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Consejeria Biblica

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LA DINÁMICA DEL CAMBIO BÍBLICO

Diplomado en Consejería Bíblica


Los martes de las 16:00 a las 19:00 horas

Natalie Carley, [Link].

Seminario del Sureste


Ranchería el Cedro
Km 9 Carretera al Bosque de Saloya
86220 Nacajuca, Tabasco
MEXICO

Teléfono Celular:
(993) 207-6301

Fax. 01 270 964 6671 (Estados Unidos)

email:

nataliecarley@[Link]

2007
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LA DINÁMICA DEL CAMBIO BÍBLICO

CONTENIDO

PREFACIO 3
INTRODUCCIÓN 4
LECCIÓN 1: INTRODUCCIÓN AL MODELO 6
LECCIÓN 2: LOS ÍDOLOS DEL CORAZÓN 28
Tarea de Auto-análisis del Enojo 38
LECCIÓN 3: LAS CIRCUNSTANCIAS 39
Tarea de Números 51
LECCIÓN 4: LAS CIRCUNSTANCIAS, CATEGORÍA 2
Las Voces e Imágenes de Consejo Falso que Nos Influyen 52
LECCIÓN 5: LAS CIRCUNSTANCIAS 3 Y 4 59
LECCIÓN 6: LA CIRCUNSTANCIA 5 Y LAS CONSECUENCIAS 68
LECCIÓN 7: LA SOLUCIÓN 76
LECCIÓN 8: EL PROCESO DEL CAMBIO: Las 2 Grandes Flechas 90
Conclusión: ¿Por qué la consejería BÍBLICA es diferente? 108
Tarea de Autoanálisis de Ansiedad 110
Pablo y los Filipenses Estudio Bíblico 111
Proyecto de Autoconsejo 113
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LA DINÁMICA DEL CAMBIO BIBLICO 2007

PREFACIO

Esta asignatura está basada en el curso con el mismo nombre en inglés, “The Dynamics
of Biblical Change,” cuyo autor es David Powlison, Ph.D. El Dr. Powlison ha estado
enseñando este curso desde hace casi 20 años en el Seminario Teológico de
Westminster, Philadelphia, PA, (EEUU). Es uno de los cursos más populares del
seminario, con una asistencia de más de 100 alumnos cada año. Creo que su
popularidad se debe no tan solamente al contenido del curso, sino también al carácter de
David. Con todo su ser él encarna las verdades que enseña. Es quizás el hombre más
parecido a Cristo que yo conozco. Fue un privilegio ser su alumna y tenerlo como uno de
mis mentores. Su amistad y consejo sabio siguen bendiciendo mi vida y mi ministerio.
Con su permiso he traducido sus materiales para mi uso en México. He agregado otros
materiales y he organizado sus ideas con gráficos en presentaciones de Power Point.
Sin embargo, la obra es mayormente suya. Espero compartirlo fielmente para que mis
alumnos tengan el mismo beneficio de una vida transformada por medio de este curso
que recibí cuando lo estudié en 1994.

Natalie Carley
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LA DINÁMICA DEL CAMBIO BÍBLICO: INTRODUCCIÓN

Propósito del Curso:


Al terminar el curso, entenderás al ser humano por medio de aplicar el modelo bíblico de
las 8 preguntas de David Powlison, a partir del estudiar textos bíblicos, casos y lecturas,
valorando las Escrituras como autoritativas, relevantes y poderosas para cada problema
de la vida y de esta manera llegar a ser más como Cristo, más alerta a las circunstancias
influyentes en tu alrededor y más capaz de responder a ellas bíblicamente.

Descripción del Contenido:


Este curso está basado en “The Dynamics of Biblical Change,” por David Powlison,
Ph.D. del Seminario Teológico de Westminster, Philadelphia, PA, (EEUU). Con su
permiso hemos traducido y adaptado sus enseñanzas.
¿Por qué haces lo que haces? ¿Cómo debes ser? ¿Cómo puedes cambiar?
Estas son algunas de las preguntas que este curso contesta. El Creador del hombre es
Él que nos explica quién es el hombre, Su Palabra nos da la diagnosis autoritativa del
problema básico del hombre, y nos instruye en como podemos cambiar a la imagen de
Cristo, el proceso que se llama la “santificación progresiva.”
Este curso es de teología práctica. Hablaremos de preguntas específicas que surgen en
nuestras vidas, en las vidas de otros, y de estudios de casos de la Biblia. La meta es
que tengamos “sabiduría bíblica,” la cual involucra ambos el entendimiento y la habilidad
de aplicar este entendimiento a tu propia vida y a las vidas de otras personas.

Materiales requeridas:
1. Manual del curso, lo cual incluye apuntes y artículos, y otras lectura breves.
2. Apéndice al manual lo cual incluye apuntes y artículos

Objetivos:
Crecer en su estima por la Palabra de Dios y entender al ser humano a través de
aprender usar un modelo bíblico.
Poner en práctica este modelo para comprenderte a ti mismo mejor.
Llegar a estar más alerta a las circunstancias influyentes en tu alrededor y más capaz de
responder a estas bíblicamente, es decir, llegar a ser más como Cristo.

Requisitos del Curso y Criterios de Evaluación:


1. El alumno participará en clase (10%).
2. El alumno completará las tareas de aplicación:
 Autoanálisis del Enojo (p. 38)
 Estudios de pasajes de Números, p. 51 (10%)
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

 Tarea de identificar los ídolos del corazón (p. 51A) (5%)


 Estudio de Pablo y los Filipenses, p. 111. (20%)
 Proyecto de Autoconsejo: Se describe en las páginas 113-114 de este manual.
Se llena y se entrega la propuesta para el proyecto de autoconsejo, sacando una copa
para sí mismo y entregando el original que se encuentra en las pp. 115-116 para que se
apruebe el tema por la maestra. A la mitad del curso se entregará un reporte de progreso
con una viñeta de ejemplo. Al fin del curso se entrega un reporte final para su proyecto
personal, descrito en la última página de este manual. (25%).
3. Los alumnos leerán el manual y los artículos de apéndice. Entregarán un ensayo de
reflexión (no es un resumen) para
 Los artículos de David Powlison (ensayo de dos páginas, 10%)
 Las lecturas de la maestra, Natalie Carley (ensayo de una página, 10%)
4. Los alumnos leerán los libros:
 Cuando la Gente es Grande y Dios es Pequeño por Ed Welch (fotocopiado,
prestado) Los alumnos contestarán las preguntas para reflexión al fin de cada capítulo
(10%).
 Encuentros de Poder por David Powlison. Los alumnos contestarán las preguntas
de repaso al fin del libro (10%) Nota que esta tarea se puede entregar después de las
vacaciones de Navidad.
FAVOR DE NOTAR: Resúmenes no serán aceptados. La asignación es una interacción con
unas de las ideas de la lectura. No escribas para una audiencia general sino que escribas a la
maestra quién también ha leído la lectura. En una o dos páginas no tienes espacio para
introducción y conclusión, tampoco puedes cubrir todos los puntos posibles. Escoge dos o tres
puntos que quieres exponer, no más. Pueden ser lo que te impactó a ti, algo que te desafió o
cambió tu manera de pensar, algo que pudiste aplicar actualmente en una relación con otras
personas o en tu ministerio, o algo que comparas y contrastas con otras ideas, lecturas o
enseñanzas.
Bibliografía adicional:
John MacArthur y Wayne Mack, Una Nueva Mirada a la Consejería Bíblica, Nashville, Caribe,
1996.
David Powlison, Encuentros de Poder, Grand Rapids: Peregrino, 2007.
David Powlison, Seeing With New Eyes, Phillipsburg: Presbyterian & Reformed, 2003.
Priolo, Lou, Corazón del enojo, Nashville, TN, Editorial Betania, 2006.
Ken Sande, El pacificador, Springfield, MO: Ministerio de Recursos y Desarrollo, Division de
Misiones Foraneas de las Asambleas de Dios, 2000.
Tedd Tripp, Como pastorear el corazón de su hijo. Santo Domingo: Editorial Eternidad
([Link]
Leslie Vernick, Como vivir… cuando todo se viene abajo, Miami, Editorial Unilit, 2005.
Leslie Vernick, Como vivir… cuando tu cónyuge actúa mal, Miami, Editorial Unilit, 2005.
Leslie Vernick, Como vivir…en un mundo egoísta, Miami, Editorial Unilit, 2005.
Welch, Ed, Blame it on the brain? Phillipsburg: Presbyterian & Reformed, 1998.
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LA DINÁMICA DEL CAMBIO BÍBLICO

LECCIÓN 1: INTRODUCCIÓN AL MODELO

Esta lección abarca tres aspectos:

I. La Definición de la dinámica del cambio bíblico


II. El propósito del cambio bíblico
III. El modelo para el cambio bíblico

I. Definición de la Dinámica del cambio bíblico


Es posible que todos nosotros estemos familiarizados con las palabras que componen el
nombre del curso. Sin embargo, lo importante es el significado que adquieren una vez
unidas en esta frase, de allí que precisaremos su significado para que todos entendamos
lo mismo.
 Dinámica se refiere a la relación que existe entre la fuerza para cambiar y
los cambios específicos. El poder del cambio es el poder de Dios y es El Espíritu
Santo quien produce los resultados.
 El Cambio se refiere a la transformación que sufre el ser humano como
resultado de la obra de Cristo. Él fue quien se entregó para salvarnos y
cambiarnos para ser como Él. La Biblia dice qué es lo que se necesita cambiar y
cómo es que este proceso ocurre.
 El cambio tiene que ser Bíblico. Es decir, se trata de un cambio de acuerdo
con el modelo de Cristo y el fin principal del hombre, que es el de glorificar a Dios.
Solo este tipo de cambio dura para siempre. Además, como humanos no tenemos
la autoridad para decir cómo deben ser las personas—solo Dios la tiene.
Podemos definir entonces la Dinámica del cambio bíblico como:
“El estudio de lo que la Palabra de Dios nos dice acerca del cambio proveniente
del poder del Espíritu Santo para llegar a ser como Cristo.”

II. El propósito del cambio bíblico


El propósito del curso tiene que ver con cuatro aspectos:

Es un propósito personal

Este curso es sumamente personal. El motivo es cambiarte, no meramente darte


información. El propósito es ayudarte a entenderte a ti mismo y a apreciar cómo Dios
nos cambia para ser más como Cristo (el proceso llamado “santificación progresiva”).
Es importante, pues, hacer algunas advertencias en este punto.
 Antes de aplicar el curso en nuestro ministerio, debemos aplicarlo a
nosotros mismos. Si nosotros queremos ayudar a otras personas para que ellos
cambien, tenemos que entender primero la manera en que Dios nos cambia.
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

 Aplicar el curso a nosotros mismos significa que el cambio tiene que ver
con nosotros. El cambio que más necesitamos en nuestras vidas no es el cambio
en nuestras situaciones y relaciones, sino en nosotros mismos. No hay otra cosa
de la cual Dios esté más empeñado en rescatarnos que de nosotros mismos.
Un propósito divino

Es maravilloso ver en las Escrituras que Dios está plenamente envuelto en la


transformación de nuestras vidas. Todo su propósito desde la eternidad tiene que ver
con este cambio.
Dios el Que amemos a Dios... éste es el propósito de Su gracia. Es decir, la
Padre: gracia se da para que ocurra el cambio en nosotros.
Efesios 1:4 “…según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,
para que fuéramos santos y sin mancha delante de él.”

Cristo: Pablo dice que Él se dio a sí mismo para que pudiera redimirnos de toda
impiedad y purificar un pueblo celoso de buenas obras (Tito 2: 11-14).
Es decir, Cristo se entregó a sí mismo para cambiarnos.
Espíritu Es el Espíritu Santo quien lleva a cabo la obra de transformación de la
que estamos hablando. Vamos a intentar discernir cuáles cambios está
Santo:
obrando el Espíritu Santo en sus vidas.

A veces estamos reñidos con nuestro sabio y amoroso Señor porque el cambio que Él
está obrando no es el cambio que deseamos. Nosotros soñamos con que Dios cambie
las cosas, mientras que Dios está obrando por medio de las cosas para cambiarnos a
nosotros. ¿Qué tipo de persona es la que Dios quiere que seamos? Él quiere
cambiarnos de ser personas que “viven para sí mismas” a personas que son literalmente
como Él. Pedro lo dice de la manera más maravillosa:
“…para que ustedes…lleguen a tener parte en la naturaleza divina” (2 Ped. 1:4).
¡Éste es el cambio real! ¡Mi naturaleza pecaminosa y egoísta está siendo reemplazada
por Su naturaleza divina! Dios me está conformando a su imagen. En medio del lodo y la
mugre de la vida, Él está junto a mí, transformando radicalmente mi corazón con Su
gracia, de tal manera que me capacita para pensar, desear, actuar y hablar en maneras
consistentes con Quién es Él y qué está haciendo en el mundo.
El cambio personal comienza a realizarse cuando mis sueños de cambio comienzan a
alinearse con los propósitos de Dios para el cambio. Cuando dejo atrás mis objetivos
personales de comodidad y auto-realización, comienzo a alcanzar a Cristo, deseando
ser más y más como Él cada día. En tanto lo hago, llego a estar más y más preparado
para mi destino final, la eternidad con Él. Antes de ocuparnos en cómo llegar allí,
consideraremos nuestro destino.

Un propósito eterno

Podemos tener una idea más completa de la importancia de este tema si lo vemos
a la luz de nuestra vida futura. Para esto vamos a leer Apocalipsis 7:9-17. Este pasaje
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

nos permite vislumbrar nuestra vida en la eternidad. ¿Te ves a ti mismo en esa multitud?
Tenemos el privilegio de escuchar las alabanzas de aquellos que sufrieron bajo el sol
abrasador en un mundo caído. Ellos están ahora cambiados, purificados y libres delante
del trono del Cordero, quien es su Pastor. ¡Ése es nuestro destino final! ¡Cuán diferentes
pueden ser nuestras vidas aquí en la tierra si tan sólo aprendiéramos a vivir con esta
imagen en mente!
Volvamos al pasaje de Apocalipsis. Cuando la multitud de vestiduras blancas mira hacia
atrás y ve todo lo que experimentaron en el mundo, ¿qué es lo que están celebrando?
Ellos no están celebrando el haber tenido un buen trabajo, una buena casa, vecinos
amigables, o seguridad financiera. Aquí están ellos en el palacio del Señor, coronados y
reinando con Él. No hay más hambre, sed, ni calor abrasador. No hay más razón para
llorar. No hay más culpa que enfrentar, no más confesión o restitución que realizar, no
más relaciones que restaurar, y no más deseos yéndose por el mal camino ya que ahora
la restauración ha sido completada. La transformación de sus corazones y de sus vidas
ha sido completada de tal manera que ahora ellos son como Jesús, en verdadera justicia
y santidad (Efesios 4:24).
Hacia allí es adonde Dios te está llevando. El destino final es la sala de Su trono en
donde todos juntos, vestidos con ropas blancas de justicia y coronas en nuestras
cabezas, celebraremos al único digno de ser nuestra razón de vivir, el Cordero. ¿Te
puedes ver allí a ti mismo? ¿Te anima esto pensando en tu propia vida?
He aquí el obstáculo: no relacionamos naturalmente las maneras en que pensamos,
sentimos y actuamos en medio de nuestras luchas con el destino final de nuestras vidas
en el cielo con Cristo. Ésa es la obra del Espíritu en nuestras vidas, es de lo que se trata
este curso: ayudarte a relacionar la gracia transformadora de Dios y tu futuro eterno con
las dificultades que enfrentas cada día. Está diseñado para ayudarte a entender cómo
Dios cambia tu corazón en medio de los grandes gozos y los más profundos lamentos de
la vida.
Un propósito pastoral

En términos teológicos, en este curso estamos hablando de lo que se conoce como


santificación progresiva. Según el Catecismo de Westminster, es por medio de la obra
de la gracia libre de Dios que somos renovados poco a poco a la imagen de Dios, y
somos hechos más y más capaces de morir al pecado y vivir a la justicia. Nos toca hacer
esta aplicación práctica, específica y detallada en la vida diaria. Es una obra de Dios que
dura toda nuestra vida.
La base para la santificación es la redención, la obra de Dios cumplida una vez para
siempre. Tenemos la adopción como hijos de Dios, por la cual nos hecho pasar a formar
parte de Su familia y nos ha llamado hijos e hijas del Altísimo. Ya fue castigado el
pecado, la relación ha sido restaurada.
Pero, en este curso nos enfocaremos en la obra de Dios en marcha, en nuestro interior.
Queremos llegar a conocer la manera en que nos ocupamos de este cambio en la
situación real que vivimos el uno con el otro, en la manera en que llevamos a cabo
nuestro ministerio, en la manera en que amamos a nuestra familia, la manera en que
gastamos el dinero, y en nuestras actitudes.
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

III. El modelo para el cambio bíblico


A. Su fundamento bíblico
Vamos a profundizar en el proceso del cambio bíblico usando el modelo de LAS 8
PREGUNTAS el cual se basa en varias enseñanzas bíblicas. La Biblia usa típicamente
imágenes concretas para ilustrar verdades espirituales. Muchas veces se utiliza la
metáfora bíblica de un árbol o una planta para representar a una persona o al pueblo de
Dios (Sal 1; Sal 80; Eze 17:22-24; Jer 17:5-10; Mat 3:10, 7:15-23, 12:33; Mar 4; Luc
6:43-45; Sant 3:12). Veamos Mateo 7:15-20.:
Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por
dentro son lobos feroces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas
de los espinos, o higos de los cardos? Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto
bueno, pero el árbol malo da fruto malo. Un árbol bueno no puede dar fruto malo,
y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto se
corta y se arroja al fuego. Así que por sus frutos los conocerán.
En este pasaje, el fruto significa las obras de la persona. El buen árbol simboliza la
persona justa, El árbol que da mal fruto o espinos simboliza la persona inconversa.
Lucas 6:43-45 es el pasaje paralelo que indica la raíz de lo malo y lo bueno de las
personas:
No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto.
Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los
espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno; del buen tesoro
saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo;
porque de la abundancia del corazón habla la boca.
El hombre bueno saca lo bueno de su corazón. Lo malo viene de lo malo que está en el
corazón. El árbol bueno no puede dar fruto malo, y el árbol malo no puede dar fruto
bueno.
Jeremías 17:5-10 amplía el panorama para incluir las circunstancias que afectan “los
árboles.” Lee este pasaje para encontrar las siguientes enseñanzas:
 En el versículo 8, la imagen del Calor representa las dificultades,
bendiciones, tentaciones, presiones y seducciones que nos prueban.
 En el versículo 6, la imagen de la Zarza en el desierto representa a la
persona impía quien se aleja del Señor.
 En los versículos 5 y 7, hay una clara referencia al Señor. Él es el Redentor
que consuela, limpia y da poder a aquellos que confían humildemente en Él.
Podemos representar esta parte del pasaje con la Cruz para captar la actividad
redentora de Dios a nuestro favor.
 En los versículos 7 y 8, emerge la imagen del Árbol fructífero,
representando a la persona piadosa que aguanta “el calor” o las pruebas porque
está enraizada en la fuente de agua viva, o sea, confía en el Señor. Su deseo es
para Dios. Su creencia es que Dios es su Salvador y Proveedor.
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

 Los versos 9 y 10 nos muestran que Dios no se enfoca simplemente en


nuestra conducta. Aunque no ignora nuestro comportamiento, Él se enfoca en
nuestros corazones.
Santiago 1:13-15 también describe el corazón injusto. Dice que esta persona es
gobernada por sus propios malos deseos. Esta palabra es επιθυμια, que quiere decir
simplemente “deseo” pero a menudo es traducido “malos deseos,” “pasiones,” o
“concupiscencia” por el contexto.
Básicamente sólo hay dos maneras de vivir: el buen árbol o el malo. Obviamente, la vida
real es más complicada. Jesús es el único que es puro árbol fructífero. Los incrédulos
son puros árboles malos. Entretanto que Cristo viene, los cristianos somos una mezcla
de los dos árboles. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas...” (Jer. 17:9). En
un momento dado, nos gobierna el deseo de honrar a Dios y creemos que Él es bueno.
En otros momentos nos gobierna el deseo de nuestra propia voluntad (sea por la
aprobación de otros, el control, el dinero...) y cuando las circunstancias no son las que
nos gustarían (llega “el calor”). Es por eso que a veces dudamos que Dios sea bueno y
que siempre ordene las cosas para bien, y confiamos en nuestras propias fuerzas (Jer.
17:5).
Mi identidad verdadera es árbol fructífero—pero todavía quedan restos del árbol
espinoso. El inconverso es en principio árbol espinoso, pero la gracia común hace que
aparezcan cosas buenas aun en el inconverso.
B. El corazón del asunto: un asunto del corazón
Como hemos visto, el corazón tiene un lugar importante al hablar del ser humano, pero
tenemos que precisar un poco más su significado. La palabra corazón, en su sentido
bíblico, no se refiere simplemente al órgano físico: se usa para indicar la esencia de la
persona, el hombre interior. La Biblia a veces no distingue entre alma, espíritu, mente, o
corazón... Son términos cuyos significados a veces se traslapan, pero todos se refieren
al hombre inmaterial. Inclusive, a veces se atribuyen las mismas actividades al corazón
que a la mente.
Por ej. en los siguientes pasajes, El corazón…
 piensa, Génesis 6:5
 Ora, 1Samuel 1:13
 Discierne, 1Reyes 3:9
 Confía, Salmo 28:7
 Tiene pensamientos y motivos, Hebreos 4:12
 Cree, 1Juan 5:10

Es importante notar que no podemos limitar el corazón a los sentimiento o cometer el


error de algunos autores cristianos (¡incluso algunos que respeto y cito en este curso!)
que, influidos por la cultura, tienden a separar “el corazón” y “la mente.” Dichos autores
hablan a veces de saber algo en su mente, pero no sentirlo en el corazón. Sin embargo,
desde el punto de vista bíblico tal razonamiento no es adecuado. En realidad, cuando
decimos que no sentimos algo es porque realmente no lo creemos.

10
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Es mejor reconocer que si dices que “no lo sientes,” lo que estás diciendo es que
realmente no lo crees plenamente. La fe, en este sentido es algo que va creciendo en
nuestra vida; Jesús hablaba de los de “poca fe” y los que tenían gran fe. Cuando
decimos que no sentimos algo que hemos profesado, estamos como el padre del niño
endemoniado que dijo a Jesús, “¡Sí creo! …¡Ayúdame en mi poca fe!” (“creo; ayuda mi
incredulidad”—RV 1960) en Marcos 9:24. Como ese padre, creemos y dudamos a la
vez.
Necesitamos que nuestra fe aumente. De hecho, una meta de crecimiento en la vida
cristiana, o un parámetro por el cual se puede medir la madurez espiritual, es que a
medida que crecemos, creemos más y más lo que decimos que creemos.
La actividad del corazón de desear es más reconocida. Santiago 1:13-15 describe la
persona injusta como alguien cuyo corazón es gobernado por sus propios malos deseos.
Vamos a estar profundizando las creencias y los deseos del corazón a lo largo del curso.
El corazón es activo, no pasivo. El corazón te gobierna.

C. El modelo de Las 8 Preguntas de David Powlison


Vamos, pues, ahora a explicar de qué manera, la imagen bíblica del árbol se aplica a
una evaluación de nuestra vida a fin de usarlo como una herramienta valiosa en la
transformación de nuestras vidas. Se trata de un modelo de evaluación de ocho
preguntas basado en las categorías bíblicas antes vistas, de las circunstancias o
pruebas, nuestros frutos y nuestro corazón:

1. ¿Cuáles son las Circunstancias? ¿Qué está sucediendo?


Las circunstancias incluyen todo aquello alrededor que te pueda afectar: los
hechos o las palabras de otras personas a favor o en tu contra, el clima, un carro
descompuesto, un ser querido enfermo, un aumento en los impuestos, la cantidad
de trabajo que tienes, las creencias populares en tu cultura, los prejuicios de tus
vecinos o tu jefe. En fin, todo aquello fuera de tu control a nivel global, nacional, o
estatal; en tu iglesia, en tu familia, en tu lugar de trabajo, las cosas buenas tanto
como las desagradables. Incluye también las enfermedades físicas cuando están
fuera de tu control. Puede incluir también el pasado, el presente y el futuro.
2. ¿Cómo estás Reaccionando mal? (mal fruto)
Hechos, emociones, palabras, actitudes, planes que reflejan nuestra reacción a
las circunstancias. Por ejemplo: envidia, devolver mal por mal, venganza, echar la
culpa a otros, escapismo, mentira, ira, etc…
3. ¿Cuáles Ídolos están dominando tu corazón? (¿Qué es lo que deseas? ¿Cuáles
falsas creencias tienes?)
Aquí buscamos llegar a lo que motiva nuestra reacción a las circunstancias.
Según la Biblia, es del corazón de donde brotan nuestras reacciones, y lo que te
impulsa a responder como lo haces; es lo que anhelas, por lo que te preocupas, lo
que esperas, demandas, quieres, o aquello en qué confías. Lc 6:43-45; Fil 4:1-3; 2
P 1:4; Stg 1:14-15.
4. ¿Cuáles son las consecuencias malas que cosechas? (Maldiciones)

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Tal y como Pablo menciona, lo que el hombre siembra, eso cosecha. Los frutos
malos del corazón en lugar de resolver los problemas, empeoran la situación y
nos dejan con el problema original sin resolver (Circunstancia), y con las
consecuencias de nuestros malos frutos. El problema ahora es doble. Si a esto
agregamos que nuestro corazón se encuentra dominado por deseos y creencias
egoístas, realmente estamos en necesidad de una transformación del corazón
para poder terminar con el círculo vicioso.
5. ¿Qué es lo relevante acerca de nuestro Soberano Dios para ti en estas
circunstancias?
Hay que identificar cuáles verdades específicas acerca de Dios por ejemplo, el amor
del Padre, la obra redentora del Hijo y el poder para cambiarte del Espíritu, Sus
obras, Sus propósitos, Su carácter, y Sus promesas…que necesitas saber tú en
tus circunstancias específicas de la pregunta 1, con respecto al mal fruto que
señalaste en pregunta 2 y esas raíces que identificaste en pregunta 3.
6. ¿Cuáles son los deseos y las creencias que deben controlar tu corazón?
Esta pregunta corresponde a la pregunta 3, y significa que lo que debe ser
transformado es el corazón y no las circunstancias como a veces parecemos
asumir.
7. ¿Qué debes de hacer en estas circunstancias? (Buen fruto, obediencia)
Un corazón transformado se reflejará en los frutos correspondientes, las buenas
obras para las cuales hemos sido creados. Sólo de esa manera podemos vivir en
obediencia a la Palabra de Dios. Es el contrario de la pregunta 2.
8. ¿Cuáles son las consecuencias buenas? (Bendiciones) Pr 31:28-31; 2Co 9:6
A diferencia del círculo vicioso de maldición, La transformación cristiana culmina en
un círculo de bendición que nos lleva a experimentar en una forma más profunda
nuestra confianza y obediencia a Dios
El modelo de las ocho preguntas se aprecia mejor en forma del diagrama:

12
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

EL MODELO DE DAVID POWLISON: LAS 8 PREGUNTAS


DIAGRAMA

El círculo (o sea, el óvalo) que encierra todo el diagrama representa la soberanía de Dios
sobre todo la vida. Nuestro Padre está presente y activo en cada detalle de cada aspecto
de nuestras vidas. Dios no deja nada al azar, sino que sostiene todo, y esta verdad nos
consuela. “Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la
gloria por siempre! Amén” (Ro 11:36). Él siempre está presente, está activo, y está
actuando para el bien (Ro 8:28), y este bien es glorificarse a Sí mismo a través de
muchos hijos quienes son “transformados según la imagen de su Hijo” (Ro 8:29).
Usaré unas historias breves para mostrar cómo funciona el modelo. Siendo la persona
analizada una niña, los casos son sencillos. Una mañana David estaba desayunando y
su hija de cinco años, Isabel, se quedó con su vista fijada en el tazón de cereal de su
papá. Él le preguntó “¿Te pasa algo?,” y ella contestó “Mentí.” ¿Qué mentira dijiste?” le
preguntó su papá. La niña explicó, “Elena [su mejor amiga] dijo ‘Odio los cornflakes’ y yo
dije ‘Yo también los odio.’ Pero no es cierto. Me gustan.” Analicemos a Isabel en este
momento de su vida. La circunstancia (pregunta 1) es la opinión contraria de su buena
amiga. Isabel respondió a esta circunstancia con el mal fruto de la mentira (pregunta 2).
¿Por qué mintió? Es decir, ¿Qué quería en ese momento? Quería quedar bien con su
amiga, esta es la respuesta a la pregunta 3. ¿Qué es lo que pudiera haber pasado como
consecuencia (Pregunta 4)? Si algún día Elena viera a Isabel comiendo cornflakes,
podría pensar que es una mentirosa y perder la confianza en ella. ¿Qué es lo relevante
de Dios y la Cruz para Isabel en esta circunstancia (pregunta 5)? Su papá le compartió
Proverbios [Link] “El temor del hombre le pone trampas; el que confía en Jehová está a
salvo.” El temor de Isabel de desagradar a su amiguita se manifestó en esa mentira, la
cual a su vez la deja en la trampa de tener que preocuparse por no ser descubierta
comiendo cornflakes cuando esté presente Elena. También David le animó a buscar

13
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

agradar a Dios en lugar de a otras personas y le aseguró que puede confiar en Dios para
ayudarle a crecer en esta área de su vida. Le guió en oración pidiendo perdón por la
mentira y por temer la opinión de otra persona más que la de Dios, y expresando el
deseo de agradar a Dios y la creencia de que Cristo le puede ayudar en esto (Pregunta
6). Los buenos frutos (Pregunta 7) del corazón justo incluyen honestidad en lugar de
mentira y el hecho que Isabel confesó su mentira y buscó la ayuda de su padre. La
honestidad conlleva a una amistad de confianza (buena consecuencia, Pregunta 8).
Llenamos el diagrama del modelo usando estos datos:

Observamos que ocurre retroalimentación. Las malas reacciones resultan en malas


consecuencias. Luego las malas consecuencias también nos prueban, es decir que se
agregan a nuestras circunstancias difíciles, haciéndolas aún más difíciles. Llega a ser un
círculo vicioso. Por ejemplo un varón se encuentra en bancarrota (circunstancia), no
confía en la provisión de Dios (mal corazón), así que roba (mal fruto), es atrapado (mala
consecuencia) y ahora está encarcelado y su circunstancia es peor.
Por el otro lado, se crean círculos de gracia, de la retroalimentación positiva cuando de
un corazón recto fluyen acciones rectas (buenos frutos).
El segundo incidente muestra crecimiento espiritual en el corazón de Isabel en esta área
del temor del hombre. Fue un lunes y David observó que ella estaba cantando mientras
ponía la mesa para el almuerzo aunque nadie se lo pidió. David le preguntó la razón por
su alegría. “¡Cristo me está ayudando!” le respondió. Siguió explicando que el día
anterior en la escuela dominical le tocó compartir mesa con Marisol. (Existen niveles de
estatus social aun entre los pequeños, y esta Marisol estaba en el nivel más alto. Era “la
reina del kinder": si fueras amiga de ella, gozabas también de alto estatus, si fueras su
enemigo, tu estatus social sería el más bajo. En ocasiones anteriores, Isabel había
regresado a casa llorando por algo que Marisol le había dicho o hecho.) “Marisol dijo que
odiaba a Elena [la mejor amiga de Isabel], pero yo le dije que me gusta Elena. Así que
me dijo que soy una tonta, pero yo le dije que no importaba, me gusta Elena.” En esa
ocasión Isabel enfrentó presión quizás más fuerte que en el incidente anterior. Pero ella

14
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

había crecido para poder aguantarla sin pecar. No mintió, y tampoco peleó contra
Marisol para defender a Elena. Puso en práctica lo que su papá le había enseñado,
además que los principios de Ef 4:29 y Ro 12:18, entre otros (Pregunta 5). Hubo buena
consecuencia (Pregunta 8): Marisol, no estando acostumbrada a que no estuvieron de

acuerdo con ella, no sabía qué decir, y se calló. Diagramamos esta experiencia así:
La clave para este curso es aprender que cuando vemos mal fruto en nuestra vida,
tenemos que preguntarnos, “¿Qué estoy queriendo?” y “¿Qué estoy pensando?” y llegar
a ser hábiles en contestar estas preguntas. Una frase clave es: Hay tanto el fruto como
la raíz de la persona. Nos arrepentimos por los hechos pero si no sabemos por qué
hacemos lo que hacemos, es más probable que seguiremos haciendo lo mismo. Si nos
arrepentimos de los deseos y la incredulidad del corazón, este es un arrepentimiento
más profundo. Por eso Santiago dice “vosotros de doble ánimo, purificad vuestros
corazones” (Stg. 4:8). También Sal. 86:11 dice “Dame integridad de corazón,”
literalmente “que se una” mi corazón, y Eze. 11:19 dice “les daré un corazón íntegro”
(literalmente “un corazón”). El nivel del corazón estamos hablando de asuntos del primer
y gran mandamiento. El buen corazón da buen fruto, y así estamos pasando más y más
del lado del árbol malo o espinoso al lado del árbol fructífero. En términos teológicos, el
proceso se llama a santificación progresiva.
El Cambio es posible
En este curso estaremos examinando nuestras vidas como si lo hiciéramos a través de
una “cámara lenta.” Nos veremos en los detalles de la vida y nos daremos cuenta de
cuán apropiada es la Biblia, y estamos invitados a arrepentirnos específicamente.
¿Puedes cambiar lo que quieras? Sí, porque el ser humano es la imagen de Dios, con
corazón activo, no pasivo. El corazón activo es un concepto crítico, bíblicamente, porque
un corazón activo se puede cambiar. No somos como los animales, meros productos del
ambiente o de nuestros genes. No caigan en el error de pensar que el corazón está

15
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

programado y no cambia. ¡CAMBIO es precisamente el campo de trabajo del Espíritu


Santo!
PARA PONERLO EN PRÁCTICA

CASO DEL EMBOTELLAMIENTO DE TRÁNSITO


Imagina que estás yendo en tu auto en una de las calles más transitadas de la ciudad.
Saliste temprano porque estás yendo a una cita muy importante para ti. Vas a una
reunión de negocios en la que piensas que te van a otorgar un contrato con ganancias
suficientes para vivir por seis meses. O puedes también pensar en esta posibilidad,
tienes una rara enfermedad, de esas que no se diagnostican fácilmente y estás
acudiendo a la cita con un médico especialista reconocido internacionalmente que
piensas te puede ayudar a tener un buen diagnóstico y tratamiento para tu mal. El
médico está de visita en tu ciudad, vive en otro país y no volverá a visitar tu ciudad en
mucho tiempo. De repente, te das cuenta de que el tránsito se está deteniendo debido a
un evento que tú no alcanzas a ver. Los autos no se mueven de su lugar por largo
tiempo…minutos, horas…El aire acondicionado de tu auto está descompuesto, hace un
calor cercano a los 40º C. Si eres mamá, no tuviste a nadie que pudiera quedarse con
tus hijos mientras tu ibas a tu cita, así que están impacientándose en el asiento trasero.
Los conductores a tu alrededor comienzan a sonar los cláxones de sus autos y a gritar
improperios, salen para averiguar qué sucede, hablan en sus celulares enojados. Te
estás dando cuenta, debido al tiempo que llevas allá, que no solamente vas a llegar
tarde a tu cita, sino que la vas a perder…
Llena el diagrama de las 8 preguntas de David Powlison que están en las páginas 4 y 5
con tus posibles respuestas a la situación arriba descrita (ésas son tus circunstancias).

