TFG000297
TFG000297
Madrid
Abril 2014
RESUMEN
La corrupción es actualmente uno de los temas que más preocupan a la sociedad.
El acto de ejercer la función pública en pos de obtener una ventaja económica mediante
el desvío de caudales públicos a fines privados no sólo constituye un ataque al Estado
de Derecho sino que también provoca una distorsión en el mercado. La corrupción
administrativa se erige por tanto como factor desestabilizador de primer orden de la
economía de un país, actuando de freno para su desarrollo. Por un lado, la corrupción
supone un coste añadido en los bienes y servicios que acaba siendo repercutido en el
consumidor final, el ciudadano de a pie. Por otro, puede dar lugar a una desconfianza
generalizada en el sistema por la cual muchos encuentren justificación en la
contravención de normas basándose en que las personas que representan el interés
general también eluden el cumplimiento de las mismas.
Casos tan notorios como los de los ERE en Andalucía, los trajes de Camps y el
caso de las ITV de Oriol Pujol han agitado aún más si cabe el malestar de la masa
popular hacia la clase política española. Si a ello se añade que la Fiscalía General del
Estado se hace eco del creciente número y entidad de procedimientos abiertos sobre
casos de corrupción, resulta especialmente atractivo analizar profundamente todo lo que
concierne a este tipo delictivo.
El delito de cohecho encierra más connotaciones y es un sujeto de mayor
discusión doctrinal. Para empezar, la figura del cohecho tiene su origen en
ordenamientos jurídicos tan primitivos como el de la Antigua Roma. La lex Cornelia
Fulvia, por ejemplo, ya ordenaba que los votos no se comprasen con dádivas o regalos.
Tal es el corte tradicional y la relevancia de este delito que un partido político expresó
en la última década su voluntad de modificar un precepto que data desde el CP 1822: el
de "en consideración a su cargo". Además de ser el delito más representativo de la
corrupción, el cohecho es sujeto de numerosas interpretaciones doctrinales
controvertidas y de jurisprudencia abundante y cambiante. El presente informe, por
tanto, tiene por objeto identificar los puntos del delito de cohecho más discutidos por la
doctrina así como la interpretación que los Tribunales vienen haciendo de cada una de
sus modalidades.
1
ABREVIATURAS E INDICACIONES PRÁCTICAS
AP Administración Pública
ATS Auto del Tribunal Supremo
CIS Centro de Investigaciones Sociológicas
CGPJ Consejo General del Poder Judicial
CP Código Penal
GRECO Group of Estates Against Corruption
EEG Equipo de Evaluación del GRECO
RAE Real Academia Española
STS Sentencia del Tribunal Supremo
TS Tribunal Supremo
2
1. INTRODUCCIÓN
1
FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO "Corrupción social y política" en Memoria, Centro de
Estudios Jurídicos. Ministerio de Justicia, Madrid, 2013, pp. 648-652
3
funcionario público ha dictado una resolución injusta, o ha incumplido un trámite
esencial para que la conducta sea objeto de un delito de prevaricación.
2
FERNÁNDEZ DE BUJÁN, A., Derecho Público Romano, 12ª ed., Aranzadi, Cizur Menor, 2009, pp.
462-467.
4
2. EL DELITO DE COHECHO
2.1. Introducción
El cohecho se enmarca dentro del repertorio que constituyen los delitos contra la
Administración Pública del Título XIX del Código Penal. Es un delito peculiar puesto
que dentro del Capítulo V, dedicado exclusivamente a su prescripción, acoge
numerosos subtipos en función del sujeto que ejecuta la acción. La doctrina lo
clasifica en cohecho activo y cohecho pasivo según sea el particular el que corrompe
al funcionario con dádivas y promesas, o el funcionario quien las solicita o acepta del
particular, respectivamente. El cohecho pasivo se puede dividir a su vez en cohecho
propio e impropio; sin embargo, la doctrina difiere de lo que debe considerarse
cohecho impropio, pues algunos autores estiman "impropio" el cohecho derivado de
la realización de un acto del funcionario público propio de su cargo, mientras que
otros consideran que lo verdaderamente impropio del acto es la solicitud o recepción
de un regalo por razón del cargo que ostenta el funcionario público.
El delito de cohecho se recoge en los artículos 419 al 427 de la Ley Orgánica 5/2010,
de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre,
del Código Penal. Su regulación tiene por objetivo evitar la influencia del interés
privado en el ejercicio correcto e imparcial de las funciones públicas.
Antes de definir la figura del cohecho en sus diferentes vertientes, es preciso adelantar
que el hecho de que algunos autores distingan el cohecho activo del cohecho pasivo
no supone una bilateralidad del mismo, pues según afirma MUÑOZ CONDE, el
5
cohecho no se origina en el acuerdo de voluntades del funcionario y el particular, sino
que son "dos delitos distintos y autónomamente castigados"3. Si bien tradicionalmente
la jurisprudencia había conceptuado este delito como una forma de participación del
funcionario y el particular en tanto que convergían en la obtención de un resultado, no
fue hasta la entrada en vigor del nuevo Código Penal cuando se admitió la
unilateralidad del delito de cohecho. Así lo hizo saber el Tribunal Supremo en su STS
de 3 de febrero de 2009, núm. 102/2009 [RJ 2009, 1771]:
3
MUÑOZ CONDE, F, Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.931.
4
ORTIZ DE URBINA, I. "Delitos contra la Administración Pública" en Lecciones de Derecho Penal.
Parte Especial, dirigido por SILVA SANCHEZ, J.M. y coordinado por RAGUÉS I VALLÈS, 3ª ed.,
Atelier, Barcelona, 2011, p. 338
5
MUÑOZ CONDE, F, Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.935.
6
conciliadora de ambas corrientes, reconociendo como cohecho impropio tanto los
casos en que se solicita dádiva o presente o se admite ofrecimiento o promesa para
realizar un acto propio del cargo o como recompensa del ya realizado, como aquellos
en que se admita dádiva o regalo que le fueren ofrecidos al funcionario en
consideración a su función 6 . Esta última corriente doctrinal es la que ha venido
sosteniendo el Tribunal Supremo7.
6
SUÁREZ-MIRA RODRIGUEZ, C.; JUDEL PRIETO, Á.;PIÑOL RODRÍGUEZ, J.R.; "Cohecho" en
La corrupción a examen, Aranzadi, Cizur Menor, 2012, pp. 231-234.
