Causas y soluciones de la contaminación del agua
Causas y soluciones de la contaminación del agua
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agua/prevencion
Contaminación del agua
Casi la mitad de las aguas subterráneas que se encuentran en nuestros acuíferos están
contaminadas. Para la mayoría de ellas ya no hay solución. ¡Urge salvar el resto!
El
44%
de nuestros acuíferos están en mal estado y son prácticamente irrecuperables
Más del
20%
del agua de nuestro país está contaminada por nitratos procedentes de la ganadería industrial
La industria química vierte más de
1.000
sustancias nuevas al año al medioambiente
El problema
Vertidos industriales. Desde que comenzó el desarrollo de la industria química, se calcula que
se han diseminado en el medioambiente unas 100.000 sustancias (1.000 nuevas cada año). El
conocimiento sobre su impacto es escaso o nulo por lo que es urgente adoptar el principio de
precaución y abandonar el actual modelo centrado en lo que llamamos soluciones de “final de
tubería”.
La solución
Para eliminar la contaminación producida por los vertidos urbanos el primer paso que tienen
que dar los municipios es cumplir con la normativa legal vigente y poner en marcha buenos
sistemas de depuración del agua.
La industria química tiene que hacerse responsable de depurar sus vertidos, y aplicar las
técnicas más avanzadas de producción limpia con el fin de no generar sustancias peligrosas.
Por su parte, las administraciones deben aumentar los controles en la vigilancia de las
emisiones de sustancias peligrosas a las aguas y aplicar las sanciones correspondientes para
que esto no se siga repitiendo con total impunidad.
Y en el plano de la ganadería, una de las principales causas de contaminación del agua por
nitratos, es urgente establecer una moratoria a la ganadería industrial que evite la
proliferación de este modelo ganadero tan dañino para el planeta. En el ámbito de la
agricultura hay que reducir drásticamente el uso de fertilizantes y plaguicidas sintéticos. Urge
una transformación del sistema hacia la agroecologí
¡Actúa con tu consumo! Reduce tu consumo semanal de carne a unos 300 gr y de leche a
unos 1.750 gr y consume productos ecológicos, locales y de temporada, esto contribuirá a
debilitar el modelo de ganadería industrial en favor de uno más sostenible con el planeta. Ten
cuidado con los productos químicos que empleas en casa, vigila su toxicidad en el medio
ambiente. Presiona a las administraciones para que garanticen el abastecimiento presente y
futuro del bien más necesario que tenemos: el agua
¡Súmate a Greenpeace! Sé parte de nuestra organización para exigir una mayor vigilancia en
los vertidos que acaban en nuestras aguas. ¡Pincha aquí para unirte a Greenpeace!
Gotas contaminadas: el agua de lluvia ya no es potable
¿Rompimos todo? A nivel ambiental, al menos, la respuesta no te sorprenderá:
se supo que el agua de lluvia ya no es potable. Las preciadas gotas que caen del
cielo ahora son mucho más que H2O: están contaminadas por sustancias
químicas tóxicas derivadas de las actividades humanas.
Un dato más: los niveles de químicos perpetuos en el agua de lluvia están por
encima de las pautas de agua potable establecida por la Agencia de Protección
Ambiental de Estados Unidos.
La contaminación del agua constituye una
crisis mundial creciente. Esto es lo que
hay que saber.
Las fuentes de agua dulce del mundo reciben contaminantes
procedentes de una amplia gama de sectores, que amenazan
la salud humana y de la fauna.
POR CHRISTINA NUNEZ
Una persona necesita como mínimo 16 litros de agua por día para consumo, realizar higiene personal
y de la vivienda, lavar ropa, preparar alimentos, sanitizar frutas y verduras, curar heridas, etc.
En el siguiente artículo explicaremos las diferencias entre agua potable y segura, y dos de los
métodos más comunes y sencillos para tratar el agua en los hogares.
