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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL ALTIPLANO PUNO

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS


ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

TEORÍA DEL ESTADO


DOCENTE:
CRUZ MAMANI MARILUZ
PRESENTADO POR:
HUANCA VALENCIA RONALDO DARLIN

SEMESTRE: III - B
PUNO-PERÚ

2024
TEORÍA DEL ESTADO

I. Significación de la obra de Kelsen para la teoría del Derecho y del Estado

La obra de Hans Kelsen es un pilar en la historia del pensamiento jurídico moderno,


destacándose como un eje central del desarrollo de la teoría fundamental del Derecho en los
últimos 25 años. Aunque su influencia no ha sido de adhesión masiva, ha generado una intensa
discusión y críticas que han marcado profundamente la evolución de estas disciplinas. La
importancia de su obra radica en los siguientes puntos:

 Innovación metódica y sistemática

Kelsen propone un enfoque riguroso y sistemático, siendo el primer intento de


construir una ciencia jurídica pura, centrada únicamente en el Derecho como norma,
separada de otras influencias como la política, la sociología y la ética. Introduce un
método normativo basado en la distinción kantiana entre el ser y el deber ser,
planteando que el Derecho debe ser estudiado como un sistema de normas sin
interferencias externas.

 Impacto en la teoría del Estado

Lleva al extremo la tendencia formalista de reducir la teoría del Estado a una


teoría jurídica, siguiendo y superando a autores como Gerber, Laband y Jellinek. Esto
permitió depurar y sistematizar el estudio del Estado como un orden jurídico, pero
también expuso las limitaciones de este enfoque puramente jurídico, provocando una
crisis profunda en la teoría moderna del Estado.

 Crisis de los fundamentos teóricos:

Su obra cuestiona los cimientos de la teoría del Estado, obligando a replantear


preguntas fundamentales como: ¿Qué es el Estado? ¿Cómo debe estudiarse? ¿Qué
método y supuestos debe emplear una teoría general del Estado? aunque no resuelve
esta crisis, su pensamiento la abre y la intensifica, convirtiéndose en el catalizador de
debates sobre soberanía, derecho internacional, formas de organización estatal y otros
temas esenciales.

La obra de Kelsen no solo ha aportado herramientas para el análisis jurídico,


sino que también ha transformado la manera de concebir las relaciones entre el Estado y
el Derecho, generando tanto adhesiones como profundas controversias.

II. Noticia biográfica y bibliográfica de Kelsen

 Nacimiento y formación:

Hans Kelsen nació el 11 de octubre de 1881 en Praga. Su familia se trasladó a Viena


cuando él tenía tres años. Allí cursó sus estudios, obteniendo el doctorado en Derecho en 1906.
Realizó estudios complementarios en Heidelberg y Berlín, desarrollando una sólida formación en
Derecho político y Filosofía jurídica.

 Carrera académica:

En 1911 comenzó a enseñar en la Universidad de Viena como Privatdozent, y en 1919 se


convirtió en profesor titular. En 1930 se trasladó a la Universidad de Colonia, pero debió
abandonar su puesto en 1933 debido al antisemitismo del régimen nazi. Fue acogido por el
Institut d’Hautes Études Internationales de Ginebra y recibió invitaciones de universidades como
la de Barcelona.

 Producción intelectual:

Entre sus obras destacadas: "Hauptprobleme der Staatsrechtslehre" (1911) Primera gran
obra, donde fundamenta que el Derecho debe ser estudiado como un sistema normativo,
separado de elementos sociológicos o políticos. "Das Problem der Souveränität und die Theorie
des Völkerrechts" (1920) Introduce dos ideas clave: Identidad entre Estado y Derecho. Unidad
jerárquica del sistema normativo, inspirada en la teoría de Adolfo Merkl. "Allgemeine
Staatslehre" (1925).
También temenos sus publicaciones complementarias: Escribió numerosos artículos y folletos,
entre los que destacan estudios sobre derecho internacional, democracia y filosofía jurídica.
También dirigió revistas especializadas como la Zeitschrift für öffentliches Recht y colaboró en
la fundación de la Revue Internationale de la Théorie du Droit.
1. El tema de la doctrina de Kelsen

Kelsen no busca una Filosofía del Derecho que aborde todos los supuestos y cuestiones
fundamentales de lo jurídico. En cambio, su objetivo es una Teoría general del Derecho, que
actúe como una Teoría de la ciencia jurídica, basada en supuestos filosóficos neokantianos. Esto
implica una relación estricta entre método y objeto de conocimiento, diferenciando claramente
entre el mundo del ser y el deber ser.

2. La pureza del método jurídico

La pureza del método implica una separación de influencias externas, como la ética y la
sociología. Kelsen insiste en que el Derecho debe ser estudiado como un sistema normativo
autónomo, sin mezclar elementos empíricos o sociológicos. Su método busca entender las
normas jurídicas exclusivamente en términos normativos, evitando cualquier tipo de sincretismo
metodológico.

3. "Ser" y "Deber ser"

Estos conceptos representan dos categorías fundamentales en la teoría de Kelsen. El ser


abarca el mundo de los fenómenos naturales, regidos por leyes causales. Por otro lado, el deber
ser se refiere a las normas, que prescriben cómo debería comportarse la gente,
independientemente de lo que realmente ocurra. Esta distinción es crucial para diferenciar entre
ciencias explicativas (como la sociología) y ciencias normativas.

4. Validez e influencia de las normas

Kelsen señala que la validez de una norma no depende de su eficacia o cumplimiento.


Las normas son válidas por su pertenencia a un sistema normativo, no por su capacidad para
influir en la conducta. Sin embargo, un sistema jurídico debe mantener un mínimo de
correspondencia entre normas y conductas reales para ser considerado vigente.

5. Carácter normativo de la Ciencia Jurídica

La Ciencia del Derecho es normativa en dos sentidos:

Negativo: No explica hechos sociales.


Positivo: Estudia normas positivas, derivando conceptos jurídicos a partir de ellas. Esto
implica centrarse exclusivamente en el Derecho positivo, dejando fuera cuestiones ético-políticas
o sociológicas que pertenecen a otras disciplinas.

6. Relaciones entre validez e influencia: La positividad

Kelsen distingue entre la validez normativa de las normas y su eficacia en la realidad


social. Para que un sistema jurídico sea considerado válido, debe existir una correspondencia
mínima entre las normas y la conducta de los sujetos. Esto significa que aunque una norma no
pierda su validez por falta de cumplimiento total, si ninguna de sus disposiciones tiene efecto en
la práctica, su vigencia como norma válida podría cuestionarse dentro del sistema normativo.

7. Distinción entre Derecho y Moral

Kelsen subraya que, a diferencia de las normas morales, que requieren un reconocimiento
interno para ser válidas, las normas jurídicas son esencialmente heterónomas. Esto significa que
su validez no depende del reconocimiento o aceptación personal de los individuos, sino de su
imposición por una autoridad externa, generalmente el Estado. Aunque pueden coincidir con
principios morales, esta coincidencia no es esencial para la definición del Derecho.

8. Eliminación de notas teleológicas en los conceptos jurídicos

En su Teoría pura del Derecho, Kelsen rechaza la inclusión de cualquier finalidad


teleológica dentro de la ciencia jurídica. Argumenta que el estudio del Derecho debe enfocarse
únicamente en sus aspectos normativos y formales, excluyendo cualquier consideración sobre los
fines que las normas buscan alcanzar. Esto se aplica tanto a conceptos generales como a
instituciones específicas del Derecho.