7
Vid. STS núm. 745/ 2013 de 4 de noviembre de 2013 [JUR 2013\376810] y STS núm. 472/2011 de
19 de mayo de 2011 [RJ 2011\5734]
7
Los hechos declarados probados por conformidad del acusado D. Luis Alberto,
consistentes en la aceptación de prendas de vestir como dádiva o regalo en consideración a
su función como Jefe de Gabinete de la Agencia Valenciana de Turismo, son constitutivos
del delito continuado de cohecho pasivo impropio, tipificado en el artículo
426 del Código Penal.
Por otro lado, el Tribunal Supremo parece que aboga por una interpretación restrictiva
del "cohecho propio" e incluye en él únicamente los casos en que se solicita o recibe
por la Autoridad o funcionario público la dádiva, presente, ofrecimiento, promesa o
soborno con la finalidad de ejecutar una acción u omisión delictiva o injusta.
En algunos casos se ha pronunciado de forma indirecta señalando que "falta un
presupuesto esencial del tipo del delito de cohecho impropio, cual es el de que el
percibo de la dádiva o regalo es recibido por la Autoridad o Funcionario Público en su
condición de tal y en consideración al cargo público que ocupe".8
En otros, lo ha hecho de forma directa. Es el caso de sentencias como STS 19 de
mayo de 2011, núm. 472/2011 [RJ 2011\5734], donde señala que el artículo 420 del
Código -que habla sobre los actos en el ejercicio del cargo- debe ser "calificado como
delito de cohecho propio":
En cuanto a la calificación jurídica de los hechos se estima que estos deben ser
calificados como delito de cohecho propio, ex art. 420 Cpenal y no de cohecho impropio
del art. 425-1º Cpenal como fue calificado en la instancia, y junto con ello, postulaba la
existencia de dos delitos y no uno solo.
Además, aunque no deba ser considerado parte de la jurisprudencia por ser un auto
judicial, el magistrado del Tribunal Supremo MAZA MARTIN establece en su Auto
de 1 de junio de 2007 [JUR 2007\197729]:
8
Vid STS núm 245/ 2013 de 4 de noviembre de 2013 [JUR 2013\376810].
8
De acuerdo con lo que la doctrina mayoritaria y el Tribunal Supremo consideran
cohecho impropio, a lo largo del escrito se adoptará la corriente ideológica de autores
como SUÁREZ-MIRA y PIÑOL RODRÍGUEZ en tanto que, en primer lugar, un
cohecho impropio debe ser todo aquel alejado del nexo causal entre la dádiva y el acto
corrupto que impida un correcto funcionamiento de la Administración y sea realizado
en el ejercicio del cargo y contrario a los deberes inherentes al cargo público.
Partiendo de la base que el bien jurídico que se protege es el correcto funcionamiento
de la Administración Pública y de la estricta definición que la RAE otorga a la palabra
como "característico o peculiar de cada persona o cosa", en segundo lugar se entiende
que lo "característico" de un acto corrupto es el perjuicio que causa al sistema
económico y jurídico de un país y su falta de sujeción al marco de facultades que le
han sido atribuidas a las personas a las que hemos asignado la defensa del interés
general. El cohecho "no característico" es un acto que no impide un correcto
funcionamiento de la Administración, pero merece ser castigado porque es injusto,
entre otros, que un miembro de la Administración reciba o solicite un regalo por el
recto ejercicio de sus funciones. Este tipo lesiona por lo tanto de forma menos gravosa
que el cohecho propio el correcto funcionamiento de la Administración Pública. Por
este motivo y porque el legislador ha querido castigarlo así con mayor severidad, el
cohecho propio debe ceñirse únicamente al supuesto de hecho del artículo 419 CP.
Así las cosas, el cohecho propio incluiría todos los supuestos en los que concurre una
solicitud o recepción de dádivas por la autoridad o el funcionario que están
conectadas con actos u omisiones de dichas personas que bien pueden ser
constitutivos de delito, injustos, como recompensa del acto ya realizado, o meramente
tendentes a procurar una abstención en la realización de un acto propio del cargo.
En la otra cara de la moneda, el cohecho impropio acogería tanto los casos en que se
solicita dádiva o presente o se admite ofrecimiento o promesa para realizar un acto
propio del cargo o como recompensa del ya realizado, como aquellos en que se
admita dádiva o regalo que le fueren ofrecidos al funcionario en consideración a su
función única ex arts. 420, 421 y 422.
9
2.4. Cuestiones comunes
9
GORDILLO, A., "Teoría General del Derecho Administrativo", en Tratado de Derecho
Administrativo y obras selectas, Tomo 8, 2ª ed., FDA, Buenos Aires, 2013, pp. 41,42.
10
MORALES PRATS, F.; RODRÍGUEZ PUERTA,M.J., "Libro II: Título XIX: Capítulo V", en
Comentarios a la Parte Especial del Derecho Penal, dirigido por QUINTERO OLIVARES, G. y
coordinado por MORALES PRATS, F., 7ª ed., Aranzadi, Cizur Menor, 2008. pp. 1658-1659.
11
ORTS BERENGUER, E., "Delitos contra la Administración Pública (II)", en Derecho Penal Parte
Especial, Tirant lo Blanch, Valencia, 2010, p.713.
10
que, con su poder económico, pretende obtener del funcionario público un trato de
favor"12.
Hay que tener presente también que la reforma de 2010 ha extendido la aplicación del
delito de cohecho a los "funcionarios de la Unión Europea y a los funcionarios
nacionales de otro Estado miembro de la Unión", introduciendo en la primera parte
del art. 427 CP una definición del tipo de funcionario:
12
MUÑOZ CONDE, F, Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.929.
13
Boletín Oficial de las Cortes Generales, Proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley
Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, 4 de octubre de 2013.
11
aplicable a otros agentes de la Unión Europea;
2.º toda persona puesta a disposición de la Unión Europea por los Estados miembros
o por cualquier organismo público o privado que ejerza en ellas funciones
equivalentes a las que ejercen los funcionarios u otros agentes de la Unión Europea;
El primer artículo del Capítulo V del Título XIX del Código Penal, el 419, tipifica
como delito la solicitud o recepción por parte de la autoridad o funcionario público,
por sí o por persona interpuesta, en provecho propio o de un tercero, de dádiva, favor
o retribución de cualquier clase, o la aceptación de ofrecimiento o promesa "para
12
realizar en el ejercicio de su cargo un acto contrario a los deberes inherentes al mismo
o para no realizar o retrasar injustificadamente el que debiera practicar"14.
