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Impacto del Cambio Climático en México

cambio climatico y esquema
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Cambio

climático
El cambio climático se refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos.
Estos cambios pueden ser naturales, debido a variaciones en la actividad solar o erupciones volcánicas
grandes. Pero desde el siglo XIX, las actividades humanas han sido el principal motor del cambio
climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.

La quema de combustibles fósiles genera emisiones de gases de efecto invernadero que actúan como
una manta que envuelve a la Tierra, atrapando el calor del sol y elevando las temperaturas.

Las emisiones principales de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático son el
dióxido de carbono y el metano. Estos proceden del uso de la gasolina para conducir un coche o del
carbón para calentar un edificio, por ejemplo. El desmonte de tierras y bosques también puede liberar
dióxido de carbono. La agricultura y las actividades relacionadas con el petróleo y el gas son fuentes
importante de emisiones de metano. La energía, la industria, el transporte, los edificios, la agricultura y el
uso del suelo se encuentran entre los principales emisores.

La atmósfera está compuesta por diversos gases que, en la proporción


adecuada, cumplen su cometido. El problema está cuando las actividades del
ser humano aumentan la emisión de gases de efecto invernadero a la
atmósfera y ésta retiene más calor del necesario, provocando que la
temperatura media del planeta aumente y se produzca lo que popularmente
llamamos calentamiento global.

-Aumento de la desertificación. Muchas regiones del norte del país se están convirtiendo en

terrenos estériles, lo que significa desecamiento de ríos, muerte de especies animales y

vegetales e impacto en los mantos freáticos.

-Aumento extremo de temperatura. En la Ciudad de México, en los últimos años, la temperatura

se ha incrementado casi 4º centígrados.

-Cambios en la forma en que llueve. Ya sea en Motozintla, Chiapas, o en Ciudad Juárez,

Chihuahua, el número de tormentas intensas va en aumento.

-Adelanto en las épocas de calor. En las regiones del norte del país las épocas de calor

comienzan de manera anticipada y terminan después del tiempo habitual, comparadas con años

anteriores.
-Pérdida de bosques. Se ha acelerado la pérdida de bosques y vegetación en nuestro país. Los

incendios forestales se asocian también con el aumento de la temperatura.

-Desaparición de los glaciares. Los glaciares más importantes de México, ubicados en los

volcanes Pico de Orizaba, Popocatépetl e Iztaccíhuatl, están disminuyendo su extensión.

-Aparición de enfermedades. En Chihuahua han aparecido casos de dengue, algo insólito en la

región.

Por su parte, el IPPC también advierte de ese peligro. Para evitar que el calentamiento global
supere 1,5 grados centígrados a final de siglo respecto a los niveles preindustriales (el principal
objetivo del Acuerdo de París), los científicos y expertos señalan que en esta década, la acción
acelerada para adaptarse al cambio climático es indispensable para reducir la brecha entre las
medidas de adaptación en vigor y las que se necesitan. También es necesario reducir de manera
drástica, rápida y sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector
alimentario, la electricidad, el transporte, la industria, los edificios y el uso de la tierra. Unas
emisiones que consideran que ya se deberían haber disminuido ya que la mitad de la cantidad
máxima de CO2 estimado para que la Tierra no llegue a un calentamiento medio de 2 grados
centígrados (el nivel tope, considerado altamente nocivo) se alcanzó en 2011. Según el IPPC,
será necesario reducirlas casi a la mitad de aquí a 2030 si se desea limitar el calentamiento a 1,5
°C.
Cambio
climático
Las emisiones principales de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático son el
dióxido de carbono y el metano. Estos proceden del uso de la gasolina para conducir un coche o del
carbón para calentar un edificio, por ejemplo. El desmonte de tierras y bosques también puede liberar
dióxido de carbono. La agricultura y las actividades relacionadas con el petróleo y el gas son fuentes
importante de emisiones de metano. La energía, la industria, el transporte, los edificios, la agricultura y el
uso del suelo se encuentran entre los principales emisores.

Entre las principales consecuencias del cambio climático se destacan:

 El cambio de circulación de los océanos.

 El aumento o disminución de las precipitaciones (según la zona geográfica).

 El aumento del nivel del mar.

 El retroceso de los glaciares.

