REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
“LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA”
PROGRAMA ESPECIAL PARA TECNICOS SUPERIORES
EN ENFERMERIA (PETSE)
FRACTURAS PEDIÁTRICAS
PRESENTADO POR TSU:
Franco Desiree
Andrade Diego
Uribe Elvia
MARACAIBO, SEPTIEMBRE DE 2024
ESQUEMA
INTRODUCCIÓN
1.-Definición de fracturas pediátricas.
2.-Caracteristicas del hueso del niño.
3.-Etiología de las fracturas pediátricas.
4.-Clasificación de las fracturas pediátricas.
5.-Signos y síntomas de las fracturas pediátricas.
6.- Diagnostico de las fracturas pediátricas.
7.-Morvilidad de fracturas pediátricas.
8.-Abordaje extrahospitalario de las fracturas pediátricas.
09.-Abordaje intrahospitalario de las fracturas pediátricas.
10.-Funciones de enfermería.
11.- Índice de muertes más común en niños con fracturas.
CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
Los niños son particularmente activos y curiosos, lo que aumenta el riesgo de
lesiones. A pesar de que las fracturas pueden ser preocupantes tanto para los padres
como para los profesionales de la salud, es importante reconocer que el sistema
esquelético de los niños tiene características únicas que influyen en la forma en que se
producen y se tratan estas lesiones.
En este trabajo se abordarán las fracturas pediátricas como lesiones mas
comunes en la infancia debido a diversas causas como las caídas, accidentes
deportivos o traumatismos. Aunado a esto los aspectos más comunes de atención
médica, con un enfoque adecuado y un cuidado apropiado. La comprensión de estas
lesiones, sus implicaciones y su tratamiento es esencial para garantizar un desarrollo
saludable durante esta etapa crucial de crecimiento.
1.-Definición de fracturas pediátricas.
Las fracturas pediátricas son lesiones en los huesos que ocurren en niños y
adolescentes en crecimiento. Estas fracturas son diferentes de las fracturas en adultos
debido a la mayor flexibilidad de los huesos en desarrollo y a la estructura del cartílago
de crecimiento. Estas fracturas pueden ser ocasionadas por caídas, accidentes
deportivos o trauma, y su tratamiento suele implicar inmovilización y en algunos casos,
cirugía. Además, es importante tener en cuenta que los huesos de los niños tienden a
sanar más rápido que los de los adultos, lo que puede ser una ventaja en su
recuperación.
2.-Caracteristicas del hueso del niño.
Los huesos de los niños tienen varias características únicas que los distinguen
de los huesos de los adultos, estas son:
a) Mayor flexibilidad: Los huesos infantiles son más flexibles y menos densos, lo
que les permite absorber impactos mejor y disminuir el riesgo de fracturas.
b) Cartílago de crecimiento: En los extremos de los huesos largos hay cartílago de
crecimiento (fisis) que permite el alargamiento del hueso a medida que el niño
crece. Esto es crucial para el desarrollo oseo.
c) Menor mineralización: Los huesos de los niños contienen menos minerales en
comparación con los adultos, lo que contribuye a su mayor elasticidad.
d) Curvas y forma: A medida que crecen, los huesos pueden presentar curvas
naturales que no son evidentes en los adultos, lo que también puede influir en la
manera en que se fracturan.
e) Proceso de curación más rápido: Los huesos pediátricos tienden a sanar más
rápidamente debido a su alta actividad metabólica y al suministro adecuado de
sangre.
3.-Etiología de las fracturas pediátricas.
La etiología de las fracturas pediátricas se refiere a las diversas causas que
pueden provocar estas lesiones en los huesos de los niños. Algunas de las más
comunes incluyen:
a) Trauma agudo: La mayoría de las fracturas en niños son el resultado de caídas,
accidentes deportivos o lesiones en actividades recreativas. Los niños son
naturalmente activos y, a menudo, se exponen a situaciones de riesgo.
b) Accidentes domésticos: Muchos accidentes ocurren dentro del hogar, como
caídas de muebles, escaleras o superficies resbaladizas, lo que puede llevar a
fracturas.
c) Lesiones por abuso: En algunos casos, las fracturas pueden ser el resultado de
violencia o abuso físico. Estas lesiones suelen ser más complejas y requieren
una evaluación cuidadosa.
d) Fracturas por estrés: Aunque son menos comunes en niños que en adultos, las
fracturas por estrés pueden ocurrir debido a una actividad física excesiva o
repetitiva, especialmente en deportes.
e) Condiciones médicas: Algunas enfermedades o condiciones que afectan la
densidad ósea, como la osteogénesis imperfecta (huesos frágiles), pueden
predisponer a los niños a sufrir fracturas con más facilidad.
f) Factores ambientales: La falta de supervisión adecuada durante actividades
físicas y el entorno donde juegan los niños también pueden influir en la
incidencia de fracturas.