El legislador remite este artículo a normas extrapenales que regulan las funciones y
deberes del funcionario y, por ende lo que es "contrario a los deberes inherentes al
cargo público".
Esta modalidad se considera la más grave pues lleva aparejada una pena de prisión de
tres a seis años, una multa de doce a veinticuatro meses y una inhabilitación especial
para el empleo o cargo público de siete a doce años. Posteriormente se analizará cómo
y por qué las diferentes leyes orgánicas reguladoras del Código Penal han venido
estableciendo penas progresivamente más graves.
Este tipo delictivo, al igual que el resto de cohechos, es un delito de mera actividad
consumado con la solicitud o recepción de la dádiva, por sí o por persona interpuesta;
o con la aceptación del ofrecimiento o promesa para ejecutar un acto, sin que sea
14
Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de
noviembre, del Código Penal . Art. 419. (BOE núm. 152, 23 de junio de 2010).
13
necesario que la contrapartida acepte la solicitud o la oferta. En otras palabras, a
efectos de responsabilidad criminal del funcionario público es indiferente que el
particular acepte su solicitud de la dádiva. Por tanto, debido al carácter unilateral del
cohecho pasivo propio y a la consumación del mismo por la mera solicitud, resulta
especialmente difícil encontrar un supuesto en el que dar cabida a su ejecución en
grado de tentativa.
Por otro lado, en sede de cohecho activo sí cabe la exclusión de responsabilidad del
funcionario público cuando el particular ofrezca y aquél rechace, asunto que será
objeto de análisis posteriormente.
La solicitud ha de comportar una petición seria y concreta de una dádiva por parte del
funcionario público a un particular como contraprestación por un comportamiento que
sea contrario a los deberes inherentes al cargo público que ostenta.
En primer lugar, el comportamiento que se espera del funcionario no está definido,
por lo que puede considerarse una resolución, un informe, o de un simple acto
15
VALEIJE ÁLVAREZ, I., El tratamiento penal de la corrupción del funcionario: el delito de
cohecho y OLAIZOLA NOGALES, I., El delito de cohecho, citados por MUÑOZ CONDE, F.,
Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013, p.935.
14
material de ocupación de un objeto16. En segundo lugar, la conducta típica se realiza
bien con un hacer bien con un no hacer o abstención de un acto que el funcionario
debería realizar. Esto es una novedad de la LO 5/2010, que incorpora en este precepto
el anterior art. 421 de "no realizar el acto que debiera practicar en el ejercicio de su
cargo".
Finalmente, en este tipo delictivo puede que el acto realizado sea constitutivo de
delito -una falsedad, coacción, tráfico de influencias, etc.- aunque en la actualidad no
tiene por qué ser necesariamente de esa naturaleza. El último apartado del mismo art.
419 prevé la aplicación de las normas del concurso, que a menudo suele ser real, para
los casos en que el acto fuera delictivo:
Art. 419 CP: "... sin perjuicio de la pena correspondiente al acto realizado, omitido o
retrasado en razón de la retribución o promesa, si fuera constitutivo de delito".
La recepción exige que el funcionario incorpore a su patrimonio o al de un tercero la
dádiva que le es ofrecida. En palabras de ORTS BERENGUER, "la recepción del
favor o retribución ha de ser con el propósito de adquisición e integración dentro del
patrimonio personal del funcionario, o en su caso, para el disfrute de la ventaja
ofrecida"17.
16
SUÁREZ-MIRA RODRIGUEZ, C.; JUDEL PRIETO, Á.;PIÑOL RODRÍGUEZ, J.R.; "Cohecho" en
La corrupción a examen, Aranzadi, Cizur Menor, 2012, p. 230.
17
ORTS BERENGUER, E., "Delitos contra la Administración Pública (II)", en Derecho Penal Parte
Especial, Tirant lo Blanch, Valencia, 2010, p.714.
18
VALEIJE ÁLVAREZ, I., El tratamiento penal de la corrupción del funcionario: el delito de
cohecho y OLAIZOLA NOGALES, I., El delito de cohecho, citados por MUÑOZ CONDE, F.,
Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013, p.935.
19
MUÑOZ CONDE, F, Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.935
15
2.6. Cohecho pasivo impropio
Artículo 420 CP: " La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un
tercero, recibiere o solicitare, por sí o por persona interpuesta, dádiva, favor o retribución
de cualquier clase o aceptare ofrecimiento o promesa para realizar un acto propio de su
cargo, incurrirá en la pena de prisión de dos a cuatro años, multa de doce a veinticuatro
meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de tres a siete
años".
Este tipo delictivo lo enmarco como cohecho impropio porque además de los motivos
mencionados supra20, la jurisprudencia del Tribunal Supremo así lo ha hecho saber en
STS de 8 de junio de 2006, núm. 636/2006 [RJ 2006\3725]. En el momento en que
fue dictada la LO 5/2010 todavía no había entrado en vigor, y los artículos
mencionados en el párrafo corresponden, respectivamente, a "acto propio de su cargo"
y a "acto no prohibido legalmente":
Por ello debe entenderse que tanto el art. 425 como el art. 426 tipifican conductas
consideradas como cohecho pasivo impropio que no ostentan la condición del delito
necesariamente bilateral y no extiende al cohecho activo paralelo, pues la conducta del
donante puede no ser punible, salvo que pueda encuadrarse en el tipo del art. 423 CP. que
se refiere solo a los casos de corromper o intentar corromper.
Esta nueva redacción de la LO 5/2010 pone fin a la confusa redacción anterior para la
distinción entre acto no prohibido legalmente y acto propio del cargo.
A este respecto, el Tribunal Supremo venía subsumiendo bajo "acto no prohibido
legalmente" toda aquella conducta que no pudiera ser encuadrada como "acto propio
del cargo", concepto este último que define en la sentencia anterior de 8 de junio de
2006 donde aclara que:
20
Vid. apartado: "2.3. Cohecho propio vs Cohecho impropio"
16
El realizar un acto propio de su cargo supone que el acto ha de ser relativo al ejercicio
del cargo que desempeña el funcionario. Relativo es lo que hace relación o referencia a
una cosa, guarda conexión con ella, por lo que lo único que exige el texto legal es que el
acto que ejercita el funcionario guarde relación o conexión con las actividades publicas
que desempeña.
