0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas21 páginas

Unidad 5

Cargado por

dario armando
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas21 páginas

Unidad 5

Cargado por

dario armando
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA

FACULTAD DE RECURSOS NATURALES


CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

Unidad Temática 5:
SOLUCIONES

Como introducción te solicitamos mirar el video: [Link]

Analizaremos las interacciones físicas que ocurren entre diferentes moléculas y las
propiedades de los sistemas materiales.
En la naturaleza rara vez encontramos sustancias puras. Es más, en general “pagamos’
para extraer azúcar de la caña o de la remolacha, para extraer sal de mesa del mar o para obtener
oxígeno del aire.
La mayor parte de los materiales que nos rodean tienen una apariencia homogénea: el
jabón, el vidrio, la salmuera, el agua de la canilla, el acero, el aire, la manteca o la mayonesa
parecen estar formados por sustancias únicas. Sin embargo, la mayoría de los gases, líquidos y
sólidos que componen nuestro mundo cotidiano son MEZCLAS de dos o más sustancias.
En el acero, en el almíbar o en la salmuera, no distinguimos a simple vista los diferentes
componentes. En un almíbar no “vemos” el azúcar en el agua pero su sabor nos confirma su
presencia. Es más, no importa de dónde sacamos el almíbar, o que tomemos una taza, una
cucharada o una gota: siempre encontraremos el mismo sabor, que será más o menos dulce según
la cantidad de azúcar y de agua que lo componen.
Continuando con el ejemplo del almíbar, el sabor es el mismo, independientemente del
lugar del sistema que tomemos. Esto indica que se trata de un sistema homogéneo constituido
por más de un componente.
Los sistemas homogéneos con más de un componente se llaman soluciones o
disoluciones.

Tipos de soluciones
En una solución el conjunto de partículas que se encuentran dispersas constituye el
SOLUTO, mientras que el material dispersante es el SOLVENTE. Habitualmente el soluto se
encuentra en menor cantidad y es el solvente el componente mayoritario de una solución.
Una solución puede imaginarse como partículas de soluto (moléculas, iones, átomos)
rodeadas por moléculas o átomos del solvente. En este caso decimos que el soluto se disuelve en
el solvente.
Tanto el soluto como el solvente pueden ser un sólido, un líquido o un gas. Es decir que
podemos encontrar una gran diversidad de soluciones:

Tipo de solución Ejemplo


sólido en líquido salmuera
sólido en sólido bronce
liquido en líquido alcohol en agua
gas en sólido aire en hielo
gas en líquido aire en agua
gas en gas aire

El bronce es una aleación (una solución o mezcla homogénea de metales), una solución
sólida de zinc en cobre que contiene entre un 15 y un 30 % de Zn.
En este capítulo se estudiarán las disoluciones que incluyen, por lo menos, un
componente líquido, es decir, disoluciones gas-líquido, líquido-líquido y sólido-líquido. El agua,
por las características estructurales de su molécula es un buen solvente de numerosas sustancias,
si a esto se añade el hecho de ser una sustancia relativamente económica, se comprende que sea
93
94

considerado el solvente “universal”. Por esta razón, en particular trataremos las soluciones
acuosas, es decir aquellas en las que el agua es el disolvente.

Los químicos también diferencian las soluciones por su capacidad para disolver un soluto. Una
solución saturada contiene la máxima cantidad de un soluto que se disuelve en un solvente en
particular a una temperatura específica. Una solución no saturada o diluida contiene menos
cantidad de soluto que la que puede disolver. Un tercer tipo, una solución sobresaturada,
contiene más soluto que el que puede haber en una disolución saturada. Las soluciones
sobresaturadas no son muy estables. Con el tiempo, una parte del soluto se separa de la solución
sobresaturada en forma de cristales. La cristalización es el proceso en el cual un soluto disuelto
se separa de la disolución y forma cristales.

CONDICIONANTES DE FORMACIÓN DE SOLUCIONES LÍQUIDAS

El fenómeno de disolución depende de la estructura molecular del soluto y del solvente,


de sus interacciones intermoleculares y de variables como: volumen, número de moles, presión y
temperatura.
Un factor importante en la disolución de una sustancia en otra es la competencia entre las
interacciones intermoleculares en el soluto y en el solvente por un lado, y las interacciones entre
ambos componentes en la solución, por el otro.
A nivel molecular, los componentes del soluto están rodeados por las moléculas de
solvente Fig.4.1), que forman lo que se denomina capa de solvatación. Es decir que los
componentes del soluto están solvatados. En el caso particular en que el solvente es el agua, se
dice que los componentes están hidratados.

Fig. 4.1 Proceso de solvatación a nivel molecular

Para aclarar un poco lo anterior podemos imaginar que cuando incorporamos una
sustancia a un líquido, si hay disolución estarían ocurriendo simultáneamente los siguientes
procesos:
Las moléculas o los átomos o los iones del soluto se “desligan”, se separan unos de otros.
Lo mismo ocurre entre las moléculas del solvente. Este proceso requiere energía ya que esta
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

separación de las partículas implica la ruptura de uniones o el debilitamiento de las fuerzas de


interacción.
El “ligamiento” de las moléculas del solvente con los iones o moléculas que provienen
del soluto. Este proceso es análogo al de la formación de uniones químicas, que estabiliza al
sistema y por lo tanto libera energía.
Ambos procesos, separación de los iones o de las moléculas del soluto y solvatación,
ocurren simultáneamente: las moléculas del solvente se aproximan al soluto y, sin lugar a dudas,
podemos decir que si la energía de interacción soluto-solvente es mayor que la que mantiene al
soluto cohesionado, el soluto se disuelve, es decir, cada ion o cada molécula pasa a estar rodeado
por moléculas de solvente.
Si al poner en contacto dos sustancias, una se disuelve en la otra, eso significa que en esas
condiciones, el sistema solución es más estable que un sistema en el cual coexistan ambas
sustancias por separado.

INTERACCIONES SOLUTO-SOLVENTE

Las interacciones entre el soluto y el solvente son de la misma naturaleza que las
interacciones intermoleculares que discutimos en el capítulo anterior: dipolo-dipolo, por puente
H. Además, cuando el soluto es un sólido iónico, en la solución los iones están rodeados por las
moléculas del solvente por interacción ion dipolo (Fig.4.2). Esta interacción es de tipo
electrostática. El ion es una partícula con carga neta. Esta interacción es más fuerte que todas las
anteriores.