9. La Teoría pura del Derecho como Geometría del fenómeno jurídico

Kelsen compara su Teoría pura del Derecho con la Geometría. Al igual que esta última
estudia las formas y sus conexiones esenciales sin considerar la naturaleza material de los
objetos, la teoría jurídica se concentra en la estructura normativa del Derecho, dejando fuera el
contenido social o los fines prácticos. Según Kelsen, la misión de la ciencia jurídica no es
interpretar la vida social ni prescribir fines éticos, sino proporcionar un análisis formal de las
normas.
10. Lo no jurídico del Derecho

Kelsen reconoce que el método normativo de su teoría es unilateral y no abarca la


totalidad del fenómeno jurídico. Por ello, admite la necesidad de complementar el estudio
jurídico con enfoques histórico-culturales, psicológicos y sociológicos, aunque estos se enfoquen
en aspectos no normativos. Estos estudios deben mantenerse separados del análisis normativo
estricto, ya que su objetivo es explorar elementos del Derecho que no forman parte de su carácter
jurídico esencial

11. Influencia del sociologismo en las Ciencias Jurídicas

Kelsen critica las teorías sociológicas que influyen en la ciencia del Derecho, tales como
la identificación entre Derecho y fuerza o la "fuerza normativa de los hechos". Argumenta que
estas perspectivas confunden el deber ser normativo con el ser de los hechos sociales, llevando a
una construcción incorrecta de los conceptos jurídicos. Las normas jurídicas no dependen de su
eficacia para ser válidas; esta visión debe ser depurada del sociologismo para preservar la
autonomía del Derecho como disciplina normativa.

12. La Pureza del método normativo y concepto de voluntad

Una de las principales consecuencias de la pureza metodológica es la exclusión del


concepto psicológico de voluntad del ámbito jurídico. Kelsen sostiene que la voluntad jurídica no
se basa en procesos psíquicos, sino que es una construcción normativa. Esto se justifica porque el
Derecho opera con normas, no con fenómenos de la naturaleza o hechos psíquicos.

13. Síntesis de la teoría psicológica sobre la voluntad

La psicología asocia la voluntad con la representación consciente de un fin y los medios


para alcanzarlo. Sin embargo, para Kelsen, la voluntad jurídica no es simplemente una
representación psíquica; es un fenómeno normativo que no se puede captar a través de métodos
empíricos. Los jueces, al aplicar la ley, presumen jurídicamente la intención o voluntad basada
en evidencias externas, sin explorar la conciencia del individuo.

14. Concepto jurídico de voluntad

La voluntad jurídica difiere del concepto psicológico porque no se basa en la experiencia


consciente del individuo, sino en la conformidad o violación de una norma. Kelsen subraya que
el Derecho utiliza ficciones y presunciones para definir la voluntad, lo que implica que es un
concepto creado por el pensamiento jurídico para facilitar la imputación normativa. Por ejemplo,
en el ámbito penal, la responsabilidad no depende de la intención consciente, sino de la
existencia de una norma que sanciona un comportamiento específico.

15. Voluntad jurídica como construcción normativa

Kelsen introduce el concepto de imputación normativa, esencial en las ciencias


normativas y, particularmente, en el Derecho. La voluntad jurídica es una forma de imputación
que conecta normativamente a un sujeto con un hecho. Este proceso de imputación no sigue una
relación causal como en las ciencias naturales, sino que es un vínculo basado en el deber ser. La
pena se imputa al delito y el delito al individuo porque así lo establece la norma jurídica

16. Imputación personal

Kelsen introduce el concepto de imputación personal como un mecanismo normativo


para atribuir responsabilidad a los individuos dentro del sistema jurídico. La imputación no es
causal sino normativa, basada en la existencia de normas que definen quién es responsable por
qué acciones. Esto permite asignar consecuencias jurídicas a los actos de las personas, incluso si
no hay una relación causal directa comprobable.

17. En que consiste la voluntad del Estado

La voluntad del Estado, según Kelsen, no es psicológica sino una construcción jurídica.
Se refiere al conjunto de normas que emanan de las autoridades estatales. El Estado se concibe
como un orden jurídico, y su "voluntad" es la expresión de las normas que lo componen. Esta
voluntad se manifiesta a través de actos legislativos y decisiones administrativas.

18. Contenido de la voluntad del Estado

El contenido normativo de la voluntad del Estado está compuesto por disposiciones


legales que regulan conductas específicas. Estas normas son aplicadas por instituciones estatales
que actúan conforme al orden jurídico establecido. El contenido varía según las necesidades y
prioridades políticas, pero siempre dentro del marco legal.
19. La sanción como elemento esencial

Kelsen considera las sanciones como fundamentales en el Derecho. El sistema jurídico es


coercitivo por naturaleza; las normas no solo prescriben conductas, sino que imponen
consecuencias negativas (sanciones) para quienes las violan. Esto refuerza la obligatoriedad del
Derecho y asegura su cumplimiento en la práctica.

20. Categorías de medio y fin

Estas categorías se reinterpretan normativamente en la ciencia jurídica. Las normas


jurídicas son medios para alcanzar ciertos fines sociales, como la justicia o el orden público. Sin
embargo, Kelsen enfatiza que la ciencia jurídica no debe centrarse en los fines en sí, sino en la
estructura normativa que permite su realización.

21. Estructura lógica del precepto jurídico

La norma jurídica tiene una estructura lógica que define su alcance y aplicación. Según
Kelsen, las normas establecen relaciones entre hechos condicionantes (como un contrato) y
consecuencias normativas (como la obligación de cumplirlo).

22. Fuente del Derecho

Kelsen introduce la Grundnorm o norma fundamental como la fuente última del sistema
jurídico. Todas las normas derivan su validez de esta norma hipotética que sustenta el orden
jurídico.

23. El deber jurídico

El deber jurídico es el mandato normativo que impone una conducta obligatoria a los
individuos dentro del sistema jurídico. Es el núcleo de la validez normativa, diferenciando al
Derecho de otros sistemas normativos como la moral.

24. Norma jurídica secundaria

Estas normas regulan la creación, modificación y aplicación de otras normas. Ejemplos


son las normas procesales o administrativas que facilitan la operatividad del Derecho.
25. Enunciación verbal del precepto jurídico

Las normas son expresadas en lenguaje, pero su validez no depende de la forma en que se
enuncian, sino de su coherencia con el sistema normativo.

26. Preceptos administrativos

Kelsen explica que los preceptos administrativos son normas específicas que aplican la
ley a situaciones particulares. Estas normas son dictadas por órganos administrativos y tienen un
carácter subordinado a las leyes generales. Su objetivo es garantizar que las decisiones
administrativas se alineen con el sistema normativo general.

27. Carácter de aplicación de la norma jurídica

Las normas jurídicas no son meras declaraciones abstractas; tienen un carácter aplicativo
que se concreta cuando son utilizadas para resolver casos específicos. Kelsen señala que la
aplicación de una norma es un proceso mediante el cual se imputa una consecuencia normativa a
un hecho determinado.

