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Análisis de "El Principito" y sus lecciones

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EL PRINCIPITO

Introducción

La historia del Principito es narrada por el Aviador, quien es un adulto al cual se le


dificulta relacionarse con otros adultos. En un vuelo, su avión sufre un desperfecto
en el aire y se ve en la obligación de aterrizar de emergencia en pleno desierto del
Sahara, es ahí donde se encuentra con el Principito, a quien de a poco va
descubriendo, mientras él le cuenta que vive en un plantea tan pequeño que solo
tiene tres volcanes, baobabs enanos y una rosa.

El Principito le pide al Aviador que le dibuje un cordero para llevarlo a su planeta.


En el transcurso de su relación con el Aviador, le cuenta como era de solitaria y
melancólica la vida en su plantea hasta la llegada de la flor, que es muy hermosa y
coqueta y para el Principito es muy importante, lo representa por dentro, y con la
cual le es difícil expresarse sinceramente. El principito cuenta que con el tiempo la
flor demandaba demasiado cuidado y tenía dudas sobre sus intenciones, por ello
decide recorrer otros asteroides, encontrándose con diferentes personajes, como;
el rey, el vanidoso, el bebedor, el farolero y el geógrafo.
Desarrollo

El relato del viaje del principito comienza con una introducción del aviador, el cual
nos muestra su punto de vista del mundo de los adultos. Utilizando un lenguaje
sencillo explica que se siente como un niño que ha crecido. Cuenta que cuando
era pequeño dibujaba boas de la selva que habían engullido a un elefante, pero
ningún adulto llegó nunca a entenderlo, pensando que se trataban de sombreros.

Las personas mayores no entienden nunca nada por sí mismas, y es cansador,


para los niños, darles una y otra vez explicaciones.

El aviador sufre una avería en el desierto del Sáhara. Se encuentra sólo, con agua
para ocho días, y debe buscar una solución para conseguir arreglar el motor.
Aparece un niño, el principito, pidiéndole que le dibuje un cordero. Él dibuja la boa
con el elefante en su barriga. El principito reconoce el dibujo y le dice que no
quiere una boa que se ha comido un elefante, sino un cordero. El aviador dibuja
varios corderos, pero no le gusta ninguno, así que al final el aviador le dibuja una
caja y le dice que el cordero que quiere está dentro. El principito se queda
contento.

Intrigado por la aparición repentina del principito, el aviador intenta averiguar de


dónde proviene. Sin embargo, no consigue sacarle mucha información sobre su
planeta, sólo que es pequeño, y que no hace falta atar al cordero porque no
tendría dónde ir. A medida que tienen conversaciones llega a averiguar que el
principito viene del asteroide B 612, que fue descubierto por un científico turco el
cual no obtuvo reconocimiento hasta que repitió su demostración con un traje muy
elegante. El aviador reflexiona sobre cómo los adultos necesitan números y datos
para creer en las cosas.

Si uno dice a los adultos: "Vi una bella casa de ladrillos rosas, con geranios en las
ventanas y palomas en el techo..." no logran imaginársela. Hay que decirles: "Vi
una casa de cien mil francos." Entonces exclaman: "¡Qué lindo!"
El principito le explica que quiere el cordero para que coma los arbustos de su
planeta y así evitar que crezcan árboles baobabs. Si creciera un baobab sus
enormes raíces acabarían destrozando el planeta. El principito reflexiona sobre lo
importante que es cumplir con las obligaciones diarias, antes de que se acumulen,
y crezcan como los baobabs y sea totalmente imposible deshacerse de los
problemas que generan.

A veces no hay problema en dejar el trabajo para después. Pero en caso de


tratarse de baobabs, es siempre catastrófico.

Un día el principito se da cuenta de que el cordero puede comerse a la rosa, y le


pregunta al aviador por qué lo hacen, aunque las rosas tengan espinas. Como el
aviador se encuentra muy ocupado arreglando una pieza del motor, y preocupado
porque casi no queda agua, se ofusca con el principito y le dice que tiene que
ocuparse de cosas serias. Entonces el principito argumenta lo importante que es
para él su flor.

Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar en los millones
y millones de estrellas, eso basta para que se sienta feliz cuando las mira. Se dice:
"Mi flor está allá en algún lado..." Pero si el cordero se come la flor, es para él
como si, de golpe, ¡todas las estrellas se apagaran! ¡Y eso no es importante!

A raíz de lo ocurrido el principito comienza a narrar la razón por la que se fue de


su planeta y cómo fue su viaje. Un día nació en el planeta del principito una flor
diferente a las demás. Era coqueta y vanidosa, y pedía constantemente la
atención del principito. Él le procura toda clase de atenciones, pero no consigue
entenderla, lo que finalmente provoca que abandone su planeta aprovechando
una migración de pájaros salvajes. Al despedirse de la flor, ella le pide perdón por
haber sido tan tonta, pero le recuerda que él también lo fue.

Así es cómo el principito comienza su viaje, pasando por diferentes planetas


donde habitan personajes solitarios, hasta llegar a la Tierra. Llega a un asteroide
donde conoce a su único habitante, el rey. Él le dice que gobierna todo el universo,
pero cuando el principito le pide ver una puesta de sol, el rey le explica que
solamente se puede ser un buen monarca si se piden cosas que son razonables y
que por tanto esperé a la tarde. Pero el principito se marcha. Llega al planeta del
vanidoso. El vanidoso sólo quiere que el principito le aplauda y halague, lo cual él
hace durante un rato, pero se acaba aburriendo y decide irse, no sin antes
complacer al vanidoso quien le pide que le diga que le admira por ser el hombre
más guapo, rico y mejor vestido del planeta.

Porque, para los vanidosos, los demás hombres son admiradores.

