CAMPUS TEXCOCO
PROFESOR: PEREZPEÑA CORDOVA JOSE ELIAS ALBERTO.
ACTIVIDAD 9: EJERCICIOS
INTEGRANTES DEL EQUIPO:
ALONSO OROZCO ALEJANDRA IANIRA
CASTILLO ALCÁNTARA EUGENIA
CORONA GÓMEZ BRISEIDA MILDRED
CUEVAS MONSALVO ALFREDO FRANCISCO
EUTIMIO MANUEL JAZMIN
LÓPEZ VALENTÍN ELODIA
12 de junio del 2023
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Actividad 9. Ejercicios
Instrucciones:
1. Posterior a la lectura de los recursos, revisa detenidamente los siguientes casos clínicos y detecta el tipo de trastorno
con base en el DSM 5, justificando el resultado de la evaluación diagnóstica realizada:
Caso 1. Paciente con problemas de conducta en el entorno escolar
Jorge es un niño de 10 años y seis meses, se encuentra en 4° de Primaria. Llega a consulta por problemas de conducta
en la escuela, repitió el año previo y, por lo tanto, se desfasó, el motivo fue que tiene problemas de lecto-escritura que
aún no han mejorado a pesar de repetir el grado.
En cuanto a su historia del desarrollo, el embarazo y parto se dieron sin incidencias destacables, con todos los
parámetros de evaluación física normales. El desarrollo del lenguaje y la comunicación también fueron los esperados.
Su desarrollo motor respecto al inicio de la marcha autónoma muy temprano a los 10 meses y el control de esfínteres se
logró aproximadamente a los dos años.
En general, su desarrollo físico y su estado de salud son buenos. Tiene adquiridas las conductas básicas de autonomía
acordes a su edad. En cuanto a sus hábitos de alimentación y de sueño actualmente son adecuados, la madre cuenta
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que de pequeño comía casi de pie y había que entretenerle, ahora come más y mejor, pero está muy delgado en
comparación con lo que come.
Pertenece a una familia integrada por el padre de 33 años, que trabaja como vendedor, la madre de 32 años, con estudios
incompletos y que también trabaja en una maquiladora y dos hijos, Jorge y su hermana de 4 años que va al preescolar.
Hay mucha relación con la familia extensa, los abuelos y la tía han jugado un papel protagonista en su educación, ya
que los padres pasan mucho tiempo fuera trabajando. No hay un modelo claro de autoridad y las normas no están a
veces lo suficientemente claras o no son consistentes por parte de todos los adultos de referencia. A parte de jugar
mucho en la calle al niño le gusta ver la tele o jugar videojuegos. Sus abuelos cuidan un vivero y cuando los ayuda con
las tareas en el vivero es muy trabajador, va a la par de los mayores cuando colabora con ellos, le gusta hacer pequeñas
tareas y recados, aunque últimamente esta más reticente y no las hace.
Ha tenido muchos accidentes domésticos, por pequeñas heridas y quemaduras (le conocen en urgencias estas cosas,
así como su pediatra y el encargado de la enfermería en la escuela) Tiene dificultad cuando se le piden más de dos
órdenes sencillas… pues olvida y solo hace la primera o la última que se le dijo. Tiene una forma de ser muy infantil para
su edad y a veces se frustra con facilidad y tiene una autoestima muy baja. Es muy inquieto y en la familia no quieren
quedarse a veces con él, porque se pelea mucho con sus primos. Dice la madre que como siempre ha sido tan revoltoso
no podían llevarle a ningún sitio porque siempre quería salirse con la suya. De pequeño se soltaba a menudo de la mano
de la madre y había que ir corriendo detrás de él. A veces parece que le gusta retar y desobedecer, para ver cómo
reaccionan los demás.
Respecto a su historia escolar, no asistió a guardería, pues se quedaba con los abuelos y con su tía. Se escolarizó desde
el principio en un Colegio Público y tuvo buena adaptación, aunque era muy inquieto desde el primer día y parecía que
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le hubieran puesto un motor decía su profesora, estaba integrado con su grupo de iguales. No presentó absentismo
escolar.