Fig. 4.2 Solvatación de un soluto iónico

Hay una vieja regla entre los químicos que dice: “lo igual disuelve a lo igual”. Según
esta regla empírica, los solventes formados por moléculas polares disuelven a los compuestos
polares y los solventes formados por moléculas no polares, a solutos no polares.
Las sustancias formadas por moléculas polares, como el agua, poseen una alta capacidad
de interactuar por puente hidrógeno, se disuelven fácilmente en agua los iones y las moléculas
polares que también pueden orientar sus dipolos, y más aún, aquellas que puedan formar puentes
de hidrógeno
Las sustancias compuestas por moléculas no polares como la parafina o la naftalina o el
aceite, prácticamente no se disuelven en agua. Las interacciones aceite-aceite y agua-agua son
mayores que las interacciones agua-aceite.
Hasta aquí hemos considerado solamente las relaciones entre la energía de interacción en
el soluto y en el solvente por un lado y, por el otro, la energía de interacción entre soluto y
solvente. Es decir, hemos analizado la posibilidad de formación de una solución considerando
que ésta es más estable cuando su energía es menor que la de sus componentes sin mezclar.
Con este criterio puramente energético, estaríamos tentados de decir que en todos los
casos en que una sustancia se disuelve se libera energía al entorno (proceso exotérmico), como

95
96

consecuencia de que la energía requerida para “desligar” el soluto y el solvente es menor que la
liberada durante la solvatación.
Sin embargo, esto no es siempre así. Veamos el caso de la disolución del cloruro de sodio
NaCl(s) en agua H2O (l). En este caso la energía necesaria para separar los iones de sodio Na+ de
los de cloruro Cl- es mayor que la energía liberada al producirse la solvatación de los iones. Esto
significa que durante la disolución del NaCl (s) se absorbe energía (proceso endotérmico), sin
embargo la disolución se produce espontáneamente. ¿Cómo explicamos entonces este hecho?

ENTROPÍA Y DISOLUCIÓN

Vemos que con el modelo anterior, basado exclusivamente en


consideraciones energéticas, no explicamos por qué se disuelve el NaC1, fenómeno que
observamos a diario cuando agregamos sal en el agua.
En sistemas formados por muchas partículas, la ENERGÍA no es un criterio suficiente
para decidir si un sistema es o no más estable que otro. Para poder definir la estabilidad de
sistemas de muchas partículas debemos tener en cuenta tanto a la energía como a la ENTROPÍA.
En la naturaleza los sistemas evolucionan en el tiempo. Esa evolución que llamaremos
espontánea siempre es en el sentido de la pérdida de orden del sistema y de su entorno.
Para mantener ordenado (organizado) un sistema se requiere un consumo de energía. Esta
energía invertida en la organización de un sistema es “extraída” de otro que a su vez se
desordena.

La entropía es una magnitud que mide el grado de desorden de un sistema.

Cuanto más desordenado es un sistema, mayor es su entropía, y viceversa.


La tendencia al desorden es una característica de procesos que ocurren espontáneamente.
Si queremos ordenar un sistema se debe realizar trabajo sobre él.
Por otra parte, si un sistema se ordena espontáneamente, como sucede al formarse un
sólido cristalino, por ejemplo un diamante, se libera energía que causa un desorden en el entorno
o en otra parte del sistema.
El resultado de un proceso espontáneo en el conjunto sistema + entorno es siempre una
entropía mayor.
El proceso de disolución de un sólido en un líquido se ve favorecido por la tendencia al
aumento de entropía ya que la solución es un sistema mucho más desordenado que soluto y
solvente por separado.
El análisis conjunto de ambos parámetros, energía de interacción intermolecular y
entropía, nos permite predecir si una solución puede formarse o no.
Si las interacciones intermoleculares en el soluto son muy fuertes (sólidos con alto punto
de fusión), y la energía de solvatación es pequeña, la tendencia al desorden no alcanza para
“remontar” esta diferencia y la sustancia no se disuelve. Este es el caso del MgO en agua.
Por el contrario, en casos en que la energía que mantiene cohesionado al sólido es apenas
un poco mayor que la energía de solvatación, el aumento de entropía contrarresta la diferencia de
energía y el soluto puede disolverse. Este es el caso del NaCl en agua.

En síntesis, para explicar la disolución de un soluto en un solvente hay que considerar:

a) La energía de interacción entre las moléculas o iones del soluto.


b) La energía de interacción entre las moléculas del solvente y
c) La energía de solvatación. Como también
d) El aumento de entropía que se produce cuando se forma un sistema más desordenado.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

CONCENTRACIÓN DE LAS SOLUCIONES

Las propiedades de las soluciones son diferentes de las de sus componentes por separado
y resultan de la mezcla de ambos. Por ejemplo, la temperatura de ebullición o la temperatura de
fusión del agua de mar son diferentes a las del agua de río y éstos a su vez difieren de las del
agua desfilada y las del NaCl por separado.
Las propiedades de una solución varían en relación con la cantidad de soluto, y para
poder analizarlas habrá que ponerse de acuerdo acerca de qué significa “mucho” o “poco” soluto.
Necesitamos encontrar una manera menos subjetiva de expresar esta relación. Es decir,
un concepto que nos permita conocer la relación entre la cantidad de agua y la cantidad de soluto
a disuelto en ella.
La magnitud que nos permite conocer esta relación es la concentración.
La concentración de una solución es una magnitud intensiva que relaciona la cantidad de
soluto con la cantidad de solvente, o de solución.
Decir que la solución A es menos concentrada que la solución B es equivalente a decir
que la solución A es más diluida que la solución B.
La concentración se define como el cociente entre la cantidad de soluto y la cantidad de
solvente o entre la cantidad de soluto y la cantidad de solución. La concentración es una variable
intensiva puesto que su valor no se modifica con el tamaño de la muestra.

Concentración : cantidad de sto / cantidad de ste sto : soluto


ste : solvente
Concentración : cantidad de sto / cantidad de son son : solución

Como es usual en las magnitudes físicas, existen diferentes unidades de concentración


que dependen, a su vez, de las unidades en que se expresa la cantidad de soluto y la cantidad de
solvente o la cantidad de solución. La cantidad de soluto usualmente se expresa en unidades de
masa (g), en unidades de volumen (ml, litros) o en cantidad de partículas (mol). La cantidad de
solvente se suele expresar en unidades de volumen (l) o de masa (g, kg) y la cantidad de solución
se expresa en unidades de volumen (l)

UNIDADES DE CONCENTRACIÓN
El uso de diferentes unidades de concentración no es caprichoso, depende del tipo de
soluto (sólido, líquido o gas), de la solución, de cómo se la prepara y de qué se quiere hacer con
ella (comparar propiedades, calcular costos). Veamos algunas de ellas.

Masa de soluto en volumen de solución (% m / V)


Para soluciones de sólidos en líquidos una forma conveniente es expresar esta relación
como gramos de soluto en 100 ml de solución. Se puede escribir como un porcentaje.

