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Seven Po... KookV

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Antes de leer.

Quisiera que leyeran primero este apartado para no


envolverme en problemas de ningún tipo, gracias ^^

• La historia que están por leer tiene contenido subido de


tono y sexual (+18), por lo que si no deseas leerlo por favor
te pido amablemente que dejes hasta aquí la lectura y si
gustas te pases por mi perfil en donde tengo más historias
que quizá sean de tu agrado.

• Tengan siempre en cuenta de que esto es FICCIÓN, en


ningún momento quiero manchar la imagen o dañar la
reputación de quienes aparezcan en la historia. Por favor, no
tomen en serio lo que leerán después del apartado, es solo
ficción.

• Es Omegaverse, la pareja protagonista es AlfaxBeta.

Les daré un recorderis rápido de esto:

-Alfa: Parte superior de la jerarquía, expulsan aromas


gruesos, son encargados de marcar a su pareja en caso de
que sea omega y normalmente son más respetados que los
omegas.

-Omega: Clase inferior de la jerarquía, sus aromas suelen


ser dulces, llevarán la marca del alfa que vaya a estar con
ellos, pueden dar a luz y desafortunadamente no tienen las
mismas oportunidades que los alfas.
-Beta: Están en el medio de la jerarquía, no producen
ningún aroma y solo las mujeres se pueden embarazar. Son
como nosotros, personas normales.

-Celo: Temporada de calor por el que pasan los alfas y


omegas, en esta se busca apariarse. Normalmente el celo
de los alfa dura más y es menos continuo que el de los
omegas.

-Marca: Aquello que une a las parejas AlfaxOmega,


creando un vínculo en el cual ambos puedan sentir los
estados del ánimo del otro y poder comunicarse entre sí.

Eso sería lo importante, aunque este mundo del


Omegaverse se desarrolla dependiendo el autor.

• Hagan Stream a 'Seven'

No siendo más, disfruten la lectura que dentro de poco


terminará de ser publicada :]

💜🎉
00.

—Bebé.

—No.

—¡Pero si aún no he dicho nada! —se quejó la voz de la otra


línea.

—Ya sé qué vas decir, mi respuesta seguirá siendo no.

—¡Por favoooor!

—Te pones muy molesto a veces, Kook.

No dejándolo terminar a tiempo, Taehyung colgó la llamada,


suspiró y siguió caminando por los pasillos de la
universidad. Faltaban exactamente diez minutos para que el
receso acabara, pero aún así prefería estar listo con tiempo
para llegar a su clase.
Al abrir su casillero no le sorprendió encontrar una notita
dentro de este, apenas la ojeó porque sabía perfectamente
de quién era y cuál era el propósito de ella. Debido a que
estaba tan concentrado tomando algunos cuadernos, no se
percató de la presencia que tenía al lado, por lo que se llevó
un gran susto cuando cerró el casillero y se encontró con su
alfa sonriéndole.

—¡Jungkook, deja de hacer eso!

—Oh, lo siento mucho, cariño. Sabes que es inevitable,


además me colgaste, vine corriendo.

—¿Crees que es divertido asustarme así siendo yo el mayor


de los dos? —cruzó los brazos, acercándose un poco para
encarar al alfa, que solo era más alto que él por dos
centímetros, mientras fruncía el ceño —Se supone que me
debas respeto, si fuera omega te descubriría sin falla.

—Pero no lo eres, y me gusta que no lo seas, me da ese lujo


para mi disfrute. —chasqueó la lengua.

Jungkook rio, besando su frente arrugada cuando no vio


señales de querer cambiar el gesto.

—¡Vamos, Tae! No te enojes conmigo, vine para que me


termines de escuchar.

—Alfa tonto. —bufó.

—Por favor, llevo pidiéndote esto desde hace meses, sé que


también lo quieres. —lamió sus labios mientras mantenía el
contacto visual con su novio —Pasa mi celo conmigo, Tae.

El beta reforzó el agarré de sus materiales y mordió su labio.


—Créeme que quiero hacerlo, pero no será lo mismo que
pasarlo con un omega, lo sabes muy bien. Tengo miedo de
que tu lobo me rechace por eso. —confesó, sintiendo los
nervios en su cuerpo reemplazar el enojo de antes.

Jungkook comprendió su temor, pero negó con la cabeza


mientras sonreía.

—Eso no pasará, yo te amo y mi lobo te adora, es por ello


que te pido eso.

—Aún así, quizá debería pensarlo un poco más. —dijo

Jeon se alegró e hizo el ademán de abrazarlo, pero fue


detenido.

—No dije que sí.

—¡Tae, te lo ruego! Por favoooor~

Debido a que Jungkook seguía insistiendo comenzó a


caminar tapando su rostro con su mano al sentirse
avergonzado, su novio rápidamente lo alcanzó. Este logró
tomarle esa mano para cubrirla con la suya, sonriendo
victorioso al sentir un apretón en ella y al mirar por el rabillo
del ojo vio las mejillas coloradas del otro.

Suspiró encantado, levantando la mano contraria hacia sus


labios para brindarle un par de besos en el torso de esta.

—Te amo, Taehyung. —le recordó el alfa.

—Lo sé. Yo tambien te amo, Kook.

El alfa acompañó a su pareja hasta el aula, donde suspiró


obligándose a despedirse de él.
Atrapó su cuerpo con posesión, dejando una mano en su
cintura y otra acariciando su nuca. Besó cada parte de su
rostro, desde la extensión de su frente, sus parpados,
mejillas, nariz hasta bajar al mentón y finalmente parar en
su boca, donde proporcionó múltiples picos y profundizó con
un beso que no duró más de cinco segundo.

Seguido a ello, se apegó más a él -si es que era posible-


para restregarse contra su cuerpo.

—O-Oye...

—Espera, lindo.

Era más que obvio lo que el alfa intentaba, lo estaba


marcando con su aroma. Taehyung sabía por Jungkook que
su aroma era de chocolate, los betas eran consideradas
como personas del común, no podían percibir el olor de los
demás y tampoco producían aroma.

Justo ahora, su novio intentaba que el olor a chocolate se


impregnara en él, así como los alfas marcaban a sus
omegas cuando no los unía el lazo de una marca real.

Pasó su cabeza por el cuello contrario, tentándose con


lamer la piel expuesta y lo hizo, el beta se estremeció,
apretando la camisa de Jungkook en sus manos. Luego,
volvió a su rostro y restregó su mejilla con la otra.

—Jungkook. —llamó de nuevo.

Sin embargo, él no quería alejarse.

Taehyung tampoco, pero estaban en la mitad de unos de los


pasillos de la universidad, justo en la entrada del aula donde
él tenía clases.
Juntó su fuerza de voluntad y alejó al alfa tomándolo de los
hombros. Jeon se quejó dejando salir un ruido desde su
garganta. El beta parpadeó con la boca un poco abierta,
viendo apenas un color diferente en los ojos del otro.

—¿Me acabas de gruñir?

—Lo lamento. —rio nervioso, masajeando el puente de su


nariz para mantener su conciencia por sobre su lobo —Mi
novio es demasiado irresistible.

Taehyung jugó con sus manos, poniéndose tímido cuando


habló.

—Ehm... ¿Cuánto falta para tu celo? —preguntó en voz baja.

—Tres días, aunque tengo supresores por si sucede algo.

No se sintió tranquilo con su respuesta, sin embargo, asintió


de igual manera.

—Si te sientes mal ve a casa, ¿De acuerdo?

—Está bien. Piensa lo que dije, ¿Sí?

—Kook-

—Solo hazlo, —le interrumpió —si definitivamente no


quieres dímelo y lo entenderé, podré pasar un celo doloroso,
pero que estés bien y te sientas cómodo es mi prioridad.

Taehyung asintió de nuevo, dándole un último beso a su


novio antes de entrar al salón.

Se enfocó en prestar atención a su clase, pensando a la vez


si debería o no estar con el alfa en esa fecha. Si bien tenía
su temor sobre ello, Jungkook le había demostrado en esos
dos años lo mucho que lo apreciaba y le había dado su amor
más sincero, se preocupa por él y nunca fue malo, incluso le
mostró a su lobo en su forma animal.

La cuestión es diferente si se habla de un lobo en celo.

Así como un omega busca un alfa cuando está en esos días,


un alfa buscará a un omega, y por más que él y Jungkook se
amen puede que su lobo en celo no lo haga y lo rechace por
no ser lo que busca.

Por estar divagando en su cabeza, el tiempo pasó un poco


rápido.

Aún seguía en clase, pero de repente su celular vibró y salió


en silencio del salón para contestar al ver de quién se
trataba.

—¿Kook?

—Taehyung~

'Seven' me dejó loca y la Explicit Ver. mucho más, así


que por ello decidí traerles esta historia q no pasará
de siete/ocho capítulos :]

🎉 Stream a 'Seven' 🎉
(No olvides dejar tu voto 💜)
01. - 69 -

Esa tarde del lunes, Taehyung corrió por aproximadamente


doce minutos hacia el departamento de Jungkook, puesto
que apenas tenía unas pocas monedas que no alcanzaban
para pagar un taxi.

Al llegar a la puerta, se tomó unos segundos para recuperar


el aliento. Sin embargo, no pudo respirar con tranquilidad
porque la puerta se abrió tan rápido que no le dio tiempo
para reaccionar cuando su espalda ya estaba pegaba contra
la pared y otro cuerpo lo acorraló para que no escapara.

—Taehyung.

El beta se sintió derretir por un momento al escuchar la voz


de su novio un poco más grave de lo normal, sin mencionar
que el excesivo calor corporal de este no ayudaba a su ser
nervioso.

Jungkook escondió su rostro en el cuello del otro para olerlo


tratando de buscar aroma en él, ocasionando que temblara
al sentir su respiración caliente ahí.

—K-Kook, no hagas eso, no produzco olor. —habló como


pudo, queriendo que eso parara a Jeon porque aquello hacía
que sus nervios solo aumentaran.

—Para mí sí. —haciendo caso omiso a sus palabras, siguió


con su acción —Hueles tan bien, cariño.

—¿No se supone que tu celo era en tres días? ¿S-Se


adelantó?

—Claramente.

Jungkook ni siquiera sabía por qué había pasado, de la nada


su aroma se incrementó al igual que la fiebre aunque ya
había tomado dos supresores y el maestro de su clase lo
mandó a casa. Durante el camino varios omegas se le
acercaron ofreciéndole su ayuda, pero él solo quería que
una persona en específico lo ayudase.

Ahora mismo el departamento estaba completamente


inundado con olor a chocolate, esto con el fin de seducir a
su pareja, sin embargo, recordó que este no podía percibir
su invitación debido a su jerarquía, pero cabía la posibilidad
de que pudiera olerlo aunque fuera un poco por la
intensidad del aroma.

Quizá.

El jadeo que soltó Taehyung cuando lamió su cuello lo trajo


de vuelta a la realidad, reprimiendo su instinto para alejarse
y verle con sus ojos negros con toques azules, estando al
mando tanto su lobo como él.

—Tae, m-me dijiste que tenías miedo de que mi lobo te


rechazase y que querías pensarlo un poco más. —respiró
pesado —Por más- Casi te he rogado por pasar esta
temporada conmigo, pero necesito que estés de acuerdo
con ello y no lo sientas como una obligación.

El corazón del beta latió con rapidez.

—Estoy... Estamos dispuesto aceptar lo que elijas. —el lobo


de Jungkook habló con él, controlando su tono de mando y
sonrojando a Taehyung —Pero por favor, dime ahora qué
quieres hacer, porque no creo ser capaz de mantener la
cordura cuando el celo me cegue entero.

Taehyung pensó unos segundos que parecieron una


eternidad para el otro. Aunque estaba sufriendo fuertes
síntomas de su celo, Jungkook seguía preocupándose
primero por él.

Había oído de casos en donde incluso los alfas obligaban a


sus parejas a saciar su malestar, pero su novio luchaba con
su instinto para no incomodarlo ni hacerle daño.

Definitivamente ya había decidido.

Vio a Jungkook bajar la cabeza haciendo su máximo


esfuerzo por no dejar salir los gruñidos contenidos en su
garganta y se sorprendió cuando captó un olor a chocolate,
seguramente de su novio, bastante bastante débil y casi
imperceptible para él, por lo que se imaginó que debía estar
tan intensa como para que lograra apenas olerlo.

Se acercó el paso que alfa se alejó, llevando su mano hacia


su mejilla, inmediatamente ganándose la mirada de este y
sonrió.

—Jungkook, pasaré tu celo contigo.


Taehyung juraba que vio un brillo aparecer en esos ojos casi
azules, una hermosa sonrisa se dibujó en la boca del alfa,
que sin perder tiempo estampó sus labios con los ajenos,
siendo recibido y correspondido al instante.

Estaba tan desesperado, necesitaba sentir el calor de su


novio con el suyo, el beso aumentó de tono, volviéndose tan
agresivo que a Taehyung le costó seguirle el ritmo al alfa.

Cuando quiso separarse para respirar unos segundos recibió


un gruñido por parte del otro y fue arremetido contra la
pared nuevamente.

Jungkook sintió una ola de calor más gruesa que las otras
invadirle el cuerpo, incrementando su fiebre y el color de
sus ojos, volviéndose azules por completo.

Soltó un jadeo.

—Taehyung...

Su celo había llegado y su lobo ahora tenía el control.

Eso lo supo el beta cuando el alfa lo llamó con su voz de


mando, queriendo doblegarlo ante él. Y aunque eso no le
funcionaba, asintió para responderle gustoso.

—Aquí me tienes, alfa.

Jeon sonrió, acercándose a su cuello para pasar su nariz ahí


y captar el aroma que solo él lograba percibir.

—Hueles demasiado bien, beta. —dijo, el lobo amortiguando


su tono de mando.

Segundos después, el alfa entrelazó sus manos para


dirigirse a su habitación. No era la primera vez que entraba
en ella, pero Taehyung se sentía muy nervioso porque era la
primera vez que entraba para hacer otras cosas aparte de
ver una película y pasar tiempo los dos hablando.

Incluso era su primera vez con un alfa en celo, de hecho, iba


a hacer su primera vez estando con una pareja, en sí.

Ambos se sentaron en la cama, Jungkook sabía que sería el


primero en la intimidad de Taehyung, por lo que su lobo en
celo reprimió un poco su instinto para admirarle, tomar sus
manos y besarlas.

—Nunca le haría daño a mi pareja.

—L-Lo sé, pero no puedo evitar sentirme nervioso.

—Solo relájate, estás conmigo, bonito.

Se acercó para lamer sus mejillas, tranquilizando a su novio.


Taehyung apenas hizo una mueca, pero no se quejó porque
sabía que eso era por su celo.

—Me encargaré de todo, ya decidiste estar conmigo, así que


deja que me haga cargo.

Suspiró dándose ánimo.

—Está bien, confío en ti, alfa.


Una gota de sudor comenzó a bajar por el rostro de
Jungkook en cuanto volvió a besarlo, posando sus manos en
su cintura hasta parar por el inicio de su camisa y meter sus
manos para tocar su piel. Masajeó un poco la zona para que
el chico se acostumbrara, sintiéndolo estremecer por el
tacto y eso solo lo hizo sonreír en medio del beso.

El alfa poseía los belfos del beta, besándolo con ganas y


deseo, mordiendo sus labios, chupándolos, lamiéndolos sin
dejar lugar vacío, enredando su lengua con la otra y
adentrandola a su boca que era un paraíso.

Los chasquidos que provocaban lo encendían más y más,


animándolo a seguir con aquel beso obsceno.

Pronto, comenzó a subir la camisa, cortando el toque de sus


labios para quitarle la prenda a su novio y dejarlo respirar
unos escasos segundos. Volvió a unirlos después de lanzar
el pedazo de tela a cualquier lugar de la habitación, poco a
poco fue empujando a Taehyung hasta que la espalda de
este tocó el colchón y se separó de nuevo, apoyándose de
sus rodillas para verle desde arriba.

El beta se sentía tan indefenso bajo su novio, exponerse de


esa manera era algo tan nuevo para él, así como también
vergonzoso.

Se sintió pequeño bajo la mirada azul del alfa que intentó


taparse con las manos el torso.

Jungkook lo detuvo.

—Por favor, no lo hagas, eres tan hermoso.

Aquel halago dicho con esa voz generó un fuerte sonrojo en


él, su respiración se volvió más agitada y su corazón latía
tan rápido que estaba seguro de que se le podría salir sin
pensarlo.

—Permíteme probarte, beta. —pidió el alfa.

Taehyung asintió con efusividad, recibiendo a Jungkook


cuando volvió a él para comenzar a lamer su cuello, dejando
mordidas en ciertos lugares y sacándole jadeos a su pareja
por las nuevas sensaciones que le estaba causando.

Trazó un camino de besos pasando por sus clavículas hasta


dar con su pecho, mirando con hambre esos botones
oscuros que estaban erectos por el placer que
definitivamente sentía el beta.

Tomó entre sus labios el izquierdo, comenzando a lamer y


succionar el pezón y sus oídos fueron bendecidos.

—K-Kook~

Taehyung gimió por y para él, eso le daba crédito de que


estaba haciendo un excelente trabajo.

Una de sus manos fue hacia el otro pezón, dándole igual


atención mientras se animaba a mordisquear la
protuberancia que tenía en la boca.

Otro gemido sonó en el cuarto.

—Sabes que mi celo dura una semana ¿Cierto? —le


preguntó, sin dejar de atender su pecho.

—¿N-No eran tres días?

—Tres más los cuatro días en los que los síntomas terminan
de desaparecer. —explicó —Y decidiste pasarlo conmigo, así
que, te propongo algo, lindo beta.
—Mmh...

—Siete posiciones diferentes para cada día de la semana.


Suena divertido, ¿no crees, Tae?

Antes de que pudiera responder, vio a Jungkook levantarse


para quitarse la parte superior de su ropa, dejando a su
vista su cuerpo bien ejercitado y esos tatuajes que lo
hicieron salivar de más. Luego, desabrochó sus pantalones y
llevó la mano hacia los pantalones ajenos para
desabrocharlos de igual manera y quitarlos despacio.

—¿Te parece bien si empezamos preparándote, cariño?

Perdidamente, Taehyung asintió y se dejó manejar cuando


Jungkook lo levantó para terminar por desvestirlo, acostarse
en su lugar, y pedirle que se sentara sobre su pecho
dándole la espalda.

—Acerca tu trasero un poco más y recuéstate sobre tu


pecho, bebé.

Taehyung siguió sus palabras y se congeló cuando sintió la


respiración ajena en esa zona íntima.

—Amor..

—No te preocupes, Tae, te prometo que te va a gustar. —Le


dijo el alfa para calmarlo —Te diré...

Jungkook se permitió masajear las mejillas que tenía tan


pero tan cerca de su cara, recibiendo los jadeos de su chico
como respuesta.

—Creo que esta posición es perfecta para prepararte y


recibir placer al mismo tiempo.
Taehyung lamió sus labios, nervioso.

—Dime qué hacer, alfa.

Este gruñó satisfecho ante la obediencia de su novio,


apretando sus nalgas.

—Masturbarme con tu mano o usa tu boca para darme una


felación mientras te preparo para mí.

La cara del beta pareció un tomate.

—Si usas tu boca recuerda tener cuidado con los dientes,


¿Entiendes?

Asintió con la cabeza. Jeon sopló su entrada con el ceño


fruncido, sacándole un chillido.

—Con palabras, beta.

—Entiendo, a-alfa.

Dicho eso, Jungkook lo sujetó de los muslos para acercarlo


más a su rostro y comenzar a besar sus mejillas, Taehyung
siguió al pie de la letra las palabras del alfa, quedando algo
asustado por el tamaño de su amiguito una vez que estuvo
fuera de la prenda interior.

De repente, sintió algo húmedo pasar por su entrada y


gimió agudamente cerrando los ojos. Jungkook había
comenzado a lamer su agujero, viendo encantado cómo
este se retorcía cada vez que pasaba su lengua por él.

—Empieza, bonito.

El tono de mando lo hizo volver con su tarea, tomando con


su mano el miembro erecto de su novio para empezar a
bombearlo, escuchando a Jungkook gemir aliviado.
Continuó sus movimientos durante unos segundos mientras
gemía porque su pareja literalmente le estaba comiendo el
trasero, este lamía y chupaba su entraba, haciendo
ademanes de querer meter su lengua allí.

Hasta que por pura curiosidad, paró su mano y miró el


miembro.

Un calor en su vientre y su parte inconsciente le pedían con


urgencia que usara su boca, y mientras más lo pensaba,
más aumentaban sus ganas por satisfacer como debía a su
alfa en celo. Remojó sus labios y se acercó a su miembro,
tomando el valor para empezar de nuevo su tarea. Sacó la
lengua, dándole una probada a la cabeza goteante de su
pareja, sintiendo el sabor salado de su pre-semen y
escuchando inmediatamente un fuerte gemido de su parte.

A Taehyung le encantó.

Por lo que empezó a lamer un poco más ese lugar, bajando


despacio por la longitud para luego subir otra vez, lamiendo
su pene como si de una paleta se tratase.

El alfa paró por un momento, dejando salir sus jadeos y su


respiración golpeó la zona sensible del beta, esto además
de hacerle temblar, le indicó a Taehyung que al parecer a
Jungkook le gustaba lo que hacía. Decidió sumarle un
escalón a su avance.

Cuando el pelinegro retomó las lamidas en la entrada del


otro, se vio interrumpido por un gruñido que salió de su
garganta.

—Tae...

El beta había metido el falo de su alfa a su boca, siendo


totalmente inexperto, pero a Jungkook le fascinó la forma en
la que su novio chupaba apenas y el calor de su cavidad.

Taehyung metía todo lo que podía a su boca, chupaba


dándole toques con su lengua para subir de nuevo y
comenzar un vaiven de arriba a abajo, usando su mano para
masturbar lo que no alcanzaba con su boca. Aquello lo hacía
por pura lógica porque a la verdad no tenía idea de nada,
pero quería complacer a su alfa hasta que este quedara
saciado.

Y Jungkook no se iba a quedar atrás, por más que el trabajo


de Taehyung estaba siendo exquisito debía devolverle
también el placer que le estaba dando y empezar a
estimular su entrada.

Empapó sus dedos de saliva como si la que tenía alrededor


de su anillo muscular no fuera suficiente y con la mano que
tenía seca apretó una de sus nalgas mientras que con sus
dedos mojados masajeaba la zona y finalmente adentró de
a poco uno de ellos para sacarlo y volverlo a meter.

Taehyung soltó el pene en su boca.

—Oh~

—¿Cómo te sientes, beta?

—Incómodo, s-se siente raro, Kook. —respondió como pudo.

—Luego lo disfrutarás, confía en mí.

Cuando creyó que fue suficiente, metió otro dígito dentro de


Taehyung y este de removió de su lugar al sentir el vaiven
del alfa más rápido.

—A-Alfa.
—Continua, bonito.

El mayor asintió, retomando la felación de su pareja


mientras trataba de callar sus gemidos, sin embargo, eso
excitaba más a Jungkook porque las vibraciones de la voz de
Taehyung se sentían en su pene a la vez que este lo
chupaba.

Se sentía increíble.

Un tercer dedo fue introducido y la velocidad de sus


movimientos aumentó, intentando abrir al beta para que
este lo recibiera y quizá buscando su punto sensible. El lobo
escupió en su entrada y metió aún más sus dedos,
escuchando los gemidos del chico encima suyo hasta que
logró llegar a donde quería y Taehyung chilló.