En primero y segundo de primaria fue con una profesora, con la que el niño se ponía muy nervioso y ella se quejaba
mucho de su conducta. Es un niño con problemas a la hora de interiorizar las órdenes verbales o de hacer cualquier tipo
de reflexión sobre la tarea. Es muy activo. Tiene problemas con la terminación de las tareas. Quiere terminarlas de
cualquier forma, para poderse levantar y dejarlas. En casa no hace los deberes, o si los hace es siempre con ayuda.
Alguien tiene que estar y quedarse a su lado para que los haga.
Tiene amigos en clase, a los que le gusta mucho llamar la atención con tonterías, aunque últimamente algunos se quejan
de su comportamiento. Sus rendimientos escolares a nivel curricular son bajos, y su conducta está haciendo que su
retraso sea cada vez mayor.
Pistas del posible psicodiagnóstico: Trastorno del espectro autista, Trastorno por déficit de atención con hiperactividad
o Trastorno negativista desafiante
Diagnóstico
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad
Justificación del Diagnóstico
En el caso de Jorge se ha detectado el diagnostico de Trastorno por déficit de atención con hiperactividad debido a que
presenta una desatención e hiperactividad constantes, lo que ha afectado sus habilidades de lecto-escritura, teniendo
como consecuencia la repetición del año escolar.
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Los criterios diagnósticos se ven reflejados a lo largo del texto donde se mencionan las dificultades que presenta cuando
se le piden más de dos órdenes, realizando sólo una de ellas, del mismo modo para terminar o analizar tareas,
evidenciando así la dificultad para atender las instrucciones realizadas de forma verbal, o para mantenerse atento no
solo en la escuela, también en casa se le dificulta terminar una tarea si no es con ayuda de un adulto. Adicional a esto
desde temprana edad, una de sus profesoras decía que pareciera que “tuviera un motor”, cuando estaba más pequeño,
se soltaba de la mano de su madre y la misma debía salir corriendo detrás de él, debían mantenerlo entretenido a la
hora de comer, ya que no podía quedarse quieto, dando pie a la hiperactividad, debido a esto se observan conductas
como accidentes en el hogar, peleas frecuentes con otros niños, problemas en sus relaciones sociales y escolares.
Algunos criterios del trastorno por déficit de atención e hiperactividad son los siguientes:
1. Con frecuencia, dificultad en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas
escolares, en el trabajo o durante otras actividades (p. ej., se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no
se lleva a cabo con precisión)
2. Con frecuencia, no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes
laborales (p. ej., inicia tareas, pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).
3. f. Con frecuencia, evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo
mental sostenido (p. ej., tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos,
preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).
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Criterios de Hiperactividad:
1. Con frecuencia, se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (p. ej., se levanta en la
clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, o en otras situaciones que requieren mantenerse en su lugar).
2. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (p. ej., en casa,
en la escuela o en el trabajo; con los amigos o parientes; en otras actividades).
3. Con frecuencia está “ocupado,” actuando como si “lo impulsara un motor” (p. ej., es incapaz de permanecer quieto
o se siente
incómodo durante un tiempo prolongado de quietud, como en restaurantes o reuniones; los otros pueden pensar
que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).
Caso 2. Paciente con problemas de personalidad
Mariano es un joven de 21 años; el problema inmediato de este joven sereno era serio, aunque no monumental. Las
evidencias de conducta desadaptada se observaron desde su niñez: parecía un chico fiable y valiente, pero nunca se
podía contar con él para realizar alguna tarea o para dar una explicación clara de alguna situación. Aunque tenía de
todo, robaba ocasionalmente a su padre pollos para venderlos en las tiendas del centro de la ciudad; también había
robado piezas de plata de la cubertería de la familia. Mariano andaba por ahí más o menos a la aventura, dando patadas
a las gallinas en los corrales de los vecinos, prendiendo fuego a una propiedad privada y haciendo pequeños robos en
la tienda de cigarrillos. Frecuentemente en las tiendas cargaba cosas a la cuenta de su padre, robaba caramelos, puros,
entre otras cosas más. Mentía tan a menudo y con tanta serenidad, presentando tan ingeniosamente sus coartadas o
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rechazando simplemente toda responsabilidad con una apariencia de inocencia tan convincente, que su carrera real se
desestimó durante muchos años. A pesar de que con frecuencia se juntaba con pequeños grupos o bandas, nunca se
identificó con los demás en una causa común durante mucho tiempo.
