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Redes y Escalas en Geografía Contemporánea

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Epistemología de la Geografía Contemporánea

Clase 12. Las redes y las escalas de análisis

Lic. Carolina García

Objetivos
-Identificar las diferentes herramientas metodológicas de los geógrafos: las
redes y las escalas de análisis.
-Analizar estas metodologías y técnicas a lo largo de la historia de nuestra
disciplina y cómo las han aprovechado las distintas corrientes geográficas.
-Reconocer que los cambios y transformaciones que han tenido estas
metodologías y técnicas en el análisis de los procesos sociales

Contenidos
En esta clase trabajaremos con:
 Estudio de las redes: como modelo espacial, materialidades, actores
 La definición de escalas y el estudio multiescalar: como unidad espacial de análisis,
relación entre las unidades de análisis, multiescalaridad

Comencemos con los temas…


Las redes son una de las herramientas de análisis de la Geografía, ya que nos permite,
mediante un gráfico que implica flujos direccionados, la comprensión de procesos. Es
decir, que explica gráficamente la interconexión de elementos.
Fueron los neopositivistas los que instalaron las redes como herramienta de análisis.
Los modelos elaborados a partir de hipótesis (recordemos su metodología hipotética
deductiva) fueron la clave de sus trabajos relacionados con la accesibilidad, la
circulación y las distancias. Estos geógrafos priorizan las redes y sus elementos
componentes (nodos, y arcos) como forma de graficar puntos centrales y áreas de
influencia que se unen mediante conexiones. Por ejemplo, pensemos en localidades y
rutas que las unen. O también en la red ferroviaria. Entonces, analizar las redes implica
observar la circulación del transporte. Así se puede pensar en las políticas públicas que
deciden o establecen las conexiones territoriales, es decir, la accesibilidad de los
diferentes espacios. Blanco (2009) las define como elementos constitutivos del
territorio que remiten de manera inequívoca a relaciones con otros territorios.
Veamos algunos ejemplos:
La red ferroviaria de la Argentina nos permite analizar cómo la instalación del modelo
agroexportador fue fundante en la disposición de la red ferroviaria y de este modo,
estableció la accesibilidad (o no) de las diferentes localidades y especialmente de los
espacios rurales de producción. El modelo radial con centro en Buenos Aires se explica
a partir de las demandas productivo-comerciales internas y de los países dominantes.
Aquellos corredores “ganadores” fueron favorecidos con el abaratamiento de los
costos a partir de la presencia del ferrocarril, generando espacios luminosos y otros
opacos, como dice Milton Santos.

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Cuando observamos la red vial, podemos ver el mismo patrón radiocéntrico. En
principio, acompañando o complementando a la red ferroviaria. Como sabemos,
desde la década de 1960, la promoción a la industria automotriz favoreció el
estancamiento y posterior reducción de la red ferroviaria, competencia por excelencia
(por costos y eficiencia) de las rutas. En la década de 1990 se escribió finalmente la
partida de defunción del servicio ferroviario.

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La red de rutas aéreas también presenta esta lógica radial. Sin embargo, aparecen
subcentros o hubs que permiten una interconexión más variada que responde a
diferentes intereses, teniendo en cuenta que aquello que se transporta vía ferrocarril o
vía automotor es básicamente mercadería, mientras que por vía aérea, es
verdaderamente reducida. El transporte es básicamente de pasajeros. Por lo cual, la
valoración de los nodos es distinta y remite a localidades turísticas o de alta
importancia económica, como centros petroleros.

Rutas aéreas de cabotaje, Argentina.

