LAS FÁBULAS
Las fábulas suelen terminar con una moraleja, que es una enseñanza
o lección de vida que se aprende del relato. La moraleja puede ser
explícita, es decir, el narrador la expresa de manera directa mediante
una frase o "máxima". También puede ser implícita, de modo que el
lector debe extraer la enseñanza por sí mismo.
La fábula es un texto narrativo que suele contar una historia ficticia
protagonizada por animales u objetos humanizados. Su estructura
suele tener las siguientes partes:
Inicio: Se presentan los personajes y el ambiente.
Desarrollo: Se presenta el conflicto en el que se ven involucrados los
personajes.
Desenlace: Se presenta la solución del problema o del conflicto.
La moraleja es el rasgo distintivo de la fábula y su propósito es dejar
una enseñanza para la vida social, emocional o espiritual.
LA FÁBULA es una narración breve, escrita en verso o prosa, que
tiene una finalidad didáctica; es decir que de ella se extrae una
moraleja o enseñanza aplicable a nuestra vida. Suele tener su origen
en historias populares que se han ido transmitiendo a lo largo de los
siglos. La mayoría de sus personajes son animales, que representan
los vicios o defectos humanos más llamativos, aunque, también,
alguna que otra virtud. A lo largo de la historia de la literatura, han
existido muchos fabulistas. Uno de los más antiguos es el escritor
griego Esopo (620—560 a.C.), autor de fábulas tan conocidas como
La zorra y las uvas. Posteriormente, los árabes trajeron a Europa
muchas fábulas de procedencia oriental, que luego aprovecharían
autores como el escritor francés del siglo XVII Jean de La Fontaine, y,
ya en el XVIII, los españoles Tomás Iriarte y Félix María de Samaniego
con una sus más conocida fábula: La cigarra y la hormiga.
Las fábulas y los apólogos se utilizaron desde la Antigüedad
grecorromana por los esclavos pedagogos para enseñar conducta
ética a los niños que educaban. La moral deducida de estos ejemplos
era la del paganismo: es imposible cambiar la condición natural de
las cosas, incluida la condición humana y el carácter de las personas.
Con el tiempo, el Cristianismo sustituyó esta concepción del mundo
por otra que presuponía en el hombre la posibilidad de cambiar su
naturaleza, con un juicio moral incluido. Esopo y Babrio, entre los
autores de expresión griega, y Fedro y Aviano entre los romanos, han
sido los autores más célebres de fábulas y han servido de ejemplo a
los demás. Con la revitalización de la Antigüedad clásica en el siglo
XVIII y su afán didáctico y educador comenzaron a escribirse fábulas;
en el siglo XIX, la fábula fue uno de los géneros más populares, pero
empezaron a ampliarse sus temas y se realizaron colecciones
especializadas.
EL CUERVO Y EL ZORRO
Estaba un señor Cuervo posado en un árbol, y tenía en el pico un
queso. Atraído por el tufillo, el señor Zorro le habló en estos o
parecidos términos:
—¡Buenos días, caballero Cuervo! ¡Gallardo y hermoso sois en verdad!
Si el canto corresponde a la pluma, os digo que entre los huéspedes
de este bosque sois vos el Ave Fénix.
Al oír esto el Cuervo, no cabía en la piel de gozo, y para hacer alarde
de su magnífica voz, abrió el pico, dejando caer la presa. Agarrola el el
Zorro, y le dijo:
—Aprended, señor mío, que el adulador vive siempre a costas del que
le atiende: la lección es provechosa; bien vale un queso. El Cuervo,
avergonzado y mohíno, juró, aunque algo tarde, que no caería más en
el garlito.
Las fábulas son relatos cortos que transmiten una enseñanza moral a
través de personajes y situaciones animales. Si alguna vez te has
preguntado cómo crear tu propia fábula, has llegado al lugar indicado.
En esta guía paso a paso te mostraremos cómo escribir una fábula
desde cero, desde la elección de los personajes hasta la elaboración
de la moraleja. ¡Prepárate para dejar volar tu imaginación y crear una
historia con un mensaje intemporal!
Aprende a crear tu propia fábula imaginativa
Crear una fábula imaginativa es una forma divertida de expresar tu
creatividad y transmitir enseñanzas a través de una historia corta y
simbólica.
Pasos para crear una fábula imaginativa
1. Elige una moraleja: Antes de comenzar a escribir, piensa en la
enseñanza que quieres transmitir con tu fábula. Esta será la
lección que los personajes y la trama de la historia ayudarán a
ilustrar.
2. Crea personajes: Piensa en los personajes que protagonizarán
tu fábula. Pueden ser animales, objetos o seres fantásticos.
3. Desarrolla la trama: Escribe una serie de eventos que ayuden
a transmitir la moraleja de tu fábula.
4. Escribe el diálogo: Si tus personajes tienen diálogos, debes
destacar las palabras clave y hacer que la conversación sea más
clara para el lector.
