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Cap 3

Y si quieres nos vamos al campo y ya me quedo aquí a cenar o algo que nos veamos en casa de tu padre y ya está y si no pues ya nos vamos a otro día o algo que tú me digas y ya está
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Cap 3

Y si quieres nos vamos al campo y ya me quedo aquí a cenar o algo que nos veamos en casa de tu padre y ya está y si no pues ya nos vamos a otro día o algo que tú me digas y ya está
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Ejercicio 2: Modificación del pensamiento

generador de ansiedad

A continuación, me gustaría presentarte un ejercicio desarrollado en


cuatro pasos. En alguno de ellos tendrás que escribir y dibujar, en otros
leer y reflexionar. Estos cuatro pasos son:

(A) Las gráficas.

(B) Los 3 factores que provocan ansiedad sexual

(C) La ansiedad, el músculo liso del pene y las dificultades de


erección

(D) Los mitos y tabúes


32

(A) Las gráficas

A continuación, vas a ver diferentes cuestiones relacionadas con tu


problema. Me gustaría que tomases un bolígrafo y respondieses a las
preguntas levantando rectángulos a modo de gráfica de barras.

Por ejemplo, es frecuente que en consulta encontremos las siguientes


respuestas a la pregunta: ¿Qué nivel de importancia tiene este problema
sexual para ti?
Él dice: “Para mí es dramático, es algo horrible. Me hace sentir fatal. Pienso en ello
casi todos los días y no se me va de la cabeza”

Ella dice: “Para mí es importante, pero tampoco mucho. Sé que a mi pareja le afecta,
pero yo siempre le he dicho que no tiene por qué darle tanta importancia”

Esta contestación (que no tiene por qué ser la misma que la que darías
tú y tu pareja sexual), se representaría en la gráfica de una forma similar
a esta:

100

75

50 33

25

0
Para él Para ella

Ahora, tómate unos minutos para representar de forma gráfica la


respuesta que le das a las siguientes preguntas. Trata de ser totalmente
sincero poniendo lo que realmente piensas en cada una.

En alguna pregunta, puede que no estés muy seguro de lo que poner en


la columna “de ella”. En ese caso, si tienes pareja, puedes elegir entre
preguntarle a ella qué pondría en su columna, o bien dibujar lo que tú te
imaginas que ella pondría. Si no tienes pareja sexual, dibuja lo que crees
que pondría una posible pareja sexual que tuvieses.
¿Dices que “no” te apetece tener sexo y te sientes mal por
ello?

100

75

50

25

0
Yo digo no y me Ella dice no y se
siento mal siente mal

34

Pensamiento “en el sexo lo normal es tener una erección


enseguida”
100

75

50

25

0
Lo creo yo Lo cree ella

¿De quién es la responsabilidad de que la relación sexual 35


completa salga bien?

100

75

50

25

0
Es mía Es de ella
¿De quién es la responsabilidad de que ella sienta placer en
la relación sexual?

100

75

50

25

0
Es mía Es de ella
36

¿En qué medida me esfuerzo por el disfrute y el placer en la


relación sexual?
100

75

50

25

0
Por mi propio Por el placer de
placer mi pareja

37

Lee ahora con atención las explicaciones que aparecen junto a cada una
de las preguntas que acabas de responder de forma gráfica.

¿Dices que “no” te apetece tener sexo y te sientes mal por


ello?

Manifestaría un error en tu forma de pensar que te sientas mal por decir


que no. Si te sientes culpable es porque ves el sexo como una obligación
tuya y piensas que defraudas a tu pareja si dices que no.
Es posible que pienses que, como hombre, siempre debes de tener deseo
sexual y estar dispuesto a tener sexo con tu pareja. Creer esto es un grave
error y hace que te plantees el sexo como una obligación.

El problema viene cuando hay algunos días en los que no te apetezca


sexo. Quizá estés fatigado, o no hayas tenido un buen día, o simplemente
tengas la libido baja. En un día así, si tu pareja te solicita sexo y tú piensas
que estás en obligación de responder sexualmente, tratarás de tener sexo
con ella y será fácil que tu cuerpo no responda adecuadamente. Lo más
probable es que no tengas erección, o la pierdas con facilidad. Cuando
esto suceda, puede generar frustración en ti y ser el primer paso para que
luego te preocupes en exceso de que esto vuelva a suceder.

