LOS TRES CERDITOS Y EL LOBO FEROZ
EQUIPO PERSONAJES:
SAID NARRADOR
MICHAEL LOBO
URIEL CERDITO MENOR
MONSE CERDITA DE MEDIO
NAZLY CERDITA MAYOR
YELENA MAMÁ CERDITA
NARRADOR — En un pueblito no muy lejano, vivía una mamá cerdita
junto con sus tres cerditos. Todos eran muy felices hasta que un día la
mamá cerdita les dijo:
MAMÁ CERDITA — Hijitos, ustedes ya han crecido, es tiempo de que
sean cerditos adultos y vivan por sí mismos.
NARRADOR — Antes de dejarlos ir, les dijo:
MAMÁ CERDITA —En el mundo nada llega fácil, por lo tanto, deben
aprender a trabajar para lograr sus sueños.
Mamá cerdita se despidió con un besito en la mejilla y los tres cerditos
se fueron a vivir en el mundo.
NARRADOR — El cerdito menor, que era muy, pero muy perezoso, no
prestó atención a las palabras de mamá cerdita y decidió construir una
casita de paja para terminar temprano y acostarse a descansar.
El cerdito se encuentra construyendo su casa y después se va a dormir.
NARRADOR — El cerdito del medio, que era medio perezoso, medio
prestó atención a las palabras de mamá cerdita y construyó una casita
de palos. La casita le quedó chueca porque como era medio perezoso no
quiso leer las instrucciones para construirla.
El cerdito se encuentra construyendo su casa de palos y hace cómo que
lee un instructivo.
NARRADOR — La cerdita mayor, que era la más aplicada de todos,
prestó mucha atención a las palabras de mamá cerdita y quiso construir
una casita de ladrillos. La construcción de su casita le tomaría mucho
más tiempo. Pero esto no le importó; su nuevo hogar la albergaría del
frío y también del temible lobo feroz...
La cerdita mayor se encuentra construyendo una casa de ladrillos,
contenta y bailando.
NARRADOR —Y hablando del temible lobo feroz, este se encontraba
merodeando por el bosque cuando vio al cerdito menor durmiendo
tranquilamente a través de su ventana. Al lobo le entró un enorme
apetito y pensó que el cerdito sería un muy delicioso bocadillo, así que
tocó a la puerta y dijo:
LOBO —Cerdito, cerdito, déjame entrar.
El cerdito menor se despertó asustado y respondió:
CERDITO MENOR —¡No, no y no!, nunca te dejaré entrar.
NARRADOR —El lobo feroz se enfureció y dijo:
LOBO —Soplaré y resoplaré y tu casa derribaré.
NARRADOR — El lobo sopló y resopló con todas sus fuerzas y la casita
de paja se vino al piso. Afortunadamente, el cerdito menor había
escapado hacia la casa del cerdito del medio mientras el lobo seguía
soplando.
El lobo feroz sintiéndose engañado, se dirigió a la casa del cerdito del
medio y al tocar la puerta dijo:
LOBO —Cerdito, cerdito, déjame entrar.
NARRADOR —El cerdito del medio respondió:
CERDITO DE MEDIO — ¡No, no y no!, nunca te dejaré entrar.
NARRADOR — El lobo hambriento se enfureció y dijo:
LOBO —Soplaré y resoplaré y tu casa derribaré.
NARRADOR —El lobo sopló y resopló con todas sus fuerzas y la casita
de palo se vino abajo. Por suerte, los dos cerditos habían corrido hacia la
casa de la cerdita mayor mientras que el lobo feroz seguía soplando y
resoplando.
Los dos hermanos salen corriendo, casi sin respiración le contaron toda
la historia.
CERDITA MAYOR—Hermanitos, hace mucho frío y ustedes la han
pasado muy mal, así que disfrutemos la noche al calor de la fogata
NARRADOR —dijo la cerdita mayor y encendió la chimenea.
Justo en ese momento, los tres cerditos escucharon que tocaban la
puerta.
LOBO —Cerdita, cerdita, déjame entrar
NARRADOR—dijo el lobo feroz. La cerdita respondió:
CERDITA MAYOR— ¡No, no y no!, nunca te dejaré entrar.
NARRADOR: El lobo hambriento se enfureció y dijo:
LOBO —Soplaré y soplaré y tu casa derribaré.
NARRADOR — El lobo sopló y resopló con todas sus fuerzas, pero la
casita de ladrillos resistía sus soplidos y resoplidos. Más enfurecido y
hambriento que nunca decidió trepar el techo para meterse por la
chimenea.
