes, murales y frases.
—¿Te puedo ayudar en algo? —Una voz sacó a Jimin de sus pensamientos,
logrando asustarlo hasta hacer reír al otro por su reacción.
—Ah... Sí, vengo para hacerme una perforación—Jimin respondió,
sintiéndose algo idiota al haber tartamudeado, el otro chico asintió y se
fue hasta detrás del escritorio que había allí, tecleando un par de cosas
antes de ver nuevamente a Jimin, este pudo ver unos cuantos piercings
en su rostro, se veía algo cómico porque según Jimin se veía demasiado
infantil y su sonrisa era como un corazón.
—Park Jimin, ¿No? Gloss lo hará, solo pasa a la puerta negra del fondo y
ya—. Jimin le dio una sonrisa en forma de gracias e hizo lo que el otro
indicaba, caminando hasta la puerta negra.
El lugar se dividía en la recepción y dos cubículos, aunque estos eran
grandes, una puerta era negra y la otra celeste.
Golpeó un par de veces y una voz ronca se dejó escuchar, mierda, Jimin
estaba nervioso y lo que menos quería era un hombre calvo con pintas
de matón tocando su cuerpo, mierda y más mierda.
—Permiso...—Dios, ¿por qué su voz sonaba como una muñeca inflable
desinflándose? Tan aguda.
—Pasa, pasa. —Un chico se puso frente a Jimin, este jadeo asustado y el
tipo frente a él rio dejando a la vista pequeños dientes blancos y encías
rosadas, dos aros adornaban su labio inferior y uno en su ceja también.
—Supongo que te vas a perforar, ¿No? porque no he dado horas para
tatuar.
—Uhm... sí, son dos perforaciones. —Jimin asintió, no logrando apartar la
vista del pelinegro que había vuelto hasta su asiento.
Una camilla estaba en el centro de aquel cubículo, un armario con muchos
artefactos que Jimin ni sabía para qué eran, adornos y un estéreo de
música conectado a un laptop negro. El chico soltó un murmuro como
afirmación a lo dicho por Jimin y señaló la camilla.
—Quita tu ropa y acuéstate allí—Jimin pasó saliva, ¿Ese chico caliente lo
vería sin polera? Oh, por todos los dioses, tenía tatuado la mayor parte
de su brazo izquierdo, logró leer un "D-Boy" en los nudillos de su mano y
el calor llenó su rostro. Trató de no pensar en nada y simplemente hizo
lo pedido, dejando su polera y dos polerones sobre una silla extra que
había y se acostó, un siseo saliendo de su boca ante lo frío de la
superficie.
—Entonces, ¿Ambos pezones?
—Hm, sí.
—No pareces un chico que haga estas cosas, ¿Algún motivo en especial?
—Mi amigo vino hace una semana, él se perforo también y me llamó la
atención.—Jimin vio al tal Gloss asentir, hace unos segundos se había
parado y estaba juntando algunas cosas en el escritorio.
Luego se volteó y le dio una sonrisa que dejó a Jimin más caliente que el
mismo infierno, no saldría vivo de allí.
—Hobi tuvo un cliente que pidió eso, un chico castaño de sonrisa enorme,
lloró antes de todo y luego después de las perforaciones.
—¡Mi TaeTae! —Jimin soltó una breve carcajada, sus ojos haciéndose
pequeños. Gloss lo miró unos segundos, porque vamos, ¿Quién no
miraría a un chico guapo sin polera y con abdomen marcado sobre una
camilla, esperando por que perforen sus pezones? Sentía el calor
acumulándose en su bajo abdomen, por lo que trató de distraerse.
—Bien...
—Jimin.
—Bien, Jimin. Voy a limpiar la zona para luego perforar, esto dolerá un
poco ya que los pezones son sensibles, ¿Entiendes? sólo respira y
tranquilo, no vamos a demorar.
Jimin no logró decir nada, el miedo nuevamente y aumentó cuando Gloss
se puso unos guantes de látex, todos los instrumentos que había sacado
estaban a la vista del pelinaranja y por unos segundos se alteró. Gloss
se sentó a su lado, quedando a una buena altura y con cuidado tomó un
algodón; Pasando este por sobre los pezones de Jimin.