Otros autores venían sosteniendo que los "actos no prohibidos legalmente" referían a
actos menores, manuales, auxiliares, y de apoyo al órgano administrativo21. Quienes
fueran partidarios de esta postura tienen actualmente dos opciones: reconocer el
incremento desproporcionado e incomprensible de la sanción asociada que prescribe
el art. 420, que abraza el antiguo art. 426 CP 1995 o defender su atipicidad.
La pena asociada a este delito es la pena de prisión de dos a cuatro años, una multa de
doce a veinticuatro meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público de
tres a siete años. Este tipo se describe en el art. 420 CP y está destinado a castigar la
tentación de los funcionarios públicos de pedir una cantidad económica por el recto
ejercicio de sus funciones o, motivo de discusión doctrinal, la aceptación de "regalos
de cortesía" por la realización de la función pública.
Si bien profundizaremos más adelante sobre este tema, se trata de un sujeto de
controvertida discusión y su legislación extrapenal no sirve de gran ayuda. No
obstante, el Tribunal Supremo aclara en su STS de 13 de junio de 2008 que estará
excluida de este tipo toda conducta que se considere adecuada socialmente.
Artículo 421 CP: "Las penas señaladas en los artículos precedentes se impondrán
también cuando la dádiva, favor o retribución se recibiere o solicitare por la autoridad o
funcionario público, en sus respectivos casos, como recompensa por la conducta descrita
en dichos artículos".
En tercer lugar aparece el artículo 421 CP, que versa sobre el llamado "cohecho
pasivo subsiguiente", es decir, los casos en los que una vez tomada la decisión -acto
contrario, o inherente al cargo, o retraso o abstención del mismo- el funcionario
solicita o recibe una dádiva o favor por haberlo hecho.
21
RAMOS RUBIO, C., "Comentario a la reforma del cohecho de los arts. 419 a 439 y 455 CP" en La
corrupción a examen, Aranzadi, Cizur Menor, 2012, p. 248.
17
Lo particular de este tipo es la inexistencia de solicitud previa, ni de pacto alguno
entre el que lo da y el que lo recibe. No hay vinculación, pues, entre la recompensa
obtenida y el acto administrativo. A modo introductorio, pues será objeto de ulterior
análisis, algunos autores consideran que la prescripción de este tipo es innecesaria
puesto que "la recompensa no es más que una consecuencia de la promesa, expresa o
tácita, que se le hizo al funcionario antes de la realización del acto"22 y por tanto,
entraría dentro de los tipos de los arts. 419 y 420 CP.
La pena asociada a este tipo es la misma que la que correspondería en caso de haberla
solicitado o recibido antes de adoptar la decisión. Ello inspira la crítica que autores
como SUÁREZ-MIRA RODRÍGUEZ, JUDEL PRIETO y PIÑOL RODRIGUEZ
dedican a este precepto, ya que no debería recibir el autor de este delito el "mismo
tratamiento penal que aquel que ha solicitado o se ha concertado con otro para torcer
el adecuado funcionamiento de la Administración"23.
Artículo 422 CP: "La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un
tercero, admitiera, por sí o por persona interpuesta, dádiva o regalo que le fueren ofrecidos
en consideración a su cargo o función, incurrirá en la pena de prisión de seis meses a un
año y suspensión de empleo y cargo público de uno a tres años".
Este tipo sirve como válvula de escape para los tribunales cuando no pueden
encontrar una relación causal entre la dádiva recibida y el acto realizado, pues si se
consigue probar por lo menos que la dádiva se entregó por la condición de
funcionario de la persona cohechada, entonces la acción sería perseguible y punible.
22
MUÑOZ CONDE, F., Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.933.
23
SUÁREZ-MIRA RODRIGUEZ, C.; JUDEL PRIETO, Á.;PIÑOL RODRÍGUEZ, J.R.; "Cohecho" en
La corrupción a examen, Aranzadi, Cizur Menor, 2012, p. 232.
18
De nuevo, la delimitación entre lo punible o no reside en su "adecuación social". Esto
supone que "mientras que estas dádivas o regalos no pasen de cuantías moderadas o
de lo que en los usos sociales se considere forma habitual de relación amistosa, el art.
422" no debe ser aplicado"24.
La pena asociada a este delito es de seis meses a un año de prisión -éste sí se puede
beneficiar de las reglas generales de sustitución y suspensión de la pena- y una
suspensión de empleo y cargo público de uno a tres años.
La otra cara de la moneda se muestra cuando son los particulares quienes corrompen
el correcto funcionamiento de la Administración Pública bien mediante el
ofrecimiento de dádivas bien por la aceptación de las exigencias de los funcionarios.
En este caso, el particular que ofrezca o entregue una dádiva al funcionario será
castigado con la misma pena de prisión y multa que le correspondería a éste:
Artículo 424 CP: "1. El particular que ofreciere o entregare dádiva o retribución de
cualquier otra clase a una autoridad, funcionario público o persona que participe en el
ejercicio de la función pública para que realice un acto contrario a los deberes inherentes
a su cargo o un acto propio de su cargo, para que no realice o retrase el que debiera
practicar, o en consideración a su cargo o función, será castigado en sus respectivos
casos, con las mismas penas de prisión y multa que la autoridad, funcionario o persona
corrompida.
2. Cuando un particular entregare la dádiva o retribución atendiendo la solicitud de la
autoridad, funcionario público o persona que participe en el ejercicio de la función
pública, se le impondrán las mismas penas de prisión y multa que a ellos les
correspondan.
24
MUÑOZ CONDE, F., Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.936.
19
Como se puede observar también, a diferencia del cohecho pasivo, el particular no
será castigado por las promesas que realizare. No obstante, diversa jurisprudencia
aclara que no siempre quedará impune, sino sólo cuando promete y el funcionario no
acepta25.
Para los casos en los que el particular realiza la promesa y el funcionario la acepta,
entonces el particular será considerado inductor del cohecho que el funcionario
comete. A estos efectos el particular se podrá beneficiar de la rebaja de pena
facultativa del artículo 65.3 CP. Todo ello se explicará en el apartado "Principales
aspectos controvertidos de los tipos de cohecho".
Artículo 425 CP: "Cuando el soborno mediare en causa criminal a favor del reo por
parte de su cónyuge u otra persona a la que se halle ligado de forma estable por análoga
relación de afectividad, o de algún ascendiente, descendiente o hermano por naturaleza,
por adopción o afines en los mismos grados, se impondrá al sobornador la pena de prisión
de seis meses a un año".