Al bajar la chimenea, el lobo se quemó la cola con la fogata.
LOBO —¡AY! gritó el lobo. Y salió corriendo por el bosque para nunca
más ser visto.
NARRADOR —Un día cualquiera, mamá cerdita fue a visitar a sus
queridos cerditos y descubrió que todos tres habían construido casitas
de ladrillos. Los tres cerditos habían aprendido la lección:
MAMÁ CERDITA:“En el mundo nada llega fácil, por lo tanto, debemos
trabajar para lograr nuestros sueños”.
FIN
RICITOS DE ORO
EQUIPO PERSONAJES
IRWIN NARRADOR 1
JOSÉ GIL NARRADOR 2
MAYA RICITOS DE ORO
ARLETH MAMÁ OSA
NICOLAS OSITO
ÁNGEL DAVID PAPÁ OSO
NARRADOR —Érase una vez una familia de osos que vivían en una
linda casita en el bosque. Papá Oso era muy grande, Mamá Osa era de
tamaño mediano y Osito era pequeño.
Pasean los tres osos en la casa.
NARRADOR 2 —Una mañana, Mamá Osa sirvió la más deliciosa avena
para el desayuno.
Mamá Osa sirve la sopa y la pone en la mesa y los osos se acercan a
comer y dicen:
Oso menor — mamá mi sopa está muy caliente.
Papá Oso — querida esposa, mi sopa está muy caliente.
Mamá Osa —mientras nuestra sopa se enfría, vamos a dar un paseo
por el bosque.
NARRADOR 1 —Al cabo de unos minutos, una niña llamada Ricitos de
Oro llegó a la casa de los osos y tocó la puerta.
Entra Ricitos de Oro y toca la puerta.
NARRADOR 2 —Al no encontrar respuesta, abrió la puerta y entró en la
casa sin permiso.
Ricitos de Oro entra a la casa.
NARRADOR 1 — En la cocina había una mesa con tres tazas de avena:
una grande, una mediana y una pequeña.
NARRADOR 2—Ricitos de Oro tenía un gran apetito y la avena se veía
deliciosa.
Prueba la avena de los tres platos.
NARRADOR 1— Primero, probó la avena de la taza grande, pero la
avena estaba muy fría y no le gustó. Luego, probó la avena de la taza
mediana, pero la avena estaba muy caliente y tampoco le gustó. Por
último, probó la avena de la taza pequeña y esta vez la avena no estaba
ni fría ni caliente,
Ricitos de Oro —¡estaba perfecta!
NARRADOR 2—La avena estaba tan deliciosa que se la comió toda sin
dejar ni un poquito.Después de comer el desayuno de los osos, Ricitos
de Oro fue a la sala. En la sala había tres sillas: una grande, una
mediana y una pequeña. Primero, se sentó en la silla grande, pero la
silla era muy alta y no le gustó. Luego, se sentó en la silla mediana, pero
la silla era muy ancha y tampoco le gustó. Fue entonces que encontró la
silla pequeña y se sentó en ella, pero la silla era frágil y se rompió bajo
su peso.
Ricitos de Oro se sienta en todas las sillas y al final se queda en la
pequeña.
NARRADOR 1—Buscando un lugar para descansar, Ricitos de Oro subió
las escaleras, al final del pasillo había un cuarto con tres camas: una
grande, una mediana y una pequeña. Primero, se subió a la cama
grande, pero estaba demasiado dura y no le gustó. Después, se subió a
la cama mediana, pero estaba demasiado blanda y tampoco le gustó.
Entonces, se acostó en la cama pequeña, la cama no estaba ni
demasiado dura ni demasiado blanda. De hecho, ¡se sentía perfecta!
Ricitos de Oro se quedó profundamente dormida.
Ricitos de Oro prueba las camas y se queda dormida en la cama más
pequeña.
NARRADOR 2—Al poco tiempo, los tres osos regresaron del paseo por
el bosque. Papá Oso notó inmediatamente que la puerta se encontraba
abierta:
PAPÁ OSO —Alguien ha entrado a nuestra casa sin permiso, se sentó
en mi silla y probó mi avena
dijo Papá Oso con una gran voz de enfado.
MAMÁ OSA —Alguien se ha sentado en mi silla y probó mi avena
dijo Mamá Osa con una voz medio enojada.