—Te gusta aquí, ¿No es así? —el alfa volvió a acariciar su


próstata repetidas veces.

—¡Ah!~ J-Jungkook, por favor, yo- Oh... Quiero correrme.

—Haré lo que deseas, bello beta.

El lobo continuó el movimiento de sus dedos, embistiéndolo


más fuerte y rápido, llevó su mano libre hacia el miembro
del otro, acariciando su glande tembloroso y atrapando la
extensión para masturbarla.

Taehyung gimió tan fuerte que sintió su garganta doler.

Él también siguió con la felación, sintiendo el pene de


Jungkook palpitar en su boca y escuchó sus gruñidos.

En segundos, ambos se encontraban gimiendo a la par, uno


más grave que el otro, pero lo único que se escuchaba en
aquella habitación eran sus voces y los sonidos que hacían
los dedos de Jungkook al chocar con la entrada de
Taehyung.

Para el lobo fue inevitable golpear el trasero del beta,


dejando su mano marcada en él y oyendo la queja de su
parte.

Los dos chicos sintieron el cosquilleo en sus partes bajas,


acelerando sus acciones hasta que por fin se corrieron
gimiendo en el proceso. Taehyung llegó en el pecho de su
alfa y logró sacar a tiempo su miembro antes de que su
nudo se formase, y este se corrió cerca del rostro de su
pareja, manchando un poquito su mejilla.

Kim se sentía agotado, aunque para ser sincero, disfrutó


bastante de su actividad.

Sin embargo, se asustó al ver que el pene del menor seguía


erecto. Antes de decir algo, fue acostado en la cama y a su
lado llegó Jungkook, viendo cómo se chupaba los dedos y le
sonrió con sus ojos brillantes en azul.

—Sabes tan bien como hueles, lindo. —le dijo mientras se


acomodaba a su lado.

—A-Aún estás duro...

—Y así estaré hasta el fin de mi celo. —respondió


limpiándole la mejilla.

El lobo acercó a Taehyung a él abrazándolo por la cintura,


dejando que se acurrucara en su pecho y escuchara su
corazón mientras que con otra mano le acariciaba el
cabello.

—No te preocupes por eso.


—¿Puedo hablar con Jungkook? —preguntó, dibujando
patrones al azar con su dedo en el pecho del otro.

—No, pero puedes hablar conmigo. —el lobo suspiró —


Esperé mucho para tenerte conmigo, beta.

La respiración de Taehyung se cortó.

—¿D-De verdad?

—Por supuesto, mi humano te ama y yo lo hago mucho más


que él. —Olfateó el cabello que tenía cerca del rostro y besó
su cabeza —Te amo, Taehyung. Gracias por estar aquí.

—Gracias por no rechazarme, alfa.

Taehyung se escondió en el pecho de su novio con un


sentimiento de alivio en su interior y este lo abrazó más
para darle caricias en la espalda y permitirle dormir.

Sería una semana bastante larga.

Esta es mi segunda vez escribiendo este tipo de


contenido, así díganme qué les pareció xfa

(No olvides dejar tu voto ^^)


02. - Misionero -

Taehyung parecía que vivía un cuento de hadas al estar


caminando hacia el altar el día de su boda, en donde lo
esperaba Jungkook con el cabello perfectamente peinado
hacía atrás y ese traje que le marcaba su fornido cuerpo;
junto con un cura que era el encargado de casarlos.

Los invitados estaban atentos a su movimiento hasta que


llegó al lado del alfa y este le sonrió bonito.

El cura comenzó a hablar, Taehyung apretaba con fuerza la


mano de su futuro esposo, volteándose para encararlo
cuando escuchó al hombre decir los votos.

—Jungkook, ¿Prometes amar y respetar a Taehyung, estar


con él en los tiempos malo y buenos, en la salud y en la
enfermedad, hasta que la muerte los separe?

—Acepto. —Los ojos del beta brillaron al escuchar a su


novio, las ganas de llorar lo invadieron.
—Taehyung ¿Prometes amar y respetar a Jungkook, estar
con él en los tiempos malo y buenos, en la salud y en la
enfermedad, hasta que la muerte los separe?

—¡Claro que acepto! —respondió con una hermosa sonrisa,


haciendo el esfuerzo por no arruinar el maquillaje que su
madre con tanto amor le puso.

—Siendo así, por el poder que se me concede, los declaro


Alfa y Beta en unión con la bendición de la madre Luna.

Los invitados comenzaron a aplaudir, ambos chicos


sonrieron con una pequeña timidez y se acercaron para
oficializar su matrimonio con un beso.

Y justo cuando sus labios apenas rozaron, el alfa susurró.

—Taehyung, cariño.

De repente la boda se volvió un caos, en un parpadeo


Jungkook ya no estaba, el traje blanco que traía parecía
derretirse, su temperatura corporal aumentó y su
respiración empezó a hacerse errática.

Un gemido salió de su boca.

No entendía nada hasta que poco a poco fue saliendo del


mundo de los sueños, regresando a la realidad para abrir
lentamente sus ojos, costandole enfocar su vista y cuando
lo hizo lo primero que vio fue a su pareja acostada en el
espacio de sus piernas, sujetando su miembro con una
mano mientras pasaba su lengua por él.

—Por fin despiertas, bello durmiente. —habló el alfa para


luego meter el pene a su boca.

—Ouh~
Taehyung se tapó la suya para no hacer demasiado ruido,
cerrando los ojos de nuevo y su otra mano la posó en la
cabellera negra del alfa para empujarlo en un vago intento
para que se alejara. Y lo hizo, ganándose su mirada, pero
tan solo se detuvo para chupar sus propios dedos,
asegurándose de que el beta no apartara los ojos de él y
viera los movimientos que hacía con su lengua entre ellos.

La expresión que hizo fue todo un poema para él.

Al dejarlos complemente mojados, flexionó las piernas del


chico y los acercó a su entrada, masajeando solo tres
segundos antes de meter el primer dedo y volver a tomar el
pene con su boca.

—A-Alfa, ¿No es muy- muy temprano para esto? —preguntó


como pudo, sintiendo un segundo dedo invadir su interior y
al otro chupar su miembro.

Jungkook besó la cabeza rosada de su novio para


responderle.

—Lo siento, no pude esperar más.—confesó el lobo —Me


contuve todo el tiempo que dormiste porque no te quería
molestar, pero necesitaba tocarte.

Repartió besos en la longitud erecta del otro, haciéndole


jadear mientras movía los dedos dentro de él.

—Necesitaba probarte, escucharte.

Jungkook ingresó otro dedo, haciendo a Taehyung gemir alto


y soltó una risa.

—Eres tan hermoso, beta. Tan bello.


El alfa abandonó el miembro del chico para subir a su rostro
sin dejar de mover la mano en su entrada. En el camino
dejó uno que otro beso en su pecho, lamió cuanto quiso su
cuello, succionando en un lugar para dejarle una pequeña
marca de amor.

Delineó su mandíbula hasta parar en su mejilla, donde pasó


con suavidad su dedo en ella.

—Déjame hacerte mío, lindo beta. Por favor.

Taehyung se sonrojó por la petición.

—Sé mío y yo también seré tuyo. Por favor, no creo soportar


mi celo de esta manera. Déjame tomarte.

El beta miró los ojos azules del lobo, creyendo ver un brillo
ellos; su rostro era de total malestar, su voz salía lastimera
y casi creyó escuchar un chillido mientras pedía por él.

Taehyung notó que a pesar de su celo, el lobo de Jungkook


se estaba conteniendo, demasiado, a decir verdad.

Quizá era porque sabía que iba a ser su primera relación


íntima con alguien o porque en realidad lo amaba con todas
sus fuerzas como para no hacerle daño; pero ahí estaba él,
debajo de su alfa a punto de estallar, que guardaba los
gruñidos en su garganta para no asustarlo ni obligarlo a
nada que no quiera.

¿Estaría bien si se dejaba llevar un poco? Al parecer, estaba


protegido con su pareja.

El mayor tomó el rostro del otro, sonriendole tan bonito que


vio las mejillas del alfa teñirse de rojo. Acercó su rostro con
el fin de besarlo, pero apenas hubo un leve toque de labios
cuando susurró.
—Clámame, alfa.

La respiración de Jungkook se aceleró a la vez que abría sus


ojos de par en par.

—Clámame. —repitió —Tómame, estoy a tu merced, alfa.

Este le gruñó, más grueso que otras veces.

—Una vez que empiece se me hará imposible parar, beta. —


advirtió el menor, separándose para olfatear su cuello —M-
Me estoy quemando por dentro y tú estás aquí diciendo eso,
dudo mucho que pare si me lo pides.

—Haz lo que quieras, sé que no me lastimarás.

Otro gruñido se escuchó y Taehyung jadeó en sorpresa


cuando Jungkook se lanzó a atacar sus labios, logrando
corresponderle torpemente. El alfa se sentía desesperado,
el dolor del celo bajó un poco por el contacto de sus bocas,
pero no era suficientemente para calmar su necesidad.

Sus lenguas se encontraron en una pelea con la otra,


quitándole casi todo el aire a ambos, pero no les importó
mucho. Jungkook movió los dedos dentro de Taehyung,
dándole unos últimos embistes antes de sacarlos y el beta
gimió, rompiendo el beso.

Un hilo de saliva escurría por su mentón, el alfa se encargó


de limpiarlo con su lengua.

—Tómame, alfa. —le dijo, con la respiración agitada por el


afán de que el oxígeno entrara en su sistema.

Y no se hizo de rogar, se levantó del chico para masturbar


su húmedo miembro, acercándose para frotarlo en su
entrada, jadeante por sentirlo.
Finalmente, comenzó a entrar, viendo con deseo cómo su
ano se expandía para recibirlo y la preparación de antes
había facilitado las cosas, logrando deslizar su pene sin
problema, sintiendo inmediatamente el calor de su pareja
acogiendolo tan pero tan bien, que cuando este lo apretó
gimió con ganas.

Terminó de meterlo por completo y el alfa miró a Taehyung


como si fuera su presa, totalmente hambriento por él.

Sin embargo, al notar la manera en la que cerraba sus ojos


con fuerza, mordía sus labios y sujetaba la sabana de la
cama, se acercó para posicionar sus brazos a cada lado de
él y apoyarse de sus antebrazos para quedar de nuevo
sobre él sin aplastarlo y lamió sus mejillas.

—No te lastimo, beta. —susurró.

—L-Lo sé, es que no pensé que esto- doliera tanto. —habló


con la voz cortada.

—No te lastimo. —repitió, comenzando a restregar las


mejillas por su rostro para marcarlo con su aroma —Me
quedaré así hasta que me digas que puedo moverme. Te
gustará.

Taehyung asintió.

El lobo se encargó de darle mimos, repartiendo besos en


toda su cara y parte de su cuello, lamiendo algunas veces y
besando su boca, todo con el fin de relajar a su novio. Y es
que en parte el lobo lo entendía, por más que estuviera en
celo comprendía que era la primera vez de su pareja y que
este no era un omega como para recibirlo tan fácilmente, en
estos casos debía tener más cuidado.
Tampoco quería que lo fuera, tanto para Jungkook como
para su lobo, Kim Taehyung estaba perfecto siendo lo que
es, el beta que amaban con su vida.

Estuvo de cariñoso con su novio por un tiempo hasta que lo


sintió mover las caderas y jadeó.

—Muévete, por favor.

—Puedo esperar por ti un poco más, lindo beta. No te


lastimo. —besó su frente.

—Muévete.

El alfa obedeció.

Tomó impulsó hacia atrás y empujó hacia delante sin mucha


fuerza para que Taehyung se acostumbrara, controlarse le
era difícil cuando tenía al chico debajo de él gimiendo por
un poco placer. Debido a su temperatura y al pequeño
esfuerzo hacía, el sudor comenzó a hacer presencia por su
cuerpo y el beta habló.

—C-Clámame, alfa. —pidió un poco agitado —Hazlo más


rápido.

El lobo se sintió perder.

—Lo que diga mi bello beta.

Jungkook se levantó para apoyarse ahora con sus manos y


empezó a embestirlo con más velocidad, agregándole algo
de fuerza a los golpes. El lobo gruñó de placer por estar
sintiendo y escuchando a su novio, que ahora disfrutaba
como él y que con cada penetración su voz se alzaba,
ocasionando que su virilidad palpitara dentro suyo.
Fue entonces que en medio de aquella sacudida, tocó ese
punto.

—¡Ah! A-Alfa~

Jeon sonrió complacido, volviendo a embestirlo con fuerza


para tocar su punto dulce repetidas veces, a lo que
Taehyung respondió con varios gemidos que llegaron a ser
agudos mientras arqueaban la espalda y juraba ver
estrellas.

Al alfa le pareció imposible no acercarse para atrapar con su


boca uno los pezones del chico, succionándolo como si de
ahí fuera a salir algo para luego mordisquearlo sin causarle
dolor.

Se vio interrumpido por una mano que le alzó la cabeza y


fue besado por su amante para callar su voz mientras el
lobo se movía.

—Te amo, beta. —le gruñó —Te amo.

Taehyung apenas le respondió con balbuceos que no logró


entender y lo abrazó escondiendo la cabeza en la curvatura
del hombro y el cuello.

Segundos después, Jungkook aceleró su vaiven cuando


sintió a su novio temblar y su voz entrecortada.

—Sigue así, bonito. Quiero seguir escuchándote. —dicho


eso, tomó su pene para masturbarlo.

—¡Kook! Oh~

—Eso es.
El alfa sintió sus dientes picar y su nudo cerca, por lo que
acercó su rostro al cuello del otro, lamiéndolo y besándolo
para distraer la necesidad de morderlo. El mayor lo notó,
acarició su cabello y alzó la cabeza para dejar más expuesto
su cuello en señal de sumisión para su alfa.

—Mmh... Muérdeme, mi alfa.

Eso bastó para que Jungkook diera el último golpe y su


esencia se derramara en el interior del beta, abriendo la
boca para encajar sus colmillos en el cuello de su pareja.

Taehyung gimió de placer y al sentir los dientes del alfa


terminó corriendose sobre el abdomen de ambos, soltando
un pequeño quejido de dolor por ello.

Cuando pensó que podía relajarse, se llevó un leve susto.

—¿P-Por qué se hace más grande esa cosa tuya?

—Es mi nudo, en unos minutos bajará y podré salir. Por


ahora estemos así para que no duela. —le respondió el lobo
con tranquilidad, lamiendo la herida que le generó a su
pareja para compensar el dolor y limpiarla.

Ambos sabían que no pasaba nada si el alfa lo marcaba


porque Taehyung no era omega, esa marca
desafortunadamente no crearía un lazo que los uniría.

—Quisiera marcarte para seas mío, beta. —dijo el menor al


separase después de limpiar su cuello.

—Lo acabas de hacer.

—No, esto desaparecerá en unos días.


Taehyung suspiró, llevó su mano a la mejilla de su alfa y la
acarició, este cerró los ojos disfrutando su tacto.

—Puede que no sea un omega, pero esto que hiciste


significa mucho para mí. —el alfa lo miró —Nunca podrá ser
como la marca de un alfa a su omega, pero es nuestra
marca, independientemente de que tengamos un lazo o no
nosotros nos amamos y eso debería ser más que suficiente,
por eso decidí pasar tu celo contigo, ¿No crees, alfa?

Asintió con la cabeza.

—Además, si desaparece puedes volver a hacerla para que


la gente sepa que ya le pertenezco a alguien.

—Me parece perfecto.

El lobo sonrió, lamió las mejillas de su pareja y compartieron


unos cuantos besos hasta que le nudo del alfa se fue y pudo
salir del él.

Se acostó a su lado para abrazarlo y se frotó para marcarlo


con su aroma de nuevo, Taehyung perdió la cuenta de
cuántas veces los había hecho.

—¿Puedo ir a hacer el desayuno? Tengo hambre y no me


diste ni tiempo de lavarme la boca al despertar.

—Espera un poco más.

—¡Alfa!

Y así fue como esa mañana del martes, Taehyung tuvo que
preparar la comida para ambos, con su alfa en celo, que
ahora estaba bastante cariñoso, pegado a él como si fuera
una garrapata y un pequeño dolor en su parte baja.
Sorry por demorar, estoy engripada 👍🏻💔
Y un saludito para los que vienen de tiktok, espero
que mis historias les interesen y que pueda caerles


bien ^^
Gracias por el apoyo ❤️

¿Qué tal este capítulo? :]

(No olvides dejar tu voto 💜 )


03. - A montar -

—No puedes irte. —le dijo el lobo, apresándolo con sus


brazos —No quiero que te vayas.

—Yo tampoco quiero irme, pero debo hacerlo, alfa. —besó


su mejilla —Tengo exámen, prefiero ir a presentarlo y volver
que pagar por la falta.

Miércoles, eran las doce y media de la tarde y Taehyung


llevaba quince minutos intentando salir de la cama, pero
claramente no podía porque su alfa seguía en celo. Y era su
último día, para ser más específicos, por esa razón actuaba
demasiado amoroso.

Esta vez lo despertó con delicados besos y varias caricias,


¿Y para qué negarlo? El beta se sentía fascinado con la
atención tan linda que le daba el lobo de su novio.

Sin embargo, por mucho que le gustase estar de esa


manera, debía partir a la universidad.
—Déjame ir. —pidió por enésima vez

—No, mi beta se queda conmigo.

—¡Alfa!

Un celular sonó en la habitación, y por el tono de llamada


Taehyung supo que era el suyo. Así que, como pudo, se
movió lo suficiente como para alcanzar su pantalón del
suelo y tomar el aparato antes de que la llamada se cortara.

—¿Namjoon?

¿En dónde estás, Tae? Te mandé varios mensajes y no viste


ninguno, la semana pasada acordamos encontrarnos en la
cafetería para estudiar un poco antes del exámen. —

—Lo lamento, lo olvidé. —miró a Jungkook, quien tenía las


cejas fruncidas mientras lo miraba —Dame veinte minutos y
nos vemos ahí.

No tardes. —

Dicho eso, colgó la llamada y suspiró.

—Prometo volver temprano, alfa. —intentó de nuevo, sabía


que era inútil luchar por liberarse, su novio era mucho más
fuerte que él, más estando en celo.

El lobo le gruñó.

—Si me dejas ir ahora podré volver más rápido. —le dijo,


acariciando sus cabellos —Y te prometo que estaré para ti
de nuevo, ¿Sí?

—Te amo, beta.


Taehyung soltó una risa cuando lo sintió besar su cuello y un
escalofrío recorrió su cuerpo cuando lamió la mordida que le
había hecho el día anterior.

Y bueno, cabe decir que esa mordida fue repetida varias


veces después de la primera.

—Por favor, regresa a tu alfa cuando termines.

—Lo haré.

El alfa lo tomó del mentón para besarlo y a los segundos


finalmente lo soltó. A Taehyung le costó levantarse por lo
adolorido que estaba, pero terminó parándose de la cama
para caminar hacia el baño con el cuerpo expuesto; todo
bajo la deseosa mirada del alfa, que sintió aparecer las
ganas de lanzarse a su pareja y traerlo de vuelta con él.

Para evitar ello, se acomodó mejor en la cama, acercó la


almohada que usó el beta a su cuerpo y la olfateó todo lo
que quiso.

—Mi amor. —murmuró para sí.

Mientras tanto, en el cuarto de baño, Taehyung se miraba


anonadado en el espejo de cuerpo completo que tenía el
mismo. En toda su anatomía habían rastros de su alfa,
desde algunas marcas rojizas y moradas por su torso y
cuello, hasta las marcas rosadas de mordidas cerca de sus
pezones y la más notable, la de su cuello.

Tenía pequeñas lágrimas secas por las esquinas de sus ojos,


sus labios algo hinchados por todas las veces que fue
besado por el alfa.

Santa Luna.
Se olió los brazos y apenas logró notar el aroma a chocolate
de Jungkook, era tan pero tan débil el aroma para él que
podría asegurar que si él siendo beta apenas podía olerlo,
ya se imaginaba la intensidad con que otros podrían
hacerlo.

Segundos después, se sintió incómodo porque algo


comenzó a bajar entre sus piernas y al girar su cuerpo para
ver con el reflejo lo que era, su cara se puso roja.

Se metió a bañar para limpiarse adecuadamente,


enjabonando su cuerpo y sacando todo lo que Jungkook
derramó dentro de él, siendo esa la parte más vergonzosa.
Por fortuna, fue rápido y gracias a que su novio no fue tan
rudo, no dolió.

Aunque claro que quedaban secuelas de su noche de


pasión.

Por ejemplo, su dolor de cuerpo estaba presente y sentía


una que otra punzada en la parte baja de la cadera.

Al salir del baño, se encontró a su alfa durmiendo abrazado


a su almohada, con el rostro casi que enterrado en ella. Rio
por lo tierno que se veía, como si horas antes no hubieran
hecho el amor para saciar el deseo sexual del lobo por el
celo.

Tomó algunas prendas que solía dejar por si se quedaba a


dormir con Jungkook para ir a la universidad, con eso se
vistió, acomodó su cabello y en minutos estuvo listo.

Fue a la cocina para hacer el almuerzo de su alfa y terminó


colgando su mochila al hombro, caminó hacia la cama para
despedirse su pareja.
—Volveré pronto, Kook. —le susurró tras dejarle un beso en
la frente.

El alfa abrió los ojos, mostrando su mirada azul con el ceño


fruncido y estiró sus labios para recibir un beso allí, cosa
que el beta no le negó y gimió gustoso al sentir la boca de
Taehyung sobre la suya.

Al separarse, recibió una caricia en la mejilla de parte de


Jungkook.

—Tengo que irme. —habló, inclinando la cabeza en su mano


para seguir sintiendo su calidez.

—Mi hermoso beta.

Taehyung se sonrojó.

—A-Alfa...

—Vuelve pronto, estaré esperando por ti.

Asintió con la cabeza y salió de casa, caminando hacia la


universidad. Casi veinte minutos después se encontró con
Namjoon en la cafetería, este lo miró con una ceja arqueada
mientras se acercaba hasta que se sentó en la mesa y un
fuertísimo aroma a chocolate le golpeó la nariz.

—Por la Luna, Taehyung, ¡Apestas a Jungkook! —habló el


alfa —¿Le pasó algo?

Su pregunta quedó al aire cuando su vista viajó hacia el


cuello ajeno y vio aquella marca que la camisa cuello de
tortuga no lograba ocultar.

—¿Jungkook tuvo su celo? —el beta asintió con la cabeza —


¿Lo pasaste con él?
—B-Bueno, creo que eso es obvio. —respondió apenado.

—Claramente, seguro recibiste una buena cogidota como


para que no hayas venido ayer y ni hablar de esa marca ni
del olor a sexo con chocolate que tienes de Jungkook.

—Pero me aseguré de bañarme bien para quitar el olor.

—No parece. —aclaró su garganta —Creo que mi llamada


interrumpió tu clase de anatomía con tu alfa.

—¡Namjoon, venimos a estudiar!

—Solo decía. —rio.

Luego de que el alfa molestara a su amigo, tuvieron treinta


minutos para repasar lo que debían y fueron a su salón a
presentar el dichoso exámen, que para suerte de ambos, no
estaban tan complicado como esperaban.

Terminaron una hora después y salieron cuando el maestro


se los permitió.

Namjoon le ofreció a Taehyung ir por un helado, pero este


amablemente se negó, quería llegar cuanto antes con su
alfa y darle la atención que quería.
Fue así como aceptó entonces que el mayor lo dejara frente
al departamento de su novio.

