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Impacto Global de la Crisis del Petróleo

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Universidad Mesoamericana, Sede A.V.

Administración de Empresas
Mercados Financieros

Tema:
Proyecto de Aplicación

Docente:

Werner Solis Juárez

Alumna:
Ac, Fatima Fernanda

Carnet:
202111932

[Fecha] 1
Indice
Crisis del petróleo............................................................................................... 4
Resumen.......................................................................................................... 5
Abstract........................................................................................................... 6
Crisis del petróleo............................................................................................ 7
Crisis del tequila............................................................................................... 15
Resumen........................................................................................................ 16
Abstract......................................................................................................... 17
Crisis del tequila............................................................................................ 18
Origen de la crisis financiera actual..................................................................23
Resumen........................................................................................................ 24
Abstract......................................................................................................... 25
Origen de la crisis financiera actual...............................................................26

[Fecha] 2
Crisis
Financiera

[Fecha] 3
Crisis del
petróleo

Resumen
La crisis del petróleo es un fenómeno que ha ocurrido en varias ocasiones a lo largo de la
historia y se caracteriza por un aumento significativo en el precio del petróleo crudo, así
como por problemas en el suministro de este recurso vital. Estas crisis suelen tener

[Fecha] 4
múltiples causas, que van desde conflictos geopolíticos en las regiones productoras de
petróleo hasta desastres naturales que afectan la producción o el transporte del crudo.
Las consecuencias de estas crisis suelen ser amplias y afectar a múltiples sectores de la
economía, ya que el petróleo es una fuente de energía fundamental y también se utiliza en
la fabricación de una amplia variedad de productos.
La Crisis del Petróleo es un periodo difícil en el que el mundo experimenta problemas
debido a la escasez y al alto costo del petróleo, que es un recurso vital para la economía
mundial. Esto sucedió por primera vez en 1973 cuando los países productores de petróleo
decidieron reducir su producción y aumentar los precios en respuesta a conflictos políticos
en el Medio Oriente.
Los efectos de esta crisis se sintieron en todo el mundo. En los países desarrollados, hubo
un aumento en los precios de los productos básicos y una disminución en la producción
económica, lo que llevó a la inflación y al desempleo. En los países subdesarrollados, la
crisis causó un aumento en la deuda externa y frenó el crecimiento económico, lo que
resultó en un empobrecimiento generalizado.
Esta crisis también llevó a un cambio en las políticas económicas, con la adopción de
medidas neoliberales que promovían la liberalización económica y la reducción del papel
del gobierno en la economía.
Más recientemente, en 2020, la industria petrolera enfrentó otra crisis debido a la pandemia
de COVID-19. La demanda de petróleo disminuyó drásticamente debido a la paralización
de la economía mundial, lo que provocó una caída en los precios del petróleo. Esto llevó a
situaciones inusuales, como precios negativos en algunos mercados, donde los vendedores
pagaban a los compradores para llevarse el petróleo.
Esta crisis afectó a los países productores de petróleo y también a los importadores,
especialmente en América Latina y el Caribe, donde el petróleo es una parte importante de
la economía.
Para hacer frente a esta crisis, se proponen varias recomendaciones de política, como
analizar las coberturas financieras, posponer inversiones en proyectos petroleros no
rentables, diversificar las fuentes de ingresos públicos, mejorar la eficiencia en la cadena de
transporte y distribución, racionalizar los subsidios a los combustibles y mantener los
planes de diversificación del sector eléctrico hacia fuentes renovables.
En resumen, la Crisis del Petróleo es un evento importante que ha tenido un impacto
significativo en la economía mundial, y es importante tomar medidas para mitigar sus
efectos y prepararse para futuras crisis.
Abstract

The oil crisis is a phenomenon that has occurred several times throughout history and is
characterized by a significant increase in the price of crude oil, as well as problems in the

[Fecha] 5
supply of this vital resource. These crises usually have multiple causes, ranging from
geopolitical conflicts in oil-producing regions to natural disasters that affect the production
or transportation of crude oil.
The consequences of these crises are often broad and affect multiple sectors of the
economy, as oil is a critical energy source and is also used in the manufacturing of a wide
variety of products.
The Oil Crisis is a difficult period in which the world experiences problems due to the
shortage and high cost of oil, which is a vital resource for the global economy. This first
happened in 1973 when oil-producing countries decided to reduce their production and
increase prices in response to political conflicts in the Middle East.
The effects of this crisis were felt throughout the world. In developed countries, there was
an increase in commodity prices and a decrease in economic output, leading to inflation and
unemployment. In underdeveloped countries, the crisis caused an increase in external debt
and slowed economic growth, resulting in widespread impoverishment.
This crisis also led to a change in economic policies, with the adoption of neoliberal
measures that promoted economic liberalization and the reduction of the government's role
in the economy.
More recently, in 2020, the oil industry faced another crisis due to the COVID-19
pandemic. Demand for oil decreased sharply due to the shutdown of the global economy,
causing a drop in oil prices. This led to unusual situations, such as negative prices in some
markets, where sellers paid buyers to take the oil.
This crisis affected oil-producing countries and also importers, especially in Latin America
and the Caribbean, where oil is an important part of the economy.
To address this crisis, several policy recommendations are proposed, such as analyzing
financial coverage, postponing investments in unprofitable oil projects, diversifying sources
of public revenue, improving efficiency in the transportation and distribution chain,
rationalizing subsidies to fuels and maintain the diversification plans of the electricity
sector towards renewable sources.
In summary, the Oil Crisis is a major event that has had a significant impact on the global
economy, and it is important to take steps to mitigate its effects and prepare for future
crises.

Crisis del petróleo


La toma de conciencia del tercer mundo, apenas independizado del dominio colonial
europeo, iba a suponer para Occidente un brusco despertar de la época de optimismo y de

[Fecha] 6
derroche energético que había caracterizado la recuperación económica de la posguerra
mundial. Algunos países pobres contaban con un arma fundamental en el mundo moderno:
el control de los recursos petrolíferos.

La importancia del petróleo

La proliferación de vehículos y aparatos de todo tipo (automóviles, aviones, barcos,


calefacciones, producción de electricidad) basados en combustibles derivados del
petróleo habían convertido este recurso en un elemento indispensable para las sociedades
industriales. Una importancia que ya se había puesto de manifiesto durante la Segunda
Guerra Mundial, pues una de las causas del fracaso alemán fue su carencia de recursos
petrolíferos.
Curiosamente, esta materia prima tan importante se mantuvo, hasta la crisis de 1973, a un
precio irrisorio, en gran parte debido a que casi todos los yacimientos se encontraban en
áreas coloniales o semi coloniales, como Indonesia, Arabia, etcétera.

La crisis de 1973

La situación cambió radicalmente en 1973. Ese año una coalición árabe formada por Egipto
y Siria atacó el territorio israelí con el apoyo del resto de los países islámicos. Israel recibió
rápida ayuda militar de Estados Unidos, al tiempo que Europa occidental, sin inmiscuirse
en el conflicto, apoyó tácitamente a Israel.
Como respuesta, los países árabes, que constituían el principal grupo de productores de
petróleo, decidieron recortar radicalmente la producción y aumentar los precios. En menos
de dos años el valor del barril de petróleo crudo se había multiplicado casi por diez, con
respecto al precio de principios de la década de 1970. Los resultados sobre la economía
mundial fueron devastadores.

Los grandes buques-cisterna constituyen la principal herramienta para el transporte del


petróleo.
1. Efectos mundiales
La crisis petrolífera de 1973 tuvo efectos diferentes sobre cada región del mundo:

[Fecha] 7
Países desarrollados:
 Aumento de los precios en las fases básicas de producción y distribución.
 Estancamiento de la producción, como resultado de lo anterior.
 Encarecimiento de los precios finales, con la consiguiente inflación.
 Disminución del consumo.
 Aumento del paro, al disminuir las actividades productivas.
 Déficit comercial de Occidente, al tener que importar a mayor precio no sólo el
petróleo, sino otras materias primas, a causa del incremento de los gastos de
transporte.