El pensamiento correcto es sentirte libre para aceptar o rechazar el sexo


según te apetezca y no sentirte mal por ello. El malestar de ella debería
ser bajo también al rechazar encuentros sexuales si no le apetece
realmente tenerlos.

También sería un error que en la gráfica 1 hubieses señalado tu columna


38
más alta que la columna de ella. Revísala ahora. ¿Qué motivo hay por el
que tú te sientas más culpable si dices “no” que ella si dice ella que “no”?

Dibuja a continuación cómo sería la gráfica de un pensamiento correcto.


100

75

50

25

0
Yo digo no y me Ella dice no y se
siento mal siente mal

Pensamiento “en el sexo lo normal es tener una erección 39


enseguida”

Es un error común en el pensamiento del hombre que éste espere que


su pene entre en erección nada más se pone en una situación sexual.
Muchos hombres recuerdan situaciones en su vida en las que han tenido
una erección nada más comenzaron a besar o a acariciar a su pareja y
entienden que esto es lo normal. Por eso se preocupan cuando esto no
sucede.

El pensamiento correcto es que la erección puede tardar en aparecer


hasta recibir una estimulación adecuada y placentera. Si el hombre se
preocupa por no tener una erección rápido, la propia preocupación
dificulta la erección. Es por ello por lo que lo mejor es dejar que la
erección aparezca y si esta tarda en aparecer, puedes indicarle a tu pareja
cómo deseas ser estimulado ya sea hablándolo abiertamente con ella, o
bien estimulándote tú mismo, o cogiendo su mano y llevándola hacia las
zonas y con el ritmo que desees ser estimulado.
Según esto, dibuja a continuación la respuesta más adecuada a la pregunta
que aparece más arriba.

100

75

50

25

0
Lo pienso yo Lo piensa ella

40

¿De quién es la responsabilidad de que la relación sexual


completa salga bien?

Manifestaría un error en tu forma de pensar que hayas señalado tu


columna más grande que la De ella. La mayor parte de las personas con
problemas sexuales consideran que es más de él la responsabilidad de que
la relación completa salga bien. Lo adecuado es considerar que los dos
tenéis exactamente la misma responsabilidad.
Represéntalo aquí:

100

75

50

25

0
Es mía Es de ella

41

¿De quién es la responsabilidad de que ella sienta placer en


la relación sexual?

Manifestaría un error en tu forma de pensar que hayas señalado tu


columna más grande que la de ella. La mayor parte de las personas con
problemas sexuales consideran que es más de él la responsabilidad de
que ella sienta placer.

Lo adecuado es considerar que él tiene responsabilidad, pero ella tiene


mucha más. Si ella no siente suficiente placer, es su responsabilidad. Está
en sus manos hacer alguno de estos tres puntos:

1.-Decirte de forma abierta que prefiere otras cosas.


2.-Estimularse a sí misma de la forma y modo que prefiera
3.- Cambiar a una postura o posición que sea más estimulante

Por lo tanto, es cierto que debes hacer disfrutar a tu pareja, pero no debes
cargar completamente con la obligación de que ella sienta placer, porque
está en sus propias manos fundamentalmente el sentir placer. Es su
responsabilidad buscar otras opciones para que note más satisfacción.

Represéntalo con columnas aquí:

100

75

50

25

0
Es mía Es de ella
42

¿En qué medida me esfuerzo por el disfrute y el placer en la


relación sexual?

Manifestaría un error en tu forma de pensar que hayas señalado la


columna El de mi pareja más grande que Mi propio placer. La mayor parte
de las personas con problemas sexuales se vuelcan en darle placer a la
pareja por encima de disfrutar uno mismo de las sensaciones placenteras.

