DEFECTO FACTICO
Karen Sanabria
Facultad de ciencias políticas y jurídicas, UNISANGIL
Derecho probatorio
Dra. ERIKA TATIANA PICO CELIS
29 de febrero de 2014
1.EXPLIQUE CÓMO SE CONFIGURA EL DEFECTO FÁCTICO
La doctrina constitucional señaló en las sentencias T-461 de 2003 y T-916 de 2008, que los
siguientes supuestos como manifestaciones de defecto fáctico, darían lugar a la interposición de
una acción de tutela contra decisiones judiciales, por configurarse una vía de hecho, por lo cual
se configura un defecto fáctico cuando:
1. Existe una omisión en el decreto de pruebas que eran necesarias en el proceso.
La Corte ha considerado que se configura, cuando el funcionario judicial omite el decreto
y la práctica de pruebas conducentes y pertinentes para adoptar la decisión, generando en
consecuencia la indebida conducción del proceso respecto “[…] de ciertos hechos que
resultan indispensables para la solución del asunto jurídico debatido.”
2. Se verifica una valoración caprichosa y arbitraria de las pruebas presentadas.
Esta hipótesis tiene lugar, cuando la autoridad judicial a pesar de que en el respectivo
proceso existen elementos probatorios, “omite considerarlos, no los advierte o
simplemente no los tiene en cuenta para efectos de fundamentar la decisión respectiva, y
en el caso concreto resulta evidente que, de haberse realizado su análisis y valoración, la
solución del asunto jurídico debatido variaría sustancialmente.”
3. No se valora en su integridad el material probatorio.
Esta situación tiene lugar, cuando el operador jurídico decide separarse por completo de
los hechos debidamente probados, y resuelve a su arbitrio el asunto jurídico puesto a su
consideración apartándose de la evidencia probatoria, o cuando aprecia una prueba
allegada al proceso que se encuentra viciada.
El defecto fáctico ha sido definido por la jurisprudencia constitucional como aquel que surge o se
presenta por omisión en el decreto y la práctica de las pruebas; la no valoración del acervo
probatorio y el desconocimiento de las reglas de la sana crítica. Por último, la Corte también lo
ha llegado a derivar de problemas intrínsecos relacionados con los soportes probatorios.
La Corte también ha dicho que este defecto fáctico tiene dos aspectos: uno positivo y otro
negativo. Lo importante es que se requiere una valoración completa y objetiva de todas las
pruebas por parte del juez para evitar incurrir en este defecto que puede llevar a una decisión
errada o injusta.
La primera categoría o sea la positiva se presenta cuando el juez comete una valoración
integralmente equivocada o basa su decisión en una prueba que no es idónea para ese propósito.
Esta dimensión comprende la identificación de errores en la apreciación de hechos o pruebas, los
cuales se materializan cuando el juzgador incurre en equívocos al: i) determinar el contenido de
la prueba, al distorsionarlo, recortarlo o añadirle elementos de manera que genere consecuencias
que objetivamente no se desprenden de ella; o ii) al otorgarle peso persuasivo a una prueba,
apartándose de los criterios técnico-científicos, así como de los postulados de la lógica, las leyes
de la ciencia o las reglas de la experiencia. En otras palabras, se trata de desviaciones del
principio de sana crítica, que constituye el método para valorar las pruebas. (T-041-18).
La "sana crítica" se refiere a las reglas lógicas y de experiencia que el juez debe seguir al valorar
la evidencia. Este enfoque le permite analizar de manera libre y razonada las pruebas, utilizando
la lógica, la psicología y la experiencia para llegar a conclusiones fundamentadas sobre los
hechos en cuestión. Las "máximas de la experiencia" son reglas generales derivadas de la
observación común y la cultura general, que el juez utiliza como base para hacer inferencias
lógicas sobre situaciones específicas. En conclusión, el sistema de sana crítica otorga al juez la
libertad de analizar de manera integral las pruebas, aplicando principios lógicos y de experiencia
para obtener la certeza necesaria al tomar decisiones.
En este contexto, se afirma que el defecto fáctico se considera una razón específica para
interponer un recurso de tutela contra decisiones judiciales, ya que la revisión de la evidencia
debe llevarse a cabo conforme a los principios de la sana crítica. En consecuencia, el juez goza
de un amplio margen de discrecionalidad y libertad en la apreciación de las pruebas, lo que
implica una responsabilidad correspondiente de examinar el material probatorio con sensatez y
objetividad. En otras palabras, se destaca que el juez tiene la tarea de evaluar de manera razonada
e imparcial las pruebas, dada la considerable autonomía que posee en el proceso de formar
convicciones. “(…), dicho poder jamás puede ser arbitrario; su actividad evaluativa probatoria
supone necesariamente la adopción de criterios objetivos, racionales, serios y responsables. No
se adecua a este desideratum, la negación o valoración arbitraria, irracional y caprichosa de la
prueba, que se presenta cuando el juez simplemente ignora la prueba u omite su valoración o sin
razón valedera alguna no da por probado el hecho o la circunstancia que de la misma emerge
clara y objetivamente” (T-599-09)
La sentencia que razona en contra de esas máximas, o que se funda en pretendidas máximas de
experiencia inexistentes, contiene un vicio indudable en su motivación, que configuraría la
causal por defecto fáctico y, por tanto, el juez de tutela podría dejar sin efectos la providencia
atacada.