Países subdesarrollados:
 Aumento de la deuda exterior.
 Freno al crecimiento económico.
 Empobrecimiento generalizado.

Como excepción, los países pobres exportadores de petróleo experimentaron un rápido


crecimiento económico que, no obstante, apenas ha producido beneficios a largo plazo
debido a la falta de planificación.

2. El neoliberalismo

Una de las consecuencias de la crisis de 1973 fue un cambio en el modelo


económico adoptado en Occidente desde finales de la Segunda Guerra Mundial, que se
basaba en una economía de mercado complementada por un alto nivel de intervención
estatal.
A raíz de la crisis del petróleo se impusieron las teorías económicas neoliberales, basadas
en los siguientes puntos:
 Liberalización a gran escala de la producción y los intercambios comerciales.
 Disminución de la intervención estatal en la economía, con lo que el control
de la economía queda en manos de empresarios privados.
 Desregulación del mercado de trabajo, que ha producido precariedad en el
empleo.
 Reducción de los gastos públicos sociales (sanidad, educación, pensiones,
etc.).

La crisis del 2020


Este 2020 podría pasar a la historia como el peor año para la industria del petróleo. Tan
solo entre enero y abril de este año, los precios internacionales del energético han caído
más de 75%, lo que complica las operaciones y dificulta la rentabilidad de las empresas que

[Fecha] 8
sostienen la industria. Apenas esta semana, en los mercados financieros se llegó a cotizar el
barril de petróleo en -$40 dólares, y se mantuvo por debajo de $0 durante varias horas, es
decir, los vendedores pagaban a los compradores por llevarse los barriles.
Estos movimientos tan extremos en los precios responden esencialmente a tres fenómenos
que se conjugan: el exceso de producción de crudo, que desde hace años inunda al
mercado; el colapso de la demanda en meses recientes a medida que economías alrededor
del mundo se cierran para contener la pandemia por COVID-19; y la falta de infraestructura
de almacenamiento suficiente para guardar todo el petróleo que no está siendo consumido.
El exceso de producción de crudo no es algo nuevo. En 2014 y 2015 los precios
internacionales del petróleo colapsaron de forma dramática (-45.55% y -30.53%,
respectivamente) con el inicio de una guerra de precios entre Estados Unidos y Arabia
Saudita. Los árabes, acostumbrados a dominar el mercado del petróleo como el principal
productor a nivel global, debieron enfrentar una creciente competencia de productores
estadounidenses que lograron exitosamente explotar yacimientos de crudo no convencional
(el conocido shale oil) en el sur del país.
El incremento de la producción en [Link]. entre 2010-2014 fue tan vertiginosa, que los
árabes decidieron artificialmente reducir sus precios para no perder mercado. Desde
entonces, la capacidad de producción a nivel global ha tendido a superar el crecimiento de
la demanda; un fenómeno que, si se sostiene en el tiempo, suele producir precios más bajos.
A finales de 2016, los árabes decidieron abandonar la estrategia de precios bajos y, junto a
la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que concentra cerca del 80%
de la producción total de crudo a nivel global, decidieron voluntariamente reducir la
producción para detener la caída de los precios. Llevamos ya más de 3 años con la OPEP
recortando producción para estabilizar los precios con cierto éxito. En 2014 el petróleo
llegó a cotizar en $107.95, cayó a $26.19 en 2015 y se estabilizó entre $40-$60 dólares por
barril en los últimos 3 años. No obstante, la capacidad de producir rebasa por mucho la
demanda existente.
La coyuntura actual ha empeorado el segundo factor relevante: la demanda de petróleo.
Este año nos dirigimos a la peor recesión global desde la Gran Depresión de 1929. La
pandemia por COVID-19 ha obligado a los gobiernos a cerrar economías completas. Las
fábricas no producen o producen lo esencial, a la gente se le ha pedido no salir de casa, los
eventos masivos han sido prohibidos y lugares donde se acumulan grandes grupos de
personas han sido cerrados. Para contener la propagación del virus, se ha apagado la
economía. Menor actividad económica implica menor demanda de petróleo. El petróleo
cubre cerca del 60% de nuestras necesidades de energía a nivel global, impulsa a las
industrias en el traslado de bienes alrededor del mundo, genera la electricidad para fábricas
y negocios, mueve a las personas a sus trabajos y centros de entretenimiento. Con la
economía parada, se estima que la demanda de crudo ha caído 30% en lo que va del año (30
millones de barriles diarios); es el primer año que se registrará una contracción de la
demanda de crudo desde 2008, y la contracción podría borrar cerca de una década de
crecimiento en la demanda.
Momentos extraordinarios provocan movimientos extraordinarios en los precios. El precio
del petróleo ha reaccionado a esta circunstancia desde comienzos del 2020. A principios de
año, el precio del barril oscilaba en los $61 dólares; hoy ha caído por debajo de los $15

[Fecha] 9
dólares. Sin demanda por el energético y con un exceso de producción, los precios no
tienen más que caer; y esta semana ha sucedido lo impensable: precios por debajo de $0. El
fenómeno, como se explicará más adelante, fue algo meramente financiero que abrió los
ojos de muchos ante la gran presión que existe sobre la industria petrolera.
A medida que la demanda se ha detenido, muchos barriles de petróleo se han quedado
almacenados. Tan solo en Cushing, Oklahoma, el centro de almacenamiento y distribución
de crudo más importante de [Link]., se estima que la capacidad de almacenamiento
disponible (75 millones de barriles) está por toparse, pues en febrero las instalaciones ya
almacenaban 55 millones. Además, se cree que existen alrededor de 130 millones de
barriles almacenados en barcos que navegan los mares a espera de encontrar alguien que los
compre.
La Administración de Información Energética de [Link]. proyecta que para mediados de
año no habrá infraestructura disponible para guardar petróleo, pues será necesario absorber
hasta 12 millones de barriles diarios en los próximos meses. Las mismas refinerías han
dejado de comprar crudo y enfrentan sus propios problemas para almacenar productos
refinados. En suma, los espacios de almacenamiento son escasos y, por ello, los costos de
su utilización son mayores. En última instancia, hoy sale más caro extraer, almacenar y
distribuir petróleo de lo que se puede obtener por su venta. Eso explica en buena medida los
precios negativos en algunos mercados.
No obstante, la caída por debajo de $0 no fue un fenómeno generalizado ni persistente en el
tiempo. El colapso del precio por debajo de $0 se dio solo por algunas horas y se centró en
la cotización de la mezcla estadounidense (el West Texas Intermediate o WTI); otras
mezclas, como el Brent (precio de referencia en Europa) o incluso la mezcla mexicana, no
vieron movimientos similares. La razón de esto está en los mercados financieros, no en el
mercado físico del energético.
Dado que muchos inversionistas consideraban que los precios del petróleo eran ya
excesivamente bajos cuando alcanzaron los $30-20 dólares por barril, decidieron invertir en
la compra de barriles a través de instrumentos financieros (contratos de futuros). El
argumento para la compra de crudo se basaba en el valor intrínseco del energético, en la
expectativa de que la OPEP recortaría aún más la producción (como eventualmente lo hizo)
y en la expectativa de una pronta recuperación de la economía una vez controlado
el COVID-19. Sin embargo, la situación rebasó sus expectativas iniciales. La contracción
de la demanda y la acumulación de inventarios fue mayor a la esperada y, cuando llegó el
vencimiento de los contratos y el momento de entrega de los barriles (20-21 de abril), estos
inversionistas trataron de deshacerse a toda costa de ellos. Al no encontrar compradores y
al reconocer que el proceso de almacenar el crudo que recibirían era demasiado caro,
decidieron incluso pagar a cualquiera que se hiciera cargo de recibir los barriles estipulados
en los contratos de futuros. De ahí los precios negativos.
La dramática caída vista el pasado lunes 20 de abril fue producto de un desorden financiero,
de la venta acelerada de contratos de futuros de WTI. Si la situación de limitado
almacenamiento prevalece en los próximos meses, episodios similares podrían aparecer en
los siguientes vencimientos de contratos de futuros entregables en físico. El problema es
que las expectativas de corto plazo para el petróleo no son halagüeñas y, mientras no inicie
la recuperación económica, el exceso de producción y la necesidad de almacenamiento