Lo adecuado es esforzarse por buscar el placer de la pareja, pero


esforzarse más por el disfrute propio, porque si tú disfrutas es fácil que
tu pareja disfrute más todavía al verte disfrutar.
Represéntalo con columnas en la siguiente gráfica:

100

75

50

25

0
Por mi propio Por el placer de
placer mi pareja

43

¿En cuál de las gráficas tienes una diferencia más grande entre
lo que pensabas y lo que realmente debes de pensar? Anótalo:

¿Qué reflexión final te gustaría hacer de este ejercicio (A) Las


gráficas?

Anótala:
(B) Los 3 factores que provocan ansiedad sexual

Después de haber realizado el ejercicio (A) Las gráficas para la


modificación del pensamiento generador de ansiedad, me gustaría
dedicar los siguientes minutos a explicarte los 3 factores que provocan
ansiedad sexual.

Para ello, comenzaré planteándote que, dentro de los factores


psicológicos, la ansiedad sexual es la causa más frecuente de
fracaso. La mayor parte de las personas que han venido a mi consulta
presentaban bastantes ejemplos de estos 3 componentes de la ansiedad
sexual

1. Una preocupación excesiva por tu rendimiento. Las personas que


han pasado por experiencias sexuales negativas previas tienden a generar
una preocupación excesiva por cómo lo van a hacer o cómo lo están
haciendo en siguientes ocasiones. La mente se llena de dudas del tipo: 44
“¿sabré satisfacer a mi pareja?”, “¿aguantaré esta vez?, ¿podré?,
¿mantendré la erección?”… Si a esto sumamos el que el pensamiento
está centrado en el recuerdo de alguna experiencia sexual negativa, se
suma el temor al fracaso con el recuerdo vívido de malas experiencias.
Todo junto dinamita la excitación.

Cuando sientes esta preocupación excesiva pasas de ser protagonista de


tu excitación a ser espectador de la misma. Es como si la estuvieses
viendo desde fuera, chequeando que todo funciona bien. El papel del
espectador consistente en analizar de forma continua si tu cuerpo tiene
un funcionamiento adecuado para ese momento sexual. Te fijas en cada
signo acumulando tensión si algo parece no marchar al ritmo o con la
intensidad que deseas. La observación minuciosa y el intento de control
mental dificulta que la excitación surja espontáneamente. Y, claro, si
tienes tu mente centrada en que todo vaya bien en ti, es difícil que centres
a la vez tu mente en el cuerpo y los movimientos eróticos de ella.

Quizá en alguna ocasión hayas visto una película en la televisión o en el


cine que te tenía totalmente abstraído dentro de la misma. En ese
momento, tu mente estaba centrada en el desarrollo del argumento. En
esa situación, si alguien se levanta de la sala y se marcha, apenas te darás
ni cuenta. A nivel sexual, con el papel del espectador pasa algo similar. Si
estás observando con mucha atención que tu respuesta erótica sea
realmente satisfactoria, otros factores muy importantes para conseguirla
pasarán desapercibidos, y por lo tanto será más difícil que la tengas.

La respuesta de ansiedad es contraria a la excitación sexual. A nivel


corporal, es tanto más difícil conseguir una respuesta sexual
satisfactoria cuanta más preocupación o ansiedad sientas. Como
verás en este manual, esto es debido a que la erección está modulada por
lo que se llama el músculo liso del pene. El estado habitual del músculo
liso es estar contraído, evitando la entrada de sangre en los cuerpos
cavernosos del pene, o dicho en otras palabras, evitando que la sangre
llene el pene provocando una erección. La actividad del músculo liso del
pene está controlada por diversos factores, entre los que se encuentran
determinadas hormonas y neurotransmisores. Los que más te sonarán
son la adrenalina y la noradrenalina.