En lo que respecta a la segunda categoría de defecto fáctico, conocida como negativa, se
manifiesta cuando el juez, sin una justificación adecuada, pasa por alto o ignora la valoración de
una prueba crucial o decide no admitirla. En esencia, se abarca las omisiones en la evaluación de
pruebas determinantes que son fundamentales para establecer la verdad de los hechos que el juez
está analizando. Asimismo, se trata de situaciones en las que el juez no considera o descarta de
manera injustificada pruebas esenciales que podrían tener un impacto significativo en la
determinación de la veracidad de los hechos en cuestión, y por lo cual la corte manifestó lo
siguiente:
“El juez, en el ejercicio de su facultad de valoración, deja de apreciar una prueba fundamental
para la solución del proceso, ignora sin razones suficientes elementos probatorios cruciales o,
simplemente, efectúa un análisis ostensiblemente deficiente e inexacto respecto del contenido
fáctico del elemento probatorio” (T-041-18).
2. SENTENCIA T -225/22
ACCION DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALES EN PROCESO DE
RESTABLECIMIENTO DE DERECHOS DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES-
Procedencia por defecto fáctico ante la deficiente valoración probatoria.
Menciona que no se observa valoración alguna realizada por (la autoridad judicial accionada)
que se ocupe de desvirtuar los relatos coherentes y convincentes, reiterados por la niña según
aparecía en los respectivos informes y entrevistas aportados, la Sala debía concluir la existencia
de un defecto fáctico ostensible, que resulta grave al considerar que se trataba de una niña de 4
años de edad para la fecha del fallo cuestionado.
DEFECTO FACTICO POR INDEBIDA VALORACION PROBATORIA-
Configuración/DEFECTO FACTICO-Dimensión negativa y positiva/DEFECTO FACTICO-
Fundamentos y marco de intervención que compete al juez de tutela.
En el trámite de revisión de los fallos proferidos por la Sala de Casación Civil de la Corte
Suprema de Justicia, el 6 de agosto de 2019, que confirmó la providencia emitida por la Sala de
Familia del Tribunal Superior de Bogotá, el 18 de junio del mismo año, dentro de la solicitud de
tutela presentada por LAT, en representación de su hija MADA, en contra de la decisión del 9 de
abril de 2019 proferida por el Juzgado 24 de Familia de Bogotá.
CASO
La accionante alega que, mediante la decisión del 9 de abril de 2019, el Juzgado 24 de Familia de
Bogotá, al revocar el numeral tercero de la resolución proferida el 3 de julio de 2018 por la
Comisaria Segunda de Familia de Chapinero y establecer visitas supervisadas en favor de ADM,
incurrió en defecto fáctico.
Dicha orden la impartió el juzgado accionado el 9 de abril de 2019 al resolver el recurso de
apelación formulado contra la decisión del 3 de julio de 2018, adoptada por la Comisaría
Segunda de Familia de Chapinero, consistente en suspender las visitas del padre hasta tanto la
Fiscalía General de la Nación adoptara la determinación que en derecho correspondiera. El
juzgado accionado revocó esta decisión y señaló visitas supervisadas por la Comisaría, en el
lugar y fecha que ella dispusiera, con el objeto de mantener los lazos entre padre e hija hasta que
se resolviera el proceso penal en contra del padre de MADA. Con ocasión de la implementación
de las órdenes impartidas por el juzgado demandado, la madre de la niña aportó un informe
psicológico privado en el que se afirma que si esta volvía a tener contacto con su padre esto le
podría generar ansiedad y temores.
El 25 de julio de 2019, luego de que le fuera negada la tutela que interpuso en contra de la
decisión de la Comisaría Segunda de Familia de Chapinero adoptada en la audiencia del 27 de
junio de dicho año, la accionante interpuso la tutela en contra de la decisión del Juzgado 24 de
Familia de Bogotá, solicitando (i) ordenar como medida provisional suspender las visitas
vigiladas; (ii) dejar sin efectos la providencia del 9 de abril de 2019, por la cual el juzgado
accionado resolvió el recurso de apelación contra la decisión del 3 de julio de 2018, con base en
que se incurrió en defecto fáctico, desconocimiento del precedente y violación directa de la
Constitución; y (iii) solicitar el seguimiento y acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, la
Procuraduría General de la Nación y la Personería de Bogotá delegada en asuntos penales y
delegada en asuntos de familia en el caso de su hija.