28. Destinatario de la norma jurídica

Las normas jurídicas tienen destinatarios claros, quienes están obligados a cumplirlas o
quienes se benefician de ellas. Estos destinatarios pueden ser tanto individuos como
colectividades. La norma jurídica opera sobre sus destinatarios para regular su conducta en el
marco del orden jurídico.

29. Derecho subjetivo

El derecho subjetivo se entiende como la facultad jurídica que posee un individuo dentro
de un sistema normativo. Para Kelsen, es una expresión particular del deber jurídico, ya que el
derecho subjetivo de un individuo corresponde a una obligación correlativa de otro.

30. Unidad del orden jurídico

Kelsen argumenta que todo orden jurídico debe ser un sistema coherente, donde cada
norma se encuentra interconectada con las demás. La unidad del sistema se garantiza mediante la
existencia de la norma fundamental, que proporciona un punto de referencia común para todas
las normas jurídicas.
31. Concepto jurídico de persona

En la teoría kelseniana, la persona jurídica es un constructo normativo que permite


imputar derechos y deberes a un sujeto dentro del sistema jurídico. Las personas, físicas o
jurídicas, son reconocidas como entidades capaces de actuar dentro del marco normativo.

32. Identidad entre Estado y Derecho

Kelsen sostiene que el Estado no es una entidad separada del Derecho. El Estado es, en
esencia, el orden jurídico en acción. No existe un poder estatal fuera del sistema normativo que
lo define y lo regula.

33. Teoría del Estado como teoría jurídica

Desde la perspectiva de Kelsen, el estudio del Estado se subsume dentro de la ciencia


jurídica. El Estado es analizado como un conjunto de normas que organizan la sociedad y
regulan el ejercicio del poder.

34. Método trascendental de Kant y la construcción de Kelsen

Kelsen aplica el método trascendental kantiano para justificar la autonomía de la ciencia


jurídica. Así como Kant argumentó que ciertas categorías son necesarias para la experiencia,
Kelsen sostiene que la norma fundamental es una condición necesaria para la existencia de
cualquier orden jurídico.

IV. ESBOSO DE ALGUNOS PUNTOS DE VISTA CRÍTICOS

El "Esbozo de algunos puntos de vista críticos" se analiza críticamente las limitaciones de


la Teoría pura del Derecho de Hans Kelsen, argumentando que, aunque útil para delimitar y
sistematizar el Derecho como un sistema normativo, resulta insuficiente para abordar la
complejidad del Estado y el fenómeno jurídico en su totalidad

 El enfoque limitado de la Teoría pura del Derecho

Kelsen propone que el Derecho sea entendido exclusivamente como un sistema


normativo autónomo, separado de influencias sociológicas, políticas o éticas. Sin embargo, esta
visión no logra abarcar plenamente la realidad del Estado, el cual no se limita a ser un orden
normativo, sino que surge y se sostiene en fenómenos sociales con significado político y
voluntad colectiva.

El problema principal radica en que Kelsen identifica radicalmente al Estado con el


Derecho, ignorando las dimensiones metajurídicas (como los aspectos sociológicos y ético-
políticos) que condicionan y explican la existencia del sistema jurídico. Esto conduce a una
visión incompleta, ya que todo sistema normativo necesita una base social y de poder que
garantice su efectividad.

 Dependencia del Derecho en lo social y político

Aunque Kelsen busca mantener separadas la norma (deber ser) y la realidad (ser),
reconoce que para que el Derecho sea considerado vigente necesita un mínimo de facticidad: es
decir, debe existir correspondencia entre las normas y la conducta efectiva de los individuos.
Esta admisión implica que el sistema jurídico no es completamente autónomo, pues depende de
condiciones empíricas como el poder social predominante y los procesos reales de voluntad
colectiva.

La norma fundamental, considerada por Kelsen como un supuesto lógico necesario para
dar unidad al sistema jurídico, no es puramente lógica. Su existencia depende de la integración
social y del poder colectivo que la respalde, lo que desvela una conexión entre lo normativo y lo
social que Kelsen no desarrolla plenamente.

 Insuficiencias y críticas al modelo Kelseniano

1. Falta de dinamismo:

 Kelsen no aborda cómo los sistemas jurídicos evolucionan ni cómo los factores
políticos, sociales y culturales influyen en la transformación del Derecho.
 El Derecho no es un sistema estático; se produce y desarrolla a partir de procesos
dinámicos de voluntad social.

2. Eliminación de la teleología:

 Kelsen excluye los fines (teleología) de los conceptos jurídicos, lo que dificulta
comprender el propósito y la dirección del Derecho en contextos históricos y
sociales.
3. Visión reduccionista de la Sociología y la Psicología:

 Kelsen adopta una visión positivista de estas disciplinas, tratándolas como


ciencias naturales que explican los fenómenos sociales de manera causal y
cuantitativa. Esto resulta inadecuado para estudiar fenómenos culturales y
espirituales como el Derecho.

4. Subjetivismo trascendental:

 Influido por Kant, Kelsen concibe al Derecho y al Estado como productos del
pensamiento humano. Sin embargo, esta perspectiva idealista no capta
adecuadamente la relación entre Derecho y realidad social.

l. LA ESENCIA DEL ESTADO

Se aborda la distinción entre el orden natural y el orden normativo en relación con el


Estado y la conducta humana. Se explica que el Estado implica una organización de la conducta
humana, donde los individuos están ligados por un ordenamiento específico que regula su
comportamiento.

1. Orden natural

Se refiere al comportamiento de los objetos o fenómenos según las leyes de la naturaleza,


que son inmutables y causales. Los hechos naturales siguen una necesidad de causalidad, es
decir, no pueden contradecir las leyes de la naturaleza. Si un fenómeno fuera diferente al previsto
por una ley natural, sería necesario corregir la ley científica.

2. Orden Normativo

A diferencia del orden natural, el orden normativo se refiere a las normas o preceptos que
regulan la conducta humana. Las normas no describen lo que necesariamente ocurre, sino lo que
debe ocurrir. A pesar de que las personas pueden no cumplirlas, las normas siguen siendo válidas
y vigentes. Esto significa que, aunque la conducta humana puede desviarse de lo que la norma
prescribe (por ejemplo, robando o mintiendo), la norma no pierde su vigencia ni su esencia.
El texto explica que el concepto de autoridad del Estado debe entenderse como un
sistema de normas que regula la conducta humana, en el cual las personas están subordinadas al
Estado, siguiendo su orden normativo. Se hace una analogía con la "autoridad de la naturaleza",
donde las leyes naturales dictan el comportamiento de las cosas, y estas son consideradas
"súbditas" de la naturaleza. Sin embargo, esta analogía es imperfecta, ya que la naturaleza es
regida por leyes naturales (o divinas), mientras que el Estado está regido por normas jurídicas
creadas por los humanos.

La comparación entre naturaleza y Estado tiene sentido porque, históricamente, los


pensadores se centraron primero en las relaciones humanas, desarrollando la ciencia política
como disciplina. Posteriormente, los conceptos políticos fueron utilizados por la ciencia de la
naturaleza para entender el mundo natural, imaginando a la naturaleza como un "gran Estado".
En este proceso, el concepto de ley natural se originó a partir de la idea de norma, pero
experimentó un cambio significativo en su significado, al ser aplicado al ámbito natural y no
humano.