—Gracias, Nam.

—Suerte. —le dijo el alfa con un gesto de burla en su rostro.

Taehyung rodó los ojos con las mejillas rojas y cuando el


auto de su amigo se fue, caminó a la puerta y abrió con
cuidado para entrar en silencio.

No escuchó nada, por lo que pensó que Jungkook estaría


durmiendo.

Claro que pensó mal.

Tan solo bastaron unos pasos para acercarse al cuarto y


paró en seco al oír los jadeos y la respiración agitada de su
pareja. Se pegó a la pared para no ser descubierto,
asomando un poco sus ojos para ver qué hacía el alfa, estos
se abrieron más y su rostro se coloró.

—Mmh... mi Taehyung~

Jungkook gimió.

Su alfa se estaba masturbando en su nombre, oliendo la


almohada que había usado para dormir mientras movía con
la mano su pene erecto. Y al parecer no era la primera vez
que lo hacía, porque podía notar la cabeza del miembro
bastante roja, cosa que parecía no importarle a Jeon porque
no se sentía satisfecho.

Necesitaba más.

Lo necesitaba a él.
Taehyung veía encantado cómo su alfa llamaba por él, la
forma en la que gemía esperando que con eso llegara para
hacerlo suyo de nuevo, su mano subía y bajaba buscando
con eso el alivio de su deseo sexual y celo.

Todo eso le envío al beta una descarga que recorrió su


cuerpo hasta parar en su entrepierna.

Alfa.

No aguantó más cuando su novio se corrió, llevando la


cabeza hacia atrás, cerrando sus ojos y apretando su
miembro en el proceso. Gimió su nombre con tanta fuerza,
que casi sonó como un gruñido y respiró pesando para
recuperar el aire.

Taehyung quitó sus pantalones, quedando en bóxer con una


erección escondida en él y caminó hacia su alfa con sus
manos sujetando el inicio de su camisa.

El lobo por estar tan concentrado en el aroma de la


almohada del beta y su recién trabajo, no se fijó de la nueva
presencia hasta que sintió un peso de más en la cama,
rápidamente abrió los ojos y se levantó apoyándose de sus
codos.

El mayor sintió perder el valor que tenía ante la mirada del


otro, viendo cómo lo escaneaba de arriba a abajo mientras
remojaba sus labios.

—H-He llegado, alfa.

Jungkook le sonrió ansioso, respirando profundo para sentir


el aroma del beta que solo él podía sentir e inevitablemente
su pene volvió a estar duro.

Taehyung tragó al verlo.


—Te estaba esperando.

—Me di cuenta. —dijo en voz baja.

Aún sabiendo que el alfa ya lo había visto como la madre


Luna lo trajo al mundo y al revés, se quitó nervioso la
camisa que traía para que su novio viera su cuerpo, y vaya
que eso provocó que el lobo le gruñera.

El beta se acercó lo poco que falta para estar con su alfa,


lamiendo sus labios y lo sorprendió cuando se inclinó hacia
su miembro para besarle la punta y meterlo a su boca.

—¡Mmh! B-Beta, no necesitas- Ah~

Taehyung no lo escuchó, tomándose la molestia de


compensar el tiempo que demoró en regresar a su pareja.

Chupaba como bien podía el pene de Jungkook, no era el


mejor, pero los jadeos y gruñidos que soltaba su novio eran
suficiente para saber que le gustaba, así que continuó.
Mientras que con una mano masturbaba lo que no entraba
en su boca, con la otra fue quitando lentamente su ropa
interior hasta quedar completamente desnudo; sacó por
unos segundos el trozo de carne de sus labios, haciendo que
sonara un 'pop' y algo de saliva cayera en él, aquello lo usó
Taehyung para seguir masturbando al lobo.

Metió sus propios dedos a su boca sin perder tiempo,


empapándolos con rapidez para volver a su felación, alzó un
poco el trasero y los dirigió a su entrada para prepararse a
sí mismo.

El alfa veía todo mientras gruñía, sintiendo sus ojos arder en


azul al ver todo aquel acto tan obsceno que su beta hacía.
Posó una de sus manos en la cabeza de él sin prohibírselo,
animándolo un poco.

—V-Vamos, cariño, sé que puedes con más.

El mayor casi gimió cuando recibió una caricia en la cabeza,


antes de ser embestido por Jungkook cuando fortaleció el
agarre en su cabello, generándole arcadas al instante. Se
obligó a acostumbrarse rápidamente al ritmo que tomó el
otro, abriendo más su boca para no lastimarlo con sus
dientes y de igual manera, abrió su garganta para recibirlo
más profundo.

Aunque claro, le era imposible no sufrir arcadas cuando el


miembro de su novio le tocaba la úvula y esta cumplía su
función de no aceptar algo que no debería estar en su boca.

Cuando Taehyung notó que el alfa aumentaba la velocidad,


hizo el esfuerzo por sacar el pene de su boca y los dedos
que tenía atrás.

El lobo le gruñó en queja.

—No te molestes, alfa. Tu beta te quiere compensar por irse.


—habló cuando recuperó el aliento.

Jungkook no dijo nada, pero abrió sus ojos de más cuando


vio a su pareja subirse en él y sentarse en la parte baja de
su abdomen con las piernas flexionadas a los lados, muy
pero muy cerca de su miembro a punto de venirse.

—Déjame montarte, amor.

Ver al lobo sonrojarse le causó algo de gracia, tomó eso


como un sí cuando este de acomodó mejor en la cama.
A decir verdad, no sabía exactamente qué hacer, había visto
aquello en una película, pero de verlo a hacerlo había
mucha diferencia.

Recordando la película, acercó su trasero al pene de su alfa


para luego frotarse con él cerca de su agujero. Ambos
gimieron por la fricción que estaba generando el beta, el
cual disfrutaba ver el gesto frustrado de su novio al no estar
del todo satisfecho con ello.

—Beta... Por favor.

El alfa le rogó con la respiración agitada y Taehyung supo


que ya era suficiente.

Guió el miembro a su entrada, donde se restregó antes de


introducirlo despacio y gimieron cuando estuvo todo dentro.
Taehyung dejó sus manos sobre el abdomen trabajado del
lobo y este puso sus manos en su cintura.

Jungkook lo veía desde abajo, ver al amor de su vida sobre


él era jodidamente excitante. Su pene palpitó.

—N-No te hagas más grande, al- ¡Ah!

—Ojalá pudieras verte a un espejo, te ves extremadamente


sexy, Taehyung.

Jeon se levantó para quedar sentado y se movió hasta dar


con el espaldar de la cama, con el chico sobre él, ahora sí
podría disfrutar de esta pose.

—Vamos, beta, no hagas esperar a tu alfa.

Según lo que había visto, ahora debía saltar encima,


montarlo como un caballo.
Comenzó subiendo su cuerpo, deslizando el pene hacia
afuera sin sacarlo del todo y bajó de nuevo, empalándose
así mismo.

—Oh~

—Eso es, Tae.

Volvió a repetir el movimiento, esta vez con más seguridad


y soltó un jadeo a la vez que el menor gruñó.

Taehyung respiró y se animó a seguir, empezando de nuevo,


con ganas de saciar a su alfa. Saltaba impulsándose con sus
rodillas, creando su propio ritmo sin ir demasiado rápido
para no agotarse tan pronto, mientras tanto, su pareja lo
ayudaba agarrándolo de la cintura para levantar su cuerpo
con él.

Se acercó al pecho agitado del beta, viendo con hambre


esos botones marrones que se movían por los saltos del
otro.

Una de las manos que estaba en su cintura viajó hasta su


pezón derecho para pellizcarlo y sacó su lengua para tocar
el otro, quedándose ahí quieto porque el movimiento de
Taehyung causaba el roce de ambas partes.

El sonido que hacía el cuerpo del mayor con el suyo era


totalmente vulgar, la forma en la que Taehyung lo recibía y
lo apretaba debería ser ilegal porque a Jungkook le estaba
gustando bastante.

Desde su respiración cortada, sus jadeos casi inentendibles


y su gesto de placer, hasta la calidez de su interior.

Todo de Taehyung le gustaba.


Llegó un punto en el que el beta se cansó, sus piernas ya no
aguantaban más actividad física, por lo que optó por tomar
un descanso haciendo movimientos circulares y un vaiven
de adelante hacia atrás.

El lobo aprovechó para besarlo como si fuera agua en el


desierto, su novio le correspondió sin dejar de moverse.

—Un beta tan hermoso. —habló rompiendo el beso —Tan


bello.

Taehyung se sonrojó más de lo que estaba.

El alfa lo miraba con deseo y devoción al mismo tiempo,


aunque muy seguramente estaba despeinado y tenía sudor
en el rostro, pero la forma que lo miraba el lobo de su novio
lo hacía sentir amado.

Tan querido.

—Y es mío, mi pareja, mi Taehyung.

Esas simples palabras causaron una revolución en su


corazón y cuando menos lo pensó, paró sus movimientos y
eyaculó con fuerza manchándolos a los dos. Se sintió tan
avergonzado porque ni siquiera atendió correctamente su
miembro y solo las palabras de su alfa lo hicieron venir.

Jungkook lo miró fascinado.

—Mi Taehyung.

—T-Tuyo, mi alfa. —asintió.

El lobo fortaleció el agarre en su cintura y comenzó a


levantar a su novio para volverlo a bajar.

—Ah... K-Kook~
—Mi bonito beta se corrió por unas palabras, pero aún falto
yo, cariño.

Dicho eso, siguió con su acción, aumentando la velocidad de


los saltos de Taehyung y con ello la profundidad con que lo
golpeaba. La voz de su chico se volvió un toque más aguda,
lo escuchó pidiendo más y Jungkook no era nadie para
negarse a eso.

Así que, reflexionó sus piernas para apoyarse de sus pies y


levantó su cadera para embestir al beta mientras bajaba su
cuerpo.

—¡Alfa! —chilló.

Pronto tocó aquel punto dulce que lo hacía gemir de placer


y Taehyung tomó su rostro para besarlo.

El lobo llevó sus manos a su trasero, donde le brindó un par


de azotes que dejaron sus manos marcadas para después
apretar sus nalgas y separarlas para facilitar su entrada.
Con cada penetración, el alfa se sentía tan bien, que sus
colmillos empezaron a salir para marcar a su pareja y su
nudo se acercaba.

Fue así como segundos después, Taehyung dio un último


salto y gritó cuando Jungkook clavó sus dientes de nuevo en
su cuello, donde estaba la mordida de antes y se corrió
dentro suyo, dejando que su nudo de expandiera.

El silencio momentáneo que hubo se vio interrumpido


cuando el beta sollozó y el menor rápidamente se alejó de
él para ver qué sucedía.

Su pareja lloraba.

—¿Qué pasa, mi amor?


La preocupación en su rostro tenía su razón de ser, ver a
Taehyung llorar le rompía el corazón.

Él negó con la cabeza para calmarlo.

—N-No es nada, solo que esta vez sí dolió cuando me


mordiste. Es todo.

El lobo chilló, sintiéndose mal y culpable por ser el causante


del dolor de su pareja, por lo que limpió sus lágrimas con
sus manos, lo atrajo hacia sí con cuidado para que el nudo
no lo lastimara más de lo que él ya lo hizo y lamió con
delicadeza la herida, sintiendo a Taehyung temblar.

—Perdóname, cariño. N-No te lastimo. —le dijo, viéndose


casi como un perro con la cola entre sus patas.

Luego, se dedicó a darle mimos para que olvidara el dolor,


acariciando su cabeza y peinando con sus dedos su cabello,
dejando besos en su rostro y toques suaves en su espalda.

El beta se sintió reconfortado, cerrando sus ojos por lo bien


que estaba en manos de su alfa.

Sabía que no era su intención lastimarlo, su instinto era


marcar a su pareja en este tipo de situaciones y él tampoco
era un omega para soportar demasiado.

No era culpa de nadie.

Cuando el nudo bajó, el alfa acostó a Taehyung a su lado y


lo abrazó cerrando sus ojos.

—Te amo, beta. Lo lamento.

Antes de que pudiera responderle de vuelta, Taehyung se


separó para mirarlo a la cara y cuando Jeon abrió sus ojos
ya no había rastro de su lobo.

Sus ojos ahora eran oscuros.

Eso significaba que su Jungkook estaba de regreso, y


apenas lo vio lo abrazó con la respiración agitada.

—Taehyung, te juro que no quería hacerte daño, m-mi lobo


te-

—Jungkookie, te amo.

El mayor lo interrumpió con un sonrisa, tomó el rostro de su


hombre y le dejó un beso en sus labios, dejándolo callado.

—Tu lobo fue bastante amable conmigo, no te preocupes. —


acarició su mejilla —Definitivamente me ama más que tu.

Rio y el alfa pudo respirar tranquilo.

—Aún así, te hice llorar...

—Pero ya pasó, mi cuello sanará y estaré bien. —negó con


la cabeza y se corrigió —Estoy bien.

Jungkook suspiró, mirando a su novio con cariño mientras se


acurrucaba en su pecho y lo recibía gustoso. Besó su cabeza
varias veces sintiendo el calor de sus cuerpos siendo uno.

—Te amo, bonito. —le susurró el alfa —Muchas gracias por


haber estado conmigo.

—No hay de qué, Kook. —sonrió soñoliento —Yo te amo más.

Ambos chicos cayeron dormidos, ahora que el celo de


Jungkook había terminado solo quedaba esperar qué
sucedía los siguientes días.
Aún faltaban cuatro.

Yo no sé uds, pero yo quedé más enamorada de Kook


después de su live 😍

Gracias a las personitas que me dieron animos, ya


casi salgo de esa gripa ❤️

Qué les pareció el capítulo?


Sus opiniones me sirven para mejorar ^^

(No olviden dejar su voto💜 )


04. - No hagas ruido -

Ahora que Jungkook estaba en sus cinco sentidos, se podría


decir que todo volvió a como hace tres días.

Ese jueves, ambos chicos despertaron para ir a la


universidad. Con pereza en sus seres compartieron
pequeños picos y a los minutos, mientras uno se iba a
bañar, el otro se dirigía a la cocina para preparar el
desayuno. En el transcurso de la noche, el lobo del alfa
aparecía cada tanto para lamerle la cara a su pareja como
disculpa por haberle hecho llorar, como respuesta a esto
Taehyung se dedicó a repetirle que no había problema con
ello a la vez que le acariciaba la mejilla y el cabello.

El celo de Jungkook se había ido, pero aún quedaban los


días en los que los síntomas terminaban de desaparecer y el
beta esperaba que fueran fáciles de manejar al igual que los
días de calor del otro.

Después de salir de la ducha, Taehyung buscaba en el cajón


algo de ropa con la bata de baño alrededor de su cuerpo
hasta que sintió el calor de otro cuerpo detrás de él junto
con unas manos que lo abrazaron por la cintura.

El alfa acercó su nariz a su cuello para olerlo y seguido a


ello, lamió la marca que le había hecho para luego dejar
pequeños besos sonoros allí.

—N-No hagas eso, acabo de bañarme.

—¿Y eso qué? —bufó.

—Aún duele.

—El dolor es pasajero, amor.

—También debo cubrirla.

Jungkook le gruñó en queja, sus ojos se pusieron azules


involuntariamente, al lobo del chico tampoco le gustó la
idea.

—No lo hagas.

—Kook, debo hacerlo. —se giró para encarar a su novio,


notando de inmediato al lobo presente —Sabes que no soy
un omega, mi cuerpo no está apto para adaptarse a la
marca, por lo que esto vendría siendo como una herida
cualquiera y si no la trato se infectará. Tú entiendes, ¿no es
así, alfa?

El menor asintió y sus ojos volvieron a la normalidad cuando


el beta dejó un beso en su mejilla.

—Bien, ahora ¿sería mucho pedir que me prestes ropa? No


he lavado la que tenía aquí y ayer usé mi último cambio.

—Por supuesto, —el alfa sonrió —no tienes que


preguntármelo, todo lo mío es tuyo.
Taehyung soltó una risa y movió la cabeza.

—De acuerdo. —volvió hacia el cajón —¿Ya hiciste el


desayuno?

—¿Panqueques con tocino y chocolate caliente te parece


suficiente?

—Perfecto, ahora te pediré que por favor salgas de la


habitación, debo vestirme.

El otro lo miró con reproche en su rostro.

—Pero ya te vi absolutamente todo, cariño, ¿por qué no


puedo-

—¡Vete a bañar!

Así fue como lo echaron de su propia habitación y no le


quedó de otra más que obedecer a su beta.

Una vez que ambos estuvieron listos, desayunaron


amenamente con la compañía del otro y empacaron sus
mochilas para salir de la casa e irse juntos de la mano. El
alfa se encargó de marcar con su aroma al chico a su lado
mientras caminaban, cosa que por suerte no notó por su
jerarquía.

Si su beta tenía la marca en su cuello cubierta debía


marcarlo de otra manera para que la gente supiera que ya
tenía a alguien con quien compartir su vida.

Al llegar a la universidad, se encontraron con sus amigos,


quienes les sonrieron al verlos.

—Veo que ya te sientes mejor, Jungkook. —le dijo Namjoon


palmeando su espalda.
—Sí, bueno, estuve al cuidado de mi novio, claramente
estoy de maravilla.

El alfa menor besó la mano de su chico mientras tenía una


sonrisa plasmada en el rostro, eso provocó un fuerte sonrojo
en el beta.

—Me imagino de qué forma te cuidó. —Jin comenzó a reírse


a pesar de recibir una mirada fulminante por parte de Jeon y
paró cuando Namjoon le dio un codazo en una costilla.

—Si sigues con esas actitudes te dejaré en abstinencia por


un mes y sabes que lo puedo cumplir, alfa bobo.

—¡No puedes hacerme eso, Nam!

Taehyung jaló a su novio para dejar que ambos alfas


siguieran con la discusión tan tonta que estaban teniendo.
Terminaron parando en el salón del mayor y Jungkook se vio
triste.

—Vendré por ti para irnos juntos a casa. —le dijo el alfa.

Asintió con la cabeza.

—Necesito decirte algo, Kook. —este lo miró confundido —


Verás, mamá me llamó cuando me vestía, ella sabe que
pasé tu celo contigo, así que me pidió que te llevara a casa
para que hablaras con ella y papá.

Estoy muerto.

—¿H-Hablar con tu papá? Pensé que ya nos llevábamos


bien. —los nervios se hicieron notar.

—Y así es, pero de ser mi novio a ser mi alfa por haberme


marcado en tu celo tiene sus diferencias. Marcaste al único
hijo de tu suegro, ahora tienes que tener la charla con mi
papá.

—¿Cuándo sería eso? —preguntó en voz baja.

¿En dónde estaba el lobo de Jungkook? Oh, cierto. Estaba


escondido en algún rincón de su humano ante la mención
del padre de su pareja.

Ser aceptado como novio de su hijo fue muy difícil, tanto


que siendo él un alfa se sintió intimidado por su suegro, y
este era también un beta. Podría jurar que si fuera un alfa lo
hubiera retado a duelo y fácilmente terminaría perdiendo.

—Mañana, mamá nos invitó a pasar la noche, ¿no crees que


sería muy descortés si la rechazamos?

Taehyung lo miró revoloteando sus pestañas, ¿y quién más


era Jungkook sino un alfa dominado por el amor de su vida?

—Está bien. —respondió rendido.

El mayor se lanzó a abrazarlo y Jeon lo atrapó para


corresponderle, besando de paso el vendaje rápido que
cubría el cuello ajeno antes de que se separaran.

—Nos vemos en el receso, ¿Vale?

—Claro, amor. Suerte en clases. —Jungkook se acercó de


nuevo para besar sus labios —Te amo.

—Y yo a ti, alfa.

Eso último generó que el corazón del mencionado se


acelerara y no pudo decir algo porque el beta se adentró al
aula.
Con una sonrisa enamorada se dirigió a su salón, que
quedaba al otro lado del campus y allí tomó su clase en
espera del receso.

No se le hizo muy difícil aquello, puesto que la clase que le


tocaba era solamente escuchar al maestro. Este asignó un
trabajo en grupo y la mayoría no perdió el tiempo para ir de
inmediato hacia Jungkook, quien por fortuna eligió a los
chicos con los que siempre se hacía en estos casos.

Su actividad iba con calma hasta que recibió un mensaje de


Namjoon.

Nam;;
Mira esto.
*Foto*

Jungkook abrió la foto pensando que era cualquier bobada


que solía mandarle su amigo, pero se le borró la sonrisa
cuando vio quienes estaban en ella.

Kook;;
¿Esto qué es?

Nam;;
Lo que estás viendo, Mingyu anda bastante raro con
Taehyung, parece un chicle con él.

He intentado alejarlo de Tae, pero no me hace caso.

Y Tae es tan bueno que no se da cuanta de sus verdaderas


intenciones.

Jungkook leyó los mensajes con el ceño fruncido, su lobo


estaba molesto porque había otro alfa intentando quitarle a
su pareja.
Debía hacer algo.

Se empeñó en terminar rápido el trabajo para salir lo antes


posible, así abandonó el salón cuando faltaron cinco
minutos para el receso y le escribió a Namjoon para avisarle
que estaría pronto en su aula antes de correr por los pasillos
de la universidad con su aroma en aumento.

Una vez estuvo cerca, detuvo su velocidad para regular la


respiración y arreglarse apenas el cabello.

Supo que llegó a tiempo cuando vio que los compañeros de


su novio empezaron a salir y entre ellos, notó a Namjoon
buscándolo con la mirada. Detrás de él estaba su novio
hablando animadamente con ese tal Mingyu.

Su lobo gruñó molesto.

Se acercó lo que le faltaba, sorprendiendo a Taehyung


cuando lo tomó la mano para acercarlo a él y alejarlo del
otro alfa.

Ese lo miró con fastidio.

—Kook, ¿Cuando llegaste? —le preguntó el beta con una


sonrisa.

—Hace poco. Esperaba por ti, amor mío. —besó su frente.

Jungkook se aseguró de que eso último lo haya escuchado el


otro alfa. Sintió cómo su esencia a limón quería sobrepasar
la suya, pero no se dejó intimidar y cubrió a su beta con su
aroma a chocolate.

—Creo que interrumpes nuestra conversación. —soltó


Mingyu entre dientes.
—Crees mal. —abrazó a su novio por la cintura —Tae y yo
teníamos planeado vernos, así que me lo voy a llevar.

Jungkook le guiñó el ojo a Namjoon a modo de


agradecimiento, él asintió con la cabeza.

Al pasar al lado de Mingyu, le mostró los dientes, no


conteniéndose de mostrar también a su lobo en sus ojos y
soltarle un gruñido para irse con su pareja hacia los baños
de la universidad.

Caminaba un poco rápido que Taehyung tropezó dos veces,


las cuales no cayó al suelo porque su alfa lo tenía fuerte de
la mano mientras lo jalaba hacia no sabía dónde. Metros
más adelante, entraron a los baños, Jeon soltó a su novio
para revisar que nadie estuviera en los cubículos y cerró la
entrada con seguro para bloquear la puerta y evitar
interrupciones.

—¿Por qué cerraste la puerta?

—Te veías muy feliz hablando con Mingyu, ¿No es así? —


habló el alfa, enseriando su tono de voz.

—¿De qué hablas?

Taehyung miró al chico confundido, ¿Ahora qué le había


picado?

—Ese alfa que estaba contigo apestaba a feromonas de


exitación, Taehyung. ¿Sabes lo que significa?