Bien, decir que estaba asustado sería una mentira. Jimin tomó aire y
trato de no mirar demasiado al caliente pelinegro, estaba frotando sus
pezones y era malditamente sensible, incluso mordió su labio inferior
porque sentía sus dedos rozarlo con más intención que sólo limpiar su
piel, estaba siendo demasiado obvio y Gloss lo sabía, pero esos pequeños
botones de carne lo llamaban de una forma impresionante; Jimin en si lo
llamaba a pecar, a dejar de lado el chico profesional para tocarlo y no
sabía si lograría ocultar su erección.
—Eres algo sensible...—Gloss comentó, riendo apenas porque podía notar
las reacciones del lindo chico y vamos, de todas formas, podría jugar un
poco con él, sus dedos frotando más fuerte el algodón sobre el pezón
derecho de Jimin hasta sacar un jadeo de sus gruesos labios.
Ahí fue cuando se detuvo y tomó la branula, Jimin estaba demasiado
concentrado en evitar su excitación por lo cual el pinchazo de dolor llegó
y se fue, un leve chillido se le escapó cuando la argolla pasó por su piel.
—¿Dolió?
—Un poco...eres bueno con tus manos. —¿Había dicho eso? Si, lo había
dicho.
—Oh, no sabes lo bueno que soy. — Gloss siseó, sentía su pene cada vez
más duro y sólo porque Jimin había usado una voz demasiado...
Demasiado y ya, había golpeado de una en sus bolas y ya se sentía
caliente; ansioso.
Pasó saliva para luego tomar un algodón limpio, Jimin soltó un leve
gruñido porque el chico haría lo mismo de antes y su pene ya estaba
duro como una roca, empujando contra su pantalón y estaba seguro que
Gloss lo había notado.
—Bien, vamos por el otro.
Repitió el proceso de antes, limpiar bien hasta dejar sin aire a Jimin
porque no pudo evitar el tocarlo de más, incluso apretó un poco el pezón
del chico. ¿Cómo había llegado a ese nivel de calentura? No lo sabía, el
niño era lindo, buen cuerpo y labios gruesos, y obvio que no pasó por
alto el trasero que se gastaba.
Esta vez Jimin prestó atención a todo, el dolor se sintió malditamente
fuerte y su espalda se arqueó, soltando un jadeo de dolor.
—Shh, tranquilo Jimin, ya pasó. — Gloss le dio ánimos, colocando la argolla
plateada y con cuidado desinfectó la zona.
Se movió por el cubículo y para calmar un poco el ambiente puso música,
un rap sonando algo alto.
—¿Te sientes bien?
—Muy sensible, mierda. ¿Es normal?
—Claro que sí. —Gloss rio, yendo hasta la camilla, quedando a los pies de
esta solo para mirar a Jimin de manera superior y presumida, una
sonrisa morbosa adornando su rostro. —Espera a que sanen, te volverás
loco en el sexo.
—Hm...—Jimin se sonrojó furiosamente, pasando saliva al mismo tiempo
que intentaba levantarse, acción fallida puesto que Gloss abrió sus
piernas y tiró de esta hasta dejarlo con el trasero casi al borde de la
superficie, sus pelvis chocando bruscamente hasta arrancar un jadeo de
ambos, el cual fue cubierto por el rap a alto volumen.
—No pude evitar mirar tu cuerpo, dime, ¿Sientes esto? —Gloss siseó,
apretando los muslos de Jimin al mismo tiempo que empujaba sus
caderas hacia adelante. Jimin gimió de forma ruidosa, podía sentir
demasiado bien el pene duro del otro contra la tela del pantalón, mierda,
se sentía como una prostituta; sensible y caliente hasta arquearse sobre
la camilla.
—Lo siento, lo siento. —Jadeó y Gloss tiró del pantalón ajeno, no había
estado así de excitado desde hace mucho y no tenían demasiado tiempo,
por lo que dejó toda la ropa atorada en los tobillos del chico, casi que
salivó cuando lo vio sin ropa, piel canela y atractiva, su pene duro y rojo
sobre su bajo abdomen y joder, ese trasero enorme.
—¿Me vas a follar, Gloss?
—Mierda, sí.— Gloss bajó su propio pantalón y bóxer, lo justo para dejar
libre su polla, malditamente tiesa y húmeda por el presemen.
