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República Bolivariana De Venezuela

Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Universitaria


Universidad Bicentenaria De Aragua
Escuela de Derecho
San Joaquín- Edo Aragua

Políticas públicas del Estado Venezolano para la sensibilización,


tolerancia y la erradicación en materia de género y sexo diversidad
(Ensayo)

Profesor: Sonsiret Guerra. Alumna: Klevery Naranjo

C.I 29.728.133
Introducción
Las políticas públicas es una temática que ha vuelto a ser el centro de algunas
investigaciones en la actualidad en vista de las marcadas desigualdades
sociales existentes en Latinoamérica, pese al intento de algunos programas
que promueven a través de objetivos a largo plazo reducir esta brecha. Es por
ello que se ha propuesto como meta para esta investigación reflexionar acerca
de las políticas públicas venezolanas para hacer frente a las desigualdades
sociales, específicamente en materia de género; partiendo del análisis de las
definiciones de políticas públicas, las políticas públicas en materia de género y
sus alcances, en Venezuela.

Entre los logros de las luchas del movimiento internacional de mujeres resaltan
el reconocimiento del feminismo como la “gran revolución cultural del siglo XX”;
la aceptación de los aportes que la teoría de género desarrollada por las
académicas feministas ha hecho a la producción del conocimiento científico; y
la incorporación de sus demandas por muchos gobiernos en el mundo y de los
organismos de cooperación internacional a fin de incluir la perspectiva de
género en las políticas públicas, lo cual se ha conocido como transversalización
de género. Sin embargo, estos esfuerzos han sido poco exitosos ya que esta
incorporación exige una revisión profunda de lo que son las políticas públicas,
sus actores y sus fines, y una comprensión cabal de lo que es el enfoque o
perspectiva de género. La inclusión del enfoque de género requiere un cambio
de paradigma en las políticas sociales si realmente aspiramos a forjar un
camino democrático para el cambio. Y decimos esto porque el género como
categoría de análisis no plantea simplemente la visibilizarían del impacto de las
políticas y programas sobre las mujeres y los hombres y su acceso a los
recursos y servicios, sino que exige confrontar la visión dominante sobre la
sexualidad y los actores sociales sexuados y sus relaciones, en las acciones y
en los beneficios de tales políticas.
De acuerdo a Lahera (2002), las Políticas Públicas deben asegurar la
participación en los beneficios de la mayoría de la población mediante políticas
complementarias, integrándolas al proceso productivo para su sostenimiento en
un tiempo y espacio determinado, así como también al Estado, partidos
políticos, empresa privada y movimientos sociales. Además, deben tomar en
cuenta las consultas directas a los diversos niveles de decisión política para
discutir ampliamente las ventajas e inconvenientes de las alternativas
planteadas, debido que es importante aclarar de forma realista las
orientaciones y políticas deseables para las transformaciones sociales.

Asimismo, este autor considera importante tomar en cuenta a los organismos e


instituciones que condicionan la aplicación de las políticas, los distintos niveles
políticos-administrativos y la relación de estas políticas públicas con el Proyecto
Nacional, lo cual permitirá objetivar las demandas sociales y posibilidades
reales para poder llevarlas a cabo; tomando en cuenta también que el éxito de
una política justa se asegura cuando los recursos de información se explicitan
tanto hacia los funcionarios públicos vinculados con la implementación, como
hacia la población beneficiaria.

Con respecto a las Políticas Públicas en materia de Género (PPG), cabe


resaltar que estas han jugado un papel fundamental en las transformaciones de
las relaciones de género en los distintos países latinoamericanos y caribeños,
debido que desde mediados de los años ochenta en adelante, en el contexto
de los procesos de recuperación de la democracia de los países de la región
después de regímenes dictatoriales y autoritarios y largos procesos de lucha
interna, estas comenzaron a cuestionar el orden impuesto por el
neoliberalismo, demandando un rol activo del Estado que estaba en retirada.