A los 14 - 15 años cuando aprendió a conducir, empezó a robar autos con bastante regularidad, Mariano continuaba
utilizando el nombre de su padre para extraer cheques de pequeñas sumas y seguía robando dinero, carteras, libros u
otros objetos. En ocasiones vendía un perro o un terreno que pertenecía a otra persona de la comunidad, bajo el pretexto
de que era suyo. Se le envió a una institución de un estado alejado, donde ejecutaban un programa de rehabilitación y
asesoramiento, pero pronto impresionó al personal de la institución con su actitud, por la forma en que trataba los errores
que había cometido y por los planes para un futuro diferente. Encontró un trabajo en los muelles de un pueblo cercano,
al principio lo encontraron enérgico, brillante, pero posteriormente surgieron evidencias de su irresponsabilidad. El
informe penal indica que había sido arrestado y encarcelado en 5 o 6 ocasiones y se estima que se le hubiera arrestado
y encarcelado en distintas comisarías durante cortos o largos periodos en otras 150 ocasiones aproximadamente.
La madre de Mariano experimenta mucha ansiedad y angustia cada vez que Mariano se ausenta sin avisar.
Aparentemente, Mariano nunca ha establecido una relación íntima importante con otra persona y a nivel sexual ha sido
irregularmente promiscuo.
Pistas del posible psicodiagnóstico: Trastorno de la personalidad límite, Trastorno de personalidad antisocial o
Trastorno de la personalidad evasiva.
Diagnóstico
Trastorno de personalidad antisocial
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Justificación del Diagnóstico
Los rasgos de personalidad antisocial en Mariano tienen comienzo en su infancia, se observa desde edad temprana
incapacidad de adaptación a las normas y actitudes sociales adecuadas, a pesar de no tener motivos aparentes, como
la carencia económica, decide cometer delitos en constantes ocasiones, lo cual no modificó en su edad adulta, sino,
estas conductas prosperaron.
Mariano se caracteriza por ser deshonesto, mitómano, impulsivo, carece de remordimientos y cualquier actitud referente
a la culpa es fingida, tiende a aprovecharse de las personas, es ventajoso y carece de empatía.
En la actualidad, mantiene un patrón general de delitos y arrestos, usurpación y violación de los derechos de los otros,
sin mostrar arrepentimiento, es manipulador con su familia y en sus ambientes inmediatos.
Presenta más de 3 criterios del trastorno de personalidad antisocial, los cuales son:
1. Incumplimiento grave de las normas
A menudo sale por la noche a pesar de la prohibición de sus padres, iniciando antes de los 13 años
2. Engaño o robo
A menudo miente para obtener objetos o favores, o para evitar obligaciones (p. ej. “engaña” a otros).
3. Destrucción de la propiedad
Ha encendido fuego deliberadamente con la intención de provocar daños graves. Ha destruido
deliberadamente
la propiedad de alguien (pero no por medio del fuego).
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Caso 3. Paciente con conductas dirigidas a llamar la atención
Ana Lucía es una mujer de 28 años; inicialmente acude a petición de su pareja por tener actitud muy seductora con
aquellos que le rodean, lo cual genera grandes discusiones entre ellos. Desde muy pequeña, le habían dicho que era
muy activa, se movía continuamente y requería la atención de sus padres. Estos trataban de mantenerla ocupada, para
ello le proporcionaban una variada y cuantiosa estimulación, solían comprarle muchos juguetes para que se entretuviera.
Cuando Ana Lucía lloraba, sus padres acudían rápidamente a consolarla. Lo cual fomentaba sus conductas dirigidas a
llamar la atención de las personas de su entorno, por ejemplo, las rabietas y las pataletas. Con el nacimiento de su
hermano estas conductas se incrementaron. Cuando el niño era un poco más mayor, ambos competían por el cuidado
de sus padres. Para ello, Ana Lucía, en el fin de semana preparaba el desayuno de sus padres y se lo llevaba a la cama.
En las ocasiones que deseaba que su madre le comprara un juguete nuevo, intentaba agradarle mostrando su afecto
por ella (con besos, elogios y abrazos) y de esta forma su madre terminaba por comprárselo.
