INSTITUTO TECNOLOGICO DE
TLALNEPANTLA
UNIDAD 1 TUTORIAS
“ LOS VALORES “
ALUMNA: CLAUDIA NAYELI MONROY GALARZA
GRUPO:G-4
TUTOR: CONTADOR ALFONSO SALINAS
INTRODUCCION
La compasión y el perdón son dos valores fundamentales que juegan un papel crucial en nuestra vida
personal y social. Estos valores nos permiten conectar con los demás de manera más profunda, superar
conflictos y desafíos, y cultivar un ambiente más positivo y respetuoso.
Importancia
⦁ Fomentan la empatía
⦁ Mejoran las relaciones interpersonales.
⦁ Reducen el estrés y la ansiedad.
⦁ Promueven la sanación personal y relacional.
⦁ Cultivan una mentalidad más abierta y compasiva.
Beneficios
⦁ Mejora la salud mental y emocional.
⦁ Fortalece las relaciones familiares y sociales.
⦁ Incrementa la autoestima y la confianza.
⦁ Fomenta un ambiente más positivo y respetuoso.
⦁ Inspira a otros a hacer lo mismo.
PRUDENCIA
El valor de la prudencia consiste en la capacidad de actuar con sensatez y moderación, evaluando
cuidadosamente las posibles consecuencias de nuestras acciones antes de realizarlas. Este valor nos
invita a reflexionar antes de tomar decisiones, evitando impulsos y actos apresurados, y buscando
siempre el camino que minimice riesgos y maximice beneficios, no solo para uno mismo, sino también
para los demás.
Descripción de la prudencia:
Reflexión antes de actuar: Implica detenerse a pensar en lo que se va a hacer y sus posibles
repercusiones.
Sensatez: Elegir la mejor opción, incluso si es la menos atractiva a corto plazo, en beneficio de un
resultado más positivo a largo plazo.
Precaución: Evitar acciones imprudentes o peligrosas que puedan causar daños físicos, emocionales o
materiales.
Aplicación en el día a día:
1. En la toma de decisiones personales: Antes de tomar una decisión importante, como cambiar de
trabajo o hacer una inversión, la prudencia nos ayuda a considerar todos los factores y evaluar los pros y
contras.
2. En las relaciones interpersonales: Al interactuar con los demás, ser prudente implica no actuar de
manera impulsiva, pensando antes de hablar y evitando comentarios que puedan herir o generar
conflictos innecesarios.
3. En la conducción y el tráfico: La prudencia nos lleva a respetar las normas de tránsito, anticipar
situaciones peligrosas y actuar con responsabilidad para prevenir accidentes
4. En el manejo de dinero: Ser prudente al gastar, ahorrando y no comprometiendo nuestra estabilidad
económica por decisiones impulsivas.
DISCERNIMIENTO
El discernimiento es el valor que nos permite distinguir con claridad lo correcto de lo incorrecto, lo
verdadero de lo falso, y lo relevante de lo irrelevante, guiando nuestras decisiones y acciones. Es una
habilidad que se basa en la reflexión profunda, el análisis crítico, y el uso de la razón para evaluar
situaciones, hechos y opciones antes de tomar una determinación.
Descripción del discernimiento:
Capacidad de juicio: Es la habilidad para hacer juicios acertados y sabios en situaciones complejas o
inciertas.
Claridad y enfoque: Permite ver con claridad la mejor opción entre varias, separando lo esencial de lo
superfluo.
Consciencia y percepción: Involucra estar consciente de los factores éticos, morales y racionales que
rodean una situación, y usar esa percepción para elegir lo más adecuado.
Aplicación en el día a día:
1. En la toma de decisiones: Ante situaciones difíciles, el discernimiento nos ayuda a evaluar todas las
opciones y elegir la que más se alinee con nuestros principios y objetivos. Por ejemplo, discernir entre lo
urgente y lo importante en la gestión del tiempo.
2. En el ámbito laboral: En el trabajo, es clave para identificar qué tareas requieren mayor atención, qué
decisiones son estratégicas y qué caminos son más productivos. Permite resolver problemas de manera
lógica y efectiva.
3. En las relaciones personales: El discernimiento nos ayuda a entender mejor a los demás, distinguir
intenciones y comportamientos, y actuar en consecuencia. Nos permite ver cuándo apoyar o cuándo es
necesario poner límites
4. En el consumo de información: Hoy en día, con la sobrecarga de información, el discernimiento es
crucial para identificar fuentes confiables, discernir entre noticias falsas y verdaderas, y no dejarse llevar
por información engañosa o sensacionalista.