La principal diferencia entre el agua potable y el agua segura radica en su uso y calidad.
El agua potable es específicamente para el consumo humano y cumple con estándares más estrictos
de calidad, mientras que el agua segura es un término más general que puede incluir agua no
potable pero que no representa un riesgo inmediato para la salud.
¿Sabías que el agua potable no debe tener olor, color ni sabor? La potabilización es el proceso
químico mediante el cual se eliminan las impurezas y microorganismos, como bacterias y virus, que
pueden causar enfermedades.
Agua segura
El agua segura es aquella que por su tratamiento no contiene sustancias que puedan afectar a la
salud de las personas. Si se va a utilizar agua de lluvia, pozo, ríos, u otras fuentes seguras, es muy
importante tratarla de manera adecuada para su uso y consumo.
Hervir el agua
En este método se debe poner el agua a hervir durante cinco minutos, luego de que rompa hervor,
esperar otros cinco minutos más y dejarla reposar durante 30 minutos en el mismo recipiente y
tapada. ¡Importante! Este método solo sirve cuando el agua es clara e inodora (sin olor). En caso de
presentar turbidez, debe filtrarse con un trapo limpio, preferentemente de algodón.
¿Por qué hervir el agua es un método eficaz para obtener agua segura? Hervir el agua es un método
efectivo para obtener agua segura debido a que el proceso de ebullición elimina muchos
microorganismos patógenos que pueden estar presentes en el agua, como bacterias, virus y
protozoarios.
Este proceso es efectivo para matar microorganismos como Coliformes y Escherichia coli que pueden
causar enfermedades gastrointestinales y otros problemas de salud.
Uso de lavandina
En este caso, se debe lavar bien el recipiente antes de llenarlo con agua y luego agregarle dos gotas de
lavandina por litro de agua. Antes de consumirla, dejar reposar durante 30 minutos en un recipiente
limpio y tapado fuera del alcance de los animales.
¿Por qué las 2 gotas de lavandina convierten al agua en segura? Las dos gotas de lavandina pueden
hacer que el agua sea segura para beber, ya que contiene cloro, un desinfectante muy efectivo.
Cuando se añade cloro al agua, este reacciona con los microorganismos presentes y destruye sus
estructuras celulares, lo que impide que puedan reproducirse y causar enfermedades. En esas
cantidades, el cloro no es nocivo para la salud de las personas.
Para conservar el agua segura se recomienda colocar el recipiente en un lugar fresco o a la sombra,
lejos de los animales. Es importante evitar utilizar recipientes que hayan contenido químicos o tóxicos
previamente. ¡El agua segura es clave para una vida digna y sana! Suscribite a nuestro blog y recibí
información actualizada sobre este y otros temas.
Fuente: https://cruzroja.org.ar/blog/agua-segura-como-tratar-el-agua-para-que-sea-apta-para-
consumo/
La preocupación por el problema de la contaminación de las aguas es tan antigua como la especie
humana. En Asia hay restos de hace más de 7.000 años que indican la existencia de sencillos sistemas
de distribución para separar las aguas limpias de las fecales y residuales. También se han encontrado
evidencias de sistemas de depuración con una antigüedad de varios milenios.
Pero fue durante el Imperio Romano cuando se desarrollaron las grandes infraestructuras hidráulicas,
no solo para la distribución de agua potable, sino también de saneamiento, encaminadas a la
protección de las aguas limpias frente a la contaminación biológica por aguas residuales urbanas y
domésticas.
Contaminantes emergentes
Hoy nuestra gran preocupación también son los contaminantes emergentes, entre los que se
encuentran los productos farmacéuticos y de cuidado personal (medicamentos, cosméticos,
fragancias, protectores solares, detergentes y productos de higiene personal, suplementos
nutricionales, etc.). La utilización intensiva de estos productos es lo que ha hecho que estén tan
presentes en el medioambiente.