3. El Estado como voluntad supraindividual

El texto explica que el Estado se caracteriza no solo como autoridad, sino también como
voluntad supraindividual. Aunque el Estado utiliza las voluntades de los individuos como
instrumentos, su voluntad es diferente a la de las personas sometidas a él. No es simplemente la
suma de estas voluntades, sino que está por encima de ellas.

Sin embargo, esta idea de la voluntad del Estado debe entenderse de manera metafórica,
como una forma de referirse a la vigencia objetiva de la ordenación normativa del Estado. En
términos psicológicos, no existe una voluntad más allá de las voluntades individuales de los
hombres. La existencia específica del Estado radica en su validez normativa o deber ser
(Sollgeltung), es decir, en la validez de las normas que lo componen.

4. La acción o eficacia del orden estatal

El texto distingue entre la vigencia y la eficacia del orden estatal. Aunque las normas
deben ser seguidas, su eficacia depende de la representación psicológica que los individuos
tienen de ellas. No es el orden normativo en sí mismo el que influye, sino la conciencia de la
norma en la mente de las personas, lo que las motiva a actuar conforme a ella. La norma es
objetiva, mientras que su representación psicológica es lo que realmente motiva la conducta de
los individuos. Por lo tanto, se debe diferenciar entre la vigencia de la norma y su influencia
psicológica.

5. Relación entre la vigencia y la eficacia del orden estatal. Normatividad y facticidad

El texto aborda la relación entre la vigencia y la eficacia del orden estatal, diferenciando
entre la normatividad y la facticidad. Se explica que, aunque el orden estatal debe ser eficaz y
reflejarse en la conducta de los individuos, no se debe confundir con un orden natural. La
vigencia del orden estatal está vinculada a que, en general, los individuos sigan las normas, pero
no siempre por la representación de la norma en su conciencia. A veces, su comportamiento
obedece a motivaciones religiosas o morales más que a la norma estatal en sí.

Un orden estatal es válido normativamente solo cuando la conducta real de las personas
coincide parcialmente con lo que manda la norma. Sin embargo, no toda la conducta debe
ajustarse completamente a la norma para que esta sea válida; es necesario que exista la
posibilidad de que la norma sea violada. Si la norma dictara lo que ya sucede, no sería una
verdadera norma. Así, la relación entre la vigencia de la norma y los hechos reales es compleja,
con una divergencia limitada entre ambos, pero sin llegar a ser totalmente contradictoria.

6. El Estado como poder

El texto aborda la idea de que algunos podrían ver al Estado no solo como un orden
normativo, sino también como un poder o fuerza que genera efectos naturales, ejemplificados
por instituciones como el ejército o las cárceles. Sin embargo, se argumenta que estos objetos
solo adquieren sentido cuando los seres humanos los utilizan, lo que a su vez depende de
representaciones que los motivan a seguir las normas del Estado.

El poder del Estado, entonces, no es más que la influencia de las representaciones del
orden estatal en la conducta humana. Si se considera que la existencia del Estado depende
únicamente de esta influencia, se estaría cayendo en una concepción subjetiva de su existencia.
Para que el Estado sea algo objetivamente real, debe entenderse como la vigencia y validez de su
orden normativo.
7. La imputación al Estado

El texto aborda la cuestión de cómo se imputa un acto al Estado. Desde un enfoque


empírico, solo se perciben acciones humanas individuales, y no hay una distinción clara entre los
actos del Estado y los de los individuos. Para poder atribuir ciertos actos al Estado, se requiere
una operación mental de imputación, es decir, un juicio que asocie esas acciones a un ente
abstracto como el Estado.

El criterio para que un acto se considere un acto del Estado es que este coincida con el
orden normativo estatal. En otras palabras, los actos que se ajustan a las normas del Estado
pueden ser imputados a este, pues son regulados por su orden y se refieren a la unidad de dicho
orden. El Estado, como sujeto de estos actos, es una expresión personificadora de esa unidad
normativa. Así, la imputación al Estado ocurre cuando los actos son calificados como actos
estatales al coincidir con las normas que rigen el orden estatal.

8. La imputación natural y la normativa

El texto diferencia dos tipos de imputación: la natural y la normativa. La imputación


natural, típica de las ciencias naturales, atribuye las funciones de una parte de un organismo al
todo, como cuando se dice que un árbol florece aunque solo una parte de él (una rama) lo haga.
Esta imputación se basa en la unidad percibida del organismo, lo que no ocurre con el Estado,
que no puede ser percibido directamente como un todo tangible.

En contraste, la imputación normativa se refiere a actos humanos que son calificados


como actos del Estado solo cuando coinciden con un orden normativo vigente. Así, un hombre,
aunque sea un órgano del Estado (por ejemplo, un juez), no siempre realiza actos del Estado.
Solo aquellos actos que se ajustan a las normas y regulaciones estatales son imputables al Estado.
Además, existe el concepto de nulidad en el ámbito social, donde un acto puede pretender ser
estatal pero no cumplir con las normas, siendo considerado inválido, algo que no ocurre en el
mundo natural.

9. El Estado como orden ideal

El Estado se concibe como un orden ideal, un sistema normativo que interpreta ciertos
actos humanos como actos del Estado, basándose en su coincidencia con las normas de ese
orden. Esta interpretación eleva los actos reales, que son perceptibles en la naturaleza, a una
esfera distinta regida por leyes diferentes, las del Estado. Así, aunque los hechos reales existen
en el mundo natural, solo adquieren carácter estatal cuando se interpretan a través de este sistema
ideal. Por lo tanto, el Estado no se reduce a los hechos reales, sino que su esencia radica en el
orden normativo que los regula y los hace ser considerados actos estatales.

10. El carácter normativo de los productos sociales

El Estado, al igual que otros complejos sociales, se entiende como un sistema de normas.
La esencia de cualquier unión social radica en las obligaciones mutuas de los individuos, que
deben comportarse según un orden normativo establecido. La sociedad no puede explicarse solo
como una relación de hechos causales, como las que existen entre un hombre y un objeto de la
naturaleza, ya que el comportamiento humano debe ser regulado por normas, lo que distingue a
la sociedad de la naturaleza. Así, la Teoría de la Sociedad es una disciplina independiente de las
ciencias naturales, pues la sociedad pertenece al ámbito del espíritu, no de la naturaleza.

11. El Estado como orden coactivo

El Estado se diferencia de otras comunidades sociales por su carácter coactivo, es decir,


impone normas que incluyen actos de coacción. Mientras que otros órdenes sociales también
afectan la voluntad de los individuos, el Estado se distingue por el hecho de que sus normas
prescriben la ejecución de actos coactivos (como penas o ejecuciones forzadas) cuando un
individuo no cumple con las normas establecidas. La finalidad de esta coacción es inducir a los
individuos a comportarse de acuerdo con las normas, de modo que la coacción no sea necesaria,
ya que los individuos actúan conforme al orden estatal para evitar consecuencias punitivas.