El beta sintió un pequeño golpe en el corazón por haber sido


llamado por su nombre de esa manera por su novio, así que
se puso a pensar.
Bien era cierto que Mingyu no era alguien cercano a él, por
lo que sí era raro que esa mañana se acercara a hablarle
como si fueran amigos de toda vida. Aunque, ahora que lo
piensa bien, notó un color diferente en sus ojos, y esa forma
tan sutil de coqueteo que usaba cuando le hablaba.

¿Era eso a lo que se refería?

Miró a su pareja, quién tenía el ceño fruncido en molestia y


se estaba arremangando la camisa que traía mientras sus
ojos tentaban en cambiar de color.

—Mira, Kook, yo no sabía que-

—Ahórrate las explicaciones, tengo de quitarte ese aroma


tan horrendo a limón.

Taehyung entendió lo que dijo cuando se vio acorralado


contra el mesón de los lavamanos y jadeó cuando Jungkook
se acercó a besarle la mandíbula, delineándola hasta llegar
al vendaje en el cuello.

—¿N-No estarás pensando hacer lo que creo?

—Shhh, no hagas ruido, beta. Podrían descubrirnos y eso es


lo que menos queremos, ¿No te parece?

Jungkook le susurró, su lobo y él estaban ahí presentes en el


mismo lugar frente a su novio y este estaba completamente
nervioso.

¿Es que acaso lo iban a hacer en la universidad?

—Jungkook, estás loco. —le dijo poniendo sus manos en el


pecho ajeno con esperanza de detenerlo —Alguien podría
entrar.
—Loco me volveré si no me deshago del olor de ese otro
alfa. Además, por algo cerré la puerta, no tienes de qué
preocuparte, bonito.

Jeon le mordió el lóbulo de la oreja y suspiró, haciéndole


sentir el aliento caliente.

Taehyung se volvió de gelatina.

—P-Pero no podemos, no aquí. —intentó de nuevo con la


última gota de cordura que le quedaba.

—Ya es tarde para decir eso, amor.

Jungkook le quitó con algo de brusquedad las vendas de su


cuello e inmediatamente fue a lamer la marca. El beta se
estremeció ante el tacto de su lengua, pero no se negó, sino
que abrazó al alfa para que hiciera con él lo que quisiera.

La carne era débil.

Y Taehyung se rendía tan fácilmente cuando de Jungkook se


trataba.

—Quítame ese olor, alfa. Q-Quiero tener solo el tuyo. —pidió


el mayor entre suspiros.

—Eso es, mi beta es tan obediente.

Jeon sonrió victorioso, separándose de su cuello para besar


a su novio con hambre mientras le desabotonaba los
pantalones con una mano y metía la otra dentro de la
camisa para tocar su pecho.

—Mmh~

Taehyung gimió en medio del beso y terminó cortándolo


cuando uno de sus pezones fue pellizcado, estaba sensible
por la acción de los días anteriores.

—Eres tan lindo, Tae. —dijo mientras le quitaba la camisa


para dejarla cerca de un lavamanos.

El alfa fue a esos dos botones marrones, donde atrapó uno


con su boca; el otro se dedicó a atenderlo con sus dedos,
dándole toques suaves y leves pellizcos a la vez que
abrazaba el cuerpo con el brazo que le sobraba. Jungkook
chupó con fuerza el pezón que tenía en sus labios,
tocándolo también con su lengua y disfrutando de los
jadeos y casi gemidos de su pareja.

Luego, fue bajando poco a poco, dejando un camino de


besos, lamidas y mordidas no muy fuertes hasta dar con la
parte inferior de su cuerpo.

—Voltéate, cariño.

Taehyung asintió cumpliendo la orden sin queja y sus


pantalones fueron bajados.

Lo primero que Jeon recibió con la mirada fue el lindo


trasero del beta, el cual saltó una vez fue liberado. Lo
masajeó sin vergüenza alguna, escuchando el jadeo del
otro.

—Totalmente lindo en todas partes, mi amor. —habló, no


sabiendo si el beta lo escuchaba.

Apresó con fuerza sus nalgas en sus manos, marcándolas en


ellas y luego volviéndolas a amasar para abrirlas y ver el
agujero del chico, que se contrajo deliciosamente al sentirse
expuesto.

Jungkook sintió su boca hecha agua.


Sin perder tiempo, enterró su cara en medio de esas dos
mejillas, empezando a lamer con gusto la entrada de su
novio.

—A-Alfa~

Aquel gemido viajó con rapidez hacia el miembro del


nombrado, animándolo a que hiciera su trabajo con más
ganas. Lamió todo lo que quiso en ese pequeño espacio,
usando sus manos para abrir sus nalgas para brindarle más
acceso y lograr meter su lengua, la cual tocó la gloria
cuando sintió el sabor del interior de su pareja.

Gimió fascinado.

Se mantuvo ahí entretenido, comiéndole el trasero a su


novio hasta que paró, limpiando su boca para lamer sus
dedos, levantarse y empezar a tantear hasta meter un dedo
dentro de su chico.

—¡Ow!

—No hagas ruido, beb-

Se interrumpió cuando vio en el reflejo del espejo la imagen


más caliente que pudo haber visto en su existencia.

El amor de su vida estaba sosteniéndose del mesón con


fuerza, su cuerpo temblaba por las sensaciones que sentía y
le eran dadas, su cabello desordenado, su rostro con un
gesto de placer a la vez que mordía sus labios para no dejar
escapar sus gemidos, la marca en su cuello tan brillante
como se era de esperar, su pecho subía y bajaba creyendo
que con eso controlaría su respiración.

Tenía los ojos cerrados, quizá para evitar verse a sí mismo


reaccionar ante las atenciones que estaba recibiendo de
Jungkook.

Este movió el dedo que tenía dentro de él para introducir


uno más y vio encantado el gesto que hizo.

Se le ocurrió una idea.

—¿Ya te viste al espejo, bonito?

A decir verdad, su pene estaba por explotar, aquella imagen


le causó tanto morbo que lo encendió aún más.

Taehyung negó con la cabeza.

—¿Por qué no? ¿Sabes lo hermoso que te ves?

Jungkook aumentó la velocidad y la fuerza de las


embestidas en su mano, adentrando un tercer dedo en su
entrada y el beta gimió desde su garganta sin abrir sus ojos.
Sus dedos trabajaban en preparar a su pareja para él, verlo
gozar aunque no lo admitiera con solo sus dedos le era tan
excitante.

Sin parar, se acercó a él tomando su rostro con su mano


libre.

—Vamos, amor. Abre los ojos y mira al espejo. —habló para


convencerlo, besando su mejilla y yendo a su oreja —Te ves
tan perfecto.

Taehyung se negó, apretando aún más los ojos.

—Oh, ¿No quieres?

El alfa introdujo sus dedos más profundo, provocando que


su novio agachara la cabeza y pusiera sus manos en la boca
para cubrir el gemido que soltó, temblando en el proceso.
Jungkook se alejó, viendo sus piernas sacudirse apenas,
luchando por mantener de pie.

Oh.

—Veo que te gustó tanto que te corriste solo con mis dedos.
—llevó su mano para acariciar el miembro del otro y sentir
su esencia allí —Es tan lindo, amor.

Taehyung abrió un momento los ojos, viendo en el reflejo el


momento exacto donde su alfa dirigió la mano que lo tocó a
su boca para lamer su semen.

—Tan exquisito, mi Taehyung.

Jungkook conectó la mirada con él y al beta se le hizo


imposible apartarla cuando vio toques azules en su ojos
oscuros. El alfa se le acercó de nuevo para atrapar sus
mejillas y hacer que se mirara a sí mismo en el espejo.

—Esto es exactamente lo que yo veo, a mi novio rogando


por mí en silencio. —habló sin vergüenza.

Jeon metió los dedos que tenía en su rostro a su boca, sin


decir nada el mayor los recibió para lamerlos y probar los
rastros de su propia esencia.

—Ahora, cariño, quiero que te mires al espejo mientras te


follo en los baños de la universidad para marcarte con mi
aroma, con mis dientes, con todo de mí y sepas que nadie
más que yo puede tenerte.

Dijo el menor mientras bajaba sus pantalones junto con los


bóxers para liberar su pene y sacar sus dedos de la boca del
otro, restregándolos de inmediato en su miembro para
masturbarlo.
—Cada que estés o hables con otro alfa recuerda esa vista
que tienes de nosotros y déjale muy en claro que ya tienes
un alfa.

Frotó su pene en su agujero.

—Porque yo soy tu alfa y tú, eres mi beta.

Y embistió a su novio tan profundo que logró tocar su


próstata y Taehyung chilló.

—No hagas demasiado ruido, Tae. —pegó su pecho a la


espalda ajena y le susurró al oído —¿O quieres que todos se
enteren que te estoy cogiendo en los baños?

El mayor negó, haciendo el ademán de bajar la cabeza para


no mirar el reflejo, cosa que el otro no le permitió porque lo
tomó de los cabellos sin ser brusco para alzarla de nuevo.

—Obedeceme, amor. —esta vez habló el lobo y Taehyung


cedió.

Jungkook comenzó a mover lento sus caderas pero sin


disminuir la profundidad con la que iba, tomándose el gusto
de acariciar uno de los pezones erectos de su novio y lamer
su cuello tanto como deseó. Kim se miraba en el espejo, la
forma en la que desfiguraba su cara para hacer un gesto
cuando su alfa tocaba su punto dulce le era tan extraño que
a los segundos pareció adaptarse a ello y le gustó verse
mientras su novio golpeaba contra él.

Llegó un punto en el que se desesperó por la lentitud del


otro y hasta él mismo se desconoció cuando dijo.

—S-Si quieres que todos noten que tengo pareja. —jadeó —


¡Hazlo más fuerte! Maldita sea, Jungkook.
Y como el buen alfa dominado que era, Jeon no se hizo de
rogar y le dio lo que su beta pedía.

Su pene aumentó de tamaño demostrando cuánto le gustó


aquella petición, su mano abandonó su cabello para hallar
hogar con la otra en la cintura del mayor, fortaleció el
agarré allí y tomó impulso hacia atrás para embestirlo de
nuevo y empezar un ritmo más rápido, fuerte como le dijo
su pareja.

—¡Ah! Oh, Madre Luna ¡Así, sí!

—Shh, no metas... A la pobre Luna en esto, cielo. —habló


Jungkook con su vista fija en su pene.

Remojó sus labios al ver cómo su miembro era tomado


hasta las bolas por el agujero insaciable de novio.
Inevitablemente soltó un gruñido con su voz de mando y
volvió a pegar su pecho a la espalda ahora sudorosa del
mayor para morder su hombro, calmando las ganas de
renovar su marca porque no quería hacerle llorar de nuevo.

—Tae, te sientes tan bien.

Jungkook alzó la mirada, encontrándose al beta viendo su


reflejo y llorando, pero no parecía ser llanto de dolor.

—K-Kook, anúdame- Ahg~ Me encanta, alfa. —rogó,


apretando el pene de su novio en su interior.

—Oh...

Su Taehyung lloraba de placer.

Este le devolvió la mirada y gimió, no tan fuerte, para


incitarlo.
El menor quedó hechizado con su insinuación, continuando
las penetraciones con profundidad mientras su chico se
esforzaba en mantenerse de pie porque sus piernas se
debilitaban. Taehyung giró la cabeza y Jungkook se acercó a
su rostro para besarlo, intentando silenciar los gemidos
ansiosos de su beta a punto de correrse por segunda vez.

—Te amo, beta.

Cuatro golpes más y eso bastó para que ambos llegaran, el


mayor primero seguido del alfa.

Taehyung gimió al sentir su interior expandirse, machó su


abdomen y parte del mesón con su semen, sus piernas
dejaron de responderle, sin embargo no cayó porque el alfa
lo sostuvo siempre de la cintura.

Miró al espejo, se vio borroso por las lágrimas en sus ojos y


por lo empañado que estaba el mismo debido a su aliento
por sus jadeos. Tomó aire despacio para regular su
respiración, sintiendo el peso del cuerpo del alfa en su
espalda, quien comenzó a lamer los lugares donde había
mordido así como también la marca que no renovó y su lobo
se molestó por eso.

Pero Jungkook lo calló para que no arruinara el momento.

Terminó besando cada parte del cuerpo del otro que tenía al
alcance y frotó su mejilla con la otra cuando Taehyung hizo
el ademán de girarse un poco para verle a los ojos.

—Creo que ya huelo lo suficiente a ti como para que ningún


alfa se me acerque. —rio.

—Nunca será suficiente.


Taehyung comprendió que su actitud territorial se debía a
que estaba en post-celo, y que si así iban a ser los
siguientes días, terminaría seco por tantas corridas.

—Amor. —le llamó para que el alfa le presta atención,


dejando de inmediato lo que hacía para verle con esos
lindos ojos —Yo soy tu beta, no tienes que dudarlo.

—No lo dudo. —dejó un pico en sus labios —Es que no me


gusta que se te acerquen alfas con otras intenciones. —
confesó.

El beta asintió comprensivo, no creyendo que ese fuera el


momento correcto para hablar de eso cuando estaba
literalmente desnudo, teniendo el nudo del alfa que amaba -
y que seguía impecable con la ropa puesta- después de
haber tenido sexo en el baño de la universidad, pero no dijo
nada.

—Yo dejo que Namjoon y Jin se acerquen porque son novios


y nuestros amigos, los conozco. Lo que no soporto es ver
que un alfa cualquiera desee quitarte de mi lado, deben
entender que ya me tienes a mí. —mordió su labio inferior.

Taehyung soltó una risa, haciendo que el alfa frunciera el


ceño confundido. Recibió un beso sonoro en la boca.

—¿Cómo es posible que te comportes así de tierno después


de lo que hicimos?

El menor se sonrojó.

—Te amo, Kook.

Los chicos se quedaron allí por unos minutos hasta que el


nudo del alfa bajó y este ayudó a su pareja a vestirse para
salir por fin de los baños, con nervios dentro de ellos porque
a pesar de que uno había dicho que no se hiciera mucho
ruido, el otro casi que le hace caso.

Para suerte de ambos, no había nadie en los alrededores,


por lo que tomados de la mano se fueron hacia la cafetería
para pasar lo poco que quedaba del receso y allí notaron
que tanto los omegas como los alfas que pasaban a su lado
taparon sus narices debido a la intensidad tan exagerada
del aroma a chocolate que Jungkook había expulsado para
marcar a su novio.

Ya no tenía de quién preocuparse porque se acercara a su


beta.

Ya no tengo gripa, pero haciéndole una maqueta a mi


sobrino me quemé con silicona JAJAJAN'T

Casi casi 4000 palabras, ojo al piojo.

250 votos y actualizo ya el siguiente cap 😈

(No olvides dejar tu voto ^^)


05. - Cucharita -

—Kook, amor. No estés nervioso.

Taehyung le habló a su alfa con una sonrisa y le dio un


apretón a su mano para darle apoyo.

Ese día, Jungkook tendría la charla con sus suegros. No


sabía por qué justo era hoy, se suponía que los viernes eran
para relajarse un poco, no para estar preocupado por él y su
lobo ante la reacción de los padres de Taehyung cuando lo
vean con un marca de unión en el cuello justo después de
haber pasado su celo con él.

¿Por qué no fingió estar enfermo para no ir?

Rápidamente sacudió la cabeza ante ese pensamiento.

Si tuve las bolas puestas para quitarle la flor a Taehyung y


marcarlo, también debo tenerlas para darle la cara a mis
suegros.
El plan principal era ir y salir de aquella visita con ellas en
su lugar, de ser posible.

El taxi paró frente a una bonita casa con un hermoso jardín.


Jungkook tragó, haciéndole difícil esa acción debido a su
garganta seca de los nervios mientras le pagaba la carrera
al conductor.

Bajó del auto con la madre Luna en la boca.

¿Podría sobrevivir una noche en la casa donde creció el


amor de su vida? Por supuesto que podría, no sería más
difícil que cuando conoció al señor Kim.

—Solo sé tú mismo, ¿Sí? Ya los conociste antes, puede que


esta vez sea un poco diferente, pero no demasiado. —el
beta rio por el gesto que hizo el menor —Eres un alfa fuerte,
puedes soportarlo.

La caricia que recibió en la mejilla y el beso que fue dejado


en sus labios generó que su lobo moviera la cola encantado
y sus ánimos subieran.

Jungkook asintió, ambos caminaron hacia la puerta y no


tuvieron necesidad de tocarla cuando la madre de su novio
ya estaba abriéndoles, con una sonrisa para darles la
bienvenida hasta que vio el cuello de su hijo y quedó
estática.

Ayúdame, madre Luna.

—Mamá. —Taehyung la saludó, dándole un abrazo a la


mujer que apenas le correspondió.

Y mientras su novio no lo miraba, el alfa pudo sentir que la


beta casi le hace un agujero en la frente.
Cuando se separaron, la mujer se aclaró la garganta.

—Tae, m-me dijiste que pasaste el celo con tu novio, pero no


me dijiste nada de eso. —señaló su cuello.

—Nos invitaste para platicar, mamá, podemos hablar de


esto adentro. —habló su novio con calma.

Su suegra se hizo a un lado para dejarlos pasar, Jungkook


paró frente a ella para reverenciar y saludarla con los
nervios al tope.

—Es un gusto volver a verla, señora Kim.

—Espero tengas muy buenas excusas para dar, Jungkook. —


cruzó los brazos, enseriando su expresión.

Tragó saliva, preparándose para responder, pero fue salvado


por su novio que lo llamó ya que esperaba por él al final del
pasillo para que entraran juntos a la sala. El alfa reverenció
de nuevo a su suegra antes de avanzar, sintiendo rígido su
cuerpo con cada paso que daba.

Al llegar con su pareja, este lo tomó de la mano y se


adentraron a la sala, donde tomaron asiento.

—¿Y papá? —preguntó Taehyung.

—Está en su estudio, iré a llamarlo para decirle que ya están


aquí.

Ambos asintieron mientras la mujer desaparecía por las


escaleras hacia el segundo piso y el beta sintió un peso en
su hombro junto con un largo suspiro.

—Tus padres me dan miedo.

El mayor rio.
—¿Por que lo dices?

—¿Cómo que 'por qué'? Tu mamá estaba que me mataba


con la mirada cuando te vio la marca. —levantó la cabeza
del hombro ajeno y lo miró —Quizá sí debiste cubrirla.

—¿No eras tú el que quería que la mostrara a todo el


mundo?

—¡Pero no frente a ellos! Tu padre me va a castrar.

—Eres un exagerado.

Taehyung meneó la cabeza con una sonrisa, besó el puchero


que hizo su alfa y se levantó del sofá.

—Te traeré algo de agua.

—Gracias, pero por favor, no te demores.

El lobo dentro suyo chilló cuando vio a su novio alejarse


hacia la cocina, aunque bueno, solo iría por agua, no
debería-

—Jeon Jungkook, veo que es tan puntual como la primera


vez.

¡Carajo!

Ambos betas, padres de Taehyung, entraron en la sala, el


hombre seguido por su esposa. Jungkook se levantó de su
lugar para reverenciar con respeto a su suegro, tan pronto
como se enderezó sus manos empezaron a sudar y tuvo que
darse ánimos mentalmente.

—Buenas tardes, señor Kim.


El beta lo miró de arriba a abajo, frunciendo el ceño cuando
vio los tatuajes en su brazo y Jungkook se quiso golpear
contra la pared por no haber elegido una camisa manga
larga como lo hizo el día que los conoció. Luego su vista
paró en sus ojos, haciéndole contacto visual, que, si no
fuera porque Taehyung entró con el vaso de agua que le
prometió, lo habría roto a los segundos.

—¡Papá!

Su pareja le entregó el vaso para saludar a su padre, no


dudó dos veces en beberlo de inmediato, fingiendo calma
para no notarse nervioso y con su animal asustado.

Mientras tanto, el hombre mayor abrió los ojos a más no


poder cuando vio la herida que tenía su hijo.

—Taehyung, ¿Qué es eso?

El chico se acarició el cuello con delicadeza, rodeando la


marca.

—B-Bueno, ayudé a Jungkook con su celo.

—¿Y?

—E-Eso, lo ayudé y en medio de todo... solo pasó. —


respondió, volviendo al lado de su novio.

—Solo pasó, dices.

El señor Kim cruzó los brazos suspirando y casi arrugando el


ceño de vuelta, su esposa de dirigió a la cocina para
terminar con el almuerzo.

—Hijo, ve a ayudarle a tu madre, danos un momento a


solas. —miró al alfa.
—Si vas a decir algo, podemos escucharlo los dos.

—No, esto será algo de suegro a yerno. Así que, por favor,
hazme caso y ayuda a tu madre.

Taehyung miró a Jungkook, este le devolvió la mirada y


asintió para no generar un pleito entre ellos.

—Estaré pendiente por si se pone feo, ¿sí? —le susurró.

—Se supone que soy el alfa de la relación, debería ser capaz


de manejarlo.

Ayúdame, cielo.

—Está bien. Suerte.

El beta le dejó un pico en los labios antes de irse, pasando


al lado de su padre, quien en ningún momento apartó la
mirada del alfa.

—Entonces, "solo pasó", ¿No es así? —el hombre se acercó


para sentarse en el sillón frente al sofá.

Y Jungkook repitió su acción.

—¿De casualidad lo hablaron antes?

—N-No, pero señor Kim, le aseguro que fue algo que ambos
quisimos.

—¿Estando uno en estado de inconciencia mientras el otro


se hacía cargo?

Su suegro lo miró tan duramente que el alfa casi no es


capaz de sacar palabra alguna. El lobo de Jungkook vio
aquello como una amenaza y por más que estuviera
nervioso por la presencia del padre de su pareja, le hizo
saber a su humano que estaba presente con él en forma de
apoyo.

Tomó aire para hablar.

—Eso no es así, Taehyung y yo hemos hablado mucho antes


sobre mi celo y él aceptó ayudarme. —habló, esforzándose
por sonar firme —Lo de la marca pasó en el momento, sí,
pero Taehyung fue quien me dio su consentimiento para
ello, de no ser así ni siquiera tendría lo que tiene en el
cuello.

—Aún así, una marca no es algo que se tome a la ligera,


Jeon. —bufó —Más cuando Taehyung no es un omega, su
organismo no le permite adaptarse a ella para formar un
vínculo. Y si hubiera sido omega, ¿acaso sabes lo que
abarca esa marca de unión? ¡En qué pensabas!

Jungkook desvió su mirada unos segundos, quedándose


callado un poco antes de continuar y que el hombre hablara
de nuevo.

—Sé lo que significa esa marca, y aunque no logre unirnos


en sí debido a su jerarquía, en verdad quiero estar con
Taehyung hasta donde mi vida lo permita. —miró a su
suegro —Señor Kim, puede que para usted y la señora Kim
hayamos hecho mal por haber actuado bajo mi estado en
celo, así como también puede que no les caiga muy bien,
pero créame cuando le digo que yo amo a Taehyung con
todo mi ser, mi lobo igual.

—¿Cómo puedo creerte? —cuestionó el mayor —En algún


punto dejarás de quererlo para buscar un omega y mi hijo
quedará destrozado y con la cicatriz de una marca que le
hiciste por no haber pensado bien las cosas.
El señor Kim mantuvo su ceño fruncido y la seriedad en su
voz, alzándola un poco cuando terminó de hablar.

Los ojos de Jungkook tomaron un tono azulejo, haciéndole


entender al otro que su lobo también estaba presente. Soltó
un leve gruñido.

