La Revolución Rusa
La Revolución Rusa de 1917, que resultó en el derrocamiento de la dinastía de los Zares y el
establecimiento de un gobierno comunista liderado por Lenin.
Causas de la revolución:
1. Primera Guerra Mundial: Rusia sufrió graves derrotas y bajas, lo que debilitó la
autoridad del zar Nicolás II y la dinastía Romanov.
2. Crisis económica: Escasez de alimentos y una organización social profundamente
desigual que afectaba especialmente a la clase campesina.
3. Impopularidad de la zarina Alejandra: Desconfianza hacia su origen alemán y
oposición a reformas favorables al pueblo.
Desarrollo de la Revolución:
1. Revolución de Febrero: Inició con huelgas en Petrogrado, culminando en la abdicación
del zar y la formación de un gobierno provisional liderado por Alexander Kérenski. Fue
un periodo de entusiasmo y liberación, pero también de creciente descontento social.
2. Revolución de Octubre: Fue un golpe estratégico planificado por Lenin y Trotsky,
donde los bolcheviques tomaron el control del gobierno. Se instauraron medidas
radicales como la paz inmediata y la distribución de tierras, pero el gobierno
bolchevique pronto se enfrentó a la oposición interna, lo que derivó en una guerra
civil.
Consecuencias:
1. Guerra Civil: Entre el Ejército Rojo (bolchevique) y el Ejército Blanco
(contrarrevolucionarios), resultando en la victoria bolchevique y la consolidación del
poder comunista.
2. Formación de la Unión Soviética: En 1922, bajo un gobierno autoritario que seguiría
bajo Stalin después de la muerte de Lenin.
3. Represión y Terror Rojo: Establecimiento de la Checa, con métodos de represión
brutales para eliminar la disidencia.
Impacto: La Revolución marcó el comienzo de la URSS, que duró hasta 1991 y se convirtió en
una superpotencia mundial bajo el régimen totalitario de Stalin.