NARRADOR 1— Entonces, dijo Osito con su pequeña voz:
OSITO —Alguien se comió toda mi avena y rompió mi silla.
NARRADOR 2 —Los tres osos subieron la escalera. Al entrar en la
habitación, Papá Oso dijo:
PAPÁ OSO —¡Alguien se ha acostado en mi cama!
NARRADOR 1—Y Mamá Osa exclamó:
MAMÁ OSA —¡Alguien se ha acostado en mi cama también!
NARRADOR —Y Osito dijo:
OSITO —¡Alguien está durmiendo en mi cama!
y se puso a llorar desconsoladamente.
NARRADOR 2—El llanto de Osito despertó a Ricitos de Oro, que muy
asustada saltó de la cama y corrió escaleras abajo hasta llegar al bosque
para jamás regresar a la casa de los osos.
FIN
CAPERUCITA ROJA
EQUIPO PERSONAJES
Daniela ABUELITA
Zoé LOBO
Dylan NARRADOR
Samanta MAMÁ
Regina CAPERUCITA ROJA
NARRADOR —Érase una vez una niñita que lucía una hermosa capa de
color rojo. Como la niña la usaba muy a menudo, todos la llamaban
Caperucita Roja.
Entra caperucita modelando su capa roja.
NARRADOR — Un día, la mamá de Caperucita Roja la llamó y le dijo:
MAMÁ —Abuelita no se siente muy bien, he horneado unas galletitas y
quiero que tú se las lleves.
CAPERUCITA ROJA—Claro que sí
Respondió Caperucita Roja, llenando su canasta de galletitas recién
horneadas.
MAMÁ — Escúchame muy bien, quédate en el camino y nunca hables
con extraños.
CAPERUCITA ROJA—Yo sé mamá
salió inmediatamente hacia la casa de la abuelita.
NARRADOR —Para llegar a casa de la abuelita, Caperucita debía
atravesar un camino a lo largo del espeso bosque. En el camino, se
encontró con el lobo.
Entra el lobo a escena
LOBO —Hola niñita, ¿hacia dónde te diriges en este maravilloso día?
preguntó el lobo.
NARRADOR — Caperucita Roja recordó que su mamá le había advertido
no hablar con extraños, pero el lobo lucía muy elegante, además era
muy amigable y educado.
CAPERUCITA—Voy a la casa de abuelita, señor lobo. Ella se encuentra
enferma y voy a llevarle estas galletiTas para animarla un poco.
LOBO —¡Qué buena niña eres! —¿Qué tan lejos tienes que ir?
CAPERUCITA —¡Oh! Debo llegar hasta el final del camino, ahí vive
abuelita.
LOBO —Te deseo un muy feliz día mi niña.
NARRADOR —El lobo se adentró en el bosque. Él tenía un enorme
apetito y en realidad no era de confiar. Así que corrió hasta la casa de la
abuela antes de que Caperucita pudiera alcanzarlo. Su plan era comerse
a la abuela, a Caperucita Roja y a todas las galleticas recién horneadas.
Corre hacia la casa de la abuela y le toca la puerta.
NARRADOR —Al verlo, la abuelita corrió despavorida dejando atrás su
chal.
Sale corriendo y gritando de la casa la abuelita
NARRADOR —El lobo tomó el chal de la viejecita y luego se puso sus
lentes y su gorrito de noche. Rápidamente, se trepó en la cama de la
abuelita, cubriéndose hasta la nariz con la manta. Pronto escuchó que
tocaban la puerta:
Toca la puerta Caperucita
CAPERUCITA —Abuelita, soy yo, Caperucita Roja.
LOBO —Pasa mi niña, estoy en camita.
NARRADOR —Caperucita Roja pensó que su abuelita se encontraba
muy enferma porque se veía muy pálida y sonaba terrible.
CAPERUCITA—¡Abuelita, abuelita, qué ojos más grandes tienes!
LOBO —Son para verte mejor…
CAPERUCITA —¡Abuelita, abuelita, qué orejas más grandes tienes!
LOBO —Son para oírte mejor
CAPERUCITA —¡Abuelita, abuelita, que dientes más grandes tienes!
LOBO —¡Son para comerte mejor!
NARRADOR —Con estas palabras, el malvado lobo tiró su manta y saltó
de la cama. Asustada, Caperucita salió corriendo hacia la puerta.
Sale corriendo asustada Caperucita
NARRADOR —Justo en ese momento, un leñador se acercó a la puerta,
la cual se encontraba entreabierta. La abuelita estaba escondida detrás
de él.