—Le juro por mi lobo que eso no pasará. —los nervios que
antes estaban con él habían desaparecido para defender el
amor por su beta —Ya soy lo suficientemente mayor como
para saber qué es lo que quiero, y lo que quiero es pasar mi
futuro con su hijo, señor Kim.

Al ver al animal en los ojos del alfa, su suegro mantuvo el


contacto visual por unos segundos hasta que suspiró
rendido y se puso de pie, dando un paso hacia él y este
también se levantó de su lugar.

—No me caes bien, Jungkook. —admitió, extendiéndole su


mano —Pero te confío lo más importante para mí, espero
cuides bien de mi hijo.

El menor sacó el aire contenido en sus pulmones, volviendo


sus ojos a su color natural y sonrió un poco.

—No dude de eso. —estrechó la mano del mayor y este se


le acercó poniendo la otra en su hombro para susurrarle.

—Si le haces algo que lo perjudique, ten por seguro que no


vivirás para venir a pedirle disculpas.

Jungkook asintió con la cabeza a tiempo, pues su suegra los


llamó a ambos para almorzar y solo por eso el señor Kim lo
soltó, caminando hacia el comedor con sus ojos en él.

El alfa y su lobo sintieron que ganaron la guerra.


En la noche, luego de haber pasado tiempo con los padres
su pareja una vez aclarada la situación y compartir una
cena tranquila con ellos, se vio a sí mismo sentado en la
orilla de la cama de la habitación del beta; la cual estaba
ordenada puesto que Taehyung pasaba la mayor parte del
tiempo en su departamento.

Mientras esperaba a su novio, veía videos en su celular y


alzó la mirada del aparto cuando el chico entró al cuarto con
su pijama y una sonrisa.

—Logré convencer a mis padres para que durmieras


conmigo y no en el sofá. —le dijo a la vez que se acercaba.

Jungkook dejó de lado su teléfono y abrazó la cintura del


otro, restregando su cabeza en su panza para que su olor se
mantuviera en él. El mayor sonrió aún más, peinando con
sus manos las hebras negras de su alfa y creyó escuchar un
pequeño ronroneo de su parte debido a lo encantado que
estaba con su presencia.

—Saqué un cepillo de más para que te laves la boca. Te


estaré esperando.

Obediente, el menor dejó libre a su beta para irse a cumplir


lo que dijo y volver pronto con él.
Y en lo que regresaba, Taehyung cerró las cortinas, quitó el
tendido de la cama y se acostó en ella para cubrirse. Estaba
contento de que la visita de Jungkook haya resultado bien.

Más de lo que esperaba, de hecho.

A los dos minutos, un alfa sonriente entró de nuevo a la


habitación cerrando la puerta.

—Se podría decir que tus padres y yo estamos en paz, ¿No?

—Digamos que sí.

Jungkook se sacó la camisa que traía, quedando solo con la


pantaloneta que le prestó su novio. Caminó unos pasos para
apagar la luz y a Taehyung se le hizo imposible no remojar
sus labios cuando le dio la espalda, viendo lo fornida que
esta estaba.

Y no era como si fuera su primera vez viéndola, sino que


nunca se dejaría de asombrar de lo bien ejercitado que
estaba su alfa.

Una vez oscuro, Jeon logró llegar a la cama sin tropezar,


recostándose al lado del beta, este se giró al lado izquierdo,
dándole la espalda. Los brazos del alfa lo abrazaron para
acercarlo a su cuerpo, haciendo cucharita y teniéndolo lo
suficientemente cerca como para dejarle varios besitos en
la nuca.

Taehyung se estremeció.

—Descansa, cariño. —habló su alfa.

—Igualmente, Kook.
Ambos cerraron los ojos para conciliar el sueño, sin
embargo, eso fue lo que menos consiguió el mayor.

Tener a su pareja así de cerca le gustaba bastante, siempre


lo hacía.

El problema radicaba en que sentía su respiración en su


nuca, muy pero muy cerca de su marca sin sanar. Evitando
mencionar que al no tener cubierta la parte superior de su
cuerpo podía sentir el calor que este emanaba.

Quizá un poco más de lo que es normal debido a su reciente


celo.

Los brazos que lo apresaban lo sujetaban como si no


quisiera que escapara, manteniéndolo cerca de la anatomía
trabajada de su novio.

Eso incluía que su entrepierna estuviera literalmente


rozando su trasero.

Gracias a todo eso, Taehyung no logró pegar realmente los


ojos para dormir de una vez por todas, removiéndose a
ratos para tratar de hacerlo, pero lo único que conseguía
era que el pene cubierto de su alfa le tocara cada vez más
el trasero.

Cuando decidió rendirse, suspiró cansado y se sintió como


un pervertido cuando notó que tenía una jodida erección
causada por los roces del otro.

No puede ser.

¿Qué debería hacer? Talvez podría esperar a que bajara sola


o pensar en algo más para acelerar ese proceso.

Sin embargo, no quería hacer eso.


Como pudo, teniendo aquellos brazos un poco más arriba de
la cintura, bajó sus pantalones despacio para no despertar a
su pareja, liberando su miembro.

¿Qué tan malo sería si tratase él mismo su erección?

Bueno, ahora que lo recordaba, Jungkook se masturbó en su


nombre cuando tuvo que dejarlo por unas horas, pero la
diferencia era que ahora estaban juntos, uno durmiendo y él
sufriendo por su problema.

Suspiró, no queriendo pensar demasiado cuando llenó de


saliva su mano para bajarla a su erección y tomarla.

Empezó bombeándola sin prisa para no hacer un


movimiento que despertara al menor. La respiración se le
hizo pesada, teniendo que respirar por la boca cuando el
oxígeno que entraba por su nariz no era suficiente.

En un momento paró lo que hacía, viendo la mano del otro


que lo abrazaba y se le ocurrió una idea para agilizar su
labor, rogando porque Jungkook tuviera el sueño pesado.
Tomó la mano de su alfa, la dirigió a su pene y la cerró con
su mano encima de ella. Contuvo un gemido, sintiendo
diferente el tacto debido al calor del alfa y su mano un poco
más grande que la suya.

Respiró por la boca para poder seguir.

Con su mano encima de la de su alfa, comenzó de nuevo a


masturbar su erección, sacando jadeos silenciosos que el
movimiento le provocaba y mordió sus labios.

Sintió que le hacía falta más, por lo que se alzó la camisa


para tocar su pecho.
Con la mano que tenía libre pellizcó uno de sus pezones,
que ya estaba duro debido a la acción que estaba haciendo
y un gemido se le escapó.

—Oh~

Continuó con la vaiven de arriba a abajo, aumentando


despacio la velocidad porque cada vez sentía su liberación
más cerca, tan solo un poco más y podría conciliar el suelo.

Fue entonces, cuando estaba a punto de correrse, la mano


de su alfa apresó su pene con algo más de fuerza y con el
pulgar tapó la cabeza de su miembro, evitando su
eyaculación y sintiendo inmediatamente la lengua de su
pareja pasearse por su cuello.

—Veo que te estás divirtiendo mientras duermo, bonito. —le


habló en voz baja al oído, atrapando el lóbulo de su oreja
con la boca.

Y Taehyung se desesperó por no haberse corrido en ese


instante.

—A-Alfa, déjame, por favor. —pidió, casi con ruego.

—Shh, estamos en casa tu padres, cielo. ¿Qué dirían si


llegasen a escuchar a su hijo rogando por venirse? ¿Mmh?

Jungkook movió en círculos el pulgar en su miembro, no


permitiendo lo que su novio pedía. Sonrió al sentir su cuerpo
temblar.

—¿No crees que es mi turno de divertirme, mi Tae?

—Sí, p-pero deja que me corra primero, Kook.


Escuchar a Taehyung contenerse de alzar su voz se le hacía
tan divertido, quizá debería continuar con eso.

—Oh, no puedo hacer eso, amor. —soltó una pequeña risa —


No sería divertido si te dejará sin más, así que, juguemos un
rato.

Jungkook cambió la mano que tenía apresado el miembro


del chico, no dejándole ni un segundo para correrse cuando
lo atrapó con el brazo que tenía bajo el cuerpo de su pareja.
Ahora, con la mano que tenía libre tocó la piel expuesta de
sus piernas.

Levantó tantito la cabeza para besarle la marca y sonrió.

Bajó la pantaloneta que tenía, dejando libre su dura


erección y el beta se asustó al sentirla.

—Separa un poco las piernas, bebé.

Taehyung obedeció, a los segundos sintió algo entre ellas


justo debajo de su pene, recibiendo luego la orden de que
las cerrará y pudo sentirlo mejor.

Era el miembro de su alfa.

—Perfecto, debo prepararme al menos antes de entrar, ¿No


crees?

Dicho eso, Jeon empezó a moverse, simulando embestidas


para masturbar su pene entre las piernas de su pareja.
Taehyung se sentía bien, era algo nuevo para él, pero se
sentía bien y eso crecía sus ganas por correrse de una vez.

Intentó forcejear para quitar la mano que lo apresaba, pero


al hacerlo la otra mano de su alfa paró en su boca para
meter sus dedos en ella.
—Vamos, amor, distraete con eso.

El beta jadeó gustoso por los invasores en su boca,


aceptándolos con gusto para comenzar a lamer y chuparlos
a su ritmo, dejando de lado el retraso de su corrida.

—Buen chico. —felicitó el menor, manteniendo el tono bajo


de su voz para no ser descubiertos.

No pasó mucho tiempo cuando los dedos de su boca lo


dejaron haciendo un sonido tan obsceno que algo en el alfa
palpitó y no fue el corazón. Fueron a su trasero, tanteando
terreno antes de introducir de una vez tres de ellos.

—Al parecer no debo preparate, tan solo mira cómo te


comes mis dedos ansiando que sea mi pene, cielo.

Taehyung tapó su boca para evitar gemir fuerte,


amortiguando apenas su voz.

—¿Quieres que te haga el amor, cariño?

—P-Por favor, alfa~

Jungkook frotó su miembro erecto entre sus nalgas,


desesperando aún más al beta, el cual giró su rostro para
buscar una distracción y fue besado por su pareja.

En ese beso se dio una pelea por quién mandaba, ambos


luchando con sus lenguas, usando sus dientes para morder
sus labios y solo se cortó cuando el alfa entró en el chico,
haciendo que ambos gimieran sin alzar mucho la voz.

—Kook, deja- deja que me corra, te lo pido. —chilló el


mayor.
—Paciencia, amor. Últimamente estás muy impaciente y
debo corregir eso.

—Alfa...

—Espera un poco más, precioso.

Jeon agarró su cintura con fuerza, tomando impulso hacia


atrás para volver a entrar, embistiendo al beta sin hacer el
sonido que hacían sus cuerpos al chocar. Taehyung se giró
de vuelta, volviendo a como estaba, tapando su boca
mientras su alfa empujaba contra él buscando el placer de
ambos, pero no dejando que se corriera todavía.

Jungkook se aferró con más ganas al cuerpo tembloroso de


beta, acercándolo aún más de ser posible para aumentar los
golpes dentro de él, no aguantando sus ganas de lamer
para probar la piel expuesta de su cuello, evitando morderlo
fuerte para no tener inconvenientes al día siguiente.

—Mgh~

—Te amo, Taehyung. —soltó en medio del movimiento —


Eres tan perfecto... Ahg-

Para el beta, escuchar gemir a su novio era tan maravilloso,


sus sentidos parecían agudizarse cada que lo hacía y su piel
se erizaba.

Jungkook arremetía contra él sin dejar de lado el amor que


se tenían, recordándole lo mucho que lo quería y eso era
algo que tocaba el corazón sensible del mayor.

Pero justo ahora no podía ponerse sentimental, no cuando


de repente el miembro del alfa aumentó su tamaño y logró
tocar su próstata, sintiendo la mano que lo tenía de la
cintura tapar su boca junto con sus propias manos para que
los gemidos desde el fondo de su garganta no se le
escaparan.

La mano que estaba en su pene también empezó a moverse


sin dejar libre su glande.

Taehyung comenzó a llorar de placer debido a la sobre


estimulación con la que estaba siendo tratado.

Su alfa lo penetraba tan deliciosamente que lo único que


deseaba era gemir y pedir más de él como omega en celo.
Su piel era besaba por él y su pene también estaba
recibiendo una atención que sobraba, porque su corrida aún
estaba ahí presente esperando por ser liberada.

—Y-Ya casi, Tae. —los ojos del alfa se tornaron azules y el


lobo de Jungkook apareció —Te amo, mi beta. Mío. Mío.

El mayor escuchó al lobo, asintió con efusividad para darle


la razón y este sonrió.

—Eres tan mío, como yo soy tan tuyo, beta.

El lobo besó la marca que tenía su pareja antes de devolver


a su humano, quien luego de unos embistes más derramó
su escencia dentro de Taehyung, dándole paso libre al nudo
y por fin movió la mano de su pene para el beta se corriera.

—¡Mmh! Ngh~

Recibir el nudo de su alfa y tener su liberación al mismo


tiempo fue demasiado para el mayor que su cuerpo tembló
con fuerza debido a todos los espasmo que estaba siendo
causados en el momento.

Jungkook liberó la boca de su novio, inmediatamente respiró


por ahí soltando uno que otro jadeo placentero.
Abrazó su cuerpo con fuerza, besando la piel sudorosa que
su camisa no alcanzaba a cubrir.

—Lo hiciste bien, cielo.

Taehyung se sintió tan agotado que apenas pudo escucharlo


antes de caer dormido.

Por su parte, el alfa le brindó mimos, acariciando sus


piernas, besando su cabeza y abrazándolo cada rato hasta
que el nudo bajó. Al salir de él, subió sus pantalones para
buscar con qué limpiarse y una vez listo fue a limpiar a su
pareja, pasando el paño delicadamente por su entrada y su
pene para quitar cualquier rastro de semen.

Finalmente, lavó sus manos sin hacer ruido, abrió un poco la


ventana para que la habitación se airara y volvió a la cama
con el beta, abrazándolo por detrás con amor.

Mk, yo no pensé que cumplirían con la meta que les


dejé tan rápido y me pusieron a correr JAJAJAJ

Esta fue la actualización que más flash que les he


traído, díganme gracias 💦
Espero les haya gustado :]
(No olvides dejar tu voto ^^)
06. - En cuatro -

A lo largo de su vida, Taehyung estaba seguro de haber


tomado muy malas decisiones, aunque claro que, aceptar
ser novio de su alfa no estaba dentro de estas.

Con malas decisiones se refería a aceptar la apuesta que


hizo ese sábado con SeokJin sobre quién rompería primero
el huevo de cocina que estaba al cuidado de Namjoon y
Jungkook por un reto que estos dos quisieron hacer. El beta
estaba segurísimo de que su amigo, también apodado "el
rey de la destrucción" rompería el huevo con tan solo
mirarlo, fue por ello que apostó por Nam.

Sin embargo, no contó que, por un descuido, su novio dejara


caer el huevo al suelo una hora después de haber iniciado el
reto, poniendo fin a la apuesta de la cual ambos alfas
involucrados desconocían.

Y haber tomado tan a la ligera el perder la apuesta fue otra


mala decisión que tomó.
Porque de todo lo que se imaginó que SeokJin le pediría, lo
que nunca pasó por su cabeza fue lo que le dijo y le dio.

Porque no pensó encontrar un sospechoso aparato en la


bolsa que le largó después de haber salido a comprar algo
para él y justo ahora tenía dentro suyo un vibrador en su
potencia mínima mientras caminaban los cuatro al cine.

Madre Luna, ¿En qué me metí?

Pensó el pobre chico, incómodo al sentir su interior


sacudirse apenas por el aparato.

O más bien, ¿Qué me metieron?

Con cada paso que daba el vibrador parecía moverse más,


aunque era soportable, podía pasar desapercibido si no se
enfocaba demasiado en eso.

Sin embargo, aquello parecía imposible teniendo la mirada


de su amigo alfa en él a punto atravesarle el cráneo con
ella. Podía percibir la burla en sus ojos y si pudiera también
se estaría riendo en su cara, de no ser porque estaban con
los otros alfas y quería mantener la compostura.

—¿Qué película quieren ver, chicos? —preguntó Jungkook.

Los cuatro miraban las películas en cartelera, más que todo,


Taehyung hacía el intento de ello.

Todos respondieron algo diferente, por lo que podía hacer


variar la elección de la película era la respuesta del beta,
por ello los alfas se le quedaron viendo.

—Y-Yo quiero ver la- Oh...


SeokJin metió disimuladamente la mano al bolsillo donde
tenía el control del vibrador, subiendo una velocidad más al
aparato y provocando que su amigo no terminara de hablar.
Este se encorvó ligeramente al sentir su cuerpo un poco
más estimulado debido al aumento de las vibraciones.

Jungkook lo miró confundido y se acercó.

—Amor, ¿Te sientes bien?

Las caricias que su alfa le proporcionó en la espalda le


hicieron retomar su postura, sonriéndole sin mostrar los
dientes para tranquilizarlo mientras los otros dos alfas lo
observaban sin decir nada.

Está de más decir que SeokJin hizo todo su esfuerzo para


mantener su gesto y no soltar una carcajada.

Taehyung tomó aire, creyendo que con eso podría hablar sin
generar alguna sospecha.

—Yo- sí, estoy perfectamente... —su mirada se dirigió a su


amigo —Bi-Bien.

—¿Seguro? —preguntó el alfa, no muy convencido.

—¡Sí! Quizá algo me cayó mal, pero no- ¡Mhn!

El beta volvió a encorvarse, esta vez poniendo una mano en


la parte baja de su estómago, jadeando en silencio con la
respiración pesada cuando la potencia de esa cosa volvió a
subir.

Su novio lo agarró de la cintura con firmeza, mirándolo


preocupado y gruñéndole a lo que sea que le estaba
generando aquel malestar. Su lobo soltó su aroma para
cubrirlo con este, en un vano intento de aliviarlo, aunque
fuera poco, pero claro que por el hecho de estar en la mitad
de la jerarquía el beta no lograba percibirlo.

Namjoon se acercó a su pareja, que por alguna razón


parecía querer sonreír.

—Jinnie, ¿Qué crees que tenga Tae?

—Oh, no estoy seguro, pero creo que no es algo serio. —le


respondió tranquilamente, bajándole dos niveles al vibrador
para dejarlo como en un principio.

Con eso, Taehyung volvió a enderezarse a los segundos,


tomando la mano de su alfa y sintiendo solamente en su
interior la leve vibración que la potencia más baja del
juguete ofrecía.

—Cielo, si quieres podemos pasar por una farmacia antes o


irnos inmediatamente a mi casa. —habló Jungkook.

—No, ya pasó. —besó la mejilla ajena —V-Veamos cualquier


película, estoy bien con eso.

A los minutos, los chicos por fin fueron atendidos para


ordenar palomitas junto con sus bebidas. Taehyung
fulminaba con la mirada a SeokJin cuando no tenía encima
la mirada de los otros dos alfas y este no hacía más que reír
en silencio, claramente preparado para volver a subir la
intensidad del vibrador en cualquier momento.

Momento que sucedió justo cuando el beta llevaba los


pasabocas.

A SeokJin se le ocurrió aumentar de inmediato la potencia


del juguete al nivel cuatro; eso causó que Taehyung parara
su caminar abruptamente, jadeara sacando el aire de sus
pulmones y sus piernas temblaron.
Apretó con fuerza la bandeja de comida para evitar soltarla,
su novio y Namjoon iban adelante, por ello no notaron la
actitud de este.

—¿Ahora qué sucede, Tae? —preguntó su amigo alfa en tono


de burla.

—S-Seok, baja... Oh~ Bájale el nivel a e-esa cosa, por la


Madre Lun- ¡Mnh!

—Vamos, Taehyung, aún te quedan dos niveles más, sé que


puedes soportarlo.

El alfa rio tomando la bandeja para ayudarle, bien podría


estar disfrutando del sufrimiento del beta, pero no era tan
mal amigo como para dejar que hiciera un desastre antes
de entrar a la película por el aparato dentro suyo.

—Ya verás que esto terminará y me lo vas a agradecer. —le


guiñó el ojo.

—Lo que haré es matarte, i-idiota.

Taehyung apoyó su cabeza en el hombro de su amigo


cuando el vibrador le provocó un gemido que dejó salir en
voz baja.

—Sí, claro. —bufó —Vamos, párate derecho y camina bien.

—C-Como si fuera- Ah... Así de fácil.

Ambos lograron alcanzar a los otros al entrar en la sala,


cada uno sentándose al lado de sus parejas.

Jungkook miró el gesto de inquietud en el rostro del beta,


por lo que posó una de sus manos en el muslo ajeno para
darle un leve apretón y recibió un pequeño brinco como
respuesta.

—¿En serio estás bien?

Taehyung asintió con la cabeza.

—Tu cara me dice otra cosa, cariño. —volvió a hablar para


asegurarse.

—E-Estoy bien, Kook.

Poco después las luces se apagaron y luego de algunos


anuncios la película comenzó.

Tanto Namjoon como Jungkook estaban enfocados en la


pantalla viendo todo lo que ocurría en ella, pasándose entre
sí la cubeta de palomitas para compartirla entre los cuatro,
aunque debido a ese absurdo inconveniente en su interior
Taehyung comía solo un poco.

Hubo un instante en el que el beta tomaba tranquilamente -


si se podía decir- algo de su bebida.

Se acostumbró a las suaves vibraciones del juguete, tanto


que, llegaban a sentirse bien si no le prestaba mucha
atención a ello. Fue por eso que decidió ignorar a su amigo
sentado a dos asientos del suyo, este lo miraba apenas de
reojo, aguardando el presionar de nuevo el control para
aumentar el vibrador al nivel cuatro.

Así que, pasados cuarenta minutos de la película, vio la


oportunidad cuando en ella comenzaron a aparecer algunas
explosiones.

Consiguió presionar el botón a la vez que otra explosión


sonaba y Taehyung se encogió en su asiento, frunció el ceño
tapándose la boca para que no se le escapara la voz y cerró
más sus piernas en el proceso.

Respiró pesado por la nariz, haciendo el esfuerzo porque su


cuerpo tembloroso no se notara.

Sin embargo, parecía que la vida estaba en su contra ese


día.

—¿Ya estás mejor, amor?

Jungkook le preguntó sin mirarlo, volviendo a poner su mano


en el muslo del otro, sintiéndolo tenso, por lo que empezó a
acariciar esa zona para relajarlo, cosa que hacía totalmente
lo contrario pese a la buena intención de su novio.

Porque ese simple toque hizo que Taehyung se rindiera.

Liberó su boca, acercándose a su pareja, quien al no tener


respuesta a su pregunta iba a girar la cabeza para verlo,
pero no pudo porque una respiración en su oreja se lo
impidió.

—K-Kook... —le susurró el beta.

El alfa activó sus sentidos al percibir el tono de voz usado


en aquel murmuro.

Giró la cabeza, viendo a su novio tan pero tan cerca de él


que le fue imposible no notar el temblor en su ser.

Taehyung tomó su mano, el menor dejándose guiar hasta


que abrió los ojos en sorpresa cuando el beta la posó en su
entrepierna y la apretó con la propia encima, sintiéndolo
duro.

—Taehyung-
—Vamos a otro lugar, alfa. —pidió chiquito.

SeokJin sonrió después de haberlo visto disimuladamente,


volviendo su vista a la pantalla y aumentando una potencia
más al vibrador, su amigo se escogió otra vez.