5. Finaliza con un mensaje claro: Al terminar tu fábula,
asegúrate de que la moraleja se haya transmitido con claridad.
Una vez que hayas seguido estos pasos, tendrás tu propia fábula
imaginativa. ¡No hay límites para tu imaginación!
El arte de crear fábulas cortas: consejos para dar vida a tus
propias historias
Las fábulas cortas son una forma de narrativa que ha existido
desde tiempos antiguos. Estas historias breves suelen contener
una moraleja o enseñanza, y son populares tanto entre niños
como adultos.
Consejos para crear fábulas cortas
1. Identifica la moraleja: Antes de comenzar a escribir, piensa
en la lección que quieres transmitir a través de tu fábula. Esto te
ayudará a enfocar la historia y darle un propósito claro.
2. Crea personajes memorables: Los personajes son
fundamentales en una fábula. Asegúrate de darles personalidades
distintivas y características que refuercen la moraleja de la
historia.
3. Utiliza la naturaleza y los animales: Las fábulas suelen tener
personajes que son animales u objetos personificados. Aprovecha
esto para dar vida a tus historias y crear metáforas visuales que
refuercen la enseñanza.
4. Mantén la historia simple: Las fábulas cortas funcionan mejor
cuando la trama es sencilla y directa. Evita la complejidad y
concéntrate en transmitir la moraleja de forma clara y efectiva.
La creatividad es una habilidad que todos podemos desarrollar y
una forma de ejercitarla es a través de la creación de fábulas. Las
fábulas son historias cortas que suelen tener como protagonistas a
animales u objetos personificados y que transmiten una valiosa
lección moral.
Para crear una fábula, primero debes elegir el tema o la enseñanza
que deseas transmitir. Luego, piensa en los personajes que
representarán esta lección y crea una historia en la que se desarrolle
el conflicto y la resolución.
Ejemplo de fábula
Imagina una fábula en la que una tortuga lenta y una liebre veloz
deciden competir en una carrera. La liebre, confiada en su velocidad,
se detiene a descansar en medio de la carrera, mientras que la
tortuga continúa avanzando lentamente pero sin detenerse. Al final,
la tortuga llega a la meta antes que la liebre, enseñando la lección de
que la constancia y la perseverancia son más importantes que la
velocidad.
Beneficios de crear fábulas
1. Desarrolla la creatividad
2. Transmite enseñanzas de forma entretenida
3. Potencia la imaginación
4. Estimula la reflexión
Crear fábulas es una forma divertida de ejercitar la creatividad y
transmitir lecciones importantes de una manera amena. Además, al
compartir tus fábulas con otras personas, también podrás inspirar y
enseñar a quienes las lean. ¿Te animas a crear tu propia fábula?
Aprende de la sabiduría de las fábulas: ejemplos inspiradores
Las fábulas son relatos cortos que buscan transmitir una enseñanza
moral a través de personajes, generalmente animales, que actúan
como protagonistas de la historia. Estas historias han sido utilizadas
a lo largo de la historia como herramientas para transmitir valores,
lecciones de vida y consejos prácticos.
La importancia de las fábulas
Las fábulas son una forma efectiva de transmitir sabiduría de
generación en generación. A través de estas historias, se pueden
aprender lecciones sobre la importancia de la honestidad, la
perseverancia, la astucia, la solidaridad y muchos otros valores
fundamentales para la vida cotidiana.
Ejemplos inspiradores
Algunas fábulas famosas como "La liebre y la tortuga", "El león y el
ratón" o "La cigarra y la hormiga" son ejemplos inspiradores de cómo
estas historias pueden enseñar lecciones valiosas de una manera
entretenida y memorable.
1. "La liebre y la tortuga": Enseña la importancia de la
perseverancia y el esfuerzo constante.
2. "El león y el ratón": Destaca la idea de que la gratitud y la
amabilidad pueden tener grandes recompensas.
3. "La cigarra y la hormiga": Nos muestra la importancia de la
previsión y el trabajo duro.
Estos ejemplos son solo una muestra de la sabiduría que se puede
encontrar en las fábulas, y cómo estas historias pueden servir como
inspiración para enfrentar las situaciones de la vida diaria con mayor
sabiduría y claridad.
¿Cuál es tu fábula favorita? ¿Qué lección has aprendido de ella?
Las fábulas siguen siendo relevantes en la actualidad, y su sabiduría
atemporal puede continuar guiando a las personas de todas las
edades hacia una vida más plena y significativa.
Recuerda que lo más importante al escribir una fábula es tener claros
los valores que quieres transmitir y la moraleja que quieres dejar. No
olvides que una fábula es una herramienta poderosa para enseñar
lecciones de vida de manera amena y entretenida. Sigue los pasos que
te hemos dado y deja volar tu imaginación. ¡Buena suerte!
Este material es una recopilación realizada de distintos sitios de
Internet, con aportes propios, con el fin de facilitar los conceptos y las
ideas acerca de este tema.
Espero les sirva.
Saludos.
Avelino