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¿Qué podemos decir sobre situaciones de centralidad, accesibilidad, conectividad e
intermediación que vemos en estos tres mapas? Los invito a pensar en ello.
Como dice Benedetti (2017), citando a Blanco: “es necesario conocer quién opera esa
red, si es uno o si son varios, que puede tratarse de una institución o empresa con
capacidad para activar y desactivar los flujos. También, es fundamental conocer las
normas que condicionan su funcionamiento, es decir, las codificaciones, regulaciones y
reglamentaciones que predefinen y condicionan su funcionamiento e, incluso, su
pervivencia (Blanco, 2007)”. En este sentido, siempre los actores sociales, sus intereses
y comportamientos son los que determinan las lógicas de las redes. Y es entonces
cuando resulta fundamental tener en cuenta ello. Las capacidades regionales se
limitan con dichas decisiones. Por eso Benedetti (2017) nos dice que “las redes no son
autónomas de una pluralidad de cuestiones sociales; no son entidades en sí mismas.
Existen a partir de las relaciones sociales, a la vez que permiten reproducir algunas de
ellas. Es decir, son creadas y reproducidas por determinados agentes sociales en el
contexto de proyectos económicos, políticos y culturales”. Volvamos a mirar los mapas
que presentamos y pensemos en estas afirmaciones de Benedetti y Blanco.

Las escalas representan la última de las herramientas que analizaremos en esta


materia. El nivel de análisis de los temas, problemas, procesos está dado por las
escalas. La escala desde la cual se analizan los casos es determinante para el resultado
de los mismos. Es decir, como dice Reboratti (2001) “La idea de utilizar distintos
niveles de resolución reside justamente que cambiando el foco y la distancia de la
escala”. Es la perspectiva que cada investigador adopta para analizar su objeto de
estudio, seleccionando un recorte de la realidad y estableciendo objetivos.
Considerando al espacio como absoluto, los geógrafos tradicionales pensaban su
escala de estudios como fija o establecida y atemporal. En cambio, para los
cuantitativos que pensaban al espacio como relativo, la escala se establece de acuerdo
a la dispersión territorial del fenómeno estudiado. Los humanistas tomaban la escala
de análisis desde lo individual, es decir, cada persona define su escala en relación a la
vida cotidiana. Los radicales, desde su visión histórica de los procesos sociales, toman a
la escala justamente como un producto social. La definición de la escala de análisis se
relaciona con lo epocal. Por eso Reboratti (2001) agrega que “A nadie se le escapa que
un territorio (o un espacio concreto, si lo queremos llamar así) no es una formación
ahistórica, esto es, no es el fruto de un proceso espontáneo e instantáneo. El territorio,
para muchos, es un “archivo” de sucesos ocurridos a lo largo del tiempo, que van
dejando rastros que se superponen en una especie de palimpsesto. Estos rastros se
han desarrollado a lo largo del tiempo, lo que nos obligaría a incluir en nuestra
preocupación por las escalas no solo la territorial, sino también la temporal (...) La
superposición de uso de dos escalas diferentes (la temporal y la espacial), podría en
teoría ser solucionada mediante la adopción del moderno criterio de no separar
tiempo y espacio, sino tomarlos como una sola dimensión, dos escalas, por así decirlo,
que se influencian mutuamente”.
En la era de la globalización, donde los procesos globales se mezclan con los locales
interactuando, los geógrafos han logrado establecer cómo las conexiones de lo local
con lo global se expresan a través del término glocalización. Cómo lo local se relaciona
con lo global mezclando las áreas de influencia previstas inicialmente. Son las múltiples
aproximaciones que pueden hacerse al analizar los conflictos e intereses
contrapuestos.
Para cerrar, Benedetti (2017) nos dice que “Pensar la multiescalaridad presupone una
reflexión sobre la definición de escalas: no son ni solo previas (el punto de partida), ni
solo posteriores a la investigación (eventualmente, el resultado), sino que se van
definiendo a lo largo de toda la pesquisa. Así, la escala es una herramienta técnica y
conceptual que cumple una función epistemológica central en el análisis geográfico.
Un análisis multiescalar implica articular varias escalas geográficas en la comprensión
de la dinámica social”.

En esta clase número doce se les propone que realicen las siguientes tareas durante
la semana:

 Trabajar la unidad 5 de la Carpeta, en los puntos referidos a las redes y a las


escalas. Y resolver las actividades allí propuestas.
 Leer el texto de Blanco y el de Reboratti.

Bien, nos vemos la semana próxima. Carolina.

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