—Oh~

Jungkook logró escuchar aquel gemido contenido y supo que


necesitaba ayudar a su pareja de alguna forma, aún sin
saber lo que en verdad le pasaba. Agarró la mano del
mayor, ambos levantándose de sus asientos un poco
encorvados para no molestar a los demás que veían la
película y caminaron.

Antes de terminar de pasar frente a sus amigos, SeokJin


detuvo a Jungkook y le entregó el control.

—¿Y esto?

—No preguntes, lo sabrás después, ahora váyanse. —le


guiñó el ojo.

Confundido, el alfa asintió y salió de aquella sala con su


beta, este tenía la cabeza gacha, su cuerpo parecía disfrutar
de la sensación en su interior, por lo que jadeaba más
seguido.

Una vez salieron del cine, caminaron unos pasos más hasta
que Jungkook los empujó hacia un callejón, donde lo
acorraló contra la pared y de inmediato se acercó a su
cuello para olerlo, poniendo su rodilla contra la entrepierna
del otro.

Taehyung gimió.
—¿Qué tienes, beta? —cuestionó el alfa, sintiendo presente
a su lobo al ver la inquietud de su pareja.

—S-Seok y yo apostamos algo...

Jungkook lamió parte de su piel y viajó a su rostro para dejar


pequeños besos en las mejillas.

—Yo perdí- Mmh... Por eso yo-

—¿Esto que me dio Jin tiene algo qué ver? —se alejó un
poco para preguntarle y mostrarle el control del juguete.

El beta asintió, no siendo capaz de soltar palabra alguna al


ver a su novio presionar uno de los botones inocentemente
cuando de repente sus piernas fallaron ante la potencia del
nivel más alto del vibrador.

Jeon logró sostenerlo, sintiendo cómo su chico se aferraba a


su cuerpo para buscar soporte, escuchando sus jadeos y
gemidos contenidos.

—Alfa~

Sus ojos se pintaron de azul, le bajó el nivel al aparato,


abrazando a su pareja por la cintura y acarició su espalda
mientras la respiración agitada chocaba con su oreja.

Jungkook sonrió.

Esto será divertido.


Lo primero que hizo Jungkook al cerrar la puerta de esa
habitación fue besar a su novio.

Agradecía a todas las fuerzas habidas y por haber que a


unas cuadras del cine estuviera ese motel esperando por
ellos, porque sí, no querían esperar a llegar al departamento
del alfa.

—K-Kook...

—No te impacientes, precioso.

Taehyung estaba desesperado porque ese vibrador saliera


de él de una vez por todas y ahora que estaban en ese lugar
quería que fuera reemplazado por otra cosa.

Sus brazos se enredaron en el cuello del menor, acariciando


con la mano parte de su cabello mientras lo besaba con
tantas ganas que parecía él quien acababa de salir de un
celo y no el otro. Una batalla se formó en sus bocas, el alfa
chupaba su lengua y el beta se devolvía para morder su
labio inferior, sacándole un gruñido.

El camino a la cama fue acompañado por más besos y


lamidas de parte de su pareja, las prendas comenzaron a
deslizarse por sus cuerpos, siendo ambos quienes ayudaban
al otro a desvestirse para esa ocasión.
El mayor fue dejado en la cama al estar solo en ropa
interior, rebotando un tanto antes de recibir encima la
anatomía de su novio.

—¿Disfrutaste tener eso dentro tuyo, cielo? —preguntó


mientras se acercaba a su pecho, ansioso por tener en su
boca esos botones marrones.

—N-No, se sentía muy... Muy raro. —jadeó.

Jungkook tenía el control en su mano, tras haber lamido


apenas su pezón izquierdo, se levantó del beta.

—Ponte en cuatro, bonito.

¿Y quién era Kim Taehyung para negarse a una orden de su


alfa cuando este tenía ese azul en sus ojos que lo hacía ver
tan imponente y atractivo al mismo tiempo?

Atontado por ello, como pudo, se acomodó tal y como le


pidió su hombre.

A los segundos la vergüenza invadió su ser al exponer su


retaguardia de esa manera, pero antes de decir algo vio la
forma en la que Jungkook remojaba sus labios mientras
recorría cada centímetro de su trasero con la mirada.

Oh, Madre Luna.

El lobo tomó el elástico del bóxer para comenzar a bajarlo


con lentitud, deleitándose con la vista de esas pomposas
nalgas que saltaron tras ser liberadas, y oh, el aliento se le
fue al ver la entrada de su pareja ocupada por otra cosa que
no fuera su pene.

Y aunque podría estar celoso por eso, y su lobo le pedía


reclamar al beta.
Se veía tan sexy.

—¿No te parece que tenemos que ser justos, bebé?

Taehyung lo miró confundido y recibió un azote en el trasero


que lo hizo gemir con fuerza. Luego un beso fue dejado en
el lugar donde fue golpeado.

—Tú y SeokJin tuvieron su momento de diversión con este


juguete, pero ¿Qué hay de mí? —lamió la marca que le hizo
—¿Puedo divertirme también con eso?

El beta no entendió hasta que nuevamente el vibrador se


sacudió con fuerza.

—¡Ah!

Ahogó sus quejas con la sábana de la cama, apretándola


consigo y removiéndose en su lugar. Su cuerpo tembló, ya
que no conforme con el aparato en su ano, Jungkook pasó
su lengua por su columna, besando los dos hombros para
morder la curva entre estos y su cuello.

—Dices que se sentía raro, pero tan solo mira cómo tu


cuerpo reacciona a él. —le habló al oído.

El beta bufó.

—E-Eso es por tú estás tocándome.

—¿Ah, sí?

Jeon oprimió el botón del nivel más alto del vibrador,


pasando su mano por el cuerpo tembloroso de su novio para
dar con su trasero, viajando otro poco hasta acariciar la
línea que separaba ambas mejillas y presionar más el
apartado en su entrada.
—¡Oh! K-Kook~

—Sí te estás escuchando, ¿No? Estás gimiendo por un


juguete, Tae.

El beta no pudo responder, estando más concentrado en


esa placentera sensación que el juguete le estaba dando,
tanto que, incluso se empujó hacia la mano de su novio,
alzando su trasero y bajando su pecho hacia el colchón,
arqueando la espalda con el fin de tener aquel vibrador más
adentro.

El alfa chasqueó la lengua y se alejó.

—Oh, no, bonito. ¿Tanto quieres está pequeñez? —preguntó


ofendido, su lobo se sentía indignado porque su pareja
parecía disfrutar con ese juguete.

Sin embargo, Taehyung sacudió la cabeza, tomando aire


para recomponerse y apoyarse de su cabeza para llevar las
manos hacia su trasero.

—A-Alfa.

Seguido a eso, tomó sus nalgas, apretándolas antes de


separarlas, dándole una fina vista a su alfa y alimentando
más las ganas de este de meterse entre ellas y comer su
agujero.

Jungkook salivó de más y su lobo empezó a aullar, contento


por la invitación.

—Y-Yo no quiero un estúpido juguete. Yo te quiero a ti, alfa.

El botón que apagaba el aparato fue presionado, Taehyung


sintió un leve alivio.
—Así que, más te vale hacerlo mejor que eso. —terminó
diciendo.

Un gruñido salió desde la garganta del alfa, se acercó para


quitarle el vibrador a su novio y este sintió un vacío
reemplazar su lugar. Jeon miró fascinado cómo la entrada de
su pareja se cerraba inmediatamente cuando sacó el objeto,
por lo que lo tiró sin importarle en dónde cayera y hundió su
cara en ella.

La voz de su chico gimiendo por y para él fue lo que llenó


sus oídos y su ego se fue hasta el cielo cuando sintió una
mano en su cabeza que lo animaba a lamer más de lo que
hacía. Llenó por completo de saliva el agujero del beta,
saboreándolo aunque no tenía esencia ni lubricante natural
como los omegas, pero él sí sentía su sabor y le encantaba.

Mordisqueó alrededor, lamió bastante su anillo antes de


comenzar a empujar de a poco su lengua, metiéndola y
sacándola para crear su vaivén con ella y sonrió cuando su
hermoso chico lloriqueó por más.

—Ouh~ Jungkook, s-sigue así, por favor. ¡Ahg!

El alfa cumplió sus ordenes.

Siguiendo el trabajo con su boca, lamió rápidamente sus


dedos para ocuparlos en la palpitante entrada del beta
mientras bajaba hacía sus testículos.

—Eres completamente lindo, amor. —dijo al verlo temblar


por sentir su otra mano en ellos.

Acarició el glande del otro en lo que se encargaba de


moldear con su boca las dos bolas, lamiéndolas y tirando de
ellas un poco para luego besarlas.
Unos empujones con sus dedos en su agujero y Jeon
también se sintió necesitado.

—Creo que ya es suficiente preparación, ¿Verdad, cariño?

El mayor asintió con ganas, haciendo reír al alfa por lo


hermoso que se veía con su cabello desordenado, algo de
saliva en las esquinas de sus labios, sus ojos dilatados y
desesperado por sentirlo dentro.

No le quiso hacer esperar más, por lo que sacó los dedos de


su entrada, lamiéndolos como siempre hacía ya que
pensaba que era un desperdicio no hacerlo y se quitó el
bóxer bajo su atenta mirada.

Taehyung se lamió los labios cuando sus ojos captaron el


miembro de Jungkook levantarse luego de salir de su
prisión.

De repente se sintió tan vacío, como si le faltara algo que


solo el gran pene de su novio podía llenar y hacerlo sentir
completo.

Estando en un estado de total sumisión ante su alfa, el beta


volvió a hacer la invitación de antes, meneando un tanto su
cadera para que el lobo entrara en él por fin y disfrutara
verdaderamente de su pareja. Las manos de este lo
tomaron de la cintura cuando estuvo en posición, frotando
su miembro entre sus nalgas para que se lubricara con toda
la saliva que él se encargó de dejar.

Finalmente lo que tanto quisieron pasó, Jungkook se enterró


en el beta apenas supo que estaba listo, los dos gimiendo
durante la acción.

—Mi amor...
—Muevete, K-Kook, por favor. —pidió el mayor.

Jeon asintió, moviendo sus caderas hacia atrás y volver


hacia adelante para crear ese choque de pieles que le
gustaba.

Tener el cuerpo de novio a su merced, saber que su pareja


se mostraba sumiso solo ante él y saber que lo ama eran las
cosas que más lo encendían. Recorrió con la mirada el
cuerpo debajo suyo, Taehyung respiraba agitadamente y su
espalda comenzaba a sudar.

Oh.

—Alf- ¡Ah!

Jungkook fortaleció el agarre que tenía de la cintura ajena y


empezó a moverse como su beta lo pedía, deleitándose con
su voz, la forma que su entrada lo apretaba y la vista tan
obscena que se daba así mismo al ver su pene entrando y
saliendo de su novio.

—Mhm~ ¡Sí, alfa!

El menor abandono la cintura del otro para inclinarse sin


dejar las embestidas y tomar de las muñecas los brazos de
Taehyung.

Con eso los llevó hacia atrás para poder levantar su cuerpo
y este gimió agudo cuando el alfa logró tocar su punto dulce
desde aquel ángulo.

—Tae...

Jeon aumentó la velocidad de los golpes, profanando tan


deliciosamente la entrada del beta que su lobo quiso usar
su voz de mando en él.
—Taehyung.

Este no le respondió, pero sabía que lo escuchaba.

—Mío, eres mío, beta. —le gruñó el lobo, antes de


devolver al mando a su humano.

Taehyung asintió efusivamente con la cabeza mientras era


penetrado por el alfa.

Puede que sus brazos comenzaran a doler por la fuerza que


Jungkook ejercía en ellos para mantenerlos atrás, puede que
su cuerpo comenzara a cansarse, puede que sus piernas
empezaran a temblar en señal de que no resistirían más
tiempo en esa posición y puede que su garganta empezara
a doler por su voz.

Pero no quería que se detuviera.

Disfrutaba cada que tenían este tipo de encuentros desde


que tuvo su primera vez con su alfa, creía que si seguía así
a ese paso se volvería adicto a ello.

Pero tampoco le importaba si era con su alfa, porque él lo


cuidaba y lo amaba.

La mordida que le fue daba en el hombro le hizo jadear de


placer, Jungkook no parecía disminuir la velocidad ni la
fuerza con que empujaba y entonces...

Se hizo más grande.

—K-Kook-

—Te amo tanto, Taehyung. —lo escuchó decir.

Jungkook comenzó a soltar sus brazos para volver las manos


a su cintura para profundizar la penetración. Gemidos,
jadeos y los choques de sus pieles se escuchaban en aquel
cuarto de motel por unos minutos más hasta que el alfa
estuvo cerca de llegar a su fin.

Y Taehyung quería su marca.

—Alfa, muérdeme... Oh~

El menor se recostó sobre la espalda de su amado,


siguiendo las embestidas y paró dentro del beta,
derramando su esencia en él y formando su nudo mientras
renovaba la marca que tenía el cuello ajeno.

Tan pronto como terminó de morder, lamió su piel para


limpiar la sangre y aliviar el dolor causado a su pareja,
aunque esta vez a Taehyung no pareció dolerle.

Ambos se quedaron en silencio unos segundos para


recuperar el aliento.

Jungkook besó los alrededores de la marca y la mejilla del


chico para luego sonreírle bonito.

—Entonces... Una apuesta, ¿No?

El mayor bufó, arrugando el ceño y mirando mal al alfa.

—Te vuelves a burlar de mí como lo hiciste con ese maldito


vibrador y ten por seguro que te corto el pene.

Y como un buen alfa dominado, Jungkook asintió, sintiendo


temor por su gran virilidad y por su pareja, a quien quiso
compensar con besos y mimos para continuar con una
segunda ronda después de que bajara el nudo.
🤭
Se acerca el final y va a estar buenísimo

(No olvides dejar tu voto💜)


07. - M&M -

Jungkook caminaba hacia su turno en el bar donde


trabajaba los domingos y muy rara vez los sábados, porque
sí, no crean que tener el departamento que tenía y vivir
cómodamente, con la capacidad de mantener algunos días
a su novio allí le salía de gratis.

Obviamente necesitaba cubrir los gastos y lo único y


suficiente con lo que sus padres le ayudaban era con lo que
le quedaba para que terminara la carrera.

Tenía colgado al hombro una mochila en donde llevaba un


cambio de ropa extra junto con su uniforme, avanzando con
pasos tranquilos, su mano en el bolsillo del jean y la otra por
fuera mientras movía sus dedos al ritmo de la música que
escuchaba por los audífonos.

Ignorando las miradas con otras intenciones que logró notar


de un grupo de omegas que pasó a su lado, los cuales
también desprendieron sus aromas para llamar su atención.
Sin embargo, Jungkook bufó con burla y siguió caminando
sin detenerse.

Porque él ya tenía alguien en quién fijar su atención y a


quién amar, hasta su lobo aseguraba eso.

Algunos minutos después, entró al negocio donde apenas se


preparaba para abrir y saludó a la alfa que tenía como jefa y
a su compañero. A pasó veloz corrió a ponerse el uniforme
para ayudarles, terminando de asear el suelo y acomodar
las sillas para luego ir a su puesto, que quedaba detrás de la
barra para hacer y servir las bebidas a la gente.

—Abran ustedes, estaré en mi despacho si me necesitan. —


dijo la mujer antes de irse.

Ambos asistieron, el omega limpió un poco más las mesas y


por fin giró el letrero de "Cerrado" a "Abierto" que se
encontraba en la puerta para dar apertura al negocio e
iniciar con su trabajo.

Esperaron alrededor de una hora para que el bar comenzara


a tener clientes, puesto que recién era medio día, pero aun
así llegaban las personas que visitaban constantemente el
lugar. El omega tomaba las ordenes de quienes se sentaban
en las mesas repartidas por el negocio mientras que
Jungkook atendía a los que se sentaban a tomar trago en la
barra.

En un momento, el alfa alzó la mirada para ver a su


compañero debido a que lo notó bastante extraño desde
que llegó.

¿Acaso estaba sonriendo?

Y no solo eso, incluso reía debido a los halagos que recibía


por parte de los clientes por ello.
—Chico, el vaso ya está lleno. —le habló uno de los hombres
en la barra.

Jeon maldijo en lo bajo y rápidamente dejó de lado la botella


para limpiar el pequeño desastre que hizo por aquel
descuido.

—Lo lamento, señor.

Decidió concentrarse en lo que hacía, ya después


averiguaría lo otro.

De esa manera, ambos chicos lograron cumplir con su


trabajo acompañados por la música que ambientaba el bar
y cerraron momentáneamente para ir a tomar su almuerzo.

Avisaron a su jefa, quien les concedió como siempre aquel


permiso y fueron al restaurante que quedaba a dos cuadras
de donde estaban. Allí se sentaron en una mesa del exterior
del lugar, el mesero los atendió y los dejó cuando pidieron lo
que normalmente pedían.

El omega le sonrió y Jungkook no pudo contener más su


curiosidad.

—¿Quién eres y qué le hiciste a Yoongi?

Este lo miró sin entender, a los segundos se echó a reír.

—¿De qué hablas? Soy yo.

—No, el Yoongi que conozco no sonríe tan... ¡Tan así! —


señaló su rostro —Además, no le gusta que le haga
preguntas sobre sí mismo.

El omega volvió a reír. Definitivamente ese no era su


compañero.
Lo vio inquieto, quizá jugando con sus manos debajo de la
mesa a la vez que se mordía el labio inferior.

—Bueno, la verdad es que tengo mis motivos. —finalmente,


alzó una de sus manos, cerca de su rostro, sonriendo —
¡Hobi me propuso matrimonio!

El gesto del menor se volvió a uno de sorpresa, ahora


entendía el porqué de esa sonrisota. A los segundos,
también le sonrió, levantándose de la silla para abrazar al
omega, siendo correspondido.

—Wow, muchas felicidades, Yoon.

—Gracias, Jeon.

El alfa frotó su espalda con su mano, estando realmente


contento por la noticia y volvieron a sus asientos después
de ello.

—¿Ya tienen fecha?

—Aún no, pero sé que será pronto. —habló emocionado —


Espero verte allí, puedes llevar a Taehyung.

—Por supuesto, le diré y esperaremos la invitación.

Ambos chicos mantuvieron la charla sobre el matrimonia del


omega hasta que les trajeron el almuerzo y tuvieron que
comer a paso rápido para regresar a sus puestos antes de
que su jefa se enojara.

Al regresar al negocio, reanudaron sus trabajos con un poco


más de ánimo puesto que la clientela aumentaba con el
paso de las horas hasta que por fin dieron un suspiro de
alivio al terminar con sus turnos y entregarles los puestos a
sus otros compañeros apenas llegaron. Yoongi se fue
primero, emanando su aroma a mandarinas y caramelo por
la felicidad que sentía ante su compromiso, prometiéndole
la invitación a su boda cuando tuviera los planes hechos con
su alfa.

Por su parte, Jungkook tomó una ducha rápida en la parte


trasera del bar para quitar de su cuerpo el olor del omega.
No es como si fuese desagradable, solo que no quería tener
en sí otro olor que no fuera el propio y el de su pareja.

Una vez vestido, tomó su mochila y salió del negocio en


silencio, caminando de vuelta a su departamento.

El alfa pensó en lo feliz que sería Yoongi después de su boda


y por alguna razón, la imagen de Taehyung se hizo presente
en su cabeza, provocando que disminuyera la velocidad de
sus pasos.

Taehyung.

Ahora que lo pensaba, ¿Cómo se sentiría Taehyung si él le


propusiera matrimonio?

Su mente comenzó a crear varios escenarios en donde el


beta le correspondía con una linda sonrisa, un beso y un
cálido abrazo. Su corazón aumentó sus latidos, su lobo aulló
contento ante la idea de terminar de formalizar su relación
de esa forma, de crear un hogar al lado de la persona que
anhelaba, despertar todos los días con él y hacer su propia
manada para protegerla y cuidarla.

Caminó un poco más, pasando por una joyería y se detuvo,


mirando hacia adelante por unos segundos antes de
devolverse cuatro pasos y girar su cuerpo al negocio.

Con los nervios dentro de sí por los pensamientos


anteriores, entró mirando las vitrinas que poseían varios
accesorios y avanzó hasta parar frente a una con múltiples
anillos. Observó cada uno con detalle, sus ojos brillaron ante
la ilusión de que Taehyung usara alguno de esos con él.

—Buenas noches, joven. ¿Busca algo en especial? —le habló


una omega de baja estatura.

—N-No, tanto solo miraba. —respondió apenado.

¿En qué estaba pensando? Apenas tenía dos años y poco


más de noviazgo con Taehyung, aún no era tiempo para
ello.

—Son bastante bonitos, ¿No le parece? —volvió a hablar la


mujer.

Jungkook asintió con la cabeza.

—Los anillos que ve de este lado son para compromiso


matrimonial. —señaló la derecha —Los que ve en este otro
lado son para prometer esa propuesta, —señaló la izquierda
—algo así como un pre-compromiso para que la pareja lleve
a cabo esa tarea tiempo después si así lo desea.

"Taehyung se vería tan precioso si tuviera algo para


presumir, aparte de la marca." Habló el lobo a su humano,
tentándolo.

Madre Luna.

—¿Es así? —preguntó con las mejillas rojas.

—Por supuesto. —la señora sonrió —¿Piensa comprarle uno


a su pareja?

—Apenas lo estoy meditando, pero quisiera hacerlo. No


ahora, claro. —aclaró.
—De acuerdo, si desea puede mirar otros estilos o volver
otro día cuando haya decidido.

—Me parece bien. —Jungkook ignoró los reclamos de su lobo


y agradeció a la empleada para salir de la joyería.

Taehyung.

Retomó su camino a casa, pensando seriamente en ello.

Al llegar al departamento y abrir la puerta esperaba ser


recibido allí mismo con un beso en la boca y la presencia de
su novio.

Pero no fue así.

Extrañado, cerró la puerta, dejó su mochila al pie de ella y


se quitó los zapatos para ir en busca del hombre que lo
tenía enamorado, hallándolo en la cocina preparando la
cena, al parecer. Vestía una camisa larga que le cubría hasta
la mitad de los muslos y unos shorts, no lo escuchó llegar
porque tenía puestos unos auriculares y bailaban con la
música.

Jungkook se apoyó de la pared, viendo a su novio mientras


cocinaba, meneaba las caderas y movía su cuerpo sintiendo
el ritmo de la música.
Gracias, Luna, por dejarme tener a este hermoso chico.

Resistió unos pocos segundos ahí, caminó hacia él para


rodear su cintura con los brazos, asustándolo en la acción y
puso su mentón en su hombro.

Taehyung apenas y brincó por su toque, relajándose al


reconocer el agarre ajeno, suspirando gustoso al sentir su
cuerpo con el suyo y desocupó una de sus manos para
quitarse los auriculares y dejarlos a un lado.

—Donde me hubiera cortado, habría sido tu culpa. —le dijo,


moviendo la verdura que picaba y el cuchillo a un lado para
lavar sus manos.

Jeon rio, escondiéndose en su cuello para olerlo y besarle la


marca por sobre la venda que tenía.

—¿Hace cuanto llegaste?

—Media hora. —respondió secándose las manos para


girarse y encarar a su alfa —Mamá empacó comida para
que "su yerno no tuviera que cocinar porque seguramente
llegaría cansado."

El beta agudizó un poco la voz para repetir las palabras de


su madre y bufó.

