Reseña de Fallos sobre Extradición 2016-2017
Reseña de Fallos sobre Extradición 2016-2017
Extradición
Reseña de fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y
dictámenes de la Procuración General de la Nación (2016-2017)
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Extradición
Reseña de fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y
dictámenes de la Procuración General de la Nación (2016-2017)
PRESENTACIÓN....................................................................................................................................... 23
1. Bélgica...................................................................................................................................................25
2. Bolivia...................................................................................................................................................25
3. Chile.......................................................................................................................................................26
4. Colombia..............................................................................................................................................28
5.3. “Ramos, Hugo Norberto s/arresto preventivo con miras de extradición”, 16 de febrero
de 2016............................................................................................................................................... 31
Causales de denegación. Condena en rebeldía.
Tráfico ilícito de estupefacientes. Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico
Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. Obligaciones enjuiciamiento. Rol
del Ministerio Público Fiscal.
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Cláusula facultativa. Facultad del Poder
Ejecutivo Nacional. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y el
Reino de España. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
5.4. “Cicchitti, Roberto Alfredo; Villarreal, Jorge Ramón y Fabro, Jorge s/extradición”, 24
de mayo de 2016............................................................................................................................. 32
Pedido de extradición. Requisitos formales. Tratado de Extradición y Asistencia Judicial
en Materia Penal suscripto entre la República Argentina y el Reino de España.
Causales de denegación. Prescripción de la acción penal. Valoración. Estado requirente.
Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal suscripto entre la República
Argentina y el Reino de España.
Causales de denegación. Prescripción de la acción penal. Estado requerido. Actos
interruptivos. Código Penal argentino.
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Tratado de Extradición y Asistencia
Judicial suscripto entre la República Argentina y el Reino de España. Cláusula facultativa.
Facultad Poder Ejecutivo Nacional.
7. Hungría................................................................................................................................................. 34
8. Italia.......................................................................................................................................................36
9. Paraguay...............................................................................................................................................36
10. Perú......................................................................................................................................................38
11. Polonia................................................................................................................................................ 44
12. Portugal.............................................................................................................................................. 45
1. Alemania................................................................................................................................................ 51
2. Bélgica..................................................................................................................................................53
2.1. “R., Daniel Phillippe s/ extradición”, 23 de abril de 2015 (Dra. Irma Adriana García
Neto).................................................................................................................................................. 53
Causales de denegación. Condena en rebeldía.
3. Bolivia...................................................................................................................................................53
3.1. “A., Eduardo Camilo s/ extradición”, 5 de julio de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)....... 53
Autenticidad de la documentación remitida por vía diplomática. Ley de Cooperación
Internacional en Materia Penal. Tratado sobre Derecho Penal Internacional de Montevideo
de 1889.
Competencia. Tratado sobre Derecho Penal Internacional de Montevideo de 1889.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Recurso ordinario de apelación.
Reiteración de agravios.
4. Brasil......................................................................................................................................................55
4.1. “R., Mario Roberto s/ extradición”, 20 de febrero de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal)................................................................................................................................................. 55
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República Federativa del Brasil.
Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones Unidas. Garantías
DEL Estado requirente.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República Federativa del Brasil.
4.2. “Á. Á., J. R. s/ extradición”, 22 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).............. 56
Tráfico ilícito de estupefacientes. Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico
Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas. Cooperación judicial.
Múltiples pedidos de extradición. Tratado de Extradición suscripto entre la República
Argentina y la República Federativa del Brasil. Ley de Cooperación Internacional en
Materia Penal.
Múltiples pedidos de extradición. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Preferencia. Facultad del Poder Ejecutivo Nacional.
Múltiples pedidos de extradición. Preferencia. Facultad del Poder Ejecutivo Nacional.
Postergación de la entrega. Ne bis in idem.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. Riesgo cierto y actual. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. República Federativa del Brasil. Reglas
Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones Unidas. Garantías del
Estado requirente.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. República Federativa del Brasil.
Entrega del requerido. Afecciones en la salud. Garantías del Estado requerido.
Postergación de la entrega. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina
y la República Federativa del Brasil. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
4.3. G. “V., Amiltom s/ extradición”, 25 de octubre de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........ 59
Causales de denegación. Condena en rebeldía.
Causales de denegación. Condena en rebeldía. Código Procesal Penal de la Nación.
Causales de denegación. Defensa en juicio. Tratado de Extradición suscripto entre la
República Argentina y la República Federativa del Brasil. Ley de Cooperación Internacional
en Materia Penal.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. República Federativa del Brasil. Reglas
Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones Unidas. Garantías del
Estado requirente.
5. Chile...................................................................................................................................................... 60
5.1. “F. C., Pablo Antonio s/ extradición”, 27 de abril de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........60
Causales de denegación. Prescripción. Convenio sobre Extradición de Montevideo de
1933. Rol del Ministerio Público Fiscal. Deber de representar el interés por la extradición.
Defensa de la legalidad.
5.2. “J. H., Francisco F. y otro s/ extradición”, 13 de octubre de 2016, (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).................................................................................................................................................60
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto.
Procedimiento de extradición. Nulidad.
Procedimiento de extradición. Nulidad.
Procedimiento de extradición. Nulidad. Apremios ilegales a un testigo. Valoración de la
prueba.
5.3. “D. C., W. L. s/ extradición”, 4 de julio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)................ 62
Solicitud formal de extradición. Nulidad.
Garantías procesales. Imparcialidad del juzgador.
5.4. “M. de la F., M. R. y otro s/ extradición”, 16 de agosto de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal)................................................................................................................................................. 63
Rol del Ministerio Público Fiscal. Deber de representar el interés por la extradición.
Defensa de la legalidad.
Causales de denegación. Minoridad de edad. Tratado Interamericano de Extradición
suscripto en Montevideo en 1933. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.
Minoridad de edad. Convención sobre los Derechos del Niño. Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto. Valoraciones
de fondo.
Causales de denegación. Condena en rebeldía. Casación.
6. Colombia............................................................................................................................................. 64
6.1. “P. C., Tyrone s/ extradición”, 15 de febrero de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)......64
Consentimiento de la persona requerida. Causales de denegación. Condena en rebeldía.
Garantías de defensa en juicio y debido proceso. Garantías del Estado requirente. Ley de
Cooperación Internacional en Materia Penal.
7. Ecuador.................................................................................................................................................65
7.1. “D., Gastón Heberto s/ extradición”, 14 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........65
Causales de denegación. Condena en rebeldía. Defensa en juicio. Garantías del Estado
requirente. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Causales de denegación. Condena en rebeldía. Defensa en juicio. Afectación de garantías.
Código Procesal Penal de la Nación.
Causales de denegación. Condena en rebeldía. Garantías del Estado requirente.
8. España.................................................................................................................................................. 66
8.1. “C., Roberto Alfredo; V., Jorge Ramón y F., Jorge s/ extradición”, 9 de abril de 2014
(Dr. Eduardo Ezequiel Casal).......................................................................................................66
Pedido de extradición. Requisitos formales. Descripción de los hechos.
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto. Doble subsunción.
Causales de denegación. Prescripción de la acción penal. Valoración.
Extradición de nacionales. Cláusula facultativa. Facultad del Poder Ejecutivo Nacional.
Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal suscripto entre la República
Argentina y el Reino de España.
8.2. “R., Hugo Norberto s/ arresto preventivo con miras de extradición”, 14 de agosto de
2014 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)............................................................................................. 67
Causales de denegación. Condena en rebeldía. Etapa recursiva.
Garantías procesales. Debido proceso. Defensa en juicio.
8.3. “C. de L., P. s/ extradición”, 22 de diciembre de 2014 (Dra. Alejandra Magdalena Gils
Carbó). ..............................................................................................................................................68
Procedimiento de extradición. Hijos menores de edad. Interés superior del menor.
Defensa en juicio. Control de proporcionalidad: situaciones de extraordinaria gravedad.
8.5. “A. M., Luis Eloy s/ extradición”, 29 de junio de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........70
Pedido de extradición. Requisitos. Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en
Materia Penal suscripto entre la República Argentina y el Reino de España. Cuestiones
probatorias.
Doble incriminación. Participación en una organización criminal. Contrabando de
estupefacientes.
8.6. “J. E., Juan Miguel s/ extradición”, 8 de noviembre de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal)..................................................................................................................................................71
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Riesgo cierto y actual.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Riesgo cierto y actual. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Reglas Mínimas para el Tratamiento
de los Reclusos de las Naciones Unidas. Garantías del Estado requirente.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Reino de España.
9.1. “C., Rubén Ernesto s/ extradición”, 5 de mayo de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)....... 72
Recurso ordinario de apelación. Falta de fundamentación.
Nulidad. Perjuicio concreto.
9.2. “F., A. Rocco s/recurso directo - extradición cooperación en materia penal - ley
24.767”, 8 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)................................................. 73
Derecho de defensa efectiva. Inimputabilidad.
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Objeto. Cuestiones de fondo.
Posible tratamiento incompatible con los estándares internacionales sobre derechos
humanos.
9.3. “Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto s/ exhorto”, 29 de agosto de 2016
(Dr. Eduardo Ezequiel Casal)....................................................................................................... 74
Procedimiento de extradición. Garantía del juez natural. Conexidad procesal. Acumulación
de procesos.
Procedimiento de extradición. Garantía del juez natural. Conexidad procesal. Competencia
por materia. Competencia territorial.
Detención de personas. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina
y los Estados Unidos de América. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Vicios relativos a la forma, contenido o duración de las medidas de aseguramiento.
Garantías procesales. Debido proceso. Admisión de medidas probatorias.
Excepciones de falta de acción e incompetencia.
Comunicación de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares. Asistencia
consular. Nulidad.
Etapa administrativa. Carácter reservado. Doble instancia.
Causales de denegación. Solicitud de refugio. Alcance principio de no devolución.
Causales de denegación. Razones políticas. Insuficiencia probatoria.
Causales de denegación. Razones políticas. Confianza entre los Estados.
Causales de denegación. Doble juzgamiento. Ley de Cooperación Internacional en
Materia Penal. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y los
Estados Unidos de América.
Causales de denegación. Doble juzgamiento. Ne bis in ídem. Tratados. Ley de Cooperación
Internacional en Materia Penal.
Causales de denegación. Doble juzgamiento. Tratados. Ley de Cooperación Internacional
en Materia Penal.
Causales de denegación. Doble juzgamiento. Mismos hechos.
9.4. “D. V., Juan Carlos s/ extradición”, 28 de octubre de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal)................................................................................................................................................. 78
Doble incriminación. Valoración.
Doble incriminación. Falsificación recetas médicas.
10. Hungría................................................................................................................................................79
10.1. “S, Szabolcs s/ extradición”, 29 de febrero de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)....... 79
Recurso ordinario de apelación. Falta de fundamentación. Procedimiento de extradición.
Juicio de extradición. Objeto. Cuestiones de fondo.
Causales de denegación. Prescripción de la acción penal.
10.2. “B., Attila Gabor s/ extradición”, 8 de agosto de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)... 79
Garantías procesales. Garantía del plazo razonable.
Doble incriminación.
Doble incriminación. Evasión tributaria agravada.
Causales de denegación. Solicitud de refugio. Procedimiento de extradición. Etapa
judicial. Etapa decisión final. Facultad Poder Ejecutivo Nacional.
Pedido de extradición. Requisitos formales. Resolución judicial. Orden de detención
europea.
11. Israel..................................................................................................................................................... 81
11.1. “A., Yaniv s/ extradición”, 29 de junio de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)..................81
Doble incriminación.
Cómputo del tiempo de detención.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Estado de Israel.
12. Italia.....................................................................................................................................................82
12.1. “C. C., Margarita de las M. s/ extradición”, 29 de octubre de 2015 (Dr. Eduardo
Ezequiel Casal)................................................................................................................................ 82
Causales de denegación. Condena en rebeldía. República de Italia. Defensa en juicio.
Debido proceso. Orden público.
Causales de denegación. Condena en rebeldía. República de Italia. Defensa en juicio.
Debido proceso.
12.2. “M., Roberto s/ extradición”, 4 de agosto de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)......... 83
Causales de denegación. Condena en rebeldía. República de Italia. Orden público.
Defensa en juicio. Debido proceso.
Causales de denegación. Condena en rebeldía. República de Italia. Orden público.
Defensa en juicio. Debido proceso. Abogado de confianza.
Delitos extraditables. Umbral de pena mínima. Tratado de Extradición suscripto entre la
República Argentina y la República de Italia.
Causales de denegación. Prescripción de la pena. Tratado de Extradición suscripto entre
la República Argentina y la República de Italia.
12.3. “Á. Á., J. R. s/ extradición”, 22 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)..............84
Tráfico ilícito de estupefacientes. Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico
Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas. Cooperación judicial.
Múltiples pedidos de extradición. Tratado de Extradición suscripto entre la República
Argentina y la República de Italia. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Múltiples pedidos de extradición. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Preferencia. Facultad del Poder Ejecutivo Nacional.
Múltiples pedidos de extradición. Preferencia. Facultad del Poder Ejecutivo Nacional.
Postergación de la entrega. Ne bis in idem.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. Riesgo cierto y actual. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el país requirente. Non refoulement.
Entrega del requerido. Afecciones en la salud. Garantías del Estado requerido.
Postergación de la entrega. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina
y la República de Italia. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
13. Paraguay..............................................................................................................................................86
13.1. “V. R., Claudio Érico s/ extradición”, 4 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).......86
Causales de denegación. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina
y la República del Paraguay. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Procedimiento de extradición. Hijos menores de edad. Interés superior del menor.
Nulidad.
Procedimiento de extradición. Hijos menores de edad. Interés superior del menor.
Mecanismos de tutela.
13.2. “C., Ramón s/ extradición”, 22 de agosto de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).......... 87
Condiciones de detención en el Estado requirente.
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Cláusula facultativa. Facultad del Poder
Ejecutivo Nacional. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y la
República del Paraguay. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
14. Perú......................................................................................................................................................88
14.1. “E. P., Rolando s/ extradición”, 28 de agosto de 2014 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).......... 88
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto.
Doble incriminación. Terrorismo. Asociación ilícita.
Doble incriminación. Terrorismo. Asociación ilícita.
Doble incriminación. Terrorismo. Asociación ilícita.
14.3. “Q. C., Oswaldo Ceferino s/ extradición”, 22 de septiembre de 2015 (Dr. Eduardo
Ezequiel Casal). Publicado en Fallos: 339:551......................................................................... 89
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto. Valoración
aspectos probatorios.
Doble incriminación. Terrorismo.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú. Comité contra la
Tortura.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú. Garantías Estado
requerido.
14.4. “A. M., E. J. y otro s/ extradición”, 24 de febrero de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).........91
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú. Comité contra la
Tortura.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Garantías del Estado requirente.
14.5. “C. C., José Luis s/ extradición”, 4 de diciembre de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........92
Prescripción. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y la República
del Perú. Peculado.
Garantías procesales. Plazo razonable. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto.
14.6. “P. M., Flor Mercedes s/ extradición”, 9 de junio de 2016 (Dra. Irma Adriana García
Netto)................................................................................................................................................ 93
Doble incriminación. Delito de falsificación de instrumento público. Tratado de
Extradición suscripto entre la República Argentina y la República del Perú. Procedimiento
de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza. Objeto. Valoración de cuestiones
probatorias.
Doble incriminación. Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Naturaleza.
Objeto. Valoración de cuestiones probatorias.
14.7. “P. P., Johnny Omar s/ extradición”, 9 de septiembre de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).................................................................................................................................................94
Causales de denegación. Prescripción de la acción penal. Tratado de Extradición suscripto
entre la República Argentina y la República del Perú.
Pedido de extradición. Introducción extemporánea. Principio de preclusión.
14.8. “C. E., A. s/ extradición”, 8 de febrero de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)................94
Comunicación Convención de Viena sobre Relaciones Consulares. Asistencia consular.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Riesgo cierto y actual.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú. Comité contra
la Tortura.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú. Comité contra
la Tortura.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú. Garantías del
Estado requirente.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Discriminación por condición sexual.
Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y la República del Perú.
Garantías del Estado requirente.
14.9. “Segunda Sala Penal de Reos Libre de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte
(Perú)”, 29 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).................................................. 97
Doble incriminación.
Doble incriminación. Tratado de Extradición entre la República Argentina y la República
del Perú.
Procedimiento de extradición. Naturaleza. Subsunción. Valoración.
Doble incriminación. Abuso sexual agravado. Código Penal de la Nación.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Riesgo cierto y actual.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Non refoulement.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Comité contra la Tortura. República
del Perú.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República del Perú.
14.10. “M. Q., Juan Pedro s/ Extradición”, 28/11/2017, (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)...............99
Detención preventiva con fines de extradición. Tratado de Extradición suscripto entre la
República Argentina y la República del Perú.
Causales de denegación. Comisiones especiales.
Causales de denegación. Juicio en ausencia.
Causales de denegación. Prescripción acción penal. Tratado de Extradición suscripto
entre la República Argentina y la República del Perú.
Postergación de la entrega. Condena pendiente de ejecución. Ley de Cooperación
Internacional en Materia Penal. Tratado de Extradición suscripto entre la República
Argentina y la República del Perú.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Riesgo cierto y actual. Situación
familiar y de arraigo.
14.11. “C. C., Yngrid Vanessa s/ Recurso directo - Extradición cooperación en materia penal -
Ley 24.767”, 28/11/2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)......................................................... 101
Doble incriminación. Subsunción. Delitos contra la fe pública.
Causales de denegación. Doble juzgamiento.
Procedimiento de extradición. Hijos menores de edad. Interés superior del menor.
