PARTES DE LA CONSTITUCIÓN
En el caso de México, las partes en que se divide la Constitución federal son:
DOGMÁTICA – artículos 1 al 29
La parte dogmática de la Constitución mexicana trata de los derechos hmanos
de las personas, contiene las limitaciones de la actividad del Estado frente a los
particulares y es identificada propiamente con las garantías individuales.
ORGÁNICA – artículos 30 al 136
La parte orgánica tiene como objetivo la organización del Poder Público y las
facultades de sus órganos.
¿QUÉ SON LOS DERECHOS HUMANOS?
Los Derechos Humanos son el conjunto de prerrogativas sustentadas en
la dignidad humana, cuya realización efectiva resulta indispensable para el
desarrollo integral de la persona. Este conjunto de prerrogativas se encuentra
establecido dentro del orden jurídico nacional, en nuestra Constitución Política,
tratados internacionales y las leyes.
La dignidad humana es un valor intrínseco que todas las personas tienen
desde su nacimiento y que les otorga el derecho a ser respetadas y valoradas.
Es la base de los derechos humanos y se fundamenta en la idea de que todas
las personas tienen el mismo valor, independientemente de su edad,
habilidades, apariencia o origen.
La dignidad humana implica:
Reconocer a las personas como seres individuales y sociales.
Tratar a los demás de manera respetuosa, compasiva y positiva.
No comportarse con las personas como si fueran objetos o medios para
lograr fines personales.
La dignidad humana se reafirma en las Constituciones de los países y en
tratados internacionales. La Declaración Universal de Derechos Humanos,
promulgada en 1948, estableció la libertad e igualdad de derechos para todos
los seres humanos, incluyendo su dignidad.
Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres
humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo,
origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición.
Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna.
Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.
Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la
ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional
consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho
internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las
obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas
situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de
promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de
los individuos o grupos.
El respeto hacia los derechos humanos de cada persona es un deber de
todos. Todas las autoridades en el ámbito de sus competencias, tienen la
obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos
consignados en favor del individuo.
Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo
en determinadas situaciones y según las debidas garantías procesales. Por
ejemplo, se puede restringir el derecho a la libertad si un tribunal de justicia
dictamina que una persona es culpable de haber cometido un delito.
Los derechos humanos son iguales y no discriminatorios: La no
discriminación es un principio transversal en el derecho internacional de
derechos humanos. Está presente en todos los principales tratados de
derechos humanos y constituye el tema central de algunas convenciones
internacionales como la Convención Internacional sobre la Eliminación de
todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
El principio se aplica a toda persona en relación con todos los derechos
humanos y las libertades, y prohíbe la discriminación sobre la base de una lista
no exhaustiva de categorías tales como sexo, raza, color, y así sucesivamente.
El principio de la no discriminación se complementa con el principio de
igualdad, como lo estipula el artículo 1 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad y derechos”.
Artículo 1º Constitucional. En los Estados Unidos Mexicanos todas las
personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución
y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así
como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse
ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta
Constitución establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad
con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia
favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación
de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de
conformidad con los principios de universalidad, interdependencia,
indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir,
investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los
términos que establezca la ley.
Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos
del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho,
su libertad y la protección de las leyes.
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el
género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de
salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o
cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular
o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
Los derechos humanos incluyen tanto derechos como obligaciones. Los
Estados asumen las obligaciones y los deberes, en virtud del derecho
internacional, de respetar, proteger y realizar los derechos humanos. La
obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de
interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación
de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos
humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que
los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los
derechos humanos básicos. En el plano individual, así como debemos hacer
respetar nuestros derechos humanos, también debemos respetar los derechos
humanos de los demás.
La aplicación de los derechos humanos a la que se encuentran
obligadas todas las autoridades se rige por los principios de universalidad,
interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
El principio de la universalidad. Todas las personas son titulares de todos los
derechos humanos. Dicho principio se encuentra estrechamente relacionado a
la igualdad y no discriminación. No obstante, para lograr la igualdad real se
debe atender a las circunstancias o necesidades específicas de las personas.
Principio de Interdependencia: Consiste en que cada uno de los derechos
humanos se encuentran ligados unos a otros, de tal manera que el
reconocimiento de uno de ellos , así como su ejercicio, implica necesariamente
que se respeten y protejan múltiples derechos que se encuentran vinculados.
Principio de Indivisibilidad: Implica que los derechos humanos no pueden
ser fragmentados sea cual fuere su naturaleza. Cada uno de ellos conforma
una totalidad, de tal forma que se deben reconocer, proteger y garantizar de
forma integral por todas las autoridades.
