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Corporación de Asistencia Judicial R.M.

Centro de atención jurídico y social de Maipú


Domicilio y teléfono: Félix Aldao N°2145, Maipú; 02-9371361

Procedimiento : Juicio ordinario

Materia : Indemnización de perjuicios

Demandante : Rodrigo Antonio Martínez Vicencio

R.U.T. : 17.982.465-5

Domicilio : Pasaje Uganda N°592, Villa Las Parcelas, Maipú

Patrocinante : Marcela Bustos Olivares

R.U.T. : 12.640.449-2

Domicilio : Félix Aldao N°2145, Maipú

Demandado Uno : Carlos Quiroz Ron

R.U.T. : 14.680.411-K

Domicilio : O'Higgins N°04, San Bernardo

Demandado Dos : Fundación Hospital Parroquial de San Bernardo

R.U.T. : 82.031.800-5

Domicilio : O'Higgins N°04, San Bernardo

Representante legal : Jaime Rodríguez Quezada

R.U.T. : 7.245.802-8

Domicilio : O'Higgins N°04, San Bernardo

Demandado Tres : Integramédica Centros Médicos S.A. Sucursal Maipú

R.U.T. : 76.398.000-6

Domicilio : Avenida Pajaritos N°1790, Maipú

Representante legal : Gerardo Greeven Bobadilla

R.U.T. : 15.455.782-2

Domicilio : Los Militares N°4777, Piso 8, Las Condes

En lo principal: Demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad extracontractual;


Primer otrosí: Acompaña documentos; Segundo otrosí: Beneficio de Asistencia Jurídica;
Tercer otrosí: Patrocinio y poder

Página 1 de 23
S.J.L. CIVIL DE SANTIAGO

Rodrigo Antonio Martínez Vicencio, C.I. N°17.982.465-5, chileno, guardia de


seguridad, domiciliado en Pasaje Uganda N°592, Villa Las Parcelas, Maipú, a S.S. respetuosamente
digo:

Que, por este acto, vengo en deducir demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad
extracontractual en contra de Carlos Quiroz Ron, C.I. N°14.680.411-K, médico cirujano,
domiciliado O'Higgins N°04, San Bernardo; de la Fundación Hospital Parroquial de San Bernardo,
R.U.T. N°82.031.800-5, domicilio en O'Higgins N°04, San Bernardo, cuyo representante legal es
Jaime Rodríguez Quezada, C.I. N°7.245.802-8, ingeniero comercial, del mismo domicilio; y en
contra de Integramédica Centros Médicos S.A. Sucursal Maipú, R.U.T. N°76.398.000-6, domicilio
en Avenida Pajaritos N°1790, Maipú, cuyo representante legal es Gerardo Greeven Bobadilla, C.I.
N°15.455.782-2, ingeniero civil, domicilio en Los Militares N°4777, Piso 8, Las Condes, por las
consideraciones de hecho y de derecho que a continuación paso a exponer.

I. ANTECEDENTES DE HECHO
1. Antecedentes preliminares

Con fecha 24 de marzo de 2017 asistí al Centro Médico Integramédica de Maipú, a causa de fuertes
dolores lumbares y de pierna derecha.

En aquel Centro Médico fui atendido por el Doctor Víctor Pallavicini, quien me indicó un tratamiento
en base a remedios e inyecciones. Adicionalmente, me ordenó realizar dos exámenes médicos:
una Tomografía Computada Multicorte Columna Lumbosacra (“TAC”) y una Resonancia Magnética
por sospecha de Discopatía Lumbar.

El primer examen médico me lo realicé el día 28 de marzo de 2017 y arrojó como hallazgos:

“Cuerpos vertebrales bien alineados en plano sagital. Lordosis lumbar de amplitud


conservada. Canal Raquídeo y Agüero de conjunción amplios. Articulaciones
interapofisiarias bien alineadas, sin cambios degenerativos. Discos L1-L2, L2-L3, L3-L4,
L4-L5 amplios sin evidencia de una herniación. Disco lumbosacro de ligera menor amplitud
se asocia protrusión espondilótica póstero-lateral derecha con tangencial indentación en
raíz S1 derecha. Restantes raíces lumbosacras de densidades conservadas. Estructura de
partes blandas paravertebrales sin cambios”.

Lo anterior, se tradujo en la siguiente impresión diagnóstica:

“Inicial discopatía lumbosacra asociada a protrusión espondilótica póstero-lateral derecha


con tangencial indentación radicualares S1 a derecha”.

El segundo examen médico me lo realicé el 5 de abril de 2017 y arrojó como hallazgos:

“Leve aumento de la lordosis lumbar. Discreta curvatura levoconvexa lumbar baja y


dextroconvexa dorsolumbar. Pequeña protrusión disco osteofítica L5-S1 póstero lateral
derecha que contacta a la raíz S1 derecha descendente. Canal vertebral de amplitud
conservada. Las raíces de la cauda equina no evidencian aglomeraciones. El cono medular
se localiza en el nivel T12-L1, sin alteraciones de señal. Articulaciones interfacetarias bien
alineadas con cambios regresivos lumbares bajos. Forámenes intervertebrales
lumbosacros con leve disminución de amplitud. No se evidencian masas paravertebrales.

Lo anterior, se tradujo en la siguiente impresión diagnóstica:

“Discopatías L3-L4 y L5-S1. Pequeña protrusión disco osteofítica L5-S1 póstero lateral
derecha que contacta raíz S1 derecha. Cambios regresivos interfacetarios lumbares bajos”.

Página 2 de 23
Al no surtir efectos los tratamientos indicados por el Doctor Pallavicini, este me indicó que debía
asistir a una consulta con un neurocirujano. De referencia, me indicó que podía atenderme con el
Doctor Carlos Luis Quiroz Ron, C.I. N°14.680.411-K, del mismo Centro Médico.

El día 12 de abril de 2017 asistí a una cita médica con el doctor antedicho. Este, me ordenó seguir
un tratamiento farmacológico y realizar diez sesiones de kinesiología. Me indicó que, en virtud de
los resultados del tratamiento, había que evaluar la posibilidad de realizar una Discectomía.

Al 26 de mayo de 2017, el tratamiento no tuvo efectos positivos. Por tanto, se coordinó junto al
Doctor Carlos Quiroz el procedimiento hospitalario.

Para lo anterior, con fecha 29 de mayo de 2017 me realicé los exámenes de Protombina, de Perfil
Bioquímico, el Hemograma y el Electrocardiograma. No presentando anomalías que impidieran o
dificultaran la intervención quirúrgica, se convino acordar con el Doctor Carlos Quiroz una fecha
para la realización de esta.

Me indicó que él realizaba las cirugías en la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo, por lo
que se programó la operación en tal Centro Médico para el día 16 de junio de 2017.

2. Cirugía en la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo


2.1. Etapa Pre – Operatoria

Previo a la cirugía, se me realizan los exámenes de diagnóstico correspondientes. De tal manera,


se indica como diagnóstico de ingreso una Hernia Núcleo Pulposo L5S1 derecha1 y se determina
que la cirugía a realizar corresponde a la del código 1103049.

En la antesala de la operación, se me realizan los exámenes de ingreso de enfermería. Es decir,


se toman mis signos vitales, el estado de mi conciencia, piel y fanéreos, cabeza, abdomen,
extremidades, entre otros. Se reúnen mis antecedentes mórbidos, alérgicos, quirúrgicos y sobre
mis tratamientos médicos. Se me evalúa previa aplicación de la anestesia general y, finalmente,
firmo el consentimiento relativo a la intervención quirúrgica.

En un sentido literal, el consentimiento firmado expresaba lo siguiente:

“Yo, previamente identificado, expongo que he sido claramente informado de la


Intervención Quirúrgica, o Procedimiento con Medio Contraste e Intervencional indicada
anteriormente. Expongo que se me ha entregado información clara sobre los objetivos de
la intervención, sus características, potenciales riesgos, así como de las alternativas de
tratamientos existentes. He podido aclarar todas mis dudas libremente. Puedo anular este
consentimiento antes de que se realice la intervención, dejando constancia de esta
resolución en la ficha clínica”.

2.2. Equipo médico a cargo de la intervención

El personal a cargo de mi intervención se sistematiza de la siguiente manera:

Cargo Personal
I Cirujano Quiroz Ron, Carlos Luis
II Cirujano Barradas Correa, Avelino Ricardo
Anestesista Villacis García, Luis Manuel

1
“La Hernia del Núcleo Pulposo (HNP), es la protrusión del material gelatinoso central de un disco intervertebral
a través de una fisura en el anillo fibroso que lo rodea. El anillo puede romperse completamente con salida de
material discal, o puede permanecer parcialmente intacto y dar lugar a una protrusión discal. Dicho proceso
se puede asociar a dolor lumbar por sensibilización de las terminaciones dolorosas y a dolor radicular derivados
de la inflamación y/o compresión de la raíz nerviosa y su ganglio, asociado o no a parestesias o paresia (…).
(…) Respecto a la historia natural de la Hernia de disco lumbar, ésta tiene un curso favorable, y la mayoría de
los episodios se resuelven espontáneamente o con tratamiento médico (…). Por lo tanto, el tratamiento
invasivo está reservado para aquellos pacientes que no responden al tratamiento conservador.
La cirugía es una opción terapéutica para la Hernia discal lumbar sólo cuando los síntomas son persistentes y
no responden al tratamiento médico, frente a compromiso neurológico progresivo o en circunstancias poco
frecuentes como un síndrome de cauda equina”. Guía Clínica Auge. Hernia de Núcleo Pulposo Lumbar. Serie
Guías Clínicas MINSAL, 2013-2014.