C (% m / V) = masa de sto (g) / volumen de son (ml) x 100

Masa de soluto en masa de solución (% m/m)


La concentración también se puede expresar como una cierta masa del soluto en una
masa de solución. Se la puede expresar como porcentaje, es decir, porcentaje peso en peso (o
masa en masa).
C (% m / m) = masa de sto (g) / masa de son (g) x 100
donde: masa de la solución = masa del soluto + masa del solvente.
Es decir que son los gramos de soluto disueltos en 100 gramos de solución.

97
98

Volumen de soluto en volumen de solución (% V / V)

Indica los ml (o cm3) de soluto en 100 ml (o cm3) de solución. También se puede


expresar como un porcentaje
C (%v/v) = volumen de sto (ml) / volumen de son (ml) x 100

Masa de soluto en masa de solvente (%m / mste)

Significa gramos de soluto disueltos en 100 gramos de solvente. Como porcentaje

C (% m/ mste) = masa de sto (g) / masa de ste (g) x 100

Partes por millón o ppm

Existen casos en que las cantidades de soluto son ínfimas pero aún así tienen efectos
notables, especialmente cuando son sustancias que afectan a los organismos vivos. En estos
casos se suele expresar la concentración en partes por millón o ppm

1 ppm = 1 mg de sto / 1 kg de son

Como puede apreciarse, en las unidades anteriores no se utilizan magnitudes tales como el mol o
el equivalente químico, que sí son usadas en las siguientes:

Molaridad (M)

La molaridad M o concentración molar se define como el número de moles de soluto


disueltos en un litro de solución, es decir:

Molaridad = cantidad de moles de sto / volumen de son en litros

M = n de sto / V de son (l) n = cantidad de moles

En consecuencia la unidad de esta magnitud es mol/litro

Significa que una solución de sal en agua 0,5 M tendrá 0,5 moles de sal (que es el sto) por
cada litro de solución (no de agua, que es el ste).

Normalidad (N)

Se define como el número de equivalentes gramos (Eg) de soluto disueltos en un litro de


solución.

Normalidad = cantidad de Eg de sto/ volumen de son en litros

N = Eg de sto/ V de son (litros)

¿Qué es el equivalente gramo? Es la masa de una sustancia que se combina o que produce un
gramo de hidrógeno u ocho gramos de oxígeno

¿Cómo se calcula esa masa? Según la clase de sustancia química, a saber:


UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

- Para un ácido El equivalente gramo es igual a la masa molar del ácido, dividida por el
número de átomos de hidrógeno que tiene el ácido

Eg ácido = Masa molar del ácido / No de H del ácido

Ejemplo: ácido sulfúrico H2SO4 masa molar = 98 g

Eg del H2SO4 = 98 g / 2 = 49 g

- Para un hidróxido El equivalente gramo es igual a la masa molar del hidróxido, dividida por el
número de oxhidrilos que tiene el hidróxido.

Eg hidróxido = Masa molar del hidróxido/ N o de OH del hidróxido

Ejemplo: hidróxido de aluminio Al(OH)3 masa molar = 78 g

Eg del Al(OH)3 = 78 g / 3 = 26 g

- Para una sal El equivalente gramo es igual a la masa molar de la sal, dividida por el número
que
resulta de multiplicar la valencia del metal por su atomicidad.

Eg sal = Masa molar de la sal / valencia del metal x atomicidad del metal

Ejemplo: carbonato de sodio Na2CO3 masa molar = 106 g


valencia de sodio = 1
atomicidad del sodio = 2

Eg del Na2CO3 = 106 g / 1 x 2 = 106 g / 2 = 53 g

Molalidad (m)
Se define como el número de moles de soluto disueltos en un kilogramo de
solvente

m = n de sto / masa de ste (kilogramos)

Observación: Esta expresión de concentración, no depende del volumen (de solución ni de


solvente), por este motivo no se modifica si la temperatura de la solución cambia; lo que si
sucede con las anteriores en las que participe algún volumen. Esto es así porque al calentarse la
solución se dilata (aumenta de volumen) y entonces se modifican las relaciones en las que
intervenga el volumen.

Fracción molar (x)


Es el número de moles de soluto dividido por el número total de moles. Es
decir la suma de los moles de soluto más los moles de solvente.

xsto = n del sto / n total (n del sto + n del ste)

99
100

Como su nombre lo indica es una fracción de un total que es igual a 1. La otra fracción necesaria
para alcanzar el valor 1 es la fracción molar del solvente, entonces:

xsto + xste = 1

También puede calcularse: xste = n del ste / n total

SOLUBILIDAD, SATURACIÓN Y EQUILIBRIO

Si a una temperatura determinada, vamos disolviendo azúcar en agua mientras agitamos


muy suavemente la solución, llegará un momento en el azúcar no se disolverá más. Se formará
entonces un sistema en que coexisten la fase de soluto puro con la solución, decimos entonces
que la solución está saturada.

Una solución saturada contiene la máxima cantidad de un soluto que se disuelve en un solvente
en particular a una temperatura específica.

Algunas sustancias como el alcohol y el azúcar son muy solubles en agua, otras como el NaCl
son algo solubles, mientras que otras como el aceite, la naftalina o el el vidrio, son muy poco
solubles, tan poco que se suele decir que son sustancias insolubles en agua. Claro que, como
hemos visto para el aceite, una sustancia puede ser muy poco soluble en agua pero muy soluble
en otro solvente.
¿Qué significa que una sustancia es más soluble que otra?
Decimos que, a una misma temperatura, una sustancia A es más soluble que otra B,
cuando es posible obtener una solución más concentrada (de mayor concentración) de A que de
B, usando la misma cantidad de un determinado solvente.

Solubilidad
La solubilidad de un soluto en un solvente es la cantidad máxima de ese soluto que puede
disolverse en una cantidad dada del solvente, a presión y temperatura determinadas.

Solubilidad, temperatura y presión

Puesto que la solubilidad es un estado de equilibrio, depende de la temperatura y de la


presión.
Los líquidos y los sólidos son poco compresibles por lo cual las variaciones de presión
tienen poco efecto en su disolución. En cambio la presión es una variable muy importante para la
solubilidad de gases en líquidos.
Analizaremos primero la influencia de la temperatura en la solubilidad de sólidos y
líquidos en líquidos. Luego analizaremos cómo inciden la presión y la temperatura en las
soluciones de gases en líquidos.