Me gustaría plantearte una situación: 45

Imagínate que vas caminando dentro de una jaula en donde hay leones
dormidos. Caminas despacio para no despertarlos, pero estás asustado
y atento a cualquier señal que te pueda indicar que un león se ha
despertado. Tu mente hace que una gran cantidad de adrenalina y
noradrenalina circule por su sangre, lo que aumenta tu capacidad de
atención y mejora tu visión. Estas hormonas proporcionan la tensión
muscular necesaria para que los músculos estén preparados para huir,
en el caso de que un león se despierte y te ataque. ¿Crees que sería fácil
en ese momento tener y gozar de una respuesta sexual satisfactoria?
Probablemente no. Por tu sangre circula una cantidad de adrenalina y
noradrenalina que hacen que no sólo los músculos de tus piernas estén
tensos y preparados para huir, sino todos los músculos de tu cuerpo:
también los que regulan el movimiento de los pulmones, para aportar
mayor oxígeno si fuese necesario correr, los de tus brazos, tus hombros
y ¿cómo no? junto con todos, también tu músculo liso del pene. ¿Qué
necesidad tendrías de mantener una erección en ese momento? Lo ideal
es que la sangre se mantenga donde hace falta (sobre todo en tus
piernas).

Si en tus relaciones íntimas tu atención está tratando de controlar algo


(como en el caso de antes, de que no se despierten los leones), el nivel
de ansiedad que sentirás no te ayudará en absoluto a disfrutar de una
relación sexual placentera. Aunque no lo quieras, tu sistema nervioso
autónomo decidirá ponerte en estado de alerta y dificultar el disfrute de
la relación sexual. Tu tensión precipitará el momento de la eyaculación.

Además, durante todo este tiempo ya tienes que haberte dado cuenta que
el tratar de controlar tu erección y tu eyaculación mentalmente no es un
método estupendo que soluciona por completo el problema. Entonces,
probablemente el control mental de la erección y eyaculación no sólo no
tenga los resultados buenos que esperas, sino que además te impide
disfrutar realmente del momento.
46

La alternativa correcta pasa, en cambio, por una serie de ejercicios de


entrenamiento, en la que enseñas a tu cuerpo a identificar las sensaciones
de excitación y descubrir cuándo necesitas bajar un poco el nivel de
excitación, o de lo contrario la eyaculación se haría inminente.

2. Pensamientos que te distraen acerca de lo que está


sucediendo. Este tipo de pensamientos se refieren a ideas diferentes
del temor al fracaso. Ejemplos de estos pensamientos son centrarte en
alguno de tus problemas cotidianos, realizar cuentas aritméticas,
abstraerte pensando en los temas del trabajo, o en alguna persona que
no te caiga especialmente bien.

Muchas de las personas que han superado su problema, describían así


alguna de las malas estrategias que usaban antes para controlar la
excitación durante las relaciones sexuales:
“Me trataba de olvidar de que estaba penetrando
a mi pareja. Llevaba mi mente al despacho en el
que trabajo y me imaginaba que mi jefe me pedía
unos informes”

“Antes de superar mi problema con este


tratamiento basado en ejercicios, llenaba mi
mente de restas o multiplicaciones con la
intención de tratar de controlar así la excitación.
Por ejemplo, cuando empezaba el coito pensaba
en el número 100 y luego iba restando de 3 en 3
hacia atrás. Ahora me doy cuenta del poco
sentido que tenía esto”

“Sé que parecerá raro, pero yo pensaba en mi


suegra. Siempre me está despreciando, así que
creía que pensar en ella me bajaría la excitación
y duraría más”
47
“En algunas ocasiones incluso me imaginaba
situaciones asquerosas”

La finalidad que buscas al centrarte en estos pensamientos es tratar de


reducir la excitación sexual gracias a ellos. Es un método que se usa para
tratar de retrasar la eyaculación, pero realmente no ayuda a mantener un
buen control sobre el momento en el que se desea eyacular. En cambio,
todo ello crea una incapacidad para disfrutar del propio momento, que,
al fin y al cabo, es lo único que mantiene el goce sexual. Si utilizas este
método para controlar tu eyaculación, a medio y largo plazo el problema
sexual se incrementará. Cada vez te pondrás más tenso en las relaciones
sexuales. Asociarás el sexo con pensamientos molestos y eso te llevará a
evitarlo.