Página 3 de 23
Arsenalera Hormazábal Alvarado, Sandra

2.3. Intervención quirúrgica

El protocolo de la cirugía consistió en lo siguiente:

“Bajo anestesia general, decúbito prono, se realiza incisión lumbar baja, se diseca por
planos hasta espacio L5S1 derecho, se realiza flavectomía L5S1 derecha2, y
hemisemilaminectomía3, se ve saco dural y raíz S1 derecha apretado por hernia, se realiza
discectomía4 con cloward5 y bisturí, se lava coagula y realiza foraminotomía6 S1 derecha,
se coloca grasa en el lecho previo lavado con gentamicina, se retira taytos y deposita
depomedrol 40 mg. en el lecho, se cierra en tres planos con vicril y piel con nylon 3-0 se
infiltra con bupivacaina subcutánea, sin incidentes”.

2.4. Postoperatorio

Tras la operación y dos días de pabellón, se me diagnostica una evolución satisfactoria: se señala
que me puedo levantar y deambular sin dolor, afebril, con la herida seca y sin focalidad nerológica.

Se me dan las siguientes indicaciones al alta:

“1.- Reposo relativo; 2.- Régimen liviano; 3.- Celecoxib 200 mg. 1 cada 12 horas por 10
días. 4.- Cotrimoxazol forte 1 cada 12 horas por 5 días; 5.- Control para curación en
Integramédica Plaza Maipú, el viernes 23 de junio a las 15:30 horas”.

Se me da el número de contacto del Doctor Quiroz y se me solicita vigilar que el parche esté limpio
y seco.

De tal manera, con fecha 17 de junio de 2017, se me da el alta médica. Se me entrega copia de
la epicrisis, de la indicación médica, de las recetas médicas, de los exámenes realizados, de la
hora de control médica y del régimen de alimentación a seguir.

3. Hechos posteriores a la cirugía realizada en la Fundación Hospital Parroquial San


Bernardo

Tras la operación, me percaté de los siguientes hechos que me causaron un agravio inmediato,
tanto físico, como económico y emocional:

3.1. Beneficios Bono PAD

Días previos a la operación, el Doctor Carlos Quiroz me sugirió firmar la renuncia del Bono PAD 7 y
adscribirme al seguro médico de la Fundación Hospital Parroquial de San Bernardo. Sin embargo,
decidí operarme utilizando dicho beneficio, pese a la insistencia del Doctor en cuestión.

2
“Extirpación del ligamento amarillo interlaminar en cirugía raquídea”. Diccionario Médico. Clínica Universidad
de Navarra.
3
La Laminectomía “(…) es una escisión del arco vertebral posterior. [Es decir], una resección de una o más
láminas vertebrales para descomprimir la médula o las raíces de la cola de caballo o acceder al interior del
canal raquídeo”. Por tanto, la hemisemilaminectomía corresponde a la escisión específica para el tratamiento
de la Hernia discal. Diccionario Médico. Clínica Universidad de Navarra.
4
“Extirpación de un disco intervertebral”. Diccionario Médico. Clínica Universidad de Navarra.
5
“Artrodesis cervical por vía anterior, formulada y descrita por el neurocirujano que le ha dado su nombre. Se
caracteriza por la realización de un trépano entre las dos vértebras que se van a fusionar, a través del cual el
cirujano, con el instrumental adecuado, podrá extirpar el fragmento discal u osteofito y descomprimir la raíz
afecta. Posteriormente se coloca un injerto óseo cilíndrico para favorecer la neoformación ósea”. Diccionario
Médico. Clínica Universidad de Navarra.
6
“Cirugía para ensanchar la abertura en la espalda por donde las raíces nerviosas salen del conducto raquídeo”.
MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estado Unidos. En línea
[[Link]
7
“El Bono PAD (Pago Asociado a Diagnóstico) es un beneficio que ayuda a que los usuarios(as) de Fonasa, y
sus cargas, puedan acceder a distintos paquetes de prestaciones y atenciones en salud pagando un precio fijo
y conocido, lo que aplica para distintas intervenciones quirúrgicas o procedimientos.
Cada paquete incluye la cirugía, los días cama, los medicamentos, los exámenes y todos los insumos que va
necesitando el paciente. Con esto, se resuelve de manera integral el problema de salud”. Fondo Nacional de
Salud. En línea [[Link]

Página 4 de 23
Tiempo después me enteraría de que el Bono PAD “(…) cubre algunas atenciones hasta 15 días
después del alta, incluyendo los controles postoperatorios, la reparación de lesiones iatrogénicas
y el tratamiento de las complicaciones más frecuentes derivadas de la resolución de la patología
del PAD”8, lo cual nunca me fue informado por parte del Doctor, lo cual habría evitado que
incurriese en gastos innecesarios a lo largo de este tratamiento.

3.2. Dolores posteriores al alta médica

Al llegar a mi casa el día 17 de junio de 2017, empecé a sentir fuertes dolores.

Ante tal circunstancia, seguí las indicaciones del Doctor Quiroz y tomé los fármacos recetados. Sin
embargo, estos no tuvieron ningún efecto.

Por tal razón, llamé al Doctor, quien me indicó que los dolores eran normales y que representaban
parte de la operación. En consecuencia, me señaló que debía continuar con el tratamiento
farmacológico y esperar la mejoría, lo cual se evaluaría posteriormente en los controles
postoperatorios.

3.3. Controles postoperatorios con el Doctor Quiroz

El día 23 de junio de 2017 asistí a mi control médico en Integramédica Maipú. A dicha fecha,
continuaban mis dolores y molestias en mi columna y pierna derecha.

El Doctor Quiroz, sorprendido por mi estado de salud, me indicó que todo era parte de la operación
y me recetó medicamentos e inyecciones.

Posteriormente, con fecha 26 de junio de 2017, asistí a un segundo control. En esta ocasión,
además de realizarme las curaciones, frente a mis fuertes dolores, el Doctor Carlos Quiroz ordenó
realizarme una resonancia magnética.

De forma inmediata, con fecha 28 de junio de 2017, me realizo el examen solicitado. Los hallazgos
son los siguientes:

“No se cuenta con estudios previos para comparar. Aumento de la lordosis 9 lumbar.
Cuerpos vertebrales de altura conservada. Disminución de altura y señal de discos
intervertebrales L3-L4 y L5-S1. Discreta retrolistesis10 L3-L4 con mínima relajación discal
posterior. Hernia discal11 L5-S1 póstero lateral derecha que determina conflicto de espacio
sobre la raíz L5 perirradicular derecho S1. En el resto de los niveles, el canal vertebral
mantiene su amplitud y las raíces de la cauda equina se distribuyen sin evidenciar
aglomeraciones. El cono medular se localiza en el nivel T12-L1, sin alteraciones deseñal.
Leve estenosis foraminales lumbosacras. Articulaciones interfacetarias bien alineadas con
cambios degenerativos lumbosacros. No se evidencian masas paravertebrales. El contraste
endovenoso evidencia los cambios post quirúrgicos descritos”.

La impresión diagnóstica es la siguiente:

“Discopatía L5-S1 con Hernia discal póstero lateral derecha. Cambios post quirúrgicos L5-
S1 a derecha que se extiende en el plano perirradicular. Incipiente discopatía protruyente
L3-L4, cambios degenerativos interfacetarios lumbosacros”.

Es decir, esta resonancia ya daba evidencias de la presencia de una Hernia en la misma ubicación
donde se encontraba la que supuestamente había sido extirpada.

8
Fondo Nacional de Salud. En línea [[Link]
9
“Curvatura, de concavidad posterior, existente en la columna vertebral normal, tanto a nivel cervical como
lumbar. Cuando es exagerada se habla de lordosis patológica”. Diccionario Médico. Clínica Universidad de
Navarra.
10
“Deslizamiento, en sentido posterior, de una estructura respecto a su parte inferior”. Diccionario Médico.
Clínica Universidad de Navarra.
11
“La Hernia discal es una enfermedad en la que parte del disco intervertebral (Núcleo Pulposo) se desplaza
hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce un intenso dolor. Si la herniación es voluminosa y comprime todos
los nervios que encuentra, puede producir lo que se llama un síndrome de cauda equina o de cola de caballo,
lo cual resulta una urgencia quirúrgica”. Diccionario Médico. Clínica Universidad de Navarra.

Página 5 de 23
El día 30 de junio de 2017, en mi tercer control con el Doctor Quiroz, le entrego a este el resultado
de mi resonancia. Sin hacer un análisis acabado de dicho examen, me indica que tengo “un
desprendimiento de disco” y me ordena otro tratamiento farmacológico, más diez sesiones de
kinesiología. Me explica que, aproximadamente en dos meses, mi cuerpo debiese expulsar el disco
que se encontraba en el nervio ciático.

Mi cuarto control con el Doctor Quiroz se desarrolla el día 18 de julio de 2017. En este, se me
diagnostica una Hernia Núcleo Pulposo, misma patología por la que se me había intervenido
quirúrgicamente, mas no se explica la situación por la que estaba atravesando. Por primera vez,
me comienza a señalar que quizás me deba intervenir quirúrgicamente nuevamente.

Además, con el objeto de justificar mi imposibilidad de ejercer ciertas funciones en mi trabajo, se


certificó lo siguiente:

“Se certifica que el Sr. Rodrigo Martínez Vicencio, cursa con Hernia Núcleo Pulposo Lumbar
de lo cual fue operado, actualmente cursa con una Recidiva12 de Hernia Lumbar, no debe
realizar trabajos de esfuerzo físico, por lo que no debe cargar objetos de gran peso. Se
emite el presente para su trabajo”.

Como se puede apreciar, dicha certificación habla de una Hernia Recidiva, lo cual no fue explicado
por el Doctor Quiroz en dicha oportunidad.