12. El Estado es el orden jurídico

El Estado se identifica con el orden jurídico, ya que las normas que lo constituyen son
normas jurídicas. Estas normas permiten la imputación de actos al Estado, quien es la
personificación de dicho orden jurídico. Las proposiciones jurídicas operan de manera similar a
las leyes naturales, uniendo hechos en un juicio hipotético. En este contexto, la consecuencia
jurídica (la acción coactiva) es la respuesta específica del Derecho y del Estado, llevada a cabo
por un órgano estatal. Además, el Estado tiene un concepto formal (relacionado con su estructura
jurídica) y un concepto material (relacionado con el contenido del Derecho).
13. El precepto jurídico

El precepto jurídico vincula dos hechos mediante el "deber ser" (sollen), a diferencia de
la ley natural que se basa en la causalidad. Este enlace, llamado imputación, es el principio
fundamental en el sistema jurídico, similar a la causalidad en la naturaleza. La imputación puede
ser de un hecho a una persona, y el Estado, como sujeto de derecho, es la personificación de este
principio de imputación.

Existen normas jurídicas primarias, que ordenan la coacción, y normas secundarias, que
definen el deber jurídico. La norma secundaria establece el comportamiento esperado, mientras
que la norma primaria describe la consecuencia coactiva si no se cumple.

El sujeto de derecho no es una entidad separada del orden jurídico, sino su


personificación, ya sea total (Estado) o parcial (personas físicas o jurídicas). El derecho subjetivo
es la forma en que un individuo ve el orden jurídico desde su punto de vista, lo que implica el
deber jurídico al cual está sujeto.

14. El Estado como orden jurídico con órganos que funcionan con arreglo al principio de la
división del trabajo

El Estado y sus órganos evolucionan desde formas primitivas de justicia y coacción,


donde las personas directamente afectadas (como el hijo vengando la muerte de su padre o el
acreedor exigiendo el pago) realizaban los actos coactivos. Con el tiempo, esta función se delegó
a órganos especializados, formando el Estado moderno con una división del trabajo. Estos
órganos actúan según normas jurídicas, y su función se convierte en un deber, con consecuencias
disciplinarias si no cumplen.

La división del trabajo permite que los órganos del Estado no solo realicen funciones
coactivas (como la imposición de penas o ejecuciones), sino también funciones administrativas
como el fomento de la economía y la cultura. Esto lleva a la existencia de dos conceptos de
Estado.

 Concepto formal (lato)

El Estado en su totalidad, comprendiendo todas las normas y situaciones jurídicas.


 Concepto material (estricto)

El Estado en su función específica, referida solo a ciertos actos y normas, como los
realizados por órganos especializados.

El concepto formal y lato del Estado debe ser considerado como el primario y
fundamental, mientras que el material es más específico y limitado.

15. El dualismo entre Estado y Derecho

El autor argumenta que Estado y Derecho no son entidades separadas, sino que son dos
aspectos del mismo fenómeno. Según su tesis, el Estado como orden es idéntico al orden jurídico
y el Estado como sujeto jurídico es solo la personificación de ese orden. Esto contradice la visión
común, que ve al Estado como el creador y protector del Derecho, y que históricamente se
considera que el Estado se somete al Derecho en algún momento.

Este dualismo entre Estado y Derecho ha sido un problema complicado en la Teoría del
Estado, lleno de contradicciones. El autor sugiere que esta duplicación del objeto de
conocimiento es solo una falsificación conceptual, donde una imagen o representación del objeto
(como la personificación del Estado o del Derecho) se convierte erróneamente en algo
independiente, creando un falso problema sobre su relación. Según él, esta duplicación solo
puede disolverse, no resolverse.

16. Los problemas de la Teoría general del Estado como problemas iurídicos

El autor argumenta que todos los problemas de la Teoría general del Estado deben
considerarse problemas jurídicos, ya que el Estado es un ordenamiento jurídico. Los elementos
del Estado, como el poder, el territorio y el pueblo, son vistas como la vigencia del orden
jurídico. Los temas sobre centralización, descentralización y federación se refieren a su campo
espacial, y la teoría de los tres poderes aborda la producción del derecho. La Teoría del Estado
no trata la justicia de su contenido, que corresponde a la Ciencia Política.

II. LA VIGENCIA DEL ORDEN ESTATAL

A) LA VIGENCIA
17. El Poder del Estado como Vigencia del Orden Estatal

El poder del Estado no es solo la capacidad de coaccionar físicamente, sino la vigencia de


un orden jurídico. Este poder se manifiesta en la subordinación de los ciudadanos a normas
coactivas que regulan su conducta. Kelsen rechaza la noción de que el Estado sea un fenómeno
exclusivamente físico o causal. Más bien, el Estado es un sistema normativo que legitima su
autoridad mediante normas obligatorias. La relación entre el Estado y sus súbditos se basa en la
autoridad normativa, no en la mera fuerza.

18. La Soberanía del Estado y la Norma Fundamental

La soberanía se define como la supremacía del orden jurídico estatal, cuya validez no
deriva de un orden superior. Esta supremacía se fundamenta en la norma fundamental hipotética,
que no es positiva ni empírica, sino un supuesto lógico que otorga unidad al sistema jurídico.
Según Kelsen, esta norma fundamental permite derivar la validez de todas las normas del orden
estatal, desde la constitución hasta las sentencias judiciales.

19. Exclusividad o Unicidad del Orden Soberano

Un orden soberano es único y no puede coexistir con otro soberano. Los órdenes
subordinados, como el municipal, dependen de un orden superior que determina su ámbito de
competencia. Este orden superior coordina y limita a los órdenes subordinados dentro de un
marco unitario. Kelsen argumenta que la existencia de múltiples órdenes soberanos generaría
conflictos normativos insolubles, violando el principio lógico de no contradicción.

20. La Soberanía del Estado y el Derecho Internacional

Kelsen analiza la relación entre la soberanía estatal y el Derecho Internacional. Si se


afirma la soberanía absoluta del Estado, se niega la supremacía del Derecho Internacional. Sin
embargo, si se reconoce la existencia de múltiples Estados soberanos, se requiere un orden
internacional que coordine y regule sus relaciones. Esto implica aceptar el primado del Derecho
Internacional para evitar conflictos entre Estados.

21. Primado del Orden Jurídico Estatal

Bajo este enfoque, el propio Estado es soberano, y el Derecho Internacional solo es


válido si es reconocido por el Estado. Las relaciones entre Estados se entienden como parte del
orden estatal externo. Kelsen señala que este reconocimiento equivale a una delegación de
autoridad, donde el Derecho Internacional aparece subordinado al orden estatal soberano.

22. Primado del Derecho Internacional

Desde esta perspectiva, el Derecho Internacional es el orden supremo que regula las
relaciones entre Estados. Esto permite explicar fenómenos como la continuidad jurídica durante
cambios constitucionales o revoluciones. Según esta visión, un Estado puede mantener su
identidad jurídica incluso tras una ruptura interna, siempre que su nuevo orden sea reconocido
por el Derecho Internacional.

23. Relación entre el Primado del Derecho Estatal y del Internacional

Kelsen critica la posición dualista que sostiene que el orden jurídico estatal y el
internacional son sistemas independientes. Argumenta que esta postura viola el principio de
unidad del sistema jurídico, fundamental para toda ciencia normativa. Según Kelsen, ambos
órdenes deben ser concebidos como parte de un sistema unificado, donde uno de ellos tiene
primacía sobre el otro.