Actualmente, acostumbra a tener mucho éxito con los demás, a la hora de establecer una conversación a corta distancia
y suele mantener un gran contacto físico con él o la acompañante. No tiende a retirar su mirada cuando habla, sino que
la mantiene fija en los ojos de la persona. En un principio suele atraer a todos, pero cuando establecen amistad, éstos
suelen alejarse de ella. Cuando no se le hace caso, es capaz de hacer cualquier cosa para el ser el centro de todas las
miradas. Cuenta que, en una ocasión en la que fue invitada a una fiesta en la que pasaba inadvertida, acabó realizando
un striptease, que según ella fue muy comentado.
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Cuando sale con su pareja, tienden a discutir acerca de su atuendo. Se viste de forma provocativa y exuberante, faldas
muy cortas, escotes muy amplios. Da una gran importancia a su aspecto físico, dedicándole una gran cantidad de tiempo,
con la intención de obtener la atención de los demás. Ana Lucía normalmente manipula a la gente que le rodea para
obtener su aprobación y elogios.
Le resulta difícil terminar las actividades y proyectos que ha iniciado, ya que se aburre fácilmente, por ello busca nuevas
fuentes de activación. Tiene reacciones desorbitadas y exageradas, llegando incluso a “montar un numerito”, aunque
tras poco tiempo se comporta como si no hubiera pasado nada. Por ejemplo, cuando discute con su pareja, lo hace de
forma explosiva, grita, llora y una vez que ha terminado actúa con normalidad. Es capaz de pasar de una emoción a otra
con facilidad. Es una persona influenciable, cambia de opinión constantemente en función de lo que opinen los demás.
Ha desarrollado una especial habilidad para conocer cuáles son las expectativas de los que la rodean y adaptarse a
ellas, de esta forma consigue que los demás le atiendan. Con este mismo fin, tiende a sobreactuar en sus relaciones.
Cuando relata algún acontecimiento lo hace como si lo estuviera reviviendo y de forma teatral.
Tiene una idea errónea acerca de sus relaciones interpersonales, considerándolas más íntimas y profundas de lo que
realmente son. Por este motivo, hace poco tiempo (unas dos semanas), tuvo que enfrentarse a una situación en la que
un hombre al que consideraba un amigo, le había confirmado que tan solo eran compañeros de trabajo, lo cual le afectó
desproporcionalmente. Se muestra muy sensible y ofendida cuando alguien la rechaza o critica, lo cual indica que tiene
una baja tolerancia a la frustración.
Pistas del posible psicodiagnóstico: Trastorno de la personalidad narcisista, Trastorno de la personalidad límite o
Trastorno de la personalidad histriónica.
Diagnóstico
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Trastorno de la personalidad histriónica.
Justificación del Diagnóstico
Es mencionado que Ana Lucía, es una chica seductora, que siempre quiere ser el centro de atención, y si no lo es, busca
a toda costa lograrlo, llegando a presentar conductas inapropiadas, es susceptible a la opinión de los demás, lo cual le
permite ser influenciable, muestra desequilibrios emocionales de manera constante cuando se siente criticada o
rechazada. La forma en la que se relaciona interpersonalmente es distorsionada ya que sin tener relaciones profundas
ella las considera como tal, su expresividad es dramática, teatral y exagerada.
En la infancia de Ana Lucia se marca la génesis de dicho trastorno ya que fue consentida y sobre estimulada, al mínimo
berrinche sus padres le proporcionaban todo para mantenerla tranquila.
Su autoestima es baja ya que necesita de la aprobación de los demás, por lo que da gran importancia a su aspecto físico,
dedicándole una gran cantidad de tiempo, su forma de vestir es excéntrica y provocativa.
. El DSM-5 menciona que para diagnosticar este trastorno debe contar un patrón dominante de emotividad excesiva y
de búsqueda de atención, que comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos
y se manifiesta por cinco (o más) criterios:
1. Se siente incómodo en situaciones en las que no es el centro de atención.
2. La interacción con los demás se caracteriza con frecuencia por un comportamiento sexualmente seductor
o provocativo inapropiado.
3. Muestra auto dramatización, teatralidad y expresión exagerada de la emoción.
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4. Es sugestionable (es decir, fácilmente influenciable por los demás o por las circunstancias).
5. Considera que las relaciones son más estrechas de lo que son en realidad.
Caso 4. Paciente con cuadro clínico de ansiedad
José Luis tiene 37 años y es procedente de Bogotá; su ocupación es albañil y estudió hasta segundo grado de primaria.