Con fecha 30 de agosto de 2017, en un nuevo control con el Doctor Quiroz, se me realizan las
siguientes indicaciones clínicas:

“Paciente evaluado el 14 de abril de 2017, por cuadro de dolor lumbar que se irradia a
extremidad inferior derecha, asociado a resonancia de columna lumbar que muestra
Hernia Núcleo Pulposo L5S1 Derecha, se interviene el 16 de junio, realizándose
Discectomía L5S1 derecha, evoluciona estable, pero a la semana presenta dolor intenso
de extremidad derecha, se realiza nueva resonancia que muestra Hernia Recidiva L5S1
derecha, por lo que se plantea reintervención, ante lo cual el paciente opta por
rehabilitación kinésica, evolucionando de manera variable con disminución paulatina del
dolor, se mantiene con licencia médica, dada su lenta evolución, se emite el presente para
los fines necesarios”.

Es en esta sesión cuando, por vez primera, el Doctor Quiroz plantea en forma explícita el problema
que me aqueja: una Hernia Núcleo Pulposo Lumbar L5S1 – misma localidad de la que había sido
intervenida – de carácter Recidiva.

Lo más problemático es que, pese a que mi operación fue realizada el día 16 de junio, y a pesar
de mis constantes preguntas respecto a mi estado de salud y si la operación había alcanzado su
objetivo, recién en los últimos días de agosto el Doctor Quiroz me da un diagnóstico clínico acabado
respecto a esta Hernia Recidiva y recién ahí reafirma la necesidad de una intervención quirúrgica.
Cabe hacer presente que, si bien en el control del día 18 de julio de 2017 había expresado la
existencia de una Hernia Lumbar, no había realizado un diagnóstico acabado de la misma,
ocultando el carácter de recidiva de esta y omitiendo entregarme información relevante.

El día 13 de septiembre de 2017 asistí a una nueva sesión con el Doctor Quiroz. Le expresé mi
duda de por qué con anterioridad había omitido información y de por qué demoró tanto en
indicarme que debía realizarme una nueva intervención quirúrgica de la Hernia Recidiva. Sin
embargo, se limitó a derivarme al Hospital San Borja con el Doctor Victorino Garzón con el objeto
de poder recurrir al Bono GES para realizarme esta nueva operación.

3.4. Controles médicos con otros especialistas

A causa del insoportable dolor que cursaba y la desconfianza que me daba el médico en cuestión,
decidí acudir a una segunda consulta en la Clínica Dávila. Ahí conseguí una hora con el Doctor

12
Repetición de una enfermedad poco después de terminada la convalecencia.

Página 6 de 23
Pedro Fodich, quien me indicó que después de tres meses de mi operación no podía seguir con
dolores. Me ordenó una nueva resonancia magnética, la cual me realicé el día 28 de septiembre
de 2017.

En esta, se determinaron los siguientes hallazgos:

“Cuerpos vertebrales de altura y señal normal, bien alineados en plano sagital y coronal.
Discreta espondilosis anterior. Leve espondilosis lumbar distal. Cambios postquirúrgicos
recientes de HNP lumbosacra operada, con hemi – semilaminectomía derecha,
identificando realce con el contraste endovenoso las partes blandas perivertebrales, sitio
de laminectomía, espacio epidural anterolateral derecho y peri – radicular ipsilateral. El
disco este nivel presenta similar disminución de altura y señal, con mínima protrusión
discal posterior de base ancha y componente herniario en el receso lateral derecho que
contacta raíz S1 descendentes. Incipiente discopatía L3-L4, con mínimas herniaciones
foraminales bilaterales, sin conflicto de espacio radicular. Restantes discos sin alteraciones
significativas. Neuroforámenes de similar amplitud. Canal raquídeo de dimensiones
conservadas. Cono medular bien situado. Las raíces de la cauda equina se distribuyen
libremente por el saco tecal. No se observan lesiones en relación a las partas blanas
perivertebrales”.

Lo anterior, se traduce en la siguiente impresión diagnóstica:

“Cambios postquirúrgicos recientes de HNP lumbosacra operada con las características


descritas, destacando componente herniario en receso lateral derecho sugerente de una
recidiva herniaria, el cual contacta raíz S1 descendente. Resto del estudio sin nuevos
hallazgos destacables que consignar”.

El Doctor Pedro Fodich me indicó que la hernia que cursaba a la fecha era tres veces más grande
que la de la primera operación y que debía operarme de inmediato, dado que de esperar más
tiempo este problema podía agravarse aún más.

Tras distintas cotizaciones, recurrí a la Mutual de Seguridad C-CH.C. donde podía ser atendido
mediante el Bono PAD. El día 5 de octubre del año 2017 asistí a una consulta médica con el Doctor
Jorge flores quien, al comparar las distintas resonancias realizadas antes y después de mi primera
intervención quirúrgica, confirma que la hernia actual es mucho más grande y compleja que la
primera, y que esta tiene el carácter de residual13, mas no de recidiva, lo cual hace explícito en el
Informe Médico emitido posteriormente con fecha 24 de mayo del año 2018.

En esta misma sesión, el Doctor Jorge Flores me informa que, de operarme mediante el Bono PAD,
y en el improbable caso de que fuese necesaria una nueva operación, este Bono permite realizar
una nueva operación gratis dentro de los 15 días hábiles siguientes a la intervención quirúrgica.
Aquello, como se indicó con anterioridad, nunca me fue informado por el Doctor Quiroz lo que
provocó que tuviese que pagar más en la primera operación y que tuviese que esperar casi cuatro
meses para realizarme una segunda intervención que solucionará los desperfectos ocasionados en
la primera por la negligencia del Doctor Carlos Quiroz. Es más, vale la pena recordar que el Doctor
Carlos Quiroz insistió en que me adscribiera al seguro privado de la Clínica, dejando de lado los
beneficios estatales que me asistían.

13
A partir del propio significado de las palabras, podemos encontrar la diferencia. En efecto, el concepto de
recidiva hace referencia a la repetición de una enfermedad poco después de terminada la convalecencia; por
otro lado, el concepto de residual implica que algo queda como residuo de algo que lo contiene. Esto implica
entender que la hernia no fue debidamente extirpada, por lo que se produjo este nuevo acontecimiento médico.

Página 7 de 23
3.5. Intervención Quirúrgica de 18 de octubre de 2017 en la Mutual de Seguridad
[Link].C.

El día 18 de octubre del año 2017 ingreso a pabellón en la Mutual de Seguridad [Link].C., estando
el doctor Jorge Flores a cargo de mi operación. A partir del diagnóstico de Hernia del Núcleo
Pulposo Lumbar Residual, se me realizó una extirpación de la misma.

El detalle operatorio da cuenta de que:

“Genupectoral abertura DED Cicatriz OP sobre L5S1. Disección del músculo A D SEP de
Taylor. Resección de borde de lámina de L5. Receso LAT Foraminotomía. Exposición de
raíz S1. Se aprecia un tejido cicatricial y bajo ella en el hombro un resto de HNP que se
extirpa, así como también el SP Intediscal. Queda la raíz libre y también el SP Interdiscal.
Aseo y cierre habitual”.

Gracias a esta operación y al Doctor Jorge Flores, a la fecha, no he tenido mayores molestias.

4. Denuncia ante la Superintendencia de Salud y Mediación Frustrada

Cabe recordar que la Ley N°19.966 en su artículo 43 inciso 2 indica que:

(…) En el caso de los prestadores privados, los interesados deberán someterse a un


procedimiento de mediación ante mediadores acreditados por la Superintendencia de
Salud, conforme a esta ley y el reglamento, procedimiento que será de cargo de las,
partes.

Y, por otra parte, el artículo 44 inciso 2 expresa que:

(…) En el caso del inciso segundo del artículo anterior, el interesado deberá presentar
directamente su reclamo a la Superintendencia de Salud.

En tal sentido, con fecha 27 de septiembre de 2017, acudí a la Superintendencia de Salud a dejar
constancia de la negligencia del Doctor Carlos Quiroz.

Asimismo, acudí a las sesiones de mediación legalmente establecidas con el objeto de alcanzar un
acuerdo con los demandados.

En efecto, con fecha 4 de enero de 2018 tuve la primera sesión de mediación ante la mediadora
María Paz Yáñez Rebolledo, designada según ORD. N°4990 de 18 de diciembre de 2017. A esta
sesión asistí como parte reclamante junto a Sofía Zabala Maturana, mi asesora; y asistieron como
parte reclamada, representantes de la Fundación Hospital Parroquial de San Bernardo, de
Integramédica Maipú y del Doctor Carlos Luis Quiroz Ron.

Con fecha 20 de febrero de 2018 se efectuó la segunda sesión de mediación, con las mismas
partes reclamantes y las mismas partes reclamadas. Se dejó constancia que no se llegó acuerdo.

Lo anterior, queda debidamente certificado en el Certificado de Mediación Frustrada de fecha 20


de febrero de 2018, firmado por la abogada y mediadora María Paz Yáñez Rebolledo.

Los antecedentes referidos se adjuntan en el primer otrosí de esta presentación.

II. ANTECEDENTES DE DERECHO


1. Régimen de responsabilidad aplicable: Responsabilidad Civil Extracontractual

En primer lugar, cabe hacer presente que la doctrina ha debatido latamente la naturaleza de la
sede de responsabilidad civil imputable a los servicios profesionales. En efecto,

“(…) La responsabilidad profesional pertenece, por lo general, al ámbito contractual, pues


está antecedida de una convención entre quien hace el encargo y quien presta el servicio
(…). Sin embargo, a menos que las obligaciones de servicio contraídas por el profesional

Página 8 de 23
sean objeto de convenciones expresas, ellas quedan sujetas a los deberes generales de
cuidado de quienes actúan en el ámbito de intereses y de riesgos de terceros”14.