24. Naturaleza Jurídica del Derecho Internacional

El Derecho Internacional es descrito como un orden jurídico técnicamente primitivo, ya


que sus sanciones (como la guerra) no siguen una estructura de división funcional como en el
derecho interno. A pesar de sus limitaciones, el Derecho Internacional es un sistema normativo
válido que regula las relaciones entre Estados. Kelsen plantea que, bajo ciertas condiciones, este
orden podría evolucionar hacia una Civitas máxima o Estado mundial, siempre que se acepte un
concepto más amplio de "Estado".

B) LA ESFERA DE VALIDEZ (O VIGEN CIA) ESPACIAL Y TEMPORAL

25. Limitación o Ilimitación de la Esfera Espacial de Vigencia

La vigencia jurídica de un orden estatal está intrínsecamente vinculada a un tiempo y


espacio específicos, ya que la conducta humana ocurre en ambos contextos. Una norma jurídica
debe establecer claramente cuándo y dónde se aplica, o de lo contrario, carecería de vigencia.
Las normas pueden tener una vigencia universal o limitada espacialmente.

26. Carácter Sedentario del Estado

El Estado generalmente es sedentario, con su orden jurídico limitado a un territorio fijo.


Sin embargo, no es esencial que el Estado sea sedentario; comunidades nómadas también pueden
tener un orden jurídico cuya vigencia se mueve con ellas. Lo esencial es que el orden estatal
tenga una unidad espacial de vigencia, ya sea fija o móvil.

27. Delimitación Espacial por el Derecho Internacional

El territorio estatal es una unidad tridimensional definida por el Derecho Internacional.


Esto permite la coexistencia de múltiples Estados. El territorio no solo incluye la superficie
terrestre, sino también el espacio aéreo y subterráneo. Aunque el Derecho Internacional delimita
la vigencia de los ordenamientos estatales, permite excepciones como actos de soberanía en alta
mar, embajadas o acuerdos internacionales que autorizan a un Estado a actuar en territorio de
otro.

28. Limitación Temporal de la Vigencia Estatal

Además de su delimitación espacial, el Estado también tiene una existencia temporal.


Aunque el orden jurídico estatal pretende ser eterno, su duración es regulada por el Derecho
Internacional, que define tanto el nacimiento como la desaparición de los Estados. A nivel
interno, las normas jurídicas tienen una vigencia limitada, ya que pueden ser derogadas por
nuevas normas.

29. Limitación Personal de la Vigencia

El concepto de pueblo estatal no incluye necesariamente a todas las personas en el


territorio. El orden jurídico se aplica a ciertas categorías de personas, cuya conducta forma su
contenido. Algunos individuos, como los diplomáticos, quedan fuera de la jurisdicción estatal
debido a normas internacionales. La ciudadanía también crea distinciones en la relación de las
personas con el orden jurídico estatal.
30. Teoría del Pueblo como Teoría del Derecho Subjetivo

El pueblo de un Estado se relaciona con el orden jurídico en tres formas:

 Relación pasiva

La conducta del individuo está obligada por normas.

 Relación activa

El individuo participa en la creación de normas.

 Relación negativa

Actúa en esferas libres de regulación jurídica.

Esta teoría aborda el concepto de derecho subjetivo, diferenciando entre deberes y


facultades.

31. Deber Jurídico y Súbditos

El concepto tradicional del pueblo implica que los individuos están sometidos al orden
jurídico. La función primaria del Derecho es establecer deberes jurídicos. Los derechos
subjetivos, como la participación en la creación de normas, son secundarios y no esenciales para
la existencia del Estado.

32. Derechos Políticos

Los derechos políticos otorgan a los ciudadanos la capacidad de participar en la


producción de normas generales. Estos derechos pueden ejercerse directamente, como en las
democracias directas, o a través de representantes en democracias parlamentarias. Los derechos
políticos son esenciales para las democracias, pero inexistentes en autocracias.

33. Acto de Autoridad

La creación de normas individualizadas, como las sentencias judiciales o decisiones


administrativas, es un acto unilateral típico del Estado. En estos actos, prevalece la función
orgánica del órgano estatal, más que la consideración de derechos subjetivos.
34. Acción en Juicio

El derecho subjetivo se manifiesta en la acción judicial. Aquí, el individuo solicita la


intervención del orden jurídico para proteger sus intereses, participando así en la creación del
acto coactivo estatal.

35. Negocio Jurídico

El contrato es un ejemplo típico de creación bilateral de normas individuales, basado en


la autonomía privada. Las partes contratantes participan activamente en la creación de normas
jurídicas individuales, continuando el proceso de creación del Derecho.

36. Derecho Público y Derecho Privado

La distinción entre Derecho público y privado se basa en cómo se crean las normas
jurídicas. En el Derecho público, la relación jurídica es unilateral, mientras que en el Derecho
privado es bilateral, reflejando la participación mutua de las partes en la creación del orden
jurídico.

37. Derechos de Libertad Individual

Los derechos de libertad, como la libertad de expresión o propiedad, representan áreas


donde el Estado no interviene. Sin embargo, no constituyen derechos subjetivos en sentido
estricto, ya que no implican una pretensión activa contra el Estado, sino la ausencia de
restricciones jurídicas.

38. Garantía Constitucional de Derechos de Libertad

Las constituciones modernas incluyen catálogos de derechos de libertad, que


históricamente derivan del Derecho Natural. Estas garantías son relevantes cuando están
protegidas por procedimientos formales más estrictos, como reformas constitucionales,
ofreciendo una protección superior frente a leyes ordinarias
39. Esencialidad del Deber Jurídico

El elemento esencial del Estado es la relación pasiva, los individuos están obligados por
normas jurídicas. La participación en la creación de normas (derechos subjetivos) no es esencial,
ya que un Estado puede existir sin otorgar derechos políticos o subjetivos.

40. La Ciudadanía

La ciudadanía confiere derechos y deberes específicos dentro del Estado, pero no es


esencial para su existencia. Los extranjeros también pueden formar parte del pueblo estatal en
tanto estén sujetos al orden jurídico estatal, aunque carezcan de ciertos derechos, como los
políticos. La ciudadanía regula derechos como la protección diplomática y obligaciones como el
servicio militar.

C) LA ESTRUCTURA ESPACIAL DEL ESTADO. LA CENTRALIZACIÓN Y LA


DESCENTRALIZACIÓN; LAS UNIO NES DE ESTADOS

41. Centralización y Descentralización

El orden jurídico estatal puede ser centralizado o descentralizado dependiendo de la


esfera espacial de vigencia de las normas. En un sistema centralizado total, todas las normas son
aplicables en todo el territorio. Y en un sistema descentralizado total, cada parte del territorio
tiene normas específicas, con vigencia únicamente en su área correspondiente.

En la práctica, los sistemas reales presentan grados intermedios. La descentralización


puede ser parcial en aspectos específicos, como ciertas materias o niveles normativos (leyes
locales frente a nacionales).

42. Momento Estático y Dinámico de la Descentralización

La descentralización no solo se observa en la vigencia espacial de las normas (momento


estático), sino también en el procedimiento de creación normativa (momento dinámico).

Centralización dinámica: Las normas centrales pueden ser creadas por uno o varios
órganos, siempre que tengan vigencia uniforme.
Descentralización dinámica: Las normas locales son creadas por órganos distintos para
diferentes partes del territorio. Esta estructura busca evitar la "unión personal", donde un solo
órgano dicta normas para distintas áreas.