5. En situaciones morales o éticas: Nos permite diferenciar entre el bien y el mal, guiando nuestras
acciones hacia lo que es justo y correcto, incluso cuando es difícil o cuando hay presiones externas que
nos empujan en otra dirección.
DETERMINACION
La determinación es el valor que refleja la firmeza y constancia para alcanzar metas, superando
obstáculos y manteniéndose enfocado en los objetivos, a pesar de las dificultades o contratiempos. Es
una cualidad que implica tener claridad en lo que se quiere lograr y el compromiso de seguir adelante
hasta alcanzar el resultado deseado.
Descripción de la determinación:
Firmeza de propósito: Implica tener una meta clara y no desviarse de ella, manteniendo la convicción,
incluso en momentos de adversidad.
Resistencia y perseverancia: Es la capacidad de continuar con esfuerzo y dedicación, aun cuando el
camino se pone difícil.
Compromiso y enfoque: La determinación demanda un enfoque constante, evitando distracciones que
puedan alejar del objetivo principal.
Aplicación en el día a día:
1. En el logro de metas personales: La determinación es esencial para alcanzar objetivos como mejorar la
salud, aprender una nueva habilidad o desarrollar un proyecto personal. Implica no rendirse, aunque el
progreso sea lento o difícil.
2. En el ámbito profesional: En el trabajo, la determinación se traduce en la capacidad de superar
desafíos, aprender de los fracasos y seguir esforzándose para alcanzar metas profesionales, como un
ascenso o completar un proyecto importante.
3. En el estudio: Para los estudiantes, la determinación es clave para mantener el esfuerzo a largo plazo,
como prepararse para un examen difícil o completar un curso, sin ceder ante el cansancio o la
desmotivación.
4. En el deporte y la actividad física: La determinación nos ayuda a mantener la disciplina y el esfuerzo
necesario para mejorar nuestro rendimiento, superar retos físicos o lograr metas como completar una
carrera o mejorar una marca personal.
DECISION
El valor de la decisión consiste en la capacidad de tomar elecciones firmes y conscientes, evaluando las
opciones disponibles y asumiendo las consecuencias de esas decisiones. Este valor está relacionado con
la confianza en uno mismo, la claridad de pensamiento y la responsabilidad, ya que decidir implica
enfrentar incertidumbres y riesgos, pero con determinación y convicción.
Descripción del valor de la decisión:
Claridad y enfoque: Ser capaz de definir claramente lo que se desea lograr y elegir el camino adecuado
para llegar a ese objetivo.
Seguridad y confianza: Tomar decisiones con seguridad, confiando en que las elecciones realizadas son
las correctas en función de la información disponible.
Responsabilidad: Aceptar y asumir las consecuencias de las decisiones tomadas, sean positivas o
negativas.
Resolución: No titubear ni posponer indefinidamente las decisiones, evitando la parálisis por análisis o la
duda
Aplicación en el día a día:
1. En la toma de decisiones cotidianas: Desde elegir cómo organizar el día hasta decisiones sobre qué
hacer en momentos de ocio, el valor de la decisión nos ayuda a evitar la procrastinación y actuar de
manera eficiente.
2. En el trabajo: En el ámbito laboral, la habilidad de tomar decisiones rápidas y efectivas es fundamental
para gestionar proyectos, resolver problemas y avanzar. La indecisión puede retrasar el progreso y
generar incertidumbre en el equipo.
3. En la vida familiar: En situaciones familiares, es importante tomar decisiones que consideren el
bienestar de todos, como la elección de actividades, la solución de conflictos o decisiones sobre
educación o finanzas.
4. En el manejo del tiempo: Decidir cómo organizar las tareas, establecer prioridades y asignar tiempos
para cada actividad requiere claridad mental y firmeza para seguir el plan establecido
5. En las relaciones personales: El valor de la decisión también se aplica a la hora de resolver conflictos o
avanzar en compromisos en las relaciones, tomando decisiones que favorezcan el respeto mutuo y la
claridad en la comunicación.
6. En la superación de dudas o miedos: Muchas veces, tomar decisiones implica enfrentar el miedo a
equivocarse. La decisión firme ayuda a avanzar y, en caso de errores, aprender y corregir el rumbo sin
quedar atrapado en la incertidumbre.
PACIENCIA
El valor de la paciencia consiste en la capacidad de mantener la calma, perseverar y esperar sin
frustrarse ante situaciones difíciles, demoradas o que no podemos controlar de inmediato. Es un valor que
implica autocontrol, tolerancia y resistencia frente a la impaciencia o la presión de resultados rápidos,
entendiendo que algunas cosas requieren tiempo y esfuerzo.