4.-Clasificación de las fracturas pediátricas.
Las fracturas pediátricas se pueden clasificar de varias maneras, dependiendo
de diferentes criterios. Algunas más comunes son:
Por el tipo de lesión:
a) Fracturas completas: El hueso se rompe en dos o más partes.
b) Fracturas incompletas: El hueso no se rompe completamente, un ejemplo común
es la fractura de tallo verde, donde el hueso se dobla y se rompe solo en un lado.
Por el mecanismo de la lesión:
a) Fracturas por trauma agudo: Producidas por un impacto directo, como caídas o
accidentes.
b) Fracturas por estrés: Resultantes de una actividad repetitiva o sobrecarga en el
hueso.
Por la localización:
a) Fracturas del humero: En el brazo.
b) Fracturas del fémur: En la pierna.
c) Fracturas del radio y cúbito: En el antebrazo.
Por la gravedad:
a) Fracturas simples: Sin desplazamiento y con una sola línea de fractura.
b) Fracturas compuestas o abiertas: Cuando hay una herida que comunica el hueso
fracturado con el exterior, aumentando el riesgo de infección.
Por la edad del niño:
a) Fracturas en recién nacidos y lactantes: A menudo causadas por traumatismos
durante el parto o por abuso.
b) Fracturas en niños mayores: Mas comunes debido a actividades deportivas y
accidentes.
Por la afectación del cartílago de crecimiento:
a) Fracturas tipo Salter-Harris: Estas son importantes porque pueden afectar el
cartílago de crecimiento, lo que puede influir en el desarrollo futuro del hueso. Se
clasifican en cinco tipos (I a V) según su localización y extensión.
5.-Signos y síntomas de las fracturas pediátricas.
Los signos y síntomas de las fracturas pediátricas pueden variar dependiendo del
tipo y la gravedad de la fractura, algunos más comunes son:
a) Dolor: Es el síntoma más evidente. El niño puede quejarse de dolor en el área
afectada, que puede aumentar con el movimiento.
b) Hinchazón: La zona alrededor de la fractura suele inflamarse debido a la lesión.
c) Moretones: Pueden aparecer hematomas en el área afectada, a veces incluso
vatios días después de la lesión.
d) Deformidad: En algunos casos, el hueso fracturado puede causar una
deformidad visible en la extremidad.
e) Dificultad para mover la parte afectada: El niño puede tener problemas para
mover el brazo o la pierna lesionada.
f) Sensibilidad al tacto: La zona de la fractura puede ser muy sensible al tacto.
g) Incapacidad para soportar el peso: Si es una fractura en una pierna o pie, el niño
puede evitar poner peso sobre esa extremidad.
h) Ruidos inusuales: A veces, durante la lesión se puede escuchar un chasquido o
crujido.
6.- Diagnostico de las fracturas pediátricas.
El diagnostico de fracturas pediátricas es un proceso que generalmente implica
varios pasos, se lleva a cabo de la siguiente manera:
a) Historia clínica: El medico comenzara preguntando sobre como ocurrió la lesión,
los síntomas que presenta el niño y cualquier antecedente medico relevante.
b) Examen físico: Se realizará un examen físico para evaluar el área afectada,
buscando signos de hinchazón, deformidad, hematomas y sensibilidad. También
se evaluará el rango de movimiento.
c) Radiografías (rayos x): Este es el medio más común para diagnosticar fracturas.
Las radiografías permiten visualizar el hueso afectado y determinar la ubicación y
tipo de fractura.
d) Imágenes adicionales: En algunos casos, si la fractura no es clara en las
radiografías o si hay sospecha de daño en tejidos blandos, se pueden utilizar
otros estudios de imagen como tomografías computarizadas (TC) o resonancias
magnéticas (RM).
e) Evaluación del crecimiento: En niños, es importante evaluar la zona del cartílago
de crecimiento para asegurarse de que no haya daños que puedan afectar el
desarrollo oseo futuro.
7.-Morvilidad de fracturas pediátricas.