43. Descentralización Completa e Incompleta

La descentralización completa implica que las normas locales son totalmente


independientes y definitivas.

Ejemplo: Legislación local que no puede ser anulada ni sustituida por normas centrales.
En la descentralización incompleta, las normas locales dependen de directrices o principios
establecidos por una normativa central.

Ejemplo: Leyes locales que deben seguir marcos o principios generales establecidos por
el legislador central.

44. Descentralización Administrativa

Se refiere a la organización jerárquica del Estado en provincias, distritos y


circunscripciones, donde los órganos locales dictan normas individuales (decisiones
administrativas, sentencias judiciales). Los actos administrativos pueden ser apelados o revisados
por órganos superiores. En la administración, los funcionarios no son independientes, a
diferencia de los jueces en el sistema judicial.

45. Descentralización por Cuerpos Autónomos

Este tipo de descentralización incorpora elementos de democracia. Como ejemplo


tenemos los municipios, donde los órganos locales (consejos comunales, alcaldes) son elegidos
por la población.

Pueden dictar normas individuales y, en ciertos casos, leyes generales llamadas estatutos
autónomos.

Aunque los órganos centrales pueden tener facultades de inspección (suspensión de actos
ilegales), los cuerpos autónomos disfrutan de una significativa independencia.
46. Descentralización por "Países" (Länder)

Cuando la descentralización abarca tanto la legislación como la ejecución en territorios


más amplios, se habla de descentralización por "países".

Estos territorios tienen órganos legislativos y ejecutivos locales con mayor competencia
que los municipios.

Su estructura se asemeja a la de regiones autónomas o provincias, pero con más


autonomía legislativa y ejecutiva.

47. El Estado Federal

El Estado federal implica un alto grado de descentralización con tres características


principales:

 Competencias legislativas y ejecutivas locales

Los Estados miembros tienen autonomía legislativa en su ámbito.

 Participación en la legislación central

Los Estados miembros participan en el poder legislativo federal, generalmente a


través de una cámara de Estados o similar.

 Autonomía constitucional

Los Estados miembros pueden tener sus propias constituciones, dentro de los
límites establecidos por la constitución federal.

48. Federación y Confederación

La confederación es un tipo de unión de Estados con mayor autonomía local que un


Estado federal. Las leyes y decisiones centrales requieren la aprobación de los Estados miembros
para ser vinculantes. La confederación se caracteriza por un órgano legislativo compuesto por
delegados de los gobiernos locales, y la unanimidad suele ser necesaria para decisiones
importantes.
Diferencias clave

En un Estado federal, las normas centrales tienen vigencia directa sobre los ciudadanos.
En una confederación, las normas generales deben ser ratificadas por los Estados miembros para
ser aplicables.

49. Otros Tipos de Uniones de Estados

Kelsen menciona otras formas de unión de Estados con menor grado de centralización:

 Unión real

Dos o más Estados comparten un monarca, con órganos comunes en ciertas áreas
(relaciones exteriores).

 Unión personal

Los Estados solo comparten la figura del monarca, pero mantienen órganos
completamente separados.

 Protectorado

Un Estado asume la protección internacional de otro, generalmente gestionando su


política exterior.

 Unión mediante tratados internacionales

Los Estados acuerdan normas o políticas comunes, sin crear órganos legislativos o
ejecutivos centralizados.

50. Comunidad Jurídica Internacional

El Derecho Internacional es una forma de unión de Estados. Se basa en normas generales


consuetudinarias y tratados internacionales. Estas normas son establecidas por órganos
compuestos por representantes de los Estados. La comunidad internacional es un sistema
parcialmente descentralizado, donde los tratados crean comunidades jurídicas específicas dentro
de la comunidad universal. La comunidad jurídica internacional ilustra cómo la centralización y
descentralización estructuran los órdenes jurídicos desde la esfera estatal hasta la internacional.

III. La Creación del Orden Estatal


A) LOS GRADOS DE LA PRODUCCIÓN DEL DERECHO

51. Legislación y ejecución

Las funciones del Estado se dividen tradicionalmente en tres: legislación, jurisdicción


(declaración de derecho) y administración. Estas funciones representan etapas en el proceso de
creación de normas, desde lo abstracto hasta lo concreto. El Derecho regula su propia creación a
través de una jerarquía normativa: cada norma se basa en una superior y regula la creación de
otra inferior, aunque se distingue entre creación y ejecución del Derecho, estas no son categorías
rígidas, sino que se relacionan como grados sucesivos dentro del proceso normativo.

52. La Constitución

Es la norma fundamental que unifica el orden jurídico, estableciendo la base del sistema,
hay una diferencia entre la constitución presupuesta (fundamental y lógica-jurídica) y la positiva
(establecida normativamente). También regula la creación de normas generales (leyes) y
establece los órganos legislativos.

La constitución puede incluir procedimientos especiales para su reforma y puede abarcar


derechos fundamentales, que limitan ciertos actos estatales.

53. Leyes y reglamentos

La legislación ordinaria crea normas generales, usualmente diferenciadas de las


individuales (ejecución). Por otro lado, los reglamentos administrativos concretan y ejecutan la
ley, siendo de rango inferior. En situaciones excepcionales, los reglamentos pueden suplir
temporalmente a las leyes, pero requieren la aprobación posterior del legislador.

54. La sentencia judicial

Es un acto de creación de Derecho que concreta una norma general en un caso individual.
Al contrario, a la percepción de que el poder judicial solo aplica el Derecho, Kelsen argumenta
que este lo crea al individualizar normas generales.
55. El negocio jurídico

En el Derecho civil, el negocio jurídico permite a las partes establecer normas específicas
sobre su conducta mutua, delegadas por la ley. Y los tribunales intervienen para determinar si se
han violado las condiciones del negocio jurídico y aplican las consecuencias legales.

56. Administración mediata o indirecta

La administración se ocupa de la individualización de las leyes a través de normas


concretas y resoluciones administrativas. Los actos administrativos se diferencian de las
sentencias judiciales por la dependencia de los funcionarios administrativos, aunque
funcionalmente son similares.

57. Administración inmediata o directa

Aquí el Estado realiza directamente los fines administrativos, como construir hospitales o
brindar servicios, en lugar de imponer deberes a los ciudadanos, esta administración depende de
los órganos del Estado, financiada con fondos públicos.

58. Separación de los poderes

Esta propone asignar las funciones estatales a órganos independientes para evitar la
concentración de poder; aunque es un principio común, su implementación completa no ha sido
posible, ya que históricamente, nació para limitar el poder monárquico, dividiendo funciones
entre legisladores y ejecutores. En democracias modernas, se tiende a equiparar el procedimiento
administrativo con el judicial y a ampliar la jurisdicción administrativa.

B) LOS ÓRGANOS CREADORES

59. El órgano, su función y su titular

Los órganos del Estado son individuos que crean o ejecutan normas reguladas por el
Derecho. Todo acto jurídico positivo es simultáneamente creación de una norma inferior y
ejecución de una superior, salvo la norma fundamental y los actos coactivos finales. En un
sentido amplio, cualquier conducta jurídicamente regulada puede considerarse función orgánica.
60. El concepto material de órgano y el funcionario

El concepto de órgano se restringe en sentido material al acto coactivo y a la


administración directa. Los órganos estatales se caracterizan por tener funciones obligatorias,
sancionadas disciplinariamente, de carácter profesional y remuneradas con fondos públicos. Y el
vínculo del funcionario con el Estado es generalmente de derecho público, regulado por leyes y
no por contratos civiles, lo que incluye derechos como la estabilidad laboral y pensiones.