25
Vid. apartado: "Principales aspectos controvertidos de los tipos de cohecho"
20
2.9. Exclusión de la pena
Por último, la exención de la pena en los delitos de cohecho está prevista en el art.
426 CP para el particular que ocasionalmente haya accedido a la solicitud del
funcionario y lo denuncie a la autoridad competente antes de que se abra
procedimiento judicial, "siempre que no haya transcurrido más de dos meses desde la
fecha de los hechos":
Artículo 426 CP: "Quedará exento de pena por el delito de cohecho el particular que,
habiendo accedido ocasionalmente a la solicitud de dádiva u otra retribución realizada
por autoridad o funcionario público, denunciare el hecho a la autoridad que tenga el
deber de proceder a su averiguación antes de la apertura del procedimiento, siempre que
no haya transcurrido más de dos meses desde la fecha de los hechos".
Por otro lado, para los casos no recogidos en este tipo penal en los que el particular es
quien ofrece dádiva al funcionario y después se arrepiente, los tribunales vienen
aplicando la atenuante de confesión del art. 21.4º CP. Así se puede observar en la
Sentencia núm. 3/2011 de 17 de marzo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía
[JUR 2011\242223]:
Con todo, no puede carecer de trascendencia la actitud del acusado Anton, que [...] sí
reúne los requisitos de la circunstancia atenuante de confesar la infracción a las
autoridades, puesto que puso en conocimiento los hechos que podían perjudicarle, lo hizo,
desde luego, " antes de conocer que el procedimiento se dirige contra él ", y prestó una
ayuda eficaz y relevante para la investigación y enjuiciamiento del caso, manteniendo su
versión hasta el final pese a que no existían otras pruebas que pudieran llegar a
incriminarlo.
[...] La Sala entiende que en supuestos fronterizos (sólo falta un requisito adjetivo, como
es el transcurso de un determinado plazo de tiempo) entre la excusa absolutoria y la
atenuante de confesión, la alegación por la defensa de la excusa absolutoria permite aplicar
la atenuante de confesión, aunque no haya sido expresamente invocada. Si la misma
conducta (denunciar) sirve, en cierto plazo, para exculpar, no puede dejar de servir para
21
atenuar la responsabilidad cuando ha transcurrido el plazo fijado legalmente, siempre que
se esté en el caso de hechos no conocidos hasta entonces por la autoridad.
El artículo 427 CP, cuyo primer apartado ya ha sido analizado en sede de "Sujeto
Activo" al hablar de los funcionarios de la Unión Europea26, constituye una de las
novedades del Capítulo V presentado por la LO 5/2010. La segunda parte del mismo -
aunque el Proyecto de Ley de 2013 lo remite a un nuevo artículo (427 bis)27 - está
destinada a regular la responsabilidad de las personas jurídicas en los delitos de
cohecho:
a) Multa de dos a cinco años, o del triple al quíntuple del beneficio obtenido
cuando la cantidad resultante fuese más elevada, si el delito cometido por la
persona física tiene prevista una pena de prisión de más de cinco años.
b) Multa de uno a tres años, o del doble al cuádruple del beneficio obtenido
cuando la cantidad resultante fuese más elevada, si el delito cometido por la
persona física tiene prevista una pena de más de dos años de privación de libertad
no incluida en el anterior inciso.
c) Multa de seis meses a dos años, o del doble al triple del beneficio obtenido
si la cantidad resultante fuese más elevada, en el resto de los casos.
Atendidas las reglas establecidas en el artículo 66 bis, los jueces y tribunales
podrán asimismo imponer las penas recogidas en las letras b) a g) del apartado 7
del artículo 33."
26
vid. apartado: "2.4.2. Sujeto Activo"
27
Proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del
Código Penal, 4 de octubre de 2013 (Boletín Oficial de las Cortes Generales, X Legislatura, Núm. 66)
22
siguiente "Del tráfico de influencias". El Código prescribe que "en todos los casos
previstos en este capítulo y el anterior, las dádivas, presentes o regalos caerán en
decomiso" ex art. 431 CP.
3. EVOLUCIÓN LEGISLATIVA
Por esta razón será objeto de análisis la evolución legislativa de la normativa penal en
relación con el delito de cohecho desde el Código Penal de 1973 hasta nuestros días.
Así, se comparará dicho Código y el Código que lo sustituye, la Ley Orgánica
10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, así como las Leyes orgánicas
modificadoras del mismo: la LO 5/ 2010, y el Proyecto de Ley de 2013. La Ley
Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, por la que se modifica la Ley Orgánica
10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal y la Ley Orgánica 3/2000, de 11 de
enero, de modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código
Penal, en materia de lucha contra la corrupción de agentes públicos extranjeros en las
transacciones comerciales internacionales, no serán objeto de análisis en este escrito
en tanto que no tienen relevancia práctica en relación con el cohecho del Capítulo V
del Título XIX.
23
autoridad y funcionario público. Además, a diferencia de la normativa actual, no se
castigaba el cohecho por el que el funcionario público retrasaba injustificadamente un
acto; sin embargo, sí se describe como punible la omisión de un acto que debiera
practicar el funcionario.
Si bien actualmente distinguimos cinco medios por los que se puede realizar la acción
típica del cohecho -dádiva, favor, retribución de cualquier clase, ofrecimiento o
promesa-, por aquel entonces el Código sólo mencionaba la "dádiva o presente, el
ofrecimiento y la promesa-.
El tipo que se equipara al art. 420 CP 2010, aquél en el que el funcionario público
solicita o acepta una dádiva por la realización de un acto dentro de sus competencias,
llevaba aparejada una pena de prisión menor y multa del tanto al triplo de la dádiva.
En el ordenamiento actual la pena de prisión es de dos a cuatro años.
Por otro lado, el cohecho activo era castigado de forma idéntica al Código actual, es
decir, con la misma pena que el funcionario corrompido.
24
regulación actual que asocia al tipo una pena de prisión de seis meses a un año,
entonces se imponía al sobornante una multa equivalente al valor de la dádiva28.
Por último, cabe resaltar que el último artículo del Título obligaba a decomisar en
todo caso las dádivas o presentes, mientras que en el Código actual esta norma
aparece en el Capítulo "Del tráfico de influencias", artículo 431.