Descripción del valor de la paciencia:
Calma en la espera: Es la capacidad de mantener la tranquilidad cuando los resultados tardan en llegar o
las circunstancias no se desarrollan como se esperaba.
Autocontrol: Implica no dejarse llevar por la ansiedad, la frustración o la impulsividad en situaciones de
tensión o conflicto.
Tolerancia: La paciencia también se refleja en la capacidad de soportar contratiempos, molestias o
personas difíciles sin reaccionar de manera negativa.
Perseverancia: A menudo, ser paciente significa continuar trabajando o esperando sin perder la
motivación o el enfoque en el objetivo.
plicación en el día a día:
1. En las relaciones personales: La paciencia es fundamental para mantener relaciones sanas, ya que
permite tolerar diferencias, superar conflictos y esperar el momento adecuado para resolver problemas sin
reaccionar de manera impulsiva.
2. En el trabajo o estudio: La paciencia es esencial para aprender, mejorar habilidades o completar
proyectos largos. Mantener la calma frente a errores o retrasos permite avanzar de manera más eficiente
y evitar el agotamiento.
3. En situaciones cotidianas: En situaciones como hacer una fila, esperar en el tráfico o lidiar con trámites,
la paciencia nos ayuda a mantener la calma y evitar el estrés.
4. En la crianza de los hijos: Los padres necesitan ser pacientes para guiar a sus hijos en su crecimiento,
comprender sus ritmos de aprendizaje y aceptar que cometerán errores en el proceso.
5. En la salud y el autocuidado: La paciencia es clave cuando se trabaja en mejorar la salud, como seguir
una dieta, un régimen de ejercicios o un tratamiento médico, donde los resultados no son inmediatos.
6. En el logro de metas personales: Muchas metas importantes, como emprender un proyecto, ahorrar
dinero o desarrollar una carrera, requieren tiempo. La paciencia permite seguir avanzando sin
desanimarse por la falta de resultados instantáneos.
AMOR
El valor del amor consiste en la capacidad de sentir y expresar afecto, respeto, cuidado y compasión
hacia los demás, y también hacia uno mismo. El amor se manifiesta en la bondad, la empatía y el
compromiso de mejorar la vida de quienes nos rodean, creando lazos significativos y fomentando la
armonía y el bienestar. Es un valor que no solo se aplica a las relaciones románticas, sino también a las
amistades, la familia, la comunidad e incluso hacia el entorno.
Descripción del valor del amor:
Afecto y cuidado: El amor implica un profundo sentimiento de cariño y dedicación hacia los demás,
deseando su felicidad y bienestar.
Compasión y empatía: Es la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás,
especialmente en momentos de dolor o dificultad, actuando con compasión.
Desinterés y generosidad: El amor genuino se da sin esperar nada a cambio. Implica ser generoso con el
tiempo, el esfuerzo y los recursos para ayudar a los demás.
Respeto y aceptación: El amor también implica respetar y aceptar a los demás tal como son, valorando su
individualidad y apoyando su crecimiento personal
Aplicación en el día a día:
1. En las relaciones familiares: El amor en la familia se refleja en el cuidado mutuo, el apoyo en momentos
difíciles y el respeto entre sus miembros. Se manifiesta en gestos de comprensión, perdón y solidaridad.
2. En las relaciones de pareja: En el amor romántico, se trata de cultivar la intimidad, el respeto mutuo y la
comprensión. Se traduce en acciones diarias que demuestran afecto, apoyo emocional y compromiso con
el bienestar del otro.
3. En las amistades: El amor entre amigos se expresa en el apoyo sincero, estar presente en los buenos y
malos momentos, y celebrar los logros del otro sin envidia ni competencia.
4. En la comunidad: El amor hacia la comunidad se demuestra mediante el servicio a los demás, la
solidaridad, y la contribución al bienestar común. Esto puede ser mediante la participación en acciones
voluntarias, ayudar a un vecino o contribuir al bienestar de los demás sin esperar nada a cambio.
5. Amor propio: El amor hacia uno mismo es fundamental para el bienestar emocional. Se refleja en el
cuidado de la salud física y mental, la autoaceptación y el reconocimiento de nuestras necesidades y
límites
6. En el entorno y la naturaleza: El amor también se extiende hacia el medio ambiente. Se manifiesta en
el respeto por la naturaleza, el cuidado de los recursos naturales y la protección del planeta para futuras
generaciones
SOCIABILIDAD
El valor de la sociabilidad consiste en la capacidad y disposición de interactuar de manera
positiva, abierta y respetuosa con otras personas, estableciendo conexiones y manteniendo
relaciones basadas en la comunicación, la cooperación y el respeto mutuo. La sociabilidad implica
habilidades de convivencia, empatía y adaptabilidad para desenvolverse en diferentes entornos
sociales, fomentando la armonía y el bienestar común.