Solubilidad de líquidos y sólidos en líquidos. Dependencia con la temperatura

En estos casos, la solubilidad depende de la naturaleza del soluto y del solvente, y de la


temperatura. En general la solubilidad aumenta con la temperatura (caso del nitrato de potasio en
agua), si bien existen algunos casos en que disminuye (sulfato de sodio en agua) o no se
modifica sensiblemente (cloruro de sodio en agua). En cuanto a la presión, influye poco sobre la
solubilidad.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

Curvas de solubilidad
Las variaciones de la solubilidad con la temperatura pueden estudiarse por medio de
gráficos cartesianos, en los que se representa la temperatura en el eje de abscisas y la solubilidad
(expresada, por ejemplo, en gramos de soluto por cada 100 g de solvente) en el eje de ordenadas.
En la Fig. 4.3 se han dibujado estas curvas de solubilidad para algunas sustancias, entre ellas el
cloruro de sodio NaCl y el nitrato de potasio KNO3 disueltos en agua.
En el caso del sulfato de sodio Na2SO4, la solubilidad aumenta hasta que la temperatura
se eleva a 32,4 oC, y a partir allí disminuye La solubilidad, por lo tanto, presenta un valor
máximo para esa temperatura.
Si se dispone de cierta cantidad de solvente, a temperatura y presión determinadas, puede
disolverse en ella una cantidad máxima de soluto.

Fig. 4.3 Curvas de solubilidad de algunas sustancias

Por ejemplo: en la curva de solubilidad del nitrato de potasio KNO3 en agua se observa
que, a 40 oC y presión normal, es posible disolver hasta 63,9 gramos de sal en 100 gramos de
agua. La solución se denomina en este caso saturada.
Cada punto de la curva de solubilidad indica la masa de soluto (por cada 100 g de
solvente) presente en una solución saturada.
Si la solución contiene una masa de soluto menor que la que puede admitir a esa presión
y temperatura, se llama no saturada.
Estas soluciones pueden ser concentradas (si la masa de soluto es cercana al valor
máximo) o bien diluidas (si dicha masa es mucho menor que el valor máximo).
Cuando hay suficientes moléculas o iones disueltos se llega a un estado de equilibrio
dinámico, donde por cada molécula o ion que se disuelve, otro cristaliza. Decimos en ese punto
que la solución está saturada, y que la concentración del soluto es la solubilidad para dicho
soluto en ese solvente. Los cambios de temperatura alteran este equilibrio y la solubilidad se
modifica. La solubilidad es una constante para un soluto, en un solvente y a una temperatura
determinados.

Efecto de la presión y la temperatura en la solubilidad de los gases

Para todos los propósitos prácticos, la presión externa no tiene influencia sobre la
solubilidad de líquidos y sólidos, pero influye de manera importante en la solubilidad de los
gases. La relación cuantitativa entre la solubilidad de un gas y la presión está dado por la ley de
Henry, que establece que la solubilidad de un gas en un líquido es proporcional a la presión
del gas sobre la disolución: c  P que se puede escribir: c=kP

101
102

Aquí, c es la concentración molar (mol/L) del gas disuelto; P es la presión (en atmósferas) del
gas sobre la disolución y, para un gas determinado, k es una constante que depende sólo de la
temperatura. Las unidades de la constante k son mol/L atm. Como se puede observar, cuando la
presión del gas es de 1 atm, c es numéricamente igual a k. Si hay varios gases presentes, P es la
presión parcial, es decir la presión que tendría cada gas si estuviese solo.
La ley de Henry se puede entender cualitativamente en función de la teoría cinética
molecular. La cantidad de un gas que se disolverá en un disolvente depende de la frecuencia de
choque de las moléculas del gas con la superficie del líquido y de que queden atrapadas en la
fase condensada.
Supóngase que se tiene un gas en equilibrio dinámico con una disolución (Fig. 4.4).
En cada instante, el número de moléculas de gas que entran a la disolución es igual al
número de moléculas disueltas que pasan a la fase gaseosa. Si aumenta la presión del gas, se
disuelven más moléculas en el líquido porque hay más moléculas chocando con la superficie de
éste. El proceso continúa hasta que la concentración de la solución es de nuevo tal que el número
de moléculas por segundo que salen de la solución es igual al número de las que entran a ella.
Por el contrario, si la presión del gas disminuye, como sucede cuando se abre una botella
de bebida gaseosa, el gas tiende a salir de la solución. Éste es el origen de las burbujas que se
producen en el líquido cuando se destapa una gaseosa.
Con respecto de la temperatura vamos a decir que la solubilidad de los gases siempre
disminuye con el aumento de la temperatura.

Fig. 4.4 Gas en equilibrio con una solución dentro de un recipiente cerrado

PRESIÓN DE VAPOR

Aclaremos antes de comenzar que, al hablar de vapor de una sustancia, nos referimos al
gas que se forma por evaporación de un líquido o un sólido y que puede o no coexistir con los
mismos. En cambio nos referimos a un gas cuando la sustancia en esas condiciones de presión y
temperatura se encuentra sólo al estado gaseoso. Así, por ejemplo, el hidrógeno a 100°C y 1 atm
es un gas, en cambio al agua gaseosa a 100°C y 1 atm la llamamos vapor.
Si a un recipiente cerrado, después de efectuarle el vacío, se le introduce líquido, una
porción de éste se evaporará y pasará a formar una capa gaseosa ocupando todo el espacio libre
del recipiente (Fig.4.5).
Las moléculas capaces de pasar al estado gaseoso son las más energéticas y las que
pueden vencer las fuerzas de atracción que las mantienen unidas a sus vecinas en el líquido.
A medida que se van acumulando las moléculas en el vapor, algunas de ellas vuelven al
estado líquido. Es decir que se producen dos efectos: por un lado, la evaporación de las
moléculas del estado líquido al gaseoso, y por otro, la condensación de ellas del estado gaseoso
al líquido. Cuando las velocidades de evaporación y de condensación se igualan, es decir cuando
el sistema está en equilibrio, el número de moléculas que abandona el líquido por unidad de
tiempo es igual al número de moléculas que vuelve del vapor por unidad de tiempo. Se trata de
un equilibrio dinámico.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