El Código Penal de 1973 fue sustituido por el Código Penal de 1995, actualmente
vigente. Este fue introducido con gran expectación pues supuso una reforma total del
anterior sistema de penas. Se simplificaba por un lado la regulación de las penas
privativas de libertad, y por otro lado, introducía cambios en las penas pecuniarias,
como la adopción del sistema de días-multa y los trabajos en beneficio de la
comunidad. Además, la LO 10/1995 mantuvo la redacción de gran parte del Capítulo
anterior: En primer lugar menciona los tipos relacionados con el cohecho propio, y
por último, todos aquellos relativos al cohecho impropio. La atenuación de la pena
aparece inmediatamente después del espacio dedicado al cohecho propio, mientras
que la exención de responsabilidad lo hace al final del capítulo.
El artículo 419 CP 1995 versa sobre el cohecho pasivo propio básico -acto y u
omisión en el ejercicio del cargo constitutivo de delito-; el art. 420 sobre el acto
injusto aunque no constitutivo de delito en el ejercicio del cargo; y el 421 sobre la
abstención de la realización de un acto. Le siguen los artículos relacionados con la
extensión de la responsabilidad a jurados, árbitros y peritos; con el cohecho activo, y
como ya he dicho anteriormente, con la atenuación de la pena. Esta última se eleva
desde una multa equivalente al valor de la dádiva a una pena de multa de tres a seis
meses.
28
Decreto 3096/1973, de 14 de septiembre, por el que se publica el Código Penal, texto refundido
conforme a la Ley 44/1971, de 15 de noviembre. (BOE núm. 297 de 15 de septiembre de 1973, pp.
24004-24018).
25
Los artículos 425 y 426 CP 1995 recogen los tipos impropios del cohecho, esto es,
aquellos en los que el funcionario recibe dádiva por realizar actos propios de su cargo
o no prohibidos legalmente, o en consideración a su función.
Por otro lado, respecto del Código anterior, esta redacción recoge bajo el mismo tipo
penal los actos y omisiones constitutivas de delito realizadas en el ejercicio del cargo.
La pena de prisión para este delito se eleva hasta el marco penal de dos a seis años.
Se cubre también el vacío legal referente al provecho, que puede ser propio o de un
tercero; sin embargo, el concepto de "dádiva o presente" se mantiene.
Para empezar, el art. 420 incluye todo acto injusto relativo de su cargo que no
constituya delito. Por otro lado, el art. 425 se refiere a actos realizados propios de su
cargo. Entiendo que, en primer lugar, todo acto recogido en un supuesto de hecho del
26
Código Penal es implícitamente injusto, por lo que no se entiende por qué el
legislador hace especial alusión a ese concepto incluyéndolo en el supuesto de hecho.
También se superponen algunas partes de los artículos mencionados supra. Los actos
propios del cargo se pueden incluir en el artículo 420 en tanto que también son
relativos al ejercicio de su cargo. Resulta paradójico que un acto propio del cargo no
sea un acto relativo al ejercicio del cargo, si bien no todos los actos relativos al cargo
tienen que ser propios del mismo. A su vez, resulta difícil fijar un criterio diferencial
entre un acto propio del cargo y un acto no prohibido legalmente. Si bien algunos
autores venían reservando a éstos últimos aquellos actos menores, auxiliares y de
apoyo al órgano administrativo, esta idea no convence 29 . Por todo lo anterior es
positivo que nuestro legislador penal haya recogido todas las anteriores conductas en
un sólo artículo -el art. 420-. El legislador del 2010 ha establecido como eje del
Capítulo la distinción entre cohecho pasivo y cohecho activo y también ha arreglado
el problema anterior, en primer lugar dedicando exclusivamente un artículo para
recoger el cohecho subsiguiente, y en segundo lugar, recogiendo en el actual art. 420
CP todos los actos realizados propios del cargo.
29
RAMOS RUBIO, C., "Comentario a la reforma del cohecho de los arts. 419 a 439 y 455 CP" en La
corrupción a examen, Aranzadi, Cizur Menor, 2012, p. 248
27
3.3. Ley Orgánica 5/2010
Por esta razón, RAMOS RUBIO entiende que la elevación del marco penal para los
delitos de cohecho encuentra su fundamento en las recomendaciones del Group of
Estates Against Corruption (GRECO). Este organismo comunitario creado en 1998 en
el seno del Consejo de Europa para la implementación del Convenio Penal sobre la
Corrupción aconseja en su Informe de Evaluación, aprobado el 15 de mayo de 2009,
30
Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de
noviembre, del Código Penal . Art. 419. (BOE núm. 152, 23 de junio de 2010).
31
RAMOS RUBIO, C., "Del delito de cohecho: Mano más dura todavía contra la corrupción nacional e
internacional" en La Reforma Penal del 2010: Análisis y Comentarios, dirigido por QUINTERO
OLIVARES, G.; Aranzadi, Cizur Menor, 2010, p. 341.
28
"aumentar las sanciones con el fin de garantizar que estos delitos puedan dar lugar a
la extradición".
Si a todo ello añadimos que España fue sometida a una revisión sobre el
cumplimiento de estas recomendaciones, debiendo presentar al GRECO un informe al
respecto antes del 30 de noviembre de 2010, sí podemos deducir que pudo ser éste el
fundamento principal del aumento de las penas para los delitos de cohecho.
Ahora, si analizamos uno a uno los artículos, se puede observar también una
reestructuración de todo el apartado. En primer lugar se puede observar cómo la
distinción cohecho propio-impropio ya no es el eje que divide el capítulo. El
legislador se ha decantado por incidir más en la diferencia entre cohecho activo y
cohecho pasivo.
32
Group of Estates Against Corruption (GRECO), "Incriminación" en Informe de evaluación relativo a
España, 42ª Reunión Plenaria, Estrasburgo, 2009.
29
El GRECO se hace eco en su Tercer Informe de las importantes modificaciones en
relación con los delitos de corrupción de la LO 5/2010:
En particular, se prevé́ una simplificación de los tipos de conducta que dan lugar al
delito de corrupción pasiva; se propone que los cinco diferentes tipos de conducta arriba
descritos queden reducidos a tres categorías: (i) cohecho impropio (actos ilícitos); (ii)
cohecho propio (actos lícitos); y (iii) soborno aceptado en base al cargo del empleado
público. De igual forma, las modificaciones del Código Penal propuestas prevén un delito
de cohecho activo autónomo que ya no remite a las disposiciones pertinentes sobre
cohecho pasivo y que es inequívocamente aplicable tanto a los actos lícitos como a los
ilícitos.