16
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

8 4

2
7

6 + - 3
DESEAR:
DESEAR:

CREER: CREER:

17
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LECCIÓN 2: LOS ÍDOLOS DEL CORAZÓN

Continuando con el modelo de David Powlison, preguntamos (Pregunta 2) ¿Cómo


reaccionamos ante las circunstancias (las que identificamos en responder a la Pregunta
1)? Es verdad que estas conductas llaman la atención y son relevantes, sin embargo,
hay algo más importante y necesario por analizar y es la raíz u origen de esa conducta
(Pregunta 3). Nos referimos al pasaje estudiado en la Lección 1, Lucas 6:43-45, el cual
enseña que lo bueno o malo del hombre proviene del corazón. Vamos a buscar un mejor
entendimiento de nuestras reacciones a las circunstancias por medio de examinar la raíz
de esas reacciones o el corazón. Un extracto del artículo “Conceptos Bíblicos Básicos de
la Motivación Humana” por David Powlison nos ayuda a examinar nuestros corazones;
Conceptos Bíblicos Básicos de la Motivación Humana

por David Powlison1


"¿Por qué hice eso?" "¿Por qué hiciste eso?" La pregunta "¿Por qué?" ha originado
un millar de teorías de la naturaleza humana. ¿Por qué hace la gente lo que hace? ¿Es
porque eres un Aries? ¿Estás programado genéticamente para la agresión? ¿Son las
hormonas de la ira las culpables? ¿Tus impulsos instintivos psicológicos están en conflicto
con lo que la sociedad dicta? ¿Tus deseos han sido reforzados por estímulos positivos? ¿Te
quedaste fijado en algún punto de la jerarquía de las necesidades? ¿Estás compensando
alguna inferioridad percibida? ¿Algún demonio llamado adicción se infiltró en tu
personalidad? ¿Es tu temperamento melancólico o sanguíneo? "Yo hice eso porque . . ." El
comportamiento tiene razones.
Las teorías de lo que hace a la gente actuar se encarnan en modelos de consejería.
La consejería basada en la Escritura debe hacer justicia a lo que la Biblia dice acerca de los
"porqués" del corazón humano. Este artículo ofrece 34 preguntas para hacer que pienses
en los "pensamientos e intenciones del corazón" (Heb 4:12). La segunda sección toma una
de esas preguntas y la desarrolla, respondiendo a una serie de preguntas acerca de la
motivación comúnmente propuestas. Terminaré con la pregunta más importante de todas
"¿Puedes cambiar lo que quieres?"
"Preguntas Rayos X"
Las siguientes preguntas proveen ayuda para discernir el patrón de la motivación de
una persona. Tal entendimiento tiene el propósito de desenmascarar amos impíos que
ocupan posiciones de autoridad en el corazón humano. Estas preguntas revelan tus "dioses
funcionales", es decir, qué o quién en realidad controla tus acciones, pensamientos,
emociones, actitudes, memorias y suposiciones. Nota bien: tus "dioses funcionales" en una
situación particular a menudo están opuestos diametralmente a tu "Dios profesado."
Considera cuando te sentiste ansioso y preocupado. Algo pasó: no podías sacarlo de
tu mente. Algo está pasando: Estás siendo consumido por eso. Algo pasará mañana: Tu
mente gira sobre eso una y otra vez. A medida que el pecado de la preocupación se
profundiza en tu alma, tal vez tú recurras a alguna forma rápida de escapismo: ver
televisión, masturbarse, leer una novela, ir de compras, tomar una cerveza, jugar algo. O

1
Este artículo fue parte del manual del curso “Dynamics of Biblical Change” enseñado pro David Powlison en el
Seminario Teológico de Westminster, 1995. Es traducido con permiso.

18
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

tal vez te movilices para tener control: Hacer muchas llamadas telefónicas, trabajar toda la
noche, limpiar tu casa. .. ¿Qué está pasando?
Como cristiano tú profesas que Dios está en control de todo y que hace todo para
Su gloria y para tu bienestar. Tú profesas que Dios es tu roca y tu refugio en cualquier
problema que enfrentes. Tú profesas que le adoras, que confías en Él, que le amas y le
obedeces. Pero en ese momento (hora, día o temporada) de ansiedad o escape tú vives
como si necesitaras controlar todas las cosas. Vives como si el dinero, o la aprobación de
alguien, o un sermón "exitoso" o tu calificación en el examen, o buena salud, o evasión de
conflictos o salirte con la tuya o importaran más que confiar y amar a Dios. Vives como si
algún buen sentimiento temporal pudiera proveerte de refugio, como si tus acciones
pudieran hacer que el mundo se corrigiera. Tu dios funcional entra en competencia con tu
Dios profesado.
La santificación tiene el propósito de purificar tanto tus motivos como tu
comportamiento. Los dos son importantes. Imagínate que te sientas en una colina viendo
un lago. Tú ves una lancha rápida surcando el agua. Tú ves y oyes que es el
"comportamiento": acelera, hace maniobras, se balancea sobre otra estela a alta velocidad,
de pronto apaga el motor, se detiene en una isleta y tira el ancla. ¿Por qué se comporta de
esa manera? Si fueras capaz de verla de cerca descubrirías sus "motivos." Encontrarías
que es lo que da fuerza y dirección al bote: un motor V-8 de 200 caballos de fuerza, un
timón, la voluntad y las creencias del piloto. ¿Por qué la lancha se detuvo en la isla? ¿Para
encontrar un tesoro escondido? ¿Para escapar de la Policía? ¿Para llevar a la familia en un
día de campo? ¿Para probar la lancha para ver si la compraba? Para entender totalmente la
lancha debes considerar tanto lo visible como lo invisible. La Biblia se dirige tanto a las
razones como a los resultados. Para evaluar y "aconsejar" a la persona que maneja la
lancha rápida necesitas saber todo lo que se puede saber.
El Conocedor de corazones recompensará a cada persona de acuerdo con sus
hechos (Jer 17:10). La Escritura nunca separa motivo y comportamiento. El espejo de la
Escritura expone a ambos. Las buenas noticias de la Escritura renuevan a ambos. La
lámpara de la Escritura guía a ambos. El "primer y grande mandamiento" directamente se
dirige a los motivos: ¿Amas a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, mente y
fuerzas? ¿O algo más divide y roba tus afectos? El "segundo gran mandamiento"
directamente se dirige al comportamiento: ¿Amas a tu prójimo como a ti mismo? ¿O usas,
burlas, temes, evitas, odias, ignoras a tu prójimo? El evangelio de Jesucristo es el puente
que nos lleva de las tinieblas a la luz. La gracia extirpa de nosotros los corazones de
piedra; la gracia remplaza las manos y la lengua que obran maldad.
Las preguntas que siguen son preguntas "por qué" que están formuladas
concretamente como preguntas "qué." Estas preguntas pueden ayudarte a sacar qué es lo
que le da dirección específica a la vida de una persona. "¿Por qué estás enojado? ¿Por qué
le estás manipulando? ¿Por qué estás ansioso en esa situación? ¿Por qué tienes un
problema de lascivia en este tiempo particular? ¿Por qué bebes con exceso?" La Biblia
penetra por debajo de tu comportamiento y emociones para exponer tus motivos. Cuando
eres puesto bajo convicción acerca de tus hechos específicos, el reorientar tus motivos a
través de la gracia del evangelio puede seguir.
Cualquiera de estas preguntas puede ser hecha directamente a una persona en esta
forma o en una forma alterada apropiadamente. Pero no siempre son preguntas para ser

19
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

hechas directamente. Algunas veces es mejor simplemente escuchar y observar,


indagando entre el fruto de la vida de una persona en búsqueda del patrón que revele su
corazón. Recuerdo haber notado como un hombre, a quien yo aconsejaba, se disculpaba
abundantemente cada vez que llegaba unos minutos tarde, con agitación y angustia
evidentes. Luego descubrimos, que llegaba tarde porque no podía interrumpir su charla
con otras personas, llamadas telefónicas o visitas por miedo a que no les agradara. Se
disculpaba abundantemente porque tenía miedo que ya no me agradara. Esos pequeños
pedazos de fruto (impuntualidad, agitación momentánea, disculpas exageradas) me
llevaron a descubrir el patrón que gobernaba su vida. Y eso nos llevó a la gracia de Cristo
para perdonar y el poder para hacer cambios prácticos.
Si las mentes se han de renovar, si los corazones han de ser transformados
progresivamente, si el conocimiento de Dios ha de crecer, si el doble ánimo ha de ser
convertido en una devoción singular por Cristo, entonces debes entender con exactitud
estos asuntos. Un amor por Cristo agradecido y sincero depende de tal convicción
inteligente.
Nota que cada pregunta gira alrededor del mismo asunto básico: ¿Quién o qué es tu
dios funcional? Muchas de estas preguntas simplemente se derivan de los verbos que te
relacionan con Dios: amar, confiar, temer, esperar, buscar, obedecer, refugiarse, y otros
semejantes. Convierte cada verbo en una pregunta. Cada verbo sostiene un espejo para
mostrarnos donde nos desviamos. Cada verbo sostiene una lámpara para guiarnos a la
vida. Así, cada pregunta viene a la misma pregunta general. En situaciones individuales
(tiempos diferentes, lugares, y personas) una u otra puede ser más apropiada o útil. Las
diferentes formas de formular las preguntas de motivación serán de impacto para diferentes
personas.
Estas preguntas pueden ser usadas en diversas maneras. Cada una puede enfocarse
"microscópicamente" para disecar al detalle un incidente particular de la vida de una
persona. O cada una puede enfocarse para dar una visión panorámica, para iluminar los
patrones típicos y recurrentes que caracterizan la vida entera de la persona. Vas a
encontrar con la experiencia en consejería y de tu crecimiento en la gracia que los detalles
y la vista panorámica se complementan. El panorama es muy general; el cambio ocurre en
las cosas específicas. Los detalles nada más parecen ser muy triviales; el panorama da un
significado más grande a detalles insignificantes como una disculpa abundante.
Las referencias bíblicas tienen la intención de hacerte pensar. Son apenas un
puñado de lo que la Biblia dice con respecto a lo que motiva a las personas. Asegúrate de
preguntarte primero las preguntas de una manera existencial. ¿Qué es lo que te motiva a ti
o a otro? No recurras a la "repuesta cristiana correcta" sin trabajar duro y honestamente
para analizar cuales son los "dioses funcionales." El arrepentimiento inteligente hará que
las respuestas correctas sean reales y harán que el amor de Jesús sea tu gozo y tu
esperanza.
1. ¿Qué amas? ¿Qué odias?2
No hay otra pregunta más profunda que se le pueda preguntar a cualquier persona
que ésta del "primer gran mandamiento". No hay explicación más profundo del porqué
haces lo que haces.

2
Mt 22:37-39; 2Ti 3:2-4; Lc 16:13-14

20
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

2. ¿Qué quieres, deseas, anhelas, codicias?3


Esto resume las operaciones internas de la "carne" en las epístolas del Nuevo
Testamento. Nota, algunas veces la voluntad de otra persona te gobierna (presión de
grupo, agradar a las personas, comportamiento de camaleón). El anhelo de tu corazón en
tales casos es obtener cualquiera que sea el bien que te prometen y evitar el mal con el que
amenazan.
3. ¿Qué buscas, te propones, persigues? ¿Cuáles son tus metas y expectativas?4
4. ¿En dónde cifras tus esperanzas?5
La dimensión futura es prominente en los motivos humanos. La gente
enérgicamente se sacrifica para obtener lo que esperan. La gente en desesperanza tiene sus
esperanzas hechas pedazos; ¿cuáles eran esas esperanzas?
5. ¿A qué temes? ¿Qué no quieres? ¿De qué tiendes a preocuparte?6
Los temores pecaminosos son la parte inversa de los anhelos.
6. ¿Qué piensas que necesitas? ¿Cuáles son tus necesidades sentidas?7
Las necesidades sentidas frecuentemente se toman como necesidades para ser
satisfechas, no como los amos esclavizantes engañosos que son.
7. ¿Cuáles son tus planes, agendas, estrategias e intenciones diseñadas para ser
logradas?8
Esta es otra manera de determinar lo que estás buscando.
9. ¿Qué te hace andar? ¿Qué sol hace que tu planeta gire? ¿Donde encuentras tu
jardín de deleite? ¿Qué ilumina tu mundo? ¿De qué fuente de vida y satisfacción bebes?
¿Qué es realmente importante para ti? "¿Para qué vives?9
10. ¿Dónde encuentras refugio, seguridad, comodidad, escape? Cuando estás
presionado, ¿a dónde recurres? ¿En qué piensas? ¿Cuáles son tus escapes? ¿Qué te haría
sentirte seguro?10
Esta es la pregunta de los Salmos, que excava en tu escapismo y falsa confianza.
11. ¿En qué o en quién confías?11
El verbo confiar es uno de los verbos mayores que te relacionan con Dios o con
falsos dioses y mentiras.
12. ¿Las acciones de quién importan para ti? ¿Sobre los hombros de quién reposa el
bienestar de tu mundo?12
3
Gá 5:16-25; Ef 2:3, 4:22; 1P 1:14, 2:11, 4:2; 2P 1:4, 2:10; Stg 1:14-15, 4:1-3; Pr 10:3, 10:28, 11:6-7; Sal 17:14-15,
73:23-28.
4
Mt 6:32-33; 2Ti 2:22.
5
1P 1:13; 1Ti 6:17.
6
Mt 6:25-32, 13:22
7
Mt 6:8-15, 6:25-32.
8
Ver pie de página 3.
9
Is 1.29-30; 50:10-11; Jer 2:13, 17:13; Mt 4:4, 5:6; Jn 4:32-34, 6:25-69
10
Sal 23, 27, 31, y como 2 tercios del resto de los Salmos.
11
Pr 3:5, 11:28, 12:15.
12
Fil 1:6, 2:13, 3:3-11, 4:13; Sal 49_:13.

21
Esta excava en el vivir a través de tus hijos, o cifrar tus esperanzas en encontrar el
cónyuge correcto.
13. ¿A quién debes complacer? ¿La opinión de quién cuenta para ti? ¿De quién
deseas aprobación y temes el rechazo? ¿Con el sistema de valores de quién mides el tuyo?
¿Ante los ojos de quién vives? ¿Los deseos de quién obedeces?13
Algunos viven a través de tus hijos, o cifran sus esperanzas en encontrar el cónyuge
correcto. Nota, algunas veces la voluntad de otra persona te gobierna (presión de grupo,
agradar a las personas, comportamiento de camaleón).
14. ¿Quién es tu modelo? ¿Qué tipo de persona piensas que debes ser o quieres
ser?14
Tu "ídolo" te revela a ti mismo.
15. En lecho de la muerte, ¿Cuál será el resumen del valor de tu vida? ¿Qué le da a
tu vida significado?15
16. ¿Cómo defines éxito o fracaso en cualquier situación particular?16
Los estándares que sirves pueden estar muy distorsionados. Dios quiere renovar tu
"conciencia," por medio de la cual te evalúas y evalúas a otros.
17. ¿Qué atesoras?17
18. ¿Qué te traería el mayor placer, felicidad y deleite? ¿Qué te traería el mayor
dolor y miseria?18
19. ¿La subida al poder de quién hará las cosas mejores?19
La gente invierte vasta confianza en el poder político.
20. ¿La victoria o el fracaso de quién (o de qué equipo) hará feliz tu vida?20
Algunas personas "viven o mueren" de acuerdo a los logros de un equipo deportivo
local.
21. ¿Qué consideras tú como tus derechos? ¿A qué te sientes con derecho?21
Esta pregunta a menudo ilumina los patrones de motivación de la gente enojada,
agraviada y autocompasiva.
22. ¿En qué situación te sientes presionado o tenso? ¿En cuál, confiado y relajado?
¿De qué escapas?22
Muchas veces ciertos patrones de pecado dependen de la situación. El analizar la
situación puede sostener un espejo para los motivos del corazón.

13
Pr 1:7, 9:10, 29:25, Jn 12:43; 1Co 4:3-5, 2Co 10:18
14
Ro 8:29; Ef 4:24; Col 3:10.
15
Eclesiastés.
16
1Co 10:24-27
17
Pr 3:13-18, 8:10-21; Mt 6:19-21; Mt 13:45-46; Lc 12.
18
Mt 5:3-11; Sal 1; Sal 35; Jer 17:7-8; Lc 6:27-42.
19
Mt 6:10.
20
Ro 8:37-39; Ap 2:7, etc. Sal 96-99
21
1Co 9; Ro 5:6-10.
22
Ver los Salmos de refugio.
23. ¿Qué quieres obtener de la vida? ¿Qué paga buscas de las cosas que haces?23
Esta es una manera concreta de repetir las preguntas 3 y 8, en búsqueda de tus
metas operativas.
24. ¿Por cuáles cosas oras?24
Tus oraciones a menudo revelan el patrón de tu falta de balance y egocentrismo.
De las muchas cosas posibles que puedes pedir, ¿en qué te concentras?
25. ¿En qué piensas con mayor frecuencia? ¿Qué te preocupa o de qué obsesionas?
En la mañana, ¿hacia dónde se dirige tu mente instintivamente?25
Pon un espejo a tu tendencia para que puedas redirigir tu dirección.
26. ¿De qué hablas? ¿Qué es importante para ti?26
Esta pregunta y la siguiente presuponen una conexión muy cercana entre los
motivos y el comportamiento. Toma nota de lo que hablan tú y los demás.
27. ¿Cómo pasas tu tiempo? ¿Cuáles son tus prioridades?27
Toma nota de lo que tú y otros escogen hacer.
28. ¿Cuáles son tus fantasías características, ya sean placenteras o de temor? ¿En
qué sueñas despierto? ¿Alrededor de qué giran tus sueños nocturnos?28
Aunque estemos más o menos separados de la conciencia, seguimos siendo seres
humanos responsables. Los patrones de preocupación y deseo se revelan en el ensueño.
29. ¿Qué creencias sostienes con respecto a la vida, a Dios, a ti mismo y a otros?
¿Cuál es tu cosmovisión personal que estructura la manera en la que ves e interpretas las
cosas? ¿Cuál es tu creencia específica acerca de esta situación? ¿Qué valoras? 29
Hebreos 4:12 habla de "los pensamientos y las intenciones" del corazón. Tal vez
podamos traducir esto como "creencias y deseos". Tanto las mentiras que crees como la
codicia sustentan pecados visibles.
30. ¿Cuáles son tus ídolos o dioses falsos? ¿En dónde pones tu confianza o tus
esperanzas? ¿Quién es el salvador, juez y controlador de tu mundo? ¿A quién sirves? ¿Qué
"voz" te controla?30
Esta lista de preguntas busca las cosas que han usurpado el lugar de Dios. Cada
una de éstas puede ser llamada metafóricamente "ídolo", al que le das tu lealtad.
31. ¿De qué manera vives para ti mismo?31

23
Pr 3:13-18; Mt 6:1-5, 16-18.
24
Stg 4:3; Mt 6:5-15; Lc 18:9-14.
25
Col. 3:1-5; Fil. 3:19; Ro 8:5-16
26
Lc 6:45; Pr 10:19.
27
Pr 1:16, 10:4, 23:19-21, 24:33
28
Ec. 5:3-7, ver pie de páginas 2 y 5.
29
Ver la Biblia entera, pues trata de renovar la mente entenebrecida por la falsedad.
30
Ver la Biblia entera, pues librará a la gente de los ídolos para que sirvan a Dios vivo y verdadero; Ez 14:1-8; Col
3:5; Ef 5:5; 1Jn 5:21; Jer 17:5; Stg4:11-12.
31
Lc 9:23-25.
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

32. ¿De qué manera vives como un esclavo del diablo?32


La motivación humana no es meramente "psicológica". Cuando sirves a la codicia
y las mentiras estás sirviendo al enemigo quien desea engañarte, esclavizarte y matarte.
33. ¿De qué manera dices implícitamente, "Si tan solo . . ." (Si tan solo puedo
obtener lo que quiero, evitar lo que no quiero, o mantener lo que tengo)?33
Los "Si tan solo . . ." son una manera sencilla de desenmascarar muchas
motivaciones para crear auto-entendimiento bíblico y arrepentimiento.
34. ¿Qué es lo que instintivamente sientes y te parece correcto? ¿Cuál es tu opinión,
las cosas que sientes que son verdad?34
Tú no sólo sientes deseos de hacer algunas cosas (Pregunta 6), sino que también
sientes que ciertas cosas son verdaderas.
Este conjunto de preguntas puede hacerte pensar. Déjame reforzar dos puntos en
conclusión. He hallado estas preguntas muy útiles para mantener mi vida derecha, tanto en
consejería como en buscando arrepentimiento de mis propios pecados. Primero, mi regla
básica es una pregunta con dos aspectos: "¿Qué deseos y mentiras están siendo expresados
por este patrón de vida pecaminoso?" Excava bajo la irritabilidad, el egoísmo, la
desesperanza, el escapismo, la autocompasión, temores irracionales, quejas, etc. y
encontrarás un mosaico de mentiras específicas (como “Merezco mejor”) que se creen y
deseos (como “que respeten mi autoridad”) que se persiguen. La Escritura te capacita para
dar con ellos.
Segundo, los verbos que relacionan a la gente con Dios deben formar parte activa
de tu pensamiento. La gente está siempre haciendo algo con Dios. Los seres humanos
inevitablemente o aman a Dios o aman cualquier otra cosa. Nos refugiamos en Dios o en
cualquier otra cosa. La Escritura tomará un nuevo sentido cuando desarrolles una
atención hacia los verbos que nos relacionan con Dios. Tal perspectiva provee un
poderoso entendimiento tanto en consejería evangelística como para ayudar a los santos.
Recuerdo cuando aconsejé a un hombre que habitualmente escapaba de las
presiones de la vida viendo televisión, comiendo, jugando juegos de video, en el alcohol, la
pornografía, colecciones y novelas de ciencia-ficción. ¿Dónde debíamos comenzar?
¿Podría encontrar pasajes que enfocaran sus problemas? No estaba seguro por donde
comenzar. Entonces, me vino una idea: Intenta comenzar con los Salmo como un todo.
Casi cada Salmo, presenta de una u otra manera al Señor como nuestro refugio en los
problemas. Los Salmos implícitamente y explícitamente amonestan a los que toman
refugio en cualquier otro lado. Los Salmos nos impulsan a conocer y obedecer a Dios en
las trincheras de la vida. Este hombre se sintió vagamente culpable por algunos de sus
comportamientos malos. Pero no podía ver el patrón o la seriedad. Sus esfuerzos de
cambio quedaron a medias y no fueron exitosos. Al quedar convencido del pecado
específico de su corazón (refugiarse en los ídolos en lugar de en Dios), despertó y le hizo
ver sus pecados de conducta de una nueva manera. Inclusive comenzó a identificar
pequeños trucos de escapismo que ni siquiera se había dado cuenta que los hacía. La

32
Jn 8:44; Ef 2:2-3, 2Ti 2:26; Stg 3:14-16.
33
1R 21:1-7; Heb 11:25; Fil 3:4-11.
34
Jue 21:25; Pr 3:5,3:7, 12:15, 14:12, 18:2, Is 53:6; Fil 3:19; Ro 16:18.

24
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

gracia de Cristo comenzó a ser real y necesaria. Él empezó a estar motivado para cambiar
prácticamente, es decir, enfrentar la presión y las responsabilidades para la gloria de Dios.
En la próxima sección, me concretaré a una familia de preguntas en particular;
"¿Qué quieres, deseas, anhelas, codicias?" Como hemos visto, hay muchas maneras de
llegar a un tópico de motivación de una manera bíblica, pero esta es la más fructífera. Los
autores del Nuevo Testamento repetidamente aluden a los deseos controladores de la vida
cuando resumen nuestra lucha interna con el pecado.
Preguntas y Respuestas acerca de los "Deseos de la Carne"
1. ¿Cuáles son las palabras más comunes que la Biblia usa para hablar de lo que está
mal con la gente?
Idolatría, mentiras, y malos deseos son términos que indican lo que está mal
espiritualmente con la gente. Pero las palabras "ídolos", "Mentiras" y "malos deseos" han
llegado a ser casi inútiles para los lectores modernos de la Biblia. La idolatría se ha
reducido a imágenes visibles; las mentiras se han reducido a engaño consciente a otras
personas; los malos deseos se han reducido a deseo sexual. Tienes que ampliar el
significado de estos términos….
El Nuevo Testamento hace una ecuación con los deseos pecaminosos y la idolatría
(metafóricamente) en varias ocasiones (Col 3:5; Ef 5:5). La idolatría es un resumen por
cualquier amo falso y controlador de la vida. Un ídolo es cualquier cosa que te controla, o
sea que toma el lugar de Dios en tu vida (1Jn 5:21).

2. ¿Por qué la gente hace cosas impías específicas?


Los deseos de la carne. [Hay que entender que en el Nuevo Testamento “la carne”
en la mayoría de los casos refiere a la vieja naturaleza (pecaminosa), no al cuerpo físico.
Por ejemplo ve Jn 3:6, y Gá 5:16-21 donde las obras de la carne no incluyen tan solamente
fornicación sino también pleitos, celos, iras, etc.] Los deseos de la carne son los deseos
controladores específicos (malos deseos, codicias o placeres) que dan origen a fruto malo.
Los deseos desordenados explican y organizan los diversos frutos malos: palabras,
acciones, emociones, pensamientos, planes, actitudes, memorias, fantasías. Para
corroborar esta conexión entre los motivos y el fruto ve Gá 5:16-6:10; Stg 1:13-16; Stg
3:14-4:12. En lenguaje moderno tales anhelos a menudo son enmascarados como
expectativas, metas, necesidades sentidas, deseos, demandas, impulsos, etc. La gente habla
de sus motivos de maneras que se anestesian ellos mismos y a los demás con respecto al
verdadero significado de lo que están describiendo.
3. ¿Pero qué tiene de malo querer cosas que parecen buenas?
Adjetivo #1: malo, deseos pecaminosos.35 Algunas veces el objeto mismo del deseo
es malo: por ejemplo, matar a alguien, robar, ser el señor de la droga en Filadelfia. Pero a
veces el objeto del deseo es bueno y el mal reside en el señorío que tiene ese deseo sobre
nosotros. Nuestra voluntad reemplaza la de Dios decidiendo como vivir. Juan Calvino lo
dijo de esta manera: Lo malo de nuestros deseos no reside en lo que queremos sino en
que lo queremos demasiado. Los afectos naturales (por cualquier cosa buena) llegan a
estar anhelos controladores e desmedidos. Hemos sido creados para ser gobernados por
35
Col 3:5; 2P 2:10.

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pasiones y deseos piadosos (Ver #15 más adelante). Los deseos naturales por las cosas
buenas fueron hechos para existir subordinados a nuestro deseo de complacer al Dador de
regalos. Un punto importante para la consejería es el hecho de que el mal reside en la
posición de control que ocupa el deseo y no el objeto en sí.
Considera este ejemplo. Una mujer comete adulterio y se arrepiente. Ella y su
esposo reconstruyen su hogar con dolor y paciencia. Ocho meses después el hombre se ve
plagado de sospechas. La esposa lo percibe y se siente un poco como si estuviera bajo la
vigilancia del FBI. El esposo esta angustiado por sus sospechas porque no tiene razones
objetivas para sus sospechas. "Ya la he perdonado; hemos reconstruido nuestro
matrimonio; nunca antes nos habíamos comunicado tanto, ¿Por qué entonces tengo esta
desconfianza?" Lo que finalmente surge es que está dispuesto a perdonar el pasado pero
está intentando controlar el futuro. Su anhelo puede ser declarado en la siguiente manera:
"Quiero tener la garantía que la traición nunca más ocurrirá." La misma intensidad del
anhelo empieza a envenenar la relación; lo pone a él en la posición de estar continuamente
juzgando a su esposa, en vez de estarla amando. Lo que él desea no puede ser garantizado
en esta tierra. Él ve el punto, ve su deseo desmedido de asegurar el futuro. Pero exclama:
¿Qué de malo tiene que yo quiera que mi esposa me ame? ¿Qué tiene de malo que yo
quiera que ella permanezca fiel a nuestro matrimonio? Aquí es donde la verdad es tan
dulce. No hay nada malo con respecto al objeto del deseo; pero todo será malo cuando éste
gobierne su vida. El proceso de restauración dio un paso más grande hacia adelante
cuando él entendió la lección que Su Pastor tenía para él.
4. ¿Por qué la gente no ve esto como un problema?
Adjetivo #2: deseos engañosos.36 Nuestros deseos nos engañan porque se nos
presentan como muy factibles. Los afectos naturales se deforman y nos ciegan. ¿Quién no
desea buena salud, comodidad económica, un cónyuge amoroso, buenos hijos, éxito en el
trabajo, padres amables, comida sabrosa, una vida sin complicaciones, control sobre las
circunstancias? Sin embargo, los anhelos por estas cosas pueden llevarnos a toda clase de
mal. Las cosas que la gente desea son magníficas como bendiciones recibidas de Dios,
pero terribles como gobernantes. Ellas prometen bendición pero entregan pecado y
muerte.
Algunos pecados son rebeldía abierta, hechos con toda conciencia de la elección
(Sal 19:13). Otros pecados reflejan la locura del pecado que es ciega, oscura, habitual,
compulsiva, ignorante y confundida.37 Uno de los gozos de la consejería bíblica es que
eres capaz de encender las luces en el cuarto oscuro de otra persona. Todavía no he
encontrado una pareja hostil que entienda realmente sus motivos. Santiago 4:1 en adelante
enseña que los deseos son el origen de los conflictos. Las parejas que pueden ver qué es lo
que las gobierna (anhelos de afecto, atención, poder, vindicación, control, comodidad, una
vida fácil) se pueden arrepentir y comenzar a aprender cómo hacer la paz.
6. ¿Cada persona tiene un "pecado-raíz"?
Deseos (Plural). Con sobrada razón la Biblia usualmente se refiere a los "deseos"
(plural) de la carne. El corazón humano puede generar un deseo confeccionado para cada
situación. Los deseos hierven dentro de nosotros; la mente del hombre es una fábrica de
ídolos; estamos infestados de deseos. Ciertamente un deseo en particular puede ser tan
36
Ef 4:22.
37
Gn 6:5; Sal 19:12; Ec 9:3; Jer 17:9; Ef 4:17-22; 1Ti 1:13; 2P 2:10-22.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

frecuente o habitual que parezca ser el "pecado-raíz": el amor al dinero, miedo al hombre
y deseo de aprobación, amor a la preeminencia, deseos de placer, etc. pueden dictar en
nuestras vidas. Pero toda la gente tiene todos los deseos típicos.
El darnos cuenta de la diversidad de los deseos humanos nos da gran flexibilidad y
penetración para la consejería. Por ejemplo, un deseo puede generar diversos pecados,
como dice 1Ti 6:10. Cada uno de los 10 mandamientos puede ser quebrantado por alguien
que ama y sirve al dinero. Por otro lado, una sola conducta puede venir de diferentes
deseos. Por ejemplo, un acto de inmoralidad sexual puede ocurrir por muchas diferentes
razones: placer erótico, beneficios financieros, venganza hacia el cónyuge o los padres,
miedo de decir no a una autoridad, búsqueda de aprobación y afirmación, el placer de tener
control sobre la respuesta sexual de otra persona, para ganar estatus social o avance en la
carrera, sentirse triste por alguien y jugar al salvador, miedo a perder un compañero
potencial para el matrimonio, escapar del sentimiento de aburrimiento, presión grupal, etc.
Los consejeros sabios excavan buscando las cosas específicas. No toman por sentado que
todas las personas tienen la misma carne característica o que una persona siempre hace las
cosas por las mismas razones. La carne es creativa respecto a la iniquidad.
7. ¿Cómo puedes saber que un deseo es desmedido o natural?
Por sus frutos los conocerán. La motivación humana no es un misterio teórico del
cual debamos especular. Los deseos malos producen frutos malos que pueden ser vistos,
escuchados y sentidos (Stg1:15, 3:16). Por ejemplo, un padre que quiere que su hijo llegue
a ser cristiano revela el estatus o posición de su deseo siendo un buen padre o uno
manipulador, temeroso, iracundo y sospechoso. Una esposa que quiere ser amada revela la
posición de su deseo por medio de cuánto ama y respeta a su esposo. Los frutos visibles
revelan si Dios o los deseos están en control.
11. ¿Qué hay de los temores? Parecen ser tan importantes en la motivación humana
como los deseos.
El temor y el deseo son dos caras de la misma moneda. Un temor pecaminoso es el
deseo de que algo no ocurra. Si yo quiero dinero, temo la pobreza con sus privaciones y
humillaciones, y viceversa. Si quiero ser amado, me aterra el rechazo. Si temo al dolor y a
las dificultades, deseo comodidad y placer. Si deseo preeminencia, temo estar
subordinados a otros. Con algunas personas su temor puede estar más pronunciado que su
deseo correspondiente, y un consejero sabio trabajará con aquello que este pronunciado.
Por ejemplo, una persona que creció durante la Gran Depresión puede manifestar
adoración al dinero a través de su temor a la pobreza que se manifiesta por la ansiedad,
cálculos repetidos de su riqueza, etc. Otra persona puede manifestar adoración al dinero a
través de un consumismo desmedido. Con el primero hay que señalar el temor; con el
último la codicia. Las dos son expresiones complementarias del deseo de hacer tesoros en
la tierra.
12. ¿Tiene la gente motivos en conflicto?
Ciertamente. El conflicto entre los deseos pecaminosos (“deseos de la carne”) y los
deseos del Espíritu Santo es un hecho en la vida cristiana (Gá 5:16-17). La gente a
menudo tiene motivos mezclados, algunos buenos, algunos malos. La mayoría de los
predicadores y los consejeros reconocerán que el amor a Cristo y a la gente batalla con el
amor al éxito y a la aprobación humana. La gente puede tener varios tipos de motivos en

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

conflicto. Dos deseos pecaminosos pueden estar en conflicto. Por ejemplo, un hombre de
negocios puede querer estafar o malversar dinero, pero se detiene por miedo a lo que
pensarán de él sus clientes y amigos si lo descubren. En este ejemplo, la adoración al
dinero y la aprobación social están ambos presentes; el corazón se inclina por el segundo
motivo. La gente a menudo pone en orden de prioridad sus deseos, y puede arreglar sus
prioridades de manera diferente en diferentes situaciones. Por ejemplo, un hombre que
nunca robaría a una tienda, por miedo a las consecuencias sociales, podría hacer trampa en
sus impuestos porque no es muy probable que lo descubran. En este caso la voluntad
propia y la adoración al dinero tomaron el control, y la aprobación social pasó a segundo
término. El "camino ancho" tiene mil variantes creativas.
13. ¿En consejería simplemente confrontamos a las personas con sus deseos
pecaminosos?
Los consejeros sabios no "simplemente confrontan" cualquier cosa. Ellos hacen
muchas cosas que hacen que la confrontación sea oportuna y efectiva. Los consejeros no
pueden ver el corazón, sólo las evidencias, por eso es apropiado tomar con cierta cautela
las discusiones sobre los motivos del corazón.
Pero esto no quiere decir que no puedas lidiar con tales asuntos. Recuerda que 2ª
Timoteo 3:16 comienza con "enseñar." La buena enseñanza (por ejemplo, acerca de como
Gálatas 5 y Santiago 1 conecta el pecado externo con los deseos internos) ayuda a la gente
a examinar y llegar a conocerse a sí mismos. La experiencia con la gente te hará
"conocedor de casos" con respecto a conexiones típicas (por ejemplo, los varios motivos
ligados a la inmoralidad sexual mencionados en la pregunta 6). Las preguntas
provocativas ("¿Qué deseabas/esperabas/temías cuando le pegaste a tu esposa?") ayudan a
una persona a revelar a sí mismo y a su consejero sus deseos controladores. Ver las
preguntas "rayos X" por más ejemplos.
A la luz del conocimiento personal ante el rostro de Dios (Heb 4:12,13), el
evangelio ofrece muchas promesas: misericordia, ayuda, el cuidado del Pastor en una vida
de santificación progresiva (Heb 4:13-16). “La exposición de tus palabras nos da luz” (Sal
119:130). El arrepentimiento y la fe llegan a ser vigorosos e inteligentes en una persona
que ve tanto sus dioses falsos como sus pecados externos. Los patrones, temas y
tendencias del corazón no nos llevan típicamente a un arrepentimiento definitivo. Trata de
dar un golpe mortal a tu orgullo, temor al hombre, amor al placer, o el deseo de controlar
tu mundo, y te darás cuenta porqué Jesús dijo Lucas 9:23. Sin embargo, progreso genuino
ocurrirá donde el Espíritu Santo está obrando.
Trabaja duro y cuidadosamente ambos en los asuntos de la motivación (Ro 13:14;
los deseos de la carne versus revestirse de Cristo) y en los asuntos de comportamiento (Ro
13:12-13: los actos variados de las tinieblas versus el comportamiento apropiado de "luz").
14. ¿Puedes cambiar lo que quieres?
Sí y Amén. Esto es central en la obra del Espíritu Santo. Siempre vas a desear,
amar, confiar, creer, temer, obedecer, anhelar, valorar, perseguir, esperar, y
servir . . .ALGO. El Espíritu Santo obra para cambiar el algo mientras te conduce con una
mano íntima.38 Los deseos del corazón no son inmutables. Tus deseos no están
predeterminados. Dios nunca promete darte lo que quieres, satisfacer tus necesidades
38
Gá 5:16-25; Ro 6:16-18; 8:12-16; Sal 23:3

28
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

sentidas y anhelos. El dice que seas gobernado por otros deseos diferentes. Esto es
radical. Dios promete cambiar lo que tú realmente deseas. Dios insiste que Él sea el
primero, y todos los demás amores estén radicalmente subordinados.
La mejor manera de entender esto es pensar acerca de la oración. Orar significa
pedir. Y tú pides porque quieres algo. Le pides a Dios, porque crees que tiene el poder
para concederte algo deseado. ¿Recuerdas como Salomón oró por un corazón sabio y con
discernimiento? Dios libremente le dio a Salomón lo que quería (1R 3).
A Dios le complació que Salomón no haya pedido una vida larga, riquezas o éxito.
Salomón no lo había tratado como el genio de la lámpara que existe para concedernos tres
deseos. Lo que deseamos naturalmente (los deseos de la carne) expresa nuestra naturaleza
pecaminosa. Pero Salomón había aprendido a conocer lo que realmente necesitaba. El
había aprendido a orar de acuerdo a la voluntad de Dios. Le agradó a Dios responderle.
¿Puedes cambiar lo que deseas? ¿Puedes aprender a orar por lo que complace a Dios?
Cuando Dios te enseñe a orar, necesariamente Él cambiará lo que deseas.
Dios desafía las cosas que todos en todos lados persiguen (Mt 6:23). ¿Cuáles son
los deseos del cuerpo y la mente (Ef 2:3) que la gente sigue naturalmente? Estoy seguro
que los lectores están familiarizados con las pasiones características, sin embargo piensen
en ellas una vez más. ¿Pueden ser estas cosas cambiadas realmente? Los deseos del cuerpo
incluyen la vida misma, el aire, la salud, el agua, la comida, la ropa, el refugio, el placer
sexual, el descanso y el ejercicio. Los deseos de la mente incluyen la felicidad, el ser
amado, el significado, el dinero, las posesiones, el respeto, el estatus, el logro, la
autoestima, el éxito, el control, el poder, el placer estético, el conocimiento, el matrimonio
y la familia. ¿Tienen que gobernar nuestras vidas estos deseos? No gobernaron la vida de
Jesús.
Por supuesto, muchas de estas cosas no son malas en sí mismas. Lo malo no está
en lo que deseamos, sino en que lo deseamos demasiado. Nuestros deseos de cosas buenas
buscan el trono, llegando a ser ídolos que reemplazan al Rey. Dios se rehúsa a servir a
nuestros anhelos instintivos, pero nos ordena que seamos gobernados por otros deseos.
Dios ordena y nos da el poder para cumplirlo: El obra en nosotros el querer como el hacer
según su buena voluntad (Fil 2:12-13).
¿Puedes cambiar lo que deseas? Sí y Amén. ¿Te sorprende la respuesta a esta
pregunta? Contradice a los puntos de vista contemporáneos influyentes de la motivación
humana. La mayoría de los libros cristianos de consejería siguen estas corrientes de la
psicología secular y dan por un hecho tus deseos y necesidades sentidas. Muchos
psicólogos cristianos influyentes ponen como fundamento de su sistema lo inmutable de
nuestros deseos. Por ejemplo, muchos enseñan que tenemos un "tanque de amor vacío" a
dentro, y nuestros deseos de amor deben ser satisfechos o estaremos condenados a una vida
de pecado y miseria.39 Esto haría imposible para nosotros aprender a orar como oró
Salomón. Refuerza nuestra tendencia a orar por nuestros deseos. Hace que los padres se
sientan responsables en exceso. Refuerza un sentido de victimización en aquellos que
fueron abusados. Refuerza la tendencia de presionar a Dios para que nos cumpla los
deseos.