Sin embargo, algo que no se esperaba era que esta retirada del Estado a su
vez permitiera que surgieran instituciones que, sin alterar la dinámica
dominante, sentaran las bases de las políticas de igualdad. Los ministerios,
consejos e Institutos de la Mujer de la mano de la agenda internacional de
derechos irrumpieron en el ámbito gubernamental articulando demandas
sociales que en algunos casos notables alcanzaron logros importantes. Con la
globalización, el campo de acción de las feministas y de las mujeres que
empezaron a autodenominarse como tales, se pluralizó, globalizó y descentró,
elevándose de esta manera su impacto sobre otras colectividades e
instituciones.

En Venezuela las PPG se concretan a partir de la creación del Ministerio del


Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (MinMujer) en el 2009, el
cual fue precedido un año antes por la creación del Despacho de la Ministra de
Estado para Asuntos de la Mujer, materializando institucionalmente las luchas
sociales de las mujeres venezolanas que habían comenzado a gestarse con la
Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer en 1993, la creación del
Consejo Nacional de la Mujer (1993), el surgimiento del Instituto Nacional de la
Mujer (InaMujer) en 1999, del Banco de Desarrollo de la Mujer, C.A. (BanMujer)
en 2001, y la creación de la Fundación Misión Madres del Barrio “Josefa
Joaquina Sánchez” en 2006. MinMujer ejecuta sus políticas en cuatro (4)
grandes áreas de acción:

a) Modelo económico productivo socialista con perspectiva de género

b) Organización y participación política de las mujeres

c)Formación con perspectiva de género

d)Protección de los derechos de la mujer

Asimismo es necesario recalcar que en el diseño de las Políticas Públicas en


materia de Género se apela al conocimiento cuando este no atenta contra la
tradición, e históricamente se ataca a investigadores por su religión, orientación
sexual y género como si el conocimiento creado por estas/os no fuese para el
bienestar de quienes habitan el planeta sin discriminación alguna; por lo tanto
no existirá la reducción de brechas y de desigualdades hasta tanto la tradición
impuesta desde la colonia no sea dejada a un lado junto a los principios que
excluyen a la mayoría y benefician a una minoría.

Cabe destacar para culminar, que los movimientos sociales integrados por
mujeres no son homogéneos y aún existe la necesidad de explicar ante
quienes diseñan las PPG que la definición de mujer tampoco lo es, de tal
manera que no todas las mujeres en Venezuela son heterosexuales, o desean
ser madres, o profesionales en el área de servicios, o ama de casa; y es
importante señalarlo debido que a pesar de las reivindicaciones y
reconocimiento de las necesidades de un grupo de mujeres existen otras que a
diferencia de estas aún se encuentran excluidas y desprotegidas por parte de
estas políticas por no desempeñar el rol que socialmente se les ha atribuido.

En Venezuela se ha establecido que nuestra sociedad debe ser libre de


perjuicios por lo tanto se han creado dentro de las leyes, supuestos que
puedan dar fe de esto y así amparar a aquellas personas con orientaciones
sexuales diferentes, y al genero en sentido general ya que todos somos
diferentes y libres de pensar lo que se nos ocurra respetando igualmente los
demás principios y normas de nuestra legislación ya que, a pesar de tolerar y
haber igualdad ante todos, en lo que respecta las comunidades LGBT aun no
hay una ley que regule dicha comunidad por lo tanto estos ante la ley no
pueden exigir propiamente un derecho que les ampare en su condición de
gays, lesbianas o bisexuales en sí.