15. Polonia...............................................................................................................................................103
15.1. “K., Wieslaw y otro s/ extradición”, 4 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)....... 103
Resolución judicial. Orden de detención europea.
Resolución judicial. Orden de detención europea. Unión Europea.
Resolución judicial. Orden de detención europea.
Doble incriminación. Estafa. Código Penal de la Nación.
15.2. “P., Andrzej Tadeusz s/ extradición”, 28 de septiembre de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal)............................................................................................................................................... 104
Ampliación del pedido de extradición. Principio de especialidad. Ley de Cooperación
Internacional en Materia Penal.
Delitos extraditables. Umbral de pena mínima. Ley de Cooperación Internacional en
Materia Penal.
Ampliación pedido extradición. Doble incriminación. Ocultamiento de documentación
auténtica.
16. Portugal.............................................................................................................................................105
16.1. “P., Mauricio Iván y otro s/ extradición”, 27 de abril de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal)............................................................................................................................................... 105
Pedido de extradición. Requisitos formales. Ley de Cooperación Internacional en Materia
Penal. Descripción hechos imputados.
Pedido de extradición. Requisitos formales. Ley de Cooperación Internacional en Materia
Penal. Descripción de los hechos imputados.
Pedido de extradición. Requisitos formales. Ley de Cooperación Internacional en Materia
Penal. Competencia. Prescripción.
Cómputo de tiempo de detención del requerido. Ley de Cooperación Internacional en
Materia Penal. Garantías del Estado requirente.
17.1. “J., Erben s/ extradición”, 22 de agosto de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........... 106
Recurso ordinario de apelación. Reiteración de agravios.
Doble incriminación. Subsunción. Valoración.
18.1. “A. B., Jorge David s/extradición”, 15 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........ 107
Procedimiento de extradición. Hijos menores de edad. Interés superior del menor.
Convención sobre los derechos del niño.
Procedimiento de extradición. Hijos menores de edad. Interés superior del menor.
Mecanismos de tutela.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. República Oriental del Uruguay.
Comité contra la Tortura.
Extradición de nacionales. Cláusula no facultativa. Tratado de Extradición suscripto
entre la República Argentina y la República Oriental del Uruguay. Ley de Cooperación
Internacional en Materia Penal.
18.2. “F., Héctor Javier s/ extradición”, 27 de abril de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)........ 108
Procedimiento de extradición. Juicio de extradición. Obligatoriedad. Nulidad de la
sentencia. Devolución actuaciones al tribunal que intervino.
19.1. “T., Brian José s/ Extradición”, 21/12/2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal)....................... 110
Postergación de la entrega. Traslado peligroso la salud. Ley de Cooperación Internacional
en Materia Penal. Resguardo condición física.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Riesgo cierto y actual. Reglas Mínimas
para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones Unidas.
PRESENTACIÓN
La Dirección General de Cooperación Regional e Internacional (DIGCRI) fue creada mediante la ley
27.148 (ver arts. 33 y 35 de la norma) y mediante Resolución PGN N° 426/16 se dispuso su
organización interna y sus funciones.
De esta manera, se estableció que la DIGCRI, entre otras tareas, “brindará asesoramiento a los
fiscales y procuradurías en materia de extradición. Efectuará el seguimiento de todos los procesos de
extradición, tanto activos como pasivos y, ante requerimiento de los fiscales federales, intervendrá
en el proceso en cualquier etapa, incluso en los juicios de extradición. Tendrá una base de datos con
información sobre todos los pedidos de extradición, los dictámenes de la Procuración General de la
Nación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y los fallos que se dicten en consecuencia".
En el marco de esta misión legal e institucional, esta Dirección General ofrece a las y los integrantes
del Ministerio Público Fiscal de la Nación el presente compendio, el cual contiene los extractos más
relevantes de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y dictámenes de la Procuración
General de la Nación en materia de extradiciones durante los años 2016 y 2017.
Cada extracto está precedido por un título con palabras clave que indican el tema al que se refiere.
Los párrafos no siempre son citas textuales de sus originales. En algunos casos fueron adaptados, de
modo que el lector pueda formarse una idea del contenido del documento. Por lo tanto, se aconseja
que, en caso de resultar de utilidad, se consulte el fallo o dictamen correspondiente. A dichos fines,
los extractos de dictámenes son acompañados del enlace para acceder al texto completo.
En primer lugar, serán reseñados los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y, luego, los
dictámenes de la Procuración General de la Nación.
Finalmente, desde la Dirección General agradecemos al Dr. Francisco Guillermo Eckhardt, Secretario
de la Procuración General de la Nación, por la valiosa colaboración prestada en la elaboración del
presente compendio.
Oída la señora Procuradora Fiscal, el Tribunal resuelve: Declarar desierto, por falta de fundamentación
debida, el recurso de apelación ordinaria, interpuesto por el Ministerio Público Fiscal (artículo 280,
segundo párrafo in fine, del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).
Existe una marcada diferencia con la situación valorada por el entonces señor Procurador Fiscal en
los dictámenes emitidos en dos casos de extradición previos formulados por el Reino de Bélgica.
Ello si se tiene en cuenta que, a diferencia del sub lite, esa parte interpretó que la sentencia en
rebeldía en que se sustentaba el pedido en esos casos constituía un “acto de persecución” que no
se había vuelto “definitivo”. En autos el señor Procurador del Rey del Juzgado de Primera Instancia
de Dendermonde del Reino de Bélgica, al formular la “solicitud de entrega”, fue suficientemente
explícito en el sentido de que la “sentencia en rebeldía” en que se funda el pedido de extradición “fue
notifícada al Ministerio Público y es, por consiguiente, ejecutoria” y acompañó, a tal efecto, “copia
auténtica” de esa notificación.
2. Bolivia
El agravio del señor Defensor General Adjunto con base en que “no comprende la forma en la cual
pudo realizarse el juicio de doble incriminación en el sub lite” no encuentra sustento en lo actuado.
La sentencia apelada fundó la valoración del principio de doble incriminación en el texto del artículo
335 del Código Penal extranjero correspondiente al delito de estafa que motiva el pedido con apoyo
en la “documentación acompañada que incluye una transcripción literal de ese precepto legal tanto
en la solicitud de extradición librada por el juez penal extranjero como en la formal acusación penal
que dirigió el Ministerio Público Fiscal del país requirente contra el requerido.
3. Chile
Según la interpretación que esta Corte Suprema ya le ha asignado al artículo 3.a. del tratado
aplicable, en Fallos: 323:3680 y que mantuvo, en su actual composición, en el precedente “Igualt
Pérez» (Fallos: 329: 1417, considerandos 8° y 9°) conforme a la cual la conjunción «y» incluida
en la disposición convencional transcripta, exige que la prescripción debe haber operado a la luz de
ambas legislaciones, tanto del país requirente como del país requerido. Por ende, basta que la pena
subsista para alguno de los dos Estados para que pueda considerarse viable el pedido en relación a
ese recaudo convencional.
Desde Fallos: 293:64 (“Flores Méndez”) la Corte Suprema ha interpretado que “Según el artículo
1° inciso b del tratado aplicable, al aludir a la ‘pena mínima’ no puede sino referirse al mínimo legal
y abstracto que las legislaciones de los países requirente y requerido imponen al delito en cuestión
toda vez que afirmar que remite a la pena mínima que concretamente pueda atribuirse a los jueces
de nuestro país una suerte de predicción valorativa de las circunstancias del caso a tener en cuenta
En el sub lite el pedido de extradición se formula para la ejecución de una pena que, además de
recaer sobre un hecho que constituye delito, ha sido fijada en un monto (541 días de presidio menor)
que -en concreto- supera per se el umbral de gravedad exigido por el citado artículo 1, inciso b de la
convención aplicable.
Oído el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve: Declarar inadmisible el recurso de apelación
ordinario interpuesto.
El Tribunal resuelve: Declarar nulo el auto de concesión de fs. 32 y devolver esta incidencia al tribunal
de origen.
El art. 33 de la ley 24.767 sólo contempla como resolución apelable directamente ante la Corte
Suprema la “sentencia” que decide si la extradición es o no procedente (art. 32, último párrafo),
por lo que no cabe incluir dentro del ámbito de dicho recurso ordinario el auto que deniega la
excarcelación, aun cuando sea equiparable a sentencia definitiva.
Corresponde revocar la resolución que declaró procedente la extradición, toda vez que se omitió
tener en cuenta que el consentimiento del requerido estaba sujeto a una serie de condicionamientos
respecto de los cuales nada dijo y, por ende, correspondía que el juez de la causa avanzara en la
sustanciación del procedimiento de extradición en el marco de lo dispuesto por el artículo 30 de la
ley 24.767.
5. España
Los agravios en que se sustenta la apelación constituyen mera reiteración de los que ya fueron
ventilados en el trámite de extradición, debidamente considerados por el a quo de forma ajustada
a derecho con sustento en jurisprudencia del Tribunal y el tratado aplicable que rige la entrega,
aprobado por ley 23.708.
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Cláusula facultativa. Facultad del Poder
Ejecutivo Nacional. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y el
Reino de España. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
El artículo 7, inciso 1, del Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal con el Reino
de España establece una cláusula facultativa, en virtud de la cual resulta potestativo para los países
firmantes entregar o no a sus nacionales.
Esta circunstancia se encuentra prevista en el artículo 12 de la ley 24.767, último párrafo: “(...)
Si fuere aplicable al caso un tratado que faculta la extradición de nacionales, el Poder Ejecutivo,
en la oportunidad prevista en el artículo 36, resolverá si se hace o no lugar a la opción”. Este
artículo completa la previsión al establecer que: “Sin perjuicio de que el tribunal hubiese declarado
procedente la extradición, el Poder Ejecutivo resolverá su denegatoria si las circunstancias en ese
momento hicieran aplicables las causas previstas en los artículos 3° y 10, o cuando haga lugar a la
opción del nacional en el caso previsto por el último párrafo del artículo 12”.
De tal forma, ante un tratado internacional que faculta la entrega de nacionales, como ocurre en este
caso, la decisión recae exclusivamente en el poder administrador.
Oída la señora Procuradora General de la Nación, el Tribunal resuelve: Confirmar el fallo recurrido en
cuanto declaró procedente la extradición de Pablina Caballero de López al Reino de España para ser
sometida a proceso por el delito de robo con violencia y uso de armas en casa habitada.
A los fines de la extradición, resulta insuficiente per se la mera invocación del artículo 12 de la
Convención sobre los Derechos del Niño para fundar un planteo de nulidad del procedimiento por no
haber dado intervención al niño hijo del progenitor sometido al trámite, máxime si la parte no se hace
cargo de que el mismo precepto consagra que el derecho a ser oído del niño debe efectuarse “en
consonancia con las normas de procedimiento de la ley nacional” y la ley aplicable al procedimiento
de extradición no regula su intervención ni invoca circunstancias de hecho que aconsejen la adopción
de alguna medida en salvaguarda del “interés superior del niño”.
El trámite de extradición no constituye un juicio en sentido propio pues el régimen legal y convencional
aplicable no involucra el conocimiento del proceso en el fondo, ni decisión alguna sobre la culpabilidad
o inculpabilidad del individuo requerido en los hechos que dan lugar al reclamo.
La postergación de la entrega del requerido tiene lugar en la etapa de la “Decisión Final” que se
encuentra a cargo del Poder Ejecutivo Nacional, una vez recaída la sentencia definitiva entendida
como sentencia jurisdiccional firme (artículo 34 de la ley 24.767), por lo que no solo es ajena al
juez de extradición sino que además, el control de proporcionalidad resulta meramente conjetural e
hipotético toda vez que no existe acto de autoridad estatal sobre el cual efectuarlo.
No sólo el juez de la extradición, durante el “trámite judicial”, puede y debe velar por hacer efectivo el
“interés superior del niño” sino también cada una de las demás autoridades estatales que intervinieron
durante aquél y las que intervendrán en lo que resta del procedimiento, en las sucesivas decisiones y
medidas que se adopten quienes deberán estudiar, en la oportunidad y bajo la modalidad que mejor
se ajuste a las particularidades del caso y en forma sistemática, cómo los derechos y los intereses de
los menores a cargo de personas requeridas pueden verse afectados, recurriendo a los mecanismos
que brinda el ordenamiento jurídico argentino para reducir -al máximo posible- el impacto negativo
que, sobre la integridad del menor pudiera, a todo evento, generar la concesión de la extradición de
su progenitor de modo que se pueda hacer efectivo el “deber de garantía” que emana del derecho
internacional de los derechos humanos y su inserción en la puntual observancia de las obligaciones
establecidas en la convención.
De conformidad con lo solicitado por el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve: Revocar la
resolución apelada y declarar procedente la extradición al Reino de España de Hugo Norberto Ramos
Saffray para la ejecución de la pena a 12 años de prisión por delito contra la salud pública de
sustancia que causa grave daño a la salud en cantidad de notoria importancia y con existencia de
organización.
Toda vez que la declaración en rebeldía fue dictada con posterioridad a que recayera condena contra
el extraditarus no se configura en el sub lite el presupuesto necesario para la aplicación de ese
precepto convencional cual es que el reclamado hubiese sido condenado en rebeldía.
Este tribunal ya ha señalado, en el marco del deber de perseguir y sancionar delitos que, como el
tráfico ilícito de estupefacientes, afectan a la comunidad de las naciones y cuya erradicación es
responsabilidad colectiva de todos los Estados (Preámbulo de la Convención de Naciones Unidas
contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias psicotrópicas firmada en Viena en 1988,
aprobada por ley 24.072), la obligación que pesa sobre todos los órganos del Estado, quienes deben
comprometer sus mejores y máximos esfuerzos, en el ámbito de sus competencias, para que el
enjuiciamiento de este tipo de delitos sea agotado sin que queden impunes tramos de la actividad ilícita
por las que la República Argentina está obligada a asumir jurisdicción. A tal efecto, ha destacado el
rol central del Ministerio Público Fiscal en el marco de las competencias que le asigna su ley orgánica
24.946 y cuya aplicación se ve reflejada tanto en los procesos penales de fondo como en los trámites
de extradición (conf. mutatis mutandi considerandos 26 y 27 de Fallos: 330:261 “Cabrera”).
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Cláusula facultativa. Facultad del Poder
Ejecutivo Nacional. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y el
Reino de España. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
Este Tribunal ya ha señalado que si un tratado faculta la extradición de nacionales, como ocurre en
autos según lo prescripto por el artículo 7°, inciso 1° del aplicable, el Poder Ejecutivo Nacional debe
resolver, en la oportunidad prevista por el artículo 36 de la ley 24.767, si hace o no hace lugar a la
opción (Fallos: 331:2363 «Campos», considerando 5°).
Por ello, de conformidad -en lo pertinente- con lo dictaminado por el señor Procurador Fiscal, el
Tribunal resuelve: Confirmar el fallo recurrido en cuanto declaró procedente la extradición de Roberto
Alfredo Cicchitti, Jorge Ramón Villarreal y Jorge Fabro al Reino de España por los delitos en que se
sustentó el pedido de extradición.
Las piezas procesales acompañadas por el país requirente respecto de Roberto Alfredo Cicchitti,
Jorge Ramón Villarreal y Jorge Fabro se ajustan al artículo 15.2. del Tratado de Extradición y
Asistencia Judicial en Materia Penal suscripto con el Reino de España e incluyen una “relación
sumaria de los hechos, lugar y fecha en que ocurrieron” con referencia a cada uno de los requeridos
y el aporte efectuado a la organización dedicada al tráfico de estupefacientes investigada en el
proceso extranjero.
Resulta infundado el agravio basado en la prescripción de la acción penal, según el derecho extranjero,
por la imputación dirigida contra Jorge Ramón Villarreal. En efecto, el apelante sustentó este agravio
en el agotamiento del máximo de pena previsto por el tipo penal extranjero aplicable, desatendiendo
la circunstancia de que no es ese el método de determinación del plazo en juego sino que el mismo
se computa conforme el criterio consagrado por el artículo 131 del Código Penal extranjero, cuyo
texto acompañó el país requirente, de acuerdo a las exigencias del artículo 15.2.c. in fine del tratado
aplicable.
La acción penal tampoco ha prescripto, para el derecho argentino, si se tiene en cuenta que, en
función de la pena máxima prevista por el artículo 292, segundo párrafo, del Código Penal argentino
(artículo 62, inciso 2°, del Código Penal), el plazo de prescripción aplicable es el de 8 años, sin
que la parte recurrente se haya hecho cargo de la incidencia que para su cómputo tuvieron actos
jurisdiccionales extranjeros a los que cabe asignarle entidad interruptiva del curso de la prescripción
de la acción penal, según el derecho argentino.
En el marco de las competencias que consagra la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal
al Poder Ejecutivo Nacional, éste detenta la decisión final (artículo 36 de la ley 24.767) que incluye,
en las circunstancias del caso y en atención a la cláusula facultativa del artículo 7° del Tratado de
Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal suscripto con el Reino de España y aprobado por
ley 23.708, decidir si va a hacer o no lugar a la opción ejercida por los requeridos de ser juzgados –en
su carácter de nacionales argentino- en jurisdicción de la República Argentina.
El Tribunal remite al dictamen de la PGN al considerar que los agravios en que se sustenta la
apelación constituyen mera reiteración de los que ya fueron ventilados en el trámite de extradición,
debidamente considerados por el a quo de forma ajustada a derecho y al tratado aplicable que rige la
entrega, aprobado por ley 25.126.
El Tribunal resuelve: I) No ha lugar a las peticiones formuladas por la defensa técnica de Henry
de Jesús López Londoño en esta instancia y II) Confirmar la resolución de fs. 1597/1598, cuyos
fundamentos obran a fs. 1610/1655, en todo cuanto fue materia de apelación.