39
Ver por ejemplo, Robert Hemfelt, Frank Minirth, Paul Meier, Love is a Choice, Bruce Narramore, Your
Child´s Hidden Needs; James Dobson, Hide or Seek; Ross Campbell, How to Really Love Your Children.

29
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Un psicólogo lo dijo de esta manera: "Los deseos del corazón humano no pueden
ser cambiados. Y aun si se pudieran cambiar, el hacerlo haría que el hombre sea menos de
lo que Dios dispuso que fuéramos. Nuestros anhelos son legítimos. Deben ser sentidos
activamente y abrazados para conocer más ricamente a Dios como el Satisfactor y Amante
de nuestra alma. El problema no está centrado en nuestros anhelos."40
Por el contrario, el problema sí son nuestros deseos; los deseos del corazón humano
pueden ser cambiados; nos deberíamos activamente arrepentir de ellos, Dios quiere que
deseemos a Él en lugar. Para hacernos verdaderamente humanos Dios debe cambiar lo que
deseamos, porque debemos aprender a desear lo que Jesús deseaba. No es de sorprenderse
que los psicólogos no puedan encontrar un texto bíblico que pruebe su punto de vista de la
motivación humana. ¡La Biblia enseña una perspectiva diferente!
La vida cristiana es una gran paradoja. Aquellos que mueren a sí mismos, se
encuentran a sí mismos. Aquellos que mueren a sus deseos recibirán en este siglo y en el
venidero la vida eterna (Lc 18:29). Si deseo felicidad, recibiré miseria. Si deseo amor,
recibiré rechazo. Si deseo importancia, recibiré futilidad. Si deseo control, recibiré caos.
Si deseo reputación, recibiré humillación. Pero si deseo a Dios y Su sabiduría, recibiré a
Dios y a su Sabiduría. En el camino, tarde o temprano, recibiré felicidad, amor,
significado, orden y gloria.
Todo cristiano vital testifica que las pasiones instintivas y los deseos de la carne
pueden ser reemplazados con las nuevas prioridades del Espíritu Santo. Esta reorientación
no es instantánea ni completa. Pero es genuina y progresiva. Dos de los grandes libros de
teología cristiana práctica (Las confesiones de Agustín y El tratado de los afectos
religiosos de Jonathan Edwards) meditan en esta transformación. Uno entiende que
Francisco de Asís tomó esto en serio en su oración: "O Maestro divino, permite que pueda
buscar no tanto el ser consolado como consolar, el ser entendido, como entender, el ser
amado, como amar." La necesidad de aprender cómo amar reemplaza el deseo de ser
amado.
Aquellos que tienen hambre y sed de justicia serán saciados, tenemos la palabra de
Jesús. Sin embargo, no tenemos ninguna promesa de que Dios satisfará los deseos
instintivos de nuestra alma. Corrie ten Boom experimentó degradación humana en el
campo de concentración de Ravensbruck. Pero Él que satisface su alma tenía algo mucho
mejor en mente que darle lo que ella deseaba. Le enseñó el gozo en el perdón de los
pecados por la libre gracia. Le enseñó el gozo en poder del Espíritu para rehacerla en una
persona sabia. Y a su tiempo la libro de todas sus prisiones y la llevo a la gloria.
La Biblia nos enseña a orar, a aprender a pedir por lo que realmente necesitamos.
¿Podemos orar las peticiones del Padre Nuestro y realmente creerlo? Sí. ¿Podemos anhelar
la gloria de Dios, que su voluntad sea obedecida, que la provisión material para todo el
pueblo de Dios llegue, que los pecados sean perdonados, que recibamos ayuda en nuestra
lucha contra el mal? Sí.
Un pastor sabio, Stephen Charnock, una vez escribió del "Poder expulsivo de un
nuevo afecto." Los nuevos deseos gobernantes expulsan a los amos menores del trono de
tu vida. ¿Cuáles son los motivos nuevos y diferentes que rigen en un corazón renovado?
¿Qué OBJETOS de deseo caracterizan a los corazones nuevos? ¿Cómo cambia Dios lo que
tú quieres?
40
Lawrence J. Crabb, Jr. Understanding People, p. 134

30
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Para cada uno de los siguientes pasajes pregúntate, ¿Qué o en qué esta persona
realmente quiere, anhela, persigue y se deleita?
•Salmo 42:1-2 •Lucas 11:9-13
•Salmo 73:25-28 •Romanos 5:1-11
•Salmo 63:1-8 •Romanos 8:18-25
•Salmo 80 •Romanos 9:1-3
•Salmo 90:8-17 •2 Corintios 5:8-9
•Proverbios 2: 1-6 •Filipenses 1:18-25
•Proverbios 3:13-18 •Filipenses 3:8-11
•Proverbios 8:11 •Filipenses 3:20-21
•Isaías 26:8-9 •2 Timoteo 2:22
•Mateo 5:6 •2 Timoteo 3:12
•Mateo 6:9-13 •1 Pedro 1:13
•Mateo 6:19-33 •1 Pedro 2:2
•Mateo 13:45-46 •Apocalipsis 22:20

¿Es posible que quieras estás cosas más que lo que quieres los ídolos que
secuestran tu corazón? Sí y Amén. Trae a Jesús todos los deseos que tienes por bendiciones
menores, y pídele que renueva tus deseos. El quiere encender tu corazón con santo amor,
gloria y gratitud.

****************************

Ahora tenemos un panorama más claro del origen del problema. Juan Calvino dijo:
“Lo malo de nuestros deseos no reside en lo que queremos sino en que lo
queremos demasiado.”—Juan Calvino.

También dijo Calvino que el corazón es “una fábrica de ídolos”. Pensemos en estas
citas. ¿Qué quiere decir el término “una fábrica de ídolos”? Que nuestro corazón genera
un sin fin de ídolos. Si llueve, queremos sol para que vayamos a la playa, si hay sol,
queremos lluvia para que se riegue el jardín…Si nos dan chiles rellenos, queremos fríjol
con puerco… hay un sin fin de “yo quiero”s. ¿Son cosas malas? No, no son en sí malas.
Lo malo es cuando elevamos estos deseos a nivel de una demanda, es decir llega a ser
un deseo que nos domina en ciertos momentos, por lo menos.
Vamos a ver un ejemplo: Mateo y su esposa son un matrimonio joven, se peleaban
todos los domingos por la tarde. El es pastor de una iglesia pequeña, y es el típico
hombre orquesta. Su nueva esposa veía como él demostraba mucho esmero y
compasión a todos en sus visitas y pláticas, y anhelaba su tiempo a solas con él, cuando
a ella le tocara recibir de este hombre tan amable. Pensaba que su turno vendría
después de los demás, el domingo por la tarde. Quería caminar con él por la playa,

31
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

agarrados de las manos, disfrutando larga plática. Pero el pastor, después de visitar,
aconsejar y predicar toda la semana, pues ¿qué piensas que él quisiera hacer los
domingos después del culto? Solo deseaba descansar y no hablar con nadie. Los dos
deseaban algo y cada uno estaba dispuesto a luchar para conseguirlo: ella intimidad
compartida y él descanso.
¿Está mal desear pláticas íntimas con tu esposo? ¿Está mal desear descansar después
del trabajo duro? Claro que no. Lo malo es que lo deseaban demasiado. El deseo de
cada uno había llegado a ser una demanda, o su deseo más fuerte en esas ocasiones.
Deseaban la intimidad y el descanso más de lo que deseaban honrar a Dios y amar al
prójimo en esos momentos.
Cualquier cosa que deseamos más de lo que deseamos glorificar a Dios, es decir
cualquier cosa que tome el primer lugar en tu corazón, es un “ídolo de corazón.” Se
incluyen cosas que creemos o en que dependemos o confiamos más de lo que creemos
o confiamos en Dios. Un ejemplo es creer lo que la cultura dice acerca del aborto en
lugar de lo que la Biblia dice. Sería una falsa creencia, o decir que creemos una mentira.
Cuando se trata de qué es lo que creemos que “necesitamos” o que nos va a rescatar en
una situación, estamos hablando de en qué o en quién confiamos. A veces no estamos
conscientes de cuánto dependemos de algo (en nuestra educación, nuestro trabajo, o un
doctor…cualquier cosa o persona) hasta que esa cosa se nos quita. La confianza en
otras cosas, “otros dioses”, muestra cuánto fallamos en confiar en el Dios verdadero. Por
esto, también hablamos de la incredulidad de nuestro corazón, la falta de fe en algo que
Dios ha dicho, en Su amor, Su fidelidad u otro atributo de Su carácter.
Además, las creencias de nuestro corazón funcionan en conjunto con nuestros deseos.
Por ejemplo, muchas veces justificamos nuestra demanda con la creencia que es un
“derecho” o “necesidad” o que lo merecemos. Excusamos el rompimiento de un texto
bíblico con la falsa creencia de que “Ese mandato no aplica en nuestro siglo,” o “No hay
que tomar el mandamiento tan literal,” o “No tuve opción.”
Un mismo deseo, diferentes frutos.
La calidad del fruto es determinada por la raíz (Lc 6:43-45, Mr. 7:15-23) Pero si dos
personas tienen el mismo deseo dominante, no necesariamente actuarán en las mismas
maneras para conseguir el objeto de su deseo. Por ejemplo, pensemos en el deseo de
tener dinero: Una persona podría robar para conseguir dinero. Otra persona podría
estudiar el mercado y tratar hacer inversiones lucrativas. Otra podría ahorrar, enfocada
en acumular tesoros terrenales. Y otra podría estudiar una carrera que le dará alto
salario, como doctor. Sus hechos son manifestaciones o frutos de su deseo por dinero.
Aunque los últimos tres frutos no son en sí malos, se pueden considerar malos si son
hechos solo por el deseo de dinero sin pensar en glorificar a Dios.
Veamos otro ejemplo de cómo un solo deseo podría manifestarse en una variedad de
frutos, pero esta vez en la vida de una sola persona.
Un varón buscó consejería de su pastor porque fue atrapado viendo pornografía y, ya
expuesto, quiso superar este pecado. En la consejería, salieron otros datos acerca de él.
También golpeaba a su esposa. También se ansiaba mucho, y a veces tomaba hasta
emborracharse. Estos malos frutos no parecen tener nada en común el uno con el otro.
Sin embargo, el pastor descubrió una pauta por medio de prestar atención a las

32
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

oraciones de este hombre. Se ansiaba cuando no tenía “lana” en su bolsa. Para aliviar
su ansiedad, veía pornografía o bebía en exceso. También cuando le faltaba dinero se
irritaba más y golpeaba a su esposa—especialmente cuando estaba borracho. El pastor
notó que las ocasiones cuando este varón sintió que “Dios está lejos de mí” eran cuando
no tenía dinero. Y… ¿Cuándo crees que él sintió que Dios estaba cerca de él? Exacto,
cuando tenía dinero. En fin, el amor al dinero era la raíz o ídolo de corazón de dónde
vinieron todos estos malos frutos. Sigue la porción del diagrama que muestra este ídolo
y sus varias expresiones en malos frutos.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Diferentes deseos, mismo fruto.


Ahora vamos a ver como un solo mal fruto podría tener una de varias malas raíces. Es
importante entender esto para poder ministrar adecuadamente a otros. Somos
individuos, aunque la conducta sea la misma, las raíces pueden ser muy distintas como
David Powlison escribió. Pensemos en el mal fruto de la fornicación.
¿Por qué fornica alguien? La razón más obvia es porque le gusta, es decir, el deseo de
placer físico. Pero, pensemos en la jovencita que quisiera ser virgen hasta que se case.
Pero su novio la presiona, diciéndole “Si realmente me amaras…” o “Hay muchas otras
muchachas que dirían que sí…” Si ella cede a él, ¿por qué lo hace? ¿Qué es lo que ella
quiere?, “No quiere perder al novio” dirán, pero queremos buscar más al fondo, ¿por qué
no quiere perderlo? Si el deseo de placer sexual no la domina, ¿que es lo que quiere de
él? Quiere “amor”, la relación íntima, etc. Pongo “amor” entre comillas porque
sabemos que sería una definición errónea del amor (promovido por el mundo). Si alguien
te presiona para pecar, esto no es amarte sino usarte. Entonces la falsa creencia de que
el sexo es la prueba requerida del amor justifica la fornicación por causa del deseo de la
intimidad romántica.
Tercera posibilidad: Imaginemos que la joven se entera de que su novio le fue infiel. Y
que ella entonces tiene sexo con el mejor amigo de su novio. ¿Por qué lo hace? ¿Qué
desea? Desea venganza. Y si ella se venga por sí misma, efectivamente está tomando
el papel de Dios, quien dijo “MIA es la venganza.” Pensémoslo desde la perspectiva de
las creencias: está creyendo “Yo puedo juzgar y condenar.”
Cuarta posibilidad: Imagínense que estamos hablando de una mujer que está decaída,
triste, porque pronto va a cumplir 40 años. Era bonita pero ahora piensa que no lo es.
Fortuitamente se encuentra con un viejo conocido que “le hace una proposición” (pide
que ella se acueste con él). Ella podría ser tentada a hacerlo, ¿por qué? ¿Cómo le haría
sentirse? Quizá ella cedería porque quiere sentirse atractiva otra vez. O, si ella es
soltera, quizá verá esto como su última oportunidad para tener un hijo.
Por último, consideremos un caso muy distinto que sucedió en una iglesia. Una hermana
que era madre soltera, con pocos ingresos, tuvo varios gastos extras un mes, y no tenía
para pagar la renta. El dueño del edificio le dijo, “pues, si tú vienes a visitarme a mi casa

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

el viernes por la noche…a lo mejor puedo pasar por alto tu pago de la renta este mes…”
Ella confesó a los ancianos de su iglesia que estuvo muy tentada a aceptar esta
proposición, porque estaba muy desesperada acerca de cómo iba a proveer para sí
misma y por sus hijas.
Ahora pensemos en cómo tendemos a manejar los casos de fornicación. Regañamos a
la persona. Le decimos que se arrepienta. Si solo hacemos esto, estamos tratando a
todos por igual, y no les estaríamos ministrando en su problema espiritual. Mejor sería
preguntarles ¿cómo está en su relación con Dios? Es decir ¿qué desea? ¿Qué cree o
qué es lo que NO cree acerca de Dios? La hermana del último ejemplo no cree en la
provisión de Dios en esta ocasión.
Nota las diferencias a nivel de corazón. Los jóvenes necesitan confesar que están
deseando el placer o la intimidad más que a Dios, la madre soltera necesita crecer en su
confianza en Dios como proveedor…etc. Es por esto que necesitamos entender el
corazón de cada persona en particular y sus motivos.

Diferentes deseos, fruto bueno o malo.


Ahora consideremos un ejemplo de un fruto NO inherentemente malo. Vamos a ver
cómo el fruto puede ser o bueno o malo, dependiendo de la raíz, es decir, dependiendo
del corazón que lo produce. Pongamos el ejemplo de impartir clases de escuela
dominical en la iglesia. Podría ser que lo hago porque deseo amar a Dios con mi labor y
amar a mis hermanos con mi servicio. Este es un buen motivo, así que en este caso, si
ese es mi deseo dominante, lo llamo buen fruto.
Pero si enseño porque deseo lucirme como la mejor maestra o la más espiritual, o tener
algo de que jactarme, etc. este es un mal motivo, y mi labor de enseñar, aunque es una
cosa buena en sí, en este caso, es un mal fruto, porque viene de un mal deseo.
Otro ejemplo del buen corazón que haría de esto un buen fruto es creer que soy una
simple sierva o colaboradora con habilidad para enseñar. En contraste, en nuestro
corazón pecaminoso, podríamos pensar “necesito hacerlo…es decir, soy indispensable”
o creer “No van a poder encontrar a otra persona”, lo cual es realmente una falsa

35
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

creencia respecto a Dios, porque es creer que “(Dios) no puede sustituirme” es dudar, o
incredulidad. Una manera parecida de pensar es creer que las clases tienen que ser
“perfectas” (y ¡nadie las hace mejor que yo!). Aun nosotros los creyentes tenemos
restos de incredulidad, al mismo tiempo que manifestamos tener fe, como el padre del
muchacho endemoniado en Marcos 9:24, quien le dijo a Jesús: “…Creo; ayuda mi
incredulidad” (RV60). Manifestamos al mismo tiempo fe e incredulidad, así como también
tenemos motivos piadosos y pecaminosos al mismo tiempo, lo que llamamos motivos
mixtos. Ve el diagrama a continuación:

Aprendemos de estos ejemplos que para participar en el proceso de nuestra


santificación, tenemos que trabajar duro y cuidadosamente tanto en los asuntos de la
motivación (por ej. Ro 13:14; los deseos de la carne versus revestirse de Cristo) como
en los asuntos de comportamiento (Ro 13:12-13: los actos variados de las tinieblas
versus el comportamiento apropiado de "luz"). Debes estar trabajando no tan solamente
con tus frutos sino con las preguntas ¿qué es lo que amo? ¿Qué es lo que creo? ¿Quién
es Dios para mí en este momento? Mirar el corazón te previene que seas superficial en
tu auto-análisis, pensando solamente en el “voy a dejar de hacer esto” y “voy a hacer
aquello”. Esto impedirá que te enfoques en tu relación con Dios o contribuirá a que la
veas como algo abstracto y separado de la vida cotidiana.
El Cambio es posible
En este curso estaremos examinando nuestras vidas como si lo hiciéramos a través de
una “cámara lenta.” También estaremos aumentando la luz, haciéndola más y más
luminosa para que podamos ver la vida tal y como es, realmente, para que nos veamos
como somos. Nos veremos en los detalles de la vida y nos daremos cuenta de cuán
apropiado es el evangelio, y estamos invitados a arrepentirnos específicamente.
Con referencia al artículo anterior de David Powlison nos haremos la pregunta “¿Puedes
cambiar lo que quieras?” Nota que las psicologías seculares están comprometidas con
excluir el pecado como un problema. Están comprometidos a quitarse los ojos. Tienen
una perspectiva pasiva de la persona lo que se nota en términos como “necesidades,”

36
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

“instintos,” etc. “programados” en el corazón. Considera, por ejemplo, estas escuelas de


pensamiento:
Psicodinámica: “Estás programado con instintos que te moldean” o “tu pasado y
especialmente los traumas te hicieron así”
Humanista: “Estás programado con una jerarquía de necesidades. Qué tipo de
persona resultas ser depende de si son satisfechas o no”
Conductista: Instintos físicos y sociales, contingencias de reforzamiento
Médico: Tus genes, tu bioquímica te programa. No existe una parte inmaterial
llamada el espíritu o corazón. (Es parecido a la idea de que existen 4
temperamentos y tu tipo te controla.)
Existencial/moralista: El corazón es activo respecto a ti, o a estándares morales, no
a Dios
Todas estas filosofías llaman la atención a circunstancias que te prueban, pero tú
determinas como respondes, conciente o inconscientemente. El corazón activo es un
concepto crítico, bíblicamente, porque un corazón activo se puede cambiar. En lugar de
preocuparme por cómo me tratan los demás, puedo preocuparme por cómo yo estoy
amándoles. Hay un poder expulsivo de un amor nuevo. Es decir, mientras más amo a
Dios, menos amaré (en comparación) a mis ídolos.
No caigan en el error de pensar que el corazón está programado y no cambia. ¡CAMBIO
es precisamente el campo de trabajo del Espíritu Santo!
Esta verdad nos libra, nos da esperanza. Porque tu corazón es el problema, siempre hay
esperanza...puedes cambiar. Precisamente por esto vino Cristo, para cambiarte. De lo
contrario, no eres nada más que una víctima de las circunstancias. No eres responsable.
Pues aun el mundo ya se está dando cuenta de esto. (Algunos autores dicen que los
Estados Unidos ha llegado a ser una “nación de llorones.” Dicen que no debe
sorprendernos que no solucionamos ninguno de nuestros problemas sociales...¡porque
nadie es responsable! Estos inconversos se ha adelantado a muchos en la iglesia en
reconocer a donde nos han llevado las corrientes de filosofías de este siglo.)
Mirar al corazón también te previene que seas superficial en dar consejo, diciendo sólo
“haz esto” y “no hagas aquello” (moralismo). Tampoco enfocarás en la relación de la
persona con Dios como algo abstracto y separado de la vida cotidiana. En lugar, estarás
trabajando con el amor de la persona y la fe de la persona. ¿Qué es lo que ama? ¿Qué
es lo que cree? ¿Quién es Dios para él en este momento ?
Para comprender nuestros corazones (y los de otras personas) investigamos como
detectives para trazar los vínculos lógicos entre circunstancias, fruto, corazón y Dios.
También en nuestro trabajo lo que suele ser lo más elusivo es el motivo del corazón.
Pero en nuestro caso, encontrarlo no depende de nosotros mismos—tenemos la Palabra
de Dios que es poderosa para penetrar y discernir los pensamientos e intenciones del
corazón (Hebreos 4:12).

37
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

PARA PONERLO EN PRÁCTICA: Breve auto-análisis de mi enojo

1. La presión: ¿Cuáles circunstancias te provocan a enojarte o quejarte?

2. Mal fruto: ¿En cuales maneras expresas tu enojo? ¿Cómo te desquitas? (palabras,
hechos)

3. Ídolos del corazón:


a) ¿Qué es lo que quieres (y la circunstancia te impide de obtener) en el momento en
que te enojas? O ¿qué quieres evitar? (deseos dominantes)

b) ¿Cuáles creencias falsas están detrás de tu enojo? Por ejemplo, ¿Qué piensas de
Dios o lo que Dios debe hacer? ¿Cómo justificas tu mala reacción?

Confiesa a Dios deseos dominantes y creencias falsas de tu corazón que se manifiestan


en la ira.

5. ¿Quién es Dios: ¿Cuáles cosas específicas revela Dios acerca de Sí mismo en Ef.
4:29- 5:2 que te llaman a luchar con tu enojo?

6. Corazón justo:
a) ¿Cuáles deseos deben dominar tu corazón en esos momentos?

b) ¿Cuál es la verdad que debes creer cuando estás enojado?

7. Buen fruto: ¿Qué es lo que Dios te llama hacer, en lugar de las malas reacciones?
¿Cuáles acciones específicas expresarán la fe obrando por amor, en lugar de tus
demandas obrando a través del enojo?

38
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LECCIÓN 3: LAS CIRCUNSTANCIAS

A partir de ésta Lección y hasta la 6, vamos a estudiar los diferentes tipos de


circunstancias que nos influyen en nuestra vida diaria. Las circunstancias (Pregunta 1
del modelo de David Powlison) son los eventos que nos pasan y que nos afectan. Las
circunstancias son lo que nos pasa que nos afecta y está fuera de nuestro control
directo: presiones, oportunidades, responsabilidades, estado de salud y tentaciones, las
que enfrentas cada día o las del pasado ¿Quiénes son las personas significativas en su
vida, y qué están haciendo? ¿Qué está pasando? ¿Qué pasó? Incluye el pasado:
Familia de origen, la niñez de esta persona. Incluyen eventos significativos (muerte de
un familiar, divorcio, enfermedad crónica o accidente que paraliza, etc.); relaciones
significativas (familia, compañeros de trabajo, miembros de la iglesia); experiencias
significativas (mudanza de la familia, saliendo para estudiar fuera, conociendo a Cristo).
Hay seis puntos que quiero señalar acerca de las circunstancias, las cuales
estudiaremos brevemente:
1. Son importantes
2. No son determinantes
3. Son reveladoras
4. Son complicadas
5. Las circunstancias difíciles son una parte normal de la vida en un mundo caído.
6. Las circunstancias son usadas por Dios para el bien, primero para refinarnos.

1. Las circunstancias son importantes.


Necesitas entender bien las circunstancias para averiguar cómo te están afectando y por
qué estás reaccionando en ciertas maneras. Necesitas entender las circunstancias de
otra persona para entender cómo está reaccionando. En la lección anterior usé un
ejemplo del fruto de fornicación y una variedad de posibles raíces. La persona que
fornica para vengarse tiene una necesidad espiritual diferente de la de la mujer tentada a
tener sexo con el dueño de su departamento para poder solucionar sus problemas
económicos. La primera persona necesita recordar que Dios dice: “Mía es la venganza,”
arrepentirse por hacerse Juez en Su lugar, y someterse a Él. La segunda persona
necesita confesar su falta de confianza en la provisión de Dios, es oportunidad de crecer
en fe y experimentar la ayuda del cuerpo de Cristo. Si no entiendes las circunstancias,
no entiendes las reacciones de la persona, y no le puedes ministrar tan eficazmente.
Las circunstancias son importantes porque ponen al descubierto pecados específicos,
muestran también como se debe ver la justicia, es decir, el fruto bueno, y también te dice
como puedes amar a la persona. Por ejemplo, si está sufriendo abuso doméstico le
puedes ofrecer refugio.
2. Las circunstancias no son determinantes.
Para entender mejor este aspecto de las circunstancias, utilizo una taza llena de agua
para representar a la persona. Las circunstancias nos afectan como personas. A veces
las circunstancias nos golpean, entonces golpeo la taza para ilustrarlo. Pierdes tu trabajo
(golpe). Y el mismo día tu novio(a) te deja (golpe). Y aún peor, te deja por tu mejor

39
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

amiga(o) (golpe más fuerte). Te enfermas de diabetes (golpe). Te van a amputar la


pierna (golpe más fuerte). Mientras golpeo la taza, sale agua y se derrama en el piso.
Ahora, pregunto, ¿Por qué hay agua en el piso? La respuesta que comúnmente recibo
es: “porque golpeaste la taza.” Bueno, eso explica por qué se derramó el agua. SALIÓ
agua por el golpe, pero…salió AGUA porque había agua adentro. Hay agua en el piso
porque había agua en la taza. Si hubiera habido Coca Cola en la taza, Coca Cola se
hubiera derramado. Si hubiera jugo de naranja, hubiera salido jugo de naranja. Así es
con nuestro corazón: Sale lo que está adentro. Las circunstancias nos presionen, nos
golpean…y provocan que salga lo que está en nuestro corazón. Nota que los golpes no
ponen agua en la taza. Igualmente las circunstancias no ponen lo malo en mi corazón,
no determinan lo que esté dentro de mí. Por eso digo que no son determinantes.
Quizá la prueba última de esto es que en el monte Calvario, tres hombres murieron en
una cruz: Uno amó a los otros dos, en otro se despertó la fe, el tercero se burló de ellos.
El mismo sufrimiento doloroso, tres diferentes respuestas ¿Por qué? Por lo que había
adentro en sus corazones.
3. Las circunstancias son reveladoras.
Las circunstancias no ponen lo malo en mi corazón, solo son el estímulo para que salga
a la vista. Si no fuera por ciertas circunstancias, no sabríamos qué hay en nuestro
corazón. Son reveladoras. Como esta taza es opaca y no se ve el contenido ahora no
siendo golpeada, tampoco se ve lo que está en nuestro corazón cuando no somos
probados. Y por esto, muchas veces solemos pensar que somos mejor gente de lo que
somos. Y cuando vienen circunstancias extremas que nos prueban en tal manera que
jamás hemos sido probados…y decimos o hacemos algo (un mal fruto) que jamás
hubiéramos hecho antes… ¡Estamos sorprendidos! Pensamos “Ese no fui yo. Yo no soy
así.” De hecho, ¡así me dicen en consejería! Así se retrata en películas. No sé si vieron
la película Al Límite de la Verdad (“Changing Lanes”) en la cual el personaje interpretado
por Ben Affleck es probado por una serie de dificultades que van de mal en peor. A la
vez él va reaccionando de mal en peor. Y cuando empieza a hacer lo peor, contratar a
criminales a hacer cosas ilícitas, él dice “Quiero que sepas que no soy este tipo de
persona.”
Pero ¡sí es él! ¡sí eres tú! Nada sale de ti que no estuviera adentro. Es sólo que antes
no fuiste probado lo suficiente para que saliera.
4. Las circunstancias son complicadas.
Hay muchas cosas que nos importan y ni siquiera sabemos que nos importan. No
sabemos a qué estamos reaccionando. Puede haber más que una cosa a la vez.
Pueden incluir circunstancias pasadas y presentes, y aun las que tememos, que no han
sucedido todavía. Tenemos que tomar cuidado de no ser “reduccionistas” en limitar
nuestro enfoque a solo una cosa solamente. Lo más obvio no es siempre lo que nos
prueba más. No vas a entender por qué tu amiga está histérica acerca de estar atrapada
en un embotellamiento de tránsito si no sabes que perdió una cita con el médico que iba
a decirle si tenía cáncer o no.
A veces el mundo te aprieta más y más, no es una cosa grande sino cosas menores y
constantes que se acumulan sobre el transcurso del tiempo, como las circunstancias de
los Israelitas en Números. O a veces recibes un golpe fuerte, por ejemplo un amigo te

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

traiciona. El mundo te engaña para que codicies lo que te ofrece, o te acaricia, y bajas
tus defensas espirituales, te olvidas que hay un león rugiente acechándote.
5. Las circunstancias difíciles son una parte normal de la vida en un mundo caído.
Tendemos a estar sorprendidos por las pruebas y dificultades. Nuestra sorpresa y la
indignación que también podemos sentir indican que tenemos la expectativa de que la
vida sea relativamente fácil: tendremos salud, no ocurrirán contratiempos, nuestras
demostraciones de amor serán correspondidas, y nuestro trabajo duro será
recompensado. Pero desde el principio, la Biblia nos pinta otro retrato de la vida en un
mundo caído:
A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus embarazos… Y al
hombre dijo…maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos
los días de tu vida. (Gn 3:16, 17, RV 1995)
Jesús les respondió…Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En
el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo (Jn 16:33).
Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido,
como si alguna cosa extraña os aconteciese (1P 4:12)
He oído a hermanos en Cristo proclamar “el evangelio de la prosperidad,” es decir, si
sigues a Cristo, Dios te traerá prosperidad material. “Como hijo de Dios, lo mereces,”
piensan. Pero lejos de enseñar que nosotros los cristianos sufriremos menos que otras
personas, Pablo escribió a los Filipenses “Porque a vosotros os es concedido a causa de
Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” (Fil 1:29). En cierto
sentido, podemos esperar sufrir más, y es un privilegio sufrir por causa de Cristo.
También oigo el corolario del evangelio de la prosperidad: “Si tienes problemas, es
porque has pecado, y Dios te está castigando.” Mientras es cierto que producimos algo
de nuestro propio sufrimiento, la Biblia no nos da razón para trazar una conexión directa
entre cada circunstancia difícil y un pecado específico. De hecho, cuando los discípulos
intentaron hacer esta conexión, Jesús les corrigió:
Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus
discípulos, diciendo: Rabí ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido
ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las
obras de Dios se manifiesten en él (Jn 9:1-3).
Así que, ten la certeza de que tendrás aflicciones. No son la excepción, sino la
normalidad en esta vida. Sin embargo, podemos tener la paz en Cristo de la que leímos
en Jn 16:33, aun en medio de las dificultades, porque hay otra verdad importante acerca
de ellas:
6. Las circunstancias son usadas por Dios para el bien, primero para refinarnos.
No puedo expresar esta verdad en una manera mejor que la de Dios en Su Palabra:
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la
paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os
falte cosa alguna. (Stg 1:2-4)

41
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es


necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a
prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea
manifestado Jesucristo (1P 1:6,7)
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo
que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba,
esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Ro
5:3-5).
No hay circunstancia que esté fuera del control de nuestro soberano Dios. En cualquier
dificultad, podemos saber que Dios está presente, está actuando (no es pasivo), y está
actuando para el bien. El bien supremo es Su gloria, y la logra a través de nosotros.
Mientras somos conformados a la imagen de Cristo, más gloria traemos a Dios. Y las
pruebas son precisamente lo que nos humilla, nos refina, y nos pule para que reflejemos
esta gloriosa imagen.
Con todos estos puntos estamos diciendo que las circunstancias se tienen que
interpretar bíblicamente. Tendemos a sacar conclusiones acerca de nosotros mismos y
aun acerca de Dios basadas en las circunstancias que experimentamos. Pero como dijo
mi pastor John Yenchko en un sermón, no interpretemos a Dios por medio de nuestras
circunstancias sino que interpretemos nuestras circunstancias a través de lo que
sabemos de Dios. Esta perspectiva hará toda la diferencia en cómo respondemos a
ellas.
A continuación, vamos a estudiar cinco categorías de circunstancias, las respuestas
humanas típicas ante cada una, y los motivos y las falsas creencias típicos detrás de
tales respuestas. No son las únicas cinco categorías posibles, tampoco son mutuamente
exclusivas. Sin embargo, abarca una gran parte de la experiencia humana. Éstas son:
1. Dificultades generales de la vida
2. Las voces e imágenes de consejo falso que nos influyen
3. Cuando pecan contra nosotros
4. Satanás
5. Las cosas buenas que nos seducen tanto como las cosas malas

Circunstancia 1. Dificultades generales de la vida—Estudios de Números


La Escritura trata de las situaciones de la vida y nunca las presenta como las causas del
pecado ¿verdad? Nunca dice que las dificultades son la causa de
murmuraciones
quejas
lastima de uno mismo
el enojo
amargarse
temor… y tales casas