Descripción del valor de la sociabilidad:
Apertura y disposición: Ser accesible y estar dispuesto a relacionarse con los demás, mostrando
interés genuino en sus ideas y emociones.
Habilidades de comunicación: Implica saber escuchar y expresarse con claridad, manteniendo un
diálogo respetuoso y constructivo.
Empatía: La sociabilidad requiere ponerse en el lugar de los demás, comprendiendo sus puntos de
vista y sentimientos, lo que facilita las interacciones.
Cooperación y trabajo en equipo: Favorece la colaboración y el trabajo conjunto, buscando el
beneficio común en lugar de la competencia o el conflicto.
Aplicación en el día a día:
1. En el trabajo: La sociabilidad es clave para construir un ambiente laboral saludable. Facilita
la comunicación efectiva con compañeros y superiores, permite trabajar mejor en equipo y
ayuda a resolver conflictos de manera pacífica.
2. En la familia: En el ámbito familiar, ser sociable ayuda a fortalecer los lazos afectivos,
mejorar la convivencia y fomentar la comunicación entre sus miembros, creando un entorno
de apoyo mutuo.
3. En las amistades: La sociabilidad permite cultivar amistades sanas y duraderas. Implica
estar disponible para los amigos, compartir momentos y experiencias, y ser un apoyo en
situaciones difíciles.
4. En la comunidad: Participar activamente en la comunidad a través de actividades sociales,
voluntariados o eventos vecinales promueve la solidaridad y la integración, contribuyendo
al bienestar común.
5. En el trato con desconocidos: La sociabilidad facilita las interacciones cotidianas, como
hablar con desconocidos en tiendas, en la calle o en eventos sociales, contribuyendo a un
ambiente más agradable y cordial.
AMISTAD
El valor de la amistad consiste en la capacidad de crear y mantener relaciones de confianza,
respeto, apoyo mutuo y afecto sincero con otras personas. La amistad es un vínculo basado en la
empatía, la lealtad, y el interés genuino por el bienestar del otro, lo que fomenta el crecimiento
personal y emocional tanto propio como del amigo. Este valor no solo se manifiesta en grandes
gestos, sino en la constancia, el cuidado y el acompañamiento cotidiano.
Descripción del valor de la amistad:
Lealtad y confianza: La amistad se basa en la fidelidad y la confianza mutua, donde ambas partes
pueden contar con el otro en todo momento, tanto en los buenos como en los malos momentos.
Apoyo mutuo: Los amigos se brindan ayuda emocional, moral y práctica cuando es necesario,
compartiendo las alegrías y ofreciendo consuelo en las dificultades.
Comprensión y empatía: Implica escuchar y comprender al otro, respetando sus puntos de vista y
sentimientos, incluso cuando no se esté de acuerdo.
Respeto y honestidad: El respeto por la individualidad y la honestidad en la comunicación son
pilares fundamentales de una verdadera amistad.
Aplicación en el día a día:
1. Escuchar y estar presente: En el día a día, la amistad se manifiesta en pequeños gestos
como estar disponible para escuchar, brindar apoyo emocional, o simplemente compartir
tiempo de calidad.
2. Apoyo en momentos difíciles: La amistad cobra especial valor cuando un amigo está
pasando por dificultades. Ser un apoyo confiable y ofrecer ayuda desinteresada demuestra
el compromiso hacia esa relación.
3. Celebrar los logros del otro: Ser un buen amigo implica alegrarse genuinamente por los
éxitos del otro, mostrando interés y entusiasmo por sus logros y proyectos.
4. Respeto a la individualidad: En la vida cotidiana, la amistad también significa respetar las
diferencias, entender que cada persona tiene su propio espacio, tiempo y manera de ver el
mundo, sin imponer expectativas.
5. Ser honesto y directo: En una amistad sana, es importante ser sincero, expresando las
preocupaciones de manera respetuosa, sin miedo a los desacuerdos, pero siempre con el
fin de fortalecer la relación
6. Cuidado constante: La amistad no solo se demuestra en momentos excepcionales, sino en
los detalles cotidianos, como recordar un cumpleaños, enviar un mensaje de apoyo o
simplemente preguntar cómo está el amigo.