La Corte comparte y hace suyos los fundamentos y conclusiones desarrollados en el dictamen del
señor Procurador Fiscal, a cuyos términos se remite, en lo pertinente, en razón de brevedad para
confirmar la resolución apelada.
Obran en el legajo numerosos informes médicos que dan cuenta de la capacidad física y psicológica
del encausado para ser sometido a juicio, a lo largo del cual contó con una defensa efectiva.
Este Tribunal ya desestimó un agravio como el esgrimido en el sub lite basado en la ausencia de
toda manifestación de las autoridades jurisdiccionales locales en punto a la “seguridad” que exige el
artículo 6° del Tratado de extradición aplicable, aprobado por ley 25.126, a cuyas consideraciones
remite en honor a la brevedad (conf. considerando 12 de la causa “Quesada”, Fallos: 336:1263 y
considerandos 9°, 10 y 11 del voto en disidencia del juez Maqueda en Fallos: 334:1659 “Calafell”).
La parte sólo sustenta sus reparos en el nomen juris de la sanción mencionada en el pedido, lo que
priva de fundamentación mínima al planteo esgrimido.
7. Hungría
De conformidad en lo pertinente con lo dictaminado por el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve:
Confirmar la resolución que concedió la extradición de Szabolcs Szedres a la República de Hungría para
su enjuiciamiento por los hechos identificados como 1, 3, 6, 10, 12 Y 13 en la sentencia apelada.
Corresponde rechazar los agravios que revisten una generalidad que impide conocer la insuficiencia
que se atribuye a la resolución que concede la extradición respecto de la configuración del principio
de doble incriminación y de la prescripción de la acción penal, máxime si cualquier discrepancia
sobre la fecha de comisión fijada en aquélla, no podría generar al recurrente gravamen alguno toda
vez que en ningún caso el plazo de prescripción se agotó con anterioridad a la causal de interrupción
de la acción penal aceptada por esa parte en la causa.
Dadas las particularidades del caso y advertidas como fueron las autoridades extranjeras sobre el
cuadro de situación, no se advierten razones para suponer que, de ser extraditado, el requerido
quedará expuesto a un riesgo cierto y actual de afectación de su integridad frente a la garantía
brindada por el país requirente en cuanto a que quedará alojado en una institución penitenciaria que
asegure su integridad psicofísica.
Se resuelve: Paralizar las actuaciones hasta tanto Margarita de las Mercedes Campusano Campusano
comparezca a estar a derecho.
9. Paraguay
De conformidad en lo pertinente con lo dictaminado por el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve:
Confirmar el fallo recurrido en cuanto declaró procedente la extradición de Claudio Érico Villalba Ramírez
a la República del Paraguay para ser sometido a proceso por el delito de homicidio doloso.
El agravio fundado en la violación al principio de aplicación de la ley penal más benigna solo encubre
la discrepancia de la defensa oficial con el criterio utilizado por la justicia extranjera para determinar
el “límite máximo» de pena aplicable en caso de recaer condena contra el requerido, cuestión que
debe ser dilucidada en ese foro.
Corresponde también desestimar el agravio fundado en las condiciones de detención a las que quedaría
expuesto el extraditurus en el país requirente, toda vez que el temor esgrimido solo aparece derivado
de una situación general que no presenta, en función de los antecedentes reunidos, un riesgo “cierto”
No se indica el motivo por el cual “la correcta representación jurídica de las niñas menores de
edad” debió haberse adoptado durante el trámite si se tiene en cuenta que no está previsto por el
ordenamiento jurídico, ni el niño tiene una pretensión autónoma para oponerse a la declaración
de procedencia de la extradición de su/s progenitor/es. Tal la solución que viene propiciando este
Tribunal en su jurisprudencia.
El Tribunal remite a lo manifestado en la causa “Caballero López, Pablina s/ extradición (Fallos: 339:94).
Con la incorporación del acta de nacimiento del requerido al trámite de extradición y agotada la
instancia jurisdiccional para el debate de cualquier cuestión que pudiera suscitar la acreditación de
su nacionalidad argentina, quedó establecido el presupuesto necesario para que el Poder Ejecutivo
resuelva, en la oportunidad prevista por el artículo 36 de la ley 24.767 y en el estricto marco de sus
competencias, si hace lugar a la opción ejercida para ser juzgado en el país (artículo 4.1. del Tratado
de Extradición suscripto con la República del Paraguay aprobado por ley 25.302).
Resulta infundado el agravio del señor Defensor General Adjunto de la Nación dirigido a que se deje
sin efecto el pronunciamiento apelado con fundamento en que el a quo “omitió” toda consideración
sobre las “particularidades etarias de Cáceres” dado que al momento de comisión del delito imputado
-14 de septiembre de 2014- solo superaba por 14 días los 18 años de edad. Ello en la medida en
10. Perú
Es improcedente el planteo de nulidad de la sentencia por no haberse oído a los hijos menores de
edad del requerido en el procedimiento si, más allá de que el agravio fue introducido tardíamente, no
se indicó el motivo por el cual tal medida debió adoptarse durante el trámite si se tiene en cuenta que
no está previsto por el ordenamiento jurídico ni el niño tiene una pretensión autónoma para oponerse
a la declaración de procedencia de la extradición de su/s progenitor/es.
El temor esgrimido por la parte recurrente en cuanto a la situación carcelaria en la República del Perú
solo aparece derivado de una situación general que, además de no surgir que esté vigente, tampoco
consta que represente un riesgo “cierto” y “actual” que afecte al requerido.
Resulta infundado invocar la aplicación al sub lite de la causal de improcedencia del artículo 11,
inciso d, de la ley 24.767, en tanto no solo el caso ha de regirse por las disposiciones del tratado
aplicable (artículo 2°, primer párrafo) sino que, además, no se constata el presupuesto material sobre
el cual se apoya aquélla, cual es la existencia de una condena dictada en rebeldía (conf. mutatis
mutandi CSJ 371/2012 (48-V) /CS1 “Villavicencio, César Octavio s/ extradición”, sentencia del 28
de octubre de 2014, considerando 6°).
La violación a la defensa en juicio que la parte invoca haber sufrido durante la etapa de instrucción
en el proceso extranjero como así también la vinculada con el principio de ley penal más benigna,
constituyen defensas que deberá esgrimir ante los jueces extranjeros, en tanto exceden el alcance de
este tipo de procedimientos (artículo 30, párrafo tercero, de la ley 24.767).
De conformidad con lo solicitado por el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve: 1°) declarar
admisible el recurso de apelación ordinaria interpuesto por el Ministerio Público Fiscal y la Corte
Suprema de Justicia de la Nación República del Perú, por apoderado; 2°) revocar la resolución
apelada y declarar procedente la extradición a ese país de Rolando Echarri Pareja para su juzgamiento
por el delito contra la tranquilidad pública, terrorismo, en agravio del Estado peruano en que se fundó
este trámite.
Los “actos de difusión y propaganda” que tuvo en consideración el a quo, en las circunstancias
del sub lite y en el contexto en que se desarrollaron, constituyen simples hechos que pusieron de
manifiesto tanto la existencia de la organización terrorista como la actividad de colaboración en la
que se involucra al requerido.
El Tribunal considera que, en el marco de la cuestión a resolver, cabe tener por configurado el principio
de “doble incriminación”, según el derecho argentino a la luz del artículo 210 bis del Código Penal.
Esa calificación jurídica engloba la totalidad de los hechos con relevancia típica alcanzados por la
Esa delimitación fáctica está en concordancia con el encuadre legal en que se sustentó la imputación
extranjera contra el requerido en el marco de este pedido de extradición: el tipo penal del artículo
228-B del Código Penal de 1924 con las modificaciones introducidas por la ley 24.953 que castiga
al agente que “perteneciere a una organización que para lograr sus fines, cualesquiera que sean,
utilice como medio el delito de terrorismo tipificado en el artículo anterior” -en referencia al tipo
penal base del artículo 228-A1 con la agravante, además, de “internamiento” “cuando se causare
muerte o lesiones graves”.
Los hechos imputados encuadran, según el derecho argentino y a los fines del principio de “doble
incriminación” en los artículos 79 y 210 bis del Código Penal.
Carecen de sustento en las probanzas incorporadas las críticas sobre los pronósticos del requerido
en extraña jurisdicción si, en el “Informe Complementario” acompañado, el país requirente
descartó que el reclamado fuera sometido a algún acto de tortura y brindó no solo un pormenorizado
informe en cuanto a la forma de selección del establecimiento en que será alojado, sino que
asumió el compromiso de instalar un dispositivo de monitoreo judicial del cumplimiento de las
condiciones de detención compatibles con las vigentes en la legislación argentina, además de
garantizar que se computará en el proceso de origen el tiempo que permanezca detenido en el
marco de este trámite.
De conformidad en lo pertinente con lo dictaminado por el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve:
Confirmar la resolución apelada que declaró procedente la extradición de José Luis Callirgós Chávez a la
República del Perú para ser sometido a proceso por el delito de fraude contra la administración pública.
El artículo 245 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación resulta de aplicación al recurso
ordinario de apelación en materia de extradición en atención a lo dispuesto por el artículo 254 del
mismo cuerpo legal, sin que sea repugnante ni a la naturaleza del procedimiento de extradición ni a
las leyes que lo rigen.
Si bien los términos del escrito de interposición del recurso ordinario de apelación contravienen
lo dispuesto en el art. 245 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación -circunstancia que
importaría proceder del modo indicado en la norma-, con el fin de evitar la demora que acarrearía
encauzar la situación dado el estado del trámite, la Corte Suprema ha de limitarse a exhortar al juez
de la causa para que, en lo sucesivo, lo ajuste a las pautas legales que rigen el procedimiento. No
obstante, con la notificación de lo que se resuelve en el caso al Defensor Oficial, deberá hacérsele
saber que en lo sucesivo, el Tribunal se abstendrá de entrar en la consideración de aquellos agravios
Es inadmisible el planteo de nulidad basado en el exceso de la competencia legal del juez al “hacer
lugar” a la extradición en lugar de declararla “procedente” tal como lo exige el artículo 32 de la ley
24.767 de Cooperación Internacional en Materia Penal, en tanto los términos utilizados materialmente
constituyen una declaración en este último sentido lo cual, además y dado el avanzado trámite del
procedimiento, queda enmarcado formalmente sin margen de duda en el supuesto de “procedencia”
que regula el citado precepto legal.
Es improcedente el planteo de nulidad de la sentencia por no haberse oído a los hijos menores de
edad del requerido en el procedimiento si, más allá de que el agravio fue introducido tardíamente, no
se indicó el motivo por el cual tal medida debió adoptarse durante el trámite si se tiene en cuenta que
no está previsto por el ordenamiento jurídico, ni el niño tiene una pretensión autónoma para oponerse
a la declaración de procedencia de la extradición de su/s progenitor/es.
De conformidad con lo solicitado por la señora Procuradora Fiscal subrogante, el Tribunal resuelve:
1°) declarar admisible el recurso de apelación ordinaria interpuesto por el Ministerio Público Fiscal y
2°) revocar la resolución apelada, declarando procedente la extradición de Flor Mercedes Pérez Meza
a la República del Perú por los hechos en que se sustenta el pedido, calificados como falsificación
ideológica de instrumento público y su posterior uso.
Las razones esgrimidas por el juez a quo para concluir en que el hecho endilgado “no resulta apto
para generar el perjuicio exigido por el tipo penal del artículo 293 del Código Penal” argentino tienen
sustento en un punto de partida erróneo que afecta toda la construcción de la sentencia dictada.
El Tribunal, en “Larrain Cruz” (Fallos: 315: 575) (1992), examinó cómo opera el principio de
doble incriminación en supuestos en que los tipos penales se integran con elementos normativos,
sosteniendo que el elemento normativo del tipo introduce una valoración o calificación jurídica respecto
de elementos descriptivos que no la tenían, y se vincula íntimamente con el resto del ordenamiento
No se trata de supuestos en los que la ley del país requerido establece en el tipo un elemento
normativo que no contiene la ley penal del país requirente, en cuyo caso no se trata ya de la misma
infracción; sino de casos que contienen los mismos elementos que fundan la incriminación y solo
difieren en las particularidades de esos elementos propios del régimen jurídico en el que se insertan.
En otros términos, lo relevante es que las normas del país requirente y requerido prevén y castigan en
sustancia la misma infracción penal.
No puede negarse que las normas aplicables prevén, en sustancia, la misma infracción -como sucede
en el sub lite con la falsedad ideológica de instrumento público y el posterior uso de ese instrumento-
tal como lo requiere el artículo 11.2 del Tratado de Extradición entre la República Argentina y la
República del Perú, aprobado por ley 26.082.
11. Polonia
El artículo 6°, tercer párrafo, de la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal es suficientemente
claro al señalar que el umbral mínimo de gravedad, en supuestos en que un Estado requiriese una
extradición para el cumplimiento de una pena, se basa en “la pena que faltare cumplir” y no en el
monto de pena impuesto.
Los dos hechos basados en el “insulto” proferido por el requerido contra personal de la administración
penitenciaria, no podrían quedar alcanzados en la procedencia de la extradición. Ni por vía del delito
de injuria del artículo 110 del Código Penal -texto según ley 26.551- al no contemplar una pena
privativa de libertad según exige el artículo 6° de la ley 24.767 de aplicación al caso. Ni por vía de
las demás disposiciones del Código Penal argentino.
La “amenaza” proferida contra el funcionario a los fines de que dejara de ejercer sus funciones en
circunstancias en que procuraba su traslado al juicio oral, es subsumible -para el derecho argentino-
en el delito de atentado o resistencia a la autoridad.
12. Portugal
Oído el señor Procurador Fiscal, el Tribunal resuelve: Declarar desierto, por falta de fundamentación
debida, el recurso de apelación ordinaria, interpuesto por el Ministerio Público Fiscal (artículo 280,
segundo párrafo in fine del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).
El silencio de la parte recurrente sobre el punto conduce a declarar infundada la vía intentada
teniendo en cuenta, además, que los antecedentes acompañados no cumplen con el alcance que
este Tribunal ya ha fijado, en jurisprudencia previa, respecto de ese precepto legal con especial
referencia a la República de Portugal, conforme las particularidades que presentaban los distintos
casos que quedaron sometidos a su conocimiento y en el marco de los antecedentes presentados por
ese país (conf. Fallos: 330:4172 y sentencia del 23 de octubre de 2007 en la causa CSJ 700/2005
(41-V)/CS1 “Vitabar Albornoz” y, más recientemente, CSJ 996/2012 (48-B)/CS1 “Berthet, Emilio s/
extradición”, sentencia del 10 de febrero de 2015).
13. Uruguay
El juez se apartó de la solución normativa aplicable al sub lite toda vez que, superada la etapa de
citación a juicio, no realizó la audiencia de debate y, por ende, no completó el juicio de extradición
conforme a las reglas que para el juicio correccional establece el Código Procesal Penal de la Nación
(artículo 30 ley 24.767) antes de dictar la resolución que hizo lugar a la solicitud de extradición.
El artículo 245 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación resulta de aplicación al recurso ordinario
de apelación en materia de extradición en atención a lo dispuesto por el artículo 254 de ese cuerpo
normativo, sin que sea repugnante ni a la naturaleza de dicho procedimiento ni a las leyes que lo rigen.
Es improcedente el planteo de nulidad de la sentencia por haber sido dictada sin que durante el
procedimiento, la hija menor de edad y discapacitada del requerido haya tenido la posibilidad de
ejercer, en forma mediata, su derecho de defensa y a ser oída mediante la intervención de un asesor
que pueda canalizarlos, si más allá de su tardía introducción y de que no confluyen razones para
sortear tal óbice formal, la defensa no ha indicado el motivo por el cual tal medida debió adoptarse
teniendo en cuenta que no está previsto por el ordenamiento jurídico ni el niño tiene una pretensión
autónoma para oponerse a la declaración de procedencia de la extradición de su/s progenitor/es.
Esa representación, además, debe conjugarse con las funciones establecidas en la Constitución
Nacional para el Ministerio Público Fiscal que, según lo dispuesto por el artículo 120 de dicha Carta
Magna, debe promover la actuación de la justicia en defensa de la legalidad de los intereses generales
de la sociedad.
Ese equilibrio entre legalidad y representación del interés por la extradición ha sido objeto de análisis
en varios de los dictámenes analizados. Aquí se transcriben las partes pertinentes de algunos de
estos dictámenes, que permiten comprender de manera clara la complejidad e importancia de ese
equilibrio.
“Si bien la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal -24.767- impone al Ministerio Público
Fiscal el deber de 'representar el interés por la extradición', esta tarea debe conjugarse con la defensa
de la legalidad que la Constitución Nacional pone en cabeza de los fiscales en el artículo 120” (Chile,
F. C., Pablo Antonio s/ extradición, 27 de abril de 2015, fdo. por el Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
“Si bien se trata de planteos que han recibido respuesta suficiente en el fallo del a quo (…) y
su insistencia revela una discrepancia con el criterio adverso allí adoptado, estimo pertinente su
tratamiento en esta instancia en función del interés que representa este Ministerio Público tanto por
la procedencia de la extradición (art. 25 de la ley 24.767) como por el orden público y la defensa de
la legalidad que le competen (art. 120 de la Constitución Nacional)” (Chile, M. de la F., M. R. y otro
s/ extradición, 16 de agosto de 2017, fdo. por el Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
1. ARTÍCULO 25 LEY 24.767.-El Ministerio Público Fiscal representará en el trámite judicial el interés por la extradición.