Lo anterior ha dado lugar a lo que se ha denominado “concurso de responsabilidades”15, el cual


necesariamente debe ser resuelto conforme a la evolución propia de cada sistema jurídico.

Pues bien, en el nuestro se ha indicado que:

“(…) Es una realidad innegable que los daños causados al paciente con ocasión de una
intervención quirúrgica [o prestación médica], pueden revestir simultáneamente las
características propias de una infracción contractual (al contrato de hospitalización y/o de
asistencia sanitaria) y, al mismo tiempo, de un delito o cuasidelito civil (la violación del
deber general de actuar con diligencia y no causar daño a otro). En otras palabras, la
negligencia médica y hospitalaria con daños al paciente puede incluirse indistintamente en
el supuesto de hecho de la normativa contractual (arts. 1547 y ss. CC) y de la
extracontractual (arts. 2314 y ss. CC)”16.

De tal manera, la doctrina ha concluido que “(…) en la práctica, como se verá, la negligencia
médica ha sido frecuentemente planteada en sede de responsabilidad civil extracontractual y no
existen impedimentos lógicos ni normativos para que así ocurra”17.

La conclusión anterior, lógicamente ha sido respaldada por nuestra jurisprudencia, dando lugar a
la teoría de la opción, la cual posibilita que la víctima escoja el régimen de responsabilidad aplicable
a los hechos imputados.

Así, por ejemplo, la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Copiapó sentenció el año 2014 que:

“(…) este Tribunal de Alzada considera plenamente aplicable en la especie la “Teoría de la


opción o del concurso de acciones”, mediante la cual se reconoce, que es preferible
otorgar a la víctima -o en el caso de imposibilidad de ésta de ejercer sus
derechos, a su representante o sucesor legal-, la posibilidad de elegir la vía por
la cual demandar, según sea su conveniencia, considerando para ello la necesidad de
protección y tutela jurisdiccional que requiere el ofendido, frente a la injusticia de haber
sufrido un daño imputable a otro, con el riesgo de quedar sin reparación” 18 (énfasis
agregado).

El mismo criterio ha seguido la Excelentísima Corte Suprema, en tanto ha expresado que:

“(…) la responsabilidad médica, en términos generales, se rige por el estatuto contractual


puesto que en la generalidad de los casos el paciente habrá contratado los servicios del
profesional elegido por él; sin embargo, tal circunstancia no excluye que la acción del
médico tenga otra fuente y pueda generar responsabilidad extracontractual,
presentándose incluso episodios de concurrencia de responsabilidades -cúmulo u opción
de responsabilidades- donde un mismo hecho puede ser calificado como incumplimiento
contractual y también como ilícito extracontractual (cuasidelito de lesiones por mala
práctica médica). En esta situación se admite la opción de la víctima, por lo cual (…) el
paciente pudo elegir el estatuto jurídico por el cual perseguir la indemnización”19
(énfasis agregados).

14
BARROS, Enrique. “Tratado de Responsabilidad Extracontractual”. Editorial Jurídica de Chile. Santiago, Chile.
2010. Pág. 657.
15
Ibid. Pág. 657.
16
ZELAYA, Pedro. “Responsabilidad Civil de hospitales y clínicas”. En: TAVOLARI, Raúl. “Doctrinas esenciales.
Derecho Civil. Responsabilidad extracontractual”. Editorial Jurídica de Chile. Santiago, Chile. 2009. Pág. 972.
17
BARROS, Enrique. Op. Cit. Pág. 657.
18
Causa Rol N°187-2013 (Civil) seguida ante la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Copiapó. Sentencia de
fecha 28 de mayo de 2014.
19
Causa Rol N°38151-2016 (Casación) seguida ante la Excelentísima Corte Suprema. Sentencia de fecha 25
de abril de 2017.

Página 9 de 23
Para el presente caso, en vista de los hechos narrados en el acápite anterior, se ha optado por
imputar responsabilidad bajo la sede extracontractual.

En efecto, la acción deducida se fundamenta en las normas del Título XXXV del Código Civil, de
los delitos y cuasidelitos, artículos 2314 y siguientes del señalado cuerpo legal, toda vez que los
hechos por los cuales se imputa responsabilidad a los demandados guardan relación con los
deberes de cuidado y vigilancia propios de una adecuada praxis médica.

2. Responsabilidad Civil Extracontractual en contra del Doctor Carlos Quiroz Ron

En primer lugar, se analizará la responsabilidad civil extracontractual del Doctor Carlos Quiroz Ron
por las acciones y omisiones ilícitas cometidas por este durante el tratamiento de mi Hernia Núcleo
Pulposo Lumbar.

Es necesario recordar que la doctrina ha reconocido que para que se configure la responsabilidad
civil extracontractual, regulada en los artículos 2314 y siguientes del Código Civil, deben concurrir
ciertos requisitos copulativos.

En efecto, se distinguen los siguientes:

“a) Una acción u omisión del agente. b) La imputabilidad. Esto es, que la acción u omisión
se haya efectuado por negligencia o dolo del agente. c) El daño a la víctima. d) La relación
de causalidad entre el hecho imputable del agente y el daño sufrido por la víctima”20.

En el presente caso, es indudable la concurrencia de los requisitos antes enumerados, tal como se
demuestra a continuación.

2.1. Acción u omisión

El Doctor Carlos Quiroz Ron comete un ilícito civil al dar tratamiento médico a mi Hernia de Núcleo
Pulposo Lumbar.

En efecto, dicho tratamiento no puede entenderse agotado por la sola operación, sino que también
necesariamente debe incluir las consultas preoperatorias y también en las postoperatorias (que
tienen por fin controlar la adecuada recuperación del paciente y fiscalizar el éxito del tratamiento
quirúrgico realizado).

En tal sentido, una entrega de información equívoca puede derivar en un tratamiento incorrecto y
una consulta postoperatoria deficitaria puede, incluso, afectar el desarrollo de una intervención
cometida de forma exitosa.

En tal sentido, se distinguirá la negligencia del Doctor Carlos Quiroz Ron tanto en la realización de
la cirugía como en las consultas pre y postoperatorias.

A. Acción y omisión ilícita en las consultas preoperatorias

Como bien se señaló en las consideraciones de hecho, con fecha 24 de marzo del año 2017 asistí
al Centro Médico Integramédica Sede Maipú por fuertes dolores lumbares y de pierna derecha.
Tras una derivación interna, el día 12 de abril del mismo año me atiendo con el Doctor Carlos
Quiroz Ron, quien me recomendó medicamentos y sesiones kinesiológicas. En dicha oportunidad,
me indicó que, según la evolución de esta hernia bajo dicho tratamiento, tendría que evaluarse la
posibilidad de una cirugía.

Pues bien, fracasado el tratamiento conservador, el Doctor Carlos Quiroz me recomienda


realizarme una cirugía.

A la par, el Doctor Quiroz me entregó información confusa respecto a los beneficios de Salud por
parte del Estado que me asistían. A saber, me instó a adscribirme al seguro privado de la Fundación

20
FIGUEROA, Gonzalo. “Curso de Derecho Civil. Tomo IV”. Editorial Jurídica de Chile. Santiago, Chile. 2012.
Pág. 89.

Página 10 de 23
Hospital Parroquial San Bernardo y, tras mi rechazo ante tal ofrecimiento, deliberadamente me
informó equivocadamente respecto a las garantías del Bono PAD.

De conocer los beneficios que me asistían bajo la modalidad del Bono PAD, hubiese evitado incurrir
en gastos posteriores en las consultas postoperatorias.

De tal manera, es evidente la negligencia del Doctor en esta etapa, pues su acción atenta
directamente contra los deberes de información propios de un profesional del área de la salud,
como se demostrará al analizar la imputabilidad de los hechos.

B. Acción y omisión ilícita en la intervención quirúrgica practica

La negligencia por parte del Doctor Carlos Quiroz Ron es evidente en la práctica de la intervención
quirúrgica.

Precisamente, es la mala práctica de la operación la que no permitió que la hernia fuera extirpada
en su completitud y que se generara una Hernia Residual en la misma localización de la que
supuestamente debió ser removida.

Ahora, cabe hacer presente que la epicrisis de la operación realizada por el Doctor Carlos Quiroz
Ron indica claramente que se realizó una discectomía, la cual tiene por objeto extirpar la Hernia
Pulposo Lumbar. Sin embargo, es evidente que, al diagnosticarse una Hernia Residual en la misma
localidad de la hernia intervenida tras transcurrido el plazo de unos meses desde la operación,
esta no fue correctamente extirpada como corresponde.

Esto demuestra la falta de diligencia en la cirugía, no alcanzando el fin por el cual la primera fue
motivada.

C. Acción y omisión ilícita en las consultas postoperatorias

En las consultas postoperatorias el Doctor Carlos Quiroz Ron incurrió en una grave negligencia
médica al no efectuar un diagnóstico oportuno de la dolencia que me afectaba tras la operación.

En efecto, tanto en la consulta del día 23 de junio de 2017, como en la del 26 de junio del mismo
año, el Doctor Quiroz me indica que las dolencias que tenía eran normales dentro del
postoperatorio, restándole importancia a mi malestar.

Posteriormente, con fecha 30 de junio de 2017 me indica que tengo un desprendimiento de disco
y ordena continuar con el tratamiento farmacológico y kinesiológico, siendo que la impresión
diagnóstica de la resonancia magnética que me realicé el día 28 de junio del mismo año señala de
forma expresa una “discopatía L5-S1 con Hernia discal póstero lateral derecha”. Adicionalmente,
me formula la observación de que el disco será eliminado de forma natural de mi cuerpo, tras el
tratamiento kinesiológico.