El artículo 419 aglutina los tipos contemplados en los arts. 419, 420 y 421 CP 1995
derogados, esto es, tanto los actos que el funcionario o autoridad hubiera realizado en
el ejercicio de su cargo y que son contrarios a los deberes inherentes del mismo, como
la no realización o retraso injustificado de aquel acto que debiera practicar. Se elimina
por tanto el artículo que condenaba de forma exclusiva la no adopción del acto, e
introduce el retraso injustificado.
Las penas a imponer serán las de prisión de tres a seis años -eleva el límite inferior
para que no pueda estar sujeto a los beneficios de la sustitución o suspensión de la
pena-, multa de doce a veinticuatro meses e inhabilitación especial para empleo o
cargo público por tiempo de siete a doce años. Teniendo en cuenta que el art. 421 CP
1995 que el art. 419 actual incluye no contemplaba ninguna pena privativa de libertad,
algunos autores entienden injustificable para algunas conductas omisivas el aumento
del marco penal 33 . No entiende lo mismo el Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ), órgano que ya reclamó por dos veces en sus Informes al Anteproyecto de Ley
de reforma del Código Penal, en 2006 y 200834, que inexplicablemente la "conducta
33
SUÁREZ-MIRA RODRIGUEZ, C.; JUDEL PRIETO, Á.;PIÑOL RODRÍGUEZ, J.R.; "Comentario
a la reforma del cohecho de los arts. 419 a 439 y 455 CP" en La corrupción a examen, Aranzadi, Cizur
Menor, 2012, p. 245.
34
Consejo General del Poder Judicial, Informe al Anteproyecto de Ley Orgánica, por la que se
modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, 20 noviembre 2008.
30
era sancionada en todo caso más levemente y en precepto diferente, como si no se
tratara de un acto relativo a los deberes del cargo, con independencia de que fuera o
no delictiva". Estas recomendaciones, además de la crítica realizada por el EEG al
"castigo mucho más benévolo al funcionario que se abstiene de un acto debido
relacionado con el ejercicio de su cargo que al que se limita a no ejecutar un acto
oficial" pudieron ser las razones por las que nuestro legislador penal modificó el
Código Penal incluyendo la omisión en el artículo 419 actual.
Por otro lado, otra de las novedades del texto reformado es la nueva definición de la
ventaja dirigida al funcionario. El término generalmente utilizado en el CP 1995
"dádiva o presente" parecía hacer alusión a un beneficio exclusivamente material
puesto que la sanción pecuniaria exigía una valoración económica de la "ventaja" del
funcionario. El legislador de 2010 cumple con las recomendaciones del Informe de
Evaluación del GRECO, cuyos autores proponen modificar el Código Penal de tal
manera que también se tengan en cuenta las posibles ventajas de carácter inmaterial.
Por este motivo, la LO 5/2010 ya incluye en sus preceptos la "dádiva, favor o
retribución de cualquier clase", además de establecer multas mensuales en vez de
multas relativas a la cuantía de la dádiva. Esto ha llevado a algunos autores como
RAMOS RUBIO a afirmar que la dádiva no tiene ya un exclusivo contenido
económico sino que "se admiten también otro tipo de contraprestaciones, por ejemplo
sexuales"35.
Igual de llamativo es el incremento punitivo del art. 420 CP, en el que se pasa del
tanto al triple del valor de la dádiva y suspensión del empleo o cargo público de seis
meses a tres años, a la pena de prisión de dos a cuatro años, multa de doce a
veinticuatro meses e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo
de tres a siete años.
35
ORTIZ DE URBINA, I. "Delitos contra la Administración Pública" en Lecciones de Derecho Penal.
Parte Especial, dirigido por SILVA SANCHEZ, J.M. y coordinado por RAGUÉS I VALLÈS, 3ª ed.,
Atelier, Barcelona, 2011, p. 336
31
sufre una de las mayores modificaciones de la reforma al transformarse aquélla en una
pena de prisión de seis meses a un año.
El artículo 426 que recoge la exención de la pena introduce la ampliación del plazo
para interponer denuncia a la autoridad competente antes de que se abra el
procedimiento judicial. Éste pasa de los diez días de la redacción original del Código
a los dos meses.
4.1. Adecuación social de los regalos de cortesía por el recto ejercicio de sus
funciones
Mientras las dádivas o regalos no pasen de cuantías moderadas o de lo que en los usos
sociales se considere forma habitual de relación amistosa, el art. 421 o el 422 no
deben ser aplicados. Queda fuera de lo adecuado socialmente los regalos de suficiente
entidad capaces de mover la voluntad de la autoridad. Dice MUÑOZ CONDE que "el
factor humano nunca debe desaparecer de las relaciones entre Administración y
32
administrado, pero tampoco potenciarse hasta el punto de preferirse frente a criterios
objetivos de cualificación, imparcialidad, justicia y eficacia36.
Por un lado, MUÑOZ CONDE considera únicamente dádivas las prestaciones que
tengan un contenido económico -regalos, favores o retribuciones- y excluye de éstas
acciones como el acceso carnal, conducta ésta última castigable en sede del art. 443
bajo la "libertad sexual desde el punto de vista del funcionario"37.
Por otro lado, la mayoría doctrinal de la mano de autores como ORTIZ DE URBINA,
ORTS BERENGUER y RAMOS RUBIO, sí consideran que tras la reforma de la LO
5/2010, sí admite el legislador como dádiva otro tipo de contraprestaciones como las
sexuales38. Las modificaciones del Código Penal propuestas incorporan una nueva
definición de los términos utilizados para definir el provecho obtenido de forma que
se refiera tanto a un beneficio material como inmaterial (“dádiva, favor o recompensa
de cualquier naturaleza”). Además, la referencia a multas mensuales en las sanciones
elimina cualquier alusión a una valoración puramente económica del soborno.
36
MUÑOZ CONDE, F., Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.936.
37
MUÑOZ CONDE, F., Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.932.
38
ORTIZ DE URBINA, I. "Delitos contra la Administración Pública" en Lecciones de Derecho Penal.
Parte Especial, dirigido por SILVA SANCHEZ, J.M. y coordinado por RAGUÉS I VALLÈS, 3ª ed.,
Atelier, Barcelona, 2011, p. 336
33
4.3. Solicitud de dádiva vía intermediario y no llega al destinatario. ¿Tentativa o
consumación?
La solicitud ha de comportar una petición seria y concreta de una dádiva por parte del
funcionario público a un particular como contraprestación por un comportamiento que
sea contrario a los deberes inherentes al cargo público que ostenta.