La morbilidad asociada a las fracturas pediátricas se refiere a las complicaciones
y efectos adversos que pueden surgir como consecuencia de estas lesiones. Aunque
muchas fracturas en niños sanos suelen curarse bien, hay algunos riesgos y problemas
que pueden presentarse. Estos son:
a) Complicaciones de la curación:
Mal unión: Ocurre cuando los huesos no se alinean correctamente durante
la curación, lo que puede resultar en deformidades.
No unión: En algunos casos, el hueso puede no sanar adecuadamente y
permanecer en su estado fracturado.
b) Lesiones asociadas: Las fracturas a menudo se acompañan de otras lesiones en
tejidos blandos, como esguinces, desgarros musculares o daños en ligamentos.
c) Infecciones: Especialmente en fracturas abiertas (cuando el hueso atraviesa la
piel), existe un riesgo elevado de infecciones que pueden complicar el
tratamiento y la recuperación.
d) Síndrome compartimental: Se trata de una condición dolorosa y potencialmente
grave que ocurre cuando la presión dentro de un compartimiento muscular
aumenta, lo que puede comprometer la circulación sanguínea y causar daño
muscular.
e) Problemas psicológicos: Las fracturas pueden causar ansiedad o estrés
emocional en los niños, especialmente si requieren un tratamiento prolongado o
cirugía.
f) Impacto en el desarrollo: Algunas fracturas, especialmente aquellas que afectan
las áreas de crecimiento (cartílagos), pueden tener efectos a largo plazo en el
crecimiento y desarrollo del niño.
8.-Abordaje extrahospitalario de las fracturas pediátricas.
El abordaje extrahospitalario de las fracturas pediátricas es fundamental para
garantizar la seguridad del infante antes de recibir atención médica especializada. Los
pasos que se deben seguir:
Evaluación inicial: Primero, se evalúa la situación general del niño.
Asegurándose de que este consciente y alerta. Preguntando sobre el dolor y si
hay dificultad para mover la parte afectada.
Inmovilización: Es crucial inmovilizar la extremidad lesionada para evitar mas
daño. Se puede usar un cabestrillo para un brazo o una férula improvisada con
materiales como cartón o toallas enrolladas para una pierna. Asegurándose de
no mover el hueso fracturado.
Aplicación de frio: Si es posible, se coloca una bolsa de hielo (envuelta en un
paño) sobre la zona afectada para ayudar a reducir la hinchazón y el dolor.
Control del dolor: Si el niño está muy incómodo y tiene autorización, se le
pueden suministrar analgésicos adecuados a su edad, siguiendo siempre las
indicaciones del médico o las instrucciones del medicamento.
Transporte seguro: Se lleva al niño a un centro médico lo antes posible. Si hay
que moverlo, se debe hacer con cuidado y evitando movimientos bruscos en la
zona lesionada.
Observación continua: Manteniendo una observación constante de los signos
vitales del infante y cualquier cambio en su estado mientras se espera atención
médica.
9.-Abordaje intrahospitalario de las fracturas pediátricas.
El abordaje intrahospitalario de las fracturas pediátricas implica una serie de
pasos y protocolos para asegurar un tratamiento adecuado y efectivo. Este proceso se
lleva acabo de la siguiente manera:
a) Evaluación médica:
Historia clínica: Se recopila información sobre el mecanismo de la lesión,
síntomas y antecedentes médicos.
Examen físico: Se evalúa la extremidad lesionada, buscando signos de
deformidad, hinchazón, hematomas y movilidad.
b) Imágenes diagnosticas:
Radiografías: Se realizan radiografías para confirmar la fractura,
determina su tipo y evaluar cualquier lesión asociada.
Otros estudios: En casos complejos, pueden ser necesarias tomografías
computarizadas o resonancias magnéticas.
c) Manejo del dolor: Se administran analgésicos adecuados para controlar el dolor
del niño antes y durante el tratamiento.
d) Inmovilización:
Férulas o yesos: Dependiendo de la fractura, se aplican férulas o yesos
para mantener la extremidad inmovilizada y permitir una correcta curación.
e) Tratamiento quirúrgico: Algunas facturas requieren cirugías para realinear los
huesos y estabilizarlos con placas, tornillos o clavos intramedulares. La cirugía
se planifica cuidadosamente, considerando la edad del niño y el tipo de fractura.
f) Cuidados postoperatorios: Se monitorea al paciente para detectar posibles
complicaciones como infecciones o problemas con la anestesia. Se inicia el
manejo del dolor y se evalúa la función de la extremidad.
g) Rehabilitación: Una vez que se retira el yeso o férula, se puede iniciar un
programa rehabilitación física para recuperar fuerza y movilidad. La fisioterapia
es fundamental para asegurar una
10.-Funciones de enfermería.