42
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Ahora estudiaremos dos de los muchos eventos del libro de Números, que podríamos
llamar los "capítulos de murmuraciones" de la Biblia. Cuando el pueblo de Israel
enfrentaba dificultades se quejaron, repetidas veces. Veamos los diagramas con el
modelo de las 8 preguntas para cada pasaje. También tienen un cuadro que resume las
respuestas a las preguntas 1 a 5 para cada pasaje. En la primera columna están las
citas del texto Bíblico. La segunda columna son las circunstancias, que hemos llamado
"el calor." En la tercera están las reacciones o malos frutos (que corresponde a las
espinas del arbusto en el otro diagrama, es decir Pregunta 2 del modelo). La cuarta tiene
las raíces malas que podemos categorizar como deseos/anhelos e incredulidades
(Pregunta 3). La quinta columna contiene las malas consecuencias (Pregunta 4). Y la
última columna tiene todas las cosas buenas: Cristo (Pregunta 5), buen fruto (Pregunta
7), buena raíz (Pregunta 6), y bendiciones (Pregunta 8). Es otra manera de organizar los
datos, pero usando las mismas categorías como se usan en el diagrama con el árbol.
Veamos unos de estos. Num. 11 :4-35 Deben entender ustedes que esta situación se
ocurrió cuando apenas habían salido del monte Sinaí (hacía 3 días). Dios provee por
ellos comida milagrosa, el “pan del cielo” que se conoce como “maná”. Estas dificultades
que encontraron en el desierto no hubieran durado 40 años—el viaje a la Tierra
Prometida solamente requería unas pocas semanas. EI tiempo fue aumentado por la
desobediencia de los Israelitas. Entonces solamente hubieron tenido que aguantar esa
comida fastidiosa por un tiempo corto. Tres semanas de esta “comida de campamento.”
Pon atención especialmente en la cuarta columna, pregunta 3 del modelo. ¿Cuáles son
las raíces? ¿Qué deseaban? ¿Por qué lloraron y se quejaron? Carne, quisieron comer
comida con sabor. ¿Es un deseo malo de por sí? No. No es malo querer comer carne.
Pero ¡mira qué exagerados eran con este deseo! ¡Desearon carne tanto que estuvieron
lamentando haber salido de Egipto! Núm. 11:4 indica el problema de sus deseos:
Anhelaron las delicias de Egipto. Básicamente elevaron sus antojitos al nivel de un ídolo
en sus corazones. Dios mismo los evalúa y explica lo que sus quejas mostraron acerca
de su corazón. Dios dice que con sus llantos estuvieron menospreciándole a Él.
Menospreciarlo es no amarlo o valorarlo, como debiéramos hacerlo. Es no cumplir el
primer y gran mandamiento. Es desear la comida sabrosa más que a Dios.
Por el otro lado hay incredulidad en ellos. ¿Qué creían? Dicen en v. 5 que comían
pescado “de balde” (RV) o “gratis” (NVI) en Egipto. ¿Es verdad que lo comían “gratis”?
No, no comieron gratis, al contrario, ¡el precio fue esclavitud! Convenientemente
olvidaron este pequeño detalle. ¿Qué NO creían? ¿En qué dudaban de Dios? Sus
quejas mostraron que no creían que habían salido de Egipto para su propio bien. Habían
visto los prodigios de Dios en rescatarles de Egipto por medio de las plagas y luego con
abrir el Mar Rojo, pero a pesar de ver todos estos prodigios aquí están dudando que
Dios sea bueno y que cumpla sus promesas y que los llevará a la Tierra Prometida.
Casi siempre se encuentran estos dos aspectos del corazón juntos, enredados: (1)
cambiar el amor al Creador por el amor a algo creado y (2) cambiar la verdad de Dios
por mentira, es decir dudar el carácter de Dios y su Palabra.
¿Cuáles fueron las consecuencias/maldiciones? (pregunta 4). Las consecuencias son
inmediatas, asombrosas: Primero, carne ¡“hasta que salga de sus narices”! En v. 33
menciona que también hubo plaga y “gran mortandad”. Esta maldición nos debe hacer
reflexionar. Antes de tomar esta clase, si yo hubiera pedido que escribieras una lista de

43
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

los pecados que se cometen con más frecuencia, dudo que hubieras escrito “quejas” o
“murmuraciones”. No es algo que acostumbramos considerar una gran cosa. Pero esta
consecuencia grave indica que sí, fue una gran cosa para el Señor. Y vimos porqué en
pregunta 3, porque las murmuraciones mostraron cómo se habían desviado en sus
corazones amando más la comida que a Dios quien la da.
Antes de pensar que nosotros somos mejores que ellos, que no nos hubiéramos quejado
por algo tan pequeño…pensamos en sí no nos quejamos por razones parecidas.
¿Hubiéramos respondido mejor? Yo no. Soy igual al nivel del corazón.
Pregunta 5: ¿Quién es Dios? ¿Qué es lo relevante de Dios en esta circunstancia? ¿Cuál
es la solución? Hay muchas imágenes de Cristo (sombras, anticipos) de su obra
salvífica. Moisés es una figura de Cristo. Dios es le proveedor y este maná es su
provisión milagrosa que no se dio a todos, sino solo a Su pueblo querido.
Podemos ver también las posibles respuestas piadosas a las preguntas 6, 7 y 8 del
modelo en el diagrama:

Números 12 es un caso interesante porque la circunstancia no es una dificultad,


precisamente. Hay varias circunstancias aquí pero ¿Cuál es la circunstancia que está
probando a Aarón y a Miriam? No es una privación o sufrimiento. Por eso, lo
llamaremos una “adversidad percibida.” Esta adversidad percibida es que Moisés es
especial. Esto no es una adversidad—pues ¡solo es adversidad a personas quienes
también quieren ser especiales! Este ejemplo muestra muy claramente cómo el corazón
interpreta el mundo de acuerdo con sus propios deseos pecaminosos. Yo anhelo ser
“especial” y tú eres especial, entonces me perturba, me deja descontenta, celosa…te
percibo como una amenaza, etc.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Ahora veamos el caso de Moisés y Aarón en Num. 20:1-13 (LEER). Aquí el pueblo se
“juntó” contra ellos por falta de agua, se quejaron nuevamente deseando haber muerto
antes que sufrir por la sed (su circunstancia difícil es falta de agua). Moisés y Aarón
clamaron por la ayuda de Dios “y la gloria de Jehová apareció sobre ellos”. No obstante
haber recibido las instrucciones precisas, Moisés reaccionó con enojo (vv. 10-11),
golpeando la peña en lugar de hablarle como le había ordenado Dios y maldiciendo al
pueblo (v. 8) (su mal fruto, Pregunta 2). ¿Cuáles fueron sus deseos y creencias? No le
creyeron a Jehová (incredulidad), ni le santificaron delante de la congregación (v. 12, ver
también Dt. 32:51), sino que llamaron la atención sobre sí mismos buscando su propia
gloria y no la de Dios (corazón injusto, Pregunta 3). Las consecuencias (Pregunta 4)
para ambos son terribles: no entrar a la Tierra Prometida. ¿Quién es Dios? (Pregunta 5),
en este pasaje vemos otra vez la provisión de Dios (V. 11) apuntando al agua de vida
eterna que es Cristo, no solamente proveyendo en ese momento específico, sino para la
eternidad (1Cor. 10:4). En el diagrama también vemos las posibles respuestas piadosas
a las preguntas 6, 7 y 8.
Es interesante y a la vez impactante el hecho de que Moisés, quien era “muy humilde,
más humilde que cualquier otro sobre la tierra” (Num. 12:3) haya recibido tal castigo de
Dios. No nos confundamos, no lo recibió por el mero hecho de reaccionar a su enojo,
sino por el hecho de “no haber confiado en mi, ni haber reconocido mi santidad en
presencia de los israelitas” (Nú 20:12). Moisés falló en su punto fuerte, su humildad,
pecó de orgullo contra Dios “a) al hablar con enojo, b) usurpar el lugar de Dios,
preguntando al pueblo “¿acaso tenemos que sacarles agua de esta roca? (v. 10), y, c)

45
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

actuando violentamente, golpeando la roca dos veces, cuando Dios le dijo que le hablara
solamente.”41

Éste mismo pasaje, Num. 20:2-5 podría también ser analizado con respecto de los
israelitas, ya que una vez más se estaban quejando por una carencia.
“En tanto los israelitas continuaron con su viaje, las cosas se complicaron más. Estaban
cansados de las dificultades, y como es usual con nuestras naturalezas pecaminosas,
comenzaron a buscar a quién culpar. Moisés era un blanco fácil, pero Moisés no era
responsable por la situación en la que Israel se encontraba. Dios (por medio de la
columna de fuego y la nube) les había guiado a este preciso lugar porque tenía un
propósito específico en mente. Esta sería una ocasión adicional para que Dios
demostrara su poder a los dudosos israelitas. A pesar de esto, ¡eso no fue la manera en
que ellos interpretaron la situación!
Este pasaje nos muestra qué tan rápido el dolor se convierte en enojo. Esto nos llama a
admitir humildemente que, como pecadores, tendemos a responder pecaminosamente a
cualquier dificultad que enfrentemos…Este pasaje deja una cosa clara: el enojo revelado
en medio de la prueba dice más acerca de nosotros de lo que revela acerca de la
prueba. ¡La Biblia se mantiene enfocada en nosotros! Confronta nuestra auto-justicia y la
ceguera espiritual que nos hace pensar que nuestros más grande problemas están
afuera y no dentro de nosotros. Nosotros sostenemos que los cambios en la situación,

41
Spirit of the Reformation Study Bible, (Zondervan: Grand Rapids, MI) 2003, nota a pie para Números 20:9-11, p.
229.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

lugares, y relaciones, nos permitirán responder en una manera diferente. Decimos que la
dificultad causa que respondamos en una manera pecaminosa. Pero la Biblia nos
enseña vez tras vez que nuestras circunstancias no causan que actuemos como lo
hacemos. Ellas solamente exponen la verdadera condición de nuestros corazones,
revelada en nuestras palabras y acciones.”42
El Salmo 78 resume las experiencias de los israelitas en el desierto. Dice v. 22 “Porque
no confiaron en Dios, ni creyeron que él los salvaría.” Nuestras reacciones a las
circunstancias revelan como estamos con Dios. Los Israelitas no son los únicos
creyentes con restos de incredulidad en sus corazones.
Un cuadro de resumen de estos estudios de pasajes de Números se encuentra a
continuación. Una tarea del curso es llenar un cuadro parecido, también incluido.
Desde el capítulo 11 de Números y hasta el capítulo 21, los israelitas se quejaron siete
veces contra Dios, acerca del camino, de los alimentos, de los gigantes, de sus líderes,
de los juicios divinos, del desierto y otra vez acerca del maná. Voy a hacer un
paralelismo entre el peregrinaje del pueblo israelita hacia la tierra prometida con nuestro
propio peregrinaje en esta vida hacia la nueva Jerusalén. Me pregunto si me encuentro,
como los israelitas, murmurando y quejándome contra Dios por: mi trabajo, mis hijos, mi
matrimonio, el clima, mi enfermedad o la de mis seres queridos, los precios y los
impuestos, etc.
Vamos a aplicar el modelo a una dificultad de la vida que pudiéramos sufrir cualquiera de
nosotros. La circunstancia (Pregunta 1) sería la pérdida de un empleo o trabajo, es una
dificultad que se puede presentar en cualquier momento. Piensa por un momento cómo
te afectaría esto, no podrías sostener a tu familia, pagar tus deudas, la renta de la casa,
tus planes, etc. Habías comenzado a planear y ahorrar para tus próximas vacaciones y
de repente sucede esto. ¿Cuál sería tu primera reacción? Quizás te enojarías, ya que
has sido un buen empleado por tantos años, quizás llorarías de impotencia ya que no
podrías cumplir con tus compromisos económicos, quizás te deprimirías a tal grado que
permanecerías en casa encerrado e incapaz de buscar otro empleo (mal fruto, pregunta
2). ¿Qué es lo que están revelando éstas reacciones acerca de tus deseos y creencias?
Quizás estarás pensando: “¿y qué voy a hacer ahora? No es posible vivir así, lo he
perdido todo”. Has perdido la seguridad que te da un empleo bien remunerado. En
nuestra cultura hay la fuerte creencia de que tu trabajo define quién eres, en un símbolo
de status, te identifica y ahora lo has perdido (una falsa creencia, Pregunta 3). En el caso
de que decidieras permanecer deprimido en casa, tal vez tus deudas aumentarían, tu
esposa estaría también ansiosa, triste y desesperada, habría caos en tu hogar (malas
consecuencias, (Pregunta 4) ¿Quién es Dios para ti en este momento?, ¿cuáles
verdades bíblicas te ayudarían a responder piadosamente a pesar de la pérdida de tu
empleo? (Pregunta 5). Si tu identidad está tan ligada a tu trabajo, necesitarás creer en la
verdad bíblica de que nuestra “vida está escondida con Cristo en Dios” (Col. 3:3), soy
heredero de sus promesas y bendiciones. Asimismo, Dios nos da la seguridad que Él
cuida de nosotros (1Ped 5:7) y que Él sabe cuáles son nuestras necesidades y está
pendiente de éstas (Mat 6:32). Estas verdades obrarán el cambio en tu corazón para
creer que un trabajo es importante, pero no es mi fuente de identidad y seguridad, las
cuales están en Cristo (creencia verdadera del corazón justo, Pregunta 6). No estoy solo

42
Traducido del capítulo 8 del libro How People Change, por Paul Tripp y Tim Lane ps. 127-128.

47
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

y tengo los recursos de Cristo de sabiduría y fortaleza para lidiar con el dolor y
desánimo. Estoy casado con Él quien está en control y quiere mi bien. Los frutos
piadosos (Pregunta 7) producidos por estas creencias serían contentamiento y
paciencia, a la vez de buscar un trabajo nuevo diligentemente, confiando en que Dios
nunca me dejará, jamás me abandonará (Heb 13:5). La cosecha por estas buenas
creencias y frutos (Pregunta 8) serían una fe fortalecida y familia unida por la misma fe.

“La vida en el mundo es como un peregrinaje por el desierto. Cada día enfrentamos
dificultades inesperadas, e incluso ¡hasta las bendiciones nos desvían del camino! En
medio de todo ello, Dios obra para exponernos, cambiarnos y madurarnos. El no te ha
olvidado ni ha olvidado las promesas que te ha hecho. No te ha abandonado en los
límites de tu poder y sabiduría. En maneras gloriosas, aunque difíciles de entender, Dios
está en medio de tus circunstancias. Él te pide que te vuelvas de estarle cuestionando a
que te examines personalmente. ¿En qué ocasiones te cuestionas acerca de Su bondad,
gracia y amor? ¿En qué momentos juegas con la idea de “regresar a Egipto”?” 43

43
Traducido del capítulo 8 del libro How People Change, por Paul Tripp y Tim Lane p. 130

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

PARA PONERLO EN PRÁCTICA

Contesta las siguientes preguntas para estar más consciente de cuáles circunstancias
específicas te provocan más (Pregunta 1 del modelo).
¿Cuáles presiones enfrentas regularmente, o en este momento?

¿Quiénes son las personas difíciles en tu vida?

¿Cuáles oportunidades tienes o bendiciones inesperadas has recibido?

¿En cuáles situaciones te sientes solo o como que nadie te comprende?

¿En cuáles situaciones te sientes presionado o tenso, o te tientan a esconderte,


claudicar, o evitar enfrentar el problema?

¿Las acciones de quién te importan? ¿De quién es la aprobación que buscas, o de quién
temes ser rechazado?

(Repetición de la tarea anterior) ¿Cuáles circunstancias te provocan a enojarte?

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

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LECCIÓN 4: LAS CIRCUNSTANCIAS, CATEGORÍA 2

Las Voces e Imágenes de Consejo Falso que Nos Influyen

Un propósito de esta lección es hacernos más conscientes de los aspectos de nuestras


circunstancias que son parte de la cultura en que vivimos y cómo nos afectan. El impacto
de la cultura se puede comparar con el impacto de la contaminación del aire que no
puedes ver: lo que inhalas gradualmente, sobre el transcurso del tiempo, te afecta. Las
influencias en nuestro entorno son más frecuentemente sutiles que obvias. Nuestra
cultura nos bombardea con imágenes y voces que comentan ya sea cómo debemos
vernos (güero o moreno, gordo o flaco, etc.), cómo se define el éxito, cuánto dinero
debemos tener, o dónde debemos vivir, o cuánta educación debemos tener. Muchos
conceptos falsos son comunicados visualmente por medio de imágenes en los medios:
imágenes en la televisión e internet, y la portada de revistas. Es verdad el dicho que
“Una imagen vale más que mil palabras.” Hay muchas variedades del mensaje “Si tienes
esta cosa, serás feliz” (por ejemplo, un auto deportivo te da mujeres bellas). Las
personas a nuestro alrededor nos “aconsejan” por medio de lo que dicen y lo que hacen.
Modelan la conducta para nosotros. La mentira es que nuestra apariencia, experiencia,
éxito o dinero nos dará un fundamento para la vida. Pero nos acordamos de que el
ambiente mentiroso en sí no determina si la persona será un árbol fructífero o un árbol
espinoso, sino que esto depende de qué hace el corazón humano con su ambiente, es
decir, cómo responde a estas mentiras. Las influencias son significativas pero no
determinantes. Somos tentados a anhelar las cosas que nos prometen. Logran poder
cuando creemos la mentira y queremos lo que nos ofrece.
Soy tentada a amar las cosas que me prometen las mentiras. Si defino el éxito basado
en la habilidad atlética, creo la mentira de que esta habilidad es lo que vale y amo los
sentimientos que tengo cuando soy un éxito en los deportes. Si defino el éxito como ser
la maestra más querida por los alumnos, seré tentada a darles calificaciones más altas
de lo que merecen.
Los estándares de belleza
Una de las obsesiones obvias en nuestra cultura es la búsqueda de la belleza física. Las
imágenes de la televisión, revistas y cine nos enseñan cuál “look” es de valorar y cuál es
de estigmatizar. A través de lo que vemos y lo que oímos, se nos inculcan las normas de
la belleza, es decir, qué es “bueno” y qué es “malo” con respecto a nuestra apariencia.
Hay anuncios largos (“infomerciales”) para hombres calvos que son retratos asombrosos
de manipulación. Muestran a un hombre antes y después del tratamiento para la calvicie
anunciado. En la entrevista antes, aparece desarreglado, con hombros caídos, dice que
todo le va mal: no tiene citas con las chicas, no está ganando dinero de ventas en su
negocio. Después lo muestran corriendo por la playa con una mujer en bikini en cada
brazo. Entra al mar con un clavado y sube (en cámara lenta) sacudiendo su nuevo
cabello como si fuera la melena de un león. ¡Hubieras pensado que era Sansón con la
fuerza en su pelo! En la entrevista se presenta enérgico y vigoroso, vestido con un traje
de última moda. Dice que nunca la ha ido mejor en su negocio y que tiene citas con una
mujer diferente cada noche. El mensaje es claro, trata de convencernos y seducirnos a
creer que la presencia de cabello encima de la cabeza es lo que hace la vida buena.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Ese comercial es un ejemplo de cómo funcionan las imágenes. Observa que la


estrategia es apelar a algo ya presente en el corazón humano. El programa de televisión
no puede forzarme a creer su mensaje o a marcar el número 800 para comprar su
producto. Sus mentiras tienen que incitar y consentir anhelos de la carne ya residentes
en el corazón humano: en este caso, anhelos popularidad, intimidad, felicidad, dinero,
libertad, la fuente de la juventud. Los anuncios se aprovechan de la tendencia del
corazón humano a creer la gran mentira de que podemos darle sentido a la vida sin
Dios, y esta mentira viene en miles de formas. Un análisis de las mentiras que seducen a
la gente siempre te llevará al corazón que está dispuesto a creer y desear estas
mentiras. Una manera de poner al descubierto la mentira para traer la verdad que libra
en su lugar es escuchar a una persona hablar de sus necesidades percibidas, es decir,
lo que cree que necesita para ser feliz.
Donde sea que vengan estas mentiras, ya sea de “la presión del grupo”, de los medios
masivos, o de “los procesos de aculturación y socialización”, la clave para nuestro
entendimiento es ponerlas al descubierto. Las mentiras de la cultura usurpan el lugar de
la verdad de Dios. Prometen bendiciones y advierten de las maldiciones. Definen qué es
bueno (en este caso, cabello encima de la cabeza) y definen lo malo (calvicie). Si
obtienes “lo bueno”, serás bendecido. La mentira crea una versión falsa de la vida y la
muerte, significado y futilidad, la felicidad y el descontento. Tenemos que corregir
nuestras perspectivas distorsionadas al notar cómo hemos sido moldeados por las
imágenes persuasivas de nuestro contexto.
Para las mujeres es más difícil porque son bombardeadas con voces que dicen que su
apariencia las define como persona, y hay más normas acerca de cómo se deben ver.
La cultura nos dice el color de piel preferido, el color de pelo preferido, y los detalles de
la figura preferida. Las preferencias específicas dependen del país, y de la época. La
tentación de preocuparse por la apariencia física siempre ha existido pero hoy día los
vehículos por los cuales nos llega ésta tentación son más intensos y numerosos. Las
mujeres en los años 1890 pudieron haberse comparado con las otras mujeres de su
pueblo, pero ahora se comparan con las estrellas y modelos de todo el mundo cuyas
caras son conocidas por los medios masivos. Las imágenes les dicen a los hombres lo
que deben de buscar en una mujer y a las mujeres cómo se deben ver.
Hay jovencitas que se privan a sí mismas de alimentos para adelgazar hasta alcanzar
una norma que ni siquiera es alcanzable para todos. Piensa en la muñeca Barbie, ¿qué
mujer real tiene tal forma? El esfuerzo por alcanzar las normas culturales conlleva un
prejuicio a favor de la juventud, y menosprecio de la vejez. Pero la verdad es que algún
día todos nosotros nos pareceremos a nuestros abuelos. Si crees las normas culturales,
algún día estarás “maldito” porque estás viejo, no importa lo que hagas para evitarlo.
Las normas falsas nos invitan a cambiar nuestra lealtad. Dan por sentado que tienes el
dinero y el tiempo libre pare dedicarte a cumplir con esas normas. ¿Qué pasa cuando
alguien abraza tales valores? Viven de acuerdo con su “fe” en ellos en incontables
maneras. Comúnmente las mujeres sienten ansiedad leve pero constante acerca de su
apariencia. Se puede manifestar en invertir exceso de tiempo y/o dinero en maquillarse,
tratar de corregir “defectos” por otros medios o simplemente en pensar en su apariencia.
O quizá están muy conscientes de cómo se visten todas las otras mujeres de la iglesia.
Se comparan con ellas y sienten celos, envidia, competitividad, inferioridad o
superioridad, auto-aborrecimiento u orgullo. Quizá cae en un “desorden de comer” para

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

adelgazarse, o se rinde: no se cuida y sube de peso 50 kilos. Todos estos malos frutos le
roban del gozo y libertad de la fe en Cristo, y restan energías que pudiera invertir en
amor a su prójimo y servicio a Dios.
Estas voces culturales menosprecian la manera en que Dios te hizo. Estos valores son
todo lo opuesto de lo que Dios dice que vale y cuál es la belleza verdadera. La Palabra
de Dios habla extensamente de tales asuntos de “aculturación”, de esclavitud a las
imágenes y voces de los falsos profetas del mundo y sus valores distorsionados.
Romanos 12:2 nos exhorta “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados
mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios,
buena, agradable y perfecta.” Estudio de la Palabra de Dios renueva nuestra mente.
Proverbios 31:1-10 retrata la belleza verdadera en temer, confiar en, y amar al Señor y
Redentor. También comenta del engaño del encanto y la vaciedad de la belleza física.
Primera de Pedro 3:1-6 re-define la belleza en manera parecida. Contrasta la imagen
cultural (“adorno externo”) con la imagen imperecedera de Dios en el corazón. Este tipo
de belleza no se pierde sino que puede ser aun más radiante a los 90 años que a los 18.
Así entendemos esta circunstancia con el modelo de las 8 preguntas:

Las enseñanzas falsas de la “autoestima”


El estándar o criterio que anhelamos alcanzar puede ser otra cosa material. Ed Welch
empieza su libro When People Are Big and God is Small (Cuando la gente es grande y
Dios es pequeño), hablando de un joven que rehusaba ir a la escuela sin los mejores
tenis. El criterio de tenis caros suena ridículo, pero los cristianos tienen su propia
subcultura a veces, y también podemos definir el éxito en una manera no bíblica. ¿Cómo
se define un pastor exitoso? ¿Es exitoso por lo que tiene, por su habilidad como orador,
por cuántas personas asisten a su iglesia o el tamaño de su templo? O ¿es exitoso

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

porque es conocido como un varón que tiene las cualidades de carácter descritas en 1Ti
3:1-7 y Tito 1:6-9?
Estos son unos pocos ejemplos de los criterios que absorbemos de nuestra cultura sin
pensarlo. Si tu deseo para lograr cierto estándar te domina, es un ídolo...Y los ídolos
esclavizan.
Además de bombardearnos con ciertos valores que pueden llegar a ser ídolos en
nuestras vidas, nuestra cultura nos inculca varias filosofías, la mayoría de las cuales
están en contra de la Palabra de Dios (porque vienen de una raza caída, que de por sí
está en rebeldía contra Dios). Estudiaremos una de las más populares filosofías en la
actualidad, la de la “autoestima”.
¿Necesito buscar la autoestima? ¿Qué es la autoestima? Algunas personas hablan de
ella como si fuera una sustancia, como si tuvieran que llenar sus tanques de autoestima.
Entonces miran la aguja para ver cuando se vea vacío y necesite ser llenado. Otros
dicen “padezco de baja autoestima” como si tuvieran una enfermedad. Pero no es una
“condición” que contraes. Tiene que ver con algo que TU HACES. La palabra
autoestima se compone de:
Auto = yo +
Estimar = pensar bien
Se trata de cómo piensas de ti mismo.
¿Es la falta de autoestima un problema? Pues, ¿qué es la falta de autoestima? Si
tomamos en cuenta de que se trata de cómo piensas de ti mismo, y lo expresamos en
términos más claros, decir que te falta autoestima es decir que no piensas bien de ti
mismo. Ahora que hemos expresado el concepto más claramente, podemos examinarlo.
¿Debes pensar bien de ti mismo siempre? o ¿debes evaluarte bien siempre? No.
¡Alguien culpable de hacer lo malo no debe pensar bien de sí mismo siempre! Imagina a
la persona que piensa bien de sí mismo: ¿siente su necesidad de Dios tal persona? No,
“los sanos no necesitan a un doctor, sino los enfermos…” dijo Jesús. Todos estamos
enfermos, espiritualmente. Necesitamos reconocer que estamos destituidos de Dios por
nuestro pecado. De lo contrario, el evangelio no son “buenas nuevas.” No te regocijas al
recibir algo que no necesitas. Si estamos predicando el mensaje de que hay que tener
una buena autoestima, entonces efectivamente estamos predicando un anti-evangelio.
Si convencemos a las personas que están bien tal y como son, entonces ¿para qué
necesitan a un Salvador? Por eso, la Biblia nunca nos manda a pensar mejor de
nosotros mismos, sino que nos enseña a pensar de nosotros con cordura (Ro 12:3) y,
lejos de advertirnos a no pensar demasiado poco de nosotros mismos, nos advierte
mucho de no tener un concepto de nosotros demasiado alto. Examinemos estos textos
bíblicos:
Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un
concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí
mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado. Rom.
12:3

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No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los
demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por
sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. Fil. 2:3-4
Otros textos como: 1Co 3:18-21; 4:3-4; 5:3-5; Gál 6: 3-5; 1Tes. 2:4; hablan contra la
altivez, la arrogancia, el enaltecimiento, la jactancia, la soberbia, el orgullo, la confianza
en uno mismo, y a favor de la humildad en contraste. Y Fil. 3:3-14 nos da el ejemplo de
Pablo, quien tenía motivos suficientes para jactarse de su propio esfuerzo y enaltecerse,
sin embargo, prefirió poner su confianza en Cristo.
Siguiendo con nuestro análisis de cómo pensamos de nosotros mismos, si la falta de
autoestima no es el problema, ¿cuál es el problema? El problema es CÓMO pensamos
de nosotros mismos. Hacemos dos cosas malas:
1. Nos evaluamos por medio de compararnos con los estándares o criterios
humanos.
2. Vivimos ante los ojos de los hombres, pensamos en ¿Cómo me ven los demás?
(Pr. 29:25)
Nos evaluamos por medio de compararnos con los estándares o criterios
humanos.
Aun los psicólogos inconversos reconocen que “la baja autoestima” es una
manifestación de que las “personas están en desacuerdo con alguna característica
[suya] física, intelectual o moral, o bien con circunstancias del medio que les afectan
directamente” (Diario Yucatán, 1 de septiembre de 2000). No tan solamente tenemos
estándares de belleza, tenemos estándares para todo: la casa y el vecindario donde
vivimos, modelo de coche o celular que tenemos, el nivel de educación o título que
logramos, el talento que tenemos, nuestra ropa…la lista no tiene fin. Los cristianos
pueden tener sus propios criterios como tener el templo más bonito o tener mayor
número de miembros. Cuando logramos nuestros criterios, nos sentimos bien de
nosotros mismos; cuando no los alcanzamos, nos sentimos decepcionados, deprimidos,
o fracasados.
El consejo secular diría que si no alcanzas unos estándares, busca un estándar que sí
puedas alcanzar, lo alcanzarás y te sentirás mejor de ti mismo. El problema es que su
solución solo perpetúa el problema de tener estándares humanos en lugar de estándares
divinos. Quieren que sustituyas un criterio humano por otro criterio humano. Si esto no
fuera suficiente, deseamos agradar a los demás.
Vivimos ante los ojos de los hombres, pensamos en ¿Cómo me ven los demás?
Obedeced…no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino
como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios. Ef. 6:5-6
Queremos la aprobación y aceptación de la gente, no necesariamente de todas las
personas que conocemos, pero de algunas de ellas por lo menos. Queremos agradar a
ciertas personas más que a otras. Los niños quieren agradar a sus padres y no quieren
ser rechazados por los otros niños. A lo adolescentes les importa más que nada la
opinión de sus congéneres, y especialmente “su grupo.” Los profesionistas quieren caer
bien a sus colegas y sus jefes en el trabajo. Los pastores quieren agradar a los
feligreses. En sí, estos deseos no son malos. El problema es que en la vida cotidiana

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

fácilmente podemos temer más a la gente que a Dios, Quién nos advierte: “Temer a los
hombres resulta una trampa pero el que confía en el Señor sale bien librado” (Pr 29:25).
Pablo se dio cuenta de este peligro: “¿Qué busco con esto: ganarme la aprobación
humana o la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara
agradar a otros, no sería siervo de Cristo” (Gál 1:10).
La solución del mundo para el problema de “los ojos” es básicamente cambiar “tu
audiencia,” es decir si no caes bien a un grupo de gente, busca otras personas que te
acepten. Otra vez la respuesta es equivocada porque es nada más que cambiar de tratar
agradar a unos humanos en lugar de otros humanos. El colmo es que frecuentemente
cometemos los dos errores juntos: nos comparamos con criterios humanos y en alcanzar
estos criterios, queremos agradar a la gente más que a Dios.
¿Cuál es la verdadera solución? Es decir, ¿Cómo debemos evaluarnos? ¿Cómo
debemos pensar de nosotros mismos?
1. Nos evaluamos según los estándares de DIOS (Is 55:8; 1Samuel 16:7)
2. Buscamos agradar a Dios más que a la gente. Vivimos ante los ojos de Dios (Sal.
11:4, 1Co 5:3-5). Debe ser la opinión de Dios la que me importe más, no buscar
“ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo
corazón la voluntad de Dios” (Ef 6:6).
Entonces, sugiero que te hagas estas preguntas:
1. ¿Cuáles son los estándares o criterios que uso para evaluarme?
2. ¿Ante los ojos de quién estoy andando?
O, ¿De quién es la opinión que me importa?
O, ¿A quién quiero agradar? (3 formas de preguntar lo mismo)
Al contestar la primera pregunta, si nuestros estándares son humanos (por ejemplo las
normas de belleza que vimos arriba), tenemos que arrepentirnos por confiar en o valorar
lo que Dios dice que no tiene valor eterno. Si fallamos en cumplir con Sus estándares
divinos, pues esto no es una sorpresa: ¡por esto tenemos un Salvador! No tan solo pagó
por mi, y me perdonó, ¡sino que también me da su justicia! En Cristo, ¡SÍ, alcanzo los
estándares de Dios! Recordar esta verdad levanta nuestra cabeza. Dios no nos juzga
por nuestros méritos sino por los méritos de Cristo. Es la doctrina de la justificación por
la fe.
Esta doctrina nos anima reconocer que nuestra identidad no está en nuestras
características exteriores ni en la aceptación de la gente sino en Cristo. Y Cristo nos da
Su Espíritu: “A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de
los demás (1Co 12:7). Así que no debemos comprarnos ni con estándares humanos ni
con otros hermanos, quienes tienen diferentes dones, sino que “Cada cual examine su
propia conducta; y si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie. Que
cada uno cargue con su propia responsabilidad” (Gál 6: 4, 5). Me comparo sólo conmigo
misma: me pregunto si yo estoy siendo fiel en usar las oportunidades, dones y
habilidades que Dios me ha dado a mí.
Al contestar la segunda pregunta, si fallamos en temer al hombre más que a Dios,
debemos arrepentirnos y buscar crecer más en temor a Dios, como dice Lc 12:4-5, “A

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

ustedes, mis amigos, les digo que no teman a los que matan el cuerpo pero después no
pueden hacer más. Les voy a enseñar más bien a quién deben temer: teman al que,
después de dar muerte, tiene poder para echarlos al infierno. Sí, les aseguro que a él
deben temerle.”
Se ve esta circunstancia de la enseñanza falsa de la autoestima y su secuela en el
diagrama de las 8 preguntas a continuación. Nuestra libertad de esclavitud a la
apariencia o la opinión de otros es un testimonio de la verdad, es otra manera en la cual
podemos ser sal y luz en el mundo.

PARA PONERLO EN PRÁCTICA

PROYECTO PERSONAL: Escoge 3 circunstancias de tu lista de la tarea anterior y para


cada cual escribe tus reacciones ante estas circunstancias. Para cada una de las tres,
escribe dos listas: malos frutos (Pregunta 2) y buenos frutos (Pregunta 7).