 El aumento de los eventos climáticos extremos.

 El aumento de las olas de calor y frío.

 El aumento de las migraciones forzadas (tanto por emergencias causadas por


catástrofes, como por trabajo).

La atmósfera está compuesta por diversos gases que, en la proporción


adecuada, cumplen su cometido. El problema está cuando las actividades del
ser humano aumentan la emisión de gases de efecto invernadero a la
atmósfera y ésta retiene más calor del necesario, provocando que la
temperatura media del planeta aumente y se produzca lo que popularmente
llamamos calentamiento global.

GASES DE EFECTO INVERNADERO


Dióxido de carbono (CO₂), Metano (CH4), Compuestos halogenados,
Ozono troposférico, Óxido de nitrógeno. Provocados principalmente por la
quema de combustibles fósiles para la generación de electricidad, el
transporte, la calefacción, la industria y la edificación. También provocados por
la ganadería, la agricultura (principalmente el cultivo del arroz), el tratamiento
de aguas residuales y los vertederos entre otros.
AUMENTO EXPONENCIAL DE LA POBLACIÓN
El número de habitantes del planeta crece exponencialmente. Hoy somos
más de 7.700 millones de personas y continuaremos creciendo hasta 2050
al menos 2.000 millones más. Una población cada vez más numerosa necesita
cada vez más recursos, lo que acelera el aumento de la emisión de gases
de efecto invernadero en todos los procesos de producción.

DESTRUCCIÓN DE ECOSISTEMAS
TERRESTRES Y DEFORESTACIÓN
Los bosques y selvas tropicales desaparecen a velocidad vertiginosa. En
los últimos 10 años, se han destruido nada menos que 13 millones de
hectáreas. Los bosques son sumideros naturales de carbono que
mediante la fotosíntesis absorben CO₂ y devuelven oxígeno a la atmósfera.

DESTRUCCIÓN DE ECOSISTEMAS MARINOS


Los océanos también son sumideros de carbono, absorbiendo hasta el 50
% del CO₂ generado. Además de su destrucción, el problema es que cuando
alcanzan su límite, el océano se acidifica y se producen muertes y
enfermedades de la flora y fauna marina
Cambio
climático
Los expertos coinciden en señalar la Revolución Industrial como el punto de
inflexión en el que las emisiones de gases de efecto
invernadero arrojadas a la atmósfera empezaron a dispararse. Hay que
recordar que la Revolución industrial nació de otras muchas pequeñas
revoluciones: la agrícola, la tecnológica, la demográfica, de medios de transporte,
finanzas… que dieron lugar a un nuevo modelo de producción y
consumo.

Desde ese momento, el crecimiento de la población (en 1750 había menos de 800
millones de habitantes en la Tierra, hoy somos más de 7.500 millones), un
consumo de recursos cada vez más desmedido, el aumento en la demanda
y producción de energía obtenidas mayoritariamente a través de
combustibles fósiles… han provocado que el planeta haya entrado en lo que
parte de la comunidad científica ha denominado el Antropoceno: la nueva
era geológica motivada por el impacto del ser humano en la
Tierra.

El principal resultado ha sido el aumento de la temperatura global del


planeta, que desde ese período ha aumentado en 1,1 0C, si bien se estima
que al final del presente siglo el termómetro pueda aumentar
todavía más aun cumpliéndose los compromisos de reducción de
emisiones fijados por los países.

-Aumento de la desertificación. Muchas regiones del norte del país se


están convirtiendo en terrenos estériles, lo que significa desecamiento de
ríos, muerte de especies animales y vegetales e impacto en los mantos
freáticos.
-Aumento extremo de temperatura. En la Ciudad de México, en los
últimos años, la temperatura se ha incrementado casi 4º centígrados.
-Cambios en la forma en que llueve. Ya sea en Motozintla, Chiapas, o
en Ciudad Juárez, Chihuahua, el número de tormentas intensas va en
aumento.
-Adelanto en las épocas de calor. En las regiones del norte del país las
épocas de calor comienzan de manera anticipada y terminan después del
tiempo habitual, comparadas con años anteriores.
-Pérdida de bosques. Se ha acelerado la pérdida de bosques y
vegetación en nuestro país. Los incendios forestales se asocian también
con el aumento de la temperatura.
-Desaparición de los glaciares. Los glaciares más importantes de
México, ubicados en los volcanes Pico de Orizaba, Popocatépetl e
Iztaccíhuatl, están disminuyendo su extensión.
-Aparición de enfermedades. En Chihuahua han aparecido casos de
dengue, algo insólito en la región.
Cambio
climático
Desde finales del siglo XIX, pero más notablemente en los últimos 50 años, con

