La luz azul, la cual es parte del espectro visible, alcanza una
mayor profundidad dentro del ojo y tiene un efecto acumulativo
que puede causar daños en la retina. Así mismo, la luz azul
contribuye al desarrollo de la Degeneración Macular Relaciona
con la Edad (DMAE).
La luz que ves del sol es una combinación de los colores conocidos
como ROY G BIV que se convierte en la luz blanca que vemos.
Cada color tiene una energía y una longitud de onda diferentes
dependiendo de dónde se encuentren en el espectro. Por ejemplo,
los rayos en el extremo rojo tienen longitudes de onda más largas y
menos energía, mientras que los rayos azules tienen una longitud
de onda más corta y más energía. La luz blanca puede tener un
componente enorme, lo que significa que puede exponer el ojo a
una longitud de onda más alta desde el extremo azul.
¿DÓNDE ESTÁ EXPUESTO A LA LUZ AZUL?
La mayor fuente de luz azul es la luz solar. Pero hoy en día, hay
muchas otras fuentes a las que podemos exponernos, que incluyen:
Luz fluorescente
Bombillas CFL (luz fluorescente compacta)
Luz LED
Televisores LED de pantalla plana
Monitores de computadora, teléfonos inteligentes y
pantallas de tabletas
¿CÓMO AFECTA LA LUZ AZUL A LOS OJOS?
Casi toda la luz azul visible pasa a través de la córnea y el cristalino
para llegar a la retina. Esta luz puede afectar la visión y envejecer
prematuramente los ojos. Si hay demasiada exposición, puede
provocar:
Fatiga visual digital: La fatiga, los ojos secos, la mala iluminación
o la forma en que se sienta frente a la computadora son formas de
causar fatiga visual. La luz azul de las pantallas de los dispositivos
digitales puede provocar dolor o irritación en los ojos y dificultad
para enfocar.
Daño de la retina: Demasiada exposición a la luz azul a lo largo del
tiempo también podría provocar daños en las células de la retina.