Acude a la consulta externa de la Unidad de Salud Mental del Centro Hospitalario San Juan de Dios, por presentar un
cuadro clínico de 2 años de evolución, caracterizado por periodos de ansiedad de inicio súbito, sin evento
desencadenante aparente y acompañados de disnea (dificultad respiratoria, fatiga), dolor precordial tipo picada no
irradiado, temblor en las extremidades, parestesias en los miembros superiores, diaforesis (sudor, transpiración) y
sensación de muerte eminente. Estos síntomas aumentaban progresivamente de intensidad en 5 minutos y permanecían
durante una hora, cediendo en forma espontánea. Durante ese lapso, permanecía inquieto, intentando calmar de alguna
forma los síntomas. Inicialmente, estos episodios se presentaban cada 8 días. Posteriormente, se hicieron más
frecuentes e intensos presentándose cada 3er. día. Por este motivo, el paciente consultó a muchos médicos, quienes
después de realizar una revisión minuciosa y los exámenes pertinentes, los cuales siempre resultaban normales, le
comentaban al paciente que se trataban de “sus nervios” y que “debía de tranquilizarse”, “tomar unas vacaciones”. Es
así como el paciente se trasladó temporalmente a Duitama (Ciudad de Colombia) para “descansar” en una finca de su
suegro, sin obtener mejoría. En dos ocasiones fue medicado presentando severos efectos secundarios como sequedad
en las mucosas, constipación, hipotensión postural y visión borrosa. A pesar de estos efectos molestos, prosiguió con el
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medicamento por espacio de un mes, en un intento desesperado para aliviarse, sin conseguirlo. Durante el transcurso
de su enfermedad continuó trabajando, aunque con disminución en el rendimiento. En ocasiones trabajaba en una forma
compulsiva para menguar la expectación aprensiva que le generaba la posibilidad de presentar otra crisis. Igualmente,
inició el consumo de alcohol (cerveza) hasta la embriaguez, cada 15 días, para aliviar dicha expectación. Sin embargo,
posterior al consumo de licor, las crisis eran más intensas y frecuentes, razón por la cual limitaba su consumo. Durante
los últimos meses y asociado al cuadro clínico, presentó ideación suicida secundaria a la dificultad de encontrar una
solución al problema. Historial personal: El paciente es el cuarto de siete hermanos (cinco mujeres y 2 hombres). Su
madre falleció cuando él tenía 6 años, a partir de entonces la crianza fue asumida por su hermana mayor. Viajaban
constantemente debido al trabajo de su padre (policía). Prestó su servicio militar a los 26 años, desde hace seis años
mantiene relaciones con su compañera de 28 años. Producto de esta relación hay una niña de 5 años. Su relación de
pareja ha sido estable, aún con la enfermedad actual. Ha desempeñado múltiples trabajos: albañil, celador, mecánico,
operario en fábrica de aluminio, pero ha tenido permanencia y estabilidad en el primero.
Pistas del posible psicodiagnóstico: Trastorno de Ansiedad generalizada, Trastorno de Depresión Mayor o Trastorno
de pánico
Diagnóstico
Trastorno de Ansiedad generalizada con Trastorno de pánico
Justificación del Diagnóstico
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El cuadro patológico de José Luis tiene 2 años de evolución por lo cual podemos inferir que los comienzos de su
padecimiento fueron por un trastorno de ansiedad generalizada que posterior a su evolución ha migrado y
desencadenado crisis de pánico lo cual esta mayormente relacionado con la sintomatología que experimenta el paciente.
Sus crisis son caracterizadas por periodos de ansiedad de inicio súbito, sin evento desencadenante aparente y
acompañados de disnea (dificultad respiratoria, fatiga), dolor precordial tipo picada no irradiado, temblor en las
extremidades, parestesias en los miembros superiores, diaforesis (sudor, transpiración) y sensación de muerte eminente.
Estos síntomas aumentaban progresivamente de intensidad en 5 minutos y permanecían durante una hora, cediendo en
forma espontánea.
Por lo dicho podemos referir criterios que se identifican con el trastorno de ansiedad generalizada los cuales son:
●Al individuo le es difícil controlar la preocupación.
●La ansiedad causa deterioro clínico significativo con consecuencias sociales y laborales.
