JOSÈ CARLOS MARIÀTEGUI LA CHIRA
Concebido por en Amalia La Chira, quién se casó con Francisco Mariátegui, en
el pueblo de donde ella era originaria,1882. Al poco tiempo Francisco abandono a su
familia, dejando así a Amalia al cuidado de sus tres hijos. Durante su estancia en lima,
José del Carmen Eliseo decidió cambiarse el nombre por José Carlos.
Para contribuir al sustento de la familia entró a trabajar en el diario “La Prensa”
como ayudante en los talleres de linotipia (Máquina de componer) y fue ascendiendo
lentamente dentro del periódico. Gracias a su gran deseo de poder incorporarse al grupo
de redactores, José Carlos Mariátegui publicó un artículo sin autorización en el año de
1911, a principios del año de 1914 tras un periodo de aprendizaje arduo comenzó a
escribir como redactor bajo el seudónimo de Juan Croniqueur. Más adelante colaboraría
en diferentes revistas sociales e hípicas como Mundo Limeño, Lulú, El Turf, Vesperal y
Alma Latina.
Formo un lazo de amistad con Abraham Valdelomar, quien le permitió a formar
parte del entorno del grupo Colónida (revista literaria fundada en Lima por el escritor
peruano Abraham Valdelomar (1916)). A parte de sus crónicas periódicas, escribió
cuentos poemas y dos obras teatrales, tituladas “las tapadas” y “la Mariscana”, escritas
en colaboración con Julio de la Paz y Abraham Valdelomar, respectivamente.
A mediados del año 1916 se traslado al diario “El Tiempo” para realizar la
crónica parlamentaria, lo cual le permitió conocer sobre la política de la época en la que
se encontraba.
Durante 1918, bajo la influencia de la revolución rusa, la prédica del presidente
norteamericano Woodrow Wilson, la revista “España” de Luis Araquistáin y de las
ideas de Víctor Maúrtua; Mariátegui se adhiere al socialismo y lanza la revista “Nuestra
Época”, dirigida por él mismo y por César Falcón, de la que sólo vieron la luz dos
números, debido a la publicación de un artículo antimilitarista que motivó un ataque
callejero a un grupo de oficiales. Junto a otros intelectuales y algunos obreros, fundó el
Comité de Propaganda y Organización Socialista, que tuvo muy corta vida debido a
divergencias internas. Por el mismo motivo abandonó diario El Tiempo a principios de
1919 y fundó La Razón. Codirigido con César Falcón, dicho periódico apoyó la lucha
obrera y la reforma universitaria.
(4 de julio de 1919) Tras el golpe de Estado de Augusto Leguía, la línea
periodística de Josè Carlos fue de radical oposición al régimen, motivo por el cual la
Imprenta Arzobispal se negó a continuar editando el diario. En este estado de cosas, el
gobierno de Leguía ofreció becas para viajar a Europa, así que Mariátegui partió hacia
Italia y César Falcón hacia España.
Mariátegui permaneció en Europa hasta principios de 1923, durante el viaje
visitó Italia, Francia, Alemania, Austria, Hungría y Checoslovaquia, aprendió muchos
idiomas, fortaleció su formación política e ideológica, siguió el camino del marxismo y
La Tercera Internacional o Internacional Comunista. Como testigo, participó en eventos
tan importantes como el Congreso del Partido Socialista Italiano en Livorno, la
Conferencia Económica Mundial organizada por la Sociedad de Naciones y la huelga de
trabajadores en el norte de Italia. También fue un destacado testigo de las consecuencias
de la Primera Guerra Mundial en Europa: la situación en Alemania, el tema de las
reparaciones, el fracaso del gobierno soviético húngaro y el ascenso del fascismo de
Mussolini. "Times" publicó sus reflexiones en la columna "Carta desde Italia".
En Europa, fundó la primera célula comunista peruana con los peruanos Carlos
Roy, Palmiro Maquiavelo y César Falcón, en un esfuerzo por promover la organización
independiente de los trabajadores peruanos. En 1920 se casó con Anna Ciapi. En marzo
de 1923 regresó al Perú para incorporarse a la Universidad González Prada de Massa,
donde lanzó una campaña para difundir las nuevas tendencias políticas en Europa y
apoyar la revolución bolchevique en Rusia con el ciclo de conferencias "La Historia de
la Crisis Mundial". Para llegar a fin de mes, inició una colaboración con la revista
"Variedades", que publicaba artículos sobre temas europeos bajo el título general
"Gente y Aspectos de la Vida Mundial".
cuando Víctor Raúl Haya de la Torre fue deportado por protestar por la
consagración del Perú al Corazón de Jesús el 23 de mayo de 1923. Mariátegui asumió la
dirección de la revista Claridad le dio un nuevo rumbo y contribuye a la creación de la
editora Obrera. Claridads tiene como objetivo publicar y difundir nuevas ideas. En todas
estas actividades influyó el hecho de que, debido a una crisis de enfermedad infantil, le
amputaron la pierna derecha en mayo de 1924, lo que lo obligó a moverse en una silla
de ruedas por el resto de su vida.