Los productos farmacéuticos son compuestos especialmente diseñados para tener efectos sobre
microbios, procesos hormonales o tejidos vivos. Por eso tienen un efecto toxicológico muy
significativo en los organismos. Las depuradoras de aguas residuales no son capaces de retirar estos
productos del agua de manera eficiente. Por eso permanecen en las aguas de vertido o en los lodos de
la depuradora. Al no ser eliminados, estos productos biológicamente muy activos pasan a las aguas
superficiales y subterráneas y a los suelos y entran en contacto con los organismos.
Muchos de los ríos que imaginamos como lugares idílicos donde la naturaleza permanece en estado
virgen están contaminados. Pensemos, por ejemplo, en el Nilo, en el Río Bravo, en el Ganges… Todos
lo están. Pero no hay que irse tan lejos. El Danubio, que recorre Europa central, está plagado de
fluidos de las fábricas serbias que fueron bombardeadas durante el conflicto balcánico. También de
vertidos de químicos, pesticidas y aguas residuales. Es el segundo río más contaminado del mundo,
solo superado por el Salween, en el sudeste asiático.
Javier Lillo Ramos es uno de los grandes expertos españoles en este tema. Es profesor de Geodinámica
e investigador en Geología y cambio global en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, además de
investigador vinculado Instituto IMDEA Agua y responsable en su universidad del Programa
Interuniversitario de Doctorado en Hidrología y Gestión de los Recursos Hídricos (UAH-URJC). Es una
especie de sabio del agua que explica que, tradicionalmente, se considera que existe contaminación
cuando en el compartimento ambiental que se esté considerando (agua, atmósferas, suelos, etc.)
aparece un componente cuya abundancia supone un riesgo para la salud humana o para el desarrollo
y existencia de organismos.
“Sin embargo, en las últimas décadas ese concepto ha sido ampliado, emitiéndose que existe
contaminación cuando, además de lo indicado, se puede producir una pérdida funcional de los
recursos por degradación en sus características y procesos, derivada de la introducción y presencia en
cantidades excesivas de un componente de naturaleza química, biológica o física. En el caso de las
aguas, toda contaminación supondrá, indefectiblemente, la degradación y pérdida de calidad, que será
mayor o menor, dependiendo del uso al que se destine el agua”, explica.
Los contaminantes de mayor incidencia en las aguas son biológicos y químicos, y dentro de estos
últimos, inorgánicos y orgánicos. Esto va ligado inexorablemente a actividades urbanas y domésticas a
través de residuos sólidos (como, por ejemplo, en vertederos no controlados), por aguas residuales no
tratadas (ausencia de redes de saneamiento y plantas depuradoras, fosas sépticas, etc.) y actividades
industriales. Estos serían los principales tipos de contaminación:
Por actividades relacionadas con la propia gestión de los recursos hídricos (depuración,
Las aguas residuales son una fuente continua de enfermedades, unas de efectos más rápidos y graves,
como el cólera o el tifus, y otras menos evidentes que actúan a más largo plazo produciendo un
debilitamiento de la población. Por ello, tanto por motivos de salud pública como de protección del
medio ambiente, la calidad del agua debería ser el objetivo fundamental de su gestión. Sin embargo,
España está aún lejos de conseguirlo.
Según datos de Greenpeace, si echamos la vista al 2018 vemos que los impactos por vertidos de aguas
residuales urbanas fueron generalizados en toda la costa española. Ese año hubo más de 90 grandes
impactos por vertidos de aguas residuales urbanas distribuidos por las 23 provincias costeras y
alrededor de 80 municipios afectados (aproximadamente un 20 % de los municipios costeros).
España se sitúa por encima de la media en la contaminación química que vierte al Mediterráneo,
según reveló la expedición OceanoScientific Contaminantes del Mediterráneo 2020, que estudia la
naturaleza y densidad de los compuestos químicos y orgánicos que “afectan y envenenan” el medio
marino.