●La alteración no se atribuye a una sustancia, aunque el alcohol incrementa el malestar, sin embargo, hasta ahora
no se ha logrado asociar a algún problema físico o de salud.
En cuanto al los criterios de trastorno de pánico la aparición súbita de miedo o de malestar intenso se alcanza a su
máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen cuatro (o más) de los síntomas siguientes:
1. Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardiaca.
2. Sudoración.
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3. Temblor o sacudidas.
4. Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.
5. Sensación de ahogo.
6. Dolor o molestias en el tórax.
7. Trastornos de ansiedad
8. Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.
9. Escalofríos o sensación de calor.
10. Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo).
13. Miedo a morir
Es importante mencionar que la aparición súbita se puede producir desde un estado de calma o desde un estado de
ansiedad.
Al menos a uno de los ataques le ha seguido un mes (o más) de uno o los dos hechos siguientes:
1. Inquietud o preocupación continua acerca de otros ataques de pánico o de sus consecuencias (p. ej., pérdida de
control,
tener un ataque de corazón, “volverse loco”). (Se menciona el miedo constante de volver a tener una crisis.)
2. Un cambio significativo de mala adaptación en el comportamiento relacionado con los ataques (p. ej., comportamientos
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destinados a evitar los ataques de pánico, como evitación del ejercicio o de las situaciones no familiares). (Trabajaba en
una forma compulsiva para menguar la expectación aprensiva que le generaba la posibilidad de presentar otra crisis.)
Caso 5. Paciente con reacciones violentas y pensamientos suicidas
Sergio, varón de 25 años, acude a consulta persuadido por su hermano para que busque ayuda en un hospital
psiquiátrico porque tenía reacciones violentas y pensamientos suicidas. Cinco semanas antes había atacado a su madre
sin advertencia y pegándole salvajemente, hasta que su hermano fue en su ayuda. Durante las semanas siguientes tuvo
una cantidad de explosiones agresivas y varias veces amenazó con quitarse la vida. Explicó el ataque a su madre
diciendo que ella había tratado de perjudicarlo y que había recibido instrucciones de una fuerza extraterrestre para
pegarle. Después del ataque se encerró en sí mismo, absorbido por sus propios pensamientos y a menudo hablaba solo
aun cuando otras personas estuvieran alrededor.
A veces su familia tenía la impresión de que escuchaba voces que otras personas no podían oír. Le dijo su hermano
mayor que tenía miedo de atacar a alguien o de matarse; temía perder control de sus actos. Antecedentes: El paciente
creció en la zona rural del país, fue el 2do de 10 hijos, su padre tenía tierras, pero era adicto al opio y trabajaba muy
poco. La madre trabajaba la granja, sembrando cereales y criando algunos animales con la ayuda de sus hijos más
chicos. Sergio dejó la escuela en el noveno grado para seguir estudiando música. Se fue de su casa y pasó los últimos
años de su adolescencia en la casa de un músico, un viejo amigo de su padre quien le enseñó a tocar guitarra. Aprendió
a tocar bastante bien y se convirtió en un apasionado por la música. Tocó la guitarra en varios conciertos, pero nunca
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pudo conseguir un trabajo fijo o ganar suficiente dinero como para mantenerse. Su hermano mayor, un maestro, lo
ayudaba financieramente. Eventualmente, a los 23 años el paciente se mudó con él. Se llevaban razonablemente bien,
siempre y cuando su hermano no interfiera con su voluntad de estar solo. Antes de enfermarse había sido bastante
ambicioso con respecto a su actividad, quería convertirse en un gran músico. Solía sentarse durante horas solo en su
habitación, para tocar guitarra. Sin embargo, no le gustaba tocar en presencia de otros y se mostraba indiferente a las
alabanzas o críticas. Su interés por la música era abrumador y tenía poco contacto social.