el desarrollo industrial y la pérdida de bosques y selvas, entre otros factores, la

temperatura de la superficie terrestre se ha incrementado, lo cual significa un

alto riesgo para todas las formas de vida.

Señales de este fenómeno climático en nuestro país:

-Aumento de la desertificación. Muchas regiones del norte del país se

están convirtiendo en terrenos estériles, lo que significa desecamiento de ríos,

muerte de especies animales y vegetales e impacto en los mantos freáticos.

-Aumento extremo de temperatura. En la Ciudad de México, en los últimos

años, la temperatura se ha incrementado casi 4º centígrados.

-Cambios en la forma en que llueve. Ya sea en Motozintla, Chiapas, o en

Ciudad Juárez, Chihuahua, el número de tormentas intensas va en aumento.

-Adelanto en las épocas de calor. En las regiones del norte del país las

épocas de calor comienzan de manera anticipada y terminan después del

tiempo habitual, comparadas con años anteriores.

-Pérdida de bosques. Se ha acelerado la pérdida de bosques y vegetación en

nuestro país. Los incendios forestales se asocian también con el aumento de la

temperatura.
-Desaparición de los glaciares. Los glaciares más importantes de México,

ubicados en los volcanes Pico de Orizaba, Popocatépetl e Iztaccíhuatl, están

disminuyendo su extensión.

-Aparición de enfermedades. En Chihuahua han aparecido casos de dengue,

algo insólito en la región.

¿EN QUÉ MOMENTO COMENZÓ A INCIDIR EL


HOMBRE EN EL CAMBIO CLIMÁTICO?
Los expertos coinciden en señalar la Revolución Industrial como el punto de
inflexión en el que las emisiones de gases de efecto
invernadero arrojadas a la atmósfera empezaron a dispararse. Hay que
recordar que la Revolución industrial nació de otras muchas pequeñas
revoluciones: la agrícola, la tecnológica, la demográfica, de medios de transporte,
finanzas… que dieron lugar a un nuevo modelo de producción y
consumo.

Desde ese momento, el crecimiento de la población (en 1750 había menos de 800
millones de habitantes en la Tierra, hoy somos más de 7.500 millones), un
consumo de recursos cada vez más desmedido, el aumento en la demanda
y producción de energía obtenidas mayoritariamente a través de
combustibles fósiles… han provocado que el planeta haya entrado en lo que
parte de la comunidad científica ha denominado el Antropoceno: la nueva
era geológica motivada por el impacto del ser humano en la
Tierra.

El principal resultado ha sido el aumento de la temperatura global del


planeta, que desde ese período ha aumentado en 1,1 0C, si bien se estima que al
final del presente siglo el termómetro pueda aumentar todavía
más aun cumpliéndose los compromisos de reducción de emisiones fijados por los
países.
Cambio
climático
La atmósfera está compuesta por diversos gases que, en la proporción
adecuada, cumplen su cometido. El problema está cuando las actividades del
ser humano aumentan la emisión de gases de efecto invernadero a la
atmósfera y ésta retiene más calor del necesario, provocando que la
temperatura media del planeta aumente y se produzca lo que popularmente
llamamos calentamiento global.

GASES DE EFECTO INVERNADERO


Dióxido de carbono (CO₂), Metano (CH4), Compuestos halogenados,
Ozono troposférico, Óxido de nitrógeno. Provocados principalmente por la
quema de combustibles fósiles para la generación de electricidad, el
transporte, la calefacción, la industria y la edificación. También provocados por
la ganadería, la agricultura (principalmente el cultivo del arroz), el tratamiento
de aguas residuales y los vertederos entre otros.