Tu mente debe estar centrada en lo que sientes. Debe recrearse en las


diferentes sensaciones que emiten las diferentes partes de tu cuerpo al
ser estimuladas. Evadir tu mente de esa situación tan sólo logrará que no
disfrutes realmente del sexo y que tengas un nivel de ansiedad mayor al
notar excitación sexual.
Las diferentes partes de tu cuerpo emiten sensaciones placenteras
durante el contacto sexual. La gente que disfruta del sexo se centra
plenamente en esas sensaciones y goza de ellas sin reparo. La finalidad
del tratamiento no será pues evitar estas sensaciones, sino por el
contrario tratar de centrarse en ellas y disfrutarlas plenamente.

3. Necesidad excesiva de complacer a tu pareja. Los pensamientos


de este tercer punto se centran en poner el placer de la pareja por encima
del tuyo propio. El rendimiento correcto se ve como una exigencia o,
más bien, una autoexigencia. Los ejemplos más frecuentes en este punto
son pensar obsesivamente que tu pareja no está disfrutando, que se
cansa, que no le gusta, que no estás siendo capaz de darle placer. Son
pensamientos que vienen ligados a sensaciones de culpa, del tipo: “no
soy lo suficiente para ella”, “la decepciono”, “¿estará realmente cómoda
en esta postura?”, “ella sentiría más placer con cualquier otro”.

Preocuparte tanto por tu pareja hace que dejes de lado todo lo que se
48
refiere a tus propias sensaciones. Se trata de que aprendas a hacerte
disfrutar a ti. Todas las obligaciones que te montes en tu cabeza con
respecto a hacer disfrutar a tu pareja te impiden centrarte realmente en
lo que sientes y experimentas tú. No cargues al 100% con la
responsabilidad de que tu pareja esté excitada o no. Piensa que ella
también tiene responsabilidad en esto y si por cualquier motivo no se
nota tan excitada como le gustaría, tu pareja es dueña de auto-estimularse
(masturbarse) mientras tenéis una relación sexual. Tu pareja también es
dueña de decirte lo que le gusta más y de pedirte que cambies de
posición, de zona, de movimiento o de lo que sea. Ella, por lo tanto,
tiene también responsabilidad en el nivel de excitación que siente. Tú no
estás ahí sólo para darle placer. Una relación sexual ha de tener como
primer principio sentir placer uno mismo, comunicarse y no rechazar el
placer propio para centrar la mente en ofrecer placer a nuestra pareja.
Además, seguramente ella se excite incluso más si ve que uno también
disfruta y se excita, que si ve que uno hace lo que hace por la obligación
de complacerla.
Escucha la grabación de audio que encontrarás en el siguiente
enlace. A medida que la escuchas resuelve el ejercicio que aparece a
continuación completando las siguientes frases:

www.miconsulta.es/ansiedadsexual

• El rol del espectador provoca que uno esté


_____________________ y evaluando ________________
________________________________________________
• El primero de los factores que provocan ansiedad sexual es
una _______________________________________
_____________________________________________
• El segundo elemento implicado en la ansiedad sexual es
_____________________________________________
_____________________________________________ 49
• El tercer elemento implicado en la ansiedad sexual es la
necesidad excesiva de ____________________
_____________________________________________
• Una relación sexual ha de tener como primer principio
____________________________________________
____________________________________________
ANSIEDAD SEXUAL

Preocupación Pensamientos Necesidad


excesiva por el que distraen excesiva de
rendimiento acerca de lo complacer a
que está tu pareja
sucediendo

Preocupación excesiva por el rendimiento


MAL BIEN
¿Podré?
Dejarme llevar por las sensaciones 50
¿Conseguiré una buena erección? que experimento y por las cosas que
me agradan de ese momento íntimo
¿Duraré lo suficiente?
Pensamientos que distraen acerca de lo que está sucediendo

MAL BIEN

Pensar en mis problemas Mente centrada en lo que siento, en


cotidianos el placer, y en las sensaciones que
emiten las partes de mi cuerpo
Realizar cuentas aritméticas cuando son estimuladas

Abstraerme pensando incluso en


cosas desagradables

Negar o rechazar la propia 51


excitación

Necesidad excesiva de complacer a tu pareja


MAL BIEN

¿La estaré decepcionando? Hacerme disfrutar a mí.