Se acerca el leñador con un acha.
NARRADOR— Al ver al leñador, el lobo saltó por la ventana y huyó
espantado para nunca ser visto.
Sale corriendo el lobo.
NARRADOR —La abuelita y Caperucita Roja agradecieron al leñador por
salvarlas del malvado lobo y todos comieron galletitas con leche.
Todos comen galletas.
NARRADOR. Ese día Caperucita Roja aprendió una importante lección:
“Nunca debes hablar con extraños”.
FIN
LA LLORONA
EQUIPO PERSONAJES
Iker NARRADOR
Eduacrdo TINO-Omar
Leonardo BETO- Efrén
Amelia La llorona
Monse Lupita
Arleth Juanita
NARRADOR: -Cuenta la leyenda de una mujer muy bella , que mantenía
a sus dos hijos, Tino y Beto vendiendo flores.
Un día después del trabajo al regresar a casa y verla incendiada se bajo
de la barca rápido para poder apagar el fuego, pero sus dos hijos y la
barca en la que estaban se fué alejando cada vez más y la mujer no se
daba cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Llegan en una barca, se baja la mama (llorona) y la barca empieza a
alejarse.
TINO: -Mamá ayúdanos, mamáaaaaaa
BETO: -Ayúdanos mamá voltea nos alejamos por favor mamá voltea.
Llorona: - Hijos, ahí voy los salvaré. Ayuda, ayudaaa mis hijos, ayuda.
Narradora: - La pobre mujer gritaba desesperada que alguien la ayudara
para rescatar a sus hijos pero nadie pudo hacerlo. Después de más de
una semana de búsqueda se le avisó a la mujer sobre sus dos hijos,
que no estaban en ningún lado.
Llorona: -Ay mis hijos, hay mis hijos.
Lloraba angustiada a la orilla del lago.
Narrradora: -La mujer fue perdiendo su belleza y no la volvierón a ver ,
se dice que todas las noches anda por las calles buscando a sus hijos y
a cambio llevándose a otros niños que no son suyos. Y que no les hace
daño a los niños sino que los cuida y todas las noches llega a la iglesia,
donde tienen a los niños. Uno de los niños que se ha escuchado ha
llevado la llorona son Omar y Efrén. Se dice que ellos nadaban en uno de
los canales.
Mientras el narrador explica, la Llorona anda caminando.
Omar: -Ven a echarte una refrescadita.
Efrén: -No puedo tengo que ir a comprar las tortillas .
Omar: -Se te va a aparecer la llorona
Efrén: -Más bien a ti dicen porque en donde se aparece es en los
canales.
Narradora: De pronto se escuchan los ruidos que hace la llorona. Los
niños se paralizan de miedo, sólo alcanzan a balbucear, lo que
aprovecha la llorona para tomarlos de la mano y llevárselos por los
canales, para llevarlos en la noche a la iglesia.
Aparece otra vez la Llorona, con sus lamentos.
Efrén y Omar: ¡Nooooo, nooo!
Narradora: -La llorona ha convertido a Xochimilco en un lugar lleno de
tristeza.
Pues al respecto la llorona tiene a todo el pueblo atemorizado y muchos
niños han desaparecido a manos de ella.
Una noche , Lupita y Juanita salieron a buscar a su perrito Manchitas...
Lupita: -Manchitas, manchitas, ¿dónde estás?
Juanita: -Lupita ya es tarde, regrésate a la casa, yo seguiré buscándolo.
*(Juanita da la espalda a su hermana y sigue buscando a Manchitas,
mientras que Lupita corre tras la mujer vestida de blanco)*
Narradora: -De repente Lupita voltea y ve a una mujer vestida de blanco.
Y entonces se le ocurre preguntarle si no había visto a su perro
Manchitas.
Juanita: -(Voltea a ver a su hermana) Lupitaaaa no te le acerques!!!
Llorona: -(Voltea) ay mis hijooooooos!!!!
Lupita: - Ayuda Juanitaaaaaaa!!!
*(La llorona toma en brazos a Lupita y se aleja cada vez más en la
oscuridad de la noche mientras Juanita se hinca y empieza a llorar)*
Narradora: -Juanita sin decirle lo que pasa a su mamá trata de investigar
sobre la llorona dándose cuenta que la llorona se lleva a los niños a la
iglesia, Juanita rescata a su hermana Lupita y a los demás niños y todos
al final están felices jugando en las orillas de los canales de Xochimilco.
FIN