Sin perjuicio de ello, el Estado requirente podrá intervenir como parte en el trámite judicial por medio de apoderados.
El fiscal, cuando sea notificado de la concesión de un plazo otorgado por el juez para el cumplimiento de algún requisito a cargo del Estado requirente, deberá
informarlo de inmediato a las autoridades diplomáticas o consulares de dicho Estado.
Esa previsión legal abona el carácter sui generis que cabe atribuir al rol que ejerce el Ministerio
Público en expedientes de esta naturaleza y permite afirmar que -en su caso- la calidad de “parte”
correspondería al Estado que se presenta en las actuaciones en esos términos, pues su objetivo -a
diferencia del que guía al fiscal- se dirige exclusivamente a que prospere la extradición solicitada.
El temperamento que postulo también se sustenta en la obligada actuación que, incluso desde el
inicio de la causa, le imponen a este órgano los artículos 22, 29, 33, 46 a 48 de esa norma,
referidos a su presentación judicial, identificación del requerido, su excarcelación y arresto provisorio.
Asimismo, el artículo 3, segundo párrafo, de la ley 27.148, prevé que “interviene y gestiona en el país
todos los pedidos de extradición realizados por otros Estados”. Según lo veo, esa especial calidad de
“parte” que el legislador le ha asignado en esta clase de procesos, también responde al carácter de
“magistratura de control” que el Ministerio Público Fiscal ejerce de conformidad con el artículo 120
de la Constitución Nacional (…)” (Ecuador, D., Gastón Heberto s/ extradición, 14 de junio de 2017,
fdo. por el Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
"(…) Las particularidades descriptas autorizan a sostener que el planteo que efectúo no compromete
en modo alguno la “igualdad de armas” que debe regir con la defensa del extraditurus, pues es
claro que la singular intervención que compete al Ministerio Público tanto en primera instancia
como ante V.E., reviste ese carácter mixto que –en muchas ocasiones- incluso redunda en beneficio
del requerido” (Ecuador, D., Gastón Heberto s/ extradición”, 14 de junio de 2017, fdo. por el Dr.
Eduardo Ezequiel Casal).
1.1. “S. S., Peter s/ Extradición”, 07/12/2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Al proveer una de las presentaciones de la defensa, el Juez federal hizo un nuevo pedido de
información adicional. En este caso, el Estado requirente también cumplió con su deber de entregar
la documentación antes del término acordado.
La Ley de Cooperación Internacional acuerda esta facultad al juzgador “hasta el momento de dictar
sentencia” (art. 31) e incluso la Corte ha ejercido esa potestad antes de pronunciarse (Fallos:
329:5203 y 330:3977, entre muchos otros).
La ley 24.767 no exige que se acompañe la totalidad de la legislación extranjera, sino sólo la que se
encuentra especialmente señalada en sus artículos 13 y 14, según el pedido se refiera a un imputado
o a un condenado.
Entiendo que esta última circunstancia no obsta a la acreditación del requisito en cuestión, ya que
lo que se persigue es el subterfugio de ocultar información al fisco para evadir el pago de tributos.
La individualización de qué situaciones constituyen hecho imponible es de exclusiva competencia de
La gama de tributos a los que se puede referir la conducta que es considerada delito en ambos
Estados, constituye un elemento normativo cuya definición es propia de cada uno de ellos y las
diferencias que existan al respecto carecen de efecto impediente a los fines de la extradición, pues
hay coincidencia en el castigo de la sustancia de la infracción (Fallos: 338: 1551 y sus citas, entre
muchos otros).
En el fallo dictado por la CSJN el 15 de diciembre de 2015 en los autos “T., Jiri s/ extradición” -CSJ
338/2013 (49-T) /CS1-, donde se analizó la doble incriminación en un delito de evasión tributaria,
aun cuando el tributo en cuestión podía ser invocado a los fines de la doble subsunción -incluso a
partir de su denominación- con el similar de nuestro régimen impositivo, bastó -como en el caso de
autos - con la descripción de lo esencial de la conducta típica para juzgar acreditado ese recaudo.
La extinción de la acción penal en el Estado solicitante se trata de un aspecto que, en el caso, debe
regirse según su ley y, además, la extradición ha sido solicitada para el cumplimiento de una condena
firme. En consecuencia, la prescripción debe analizarse exclusivamente con ese alcance.
Para responder al insistente planteo del recurrente, corresponde entonces remitirse a la textualidad
de la ley de extradiciones que -en lo relevante para el sub judice- reza que deberá brindarse “la
explicación de las razones por las cuales la pena no se encuentra extinguida” (art. 14, inc. “d”).
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/diciembre/S_Peter_FPO_5147_2016.pdf
2.1. “R., Daniel Phillippe s/ extradición”, 23 de abril de 2015 (Dra. Irma Adriana
García Neto).
El a quo rechazó la rogatoria internacional por considerar que el país solicitante no garantizó
satisfactoriamente que la condena dictada en ausencia del requerido sea revisada en un nuevo juicio,
donde pueda ejercer efectivamente su derecho a una adecuada defensa (artículo 11 d. de la Ley de
Cooperación Internacional de Materia Penal-24.767-).
Sin embargo, de adverso a lo postulado, se advierte sin mayores esfuerzos que las autoridades
solicitantes aseguraron que su legislación prevé la realización de un nuevo juicio y que ello “no es
una excepción pero la conducta normal en Bélgica en el caso de condena dictada en ausencia del
reclamado” (fojas 214).
Este procedimiento fue objeto de estudio por esta Procuración General ante un planteo análogo de
la causa P. 529, L. XLIII in re ‘’Paravinja, Miroslav s/ extradición por parte del Reino de Bélgica”
(dictamen del 27 de marzo de 2008), y considerado adecuado por V.E. para resguardar las garantías
tuteladas por la ley de extradiciones (sentencia del 27 de mayo de 2009).
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2015/IGarcia/abril/R_Daniel_R_253_L_L.pdf
3. Bolivia
3.1. “A., Eduardo Camilo s/ extradición”, 5 de julio de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
En lo que se refiere a las deficientes condiciones de detención bajo el sistema penitenciario de Bolivia
que implicarían un tratamiento incompatible con los estándares internacionalmente reconocidos de
los derechos humanos, el recurso ordinario resulta infundado en tanto constituye una reiteración de
los argumentos expuestos en el debate y que fueron considerados por el a quo de forma ajustada
a derecho, al Tratado de Derecho Penal Internacional suscripto en Montevideo en 1889, y en lo
pertinente, a la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal (24.767), sin que la parte se
hiciera cargo en esta oportunidad de las razones brindadas en esa instancia para desestimarlos, lo
que determina, sin más, su rechazo.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/julio/A_Eduardo_FMZ_5830_2015.pdf
4.1. “R., Mario Roberto s/ extradición”, 20 de febrero de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
Debe tenerse en cuenta que “la posibilidad de que existan motivos fundados para suponer que el
requerido pueda ser sometido a tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes a
resultas de la decisión de entrega, constituye la recepción en el ámbito del derecho argentino del
principio vigente en el derecho internacional de los derechos humanos conforme con el cual un
Estado parte de un tratado tiene la obligación de asegurar que cumple sus demás compromisos
jurídicos de una forma compatible con el respeto de los derechos humanos, pues su responsabilidad
internacional podría verse comprometida si la decisión de entrega sometiera al sujeto requerido al
sufrimiento o al riesgo de sufrir, en el proceso penal extranjero, una flagrante denegación de justicia o
un riesgo efectivo (consecuencia necesaria y previsible) de que sus derechos humanos fundamentales
sean violados en jurisdicción del país requirente”.
Para que se torne operativa la cláusula legal de excepción debe comprobarse que, de concederse
la entrega, el requerido se verá expuesto a un probable riesgo de sufrir tratos incompatibles con los
estándares internacionales de protección de los derechos humanos; y que éstos deben ser infligidos
por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o
con su consentimiento o aquiescencia. Esto constituye la positivización del principio del ius cogens
de non refoulement, caracterizado por la obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una
persona cuando es requerida por otro donde no serán respetados sus derechos fundamentales.
En cuanto a los riesgos derivados de la situación del sistema, sin perjuicio de no invocarse razón
alguna que permita personalizarlos del modo indicado en la reseña que antecede, los términos del
planteo hacen procedente suplir la omisión de la sentencia apelada y, con arreglo a los criterios
fijados por la Corte, proponer al Tribunal que ordene al juez a quo que, oportunamente, recabe de su
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/febrero/R_Mario_FGR_7945_2016.pdf
4.2. “Á. Á., J. R. s/ extradición”, 22 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Delitos como el tráfico ilícito de estupefacientes, que afectan a la comunidad de las naciones,
requieren razonablemente de un proceso multijurisdiccional basado en la cooperación judicial atento
que, dada la modalidad en que se llevan a cabo, es común la presencia de jurisdicciones concurrentes
para juzgar un mismo hecho o cada uno de sus tramos típicos.
En atención a que los convenios internacionales aplicables no estipulan la autoridad que debe decidir
tal cuestión, resulta aplicable lo resuelto en el precedente “Hinojosa Benavides” donde la Corte
determinó que el poder administrador es el encargado de resolver al momento de tomar la “decisión
final” la preferencia del Estado al que se concederá la entrega del extraditurus.
La elección que en ejercicio de esa facultad efectúe oportunamente el Poder Ejecutivo Nacional
implicará el aplazamiento de una de las pretensiones de los Estados involucrados, sin afectación del
ne bis in idem.
Respecto al riesgo de sufrir un tratamiento incompatible con los estándares internacionales de los
derechos humanos, para determinar si el riesgo de exposición es de una magnitud tal para activar
la cláusula de excepción prevista en la ley 24.767, debe tenerse en cuenta no tanto las referencias
genéricas a una situación determinada, sino si en la causa existen elementos que permitan poner en
tela de juicio la correcta actuación de la justicia del Estado solicitante en este proceso en particular,
de modo que represente un riesgo cierto y actual que afecte al requerido.
Para que se torne operativa la cláusula legal de excepción debe comprobarse que, de concederse
la entrega, el requerido se verá expuesto a un probable riesgo de sufrir tratos incompatibles con los
estándares internacionales de protección de los derechos humanos; y que éstos deben ser infligidos
por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o
con su consentimiento o aquiescencia.
Esto constituye la positivización del principio del ius cogens de non refoulement, caracterizado por la
obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una persona cuando es requerida por otro donde
no serán respetados sus derechos fundamentales.
Con respecto a los riesgos derivados de las deficiencias de la situación del sistema y sin perjuicio de
no haberse invocado razón alguna que permita personalizarlos, basta la medida ordenada por el juez
a quo para que recabe de su par de Brasil las condiciones de detención a las que estará sometido el
requerido en el marco de las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones
Unidas y que, de ser necesario, solicite las debidas garantías para preservar su vida y seguridad
personal.
Las afecciones en la salud tampoco implica per se un motivo para rechazar la extradición. Basta,
para resguardar la integridad física del extraditable, que el Poder Ejecutivo Nacional durante la
etapa de “decisión final” para hacer efectivo el extrañamiento, provea de los medios necesarios para
que el traslado se efectúe resguardando su salud física y mental, y obtenga del Estado requirente
las seguridades de que continuará con los tratamientos médicos que hubiere menester. Ello, sin
perjuicio de la eventual postergación de la entrega que por tal motivo autorizan los acuerdos bilaterales
aplicables y también el artículo 39, inciso, “b”, de la ley citada.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/junio/A_Jose_CFP_4505_2016.pdf
El proceso en el que se encontró culpable al extraditurus fue realizado en su presencia. Este temperamento
no se modifica porque el imputado no haya asistido a la audiencia para acompañar la obtención de
pruebas, ya que el reo respondió al proceso en libertad. En consecuencia, es razonable sostener que por
propia voluntad no estuvo presente en ese hito procesal, al que sí asistió su letrado defensor.
En efecto, se trata de un supuesto que guarda cierta analogía con el contemplado en el artículo 366
del Código Procesal Penal de la Nación, reglamentario del artículo 18 de la Constitución Nacional, que
prevé la realización de la audiencia aun cuando el imputado no desee asistir o continuar haciéndolo, y
que en tal situación “se procederá en lo sucesivo como si estuviere presente, y para todos los efectos
será representado por el defensor”.
Con respecto a los riesgos derivados de las deficiencias de la situación del sistema penitenciario y sin
perjuicio de no haberse invocado razón alguna que permita personalizarlos hacia el requerido, basta
-con arreglo a los criterios fijados por la Corte- la medida ordenada por el juez a quo en la sentencia
apelada, por la que solicitó mediante oficio al Estado requirente que “garantice plenamente el respeto
de las reglas mínimas para el tratamiento de reclusos de las Naciones Unidas, y otorgue las debidas
garantías para preservar su vida y seguridad”; lo cual no puede interpretarse como una contradicción,
como intenta la defensa, ya que no se puso en tela de juicio la eventual actuación de los funcionarios
públicos de Brasil, sino que se buscó brindar mayores seguridades al extraditurus de acuerdo con la
referida doctrina del Tribunal.
5. Chile
5.1. “F. C., Pablo Antonio s/ extradición”, 27 de abril de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Si bien la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal -24.767- impone al Ministerio Público
Fiscal el deber de “representar el interés por la extradición”, esta tarea debe conjugarse con la defensa
de la legalidad que la Constitución Nacional pone en cabeza de los fiscales en el artículo 120.
En este sentido, cabe recordar que para que la asistencia judicial internacional tenga acogida favorable,
deben encontrarse vigentes la pretensión punitiva del país trasandino así como la hipotética local.
En caso de no verificarse dicha circunstancia, se torna inoficioso el tratamiento de los demás agravios
planteados por la defensa y corresponde, en consecuencia, denegar la extradición solicitada.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2015/ECasal/abril/F_C_Pablo_CFP_3009_2013.pdf
5.2. “J. H., Francisco F. y otro s/ extradición”, 13 de octubre de 2016, (Dr. Eduardo
Ezequiel Casal).
Se ha efectuado una indebida aplicación de la regla de exclusión fijada a partir de los precedentes de
Fallos: 303:1938, 306:1752 y 308:733, pues no se trata de un juicio enderezado a determinar la
inocencia o culpabilidad de la persona reclamada.
En esta naturaleza de procesos no caben otras discusiones que las referentes a la identidad del
En materia de nulidades procesales prima un criterio de interpretación restrictiva y sólo cabe anular
las actuaciones cuando el vicio afecte un derecho o interés legítimo y causa un perjuicio irreparable,
sin admitirlas cuando no existe una finalidad práctica, que es razón ineludible de su procedencia.
El temperamento adoptado en la sentencia apelada no se ajusta a esas reglas pues, salvo que se
considere que el supuesto vicio invocado impida en adelante el libramiento de una nueva orden de
captura internacional a la justicia de la República de Chile, alcance que el a quo no ha atribuido
a su declaración de nulidad, el defecto sería remediable, a todo evento, mediante la reiteración de
la medida, lo cual muestra que lo resuelto responde a un mero e improcedente formalismo, con
afectación del orden público.
Esto permite advertir la debilidad del argumento invalidante para concluir en la existencia de apremios
ilegales.
Asimismo, esa valoración de los dichos del testigo omitió considerar la estrecha relación que mantiene
con el extraditurus, por lo que se trata de un testigo cuya declaración -no sólo aislada sino también
fluctuante- debía evaluarse de modo restrictivo por su posible parcialidad en virtud de la vinculación
casi familiar con el requerido, máxime ante los efectos dirimentes que se le atribuyeron para la
decisión a dictarse en el proceso.
Pero aun de considerarse válida la versión del testigo es posible sostener que los efectos del accionar
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/octubre/J_Francisco_FCR_930_2015.pdf
5.3. “D. C., W. L. s/ extradición”, 4 de julio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
La nulidad aducida no debe recibir acogida favorable, en tanto se limita a cuestionar únicamente la
agregación de la solicitud formal de extradición como prueba para ser contemplada en la etapa del juicio.
Bajo esa pauta, en el precedente “Baez” se expresa que el pedido formal de extradición funciona
en nuestro sistema procesal de forma similar al instituto de la requisitoria de elevación a juicio,
piedra basal de la acusación, que sin embargo no precisa de una invocación expresa por parte de
la fiscalía para que goce de plena existencia válida en el juicio. Circunstancia que, además, queda
expresamente aclarada con la sola lectura de las previsiones de la ley ritual, en cuanto determina que
al iniciarse el debate propiamente dicho, debe darse lectura al requerimiento fiscal de elevación, o en
su caso, al auto que así lo ordena.
Al fallar en “Quiroga”, la Corte invocó el criterio del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en
cuanto interpretó que la garantía de imparcialidad significa que no pueden atribuirse a un mismo
órgano las funciones de formular la pretensión penal y la de juzgar acerca de su procedencia.
Ello impide considerar afectados los derechos del requerido, como así tampoco que de lo actuado
surja menoscabo al orden público.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/julio/D_W_CFP_13427_2015.pdf
Rol del Ministerio Público Fiscal. Deber de representar el interés por la extradición.
Defensa de la legalidad.
Si bien los agravios han recibido respuesta suficiente en el fallo del a quo y su insistencia revela
una discrepancia con el criterio adverso allí adoptado, resulta pertinente su tratamiento en esta
instancia en función del interés que representa este Ministerio Público tanto por la procedencia de la
extradición (art. 25 de la ley 24.767) como por el orden público y la defensa de la legalidad que le
competen (art. 120 de la Constitución Nacional).