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LECCIÓN 5: LAS CIRCUNSTANCIAS 3 Y 4

Circunstancia 3: Cuando pecan contra Nosotros


Es posible experimentar la ternura de Dios en esta circunstancia. Él es un refugio para
los afligidos y es vengador para los oprimidos. La Escritura es muy relevante para estas
personas. Sientes como un golpe cuando te lastiman, te hieren, te traicionan, se burlan
de ti, te ofenden, y te tienta a responder en ciertas maneras fuertes (devolver mal por
mal, venganza, resentimiento, odio, amargura). En cualquier caso, la ofensa no
determina la manera en que responderás. Estas circunstancias no crean un corazón
rebelde ni uno sumiso.
¿Qué dice la Biblia con respecto de esto?
(1) Es un hecho en el mundo caído que van a pecar contra nosotros. Es “normal” en el
sentido de ser común. Es lo que pasa. Todas las personas que nos rodean son
pecadores como nosotros.
(2) Dios es el Salvador y refugio de los afligidos. Dt. 32:35 dice: “Mía es la venganza...”
Los Salmos ministran a personas lastimadas por otros.
(3) Dios está involucrado. Tiene propósitos que incluyen nuestra santificación. Si me
traicionas, sabrás qué hay en mi corazón. El propósito de Dios es hacer que los
pecadores sean como Cristo aún cuando pecan en su contra.
La Biblia habla mucho acerca de cómo tratar a nuestros enemigos. ¿Quiénes son ellos?
Las personas que nos hacen daño.
Las Escrituras hablan de cómo tratamos a nuestros hermanos cuando pecan contra
nosotros. No niegan que lo que te pase pueda ser horrible. Llaman a lo malo, malo.
Vamos a profundizar en este tema por medio de estudiar Mat. 18:21-35 (LEER)
Si una persona que sufre puede captar el significado de este pasaje, resulta que su
punto de vista será reorientado y “el sufridor’ puede ser librado de los pecados de
amargura y falta de perdón que se basan en la falsa idea de que sus sufrimientos en
alguna manera justifican sus reacciones pecaminosas.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

En la parábola, el rey representa a Dios y se cuenta en tal manera que nos


identifiquemos con el siervo cuya deuda (10,000 talentos) con el rey es incontable, como
es nuestra deuda con Dios. El consiervo que adeudaba al primero siervo representa las
personas que pecan contra nosotros. ¿Qué representan los 100 denarios? ¿Es poco o
mucho? Algunos comentaristas erróneamente dicen que es poco. Pero sabemos que es
mucho por dos razones: Primero, antes de dar “la respuesta larga” que es la parábola,
cuando los discípulos preguntaron a Jesús si perdonar 7 veces fue suficiente, Él les dijo
en breve que no, que tenían que personar 70 veces 7, lo cual es mucho. Segundo, un
denario era el salario de un día para un obrero. Cien denarios equivaldría su salario por
100 días. Si se trabajaba seis días por semana, 100 días correspondía a la tercera parte
de un año. Creo que estarás de acuerdo que si alguien te debe la tercera parte de tu
salario anual, es mucho. Si lees este pasaje y dices que es poco, pierdes la aplicación
para las personas que más lo necesitan, las personas que han sufrido mucho por causa
de otros. Pero Dios tiene compasión y empatía para ellos. No dice “Tu sufrimiento es
nada.”
Empezamos la aplicación del texto pensando en cómo tendemos a ver el asunto de
perdonar. Las situaciones en que es más fácil perdonar es cuando tu pecado contra mí y
mi pecado contra ti me parecen más o menos equivalentes:

Pero cuando alguien sufre gran daño causado por otro, por ejemplo: fue llevado a la
quiebra, mataron a su hija, secuestraron a un familiar, etc. sienten como que tiene
derecho de sentirse amargado. Y suena cruel y poco compasivo de nuestra parte decirle
“recuerda que eres tan pecador como el otro,” porque solamente está viendo el pecado
en dirección “horizontal” (entre él y otra gente), y lo que le hicieron fue mucho peor.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Pero este pasaje no funciona meramente en dirección horizontal. Este pasaje agrega la
dimensión vertical de nuestra vida, es decir, nuestra relación con Dios, el Gran Rey. Con
mis pecados contra Dios el balancín se inclina en la dirección opuesta.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Dice, sí has sido lastimado y Dios tiene compasión para los oprimidos, pero de todos
modos te llama a perdonar como has sido perdonado. Por tan grande que sea el pecado
contra ti, lo que has sido perdonado por Dios es aún más grande. Cuando reconoces la
enormidad de tu pecado contra Dios, los pecados de otros contra ti parecen menores en
comparación. Sintiendo el alivio de la carga de tus propios pecados, quieres brindar esta
misma misericordia que has recibido a otras personas. Muestras tu gratitud por un
perdón tan grande por medio de imitar a Dios en el acto de perdonar.
Pero, si estás devolviendo mal por mal (tu amargura y falta de perdón), no es solamente
contra la otra persona sino que, más importante estás pecando contra Dios. Estás
quebrantando el segundo gran mandamiento, es una deuda que tú debes a Dios.
Quiero que pensemos más en este pecado nuestro contra Dios, los “10,000 talentos.” No
debemos pensar que solo signifique la totalidad de nuestros pecados de toda la vida.
Detrás del fruto malo de falta de perdón hay un pecado específico al nivel del corazón
del primer siervo contra el Rey, implícito en este pasaje. Lean Romanos 12:19 y
Santiago 4:11-12 y toma un momento a ver si puedes identificar la actitud mala hacia
Dios en el corazón de la persona que rehúsa perdonar:
No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque
está escrito: "Mía es la venganza; yo pagaré", dice el Señor. (Ro 12:19)
Hermanos, no hablen mal unos de otros. Si alguien habla mal de su hermano, o lo
juzga, habla mal de la ley y la juzga. Y si juzgas la ley, ya no eres cumplidor de la
ley, sino su juez. No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede
salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? (Stg 4:11-
12)
¿Qué estoy haciendo si tomo venganza sobre ti? ¿Cuál es nuestro pecado contra Dios
cuando no perdonamos a los que pecan contra nosotros? Es actuar como si yo fuera el
juez. Cuando no perdono a mi prójimo (“nivel horizontal”), estoy creyendo que tengo el
derecho de rehusar a perdonar, actuando como juez, que puedo juzgar y condenar. Pero
hay sólo un Juez y Dador de la ley. Estoy usurpando el trono de Dios el único Juez, lo

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

cual es nada menos que traición. Vamos a organizar los detalles del texto de acuerdo
con las categorías de las ocho preguntas:

Nota que esto es pecado contra EL PRIMER Y GRAN MANDAMIENTO (la “dimensión
vertical”). De hecho, todo pecado horizontal también tiene dimensión vertical, es decir,
tiene que ver con cómo está tu corazón con Dios.
Génesis nos relata cómo José entendió esta relación entre le perdón y el primer y gran
mandamiento. Había sido maltratado por sus hermanos, le hicieron un gran daño al
venderlo a unos egipcios, fue acusado falsamente por la esposa de Potifar, y enviado a
la cárcel. Más adelante en su vida tuvo la oportunidad de “oro” para vengarse de ellos,
(es lo que yo sería tentada a hacer). Sin embargo, no lo hizo: “No tengan miedo—les
contestó José— ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios?” (Gn 50:19). José entendió que
Dios es el único Juez y la falta de perdón sería un intento de tomar el lugar de juez.
Las personas que aprenden esto pueden apreciar la misericordia de Dios en una manera
fresca. El balancín se inclina y la misericordia y gracia empiezan a fluir en sus vidas, y la
dinámica bíblica es que perdonamos a los que nos ofenden como hemos sido
perdonados por nuestro Padre (Mat. 6:12). La experiencia de ser perdonado llega a ser
fresca, nueva, no porque el pecado en tu contra es poco, sino porque entienden la
dimensión vertical que es más importante. Este es el mensaje que libera a los que han
sufrido daño por otros.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Tenemos el supremo ejemplo de perdón en Cristo. “quien cuando le maldecían, no


respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa
al que juzga justamente” (1Ped 2:23). No devolver mal por mal es el buen fruto que
produjo Su corazón que encomendaba Su causa al que juzga justamente, es decir al
Padre. Esta es otra manera de describir al corazón de la persona que deja de ser juez:
encomienda su causa al Único que juzga justamente.
Si no imitamos a Cristo, no somos neutrales. Cuando no perdonamos, nos hacemos
aliados de Satanás. ¿Quién es Satanás? Su nombre quiere decir “Acusador”—es el
Acusador de los Santos. Dios señala nuestro pecado para salvarnos de ello, pero
Satanás lo hace para acusarnos y juzgarnos. Y es la misma dinámica que sucede
cuando actuamos como el siervo despiadado. Actuamos como el Acusador. Imitamos a
Satanás en lugar de imitar a Cristo y Su perdón.
Este pasaje ilustra que hay una conexión directa entre saber cuánto se nos ha
perdonado y cuánto amamos a las personas en nuestro derredor. En una ocasión Jesús
notó que aquellos que son perdonados mucho, aman mucho, y aquellos que son
perdonados poco, muestran poco amor (Lc 7:47).44
Si usted es padre, ha experimentado los pecados de sus hijos contra usted. Si usted es
una esposa, ha experimentado que su esposo es un pecador, puede ser egoísta o
brusco o descuidado a veces. Si usted es un esposo, ha experimentado a su esposa
como pecadora. Ella se queja y puede sentir lástima de sí misma. Puede criticarle y
manipularle. Los seres humanos como pecadores pecan el uno contra el otro. Esto
causa dolor, heridas y dificultades, y todo esto es tentación.
Cuando alguien peca contra mí, por ejemplo, cuenta chismes acerca de mí (Pregunta 1),
¿cómo reaccionaré a esto? (Pregunta2). Quizás me porte defensiva y hostil, trataré de
herirte, de vengarme. Me enojaré y hablaré mal de ti también. Podría buscar un escape
por medio de cambiar de iglesia o pasaría una semana encerrada en mi casa viendo la
televisión y sintiéndome deprimida y desanimada. Podría sentir lástima de mí misma y
llegar al extremo de desear no seguir viviendo. Estas respuestas, estos espinos, revelan
mi corazón. ¿Qué es lo que desea y cree mi corazón pecaminoso? (Pregunta 3). En este
caso posiblemente mi corazón sea controlado por el deseo de ser tratado con respeto.
Es mi orgullo que quiere verse bien delante los demás. Y que mi reputación no sea
dañada en ninguna manera. Posiblemente mi lástima de mí mismo viene del temor al
hombre en mi corazón. Quiero caerles bien a todos pero no le caigo bien a usted. Mi
deseo de una buena reputación ha tomado el trono de mi corazón. Usted me odia y por
eso siento lástima de mí mismo. Deseo que todos piensen bien de mí, no quiero perder
mi prestigio, y buen nombre. Creo que “yo no merezco ser tratada así”, quiero ser tratada
con respeto, que yo debo juzgar a la otra persona por lo que me hizo y hacerle pagar por
ello. Las consecuencias malas (Pregunta 4) serían que mis relaciones con las personas
que me ofenden empeoran por la manera en que estoy reaccionando. ¿Quién es Dios?
(Pregunta 5) Dios dice:
Porque es digno de elogio que, por sentido de responsabilidad delante de Dios,
se soporten las penalidades, aun sufriendo injustamente. Pero ¿cómo
pueden ustedes atribuirse mérito alguno si soportan que los maltraten por hacer el
mal? En cambio, si sufren por hacer el bien, eso merece elogio delante de Dios.
44
Living in the Light, World Harvest Mission, Jenkintown, PA (2004) p. 46.

64
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles
ejemplo para que sigan sus pasos. "El no cometió ningún pecado ni hubo
engaño alguno en sus labios."Cuando proferían insultos contra él, no replicaba
con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel
que juzga con justicia. Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros
pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas
ustedes han sido sanados. (2Ped. [Link])
Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren
en la oración. Bendigan a quienes los persigan; bendigan y no maldigan.
(Rom. 12:12, 14)
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos
les pertenece. "Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los
insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias.
Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en
el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.
(Mat. 5:10-12)
No es que debamos ser insensibles a nuestra reputación o no desear el compañerismo.
Pero como el Señor Jesucristo, estoy llamado a buscar mi vindicación en Dios. Si dejo
mi vindicación en las manos de Dios, cuando soy injuriado, seré capaz de no injuriar,
como Cristo. Seré capaz de perdonar.
Mi deseo y creencia piadosos (Pregunta 6) será glorificar a Dios por medio de responder
a la manera de Cristo, bendiciendo a mí hermano que chismeó contra mí. Confiar en que
hay un solo juez y ese no soy yo, confiar en su justicia “encomendando la causa al que
juzga justamente” (1Ped. 2:23). Los frutos buenos (Pregunta 7) serían ejercitar dominio
propio controlando mi lengua, orar por mi hermano y exhortarle bíblicamente por su
pecado contra mí. Esto me llevaría a experimentar las buenas consecuencias (Pregunta
8) de aprender a manejar los conflictos que se me presenten con las personas.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Otro punto, ¿Quién es Satanás? Su nombre quiere decir “Acusador”—Es el Acusador de


los Santos. Dios señala nuestro pecado para salvarnos de ello, pero Satanás para
acusarnos y juzgarnos. Y es la misma dinámica que sucede cuando actuamos como el
siervo despiadado. Cuando no perdonamos, actuamos como el Acusador. Imitamos a
Satanás en lugar de imitar a Cristo.
Circunstancia 4: Satanás detrás de todo
Para este curso nivel maestría de MINTS, este tema se trata en el libro Encuentros de
Poder (Power Encounters) por David Powlison (Editorial Peregrino, 2007).
Satanás está detrás de la mentira de que yo tengo el derecho de tener amargura cuando
pecan contra mí, puede causar enfermedad y desastres como le hizo a Job, y susurra
mentiras a través de las voces e imágenes de consejo falso que nos influyen, ya que
Satanás “es mentiroso y el padre de la mentira” (Jn 8:44). El quiere que sirvamos a
nuestros deseos idólatras. Está detrás de la maldad en el mundo, detrás de los pecados
de otros, por ejemplo la esposa de Job, quien le reprochó a su marido: “¡Maldice a Dios y
muérete!” (Job 2:9). Sin embargo, Satanás no es la causa del pecado. Es parte de las
circunstancias, y las circunstancias no determinan la conducta humana.
Vamos a estudiar varios pasajes de la Biblia que muchas veces son mal entendidos con
respecto a la actividad de Satanás en el hombre. La Biblia enseña que Satanás es parte
de las circunstancias, sin embargo, el énfasis está en las personas. La Biblia nunca
indica que los demonios causan los pecados de alguien. No vemos “demonios de enojo,
del alcoholismo, de la homosexualidad, de la amargura”, etc. La persona siempre es
responsable por sus hechos.
El primer texto se encuentra en el Evangelio de Lucas capítulo 22. Aquí tenemos a
Judas, entregando a Jesús a cambio de unas monedas. El versículo 3 dice “Entonces,
entró Satanás en Judas…” ¿Quiere decir que Satanás le forzó a pecar? No, no entra en
el cerebro y te programa para pecar. Ataca, pero la respuesta de tu corazón determina tu
conducta. Lo mismo es cierto acerca de sus asistentes, los espíritus malos, las
potestades y los principados.
No es que haya problemas “espirituales” y otro tipo de problemas, y los espirituales son
contra demonios. El mundo, la carne y el diablo trabajan juntos. El diablo quiere que
creas el mundo y que te rindas a la carne.
El relato del aguijón de Pablo (2Co 12:7-10) y otros textos bíblicos nos enseñan el papel
de Satanás en nuestra vida. En este pasaje, Pablo dice: “una espina me fue clavada en
el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara”. (v. 7). Pero él
mismo entiende el propósito de Dios al no librarlo de ella, “para evitar que me volviera
presumido…” Satanás manda la espina para afligirle y tentarle a pecar, pero Dios la
utiliza para bien.
Las personas con un pasado en lo oculto, como Simón el Mago de Hechos 8, quien se
encontraba “en prisión de maldad” (v. 23 RV1960), no necesitan un exorcismo. Pedro
observó que su “corazón no es recto delante de Dios” (v. 23 RV1960), y por eso, la
solución fue: “arrepiéntete de tu maldad y ruega al Señor” (v. 22a). Si nos arrepentimos
de nuestro pecado, “el diablo huirá de nosotros” (Stg.4:7).

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En 2Tim. 2 Pablo le da muchos consejos a Timoteo, entre los cuales se refiere a “los
adversarios” (v. 25) del evangelio. Dice que están en “la trampa en que el diablo los tiene
cautivos, sumisos a su voluntad.” Los cristianos dedicados al “ministerio de liberación”
entenderían por estas palabras que se habla de personas poseídas, necesitadas de un
exorcismo. Pero la Biblia puede usar palabras tan fuertes para describir la actividad de
Satanás sin implicar actividad demoníaca. En lugar de una “liberación de demonios” la
manera de ministrarles que Pablo recomienda a Timoteo es: “humildemente debe
corregir…con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la
verdad, de modo que se despierten y escapen de la trampa” (v. 25-26). El
arrepentimiento, la confesión y el perdón siempre son el remedio cuando el problema es
el pecado.
No estoy diciendo que no hay demonios hoy, solamente que no atribuyamos el pecado a
un demonio y con eso neguemos la responsabilidad de la persona y el llamarla a
arrepentirse.
Jesús distinguió entre “mal situacional” y “mal moral” en su manera de tratar a personas.
Trató a los demonios como “mal situacional,” como enfermedad. Sanó a los afligidos por
un demonio. Pero a las personas en pecado (“mal moral”), Jesús les llamó a
arrepentirse, como la mujer descubierta en adulterio. El remedio para el pecado siempre
es arrepentimiento y fe.
Podrías preguntar acerca del “espíritu inmundo” que afligió al rey Saúl. El espíritu fue
mandado por Dios para atormentar a Saúl como consecuencia (castigo) del pecado de
Saúl, el espíritu inmundo no causó su pecado.
En resumen, no atribuyamos más poder a Satanás del que se merece— ¡ES UNA
CRIATURA! Cada vez que Satanás aparece en las Escrituras, está bajo la voluntad del
Dios soberano.
Pero por otro lado, Satanás es un observador astuto de los hombres. Él sabe los deseos
que se pueden utilizar para atraerte y seducirte. ¿Los sabes tú? Por la naturaleza
pecaminosa, nuestra tendencia es ser ciegos a nuestro propio pecado (¡aunque vemos
bien el pecado de otros!). Vamos a ser tan astutos como Satanás en este sentido, vamos
a conocernos, vamos a profundizar nuestro corazón para que sepamos qué nos tienta y
cómo.
Así es como se ve ésta circunstancia con el modelo de las 8 preguntas:

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PARA PONERLO EN PRÁCTICA

PROYECTO PERSONAL: Escoge una de las 3 circunstancias que te prueban de las


que elegiste para tu proyecto la semana pasada (Lección 4) o una de las malas
reacciones a ellas, si es una reacción típica de ti, para ser el enfoque de tu proyecto
personal para el resto del curso. Identifica posibles raíces del corazón (Pregunta 3 del
modelo): por lo menos un deseo dominante y una creencia que producen los frutos
malos que identificaste en la última tarea.
Para identificar creencias falsas, empieza con registrar todo los pensamientos que te
vengan a la mente. Luego comienza a cuestionarte los pensamientos. ¿Son verdad?
¿Qué evidencia tienes para respaldarlos? ¿Es la manera en que Dios ve la situación?

DESEOS DOMINANTES:

CREENCIAS FALSAS:

Escribe cuáles malas consecuencias (Pregunta 4 del modelo) has sufrido por causa de
los malos frutos identificados en tu proyecto personal.

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LECCIÓN 6: LA CIRCUNSTANCIA 5 Y LAS CONSECUENCIAS

Circunstancia 5: Las cosas buenas nos seducen tanto como las cosas malas
Existe la perspectiva común de que las privaciones y dificultades son los causantes de
todos nuestros problemas. La creencia común de que: “si solamente pudiera yo cambiar
las circunstancias...” mi vida sería mejor. Si solamente tuviera niños obedientes, yo sería
una mejor mamá. Si solamente tuviera un cónyuge que me apreciara, yo sería un mejor
esposo (o esposa). Si solamente tuviera menos problemas en mi trabajo, no estaría
malhumorado siempre. Si me pagaran un poco más de sueldo, viviría sin ansiarme
demasiado. En suma, las personas tienen problemas porque les pasan malas cosas
(han abusado de ti, te han traicionado, has pasado privaciones, has sido traumatizado
por una experiencia pasada, tienes una enfermedad) y si estas cosas cambiaran, si las
circunstancias fueran mejores, serían buenas personas.
Pero bíblicamente esto no es verdad. Si pones a un pecador en un buen ambiente
todavía será pecador. Si eres un árbol con mal corazón producirás mal fruto, solamente
que a veces serán diferentes tipos de frutos en diferentes circunstancias. Quizás
solamente pecarás en maneras más aceptables en la sociedad, por ejemplo, con
riquezas, podrías caer más en el materialismo y a nadie le parecería esto muy malo.
Bíblicamente, las cosas que te pasan—malas o buenas—revelan quién eres. El autor de
Proverbios 30 sabía esto:
»Sólo dos cosas te pido, Señor; no me las niegues antes de que muera:
Aleja de mí la falsedad y la mentira;
no me des pobreza ni riquezas sino sólo el pan de cada día.
Porque teniendo mucho, podría desconocerte
y decir: ¿Y quién es el Señor?
Y teniendo poco, podría llegar a robar
y deshonrar así el nombre de mi Dios.( Prov. 30:7-9)
Según este pasaje, ¿cómo es tentado el pobre? Es tentado a robar. ¿Cómo es tentado
el rico? Es tentado a la presunción. Las riquezas no son la solución sino que tientan
tanto como la pobreza. Es lo mismo con todas las cosas buenas, las bendiciones de
Dios (salud, familia, amistades, buena casa, inteligencia y habilidades), nos tientan a
depender de estas cosas en lugar de depender de Dios. Además somos tentados a amar
estos buenos regalos de Dios más de lo que amamos al Dador de ellos. Al nivel del
corazón, los ricos y los pobres pueden ser dominados por el mismo ídolo: El rico puede
aferrarse a lo que tiene y temer perderlo mientras que el pobre puede anhelar lo que no
tiene, los dos siendo culpables de amor a las riquezas. El rico confía en lo que tiene,
como dice Proverbios 18:11 “Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, Y como un
muro alto en su imaginación” (RV 1960). Dice “en su imaginación” porque la verdad es
que ellas y la vida misma se pueden perder en un instante. La única seguridad
verdadera es la del alma que está en Cristo. Por eso Pablo aconseja a Timoteo, “A los
ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas,
las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia
para que las disfrutemos” (1Tim 6:17, RV 1960). Pero los pobres pueden creer que las
posesiones son necesarias o “la solución” a sus problemas, es decir que igual como el
rico, él depende de ellas.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

El pobre puede dudar de Dios, específicamente en no creer que Dios sea Proveedor.
Pero Proverbios 30 y otros textos nos advierten que el rico es tentado a olvidarse de
Dios. Si uno se olvida de Dios, es simplemente otra manera de decir que no cree en
Dios. En Deuteronomio 6: 10-12 Moisés le advirtió al pueblo de este peligro:
«El SENOR tu Dios te hará entrar en la tierra que les juró a tus antepasados
Abraham, Isaac y Jacob. Es una tierra con ciudades grandes y prósperas que tú
no edificaste, con casas llenas de toda clase de bienes que tú no acumulaste, con
cisternas que no cavaste, y con viñas y olivares que no plantaste. Cuando comas
de ellas y te sacies, cuídate de no olvidarte del SENOR, que te saco de Egipto, la
tierra donde viviste en esclavitud».
Dios quiso bendecidles, aún sabiendo que la misma bendición iba a tentarles a olvidarse
de Él. Se repite la advertencia en Dt. 8:7-14 al pueblo a punto de entrar en la tierra
prometida y se agrega: “No se te ocurra pensar: Esta riqueza es fruto de mi poder y de la
fuerza de mis manos. Recuerda al Señor tu Dios, porque es él quien te da el poder para
producir esa riqueza; así ha confirmado hoy el pacto que bajo juramento hizo con tus
antepasados (Dt. 8:17,18). Pero ¿qué hicieron? Nehemías recuenta su triste historia.
Nota la pauta:
Conquistaron ciudades fortificadas y una tierra fértil; se adueñaron de casas
repletas de bienes, de cisternas, viñedos y olivares, y de gran cantidad de
árboles frutales. Comieron y se hartaron y engordaron; ¡disfrutaron de tu gran
bondad! »Pero fueron desobedientes: se rebelaron contra ti, rechazaron tu
ley, mataron a tus profetas que los convocaban a volverse a ti; ¡te ofendieron
mucho! Por eso los entregaste a sus enemigos, y éstos los oprimieron. En tiempo
de angustia clamaron a ti, y desde el cielo los escuchaste; por tu inmensa
compasión les enviaste salvadores para que los liberaran de sus enemigos. Pero
en cuanto eran liberados, volvían a hacer lo que te ofende; tú los entregabas
a sus enemigos, y ellos los dominaban. De nuevo clamaban a ti, y desde el cielo
los escuchabas. ¡Por tu inmensa compasión muchas veces los libraste! (Neh
9:25-28)
El profeta concluye la historia con la sorprendente declaración: Pero ellos, durante su
reinado, no quisieron servirte ni abandonar sus malas obras, a pesar de que les diste
muchos bienes y les regalaste una tierra extensa y fértil (Neh 9:35). El salmo 78
contiene otro resumen de esos eventos. Nota especialmente los versículos 17-22.
También el profeta Oseas acusa al pueblo: “Les di de comer, y quedaron saciados, y una
vez satisfechos, se volvieron arrogantes y se olvidaron de mí” (Os 13:6).
¿Cuándo pecaron más los Israelitas? En caso de que te quede una duda, aún otros
textos lo dicen:
Israel era una vid frondosa que daba fruto a su antojo. Pero cuanto más
aumentaba su fruto, más altares se construía; cuanto más prosperaba su
país, más hermosas hacía sus piedras sagradas. Su corazón es escurridizo,
pero tendrá que cargar con su culpa. (Os 10:1-2)
Cuando los sacié, cometieron adulterio (Jer 5:7)
Claramente los israelitas pecaron más cuando tenían prosperidad. Con tan claros y
abundantes datos bíblicos que nos enseñan esto, me pregunto cómo es que nosotros los

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

cristianos hemos creído que si sólo tuviéramos mejores circunstancias, seríamos


mejores personas, o su corolario “la gente hace cosas malas porque les pasan cosas
malas,” lo cual culpa a las circunstancias y exculpa a la persona. Mi única respuesta a
cómo llegamos a pensar así es que nuestro pensamiento está más moldeado por el
mundo que por la Biblia. Tener cosas buenas no hace que una persona sea justa, de la
misma manera como sufrir no le hace pecadora. Más bien tener cosas buenas le tienta
más, por eso Cristo dijo “De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de
una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios” (Mt 19:24, también los otros
sinópticos: Mr 10:25; Lc 18:25). El diagrama de las 8 preguntas llenado para las
circunstancias buenas que nos seducen tanto como las malas se vería así:

Tampoco debe de sorprendernos porque sabemos por nuestra experiencia que es difícil
evangelizar a la gente que parece tenerlo todo ya que no piensa que necesite a Dios.
Pensemos en el caso típico de un niño maltratado. ¿Cuáles tentaciones enfrentaría?
¿Cuáles malos frutos será tentado a producir? Resentimiento, amargura, maltratar a
otros, dudar que Dios exista. Pero el mismo niño con buenos y amorosos padres... ¿será
sin pecado? No. De él pueden salir diferentes pecados, o algunos de los mismos,
depende del corazón de la persona. Me tratas bien, pero aún puedo devolverte mal; me
amas siempre y eres muy cariñoso pero todavía soy un desastre. El corazón toma la
oportunidad que ofrezca la circunstancia para desear algo que la situación presente, es
decir, un deseo específicamente conformado a la situación.
No quiero que piensen que esta lección no aplica para ti porque no eres y nunca serás
realmente rico. Pero cualquier bendición es una tentación. Piensa en el ejemplo del rey
Usías cuya “fama se extendió lejos, porque fue ayudado en forma prodigiosa hasta que

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

se hizo fuerte. Pero cuando llegó a ser fuerte, su corazón se hizo tan orgulloso que obró
corruptamente, y fue infiel al SEÑOR su Dios..." (2Cr 26:15b-16).
Comparto un ejemplo personal de una circunstancia buena y como mi corazón respondió
con un deseo idólatra: Me prestaron un auto mejor que el mío mientras estaba en el
taller. Al volver a mi auto después de 3 semanas andando en un auto mejor, comencé a
quejarme por el volante que no tenía guía hidráulica, las puertas que no funcionaron…
Me sentí privada. No me había sentido privada antes con mi auto. Pero estar bendecida
con un auto mejor por un tiempo sedujo mi corazón a quererlo demasiado, la prueba de
lo cual fue el fruto de descontento cuando ya no lo tuve.
La Biblia renueva nuestra mente enseñándonos cuáles son las riquezas verdaderas: “Él
es la seguridad de sus días. Sabiduría y conocimiento son sus riquezas salvadoras, y el
temor de Jehová es su tesoro” (Is 33:6). La cosa más excelente es el regalo de Sí
mismo: “Con tus tesoros les has llenado el vientre, sus hijos han tenido abundancia, y
hasta ha sobrado para sus descendientes. Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me
bastará con verte cuando despierte” (Sal 17:14b-15). Las riquezas terrenales no ganan
nada eterno (Sal. 49: 6-9).
En fin, la actitud de corazón que debemos tener ante las bendiciones de riquezas o salud
es la de Job:
Entonces dijo:
«Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo he de partir.
El Señor ha dado; el Señor ha quitado.
¡Bendito sea el nombre del Señor!» (Job 1:21-22)
Del mandamiento de sus labios no me he apartado,
he atesorado las palabras de su boca más que mi comida. (Job 23:12, BLA)
Llamo a esta actitud una de mantener las cosas “en mano abierta.” Cuando Dios me
bendice con algo nuevo como una laptop, o una oportunidad de visitar a unos amigos,
me imagino sosteniéndolo en la palma de mi mano. Le digo a Dios, “Mientras lo tenga,
quiero usarlo para tu gloria, y ser generosa con ello. Pero si me lo quitas mañana, no
quiero tratar de aferrarme a ello, sino que quiero dejarlo ir. Y más que nada ¡no quiero
amarte menos! No quiero sentir resentimiento.” Esta metáfora y estas oraciones me dan
un blanco al cual dirigir mi corazón con respecto a las bendiciones materiales.
Los buenos frutos de alguien que tiene bendiciones pero que ama a Dios más que a
ellas incluyen gratitud por las mismas, generosidad en compartirlas, y fiel mayordomía
en utilizarlas para avanzar el Reino de Dios. El buen fruto incluye nuestras emociones
tales como el contentamiento en cualquier circunstancia, como expresó Pablo: “Sé lo
que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en
todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a
tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil
4:12, 13). Las riquezas eternas son algunas de las buenas consecuencias que podemos
experimentar:
Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi
casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las
compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.
(Mal 3:10)

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Las circunstancias son importantes pero no determinantes, son importantes porque


revelan el corazón. Son el contexto en que respondemos a Dios. Dios ha prometido
perfeccionarnos, lo que quiere decir que nos dará todo el sufrimiento, dificultades,
dolores y pruebas—juntos con “las cosas buenas”—necesarios para conformarnos a la
imagen de Cristo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos (Fil. 1:6; Stg.
1:2,3; Ro. 5:3-5; 8:28-29). Vistas desde esta perspectiva, nuestras circunstancias
siempre son ideales (2Ped. 1:3). Este poema describe bien la realidad de la vida
cristiana:
Pedí a Dios fuerza, para triunfar;
Fui hecho débil, para que aprendiera obedecer humildemente.
Le pedí salud, para poder hacer grandes cosas;
Me dio enfermedad, para que hiciera cosas mejores.
Pedí a Dios riquezas, para ser feliz;
Me dio la pobreza, para que fuera sabio.
Pedí poder, para recibir las alabanzas de los hombres;
Me dio debilidad, para que sintiera la necesidad de Dios.
Le pedí todas las cosas, para disfrutar la vida;
Me dio la vida, para que pudiera disfrutar todas las cosas.
No obtuve nada de lo que pedí, pero sí todo que deseaba.
A pesar de mí mismo, mis plegarias sin pronunciar tuvieron respuestas. Yo soy,
entre todos los hombres, el más lleno de bendiciones.45
Hay hermosura en el punto de vista bíblico: es flexible, y realmente explica la naturaleza
humana, no es reduccionista. Todas las posibles conductas humanas se explican
únicamente por medio de un entendimiento bíblico del corazón humano y la
responsabilidad humana.
Preguntas 4 y 8: Las Consecuencias: Cosecharás lo que siembras…tarde o
temprano, Gálatas 6:7

Las preguntas 4 y 8 del modelo de David Powlison se refieren a las consecuencias de


nuestros deseos, creencias y frutos. Las consecuencias malas (Pregunta 4) son los
efectos de nuestro mal fruto. Nuestras acciones pueden provocar malas reacciones en
otras personas, o la disciplina del Señor. Así mismo las consecuencias buenas
(Pregunta 8) son los efectos de nuestro buen fruto y son las bendiciones directas del
Señor al ser obedientes a Su palabra.
Para un cristiano, en un sentido ¡estás bajo la ira de Dios si no experimentas maldiciones
por tus pecados! Si cosechas malas consecuencias por sus pecados, Dios puede

45
Este poema se encuentra en Caldo de pollo para el alma cristiana, p. 189. “Esta oración se descubrió en el
bolsillo de un soldado confederado luego de la Guerra Civil,” escribe Leslie Vernick en su libro Como vivir…
cuando tu cónyuge actúa mal , p. 149.

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

usarlas para corregirte. Hebreos 12 nos enseña que Dios disciplina a sus verdaderos
hijos. ¡Dios te ama demasiado para dejar que tus pecados funcionen!
Romanos 1 dice que los hijos de perversión van de mal en peor. Observamos círculos de
retroalimentación negativa, de necedad. El Salmo 73 enseña que los malvados
prosperan temporalmente pero su destrucción última es inevitable. Cosecharán lo que
siembran…tarde o temprano:
No os engañéis; Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso
mismo cosechará. Porque el que siembra para su carne, de la carne cosechará
corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida
eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo
cosecharemos, si no desmayamos (Gál 6:7-9)
También se crean círculos de gracia cuando sometemos nuestro corazón a Dios y le
obedecemos. La bendición que experimentamos puede ser tan sencilla como ganar
sabiduría o el gozo o satisfacción de saber que no eres como eras antes…es una prueba
del gozo del cielo.
Pensamos que las buenas obras deben producir buenas consecuencias y las malas
obras, malas consecuencias. Esto es lo que pasa al fin y al cabo, en la eternidad, y
muchas veces en este mundo. Tratas bien a la gente que tiende a tratarte bien. “El alma
generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado” (Pr 11:25).
Trabajas diligentemente y ganas un salario adecuado. Pues esta es la pauta “normal” y
todo un libro de la Biblia (Proverbios) está dedicado a animarnos con las buenas
consecuencias y advertirnos de las malas consecuencias de hacer lo malo. Sin embargo,
las consecuencias en este mundo no siempre están de acuerdo con la calidad del fruto y
nos metemos en problemas si esperamos que esta correspondencia sea una ley.
Tendemos a hacer asociaciones equivocadas entre fruto y consecuencias, como los
discípulos hicieron, y Jesús les corrigió:
Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus
discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido
ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las
obras de Dios se manifiesten en él. Juan 9:1-3
No siempre podemos evaluar la calidad del fruto por medio de las consecuencias
terrenales. Las consecuencias malas no siempre son un resultado directo de un pecado
personal específico.
Hay ejemplos en la Biblia de cada posible combinación de fruto y consecuencia. Se ve
buen fruto con buena consecuencia en Daniel 3 en la historia de Sadrac, Mesac y
Abednego. Hicieron el buen fruto de negarse a inclinarse ante la estatua del rey
Nabucodonosor. Entonces el rey los condenó a ser arrojados al horno de fuego, pero
fueron salvados milagrosamente por el Señor, quien recibió la alabanza por parte de
Nabucodonosor y ellos fueron puestos en posición de gobierno sobre Babilonia (buena
consecuencia).
En Lucas 6 se narra del buen fruto y la desgraciada mala consecuencia terrenal de Juan
el Bautista, quien acusó a Herodes de quebrantar la ley por haberse casado con la
esposa de su hermano. Por esta razón fue decapitado por mandato del mismo Herodes
(mala consecuencia).

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

En el Salmo 73 vemos mal fruto con buenas consecuencias terrenales para los impíos
quienes se comportan arrogantes, con malicia, violentamente, con malas intenciones,
oprimen a los demás, burlonamente (malos frutos) y sin embargo reciben bendiciones,
ya que son prósperos, no tienen problemas, son fuertes y saludables, no se afanan y
además aumentan sus riquezas (buenas consecuencias).
Finalmente, en Daniel 4 se relata del mal fruto con malas consecuencias terrenales para
el rey soberbio Nabucodonosor. Se jactó de su poder y reclamó la honra para sí mismo
(mal fruto). Inmediatamente recibió el juicio divino al pasar 7 años viviendo entre los
animales salvajes y actuando como ellos (malas consecuencias).
¡Sólo la eternidad podrá indicarnos la verdadera calidad de nuestro fruto!

PARA PONERLO EN PRÁCTICA

PROYECTO PERSONAL: (Pregunta 5 del modelo) Escribe verdades, promesas,


mandatos de Dios (con los textos Bíblicos correspondientes) que son relevantes a:

(A) Tus circunstancias:

(B) Tus frutos:

(C) Tus deseos idólatras:

(D) Tus Creencias falsas:

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

LECCIÓN 7: LA SOLUCIÓN

Pregunta 5: ¿Cuál es la Solución? Es decir, ¿Quién es Dios?