—Como llegué y no estabas, me puse a picar algo de


zanahoria para agregarle a la cena. —golpeó sin fuerza el
pecho del menor y frunció el ceño —¿Qué son estas horas
de llegar? ¿Dónde estabas?

—¿Llego cansado y así me recibes, cielo? Apenas son las


ocho y media.
—Nunca llegas tarde, siempre estás cuando regreso de mi
casa.

—Siempre hay una primera vez para todo.

—Yo llego a descubrir que me engañas por primera vez y te


olvidas de mí, Jeon.

El tono serio y la frente arrugada del beta le hizo saber al


alfa que ya no estaba jugando, por lo que su lobo bajó las
orejas como si estuviera regañado y abrazó al otro,
esperando que con esto la rigidez repentina de este
desapareciera.

—Amor, podré ser un alfa tonto a veces, como tu lo dices,


pero nunca podría serle infiel al amor de mi vida.

Aquello pareció funcionar.

En instantes el cuerpo en sus brazos se relajó, sintiéndolo


estremecer cuando le frotó la espalda con cariño y pudo ser
correspondido. Taehyung abrazó de vuelta a su pareja,
cerrando los puños en su ropa, tenía ahora la cara colorada
y se sintió mal al haber soltado tal ridiculez.

—Perdóname, Kook. N-No quise decir eso.

—Tranquilo, ya pasó. —terminó el abrazo sin soltar su


cintura, besando al beta en la frente —Tuve que hacer una
parada en otro negocio, por eso demoré un poco más.

El mayor pasó sus brazos por el cuello del alfa, acariciando


con los dedos el cabello que alcanzaba su nuca y Jungkook
suspiró en encantando.

—¿Fue un día pesado?


—Bastante, pero ahora que estoy aquí contigo me siento
mejor. —un ronroneo sonó en él y Taehyung le sonrió bonito

—¿Te parece bien si te das un baño antes de cenar,


cenamos y después nos acostamos?

—Ya me bañé en el bar.

—Puedes hacerlo de nuevo si quieres, tienes agua caliente


en la ducha, eso te ayudaría mucho.

Jungkook embobado con el ser frente a él, asintió como un


buen alfa.

—Haré lo que mi beta me pida.

—Bien, no demores mucho.

Su pareja se acercó para dejarle un casto beso, recibiendo


una queja por el corto contacto, pero cuando este se giró
para seguir con la zanahoria supo que ya no tendría más
hasta después de la cena.

Así, fue con pereza al baño, quitándose la ropa para entrar


directamente a la ducha, poniendo a temperatura el agua y
al abrirla soltó el aire que tenía sus pulmones, lluvia falsa de
la ducha lo mojaba con agua tibia que de a poco se fue
calentando.

Allí permaneció menos de diez minutos, podría estar


cansando y demás pero para él su único alivio era estar con
su novio.

Tomó la toalla, secó su cuerpo y cabello, terminando por


cubrirse con su bata.
Al salir, fue a la cocina encaminado por el aroma a comida y
se detuvo para apreciar nuevamente a Taehyung. Esta vez
no tenía los audífonos, por lo que su cuerpo estaba quieto
mientras revolvía algo en la olla de la estufa.

Sus ojos escurridizos recorrieron su cuerpo, bajando por su


trasero que no se veía mucho debido a la camisa y se
remojó los labios al ver sus piernas expuestas.

Oh, Taehyung.

Sintió su miembro palpitar, su lobo movió la cola y comenzó


a caminar en círculos para llamarlo.

¿Y qué podía hacer Jungkook cuando tenía a su pareja


luciendo tan jodidamente sexy haciendo una simple y
sencilla acción como lo era cocinar?

Su ser, su presencia, ese físico oculto por la ropa, sus


movimientos, todo era del total agradado de Jeon, todo le
gustaba, todo le encantaba de su pareja.

Liberó su aroma con intensidad, empezando a acercarse


como si fuera un depredador cazando a su presa, su mirada
fija en los movimientos que el beta hacía, desconociendo el
accionar a sus espaldas. Y quizá era porque estaba siendo el
último día donde los síntomas de su celo terminaban de
desaparecer, sus ojos quisieron cambiar de color para que
su lobo tomara el mando, pero no se lo permitió.

Al llegar de nuevo detrás de Taehyung, dejó que apagara la


estufa y al moverse dos paso a la derecha Jungkook lo
apresó en sus brazos, pegando su pecho a la espalda del
otro.

—¿Ya terminaste de-


—Beta.

El mayor apenas y pudo reaccionar cuando fue sometido al


mesón de la cocina. El alfa lo apegó tanto a él que logró
sentirlo de todas las formas posibles, incluso aquel amiguito
que parecía estar despertando.

—Kook...

El aludido metió las manos por dentro de su camisa,


rompiendo la barrera que impedía tocarlo y viajaron por
todo su torso y pecho.

—Dime. —habló el alfa —Dime por qué te ves tan caliente


haciendo algo que haces todos los días, cielo.

—¿D-De qué habl- Oh~

Sus pezones fueron presionados con suavidad para ser


atendidos sin pedirlos.

¿Ahora qué le pasaba a su alfa?

—Te vez tan deseable con tan solo existir o soy un


pervertido. —le dijo sin vergüenza.

Sus palabras más el trato con sus botones sensibles le


hicieron jadear, meneó un poco las caderas, concluyendo
que el miembro del alfa ya había despertado del todo y
ahora estaba tan duro como para partir panela.

—¿Quieres saber qué me pasa? ¿Saber la razón por la que


estoy así?

Taehyung asintió, quejándose cuando las manos


abandonaron su pecho para irse a sus shorts y calló
abriendo los ojos al recordar.
—E-Espera, alfa, no. —tomó sus manos para detenerlo.

Se escuchó un gruñido de su parte, sin embargo, no se


movió luego de que su beta hablara, dejando que las manos
de él lo pararan y conciente de que si su chico le decía 'no'
era no, por más que estuviera deseoso por él.

—¿Qué pasa, precioso?

El mayor logró quitarse de encima al alfa, separándose para


voltear el cuerpo y verlo, Jungkook lo notó dudar para
hablar.

Por eso lo agarró de las manos para levantarlas hacia sus


labios y besarlas con amor, dándole la seguridad de hablar.

—¿Quieres decirme algo, bebé?

—Jungkook, l-lo que pasa es que... Bueno, creo que hoy no


debemos hacer, ya sabes, eso. —soltó avergonzado.

—¿Por qué?

El rostro de Taehyung se puso rojo.

—Esta mañana yo me revisé, porque me dolía poquito. —


bajó la cabeza, apenado —E-Estaba algo hinchado, me
apliqué pomada para el dolor. Lamento que no podamos
hacer...

—¿Hacer el amor?

El beta asintió, Jungkook rio aun teniendo sus ojos con


toques azules y se acercó para lamerle las mejillas.

—Cariño, tener relaciones sexuales no significa que


hagamos el amor. —aclaró, recibiendo una mirada
confundida —Hacer el amor abarca muchas cosas, no solo el
ámbito sexual. Cuando tenemos nuestros momentos de
intimidad, yo me encargo de adorar tu cuerpo, y eso podría
considerarse como hacer el amor, sí, pero también pasar
tiempo de calidad juntos para mantener viva nuestra
relación es hacer el amor.

Besó rápidamente la boca del otro.

—Además, está bien que me digas cosas así, no debes


forzarte para complacerme. Sabes que para mí estás tu
primero, y si dices que duele entonces no lo haremos hasta
que ya no te duela y quieras hacerlo.

Taehyung puchereó y abrazó su alfa. Tenía al hombre


perfecto a su lado.

—Cenemos juntos y luego nos acostamos. —habló Jeon.

—Kook.

—Dime.

—Estás duro...

—Eso no importa, pensaré en otra cosa y-

—Yo también lo estoy.

Jungkook lamió sus labios sin saber qué decir, sus ojos casi
se ponen azules al escucharlo.

—¿Qué quieres que haga, beta?

—Ayúdame, alfa

Un nuevo gruñido escapó de su garganta y sin resistirse


más estampó sus labios con los de su novio, escuchando un
hermoso gemido por el deseo que ambos sentía. Las manos
de Taehyung hallaron hogar en el cuello de Jeon por
segunda vez en la noche, impidiéndole que se alejara
mientras que el alfa presionaba con su rodilla la entrepierna
de su novio, escuchándolo jadear.

Sus manos apretaban la cintura del beta, masajeando en


círculos la piel debajo de la camisa y moviendo sus labios en
sintonía.

Sus lenguas se saludaron, expresando cuánto se extrañaron


en aquel beso ruidoso, uno chupaba la del otro, el alfa
atacaba los labios ajenos con sus dientes para volver a
besarlo, sonando chasquidos en el aire y suspiros
placenteros.

La boca de Jeon delineó su mandíbula, gruñéndole molesto


al vendaje que el chico tenía en el cuello, el cual
rápidamente fue quitado por el mayor para alzar la cabeza y
exhibir su cuello profanado en señal de sumisión a su alfa.

—A-Alfa.

Jungkook de inmediato se escondió en él, usando su lengua


para tocar la marca y repartió besos alrededor para calmar
algún dolor en el otro.

Sus manos bajaron los shorts que llevaba, consiguiendo


tocar el pene de Taehyung al instante puesto que este no
tenía ropa interior debido a la pomada en su trasero. Lo
atrapó en su mano, estaba tan despierto y goteante que
estaba seguro de que en cualquier momento su precioso
novio eyacularía.

Y Taehyung tampoco se quedó quieto.

Mordió sus belfos en lo que se comía con la mirada el ser


frente, era tan lindo y de buen corazón como tan
demandante y excitante.

El alfa le quitó la camisa y él se dirigió a deshacer el nudo


de la bata, abriéndola y encontrándose con esa cosa que
lograba hacerlo gritar si se lo proponía.

—Masturbación Mutua.—hablo el menor —Encárgate de mí y


yo de ti, ¿De acuerdo, hermoso?

El beta asintió, tomando entre sus manos aquel gran


miembro, el cual parecido latir ante su tacto. Con ambos
miembros goteantes, cada uno comenzó su trabajo,
bombeando sus penes al mismo ritmo y con la misma
fuerza.

Mientras sus manos se ocupaban, alfa y beta se miraron,


jadeantes de placer, sintiéndose amado por la persona
enfrente y volvieron a unir sus labios para callar sus
gemidos.

La mano libre del alfa fue puesta en la mejilla de Taehyung,


acariciándola para mayor disfrute del beso. El chico inclinó
la cabeza hacia el cálido contacto de la piel de su pareja,
gimiendo gustos por los mimos en su rostro.

Luego, aquella mano viajó a su cabello, donde fue tocado


con delicadeza hasta la nuca para volver a su pecho.

Cortaron el beso para respirar, no conformes por para falta


de aire y en lo que recuperaban el aliento unieron sus
frentes.

—Taehyung...

Le llamó su alfa y respondió apenas con un sonido de su


garganta.
—Eres tan precioso. —le dijo —Eres tú por quien estoy así,
me causas tantas sensaciones que haces que me vuelva
loco.

En respuesta a eso, Taehyung gimió, sintiéndose cohibido


por ello y su corazón latió con la misma rapidez que latió
cuando Jungkook se le declaró para ser novios, cuando
tuvieron su primera cita, cuando tuvieron su primer beso y
se dijeron 'te amo'.

—Te quiero, amor. —respondió Kim —Te amo, Kook.

Los movimientos de ambos fueron aumentando de a poco,


sus respiraciones parecían no querer controlarse y sus
emociones estaban revueltas.

—Te amo tanto, Tae, demasiado... Mnh~

—¡Ahg!

Jungkook masajeó en círculos con su pulgar el glande de su


novio y este también repitió su acción, ambos dando lo
mejor de cada uno para satisfacer al otro.

Cada vaiven llamaba sus corridas, estaban seguros de ello


cuando el beta casi chilló cuando se sintió cerca y tembló,
mientras que Jeon gruñó complacido.

—C-Cielo, eres todo para mí. —volvió a hablar Jungkook —


Quiero que estemos juntos por el resto de nuestras vidas, n-
no imagino un futuro sin ti, mi Taehyung.

El mayor no sabía qué le pasaba a su alfa, estar hablando


sobre sus sentimientos en un momento como el de ahora le
parecía un tanto-

—Cásate conmigo, Taehyung.


Aquella frase generó un revuelo en el beta, quién se corrió
al escucharlo y su alfa al decirlo, gimiendo con fuerza en el
proceso, expulsando sus esencia en el abdomen del otro y
el menor siendo de apoyo al mayor cuando sintió que no
podía seguir de pie.

Unos segundos bastaron para que Jeon se recuperara,


logrando montar a su pareja al mesón de la cocina y tomar
toallitas para limpiar el desastre en el abdomen de cada uno
en lo que su nudo bajaba.

Taehyung apenas y descendía de su nube de placer cuando


lo sintió pasar la toallita por su piel para poder hablar con
los nervios en la punta de sus vellos.

—¿Qué... Qué fue lo que me dijiste?

Vio cómo las mejillas de su alfa de pintaron y el gesto que


hizo cuando está avergonzado.

—¿K-Kook?

—Cásate conmigo, Taehyung. —repitió, arrodillado frente a


él mientras lo limpiaba —Sé que- que es muy pronto para
eso, así que ten por seguro que pienso esperar si lo deseas,
podemos primero terminar nuestras carreras, pero por
favor, pasa tu vida conmigo.

El beta lo miraba desde arriba con un montón de cosas por


querer decirle, pero que no salían las palabras.

—Levántate, amor. —le dijo.

El alfa obedeció, mirando a su pareja a los ojos aunque


tuviera vergüenza por esa propuesta y sin saber la
respuesta a ella.
—¿D-De verdad quieres hacer eso?

—No estaría más contento con otra cosa. —asintió.

—¿Crees soportar mi mal humor a veces?

—No lo tengo que soportar porque amo incluso tu mal


humor, cariño.

—¿Estás seguro de que quieres casarte con un beta?

Jungkook vio a su novio aguantar las ganas de llorar, su lobo


sintió la carga de emociones que manejaba su pareja en ese
momento, por lo que se acercó para abrazarlo y
rápidamente este se refugió en su pecho.

—Tae, pasaste mi celo conmigo, conviviste con mi lobo, te


he dicho y seguiré diciendo lo mucho que te amo, ¿y aún no
me crees?

—N-No es que no te crea, es que... —se separó para mirarlo,


recibiendo su mano en el rostro para limpiarle las lágrimas
—Es que esto me parece irreal, como un sueño porque yo-
Yo también me quiero casar contigo, Jungkook.

El alfa tomó el rostro de su novio con cariño y lo besó con


tanto amor que las emociones que sentía el beta logró
sentirlas el otro y lloró con él.

—Te amo, Tae.

Esa noche ambos chicos hicieron de todo menos dormir


debido a la felicidad que sentían y los planes a futuro que
preparaban, porque sí, tendría que planear su boda.
💗✨
Algo tranqui para cerrar la historia, pero haré un
extra por los 1k seguidores 😭

(No olvides dejar tu voto)


Extra. - Día de boda -

—Deja de estar nervioso, no es bueno para ti.

—¿Nervioso? ¿Yo? No lo estoy.

—¿Estás seguro?

Asintió con la cabeza.

—¡Entonces deja de comer de esa manera! Por la Luna. —


reprendió Yoongi al beta —Así no te va a entrar el traje, y
creo yo que ya gastamos mucho dinero en el alquiler como
para ir a conseguir otro.

Taehyung lo miró apenas, con las mejillas infladas y un


puchero en los labios por toda la comida que tenía en la
boca. Dejó los palillos en el tazón para alejarlo de sí,
terminando de masticar y viendo con pena los fideos negros
que había pedido hace media hora debido a la ansiedad y el
pánico que sentía justo ese día.
El día de su boda.

Se había dejado confiar y lo cierto es que el tiempo pasó en


un parpadeo.

Cuando se dio cuenta ya había pasado el año que faltaba


para graduarse y dos años después se hizo oficial el
compromiso con su alfa, quien le realizó nuevamente la
propuesta, esta vez con un hermoso anillo y en una noche
bajo las estrellas mientras cenaban a las afueras de la
ciudad.

Y sí, sintió la emoción del momento y demás sentimientos


que se le presentaron los siguientes días.

Pero ahora, meses después de eso, a horas de la ceremonia


y con el traje que usaría frente a él, había imaginado todos
los escenarios posibles en donde su boda salía mal debido a
los pensamientos negativos que lo invadían gracias a los
nervios.

Su amigo y su madre estaban con él para vestirlo,


maquillarlo, peinarlo y ponerlo más bello de lo que Jungkook
decía que era, poniendo en sus hombros un poco más de
nervios.

¿Y si algo estropeaba su boda?

—Piensa en cómo te estará esperando Jungkook, te ama


tanto que podría apostar que llorará mientras caminas hacia
el altar. —dijo su madre para animarlo.

Taehyung sonrió pequeño ante la imagen que llegó a su


cabeza.

—Es que aún no lo proceso, ¿Y-Y si alguien se opone o-


—Tae, eso no pasará, todo saldrá bien, ¿De acuerdo? —
Yoongi le dio una servilleta para que se limpiara la boca —
En el día de mi boda, recuerdo que vomité por los nervios
antes de entrar, pero cuando terminó la ceremonia pensé
en lo tonto que había sido. Porque en realidad, no fue malo
como lo imaginaba, fue bastante hermoso y me había unido
oficialmente con mi Hobi.

El beta suspiró, lanzando el papel usado al pequeño cesto


de basura y se levantó de su asiento.

—Creo que estoy listo para que empecemos.

Tanto su madre como su amigo sonrieron en grande y


comenzaron a moverse. La mujer lo metió al baño para que
se diera una ducha rápida que logró minimizar sus
pensamientos malos y relajarse, entrando felicidad en su
ser por casarse con su alfa.

Al salir con una bata cubriéndole el cuerpo, vio con un gesto


la mesa, que ahora estaba llena de cosméticos y cosas para
el cabello.

—Debemos darnos prisa, Gigi. —le dijo su madre al omega y


este asintió.

Ambos lo volvieron a sentar, comenzando a encender el


secador para pasarlo por su cabello y tallaron su rostro con
un paño húmedo de vaya a saber la Luna qué.

—¿Todo esto es necesario?

—¡Claro! Hoy es tu día especial, así que, confía en el


proceso. —el mayor sonrió —A Jungkook le saldrán
corazones por los ojos cuando te vea.

Taehyung asintió, bufando y se dejó hacer.


Sin embargo, jamás pensó que eso tomara tanto tiempo.
Pasaron horas en donde tuvo que levantarse a ratos por el
adormecimiento de su trasero al permanecer mucho tiempo
sentado, Yoongi se encargó de embellecer su rostro con
varios de los productos de la mesa, sintiendo una que otra
suave brocha recorrer su piel mientras que recibía algunos
tirones en el cabello debido a que su madre lo peinaba.

El omega le dio un respiro para que terminara con los


fideos, por lo que tuvo comer con el mayor cuidado posible
para no arruinar el trabajo de su amigo.

Lo siguiente que hizo después de vaciar el tazón y limpiarse


la boca fue ponerse el traje. No recordaba que este le
apretara tanto, aunque también él tenía la culpa por haber
comido bastante incluso antes de que lo recogieran del
negocio donde lo alquilaron.

Fue ayudado nuevamente por sus dos acompañantes,


quienes le acomodaron el vestuario, pasando sus manos
para quitar polvo imaginario del mismo y colocándole los
zapatos, la beta le dio unos últimos retoques en el cabello y
el mayor finalizó el maquillaje poniéndole brillo en los
labios.

Ambos retrocedieron dos pasos para ver el resultado de su


esfuerzo, sintiendo el orgullo llenar sus seres al ver lo bello
que se veía Taehyung.

—Madre Luna, ¡Mi Tae ya creció! —la mujer se llevó las


manos a la boca de la impresión y unas ganas de llorar la
invadieron —Te ves precioso, hijo.

Taehyung ansioso, le sonrió a Yoongi y este volteó el espejo


de cuerpo completo que había girado a otro lado antes para
que su amigo no tuviera oportunidad de verse mientras lo
preparaban.
Y el beta quedó sin palabra.

—Oh... —fue lo único que salió de su boca tras ver el reflejo.

¿En serio era él?

El esmoquin blanco marcaba su anatomía y ocultaba


cualquier rastro de haber comido demasiado, no pareciendo
que lo haya hecho; su cabello estaba peinado y tratado con
productos que lo dejaron... ¿De otro color? ¿En qué
momento su mamá le había teñido el cabello? De todas
formas, no tenía queja alguna, se veía muy bien, más de
que pensó.

¿A Jungkook también le gustaría el rubio?

Su vista fue a su rostro, adornado de maquillaje. Sus ojos


parecían verse más bonitos por las sombras claras en ellos,
además, tenía algo de brillantina al final de ellos; sus
mejillas se coloraron, haciendo notar el rubor artificial y sus
labios parecía verse más abultados.

¿Así debía verse el día de su boda? Porque definitivamente


le encantaba.

—¿Y? ¿Qué te parece? —preguntó Yoongi al verlo mudo.

Taehyung en vez de responder se acercó a ellos para


abrazarlos con cariño y agradecimiento, el contacto también
fue correspondido por los dos.

—La verdad... N-No sé cómo debería sentirme, pero me


gusta mucho. —cortó el abrazo para verlos —Muchas
gracias.

—Nada de gracias, hijo. —negó su madre y el omega rio —


Ahora debemos salir sino queremos llegar tarde, y más
importante, tú eres el novio, ¡No puedes llegar tarde!

Taehyung asintió con emoción y a los minutos salieron


rumbo a su destino en el auto del omega.

Durante el recorrido, se dedicó a prepararse mentalmente,


tantas emociones juntas le harían explotar la cabeza o en el
peor de los casos su torpeza saldría a la luz en medio del
evento. Aun así, de lo que sí estaba seguro era que al
finalizar todo, estaría plenamente feliz con su alfa.

El auto se detuvo un rato después, habían llegado al salón


donde se haría la unión.

Salió del vehículo y afuera del lugar vio a su padre junto


Jimin, el pequeño sobrino de su pareja, quienes le sonrieron
de oreja a oreja.

—¡TaeTae parece un príncipe! —soltó el niño mientras corría


a él para abrazar sus piernas.

No llores, no llores, no llores.

Abrazó igualmente al pequeño, alzando la mirada a su


padre, que apenas se limpiaba la punta de sus ojos al verlo.

—Te ves genial, ¿Estás listo, hijo? —preguntó con una


sonrisa.

—Sí, papá. E-Eso creo.

Su madre y Yoongi entraron al salón por otra puerta para


acomodarse rápidamente en las sillas de adelante, cerca de
los otros invitados.

Jimin tomó la pequeña canasta que contenía pétalos blancos


y había dejado en el suelo para entrar por la puerta
principal sin abrirla por completo, regando con su manita
estos pétalos por la alfombra mientras caminaba hacia su
tío.

El beta mayor le dio un ramo a su hijo del mismo color que


su traje y largó su antebrazo para que este lo tomara.

—Vamos, Taehyung. Es hora.

Asintió, agarrando suavemente el brazo de su padre y


sujetando fuerte el ramo en su mano.

Fue entonces que las puertas se abrieron de par en par, los


invitados se levantaron para recibir al novio, la música sonó
y Taehyung empezó a caminar en compañía de su padre. De
inmediato localizó a su pareja, los ojos del alfa lo miraron
con tanta adoración que rápidamente brillaron, este se
relamió los labios y alzó la cabeza para evitar que las
lágrimas que se acumularon escaparan y llorara frente a los
invitados y su futuro esposo.