[Fecha] 10
mantendrán los precios bajos. El fenómeno de precios cercanos o por debajo de cero solo se
perpetuará si la demanda por petróleo desaparece por completo, algo poco probable en
estos momentos. En el mediano y largo plazo, los precios del petróleo tenderán a
recuperarse, especialmente si se logra reactivar la economía global hacia el próximo año o
conforme se supere la emergencia sanitaria.
El futuro de la industria no está en juego, pero sí atraviesa por una crisis grave. Empresas
que no sean capaces de sobrevivir en un entorno de precios bajos, tenderán a desaparecer;
las empresas más grandes tenderán a consolidarse y eventualmente dominarán la industria.
¿Por cuánto tiempo podríamos ver precios bajos? Eso depende del tiempo que le tome a la
economía recuperarse. También entrarán en juego otros factores, como posibles cambios en
los hábitos de consumo de energía una vez superada la crisis, algo muy difícil de predecir.
Mientras tanto, los países más afectados serán aquellos que dependan fuertemente de los
precios del petróleo. En el caso de México, la situación es ambivalente, con efectos
positivos y negativos. Quien mayor riesgo corre es el gobierno. Los ingresos petroleros
representan alrededor de 16% del total de ingresos del gobierno, lo que implica un golpe
sensible a los ingresos del sector público. Esto puede complicar la posición financiera y
fiscal del país. Petróleos Mexicanos (Pemex), además, es una empresa especialmente
vulnerable a este entorno por su exceso de endeudamiento y baja rentabilidad; afrontará
retos mayúsculos para seguir existiendo. Si el Gobierno Federal mantiene una estrategia de
monopolio estatal en el sector de la energía y no diversifica sus ingresos, sufrirá las
consecuencias. Por otro lado, hay algunos efectos positivos.
En el grueso de la economía mexicana se importa más petróleo y productos derivados de lo
que se exporta, eso quiere decir que, para consumidores, importadores y para la
recuperación de la economía en general, tras la crisis, los precios bajos no son tan mala
noticia.

1. La crisis de los precios de petróleo ante el COVID-19: recomendaciones


de política para el sector energético
La crisis de los precios del petróleo causada en parte por el brote del COVID-19 tiene
efectos drásticos en los flujos de ingresos e inversión de los países de la región ricos en
recursos naturales no-renovables y afecta de manera inmediata a los ingresos fiscales
provenientes de estos recursos.
El precio del barril de petróleo ha caído alrededor de 70%, llegando incluso a
mostrar precios negativos en el marcador de crudo del mercado estadounidense, West Texas
Intermediate (WTI), el 20 de abril (ver figura 1.A). Según cifras de la Energy Information
Administration, la demanda de petróleo global se ha reducido en al menos 18 millones de
barriles diarios (mbd) a causa de la pandemia, una cifra equivalente al 20% de la demanda
global (ver figura 1.B).[2] De un promedio de aproximadamente 60 dólares por barril ($/b),
el crudo hoy cotiza en aproximadamente ~20$/b, llevándolo a niveles no vistos desde
finales del siglo XX, en un período caracterizado por presentar un mercado completamente
saturado.

[Fecha] 11
La caída en la demanda se explica fundamentalmente por la parálisis de sector transporte.
El transporte representa cerca de 70% del consumo total de petróleo a nivel global. Con
órdenes de confinamiento por ley, distanciamiento social y movilidad reducida, el
transporte – por tierra o aire – se ha prácticamente paralizado. Esta paralización ocurrió
rápidamente toda vez que las órdenes de confinamiento y prohibición de viajes tuvieron un
efecto inmediato y con cierto grado de sincronización. Por el contrario, la oferta de petróleo
no se ha reducido en la misma proporción. La producción de petróleo solo se ha reducido
en 2.5%, en los países dentro de la OECD, y un 5% en Estados Unidos, mientras que la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha reducido su producción en tan
solo 2%.

En promedio, los recursos fiscales provenientes de los recursos naturales no-renovables


representan una porción significativa de los ingresos fiscales totales. También, es de
esperar, fuertes impactos en el nivel de inversión y gastos de capital, sobre todo en aquellos
países donde se preveían nuevos e importantes proyectos.
El sector de hidrocarburos y minerales es uno de los lazos más importantes de la región con
la economía global. En promedio, el sector extractivo representa más del 25% de los bienes
exportados por la región. Para países productores como Venezuela, Colombia y Trinidad y
Tobago, estas cifras llegan a representar 98%, 60% y 57%, respectivamente. Incluso en
economías más diversificadas como México y Brasil, los hidrocarburos representan más del
7% del total de las exportaciones totales de bienes.
Por otro lado, algunos países de Centroamérica y el Caribe son importadores netos de
combustibles para transporte y para generación eléctrica (aunque cada vez menor medida),
lo cual los expone de manera particular a la volatilidad de los precios que se registra en el
mercado petrolero internacional. En países del Caribe, la dependencia es especialmente
aguda, como sucede en República Dominicana, Bahamas, Barbados, Guyana, Jamaica o

[Fecha] 12
Trinidad y Tobago, en donde la importación de combustibles en los últimos 5 años ha
promediado más de 20% del total de sus bienes importados.

2. Recomendaciones de política

 Analizar las coberturas financieras como instrumento complementario de mitigación


de la volatilidad de precios. Algunos países exportadores como México han logrado
implementar mecanismos financieros para proteger los ingresos del sector
público ante variaciones de precios. Países importadores de petróleo, sobre todo en
el Caribe, utilizan seguros y coberturas de precios ante la volatilidad de los precios
en el mercado internacional. En la actualidad, países como Bahamas, Jamaica y
Barbados, tienen coberturas para asegurar precios estables. Es posible que en las
condiciones actuales no se encuentren en el mercado contratos de futuros que
garanticen precios por debajo de sus coberturas vigentes, o primas asociadas, sean
muy elevados. Los productos financieros tienen que ser vistos como una solución
complementaria a la diversificación de ingresos y fuentes de energía.
 Postponer inversiones y mejorar la gestión de las empresas petroleras. Las empresas
petroleras nacionales e internacionales, que operan en América Latina y el Caribe,
deben responder a la crisis haciendo una evaluación del portafolio de proyectos a
los precios actuales, la misma determinará la decisión de posponer inversiones de
nuevos proyectos o actividades de exploración que no sean económicamente viables
al nuevo nivel de precios. Al mismo tiempo, deben centrar su atención en optimizar
sus operaciones, reducir costos y mantener los campos existentes operando mientras
sea posible. Por ejemplo, Petrobras, en Brasil, ha reducido su perspectiva anual de
producción en 180 mil barriles diarios. Caso similar se registra por parte de YPF en
los campos de Vaca Muerta en Argentina.
 Diversificar fuentes de ingresos para sector público que permita reducir el impacto
de la volatilidad de los commodities. Es necesario identificar las oportunidades y
adoptar estrategias para aprovechar los recursos provenientes de hidrocarburos, la
infraestructura y competencias del sector petrolero en el desarrollo de nuevas
industrias. Países como Trinidad y Tobago están evaluando oportunidades para
producir y exportar hidrógeno azul y verde, aprovechando la infraestructura de gas
natural, las competencias del sector y la industria local de amonio y metanol.
 Evaluar la eficiencia y competitividad de la cadena de transporte y
distribución. Algunos países en América Latina tienen capacidad de
almacenamiento para muy pocos días, respecto a varios países de la OECD. El
contexto actual parecería ser idóneo para redoblar esfuerzos en hacer más
competitivo el sector en la cadena de almacenamiento, transporte y distribución, a
través de la implementación de márgenes de seguridad acordes con mejores
prácticas internacionales y reformas regulatorias.