AUMENTO EXPONENCIAL DE LA POBLACIÓN


El número de habitantes del planeta crece exponencialmente. Hoy somos
más de 7.700 millones de personas y continuaremos creciendo hasta 2050
al menos 2.000 millones más. Una población cada vez más numerosa necesita
cada vez más recursos, lo que acelera el aumento de la emisión de gases
de efecto invernadero en todos los procesos de producción.

DESTRUCCIÓN DE ECOSISTEMAS
TERRESTRES Y DEFORESTACIÓN
Los bosques y selvas tropicales desaparecen a velocidad vertiginosa. En
los últimos 10 años, se han destruido nada menos que 13 millones de
hectáreas. Los bosques son sumideros naturales de carbono que
mediante la fotosíntesis absorben CO₂ y devuelven oxígeno a la atmósfera.

DESTRUCCIÓN DE ECOSISTEMAS MARINOS


Los océanos también son sumideros de carbono, absorbiendo hasta el 50 %
del CO₂ generado. Además de su destrucción, el problema es que cuando
alcanzan su límite, el océano se acidifica y se producen muertes y
enfermedades de la flora y fauna marina.

¿EN QUÉ MOMENTO COMENZÓ A INCIDIR EL


HOMBRE EN EL CAMBIO CLIMÁTICO?
Los expertos coinciden en señalar la Revolución Industrial como el punto de
inflexión en el que las emisiones de gases de efecto
invernadero arrojadas a la atmósfera empezaron a dispararse. Hay que
recordar que la Revolución industrial nació de otras muchas pequeñas
revoluciones: la agrícola, la tecnológica, la demográfica, de medios de transporte,
finanzas… que dieron lugar a un nuevo modelo de producción y
consumo.

Desde ese momento, el crecimiento de la población (en 1750 había menos de 800
millones de habitantes en la Tierra, hoy somos más de 7.500 millones), un
consumo de recursos cada vez más desmedido, el aumento en la demanda
y producción de energía obtenidas mayoritariamente a través de
combustibles fósiles… han provocado que el planeta haya entrado en lo que
parte de la comunidad científica ha denominado el Antropoceno: la nueva
era geológica motivada por el impacto del ser humano en la
Tierra.

El principal resultado ha sido el aumento de la temperatura global del


planeta, que desde ese período ha aumentado en 1,1 0C, si bien se estima
que al final del presente siglo el termómetro pueda aumentar
todavía más aun cumpliéndose los compromisos de reducción de
emisiones fijados por los países.
Cambio
climático
Desde finales del siglo XIX, pero más notablemente en los últimos 50 años, con

el desarrollo industrial y la pérdida de bosques y selvas, entre otros factores, la

temperatura de la superficie terrestre se ha incrementado, lo cual significa un

alto riesgo para todas las formas de vida.

combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) son, con diferencia, los que más
contribuyen al cambio climático mundial, ya que representan más del 75 % de las
emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y casi el 90 % de todas las
emisiones de dióxido de carbono.

A medida que las emisiones de gases de efecto invernadero cubren la Tierra,


atrapan el calor del sol, lo que conduce al calentamiento global y al cambio
climático. El mundo se calienta ahora más rápido que en cualquier otro momento
de la historia del que haya registros. Con el tiempo, las temperaturas más cálidas
están cambiando los patrones climáticos y alterando el equilibrio normal de la
naturaleza. Esto plantea muchos riesgos para los seres humanos y todas las
demás formas de vida de la Tierra.
El problema es que el nivel de emisiones gases de efecto invernadero ha
crecido bastante más de lo debido. El dióxido de carbono (CO2) por ejemplo, el
más abundante de todos estos gases con dos tercios del total, se ha
disparado principalmente por el uso de combustibles fósiles como el carbón
en calefacciones y centrales térmicas o la gasolina y el gasoil en los vehículos.

Esa visión holística sobre las causas antropogénicas del cambio climático se
traslada también a las soluciones, y de ahí el concepto de desarrollo
sostenible que no solo atañe a la salud medioambiental sino al desarrollo
humano en todas sus facetas como parte del remedio. Así, los estados
miembros de la ONU adoptaron en 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) para avanzar en la erradicación de la pobreza, en la protección del
planeta y hacia un horizonte de paz, igualdad y prosperidad para todos los
seres humanos.