La caminata hacia el altar se les hizo eterna a ambos, y solo


cuando estuvieron a un metro del otro, el padre de su pareja
habló.

—Por favor, cuida a mi hijo, Jungkook. —le dijo con seriedad


y frunciendo ligeramente la frente.

—Lo haré hasta con mi vida, señor Kim. —dicho eso, le hizo
una reverencia de noventa grados a su suegro que duró
cinco segundos.

El beta miró a su hijo, dándole una caricia en la mano antes


de dársela al alfa, quien lo recibió con cariño y una preciosa
sonrisa en sus labios.
—Te ves más bello de lo que imaginaba, cielo. —le susurró,
cambiando de color sus ojos por un momento.

Su lobo al verlo entrar movió su cola como nunca y aulló


contento por tenerlo así de cerca, por lo que era inevitable
que hiciera una pequeña aparición con su humano.

Taehyung se sonrojó.

—T-Tú también te ves hermoso, Kook.

Todos tomaron asiento para ver a la pareja en completo


silencio y el cura aclaró su garganta.

—El día de hoy estamos aquí reunidos para unir con lazo
terrenal a esta pareja que desea oficializar su relación
dando el siguiente paso, tal y como lo dicta la Madre Luna.

El cura los miró, haciendo un movimiento con la cabeza,


ambos chicos se giraron para verse cara a cara y el
pequeño Jimin se acercó para entregar los anillos.

—Jungkook, ¿Prometes amar y respetar a Taehyung, estando


en las buenas y en las malas, en la salud y en la
enfermedad, hasta que la muerte los separe?

El alfa tomó uno de los anillos para deslizarlo por dedo


anular de la mano izquierda del chico.

—Acepto. —respondió con una sonrisa y los ojos brillantes


con leves tonos de azul, llevando la mano de su pareja a sus
labios para besar el anillo recién puesto.

No llores. Se repetían mentalmente el beta.

—Taehyung ¿Prometes amar y respetar a Jungkook, estar


con él en los tiempos malo y buenos, en la salud y en la
enfermedad, hasta que la muerte los separe?

—¡Claro que acepto! —respondió feliz, mientras le colocaba


el anillo a su novio, haciendo el esfuerzo por no arruinar el
maquillaje que su amigo con tanto esfuerzo le puso al sentir
las ganas de llorar entrar en él.

—Siendo así, por el poder que se me concede el estado, los


declaro Alfa y Beta en unión con la bendición de la Madre
Luna.

Los invitados se levantaron de sus asientos para aplaudir y


ambos chicos rieron antes de unir sus cuerpos. Jungkook
pasó sus manos por la cintura de Taehyung, este posó una
en el fornido pecho de su pareja y la otra acunó su mejilla,
acortando la distancia hasta que sus labios chocaron para
cellar la unión.

Disfrutaron lo poco que duró el beso y cuando se separaron,


el alfa soltó un gruñido en queja que hizo que su beta riera.

Era solo el comienzo de su gran día.

—Oh~ K-Kook...

Luego de que la celebración terminara algo tarde, ahora se


encontraban en la nueva casa que Jeon había comprado
para los dos.

A penas tocaron la habitación, Jungkook se lanzó sobre él


como si fuera un depredador para devorarle la boca,
soltando un jadeo de sorpresa y suspiros placenteros por el
contacto.

El alfa se tomó su tiempo para recorrer el cuerpo de su


esposo con sus grandes manos, encantado en sobremanera
por él y paró en su trasero para moldearlo a la vez que
escondía el rostro en ese apetitoso cuello.

El beta podía oler el aroma a chocolate de su alfa debido a


que este había comprado velas con olor artificial que
estaban repartidas en algunas partes del cuarto, eso fue
como una especie de afrodisíaco para él, porque no hallaba
otra razón por la cual estuviera tan sensible bajo los toques
del otro.

Taehyung gimió al sentir los dientes del menor pasearse por


toda la extensión de su piel tras haberlo olido, deleitándose
con aquel aroma que decía percibir en él a pesar de ser
beta y degustando su piel tanto como deseó desde que lo
vio entrar al salón.

—Jamás pensé que te verías tan sexy con ese nuevo color,
Señor Jeon. —habló Jungkook, haciendo notar su voz un
poco más grave —Sumándo el traje, creo que acabas de
cumplir una de mis fantasías.

—Señor Jeon... -repitió el mayor y jadeó —Suena increíble.

—Pienso lo mismo.

Jungkook comenzó a quitar la parte superior del traje,


girando sus cuerpos para avanzar torpemente hacia la cama
recién comprada, empujando sin fuerza a Taehyung, quien
al caer tuvo una vista asombrosa de su alfa.

Mi esposo. Joder, Madre...

Y no se quedó atrás, sus manos ansiosas desvistieron el


torso del chico mientras este lo terminaba de desnudar.

Vio cómo los ojos del lobo tentaban por cambiar su color del
todo, soltando un gruñido antes de volver a acercarse a él y
chocar el aliento en su pecho.

—Quizá mi celo se adelante. —soltó antes de tomar entre


sus labios aquel botón marrón que le hizo salivar de más.

—Mmh... ¿Quizá?

La pregunta quedó en el aire por unos segundos.

Jungkook estaba demasiado ocupado tocando el cuerpo de


su marido a la vez que atendía la protuberancia en su boca,
allí restregaba con ganas su lengua hambrienta, raspaba
sus dientes con chances de mordisquearlo y chupaba como
si de ese pequeño botón llegase a salir algo.

Al separarse, un hilo de saliva aún conectaba su boca con el


pezón y Taehyung miró aquello con un fuerte sonrojo.

—Quizá, aunque es lo más seguro teniendo a mi esposo


lucir más hermoso de lo que ya es. —dijo para cambiar de
lado, dándole la misma atención al otro y sonrió al escuchar
el pequeño gemido.

Taehyung se mordió el labio inferior, soltando leves quejas


desde la garganta por las caricias que la lengua de su alfa le
brindaba. Posó una de sus manos en la cabellera negra,
abriendo más sus piernas para que se acomodara mejor en
ellas y lograr rozar sus erecciones, comenzando él mismo
un vaivén lento que hizo a ambos jadear gustosos.

—¿Impaciente otra vez, cariño? —preguntó Jungkook en


tono de burla, subiendo a su cuello de nuevo por un camino
de besos.

—Hazme tuyo, amor.

El alfa soltó una suave risa ante su ruego, llegando al rostro


para lamer sus bonitas mejillas, pasando a morder el lóbulo
de su oreja y susurrar.

—Para eso tenemos toda la luna de miel, mi bello esposo.

Taehyung se sintió fallecer y cuando se dio cuenta los había


manchado con su esencia tras soltar un chillido.

Jungkook volvió a reír.

Bajó hacia el abdomen de su beta, haciéndole contacto


visual cuando este lo miró y bajo esos lindos ojos comenzó a
limpiarlo con su boca. Lamió encantado el semen
derramado de su pareja, dedicándose a degustarlo teniendo
la absoluta mirada del mayor en él y sintió el miembro ajeno
volver a despertar.

Terminó sorbiendo lo que quedaba, no dejando nada porque


lo consideraba un desperdicio y levantó la cabeza para
lamerse los belfos, guiñándole el ojo.

—Tan delicioso.

Oh, Luna.

Jungkook fue jalado por el beta del cuello para ser besado,
inmediatamente sus lenguas se abrazaron y Taehyung se
probó así mismo en la boca de su alfa, gimiendo extasiado
mientras acariciaba los cabellos en la nuca de este y
escuchaban los chasquidos que provocaban el roce de sus
bocas.

Poco a poco el menor fue cayendo a él y aprovechó eso para


montarse sobre su alfa, restregando su trasero contra la
dura erección y sonrió tras escucharlo gemir.

Kim cortó el contacto para comenzar a bajar despacio por


su anatomía, besando, lamiendo y hasta chupando la piel
que veía con tal de dejarle varias huellas de amor y marcar
a su pareja. Saboreando su dermis, muy en lo profundo de
sí, pudo jurar que incluso sintió un sabor a chocolate al
pasarse por su pecho, donde no se resistió en deslizar sus
dientes por los fuertes pectorales de Jungkook.

Y no se negó cuando una voz en su cabeza le propuso


morderlo, porque lo hizo, ganándose un jadeo del hombre.

—Mi Tae...

—Quiero complacer a mi esposo, alfa. —habló para


continuar su trayecto.

El lobo gruñó.

Al llegar al abdomen, delineó con su lengua aquella porción


bien entrenada y marcada del alfa, besando luego cada
espacio que sobresalía del six pack con lentitud a la vez que
acariciaba su cuerpo con sus propias manos, las cuales
picaban al no hacer mucho aún.

Pero no fue hasta que llegó a su entrepierna.

Allí acarició el gran y firme bulto que sobresalía de los


pantalones, acercó su nariz para llenarse del varonil aroma
que Jeon tenía, producto de un perfume antes de
desabrocharlos, bajarlos y darle una lamida a su miembro
atrapado en el bóxer.

—Cielo~

La voz desesperada del alfa le hizo inflar un poco el pecho


por el mero orgullo de cumplir su deseo de complacerlo y
talvez, de molestarlo un tanto.

—Parece que ahora el impaciente es otro, ¿No te parece,


alfa? —la risa con la que terminó de hablar generó que su
esposo cambiara de color sus ojos y sonrió.

—No me provoques, beta.

—Eso no lo decides ahora.

Y Jungkook no tuvo tiempo de quejarse cuando el mayor


liberó su erección para enterrar su boca en ella, haciendo
que llevara la cabeza para atrás y blanqueara los ojos.

—Taehyung~

Escuchar su nombre ser gemido fue tan excitante como la


primera vez que lo escuchó.

El beta subía y bajaba su cabeza para tragar lo que más


podía de aquel trozo de carne, usando una de sus manos
para bombear lo que no hacia con la boca y la otra
masajeaba los testículos. Se había vuelto alguien más
experimentado en ese trabajo, logrando hacer que su alfa
viera estrellas en un instante.

Sacó el pene haciendo un sonido tan obsceno que causó


que su esposo lo mirara con el ceño fruncido y nublado por
el placer.
Sin embargo, solo quería tener esa mirada zafiro sobre él
para besar su glande goteante y rosado.

Con la punta de su lengua hizo círculos a su alrededor,


pasando varias veces por el pequeño agujero que generó
espasmos en su alfa. Dejó caer saliva en toda la extensión
venosa para luego lamerla cual paleta de helado sin cortar
la mirada del menor, quien hacía el esfuerzo por no
perderse nada de lo que veía.

Y sin aviso alguno, volvió a devorar el miembro de su


marido, succionando con un poco más de fuerza y
sacándole fuertes gemidos.

Jungkook con los ojos entrecerrados apenas pudo ver cómo


su pene desaparecía en la boca de Taehyung, cómo este
tenía un gran hilo de saliva deslizándose por la comisura de
sus labios al tragarlo y no aguantó mucho.

Con ambas manos, sujetó con firmeza los cabellos de su


beta sin hacerle daño para hacerle bajar más y comenzar a
embestirlo, profanando su boca para sentirlo mucho más.

—¡Oh! E-Eso es, mi amor.

Taehyung gimió, tanto de sorpresa como de gusto, abriendo


más su garganta para recibir aquel falo en su cavidad,
aunque no pudo evitar las arcadas que se hicieron
presentes y las lágrimas que llegaron a sus ojos por el
esfuerzo que hacía.

Su alfa movía sus caderas aumentando la velocidad


conforme su deseo sexual se elevaba.

Pronto, el beta tuvo las bolas del otro chocando contra su


mentón por la profundidad con que este se clavaba en él,
Jungkook gruñía debido a que tenía una excelente vista de
aquella imagen tan excitante y no contenía los gemidos que
le causaba el placer que le estaba dando su esposo.

Juraba que se encontraba en la cima del paraíso estando


dentro esa boca que podía incluso hacerle caer en una total
perdición.

Reforzó su agarre del cabello rubio, sintiendo cerca su


liberación y bastaron unas cuantas embestidas para que
terminara corriendose dentro de su cavidad, soltando un
enorme gruñido en tono de mando que hizo a Taehyung
gemir en sumisión mientras que su boca recibía la semilla
del alfa, casi ahogándose por toda la cantidad que expulsó.

Jungkook apenas recuperaba la conciencia para cuando su


marido abandonó su pene a la vez que tosía luego de tragar
su semen.

Se acercó para darle suaves palmadas en la espalda


acompañadas con caricias en lo que retomaba el aliento.

—Fue tu mejor mamada hasta ahora, precioso. —lo halagó,


acomodando su desordenado cabello y el beta se inclinó
hacia su tacto.

Segundos después, Taehyung se subió sobre él a su regazo,


el alfa paseó su mano hasta su mejilla para sobarla con su
pulgar.

—Y vendrán más cosas como esas, mi Kook. —soltó para


comenzar a dar pequeños brincos en su lugar.

Jungkook jadeó, sintiendo a su amiguito volver a levantarse


rápidamente. Sus manos sujetaron la cintura de su pareja,
ayudándolo un poco a moverse.
—Suena interesante, señor Jeon. —besó los hombros del
cuerpo sobre él con amor —Pero dígame, ¿A qué otras cosas
se refiere?

El nombrado sonrió, la lujuria viéndose en su rostro cuando


tomó una de la manos que lo tocaba, dirigiéndola a su boca
para chupar y remojar los dedos del alfa que sintió a su lobo
tan presente como las ganas de reclamar al beta
nuevamente.

—Lo sabrás ahora.

Taehyung rebotaba sobre los cuatro dedos de su esposo que


preparaban su entrada.

Sus piernas fácilmente quemaban por la actividad física que


realizaba, estaba tan agotado saltando que bien podría
pedirle al alfa que lo tomara y ya. Sin embargo, no quería.

Jungkook parecía querer introducir sus dedos más a dentro


para seguir abriéndolo, su pene palpitaba por sentir a su
amado y para distraerse probaba la piel acanelada del beta,
quien tenía encima una capa de sudor que el mismo alfa
degustaba al pasar su lengua por donde alcanzaba.

Volvió a su cuello, aquel punto de donde venía el aroma que


solo él podía sentir del mayor. Inhaló profundamente para
llenarse de este y su lobo aulló moviendo contento la cola.

Ese pulgoso estaba a nada de inducirlo en celo, pero su


humano era más fuerte y se resistía a pesar de la situación
presente.

Besó varias veces la cicatriz donde antes estaba su


mordida, al parecer esa noche sería un buen momento para
rehacerla.

Taehyung se acercó para chocar sus labios, deteniendo sus


brincos y empezando a mover las caderas en círculos sobre
la mano de su esposo. El alfa dominaba el beso como
siempre, fascinado por la sensación de sus bocas
tocándose; sus lenguas se saludaron y le sacó un leve
chillido al beta cuando mordió su labio inferior para jalarlo
sin fuerza.

—Mi adorado esposo es tan irresistible. —susurró Jeon en


sus labios mientras sacaba sus dedos de él.

—A-Alfa.

—Te daré lo que quieres, bonito.

Frotó su pene entre las pomposas nalgas de Taehyung por


unos segundos, notando lo desesperado que estaba su
pareja, así que dejó de molestarlo para tomar en sus manos
esas mejillas y separarlas. Eso más la dilatación facilitó el
ingreso del nuevo intruso, deslizándose con lentitud al
interior del chico, donde halló hogar allí.

—Joder, Taehyung. —soltó en un suspiro, admirando al amor


de su vida contraer la expresión en su rostro.

—Q-Quedemonos así un rato, Kookie. —pidió, escuchando


una risita del otro.
—¿Pasa algo, cielo?

—Es que... T-Te siento más grande que otras veces, y- ¡Ahg!

En un momento, Jungkook lo tomó de la cintura para


levantarlo y hacer que cayera de nuevo en su pene,
divirtiéndose al escucharlo y verlo poner sus bellas manos
en sus propios hombros.

—Sé que dicen que la noche es larga, bebé, —dejó un poco


en su boca —pero no creo esperar más para esto.

—Kook...

—Además, tampoco creo que sea el momento de fingir que


te duele mi tamaño cuando sé que te gusta lo grande y
gordo que me pongo por ti, precioso.

—Yo no- Oh~

—No contradigas a tu alfa.

El pelinegro volvió a repetir la acción anterior tras haber


hablado con su tono de mando, teniendo una sonrisa de
victoria cuando vio a Taehyung morder sus belfos antes de
que lanzarse a besarlo otra vez, dándole tanto la razón
como el permiso para que hiciera lo que quisiera con él.

—Salta, amor mío. —susurró, separándose de sus labios


para besar su rostro —Salta y no te calles, quiero
escucharte.

El beta se sintió de gelatina y obedeció, empezando a


brincar nuevamente con el miembro de su marido dentro de
sí, sintiendo la enorme diferencia entre este y sus dedos,
haciéndole gemir tan alto que seguramente quedaría sin
voz al día siguiente.
Jungkook le ayudaba levantando su cuerpo con las manos
en sus caderas, jadeando gustoso por cada vez que su
pareja bajaba y su trasero colisionaba con la piel de sus
muslos. Su interior lo recibía tan bien a pesar de estar un
poco más grande; entrar en él era como si encajaran la
última pieza de un rompecabezas, hechos el uno para el
otro donde conectaban en todos los aspectos.

Una de sus manos se paseó por la espalda de su esposo,


palpando con la yema de sus dedos la perfecta y sudorosa
piel de esta, causándole un leve escalofrío en medio de su
actividad.

Al llegar al final, acarició una de sus nalgas para luego


impactar su mano contra ella, escuchando el sonido del
golpe dado junto con la voz de Taehyung soltando una
pequeña queja que sonó más como un ruego. Volvió a poner
aquella mano en sus caderas, fortaleciendo su agarre sin
importar que sus dedos quedaran marcados y continuó
ayudando a su marido.

Verlo encima de él y a su merced llenó de orgullo a su lobo,


provocando que gruñiera en queja cuando Taehyung
disminuyó los saltos por la fatiga en sus piernas, pero
seguía haciendo su mayor esfuerzo para seguir y complacer
a su alfa.

—Jungkook~ S-Se siente increíble, cariño. —jadeó el beta en


medio de su acción.

El aroma del menor se incrementó, quizá en un intento vago


de seducir más a su pareja para buscar su completa
sumisión, aunque no necesitó eso al ver cómo segundos
después arqueaba la espalda apretando las manos en sus
hombros mientras agudizaba y levantaba su voz pidiendo
por él.
Movió su trasero en círculos, cambiando para moverse de
adelante hacia atrás, uniendo la frente con la de su alfa a la
vez que gemía por estar cerca de su liberación.

Jungkook lamió los labios ajenos, sintiendo cómo su celo


comenzaba a hacerse presente por culpa de su lobo.

La temperatura de su cuerpo aumentó más de lo que ya


estaba, sus ojos se volvieron azules mirando las expresiones
de placer que hacía su beta, aquello era un total
espectáculo para su mero disfrute y decidió colaborarle a su
pareja sujetando su tembloroso miembro.

—Ah... P-Por favor, alfa~

—¿Qué quiere que haga, mi bello esposo? —preguntó,


atrapando entre sus dientes el labios inferior del mayor.

—Correrme... Quiero- Quiero correrme, Kook.

Jungkook sonrió encantado, empezando a bombear la


virilidad de su pareja mientras esté no paraba con sus
pequeños brincos.

Juntaron sus bocas, saboreando al otro, callando sus


gemidos y Jeon volvió a golpear su trasero. Segundos
después, Taehyung cortó el beso, chillando de placer por la
sobre estimulación dada y segundos después se corrió,
gimiendo tan alto que estaban seguros de que algún vecino
había escuchado.

El alfa le siguió, bufando fascinado cuando el otro lo apretó


y derramó su semilla en él, sacando los colmillos cuando el
beta le mostró el cuello para acercarse y morderlo, dejando
la marca que no hacía nada debido a sus jerarquías, pero
que para ellos significaba bastante mientras su nudo se
expandía, llenando más a su pareja.
Se abrazaron sin dejar la posición que estaba por el nudo.

Taehyung respiraba agitadamente por el esfuerzo hecho,


descansando sobre su alfa, quien se encargó de lamer y
repartir besos alrededor de la reciente herida con tanto
amor que suspiró relajado, sintiéndose agusto bajo sus
delicados toques.

El sueño comenzó a apoderarse de él, luchando por no


pegar sus ojos cuando dieron señales de querer hacerlo
dormir, y eso sumado a las caricias de su alfa no hacían
mucho por él.

Fue así como decidió rendirse, por lo que una vez su


respiración volvió a la normalidad, cerró los ojos dispuesto a
dormir sobre su esposo.

Sin embargo, no pudo hacerlo debido a que Jungkook se


levantó de repente, cargándolo sin sacar su pene de él y
tuvo que enredar sus piernas en su cintura.

—No estás pensando en dormir, ¿O sí, beta?

Taehyung se separó y allí vio los ojos zafiro de su pareja.

Su celo... Oh, Ayúdame, madre Luna.

—Tomemos un descanso, ¿N-No te parece, alfa?

—Claro, tú puedes dormir, pero yo tendré mi pene dentro. —


le dijo para besar su cuello, ansioso por él.

—¡Jungkook!

Iba a ser una semana difícil para los recién casados. ¿Qué
se podría esperar de la luna de miel?
🧚🏻‍♀️
Esto fue lo más largo que escribí para un capítulo alv

Este es mi regalo a Uds por llegar a los 1k de


seguidores, muchas gracias TT

¿Qué les pareció? :]

(No olvides dejar tu voto y lee el siguiente apartado


xfa ^^)
• Datos y Agradecimientos

Si tuvieran q describir la historia con una palabra,


¿Cuál sería? 😈

Esta fue la obra con la que menos me demoré en terminar,


un milagro considerando que tengo historias sin terminar
desde el 2020. (La mayoría en borradores pendientes)

Unas cositas sobre la historia:

• La idea se me ocurrió luego de escuchar la versión


explicita de Seven (como a la mayores de los q escriben
fics)

• Inicialmente iba a actualizar cada día, siguiendo la


temática de "Seven Days, a Week", pero todo quedaba
muy largo y no alcanzaba TT, por eso a veces actualizaba
incluso por la madrugada.

• La vdd, en serio, esta fue la segunda vez que escribí


smutt (la primera fue en el especial de otra historia), no
sabía mucho y tuve que leer bastantes referentes para
conseguir mi forma de escritura jsjs.

• Cada capítulo tuvo un total de tres borradores, lo cuáles


me encargaba modificarlos siempre porque nada me
gustaba y tuve q pedir ayuda a mis amigas que se volvieron
mis lectoraa beta (no usan mucho wtt, pero las amo *beso
*beso)

• Escribí lo que quiero que me suceda, pero no sucede


porque estoy bien sola, parce TT.

Gracias a todos los que comenzaron a seguirme,

👑
gracias a uds logré una de las metas que quería
cumplir en un futuro cercano

Tener más de 1k personas siguiéndome y algunas


esperando alguna actualización me hace muy feliz,

💕
por lo que decidí publicar un extra como
agradecimiento 😭

Dicho todo esto, espero de todo corazón que hayan


disfrutado de 'Seven Positions'

Si gustan pueden pasarse por mi perfil, allí tengo historias


de diferentes ships por si están interesados.

Gracias por leer! 💕💕


Nathalia ^^ —

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