Principio de Progresividad: Constituye una obligación del Estado para
asegurar el progreso en el desarrollo constructivo de los derechos humanos, al
mismo tiempo, implica una prohibición para el Estado respecto a cualquier
retroceso de los derechos. El Estado debe proveer las condiciones más
óptimas de disfrute de los derechos y no disminuir ese nivel logrado.
CLASIFICACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Los derechos son producto de su tiempo y de las necesidades de la
sociedad, de conformidad con las condiciones sociales e ideológicas en el que
se desarrollan (espacio y el tiempo).
Derechos Civiles y Políticos (Primera Generación)
Estos derechos comenzaron a emerger como una teoría durante los
siglos XVII y XVIII, la cual se basa sobre todo en consideraciones políticas. Se
comenzó a reconocer que hay ciertas cosas que los todo-poderosos
gobernantes no deberían poder hacer y que el pueblo debe tener cierta
influencia en las políticas que les afectan. Las dos ideas centrales son las de la
libertad personal y la de proteger a los individuos contra las violaciones
cometidas por el estado.
Derechos Civiles
Derecho a la vida
Derecho a la integridad física.
Derecho a la libertad.
Derecho a la igualdad y no discriminación.
Derecho a la libertad de expresión.
Derecho a la libertad de imprenta.
Derecho a que se respete la vida privada.
Derecho al acceso a la información.
Derecho a la libertad de tránsito.
Derecho a una nacionalidad.
Derecho de acceso a la justicia.
Derecho a la identidad.
Derechos Políticos
Derecho a votar y ser votado para cargos públicos.
Derecho de libertad de reunión o de asociación.
Derecho afiliación.
Derechos Sociales, Económicos y Culturales (Segunda Generación)
Estos derechos se refieren a como la gente vive y trabaja junta, así como
a las necesidades básicas de la vida. Se centran en las ideas de igualdad y la
garantía de acceso a los bienes sociales y económicos, a los servicios y a las
oportunidades. Se han convertido cada vez más en tema de reconocimiento
internacional por los efectos de la industrialización y el aumento de la clase
obrera. Estos procesos dieron lugar a la aparición de nuevas demandas e
ideas acerca del significado de la vida y la dignidad humana. Se dieron cuenta
de que la dignidad de la persona humana exige algo más que la mínima falta
de interferencia por parte del estado, propuesta por los derechos civiles y
políticos.
Derechos Económicos
Derecho al trabajo.
Derecho a buenas condiciones laborales.
Derecho a un salario justo.
Derecho a la libertad de trabajo: Contra el trabajo forzado, la prostitución
y la servidumbre por deudas.
Derecho a la libertad y organización sindical.
Derechos Sociales
Derecho a la alimentación y a vestido.
Derecho a tener una vivienda digna.
Derecho a gozar de salud y atención médica.
Derecho a educarse.
Derecho vacaciones y divertirse sanamente.
Derechos Culturales
Derecho a disfrutar de la creación artística del propio pueblo.
Derecho a los beneficios de la ciencia y de los avances de la técnica.
Derecho al propio idioma.
Derecho a la propia cultura.
Derecho a la propia religión.
Derechos de Solidaridad
Derechos de solidaridad (Tercera Generación)
La base sobre la que se asienta la tercera generación es la solidaridad y
la idea de que estos derechos abarcan otros colectivos de la sociedad y de los
pueblos, tales como el derecho al desarrollo sostenible, a la paz o a un medio
ambiente sano. En gran parte del mundo, las condiciones de extrema pobreza,
la guerra, los desastres ecológicos y naturales han hecho que solo se hayan
producido avances muy limitados en el respeto de los derechos humanos. Por
esa razón, muchas personas han considerado que el reconocimiento de una
nueva categoría es necesaria: estos derechos velan porque se den las
condiciones adecuadas para que las sociedades, en especial en el mundo en
desarrollo, puedan proporcionar los ya reconocidos de primera y segunda
generación.
Derecho a la Autodeterminación
Derecho a la Identidad Nacional y Cultural
Derecho a la Independencia Económica y Política
Derecho a la Paz
Derecho a la Solución de problemas Alimenticios, Educativos y
Ecológicos
Derecho al Patrimonio de la Humanidad
Derecho al Medio Ambiente Sano
Derechos a la Ciencia y Tecnología (Cuarta Generación)
Los derechos de la Ciencia y Tecnología corresponden a la cuarta generación
implica a las innovaciones tecnológicas y la globalización.
Entre los derechos de cuarta generación se pueden citar:
El derecho de acceso a la informática.
El derecho de acceso a la sociedad de la información en condiciones de
igualdad y no discriminación.
Al uso del espectro radioeléctrico y de la infraestructura para los
servicios en línea sean satelitales o por vía de cable.
El derecho a formarse en las nuevas tecnologías.
El derecho a la autodeterminación informativa.
El derecho a la seguridad digital