Las consecuencias que provocan las aguas contaminadas deberían ser una prioridad para los
gobiernos: la desaparición de la biodiversidad y los ecosistemas acuáticos, la alteración de la cadena
alimentaria, la aparición de enfermedades por beber o utilizar agua contaminada y la mortalidad
infantil, entre otras.
Pero lo importante es centrarnos en cómo solucionar este problema. Aquí, Javier Lillo alerta: “Es
imprescindible que se aborde desde todos los niveles y escalas. No solo es fundamental que se
implementen herramientas normativas que impidan o reduzcan la contaminación. En la situación
actual (al menos en la mayoría de los países del primer mundo) donde ya existe tal normativa, se
requiere un desarrollo tecnológico que permita, por un lado, la baja emisión de contaminantes que
puedan llegar a las aguas y, por otro lado, que permita la eliminación de los contaminantes presentes
en las aguas residuales (este, por ejemplo, es el principal reto de cara a los contaminantes de
preocupación emergente). Y finalmente, es imprescindible un cambio de paradigma y la generación de
una cultura del agua”. Según la OMS, se calcula que la contaminación del agua potable provoca más
de 502. 000 muertes por diarrea al año. Ya es hora de atajar el problema.
Fuente: https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/la-contaminacion-del-agua-descubre-las-causas-y-
consecuencias/
Cuidar el agua es más simple de lo que parece
Nuestro planeta azul está cubierto por agua en un 71 %, pero de dicha cantidad
apenas un 2,5 a 2,75 % es agua dulce, apta para consumo humano, lo cual hace
de ella un recurso limitado. Por esta razón, numerosas campañas y
organizaciones promueven continuamente el uso racional del agua, o sea, la
protección de sus reservas disponibles.
El cuidado del agua no solo es un asunto de políticas de Estado, sino que nos
compete a todos. Cada uno puede, desde su cotidianidad, controlar el uso que le
da al agua y verificar que no se esté contribuyendo al descenso de la
disponibilidad de agua por persona, en un mundo en el que 40 % de la población
presenta insuficiencias de agua para el aseo personal.
Otra forma de cuidar el agua es conocer los consumos por pérdidas de agua en una casa y
repararlos
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¿Qué es el agua?
El agua es un elemento esencial para la vida en nuestro planeta, ya que juega un papel fundamental en
la supervivencia de los seres vivos, el mantenimiento de los ecosistemas y el desarrollo de las
actividades humanas. Comprender qué es el agua, sus características y su importancia en la vida
cotidiana es crucial para la promoción de su uso sostenible y la protección de este recurso de valor
incalculable.
En este artículo, exploraremos la definición de agua, sus propiedades, estados, el ciclo del agua, cómo
se obtiene el agua dulce y su importancia en el mundo en que vivimos. Además veremos como el agua
y su ciclo, se están modificando debido al impacto del cambio climático.
Índice
1. Definición de agua
2. Características del agua
3. Estados del agua en el planeta
4. El ciclo del agua y su interacción con el cambio climático
5. ¿Cómo se obtiene el agua dulce?
6. Importancia del agua
7. Conservación y uso sostenible del agua
8. El acceso al agua limpia y al saneamiento
9. Desafíos y soluciones en la gestión del agua
10. 10 datos clave sobre el agua
11. Conclusión
1 . Definición de agua
El agua es una sustancia que se compone por dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno (H2O) y
se puede encontrar en estado sólido (hielo), gaseoso (vapor) y líquido (agua). Las propiedades físicas y
químicas del agua son muy importantes para la supervivencia de los ecosistemas.
2 . Características del agua
Las características del agua pueden ser químicas, físicas o biológicas y según el contenido puede
clasificarse en diferentes tipos (agua dulce, salada, blanda, dura...). A continuación, se describen las
principales características del agua:
La densidad del agua es 1.
El agua es la sustancia con mayor calor específico (4.180 J/Kg/ºC), aunque varía según la tem-
peratura.