Aspectos del evangelio que aplican específicamente a esta persona en esta situación
Estamos estudiando a la persona en sus circunstancias con Dios. Queremos tener una
cosmovisión bíblica, una perspectiva bíblica del mundo. Entendiendo a las personas, raíz
(corazón) y frutos, viviendo en el mundo real con varias circunstancias/influencias que
nos prueban. Todas las cosas ocurren en el contexto del mundo bajo el control del
Creador del Universo, que está siempre activo, que escudriña todo, Él que invadió este
mundo para traer la gracia.
El problema es que somos pecadores, personas acostumbradas a las tinieblas,
confundidas adentro, imágenes de Dios distorsionadas. Vimos que el problema en todo
caso es el corazón – los deseos dominantes (ídolos del corazón) y la incredulidad
(confiando en el hombre en lugar de en Dios, no creyendo en la bondad de Dios, en Sus
promesas, en Su Palabra, etc.). Vimos cómo las varias circunstancias de la vida prueban
el corazón y hacen que salga lo que está adentro.
Llegamos a la Pregunta 5 del modelo: ¿Quién es DIOS? El cambio es posible porque
Dios es quien obra el cambio verdadero en el corazón. “Quién es Dios” es la forma corta
de la pregunta 5 en el modelo. Más específicamente, queremos preguntar ¿Qué es lo
relevante de Dios para esta persona en estas circunstancias? No se lo olviden. No
estamos hablando de verdades generales o de toda la doctrina de Dios (un tema largo),
sino lo específico de Dios que es importante para esta persona específica en sus
circunstancias específicas. Una parte importante del ministerio de la Palabra es saber
cómo aplicarla a tu audiencia.
Nuestra meta es el cambio que perdure para la eternidad, que permanezca en el juicio.
Queremos construir con piedras preciosas, no con paja y madera, es decir, un carácter
transformado que durará para la eternidad.
Una manera de describir nuestra meta de crecer en fe es que queremos fijar la vista más
en Jesús y menos en las circunstancias. Recodamos que Pedro empezó a hundirse en
el lago porque dejó de mirar a Cristo y miraba el agua a su alrededor. Una ilustración
que se puede usar en la clase para ayudar a los alumnos a recordar este principio es la
siguiente: Que dos voluntarios se levanten para salir del cuarto, o alejarse del grupo,
pero uno se dirige hacia una dirección y el otro hacia la dirección opuesta (obviamente
solo pueden alejarse, sin salir, si el salón solo tiene una puerta). Pide que la clase
mantenga la vista fijada en los dos. Pronto se dan cuenta que es imposible mirar a los
dos a la vez. Cada persona tiene que escoger a quien va a mirar. La lección es que no
podemos fijar la vista a la vez en Cristo y en nuestras circunstancias. Si mantenemos la
vista fijada en Él, no estaremos viendo las circunstancias tanto, no estaremos
preocupándonos por ellas tanto.46
Dios usa medios, solamente tenemos una ocurrencia en la Biblia cuando vino un
relámpago del cielo y Dios transformó a alguien dramáticamente en casi un instante (y
aun Pablo tuvo que seguir luchando con los restos del pecado por el resto de su vida
46
Hillman, Os, devocional “Having Eyes for One” Monday, February 14, 2005

77
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

terrenal). Dios usa medios, y el medio principal que Dios utiliza es Su Palabra. Para
comprender nuestros corazones (y los de otras personas) investigamos como detectives
para trazar los vínculos lógicos entre circunstancias, fruto, corazón y Dios. También en
nuestro trabajo (como en lo del detective) lo que suele ser lo más elusivo es el motivo.
Pero en nuestro caso, encontrarlo no depende de nosotros mismos—tenemos la Palabra
de Dios que es poderosa
1. Su Palabra. ¿Cómo utiliza la Palabra? ¿Qué es lo que contiene?
(1) Nos dice quién es Dios. El mismo se revela poderosamente y con un propósito.
Gran parte de la Biblia está dedicada a enseñarnos Su identidad. Aparentemente, Dios
piensa que el mero hecho de conocerle, de saber quién es, resultará en que seamos
diferentes. La personalidad del Dios vivo, Redentor, Señor hecho carne es la suprema
motivación para nosotros. Si yo sé que Dios es soberano y está obrando para Su gloria
y el bien, no estaré ansioso ¿verdad? No podría, si realmente supiera esto. Si estoy
ansioso es que he quitado la vista de cuál es la verdad, de quién es Dios. (He olvidado y
he fijado la vista en las circunstancias y en mí misma.) Citamos Dt 29:29 para señalar lo
que está más allá de nuestra comprensión: “Las cosas secretas pertenecen a Dios…”
pero no debemos pasar por alto la segunda parte de la frase: “pero las reveladas son
para nosotros y para nuestros hijos para siempre, a fin de que cumplamos todas las
palabras de esta ley.”
Dios me persigue en Su amor. Me busca. No me puedo esconder. Y, es para mí.
(2) ¿Quién eres? La Biblia te dice quién eres. Tu identidad en Cristo es el centro de
quién eres. Hijo de Dios, pecador, perdonado, elegido, heredero, ciudadano del cielo,
real sacerdote, embajador de Cristo, la Novia de Cristo…todas las descripciones bíblicas
de quiénes somos tienen punto de referencia en Dios. Deben definirnos más que
cualquier otro factor, más que ser estadounidense o colombiano o mujer o soltera o
maestra…soy hija de Dios, unida a Cristo, más que nada. Que me vea a mí misma
primeramente así. Para inculcar tu identidad en Cristo, incluyo una traducción de la
mayor parte de lección dos de How People Change.47
Punto Central: La esperanza de madurez personal y cambio descansa en mi relación
con una persona, Jesucristo, quien actúa poderosamente para cambiar mi corazón y hacerlo
más y más como el suyo.
Aplicación Personal: El cambio sucede cuando yo abrazo a la persona y la obra de
Cristo en el contexto de mis luchas.
Aplicación Relacional: Para ministrar efectivamente a otros, necesito el celo para
ayudarles a entender y experimentar los beneficios reales de conocer a Cristo.
Mantenerse enfocado en Cristo
Cuando piensas en la vida cristiana como un proceso que dura toda la vida, ¿qué es
lo primero que te viene a la mente? ¿Qué incluirías como los ingredientes claves para el
cambio y crecimiento en la vida cristiana? Quizás mencionarías cosas tales como
devocionales personales, estudio bíblico, cultos, libros cristianos, membresía en un grupo
pequeño, la Cena del Señor, involucrarse activamente en las actividades de la iglesia, y

47
Tripp, Paul y Lane, Tim, How People Change (test edition), Glenside, PA: The Christian Counseling and
Educational Foundation, 2003.

78
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

evangelismo. Todas estas cosas son de beneficio y todas son cosas que Dios manda que
hagamos. Sin embargo, si esas cosas pudieran cambiarnos por sí solas, no hubiera sido
necesario que Cristo viniera. La vida cristiana es mucho, mucho más que eso. Esas
actividades me ayudan a reconocer mi necesidad de Cristo y por ellas aprendo a depender
de Él. Es por esta razón que estas varias actividades son llamadas “medios” de gracia.
Éstas son maneras ordenadas por Dios para tener comunión con Cristo. La Biblia nos
advierte del peligro de hacer de estos “medios” un “fin” en sí mismos, en lugar de caminos
hacia una más profunda relación con Cristo y una conformación de nuestros corazones a su
voluntad.
Pasajes que definen tu relación con Cristo
En esta lección, nos enfocaremos en tres pasajes que nos ayuden a pensar
claramente acerca de la realidad viva e importancia práctica de nuestra relación con Cristo.
En 2 Corintios 11:1-3, Pablo utiliza la metáfora del matrimonio para representar que
estamos unidos a Cristo. En Colosenses 1:15-23 obtenemos una visión de Cristo, el novio a
quien nosotros estamos comprometidos. En Colosenses 2:1-15 descubrimos las ventajas
que tenemos por estar unidos a Cristo por la fe. Echemos un vistazo a estos pasajes para
ver lo que significa tener una relación transformadora con Cristo.
Casado con Cristo, 2 Corintios 11:1-3
¿Tiendes a pensar en Cristo como un buen premio de consolación? Tú sabes, si
todo lo demás en la vida te decepciona, ¡todavía puedes recurrir a Cristo! ¿Te encuentras
invirtiendo tu tiempo, energías y esperanzas en buscar la aceptación de los demás, éxito en
tu profesión, salud, estilo de vida cómodo, etc. mientras ves a Cristo como una tabla de
salvación? En contraste a esto, Pablo presenta una visión de vida que hace a Cristo la cosa
más importante y apreciada de la vida. Todo lo demás es un premio de consolación.
Mientras Pablo ve esas otras cosas como bendiciones para que disfrutemos
apropiadamente, su preocupación hacia los Corintios (así como por nosotros) es que no
olvidemos nuestra relación con Cristo.
En 2 Corintios 11:1-3, Pablo está hablando con el afecto de un padre. Es celoso por
la pureza de corazón de los corintios en relación con Cristo. En el versículo 2, Pablo
presenta la metáfora del matrimonio para describir la relación de los creyentes con Cristo.
Él habla de Cristo como el “esposo” (v. 2) y de los otros como una virgen pura (v. 2). En el
versículo 3, él se preocupa de que ellos caigan presos a la seducción de la tentación y den
sus corazones a falsos amantes en lugar de a Cristo. Pablo describe su llamamiento como
un “compromiso puro y sincero”. De esta manera, Pablo describe la relación de los
creyentes con Cristo en los términos más íntimos—¡tan íntimos que es casi embarazoso!
Pero esto es lo maravilloso del evangelio. Dios se reconcilia con los pecadores a través de
Cristo y nos recibe a una relación que es intensamente personal. El no simplemente nos
tolera; nos acerca hacia Él por medio de darse a sí mismo. Cristo es nuestro esposo y
nosotros somos la esposa.
Estamos casados con Cristo. Considera lo que esto significa. Él nos ha hecho los
recipientes de su afecto y a cambio, nosotros tenemos que hacerle el único y definitivo
objeto de nuestro afecto, ¡sin compartir nuestro afecto con nada ni con nadie más! Es por
esto que Pablo les habla a los Corintios como un padre celoso que no quiere que nada
suplante o comprometa esta relación. Pablo les insta a huir de las seducciones de los falsos
redentores y falsos evangelios y a poner sus esperanzas y afectos solamente en Cristo.

79
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Lo que vemos en este pasaje es que la relación y circunstancia más importante de


mi vida en todo momento es mi matrimonio con Cristo. Esta relación fundamental altera la
manera en que enfrento toda circunstancia en la vida. La preocupación de Pablo de un
“compromiso puro y sincero” de los corintios es un modelo de cómo mi relación con
Cristo debe afectar mis planes para la vida.
Hay muchos modelos de vida Cristiana. Algunos la ven como si fuera un negocio,
un programa bien planeado o una meta educacional. Pero Pablo nos recuerda aquí que la
vida cristiana es más íntima, personal y amplia que todo lo anterior. Date cuenta de al
menos tres implicaciones profundas de mi unión con Cristo:
Si estoy casado espiritualmente con Cristo, entonces el meollo de mi vida actual no
es la felicidad personal, sino la pureza espiritual. Como en cualquier otro matrimonio, el
gran tema es mi compromiso con la fidelidad. ¿Permaneceré fiel a Jesús solamente sin
buscar mi realización en algún otro lugar?
Mi compromiso con Cristo le da a este pasaje una estructura de “ahora y en el
futuro”. Mi “ahora” es una preparación para mi “futuro” matrimonio con Cristo, cuando la
cena de las bodas del Cordero prepare el terreno para la eternidad. Ahora—mi vida en la
tierra—es un tiempo de preparación para ese día. La realización completa de esa relación
tendrá lugar en el cielo, aunque la experimento parcialmente ahora. Ya que Cristo es el
premio, todo lo demás que me aleje de Él ya no es esencial.
Para Pablo, la vida cristiana es más que tener devocionales, dar dinero y participar
en el ministerio. Es posible hacer todo lo anterior sin tener a Cristo en el centro de mi vida.
Para Pablo, el centro del cristianismo consiste en permanecer fiel a Cristo en un mundo en
el que muchos “amantes” están buscando mi fidelidad y afecto. El cristianismo de Pablo es
intensamente relacional.
Si es verdad que Cristo es el único premio por el que vale la pena vivir, ¡Entonces
debe ser maravilloso y sorprendente! Vamos a ver Colosenses 1:15-23 para ver a nuestro
prometido.
Cristo nuestro novio, Colosenses 1:15-23
Ciertamente, la pregunta más importante para cualquier posible novia es ¿con quién
me casaré? En Colosenses 1, Pablo nos da una rica descripción de Cristo, nuestro
prometido. Encontramos una imponente lista de nombres, cualidades de carácter y roles.
Mira las maneras en que se describe a Cristo:
Él es Dios (v. 15)
Él es el primogénito de toda la creación (v.15)
Él es el Creador de todas las cosas (v. 16)
Todas las cosas fueron creadas para Él (v. 16)
Él es eterno (“es anterior a todas las cosas”) (v. 17)
Él es el Sustentador de todas las cosas (v. 17)
Él es la cabeza del cuerpo (v. 18)
Él es el principio y el primogénito de la resurrección (v.18)
Él es el primero en todo (v. 18)
Él es la plenitud de Dios (v. 19)
Él es el que reconcilia todas las cosas (v. 20-22)
Él es el que hace la paz (v. 20)

80
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

¡Qué persona tan maravillosa! ¿A quién no le gustaría estar casada con este novio?
Aquí está el punto: todo lo que yo pudiera necesitar física o espiritualmente me ha sido
provisto por Cristo. ¡En Él hay plenitud y gozo! Él es mi Creador, Redentor, Sustentador…
mi verdadero esposo. Puede sonar extraño para los cristianos de ambos géneros hablar de
Cristo en esta manera. Pero lo que debemos entender es que el matrimonio humano es un
reflejo y tipo de nuestra unión con Cristo, no vice versa.
Si el matrimonio es la metáfora que la Biblia usa para enfatizar la relación íntima y
personal que yo tengo con Cristo, ¿cuál es el resultado de esta unión? Vamos a ver ahora
Colosenses 1:21-23 y 2:1-15 para averiguarlo.
Nuestra condición antes de matrimonio con Cristo, Colosenses 1:21-23, 2:1-15
Cuando una pareja se casa, con frecuencia comienzan a preguntarse cómo
responderá su pareja cuando él o ella lleguen a conocerle “realmente”. Lo que hace un
matrimonio verdaderamente agradable es cuando tu pareja te conoce realmente y te ama de
todos modos. Así es tu matrimonio con Cristo. No podemos apreciar plenamente las
bendiciones hasta que nos vemos a nosotros mismos como somos verdaderamente. En
Colosenses 1 y 2, la descripción que Pablo hace de Cristo se contrapone a la descripción
realista de quiénes somos nosotros. Hay al menos tres cosas que son verdad de nosotros
cuando estamos apartados de Cristo:
Somos culpables de pecado y estamos alejados de Dios (1:21-23). Este pasaje dice
que somos pecadores culpables y llenos de vergüenza. Pablo usa dos palabras poderosas
para describir nuestra posición delante de Dios: estamos alejados y somos enemigos de
Dios (1: 21-23.) El pecado nos mancha y nos separa de Él.
Somos necios y ciegos (2:1-5). Una de las cosas más terribles que hace el pecado es
que nos reduce a ser necios. Somos fácilmente engañados, atraídos por filosofías huecas y
fácilmente seducidos por argumentos capciosos que nos alejan de Cristo.
Somos impotentes y estamos esclavizados (2:9-15). Pablo usa la mejor palabra
posible para describir cuan atrapados e indefensos estamos. El dice que estamos muertos
(v. 13). Cuando estás muerto eres incapaz de hacer algo. Estás en una condición que no
puedes corregir o mejorar. El pecado nos hace incapaces de ser o hacer lo que Dios
pretende.
Considera esos factores e imagínate estar sentado a solas la noche antes de tu boda.
Estás lleno de culpa y vergüenza por tu propia necedad y estás muy conciente de tu
inhabilidad de ser el cónyuge que necesitas ser. ¿Cuáles son tus opciones? Tú puedes o
salir corriendo, abrumado por la posibilidad del fracaso, o puedes consolarte a ti mismo
cuando consideras el carácter de la persona con la que te estás casando.
Eso es lo que este pasaje está tratando de demostrarte. Te ayuda a verte verazmente
de tal manera que llegues a la conclusión que solamente en una relación con Cristo
encontrarás lo que necesitas para ser la persona que necesitas ser. Es por esto que en medio
de este pasaje hay un llamamiento a vivir en una camaradería y amistad con Cristo, para
celebrar el hecho de que se te ha concedido una relación con Él por medio de que le
busques cada día (2:6-8).
Las bendiciones de nuestra unión con Cristo

81
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Lo que Cristo trae a nuestra relación satisface perfectamente el déficit que nosotros
traemos a la relación como pecadores.
Jesús es quien nos justifica. (Somos culpables y alejados de Dios). Su vida, muerte y
resurrección nos libera de la culpa, castigo, vergüenza y separación del pecado. En 1:22,
Pablo dice que somos santos, intachables e irreprochables delante de Él. ¡Esto es
verdaderamente sorprendente!
Jesús es nuestra sabiduría. (Somos necios y ciegos). En Él están escondidos todos
los tesoros de la sabiduría y el conocimiento. Él nos libera de la cautividad de nuestra
propia necedad.
Jesús es nuestro poder. (Somos impotentes y estamos esclavizados). En Él somos
vivificados y se nos da la habilidad para vivir de la manera en que somos llamados a vivir.
¿Por qué es importante repasar éstas descripciones? Porque la vida cristiana está
construida sobre el fundamento de aceptar quiénes somos realmente y creer quién es Cristo
verdaderamente. Todo lo que hagas estará moldeado por el grado en que creas y respondas
a las bendiciones que son tuyas en Cristo.
Vamos a ver cómo funciona esto. Si tú estás cargando una culpa, tenderás a
esconderte, excusarte, culpar, racionalizar, y ocultar tu vergüenza, en lugar de disfrutar de
la libertad de la confesión y el gozo del perdón. Si tú estás olvidando tu necedad, serás
susceptible a respuestas sencillas e inadecuadas, soluciones rápidas, fórmulas humanas y
técnicas superficiales que nunca resuelven el problema verdaderamente, en lugar de
disfrutar el fruto duradero que proviene de seguir la sabiduría de Cristo. Si tú olvidas tus
debilidades, reducirás la vida cristiana a una simple lista de reglas y conductas, mientras
permaneces ciego a lagunas en tu propia relación con Cristo.
Ilustración
Imagina a un niño nacido dentro de una familia muy pobre. Pasa la mayoría de su
vida desnutrido. Es objeto de la burla de sus amigos. Rara vez está limpio o vestido
apropiadamente. Tiene muy poca educación y muy pocas esperanzas para el futuro. Deja
su hogar y solo consigue chambas, uno de ellos es como “caddy” en un club campestre.
Mientras estaba trabajando un día, conoce a una joven mujer de una familia
extremadamente rica. Para su sorpresa, ella le pide que sea su “caddy”. Esto hace que
comience una larga relación que, sorprendentemente, culmina en matrimonio. En un
instante, su vida cambia. Recibe un nuevo status social, riqueza, poder y prestigio—nada
de ello por lo que ha hecho o merecido. Todo es resultado de una nueva relación. Su
matrimonio cambia su identidad, sus posesiones, la manera en que vive la vida, la manera
en que vivirá por el resto de su vida. Lo que lo transformó fue su matrimonio, ¡esto es lo
que sucede cuando el cristiano se casa con Cristo!
Casados con Cristo
Al venir a Cristo, el cambio es mucho mayor que un cambio de nuestras
circunstancias, relaciones o status social. Somos diferentes en el sentido espiritual mas
profundo. Nuestra naturaleza espiritual interior es transformada por el poder de la gracia de
Cristo. Estábamos muertos, y ahora estamos vivos. Nuestros corazones estuvieron
totalmente esclavizados al pecado y ahora han sido librados. Nuestros corazones fueron
alguna vez duros como piedra, pero ahora son suaves y dóciles. Los cambios que resultan

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Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

de nuestra unión con Cristo son tan fundamentales que la Biblia dice que en Él ¡llegamos a
ser “nuevas criaturas” (2Corintios 5:17)!
Al nivel más fundamental, este cambio no es simplemente el producto de una buena
teología y obediencia disciplinada. Cada pequeño cambio que se lleva a cabo en nosotros
es resultado de nuestra relación con Cristo. Porque estoy unido a Cristo, soy una nueva
criatura que está siendo renovada diariamente por su Espíritu. Porque estoy unido a Cristo,
el poder del pecado ha sido roto y su presencia en mi corazón está siendo erradicado
progresivamente. De esto es lo que se trata la vida cristiana. Yo afirmo con gozo que soy
una nueva criatura en Cristo y con humildad confieso que todavía hay pecado en mi
corazón, así que necesito hoy la gracia de Dios de la misma manera en que la necesité
cuando creí en Él por primera vez. Me comprometo diariamente a participar en el trabajo
continuo de cambiar mi corazón, lo cual es el enfoque amoroso de Dios. Con gratitud,
estoy en Él; sin embargo, todavía no soy como Él completamente. El Salvador, quien me
hizo nuevo, me llama a comprometerme a su trabajo de renovación diario, el cual se lleva a
cabo en medio de mis circunstancias y relaciones.
¿Cómo reaccionas al glorioso desbalance de este matrimonio? ¿Cómo afecta la
evaluación de lo que tú traes a tu relación con Cristo? En una relación normalmente
presuponemos que cada persona trae algunas fortalezas y dones, pero eso no es cierto en
este caso. ¿Puedes pensar en algunos “ventajas” que puedan realmente resultar ser
desventajas con respecto a nuestra salvación y santificación? El peor problema con estas
cosas es que nos engañan en pensar que estamos bien, cuando en realidad somos personas
en necesidad de ayuda desesperadamente.
Considera el ejemplo de Pablo en Filipenses 3:4-7. Nota algunas de las cosas que
mencionó como ventajas y fortalezas que pensó que tenía. Pero cuando él se encontró con
Cristo, ¿cómo cambió su evaluación de estas cosas? ¿Por qué piensas que cambió? ¿Estuvo
Pablo contento o triste respecto a eso? ¿Por qué?
Usa el ejemplo de Pablo como una guía para hacer el mismo tipo de valores para ti
mismo. ¿Qué fortalezas, dones, y ventajas traes a tu relación con Cristo? ¿En qué maneras
son desventajas en tu salvación y en el proceso de cambio que te hace más como Cristo?
¿Cómo respondes a esto? ¿Por qué piensas que Dios quiere que entiendas esto?
Finalmente, enlista lo que Cristo trae a tu relación con Él. Como puedes ver, ¡no
hay ninguna desventaja! ¿Por qué piensas que Dios quiere que entiendas esto? ¿Cómo
anima esto siendo una nueva criatura en el proceso de parecerte más a Cristo?
Todo lo que Cristo provee cambia nuestra perspectiva de las cosas que la vida pone
en nuestro camino. Ya no tratamos de enfrentar la vida por nosotros mismos, con nuestros
propios recursos. ¡Conocer a Cristo y estar en él cambia la manera en que experimentamos
todo! Por ejemplo, cómo piensas que la realidad de estar casado con Cristo cambia la
manera en que respondes a:
La pérdida de un empleo Lesión, enfermedad o muerte de un
ser querido
Un trabajo sin futuro
Una enfermedad crónica
Tu carga como padre/madre
soltero(a) Un matrimonio difícil
La muerte de tu ministerio soñado La traición de un amigo

83
Dinámica del Cambio Bíblico Natalie Carley

Dificultades financieras Un matrimonio maravilloso


Soledad Niños obedientes y bien portados
Progreso académico Salud perfecta
Bendición financiera

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Todas estas cosas tienen un nuevo significado cuando nos damos cuenta de que los
experimentamos dentro del contexto de nuestra relación con Cristo.
La siguiente lista de verdades bíblicas acerca de quiénes somos es útil para cultivar y
establecer esta identidad en Cristo firmemente. Parte de la edificación mutua debe incluir
recordarse el uno al otro de estas verdades:

¿Quién soy? Porque Estoy en Cristo, por la gracia de Dios yo…48

Rom. 5:1 he sido justificado (perdonado completamente y hecho justo).


Rom. 6:1-6 morí con Cristo y morí al poder del pecado sobre mi vida.
Rom. 8:1 soy libre para siempre de la condenación.
1Cor. 2:12 he recibido el Espíritu de Dios para que yo conozca las cosas dadas a mí por Dios.
1Cor. 2:16 tengo la mente de Cristo.
1Cor. 10:13 no seré tentado más de lo que puedo resistir, sino que Dios me dará juntamente con
la tentación la salida, para que pueda soportarla.
2Cor. 1:21 he sido establecido, ungido, y sellado por Dios en Cristo.
Ef. 1:13-14 tengo el Espíritu Santo como un depósito garantizando mi herencia venidera.
Gál. 2:20 he sido crucificado con Cristo y ya no vivo yo sino Cristo vive en mí (la vida
que vivo ahora es la vida de Cristo).
Ef. 1:3 soy bendito con toda bendición espiritual.
Ef. 1:5 fui predestinado ser adoptado como hijo de Dios.
Ef. 1:7, 8 soy redimido, perdonado, y he recibido Su gracia abundante.
Ef. 2:18, 3:12 tengo acceso directo a Dios por medio del Espíritu.
Col. 1:13 soy librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de Cristo.
Col. 1:14 soy redimido y perdonado por todos mis pecados (mi deuda cancelada).
Col. 2:7 tengo Cristo en mí.
Col. 2:10 he sido hecho completo en Cristo.
Col. 2:12, 13 he sido sepultado, resucitado, y hecho vivo en Cristo.
2Tim. 1:9, Tito 3:5 he sido salvo, llamado, y apartado para Dios según Sus propósitos.
Heb 2:11 he sido santificado y soy uno con Cristo, por lo cual, no se avergüenza
llamarme hermano.
Heb 4:16 puedo acercarme a Dios con seguridad y confianza al trono de la gracia donde
hallo misericordia y gracia en el oportuno socorro.
2Ped. 1:3 tengo todas las cosas necesarias para la vida recta por el poder de Dios.
2Ped. 1:4 tengo las preciosas y grandísimas promesas, por las cuales llego a ser participante de
la naturaleza divina.
Mat. 5:13 Soy la sal de la tierra.
Mat. 5:14 Soy la luz del mundo.
Juan 1:12 Su hijo de Dios (parte de Su familia, ve Rom. 8:16)
Juan 15:15 Soy amigo de Cristo.
Juan 15:16 Soy escogido y comisionado por Jesús para dar Su fruto.
Rom. 6:18 Soy esclavo de la justicia.
Rom. 6:22 Soy puesto al servicio de Dios.

48
Mayormente tomado de dos listas de Neal Anderson en Resolving Personal Conflicts, Knoxville, TN: Freedom
in Christ Ministries, 1992.
Rom. 8:14, 15 Soy guiado por Su Espíritu
1Cor. 3:16 y 6:19 Soy un templo (morada) de Dios. Su Espíritu habita en mí.

1Cor. 12:27 Soy miembro del cuerpo de Cristo.


2Cor. 5:17 Soy nueva creación.
2Cor. 5:18, 19 Soy reconciliado a Dios y un ministro de la reconciliación.
Ef. 1:1 Soy un santo. (Ve 1Cor. 1:2; Fil. 1:1; y Col. 1:2)
Ef. 2:10 Soy hechura de Dios, creado para buenas obras que Él dispuso de antemano.
Ef. 3:1 y 4:1 Soy prisionero de Cristo.
Ef. 4:24 Soy justo y santo.
Fil. 3:20 Soy ciudadano del cielo y sentado en región celestial ahora misma (Ef. 2:6)
Col. 3:12; 1Ts 1:4 Soy escogido de Dios, santo y amado.
1Tes. 5:5 Soy hijo de la luz y no de la oscuridad.
1Ped. 2:5 Soy piedra viva con la cual se está edificando una casa espiritual
1Jn. 3:1,2 Soy hijo de Dios. Seré semejante a Cristo cuando Él venga.
1Jn. 5:18 Soy nacido de Dios y el maligno (el diablo) no llega a tocarme.
(3) ¿Quiénes son tus enemigos? La Biblia nos dice quienes son nuestros enemigos,
básicamente Satanás y sus seguidores. Nos explica como obra él, para que no seamos
engañados. Sabemos entonces, que esos ojos bonitos que te ven desde la portada de
una revista para mujeres son los ojos del “Falso Profeta”—así se llama una de las
manifestaciones de la obra de Satanás en Apocalipsis. Nos dan un estándar falso de qué
es lo que vale (la belleza o la última moda) para que pongas atención en aquello. Te
mienten. Nuestra cultura no es neutral. Estemos alertas. Que no seamos Cristianos
soñolientos que no saben que anda un león rugiente buscando a quién devorar. Piensa
en cómo vive la gente en un país que está en guerra. Viven alertas. Pero no somos
diferentes. No podemos estar tener una actitud casual y floja como si viviéramos en
tiempo de paz. Vivimos en tiempo de guerra, hasta que Cristo venga. Que estemos
alertas a las artimañas del enemigo.
(4) ¿Cuáles son las promesas de Dios? Sus promesas tienen que ver con Su
propósitos. El promete utilizar su poder para Su propia gloria y para nuestra
transformación a Su imagen.
2Ped. 1:3-4. “Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas
por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y
excelencia; por medio de estas cosas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas,
para que por ellas lleguéis a ser participantes de la naturaleza divina.
Todo lo que necesitamos para vivir una vida recta nos ha sido dado –ya. Nunca podemos
actuar como si Dios nos hizo las maletas y nos mandara en el peregrinaje en este mundo,
y llegando abrimos la maleta y vemos que no está completa, que nos falta. No podemos
quejarnos de que Dios nos ha mandado pero no nos ha equipado para la jornada. No. Ya
nos ha dado todo que necesitamos para glorificarle. Pablo dice que la inspirada Palabra
es el medio por lo cual Dios nos ha dado todo que necesitamos para vivir rectamente,
porque fue dada “a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda
buena obra” (2Tim 3:17, énfasis mío).
Las promesas de Dios son hechas a la medida de la persona en cada situación. Pero
Dios no nos promete lo que nosotros preferiríamos que nos prometiera. Queremos que
nos prometa salud, bienes materiales, esposo, hijos....pero lo que nos promete es de
inestimablemente más valor: ¡nos promete hacernos participantes en la naturaleza divina!
¿Lo apreciamos?
Las promesas de Dios se encuentran en formas positivas, como la promesa de
1Corintios 10:13, que explica la misma verdad de 1 Pedro 1:3-4 pero aun mejor. Si no lo
sabes de memoria, debes. Cada cristiano necesita saber este versículo de memoria, es
esencial para la vida Cristiana.
“No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os
dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con
la prueba la salida, para que podáis soportarla.
¿Qué tipo de prueba nos sobreviene? El tipo que ocurre a los seres humanos. Nada
ajena. Una mentira común que las personas creen cuando están sufriendo es que son los
únicos. Y a menudo se consideran en “otra categoría” donde la Biblia ya no aplica. Pero
si 1Co 10:13 es verdad, entonces esas palabras comunes “Ya no puedo más” nunca son
verdad para un cristiano. Dios me proveerá la salida, para que pueda soportarla. “Todo lo
puedo en Cristo Jesús que me fortalece.” Decir “No puedo” es negar el evangelio. Es
decir que el poder de la sangre de Cristo no fue suficiente para romper el poder de este
pecado en mi vida. Está creyendo una mentira. La muerte de Cristo no tan solamente
pagó la deuda de mi pecado para conseguirme la vida eterna, sino también rompió el
poder del pecado en mi corazón. Ya no soy su esclavo.
También la Biblia tiene “promesas” en forma negativa, es decir, son advertencias. Por
ejemplo Ef. 5:6. “Nadie os engañe con palabras vacías porque por estas cosas viene la
ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.”
¡Hemos de aplicarlas!
(5) ¿Cuáles son los sacramentos? Por medio de ellos Dios comunica gracia
vívidamente. Debemos entenderlos bien es su contexto de la teología bíblica y
esforzarnos para que no vuelvan una mera rutina o rito en el que participemos sin
reflexionar.
La Santa Cena por ejemplo nos recuerda de toda la historia redentora:
(presente)
Comunión mientras
cenamos con Cristo
ahora
(futuro)
(pasado) La celebración de las
La Santa Cena
La copa de la ira del Bodas de Cordero en la
Señor que Cristo tragó consumación Apoc. 19
en mi lugar
Apunta hacia el pasado, lo que Cristo hizo por nosotros. La copa (a veces más
específicamente, vino o copa de vino) es un símbolo en el AT de la ira de Dios. Cristo en
Getsemaní oró pidiendo al Padre que si fuera posible que esa copa le pasara, pero que se
haga su voluntad, no la de él. Jesús tragó la copa amarga de la ira de Dios, que no
mereció, en nuestro lugar. Recordando esto podemos dar gracias que la ira de Dios no
recae sobre nosotros hijos desobedientes. Cristo recibió la pena de esta ira y sufrió en
nuestro lugar.
A la vez apunta al presente. Reflexionemos acerca de cómo Cristo participó en esa cena
de la pascua con los discípulos, también está presente con nosotros cuando compartimos
la cena. Estamos conviviendo con él, tenemos comunión con él en el sacramento.
Y también apunta hacia el futuro. Apoc. 19 describe las bodas del Cordero que
celebraremos en la consumación. Debe consolarnos y animarnos. Debemos anhelar ese
día.
(6) ¿Cómo dice Dios las cosas? Su lenguaje nos motiva.
La Biblia consiste en un surtido de escrituras de una variedad de géneros literarios:
historia, biografía, parábola, proverbios, poesía, epístolas que no tan solamente incluye
partes didácticas sino también imágenes y metáforas (etc.). Dios utiliza esta variedad
para hablar a nosotros, para impactarnos de corazón. Personas que abogan para la
integración de la psicología y el cristianismo suelen decir que necesitamos la psicología
porque “La Biblia no es un libro de texto de psicología”--pero tampoco es un libro de texto
de teología, porque simplemente no es un libro de texto, punto. No es seco y académico,
sino que es vivo con lenguaje que nos conmueve y estimula.
Por ejemplo, en lugar de decir simplemente que el infierno es un lugar de sufrimiento, lo
describe como un lugar “donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga”
(Mr 9:48). Es una descripción vívida, que me da asco. Pues es el punto, está diseñado
para producir temor piadoso, ¡para que le eches ganas y evites llegar allí!
Por el otro lado, el cielo se describe en Apocalipsis como un lugar con calles de oro, mar
cristalino, una ciudad con fundamentos de piedras preciosas...etc. Se describe como un
lugar pintoresco y hermoso para que anhelemos estar allí.
Debemos aprovechar de este lenguaje motivador y conmovedor que se encuentra en la
Biblia
(7) ¿Qué es lo que Dios ordena? La ley de Dios no es arbitraria, no es dada
simplemente para controlarnos. Tendemos a tener una actitud a las leyes en general
como algo que nos limita o restringe. Pero la ley de Dios es una expresión de Su carácter,
de quién es Dios. Porque describe a Dios, es hermosa. Es algo que debemos apreciar
porque lo apreciamos a Él. Salmo 119 es útil para cultivar un aprecio por la hermosura de
la Ley Divina.
La Ley es una guía al corazón renovado y dispuesto a escuchar, que le enseña como
amar a Nuestro Padre. Cada verdadero hijo ama a su Padre y quiere saber como
expresarle su amor.
Dado que es la divina palabra de Dios, la ley tiene poder. Un hermano que había dejado
la práctica de la homosexualidad luego de conocer a Cristo todavía luchaba con fantasías.
Luchaba más al acostarse, antes de caer dormido. Para combatir las fantasías que le
venían, él empezó a repetir el décimo mandamiento: “No codiciarás.” Simplemente lo
repetía, y al fin, le ayudó a resistir la tentación y caer dormido en tranquilidad de espíritu.
La Palabra de Dios es el recurso que rodea todos los otros recursos.
Porque vivimos en el mundo de Dios casi cualquier cosa puede ser un medio que él usa
para transformarnos. Otros recursos:
2. Gente temerosa de Dios
Otros cristianos nos pueden corregir. Somos ciegos a nuestro propio pecado pero vemos
con claridad el pecado de otros, ¿verdad? Por eso, otras personas pueden ver cosas en
nosotros que no reconocemos. Necesitamos sus observaciones y exhortaciones. Debido a
lo engañoso de nuestro corazón, todos —sin excepción—necesitamos la exhortación de
nuestros hermanos en Cristo, constantemente (ve Heb 3:12, 13 en la versión Reina
Valera).
Podemos tener relaciones de discipulado, que sea con alguien mayor en Cristo o que sea
de “discipulado mutuo” como parejas en oración, por ejemplo. Es muy importante tener a
quien rendir cuentas.
Cuando estás tratando superar un pecado específico, es de mucha ayuda tener a alguien
a quien rendir cuentas, es decir que te pregunta acerca de cómo estás progresando, a
quien reportas y confiesas tus caídas. Por eso, es parte del proyecto de auto-consejo que
tengas asesores así.
Pasar tiempo con personas más maduros en Cristo es una de las mejores maneras para
crecer, por medio de observar su buen ejemplo. Vemos esto en la Biblia.
3. La Cultura Cristiana es un tercer recurso para cambio. Se incluye la música Cristiana,
biografías de grandes hombres de la fe, de misioneros, que contienen su testimonio con
énfasis en cómo Dios obró en su vida. Había una hermana que no perdonaba a su
esposo, y sabía que tenía que hacerlo. Su hermana le dio el libro de Cory ten Boom, El
Refugio Secreto, y le dijo que lo leyera y que viera la película. Dios utilizó estos
testimonios, la hermana perdonó a su esposo.
También se recomiendan libros clásicos, tales como El progreso del peregrino por Juan
Bunyan. Incluso literatura no cristiana por ejemplo Solzhenitsyn en el Gulag Archipelago
narra de atrocidades cometidas bajo el reino de Stalin. Él tiene mejor doctrina del pecado
que muchos. Escribe: “¿Cuál es mi actitud mientras escribo de estos hechos horribles?
¿Piensas que yo creo que soy superior a los comunistas perpetradores de estos
crímenes? ¿Que si nuestros papeles fueran al revés yo no habría hecho lo mismo que
hicieron ellos? La línea entre lo bueno y lo malo atraviesa por cada corazón humano.”
4. La creación y providencia: ¡TODO es un recurso porque el mundo es de Dios!
La creación: Si estás aconsejando a alguien deprimido, y si están sentados en un cuarto
algo vacío, y te cuenta su vida trágica...y después de media hora escuchándole pintar un
retrato de un mundo en que todo es gris, ¡tú también te sentirás deprimido! Pero si
sugieres que platiquen afuera, en un parque por ejemplo, estarán rodeados por los
árboles, las flores, las aves. La belleza de la creación da testimonio de la bondad de Dios
y ayuda a mantener un panorama completo, a no reducir el mundo a las cosas malas
solamente.
Providencia: Cuento el ejemplo del aconsejado que llegó tarde. Pide disculpas
exageradamente, el consejero dice “No importa, te perdono” pero el aconsejado persiste
preocupado por qué impresión se dio al consejero. Así está revelando su temor al hombre.
Dios en Su providencia permitió que llegara tarde, dando a conocer su temor al hombre,
proveyendo al consejero la oportunidad de observar esto a primera mano. Ahora puede
hablarle de su temor excesivo de que el consejero piense mal de él por haber llegado
tarde. Probablemente se preocupa exageradamente por la opinión de otros en otras
circunstancias también.
5. Oración
Es un recurso, un buen fruto, y también es una herramienta del consejero para conocer al
aconsejado (hay un artículo más adelante que explora en detalle cómo orar). Una tarea
útil para asignar al aconsejado es la de pensar y escribir todas las cosas por las cuales
está agradecido. Puede tener como resultado que se da cuenta de que aunque estaba
quejándose por 7 cosas acerca de su esposo/a o hijos, está agradecido por 20 cosas.
Cambia su perspectiva. Otro resultado: La lista revela para qué o quién está viviendo:
todas las cosas que escribió una mujer en su lista eran cosas temporales, buenas, pero
que no perduran (esposo, hijos, salud, buen país..) ¿Qué pasaría si muere su esposo? ¿O
si sus hijos se alejan? ¿O si hay una revolución o un terremoto? La lista es incompleta.
Luego de dar gracias por las bendiciones terrenales una oración antigua dice “Pero sobre
todo, gracias por tu amor inestimable y la redención de nuestro mundo por Jesucristo, por
los medios de la gracia y esperanza de gloria.” Esa oración incluye el fundamento que no
puede ser sacudido.
6. Teología
No todos los aconsejados pueden aprovechar tal lectura. Pero para los que pueden leerla
y la disfrutan, hay obras accesibles y edificantes. Por ejemplo, sermones y otras obras de
Martín Lutero. Una cita de el: “Esta vida no es justicia sino crecer en justicia; no es salud,
sino siendo sanado; no siendo, sino llegando a ser; no descanso sino ejercicio; no somos
lo que seremos, sino estamos creciendo hacia ello. El proceso no ha terminado, mas
sigue. Esto no es el fin, mas el camino. No todo resplandece en gloria todavía, sino está
siendo purificado.” Conoces a personas que necesitan saber esto. Personas abrumadas
o desesperadas por sus fallas que buscan un truco o secreto (remedio
instantáneo)...personas que necesitan entender que la santificación es un proceso.