AUTOESTIMA
El valor de la autoestima consiste en la valoración positiva y realista que una persona tiene de sí
misma, reconociendo su dignidad, cualidades, habilidades y logros, al tiempo que acepta sus
limitaciones y áreas de mejora. La autoestima saludable se basa en el autoconocimiento, el
respeto propio y la confianza en las propias capacidades para enfrentar desafíos. Es fundamental
para el bienestar emocional y el crecimiento personal.
Descripción del valor de la autoestima:
Autoaceptación: Implica aceptarse tal como se es, reconociendo tanto las fortalezas como las
debilidades, sin caer en la autocrítica destructiva.
Confianza en uno mismo: Es la seguridad en las propias habilidades y capacidades para lograr
metas y enfrentar dificultades.
Respeto propio: Valorar y cuidar el propio bienestar físico, emocional y mental, sabiendo que uno
merece respeto y trato digno.
Autocuidado: La autoestima lleva a tomar decisiones que favorezcan el bienestar personal,
evitando situaciones o relaciones dañinas.
**Aplicación en el día a día:
1. Autocuidado físico y emocional: Practicar hábitos saludables como una buena alimentación,
ejercicio, descanso adecuado, y buscar el bienestar emocional a través de actividades que
generen paz y satisfacción personal.
2. Establecer límites: En las relaciones interpersonales, la autoestima se refleja en la
capacidad de poner límites claros y respetar las propias necesidades, evitando ser
complaciente en exceso o permitir abusos.
3. Aceptación de errores y aprendizaje: Tener una autoestima saludable implica aceptar los
errores como parte del proceso de crecimiento, sin castigarse duramente, y aprender de
ellos para mejorar.
4. Reconocimiento de logros: Valorar los éxitos, por pequeños que sean, celebrando los
avances personales y reconociendo el esfuerzo invertido en cada logro.
5. Practicar el diálogo interno positivo: Ser consciente de los pensamientos negativos y
reemplazarlos con mensajes más amables y constructivos hacia uno mismo, como
recordarse las propias cualidades y capacidades.
6. Autocompasión: Ser compasivo con uno mismo en momentos de dificultad, tratándose con
la misma amabilidad y comprensión que se ofrecería a un amigo en una situación similar.
HUMILDAD
El valor de la humildad consiste en la capacidad de reconocer las propias limitaciones y virtudes sin
arrogancia ni soberbia, manteniendo una actitud abierta al aprendizaje y aceptando que siempre hay algo
más que mejorar. Ser humilde implica saber valorar los logros sin necesidad de alardear y estar dispuesto
a escuchar, aprender de los demás y admitir errores sin sentir que eso disminuye el valor personal.
Descripción del valor de la humildad:
Reconocimiento de las propias limitaciones: La humildad se manifiesta al admitir que no lo
sabemos todo y que tenemos espacio para crecer, siendo receptivos a la crítica constructiva
y los consejos de otros.
Ausencia de arrogancia: Ser humilde significa no creer que uno es superior a los demás, sino
que todos tienen algo que aportar, independientemente de sus habilidades o conocimientos.
Capacidad de aprendizaje: Implica estar siempre dispuesto a aprender de las experiencias,
de los errores propios y de las lecciones que pueden ofrecer otras personas.
Modestia en los logros: Valorar los éxitos sin necesidad de jactarse, y saber que las victorias
a menudo son fruto del esfuerzo colectivo y no solo del mérito individual.
Aplicación en el día a día:
1. Escuchar a los demás: La humildad se refleja al estar dispuesto a escuchar a otros sin
interrumpir ni imponer las propias ideas, valorando lo que cada persona tiene que
decir, independientemente de su posición o experiencia.
2. Admitir errores: En el trabajo, en casa o en las relaciones, ser humilde significa
reconocer cuando uno se equivoca y aprender de esos errores, en lugar de buscar
excusas o culpar a otros.
3. Aceptar críticas constructivas: La humildad nos permite aceptar críticas sin sentirnos
atacados, viendo las observaciones como oportunidades de mejora y crecimiento
personal o profesional.
4. Agradecer la ayuda: Reconocer con gratitud la colaboración o el apoyo de los demás en
los propios logros, entendiendo que el éxito rara vez es solo individual.
5. Evitar comparaciones: Ser humilde implica no compararse constantemente con los
demás, reconociendo el valor propio sin caer en la competencia o el juicio hacia otros.
6. Contribuir al bienestar de otros: La humildad se muestra también en el servicio a los
demás, ayudando cuando es posible sin esperar reconocimiento ni recompensas, y
sabiendo que el valor está en el acto mismo de ayudar.