ESTILOS DE REDACCIÓN
ESTILOS DE REDACCIÓN
• Llamamos “Estilo” a cada una de las diferentes opciones que una
lengua nos ofrece para la expresión de las ideas. También llamamos y
más específicamente estilo personal, al repertorio de formas que,
entre las opciones que ofrece la lengua, un hablante ha escogido y ha
hecho características de su expresión particular.
• Un estilo normal correcto medio, reúne las siguientes cualidades:
• Claridad: Entendemos aquí por claridad una construcción tal de las
frases y oraciones, que permita identificar sin dificultad los sujetos,
los predicados, los complementos y las relaciones entre ellos.
“Una profesora joven y de cabello corto ha ingresado recientemente en la
universidad”
• Precisión: Es la expresión de cada idea con la palabra exacta y más
conveniente. No emplee la palabra bueno en la frase un libro bueno si
puede usar otra más precisa: interesante, entretenido, instructivo. En
vez de ver un asunto prefiera examinarlo.
• “Actualmente, cuando los sistemas comunicativos y de información en el nivel mundial han alcanzado su
máximo desarrollo, es muy importante que la persona se exprese con mensajes claros, precisos y
correctamente escritos”.
• Propiedad: Es el empleo de una palabra con el significado que le
corresponde según la tradición culta o la autoridad.
• Detentar un cargo no es desempeñarlo
• Americanos no son solamente los estadounidenses.
• Por tanto, evítense las transgresiones semánticas.
• Corrección: Es la adecuación de los enunciados a lo que se tiene por
correcto según la norma culta de la lengua general o estándar, con
relación tanto al léxico como a la sintaxis. Evite, pues, los errores
gramaticales.
• Ejemplo: Detrás de mí /Detrás de mí
• De por sí
• En base a
• Habían muchas personas
• Coherencia: Es la unidad de sentido del texto, constituida por la relación apropiada entre
los sentidos parciales de cada oración y los de cada párrafo. En consecuencia, a menos
que se avise convenientemente al lector del cambio de tema, respetando el
encadenamiento lógico entre las ideas y los hechos (aunque sean ficticios), no puede
tratarse en un mismo texto las especulaciones metafísicas de Aristóteles y pasarse
abruptamente a discutir los resultados de un partido de fútbol.
• Las oraciones coherentes son todos aquellos actos de habla que están bien formados y
cuyos elementos constitutivos guardan una relación lógica y consecuente por lo que
forman un todo. Este tipo de oraciones producen un mensaje claro y conciso que puede
ser considerado como la unidad mínima de un texto. Esto quiere decir que estas
oraciones se interrelacionan entre sí para formar párrafos que, a su vez, formarán
capítulos.
Ejemplos:
* El perro de mi hermano es muy bravo, por eso me mordió ayer en la pierna.
* Muchas bebidas alcohólicas son resultado de la fermentación. La cerveza sufre este
proceso durante 10 días.
* Todos los nombres propios se deben de iniciar con mayúscula: Pedro, Juan, Rodrigo y
María por eso se escriben así.
*Los gritos me dan miedo. Es mejor que no lo hagas.
• Cohesión: Es el enlazamiento formal adecuado de una palabra con
otra, de modo que los enunciados no parezcan entrecortados,
truncados o desligados. Por lo tanto, úsense apropiadamente los
medios de cohesión textual y los signos de puntuación, y evítense los
anacolutos.
• La Cohesión
La cohesión es una propiedad del texto que consiste en que todos sus elementos están relacionados por
mecanismos que favorecen la trabazón lógica entre ellos. La cohesión es el reflejo lingüístico de la coherencia.
Los elementos que garantizan la cohesión de un texto son:
Las repeticiones de palabras o la sustitución de las mismas y la utilización de sinónimos o hiperónimos**.
Ej.: Dame el pañuelo; dame el pañuelo de seda, por favor.
La elipsis o eliminación de algún elemento del texto.
Ej.: Juan estudia ingeniería; yo, física.
La tematización o topicalización, que consiste en colocar inicialmente un elemento del que luego se va a hablar.
Ej.: Furor, eso es lo que causó la aparición de su nuevo disco.
La deixis: fenómeno gramatical que consiste en que ciertos elementos gramaticales señalan a sus referentes en
el contexto mediante demostrativos y posesivos, adverbios y pronombres personales.
Ej.: El novelista ha de ser siempre un visionario, alguien que sepa mirar más allá.
Marcadores textuales, como conjunciones, grupos preposicionales, etc.