Solamente con fecha 18 de julio del año 2017 me diagnostica una hernia, mas lo hace indicando
que esta es recidiva y no residual como sentencia posteriormente el Doctor Jorge Flores. A mayor
abundamiento, dicho diagnóstico fue emitido a propósito de una petición personal para justificar
mis ausencias en el trabajo, otorgándome un diagnostico fundamentado solo en el control de fecha
30 de agosto del año 2017.

Es decir, desde mi operación defectuosa de fecha 17 de junio del año 2017, solo con fecha 30 de
agoto del mismo año el Doctor Quiroz admite la presencia de una Hernia Pulposo Lumbar Recidiva
en la misma localidad de la hernia intervenida, lo cual claramente da cuenta de un diagnóstico
tardío que, a todas luces, provocó un menoscabo en mi persona y un retraso en la atención que
podría haber recibido.

2.2. Imputabilidad

El artículo 2284 de nuestro Código Civil define en su inciso tercero y cuarto lo que entendemos
por delito y cuasidelito, respectivamente.

Página 11 de 23
En efecto,

Artículo 2284: las obligaciones que se contraen sin convención nacen de la ley, o del hecho
voluntario de una de las partes (…). 3° Si el hecho es ilícito y cometido con intención de
dañar, constituye un delito. 4° Si el hecho es culpable, pero cometido sin intención de
dañar, constituye un cuasidelito.

De tal disposición legal desprendemos que “(…) para que surja la responsabilidad delictual o
cuasidelictual, el hecho voluntario del hombre debe provenir de su culpa, [cuasidelito] o dolo,
[delito]”21.

En tal sentido, el profesor Barros ha señalado que:

“(…) es ilícita la conducta que resulta de la intención de causar el daño (en cuyo caso se
incurre en dolo o culpa intencional) (…). Pero la ilicitud puede también adoptar una forma
más débil, limitada a la infracción no intencional de un deber de cuidado (que es llamada
simplemente culpa o negligencia)”22.

En el presente caso, nos encontramos frente a un cuasidelito civil, por lo que debemos acreditar
la presencia de culpa, es decir, la infracción no intencional de un deber de cuidado.

La culpa, comprendida como una infracción del deber de cuidado, se encuentra tratada en el
artículo 44 de nuestro Código Civil. Dicha disposición legal distingue entre tres tipos de estándares
de culpa, los cuales tienen en común la concurrencia de un actuar – o de una omisión – negligente
o imprudente.

Se ha entendido que, en sede extracontractual, las personas deben responder por culpa leve. Es
decir, con la diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios
propios.

Debemos señalar que la doctrina ha señalado que la culpa se debe apreciar en abstracto y
determinar en concreto. Vale decir, la culpa se debe medir según el estándar de conducta exigido
racionalmente, en base a las expectativas recíprocas de comportamiento apreciadas en la situación
específica.

Al respecto, nuestra Excelentísima Corte Suprema ha dicho en un reciente fallo del año 2019 que:

“(…) En el ámbito de la responsabilidad profesional, en particular de la médica, se debe


tener presente que el deber médico es poner a disposición del paciente sus capacidades
profesionales de acuerdo a un estándar general de diligencia. Al médico se le exige la
destreza, la dedicación y el cuidado que definen a un buen profesional según las reglas de
prácticas correctas. Por eso, las buenas prácticas tienen especial valor en materia médica,
de modo que el demandante puede dar por establecida la culpa profesional probando que
ellas fueron incumplidas”23.

Agrega,

“(…) En síntesis, se evalúa la acción médica desde la perspectiva de la formación y


preparación básica común del profesional, pero según su especialidad y la mayor o menor
urgencia de la acción de salud, además de su naturaleza, para determinar el mínimo
exigible. Se debe tener también presente la ejecución de la actuación y el resultado
obtenido, esto es el aspecto concreto de la prestación, como la experiencia y capacitación
del médico, así también la infraestructura disponible para ejecutar la acción de salud
concreta, la que se analizará sobre la base de un comportamiento esperable de un

21
FIGUEROA, Gonzalo. Op. Cit. Pág. 94.
22
BARROS, Enrique. Op. Cit. Pág. 75.
23
Causa Rol N°2779-2018 (Civil) seguida ante la Excelentísima Corte Suprema. Sentencia de fecha 15 de abril
del año 2019.

Página 12 de 23
facultativo medio o un especialista medio, pero teniendo siempre presente el caso
particular”24.

En consecuencia, la conducta del Doctor Carlos Quiroz Ron debe evaluarse en función desde la
perspectiva de un médico general, apreciando las circunstancias concretas que concurrieron en el
caso.

En tal sentido, resulta relevante señalar que el Doctor Carlos Quiroz Ron posee el título de Médico
Cirujano otorgado por Universidad De Guayaquil, Ecuador, reconocido por el Ministerio de
Relaciones Exteriores el 13 de Julio de 1998; tiene un certificado de especialista en Neurocirugía
otorgado por la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas
(CONACEM), emitido con fecha 11 de Mayo de 2006; y ostenta el título de especialista en
Neurocirugía otorgado por la Universidad de Chile, emitido con fecha 5 de Abril de 2002.

Bajo tales antecedentes, resulta dable a esperar que el Doctor Carlos Quiroz Ron actúe acorde a
sus estudios y carrera profesional, sobre todo considerando que se dedica al rubro de la medicina
desde el año 1998, lo que permite pensar que su experiencia le otorga la habilidad para advertir
posibles errores de diagnóstico, de tratamiento y de técnica quirúrgica.

Ahora bien, también resulta pertinente destacar que sus funciones son ejercidas en dos Clínicas
reconocidas por nuestra Superintendencia de Salud y que, por tanto, tienen todos los implementos
necesarios para efectuar un correcto tratamiento médico.

A lo anterior, necesariamente debe agregarse que el Doctor Carlos Quiroz Ron siempre contó con
los exámenes médicos que me solicitaba y que daban cuenta de la dolencia que me aquejaba. En
efecto, es importante indicar que, tras la operación, el Doctor tuvo a su disposición desde el día
28 de junio de 2017 la resonancia magnética que revelaba la presencia de una hernia en la misma
localidad de la supuestamente extirpada y, sin embargo, no me indicó el diagnóstico médico y la
necesidad de operarme hasta el día 30 de agosto de ese año25.

Ahora, el estándar de diligencia esperado por parte del Doctor Carlos Quiroz Ron también tiene su
fundamento en los derechos que otorga la Ley N°20.584. Es decir, la Ley que regula los derechos
y deberes que tienen las personas en relación con acciones vinculadas a su atención en salud.

Precisamente, el artículo 4 de aquella Ley indica que

Artículo 4: Toda persona tiene derecho a que, en el marco de la atención de salud que se le
brinda, los miembros del equipo de salud y los prestadores institucionales cumplan las normas
vigentes en el país, y con los protocolos establecidos, en materia de seguridad del paciente y
calidad de la atención de salud (…). Adicionalmente, toda persona o quien la represente tiene
derecho a ser informada acerca de la ocurrencia de un evento adverso,
independientemente de la magnitud de los daños que aquel haya ocasionado (énfasis
agregado).

Pues bien, es evidente que el Doctor Carlos Quiroz no me informó de los percances de la cirugía
que provocaron que se me produjera una Hernia Residual y que tardó alrededor de dos meses en
realizarme un diagnóstico profesional de la misma.

Aquello se condice con el artículo 10 de la citada Ley que establece que:

Artículo 10: Toda persona tiene derecho a ser informada, en forma oportuna y
comprensible, por parte del médico u otro profesional tratante, acerca del estado de su
salud, del posible diagnóstico de su enfermedad, de las alternativas de
tratamiento disponibles para su recuperación y de los riesgos que ello pueda

24
Causa Rol N°2779-2018 (Civil) seguida ante la Excelentísima Corte Suprema. Sentencia de fecha 15 de abril
del año 2019.
25
Se recuerda que, si bien el día 18 de julio del año 2017 el Doctor emite un certificado médico en donde se
expresa que curso una Hernia Recidiva, este se realiza solo a propósito de una petición personal para justificar
mis ausencias al trabajo, mas no para dar un efectivo diagnóstico de mi dolencia.

Página 13 de 23
representar, así como del pronóstico esperado, y del proceso previsible del
postoperatorio cuando procediere, de acuerdo con su edad y condición personal y
emocional (énfasis agregado).

A saber, es plenamente demostrable que el Doctor Quiroz realizó un diagnóstico tardío respecto a
la hernia postoperatoria, lo cual impidió que me sometiera a un tratamiento quirúrgico para aliviar
mis dolencias y que utilizara el Bono PAD para cubrir dicha prestación.

En relación con esto último, es menester citar el artículo 8 de la Ley en comento, que establece:

Artículo 8º: Toda persona tiene derecho a que el prestador institucional le proporcione
información suficiente, oportuna, veraz y comprensible, sea en forma visual, verbal o por
escrito, respecto de los siguientes elementos:

a) Las atenciones de salud o tipos de acciones de salud que el prestador respectivo ofrece
o tiene disponibles y los mecanismos a través de los cuales se puede acceder a dichas
prestaciones, así como el valor de las mismas.

b) Las condiciones previsionales de salud requeridas para su atención, los antecedentes


o documentos solicitados en cada caso y los trámites necesarios para obtener la atención
de salud (…).