El calor latente que el agua requiere para romper un puente de hidrógeno y formar vapor es
muy elevada (539 Kcal/Kg).
La tensión superficial del agua es muy alta.
Además, las características del color, la turbidez y la conductividad se utilizan como parámetros de la
calidad del agua.
Una gran parte de la precipitación cae en forma de lluvia depositándose en acuíferos y permafrost,
lagos, embalses, ríos y en el suelo, estando disponible para su consumo. Por el contrario, la otra parte
de esta precipitación cae en forma de nieve, y se acumula en capas de hielo en los casquetes polares y
en los glaciares impidiendo su consumo.
Conservación del agua: Implementar prácticas de uso eficiente del agua en la agricultura, la
industria y los hogares para reducir la demanda de agua y minimizar el desperdicio.
Recarga de acuíferos: Aumentar la infiltración del agua en el suelo para recargar acuíferos y
mejorar la disponibilidad de agua subterránea.
Tratamiento y reutilización del agua: Desarrollar tecnologías y sistemas para tratar las aguas
residuales y reutilizarlas en la agricultura, la industria y otros usos.
Desalinización: Utilizar tecnologías de desalinización para convertir agua de mar en agua dulce,
especialmente en regiones áridas y con escasez de agua.
Educación y concienciación: Fomentar la educación y la concienciación sobre la importancia
del agua y su gestión sostenible para asegurar la disponibilidad de este recurso vital para las
generaciones futuras.
La cooperación entre gobiernos, organizaciones internacionales, empresas y ciudadanos es
esencial para garantizar la disponibilidad y el acceso al agua para las generaciones futuras,
así como para proteger y preservar los ecosistemas que dependen de este recurso
insustituible.
1. El agua cubre aproximadamente el 71% de la superficie de la Tierra, pero solo el 2,5% de toda
el agua del planeta es dulce, siendo el resto agua salada.
2. De toda el agua dulce en la Tierra, más del 68% está almacenada en glaciares y casquetes
polares, mientras que menos del 1% es accesible en ríos, lagos y acuíferos subterráneos para
satisfacer las necesidades humanas y de los ecosistemas.
3. El agua es esencial para la vida; un ser humano puede sobrevivir aproximadamente tres
semanas sin comida, pero solo unos pocos días sin agua.
4. El cuerpo humano está compuesto en un 60-70% de agua, y la deshidratación puede tener
efectos perjudiciales para la salud.
5. La agricultura consume alrededor del 70% del agua dulce disponible en el mundo, seguida por
la industria (19%) y el uso doméstico (11%).
6. El agua es un excelente disolvente debido a su polaridad, lo que permite que numerosas
sustancias se disuelvan en ella y facilita diversas reacciones químicas en los seres vivos y en el
medio ambiente.
7. El agua tiene un alto calor específico y calor latente de vaporización, lo que le permite regular
el clima de la Tierra y mantener una temperatura adecuada para la vida.
8. Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 2.200 millones de personas en el
mundo carecen de acceso a agua potable segura y gestionada de manera sostenible.
9. La contaminación del agua, el consumo excesivo y el cambio climático están poniendo en
peligro la disponibilidad y calidad del agua en muchas regiones del mundo, lo que amenaza la
vida, los ecosistemas y el desarrollo sostenible.
10. El agua es fundamental para la producción de energía, ya que se utiliza en la generación de
energía hidroeléctrica, en la producción de combustibles fósiles y en la industria nuclear.
11 . Conclusión
El agua es un recurso vital para la vida en la Tierra y desempeña un papel crucial en la supervivencia de
los ecosistemas, los organismos y las actividades humanas. Su ciclo y características únicas permiten
que el agua exista en diferentes estados y participe en procesos esenciales para el funcionamiento de
nuestro planeta. Sin embargo, el acceso al agua potable y al saneamiento sigue siendo un desafío para
millones de personas en todo el mundo, lo que resalta la necesidad de abordar estas problemáticas de
forma sostenible y equitativa.