61. El concepto material del Estado

Los órganos del Estado constituyen su "aparato", caracterizado por su estructura firme
dentro del orden estatal. No siempre es posible delimitar claramente este concepto debido a
funciones que, aunque no pertenecen estrictamente al aparato estatal, forman parte del Estado,
como las actividades de electores, diputados o el jefe del Estado.

62. La creación de los órganos del Estado

El orden jurídico no solo regula funciones, sino que designa a los individuos que las
desempeñarán. Los órganos pueden ser creados por nombramiento, elección o sorteo e incluso
cuando las condiciones para desempeñar un cargo son exclusivas (el primogénito de un
monarca), se requiere un acto jurídico que formalice al titular.

63. Órganos simples y compuestos. El procedimiento

Los órganos pueden ser simples (un solo individuo) o compuestos (varios individuos). Su
función compuesta puede requerir actos iguales o diferentes de varios órganos. Ejemplo: actos
legislativos en Estados modernos implican iniciativas, acuerdos, sanciones, promulgaciones y
publicaciones. También los actos de órganos dependen unos de otros; la independencia absoluta
solo existe a nivel del sistema total.

64. La juricidad de la función del órgano

Los órganos deben actuar conforme a las normas (juricidad), se discuten mecanismos
para garantizar esta conformidad, como la nulidad de actos contrarios a la norma o la
responsabilidad disciplinaria. El ejecutor de una norma puede evaluar su legalidad, excepto si el
Derecho positivo limita esta posibilidad. Una negación absoluta de esta facultad sería
incompatible con el Derecho.
65. Subordinación y coordinación de los órganos

Las relaciones entre órganos pueden ser de subordinación o coordinación. La


subordinación implica ejecutar normas establecidas por otros, especialmente normas
individuales, y ahora la subordinación no siempre implica relación directa con quien establece la
norma, sino con la norma misma.

66. El órgano supremo

El órgano supremo no tiene subordinación a otros órganos y solo actúa dentro de normas
generales, no individuales, en Estados modernos, el jefe del Estado suele ser un órgano supremo
entre varios, con competencias como representación internacional, nombramientos y mando
militar. Las funciones del jefe de Estado pueden variar y no siempre están concentradas en una
sola persona.

67. Los órganos representativos

Los órganos secundarios representan a otros órganos primarios, aunque esta concepción
es mayormente una ficción política. Por ejemplo, el parlamento es visto como representante del
pueblo, pero en realidad es independiente en su actividad. La idea de jueces como representantes
del monarca también es ficticia y busca aumentar el prestigio del monarca.

C) Los MÉTODOS DE CREACIÓN

68. El concepto de forma del Estado

La forma de un Estado se define por la relación entre quienes están sometidos al orden
jurídico y su participación en la creación de este. La democracia representa la autodeterminación,
donde los sometidos a las normas son sus creadores. La autocracia, en su extremo, excluye
completamente a los sometidos de este proceso, concentrando el poder en un único individuo.
Ambas son formas ideales que permiten clasificar no solo los Estados, sino todas las formas
sociales y jurídicas.

69. Realización de ambos tipos

Ni la democracia ni la autocracia puras son realizables completamente en la práctica. La


democracia ideal requeriría unanimidad para crear normas, lo cual es impracticable. Por ello, se
adopta el principio de mayoría, que permite decisiones basadas en el acuerdo de más de la mitad
de los participantes. Este principio equilibra la voluntad individual y colectiva, maximizando la
aproximación a la libertad y autodeterminación.

70. Las formas mixtas

Todos los Estados históricos combinan elementos de democracia y autocracia. Estas


mezclas pueden variar incluso dentro de un mismo grado del orden estatal, como una legislación
democrática con una ejecución autocrática. La tradicional distinción entre monarquía y república
es insuficiente para analizar estas combinaciones, que requieren un estudio más detallado.

71. Formas antiguas de monarquía absoluta y limitada

Las monarquías absolutas y las limitadas como el Estado feudal o la monarquía


estamental carecen de interés actual, siendo principalmente teorías políticas justificadoras de
ciertos hechos históricos. La monarquía constitucional, en cambio, influenció la creación de
repúblicas democráticas modernas, donde el jefe del Estado tiene funciones limitadas y
frecuentemente heredadas.

72. Monarquía constitucional y república democrática

En la monarquía constitucional, el monarca y el parlamento comparten la creación de


leyes como órganos coordinados, aunque el monarca puede convocar, disolver o aplazar el
parlamento, su poder es limitado, dependiendo del acuerdo parlamentario para la creación de
leyes. En las repúblicas democráticas, el jefe de Estado también tiene funciones legislativas
limitadas, como el veto o la comprobación del cumplimiento constitucional.

73. La función ejecutiva en la monarquía constitucional y en la república democrática

En la monarquía constitucional, el monarca no actúa de manera independiente en la


ejecución de normas, ya que requiere del refrendo de un ministro responsable. El mismo
principio aplica en las repúblicas democráticas, donde el presidente comparte responsabilidad
con los ministros. La responsabilidad ministerial y presidencial asegura una supervisión
parlamentaria, mientras que la inviolabilidad del monarca o la limitada responsabilidad del
presidente protegen sus posiciones.
74. República presidencial y gobierno parlamentario

En una república presidencial, el jefe de Estado tiene amplios poderes y el gabinete queda
subordinado a él. En algunos casos, el presidente actúa como jefe del gobierno. El gobierno
parlamentario, por el contrario, concentra el poder en el parlamento, con un gabinete elegido por
este, reduciendo la influencia del jefe de Estado.

75. Bicameralismo

El bicameralismo refleja una división interna en la función legislativa, siendo común


tanto en Estados unitarios como en federales. En los Estados federales, la cámara alta representa
a los Estados miembros y encarna el principio de descentralización.

76. Sistemas electorales

La democracia en el parlamento depende de la universalidad del sufragio (amplia


participación) y la igualdad de este (igual influencia de cada voto). Existen dos sistemas
principales: mayoritario (gana quien obtiene la mayoría de los votos) y proporcional
(representación según votos obtenidos). El sistema proporcional refleja mejor la idea de
democracia al permitir representación para todas las orientaciones políticas, aunque presenta
limitaciones prácticas.

77. Iniciativa popular y referéndum

Estas herramientas acercan el Estado representativo a la democracia directa, permitiendo


que los ciudadanos participen más allá de elegir al parlamento. La iniciativa popular permite a un
grupo de ciudadanos presentar proyectos de ley. El referéndum somete las decisiones
parlamentarias a votación popular.

78. Forma del Estado y concepción del mundo y de la vida

La democracia parlamentaria, aunque ampliamente adoptada, no ha cumplido las


expectativas de sus defensores originales. Esto ha impulsado el resurgimiento de ideas
autocráticas, como la dictadura, o propuestas alternativas como la organización por clases
profesionales. Estas tensiones reflejan una oposición fundamental entre concepciones metafísicas
y empíricas del mundo y los valores.

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