Jimin gruñó al verlo, no entendía de donde salió aquella calentura tan
fuerte, fue solo ver al pelinegro con esos tatuajes para simplemente
dejarse hacer. El pelinegro se metió entre las piernas de Jimin, abriendo
más estas para que rodeara sus caderas y sin decir nada afirmó su polla
desde la base, empujándola entre las nalgas de Jimin; Sus ojos se
conectaron y ante un simple gesto de afirmación de Jimin lo penetró de
una estocada.
—¡Mierda! mierda, eres enorme, ngh...—Los ojos de Jimin se llenaron de
lágrimas, sus piernas abiertas a más no poder y arqueado en aquella
camilla, ambas manos aferradas a los costados de la superficie. Gloss
con suerte y logró respirar, su pene estaba siendo asfixiado por el
trasero del chico, la música sonaba fuerte y el morbo de la situación lo
llevó a retroceder para luego darle con fuerza; sus bolas chocando contra
las nalgas de Jimin.
Gloss estaba volviéndose loco por los gemidos del chico, pero no podían
arriesgarse demasiado y como pudo se inclinó hasta tomar la boca de
Jimin en un beso que era más contacto de lenguas que de labios, ambas
salivas mezclándose hasta empapar los labios de ambos.
—Estás comiéndote mi polla, maldita sea.-—Gloss gimió contra la boca de
Jimin y se aferró con fuerza a las caderas de este, yendo entre sus
piernas con más y más fuerza, haciéndolo rebotar en su pelvis ante cada
estocada.
No pudo acallar más los jadeos y gemidos del chico, y es que Jimin se
sentía destrozado en cada movimiento, mucho peor cuando Gloss subió
sus piernas hasta sus hombros para abrirlo más si eso fuera posible,
sentía el cuerpo caliente y se estaba ahogando en jadeos, el pene del
otro maltrataba su próstata hasta hacerlo llorar, se hundía en su carne
de forma tan intensa.
—Eso bebé, toma mi pene. —Gloss jadeó y miró hacia abajo con morbo, su
polla entraba por completo en el caliente agujero del otro, empapado en
fluidos, no quería salir de allí, pero la fricción se sentía deliciosa. Sus
más bajos deseos salieron a flote y cegado por el deseo folló al chico,
duro y rápido hasta arrancarle gemidos que se mezclaban con la música,
encubriendo lo que hacían sobre la camilla.
—¡Más duro, más!—Jimin chilló, sentía el deseo de tocarse pero quería
correrse sólo con el pene del chico, jamás había sido cogido con tanto
deseo y es que lo sabía al ver el rostro sudado del otro, sus muecas de
placer cada vez que su polla tocaba fondo y lo apretaba con fuerza, cada
que Jimin jadeaba o gemía el chico lo hacía con más fuerza y mierda, se
sentía tan bien siendo profanado, abierto y cada vez más lleno.
No le importó el dolor en sus pezones, ni los leves golpes en la puerta
junto a la voz del chico de recepción, solo gritó y se corrió como nunca
antes, su semen caliente empapando su abdomen y Jimin pudo jurar que
vio estrellas e incluso tocó el cielo con los dedos, más aun cuando Gloss
gruñó como si fuera un animal, llenando todo su trasero con su semen
caliente.
No se tomaron mucho tiempo para recuperarse del intenso orgasmo, se
acomodaron la ropa entre miradas algo divertidas y muecas obscenas
por parte de Gloss, el pelinegro trató de que ambos salieran decentes de
allí, pero Jimin estaba con el rostro malditamente rojo y con su
expresión se podía ver que había tenido un buen sexo, al igual que Gloss.
Como un buen hombre, Gloss lo acompañó hasta la parte delantera del
local, robando un beso de Jimin.
—Ven en dos semanas, para ver si sanó bien todo, ¿Ok? —Gloss habló
cuando ambos ya estaban en la recepción del local, Jimin asintió y le
regaló una sonrisa juguetona, recordando sus palabras anteriores. Se
despidieron con un simple apretón de manos y Jimin como pudo volvió
a su casa, porque mierda, sí que había salido perforado del local ese.
————
Realmente tenía ganas de escribir esto JAJA vi una imagen de pezones
perforados y fue tipo "Jimin con esos se vería más rico, más pasivo" y
he aquí mi idea, mucho sexo como siempre y sin sentido. 🔥