El ultrasonido terapéutico
El ultrasonido terapéutico es una modalidad terapéutica que utiliza
ondas sonoras de alta frecuencia, inaudibles para el oído humano,
para tratar diversas afecciones. Estas ondas penetran en los tejidos
profundos, produciendo efectos térmicos y no térmicos que favorecen
la cicatrización, reducen el dolor y la inflamación.
¿Cómo funciona?
Cuando las ondas de ultrasonido interactúan con los tejidos, generan
calor y microburbujas. Este fenómeno produce los siguientes efectos:
Efectos térmicos: Aumentan la temperatura local, mejorando la
circulación sanguínea, acelerando el metabolismo celular y
favoreciendo la reparación tisular.
Efectos no térmicos: Estimulan la actividad celular, aumentan la
permeabilidad de las membranas celulares y facilitan la difusión de
sustancias.
Beneficios del ultrasonido terapéutico:
Analgésico: Reduce el dolor al disminuir la inflamación y aumentar el
umbral del dolor.
Antiinflamatorio: Disminuye la inflamación y el edema, acelerando la
resolución de lesiones.
Miorelajante: Relaja la musculatura, disminuyendo las contracturas y
espasmos.
Cicatrizante: Acelera la reparación de tejidos blandos, como
músculos, tendones y ligamentos.
Aplicaciones del ultrasonido terapéutico:
Traumatismos: Esguinces, distensiones, contusiones.
Enfermedades reumáticas: Artritis, tendinitis, bursitis.
Lesiones deportivas: Roturas musculares, tendinosis.
Procesos inflamatorios crónicos: Epicondilitis, fascitis plantar.
Cicatrices: Mejora la calidad del tejido cicatricial.
¿Cómo se realiza el tratamiento?
El fisioterapeuta aplica un gel conductor sobre la zona a tratar y
desplaza el cabezal del equipo de ultrasonido de forma circular. La
duración y la intensidad del tratamiento dependerán de la patología a
tratar.
Contraindicaciones:
Embarazo: En especial en el primer trimestre.
Zonas con implantes metálicos.
Tumores malignos.
Infecciones agudas.
Trombosis.
El ultrasonido Doppler
El ultrasonido Doppler es una técnica de diagnóstico por imagen que
utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para evaluar el flujo
sanguíneo a través de los vasos sanguíneos. A diferencia del
ultrasonido tradicional que nos muestra una imagen estática de las
estructuras internas, el Doppler nos permite ver cómo se mueve la
sangre y obtener información valiosa sobre su velocidad, dirección y
posibles obstrucciones.
¿Cómo funciona?
El principio del Doppler se basa en el cambio de frecuencia de una
onda cuando la fuente de la onda se mueve en relación a un
observador. En el caso del ultrasonido Doppler, las ondas sonoras
rebotan en los glóbulos rojos en movimiento y vuelven al transductor.
El cambio en la frecuencia de estas ondas permite calcular la
velocidad y la dirección del flujo sanguíneo.
¿Para qué se utiliza?
El ultrasonido Doppler tiene una amplia gama de aplicaciones en
medicina, incluyendo:
Cardiología: Evaluación de las válvulas cardíacas, detección de
coágulos sanguíneos, medición de la fracción de eyección, entre
otros.
Vascular: Diagnóstico de aneurismas, oclusiones arteriales, venas
varicosas, trombosis venosa profunda.
Obstetricia: Evaluación del flujo sanguíneo fetal, diagnóstico de
malformaciones congénitas.
Neurología: Estudio de los vasos sanguíneos del cerebro.
Nefrología: Evaluación de los vasos renales.
Tipos de ultrasonido Doppler
Existen diferentes tipos de ultrasonido Doppler, según la técnica
utilizada y la información que se desea obtener:
Doppler continuo: Mide la velocidad del flujo sanguíneo en un punto
específico.
Doppler pulsado: Permite obtener información sobre la velocidad del
flujo sanguíneo en diferentes profundidades.
Doppler color: Combina las imágenes anatómicas del ultrasonido
convencional con la información de flujo sanguíneo en color.
Ventajas del ultrasonido Doppler
No invasivo: No requiere la introducción de agujas ni sondas en el
cuerpo.
Indolor: Es un procedimiento indoloro.
Seguro: No utiliza radiación ionizante.
Rápido: La duración del examen es relativamente corta.
Económico: Comparado con otras técnicas de imagen, es una prueba
accesible.
¿Cómo se realiza el examen?
El paciente se acuesta en una camilla y se aplica un gel conductor
sobre la zona a examinar. El técnico desplaza el transductor sobre la
piel, emitiendo las ondas sonoras y captando los ecos. El examen es
indoloro y no requiere ninguna preparación especial por parte del
paciente.
¿Existen riesgos?
El ultrasonido Doppler es un procedimiento seguro y no se conocen
efectos secundarios a largo plazo. En algunos casos, el paciente
puede sentir una ligera molestia debido a la presión del transductor.
El ultrasonido de contraste
El ultrasonido de contraste es una técnica de imagen que utiliza
microburbujas de gas para mejorar la visualización de los órganos y
vasos sanguíneos durante un examen ecográfico. Estas microburbujas
se inyectan en el torrente sanguíneo y, al ser expuestas a las ondas
sonoras del ultrasonido, producen un eco más intenso, lo que permite
obtener imágenes más detalladas y precisas.
¿Por qué se utiliza el ultrasonido de contraste?
Mayor detalle: Permite visualizar estructuras más pequeñas y con
mayor claridad, lo que facilita la detección de lesiones y
enfermedades.
Mejor evaluación del flujo sanguíneo: Permite estudiar el flujo
sanguíneo de forma más precisa, lo que es fundamental para evaluar
el funcionamiento de órganos como el hígado, los riñones y el
corazón.
Diagnóstico más temprano: En algunos casos, el ultrasonido de
contraste permite detectar enfermedades en etapas más tempranas,
cuando otros métodos de imagen aún no las evidencian.
¿Cómo funciona?
Durante el examen, se inyecta una pequeña cantidad de
microburbujas en una vena del paciente. A medida que las
microburbujas circulan por el cuerpo, el ecógrafo emite ondas sonoras
que rebotan en ellas y vuelven al transductor. Estas señales son
procesadas por el equipo y se convierten en imágenes en tiempo real.
Hígado: Detección de tumores hepáticos, evaluación de la cirrosis y
seguimiento de tratamientos.
Riñones: Evaluación de la función renal, detección de tumores renales
y quistes.
Corazón: Evaluación de la función cardíaca, detección de coágulos
sanguíneos y estudio de la viabilidad del miocardio.
Otros órganos: Evaluación de la vascularización de órganos
abdominales, detección de lesiones en el páncreas y bazo.
Ventajas del ultrasonido de contraste
No invasivo: Es un procedimiento seguro y no requiere incisiones ni
radiación.
Indoloro: La mayoría de los pacientes no experimentan molestias
durante el examen.
Rápido: El examen suele durar entre 15 y 30 minutos.
Económico: Comparado con otras técnicas de imagen, es un método
más accesible.