[Fecha] 13
 La situación actual de precios bajos representa una ventana de oportunidad para
racionalizar subsidios a los combustibles. Considerando los efectos económicos de
la pandemia (mayores déficits fiscales), sería muy útil que aquellos países con altos
subsidios a los combustibles procedieran a revisar de manera profunda sus políticas
en esta materia. Esto permitiría en el corto plazo, y en armonía con el ritmo de
recuperación de la situación económica de los países, la eliminación gradual de
dichos subsidios. Con la actual caída de los precios del petróleo, los subsidios reales
pueden haber disminuido en forma significativa. Las reformas estructurales a
precios finales, aun con su complejidad, son más factibles de ser implementadas
cuando se tienen precios bajos. Países como Ecuador, Bolivia y Trinidad y Tobago
se pudieran beneficiar de esta ventana de oportunidad.
 Mantener los planes de diversificación del sector eléctrico. Los actuales precios del
petróleo son una señal clara de su alta volatilidad, y países importadores deben
protegerse, con opciones más competitivas como el gas natural o las fuentes
renovables no convencionales como geotermia, solar y viento. Adicionalmente,
estas fuentes tienen ventajas de escalabilidad, es decir pueden ser inversiones de
menor tamaño, que pueden ser desarrolladas en tiempos más cortos, lo que puede
ser clave para la recuperación económica. Países como Guatemala, Chile y Uruguay
han logrado reducir su dependencia en sector eléctrico de combustibles fósiles.
Otros países, especialmente en el Caribe, podrían redoblar sus esfuerzos para
minimizar su dependencia del petróleo. Por su parte, las fuentes renovables no
convencionales de generación se han visto muy poco afectadas debido a su gran
competitividad y costos de despacho cercanos a cero.
 Mantener estructuras tarifarias de electricidad que reflejen los costos de
combustibles. Mientras la caída del precio del petróleo implica unos menores
precios de los combustibles para generación térmica, su impacto en las tarifas a
usuario final puede ser mucho menor o incluso nulo. En varios países, las fórmulas
existentes pasan gradualmente los costos de generación a los usuarios dado que
existen promedios móviles (2-6 meses). Es importante que durante estos periodos de
precios bajo se garantice un nivel de recuperación de costos adecuados sobre todo
mirando en la compensación de déficits anteriores y atendiendo a que un traspaso
acelerador de precios bajos pudiera también obligar a un traspaso de precios
acelerado ante precios altos.

[Fecha] 14
Crisis del
tequila
[Fecha] 15
Resumen

La Crisis del Tequila, también conocida como el "Efecto Tequila" o el "Error de


Diciembre", fue una situación financiera complicada que afectó principalmente a México
en 1994. La devaluación del peso mexicano frente al dólar, el aumento drástico del valor
del dólar y otros problemas económicos desencadenaron una serie de dificultades graves.
Esta crisis surgió durante el cambio de gobierno entre Carlos Salinas de Gortari y Ernesto
Zedillo. La devaluación del peso mexicano fue muy alta, casi un 300%, lo que causó
inflación, escasez de dinero en los bancos y problemas comerciales que llevaron a muchas
empresas a recortar personal o incluso a cerrar.
Para intentar resolver la situación, se necesitó un paquete de rescate financiero que implicó
la ayuda del Fondo Monetario Internacional y otros países. Sin embargo, la crisis no se
limitó a México, sino que se extendió a otros países de América Latina, como Venezuela,
Brasil, Chile y Argentina.
Las causas de esta crisis fueron múltiples: problemas políticos, como el asesinato de
importantes figuras políticas, y económicos, como un déficit en la balanza de pagos y un
tipo de cambio controlado por el gobierno. Además, la Reserva Federal de Estados Unidos
aumentó sus tasas de interés, lo que provocó una fuga de capitales de México.
Las consecuencias fueron graves: alta inflación, escasez de dinero en los bancos y una gran
deuda externa para América Latina. Aunque se tomaron medidas para estabilizar la
situación, como la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, la
recuperación fue difícil y lenta.
En los años siguientes, se implementaron medidas para fortalecer la economía, como
combatir la corrupción, aumentar los salarios y realizar inversiones en infraestructura. A
pesar de los desafíos, hay optimismo sobre el futuro económico de México y América
Latina. Sin embargo, la crisis del Tequila dejó lecciones importantes sobre la vulnerabilidad
de los sistemas económicos latinoamericanos y la necesidad de trabajar en su estabilidad y
crecimiento a largo plazo.
A pesar de las dificultades, la crisis del Tequila también fue un catalizador para
implementar cambios estructurales y reformas económicas en México y otros países
afectados. Se tomaron medidas para fortalecer las instituciones financieras, promover la
transparencia y fomentar la estabilidad macroeconómica.

[Fecha] 16
En última instancia, la crisis del Tequila enseñó lecciones valiosas sobre la importancia de
mantener una política económica prudente, diversificar las fuentes de ingresos y fortalecer
las instituciones financieras para evitar futuras crisis similares. Aunque fue un período
difícil, también ofreció oportunidades para el crecimiento y la transformación económica a
largo plazo.

Abstract

The Tequila Crisis, also known as the "Tequila Effect" or the "December Bug", was a
complicated financial situation that mainly affected Mexico in 1994. The devaluation of the
Mexican peso against the dollar, the drastic increase in the value of the dollar and other
economic problems triggered a series of serious difficulties.
This crisis arose during the change of government between Carlos Salinas de Gortari and
Ernesto Zedillo. The devaluation of the Mexican peso was very high, almost 300%, which
caused inflation, a shortage of money in banks and commercial problems that led many
companies to cut staff or even close.
To try to resolve the situation, a financial rescue package was needed that involved help
from the International Monetary Fund and other countries. However, the crisis was not
limited to Mexico, but spread to other Latin American countries, such as Venezuela, Brazil,
Chile and Argentina.
The causes of this crisis were multiple: political problems, such as the assassination of
important political figures, and economic problems, such as a deficit in the balance of
payments and an exchange rate controlled by the government. In addition, the United States
Federal Reserve increased its interest rates, which caused a flight of capital from Mexico.
The consequences were serious: high inflation, a shortage of money in the banks and a
large external debt for Latin America. Although measures were taken to stabilize the
situation, such as the signing of the North American Free Trade Agreement, recovery was
difficult and slow.
In the following years, measures were implemented to strengthen the economy, such as
fighting corruption, increasing wages and making investments in infrastructure. Despite the
challenges, there is optimism about the economic future of Mexico and Latin America.
However, the Tequila crisis left important lessons about the vulnerability of Latin American
economic systems and the need to work on their long-term stability and growth.
Despite the difficulties, the Tequila crisis was also a catalyst for implementing structural
changes and economic reforms in Mexico and other affected countries. Measures were
taken to strengthen financial institutions, promote transparency and foster macroeconomic
stability.

[Fecha] 17
Ultimately, the Tequila crisis taught valuable lessons about the importance of maintaining
prudent economic policy, diversifying revenue sources, and strengthening financial
institutions to avoid similar future crises. Although it was a difficult period, it also offered
opportunities for long-term economic growth and transformation.

