Medina Martínez Gerardo
Un examen general de orina (EGO) es una prueba de laboratorio que analiza las
características físicas, químicas y microscópicas de la orina. Es útil para evaluar la
salud general, diagnosticar enfermedades renales, infecciones urinarias, y otros
problemas metabólicos o sistémicos.
¿Qué es?
Es un estudio diagnóstico que evalúa diferentes componentes de la orina para
detectar anomalías o enfermedades. Se utiliza comúnmente en chequeos de
rutina o cuando hay síntomas como dolor al orinar, cambios en la orina o
problemas renales.
¿Cómo se realiza?
1. Recolección de muestra:
• Se recoge una muestra de orina en un recipiente limpio y estéril.
• Generalmente, se solicita la primera orina de la mañana, ya que está
más concentrada.
• Se debe limpiar la zona genital antes de la recolección para evitar
contaminación.
• La muestra puede ser de “chorro medio” (se orina un poco primero,
luego se recoge la muestra).
2. Análisis en laboratorio:
• Examen físico: Evaluación del color, claridad, y olor.
• Examen químico: Uso de tiras reactivas para medir niveles de
glucosa, proteínas, sangre, cetonas, pH, etc.
• Examen microscópico: Observación de células, cristales, bacterias, y
otros elementos bajo un microscopio.
¿Qué podemos encontrar?
1. Aspectos físicos:
• Color: Amarillo claro es normal. Cambios pueden indicar deshidratación,
infecciones o consumo de ciertos alimentos/medicamentos.
• Claridad: Debe ser transparente. Turbidez puede sugerir infección o
presencia de cristales.
• Olor: Un olor fuerte o dulce puede indicar infecciones o diabetes.
2. Análisis químico:
• pH: Indica si la orina es ácida o alcalina.
• Proteínas: Su presencia puede indicar daño renal.
• Glucosa: Puede sugerir diabetes.
• Cetonas: Indican metabolismo anormal de grasas, como en la diabetes mal
controlada.
• Bilirrubina: Relacionada con problemas hepáticos.
• Hemoglobina/Sangre: Puede ser signo de infección, daño renal o trauma.
Medina Martínez Gerardo
3. Análisis microscópico:
• Células epiteliales: Normales en pequeñas cantidades; en exceso, pueden
indicar daño.
• Glóbulos rojos: Indican hematuria (sangre en la orina).
• Glóbulos blancos: Sugieren infección o inflamación.
• Bacterias o levaduras: Indican infección urinaria.
• Cristales: Pueden ser normales o estar relacionados con cálculos renales.
El examen es sencillo, no invasivo, y proporciona información valiosa para el
diagnóstico y monitoreo de diversas condiciones.
Medina Martínez Gerardo
Un hemocultivo es un análisis de laboratorio que se utiliza para detectar
microorganismos (como bacterias o hongos) en la sangre. Es fundamental para
diagnosticar infecciones en el torrente sanguíneo, como la sepsis, que pueden ser
graves si no se tratan a tiempo.
¿Qué es?
Es una prueba diagnóstica diseñada para identificar infecciones bacterianas o
fúngicas en la sangre. Permite determinar:
• Qué microorganismo está causando la infección.
• Su sensibilidad a los antibióticos (antibiograma), lo cual guía el
tratamiento.
¿Cómo se realiza?
1. Preparación del paciente:
• Generalmente no se requiere ayuno, pero es importante evitar
antibióticos previos al estudio si es posible.
• Se desinfecta cuidadosamente la piel del área donde se tomará la
muestra (habitualmente, el brazo) para evitar contaminación.
2. Toma de la muestra:
• Se extrae una muestra de sangre (generalmente 20-30 mL,
dependiendo de la edad y peso del paciente) de una vena mediante una aguja
estéril.
• Se coloca la sangre en frascos especiales con medios de cultivo
(aerobios y anaerobios).
3. Incubación:
• Los frascos se incuban en un laboratorio durante varios días
(generalmente de 5 a 7 días).
• Durante este tiempo, se monitorea si hay crecimiento de
microorganismos.
4. Identificación y antibiograma:
• Si hay crecimiento, se identifican los microorganismos presentes y se
realiza un antibiograma para determinar los antibióticos más efectivos contra ellos.
¿Qué podemos encontrar?
1. Resultados negativos:
• No se detecta ningún microorganismo. Esto puede significar:
• Ausencia de infección.
• Infección en un nivel bajo (por ejemplo, por uso previo de
antibióticos).
• Contaminación inadecuada de la muestra.
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2. Resultados positivos:
• Crecimiento de bacterias u hongos que indican una infección.
• Ejemplos de patógenos comunes:
• Bacterias: Staphylococcus aureus, Escherichia coli, Klebsiella,
Pseudomonas aeruginosa.
• Hongos: Candida.
• Los resultados incluyen:
• Identificación del patógeno.
• Sensibilidad a antibióticos o antifúngicos.
¿Cuándo se solicita un hemocultivo?
Se pide cuando se sospechan infecciones graves, como:
• Sepsis (infección generalizada).
• Endocarditis (infección del corazón).
• Fiebre de origen desconocido.
• Infecciones relacionadas con dispositivos médicos (catéteres,
prótesis).
• En pacientes inmunocomprometidos.
El hemocultivo es una herramienta clave para diagnosticar infecciones sistémicas,
iniciar un tratamiento adecuado y prevenir complicaciones graves.