Al marcharse del planeta del vanidoso, el principito llega al planeta del bebedor,
que bebe para olvidar que siente vergüenza por beber. El círculo vicioso en el que
se encuentra el bebedor le causa una gran pena al principito. Decide abandonarlo
y así llega al planeta del hombre de negocios, el cual lleva toda su vida dedicada a
contar las estrellas con el fin de poseerlas. El principito no puede entender la
utilidad que tiene dedicarse a poseer las estrellas.

Yo poseo una flor que riego todos los días. Poseo tres volcanes que deshollino
todas las semanas. Porque deshollino también el que está apagado. Nunca se
sabe. Es útil para mis volcanes, y es útil para mi flor, que yo los posea. Pero tú no
eres útil para las estrellas.

El siguiente planeta que visita es el del farolero. Enciende y apaga su farol cada
minuto, porque su planeta gira muy rápido. Sin embargo, el principito respeta
mucho al farolero, porque es el único que, hasta el momento, no se ocupa
solamente de sí mismo, y aunque le gustaría ser su amigo, se va del planeta
porque no hay sitio para los dos. Así es como llega al último planeta que visita
antes de llegar a la Tierra. Es el del geógrafo, un planeta diez veces más grande
que los anteriores. El geógrafo se dedica a recibir a los exploradores y registrar
sus descubrimientos, pero no explora por él mismo. Así que, aunque tiene un
planeta muy hermoso, no sabe si en él hay océanos, ciudades o ríos porque no se
ha levantado de su escritorio nunca. El geógrafo se interesa por el planeta del
principito, y él le explica que tiene volcanes y una flor. Pero el detalle de la flor no
es importante ya que según el geógrafo no se recoge información sobre las cosas
efímeras. El principito no sabe lo que significa que algo sea efímero. Cuando
consigue entenderlo se siente muy arrepentido de haber dejado su planeta y a su
flor sola.

Como el geógrafo le recomienda visitar la Tierra, el principito se dirige allí. Al llegar


conoce a la serpiente del desierto que le cuenta que es más poderosa que el dedo
de un rey ya que puede devolver a la tierra de donde ha venido a quien toca.
También le dice que podría devolverlo a él a su estrella porque es puro.

Me pregunto si las estrellas están iluminadas para que cada uno pueda algún día
encontrar la suya

El principito comienza a recorrer el desierto. Se sube a la cumbre de una montaña,


pero no ve nada más que más picos afilados, lo que le lleva a pensar que toda la
Tierra es así. Encuentra un jardín con muchas rosas y se da cuenta de que su flor
no era única en el universo.

Me creía poseedor de una flor única, y sólo tengo una rosa ordinaria. Eso y mis
tres volcanes que me llegan a la rodilla, uno de los cuales posiblemente esté
apagado para siempre, no hacen de mí ciertamente un gran príncipe...

Conoce al zorro, quien le pide que le domestique porque quiere tener un amigo.
Gracias a él, se da cuenta de que su rosa es especial, porque al domesticarla la
hizo su amiga. El zorro le enseña el sentido del amor y la amistad.

Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial
es invisible a los ojos.

Tras el tiempo pasado con el zorro el principito tiene un encuentro con un


guardagujas y un vendedor de píldoras que quitan la sed. Estos encuentros
muestran cómo son las vidas marcadas por horarios y por acciones repetidas.

De vuelta a la narración del aviador, en el desierto, ya no tienen casi agua y


hablan sobre la posibilidad de morir de sed. Pero el principito cree firmemente que
hay un pozo en el desierto, por lo que deciden ir a buscarlo.
Lo que hace al desierto tan bello – dijo el principito – es que esconde un pozo en
algún lado.

Milagrosamente encuentran el pozo y el agua que tanto necesitaban. El principito


le cuenta al aviador que se va a cumplir un año desde que llegó a la Tierra y le
pide que dibujase un bozal para que el cordero no se coma a su flor. Cuando el
aviador termina de arreglar el avión se entera de cómo va a volver el principito a
su planeta porque lo encuentra hablando con la serpiente, la cual es muy
venenosa. Esa misma tarde la estrella del principito estará exactamente sobre
ellos y él podrá regresar. El aviador intenta convencer al principito de que no se
vaya dejándose morder por la serpiente, pero no consigue convencerlo. El
principito le explica al aviador que siempre que mire a las estrellas escuchará su
risa, que él se reirá también, y las estrellas se harán así suyas.

Es como con la flor. Si amas a una flor que está en una estrella, es placentero
mirar el cielo por la noche. Todas las estrellas están floridas.

El principito se marcha al encuentro con la serpiente venenosa seguido por el


aviador que pretende impedirlo. Pero en un instante el principito queda blanco
como la nieve y muere. El aviador se va y al volver al día siguiente no encuentra
su cuerpo. Al final del cuento el aviador se pregunta si el principito volvió a su
planeta, con su rosa y el cordero.

Conclusión

A mí me gustó mucho el libro pues Antoine de Sant narra su historia de un modo


especial de cómo conoció al principito aquel ser que viajo desde su asteroide B12
por varios planetas hasta llegar a la tierra en busca de un verdadero amigo.

Me gusta la imaginación para crear esta historia infantil, pero a la vez para adultos
porque les hace entender que por más grandes que estén siempre tendrás un niño
dentro de ti que quiere salir, que es difícil ver lo que tenemos y que lo importante
es el amor y la amistad. Así concluyo esta opinión “Solo se ve con el corazón. Lo
esencial es invisible para los ojos”

Bibliografía:

Título de la obra: “El Principito”

Autor: Antaine De Saint-Exupéry

Editorial: Editora Latinoamericana, S.A.

País y año: México, 1998

Páginas: 99

López, A. (2015). Ensayo del


principito. [Link]. [Link]
rincipito

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