Crisis del tequila

 El Efecto Tequila
Se conoce como el "Efecto Tequila” a una crisis financiera de origen local causada por falta
de reservas internacionales, devaluación de la moneda local y el fortalecimiento de una
moneda extranjera. Dicho término nace a raíz de la crisis económica de México en 1994.
También es conocida como el “Error de Diciembre”.
Esta crisis se presentó en el cambio de administración presidencial entre el ex presidente
Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, durante los primeros días del sexenio la
devaluación del peso mexicano alcanzó las cifras más bajas en la historia incrementando el
valor del dólar casi un 300% y desencadenando altas tasas de inflación, falta de capital en
los bancos, interés muy altos y crisis en la actividad comercial forzando a miles de
empresas a realizar recortes de personal o incluso el cierre completo de estas mismas.
Para hacer frente a la emergencia se recurrió a un paquete de rescate que consistió en la
inyección al Fondo Monetario Internacional de varios millones de dólares por parte de
Estados Unidos y otros organismos internacionales para intentar estabilizar el precio del
dólar y así tratar de contener la crisis y no afectar a otros países.
Con la globalización y los tratados de libre comercio los países con relaciones comerciales
con México también sintieron el “efecto tequila”. Con el llamado “rescate financiero” la
deuda externa de América Latina creció de 34 mil millones de dólares a 521 mil millones.
Además de México; Venezuela, Brasil, Chile y Argentina fueron los más afectados de
América Latina y el Caribe.
Argentina fue uno de los países que se vio severamente afectado por el “efecto tequila”
llevándolo a tomar medidas de austeridad en su crecimiento económico e inversiones, los
impuestos aumentaron notablemente, disminuyo la entrada de depósitos extranjeros, la
liquidez en el banco Central de Argentina se redujo al mínimo y varios sectores fueron
privatizados.
Argentina fue uno de los países que se vio severamente afectado por el “efecto tequila”
llevándolo a tomar medidas de austeridad en su crecimiento económico e inversiones, los

[Fecha] 18
impuestos aumentaron notablemente, disminuyo la entrada de depósitos extranjeros, la
liquidez en el banco Central de Argentina se redujo al mínimo y varios sectores fueron
privatizados.
¿Cuáles fueron las causas?
El 20 de diciembre de 1994 se conjugaron varios problemas que venía arrastrando el país
desde principios de la década, como la crisis en su balanza de pagos, finanzas públicas y la
reciente privatización de la banca y la política.

En el aspecto político, la crisis comenzó en marzo de 1994 con el asesinato de Luis


Donaldo Colosio, candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y
la del secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, en septiembre de ese mismo
año.
En lo económico, había un alto déficit en la balanza de pagos, un nivel bajo de reservas
internacionales y un régimen de tipo de cambio que dependía de las decisiones del
gobierno, que tenía bajo su control el movimiento de la moneda según le conveniera, y que
en ese año devaluó para mitigar los efectos del déficit con Estados Unidos, lo que afectó el
atractivo del país para las nuevas inversiones.
Pero el shot que aseguró la fuerte resaca de la economía vino desde Estados Unidos, ya que
la Reserva Federal (Fed) inició con su ciclo de alzas de tasas de interés, lo que provocó una
fuga de capital financiero del país.
Estos desbalances políticos y económicos se compensaron con el uso de reservas
internacionales, que indujo una sobrevaluación del tipo de cambio nominal sobre el tipo de
cambio real.
Principales consecuencias
La devaluación de casi 300% del peso mexicano frente al dólar desencadenó meses de alta
inflación, que a su vez provocó escasez de capital de los bancos, debido a los intereses altos
y la crisis en la actividad comercial, lo que forzó a miles de empresas a recortar personal o
incluso a declararse en banca rota.
Para hacer frente a la emergencia, el gobierno recurrió a un paquete de rescate que consistió
en la inyección de millones de dólares provenientes del Fondo Monetario Internacional
(FMI) de millones de dólares.
Estos fueron algunos de los intentos por tratar de estabilizar el precio del dólar y de
contener la crisis para no afectar a otros países, principalmente de América Latina.
Pero los intentos llegaron tarde. Los grandes tratados comerciales y el apogeo de la
globalización con el desarrollo del internet y otras tecnologías incentivo a que otros países
empezarán a resentir el efecto tequila.

[Fecha] 19
Con el rescate financiero, la deuda externa de América Latina creció de 34,000 millones de
dólares a 521,000 millones de dólares. Además de México, los más afectados por la pérdida
de atractivo por las tasas de la Fed fueron Venezuela, Brasil, Chile y Argentina.
Algo que funcionó como una cura efectiva contra la resaca fue la apertura comercial que se
logró con la firma del Tratado de Libre Comercial con América del Norte (TLCAN),
conformado por Estados Unidos, Canadá y México.
Medidas
¿Cómo logró alcanzar esta situación menos de dos décadas después de la catástrofe
derivada del Efecto Tequila?
Los especialistas hablan de disciplina. Cuando le preguntaron al presidente de su Bolsa de
Valores, Jaime Ruiz Sacristán, dijo: “Lo importante en un país es que tenga en su economía
fundamentos sólidos y que eso le permita transitar la volatilidad”.
En su análisis sobre la circunstancia económica del país, “Una nota sobre el crecimiento de
México”, el catedrático de la Universidad de Columbia, Alain Ize, hizo un señalamiento
sobre las piezas que esta nación trata de hacer encajar para alcanzar un crecimiento
duradero: “Elevar el dinamismo de las exportaciones sin exacerbar fricciones
proteccionistas, requeriría una mayor orientación hacia productos novedosos o con
demandas más elásticas. Esto implicaría un salto hacia la economía del conocimiento, una
mayor exportación de servicios personales y un México más atractivo para las personas”.
“Hablamos de una economía sana”, dijo al respecto la economista Martínez, “porque logra
mejorar los estándares promedio de la población en general, y porque logra también
proyectarse sosteniblemente hacia el futuro”.
En un país con desigualdad social tan marcada, los signos de la economía sana son
fundamentales para entender no solo crecimiento sino también repartición equitativa de la
riqueza dijo.
Dos de las primeras medidas que ha tomado el nuevo gobierno, tras recibir un país con la
economía equilibrada, han sido bien recibidas por la comunidad internacional: combatir la
profunda corrupción que ataca a prácticamente todas las áreas de la vida pública nacional y
trabajar en la recuperación del nivel de vida de las clases sociales más afectadas, con el
aumento histórico a los salarios base, del orden del 17 por ciento.
Además, cuando el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador abrió una lucha
frontal contra el saqueo de combustibles en la empresa Petróleos Mexicanos, el Director del
Departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo: “creemos que es obviamente el
objetivo adecuado, el hacerlo con fuerza y de manera decidida es un tema importante
porque es de corrupción y Estado de Derecho y de generar incentivos correctos a la
inversión, tanto privada como pública”.

[Fecha] 20
Según el consultor Iván Franco, la presentación del plan económico anual del nuevo
gobierno ha sido fundamental para que la confianza internacional respecto del futuro
inmediato de México se extienda.
“Es notorio e interesante el esfuerzo de reorientar los principios de austeridad y finanzas
sanas que se pregonaron en las campañas”.
En un análisis difundido por la publicación especializada Expansión, Franco considera
medular que el gobierno reoriente su gasto en áreas como el campo: “El plan de subsidios
que se comprometió forzaría a las dependencias a realizar ajustes importantes en su gasto
para programas prioritarios, en una reingeniería que es indudablemente positiva”.

Mayor inversión en infraestructura


Otra de las apuestas es la inversión en infraestructura: hasta el 2017, México era el país de
América Latina que menos invertía en infraestructura de carretera, ferroviaria y portuaria,
con registro de apenas 1.7 por ciento anual.
A partir de las recomendaciones de su equipo, el gobierno mexicano ha desarrollado planes
carreteros y portuarios que se llevarán a cabo a lo largo de los siguientes cuatro años, con
inversiones estatales y privadas multimillonarias.
De acuerdo con los programas de Desarrollo de Zonas Económicas, México deberá invertir
alrededor de 7800 millones de dólares en los próximos veinte años en proyectos de
infraestructura.
Además de los proyectos portuarios, el nuevo gobierno plantea tres obras de gran
envergadura: una nueva refinería en la región del Golfo de México, un tren que unirá los
principales puntos de la Riviera Maya y la Península de Yucatán y el nuevo aeropuerto de la
Ciudad de México, en la zona de Santa Lucía.
“El consumo privado seguirá siendo el gran motor de crecimiento de la economía
mexicana, aunque una reorientación del gasto público puede tener impactos mayores a los
esperados, si estos se ejecutan con eficacia y con amplitud suficiente”, estimó el
especialista.
De acuerdo con el Balance Preliminar de las Economías de América Latina, elaborado por
la CEPAL, la economía mexicana crecerá levemente, aunque sus exportaciones se habrán
disparado, pese al “escenario complejo” de la economía global.
“Es un buen momento para hacer planes”, coincide Martínez. Los signos más consistentes
establecen que México podría mantener un ritmo de crecimiento sostenido por lo menos
durante los próximos cinco años.
“En la última Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector
Privado, que hace el Banco de México, el crecimiento en la próxima década será de 2.54
por ciento.