Fundamentos de la solicitud de tutela
A juicio de la accionante, la decisión del Juzgado 24 de Familia de Bogotá incurrió en defecto
fáctico, desconocimiento del precedente y violación directa de la Constitución, y de allí que la
orden de señalar visitas supervisadas entre MADA y el padre de la niña haya sido
desproporcionada e irracional. Fundamenta su reclamo de la siguiente manera:
En primer lugar, señaló que el Juzgado 24 de Familia incurrió en defecto fáctico. Si bien tuvo en
cuenta la existencia de la denuncia penal por el delito de acto sexual en menor de 14 años en
contra de ADM, la prueba de medicina legal y la copia de la entrevista forense realizada en el
proceso penal a la niña, realizó una valoración defectuosa del material probatorio porque decidió
separarse por completo de los hechos probados y resolvió a su arbitrio el asunto sin considerar
las pruebas allegadas que de manera sumaria mostraban un riesgo para su hija.
En la sentencia de segunda instancia, La Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,
mediante Sentencia del 6 de agosto de 2019, decidió confirmar el fallo de primera instancia que
no se había incurrido en algún defecto factico.
Sala de revisión
CONSIGUIENTE, De acuerdo con la pretensión y los fundamentos fácticos y jurídicos
expuestos, la Sala de Revisión debía resolver si el Juzgado 24 de Familia de Bogotá vulneró el
derecho al debido proceso de MADA al incurrir, con ocasión de la providencia del 9 de abril de
2019, en defecto fáctico.
La Sala encontró que la autoridad accionada incurrió en un defecto fáctico que resulta suficiente
para dejar sin efecto la decisión tomada en primera instancia ya que sí incurrió en este defecto
por indebida valoración probatoria (dimensión negativa).
Ciertamente, aunque se elaboró una conexión entre la evidencia presentada para respaldar la
decisión, la Sala notó que no se evaluó de manera completa y que, de todos modos, no se alinea
de manera coherente con la decisión finalmente tomada.
La Sala debía reconocer la presencia de un defecto factico evidente, lo cual se vuelve
especialmente preocupante al tener en cuenta que se trataba de una niña de 4 años en la fecha del
fallo objeto de cuestionamiento.
Con base en lo anterior, la Sala Quinta de Revisión encuentró que el Juzgado 24 de Familia de
Bogotá incurrió en un defecto fáctico al proferir la decisión del 9 de abril de 2019.
DECISIÓN
El defecto fáctico se consideró acreditado en este caso debido a que el funcionario judicial
omitió valorar de manera integral y congruente el material probatorio disponible, lo cual es
necesario para fundamentar adecuadamente una decisión. Además, se evidenció que la autoridad
accionada no tuvo en cuenta elementos relevantes que, de haber sido considerados, habrían
variado sustancialmente la solución del asunto jurídico en cuestión. Estas omisiones en la
valoración probatoria constituyen un defecto fáctico que afecta la validez de la decisión judicial
La Sala encontró acreditado el defecto fáctico. Ya que se constató que el Juzgado 24 de Familia
de Bogotá no se pronunció sobre algunos de los elementos de juicio aportados al proceso, en
particular, los documentos que contenían los relatos de la niña obrantes en el expediente,
Que la niña relató que su padre realizó tocamientos o caricias en su zona genital.
- Que tal situación ocurrió una vez y que el padre se disculpó con la niña.
- Que la niña refiere que los hechos ocurrieron en presencia de su hermano paterno, de su
misma edad.
- Que la niña expresó confusión sobre la posibilidad de ver o no ver a su padre.
incurrió en una conducta posiblemente constitutiva de acto sexual abusivo en contra de menor de
14 años.
Se consideró , DEJAR SIN EFECTOS el numeral segundo de la providencia del 9 de abril de
2019 por medio de la cual el Juzgado 24 de Familia de Bogotá revocó el numeral 3º de la
decisión del 3 de julio de 2018 adoptada por la Comisaría Segunda de Familia de Chapinero y
señaló visitas supervisadas con el fin de mantener los lazos entre padre e hija, en tanto vulneró
el debido proceso de MADA al incurrir en un defecto fáctico, en desconocimiento del precedente
constitucional y en violación directa de la Constitución, de acuerdo con lo señalado en la parte
motiva de esta sentencia.( Sentencia T-225-22).
BIBLIOGRAFIA
Corte Constitucional de Colombia. (2018, 15 de febrero). Sentencia T-041/18. Expediente T-
6.312.452. https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma_pdf.php?i=90627
Corte Constitucional de Colombia. (2009, 24 de noviembre). Sentencia T-599/09. Expediente
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Corte Constitucional de Colombia. (2003, 27 de noviembre). Sentencia T-461/03. Expediente
T-696038. https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2003/T-461-03.htm
Corte Constitucional de Colombia. (2022, 14 de abril). Sentencia T-225/22. Expediente T-7.613.966.
https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2022/T-225-22.htm