En el presente caso, el Doctor Quiroz también incurrió en una falta a los deberes establecidos por
la Ley al no informarme de los beneficios del Bono PAD, situación que generó un menoscabo
económico importante en mi persona y que dilató, indirectamente, la atención de mis urgencias.
Es importante recordar que el Doctor me insistió en que me adscribiera el seguro privado de la
Fundación Hospital Parroquial San Bernardo, lo cual hubiese impactado mi condición económica
aún de forma más gravosa.

Ahora, es esperable que los demandados aleguen que el margen de error de la operación es propio
de toda prestación médica. En efecto, el Colegio de Médicos de Chile ha declarado:

“La medicina no es una ciencia exacta, por lo que no puede asegurar resultados favorables
en todos los casos. Hay limitaciones propias del profesional en la interpretación de los
hechos como cuando el cuadro clínico no se ha manifestado completamente. En otras
ocasiones, es el paciente quien no comprende los riesgos y beneficios de un procedimiento
diagnostico o terapéutico, o entrega información incompleta de sus síntomas. Por último,
las circunstancias en que se da una relación clínica pueden limitar la certeza del diagnóstico
y la eficacia de medidas terapéuticas”26.

No obstante, dicha alegación debe ser descartada de plano, dado que la negligencia se demuestra,
como se ha dicho en esta presentación, a lo largo de todo el tratamiento de mi hernia y no solo al
momento de la cirugía. Es decir, el Doctor actúa imprudentemente tanto al momento de ocultarme
información respecto a los Beneficios Estatales de Salud, al intervenirme quirúrgicamente, y al
demorarse más de dos meses en decirme que tenía una hernia en la misma localidad que debía
ser operada, pese a contar con todo el equipo y los antecedentes necesarios para realizar un
diagnóstico oportuno.

Esto quiere decir que, a pesar de que la operación no es exitosa en todos los casos 27, el Doctor
Quiroz tuvo un margen de tiempo adecuado para darse cuenta del error y recomendar un
tratamiento para paliar los efectos de este. Sin embargo, se limitó a decir que todo el malestar
era “propio del postoperatorio”, aun teniendo de antecedentes las resonancias magnéticas que
demostraban todo lo contrario.

26
Consideraciones sobre Lex Artis. Error y Negligencias Médicas. En línea
[[Link]
27
Aún así se estima que su tasa de éxito es del 90%. Guía Clínica AUGE. Hernia de Núcleo Pulposo Lumbar.
Serie Guías Clínicas MINSAL 2013-2014. Pág. 34 -35.

Página 14 de 23
En síntesis, la negligencia del Doctor Quiroz es demostrable tanto en las consultas preoperatorias,
en la cirugía y en las sesiones postoperatorias, lo cual es sistematizable de la siguiente manera:

Etapa Estándar Esperado Conducta Doctor Quiroz


Preoperatorio Entrega de información Nula entrega de información
oportuna respecto a los respecto a los Beneficios
Beneficios Estatales de Salud. Estatales de Salud.
Insiste en que me adscriba a
un seguro privado de la
Fundación Hospital Parroquial
San Bernardo.
Cirugía Intervención que garantice la No garantizó la extirpación de
extirpación de la hernia. la hernia, provocando una
Hernia Residual en la misma
localidad.
Postoperatorio Control oportuno de los Control inoportuno de los
efectos derivados de la efectos derivados de la
operación. Identificación de operación. Falta de
Hernia Residual. Derivación a diagnóstico oportuno de
intervención quirúrgica Hernia Residual. Diagnostico
inmediata. Mención de los equívoco de Hernia Recidiva
beneficios del Bono PAD. cuando esta es Residual.
Debido a su demora, no
puede utilizar los beneficios
del Bono PAD.

2.3. Daño

El daño es definido como “(…) el detrimento, perjuicio o menoscabo que se recibe por culpa de
otro, en la hacienda o en la persona”28. Para que el daño sea indemnizable, se requiere que este
sea cierto, no haber sido indemnizado y que lesione un derecho o interés legítimo.

Como pasaré a demostrar a continuación, los daños causados por el demandado cumplen con
todos los requisitos enunciados, de modo tal que la indemnización solicitada mediante el ejercicio
de esta acción resulta totalmente procedente.

A. Los daños son ciertos:

Los daños que se imputan a los demandados son evidentemente ciertos. Esto se demuestra con
el diagnóstico posterior realizado por el Doctor Jorge Flores y la inmediata intervención quirúrgica
que me ordenó para lograr extirpar la Hernia Residual que estaba aquejando mi salud.

Asimismo, queda demostrado en todos los gastos en los que he debido incurrir desde
diagnosticada la hernia por el Doctor Carlos Quiroz, hasta tratada esta misma por el Doctor Jorge
Flores.

Más aún, no solo me he visto afectado económicamente por los gastos incurridos, sino también
por el hecho de que he tenido que dejar de trabajar a causa de las dolencias derivadas de una
deficiente intervención quirúrgica y de un tardío diagnóstico postoperatorio.

Ahora, todos estos daños serán explicitados en el punto 5 de este apartado que trata los perjuicios
causados y que los estime en un monto de dinero específico para que estos sean correctamente
indemnizados.

28
RIPERT, Georges y BOULANGER, Jean. “Tratado de Derecho Civil, según el Tratado de Planiol”. Ediciones
La Ley. Buenos Aires. 1965. Tomo V, Obligaciones, 2ª Parte. Pág. 102.

Página 15 de 23
B. Los daños no han sido indemnizados

Los perjuicios demandados en estos autos no han sido indemnizados ni reparados por los
demandados, dado que no se ha iniciado otro juicio en contra de los demandados por los hechos
narrados ni se ha alcanzado ningún acuerdo extrajudicial, como consta en los documentos
adjuntos al primer otrosí de esta presentación.

C. El daño debe lesionar un derecho o interés legítimo

Los daños ocasionados por la parte demandada afectaron directamente el derecho consagrado en
el artículo 19 N°1 de nuestra Constitución Política de la República, es decir, el derecho a la vida,
la integridad psíquica y física de las personas, como también los derechos de los pacientes
consagrados en la Ley N°20.584 y en la “Carta de Derechos y Deberes de los Pacientes” del
Ministerio de Salud.

2.4. Causalidad

Para que un hecho culpable genere responsabilidad, es necesario que entre éste y el daño exista
una relación de causalidad. Así se desprende de los artículos 2314 y 2329 del Código Civil. En
palabras del profesor Corral “(…) el hecho ilícito ha de ser considerado la causa del daño, y el daño
el efecto del hecho ilícito”29 .

Nuestra doctrina y jurisprudencia han entendido que para que concurra este requisito es necesario
que exista un vínculo necesario y directo entre el hecho y el daño producido. Es decir, el nexo
causal se debe manifestar en la producción concreta y eficaz del resultado.

Tal razonamiento es posible de ser apreciado en la Causa Rol N°39484–2017 de la Corte Suprema,
en su sentencia de fecha 02 de octubre de 2018; en la Causa Rol N°18253–2017 de la Corte
Suprema, en su sentencia de fecha 18 de junio de 2018; y en la Causa Rol N°76462–2016 de la
Corte Suprema, en su sentencia de fecha 21 de noviembre de 2017.

Además de lo anterior, diversos autores han planteado que en el factor de causalidad deben
coexistir dos elementos: el hecho como condición necesaria que determina el resultado y la
atribución o reproche.

En la especie, tal como se explicitó anteriormente, existe un actuar defectuoso por parte del Doctor
Carlos Quiroz al momento de realizar la cirugía, como también una omisión en cuanto a sus
obligaciones derivadas de la necesidad de establecer un diagnóstico oportuno después de la
intervención quirúrgica y de entregar información relevante antes de esta.

Dichas actuaciones y omisiones produjeron los daños que fueron señalados con anterioridad. Es
decir, entre el actuar negligente del Doctor Carlos Quiroz y los daños existe un nexo causal claro
y evidente.

Por un lado, dicha relación se constituye como necesaria toda vez que, de haber realizado una
cirugía acorde a los estándares exigidos para su nivel de profesionalidad y las circunstancias de
su ejercicio, no se hubiese producido una Hernia Residual. Más aún, de haber diagnosticado dicha
Hernia Residual de forma oportuna, no hubiese tenido que esperar meses para intervenirme
quirúrgicamente y esta no se hubiese agravado en el tiempo, impidiéndome desarrollar mi vida
personal y profesional con habitualidad.

Por último, de haberme informado correctamente la forma de operar los Beneficios Estatales de
Salud – específicamente, el Bono PAD – no hubiese incurrido en gastos innecesarios.

29
PANTALEÓN, Fernando. “Causalidad e imputación objetiva: criterios de imputación. Centenario del Código
Civil”. Madrid. 1991. Págs. 1561 – 1591; GOLDENBERG, Isidoro. “La relación de causalidad en la
responsabilidad en la responsabilidad civil”. La Ley. Buenos Aires. 2000. Págs. 15 – 73; ARAYA, Fernando. “La
relación de causalidad”. Cuadernos de Extensión Jurídica. Santiago. 2008.

Página 16 de 23
Además, existe un claro reproche al poder atribuir el daño producido al hecho ilícito reconducible
a la conducta desplegada por parte del Doctor Carlos Quiroz, tal y como se mencionó con
anterioridad en el análisis de las acciones y omisiones ilícitas.

3. Responsabilidad Civil Extracontractual por el Hecho Ajeno por parte de la


Fundación Hospital Parroquial San Bernardo y de Integramédica Centros Médicos
S.A. Sucursal Maipú
3.1. Presunción de Responsabilidad por el Hecho Ajeno

El fundamento legal para deducir la presente demanda en contra de la Fundación Hospital


Parroquial San Bernardo e Integramédica Centros Médicos S.A. Sucursal Maipú, se encuentra
explicitado en el artículo 2320 del Código Civil. A saber:

Artículo 2320: Toda persona es responsable no solo de sus propias acciones, sino del hecho
de aquellos que estuvieren a su cuidado.