[Fecha] 21
“Si esto dice algo, esto es aún más claro: entre 2019 y 2028, México presenta un panorama
de estabilidad similar al actual, lo que te permite, con mucho menos resistencia, prever que
las cosas irán funcionando mucho mejor”, dijo.

El 'efecto tequila' reduce el crecimiento de Latinoamérica


El efecto tequila que sobrecogió a buena parte de las economías latinoamericanas en los
primeros meses de este año ha desaparecido y la normalidad ha vuelto a los mercados de
capitales, aunque las repercusiones de la crisis mexicana se dejarán notar en un menor
crecimiento económico en 1995, asegura un informe especial elaborado por el Banco
Interamericano de Desarrollo. La institución, con sede en Washington y presidida por
Enrique Iglesias, titula el informe de este año Cómo superar la volatilidad. Para Ricardo
Hausmann, uno de los supervisores del estudio, la sacudida de la crisis del peso tuvo
efectos altamente desestabilizadores en muchos países al comenzar 1995, pero puede darse
por superada, sin olvidar sus costes: "Incluso donde repercutió de manera más profunda,
como Argentina y México, la crisis, fue afrontada con respuestas rápidas y decididas".
La crisis, en opinión de Hausmann, debe aprovecharse para reflexionar sobre la
vulnerabilidad de los sistemas económicos latinoamericanos. La estabilización y
liberalización de la última década han permitido tasas de crecimiento importantes -5% en
1994, la más elevada desde el decenio de los 80-, reducción de los déficits y mayor control
de la inflación, pero América Latina tiene todavía de dos a tres veces mas inestabilidad que
los países industrializados. Esta volatilidad hace que el empleo, el consumo, la inflación y
las inversiones tiendan a dar saltos erráticos, lo cual, asegura el informe, crea problemas a
corto y largo plazo, afecta al crecimiento y repercute directamente en los índices de
pobreza, educación y distribución de ingresos.
En los perfiles individuales se observa que Perú estuvo a la cabeza del crecimiento
económico en 1994, con un 13,8 %; Chile, Colombia y Paraguay seguirán creciendo, de
forma sostenida, y Brasil, El Salvador, Guyana, Panamá y Perú mantendrán índices de
recuperación en 1995Í pero inferiores a los del año pasado. La reducción en el crecimiento
será más acentuada en Argentina, Costa Rica, Guatemala, México y Uruguay y la situación
permanecerá estancada en Venezuela.

[Fecha] 22
[Fecha] 23
Origen de
la crisis
financiera
actual
Resumen

La crisis financiera actual se origina en una reducción drástica en la cantidad de dinero


circulante en la economía, lo que podría llevar a una recesión importante para el año 2024.
Desde julio pasado, los bancos centrales han estado aumentando las tasas de interés y
deshaciéndose de activos, lo que ha provocado una disminución en la oferta monetaria, es

[Fecha] 24
decir, la cantidad de dinero disponible para gastar. Este descenso en la oferta monetaria es
especialmente notable en la zona euro y Estados Unidos, donde ha disminuido por primera
vez en 74 años.
Los economistas advierten que la reducción en la oferta monetaria puede causar una
desaceleración económica o incluso una recesión. Este efecto se nota con cierto retraso en
la economía real, pero ya se pueden observar indicadores preocupantes, como la
contracción en la actividad económica y la caída en los indicadores de confianza
empresarial
Se señala a los bancos centrales como los responsables de esta situación, ya que han
manejado de manera inadecuada la cantidad de dinero en circulación. La falta de
crecimiento monetario positivo es vista como un riesgo para la economía, y se espera que
los bancos centrales tomen medidas para evitar una recesión.
Además, la próxima caída en la muralla de deuda en 2024 podría agravar la situación, ya
que Estados Unidos tendrá que refinanciar una gran cantidad de deuda. Esto podría
complicar aún más la recuperación económica.
A pesar de que la recesión aún no ha llegado, muchos expertos creen que es solo cuestión
de tiempo. Se espera que la Reserva Federal de Estados Unidos reduzca las tasas de interés
para estimular la economía, pero se prevé un crecimiento económico más lento en el futuro
cercano. En Europa, se espera un aterrizaje suave debido a una menor presión inflacionaria.
En resumen, la crisis financiera actual se debe a una disminución en la oferta monetaria
causada por las políticas de los bancos centrales, junto con una posible crisis de deuda en
2024. Aunque aún no se ha materializado una recesión, muchos expertos creen que es
inevitable y están recomendando estrategias de inversión para hacer frente a esta situación.
La crisis financiera actual es un recordatorio contundente de la interconexión de los
mercados globales y la importancia de una gestión económica prudente por parte de los
bancos centrales. La reducción en la oferta monetaria, impulsada por el aumento de las
tasas de interés y el desmantelamiento de activos, ha generado preocupación por una
posible recesión económica.
En este contexto, es crucial que los líderes económicos y financieros trabajen juntos para
implementar políticas que impulsen el crecimiento económico sostenible y mitiguen los
riesgos de una recesión prolongada. La incertidumbre actual destaca la importancia de la
prudencia en la toma de decisiones financieras y la necesidad de estar preparados para
adaptarse a un entorno económico cambiante.
Abstract

The current financial crisis originates from a drastic reduction in the amount of money
circulating in the economy, which could lead to a major recession by 2024. Since last July,
central banks have been raising interest rates and getting rid of assets, which has caused a

[Fecha] 25
decrease in the money supply, that is, the amount of money available to spend. This decline
in the money supply is especially notable in the euro zone and the United States, where it
has decreased for the first time in 74 years.
Economists warn that the reduction in the money supply could cause an economic
slowdown or even a recession. This effect is noticeable with some delay in the real
economy, but worrying indicators can already be observed, such as the contraction in
economic activity and the drop in business confidence indicators.
Central banks are blamed for this situation, as they have inadequately managed the amount
of money in circulation. The lack of positive monetary growth is seen as a risk to the
economy, and central banks are expected to take action to avoid a recession.
Furthermore, the next fall in the debt wall in 2024 could aggravate the situation, as the
United States will have to refinance a large amount of debt. This could further complicate
the economic recovery.
Even though the recession hasn't hit yet, many experts believe it's just a matter of time. The
US Federal Reserve is expected to cut interest rates to stimulate the economy, but slower
economic growth is expected in the near future. In Europe, a soft landing is expected due to
lower inflationary pressure.
In short, the current financial crisis is due to a decrease in the money supply caused by
central bank policies, along with a possible debt crisis in 2024. Although a recession has
not yet materialized, many experts believe it is inevitable and are recommending
investment strategies to deal with this situation.
The current financial crisis is a stark reminder of the interconnectedness of global markets
and the importance of prudent economic management by central banks. The reduction in
the money supply, driven by rising interest rates and asset stripping, has raised concerns
about a possible economic recession.
In this context, it is crucial that economic and financial leaders work together to implement
policies that drive sustainable economic growth and mitigate the risks of a prolonged
recession. The current uncertainty highlights the importance of prudence in financial
decision-making and the need to be prepared to adapt to a changing economic environment.