¿Se estará cansando? Olvidarme de la responsabilidad de


que mi pareja esté excitada.
¿Estará aburriéndose?
Dedica unos minutos a escribir en la siguiente tabla pensamientos
que hayas tenido relacionados con lo que acabas de ver aquí. En la
columna de la derecha escribe cuál debe ser la forma de pensar más
correcta que debes recordar relacionada con cada pensamiento negativo.

Pensamientos negativos Pensamientos más


míos que he tenido y correctos que voy a tener
generan ansiedad sexual siempre presentes

Voy a…

52

Voy a…

Voy a…

Voy a…
(C) La ansiedad, el músculo liso del pene y las dificultades de
erección

En un estado no excitado, el músculo liso del pene está contraído,


impidiendo que la sangre entre y llene el pene, lo que produciría una
erección. Aunque el músculo liso está a lo largo del pene, en la primera
imagen de la izquierda lo representamos como una puerta cerrada en la
base del pene para que entiendas mejor el efecto que produce su tensión
sobre la sangre.

Ante una estimulación física directa, o


bien por una estimulación producto de
tu imaginación, el músculo liso del pene
se relaja abriendo la puerta a la sangre
para que llene el pene y produzca una
erección, como aparece en la imagen de
más abajo.
53

Los pensamientos negativos de


preocupación generan una respuesta
fisiológica de ansiedad basada en la
segregación de sustancias como la
adrenalina y la noradrenalina. Esta última es una de las principales
sustancias que activa los receptores de las células del músculo liso para
iniciar la contracción del mismo. Con ello se cierra la puerta a la entrada
de sangre en el pene y consecuentemente se puede perder la erección.
Así pues, cualquier estímulo que pueda
producir algún nivel de preocupación o
ansiedad, como son los pensamientos que
hemos visto en el ejercicio (A) Las gráficas
y también en el ejercicio (B) Los 3 factores
que provocan ansiedad sexual, pueden generar
la contracción del músculo liso del pene.

Cuanto más intenso sea el pensamiento


negativo, más intenso será el cierre del
acceso de la sangre al pene.

(D) Los mitos y tabúes

Ante la cantidad de consultas que he recibido acerca de determinados 54


aspectos sexuales, he creído conveniente dedicar unas líneas a ofrecerte
una información clara sobre los mitos y tabúes más habituales con los
que me he encontrado en consulta. Trabajar con alguno de estos mitos
ha sido un factor clave en la evolución de alguno de mis pacientes.

Los enmarcaré bajo el enunciado de “No es cierto que…”. Así pues,


veamos:

• No es cierto que… tener un “gatillazo” sea algo que deba


avergonzarte, o implique que tienes un problema. Un “gatillazo” es la
pérdida repentina de la erección durante una relación sexual.
Prácticamente el 100% de los hombres pasan a lo largo de su
vida sexual por algún “gatillazo”. De ellos, la mayoría lo ven
como una mera interrupción desagradable de esa relación sexual
en concreto, pero no dan una mayor importancia al hecho en
cuestión. Otros, lo consideran algo preocupante y generan un
temor elevado a que vuelva a pasar de nuevo, lo que facilita que
vuelva a pasar y que realmente pase a convertirse en un
problema.

• No es cierto que… masturbarte con frecuencia sea perjudicial para tu


salud. En diferentes épocas de la vida uno tiene un alto apetito
sexual y esto le puede llevar a masturbarse todos los días.
Incluso varias veces cada día. Esto no es en sí un problema. Tus
genitales no se desgastan, y si no te obsesionas con ello no es en
absoluto perjudicial para tu salud. Ahora bien, piensa que si
sacias tu apetito sexual contigo mismo, luego es normal que no
tengas la libido tan alta con tu chica. Muchos hombres que
creían tener un problema sexual han recuperado su apetito
sexual hacia su pareja simplemente reduciendo la frecuencia de
su masturbación.