En cuanto a la minoría de edad que la imputada registraba al momento de los hechos por los que
resultó condenada, nuestra Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal (art. 2) y la coincidente
doctrina de la Corte, determinan que ante la existencia de tratado, sus disposiciones y no las de la
legislación interna, son las aplicables al pedido de extradición, ya que de lo contrario importaría
apartarse del texto del instrumento convencional (art. 31 de la Convención de Viena sobre Derecho de
los Tratados) e incorporar un recaudo no previsto por las partes contratantes alterando unilateralmente
lo que es un acto emanado del acuerdo entre varias naciones.
Minoridad de edad. Convención sobre los Derechos del Niño. Corte Interamericana de
Derechos Humanos.
Ante la alegada afectación tanto del orden público como del interés superior del niño consagrado en el
artículo 3.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño y de lo resuelto por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos in re “Mendoza”, es pertinente observar que ese instrumento internacional admite
la restricción de la libertad en las condiciones previstas en su artículo 37, y que los antecedentes del
legajo no permiten vislumbrar menoscabo alguno al respecto. Ello, toda vez que existió una inferior
reacción estatal en el quantum aplicado a la requerida, prima facie acorde a la menor culpabilidad
atribuible a los niños por su inmadurez emocional y a la regla de la prisión “durante el período más
breve que proceda” que fija el artículo 37.b del citado instrumento internacional.
Por otra parte, la pretensión de la defensa de que el pronunciamiento de alzada fue dictado en
ausencia y por lo tanto no es útil a los fines de la extradición omite refutar el fundamento del a quo
que, con invocación del precedente “Reichelt” de la Corte, afirmó que “el juicio propiamente dicho
no puede asimilarse materialmente a un juicio de casación de fondo”.
En efecto, la acusada estuvo a derecho desde el inicio del proceso extranjero, fue oída y contó con
asistencia letrada y, ya excarcelada, se ausentó voluntariamente durante el trámite recursivo, sin que
existan elementos que indiquen que en esa etapa “sea exigible, en salvaguarda de la garantía del
‘debido proceso’, la celebración de una vista oral o, a todo evento, que se garantice el derecho de la
contraparte a ser escuchada en ese marco procesal, aún en forma escrita”.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/agosto/M_M_FLP_14488_2016.pdf
6. Colombia
6.1. “P. C., Tyrone s/ extradición”, 15 de febrero de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
En atención a que las autoridades del Estado que solicita la entrega aún no garantizaron que su legislación
permita la realización de un nuevo juicio en donde la persona sea oída (artículo 11.d de la ley 24.767),
corresponde revocar la sentencia y denegar la rogatoria internacional, pues lo contrario importaría una
violación de las garantías de la defensa en juicio y el debido proceso que amparan al requerido, aun
cuando el procedimiento de extradición al que se encuentra sometido es de naturaleza especial.
7. Ecuador
7.1. “D., Gastón Heberto s/ extradición”, 14 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Más allá de los restrictivos recursos ulteriores que autoriza la legislación del Estado requirente, lo
concreto en el caso es que el procesado no sólo tuvo conocimiento fehaciente de la existencia de
aquel proceso al prestar el ante la justicia federal argentina la declaración que -reconducida bajo
la forma de indagatoria- había sido solicitada mediante exhorto en esas actuaciones, sino que a tal
fin designó defensor oficial, y en ejercicio de una efectiva defensa material consintió responder el
interrogatorio pudiendo negarse, añadió explicaciones y aportó documentación en su descargo, todo
lo cual fue incorporado al proceso judicial del país interviniente tanto por la acusación como por su
defensa.
Estas particularidades reducen la posible afectación de garantías fundamentales del requerido que
resguarda el artículo 11, inciso “d”, de la ley 24.767, pues se ha acreditado de modo incuestionable
que optó por no asistir al proceso que se le seguía ante la justicia del país interviniente y proveer a
su defensa de otro modo. Esa decisión personal, que armonizó con su temprano pedido de exención
de prisión, respondió a una determinación deliberada de renunciar a esclarecer presencialmente su
situación ante la justicia de aquel país.
Se trata de un supuesto que guarda cierta analogía con el contemplado en el artículo 366 del Código
Procesal Penal de la Nación, que prevé la realización de la audiencia aun cuando el imputado no
desee asistir o continuar haciéndolo, y que en tal situación “se procederá en lo sucesivo como si
estuviere presente, y para todos los efectos será representado por el defensor”.
Esta realidad, permite proponer una adecuación del principio que impide la entrega en casos de juicio
en ausencia, pues frente a ese cúmulo de información y al uso que se ha hecho de ella, no se advierte
la afectación de las garantías fundamentales que justifican esa regla, razón por la cual configura un
rigor formal frustrante del valor justicia que inspira la cooperación internacional.
Sujetar el resultado de este trámite de extradición a las seguridades de un nuevo juicio en el Estado
requirente implicaría un beneficio que, sin afectación sustancial de sus derechos fundamentales,
consagraría indebidamente la estrategia que oportunamente adoptó, lo cual no puede ser consentido
por el Ministerio Público Fiscal en el desempeño de sus deberes funcionales.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/junio/D_Gaston_FRO_24816_2014.pdf
8. España
8.1. “C., Roberto Alfredo; V., Jorge Ramón y F., Jorge s/ extradición”, 9 de abril de
2014 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
La doble subsunción del hecho en el proceso de extradición no se realiza en un mismo plano, pues
mientras que el examen de la adecuación a un tipo legal del país requirente se efectúa en relación
con un presunto delito que ese país pretende probar, el examen de la adecuación del mismo hecho a
un tipo legal del país requerido se efectúa sobre la base de que ese suceso, hipotéticamente, cayese
bajo su ley. La configuración de ese principio no exige identidad normativa entre los tipos penales en
que las partes contratantes subsumieron los hechos que motivan la entrega reclamada, sino que lo
relevante es que las normas penales del país requirente y requerido prevean y castiguen en sustancia
la misma infracción y para esta constatación, el juez de la extradición no está limitado por el nomen
iuris del delito.
La escala penal adecuada para calcular el plazo de prescripción debería ser la correspondiente a la
calificación del hecho principal en el que el extraditurus habría intervenido, según la imputación
realizada en el Reino de España. Dada la vinculación de los delitos atribuidos a los requeridos en
Es potestativo para los países firmantes, entregar o no a sus nacionales. Es decir que, por voluntad
de los contratantes, el tratado establece una cláusula facultativa en ese aspecto. Ante un tratado
internacional que faculta la entrega de nacionales, la decisión recae exclusivamente en el poder
administrador.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2014/ECasal/abril/C_C_411_L_XLIX.pdf
8.2. “R., Hugo Norberto s/ arresto preventivo con miras de extradición”, 14 de agosto
de 2014 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
No se ha logrado demostrar en este caso indicio alguno que permita suponer que el Reino de España
haya violado el contenido esencial del debido proceso en tanto se ha verificado el conocimiento de
la acusación, la posibilidad de ser oído y la oportunidad de hacer valer los medios de defensa en el
momento y forma oportunos.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2014/ECasal/agosto/R_Hugo_R_811_L_XLVIII.pdf
Cuando el problema se presenta con motivo de una extradición, no puede pasarse por alto que ésta
difiere de otras formas de separación entre padres e hijos, pues suscita un escenario en el que es
harto improbable que éstos acompañen a aquéllos a su lugar de destino. Se trata de una decisión
que, sin duda, impactará negativamente en su vida cotidiana y en el desarrollo de su personalidad.
Existen razones de enorme peso que aconsejan el cumplimiento de los tratados bilaterales y
multilaterales de extradición, aun a costa de los padecimientos que ordinariamente experimentarán
los familiares y allegados del imputado; es que, como sostiene la Corte desde antaño, el fundamento
de este instituto radica en el interés común a todos los Estados de que los delincuentes sean juzgados
en el país a cuya jurisdicción internacional corresponde el conocimiento de los respectivos hechos
delictivos. Ese interés ostenta un valor abstracto constante, que se acrecentará o reducirá según el
caso, en función de la gravedad de los hechos imputados al extraditurus, de la actitud asumida por
el Estado requirente a lo largo del proceso, de la exhaustividad con la que documenta el contenido
de la petición, etc.
Lo decisivo, es definir si la afectación que la extradición producirá en los intereses de las hijas
menores guarda proporción en relación con el interés que sirve de sustento al pedido de cooperación,
atento las particularidades del caso bajo análisis.
En las condiciones descriptas, y dado que en el sub examine se ha alegado una importante injerencia
en los derechos que gozan las niñas de acuerdo con el estándar especial que les asegura la Convención
de los Derechos del Niño, parece pertinente que los magistrados de la instancia anterior profundicen
en la indagación sobre la intensidad de dicha afectación ordenándose las medidas necesarias para
conocer cuáles son las consecuencias concretas que las niñas experimentarán con motivo de la
partida de su madre.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2014/AGilsCarbo/diciembre/C_P_C_919_L_XLIX.pdf
La Corte tiene dicho que en caso de concurrencia jurisdiccional donde el delito que motiva la
extradición “cayere” también bajo la jurisdicción nacional, la ley 24.767 asigna preferencia a la
República Argentina para el juzgamiento (artículo 5), a menos que se configure uno de los supuestos
de excepción que consagra el artículo 23, esto es: a) que el delito por el que se requiere la extradición
integre una conducta punible significativamente más grave, que fuese de competencia del Estado
requirente y ajena a la jurisdicción argentina; o b) que el Estado requirente tuviese facilidades
notoriamente mayores que la República Argentina para conseguir las pruebas de delito.
El caso bajo examen encuadra en los dos supuestos de excepción a los que el artículo 23 condiciona
la procedencia de la solicitud.
Por un lado, los hechos de competencia de los tribunales españoles son significativamente más graves
(inciso “a”), por cuanto la mayoría de los delitos habrían sido cometidos, exclusivamente, en el país
requirente.
Por otra parte, dado que todos los efectos de las conductas por las que se solicita la extradición
tuvieron lugar en el territorio del Estado requirente, este país se encontraría en mejores condiciones
para investigarlas y juzgarlas, pues, por su cercanía, cuenta con facilidades notoriamente mayores
que los tribunales nacionales para conseguir las pruebas del delito (inciso “b”).
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Cláusula facultativa. Facultad del Poder Ejecutivo
Nacional. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y el Reino de España. Ley de
Cooperación Internacional en Materia Penal.
El artículo 7, inciso 1, del Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal con el Reino
de España establece una cláusula facultativa, en virtud de la cual resulta potestativo para los países
firmantes entregar o no a sus nacionales.
Esta circunstancia se encuentra prevista en el artículo 12 de la ley 24.767, último párrafo: “(...)
Si fuere aplicable al caso un tratado que faculta la extradición de nacionales, el Poder Ejecutivo,
en la oportunidad prevista en el artículo 36, resolverá si se hace o no lugar a la opción”. Este
artículo completa la previsión, al establecer que: “Sin perjuicio de que el tribunal hubiese declarado
procedente la extradición, el Poder Ejecutivo resolverá su denegatoria si las circunstancias en ese
momento hicieran aplicables las causas previstas en los artículos 3° y 10, o cuando haga lugar a la
opción del nacional en el caso previsto por el último párrafo del artículo 12”.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2015/ECasal/febrero/Interpol_I_51_L_XLIX.pdf
8.5. “A. M., Luis Eloy s/ extradición”, 29 de junio de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
Los reclamos de la defensa carecen, además, de la entidad que permitiría a la Corte soslayar ese óbice
formal, máxime si se observa que sin perjuicio de su falta de fundamentación, van más allá de la
“relación sumaria” que prevé el artículo 15.2.a del tratado bilateral aplicable; y se dirigen a discutir
cuestiones relacionadas, en definitiva, con el grado de intervención del requerido en el transporte
de estupefacientes y en la organización criminal que se le imputan ante la justicia española, que de
acuerdo a la jurisprudencia del Tribunal, deben ser planteados ante las autoridades competentes del
país que solicita la extradición, que son las que poseen la competencia para decir a su respecto.
El planteo que cuestiona que el hecho se haya calificado como participación en una organización
criminal, y que recién se habría suscitado en la sentencia apelada, pues hasta entonces se lo había
encuadrado como transporte de estupefacientes, pasa por alto aspectos relevantes que surgen de las
actuaciones. En primer término, se juzgó acreditado el requisito de doble subsunción y se interpretó
que prima facie la conducta por la que se reclama configuraba contrabando de estupefacientes
agravado por la participación de tres o más personas.
Esta calificación del tribunal a quo no ha sido materia de agravio puntual, sino sólo bajo los reiterados
contra la ausencia de los requisitos formales en la solicitud, lo cual permite afirmar que se trata de
un aspecto firme del fallo que resta entidad a la impugnación.
Asimismo, desatiende que ya en la exposición de los hechos obrante en la circular roja de Interpol se
describe la existencia de una organización criminal y que esa descripción específica le fue informada
junto con la referida al transporte de drogas.
Por lo demás, ese encuadre también surge de los recaudos acompañados con el formal pedido de
extradición, donde se transcribe el precepto del Código Penal español que tipifica la “organización
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/junio/A_Luis_FSM_25119_2015.pdf
8.6. “J. E., Juan Miguel s/ extradición”, 8 de noviembre de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
Para determinar si el riesgo de exposición es de una magnitud tal para activar la cláusula de excepción
prevista en la ley 24.767, se ha sostenido en “Gómez Gómez” (Fallos: 324:3484), “Crousillat Carreño”
(Fallos: 329:1245), “Acosta González” (Fallos: 331:2249) y en “Alfaro Muñoz” (CFP 2952/2013/
CS1, resuelto el 4 de febrero de 2016), que debe tenerse en cuenta no tanto las referencias genéricas
a una situación determinada, sino si en la causa existen elementos que permitan poner en tela de
juicio la correcta actuación de la justicia del Estado solicitante en este proceso en particular, de modo
que represente un riesgo cierto y actual que afecte al requerido.
Este criterio se ajusta al que propugna el Comité contra la Tortura (el organismo de las Naciones
Unidas para el contralor del correcto cumplimiento de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos
o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, respecto del deber estatuido en el artículo 3 de dicha
Convención, esto es, la prohibición de extraditar o entregar personas a países donde puedan ser
sometidas a torturas. Para que se torne operativa la cláusula legal de excepción debe comprobarse
que, de concederse la entrega, el requerido se verá expuesto a un probable riesgo de sufrir tratos
incompatibles con los estándares internacionales de protección de los derechos humanos; y que éstos
deben ser infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a
instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia (art. 1 de la citada Convención).
Esto constituye la positivización del principio del ius cogens de non refoulement, caracterizado por la
obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una persona cuando es requerida por otro donde
no serán respetados sus derechos fundamentales.
Causales de denegación. Tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Condiciones de detención en el Estado requirente. Reglas Mínimas para el Tratamiento
de los Reclusos de las Naciones Unidas. Garantías del Estado requirente.
En cuanto a los riesgos derivados de las deficiencias de la situación del sistema, basta, con arreglo
a los criterios fijados por la Corte en los precedentes “Cerboni” (Fallos: 331: 1028, considerando
7°), “Machado de Souza” (Fallos: 332:1322, considerando 10); “Valenzuela” (Fallos: 333:1205,
considerando 6°) y “Mercado Muñoz” (Fallos: 336:610, considerando 5°), y como bien se dispone en
la sentencia, que el juez de grado recabe de su par extranjero las condiciones de detención a las que
estará sometido el imputado en el marco de las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos
de las Naciones Unidas y que, de ser necesario, solicite las debidas garantías para preservar su vida
y seguridad personal.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/noviembre/J_Juan_CFP_5174_2016.pdf
9.1. “C., Rubén Ernesto s/ extradición”, 5 de mayo de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
El recurso ordinario interpuesto resulta infundado, ya que los agravios que se intenta hacer valer
constituyen una mera reiteración de lo ya ventilado a lo largo del proceso y particularmente en
el debate, y que fueron considerados por el a quo de forma ajustada a derecho, al Tratado de
Extradición con los Estados Unidos de América (cfr. ley 25.126), y en lo pertinente, a la Ley de
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2015/ECasal/mayo/C_Ruben_FLP_60002464_2012.pdf
9.2. “F., A. Rocco s/recurso directo - extradición cooperación en materia penal - ley
24.767”, 8 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Obran en el legajo numerosos informes médicos que dan cuenta de la capacidad física y psicológica
del encausado para ser sometido a juicio, a lo largo del cual contó con una defensa efectiva.
El planteo respecto a la ajenidad con los hechos que originaron la solicitud de asistencia internacional,
conforme jurisprudencia de la Corte, remite a cuestiones de fondo que compete resolver a los tribunales
del país requirente resolver.
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No afecta la garantía del juez natural durante el procedimiento de extradición el haber dispuesto
su acumulación a una investigación preliminar en trámite ante la justicia federal nacional, si
la defensa invoca el cumplimiento de requisitos que las normas de conexidad no contemplan y
la concurrencia hipotética de vicios procedimentales en la causa precedente que distan de ser
evidentes, cuya verificación requeriría debate y deliberación sobre aspectos manifiestamente
extraños a la extradición.
La asignación de un expediente a otro tribunal del mismo fuero determinada por una regla de conexidad,
resulta ajena al principio del juez natural en tanto los jueces que comparten competencia material y
territorial, poseen la misma jurisdicción y, en consecuencia, la unificación para conocer en todas las
causas conexas sólo altera las reglas de turno y reparto de trabajo, pero no afecta propiamente las
normas de carácter legal referidas a la competencia del órgano.