Además, el cambio climático está modificando el ciclo del agua y generando incertidumbre sobre cómo
afectará esto a la vida en la Tierra en el futuro. Es fundamental que sigamos investigando y
promoviendo la conservación y el uso sostenible del agua, así como mejorar la infraestructura de
saneamiento para garantizar que este recurso vital esté disponible y accesible para todos, ahora y en
las generaciones venideras.
El agua es el componente más abundante en los medios orgánicos, los seres vivos contienen por
término medio un 70% de agua. No todos tienen la misma cantidad, los vegetales tienen más agua que
los animales y ciertos tejidos (por ejemplo: el tejido graso) contienen menos agua -tiene entre un 10%
a un 20% de agua- que otros como, por ejemplo: el nervioso, con un 90% de agua. También varía con la
edad, así, los individuos jóvenes tienen más agua que los adultos.
Asimismo, el agua contribuye a la estabilidad del funcionamiento del entorno y de los seres y
organismos que en él habitan, es por tanto, un elemento indispensable para la subsistencia de la vida
animal y vegetal del planeta. Es decir, que "el agua es un bien de primera necesidad para los seres vivos
y un elemento natural imprescindible en la configuración de los sistemas medioambientales". En este
aspecto, este líquido vital constituye más del 80% del cuerpo de la mayoría de los organismos e
interviene en la mayor parte de los procesos metabólicos que se realizan en los seres vivos; además
interviene de manera fundamental en el proceso de fotosíntesis de las plantas y es el hábitat de una
gran variedad de seres vivos.
El agua es esencial para los ecosistemas
naturales y la regulación del clima. Su
movimiento continuo, sin principio ni fin, a ras
de la superficie de la Tierra, por encima y por
debajo de ella, como líquido, vapor o hielo, se
denomina ciclo hidrológico. Aunque el total de
agua presente en el planeta permanece
relativamente constante en el tiempo, su
disponibilidad resulta particularmente
vulnerable al cambio climático. Los científicos
advierten que en el siglo que viene podría
reducirse el acceso a un agua potable segura, al
fundirse los glaciares y hacerse más frecuente la
sequía en zonas como la mediterránea. Este
hecho hará que disminuya, a su vez, el agua disponible para riego y producción de alimentos.
La contaminación del agua y su escasez plantean amenazas para la salud humana y la calidad de vida,
pero su incidencia ecológica es más general. El libre flujo de un agua no contaminada resulta clave para
el sostenimiento de los ecosistemas que dependen del agua. La escasez de agua de buena calidad
perjudica al medio acuático, húmedo y terrestre, sometiendo a una presión todavía mayor a la flora y la
fauna, que padecen ya las repercusiones de la urbanización y el cambio climático.
Aunque la humanidad conoce desde hace mucho tiempo su dependencia del agua, en Europa estamos
dándonos ahora cada vez más cuenta de que su oferta no es ilimitada, y de que tenemos que valorarla
en consecuencia. Hay que gestionar y proteger el agua, que no es un mero producto de consumo, sino
un precioso recurso natural tan esencial para las generaciones futuras como para la nuestra. Sin agua,
no puede haber vida.
Actividades:
3. Enumere los párrafos y colóqueles un título que sintetice el contenido de los mismos.
Índice
1. El agua como recurso renovable
2. Los usos del agua
3. Por qué el agua es un recurso natural renovable y escaso
Un ejemplo de ello es Argentina. Nuestro país tiene la 27ª reserva de agua del mundo, pero
aun así hay alrededor de seis millones de habitantes que no acceden a este recurso.
El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, pero buena parte del mundo no tiene
mucho que celebrar.
“El agua es un bien finito, pero el problema no es que no haya, sino la falta de oportunidades
y la desigualdad entre quienes acceden o no al recurso. Hay que recordar que es un derecho
humano”, menciona Nicolás Avellaneda, coordinador nacional del programa Sed Cero, que
asiste a comunidades campesinas.