Las funciones de enfermería ante las fracturas pediátricas son cruciales para
asegurar una atención integral y efectiva. Las principales responsabilidades y funciones
que desempeñan los enfermeros en estos casos son:
Evaluación inicial: Realizar una valoración completa del paciente, incluyendo el
historial médico y el examen físico de la extremidad afectada.
Control del dolor: Administrar analgésicos según lo prescrito y evaluar la
efectividad del manejo del dolor. Utilizando técnicas de distracción y apoyo
emocional para ayudar al niño a manejar el dolor.
Inmovilización: Aplicar férulas o yesos de acuerdo con las indicaciones médicas,
asegurando que estén correctamente colocados. Monitoreando la circulación y la
movilidad de los dedos o extremidades distales para detectar signos de
complicaciones.
Educación a los padres: Proporcionar información sobre el tipo de fractura, el
tratamiento y los cuidados necesarios en casa. Instruir sobre como observar
signos de complicaciones, como infecciones o problemas de circulación.
Fomento de la movilidad: Colaborar con fisioterapeutas en la planificación e
implementación de ejercicios de rehabilitación cuando sea apropiado.
Cuidado postoperatorio: Monitorear al paciente tras la cirugía, evaluando signos
vitales, heridas quirúrgicas y posibles complicaciones. Administrar medicamentos
según lo prescrito y ayudar en la recuperación postanestésica.
11.-Indice de muertes más común en niños con fracturas.
El índice de mortalidad en niños con fracturas es relativamente bajo, ya que la mayoría
de las fracturas pediátricas son tratables y tienen un buen pronóstico. Sin embargo, hay
ciertos factores y circunstancias que pueden aumentar el riesgo de complicaciones
graves y, en raras ocasiones, la muerte. Algunas consideraciones son:
a) Fracturas complejas: Las fracturas que involucran múltiples huesos o aquellas
que afectan a órganos vitales (como las fracturas de pelvis) pueden ser más
peligrosas y estar asociadas con un mayor riesgo.
b) Lesiones asociadas: En casos de traumatismos severos, las fracturas pueden
estar acompañadas de lesiones internas (como hemorragias) que pueden
aumentar el riesgo de mortalidad.
c) Infecciones: Las fracturas expuestas donde el hueso rompe la piel, pueden llevar
a infecciones graves, como osteomielitis, que pueden complicar el estado del
paciente.
d) Condiciones preexistentes: Niños con enfermedades crónicas o condiciones
médicas subyacentes pueden tener un mayor riesgo de complicaciones tras una
fractura.
e) Accidentes graves: Fracturas resultantes de accidentes automovilísticos o caídas
desde alturas significativas tienen un mayor potencial de causar lesiones
mortales.
Es importante destacar que, aunque las fracturas son comunes en la infancia debido a
su actividad y curiosidad natural, la mayoría se manejan sin complicaciones serias. La
atención médica adecuada y el seguimiento son esenciales para asegurar una
recuperación completa.
CONCLUSIÓN
En conclusión, las fracturas pediátricas son lesiones comunes que requieren
atención especial debido a la vulnerabilidad del sistema esquelético en desarrollo de los
niños. La identificación temprana de estas lesiones, junto con un enfoque
multidisciplinario que incluya médicos, fisioterapeutas y padres, es fundamental para
garantizar una recuperación óptima. Además, implementar estrategias de prevención en
actividades cotidianas puede reducir significativamente la incidencia de estas fracturas.
Con el manejo adecuado, los niños pueden volver a sus actividades normales sin
complicaciones a largo plazo.
Asimismo, es crucial fomentar la educación sobre seguridad y el uso de equipo
protector en actividades deportivas y recreativas, así como promover hábitos de vida
saludables que fortalezcan los huesos en la infancia. En definitiva, con una atención
adecuada y un enfoque preventivo, podemos contribuir al bienestar físico y emocional
de los niños, asegurando que crezcan fuertes y activos.
BIBLIOGRAFÍA
-Ceballos, M.M., & Ceballos, F.J. (2012)
Fracturas en niños: diagnóstico y tratamiento.
Revista de la facultad de medicina.
-López, A & Fernández J. (2020)
Aspectos epidemiológicos y tratamientos de las fracturas pediátricas.
Revista Latinoamericana de medicina.