La privación de la libertad del requerido se basó en una solicitud de detención preventiva transmitida
por vía diplomática y ajustada a las formas y los requisitos previstos en el tratado de extradición,
fue ordenada por el órgano judicial nacional asignado para tramitarla y ejecutada de conformidad
por personal habilitado para hacerlo. En tales condiciones, es infundada la protesta de la defensa
en el sentido de que la entrega del reclamado constituye una adhesión a la doctrina de dudosa
compatibilidad con nuestra Ley Fundamental del male captus bene detentus (conf. Fallos. 316:567).
El reclamo basado en la garantía del debido proceso versa sobre la negativa del tribunal a admitir
determinadas medidas probatorias ofrecidas. El planteo obliga a recordar que V.E. siempre reconoció,
con fundamento en los textos legales, la facultad de los jueces para evaluar la pertinencia de las
pruebas, de la que no se deriva una lesión a la defensa en juicio cuando su ejercicio es razonable
(Fallos: 240:381; 250:418). Tal es el caso si se deniega una prueba sobreabundante (artículo 356
del Código Procesal Penal) o que versa sobre un hecho reconocido o carente de significación para el
resultado del pleito.
En relación a la decisión del juez de diferir para el momento de dictar la sentencia el tratamiento de
las excepciones de falta de acción -por falta de promoción legal y bis in idem- e incompetencia del
Estado requirente; en rigor, el doble juzgamiento y falta de jurisdicción del Estado requirente, remiten
a la comprobación de condiciones previstas en el tratado y, por ello, su análisis fue diferido bajo el
criterio, en mi opinión razonable, de que tales planteos remitían a las cuestiones llamadas de fondo,
que por su índole correspondía debatir en la audiencia (Fallos: 329:2523; 327:1572; 331:608).
De hecho, durante el juicio las representantes legales de la persona reclamada alegaron libremente
sobre esos y los demás temas que consideraron útiles para justificar su pretensión y dado que en la
apelación no explicaron cuáles son las pruebas y las defensas de las que habrían sido privadas en
ese momento, pero hubieran podido hacer valer si el planteo hubiera tramitado bajo la forma de una
excepción previa, no se advierte cuál ha sido el perjuicio concreto en términos de efectiva defensa
en juicio.
Ninguna de esas exigencias fue cumplida en la apelación, fundada en conceptos genéricos incapaces
de mostrar la existencia de un perjuicio concreto y sin la mínima argumentación que explique porqué
afectaría el derecho de defensa el carácter reservado del trámite administrativo previsto por el artículo
24 de la ley 24.767, cuando lo resuelto durante esa etapa - sin considerar las cuestiones políticas de
los artículo 3° y 10 que decide de manera exclusiva la rama ejecutiva como encargada de las relaciones
internacionales - puede ser asimismo objeto de una discusión sin limitaciones en la etapa judicial.
No existen razones para no habilitar el trámite judicial del pedido de extradición basado en el
incumplimiento por parte de la rama ejecutiva del gobierno de las formas destinadas a garantizar la
protección de las personas con estatus de refugiado, si las circunstancias del caso demuestran que la
solicitud de refugio motivó la huida del país de origen y residencia habitual del extraditado, mientras
que la requisitoria de extradición proviene de un país distinto razón por lo que la situación está fuera
del alcance del principio de no devolución -que asegura devolver la requisitoria sin más trámite si la
persona requerida poseyera condición de refugiado y el pedido de extradición proviniere del país que
motivó el refugio- reconocido por el derecho internacional y la legislación interna.
El punto que la defensa debía probar en este expediente es el que constituye la premisa del
artículo 4.3 del Tratado de Extradición con los Estados Unidos, es decir, si la solicitud emitida por
el Tribunal Federal de Primera Instancia para el Distrito Sur de Florida, basada en la imputación
del Gran Jurado contra el reclamado por el delito de asociación ilícita para distribuir una sustancia
controlada, a sabiendas de que se importaría ilegalmente a los Estados Unidos, fue motivada por
razones políticas.
A los fines de considerar el agravio de que el planteo de extradición se basó en razones políticas, resultan
necesarias pruebas que acrediten tal presunción en forma fehaciente, que apuntalen la protesta de
la defensa con aplicación a la concreta situación de los imputados, sin que puedan considerarse
de igual forma meras conjeturas que no alcanzan para conmover la confianza que necesariamente
depositan los Estados contratantes en sus respectivos sistemas de gobierno y, particularmente, en
que los tribunales del país requirente aplicaron y han de aplicar con justicia la ley de la tierra.
La garantía ne bis in idem en el marco de la extradición ha sido reconocida con alcances diversos en
los tratados en los que nuestro país es parte y en la ley de cooperación internacional n° 24.767. En
efecto, el tratado con los Estados Unidos, igual que los celebrados con Bélgica, Países Bajos y Suiza,
Gran Bretaña, Brasil, España, Italia, Paraguay y Uruguay, limitan la improcedencia de la extradición
al caso de juzgamiento anterior en el estado requerido; pero también hay otros que amplían el alcance
de la garantía a las sentencias pronunciadas por un tercer estado, como los tratados con Australia y
Corea. Esta es, por supuesto, la solución que consagra la ley 24.767.
El procedimiento previo, tramitado en Colombia, no tiene como objeto los mismos hechos por los que
la ayuda es requerida. Esta circunstancia ya fue destacada en el fallo apelado y surge con claridad de
la sentencia absolutoria extranjera.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/agosto/Ministerio_Relaciones_CFP_4093_2012.pdf
9.4. “D. V., Juan Carlos s/ extradición”, 28 de octubre de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
La Corte ha interpretado que el requisito de doble incriminación no implica que deba existir identidad
normativa entre los tipos penales de los Estados requirente y requerido, ni exige un análisis comparativo
entre ellos, sino que lo relevante es determinar que la infracción, en su sustancia, sea prevista y
castigada por ambos ordenamientos, lo que demanda el ejercicio de suponer que el hecho ha sido
cometido en nuestro país, con el objeto de verificar si tiene adecuación típica en su ley.
En virtud de esa pauta, debe considerarse correcto que la sentencia no haya restringido el examen a
la enunciación formal de los cargos y tuviera en cuenta que, según el documento acusatorio en base
al cual se solicitó la extradición, la persona reclamada, con el objeto de eludir una prohibición para
administrar sustancias controladas, utilizó recetas firmadas en blanco por otro médico para prescribir
estupefacientes a sus propios pacientes.
El tribunal apelado juzgó que esa acción se adecuaba a la figura del artículo 29 de ley 23.737, en
tanto sanciona con prisión de seis meses a tres años al que, entre otros supuestos, “falsificare recetas
Esa decisión debe ser confirmada, pues una receta es impresa con datos supuestos cuando lo que
consta escrito en el formulario no tiene correlato en la realidad objetiva. Las recetas que suministró
la persona reclamada contienen los datos de un acto médico “supuesto”, en el sentido de que él no
ha tenido lugar en la realidad, pues el médico que firmó las recetas con su registro autorizado jamás
trató con los pacientes a quienes se prescribió las drogas.
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10. Hungría
10.1. “S, Szabolcs s/ extradición”, 29 de febrero de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Los planteos de la recurrente carecen, además, de la entidad que permitiría a la Corte soslayar
ese óbice formal, máxime si se observa que más allá de la absoluta falta de fundamentación, se
dirigen en última instancia a discutir cuestiones que hacen al fondo del asunto, que de acuerdo a
la jurisprudencia del Tribunal, deben ser planteados ante las autoridades competentes del país que
solicita la extradición, que poseen la competencia para decir a su respecto.
No procede la entrega respecto de las conductas en las que la pretensión estatal se encuentra extinguida.
Ello atento que la Embajada de Hungría informó que desiste de la solicitud de extradición en relación a una
orden de detención internacional, en función de que operó la prescripción de los hechos allí descriptos.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/febrero/S_Szabolcs_FLP_930_2011.pdf
10.2. “B., Attila Gabor s/ extradición”, 8 de agosto de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Doble incriminación.
La doble subsunción se acredita cuando los hechos descriptos en el pedido formal de extradición también
pueden ser tipificados como delictuales según la ley del Estado requerido, circunstancia que ha sido
verificada positivamente por el a quo, y que no ha sido objeto de una crítica adecuada por la defensa.
En ejercicio del interés por la extradición que compete al Ministerio Público, se imputa al requerido el
delito de evasión tributaria agravada por el contenido falso de la facturación emitida y el consiguiente
reclamo y reembolso del impuesto al valor agregado, el cual ha sido subsumido en artículos del Código
Penal del país requirente y encuentra identidad sustancial con la figura prevista en la Ley Penal
Tributaria 24.769 argentina. Introducirse a la valoración del accionar del sujeto implica inmiscuirse
en cuestiones que están vedadas a los tribunales nacionales por tratarse de aspectos que atañen al
fondo del asunto.
A partir del precedente “Cohen” la Corte entendió que la sustanciación del trámite para decidir sobre
la procedencia de la condición de refugiado de la persona reclamada no constituye un óbice para
continuar con el curso judicial de la extradición, en tanto el Poder Ejecutivo Nacional en la etapa final
cuenta con la potestad de reconocer tal condición.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/agosto/B_Attila_CFP_402_2012.pdf
11. Israel
11.1. “A., Yaniv s/ extradición”, 29 de junio de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Doble incriminación.
El tratamiento del examen de la doble incriminación resulta inadmisible, toda vez que es fruto de una
reflexión tardía y fue introducido recién en esta instancia, razón por la que corresponde su rechazo
in limine. No obstante, no asiste razón en dicha nulidad en tanto esa sanción requiere un perjuicio
concreto para alguna de las partes, pues no procede su declaración en el sólo interés del formal
cumplimiento de la ley, ya que resulta inaceptable la declaración de una nulidad por ella misma, y en
el caso, no se observa gravamen alguno que amerite tal solución, con la consecuente dilatación del
fin del procedimiento.
Respecto al planteo de que no se brindó la garantía exigida por el artículo 11.e de la ley 24.767, cabe
decir que el tribunal extranjero no se encuentra obligado a contemplar el tiempo que el requerido
permaneció privado de su libertad en suelo nacional para efectuar el cómputo de la pena a cumplir.
Para que se tome operativa la cláusula legal de excepción debe comprobarse que de concederse
la entrega el requerido se verá expuesto a un probable riesgo de sufrir tratos incompatibles con los
Esto es, ni más ni menos, que la positivización del principio del ius cogens de non refoulement,
caracterizado por la obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una persona cuando es
requerida por otro donde no serán respetados sus derechos fundamentales. Ante una situación como
la descripta, el país donde se encuentra el individuo buscado debe brindarle refugio.
La razón de esta imposición en cabeza de los sujetos de derecho internacional es obvia, pues son
responsables de la seguridad de la persona que se encuentra en su territorio. Y como no puede haber
extradición más que entre Estados, por cuanto éstos son los únicos que pueden ser parte en ella,
la exclusión de la entrega debe obedecer a una manifiesta inacción o incorrecto proceder de los
representantes, organismos o instituciones del país requirente, quienes fallan en su deber de garantir
a todos sus habitantes los derechos humanos reconocidos en los instrumentos multilaterales.
Debe entonces determinarse si las deficiencias en las condiciones de detención en los establecimientos
carcelarios de Israel, pueden generar en el Estado requerido la obligación de no entregar al extraditurus,
situación que no se advierte de los informes presentados. Esto es trascendente, en tanto la defensa
aduce que su representado será sometido a violentos interrogatorios -físicos y mentales- para que
delate a compañeros criminales, lo que queda desvirtuado a partir de que esas acciones y las que
puedan realizarse en consecuencia de ese hecho, se encuentran penalmente conminadas.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/junio/A_Yaniv_CFP_11502_2014.pdf
12. Italia
12.1. “C. C., Margarita de las M. s/ extradición”, 29 de octubre de 2015 (Dr. Eduardo
Ezequiel Casal).
Esta situación ha sido objeto de estudio en numerosos precedentes de la Corte y en análogos pedidos
de extradición cursados por el país aquí requirente, en los que se sostuvo que el orden público
internacional argentino, enriquecido a la luz de los principios contenidos en los tratados de derechos
humanos que gozan de jerarquía constitucional, continúa reaccionando frente a una condena criminal
extranjera dictada in absentia cuando, como en el sub examine, resulta que el requerido no gozó de la
posibilidad de tener efectivo conocimiento del proceso en su contra en forma oportuna a fin de poder
ejercer su derecho a estar presente y ser oído.
La entrega del extraditurus para el cumplimiento de una condena dictada en su ausencia en Italia,
cuya legislación no prevé la realización de un nuevo proceso en donde la persona sea oída, se torna
improcedente, pues ello importaría una violación de las garantías de la defensa en juicio y el debido
proceso que la amparan, aun cuando el procedimiento de extradición al que se encuentra sometido
es de naturaleza especial.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2015/ECasal/octubre/C_FMZ_41154_2014.pdf
12.2. “M., Roberto s/ extradición”, 4 de agosto de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Existe doctrina que obsta a la procedencia de la entreayuda, pues se trata de procesos en los
cuales el imputado fue juzgado y condenado en ausencia y su asistencia técnica no fue ejercida
por abogados de su confianza sino por defensores de oficio. Estas circunstancias impiden reconocer
la observancia de las garantías que nuestro orden público exige para autorizar la extradición, pues
-como se dijo- la sola posibilidad de ser oído o impugnar la condena que contempla el régimen
procesal penal italiano no alcanza a satisfacer la amplitud con que sus garantías fundamentales
deben asegurarse.
En cuanto a otra de las sentencias, si bien la condena también fue dictada en ausencia, consta que el
nombrado fue asistido por un abogado de su confianza durante el proceso, quien solicitó su absolución
y, subsidiariamente, el mínimo de la pena. Sin embargo, esas circunstancias, aun cuando permitan
afirmar que conoció la imputación y que optó por ejercer exclusivamente a través de su letrado su
derecho de defensa en el juicio, tampoco cubren la observancia de las garantías fundamentales con
el alcance aludido.
De considerar firmes y aisladamente estas condenas, los montos de las penas respectivamente
aplicadas no superan el umbral de un año de pena pendiente que contempla el artículo 2, segundo
párrafo, del tratado bilateral, para la procedencia de la extradición. Por las razones expuestas, ese
impedimento no puede soslayarse acudiendo a la facultad que reconoce al Estado requerido el párrafo
siguiente de esa norma, esto es, concederla si se trata de penas que no alcancen el año cuando el
pedido se refiere a varios hechos y respecto de alguno se supere ese umbral, pues tal hipótesis no se
presenta en el caso.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/agosto/m_FRO_8063_2015.pdf
12.3. “Á. Á., J. R. s/ extradición”, 22 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Delitos como el tráfico ilícito de estupefacientes, que afectan a la comunidad de las naciones,
requieren razonablemente de un proceso multijurisdiccional basado en la cooperación judicial atento
que, dada la modalidad en que se llevan a cabo, es común la presencia de jurisdicciones concurrentes
para juzgar un mismo hecho o cada uno de sus tramos típicos.
En atención a que los convenios internacionales aplicables no estipulan la autoridad que debe decidir
tal cuestión, resulta aplicable lo resuelto en el precedente “Hinojosa Benavides” donde la Corte
determinó que el poder administrador es el encargado de resolver al momento de tomar la “decisión
final” la preferencia del Estado al que se concederá la entrega del extraditurus.
La elección que en ejercicio de esa facultad efectúe oportunamente el Poder Ejecutivo Nacional
implicará el aplazamiento de una de las pretensiones de los Estados involucrados, sin afectación del
ne bis in idem.
Respecto al riesgo de sufrir un tratamiento incompatible con los estándares internacionales de los
derechos humanos, para determinar si el riesgo de exposición es de una magnitud tal para activar
la cláusula de excepción prevista en la ley 24.767, debe tenerse en cuenta no tanto las referencias
genéricas a una situación determinada, sino si en la causa existen elementos que permitan poner en
tela de juicio la correcta actuación de la justicia del Estado solicitante en este proceso en particular,
de modo que represente un riesgo cierto y actual que afecte al requerido.
Para que se torne operativa la cláusula legal de excepción debe comprobarse que, de concederse
la entrega, el requerido se verá expuesto a un probable riesgo de sufrir tratos incompatibles con los
estándares internacionales de protección de los derechos humanos; y que éstos deben ser infligidos
Esto constituye la positivización del principio del ius cogens de non refoulement, caracterizado por la
obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una persona cuando es requerida por otro donde
no serán respetados sus derechos fundamentales.
Las afecciones en la salud tampoco implica per se un motivo para rechazar la extradición. Basta,
para resguardar la integridad física del extraditable, que el Poder Ejecutivo Nacional durante la
etapa de “decisión final” para hacer efectivo el extrañamiento, provea de los medios necesarios para
que el traslado se efectúe resguardando su salud física y mental, y obtenga del Estado requirente
las seguridades de que continuará con los tratamientos médicos que hubiere menester. Ello, sin
perjuicio de la eventual postergación de la entrega que por tal motivo autorizan los acuerdos bilaterales
aplicables y también el artículo 39, inciso, “b”, de la ley citada.
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13. Paraguay
13.1. “V. R., Claudio Érico s/ extradición”, 4 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
El supuesto arraigo del extraditable no es una causal convencional ni legal que habilite a denegar la
entrega rogada.
No asiste razón a la defensa en la nulidad que postula, en tanto conforme la Corte lo señaló en
el precedente “Bongiovanni”, esa sanción procesal requiere un perjuicio concreto para alguna de
las partes, pues no procede en el sólo interés del formal cumplimiento de la ley, ya que resulta
Sin perjuicio de ello, como lo ha sostenido la Corte reiteradamente, no sólo los órganos judiciales
sino toda institución estatal ha de aplicar el principio del “interés superior del niño”, estudiando
sistemáticamente cómo sus derechos e intereses puedan verse afectados por las decisiones y las
medidas que adopten.