• No es cierto que… el orgasmo deba ser simultáneo para el completo


disfrute sexual. De hecho, resulta muy placentero observar a tu 55
pareja cuando tiene su orgasmo y que ella te observe cuando tú
tienes el tuyo. Aún en el caso de que tengas tu orgasmo antes
que el orgasmo de tu pareja, si la duración del coito es suficiente
para ambos, luego tú puedes hacer que tu pareja tenga un
orgasmo mediante masturbación y/o sexo oral. Más aún, hay
muchas más mujeres que alcanzan el orgasmo con más facilidad
empleando estas formas que mediante penetración, y muchas
mujeres sienten incluso mucha dificultad para tener un orgasmo
mediante penetración, o no llegan a él de esta manera.

• No es cierto que… sea sucio que ella se masturbe mientras la penetras.


Muchas mujeres sienten pudor a estimular su clítoris durante el
coito. Lo cierto es que esto incrementa su excitación y mejora
su satisfacción sexual. Al librarse de estos tabúes la mujer puede
disfrutar más del encuentro sexual. Anima a tu pareja a que se
sienta libre para hacerlo si lo desea y eso facilitará que llegue con
más facilidad a un orgasmo.
• No es cierto que… el alcohol es un buen método para mejorar el
desempeño sexual. El efecto inhibidor del alcohol hace que no
tengas tantos pensamientos negativos durante el contacto sexual
y que gracias a ello en algunas ocasiones puedas tener una mejor
respuesta sexual. Sin embargo, es un recurso muy peligroso
porque con cantidades más elevadas imposibilita la erección.
Además, reduce la capacidad del hombre de disfrutar. Aún más,
la sensación de que sin alcohol no se rinde bien genera
dependencia e incrementa los pensamientos negativos cuando
lo has consumido.

• No es cierto que… las relaciones sexuales para ser placenteras tienen


que tener todas penetración. Existen muchas formas de dar y obtener
placer sexual con pareja. El coito placentero es algo de lo que
deben poder disfrutar todas las parejas pero existe la creencia de
que la relación sexual tiene que tener obligatoriamente coito y
que sin él es insatisfactorio. Lo cierto es que el coito es un
elemento más de la relación, que se suma a muchos otros No
56
todos tienen por qué estar presentes en una relación plenamente
satisfactoria.

• No es cierto que... el sexo oral sea algo sucio. Debidamente


limpiados los genitales el sexo oral no sólo es algo limpio y sano,
sino que genera una estimulación sexual que la mayor parte de
las personas describen como sumamente placentera y
estimulante. Tanto de ella hacia él como de él hacia ella puede
ser una práctica aceptada y saludable en cualquier contacto
sexual.

• No es cierto que… a más duración del coito, más placer. Muchas


mujeres alcanzan el orgasmo fácil y rápidamente. Un coito
prolongado puede ser molesto, cansado e insatisfactorio para
alguna chica. Los hombres tienden a unir erróneamente la
duración con la virilidad, con lo cual tienen como meta un coito
muy prolongado cuando lo adecuado sería ver qué sienten
ambos y adecuarse a los gustos de los dos. Muchas mujeres
describen los contactos sexuales con sus parejas como
sumamente satisfactorios aún cuando el coito no llegue a
superar los pocos minutos. Debes hablar de este tema con tu
pareja sexual.

• No es cierto que… tenga un problema sexual si tengo una erección


completa y la pierdo cuando estamos con los juegos previos al coito. Durante
los juegos previos, hay cosas que te gustarán más y otras te
gustarán menos, hay momentos en donde se centrará tu pareja
en ti y otros momentos en donde te centrarás tú en ella. Con
todo, es fácil y frecuente que la erección pueda desaparecer en
algún momento. Si no le das importancia a esto, la erección
reaparecerá cuando ella te estimule de nuevo de una forma
agradable para ti. Si te preocupas en exceso por esto, generarás
ansiedad al creer que tienes un problema y esto hará difícil que
la erección reaparezca. No tengas pudor a la hora de
masturbarte como sabes que te gusta, o de pedirle a ella que lo
haga, para facilitar que la erección se recupere. 57

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