Sobre la base de esto tenemos el articulo 2 de la Constitución de la República


Bolivariana de Venezuela que establece lo siguiente:

Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de


Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su
ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la
justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad
social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la
ética y el pluralismo político.
Ahora bien, como ley orgánica tenemos la Ley Orgánica sobre el Derecho de
las Mujeres a una Vida Libre de Violencia que prevé el reconocimiento del
respeto irrestricto de las libertades y derechos humanos, señalando que la
violencia contra la mujer atenta y limita total o parcialmente el reconocimiento,
goce y ejercicio de tales derechos y libertades, así como se constituye en una
ofensa a la dignidad humana y una manifestación de las relaciones de poder
históricamente desiguales entre mujeres y hombres.

Aunque a la ley antes citada, le hagan falta muchas reformas en cuanto a su


ideología de que solamente el agresor de la mujer, pueda ser hombre,
indiscutiblemente es una norma que le asegura a las mujeres sentirse
protegidas por la autoridad cuando en casos de violencia nos referimos,
mismos que dentro de la misma son variados, extensos y con bastante peso
legal a la hora de impartir la justicia ante una agresión de cualquier tipo.

Es así como en base a todo lo anterior expuesto para proteger íntegramente a


las mujeres de Venezuela se crea, El Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer)
fue creado el 25 de octubre de 1999, con el fin de ejercer como ente ejecutor
de las políticas públicas con perspectiva de género, emanadas por el Ministerio
del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género, asegurando la igualdad
de oportunidades de las mujeres, promoviendo su participación en el ámbito
político, económico, social, territorial e internacional en garantía de la defensa
de sus derechos.
Conclusión

Venezuela al igual que muchos países de América Latina y el mundo, se ha


visto preocupada por evitar todo tipo de discriminación, en especial la de
género, lo cual se ha evidenciado en varias de sus leyes donde el espíritu del
legislador y la legisladora ha sido la búsqueda de la igualdad entre hombre y
mujer.

Al respecto, la visión garantista que caracteriza al Estado venezolano, ha


favorecido la implementación de políticas y mecanismos que propugnan la
participación, la inclusión e igualdad de las mujeres en todos los ámbitos
sociolaborales, educativos, políticos, culturales del país, otorgándole un valor
jurídico que supera la tradicional concepción de la mujer ceñida únicamente a
las labores del hogar.

Nuestra Carta Magna establece el principio de igual entre las personas, es


decir, no admite ningún tipo de discriminaciones entre éstas, en virtud de que
todos somos iguales ante la Ley. Tanto la Ley sobre la Violencia Contra la
Mujer y la Familia como la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a
una vida Libre de Violencia, la cual se encuentra vigente, establecen la
igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. La Ley Orgánica Sobre el
Derecho de las Mujeres a una vida Libre de Violencia, tiene por objeto
garantizar y promover los derechos de las mujeres, creando condiciones para
prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en
cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos, impulsando cambios en los
patrones socioculturales que sostienen la desigualdad de género y las
relaciones de poder sobre las mujeres, para favorecer la construcción de una
sociedad justa, democrática, participativa, paritaria y protagónica. En materia
de género, las convenciones y recomendaciones ratificadas por Venezuela han
sido diversas y 150 Soto/Protección Social y Jurídica del Género en Venezuela
varias de ellas nutren tanto al derecho sustantivo como al adjetivo. También se
pudo determinar que, a lo largo de la historia, Venezuela se ha destacado por
su nutrida relación internacional y por su participación activa dentro de los
organismos internacionales, así como el compromiso de acatar y procurar el
cumplimiento de las normativas internacionales, incluso prevaleciendo sobre el
orden interno una vez sean ratificadas por la Asamblea Nacional.
Referencias
Acevedo, D. (2015), El Trabajo y la Salud Laboral de las Mujeres: Una Visión
de Género. FUNDACELAC y Universidad de Carabobo de Venezuela.
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela Gaceta Oficial
Extraordinaria N° 36.860 de fecha 30 de diciembre de 1.999.
La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
Gaceta Oficial N° 38.668 Extraordinario, del 23 de abril de 2007.
Instituto Nacional de la Mujer (INAMUJER) Disponible en:
[Link] revisado el 17 de Junio 2022.

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