Este tipo delictivo, al igual que el resto de cohechos, es un delito de mera actividad
consumado con la solicitud o recepción de la dádiva, por sí o por persona interpuesta;
o con la aceptación del ofrecimiento o promesa para ejecutar un acto, sin que sea
necesario que la contrapartida acepte la solicitud o la oferta. En otras palabras, a
efectos de responsabilidad criminal del funcionario público es indiferente que el
particular acepte su solicitud de la dádiva. Por tanto, debido al carácter unilateral del
cohecho pasivo propio y a la consumación del mismo por la mera solicitud, resulta
especialmente difícil encontrar un supuesto en el que dar cabida a su ejecución en
grado de tentativa.
34
4.4. Cohecho pasivo subsiguiente innecesario puesto que la recompensa es
consecuencia de la promesa
Artículo 421 CP: "Las penas señaladas en los artículos precedentes se impondrán
también cuando la dádiva, favor o retribución se recibiere o solicitare por la autoridad o
funcionario público, en sus respectivos casos, como recompensa por la conducta descrita
en dichos artículos".
4.5. Cohecho activo: particular no castigado por las promesas que realiza.
Artículo 424 CP: "1. El particular que ofreciere o entregare dádiva o retribución de
cualquier otra clase a una autoridad, funcionario público o persona que participe en el
ejercicio de la función pública para que realice un acto contrario a los deberes inherentes
a su cargo o un acto propio de su cargo, para que no realice o retrase el que debiera
practicar, o en consideración a su cargo o función, será castigado en sus respectivos
casos, con las mismas penas de prisión y multa que la autoridad, funcionario o persona
corrompida.
Para los casos en los que el particular realiza la promesa y el funcionario la acepta,
entonces el particular será considerado inductor del cohecho que el funcionario
comete. A estos efectos el particular se podrá beneficiar de la rebaja de pena
facultativa del artículo 65.3 CP. Esto no es aplicable al inductor del intraneus, según
la STS núm. 684/2013 de 3 septiembre de 2013 [RJ 2013\7713]
[..] Además el recurrente está condenado como inductor o cooperador necesario no como
autor directo, lo que hace todavía más diáfana la cuestión. Si se le considera extraneus
pese a su condición de Alcalde Presidente, sería cooperador necesario o inductor del
intraneus . Desde luego que su condición de Alcalde Presidente hace descartable cualquier
posibilidad de atemperación penológica por la vía del art. 65.3 CP.
39
MUÑOZ CONDE, F., Derecho Penal. Parte Especial, 19ª ed., Tirant lo Blanch, Valencia, 2013,
p.933.
35
Además de lo anterior, de la redacción "el particular que ofreciere o entregare dádiva
para que realice un acto" se infiere que el particular queda exonerado de
responsabilidad criminal cuando "ofrece por su realización". Sí queda incluido en el
precepto del art. 424.2 CP quien entregare dádiva atendiendo la solicitud de la
autoridad. No obstante, realizaré un ulterior análisis comparativo de las diferentes
corrientes doctrinales.
5. CONCLUSIONES
La primera conclusión a la que llego, por tanto, es que el análisis de un delito como el
cohecho ha sido objeto de enorme satisfacción para mí, a la par que ha ido
despertando en mí un creciente interés en cuanto a las múltiples modalidades del
mismo y la interpretación que se ha venido dando desde que fuera codificado como
figura autónoma por primera vez en nuestro ordenamiento jurídico a través del
Código Penal de 1822.
36
todos los supuestos de hecho posibles. No obstante, deja algunas pequeñas lagunas
como hemos visto en sede de cohecho activo o en regalos en consideración al cargo
del funcionario público, lagunas que son objeto de supuestos de atipicidad alejados de
la responsabilidad criminal. Estimo necesario que el ordenamiento jurídico español
debe adoptar lo mejor de cada sistema y tratar de simplificar nuestros supuestos de
hecho en aras de una aplicación más eficaz por parte de los tribunales.
Por esta razón creo que el delito de cohecho debe reducirse a tres tipos: el cohecho
pasivo propio, el cohecho pasivo impropio y el cohecho activo.
Los regalos en consideración al cargo del funcionario ha sido desde siempre objeto de
mucha polémica. ¿Dónde se debe poner el límite para que un cargo público pueda
aceptar un regalo por razón de amistad? Pues bien, en consonancia con la
interpretación de los tribunales, mi postura está en "lo adecuado socialmente".
Deben salir de los supuestos de hecho todas aquellas dádivas cuyas cuantías sean
moderadas o de lo que en los usos sociales se considera una forma habitual de
relación amistosa, como puede ser invitar a un café, tabaco, e incluso a una comida.
37
Aplicando por tanto esta lógica, sería castigable la aceptación por parte del
funcionario de un coche, unas vacaciones de una semana en los mejores hoteles, una
vivienda... En definitiva, todo aquello que no sea necesario y que pueda ser de entidad
suficiente como para mover la voluntad del funcionario a conceder sus favores. A
pesar de que algunos consideren que los regalos de entidad no tienen por qué mover la
voluntad de un funcionario íntegro y disciplinado, en mi opinión, "la mujer del César
no sólo tiene que ser honrada sino que parecerlo". Así pues, en la opinión de cada uno
está si los trajes que fueron objeto de tanta discusión en el "caso Camps" son regalos
de entidad más que suficiente, o si por el contrario, son insuficientes para mover la
voluntad de un presidente autonómico.
Por último, es preciso destacar una de las nuevas modificaciones que el Proyecto de
Ley 2013 quiere incorporar a nuestro Código Penal. Hasta ahora, los administradores
concursales han quedado alejados del supuesto de hecho del cohecho en tanto que no
eran considerados sujetos activos. No obstante, después de la crisis económica que ha
puesto en jaque el tejido empresarial español, numerosas sociedades empresariales se
han visto abocadas a solicitar el concurso de acreedores. Este supone que una
Administración Concursal ajena a los administradores de la sociedad se hace cargo de
la misma con el fin de dar una salida ordenada a los problemas de liquidez. El poder
que tiene el administrador es muy grande, ya que de su informe que presenta al juez
depende en primer lugar si la sociedad debe ser disuelta o no, y qué rango merecen
tener los distintos créditos de los que es deudora la sociedad. A mayor poder, mayor
tentación de solicitar o de recibir dádivas para tratar de orientar su voluntad a
intereses personales o de quien ofrece la dádiva.
38
BIBLIOGRAFÍA
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