• Ej.: Durante la Edad Media las relaciones se basaban en la fidelidad. Por el contrario, la sociedad moderna
está fundada en el contrato.
• **Palabra cuyo significado engloba el de otra u otras Ej: animal es hiperónimo de insecto, el cuales a su vez de mosquito,
hormiga y escarabajo.
• Medianía o naturalidad: Es decir, el justo medio entre las tendencias
extremas: ni tan diáfano que llegue a la perogrullada, ni tan oscuro
que sea incomprensible;
• Ni tan formal que parezca afectado, ni tan informal que llegue a la
vulgaridad;
• Ni tan macrológico que la expresión resulte enrevesada y vacía, ni tan
braquilógico que omita lo indispensable para el sentido;
• Ni tan “a la moda” que esté plagado de neologismos, ni tan “arcaico”
que parezca de una época anterior.
• Adecuación al contexto: Es la adecuación del discurso al destinatario
real o potencial, y a las circunstancias.
• No escriba una carta al rector como si estuviera escribiendo a un
amigo íntimo, o viceversa; no refiera una anécdota graciosa como si
estuviera exponiendo un asunto grave, o viceversa (a menos, claro
está, que se busque deliberadamente el efecto gracioso que aquello
puede producir).
• La Concordancia:
La concordancia es la conformidad de accidentes gramaticales, la lógica entre los
distintos elementos que debe regir para que un texto pueda interpretarse
adecuadamente.
El sujeto y el predicado deben concordar en número y persona.
Como recordarás el número es el accidente gramatical que clasifica a los seres de
acuerdo a la cantidad (uno o varios), y que se llama singular si se trata de un solo
ser y plural si se trata de dos o más.
La persona es el pronombre que se puede asignar a cada verbo conjugado.
Tendencia al orden lineal directo
• El español tiene cierta tendencia a disponer los enunciados de la
siguiente manera:
“Una profesora joven y de cabello corto ha ingresado recientemente en la
universidad”
Este orden se llama lineal directo (el modificador sigue al modificado), y en el lenguaje científico o en
los textos expositivos/informativos es el más frecuente
Hay otros estilos…
• a) Recientemente, una profesora joven y de cabello corto ha ingresado en
la universidad
• b) Recientemente ha ingresado en la universidad una profesora joven y de
cabello corto
• c) En la universidad ha ingresado recientemente una profesora joven y de
cabello corto
• d) Una profesora joven y de cabello corto ha ingresado en la universidad
recientemente
• e) Ha ingresado una profesora joven y de cabello corto recientemente en la
universidad.
E incluso algunos que parecieran incomprensibles:
f) Joven y de cabello corto una profesora recientemente a la universidad ha
ingresado.
Recomendación 1
Tendencia a colocar los elementos complejos
después de los simples
• Por lo general, el orden directo no se sigue si el elemento que
normalmente se pospone resulta más largo y complejo que el que
comúnmente le precede. En tal caso:
a) El verbo o predicado se antepone al sujeto. En vez de: El número
extraordinario de la revista de literatura salió, se prefiere: Salió el
número extraordinario de la revista de literatura. En las oraciones de
cierta extensión, el español evita colocar el verbo al final, o muy cerca
del final.
b) Los conceptos expresados con una palabra se anteponen a los que se
expresan con varias. En vez de: una estudiante de cabello muy negro y
alta, se prefiere: una estudiante alta y de cabello muy negro.
• En ciertos casos, por razones de claridad, es preferible colocar el
elemento complejo delante del simple, especialmente si puede
confundirse el sujeto de un verbo con el objeto de éste.
Veamos el siguiente ejemplo:
Muchos bachilleres aceptan como su futura carrera la opción que les permita un
promedio inferior a quince puntos.
Muchos bachilleres aceptan (como su futura carrera) la opción que un promedio
inferior a quince puntos les permita.
Recomendación 2
Tendencia a evitar las repeticiones léxicas
• La lengua española, especialmente en su forma escrita, tiene una
marcada tendencia a evitar las repeticiones léxicas, es decir, a evitar
el uso de los mismos vocablos, e incluso de las mismas raíces o
terminaciones, en una misma frase u oración, para no incurrir en lo
que se llama cacofonía. En tales casos, generalmente se prefiere
sustituir los vocablos o expresiones repetidas por sinónimos, por
contiguos semánticos o por proformas, o bien se suprimen si se
pueden sobrentender sin dificultad
Recomendación 3