Origen de la crisis financiera actual

La mayor contracción monetaria de la historia anticipa una seria recesión para 2024

[Fecha] 26
Si el banco central ha sido el corazón de la economía desde la crisis de 2008, la oferta
monetaria es la sangre que circula por sus venas, y desde el pasado mes de julio cada vez
fluye en menor cantidad. Los analistas llevan meses avisando del impacto negativo que va a
tener en el crecimiento, la subida de tipos a un ritmo acelerado por parte de los bancos
centrales, y el desmantelamiento del balance de activos que han construido en los últimos
años. Este proceso ha llevado a la oferta monetaria (M3) a contraerse al ritmo más rápido
de la historia de la zona euro, y a caer por primera vez en 74 años en Estados Unidos, un
indicador adelantado que parece anticipar una recesión en los próximos meses.
El impacto de los cambios que se producen en la oferta monetaria se deja notar en la
economía con cierto retraso, recalentando la actividad en un mercado cuando se
incrementan mucho los agregados monetarios, lo que termina generando inflación, y
causando un frenazo en el crecimiento, o incluso recesión, cuando estos se contraen por las
políticas de los bancos centrales. Con la oferta monetaria M3 (dentro de las que recoge el
BCE es la que más componentes tiene en cuenta) contrayéndose a un ritmo del 1,2% en
este momento, hay analistas que avisan de que la economía no aguantará mucho tiempo sin
caer en una recesión.
Los avisos de una recesión
Uno de los economistas monetaristas de más prestigio, Tim Congdon, asesor del gobierno
británico durante los años 1993 y 1997, ha señalado este año de que "la Fed, el BCE y el
Banco de Inglaterra son los culpables de la alta inflación que están sufriendo las
economías", y avisa de que "también serán los responsables de las recesiones que van a
llegar a partir de mediados de 2023". A su juicio, "la cantidad de dinero en circulación debe
estar en el panel de control de los bancos centrales. Si no lo está, los banqueros centrales
serán tan peligrosos como un ciudadano que conduce sin un velocímetro", avisa Congdon.
"Los bancos centrales serán los responsables de las recesiones que van a llegar a partir de
mediados de 2023", avisa Tim Congdon
Felipe Villaroel, gestor de carteras en TwentyFour AM, coincide: "La creación (o
destrucción) de dinero es un concepto importante, aunque no sencillo, que, en nuestra
opinión, ha tenido mucho que ver con la parte del problema de la inflación al que se
enfrenta hoy el mundo, impulsada por la demanda", señala.
El economista jefe de la gestora Janus Henderson, Simon Ward, también se encuentra entre
el grupo de monetaristas que avisan del frenazo económico que están anticipando estos
indicadores adelantados. Para él, la oferta monetaria termina contagiándose a la economía
real con el tiempo, primero a través de los indicadores de actividad PMI, y posteriormente
llegando hasta la economía real y el dato de PIB. Y para él, "los bancos centrales deben
recuperar el crecimiento monetario positivo. Los monetaristas han ganado en la
competición de previsiones de inflación, pero los banqueros centrales reclaman que fue por
casualidad. Ahora, vamos a por la revancha: si los bancos centrales vuelven a perder y nos
caemos en una situación de recesión o deflación, ¿reconocerán finalmente su error?", se
pregunta Ward.

[Fecha] 27
En su opinión, esto es lo que se está jugando en este momento la economía: una recesión,
estancamiento y el peligro de caer una situación de deflación, los miedos que había antes de
que los bancos centrales inundasen la economía con estímulos sin precedentes tras la
llegada de la pandemia de Covid-19. "El crecimiento de la oferta monetaria en Reino Unido
y la zona euro están muy por debajo de las medias de la década de 2010", algo que "es
extremadamente preocupante y sugiere una recesión, desinflación y deflación", avisa.
De hecho, desde mediados de este año los indicadores adelantados PMI ya están apuntando
a una contracción en la actividad económica, que, sin embargo, todavía no se habría dejado
sentir con toda la virulencia con la que puede llegar. El PMI compuesto (combina el sector
manufacturero con el de los servicios) se mueve ahora en los 46,5 puntos (por debajo de 50
puntos indica contracción), el nivel más bajo que se ha visto desde finales de 2020, en plena
crisis del Covid.

[Fecha] 28
Thomas Hempell, responsable de estudios macroeconómicos y de mercado en Generali
Investments coincide al señalar cómo "la falta de confianza y los datos monetarios, con el
indicador M3 bajando un 1,1% interanual, hacen más probable una recesión liderada por
Alemania".

La muralla de deuda y su caída en 2024


Para muchos economistas ha sido una sorpresa ver cómo Estados Unidos aguantaba el año
2023 sin caer en una recesión. Los datos macroeconómicos invitaban a que se produjese
una contracción en el crecimiento este año, pero, por el momento, la economía
estadounidense está aguantando mejor de lo que se esperaba a principios del ejercicio. El
apoyo de la Fed al sector bancario cuando estalló la crisis en marzo, y la muralla de
vencimientos de la deuda, que todavía no se ha desmontado, son las dos claves.
Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, explica cómo la Reserva Federal se ha guardado
un as en la manga, y cómo está consiguiendo sostener el crecimiento de la primera
economía del mundo en los últimos meses. "Si ahora miras los agregados monetarios, es
incuestionable que nos estaríamos metiendo ya en una recesión segura. Y además, "una
muy fuerte", destaca, pero destaca un factor que no se está teniendo en cuenta: "La oferta
monetaria no incluye los préstamos al sistema interbancario, las inyecciones de liquidez
que ha dado la Fed a los bancos en la ventana de descuento. Esta se ha disparado
masivamente", explica.
El dato es muy significativo: si bien la oferta monetaria se ha reducido en Estados Unidos
un 10,4% desde septiembre de 2022 hasta el mismo mes de este año en sus componentes

[Fecha] 29
más líquidos (M1), y un 3,58% en el mismo periodo para la oferta monetaria M2, está caída
se ha visto parcialmente compensada por el incremento de los préstamos a los bancos por
parte de la Fed. El aumento en este sentido ha sido vertiginoso: en febrero de 2023, justo
antes de que surgiese la crisis bancaria de SVB, los préstamos a la banca de la Fed
alcanzaban los 15.605 millones de dólares; en apenas un mes saltaron hasta superar los
215.000 millones. La cifra llegó a ser de 307.190 millones de dólares en mayo, y el pasado
septiembre cayó hasta los 222.000 millones de dólares.
Además del apoyo que ha tenido la economía por parte de la Fed, que consiguió evitar que
la crisis bancaria de marzo tuviese consecuencias sistémicas, la estructura de vencimientos
de la deuda habría sido el otro gran aliado que ha conseguido evitar la crisis hasta este
momento. "El PIB está siendo sostenido por el exceso de deuda, y por eso, mientras los
indicadores de oferta de crédito dan unas cifras que indicarían una fortísima recesión, es
posible que esto se quede en un estancamiento", explica Lacalle.
"En 2023 aún no ha ocurrido porque hay una enorme muralla de deuda protegiendo a la
economía, por los años del dinero barato. Pero esta muralla de deuda vence en 2024 y 2025:
la combinación de una oferta monetaria en caída y de estos vencimientos, con EEUU
refinanciando el año que viene 7 billones de dólares en deuda, lo hace todo mucho más
complicado", reconoce. "Habrá que ver qué va a pasar el año que viene, cuando nos
enfrentemos a la caída de esa muralla de vencimientos", avisa Lacalle.

La recesión no llega pero llegará: 5 ideas para 2024


Así como el resto del mercado, nosotros también llevamos anunciando la llegada de una
recesión en Estados Unidos “en los próximos seis meses” desde hace casi nueve, y todavía
creemos que sucederá. Dada la restrictiva política monetaria y escasez de crédito, creemos
que aún está por venir. Si bien es cierto que el mercado laboral se mantiene fuerte y la
inflación disminuye gradualmente, algunos sectores (tecnología, semiconductores,
construcción de viviendas) ya han atravesado su propia desaceleración. En nuestra opinión,
solo es cuestión de tiempo para que ésta se extienda a los servicios—lo que confirmaría,
efectivamente, nuestra obsesión con la recesión. Esto debería permitir que la Reserva
Federal proceda con recortes de la tasa de interés, aunque solo vemos uno de 25 puntos
básicos hacia finales de año (frente a dos anteriormente), lo que dejaría la tasa de los fondos
federales en 5,25%-5,50% para finales de 2023 y en 3,25%-3,50% para finales de 2024.
Nuestro caso base en Europa es de un aterrizaje suave, ya que el Banco Central Europeo
(BCE) tiene que subir las tasas con menos fuerza que la Reserva Federal porque los precios
allí están cediendo más fácilmente. Además, si bien los datos económicos en China han
sido últimamente mixtos, especialmente los de exportación y manufactura, todavía vemos
un crecimiento saludable de 4,3% interanual para este año gracias a la recuperación del
consumo en el gigante asiático. En América Latina, la recesión está lejos de ser una
obsesión. La actividad interna ha estado impulsando revisiones al alza del Producto Interno

[Fecha] 30
Bruto (PIB) tanto en Brasil como en México, mientras que la inflación en toda la región
también se ha ido suavizado (gradualmente).