El ordenamiento jurídico argentino regula mecanismos de tutela que el juez de instancia y/o las
demás autoridades a las que competa intervenir en lo que resta del procedimiento de extradición
-aun luego de adquirir firmeza la declaración de procedencia de la extradición- podrán utilizar para
reducir al máximo posible el impacto negativo que sobre la integridad del menor pudiera generar, a
todo evento, la extradición de su progenitor.
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13.2. “C., Ramón s/ extradición”, 22 de agosto de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Por más cercana que se haya encontrado la edad del requerido al momento de cometer el crimen a
la legalmente contemplada como paso a la mayoría, no puede colegirse que su situación carcelaria
sería distinta de los demás detenidos, máxime cuando no se invocan otras razones, como podrían ser
las referidas a sus condiciones personales o del estado del sistema penitenciario del país requirente,
que tornen necesario el cuidado diferenciado.
Extradición de nacionales. Opción del nacional. Cláusula facultativa. Facultad del Poder
Ejecutivo Nacional. Tratado de Extradición suscripto entre la República Argentina y la
República del Paraguay. Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal.
La decisión del magistrado de conceder la extradición no implica desconocer las atribuciones del
Ejecutivo de resolver eventualmente sobre la opción ejercida por el extraditurus de ser juzgado por los
tribunales nacionales.
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14.1. “E. P., Rolando s/ extradición”, 28 de agosto de 2014 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Este criterio fue mantenido tanto para lo que calificó como “actos de difusión y propaganda” en
favor del “acuerdo de paz”, como para el hecho de formar parte de una organización terrorista. Con
respecto a esta última imputación, se argumentó en la sentencia que el Código Penal argentino
contempla en sus artículos 210 Y 210 bis el delito de tomar parte de una banda de tres o más
personas destinada a cometer delitos (la bastardilla pertenece al original), pero que “de la descripción
de los hechos efectuada en la acusación (...) no surge en modo alguno la finalidad de cometer delito
de la organización a la cual pertenecería el requerido”.
Advierto que la sentencia apelada se ha involucrado en cuestiones de fondo al negar que la organización
que integraba el sujeto reclamado tuviera la finalidad de cometer delitos. Pienso que esto es así
pues el propio Juez solicitó, en los términos autorizados por el Tratado de Extradición firmado con
la República del Perú, a las autoridades judiciales del Estado requirente que aclarasen si en el
tiempo que ocurrieron los hechos la organización “Sendero Luminoso” podía ser calificada como una
asociación ilícita con al menos dos de las características descriptas en el artículo 210 bis del Código
Penal de la Nación.
La sustancia de la infracción imputada al extraditable encuadra en el artículo 210 bis del Código
Penal, toda vez que ha tomado parte, cooperado o ayudado a la formación o el mantenimiento de una
organización con las características descriptas en esa norma.
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El recurso ordinario interpuesto resulta infundado ya que los agravios que se intentan hacer valer
constituyen una mera reiteración de lo ya ventilado a lo largo del proceso y particularmente en el
debate, y que fueron considerados por el a quo de forma ajustada a derecho, al Tratado de Extradición
con la República del Perú y en lo pertinente, a la Ley de Cooperación Internacional en Materia
Penal (24.767), sin que la parte se hiciera mínimamente cargo en esta oportunidad de las razones
brindadas en esa instancia para desestimarlos.
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14.3. “Q. C., Oswaldo Ceferino s/ extradición”, 22 de septiembre de 2015 (Dr. Eduardo
Ezequiel Casal). Publicado en Fallos: 339:551.
Se ha dicho que no incumbe al procedimiento de extradición, por constituir defensas que han de ser
interpuestas en la causa que motiva la asistencia jurídica internacional, la revisión de los aspectos
La misma tesitura debe aplicarse al extenso análisis referido a la validez de las pruebas colectadas en
el marco de la investigación que dio origen a este proceso, efectuado tanto en la audiencia de debate
por el representante de este Ministerio Público como en la sentencia del juez de la extradición.
Estos mismos conceptos, a su vez, son los que desvirtúan la afirmación del a quo en el sentido de que
el extraditurus no cuenta con garantías de que será respetado su derecho a un debido proceso en el
país requirente.
Las conductas fueron calificadas por parte de las autoridades judiciales peruanas como constitutivas
del delito de terrorismo agravado, previsto y sancionado por los artículos 288.A (que describe la
conducta) y 288.B.f (que describe la modalidad agravante) de su Código Penal.
El a quo y el representante de este Ministerio Público, sostuvieron que la reseña no era suficientemente
precisa, en atención a que surgirían dudas en cuanto a la participación del extraditurus al momento
de la ejecución del personal de seguridad.
Sin embargo, para arribar a esas conclusiones olvidaron que la conducta del reclamado en esos
hechos constituye aún una hipótesis a confirmar, propia del estadio procesal en el que se encuentra
la investigación a su respecto, por cuanto, huelga mencionarlo, se solicita su entrega para que sea
sometido a un juicio, en el que los jueces competentes en ejercicio del ius puniendi del Estado
soberano reclamante, determinarán el grado de su intervención y la eventual responsabilidad que le
quepa en ellos.
Es precisamente por esta razón que las autoridades del país requerido tienen vedado discutir sobre
otras cuestiones que las referentes a la identidad de la persona cuya entrega se reclama y a la
observancia de los requisitos exigidos por las leyes y, en su caso, los tratados que gobiernan el proceso
(Fallos: 324: 1694).
En lo que se refiere al aludido riesgo de que el imputado sufra por parte de las autoridades requirentes
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14.4. “A. M., E. J. y otro s/ extradición”, 24 de febrero de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
Más allá de que aún persisten, en menor medida, problemas estructurales que podrían repercutir
en las condiciones de detención de los individuos privados de su libertad en algunos de los centros
penitenciarios del país requirente, mucho han variado las condiciones legales y sociales que
fueron señaladas en la disidencia del precedente “Borelina”, citado por la defensa, destacándose
el compromiso asumido por la República de Perú en seguir el procedimiento facultativo para la
presentación de informes ante el Comité contra la Tortura, a fin de continuar morigerando, a partir de
sus recomendaciones, las circunstancias planteadas.
De esta forma, no puede afirmarse que exista en el Estado solicitante del auxilio transnacional, un
cuadro de manifiestas y masivas violaciones a los derechos fundamentales, que impliquen un riesgo
probable de que el requerido será sometido a tratos incompatibles con los estándares consagrados en
los específicos instrumentos internacionales, infligidos por un funcionario público u otra persona en
el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia.
Como es responsabilidad del país que solicita la extradición velar por su seguridad, como la de
cualquier persona que se encuentre dentro de su territorio, de considerarlo la Corte adecuado, nada
impide que el juez de la extradición, previo a efectivizar la entrega, solicite al Estado requirente que
garantice que adoptará las medidas necesarias para salvaguardar la integridad física y psíquica del
imputado en un establecimiento de detención que satisfaga lo regulado en las Reglas Mínimas para
el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones Unidas.
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14.5. “C. C., José Luis s/ extradición”, 4 de diciembre de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
El Tratado de Extradición con la República del Perú, que rige el presente trámite, establece que
la asistencia jurídica internacional no será concedida si el delito o la pena hubiera “prescrito” con
arreglo a la legislación del Estado Requirente (artículo IV.1.b).
Sobre la base de esa inteligencia del derecho aplicable, que ha sido compartida por este Ministerio
Público y que en modo alguno importa afectación del principio ne bis in idem, es procedente afirmar en
función del aludido plazo extraordinario, que la pretensión punitiva continúa vigente en la actualidad
en tanto desde el momento de los hechos por los cuales se requiere la entrega no ha transcurrido el
plazo de veinticuatro años.
En lo que se refiere a la aludida afectación de la garantía del requerido a ser juzgado en un plazo
razonable, la pretensión de la parte recurrente consiste en trasladar al trámite de extradición -y, por
esa vía, al supuesto de autos- aquel instituto, sin tener en consideración que el procedimiento penal
y el extraditorio se encuentran caracterizados por un objeto y fin distintos.
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14.6. “P. M., Flor Mercedes s/ extradición”, 9 de junio de 2016 (Dra. Irma Adriana
García Netto).
La decisión del a quo de rechazar la extradición se basó en que no se encuentra cumplido el requisito
de doble incriminación previsto en el tratado de extradición aplicable al caso.
La conducta imputada a la reclamada por la justicia peruana es la tipificada en el artículo 428 del
Código penal de Perú, cuyo correlato en nuestro ordenamiento es el artículo 293 del Código Penal
argentino que establece una pena de reclusión o prisión de uno a seis años a quien “hiciere insertar
en un instrumento público declaraciones falsas, concernientes a un hecho que el documento deba
probar, de modo que pueda resultar perjuicio”.
El juez sostiene que no puede probarse ese extremo en tanto, con fundamento en lo dispuesto por la
legislación civil nacional respecto de los trámites sucesorios, “el hecho no resulta apto para generar
el perjuicio exigido” ya que “...ningún instrumento confeccionado por un escribano público posee
aptitud para que a una persona se la tenga por declarada como heredera de otra y tal acto la coloque
per se como sucesora, ni mucho menos para que ello pueda ser oponible a terceros”, en función de
que “... la manera en que una o más personas suceden a otra luego de su deceso...” es mediante “...
la tramitación de un proceso sucesorio ante un juez competente”.
Los fundamentos brindados en la sentencia se dirigen a cuestionar la falta de pruebas que permitan
corroborar fehacientemente la existencia de un perjuicio concreto en un proceso judicial que tramita
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14.7. “P. P., Johnny Omar s/ extradición”, 9 de septiembre de 2016 (Dr. Eduardo
Ezequiel Casal).
Conforme lo convenido entre los Estados parte, la prescripción se rige únicamente de acuerdo a la
legislación del país requirente, y su vigencia no ha sido cuestionada por la defensa.
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14.8. “C. E., A. s/ extradición”, 8 de febrero de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
El agravio reseñado en primer término es formalmente inadmisible, toda vez que es fruto de una
reflexión tardía y fue introducido recién en esta instancia, razón por la que corresponde su rechazo
in limine.
Esa conclusión no se modifica porque el propio requerido haya sido quien en la audiencia solicitó
la asistencia consular. En efecto, si bien no consta en el legajo el cumplimiento de la comunicación
prevista en el artículo 36, inciso 1.b, de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares,
durante el trámite del proceso y también en la audiencia de debate, su defensa omitió todo reclamo
En esa inteligencia, el recurrente no logra demostrar en qué habría influido el supuesto vicio que
denuncia en la conclusión a la que arribó el juez de la extradición en su sentencia, y en qué sentido
la intervención del cónsul de la República Federativa de Brasil en nuestro país podría haber incidido
en la valoración respecto de las condiciones de detención a las que se vería expuesto en el Perú.
Para determinar si el riesgo de exposición es de una magnitud tal para activar la cláusula de excepción
prevista en la ley 24.767, como se ha sostenido en “Gómez Gómez”, “Crousillat Carreño”, “Acosta
González” y recientemente en “Alfaro Muñoz”, debe tenerse en cuenta no tanto las referencias
genéricas a una situación determinada, sino si en la causa existen elementos que permitan poner en
tela de juicio la correcta actuación de la justicia del Estado solicitante en este proceso en particular,
de modo que represente un riesgo cierto y actual que afecte al requerido.
Para que se tome operativa la cláusula legal de excepción debe comprobarse que, de concederse
la entrega, el requerido se verá expuesto a un probable riesgo de sufrir tratos incompatibles con los
estándares internacionales de protección de los derechos humanos; y que éstos deben ser infligidos
por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o
con su consentimiento o aquiescencia.
Esto constituye la positivización del principio del ius cogens de non refoulement, caracterizado por la
obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una persona cuando es requerida por otro donde
no serán respetados sus derechos fundamentales.
Partiendo de estas premisas debe, entonces, determinarse si las deficiencias en las condiciones de
detención en los establecimientos carcelarios peruanos señaladas por la parte recurrente, pueden
generar en el Estado requerido la obligación de no entregar al extraditurus.
Más allá de que aún persisten problemas estructurales que podrían repercutir en las condiciones
de detención de los individuos privados de su libertad en algunos de los centros penitenciarios
del país requirente, mucho han variado las condiciones legales y sociales que fueron señaladas en
la disidencia del precedente «Borelina”, destacándose el compromiso asumido por la República
del Perú en seguir el procedimiento facultativo para la presentación de informes periódicos ante
el Comité contra la Tortura, a fin de continuar morigerando, a partir de sus recomendaciones, las
circunstancias planteadas.
No puede afirmarse que hoy día el Estado solicitante del auxilio transnacional registre un cuadro de
manifiestas y masivas violaciones a los derechos fundamentales, que implique un riesgo probable
de que el requerido será sometido a tratos incompatibles con los estándares consagrados en los
específicos instrumentos internacionales.
Por lo tanto, en aplicación del criterio restrictivo de los ya citados precedentes de Fallos: 324:3484,
329:1245 y “Alfaro Muñoz”, incluso teniendo en cuenta que estos dos últimos también se refirieron
a solicitudes de la República del Perú, cabe concluir que no existen motivos ciertos y actuales para
fundar en esta circunstancia el rechazo de la extradición.
Corresponde agregar a fortiori en cuanto a los riesgos invocados por el requerido y su letrado,
que se encuentra acreditado que el Estado peruano garantizó a través del Instituto Nacional
Penitenciario “... que se dictarán las medidas necesarias para preservar la vida y seguridad …,
así como velar por que se cumplan las condiciones básicas de detención en relación a la higiene,
aseo, abrigo, alimentación, salud, atención sanitaria, contacto con la defensa y su familia”. Las
seguridades así brindadas también determinan la improcedencia de los temores por las amenazas
de muerte que le habrían proferido familiares de las víctimas de los hechos por los que lo reclama
la justicia del Perú.
En cuanto el agravio referido a que el nombrado vería agravada su situación en función de su condición
sexual, más allá de la insuficiencia que también exhibe el planteo, es pertinente recordar que en el
Perú la Constitución Política garantiza la igualdad ante la ley y que nadie puede ser discriminado
por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquier otra
índole (art. 2.2), que su Código Penal tipifica el delito de discriminación (art. 323) y que ha suscripto
distintos tratados internacionales que reconocen y protegen esos derechos. En tales condiciones,
alcanzado este aspecto de la cuestión por el compromiso oficial antes invocado, a lo que cabe añadir
que no existen razones para considerar acreditado el supuesto de improcedencia que al respecto
contempla el artículo IV, inciso 3, del tratado bilateral aplicable, corresponde su desestimación.
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14.9. “Segunda Sala Penal de Reos Libre de la Corte Superior de Justicia de Lima
Norte (Perú)”, 29 de junio de 2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
Doble incriminación.
Del precedente “Schlaen”, surge que el principio de la doble incriminación consiste en que una misma
acción sea típica en las legislaciones de ambos Estados, lo que no implica que deba existir identidad
normativa entre los tipos penales, sino que lo relevante es que las normas del país requirente y del
país requerido prevean y castiguen “en sustancia” la misma infracción penal.
En el mismo sentido, el acuerdo bilateral que rige la solicitud prevé que deberá considerarse que la
“conducta subyacente” constituya delito en ambos Estados.
Es doctrina de la Corte, que los tribunales del país requerido no pueden modificar la calificación
efectuada por los del país requirente. Por ello debe confrontarse la descripción del hecho efectuada
por el país requirente con el ordenamiento penal argentino, a fin de determinar si aquél es subsumible
en algún tipo penal conminado con una pena, sin que para esta constatación el juez de la extradición
esté afectado por el nomen iuris del delito.
Las características del caso permiten afirmar que encuadra en las disposiciones del estupro, porque el
artículo 120 de ese cuerpo legal sanciona conductas cuando afecte a una persona menor de dieciséis
años, con la condición de que se aproveche de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad
del autor, su relación de preeminencia respecto de la víctima, u otra circunstancia equivalente. En tal
sentido, el requerido se aprovechó de “la relación sentimental que tenía con la agraviada”.
En atención a que al tiempo del hecho el requerido tenía diecinueve años y que para la víctima fue
su iniciación sexual, se verifican los requisitos tanto de la inmadurez sexual como la preeminencia en
función de su mayoría de edad.
Acreditados los elementos de hecho y normativos del tipo penal del artículo 120 del Código Penal
argentino, que reprime una conducta que en sustancia guarda identidad con la que se imputa al
requerido, en el sub examine se encuentra verificado el requisito de la doble subsunción del hecho.
Para determinar si el riesgo de que el requerido pueda enfrentarse a tratamientos incompatibles con
los estándares internacionales de derechos humanos y de esa forma activar la cláusula de excepción
prevista en la Ley 24.767, debe tenerse en cuenta no tanto las referencias genéricas a una situación
determinada, sino si en la causa existen elementos que autoricen a poner en tela de juicio la correcta
actuación de la justicia del Estado solicitante en este proceso en particular, de modo que represente
un riesgo cierto y actual que afecte al requerido. Es decir, para que se torne operativa la cláusula legal
de excepción debe comprobarse que, de concederse la entrega, el requerido se verá expuesto a un
probable riesgo de sufrir tratos incompatibles con los estándares internacionales de protección de los
derechos humanos y que éstos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio
de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia.
Esto constituye la positivización del principio del ius cogens de non refoulement, caracterizado por la
obligación que pesa sobre un Estado de no entregar a una persona cuando es requerida por otro donde
no se respetarán sus derechos fundamentales.