El Ministerio para la Transición Ecológica coincide en que este cambio del clima
es muy diferente a los anteriores. En primer lugar, porque su causa es “la
emisión, como resultado de la actividad humana, de los GEI, los cuales
aumentan la capacidad de la atmósfera terrestre para retener calor y dan
lugar al fenómeno del calentamiento global”. Y además por el ritmo
acelerado de dichas emisiones. Según Satorras, “la medida de su gravedad es
la rapidez con la que se está produciendo. A más largo plazo, los ecosistemas
tienen tiempo de ir adaptándose, lo que no está ocurriendo ahora
precisamente por dicha velocidad”.

Las emisiones principales de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático
son el dióxido de carbono y el metano. Estos proceden del uso de la gasolina para conducir un
coche o del carbón para calentar un edificio, por ejemplo. El desmonte de tierras y bosques
también puede liberar dióxido de carbono. La agricultura y las actividades relacionadas con el
petróleo y el gas son fuentes importante de emisiones de metano. La energía, la industria, el
transporte, los edificios, la agricultura y el uso del suelo se encuentran entre los principales
emisores.
Cambio
climático
Los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) son, con diferencia, los que más
contribuyen al cambio climático mundial, ya que representan más del 75 % de las
emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y casi el 90 % de todas las
emisiones de dióxido de carbono.

A medida que las emisiones de gases de efecto invernadero cubren la Tierra,


atrapan el calor del sol, lo que conduce al calentamiento global y al cambio
climático. El mundo se calienta ahora más rápido que en cualquier otro momento
de la historia del que haya registros. Con el tiempo, las temperaturas más cálidas
están cambiando los patrones climáticos y alterando el equilibrio normal de la
naturaleza. Esto plantea muchos riesgos para los seres humanos y todas las
demás formas de vida de la Tierra.
El problema es que el nivel de emisiones gases de efecto invernadero ha
crecido bastante más de lo debido. El dióxido de carbono (CO2) por ejemplo, el
más abundante de todos estos gases con dos tercios del total, se ha
disparado principalmente por el uso de combustibles fósiles como el carbón
en calefacciones y centrales térmicas o la gasolina y el gasoil en los vehículos.

Esa visión holística sobre las causas antropogénicas del cambio climático se
traslada también a las soluciones, y de ahí el concepto de desarrollo
sostenible que no solo atañe a la salud medioambiental sino al desarrollo
humano en todas sus facetas como parte del remedio. Así, los estados
miembros de la ONU adoptaron en 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) para avanzar en la erradicación de la pobreza, en la protección del
planeta y hacia un horizonte de paz, igualdad y prosperidad para todos los
seres humanos.

El Ministerio para la Transición Ecológica coincide en que este cambio del clima
es muy diferente a los anteriores. En primer lugar, porque su causa es “la
emisión, como resultado de la actividad humana, de los GEI, los cuales
aumentan la capacidad de la atmósfera terrestre para retener calor y dan
lugar al fenómeno del calentamiento global”. Y además por el ritmo
acelerado de dichas emisiones. Según Satorras, “la medida de su gravedad es
la rapidez con la que se está produciendo. A más largo plazo, los ecosistemas
tienen tiempo de ir adaptándose, lo que no está ocurriendo ahora
precisamente por dicha velocidad”.

Por su parte, el IPPC también advierte de ese peligro. Para evitar que el
calentamiento global supere 1,5 grados centígrados a final de siglo respecto a
los niveles preindustriales (el principal objetivo del Acuerdo de París), los
científicos y expertos señalan que en esta década, la acción acelerada para
adaptarse al cambio climático es indispensable para reducir la brecha entre las
medidas de adaptación en vigor y las que se necesitan. También es necesario
reducir de manera drástica, rápida y sostenida las emisiones de gases de
efecto invernadero en el sector alimentario, la electricidad, el
transporte, la industria, los edificios y el uso de la tierra. Unas
emisiones que consideran que ya se deberían haber disminuido ya que la
mitad de la cantidad máxima de CO2 estimado para que la Tierra no llegue a
un calentamiento medio de 2 grados centígrados (el nivel tope, considerado
altamente nocivo) se alcanzó en 2011. Según el IPPC, será necesario reducirlas
casi a la mitad de aquí a 2030 si se desea limitar el calentamiento a 1,5 °C.

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