El 2024 la historia será diferente. Vemos un crecimiento plano en Estados Unidos, pero
somos significativamente más pesimistas con el de América Latina, donde esperamos que
se desacelere a 2,5% interanual para finales de año, arrastrado por el deterioro de las
perspectivas para México y Brasil. Se estima que la inflación continúe bajando, y que la
mayoría de los países cierren el próximo año dentro del rango objetivo de sus respectivos
bancos centrales.
Dicho esto, ¿qué significa todo esto para las carteras? ¿Han cambiado nuestras
recomendaciones de inversión? No han cambiado, pero se han refinado. A continuación,
repasamos nuestras ideas de mayor convicción:
1. Reduzca el exceso de efectivo. El efectivo fue un buen refugio en 2022. Los
bancos centrales subieron las tasas de interés y los rendimientos de los
fondos del mercado monetario aumentaron significativamente,
particularmente cuando las acciones y bonos colapsaron. Sin embargo, este
ya no es el caso.

En un año en el que el mercado de valores estadounidense ha subido ~12% y


los rendimientos del Tesoro a 10 años han bajado ~20 puntos básicos en lo
que va de 2023, casi el 30% de las carteras de nuestros clientes están
invertidas en efectivo. Si bien es cierto que la tasa libre de riesgo en dólares
se ubica en 5%, mientras que en pesos mexicanos está en 11,25% y en reales
brasileños en 13,75%, y todos presentan un caso convincente, el “riesgo de
reinversión” se avecina. En otras palabras, el 5% actual que está ganando (o
11,25% o 13,75%) no permanecerá por mucho más tiempo, ya que nuestra
perspectiva es que disminuyan.

 Desempeño inferior del efectivo desde pausa de Reserva Federal


Retornos de bonos tras subida de tasas, últimos siete ciclos de alzas

[Fecha] 31
¿Quiere mantener esa tasa de 5% (o superior) durante más tiempo? Continúe leyendo.

2. Reconstruya su cartera principal en todas las clases de activos. Los bonos de


grado de inversión a largo plazo continúan siendo nuestra opción de mayor
convicción, ya que ofrecen la posibilidad de obtener retornos similares a los
de la renta variable pero con un riesgo significativamente menor. Sin
embargo, también estamos vemos oportunidad en las acciones y ahora es el
momento de agregarlas, así sea de manera gradual.

No creemos que estamos en un mercado alcista, pero sí que el mercado


bajista ha terminado. A medida que el índice principal se mueve de lado a
lado, el desempeño superior cambiará el liderazgo. Si eliminamos a
MMAANG (Meta, Microsoft, Apple, Amazon, NVIDIA y Google), el resto
de las relaciones precio/ganancia en los próximos 12 meses de las 494
acciones del S&P 500 cotizan a 14,9x. Dicho esto, a medida que los
mercados anticipan recortes de tasas en Estados Unidos para el próximo año,
los múltiplos aumentan, especialmente para los rezagados menos expuestos
a la recesión económica. Independientemente, seguimos siendo selectivos:
empresas de pequeña y mediana capitalización como complemento de los
sectores de gran capitalización, salud y tecnología a precios razonables, y
temas como el crecimiento de dividendos, transición energética y
transformación digital. Y no se olvide de la diversificación regional.

[Fecha] 32
3. Diversifique regionalmente y evite el sesgo hacia Estados Unidos. Nuestra
perspectiva global llama a romper el sesgo "local": Europa para los
europeos, China para los asiáticos y Estados Unidos para los
estadounidenses. ¿Y América Latina? No existe uno como tal, aunque
ciertamente sí hay una obsesión por Estados Unidos en nuestra base de
clientes. Si bien no debatimos el estatus de moneda de reserva del dólar o la
exposición central a Estados Unidos para una cartera
conservadora/preservadora, las expectativas de ganancias europeas
continúan aumentando y las valuaciones de descuento se mantienen, lo que
puede contribuir a crear un contexto constructivo durante los próximos
meses.

 Sólidas ganancias europeas han llevado a Europa a superar a Estados Unidos

Desglose de retornos totales acumulados hasta la fecha durante el mayor


desempeño de Europa para el Stoxx 600 y S&P 500

[Fecha] 33
En China, las acciones se han puesto al día, con el MSCI actualmente a -
4,2% en lo que va de 2023 (A pesar de que sigue -53% desde los máximos
recientes). Si bien tanto los clientes institucionales como individuales en
América Latina y Estados Unidos creen que, dada la sobrecarga geopolítica
china, es mejor no hacer nada, las valuaciones están cotizando cada vez a
niveles más que razonables y las ganancias están listas para crecer a un
ritmo de doble dígitos durante el próximo año. Ahora bien, si aún prefiere
evitar la exposición directa, hay varias formas de invertir (especialmente
dada la historia del consumo a largo plazo) a través de
vehículos/nombres/regiones donde podría encontrar una mayor visibilidad y,
por lo tanto, sentirse más cómodo: Europa, oro y sí, lo adivinó, América
Latina.

 Acciones latinoamericanas están infravaloradas: foco en Brasil


Consenso actual de Bloomberg de relación precio/ganancia adelantada a 12 meses para
percentil 15 y más reciente

[Fecha] 34
4. Aproveche la angustia. Los bancos están endureciendo las condiciones de
préstamo, lo que debería reducir la actividad económica y, probablemente,
llevará a una mayor debilidad en el sector financiero. A medida que los
préstamos directos y créditos privados van llenando este espacio, surgen
oportunidades.

5. Concéntrese en Alpha y en los activos reales. El fin del mercado bajista no


significa que todo vaya a ser viento en popa. Aproveche la volatilidad a
través de ”Hedge Funds”.Asimismo, aproveche de una inflación estructural
más alta e inversión insuficiente en infraestructura a través de activos reales
como los bienes raíces.

No nos cansamos de repetirlo. Como ya lo señalamos en nuestras perspectivas de inicios de


2023 y las que acabamos de publicar en esta mitad de año, en tiempos difíciles se
encuentran las oportunidades.

Conclusión

La historia de las crisis financieras está marcada por una serie de eventos que revelan la
fragilidad inherente al sistema económico global. La crisis del petróleo en la década de
1970 fue un punto de inflexión que desencadenó una recesión mundial debido al aumento
repentino de los precios del petróleo y su impacto en la inflación y el crecimiento
económico. La crisis del tequila en México en 1994 fue otro hito, donde la devaluación del

[Fecha] 35
peso mexicano desencadenó una serie de efectos dominó en los mercados financieros
internacionales. Estos eventos son recordatorios de cómo los desequilibrios económicos
pueden desencadenar crisis sistémicas.

La crisis financiera actual tiene raíces en una combinación de factores, que incluyen la
especulación excesiva, la falta de regulación adecuada y la proliferación de instrumentos
financieros complejos y opacos. La burbuja inmobiliaria, alimentada por préstamos
hipotecarios de alto riesgo, fue un factor central que llevó al colapso de instituciones
financieras y al estallido de la crisis en 2008. Esta crisis tuvo repercusiones globales,
evidenciando la interconexión de los mercados financieros en la economía globalizada.

En conclusión, estas crisis destacan la importancia de una supervisión regulatoria efectiva,


la gestión prudente de riesgos y la necesidad de abordar desequilibrios económicos y
financieros de manera oportuna. Son recordatorios de que el sistema financiero es
susceptible a shocks y que la estabilidad económica requiere una atención constante a los
fundamentos económicos sólidos y a la prevención de comportamientos especulativos y
riesgos excesivos.

[Fecha] 36

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