La conquista de México Tenochtitlan
La conquista de México Tenochtitlan es un pedazo de historia muy
lamentable que acabó con la vida de millones de aborígenes y casi extermina
toda una cultura que solo sobrevivió por su grandeza. Los Mexica o aztecas
fueron masacrados por Hernán Cortés, un general español enviado por la
corona para adueñarse parte norte del continente recién descubierto.
La conquista como tal no fue nada fácil, sí es verdad que al acabar con la
jerarquía piramidal de la comunidad azteca pudieron someter más fácilmente
a todo un pueblo, pero la guerra que duró menos de dos años y que enfrentó
a lanzas contra espadas de acero y a arcos contra armas de fuego, demostró
quienes eran los más civilizados.
La armada española tuvo que combatir en tierras desconocidas y eso fue lo
que más retrasó su avance hasta Tenochtitlán, ciudad que cayó el 13 de
agosto de 1521. Al tener consigo la ciudad azteca por excelencia, continuaron
más expediciones más al norte y entre 1521 y 1525 se comenzaron a
delimitar fronteras con los otros imperios en un continente que hacían suyo.
Cortés llegó a la isla de Cozumel donde un español, Jesús Aguilar, quien había
sido prisionero del mexica durante años le sirvió como guía y traductor.
Rápidamente derrotó a los nativos en Tabasco y probó las ricas costumbres
de la zona al hacerse incluso con una esposa, la hija de un cacique que se le
otorgó por haber perdido la batalla. Al terminar de conquistar la isla salió de
allí y entró en el continente por San Juan de Ulúa, donde fundó la Villa Rica
de la Veracruz. Cabe de mencionar que ya en estos momentos estaba
haciendo actos ilegales en contra de la corona y para favorecer sus arcas.
Desde esa “estación” contactó con enviados de Moctezuma, quienes le
ofrecieron presentes de incalculable valor. En una jugada política logró
marchar al centro del imperio azteca, pero por detrás ya había acordado con
dos tribus enemigas del mexica derrotar al imperio que allí dominaba. En uno
de sus muchos actos de locura quemó sus naves para que ninguno de sus
hombres pudiera regresar a Cuba huyendo de lo que se venía. Para agosto de
1519 decidió marchar tierra adentro, donde en una breve batalla derrotó a
los tlaxcaltecas. Esta primera conquista continental les subió la moral a sus
hombres para emprender las venideras batallas. Al no matar a todos los
tlaxcaltecas estos se unen a él para atacar Cholula. La resistencia mexica en
esa zona no fue muy basta y con la ayuda de los aborígenes anteriormente
derrotados saqueó la ciudad hasta dejarla en la ruina. Aquí las fuerzas
españolas de Cortés asesinaron a más de 3 mil habitantes, un crimen de
guerra que jamás se pagó. Al ver la superioridad de los inmigrantes
Moctezuma intenta persuadir a Cortés con ofrendas y otros destinos, pero el
marino no se apartó de su destino y atravesó los volcanes Popocatépetl e
Iztaccíhuatl para entrar por Iztapalapa en Tenochtitlán. Con la evidente
preocupación de caer en una trampa y sabiendo que sus fuerzas eran muy
superiores en tecnología a la que los mexicas podían echar mano, Cortés optó
por capturar Moctezuma, hacerlo rehén y pedir su sumisión. En su locura,
típica de un conquistador, igual que en todo el continente, Cortés intentó
hacer que los aztecas adoptaran la religión cristiana, pero no por convicción
ni mucho menos, sino destruyendo sus templos e imágenes idolatradas. Pero
como todo en esta tierra se paga, Velázquez no estaba exento de lo que
estaba pasando y en vista de que Cortés lo había dejado a un lado armó una
expedición de mil quinientos hombres para quitarle los territorios al marino.
Cortés le hizo frente con trescientos hombres y lo derrotó acabando con casi
todas sus fuerzas. Pero cuando vuelve a Tenochtitlán los españoles que
habían quedado mataron a varios sacerdotes mexicas y provocado una
revuelta que acabaría en una rebelión que se unió a los refuerzos de Narváez.
Aztecas y españoles lucharon hombro a hombro contra los saqueadores de
Cortés hasta lograr su vergonzosa huida. Las fuerzas aztecas se agruparon
alrededor de su líder Cuitláhuac, uno que pronto moriría de viruela, una
enfermedad que llevó Narváez a esa parte del continente. “El águila que cae”,
Cuauhtémoc tomó su posición y aparentemente rompió lazos con Narváez.
Desde Texcoco el marino acaba con todo lo que se le ponía en frente, tropas
de Narváez y mexicas cayeron ante los despiadados asesinos de este señor. El
hambre y las enfermedades inoculadas por los mismos fétidos extranjeros
hicieron mella en los aguerridos aztecas. A los tres meses ya las pérdidas eran
cuantiosas y los españoles estaban esperando cual gato que algún ratón
saliera de la madriguera. Cuauhtémoc intentó huir del lugar y fue apresado
rápidamente. Esa noche se contabilizaron más de 50 mil muertes. El supuesto
tesoro de Cortés nunca lo encontró y según relatan los cronistas el líder
azteca no dijo una palabra a pesar de ser torturado por mucho tiempo.
La Revolución Mexicana
A partir del 20 de noviembre 1910, mucha gente inconforme en todo el país
se levantó en armas contra Porfirio Díaz, que fue presidente casi 30 años.
No era un solo grupo, sino muchos grupos de pensamientos y objetivos
distintos. Cuando lograron su primer objetivo y Porfirio huyó del país, no
pudieron ponerse de acuerdo. Unos querían dinero, otras tierras y otros, tan
solo libertad. Si no les cumplían esto, no se iban a calmar. Entonces la
revolución siguió muchos años.
El porfiriato pudo modernizar el país, pero a un gran costo. Los campesinos y
trabajadores estaban muy inconformes, pues les robaban las tierras o les
pagaban muy poco. La esclavitud, que se supone ya había sido abolida, seguía
existiendo en las haciendas de los ricos, aunque le decían de otra forma. Los
tiempos estaban cambiando y cuando Porfirio Díaz decidió reelegirse una vez
más, el pueblo no estuvo de acuerdo.
Actualmente celebramos el inicio de la Revolución Mexicana el 20 de
noviembre de 1910, porque ese día propuso Madero como el inicio de la
revolución contra el porfiriato.
Pero los grupos armados no se quedaron esperando a esta fecha para
rebelarse. El gobierno se había ido ganando enemigos poco a poco desde
años antes.
Algunos dicen que terminó cuando se promulgó la Constitución de 1917 y
Carranza llegó a la presidencia. Otros, que terminó cuando mataron a
Carranza y Obregón comenzó el reparto agrario, para calmar a los
campesinos. Algunos más que fue cuando mataron a Obregón, en 1928. Hay
quienes dicen que no acabó, que nada más se calmó.