Dicho artículo consagra lo que en doctrina se ha entendido como “presunción de responsabilidad


por el hecho ajeno”. En efecto, se ha dicho que “(…) la responsabilidad por el hecho ajeno es la
que se produce en todas aquellas hipótesis en que el obligado a indemnizar perjuicios a la víctima
no es aquel que directamente ejecutó el hecho dañoso”30.

Para que proceda la aplicación de la presunción de responsabilidad por el hecho ajeno, deben
concurrir los siguientes elementos:

“a) Un determinado vínculo entre hechor y responsable, que generalmente será de


subordinación y dependencia; b) Que ambos, hechor y responsable, tengan capacidad
extracontractual, y c) Que el hechor haya cometido un hecho ilícito, concurriendo todos
los requisitos propios de éste ya estudiados”31.

En el presente caso, apreciamos la concurrencia de dichos elementos de la siguiente manera:

A. Vínculo entre hechor y responsable

Don Carlos Quiroz Ron es trabajador de la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo e
Integramédica Centros Médicos S.A. Sucursal Maipú. Entre ellos, media un contrato de trabajo,
por lo que se establece un vínculo de subordinación y dependencia que permite calificar su relación
dentro de lo que dispone el artículo 2320 del Código Civil.

Ahora bien, incluso no mediando un contrato de trabajo, es evidente el vínculo de subordinación


y dependencia existente entre don Carlos Quiroz Ron y los demandados, el cual se desprende del
hecho de que el Doctor en cuestión ejerce su profesión en las instalaciones de los demandados,
bajo sus normativas. Precisamente, un fallo reciente de nuestra Excelentísima Corte Suprema ha
indicado que:

“(…) tanto la doctrina como la jurisprudencia han recogido nuevas tendencias del Derecho
comparado, abandonando la tesis de la subordinación estrictamente laboral para derivarla
a la de la pertenencia a la organización empresarial del civilmente responsable, aceptando
interpretaciones más amplias e informales sobre el vínculo entre este y el agente directo
del daño”32.

Asimismo, nuestra doctrina ha entendido que un hospital o clínica “(…) puede ser considerado
civilmente responsable por la negligencia de sus internos, médicos residentes, anestesistas
jornada completa y media jornada, radiólogos y enfermeras que prestan sus servicios incluso bajo
el sistema de honorarios o contrato de servicios”33.

30
FIGUEROA, Gonzalo. Op. Cit. Pág. 151.
31
Ibid. Pág. 151.
32
Causa Rol N°4350-2018 seguida ante la Excelentísima Corte Suprema. Sentencia de fecha 27 de mayo de
2019.
33
ZELAYA, Pedro. Op. Cit. Pág. 1004.

Página 17 de 23
En consecuencia, es importante decretar que el Doctor Carlos Quiroz Ron tenía un claro vínculo
de subordinación y dependencia con los demandados, lo cual permite imputar a estos últimos la
responsabilidad civil por el hecho ajeno.

B. Capacidad extracontractual

El Doctor Carlos Quiroz Ron es plenamente capaz de conformidad a la Ley Civil para responder de
los perjuicios ocasionados con su actuar culpable, no encontrándonos frente a ninguna causal de
incapacidad para que asuma la obligación de indemnizar todos y cada uno de los daños
ocasionados como consecuencia de su actuar ilícito. De lo contrario, por ejemplo, sería irrisorio
que este pudiese desarrollar con habitualidad el ejercicio de su profesión.

De igual manera, la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo e Integramédica Centros Médicos
S.A. Sucursal Maipú resultan plenamente capaces, tal y como queda demostrado en otros juicios
seguidos contra estas instituciones34.

C. Hechor haya cometido un hecho ilícito

El Doctor Carlos Quiroz Ron incurrió en un ilícito civil al momento de dar tratamiento médico a mi
Hernia Lumbar. Aquello, ha sido latamente explicado en el punto 2 de esta presentación, por lo
que basta remitirse a lo reseñado en dicho apartado.

D. Inexistencia de excusa legal

Es correcto señalar que la presunción establecida en el artículo 2320 del Código Civil permite una
eximición de responsabilidad.

En efecto, en su inciso 5 declara:

Artículo 2320 inciso 5: (…) Pero cesará la obligación de esas personas si con la autoridad
y el cuidado que su respectiva calidad les confiere y prescribe, no hubieren podido impedir
el hecho.

Si bien la carga de la prueba para desvirtuar dicha presunción corresponde a los demandados,
cabe hacer presente ciertas consideraciones respecto a la posible excusa legal que buscarán
esgrimir.

En tal sentido, el artículo 2320 del Código Civil permite la eximición de responsabilidad
entendiendo que la presunción de responsabilidad por el hecho ajeno es una presunción
establecida en base a un factor de atribución de culpa. Sin embargo, los tribunales han entendido
que este tipo de presunción responde a un factor objetivo, acercándose mucho más a una
responsabilidad vicaria.

El fallo de fecha 8 de marzo de 2016 de la Causa Rol N°131-2014 seguida ante la Corte de
Apelaciones de Concepción, hace explícita la idea anterior al declarar que:

“En el derecho nacional, la jurisprudencia ha seguido la tendencia de interpretar


extensivamente los criterios de procedencia de la presunción y restrictivamente las reglas
que regulan la excusa de diligencia, lo que en la práctica ha situado al empresario en el
límite de la responsabilidad vicaria por el hecho de sus dependientes, aunque formalmente
siga respondiendo bajo un estatuto de culpa presumida”35.

En consecuencia, la responsabilidad de los demandados debe entenderse bajo esta lógica


jurisprudencial.

34
Por ejemplo, la Fundación Parroquial San Bernardo tiene juicios en las Causas Rol N°C-1118-2016 y N°C-
3201-2016 seguidas ante el 1°Juzgado de Letras de San Bernardo; mientras que Integramédica Centros
Médicos S.A. Sucursal Maipú lleva un juicio en la Causa Rol N°C-27681-2015 seguida ante el 19° Juzgado Civil
de Santiago y en la Causa Rol N°C-6461-2014 seguida ante el 25° Juzgado Civil de Santiago.
35
Causa Rol N°131-2014 (Civil) seguida ante la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Concepción. Sentencia de
fecha 08 de marzo de 2016.

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Ahora, en el improbable caso de que su S.S. estime que esta presunción debe analizarse bajo el
factor de atribución de culpa, es necesario indicar que las empresas demandadas, de todas
maneras, responden por culpa.

En efecto, responden por una culpa in eligendo por seleccionar al Doctor Quiroz y establecer con
él una relación laboral, resultando este completamente negligente en el ejercicio de su profesión,
tal como se demuestra en los hechos narrados; y por una culpa vel vigilando, dado que pese a
que no pueden intervenir directamente en una intervención quirúrgica o en las consultas médicas,
perfectamente pueden vigilar y controlar el comportamiento de sus trabajadores a través de
capacitaciones, jornadas de formación y de retroalimentación que den cuenta de los desperfectos
detectados por los mismos pacientes en la atención brindada.

Corresponde señalar que, aunque las empresas demandadas hayan hecho todo su esfuerzo en
seleccionar al personal correcto y formarlo acorde a las correctas prácticas médicas, esto no se
vio reflejado en los hechos narrados, por lo que sus esfuerzos no pueden considerarse suficientes.

4. Contribución al pago: responsabilidad solidaria

Nuestro Código Civil, en su artículo 2317, dispone:

Artículo 2317: Si un delito o cuasidelito ha sido cometido por dos o más personas, cada
una de ellas será solidariamente responsable de todo perjuicio procedente del mismo delito
o cuasidelito.

Es, por tanto, aplicable dicho percepto a lo expresado en el presente escrito de demanda, ya que
el cuasidelito que se alega ha sido cometido tanto por don Carlos Quiroz Ron, quien incurre en
responsabilidad por el hecho propio, y la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo e
Integramédica Centros Médicos S.A. Sucursal Maipú, quienes responden por responsabilidad por
el hecho ajeno en virtud del Art. 2320 del Código Civil.

5. Perjuicios ocasionados
5.1. Daño emergente

El artículo 1556 de nuestro Código Civil expresa:

Artículo 1556: La indemnización de perjuicios comprende el daño emergente y el lucro


cesante, ya provengan de no haberse cumplido la obligación, o de haberse cumplido
imperfectamente, o de haberse retardado el cumplimiento.

Si bien dicha disposición legal se encuentra consagrada en el Título XII del Código Civil, la doctrina
y la jurisprudencia han entendido que es aplicable tal daño en materia extracontractual.

El daño emergente es definido como “(…) el detrimento patrimonial efectivo que experimenta una
persona. Su existencia importa, por lo tanto, un empobrecimiento real, esto es la desaparición por
obra del ilícito civil de un bien que formaba parte del activo del patrimonio”36, es decir, la diferencia
que se produce en el activo del patrimonio de una persona (ya sea natural o jurídica) tras la
ocurrencia del ilícito civil.

El daño emergente, para el caso, se estima de la siguiente manera:

Concepto Descripción Monto

Primera Operación Operación deficiente realizada $847.120.-


Quirúrgica por el Doctor Carlos Quiroz
Ron, producto de la cual se
produjo mi Hernia Residual.

36
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo. “Responsabilidad extracontractual”. Santiago, Chile. Editorial Jurídica de Chile.
1999. Pág. 290.

