EL CELULAR: ¿AMIGO O ENEMIGO?
Hoy en día, el uso del celular ha crecido de manera descomunal,
hasta el punto en que consideramos extraño encontrar una persona
que no tenga uno. Este se ha vuelto una herramienta importante en la
vida cotidiana de cualquier individuo, ya que no solo lo usa para
hablar o chatear sino para tener el acceso a diferentes redes sociales,
a la información, investigación y consulta, trabajo, finanzas etc.
Nuestro celular se ha convertido en una gran fuente de comunicación
hoy en día. De el, surgen como primera instancia un medio para
resolver la necesidad básica de la comunicación humana a distancia
de una manera práctica, rápida e inmediata.
El uso del teléfono celular lo disfrutan hoy día millones y millones de
personas.
A lo largo de mi corta edad he visto como el crecimiento de esta
fuente de comunicación ha ido aumentando grandemente, con el
paso del tiempo, tan fuerte ha sido su impacto que me atrevo a decir
que hay más suscripciones de teléfonos celulares que de habitantes
en el planeta.
Desde su comienzo, este elemento de comunicación ha creado un
gran impacto en lo que a las relaciones personales se refiere y me
gustaría decir que su influencia no ha sido del todo positiva, pero
lamentablemente este no es el caso; damos más importancia a la
relación que tenemos con nuestro mejor amigo (celular), que las
relaciones interpersonales.
Contrario a ser nuestro mejor aliado se ha convertido en un enemigo
invisible, podría estar poniendo a todo el mundo en mi contra y más
que todo a los famosos, y más a aquellas personas adictas a su uso y
familiaridad con la tecnología y los medios de comunicación. El
celular o el ahora llamado smartphone o iPhone nos ha hecho
dependientes y esclavos de este aparato.
Diversas investigaciones han demostrado que se han convertido en
niñera de los jóvenes y bebes. Es común ver la forma como las
madres o padres se han alejado de la forma cariñosa o afectiva con la
que antes se divertían con sus hijos y recurrieron a la forma fácil y
rápida para entretenerlos, la nueva moda es incluso regalarle a corta
edad celulares para así mantenerlos entretenidos, calmados e incluso
a la moda.
Por otro lado, la salud también se ve afectada por este aparato el cual
pensamos que es inofensivo y de gran ayuda.
Estudios realizados indican que afecta muchas partes del cuerpo
como por ejemplo, los ojos; la vista cansada es una de las más
comunes ya que pasamos horas mirando una pantalla y muchas
veces sin espabilar; daños en la columna vertebral debido a la
posición que adaptamos al utilizar los dispositivos celulares, así como
también dolor en los dedos y hormigueo en las manos ; y el ultimo y
no menos importante el insomnio ,algunos investigadores tienen la
creencia que las luces led que emiten estos dispositivos interrumpen
los mecanismos cerebrales que producen la hormona del sueño. Es de
resaltar que cualquier actividad que se realice con las manos y que
implique movimientos repetitivos, y por mucho tiempo, puede causar
daños en los tendones y en los nervios.
Las dolencias más comunes a causa de esta práctica son la tendinitis
y el síndrome del túnel carpiano.
Algunas oportunidades escucho a algunas personas expresar que su
pareja pasa más tiempo en el celular que en conversación con el/ella.
Esto puede crear celos, sospecho y/o el sentimiento de no ser lo
suficiente importante para que tu pareja te presta la atención que
mereces. Los celos y las sospechas muchas veces llevan a la persona
a convertirse en investigadora o espía del celular de su pareja.
Pero a pesar de todo esto,el celular tiene sus beneficios. Nos ofrece
acceso inmediato a nuestro correo electrónico, agenda, y lo más
importante…nos mantiene conectados con familiares, amigos y socios
por medio de las redes sociales.
En lo personal, estoy sumamente agradecida con la tecnología que
me permite mantenerme conectado con mi familia que vive a 485
kilómetros de distancia. Mientras el uso de celular tiene sus virtudes
en nuestras vidas, también tiene su lado oscuro.
Es una lamentable realidad su uso no siempre es inocente, y puede
ser fuente de problemas, el aislamiento siendo uno de ellos. Me entra
cierta tristeza cuando estoy en un restaurante, en una reunión, en un
centro comercial, un espacio deportivo y veo una familia, a un grupo
de amigos, cada quien concentrado en su celular en vez de estar
disfrutando el tiempo que tienen juntos, se nos olvidó el motivo del
encuentro y fijamos toda nuestra atención en el celular.
El uso responsable del celular empieza con la manera en la cual te
relaciones con el. Puede parecer un poco raro hablar en términos de
una relación con tu celular, pero eso es exactamente lo que es.
Cuando tu celular te distrae y te aísla de las relaciones más
importantes en tu vida (tu pareja, hijos, papás, amigos etc.), se
convierta en una relación por el tiempo que le dedicas y las
emociones que te invoca.
El uso celular no-sano es el que quita tiempo en familia o con tu
pareja. Es mejor dejar el celular en silencio y hasta en otra área de la
casa cuando estás con tu familia o pareja. Muéstrales que ellos son
más importantes que un mensaje de Whatsapp o una novedad de
Facebook. Un mensaje en tu celular no se compara con una
conversación cara a cara con un ser querido. Valora ese tiempo que
tienes con tus seres y dedícales a ellos el tiempo de calidad que
merecen. Hay muchos otros ejemplos del uso dañino de un celular, y
no es necesario detallarlos todos.
Usando un poco de juicio podemos determinar si nuestra actividad en
el celular es inocente o algo que podría afectar las relaciones
importantes en nuestra vida. En fin, hoy en día nuestro uso del celular
es un buen indicador de lo que es importante en nuestras vidas. Es
una buena tarea meditar sobre tal uso y que nos dice acerca de
nuestras prioridades y deseos. Los celulares se han convertido en un
medio de comunicación principal, para bien o para mal no se decirlo.
Solo puedo decir que tu vida virtual no representa tu vida real, y es mi
mejor deseo que las dos sean congruentes. El celular… ¿amigo o
enemigo? Tú decides.