Fig. 4.5

Se llama presión de vapor (Pv) de un líquido a la presión ejercida por la fase gaseosa en
equilibrio con el líquido. La presión de vapor depende de la temperatura y de la naturaleza del
líquido.
¿Cómo influye la temperatura y la naturaleza de la sustancia sobre la presión de vapor?
La presión de vapor aumenta al aumentar la temperatura. Esto se debe a que, al elevarse la
temperatura, aumenta la cantidad de moléculas con alta energía y por lo tanto habrá más
moléculas que pasan al estado gaseoso. Es decir, cuanto mayor sea la temperatura, más
fácilmente se producirá la evaporación y mayor será la presión de vapor.
Aun a bajas temperaturas, una fracción de moléculas del líquido tendrá energía suficiente
como para poder vencer las fuerzas de atracción entre moléculas y pasar al estado gaseoso. De
esto se deduce que aquellos líquidos que tengan fuerzas de atracción importantes entre sus
moléculas (dipolo-dipolo, por ejemplo) tendrán, a una determinada temperatura, mucho menor
presión de vapor que aquellos líquidos en los cuales las fuerzas de atracción entre sus moléculas
sean más débiles.
¿Los sólidos tienen presión de vapor? La respuesta es afirmativa, si bien sus valores de
presión de vapor son en general mucho menores que los de los líquidos. En los sólidos, igual que
en los líquidos y en los gases, no todas las moléculas o partículas que los constituyen tienen la
misma energía, sino que entre ellas existe una distribución de forma tal que algunas superan el
valor medio o promedio. Estas partículas de alta energía, si se encuentran en la superficie del
sólido pueden vencer las fuerzas de atracción de las partículas vecinas y pasar al estado gaseoso.
La presión de vapor de los sólidos, al igual que la de los líquidos, depende de la
estructura del material y de la temperatura. A una temperatura dada, cuanto mayor sea la fuerza
de atracción entre las moléculas o partículas que lo constituyen, menor será la tendencia de pasar
al estado gaseoso y menor será su presión de vapor.
Al calentar un líquido va aumentando su presión de vapor hasta que ésta alcanza el valor
de la presión ambiente (externa).

La temperatura a la cual la presión de vapor de un líquido se iguala a la presión


exterior, se llama punto de ebullición (PE) y la temperatura a la cual la presión de vapor de un
líquido es igual a 1 atm se llama punto de ebullición normal (PE°).

El punto de ebullición de un líquido cambia al cambiar la presión a la cual está sometido.


Por ejemplo, cuando la presión externa es de 1 atm, el agua hierve a 100 oC , pero cuando
la presión externa es de 0,95 atm, hierve a 98 oC, y cuando la presión externa es de 1,05 atm,
hierve a 101,4 °C. Sucede que al hervir alimentos en el altiplano, algunos no llegan a cocinarse
porque la temperatura de ebullición es menor al ser menor la presión externa, en cambio cuando

103
104

se trabaja con una olla a presión, se reduce notablemente el tiempo de cocción, porque la
temperatura de ebullición es mayor dentro de la olla.

DIAGRAMAS DE FASE

Luego de haber visto las propiedades generales de los tres estados de la materia,
consideraremos aquí los llamados diagramas de fases. Estos diagramas se refieren a los
equilibrios entre las fases de una determinada sustancia bajo distintas condiciones de presión y
temperatura. También muestran
las condiciones bajo las cuales
una fase puede transformarse en
otra.
Estos diagramas pueden
dibujarse para uno o más
componentes. Por ahora
consideraremos los diagramas
de fases para un solo
componente.

Fig. 4.6 Diagrama de fases del agua

En la Fig. 4.6 se ha dibujado el diagrama de fases para el agua. El diagrama no está en escala
para mostrar más claramente las tendencias. En el gráfico se observan 3 líneas. La línea SA
representa la curva de equilibrio sólido-vapor. A cada presión de vapor le corresponde sobre la
curva una temperatura de equilibrio, es decir que SA representa el aumento de la presión de
vapor del sólido con la temperatura.
Los puntos de esta curva son puntos de sublimación. Por encima de ella, las condiciones de
presión y temperatura son tales que la forma estable del agua es el sólido (hielo) y por debajo el
gas (vapor de agua).
La curva AL muestra las presiones del vapor en equilibrio con el líquido en función de la
temperatura, y los puntos sobre ella representan los puntos de ebullición, siempre y cuando la
presión externa sea igual a la presión de vapor correspondiente a las diferentes temperaturas. El
punto D corresponde al punto de ebullición normal (PE°). Por encima de esta curva la forma
estable del agua es la líquida y por debajo el vapor.
La curva AV está formada por los puntos de equilibrio sólido-líquido, es decir los puntos
de fusión del agua en función de la presión exterior. El punto F es el punto de fusión normal
(PF°).
El punto A es el llamado punto triple y corresponde a las únicas condiciones de presión y
temperatura en las que coexisten las tres fases, líquida, sólida y gaseosa. Este punto es
simultáneamente PF, PE y PS. En el caso del agua esto se da a T = 0,01 oC y P = 4,6 mm Hg.

PROPIEDADES COLIGATIVAS DE LAS DISOLUCIONES DE NO ELECTROLITOS

Las propiedades coligativas (o propiedades colectivas) son propiedades que dependen


sólo del número de partículas de soluto en la disolución y no de la naturaleza de las partículas
del soluto. Estas propiedades tienen un mismo origen: todas dependen del número de partículas
de soluto presentes, independientemente de que sean átomos, iones o moléculas. Las propiedades
coligativas son la disminución de la presión de vapor, el aumento del punto de ebullición, la
disminución del punto de congelación y la presión osmótica. Para el estudio de las propiedades
coligativas de disoluciones de no electrólitos es importante recordar que se está hablando acerca
de disoluciones relativamente diluidas, es decir, disoluciones cuyas concentraciones son menores
a 0,2 M.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

Disminución de la presión de vapor


Si un soluto es no volátil (es decir, no tiene una presión de vapor que se pueda medir), la
presión de vapor de su disolución siempre es menor que la del disolvente puro. Así, la relación
entre la presión de vapor de la disolución y la presión de vapor del disolvente puro depende de la
concentración del soluto en la disolución. Esta relación se expresa por la ley de Raoult, que
establece que la presión parcial de un disolvente en una disolución, P1, está dada por la presión
de vapor del disolvente puro, P1o, multiplicada por la fracción molar del disolvente en la
disolución, X1 :
P1= X1 . P1o (1)

En una disolución que contenga sólo un soluto, X1 = 1- X2, donde A X2 es la fracción


molar del soluto. Por lo tanto, la ecuación (1) se puede escribir como:

P1 = (1 - X2) . P1o
o bien P1 = P1o - X2 . P1o
de modo que:
P1o - P1 =  P = X2 . P1o (2)

Se observa que la disminución en la presión de vapor, P, es directamente proporcional


a la concentración del soluto (medida en fracción molar).