Sin embargo, Mariátegui retomó la colaboración en las revistas "Variedades" y
"Mundial" bajo el título general "Peruanicemos al Perú". En octubre de 1925 fundó
Editorial Minerva con su hermano Julio César y publicó su primer libro, La Escena
Contemporánea. A principios de 1926 se unió a la Alianza Revolucionaria del Pueblo
Estadounidense (APRA), que fue impulsada por Haya de la Torre y definida como un
frente único de trabajadores manuales e intelectuales.
En septiembre de 1926 fundó la revista Amauta. Considerada la obra más
importante y representativa del siglo XX, en sus páginas se publicó la importante obra
de la nueva generación de intelectuales. Además de las nuevas corrientes intelectuales,
políticas, artísticas y literarias europeas, Amauta encarna dos de las corrientes peruanas
más importantes de los años veinte: el nativismo y la vanguardia. En junio de 1927, la
revista Amauta fue cerrada por acusaciones de un "complot comunista" para derrocar al
gobierno de Legía. Fue arrestado en un hospital militar en San Bartolomé y una
campaña internacional pidió su liberación. Aunque la revista Amauta ya salió, pasará un
tiempo antes de que salga, por lo que Mariátegui está explorando la posibilidad de
mudarse a Buenos Aires o Montevideo.
En abril de 1928 surgieron desacuerdos entre Mariátegui y Haya de la Torre
sobre la organización del APRA. Mariátegui condenó la política unilateral de partido
único que socava al Frente Único y las prácticas políticas basadas en el "farol y la
mentira" propias de la política civil. Con esto en mente, Mariátegui apeló a la Secretaría
de la Tercera Internacional de Sindicatos y envió representantes al IV Congreso de
Sindicatos Rojos en Moscú y al Congreso de los Estados del Este en Bakú. Así
comenzó la conexión de Mariátegui y sus colaboradores con la Tercera Internacional.
De acuerdo con la nueva situación, la revista "Amauta" se definió como
socialista en septiembre de 1928. Unas semanas después, el 8 de octubre, se constituyó
el Partido Socialista y Mariátegui fue elegida secretaria general. El nombre del partido
no cumplía con los requisitos de la Tercera Internacional para ser reconocido como
rama peruana, lo que generó presiones sobre el nombre del Partido Comunista. A fines
de 1928 publicó "Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana", una de las
obras más claras sobre el problema peruano. La alternativa ofrecida por Mariátegui se
basaba en una interpretación marxista de la realidad peruana, aunque herética en el
dogma comunista de la época.
Además, con la edición de noviembre de 1928 de Labor, lanzó una campaña
para establecer la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), cuyo
comité organizador se estableció en mayo de 1929. Congreso Fundacional de la
Confederación Sindical Latinoamericana en Montevideo y Primer Congreso Comunista
Latinoamericano en Buenos Aires. La diferencia entre los argumentos de Perú y la
Tercera Oficina Internacional de América del Sur se muestra claramente. Sin embargo,
Mariátegui fue elegido miembro del Consejo General de la alianza antiimperialista
impulsada por la Tercera Internacional.
En septiembre de 1929, la casa de Mariátegui fue allanada de nuevo, esta vez
tras denunciar la llamada "conspiración judía". El lote de trabajo cada 1er día se
interrumpe y ya no se publica. Mariátegui decidió entonces marcharse a Buenos Aires.
Buscó el apoyo del escritor argentino Samuel Glusberg y del peruano Luis Alberto
Sánchez, quien entonces se encontraba en Chile. Eudocio Ravines, un peruano exiliado
en Europa, fue designado para el cargo de Secretario General del Partido Socialista.
En febrero de 1930, Eudocio Ravines asumió como secretario general y
Mariátegui finalizó su viaje a Buenos Aires. Pero a fines de marzo, una recaída de su
enfermedad infantil lo obligó a ser ingresado en la clínica de Villarán, donde falleció el
16 de abril. Después de la muerte de Mariátegui, el Partido Socialista pasó a llamarse
Partido Comunista el 20 de mayo a sugerencia del Buró Sudamericano de la Tercera
Internacional.