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Segunda Operación Operación realizada por el $847.120.-
Quirúrgica Doctor Jorge Flores para
extirpar la Hernia Residual
producida por la deficiente
atención quirúrgica del Doctor
Carlos Quiroz.
Atenciones Médicas y Atenciones y tratamientos $520.000.-
Tratamientos Médicos médicos postoperatorios. Se
Postoperatorios contemplan todas aquellas
atenciones que van desde la
operación realizada por el
Doctor Carlos Quiroz, hasta el
término del año 2017.
Fármacos Paliativos del Remedios y fármacos $500.000.-
Dolor derivado de la necesarios para paliar el dolor
Primera Operación causado por la operación
Quirúrgica realizada por el Doctor Carlos
Quiroz.
Total $2.714.240.-

5.2. Lucro Cesante

El lucro cesante es un daño patrimonial futuro. En efecto, se ha entendido que “(…) el lucro cesante
es lo que la víctima deja de percibir como consecuencia del hecho ilícito y la reparación debe
comprender todo el período en que se ha visto privado de él” 37. Es, en otras palabras, una
proyección de los perjuicios ocasionados por el hecho ilícito.

El lucro cesante no es una mera expectativa de ganancia, sino que razonablemente hay una
certidumbre respecto al hecho de que, de no haber mediado el ilícito, la víctima podría haber
aumentado su patrimonio. Lo anterior, producto de dos factores: el desarrollo normal de la relación
causal y la no interferencia de hechos ordinarios38.

Ahora, en el presente caso, se estima el lucro cesante de la siguiente manera:

Concepto Descripción Monto

Disminución de sueldo Antes de la operación $2.660.000.-


realizada por el Doctor
Carlos Quiroz, recibía un
sueldo líquido de
$530.000.- en promedio.
Sin embargo, tras la
operación, no pude regresar
a mis funciones, recibiendo
por el concepto de licencia
$150.000.- en promedio.

Lo anterior, quiere decir


que, durante los meses de
junio, julio, agosto,
septiembre, octubre,
noviembre y diciembre del

37
TAVOLARI, Raúl. “Jurisprudencias esenciales. Derecho Civil. Tomo III”. 2010. Pág. 687.
38
FIGUEROA, Óp. Cit. 139.

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año 2017, perdí en
promedio $2.660.000.- por
concepto de remuneración.

Pérdida de sueldo Por las molestias y secuelas $4.240.000.-


derivadas de esta
operación, y ante la
imposibilidad de rendir
como lo hacía antes de
esta, tuve que renunciar a
mi trabajo en abril del año
2018.

Esto significó que no pude


trabajar durante casi todo el
año 2018, lo que se tradujo
en una pérdida de
$4.240.000.-
Total $6.900.000.-

5.3. Daño Moral

La doctrina y jurisprudencia han entendido que el daño moral “(…) tiene su fundamento en el
sufrimiento, dolor o molestia que el hecho ilícito ocasiona en la sensibilidad física o en los
sentimientos o afectos de una persona”39.

En efecto, a partir del principio de reparación integral derivado de los artículos 2314 y 2317 del
Código Civil, es procedente indemnizar la afectación emocional sufrida por mi persona.

Tal como se desprende de los hechos narrados, he sufrido una profunda afectación emocional y
psicológica.

El hecho de que desde el inicio del tratamiento de mi Hernia Núcleo Pulposo con el Doctor Carlos
Quiroz estuviese marcado por la negligencia de este mismo, me hace pensar que podría haberme
atendido con cualquier otro médico y haber alcanzado resultado óptimos y beneficiosos para mi
vida.

Esto se agrava cuando pienso que la intervención quirúrgica fue mal realizada. Es evidente que
cuando uno se somete a una intervención quirúrgica lo hace con miedo e incerteza, sin embargo,
a la vez uno se entrega completamente a las manos de los supuestos profesionales esperando
solucionar las dolencias y los problemas de salud. Por lo mismo, grande fue mi desesperanza
cuando después de esta operación me sentía igual o peor que a inicios del año 2017.

Precisamente, tras la operación, los dolores fueron en aumento e, incluso, puedo señalar fueron
mayores que antes de la cirugía. Estas dolencias abarcaban toda mi espalda y pierna derecha y
no me permitían valerme por mí mismo. Esto imposibilitó que desarrollara mi vida con normalidad,
tanto personal como profesional.

Tuve que dejar de asistir a mi trabajo que tanto me ayudaba en un aspecto económico y social;
deje a mis amistades de lado y tuve que sufrir con despertar y ver cómo mi familia se afligía cada
día más por mi estado de salud. Incluso, tuve que comer de pie mucho tiempo para poder
compartir con ellos “de manera normal” en estas instancias familiares; de lo contrario el dolor no
me permitía siquiera ello.

39
DÍEZ. José Luis. “El daño extracontractual”. Editorial Jurídica. Santiago, Chile. Pág. 82.

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Este escenario es aún peor si se considera que en las consultas postoperatorias el Doctor Carlos
Quiroz demostró una profunda arrogancia y un desprecio constante hacia mi persona. Junto a su
diagnóstico tardío, se encontraban sus constantes “va a mejorar, es parte de la operación”, lo cual
terminó por ser rotundamente falso.

Solo tras la cirugía del Doctor Jorge Flores mi vida pudo volver a desarrollarse con normalidad.
Nuevamente, me pude integrar en la vida diaria con mi familia, amigos y conocidos.

Entenderá, su S.S., que cuando uno cursa una enfermedad crónica, esta pareciera ocupar el centro
de nuestro tiempo. Más cuando es tan persistente producto de un mal tratamiento médico. Por
eso, puedo decir con claridad que solo después de la correcta extirpación de mi hernia, pude volver
a sentirme bien conmigo mismo.

Adicionalmente, producto de toda esta situación, me vi apremiado de forma económica. Esto


significó contraer deudas con distintos conocidos y dilatar el pago de estas. Esto se tradujo en un
descredito de mi persona, en un pesar constante en mi mente y en un daño a mi honra. Sin
embargo, sin este dinero, no habría siquiera podido comparar los fármacos necesarios para palear
el dolor relatado en los párrafos precedentes.

Relacionado con lo anterior, debí postergar el pago de pensión de alimento de mi hijo. Agradezco
que su madre comprendió la situación. No obstante, para mi fue emocionalmente difícil no poder
cumplir con esta obligación a causa de errores de terceros que afectaron mi solvencia.

En conclusión, producto de todos los hechos relatados en esta presentación, mi bienestar y


tranquilidad se vieron afectados en grados gigantescos. No le doy a nadie el dolor físico que sentí
a causa de la operación, así como tampoco el malestar emocional derivado de todo lo que implicó
no poder sanar como uno espera al someterse a un procedimiento médico.

Ahora, en el presente caso, se estima el daño moral de la siguiente manera:

Concepto Descripción Monto

Daño Moral Afectación extrapatrimonial, $40.000.000.-


derivada de la perturbación
psíquica y emocional de
Constanza a raíz del
accidente

Total $40.000.000.-

6. Reajustes e intereses

A partir de los perjuicios acreditados en el punto acápite anterior, es menester señalar que el
monto por la indemnización del perjuicio sufrido por mi representada asciende, a lo menos, a
$49.614.240.-, más los intereses y reajustes que se devenguen desde la presentación de la
demanda hasta el pago efectivo de la indemnización, con expresa condenación en costas.

Por tanto, en mérito de lo expuesto y de lo dispuesto en los artículos 2314 y siguientes del Código
Civil, y en las demás normas que resulten aplicables en la especie,

A S.S. solicito: Tener por interpuesta demanda de indemnización de perjuicios por


responsabilidad extracontractual en contra de don Carlos Quiroz Ron; y por responsabilidad por el
hecho ajeno en contra de la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo y de Integramédica
Centros Médicos S.A. Sucursal Maipú; admitirla a tramitación y, en definitiva, acogerla en los
siguientes términos:

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Que se condena a indemnizarme solidariamente por todos los perjuicios ocasionados a Carlos
Quiroz Ron, a la Fundación Hospital Parroquial San Bernardo y a Integramédica Centros Médicos
S.A. Sucursal Maipú, por la suma de $49.614.240.-, con reajustes e intereses desde la fecha de
notificación de esta demanda y con expresa condena en costas.

PRIMER OTROSÍ: Vengo en acompañar, bajo apercibimiento del artículo 346 Nº3 del Código de
Procedimiento Civil, los siguientes documentos:

1. Acta de Audiencia de Mediación de fecha 4 de enero de 2018.


2. Acta de Audiencia de Mediación de fecha 20 de febrero de 2018.
3. Certificado de Mediación Frustrada de fecha 20 de febrero de 2018.
4. Denuncia realizada ante la Superintendencia de Salud de fecha 27 de septiembre de 2017.

Por tanto,

A S.S. solicito: Tenerlos por acompañados, bajo apercibimiento del artículo 346 Nº3 del Código
de Procedimiento Civil.

SEGUNDO OTROSÍ: Sírvase tener presente que, por encontrarme patrocinado por la Corporación
de Asistencia Judicial de la Región Metropolitana, en autos gozo del Beneficio de Asistencia
Jurídica, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 600 del Código Orgánico de Tribunales,
circunstancia que acreditaré oportunamente, mediante su respectivo certificado.

Por tanto,

Solicito a S.S., Tenerlo presente.

TERCER OTROSÍ: Sírvase tener presente que, por este acto, confiero patrocinio y poder a la
abogada habilitada para el ejercicio de la profesión de la Corporación de Asistencia Judicial, doña
Marcela Bustos Olivares, cédula nacional de identidad N°12.640.449-2, con domicilio en Calle Félix
Aldao N°2145, comuna de Maipú, Región Metropolitana, quien firma el presente escrito en expresa
señal de aceptación.

Por tanto,

Solicito a S.S., Tener por designada a abogada patrocinante y por conferido poder.

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