¿Por qué la presión de vapor de una disolución es menor que la del disolvente puro?
Como se mencionó en la descripción molecular de las soluciones en líquidos, una fuerza
motriz de los procesos físicos y químicos es el incremento en el desorden, es decir, a mayor
desorden, más favorable es el proceso. La evaporación aumenta el desorden de un sistema
porque las moléculas en el vapor no están muy cercanas y, por lo tanto, tienen menos orden que
las de un líquido. Como en una disolución hay más desorden que en un disolvente puro, la
diferencia en el desorden entre una disolución y su vapor es menor que la que hay entre un
disolvente puro y su vapor. Así, las moléculas del disolvente tienen menor tendencia a abandonar
la disolución que a abandonar el disolvente puro, para convertirse en vapor, y la presión de vapor
de una disolución es menor que la del disolvente.

Si ambos componentes de una disolución son volátiles (es decir, se pueden medir sus
presiones de vapor), la presión de vapor de la disolución es la suma de las presiones parciales
individuales. La ley de Raoult también se cumple en este caso:

PA = XA . PAo
PB = XB . PBo

donde PA y PB son las presiones parciales de los componentes A y B de la disolución; PAo y PBo
son las presiones de vapor de las sustancias puras y XA y XB son sus fracciones molares.

La presión total está dada por la suma de las presiones parciales, según la ley de Dalton
de las presiones parciales:
PT = PA + PB

o bien PT = XA . PAo + XB . PBo (3)

105
106

Elevación del punto de ebullición o ascenso ebulloscópico


El punto de ebullición de una disolución es la temperatura a la cual su presión de vapor
iguala a la presión atmosférica externa. Debido a que la presencia de un soluto no volátil
disminuye la presión de vapor de una disolución, también debe afectar el punto de ebullición de
la misma. En la figura 4.7 se muestra el diagrama de fases del agua y los cambios que ocurren en
una disolución acuosa.

Fig. 4.7 Diagrama de fases


del agua pura (solvente) y de
la solución

Debido a que a cualquier temperatura la presión de vapor de la disolución es menor que


la del disolvente puro, con independencia de la temperatura, la curva líquido-vapor para la
disolución siempre está por debajo de la del disolvente puro.
Como consecuencia, la intersección de la curva líquido-vapor punteada y la línea
horizontal que marca P = 1 atm ocurre a una temperatura mayor que el punto de ebullición
normal del disolvente puro. Este análisis gráfico muestra que el punto de ebullición de la
disolución es mayor que el del agua.

El aumento del punto de ebullición (Teb) se define como el punto de ebullición de la


disolución (Teb) menos el punto de ebullición del disolvente puro (Toeb):

Teb = Teb - Toeb

Debido a que Teb > Toeb , Teb es una cantidad positiva.

El valor de Teb es proporcional a la disminución de la presión de vapor, y, por lo tanto


también es proporcional a la concentración (molalidad) de la disolución.

Es decir:
Teb  m

Teb = Keb . m (4)

donde m es la molalidad de la disolución y Keb es la constante molal de elevación del punto de


ebullición. Las unidades de Keb son °C / m. Es importante entender la selección de las unidades
de concentración en este caso. Se está trabajando con un sistema (la disolución) cuya
temperatura no se mantiene constante, de modo que no se puede expresar la concentración en
unidades de molaridad, pues ésta cambia con la temperatura.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

PUNTO PUNTO
DISOLVENTE DE CONGELACIÓN Kf DE EBULLICIÓN Keb
NORMAL (oC) NORMAL (oC)

Agua 0 1.86 100 0.52


Benceno 5.5 5.12 80.1 2.53
Etanol - 117.3 1.99 78.4 1.22

Tabla 4.1 Constantes molales de elevación del punto de ebullición y de disminución del punto de fusión de
algunos líquidos

En la tabla 4.1 se muestran los valores de Keb de varios disolventes comunes. Con la
constante de elevación del punto de ebullición para el agua y la ecuación (4) se puede ver que si
la molalidad m de una disolución acuosa es 1.00, su punto de ebullición será de 100.52°C.

Disminución del punto de fusión o descenso crioscópico


Para una persona no científica puede pasar inadvertido el fenómeno de la elevación del
punto de ebullición, pero un observador cuidadoso, que viva en un clima frío, está familiarizado
con la disminución del punto de congelación. El hielo en las carreteras y banquetas congeladas
se derrite cuando se le espolvorean sales como NaCl o CaCl2. Este método para el deshielo
ocurre porque disminuye el punto de congelación del agua.

En la figura 7 se muestra que al disminuir la presión de vapor de la disolución, la curva


sólido-líquido se desplaza hacia la izquierda. Como consecuencia, la intersección de esta línea
con la línea horizontal ocurre a una temperatura menor que para el punto de congelación del
agua. La disminución del punto de congelación (Tf) se define como el punto de congelación
del disolvente puro (Tof) menos el punto de congelación de la disolución (Tf):

Tf = Tof - Tf

Debido a que Tof > Tf , Tf es una cantidad positiva. De nuevo Tf es proporcional a la
concentración de la solución
Tf  m

y Tf = Kf . m (5)

donde m es la concentración del soluto en unidades de molalidad y Kf es la constante molal de la


disminución del punto de congelación (véase la tabla 1). Al igual que para Kb, las unidades de K
son oC/m.
Observe que para la elevación del punto de ebullición el soluto debe ser no volátil, pero
no se aplica la misma restricción para la disminución del punto de congelación. Por ejemplo, el
metanol (CH3OH), un líquido bastante volátil que hierve a 65°C, algunas veces se utiliza como
anticongelante en los radiadores de los automóviles.

Presión osmótica
Muchos procesos químicos y biológicos dependen de la ósmosis, el paso selectivo de
moléculas del disolvente a través de una membrana porosa desde una disolución diluida hacia
una de mayor concentración. En la figura 8 se ejemplifica este fenómeno. El compartimiento de
107
108

la derecha del aparato contiene el disolvente puro; el compartimiento de la izquierda contiene


una disolución. Los dos compartimientos están separados por una membrana semipermeable,
que permite el paso de moléculas del disolvente pero impide el paso de moléculas de soluto. Al
principio, el nivel de agua en los dos tubos es igual. Después de algún tiempo, el nivel del tubo
de la izquierda empieza a subir y continúa elevándose hasta que se alcanza el equilibrio, es decir,
hasta que ya no se observa ningún cambio. La presión osmótica () de una disolución es la
presión que se requiere para detener la ósmosis, y de este modo llevar el líquido de la izquierda
al nivel inicial (Fig.4.9). Como se muestra en la figura 4.8, esta presión puede medirse
directamente a partir de la diferencia en los niveles finales del fluido.