Pero además de la falta de acceso, este recurso también está amenazado por la
contaminación natural y la generada por los humanos.
Y el cambio climático le augura un futuro crítico. Tanto, que un elemento que parece tan
cotidiano y barato ya comenzó a cotizar en la Bolsa de Comercio de Wall Street.
Contaminación
La principal fuente de contaminación humana son los efluentes cloacales de los hogares y la
industria. Apenas el 58 por ciento de la población cuenta con un sistema de cloacas. Los
efluentes sin tratar terminan en las napas y ríos.
Avellaneda explica que el acceso del agua para consumo compite con la extracción para la
industria, la minería y la agricultura. “Estas actividades devuelven agua contaminada y el
problema está creciendo porque los gobiernos promueven actividades extractivas que
amenazan el acceso al agua”, asegura.
Futuro en la bolsa
El futuro del agua es turbio. En diciembre del año pasado comenzó a cotizar en la bolsa de
comercio de Wall Street a 486,53 dólares los 1,2 millones de litros.
“Hay una competencia por el agua entre quienes la necesitan para sobrevivir y quienes la usan
para producir y generar ganancias. Los gobiernos deben garantizar el derecho humano. La
cotización en bolsa es lo opuesto a eso”, dice Avellaneda.
Las sequías e incendios amenazan este recurso escaso en California, de allí que el agua se
haya convertido en una opción más en la que invertir en EE.UU.
“El cambio climático es un factor de alto riesgo porque está alterando el régimen de
precipitaciones. Tenemos lluvias intensas que provocan inundaciones y grandes periodos de
sequía. La forma en que utilizamos el recurso ya no nos sirve. Hay que planificar y generar una
matriz económica que vaya en sintonía con esto”, agrega Avellaneda.
Desde Sed Cero ponen el foco en las mujeres y niños campesinos. Son los más afectados por la
falta de acceso al agua segura ya que deben perder tiempo para buscarla. “No tener agua en
el hogar impide el acceso a otros derechos como a jugar, educarse y trabajar”, asegura
Avellaneda.
Soluciones
Entre las soluciones a la escasez de agua siempre se insiste con que se cuide el recurso en el
hogar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona necesita 50 litros de
agua por día para vivir, pero en muchas ciudades argentinas el consumo per cápita diario
supera los 300 litros.
Pero para Avellaneda el verdadero cambio es otro, ya que solo el 10 por ciento del agua
extraída se consume en el hogar.
Fuente: https://www.ospat.com.ar/blog/medio-ambiente/las-amenazas-presentes-y-futuras-
del-acceso-al-agua-en argentina/#:~:text=La%20presencia%20natural%20de
%20arsénico,produce%20serios%20problemas%20de%20salud.
El 15% de la población argentina no
tiene acceso al agua potable y el 40%
vive sin cloacas
La semana que viene, se reunirán en la Ciudad de Buenos Aires
representantes de países emergentes, empresarios y científicos para
debatir sobre avances tecnológicos, cambio climático y planes de
abastecimiento
El 15% de la población argentina no tiene acceso al agua potable, el 40% vive sin cloacas
y apenas el 20% de las aguas residuales cuenta con un tratamiento en el país. Estas cifras
podrían dar la idea de un gran retraso de nuestro país. Sin embargo, a nivel mundial al menos
2000 millones de personas se abastecen de una fuente de agua potable que está contaminada
por heces y otras 2300 millones siguen sin tener instalaciones de saneamiento básicas como
inodoros o letrinas que no estén compartidas con otras familias. De ellas, 892 millones todavía
defecan al aire libre.
Las herramientas para acortar esta brecha entre países ricos y pobres, la tecnología y los
avances científicos para conseguirlo serán debatidos entre el lunes y el jueves próximos
cuando la Argentina sea sede de un nuevo Congreso Internacional de Agua y Desarrollo
organizado por la Asociación Internacional del Agua (IWA, por sus siglas en inglés de
International Water Association).