Más allá de que aún persisten -en menor medida- problemas estructurales que podrían repercutir
en las condiciones de detención de los individuos privados de su libertad en algunos de los centros
penitenciarios del país requirente, mucho han variado las condiciones legales y sociales que fueron
señaladas en la disidencia del precedente “Borelina”, destacándose el compromiso asumido por la
República del Perú de seguir el procedimiento facultativo para la presentación de informes periódicos
ante el Comité contra la Tortura, a fin de continuar morigerando, a partir de sus recomendaciones, las
circunstancias planteadas.
No puede afirmarse que hoy día el Estado solicitante registre un cuadro de manifiestas y masivas
violaciones a los derechos fundamentales, que implique un riesgo probable de que el requerido será
sometido a tratos incompatibles con los estándares internacionales.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/junio/Segunda_Sala_CFP_3038_2016.pdf
14.10. “M. Q., Juan Pedro s/ Extradición”, 28/11/2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
En cuanto al planteo de inconstitucionalidad del artículo VIII.5 del tratado aplicable, el régimen
allí previsto -en tanto admite una nueva detención preventiva cuando se recibe la solicitud de
La Corte ha considerado que ese procedimiento no constituye razón para fundar una inmunidad
contra todo arresto ulterior por la misma causa y que la prosecución de actuaciones luego de su
archivo en virtud de un impedimento formal, no constituye afectación de la garantía que impide el
non bis in ídem.
El alegado juzgamiento por una comisión especial resulta infundado desde que no sólo omite refutar
lo considerado por el a quo acerca de que el tribunal peruano interviniente integra la estructura
judicial de ese país, sino que también confunde el impedimento que contemplan al respecto tanto
el artículo IV.5 del tratado bilateral aplicable como el artículo 8, inciso c), de la Ley 24.767, con el
estado de trámite del proceso extranjero, lo cual abona su improcedencia.
Los antecedentes del legajo acreditan la calidad de procesado para ser sometido a enjuiciamiento por
el presunto delito de robo agravado que el extraditurus registra ante la justicia del Estado requirente.
La adecuada consideración del a quo con arreglo a la aplicación del art. 39 de la Ley 24.767,
que tampoco ha sido controvertida por la defensa, observa la previsión específica del artículo X del
acuerdo bilateral, que faculta al Estado requerido a diferir la entrega en supuestos como el de autos.
Más allá de la falta de fundamentación en la sentencia recurrida sobre el planteo acerca de las
condiciones penitenciarias en la República del Perú, el agravio resulta insustancial de conformidad
con el criterio adoptado por la Corte en Fallos: 329:1245 y en los autos “Alfaro Muñoz”. Igual
temperamento corresponde sugerir en relación a la invocación de la situación familiar y de arraigo,
que –sin refutación- ha sido resuelta por el juez de conformidad con la doctrina pertinente del
dictamen de esta Procuración General al que hizo remisión el precedente de Fallos: 331:1352,
máxime cuando el artículo III del tratado bilateral incluso autoriza la extradición de nacionales del
Estado requerido.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/noviembre/M_Juan_CFP_11234_2015.pdf
14.11. “C. C., Yngrid Vanessa s/ Recurso directo - Extradición cooperación en materia
penal - Ley 24.767”, 28/11/2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
La conducta por la que se solicita la extradición se encuentra tipificada en el artículo 427, primer y
segundo párrafo, del Código Penal del Perú y en los artículos 292 y 296 de nuestro digesto punitivo.
Esta conclusión sólo ha sido objetada por la señora Defensora General con argumentos de fondo
mediante los que afirmó que, ausente allí el requisito de doble subsunción, debe considerarse que
carecen de relevancia penal los hechos contra la fe pública cometidos para ese presunto plan de
acción, por los cuales ha sido solicitada la asistencia jurídica internacional, pues quedan absorbidos
por las consecuencias de aquella falta de identidad entre las normas de ambos Estados que reprimen
la maniobra central.
El examen que se propone en esos términos excede doblemente el objeto de este proceso, porque
no sólo conduce a la valoración de aspectos sustanciales del hecho, como es la eventual relación
concursal que pudiera existir entre el delito contra la patria potestad y los delitos contra la fe pública
que se imputan en la justicia peruana, sino también por sustentarse en la inteligencia del tipo penal
referido a un hecho por el que no ha sido solicitada la entrega, razones por las cuales su consideración
resulta extraña a estas actuaciones.
Al no existir constancia de haberse iniciado el proceso o juzgado en la República Argentina por los
hechos en cuestión, la pretensión de que la mera posibilidad en tal sentido pueda significar un
En relación al agravio relativo a que no se valoró el interés superior de los hijos menores de edad ni
fueron oídos en el proceso que ni el tratado internacional, ni por caso la ley nacional, prevén como
impedimento para conceder la extradición que la requerida tenga hijos menores de edad, máxime
cuando quedarían al cuidado de su pareja, padre de uno de ellos. Cabe aquí recordar que los niños
no tienen una pretensión autónoma para oponerse a la declaración de procedencia de la entreayuda;
que de prosperar ésta, los menores habrían de continuar al cuidado del nombrado; y que la separación
temporal respecto de su madre por causas legales es una situación expresamente contemplada por la
Convención sobre los Derechos del Niño que también ha sido reconocida por la Corte Interamericana
de Derechos Humanos en la Opinión Consultiva OC 21/14.
Por otra parte, la Corte ha tenido oportunidad de pronunciarse en rogatorias internacionales en las que
no se le dio intervención en el proceso a los hijos menores de edad del extraditurus, donde sostuvo
que esta queja resulta infundada tanto como causal de improcedencia de la entreayuda como de
nulidad.
No sólo los órganos judiciales sino toda institución estatal han de aplicar el principio del “interés
superior del niño”, estudiando sistemáticamente cómo sus derechos e intereses puedan verse
afectados por las decisiones y las medidas que adopten.
En ese sentido, el ordenamiento jurídico argentino regula mecanismos de tutela que el juez de la
instancia y/o las demás autoridades a las que competa intervenir en lo que resta del procedimiento de
extradición podrán utilizar para reducir al máximo posible el impacto negativo que sobre la integridad
de los menores pudiera eventualmente generar la entrega de su progenitora.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2017/ECasal/noviembre/C_C_Yngrid_FMZ_34679_2015.pdf
15.1. “K., Wieslaw y otro s/ extradición”, 4 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
Particularmente, para los países miembros de la Unión Europea, como lo es la República de Polonia,
sostuvo en el precedente “Perriod’ que la orden de detención europea, que en el caso emana de un
juez, es una resolución judicial adecuada para satisfacer el extremo exigido por la legislación nacional
(Fallos: 333:1179).
Es decir que en el supuesto de que el fiscal sea la autoridad judicial que solicita la extradición,
En cuanto al requisito de doble incriminación a poco de repasar la reseña de los hechos, se advierte la
imputación de un plan fraudulento muy concreto, a partir del cual se obtuvo dinero ilegítimamente de
individuos y organismos de crédito, induciéndolos a creer que iban a afrontar el pago de las deudas,
con el consecuente perjuicio patrimonial.
ÄÄ http://www.mpf.gob.ar/dictamenes/2016/ECasal/marzo/K_Wieslaw_CFP_8793_2013.pdf
Puede concluirse que el Estado requirente ajustó su petición a la forma contemplada por la ley
en resguardo de la autoridad soberana del Estado requerido, y el consiguiente procedimiento a
que dio lugar esa solicitud observó todos los recaudos previstos para asegurar los derechos de la
persona reclamada.
También está satisfecha la exigencia del artículo 6 de la ley 24.767, atento que la pena que falta
cumplir es superior a un año de privación de libertad. El texto de la norma no establece otras
condiciones ni formula distinciones con respecto a la composición de la sanción que puedan dar
sustento a la interpretación que propicia la apelante, según la cual la que debe tenerse en cuenta no
es la pena única sino cada una de las condenas que la integran.
Sin embargo, debe revocarse la sentencia en cuanto concedió la autorización para que la persona
reclamada sea juzgada por los cargos individualizados, todos referidos al ocultamiento de documentación
auténtica perteneciente a terceros. Por su parte, la acción de la que fueron objeto esos instrumentos
es en cada caso formulada en los mismos términos, sin otra especificación adicional más que la fecha
y el tiempo en que los hechos tuvieron lugar. Según el pedido, esa conducta estaría penada por el
artículo 276 del Código Penal de Polonia, cuyo texto no ha sido informado. En este aspecto, asiste la
razón a la defensa, pues el delito tiene por objeto documentos genuinos pero no destinados acreditar
la identidad, y la acción de esconderlos, sin referencia al origen de los instrumentos u otros elementos
del contexto, en principio no encuadraría en ningún tipo penal específico del ordenamiento jurídico
nacional.
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16. Portugal
16.1. “P., Mauricio Iván y otro s/ extradición”, 27 de abril de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
Al analizar el alcance del artículo 13.a de la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal, la
Corte sostuvo en reiteradas oportunidades que no es requisito legal que la conducta delictiva deba
tener una fijación témporo-espacial delimitada en un día, hora y domicilio específico, sino que es
suficiente su ubicación en un lapso y en un lugar, atendiendo a las circunstancias particulares de
cada caso.
Esta información resulta más que suficiente a los fines del trámite extraditorio, para que se pueda
identificar a quienes fueron perjudicados por las maniobras imputadas y garantiza, en definitiva,
que el requerido tenga certidumbre en cuanto a los hechos respecto de los cuales habrá de ejercer
su defensa.
En virtud de las diferencias que pueden existir en la regulación de ciertos órganos e institutos, es que
la ley 24.767 exige en determinados supuestos que se acompañe una explicación para ilustrar a los
tribunales que deben resolver la procedencia de la extradición sobre su funcionamiento en el país
requirente y establecer, eventualmente, la compatibilidad con la legislación nacional.
Sin embargo, esa explicación no siempre es necesaria. Ocurren supuestos, como el de autos, en que
la legislación del país requirente es prístina y similar a la nacional, por lo que no ofrece dificultades
para que los magistrados puedan interpretarla y analizarla.
En esas situaciones, no es indispensable que se ofrezca la explicación señalada, sino que basta, para
satisfacer el fin perseguido por la ley, la remisión de la legislación específica del Estado requirente,
que en el caso contemplado en el artículo 13.c de la ley 24.767, consiste en la regulatoria de su
competencia y del instituto de la prescripción.
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17.1. “J., Erben s/ extradición”, 22 de agosto de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
El recurso ordinario interpuesto resulta infundado, ya que constituye una mera reiteración de lo ya
ventilado a lo largo del proceso, particularmente en el debate, y considerado por el a quo de forma
ajustada a derecho y a la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal (24.767), sin que
la recurrente se hiciera cargo en esta oportunidad de las razones brindadas en esa instancia para
desestimar su pretensión, lo que determina, sin más, su rechazo.
El planteo de la defensa se dirige a cuestionar la cuantía del perjuicio fiscal al Estado requirente que
permitiría encuadrar en nuestro país la conducta en una figura conminada con pena de privación de la
libertad, pero olvida, por un lado, que no corresponde al juez de la extradición expedirse sobre la prueba
del delito que la motiva y, por otro, que conforme doctrina del Tribunal la doble subsunción que exige
la aplicación del principio de la doble incriminación no se realiza en un mismo plano, pues mientras
que el examen de la adecuación del supuesto fáctico a la ley penal del país requirente se efectúa
sobre la base de un hecho hipotético que en aquél se pretende probar, el examen de su adecuación a
un tipo legal del país requerido se efectúa sobre la base de que ese hecho, hipotéticamente, cayese
bajo la ley de ese estado (Fallos: 329:1245)
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18. Uruguay
18.1. “A. B., Jorge David s/extradición”, 15 de marzo de 2016 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
La Corte ha tenido oportunidad de pronunciarse en rogatorias internacionales en las que no se les dio
intervención en el proceso a los hijos menores de edad del extraditurus, donde sostuvo que esta queja
resulta infundada tanto como causal de improcedencia como de nulidad.
En el marco de las normas aplicables el niño no tiene una pretensión autónoma para oponerse a la
declaración de procedencia de la entreayuda, y en este sentido, la separación temporal respecto de
su padre por causas legales como la del sub judice es una situación expresamente contemplada por
la Convención sobre Derechos del Niño (artículo 9.4) que también ha sido reconocida por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en la Opinión Consultiva OC 21/14.
El ordenamiento jurídico argentino regula mecanismos de tutela que el juez de instancia y/o las
demás autoridades a las que competa intervenir en lo que resta del procedimiento de extradición, aun
luego de adquirir firmeza la declaración de procedencia de la extradición, podrán utilizar para reducir
Las deficiencias encontraron respuesta por parte de la República Oriental del Uruguay, en su tercer
informe periódico, donde respondió en detalle las consultas que se le habían formulado y puso de
manifiesto las mejoras experimentadas por su sistema penitenciario, al punto que la situación fue
destacada luego por el Comité contra la Tortura en las “Observaciones finales sobre el tercer informe
periódico del Uruguay”.
El artículo 12 de la ley 24.767, que regula la opción del nacional para ser juzgado por nuestros
tribunales establece, en lo que aquí importa, que si el requerido para la realización de un proceso
fuese argentino, podrá optar por ser juzgado por los tribunales locales, a no ser que fuere aplicable al
caso un tratado que obligue a la extradición de nacionales.
Ello sucede en el presente, donde los Estados contratantes previeron especialmente en el instrumento
convencional que “no se podrá denegar la extradición, a efectos de ser juzgada en el Estado requirente,
por el hecho de que la persona reclamada sea nacional de la Parte requerida” (artículo 10.1).
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18.2. “F., Héctor Javier s/ extradición”, 27 de abril de 2015 (Dr. Eduardo Ezequiel
Casal).
La sentencia adolece de un vicio insalvable que acarrea su nulidad. En este sentido, la ley 24.767
consagra requisitos que no se verifican en el presente trámite, el juez de la causa se apartó de la
Las actuaciones deben regresar al tribunal que intervino en el trámite extraditorio a fin de que se
celebre el juicio correspondiente, donde las partes podrán ofrecer su parecer respecto de la completitud
de la solicitud formal de entrega y ejercer plenamente sus facultades en un contradictorio, donde
pugnan, por un lado, el interés del sujeto requerido a que tal solicitud sea rehusada y, por otro, el del
Ministerio Público, en función del papel que le asigna el artículo 25 de la ley 24.767.
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La parte recurrente no ha desarrollado razones fundadas para insistir en el tratamiento “como un todo”
de ambos pedidos de extradición, sin que se aprecien motivos para cuestionar el trámite seguido por
el a quo. En efecto, se hace referencia a dos solicitudes de extradición que provienen de juzgados
diferentes y que se vinculan con causas por hechos diversos, cuyo estado procesal también difiere;
solo registran en común que Uruguay es quien reclama.
El artículo 114 de la Ley de Cooperación Internacional en Materia Penal establece que “si una
persona fuese sujeto de varios requerimientos de extradición, todos ellos tramitarán ante el juez que
primeramente hubiese tomado intervención”.
La parte recurrente ha omitido expresar en qué modo el análisis individual de cada solicitud que hizo
el juez federal subrogante dentro de un mismo proceso y pronunciamiento, puede haber afectado las
garantías.
En cuanto al agravio vinculado con la afectación al derecho a estar presente durante el juicio, la
defensa no sólo omitió controvertir eficazmente el criterio del a quo que desestimó el agravio porque
en aquel proceso tuvo conocimiento de la acusación en su contra, fue oído y contó con asistencia de
su defensor; sino también lo referido a que no se trató de una sentencia dictada en ausencia pues
La Corte ha dicho que “las garantías de la defensa en juicio y el debido proceso en una extradición,
requieren la posibilidad de que el requerido haya tenido conocimiento de la acusación en su contra,
que se lo oiga y de le dé ocasión de hacer valer sus medios de defensa en el momento y forma
oportunas”. También tiene dicho que “si la declaración de rebeldía fue dictada con posterioridad a
que recayera condena no se configura la restricción al pedido de extradición que surgiría del artículo
11 inc. d) de la ley de Cooperación Internacional en Materia Penal”.
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19. Venezuela
19.1. “T., Brian José s/ Extradición”, 21/12/2017 (Dr. Eduardo Ezequiel Casal).
La ley de extradiciones no prevé el rechazo de la entre ayuda por la mera circunstancia que el
extraditable padezca una enfermedad. El artículo 39.b citado por la defensa, establece únicamente y
para la etapa de “decisión final” en el ámbito del Poder Ejecutivo, la postergación de la entrega si el
traslado resultare peligroso para su salud “ hasta que se supere ese riesgo”.
Ante la preocupación que la defensa transmite por el devenir del estado de salud de su pupilo, la
No puede sostenerse que existan motivos fundados para suponer que el requerido sea sometido a
tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, por considerar que la situación
sanitaria que atraviesa el Estado solicitante impida que pueda prestarle las atenciones médicas que
necesite, en tanto ninguna constancia se ha acompañado para probar tal tesitura, ni se explicaron
las razones por las que se vería privado de los cuidados de su salud durante el cumplimiento de su
condena.
No obstante lo dicho y con arreglo al criterio de V.E. de Fallos: 336:610, entre otros, la juez a
qua encomendó a las autoridades de Venezuela que arbitren los medios necesarios para que las
condiciones de detención a las que se verá sometido el extraditurus se encuentren dentro de los
presupuestos incluidos en las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones
Unidas (punto resolutivo II de la sentencia apelada). Cabe recordar que los apartados 22 a 26 de
dicho instrumento internacional se refieren expresamente a los “servicios médicos”.
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