Fig.4.8 Diferencias de niveles en ambas ramas producidas por la Fig.4.9 Presión que se opone a la
presión osmótica ósmosis (Equivale a )

¿Cuál es la causa del movimiento espontáneo del agua de derecha a izquierda, en este
caso? Supongamos que en un recinto cerrado (por ejemplo, debajo de una campana de vidrio), se
tienen un recipiente abierto con agua pura y otro, también abierto con una disolución. Debido a
que la presión de vapor del agua pura es mayor que la presión de vapor de la disolución, hay una
transferencia neta de agua desde el recipiente de agua pura al que tiene la solución. Si se deja el
tiempo suficiente, la transferencia continúa hasta que ya no queda agua en el recipiente. Una
fuerza semejante produce el movimiento del disolvente puro hacia la disolución durante la
ósmosis.
La presión osmótica de una disolución está dada por:

= M . R . T (6)
donde M es la molaridad de la disolución, R la constante de los gases (0.082 litros . atm/K . mol)
y T la temperatura absoluta. La presión osmótica, , se expresa en atm. Debido a que las
mediciones de presión osmótica se llevan a cabo a temperatura constante, la concentración se
expresa en unidades de molaridad, más convenientes que las de molalidad.
Al igual que la elevación del punto de ebullición y la disminución del punto de
congelación, la presión osmótica es directamente proporcional a la concentración de la
disolución. Esto es lo que se esperaría, ya que todas las propiedades coligativas dependen sólo
del número de partículas de soluto disueltas en la disolución. Si dos disoluciones tienen la misma
concentración y, por lo tanto, tienen la misma presión osmótica, se dice que son isotónicas. Si
dos disoluciones tienen diferente presión osmótica, se dice que la disolución de mayor
concentración es hipertónico y la disolución más diluida se describe como hipotónica.
A pesar de que la ósmosis es un fenómeno conocido y muy estudiado, se sabe
relativamente poco acerca de cómo las membranas semipermeables detienen el paso de algunas
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

moléculas mientras que permiten el paso de otras. En algunos casos, es simplemente por el
tamaño. Una membrana semipermeable puede tener poros tan pequeños como para permitir sólo
el paso de moléculas del disolvente. En otros casos, un mecanismo diferente puede ser el
responsable de la selectividad de la membrana, por ejemplo, una mayor “solubilidad” del
disolvente en la membrana.

Ósmosis inversa
A través de los siglos, los científicos han buscado formas de eliminar las sales del agua de
mar, proceso denominado desalinización, para aumentar el suministro de agua potable. Los
océanos son una disolución acuosa enorme y extremadamente compleja.
Existen varios métodos para lograr este cometido, como la destilación, pero implican
cambios de fase que requieren de energía. La desalinización por ósmosis inversa no implica un
cambio de fase y es económicamente mejor.
La ósmosis inversa utiliza alta presión para
forzar el paso del agua de una disolución concentrada
a una menos concentrada a través de una membrana
semipermeable. La presión osmótica del agua de mar
es aproximadamente de 30 atm, presión que se debe
aplicar a la disolución salina para impedir el flujo del
agua de izquierda a derecha. Si se aumenta la presión
de la disolución salina a más de 30 atm, el flujo
osmótico se invierte y el agua potable pasará desde la
disolución al compartimiento de la izquierda, a través
de la membrana (Fig.4.10). La desalinización por
ósmosis inversa es mucho más barata que la
destilación y elimina las dificultades técnicas asocia-
Fig.4.10 Ósmosis inversa

-das a otros métodos. El principal obstáculo para este método es el desarrollo de una membrana
que sea permeable al agua pero no a otras sustancias disueltas y que pueda utilizarse a gran
escala durante períodos prolongados en condiciones de alta presión. Una vez que se haya
resuelto este problema, y al parecer está a punto de resolverse, la ósmosis inversa puede
convertirse en la principal técnica para la desalinización.

PROPIEDADES COLIGATIVAS DE SOLUCIONES DE ELECTROLITOS

Para estudiar las propiedades coligativas de electrolitos es necesario un método diferente


del que se utiliza para las propiedades coligativas de los no electrolitos. La razón es que los
electrolitos en disolución se disocian en iones, por lo tanto, cuando se disuelve una unidad de un
compuesto de un electrolito se separan en dos o más partículas. (Recuérdese que el número de
partículas de soluto es el que determina las propiedades coligativas de una disolución.)
Por ejemplo, cada unidad de NaCl se disocia en dos iones, Na + y Cl-. Así, las propiedades
coligativas de una disolución 0.1 m de NaCl deben ser el doble de las de una disolución 0.1 m de
un no electrólito, como la sacarosa. De igual manera, se debe esperar que una disolución 0.1 m
de CaCl2 cause una disminución del punto de congelación del triple que la producida por una
disolución 0.1 m de sacarosa, porque cada CaCl2 produce tres iones. Para explicar este efecto, las
ecuaciones de las propiedades coligativas deben modificarse como sigue:
Teb = i . Keb . m
Tf = i . Kf . m = i . M . R . T

109
110

La variable i se denomina factor de Van ‘t Hoff, que se define como:

Así, i debe ser 1 para todos los no electrólitos. Para los electrólitos fuertes, como NaCl y
KNO3, i debe ser 2, y para electrólitos fuertes del tipo de Na2SO4 y CaC12, i debe ser 3.
En realidad, las propiedades coligativas de las disoluciones de electrólitos son más
pequeñas de lo que se espera porque, a concentraciones elevadas, intervienen las fuerzas
electrostáticas y forman pares iónicos. Un par iónico está formado por uno o más cationes y uno
o más aniones unidos a través de fuerzas electrostáticas. La presencia de pares iónicos reduce el
número de partículas en disolución, lo que conduce a la disminución de las propiedades
coligativas (figura 4.11).
Los electrólitos que contienen iones multicargados, como Mg2+, Al3+, SO 42- y PO43-
tienen mayor tendencia a formar pares iónicos que los electrólitos como NaCl y KNO3, que
constan de iones con una sola carga.

Fig.4.11 a) iones libres y b) pares iónicos en


disolución. El par iónico no tiene una
carga neta y por lo tanto no puede
conducir la electricidad en disolución.

En la tabla 4.2 se muestran los


valores de i, medidos experimentalmente, y los valores calculados suponiendo una disociación
completa. Como puede verse, son muy parecidos pero no son idénticos, lo que indica que es
apreciable la formación de pares iónicos en disoluciones de esa concentración.

ELECTRÓLITO i (MEDIDO) i (CALCULADO)


Sacarosa* 1.0 1.0
HCl 1.9 2.0
NaCl 1.9 2.0
MgSO4 1.3 2.0
MgCl2 2.7 3.0
FeCl3 3.4 4.0

Tabla 4.2 Factor de Van’t Hoff de disoluciones 0.0500 M de electrólitos a 25°C


* La sacarosa es un no electrólito. Se incluye aquí sólo con fines comparativos.