"Los avances tecnológicos, la influencia del cambio climático y el intercambio de éxitos y
fracasos de los planes de abastecimiento de agua y de saneamiento son los principales objetivos
del nuevo congreso que vuelve a Buenos Aires luego de 18 años", explica a Infobae Diane
d'Arras, presidenta de IWA que trabajó aquí cuando el servicio estaba a cargo de la empresa
Aguas Argentinas.
E
"Soluciones sostenibles para economías emergentes" es el lema de este año en el encuentro
que también organizan la empresa estatal Aysa y el Ministerio del Interior de la Nación y en el
que participarán al menos 100 compañías dispuestas a invertir en temas relacionados con el
agua.
"El agua es uno de los problemas más críticos que enfrenta el mundo, con las economías
emergentes y en desarrollo enfrentando algunos de los mayores desafíos del agua y
representando algunas de las mayores oportunidades para hacer que nuestro futuro sea el
correcto", agregó la ingeniera en saneamiento que sigue, en paralelo, los diálogos que en este
momento se dan en Bonn, Alemania, en la Cumbre contra el Cambio Climático (COP23).
El evento se realiza cada dos años en países en desarrollo; la última vez que el congreso IWA
se llevó a cabo en América latina fue en 1999, de allí su importancia estratégica para la región
y para la Argentina en particular.
En esta ocasión, IWA reunirá una gran audiencia proveniente de los ámbitos profesionales,
conformada por administradores de servicios públicos, funcionarios gubernamentales,
representantes de ONG, proveedores de tecnología, consultores y medios de comunicación.
Según los organizadores, los distintos disertantes abordarán temáticas sobre el compromiso
político y social en temas de agua, capacitación de operadores del recurso hídrico y
profesionales de la región, el Plan Nacional del Agua de Argentina: benchmark (punto de
referencia) y discusión internacional, la preparación y contribución regional al 8° Foro Mundial
del Agua; así como la concientización a los responsables de formular políticas en la región
sobre la adaptación al cambio climático.
¿Qué pueden intercambiar los países emergentes que, en muchos casos, comparten los mismos
problemas respecto del agua y saneamiento?, le preguntó Infobae a d'Arras. "Nosotros creemos
que es una oportunidad de intercambiar experiencias no sólo dentro de su país o en la región,
sino con otros países del mundo. Siempre es interesante compartir éxitos y fracasos. Cuando
hablamos de falta de agua no todos los países tienen la misma situación. Canadá y Argentina,
por ejemplo, tienen mucha agua, sin embargo también hay regiones con sequía y en el congreso
se van a encontrar con países que trabajan en este tema y con científicos de IWA que están para
poder colaborar", respondió.
Para la experta, la realidad muestra que el modelo europeo de hace 100 años no es el único.
"No siempre es la solución copiar a los países desarrollados. De hecho los países
emergentes pueden tener muchas más similitudes", señala.
Según los datos oficiales de Aysa, se estima que en la Argentina (2015), el 84,4% tienen
acceso a agua por red pública y el 58,4% a cloacas. No hay estadísticas confiables respecto
del nivel de tratamiento de aguas residuales, sin embargo, algunas fuentes calculan que se
encuentra entre el 15 y el 20% de las aguas recolectadas.
Si bien la cobertura de cloaca ha sido históricamente inferior a la cobertura de agua, se debe
destacar que en la última década el aumento de la cobertura de cloaca (6%) ha sido
superior a la expansión de la cobertura de agua (4%) contribuyendo a disminuir la brecha.
Esta relación se cumple en todas las provincias con excepción de Formosa, Misiones y
Santiago del Estero, que corresponden a las tres provincias con la mayor tasa de crecimiento de
agua que no ha sido acompañado a igual ritmo por la expansión de saneamiento.