PARA PONERLO EN PRÁCTICA

PROYECTO PERSONAL: (Pregunta 6 del modelo) Basado en tus respuestas a Preguntas


3 (deseos y creencias falsas) y 5 (quién es Dios), escribe:
(A) Un deseo lo más específico posible que debe de dominar tu corazón en esta área:

(B) Una verdad también específica que debes creer más y más, en lugar de una creencia
falsa que tenías en esta área.
ESTUDIO PARA CULTIVAR IDENTIDAD EN CRISTO

Hacer una lista de verdades bíblicas acerca de quiénes somos es útil para establecer y
cultivar la identidad en Cristo, la cual es fundamental en el proceso de cambio. Lee los
siguientes versículos y escribe en el recuadro la verdad que enseña con respecto de
nuestra identidad en Cristo, es decir, completa la frase:

¿Quién soy? Porque estoy en Cristo, por la gracia de Dios yo…

1Co 6:19-20

2Co 5:14-15

Ef 1:4

Ef.2:6

Col.3:1-4

2Tim 1:7

2Ped 1:3

Rom 8:17

1Ped 2:9,10

Apoc 19:7,8
LECCIÓN 8: EL PROCESO DEL CAMBIO: Las 2 Grandes Flechas

Un análisis del problema no es suficiente en sí mismo para solucionarlo, hay que ponerlo
en práctica, para cambiar. Tiene que haber un movimiento hacia el árbol fructífero. El
propósito de Dios en nuestras vidas es que seamos personas rectas y fructíferas
espiritualmente. Podemos describir el cambio como transacción y acción. A la vez, estas
son las dos áreas en que la consejería pastoral falla muchas veces: falta la transacción
con Dios (arrepentimiento del corazón, compromiso de fe). O falta hablar acerca de cuál
es el buen fruto que debe producir la persona en estas circunstancias. Identifican el
problema, y ahora, ¿qué? Generalmente, el buen fruto no es meramente la ausencia del
mal fruto. El Señor quiere que actuemos en nuestro mundo para hacer una diferencia
para Su gloria. Por ejemplo, si tu problema es gritar a tus niños, y ya no vas a hacer esto,
entonces ¿qué vas a hacer en lugar? El arrepentimiento completo incluye un movimiento
hacia Dios y los “frutos de arrepentimiento” hacia otras personas. Esta sección trata de
estos dos grandes movimientos, que podemos representar con dos grandes flechas en el
diagrama.

Estudiaremos el proceso de cambio con base en observaciones del libro de Santiago y la


parábola del hijo pródigo. El trasfondo general del libro de Santiago es “diversas pruebas”
(1:2). Tenemos que personalizarlas, ¿Cuáles son la pruebas que enfrentamos nosotros?
Pasamos al capítulo 3, “donde hay celos y rivalidad, allí hay perturbación y toda obra
perversa” (3:16) —vamos a personalizarlo con nuestras “obras perversas” (malos frutos).
¿Cuál es la raíz mala? ¿De dónde vienen los malos frutos de los conflictos? Los deseos
del corazón resultan en conflictos (4:1-3). Lo que controla el corazón controla a la
persona.
Stg. 4:6-10 es un tratamiento extensivo de la dimensión vertical (relación con Dios), del
asunto de la motivación y qué estilo de vida procede de qué tipo de corazón. Nosotros
tratamos de vivir “nadando entre dos aguas,” es decir en amistad con ambos: el mundo y
Dios. Se ve en vv. 4-5 que solo hay básicamente estas dos maneras de vivir. Por eso,
dice el versículo 8 “purifiquen sus corazones, ustedes de doble ánimo.” ¿Qué quiere decir
esto? Pues “doble ánimo” es otra manera de señalar que el corazón está dividido. Hay
esta diferencia entre nuestra fe confesional y nuestra fe “funcional.” Amamos a Dios pero
vivimos para satisfacer nuestros deseos. Somos a la vez ambos el árbol frutal y el árbol
espinoso.
La primera gran flecha: arrepentimiento y fe
El meollo de este movimiento de cambio es la revelación de Dios acerca de sí mismo.
¿Quién es Dios? Seguimos con Santiago:
 Stg 4:5 “El Espíritu que habita en nosotros y “nos anhela celosamente.” Su
amor para con nosotros es mucho mejor que un amor “incondicional” (en el sentido
en que se usa esta palabra hoy).
 Un juez que observa como vivimos 4:11-12
 Stg 4:6 Un Dios que da mayor gracia (y más sabiduría, Stg. 1:5.) ¿A quién le
da gracia, según este texto? A los humildes. ¿Por qué a los humildes? Piénsalo:
¿Quién se la pide? ¿Es que los soberbios creen que necesitan gracia? No. No le
piden gracia porque piensan que no la necesitan. Pero los humildes por definición
están conscientes de su necesidad espiritual. Dios la da a quién se la pida.
“Humillarse” (v. 10) es un resumen de este movimiento del corazón malo al corazón recto.
Volviendo a su padre en arrepentimiento, el hijo pródigo se humilló.
Primera gran flecha, la TRANSACCIÓN con DIOS, es admitir y dar la espalda al pecado.
Podemos identificar 3 aspectos:
1. Despiértate. “Por fin recapacitó…” (Lc 15:17). Para que ocurra cambio perdurable,
tienes que ver que tu problema más grande eres tú, o tus circunstancias. Por tan difícil
que sena las cosas, tu necesidad más profunda es la de conocer s Dios y ser conocido
por Dios. En le caso del hijo pródigo, se requirieron las dificultades y la pobreza para
despertarle a su condición verdadera. Frecuentemente Dios utiliza el “calor” para
llevarnos a conocernos a nosotros mismos. El arrepentimiento que empieza poco
profundo crece y se profundiza. Te despiertas a cosas como las siguientes:
Nos despertamos a la realidad de que la vida es un drama moral de importancia
eterna. Más importante de que yo gane en esta lucha con mi jefe, o que mi esposa no
me deje, o que sea sanado de cáncer, o cualquier cosa que parezca ser
importante...más importante aún es ¿dónde estoy con Dios? ¿Cómo estoy con Dios?
¿Cómo debo vivir?
Tenemos una nueva sobriedad acerca de la vida y la realidad del pecado, el sufrimiento, y
la necesidad de la gracia.
 Los placeres y distracciones momentáneos ya no te tienen atrapado.
 Las verdades bíblicas empiezan a tener sentido mientras piensas en tu
situación.
 La Biblia se vuelve personal. Tiene tu nombre escrito en sus hojas.
 Empiezas a trazar conexiones entre tu corazón y tu conducta.
 Ves que Dios está lleno de gracia y misericordia, tiene poder suficiente para
cambiarte. Dios te atrae más.
2. Asumir la responsabilidad por quién soy y mis pecados. “Tengo que volver a mi
padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti” (Lc 15:18). Se pueden
describir en cuatro maneras:
Experimentas la tristeza que proviene de Dios, no del mundo. “La tristeza que proviene
de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que
arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte” (2Co 7:10).
Cuando apreciamos la seriedad del pecado, es común que experimentamos un sentido
de pesar. Te duele el hecho de que pecaste contra Dios. No es lo mismo que sentir
remordimiento porque te atraparon en tu pecado, por las consecuencias que sufriste,
ni por fallarte a ti mismo. (A veces en lugar de arrepentimiento ante Dios, nuestra
actitud es “¿Como pude hacer eso yo, siendo lo magnífico que soy?”) La tristeza del
mundo se centra en el Yo, mientras que la tristeza piadosa se enfoca en cómo
ofendiste a Dios y lastimaste a otras personas. La tristeza del mundo produce lágrimas
de lástima por uno mismo mientras que la tristeza piadosa produce lágrimas de
humildad genuina. Santiago 4: 9 describe este sentido de pesar vívidamente:
Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y su
alegría en tristeza.
Puedes decir, “Yo lo hice. Nadie me hizo hacerlo.” Es parte de humillarse (Stg 4:10)
Empiezas a ver el pecado detrás del pecado, es decir los pecados del corazón (los
asuntos del primer y gran mandamiento) detrás de la conducta (asuntos del segundo y
gran mandamiento). Puedes hacer un auto-examen honesto sin llegar a ser defensivo
ni estar deprimido.
Empiezas a arrepentirte de tu pecado y tu justicia. ¿Qué quiere decir esto? Cada vez
que intentamos construir nuestras vidas con base en nuestros hechos o aparte de
Cristo, este es un intento de justificarnos a nosotros mismos. Es una manera en que
tratamos de crear una justicia propia (sin Cristo) para que podamos sentirnos
aceptados por Dios, por otras personas, y por nosotros mismos. Un cristiano reconoce
no tan solamente los malos hechos que resultan de la “auto-justicia” pero también las
“buenas obras” que fueron motivadas por algo más que amor al Dios verdadero.
3. Trasladar el peso. “Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. Todavía estaba
lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo
abrazó y lo besó” (Lc 15:20). No cargamos el peso de nuestro pecado porque Cristo lo
cargó. Metafóricamente, quitamos ese bulto que no podemos cargar, y lo trasladamos
a Cristo. ¿Cómo se lo entregamos, específicamente?:
Confesión: Casi todos sabemos de memoria 1Jn. 1:9 “Si confesamos nuestros
pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.”
Saberlo no debe resultar que se vuelva un proceso rutinario. Es importante identificar
y confesar pecados específicos no tan solamente frutos específicos sino también
raíces específicas, es decir:
 Deseos que han llegado a dominarme (ídolos del corazón). (Puede ser de
ayuda la lista de “Ídolos típicos” que sigue para identificar deseos dominantes
específicos.
 Amando algo más que Dios
 Buscando mi propia gloria más que la gloria de Dios
 Temiendo al hombre más que a Dios
 Creyendo la mentira acerca de Dios, o acerca de quién soy yo
 No creyendo la verdad, las promesas de Dios, etc.
Entregarlo a Dios: Pedir perdón de Dios por lo que confesaste.
 Creer que Dios te ha perdonado. Es decir, ¡creer el evangelio! Tomar refugio
en las promesas de Su perdón. Descansa en Su gracia.
Santiago describe este proceso de transacción con Dios con verbos activos: “Someteos a
Dios” “Acercaos...”“Limpiad...” “Purificad...”
¿Cuál debe ser el resultado? El gozo del arrepentimiento, de saber que estás aliviado de
tu deuda. Experiencia de identidad en Cristo.
Incluyo a continuación una lista larga de ídolos típicos porque es una ayuda auto-
examinación.
Después de la lista de ídolos típicos, empezamos a describir al corazón renovado que es
el fin de la primera gran flecha de cambio.
ÍDOLOS TÍPICOS

Pensamiento “La vida solamente tiene significado/soy valioso sólo si... posible Ídolo
“...tengo poder e influencia sobre otros.” Poder

“...soy amado y respetado por ______________” Aprobación

“...tengo cierto parecido o cuerpo.” Imagen

“...tengo cierto placer, cierto estilo de vida.” Comodidad

“...soy capaz de controlar mi vida en el área de ____________ Control


o controlar mis relaciones con ______________.”

“...la gente depende de mí o me necesita.” Ayuda

“...alguien está para protegerme y mantenerme seguro.” Dependencia

“...soy completamente libre de obligaciones y responsabilidades Independencia


de velar por alguien.”

“...soy altamente productivo y realizo muchas actividades.” Trabajo

“...soy reconocido por mis logros y excelencia en mi carrera.” Realización/logro

“...tengo cierto nivel de riqueza e influencia.” Materialismo

“...estoy cumpliendo las reglas morales de mi religión y Religión


participando en sus actividades.”

“...cierta persona en particular está en mi vida, y feliz conmigo.” Persona individual

“…me siento totalmente independiente de religiones organizadas No religión


y tengo una total y propia moralidad.”

“…mi raza, mi país o mi cultura van en ascenso y son reconocidas como superiores.” Paíz/Raza

“…pertenezco a cierto grupo social o profesional.” Grupo social

“…mis hijos-padres son felices conmigo.” Familia

“…mi esposo/a me ama, respeta y admira.” Matrimonio

“…mi equipo gana.” Deportes


“…estoy en dolor o tengo un problema. Sólo así me siento Sufrimiento
noble, digno de amar o capaz de tratar con mi culpa.”

“…mi partido político/social está en progreso, ganado influencia y poder” Ideología

“…soy el más popular en la escuela, iglesia, trabajo, deportes, canto, Fama


enseñanza, música…etc.”
La primera gran flecha entonces representa este movimiento de arrepentirse por poner
mis deseos por encima de Dios, y por creer la mentira en lugar que la verdad respecto a
Dios y su obra. Dejando esto atrás, la persona se aferra a la verdad acerca de quién es
Dios, viviendo la verdad, se despoja del viejo hombre y se viste del nuevo, el del corazón
recto.
Pregunta 6: El Corazón Recto, el fin del primer movimiento de cambio
Ahora estamos hablando de la respuesta a la Pregunta 6 del modelo, “¿Qué debe
dominar mi corazón? ¿Qué es lo que debo desear y creer?”
Los deseos buenos y la verdad relevante al momento varían de acuerdo con las
circunstancias. Sin embargo, podemos enlistar algunos deseos y creencias generales que
deben dominar nuestros corazones:
 Desear ser imitadores de Dios (Ef 5:1; 1 Ts 1: 6)
 Desear ser semejantes a Jesús (Ro 8:29; 1 Co 15:49; 2 Corintios 3: 18;
Efesios 4:24)
 Desear amarlo a Dios con todo nuestro corazón, es decir, más de lo que
amamos las cosas, la aceptación de la gente, la comodidad, etc. (Dt 30:16,20;
Marcos 12:30)
 Desear hacer Su voluntad más que la mía
 Desear hacer todo lo posible por mantener la unidad (Ro 15:5; Ef 4:2; Heb
12:14; IP 3:11)
 Desear hacer todo para la gloria de Dios (Col 10:31)
 Creer que Dios está presente en medio de mi dificultad, está activo (no
pasivo), y está actuando para Su gloria y mi bien.
 Creer que mi bien, o sea el bien más alto es conformarme a la imagen de
Cristo. Nada vale más que esto.
 Creer que tengo todo que necesito para vivir una vida que agrada a Dios,
aun en medio de mis circunstancias (2P 1:3)
 Creer que lo que me pasa es común entre los seres humanos pero Dios es
fiel de no dejarme ser probado más allá de lo que pueda soportar (1Co 10:13)
 Creer que Dios provee la salida para que yo pueda enfrentar mis
circunstancias sin pecar (1Co 10:13)
 Creer que la obra en mi es de Dios y Él la completará (Fil 1:6)
 Creer que los recursos que Dios provee incluyen su pueblo, nos
necesitamos mutuamente (1Co 12; Heb 3:12, 13)
Habiéndose purificado de corazón, la persona está lista a dirigirse al asunto de frutos
buenos. Acuérdense que la persona llega a este punto al preguntarse “Y ahora, ¿qué?”
Ya sabe lo que no debe hacer, lo que no debe dominar su corazón, y lo que debe dominar
su corazón. Pero dado esto, ¿cuáles son los frutos del arrepentimiento que debe
producir?
Pregunta 7: El buen fruto que debes producir en las circunstancias en las cuales te
encuentres. La persona que se ha humillado preguntará, “¿Qué quieres que yo haga,
Dios?”
El buen fruto no quiere decir que instantáneamente llegues a ser perfecto. El cambio es la
santificación y es progresiva. Mencioné que el buen fruto es más que la mera ausencia
del mal fruto. Pero la ausencia del mal o su disminución son de todos modos importantes.
A veces ocurre en incrementos:
 Disminución en frecuencia
 Disminución en intensidad
 Disminución en duración
El buen fruto indicado depende de las circunstancias y las oportunidades que ellas
presenten. En la misma manera que pecados son hechos específicos, buenas obras son
hechos específicos. Sin embargo, podemos nombrar algunos tipos de buenos frutos, y
además ciertos frutos que debemos cultivar en casi cualquier circunstancia:
Vivir con integridad personal, aprendiendo a conocerte a ti mismo. Cultivar el hábito de
analizarte con el espejo de la Palabra de Dios, y hacerte las 8 preguntas para
entenderte y tus reacciones.
Vivir en guerra con uno mismo. Entender que nuestra tendencia es ser ciegos a nuestros
propios pecados, por ende, debo tener una actitud de sospecho sano a mi corazón.
Luc. 9:23 negarse a uno mismo. El teólogo J.C. Ryle lo dijo así: “Tú y el pecado
tienen que luchar si tú y Dios van a ser amigos.”
Entender nuestra interdependencia como el cuerpo de Cristo y pedir ayuda. Todos
necesitamos ayuda mutuamente. Yo necesito que tú me mantengas responsable, y
viceversa. Cada uno necesita a alguien a quien rendir cuentas. Heb. 3:12,13. Pensar
que estás bien y no necesitas humillarte a rendir cuentas a nadie es un pensamiento
equivocado y peligroso, como dice 1Cor. 10:12 “Si alguien piensa que está firme,
tenga cuidado de no caer.” La situación que existe en muchas iglesias donde hay un
pastor que es como un rey que rige sobre su propio reino y todos le temen y nadie
jamás se atreve cuestionarle es una estructura no bíblica y además muy peligrosa.
Crear un clima de gracia en tus relaciones. Hablamos anteriormente de temor al hombre.
Este es un extremo. Pero otro extremo que también está mal es que no te importan los
demás. Debemos guardar la unidad en el cuerpo de Cristo y tratar de mantener una
buena reputación para dar buen testimonio de Cristo.
Perdonar. Es tan importante que fue incluido en la oración que Cristo enseñó a sus
discípulos. Perdonaremos como hemos sido perdonados. No es una emoción sino una
decisión que empieza con una actitud de humildad (Mr 11:25; Mt 6:12-15; Lc 17:1-
10).
Pedir perdón. Estaremos dispuestos a pedir perdón sin esperara que la otra persona nos
lo pida primero. No estaremos a la defensiva, ni racionalizaremos nuestro pecado, ni
echaremos la culpa al otro. (Mt 18:15-20; Lc 17:3s). Pedimos perdón específicamente,
sin minimizar nuestros hechos; “Yo hice lo malo en ________________, ¿Me
perdonas?” Las palabras cuentan. La Biblia no dice “discúlpanos” como disculpamos a
los que nos ofenden.
Confrontar y hablar la verdad en amor. Amaremos a nuestros hermanos lo suficiente para
amonestarles en amor cuando los observamos en pecado.
Aprender a decir “No” y establecer límites. Estaremos comprometidos a responder de
acuerdo con la voluntad del Señor en lugar de según nuestros deseos egoístas o las
expectativas y exigencias de otros. La gracia de Cristo obrando en nosotros nos
capacitará para poder decir “No” a tales cosas, librándonos para decir “Sí” a Su
llamamiento. Considera cómo Cristo respondió a las demandas de la gente.
A veces respondió con “Sí,” otras veces con “No,” y otras veces hizo lo que le pidieron
pero no de inmediato, o en una manera diferente. Lee Marcos 1:37-38 y nota que no
fue donde la gente quiso, porque Él sabía lo que era su misión y no ellos. No fue
manipulado ni temía que pensaran mal de él por no acceder a su petición. Considera
como respondió a la gente en los textos en el diagrama.
Entender y manejar la expresión de tus emociones. Dios nos diseñó con la capacidad de
expresarnos emocionalmente. Sin embargo, las emociones no son simplemente algo

que “sucede.” No son neutrales, como el mundo dice: “Tus emociones no son ni
buenas ni malas, es lo que haces con ellas lo que cuenta.” Pero las emociones vienen
del corazón y por ende son moralmente evaluadas.
Tenemos que tomar cuidado de no caer en el error en un extremo u otro: Un error es
pensar que los cristianos tienen que tragar sus emociones negativas. Pero por el otro
lado el mundo dice el opuesto: que tienes que expresar todas tus emociones sin
refrenarte porque de lo contrario te pueden dañar al suprimirlas. Comparan a la
persona con una olla de agua hirviendo y dicen que si se tapa y no hay escape para el
vapor, luego explotará. Dicen que lo mismo pasa con las personas que tragan sus
emociones. Pero no es así, esto no es algo automático e inevitable. Esta perspectiva
representa una antropología no bíblica sino mecánica, como si fuéramos maquinas.
Pero no lo somos. En lugar de caer en uno de estos extremos, debemos expresar
todas nuestras emociones a Dios y usarlas como oportunidad para examinar nuestro
corazón. Como dijo Tremper Longman: las emociones son “declaraciones teológicas”.
No vienen de la nada sino de nuestro corazón, de nuestros deseos, creencias,
temores. Debemos aprender a examinarnos y preguntarnos ¿Qué es lo que esta
emoción me muestra acerca de qué es lo que quiero? (o creo).
Respecto a la expresión de emociones, podemos expresar todo a Dios, y usar los Salmos
para hacerlo. Debemos expresar nuestras emociones selectivamente a otros, y en una
manera que no peque.
Antes de seguir con otros buenos frutos, quiero que consideremos las emociones o los
sentimientos más detenidamente:
Las Emociones

Cuando decimos “Siento que él no me ama,” la verdad mejor dicha es “Creo que no me
ama.” “Me siento abandonado" es abreviatura por "Creo que me ha abandonado." “Me
siento inútil" es igual a decir “Creo que soy inútil.” Usamos palabras que expresan
sentimientos para describir nuestros pensamientos cuando se provocan emociones
intensas en nosotros. Es decir, nuestra reacción es tan intensa que sentimos emociones
fuertes y decimos “Siento…” para describir lo que pensamos.
¿Qué hay de malo en no distinguir entre lo que pensamos y lo que sentimos? El problema
es que cuando denominamos algo “un sentimiento,” lo tratamos como si fuera automático,
como si no estuviera bajo nuestro control, como si solamente existiera y no lo pudiéramos
cambiar ni ser responsables por ello. De hecho, esta es la enseñanza del mundo. La
formulación clásica va así: “Tus sentimientos no son ni buenos ni malos, es lo que haces
con ellos lo qué importa.”49 Pero la Biblia nos dice algo diferente. Los sentimientos pueden
ser pecaminosos, como cualquier otro aspecto de nuestro ser. No están exentos de los
afectos de la Caída, todo nuestro ser está corrompido. Los sentimientos son una
expresión del corazón, y el corazón es depravado.
Tendemos a pensar que los sentimientos simplemente existen, que no los podemos
cambiar. No puedes argumentar con un sentimiento, no puedes decirle a alguien que no
sienta lo que dice que siente. No respondería bien si tratas de decirle qué debiera sentir.
Al pensar que la persona no puede cambiar sus emociones, pasamos por alto las
enseñanzas bíblicas, porque (en contraste con las ideas mundanas) Dios nos manda a
sentir o no sentir emociones específicas. Ya vimos Stg 4:9. Otros ejemplos incluyen:
Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.
Ef 4:31
Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! Fil 4:4
Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y
su alegría en tristeza. Stg 4:9
Dios no nos mandaría a cambiar nuestros sentimientos si no fuera posible. Nos suena
imposible: fabricar alegría cuando no la sentíamos naturalmente, experimentar tristeza por
nuestro pecado cuando realmente no nos remuerde la conciencia. Nos parece imposible
cuando ni siquiera entendemos por qué sentimos lo que sentimos. La clave es lograr
entender los porqués. Como enseñan Leslie Vernick y otros, los sentimientos vienen de

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El hecho de que responsabilizan al ser humano en alguna manera, por medio de decir que es responsable por lo que
hace con sus sentimientos, es mejor que quitarle toda responsabilidad.
los pensamientos (o creencias). Los pensamientos ciertamente no están fuera del control
del cristiano, en quien mora el poderoso Espíritu Santo:
Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino
para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta
contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que
se someta a Cristo. 2Co 10:4-5.
Aquí encontramos otro problema: además de desconocer por qué sentimos lo que
sentimos, a veces tampoco estamos conscientes de algunas de nuestras creencias más
profundas. Freud no descubrió “el inconsciente" sino que Dios nos habla en otras
palabras acerca de aspectos de nuestro ser a los cuales estamos inconscientes:
Los pensamientos humanos son aguas profundas… Pr 20:5
Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede
comprenderlo? Jer 17:9
También nos dice que lo que es desconocido a nosotros para Él no lo es:
«Yo, el Señor, sondeo el corazón y examino los pensamientos … Jer 17:10
Una manera de llegar a entender nuestros pensamientos más profundos entonces es
examinarnos a la luz de las Escrituras, confiando que el Espíritu Santo nos dará
entendimiento de ambos sentimientos y pensamientos.
Entonces, para cambiar las emociones, necesitamos entender el corazón que las produce.
Y las emociones son ventanas a nuestro corazón. Además de pensar el corazón también
desea. Las emociones revelan nuestros pensamientos y deseos que necesitan ser
transformados.
Creo que las actividades del corazón se pueden resumir en las dos categorías básicas de
creencias (o pensamientos) y deseos. Podemos describir al corazón que produce cierta
emoción a través de describir sus deseos y creencias. Por ejemplo, cuando o alguien cree
que algo malo va a pasar y no quiere que pase, la emoción que experimenta es temor (o
la ansiedad, una variedad de temor). Por ejemplo alguien que cree que va a ahogarse en
el mar siente temor de bañarse. Cuando crees que algo es malo, no quieres que pase, y
esto es lo que sucede, después sientes triste. Un ejemplo es la muerte de tu abuela
anciana. Pero cuando un suceso es algo que deseas que no pase, y además crees que
no debe pasar, reacción puede ser enojo. Un ejemplo de esto es la muerte de un niño por
causa de un conductor borracho. Incluyo estos ejemplos y otros en el siguiente cuadro.

Ejemplo de circunstancia posibles emociones Pensamiento(s) del corazón Deseos del corazón
Promoción en el trabajo Alegría Mejorará mi vida, lo merezco, El salario más alto, el
va a hacer mi vida mejor reconocimiento
Promoción en el trabajo Alegría junto con Mejorará mi vida, pero no lo El salario más alto,
culpa merezco. Otra persona lo merecer el reconocimiento
mereció, pero me lo dieron por mis esfuerzos
porque el jefe es mi cuñado.
Muerte de un ser querido tristeza Es algo triste, lo voy a Que no muriera
anciano, por infarto extrañar
Muerte de un sobrino, niño, Furia, además de la Es una tragedia que no Que no muriera a tierna
porque le atropelló un tristeza debiera pasar. edad
borracho
Exámenes en la escuela Temor, ansiedad Es posible que yo no pase Quiero pasar
Hay un asesino suelto en el Terror Es el asesino y está tratando No quiero morir
vecindario, estás sólo en entrar en la casa
casa, y escuchas alguien
detrás de tu casa

Cuando ocurre cambio del corazón, por lo general también ocurren cambios en las
emociones que reflejan el nuevo corazón.
Seguimos con otros buenos frutos comunes es cristianos que están creciendo:
Planear hacer lo bueno. Viviremos más intencionalmente.
Perseverancia y paciencia. Persistiremos en la buena batalla aunque seamos tentados a
huir.
Oración más enfocada
Ya vimos que la oración es un recurso para cambio y una herramienta de ayuda en la
boca de un consejero. Además la oración es un buen fruto. Comprensión de la dinámica
del cambio bíblico en nuestras vidas debe cambiar nuestra manera de orar. Transcribí los
que enseña David Powlison acerca de motivos de oración:
Oración Enfocada

Quiero hablar de motivos de oración, cómo oramos, cómo pedimos. Me llama atención escuchar los
motivos de oración. Hay una serie de cosas que son los motivos típicos que se hacen. No estoy
diciendo nada negativo acerca de estas cosas, sino que queremos extender el rango de motivos.
Estos son los comunes:
1. Salud: orar por los enfermos
2. Los inconversos: la salvación de los miembros de la familia, colegas del trabajo, etc.
3. Decisiones mayores de la vida: ¿Con quién debo casarme? ¿Cuál pastorado debo aceptar?
¿A cuál país debo ser misionero? ¿Debo cambiarme de trabajo, de casa? etc. Sabiduría para
estas decisiones.
4. Las presiones y responsabilidades de la vida: por ej. el trabajo, exámenes por venir, alguien
de la familia falleció.
5. Finanzas: el presupuesto de la iglesia, un empleo, dinero para pagar un gasto inesperado.
6. Eventos de ministerio: una cruzada evangelística, un estudio bíblico, un sermón que tienes
que predicar, clase de escuela dominical. Se pide sabiduría para el maestro o predicador,
receptividad de los oyentes, etc.
7. Generalidades acerca de las bendiciones de Dios, en dos maneras:
 “Bendice a ___________”
 “Estés con ___________” o “Seas Tú con ____________”