No se le veía interesado en tener novia ni tenía amigos íntimos de su mismo sexo. Actualmente Sergio es un joven bien
parecido y estaba vestido apropiadamente. Al ser examinado estaba tenso, hablaba rápido y en forma excitada. Tenía
tendencia a agitar la mano sin razón aparente. Su conversación estaba interrumpida por interpolaciones y de vez en
cuando se volvía incoherente e incomprensible. Se sonreía superficial e inapropiadamente. En la expresión de sus
afectos era cerrado y se enojaba al hablar de su madre, decía que ella lo hubiera querido muerto; expresaba temor
porque un poder extraterrestre llevaría su mente a otro planeta. Explicaba que este poder controlaba sus pensamientos
y le daba órdenes para lastimar a otras personas. Aparentemente el poder extraterrestre hablaba sobre la situación de
Sergio. Le decía que su madre lo quería muerto y le había dado instrucciones para matarle. Los últimos días antes de
internarse, Sergio consideró la idea de matarse para impedir que el poder extraño tomara control de él.
Pistas del posible psicodiagnóstico: Esquizofrenia, trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar o trastorno esquizotípico
de la personalidad.
Diagnóstico
Esquizofrenia
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Justificación del Diagnóstico
Sergio, presenta síntomas de esquizofrenia, como punto de partida podemos observar la agresión desmedida e
injustificada hacia las demás personas, lo cual podemos ver en la agresión cometida hacia su madre sin causa alguna,
las alteraciones cognitivas que motivaron esta acción son un rasgo característico de la patología ya que el paciente
comento que su madre quería hacerle daño.
Adicional a esto experimenta alucinaciones auditivas y visuales lo cual nos habla de una evidente alteración de la
percepción de la realidad.
Su discurso es desorganizado y carece de coherencia, en cuanto a la reciprocidad social ha disminuido y ha comenzado
a aislarse evitando el contacto con las personas.
Todos los síntomas mencionados demuestran que Sergio se encuentra desrealizado, habla sobre experiencias
extraterrestres, lo cual se relaciona con periodos de psicosis, propios de la esquizofrenia.
La esquizofrenia se caracteriza por pensamientos o experiencias que parecen estar desconectadas de la realidad, habla
o comportamientos desorganizados y disminución en la participación de actividades sociales o de la vida cotidiana.
Se descartan otros diagnósticos como depresión o trastorno bipolar, ya que solo hay presencia de síntomas psicóticos,
la ideación suicida es el resultado de una angustia desmedida al no saber cómo manejar las alucinaciones que presenta.
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CONCLUSIÓN
El psicodiagnóstico es el resultado de una evaluación amplia y objetiva efectuada por el Psicólogo, el cual se encarga de
evaluar distintas áreas específicas en el paciente que lo llevaran a conocer e integrar datos precisos sobre el mismo.
Algunas de las áreas de análisis son, el área cognitiva, afectiva, conductual, y no menos importante la personalidad del
consultante ya que con todo este cumulo de información, lograra realizar una evaluación integral.
Como bien sabemos y es importante mencionar que el psicólogo cuenta con las habilidades para identificar la presencia
de un posible trastorno o alguna otra afección, dependiendo del tipo de problemática este requerirá del apoyo de otros
especialistas para que el diagnostico pueda ser confirmado.
El psicólogo no debe pretender que el consultante encaje en una clasificación, del DSM-V si bien puede presentar algunos
criterios que le pueden servir de guía para el diagnóstico, es deber de dicho especialista, analizar cada síntoma o trastorno
desde una mirada individual, es decir, debe contextualizar la sintomatología y contrastar los resultados obtenidos tanto en
pruebas como en la entrevista. Por tanto, el psicólogo debe contar con la preparación profesional necesaria que le permita
hacer un correcto uso de las herramientas que tiene a su alcance para un correcto psicodiagnóstico.
El psicólogo cuenta con una gran variedad de herramientas que le facilitan el análisis, una de ellas es el DSM-V que le da
un acercamiento a distintos padecimientos y trastornos mentales, aunque es un material del orden médico, es
indispensable para el psicólogo conocer acerca de estos padecimientos, ya que forman parte del área en Salud Mental,
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así mismo, debe conducirse con ética profesional en todo momento, para brindar un servicio de calidad, que trascienda,
para así contribuir desde su responsabilidad social, a formar un mejor entorno para su paciente.
Referencias
American Psychiatric Association. (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5 [Versión electrónica].
Recuperado de [Link]
[Link]
Alcantud, F. (2015). Trastornos del espectro autista: detección, diagnóstico e intervención temprana [Versión electrónica].
Recuperado de [Link]
Ortiz, M. (2013). Psicopatología clínica: adaptado al DSM-5 [Versión electrónica]. Recuperado de
[Link]
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