COLOIDES

La arena no es soluble en agua. Si echamos arena en un vaso, inicialmente se forma una


suspensión turbia, pero si dejamos el vaso quieto, con el tiempo la arena decanta y encontramos
un fondo de arena con un sobrenadante, a simple vista, límpido. Pero si a ese sobrenadante lo
iluminamos, vemos que hay algunos puntos brillantes que se mueven caóticamente, lo cual no
ocurre con el agua pura ni con una solución que sea totalmente transparente al paso de la luz.
La primera conclusión que se puede extraer es que el líquido sobrenadante no es agua
pura ni una solución. ¿Qué contiene entonces?
La arena está formada por partículas de diversos tamaños, desde los granos que vemos a
simple vista hasta pequeñísimas partículas que ni siquiera son perceptibles con el microscopio
óptico. Estas partículas tan pequeñas, que van desde 10 nm a 1000 nm, permanecen en
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

suspensión y, cuando son iluminadas, la luz “rebota” en ellas, provocando el efecto de puntos
brillantes en movimiento o EFECTO TYNDAIL.
Este sobrenadante no es agua pura ni es una solución; es un COLOIDE.

Características de los coloides

Tabla 4.3

Un coloide está formado por una sustancia dispersa (como el soluto de las soluciones) en un
medio dispersante (como el solvente de las soluciones). Según cuál sea el estado de agregación
del medio dispersante y de la sustancia dispersa, el coloide recibe, por razones históricas, algún
nombre particular.
Muchos de estos nombres: aerosol, emulsión, espuma... forman parte de nuestro lenguaje
cotidiano. En la tabla 4.3 se dan ejemplos de coloides.
Estabilidad de coloides
Las partículas dispersas en sistemas coloidales se mueven constantemente, al igual que
las moléculas de un gas, con MOVIMIENTO BROWNIANO. Al moverse, las partículas del
coloide colisionan entre sí y pueden quedar “pegadas”. Cuando las partículas forman agregados
suficientemente grandes, éstos decantan por acción de la gravedad. Si hay pocas partículas, la
probabilidad de que colisionen es menor y el coloide es más estable, no decanta.
Muchos coloides, aun con partículas grandes, son estables porque las partículas, aunque
son eléctricamente neutras, tienen cargas diferentes en la superficie que en el interior. Desde
“afuera” de la partícula, el medio dispersante y las otras partículas la “ven” con una cierta carga,
la carga de la superficie. Las partículas con cargas iguales (en la superficie) se repelen, evitando
formar partículas más grandes por aglomeración, y por lo tanto no decantan (Fig.4.12).
Las cargas superficiales de las partículas coloidales pueden ser neutralizadas por el
agregado de una sal, en cuyo caso el coloide decanta, flocula.
En ciertos casos, para incrementar la estabilidad de los coloides se agregan sustancias que
impiden, o al menos minimizan, las atracciones entre las partículas coloidales.
Tal es el caso de los aditivos que se agregan a los alimentos para evitar que se “corten”, o
a las pinturas para que no se separe el vehículo del pigmento mientras pintamos.

111
112

Las pinturas y los esmaltes están compuestos por un vehículo


volátil, un pigmento sólido y aditivos. Los pigmentos
generalmente son pequeñas partículas de sólidos coloreados, en
muchos casos óxidos (de hierro, de titanio, de calcio). El
dióxido de titanio es un pigmento blanco que casi todas las
pinturas contienen disperso como partículas de menos de 1 mm
(0.001 mm) de diámetro. Para aumentar la estabilidad del
coloide se incorporan moléculas que impiden que dos partículas
se acerquen mucho. Antes de pintar normalmente hay que
homogeneizarla mezcla pues parte del coloide floculó.

Fig. 4.12 Esquema molecular de


un coloide

Una vez que se ha homogeneizado, la suspensión permanece, al menos durante unas


horas. Para que las partículas del pigmento queden sobre la superficie pintada se incorporan
moléculas que hacen de “puente” entre el pigmento y la superficie.

EMULSIONES: moléculas anfipáticas


¿Se pueden mezclar el aceite y el agua? Sabemos que el agua y el aceite son inmiscibles
sin embargo, se pueden dispersar gotitas de aceite en el agua. Para hacerlo se agrega
una tercera sustancia, un surfactante o emulsionante. Se trata
de una sustancia cuyas moléculas son largas y poseen regiones
con diferente polaridad en sus extremos: en una punta es
netamente no-polar y en la otra, netamente polar (Fig.4.13.a).
El estearato de sodio (Fig 4.13.b) es un ejemplo de este
tipo de sustancia.
La parte no polar puede interactuar cómodamente con
el aceite mientras que la parte polar lo hace con el agua.
Fig. 4.13.a

Fig. 4.13.b

Es decir, la parte polar se disuelve en el agua y la parte no polar disuelve al aceite, de este
modo se forma la mezcla homogénea (Fig.4.14).

El efecto neto de agregar un surfactante es que podemos “poner”


mucho más aceite en el agua. Las moléculas de surfactante se
organizan con sus partes no polares rodeando el aceite. Se forma un
coloide de pequeñas gotas de aceite en el agua. Si hay poco
surfactante con respecto al aceite, las gotas serán grandes y
decantarán.

Fig.4.14 Efecto emulsionante de jabones solubles.

El jabón es una mezcla de compuestos parecidos al


estearato de sodio (sal del ácido esteárico que es un ácido graso, caracterizados por tener una
cadena de átomos de carbonos muy larga y no polar), la parte polar de la molécula la hace
soluble en agua y la parte no polar la hace soluble en aceites y grasas (Fig.14). La parte no
UNIVERSIDAD NACIONAL DE FORMOSA
FACULTAD DE RECURSOS NATURALES
CARRERA: INGENIERÍA CIVIL
CÁTEDRA: QUÍMICA
PROFESORA: SILVA BEATRIZ

polar rodea la mancha de aceite o de grasa; queda expuesta al agua la parte polar de la molécula
que así disuelve el aceite en el agua. Los jabones son sales preparadas a partir de grasas (que
contienen ácidos grasos) e hidróxido de sodio. Los detergentes son derivados del petróleo.

Páginas web recomendadas:


[Link]
[Link]

Para tener en cuenta:


¿Explique la aplicación del agua en la ingeniería civil?

Mejor respuesta:
La ingeniería también se ocupa de la hidráulica, y siempre se trabaja con agua, de tal manera
que manejamos a la química, ya que el agua es el solvente necesario para la preparación de
hormigones y morteros, y tiene un peso específico, una densidad, una viscosidad, y muchas
otras propiedades que influyen directamente en la obtención de un producto para uso ingenieril
como también en los suelos donde se ejecutarán las obras.

113

También podría gustarte