No hay nada malo en estas cosas. Son perfectamente validos como motivos de oración. Sin
embargo, ¿deben ser estos motivos el meollo de nuestras oraciones? Digo que no. Digo no porque
casi todos, menos el último, son motivos que tienen que ver con las circunstancias. Son motivos
acerca de la situación: Salud, finanzas, decisiones, ministerios, inconversos…todas estas cosas están
afuera de mi, todas son partes de las circunstancias, la presión. El último que no es de este tipo es el
motivo muy general, que clama a Dios para que bendiga y sea con la persona. Se nota que estas dos
cosas, aunque son trivializadas frecuentemente, son peticiones gigantes. Si Dios te bendice y si está
contigo, estas son las cosas más importantes. David es descrito como alguien con quien Dios estaba,
y por eso derrotó a los Filisteos, etc. Pero con estos motivos hablados en esta manera lo que pasa es
que pasamos por alto la dinámica de la santificación y el crecimiento en sabiduría. Perdemos la
dinámica redentora que debe estar al centro de donde la oración se enfoca.
Ejemplos: La oración al Padre Nuestro tiene solo un punto que es pura circunstancia, “danos el pan
necesario…” Es circunstancia, estás orando por algo afuera de ti. Luego al fin de la oración es más
o menos una mezcla de situación y asuntos de sabiduría, “No nos guíes en la tentación sino que
sálvanos de la maldad.” En esto hay ambos circunstancias y la petición de que no permita Dios que
vayamos por el mal camino. Los demás peticiones tienen que ver con esta batalla entre necedad y
sabiduría, el pecado y la justicia, qué domina tu vida:
 Observamos que cuando oramos “Santificado sea tu nombre,” estamos pidiendo que el
nombre de Dios sea santificado, que sea especial, en lugar de las otras cosas por las cuales
vivimos.
 “Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo” es una oración
directa—no es una resignación a la voluntad de Dios como algo que desafortunadamente
tenemos que aceptar. Es decir, “Tu voluntad SÍ se cumple en el cielo, Tú hablas y los
ángeles obedecen de inmediato. Tú hablas en la Tierra y la gente te ignora. Yo quiero que se
haga Tu voluntad en la Tierra en la misma manera que se hace en el Cielo.” Realmente es
lo que quieres.
 “Perdónanos nuestros pecados como perdonamos los pecados de otros” incluye mi pecado y
los pecados de otros que muchas veces son una ocasión para mi pecado. Se está pidiendo
misericordia, lo cual es un buen fruto.
La oración al Padre Nuestro está funcionando mayormente en esta área de qué es lo que gobierna tu
vida, ¿quieres que se establezca Su reino o lo de tus ídolos (tu “yo”)?
Piensa en las oraciones que están en las epístolas Paulinas, por ej. a los Filipenses. Empieza dando
gratitud por ellos. ¿Qué sigue? Ora que “el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y
en buen juicio” (Fil 1:9). Está orando que tu amor (un buen fruto) sea claro, sabio, astuto—no una
generalidad borrosa sino que abunde en conocimiento real y todo discernimiento. Amor inteligente.
Es un asunto de la santificación, de crecer en la sabiduría.
Sigue, “para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo.”
Está hablando de la función de tu conciencia, tu capacidad para evaluar. Apruebas lo que es
excelente para que seas sincero e intachable para el día de Cristo, “llenos del fruto de justicia que se
produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios” (v. 11).
En esta petición, no está orando por el presupuesto de la iglesia, por los enfermos, que el Señor los
bendiga o que esté con ellos, no está pidiendo un viaje seguro. No estoy diciendo que tales cosas no
sean válidos motivos de oración, sino que Pablo está dirigiendo sus oraciones al motivo más grande,
que es central de la meta de Dios.
Piensa en el inicio al libro de Colosenses, es lo mismo. Piénsalo: Orar es decir lo que quieres. Se
trata de lo que deseas, lo que te está motivando. Si solo estamos orando por nuestras circunstancias,
en un sentido es difícil saber si estoy orando piadosamente o si solamente estoy orando por mis
deseos pecaminosos. Cuando oro que este ministerio vaya bien, ¿estoy pidiéndolo para que a mí me
vaya bien, para que yo tenga éxito? No lo sé, puede ser una petición genuina. Pero cuando estás
tratando con los asuntos de la santificación en oración, estás desarraigando los deseos de la carne, y
estás orando por algo diferente.
Veamos Colosenses. Empieza de la misma manera, dando gracias a Dios orando siempre por
ustedes. Se está regocijando al haber escuchado de su fe y amor. Luego dice “No hemos cesado de
orar por ustedes “Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y
comprensión espiritual” (Col 1:9). Otra vez habla de asuntos de la sabiduría; conocimiento
inteligente es conocimiento que se ve, conocimiento que se vive. “Para que vivan de manera digna
del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra…Así perseverarán con
paciencia en toda situación, dando gracias con alegría al Padre” (10, 11, 12).
Está enfatizando los asuntos de la santificación, el árbol fructífero del modelo.
Consideren Ef 1:17s y Ef 3:14s. Hay unas cosas en estos pasajes que está pidiendo: que conozcas a
Cristo, que Cristo more en ti, que tus ojos sean abiertos para que veas la gloria a la cual eres
llamado. Resalta en el contexto de todo el libro de Efesios que dice que todos tenemos estos
corazones oscuros, ciegos, envidiosos, confundidos, duros, temerosos, ignorantes como los gentiles
y él está orando que tengamos corazones abiertos al amor de Cristo, que conozcamos el amor de
Cristo.
En el libro de Santiago donde se nos dan instrucciones para orar por los enfermos y ungirlos, etc.,
todo el contexto pinta una escena que puedes llamar un contexto de consejería. Habla de confesar
nuestros pecados el uno al otro. Dice que “quien hace volver a un pecador de su extravío, lo salvará
de la muerte y cubrirá muchísimos pecados (Stg 5:20).
Seis versículos al fin del libro pintan una escena en que hablemos con los enfermos porque la
enfermedad es un contexto en que pueden ocurrir grandes asuntos de crecimiento. Es una tragedia
cuando las oraciones para los enfermos solo ocurren desde el púlpito, y no llegan a lo que Stg 5
presenta: ministerio cara a cara, estar con la persona, hablando, entendiendo qué está pasando en la
vida de la persona, cuáles son sus luchas de fe. Sabes que el pecado y la enfermedad están
relacionados en maneras complicadas. No estoy hablando de relacionados en la manera que los
amigos de Job le dijeron, aunque algunas veces esa sí es la relación, a veces alguien está enfermo
porque ha pecado, por ej. la persona que está muriendo de la SIDA porque se inyectaba drogas o
practicaba pecado sexual. O tiene heridas graves internas porque se emborrachó y chocó en su auto.
Hay ocasiones cuando las condiciones físicas están relacionadas directamente con las conductas que
las produjeron.
Aunque eso no sea verdad, la enfermedad siempre es una circunstancia que es una presión, que
revela si somos árboles fructíferos o espinosos. Siempre hay asuntos espirituales, asuntos de la
santificación y la sabiduría que se están manifestando en una situación de enfermedad.
Al fin, una de nuestras metas en presentar nuestros motivos de oración y de acuerdo con lo que está
en el corazón de Dios, es hacer que los motivos de oración se muevan de la presión hacia lo que
llamo los asuntos de sabiduría y necedad, asuntos del corazón y sus frutos. Otra vez, interpretes que
estoy diciendo que no oremos por estas cosas que son circunstancias o generalidades. Sí, oremos
por ellas. Pero haré unos comentaros más acerca de esto: Es interesante pensar en cómo los
cristianos piensan en la oración y experimentan la oración cuando la presión o las circunstancias son
las únicas cosas en la vista. Un punto acerca de orar por las circunstancias es que no hay garantías.
Respecto a los enfermos, algunos se recuperan, otros mueren. Para las personas sin empleo, algunas
encuentran trabajo, para otras sus circunstancias se empeoran. Las personas inconversas: algunas
llegan a ser salvas, algunas mueren endurecidas. Una cosa que he visto en un grupo pequeño (tipo
célula), cuando esto es el centro de las oraciones, lo que pasa a este grupo es que quizás cada 5 años
un pariente de alguien llega a ser salvo. Y el grupo está súper entusiasmado por unas pocas
semanas. Y luego, por 5 años su experiencia es ¿dónde está Dios?” Su vida de oración llega a ser
una letanía de su desesperación. ¿Le importamos a Dios? ¿Contesta oraciones Dios? Creo que el
problema es que fallamos en incluir con los motivos para las circunstancias los asuntos de sabiduría
de las personas aquí en este cuarto, que están viviendo con esos inconversos.
Les voy a dar unos ejemplos. Uno sencillo: Motivos de oración por alguien que regresa a casa por
las vacaciones navideñas. Imagínate que eres tú. Pides oración de los miembros de tu grupo
pequeño. Les dices que tus parientes no son creyentes, es un ambiente crudo, mis cuñados estarán
tomando, la familia de mis suegros no es salva. Ora por ellos, por su salvación, que no seamos los
únicos creyentes. ¿Es un motivo válido de oración? Claro que sí.
Otra perspectiva de la oración. Yendo a casa por las vacaciones, misma situación, que oren por su
salvación. Y también pido que oren por mí. Ahora nos estamos moviendo de la presión
(circunstancias) al YO quien está entrando en esas circunstancias. Pablo ora que tu amor sea sabio
en estas circunstancias. Entonces dices motivos de oración tales como estos: Aquí son algunas áreas
en que estaré tentado: La primera cosa que pasa cuando voy a casa es que ya no encuentro tiempo
para hacer mis devocionales porque me desvío al horario diferente de la casa donde estemos. Y lo
que contribuye a esto es que mis suegros reciben muchas revistas muy buenas que nosotros no
recibimos. Me tientan a entrar en un modo flojo de pasar demasiado tiempo leyendo esas revistas.
Otra cosa: Los varones todos pasan todo el día viendo partidos de fútbol en la TV y soy tentado
hacer lo mismo. Una petición específica: Les pido que oren que yo vea UN partido, para poder
convivir con los varones y porque me gusta el fútbol, pero al terminar ese juego, que me levante y
que busque a alguien con quien relacionarme, tener una conversación. Que no me quede como
vegetal enfrente de la TV, pero que encuentre a alguien con quien relacionarme, que sea mis
sobrinos, mi suegra, u otro varón que también se levante, que salgamos a patear la pelota o algo,
que haga algo más constructivo. Otro motivo: Mi suegra pone estos trastes por todos lados en la
casa, que están llenos de nueces, papas fritas, golosinas de diferentes tipos…y soy tentado a pizcar
unos pocos aquí unos más allí, sin fin, sin pensar cada día por 4 días, mi mano está pasando de
traste a boca, traste a boca…Les pido que oren que yo no ponga nada en mi boca sin gratitud a
Dios, que no sea un glotón vagabundo.
Pido que oren por mí que pueda ayudar a mi suegra a lavar los trastes después de la comida
principal. Ella hace todo. Ella es detallista acerca de cómo se lavan sus trastes finos y pone algo de
resistencia a tener a otra persona en su cocina. Pero Dios me ha puesto bajo convicción de que
cuando estoy allí es como si yo revertiera a ser un adolescente, un perezoso quien es atendido.
Regreso a mi vieja naturaleza y sé que Dios me está llamando a ser un siervo. Oren que cuando
estemos terminando la comida que yo me meta de inmediato en llevar los trastes de la mesa y que
ella me permita ayudarla, y que Dios abra una puerta para conversar. Es otra manera de orar por los
parientes inconversos. Estás orando por las circunstancias, pero además estás enfocando en TI en
medio de esas circunstancias, donde hay estas batallas reales acerca de qué es lo que controlará tu
mente, que meterás en tu boca, cuales actitudes dominarán, cuánto TV miras y si vas a ser un
siervo, etc.
Cuando los motivos de oración se hacen en estas maneras, hay efectos dramáticos en el cuerpo de
Cristo. Por ejemplo, lo que pasa en un grupo cuando alguien empieza hacer motivos de oración a
ese nivel. Suponemos que son 8 personas en el grupo. Tres han compartido los motivos típicos
acerca de las circunstancias, luego la cuarta persona pide por motivos que tienen que ver con la
batalla real espiritual, luego la quinta, sexta, séptima y octava hacen lo mismo. Entonces la primera
y segunda dicen “Es que yo quisiera agregar…” y comparten motivos acerca de sus luchas. Aquí en
este grupo pequeño se crea más honestidad, oración acerca de asuntos más significantes, comparten
ideas el uno con el otro, se animan el uno al otro solo por medio de poder identificarse el uno con el
otro, algunas de sus historias empiezan a salir, y resultan buenas dinámicas de interacción en el
grupo cuando empiezan a luchar con la guerra espiritual real. No sabemos si algunos de esos
parientes inconversos son elegidos, puede ser que todos perecerán. Pero lo que sí sabemos es que
Dios está obrando en Sus elegidos para cambiarlos y transformarlos para que brillen como estrellas
en el universo entre una generación torcida y depravada. Dios nos usará como parte de Su proceso
de llamar a su pueblo a Sí mismo. Así que no tenemos nada que perder en meternos en los asuntos
reales, por los cuales Pablo ora en Col 1, Ef 1, Ef 3; Fil 1; Stg 5; y Cristo en la oración al Padre
Nuestro. Estamos orando según la voluntad de Dios, hablando en el lenguaje de 1Jn 5. Estas son las
cosas a las cuales Dios está comprometido a transformarnos. Esta oración tiene un efecto en la
dinámica del grupo.
Hay otra cosa: Cuando el grupo se reúne otra vez la siguiente semana, hay oración contestada. Las
oraciones son contestadas no cada cuantos años. Tampoco es como con la oración “Señor, bendice a
los misioneros y que estés con Silvia.” En cuanto a eso, nunca sabes si fue contestado. ¿Cómo vas a
saber si fueron bendecidos? ¿Cómo sabes si Dios la acompañó? Es tan vaga y general, no fue mala
la intención pero no tiene nada en que basarse. Nunca sabes. Pienso en algunos buenos amigos que
son misioneros ahora. Ellos eran miembros de mi grupo pequeño en lo cual tratábamos orar el uno
por el otro en estas maneras. En las semanas antes de que se fueron, ellos hablaron de por cuáles
motivos quisieron oración. Ella habló de su tendencia a estar temerosa, y de ansiarse por sus hijos,
llega a estar preocupada, controladora y defensiva hacia intrusiones desde afuera. Él habló de su
tentación a estar impaciente en el ministerio, de perder control de su enojo, y llegar a ser agresivo y
empujar a otros duramente. Esos asuntos son honestos y son tales que después de quince años
regresan y hablamos acerca de estos mismos asuntos, de cómo van. Oramos por ellos, las oraciones
son inteligentes, sabes por qué estás orando. Y se sabe si Dios “estuvo” con ellos o los “bendijo”
por lo que cuenta acerca de cómo Él obró en ellos. Ella puede dar testimonio acerca de su
experiencia de mandar a su hija mas grande a estudiar en una escuela lejana, y cómo el Señor
cumplió en esto y le ayudó y le dio valor para hacerlo, para dejar que sus hijos crecieran. El
testimonio de la obra del Señor se crea en esto.
Regresando al ejemplo del grupo pequeño al cual pediste oración antes de tu viaje: La semana
después de las vacaciones, cuando hayas regresado al grupo, escucha tu testimonio de oración
contestada. Les das un reporte, “Doy gracias a Dios que por los primeros tres días empecé mi día
con el Señor, aunque el último día no lo hice.” Todavía puedes crecer más, pero alabas a Dios
porque generalmente cuando regresas a casa pierdes toda tu rutina de tiempo con el Señor.
“Confieso que pizcaba algo, pero estaba también más alerta del asunto. Gracias por orar por mí.”
Unas cosas muy buenas sucedieron. Vi el partido de fútbol. Los varones siguieron tomando sus
cervezas y vieron dos partidos más pero me levanté y busqué a alguien a quien ministrar, con quien
pasar tiempo. Encontré a mi sobrino y mi sobrina y jugamos afuera con la pelota. Jugamos, nada
más. Y mi cuñada, quien se ha mantenido distanciada de mí, después vino a mí y me abrazó fuerte y
me dijo que estuvo muy agradecida que me importaran sus hijos. Alabo a Dios porque oramos
precisamente que algo así sucediera y el Señor creó un puente entre ella y yo de conocimiento,
aprecio y amor. Y la mejor cosa que sucedió es que ayudé a mi suegra a limpiar después de la
comida y me dejo hacerlo y tuvimos la mejor conversación que hemos tenido en 10 años. No cayó
de rodillas arrepintiéndose y aceptando a Cristo, todavía no es salva y tenemos que orar por ella,
pero estoy animado porque nos ha visto como unos fanáticos religiosos y creo que esa conversación
logró algo en cuanto hacernos más “humanos” en sus ojos, pudo ver ella que somos personas reales
que tienen una relación con Cristo, lo que hace una diferencia en nuestras vidas. Ahora oremos que
Dios la llame a conocerle.
Es la idea: estar orando acerca de los asuntos de fruto y corazón rectos, teniendo una cosmovisión
de la santificación, localizar a personas reales con un Dios real que está obrando para cambiarlos. Y
las consideras en sus circunstancias reales, y oras acerca de ambos, porque a Dios le importan
ambos. Y estás tratando con lo que es la intención real de la oración.
Otro ejemplo: Piensa en las oraciones para los enfermos porque en muchos círculos, en esto
consiste la mayor cantidad de oraciones. Y cuando a algo se dedica la mayor parte de las oraciones,
a menudo se hace rutinariamente. Se mencionan los cánceres y los tratamientos y los doctores…
pero ¿dónde están sus almas respecto al Señor? Todos vamos a morir de algo, esperamos que no sea
esto pero puede ser. Ya mencionamos la circunstancia en la cual la enfermedad es el resultado del
pecado personal de la persona. En estos casos tiene que haber una dinámica que incluye el
arrepentimiento. La persona tiene que decir, “Le pido a Dios que me sane. Pero reconozco que Dios
ha usado esta enfermedad como una disciplina en mi vida que me forzó a ver mi pecado, y enfrentar
que mi pecado me trajo esto. Les pido que oren que, más que nada, si vivo o muero, yo sea una
persona fructífera para mi Dios. Y que ya no viva para mis deseos lujuriosos (o la bebida, o lo que
sea).” Se necesitan ambos. No nos atrevemos a orar por alguien que tiene una enfermedad causada
por su conducta pecaminosa sin orar por su arrepentimiento.
También hay la categoría gigante de las maneras en que las personas son tentadas cuando sufren. Es
más como la situación de Job, no sufres por causa de tu pecado pero tu sufrimiento hace que salga a
la vista tu pecado. En el caso de Job fue su auto-justicia. Hay una tremenda oportunidad para
crecimiento. En el ejemplo de Job, al fin del libro vemos él que era el hombre más piadoso de la
tierra diciendo “es como si antes sólo escuchaba de Dios, y ahora lo conozco.” La profundidad del
sufrimiento de Job y cómo conoció a Dios en medio de ello es asombrosa.
Piensa en las tentaciones típicas cuando estás enfermo, te duele, tienes fiebre, o cáncer, estás
enfrentando la muerte, lo que sea…¿Cuáles son las tentaciones? Aquí hay algunas:
 El enojo: Frustración. Tengo mis planes, no tengo tiempo para estar enfermo, ¿Por qué me
está pasando esto? ¿Me odia Dios? ¿De dónde vienen todos estos pensamientos? Del mismo
lugar como siempre, son asuntos de tu corazón. ¿Para qué estás viviendo? ¿Cuáles son tus
estrategias para lograr la felicidad en este mundo? ¿Cuáles son las cosas que yo tengo que
tener? Cuando estás enfermo, estás enojado, perturbado. Puede ser un resfriado, un dedo
herido de tu pie, o algo grande, pero la emoción común es el enojo. Si estuviera orando por
alguien, no me gustaría solo orar por las circunstancias, mientras está saliendo este enojo
que muestra para qué está viviendo, qué es lo que piensa tiene que pasar. Porque sabemos
que la meta de Dios es crear a personas cuyas identidades centrales son las de Mateo 5:3
“Bienaventurados los pobres en espíritu.” También 2Co 12 habla de cómo somos personas
débiles para que cuando Dios obre a través de nosotros, ÉL reciba la gloria.
 Temor: Planear funeral, estar paralizado
 Depender de los médicos y la medicina moderna
 Negación: No tolerar la posibilidad, no aceptar que la enfermedad es parte de la vida
 Escapismo: Aprovechar de la enfermedad para faltar al trabajo aun cuando no sea necesario
 Desesperación

Motivos de oración en la Biblia:

Santificado se a Tu Nombre Mt 6:9


Venga Tu reino Mt 6:10
Triunfo del evangelio 2Ts 3:1
Valor en proclamar el evangelio Ef 6:18-20; Hch 4:29
Sabiduría Stg 1:5
Obreros Mt 9:38
Servicio aceptable Ro 15:30-31
Proclamar claramente el evangelio Col 4:4
Unidad Jn 17:20-21
Convivencia y ánimo 1Ts 3:10
Amor y discernimiento Fil 1:9-10
Conocimiento de Su voluntad Col 1:9
Poder para comprender el amor de Cristo Ef 3:14, 18
Seguridad-esperanza Ef 1:16, 18
Perseverancia Col 1:11
Conocer el poder de Dios en nosotros que creemos Ef 1:16, 19
Fe que perdura Lc 22:32
Fuerza Lc. 21:36
Mas fe Mr 9:24
No caer en la tentación Mt 6:13, 26:41
Carácter, ser digno del llamamiento 2Ts 1:11
Cumplir con lo que nos proponemos 2Ts 1:11
Ser fructíferos Col 1:10
Perdón Mt 6:12
Protección del malvado Mt 6:13
Frutos del Espíritu Fm 6; Jn 17

¿Cuáles motivos ves en los siguientes textos?


1Ti 5:5
Ro 15:31
Ef 1:18; 3:16, 17; 6:19, 20
Fil 1:4
Col 1:10; 4:3,4
2Ts 3:2
--------------------------------------
Estos eran ejemplos de frutos que buscaremos en muchos casos, pero hay mucho más
que podríamos decir. La Biblia está interesada en todo lo que es el ser humano, porque a
Dios toda nuestra vida le interesa. La Biblia habla acerca de los saludos, las sexualidad,
(tiene un libro entero acerca de los placeres del amor matrimonial), pagando impuestos,
los negocios, las bellas artes (Bezalel en Ex. 31:1-11: “lo he llenado del Espíritu de Dios…
para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata, en bronce, para labrar piedras”, las
manualidades—Tabita (Hch. 9) es la única mujer llamada específicamente una discípula,
fue alabada por sus buenas obras. ¿Cuáles eran? ¡Coser prendas!
PARA PONERLO EN PRÁCTICA

PROYECTO PERSONAL- (Pregunta 7 del modelo) Dadas tus respuestas a las preguntas
2 (frutos malos), 5 (quién es Dios), y 6 (deseos y creencias buenos), escribe por lo menos
4 buenos frutos que deben ser manifestaciones del corazón que describiste en la tarea
anterior.

¿Cuáles son algunas buenas consecuencias posibles o que ya estás experimentando de


hacer lo bueno? (Pregunta 8)
Conclusión: ¿Por qué la consejería BÍBLICA es diferente?

1. Perspectiva diferente de la persona.


Tiene un corazón activo y responsable que se expresa delante de Dios y tiene que
rendirle cuentas. (Ec.. 9:3; Gén. 6:5; Mr. 7:18-23; Mt. 12:33-37; Stg. 1:13s; 3:2-4:12;
Ef. 2:1-10...¡la Biblia entera!). NO un corazón pasivo-reactivo-necesitado-víctima-
herido-vacío que se expresa en “problemas emocionales.”
2. Perspectiva diferente de las circunstancias.
Específicamente, ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Con quien? ¿Bajo cuáles circunstancias?
Todas estas preguntas son importantes. La situación contribuye a la formación de la
vida pecaminosa del individuo (por ej., Pr. 30:8s) y provee también el escenario en el
cual ciertos pecados específicos se expresan. Las circunstancias en todas sus
complejidades (pasado, presente, y futuro anticipado; problemas generales de la vida
tales como la pérdida de seres queridos, pobreza y enfermedad; ser traicionado por
hermanos o enemigos; los modelos, imágenes, voces y valores del mundo; Satanás y
sus huestes; las buenas cosas como salud, amistad, seguridad económica, etc.)
revelan quién es la persona (Dt. 8); la situación no causa ninguna respuesta
específica.
La situación NO es determinativa. NO se explica el estilo de vida de una persona
basándose en las circunstancias variables tales como experiencias traumáticas,
modelos, demonios etc.
3. Perspectiva diferente de los recursos necesitados para el cambio.
Ser limpiado de la culpa y poder del pecado. La Palabra de Dios. El Espíritu Santo.
NO “satisfacer necesidades (percibidas) de amor, significado, auto-estima,” etc.
4. Perspectiva diferente del proceso de cambio.
Arrepentimiento, fe, renovación de la mente (Rom. 12:1-2), nueva obediencia,
santificación progresiva, para que pueda glorificar y apreciar al digno Dios.
NO “satisfacer necesidades percibidas,” o encontrar “sanidad interna,” o aceptación
personal, o aclarando metas alcanzables, para así sentirme con “auto-confianza,”
“auto-estima” y dignidad.
5. Perspectiva diferente de Dios.
El Soberano, Trino Señor; el Padre que gobierna todo para su gloria, el Hijo de Dios
quien fue crucificado como el Cordero de Dios en lugar de los pecadores, resucitado,
gobernando y quien regresará; el Espíritu Santo quien nos fortalece para destruir el
pecado, magnificar a Cristo y conocer al Padre.
NO el espectador sin poder en nuestros problemas, el “terapista en los cielos” quien
satisface nuestras “necesidades emocionales,” cuya muerte demostró cuán valioso e
importante somos para Dios, quien acepta víctimas de los pecados de otros, el que
arregla nuestras circunstancias, ni la droga que compone nuestros sentimientos.
6. Perspectiva diferente de la Biblia.
La todo-suficiente, relevante, amplia Palabra de Dios trata precisamente las mismas
cosas que trata la consejería: cómo entender y tratar con los asuntos prácticos de la
vida tales como la comunicación, la crianza de los niños, la identidad, el matrimonio, el
sexo, el auto-engaño, las motivaciones, las creencias, la toma de decisiones, las
adicciones, los métodos de consejería, pecado de otros contra ti, el enojo, la ansiedad,
la desesperación, y cosas similares. Las ideas y prácticas de la consejería bíblica son
sometidas a la autoridad de la Biblia.
NO meramente un “recurso” para “asuntos espirituales” tales como la ética y la
experiencia religiosa, mientras que la psicología es la guía para los problemas de la
vida práctica. La epistemología del “evangelio psicológico” es fundamentalmente
ecléctica y basada en la voluntad del hombre: “cada hombre hizo lo que parecía bien
a sus propios ojos” (Jueces 21:25).
Auto-análisis de mi Ansiedad (hoja opcional)

Reflexiona en el Salmo 94:19. Léelo 3 o 4 veces.

1. ¿Cuáles circunstancias te provocan más a la ansiedad?

2. ¿Cómo REACCIONAS? ¿En cuales maneras (“malos frutos”) se manifiesta tu


ansiedad? (pensamientos repetitivos, sentimientos, hábitos, escapes)

3. ¿Cuáles ÍDOLOS (motivos) o falsas creencias han cautivado tu corazón?

Quiero ____________________________________________________________

Necesito ___________________________________________________________

No puedo ___________________________________________________________

Si solo ______________________________________, entonces todo estaría bien.

5. ¿Cuáles cosas específicas revela nuestro Dios SOBERANO acerca de Sí mismo


en este pasaje, las cuales si verdaderamente creyéramos, no nos ansiaríamos?

6. Lee el resto de Salmo 94, también Sal 103, Núm 6:24-26 o Ex 34:5-10 para
ayudarte a pensar en lo que Dios quiere que ocupe tu corazón (buenos deseos y
creencias). Escribe por lo menos un deseo bueno específico o una creencia
específica que debe gobernar tu corazón.

7. ¿A cuál OBEDIENCIA te llama Dios ahora? (Buen fruto) ¿Cuál acción específica
expresará la fe obrando por amor, en lugar de la idolatría obrando a través de la
preocupación?
Pablo y los Filipenses: Un estudio bíblico de la dinámica del cambio bíblico

Lee Hechos 16:6-40 y Filipenses 1- 4


Estos capítulos describen más de una docena de dificultades que Pablo enfrentó. Tu tarea es
ponerte en sus zapatos y notarlos. Verás que cada pregunta es planteada varias veces. No contestes
necesariamente todas las sub-preguntas. Las varias preguntas acerca de lo mismo te ayudan a ver
intensamente lo que la Biblia dice.
Este estudio está formulado con el propósito de cambiar la manera que piensas, actúas, y
experimentas la vida y la manera en que ayudas a otros. Contesta las 8 preguntas en párrafos o
resumiendo tus respuestas en el diagrama.
[1] Toma nota de las circunstancias de Pablo, de todo lo que está pasando a su alrededor tanto
lo positivo como lo negativo.
Ponte en el lugar de Pablo. ¿Cuáles son los diferentes tipos de presiones que Pablo enfrentó?
¿Cargas, tentaciones, tensión, problemas, fracasos, impotencias, amenazas y dolores? ¿De qué
manera ha pecado la gente en contra de Pablo?
¿Cuáles son los aspectos positivos de la situación de Pablo? ¿Éxitos, triunfos, vindicaciones y
bendiciones? ¿Qué está haciendo Dios a su alrededor y a través de él?
[2] Escribe la reacciones típicas (“malos frutos”) ante tales circunstancias. ¿Cómo habría
reaccionado una persona menos piadosa que Pablo?
¿Cómo reaccionas (o la gente en general) ante los tipos de presiones que Pablo estaba
experimentando? ¿Cómo reaccionas típicamente? Palabras, actitudes, emociones, acciones. ¿Qué
estarías tentado hacer en tales circunstancias?
¿Cómo reaccionas (o la gente en general) cuando cosas buenas te ocurren? ¿Qué tentaciones
vienen cuando estás lleno de cosas buenas, cuando todo está saliendo a tu manera? ¿Qué problema
de actitud y comportamiento pueden surgir cuando recibes éxito y bendición?
[3] Apunta los deseos y las creencias (“mala raíz”) que tienden a gobernar el corazón y
producir reacciones impías como las que escribiste para pregunta #2.
¿Qué dicen, demuestran o implican Hechos 16 y Filipenses acerca del porqué la gente tiende
a reaccionar en maneras diferentes a las de Pablo? ¿Qué creencias y deseos controlan las
reacciones? ¿Qué tiende a controlar la interpretación de tu experiencia? ¿Qué motiva la reacción?
Por ejemplo; Filipenses 1:17F, 1:28, 2:3F, 2:21, 3:3-7, 3:19, 4:6 y 4:12 y Hechos 16:16, 16:19 y
16:27 describen directamente algunos de los falsos dioses que crean frutos malos en nuestras vidas.
[4] ¿Cómo podría haber afectado la situación si Pablo hubiera reaccionado mal (“malas
consecuencias segadas”)?
¿Qué "círculos viciosos" pueden crearse? ¿Cómo las malas reacciones incrementan las
dificultades o pueden crear nuevos problemas o arruinar la bendición? ¿Qué posibles consecuencias
puedes imaginar que Pablo hubiera provocado a su honor de apóstol, a la conversión del carcelero, a
la enfermedad Epafrodito, al pecado de Sindoque y Evodia, si hubiera reaccionado de acuerdo a la
carne?
[5] ¿Quién es Dios? Es decir, ¿Qué es lo relevante acerca de Dios (su carácter, sus hechos,
sus promesas) de lo cual Pablo escribe específicamente como importante para él en sus
circunstancias?
¿Cómo obra? ¿Qué ha hecho? ¿Qué hará? ¿En qué forma se dirige Dios específicamente a las
necesidades de las personas? ¿Cómo obra Dios a través de otras personas?
[6] ¿Cuáles deseos y creencias gobiernan los corazones de los que reaccionan piadosamente
como Pablo (“buena raíz”)? ¿Específicamente qué es lo que Pablo creía, en qué confiaba, a qué le
temía, qué esperaba, qué amaba, y qué buscaba?
¿Qué gobierna a Pablo? ¿Qué dicen o implican Hechos 16 y Filipenses acerca de qué
controlaba tanto su reinterpretación de las circunstancias? (¿Qué creeía Pablo acerca de sus
dificultades?) ¿Cuál es el secreto de su contentamiento, la fuente de su paz, gratitud y gozo?
¿Cómo son descritos el arrepentimiento y el cambio? ¿Cómo nos movemos de nuestras reacciones
naturales a una respuesta de fe como la de Pablo? ¿Cómo nos alejamos…
de interés egocéntrico compulsivo (1:17f, 2:3f y 2:21)
de confianza en nosotros mismos (3:3-7)
de hacer de nuestros deseos nuestros dioses (3:19)
de vivir para lo que está a nuestra vista y nuestro derredor (3:19)
de preocupación por nuestras ansiedades, comodidades y riquezas (4:6, 12 y Hch.16:19).
de miedo de lo que la gente pueda hacernos (1:28 y Hechos 16:27)
de desear y hacer mi propio placer (2:13-15)…
…para desear y hacer lo que a Dios le place?
¿Cómo describen este proceso continuo de llegar a ser diferente Filipenses 1:6, 1:9, 1:14,
1:25, 2:12, 2:15; 3:12; 4:2 y 4:12?
[7] Busca los frutos buenos específicos. ¿Cómo reacciona Pablo a las circunstancias
positivas y negativas?¿Qué dice, hace y siente en medio de pruebas y victorias? ¿Qué le ordena a
los lectores que hagan? ¿Cómo te dice que reacciones?
[8] ¿Qué efectos buenos resultan de la manera en la que Pablo maneja la situación (buenas
consecuencias segadas)?
¿Qué impacto positivo tuvo en los eventos y en la gente? ¿De qué manera respondió la gente
favorablemente hacia él y sus esfuerzos? ¿Qué consecuencias positivas ves o puedes imaginar que
ocurren debido a la manera como Pablo se conduce? ¿Cuál crees que haya sido el impacto de los
creyentes en la otra gente de Filipos?

Reflexión Personal: ¿Qué has aprendido?


Escribe un párrafo acerca de lo que te impactó más. Has visto la vida de Pablo: a lo que se
enfrentó, los motivos malos que reconoció que gobernaban a la gente, cómo él mismo era regido
por la fe en Cristo, la diferencia entre una vida piadosa y una vida pecaminosa. Tú y los otros que
tu conoces no están en la misma situación que Pablo. No enfrentas exactamente las mismas
tentaciones que Pablo. Tus patrones de vida son comunes a toda la gente, y sin embargo, tienes tu
distinción única. Las obras buenas para las que te hizo Cristo están confeccionadas para tu tiempo y
espacio.
Toma lo que has aprendido y aplícalo. La verdad cambia tu vida primero. Al hacerlo, te
hace más útil para el Señor y de más ayuda para otros.
Proyecto de Auto-consejo

Primero, escoge algún asunto sobre el cual quieras trabajar. Después de orar y
pensarlo muy bien, escoge algo que Dios te esté señalando.
Puedes usar las preguntas en las secciones “Para Ponerlo en Práctica” al fin de las
lecciones 3, 4, 5 para ayuda en elegir tu tema. Tu punto de partido puede ser o una
circunstancia difícil a la cual no respondes bien, o puede ser un mal fruto tuyo (lo cual
quizás exhibes en varias circunstancias). Puedes escoger un hábito relativamente discreto
y menor, por ejemplo, arrancarse las uñas de la mano o conducir con exceso de
velocidad. Puedes escoger un patrón más complejo de conducta, pensamiento, lenguaje
o emoción, por ejemplo, una tendencia a ser tímido y evasivo del contacto con personas,
o una tendencia a ser agresivo y controlador, o una tendencia a juzgar y catalogar a las
personas. Ejemplos de circunstancias incluyen: cómo reacciono cuando mi familia me
atrás y no puedo llegar puntual, cómo respondo cuando me critican, como respondo
cuando padezco síntomas (de una enfermedad crónica), cómo respondo cuándo mi auto
se descompone (si se descompone repetidas veces). Si escoges un asunto más general
tendrás que fragmentarlo en las acciones, actitudes, pensamientos y emociones
particulares que manifiestan el problema. Aunque escoja un asunto grande tendrás que
reducir tu enfoque. Por ejemplo, si escoges "tensión en las relaciones con mucha gente",
vas a querer enfocarte en una relación en particular.
Aquí hay algunos ejemplos para estimular tu pensamiento:
• La manera como juegas un deporte competitivo. Los deportes son ventanas
abiertas que nos revelan nuestro orgullo, temor, competitividad, tendencia de vivir
basado en tus logros, el enojo, la comparación con otros, la preocupación de quedar
bien ante los demás, etc.
• La relación con el dinero y las posesiones. Cada uno de nosotros tiende a salirse
del límite de un extremo o del otro con respecto a las cosas materiales: ¿Obsesión?
¿temor a la pobreza? ¿Sueños fantasiosos con la riqueza? ¿Preocupación?
¿Generoso? ¿Usar el dinero para comprar amigo? ¿Impulsivo y compulsivo al gastar
dinero? ¿Codicioso? ¿Sentirse superior o inferior? ¿Continuamente en bancarrota?
• Escapes, comodidades y placeres. Mal utilizas algunas veces la TV, la comida, las
drogas, el alcohol, el periódico, las novelas de fantasía, los juegos computarizados, los
deportes, los pasatiempos, el ejercicio . . .? El pensar el cuando y el porqué con
respecto a estas cosas puede ser revelador. El cambio de tu refugio puede
transformarte radicalmente.
• Ansiedad. ¿Cómo manejas la presión, el estrés, las preocupaciones, las
incertidumbres, las demandas . . .? ¿Tiendes a estar ansioso y preocupado mucho
tiempo? ¿Te comes las uñas? ¿Comes golosinas compulsivamente? ¿Te cuesta
conciliar el sueño?
• Sexo y romance. ¿Tienes problema con relación a tu relación con el sexo opuesto?
¿Te pasas la vida soñando con romances? ¿Practicas la inmoralidad sexual? ¿Cómo
manejas el bombardeo de imágenes románticas y eróticas en los medios de
comunicación?
• Temores de la gente. ¿Dónde y con quién el deseo de ser aprobado y el temor al
rechazo juegan un papel en tu vida? ¿Mientes, adulas, evitas, utilizas una máscara?
¿Tiendes a basarte en la opinión de los demás para definirte? ¿Te sientes seguro
porque le agradas a la gente?
• Relaciones dañadas o rotas. ¿Tienes un historial de haber sido un conflictivo en
lugar de ser un pacificador? enojo, conflicto, manipulación, confusión, escapismo.
• ¿Cómo te relacionas con la autoridad? Padres, maestros, jefes, policía, y los
demás semejantes a estos. ¿Eres rebelde y voluntarioso? ¿Huyes de la
responsabilidad y construyes tu propio mundo en el que mandas?
• Tu respuesta cuando alguien peca contra ti. ¿Cómo reaccionas cuando eres
traicionado o herido por la gente? Las reacciones típicas incluyen una variedad de
enojo, temor, depresión, negación, escape y cosas semejantes.
• Fantasías. ¿Recurres a cierto "jardín" privado de fantasías, ya sean atléticas,
financieras, sexuales, románticas, de autocompasión, violencia, poder, etc.? ¿Está tu
mente plagada de fantasías de éxito o fracaso en tu profesión, ministerio, vida
amorosa o entretenimiento?
• Patrones de trabajo y reposo. ¿Oscilas entre el exceso de trabajo y el amor al
descanso? ¿Dejas todo para última hora y evitas trabajar? ¿Las maneras como
buscas descanso son verdaderamente para la gloria de Dios?
• ¿Eres quejumbroso? ¿Eres negativo, pesimista, quejoso, irritable infeliz? Mejor
dicho, puesto que el ser quejumbroso es una tentación para todos y el estar conforme
es una joya pocas veces vista, ¿dónde y cuando sueles quejarte?
Toma tiempo para pensar y orar acerca de tu decisión. Jesús dice: "Yo soy la vid
verdadera, y mi padre es el labrador. Todo pámpano que en mí lleva fruto lo limpiará para
que llevé más fruto" (Jn. 15:1f.). ¿Dónde está el Padre que te unió a Jesucristo
limpiándote con sus tijeras podadoras? Hebreos 12:5;14 dice que el Padre disciplina a
aquellos a quienes ama para hacerlos santos y completos a su imagen. ¿En qué área
está el Padre amoroso enseñándote y corrigiéndote?
David ora en confianza al Señor; "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
pruébame y conoce mis pensamientos. Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame
por el camino eterno" (Sal. 139:23-24). El tenía la confianza en la gracia y el amor de
Dios, porque sabía que hay un sacrificio expiatorio por todos nuestros pecados. Debido a
que Dios justifica totalmente al impío a través de la sangre del cordero, puedes acercarte
con confianza al Examinador de corazones. Pide sabiduría para saber a que área
abocarte.
En segundo lugar, describe el problema con cierto lujo de detalles. Vas a
descubrir que mientras más específico seas mejor resultará. ¿En qué exactamente te
estás enfocando? ¿Cómo se pone en evidencia el problema: por medio de conductas,
palabras, pensamientos, actitudes, emociones? ¿En qué situaciones ocurre (cuándo,
dónde, con quienes)? ¿Qué tan frecuente es un problema? ¿Qué tan intenso es? ¿Qué
tan permanente es? ¿Qué te ha ayudado en el pasado con el problema?
Evalúate usando las preguntas en la primera página de la propuesta que sigue.

Se llena la propuesta del proyecto a continuación, se saca una copia para ti, y se entrega
la original llenada en la tercera clase. Se tiene que aprobar el tema y el planteamiento.
Propuesta del Proyecto de Auto-consejo

Nombre: ________________________________________________________

A. El problema que he escogido es:


____________________________________________

B. Describe los aspectos relevantes en detalle.


B.1. ¿Cómo se manifiesta el problema: (pregunta 2, Reacciones, del modelo)
¿comportamientos, palabras, pensamientos, actitudes, emociones? En otras palabras,
¿qué haces? ¿Duración, frecuencia, intensidad?

B.2. ¿En qué situaciones ocurre? (Pregunta 1, Circunstancias, del modelo) ¿Cuándo,
dónde, y con quién? ¿Otros hechos importantes? por ejemplo, punto de partida, modelos
y compañías, etc.

B.3. Hasta ahora he manejado este problema e intentado resolverlo haciendo . . . Lista
tanto lo que sí ha ayudado como lo que no.

B.4. Evalúate a ti mismo con respecto a las siguientes preguntas.


En este momento mi nivel de entendimiento bíblico del problema y de su solución es:

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Oscuridad Claridad

¿Comentarios?
En este momento mi dominio propio con respecto al problema y el desarrollo de una
solución piadosa es:
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Atrapado básicamente dominado
¿Comentarios?

B.5. ¿Por qué razón escogiste este problema?

C. Haz un estudio bíblico preliminar, enlista tres o más pasajes bíblicos que hablen de
este problema y cómo cambiar. Incluye pasajes completos apropiados para estudiar tanto
como versículos concisos para memorizar. Durante el trimestre pídeles a otros Cristianos
que agreguen otros a la lista. (Pregunta 5 del modelo)

D. Concretiza tus deseos y tus metas. (Preguntas 6, 7 y quizá 8, del modelo) ¿Cómo
sería un adelanto verdadero en esta área? Es decir, debes responder ante las
circunstancias descritas en pregunta B.2 arriba.

E. Las dos o tres personas que enlisto para que me ayuden orando, animando son . . . y
mi relación con ellos es. . .
Dinámica del Cambio Bíblico: Conclusión del Proyecto de Autoconsejo

1. Analiza tu vida usando el modelo de David Powlison enseñado en el curso, es decir,


contesta las 8 preguntas en forma de párrafos o utilizando el diagrama.

2. En una hoja describe como creciste, por ejemplo:


¿Qué aprendiste acerca de cuáles deseos gobiernan tu corazón, y cuáles
creencias falsas has tenido?
¿Cuáles cambios viste en ti?
¿Cuáles textos bíblicos usó Dios más en ti?
¿Qué te ayudó más?

3. ¿Cómo te ayuda este proyecto para hacerte más capaz de ayudar a otros?

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